AGLI

Recortes de Prensa    Jueves 20 Noviembre 2008

The Economist
Franquismo con barretina
Cualquier día, el nacionalismo adoptará de lleno las tácticas que con tanto éxito emplearon los regímenes comunistas en sus buenos tiempos y paseará a rebaños de periodistas y personalidades por sus pequeños paraísos.
Cristina Losada Libertad Digital 20 Noviembre 2008

Franco habrá muerto, como confirma el juez Garzón, pero hay rasgos del franquismo que le han sobrevivido. De hecho, uno de ellos acaba de asomar la cabeza, tocada en esta ocasión con la barretina. En tiempos del General, declarado al fin judicialmente difunto, las críticas que aparecían en la prensa extranjera contra su régimen se presentaban como difamaciones y ataques contra España. Eran, venía a decirse, el ponzoñoso fruto de la conspiración de los enemigos de la patria, entre los que descollaba la masonería. Pues bien, quítese de aquí un detalle y añádase allá un matiz, y se obtendrá la reacción del Gobierno autonómico catalán al reportaje aparecido en The Economist el 6 de noviembre.

El informe, que era poco más que descriptivo, se ha tomado como un agravio y una ofensa a Cataluña en virtud de esa perversa apropiación que realiza todo nacionalismo. Cierto que describir la realidad es ejercicio de riesgo allí donde se ha impuesto la ficción del oasis y donde la falacia de que no hay conflictos ni falta de libertad ni atropello de derechos ni persecución del disidente reina sin contestación de ningún tipo. Cuando surge, se etiqueta como anticatalanes, antigallegos o antivascos (antipatriotas, como hacía Franco) a sus autores y a la menor oportunidad se censura sin ambages, como ha hecho el CAC con La Cope y otras emisoras.

Ante las críticas foráneas, Franco atizaba el fuego del sentimiento nacional con el señuelo del enemigo externo, práctica habitual de los dictadores. Para el nacionalismo periférico –hoy y aquí el único existente– el enemigo exterior es España, de manera que busca con denuedo al aliado extranjero contra esa "potencia". Su causa necesita de esos apoyos. Cualquier gesto de reconocimiento que provenga de fuera sume a sus gentes en el éxtasis, les redime de su provincianismo y sirve para legitimar las prácticas despóticas. De ahí que todos los Gobiernos regionales de corte nacionalista dediquen tantos esfuerzos y no menos dinero al capítulo de "relaciones exteriores", lo que incluye "embajadas", "deportes", "cultura" y otros cuentos.

Del reportaje de The Economist, la Generalidad habrá extraído la lección de que debe mejorar no su conducta, sino su imagen, y sólo en el extranjero. Cualquier día, el nacionalismo adoptará de lleno las tácticas que con tanto éxito emplearon los regímenes comunistas en sus buenos tiempos y paseará a rebaños de periodistas y personalidades por sus pequeños paraísos. Serán lugares donde habrá escuelas bilingües y libertad de idioma, donde florecerán la prensa y la cultura críticas y donde los discrepantes no vivirán bajo una lluvia continua de insultos, agresiones y amenazas. No es por dar ideas, pero ahora que ha decaído el "turismo revolucionario" puede ser la época de erigir nuevas aldeas Potemkin y organizar visitas. Guiadas, por supuesto.

Cristina Losada es uno de los autores del blog Heterodoxias.net.

Entre De Juana y "Txeroki": historia de una rectificación ante ETA
José Antonio Gundín elsemanaldigital 20 Noviembre 2008

En la lucha contra el terrorismo, la ayuda de aliados como Estados Unidos y Francia es vital, pero a cambio España debe prestarles su apoyo.

Casi a la misma hora en que De Juana Chaos comparecía ante un juez irlandés por la requisitoria de busca y captura ordenada por la Audiencia Nacional, la Policía francesa detenía al jefe de los pistoleros de ETA, el sanguinario Txeroki, el que voló por los aires el proceso de negociación del Gobierno con un coche bomba en la T-4 y el mismo que asesinó a dos guardias civiles en suelo francés. Entre uno y otro, entre De Juana y Txeroki se pone de manifiesto el largo y titubeante camino que ha seguido el Estado de Derecho para hacer frente a los terroristas.

En efecto, el "caso De Juana" es la demostración palpable de la debilidad con la que las fuerzas políticas se han enfrentado a ETA desde los primeros años de la Transición. Con veinticinco asesinatos a la espalda, De Juana apenas si ha cumplido dieciocho años de cárcel y está en libertad gracias, qué asombroso, a un Código Penal franquista. Que se sepa, ningún fiscal o juez progresista se manchó la toga con el polvo del camino y se alzó contra esa aplicación de una ley preconstitucional. Lo cierto es que la puesta en libertad de De Juana es el fracaso del Estado de Derecho ante el terrorismo etarra.

Sin embargo, el "caso Txeroki" representa la reacción de esa clase política acomplejada y pusilánime ante el nacionalismo violento. En primer lugar, porque no habría sido detenido si bajo el Gobierno de Aznar no se hubiera llegado a unos acuerdos con Francia, el año 2001 en Perpiñán, de carácter judicial y policial. Y es probable que el horizonte penal de este asesino hubiera sido igual de corto que el de De Juana si hace cinco años el PP en el Gobierno y el PSOE en la oposición no hubieran acordado una reforma de la ley penal para que los terroristas cumplieran íntegramente las penas.

Es decir, tras cuatro años perdidos en una negociación no sólo imposible sino también humillante para el Estado democrático, el Gobierno de la nación vuelve a la senda que nunca debió abandonar frente al terrorismo etarra: la persecución policial y judicial, la cooperación internacional y el consenso básico de los dos grandes partidos. De Juana está libre, pero a Txeroki le aguardan cuarenta años de cárcel. El primero simboliza la claudicación de la clase política; el segundo, que ha sabido rectificar.

Una última consideración: el jefe de los pistoleros etarras tampoco habría caído sin la colaboración de Estados Unidos, además de la de Francia. El presidente Zapatero ha tardado casi cinco años en "descubrir" que ambos países son verdaderos aliados y amigos de España, al margen de que en el primero gobernara un señor llamado Bush, y no Kerry, y en el segundo otro señor que se llama Sarkozy, y no Sègoléne Royal. Y a los aliados hay que ayudarles como ellos nos ayudan, en vez de salir corriendo y dejarlos tirados en sus compromisos y apuestas internacionales. Tal vez el Gobierno español haya aprendido la lección.

Pistolas y voz de ETA
Antonio M. BEAUMONT La Razón 20 Noviembre 2008

La acción de las Fuerzas de Seguridad de España y Francia que ha permitido la detención de «Txeroki» es una gran noticia. El lugar de los asesinos es la cárcel. Siempre. Para tantos años como la justicia permita. Rubalcaba ha explicado que era el máximo dirigente de la banda terrorista. Mejor noticia aún. Por más que detenerlo no sea acabar con ETA. Que haya que seguir prevenidos.

El fanatismo lleva a los terroristas a querer enviar mensajes sangrientos a la sociedad y a sus bases tras los golpes policiales.

ETA quizás podría estar liquidada hoy si Zapatero no se hubiese enfangado la pasada Legislatura en un «diálogo» entre demócratas y asesinos. Es necesario recordarlo para evitar enfangarse de nuevo. Si todos los esfuerzos se hubiesen concentrado en derrotar a los terroristas política, judicial y policialmente, como ahora, seguramente nos hubiésemos ahorrado andar un camino ya transitado antes.

En estas horas de alegría por la detención de un asesino tampoco puede olvidarse que una parte del mundo etarra, los cargos públicos que durante el «diálogo» fueron considerados legales, están incomprensiblemente en las instituciones. El paso político necesario ahora, para confirmar que el camino es el de la detención de «Txeroki», es que los políticos etarras sepan que no volverán a tener presencia en la democracia. Las pistolas y la voz de ETA no caben en ella.

Ramón Peralta: "Ser ciudadano en España se limita a pagar y callar"
Miguel Pato y Tatiana R. Brito Periodista Digital 20 Noviembre 2008

Después de 30 años con la presente Constitución vigente cabe hacerse ya la pregunta de cuál es su estado de salud. Para el autor de “La Constitución como sistema de Libertad” (Ed. Actas) la respuesta no es muy halagüeña. Ramón Peralta explica que tenemos una Carta Magna que se hizo para una Transición y de ello derivan los problemas y errores que se viven tres décadas después.

El hecho de que este texto, cuyo fin debería de ser garantizar derechos y libertades, se haya convertido en un arma política se debe a que hemos transformado una democracia en una “partidocracia”.

“Ya ni siquiera hay democracia interna en los partidos. Sólo existe una cúpula dirigente que se apoya en preceptos constitucionales actuales.”

Para este doctor en Derecho Constitucional en 1978 se optó por una fórmula que deriva en la “confusión total” entre poder ejecutivo y legislativo, entre Gobierno y Parlamento. El caso del Poder Judicial, según explica Ramón Peralta, es el mismo pues sus órganos de Gobierno lo designan los parlamentarios.

“El pueblo está ausente de los poderes públicos. No existe una fórmula electoral que represente a los ciudadanos en el Parlamento. Con el sistema de listas, los diputados sólo representan al jefe del partido que diseña esas listas”.

Bajo estas premisas, Ramón Peralta lamenta que el Parlamento se ha convertido en la “capilla” de los partidos políticos.

“Entre los jefes de los partidos políticos se puede decidir toda la legislatura mientras los demás diputados se limitan a decir amén. El Parlamento se ha convertido en algo totalmente al margen de la sociedad”.

La situación es grave si se tiene en cuenta que hoy en día, como explica este experto, ser ciudadano en España se ha limitado a pagar impuestos y tasas que te imponen y escoger una lista electoral cada cuatro años.

“El régimen constitucional en España se limita a pagar y callar. Ni siquiera podemos elegir al jefe del poder Ejecutivo que se elige en sesión de investidura en el Parlamento.”

EL TEXTO CONSTITUCIONAL Y MONARQUÍA
Para Ramón Peralta el problema está en que todos estos desajustes no se focalizan hacia el texto Constitucional y, además, gran parte de la corrupción deriva de la falta de control de los poderes públicos.

Pero hay un tema de fondo que es si esto puede o no puede ser tolerado por el pueblo soberano. Así, el doctor de derecho Constitucional subraya que tendríamos que preguntarnos si en España

“Somos un pueblo de ciudadanos o un pueblo con tendencias serviles”.

En estos tiempos de crisis, añade el autor, es necesario que la ciudadanía se dé cuenta de que el actual sistema no es sostenible

“Los 17 mini estados (Comunidades Autónomas), un Gobierno Central, sindicatos, partidos y todos aquellos que viven del Estado suman una cifra muy cara”

Asimismo, la culminación de un camino constitucionalista no puede ser este texto de 1978. No puede ser cuando, por ejemplo, “la jefatura del Estado se hereda como se hereda una finca”.

Para Ramón Peralta, igual que la Constitución es de transición, el regreso de la Monarquía a nuestro país es “algo anecdótico” en nuestra historia.

¿Un mundo fuera de control?
DANIEL INNERARITY El País 20 Noviembre 2008

En el caso concreto de la reciente crisis financiera la irresponsabilidad ha comenzado por la imprevisión. Han funcionado muy mal los sistemas de advertencia y prevención de riesgos. Las autoridades correspondientes han tenido una mala percepción de la gravedad de la crisis. Esta falta de anticipación revela no tanto un problema moral o político cuanto una grave deficiencia cognoscitiva, pues es difícil entender por qué no se sacan las conclusiones lógicas de una historia saturada de burbujas especulativas con consecuencias desastrosas. Tenemos muy reciente la crisis de la nueva economía y no hemos aprendido la lección: entonces se nos anunciaba una nueva era económica muy prometedora. Cuando domina la euforia financiera la hipótesis de una crisis parece lejana y por tanto incapaz de provocar las reacciones que aconsejaría la prudencia. La primera explicación antropológica de esta inadvertencia es que los profetas de las malas noticias no son nunca bienvenidos. Pero hay también una explicación ideológica y es que los defensores de la teoría de la eficiencia financiera llevan mucho tiempo diciendo que el mercado no se equivoca nunca y celebrando "la sabiduría de las masas" (Surowiecki). Y eso desincentiva la creación de instrumentos de regulación.

No sé si es una falta de memoria financiera, como ha dicho alguno, o una ceguera ante el desastre. En cualquier caso, está claro que prevenimos muy mal los desarrollos catastróficos y eso que no andamos faltos de cálculos matemáticos sofisticados. No disponíamos de una cartografía precisa de los riesgos que permitiera anticipar su encadenamiento irracional. Una parte de los riesgos había sido dispersada en el mercado, de manera que las instituciones financieras apenas podían medirlos y estimar su impacto futuro. Cuando el horizonte temporal se estrecha y sólo es tenido en cuenta el interés más inmediato es muy difícil evitar que las cosas evolucionen catastróficamente. Tanto desde el punto de vista informativo como de control, los mecanismos de autorregulación se han revelado como insuficien-tes. Lo que todo esto pone de manifiesto es que no sabemos todavía detectar, gestionar y comunicar los riesgos globales.

La crisis financiera es, en última instancia, una crisis de responsabilidad y el procedimiento que mejor lo ha representado ha sido la extensión de productos financieros como la titulización, que traducían la voluntad de desplazar los riesgos hacia el infinito, es decir, aceptar riesgos sin querer asumir las consecuencias. Se trataría de algo que podríamos denominar como "riesgos sin riesgos". La titulación ha actuado como un mecanismo global de irresponsabilización, que diseminaba y disimulaba a la vez los riesgos, haciendo opacos los mercados. Éste y otros productos financieros permitían evacuar o neutralizar los riesgos de las operaciones de préstamo transfiriendo la carga hacia los mercados de naturaleza especulativa. La opacidad de los mercados impedía el control y toleraba riesgos excesivos, títulos opacos cuyos riesgos nadie era capaz de evaluar. De este modo se ha constituido un mercado financiero global en el que los accionistas minoritarios de las empresas han presionado para obtener unas tasas de rentabilidad cada vez más elevadas. La irrealidad de los intercambios económicos ha revelado que la globalización financiera es mucho más frágil que la globalización comercial.

Todo ello no hubiera sucedido si, al mismo tiempo, no hubiera habido una dejación de responsabilidad por parte de los Estados, de los bancos centrales y las instituciones financieras mundiales. Los dirigentes económicos y financieros han cometido el error de confiar absolutamente en la capacidad autorreguladora de los mercados financieros y han aceptado esta irresponsabilidad de los mercados de crédito, sometidos al mismo modelo de comportamiento que el que funciona en las Bolsas. A esto se han añadido unas operaciones de rescate que serán inevitables pero que no van a servir para promover las conductas responsables. Se han beneficiado de esas medidas aquellos actores económicos que pueden asumir riesgos excesivos sin tener que sufrir las consecuencias en virtud de las catástrofes en serie que su quiebra podría producir en el resto de la economía.

La crisis nos exige construir una nueva responsabilidad financiera, algo que se llevará a cabo más a través del control y la supervisión que mediante la regulación normativa. Nuestros dirigentes deberían comprender que les corresponde poner a los grandes actores económicos y financieros cara a sus responsabilidades: responsabilidad de los prestamistas, limitando la titulización, es decir, la opacidad de los riesgos en el mercado de los productos derivados, de manera que las deudas no sean instrumentos de especulación; responsabilidad de los accionistas, reservando el derecho de voto a quienes se comprometen establemente con la empresa para permitirle llevar una verdadera estrategia; responsabilidad de los Estados que se deben entender sobre un sistema de paridades estables, impidiendo así las oscilaciones violentas de divisas, desconcertantes para los agentes económicos; responsabilidad de los bancos centrales, que deben aceptar someter su gestión a la aprobación de los Estados democráticos, con la preocupación de tomar en cuenta todos los grandes parámetros decisivos para la marcha de las economías: producción, empleo, precios, endeudamiento, saldo presupuestario y saldo exterior.

Pero conviene no perder de vista que estos compromisos han de conseguirse en medio de una red cada vez más densa de dependencias, donde las obligaciones pierden visibilidad y nitidez. Al mismo tiempo, un mundo de crecientes interdependencias aumenta también el número de consecuencias de las acciones que no resultan fáciles de imputar. Este conjunto de circunstancias y otras similares justifican la denominación de "irresponsabilidad organizada" (Ulrich Beck) a la hora de calificar a nuestras sociedades, aunque también cabe preguntarse si no se trata más bien de una falta de organización, de que no hemos sido capaces de organizar socialmente la responsabilidad a la vista de que algunas de esas dinámicas contradicen claramente muchos de nuestros derechos y nuestros deberes. La debilitación del sentido de responsabilidad no es una cuestión que pueda achacarse únicamente a los políticos o a la desafección ciudadana, sino que resulta más bien de esa mezcla de debilidad institucional y fatalismo que caracteriza a nuestros compromisos democráticos. Se pueden organizar muchas cosas para identificar la responsabilidad y transformar dinámicas ciegas en procesos gobernables.

Han cambiado las condiciones en las que se pensaba y ejercía la responsabilidad política. El problema estriba en cómo representar esa responsabilidad en un momento en el que ha perdido evidencia la relación entre mi comportamiento individual (como prestamista, consumidor, accionista, votante o cliente) y los resultados globales. La ilustración de esta nueva articulación entre lo propio y lo común sólo se conseguirá si desarrollamos un concepto de responsabilidad que haga justicia a la actual complejidad social y corresponda a nuestras expectativas razonables de conseguir un mundo que pueda ser gobernado, del que nos hagamos cargo.

Daniel Innerarity es profesor de Filosofía en la Universidad de Zaragoza y autor de El nuevo espacio público.

Situación en Irak
Un regalo para Obama
De haber prevalecido las tesis de los iluminados bienpensantes y biencalientes, aquí y en Estados Unidos, Al-Qaeda dominaría Irak tras una ola de violencia creciente, y el islamismo radical se dispondría a dar su siguiente batalla.
GEES Libertad Digital 20 Noviembre 2008

Allá por enero de 2007, Bush decidió un incremento de soldados en Irak para resolver la grave situación, ayudar a la pacificación y conseguir la democratización del país. Casi nadie le apoyó. Prensas y cancillerías no sabían si llamarle loco, asesino, o ambas cosas a la vez. Propugnaban la retirada. Hoy, sin embargo, se ve quien tenía razón. El acierto de otrora es el que permite la transición democrática de hoy; elecciones provinciales en enero y regreso gradual de tropas. De haber prevalecido las tesis de los iluminados bienpensantes y biencalientes, aquí y en Estados Unidos, Al-Qaeda dominaría Irak tras una ola de violencia creciente, y el islamismo radical se dispondría a dar su siguiente batalla. Gracias a la guerra de Bush y a su incremento de tropas el enemigo está hoy contenido. Obama debiera ser agradecido.

Hay otra razón por la cual Obama debería estar repleto de gratitud hacia Bush y esta estrategia tan exitosamente desarrollada por el general Petraeus. Sin ella, la seguridad nacional hubiera sido el tema de las elecciones y McCain podría haberle derrotado. El senador republicano ya dijo, cuando apoyó el plan, que prefería perder unas elecciones y ganar una guerra. Ha visto como estas honorables palabras han sido ratificadas por los hechos. No todos pueden decir lo mismo, especialmente en España.

En otras zonas, en cambio, prevalece el pesimismo. Por una parte está la "buena guerra", la de Afganistán. En ella, bajo misión de la ONU, opera la OTAN tratando de impedir que los talibanes se rehagan con un Estado desde el que planear sus crímenes. Es el Primer Pilar de la Doctrina Bush y, evidentemente, exige una guerra. Guerra para poder liberar a los habitantes de la opresión del islamismo radical, que se completa con la protección a los afganos a través de otras medidas policiales, sanitarias, de desarrollo e implantación de Estado de derecho. Es decir, exactamente lo mismo que en Irak, pero con menos éxito. Lo recordamos con tanto detalle porque parece que no es sabido por nuestra clase política si atendemos a lo que oímos en el Parlamento. Tanta insistencia en la paz allá hace temer que se esté a punto de negociar con los talibanes un fin dialogado a la violencia de esos que tan bien conocemos por estos pagos.

Por otra parte, la Unión Europea ha dicho que vuelve a hablar con Rusia de acuerdos de asociación, lo que se había suspendido tras su invasión de Georgia y a la espera –todavía se espera– de la vuelta a la situación inmediatamente anterior. Sarkozy, infiel a Bruni, sigue el ritmo de una canción de Amy Winehouse, y ha confirmado que No, no necesitan rehabilitación, y que ya se puede volver a tener trato. Desintoxicados ya todos, el inigualable Gobierno de Nicaragua ha sido el segundo, tras el ruso, en reconocer la independencia de Abjazia y Osetia del Sur. Vamos por buen camino.

El 20 de enero de 2009 se entregará a Obama la responsabilidad sobre la base del extraordinario logro de Bush en Irak. Como reconoció el propio presidente electo: "el incremento de tropas ha tenido éxito más allá de nuestros mejores sueños". Entonces, de cara a la realidad, quizá habrá que aplicar con más firmeza el ejemplo de Irak en Afganistán y responder con la misma seriedad a las autocracias emergentes. ¿Sabrán los nuevos responsables proteger a sus pueblos y extender la democracia, o seguirán insultando a los demás por acertar? Ya veremos, pero por ahora les toca, empezando por Obama, disfrutar del regalo de Bush.
GEES, Grupo de Estudios Estratégicos.

Las cuentas de la lechera
Editorial ABC 20 Noviembre 2008

AUNQUE unas horas después procurase matizar algunos aspectos de su intervención, Miguel Ángel Fernández Ordóñez puso ayer de relieve en el Senado los graves defectos del proyecto de Presupuestos Generales del Estado para 2009. Afirmó con razón el gobernador del Banco de España que las previsiones macroeconómicas están ya desfasadas, al tiempo que reclamaba prudencia en el gasto y contención del déficit ante la probabilidad de que la crisis sea larga y profunda. También ayer las autoridades reconocían que la economía española se retrae: según el Instituto Nacional de Estadística, el PIB ha registrado su primera contracción en quince años al caer un 0.2 por ciento entre julio y septiembre. Por su parte, la OCDE pronostica que la caída puede llegar en España al 0.9 por ciento el año próximo, y Economía admite que el déficit podría superar el 3 por ciento. En este contexto, es evidente que las cuentas públicas no se ajustan a las necesidades reales y es fácil percibir que los autores del proyecto, empezando por el vicepresidente Solbes, muestran muy escaso vigor a la hora de defenderlo. Los compromisos partidistas y el deseo de Rodríguez Zapatero de evitar una imagen de debilidad gubernamental son la única explicación de que este proyecto siga su trámite parlamentario con el único objetivo de pasar página cuanto antes.

No es lícito echar la culpa al catastrofismo del PP, ni resultan creíbles las respuestas de Zapatero en el Congreso ante Rajoy con una defensa puramente voluntarista de un texto en el que nadie confía. Fernández Ordóñez preside una institución independiente y su trayectoria personal no coincide, ni mucho menos, con los sectores más críticos de la oposición, lo que tal vez haya pesado en su rectificación a medias sobre los aspectos más críticos de su denuncia. En todo caso, cuando el gobernador afirma que se deben revisar a la baja las perspectivas de crecimiento y que la actual coyuntura puede durar «bastante», transmite una opinión razonable y bien fundada desde el punto de vista técnico, lo mismo que cuando pide «mucho cuidado» con el impacto sobre las primas de riesgo de la deuda pública si todos los Gobiernos acuden a los mercados. Frente a las promesas puramente retóricas sobre política social, es lógico poner énfasis en la necesidad de contener los costes laborales y vincular la competitividad de nuestra economía con una mejora de la productividad, así como con la liberalización de ciertos sectores. Se trata, en definitiva, de una llamada de atención sobre la falsa apariencia de que la «cumbre» de Washington haya sido la panacea de todos los males. La crisis sigue ahí, las cifras de paro se disparan (145.700 empleos destruidos en un año) y, por tanto, resultan ya inservibles unos presupuestos elaborados sin tener en cuenta que han saltado todas las alarmas y que están lastrados por todo tipo de compromisos.

A la vista de la actual correlación de fuerzas, no es descartable que el Senado apruebe un veto al proyecto presupuestario. Más allá de su significado político, este rechazo por parte de la Cámara Alta no tendrá ninguna eficacia práctica, puesto que el PSOE tiene bien atado en el Congreso un acuerdo con PNV y BNG que permitirá su aprobación definitiva en los términos actuales. Tendremos así un mal presupuesto, absolutamente inadecuado para afrontar tiempos de crisis e incapaz de generar la confianza en los agentes económicos y sociales para salir adelante. Si los presupuestos fallan es difícil esperar nada bueno del próximo ejercicio económico. Sin embargo, esto no parece que le importe a un Ejecutivo desbordado por las circunstancias y que pretende ganar tiempo con operaciones de imagen que no conducen a ningún sitio. Los datos conocidos ayer y las advertencias -más allá de los matices- del Banco de España no deberían caer en saco roto, pero el partidismo de unos y el oportunismo de otros van a ser suficientes para superar el previsible veto senatorial. Como casi siempre, todo en política tiene un precio.

Ideología antisistema
MANUEL R. TORRES SORIANO, Subdirector de la Fundación Athena Intelligence ABC 20 Noviembre 2008

El último vídeo de Al Zawahiri supone la continuación de una ofensiva propagandística que apunta de manera prioritaria hacia Occidente. Hace años que Al Qaida comprendió que para lograr sus metas, no sólo debería persuadir y movilizar al mundo musulmán, sino que también debería lograr que la población de los países «cruzados» diese la espalda a sus gobernantes.

Para sorpresa de los ideólogos de la yihad, las enormes bajas sufridas por Estados Unidos y sus aliados en Irak y Afganistán, y otros puntos del planeta, no han sido suficientes para lograr su retirada del mundo islámico. La conclusión es que la única estrategia efectiva para «neutralizar» los enormes recursos materiales y económicos del enemigo es conseguir que, al igual que en la Guerra de Vietnam, su opinión pública empiece a cuestionarse la moralidad de estas misiones, y decida por tanto retirar su apoyo.

Ese es el objetivo perseguido por vídeos como los que Zawahiri dedica a la elección del nuevo presidente norteamericano. En este tipo de producciones propagandísticas no sólo se emplea un lenguaje claramente entendible para una audiencia no musulmana, sino que también se incide en temas especialmente «sensibles» para este público.

Así por ejemplo, el terrorista egipcio acusa a Barack Obama de haber elegido el bando de los «enemigos del islam», a pesar de ser el hijo de un musulmán. Califica al nuevo presidente de «hipócrita», por respaldar a Israel y asumir parte del legado de Bush en Irak y Afganistán, como una mera estrategia para alzarse con el poder.

Sin embargo, lo más significativo es sin duda su recurso a la cuestión racial, un tema especialmente «delicado» en la última campaña electoral americana. En un vídeo de mayo de 2007, Zawahiri ya empleó este recurso haciendo un llamamiento a las tropas afroamericanas de Estados Unidos, para que abandonasen a sus líderes blancos, y se uniesen al islam: el único proyecto que lucha contra cualquier tipo de opresión, no sólo hacia los musulmanes.

En su deseo de hacer más atrayente en Occidente el mensaje yihadista, Al Qaida ha tratado de presentarse como única alternativa real frente a la injusticia, como una verdadera ideología «anti-sistema». De hecho, no ha tenido ningún sonrojo a la hora de alabar a figuras como Malcom X, y emplear la terminología de este activista estadounidense.

Según el líder terrorista, Obama, al igual que otros afroamericanos poderosos como Colin Powell o Condoleezza Rice es un «negro doméstico»: un traidor, cuya ideología es aún más «esclavista» que la de sus amos.

Nueva economía, vieja economía
Frecuencias que interfieren el mercado
La decisión del CAC, no obstante, nos devuelve a la cruda realidad: las frecuencias han sido arrebatadas al mercado por los Estados y su utilización no responde a las preferencias de los ciudadanos, sino a las de los políticos.
Fernando Herrera Libertad Digital 20 Noviembre 2008

La semana pasada un organismo administrativo decidió cambiar los concesionarios de algunas de las frecuencias que puede otorgar. Se trata, por supuesto, del Consejo Audiovisual de Cataluña (CAC), quien quitó el usufructo de dichos activos a determinados agentes, y se lo concedió a otros. Este movimiento desató considerable polémica, puesto que afectaba a medios de comunicación (lo que supone un riesgo para la pluralidad informativa), pero también por su novedad.

Sin embargo, el problema de las frecuencias tiene las raíces bastante más profundas que en lo ocurrido la semana pasada. El espectro radioeléctrico constituye un activo básico, indispensable, para el suministro de determinados servicios, como son la televisión convencional (la que vemos normalmente en nuestro aparato), la telefonía móvil o la radio. Las empresas dedicadas a esto construyen su negocio sobre estas frecuencias, de la misma forma que otras lo hacen sobre un solar o sobre una marca comercial.

Estas últimas adquieren sus terrenos o promocionan su marca comercial con una cierta seguridad de que nadie se los va a quitar, pues son de su propiedad, y se supone que existe un marco jurídico que protege sus derechos. En cambio, las primeras carecen de esta certeza sobre su activo principal, la banda de frecuencias, puesto que sólo las tiene en concesión por un periodo más o menos largo, pasado el cual revierte de alguna forma al Estado, quien puede replantearse su utilización. Las empresas que se dedican a la radio o a la telefonía móvil no pueden garantizarse de forma alguna la disponibilidad del recurso más importante para su negocio.

Así pues, actividades enteras y cientos de puestos de trabajo reposan sobre el supuesto de que el Estado va a mantener el statu quo en cuanto al uso de las frecuencias. Y, hasta ahora, parecía ser así. La decisión del CAC, no obstante, nos devuelve a la cruda realidad: las frecuencias han sido arrebatadas al mercado por los Estados y su utilización no responde a las preferencias de los ciudadanos, sino a las de los políticos.

En esta línea hay que entender también las recientes presiones de las Comunidades Autónomas por hacerse con mayor parte del pastel, hasta ahora en manos del Gobierno de España (con la excepción, precisamente, de la radio y de algunas frecuencias de TV).

Es evidente que la solución a este problema pasa por permitir que las frecuencias sean como cualquier otro activo. Que se pueda adquirir su propiedad y se puedan realizar con ellas las distintas transacciones habituales en otros bienes. Vamos, que salgan de la órbita del control de las Administraciones Públicas. Así se ha hecho en algunos países de Centroamérica, dando lugar a considerables beneficios para los ciudadanos, en forma de precios y servicios.

Mientras no se haga así, el uso de las frecuencias producirá, además de las familiares interferencias técnicas, otras mucho más dañinas, éstas sobre el funcionamiento de los mercados y la iniciativa de los agentes.

El CAC contra La Cope
Privaticemos las frecuencias
El CAC y su excesiva politización son sólo la expresión depurada de otro problema más de fondo: las frecuencias radioeléctricas son propiedad del Estado, que tiene capacidad para decidir quién, cómo y por cuánto tiempo pueden utilizarse.
Albert Esplugas Boter Libertad Digital 20 Noviembre 2008

Del mismo modo que no habría libertad de prensa si el Estado fuera el propietario de todo el papel del país y repartiera y quitara licencias a discreción, la titularidad pública del espectro radioeléctrico coarta la libertad de expresión en el ámbito audiovisual.

Las últimas declaraciones del miembro propuesto por el PP para el CAC, Fernando Rodríguez Madero, insultando a los dos locutores más conocidos de La Cope y Punto Radio ante el Parlamento catalán, después de que se les retirara sendas licencias en Lérida y Gerona, son bastante elocuentes: el CAC pretende silenciar a las dos emisoras por motivos políticos. Pero el CAC y su excesiva politización son sólo la expresión depurada de otro problema más de fondo: las frecuencias radioeléctricas son propiedad del Estado, que tiene capacidad para decidir quién, cómo y por cuánto tiempo pueden utilizarse.

La razón que se aduce en defensa de la esta nacionalización es que las frecuencias son un bien escaso y alguien tiene que adjudicarlas y velar por su uso. La razón que se aduce en defensa de la esta nacionalización es que las frecuencias son un bien escaso y alguien tiene que adjudicarlas y velar por su uso. Esta justificación es un sinsentido desde un punto de vista económico, pues los bienes escasos son los únicos susceptibles de apropiación privada y los únicos a los que cabe asignar precios en el mercado. La escasez no exige la nacionalización, la escasez es la condición sine qua non para que un recurso sea privado.

El aire o los rayos del sol no son bienes escasos, no son bienes de uso excluyente sobre los que pueda haber un conflicto. El hecho de que yo tome el sol o respire no impide que otros hagan lo mismo. Por eso los rayos del sol y el aire no son de nadie. En cambio, si emito por una frecuencia los demás no pueden emitir por ella sin estorbarme. Lo mismo con cualquier recurso o bien producido en cantidad limitada: dos personas pueden querer darle un uso distinto, solo una de ellas puede controlar el recurso en exclusiva. De ahí que el bien en cuestión tenga un precio en el mercado y sea adquirido por aquél que lo paga.

Si las frecuencias fuesen privadas sus propietarios podrían hacer con ellas lo que quisieran: ofertar otro servicio o cambiar de tecnología, planificar a largo plazo, vender o comprar frecuencias destinándolas a usos más productivos etc. También podrían criticar a quien quisieran sin miedo a que no les renovaran la licencia. Hoy en día el titular de una licencia tiene derechos temporales, condicionados y limitados con respecto al uso que puede hacer de la frecuencia. No puede darle un uso más productivo del que tiene ni venderlo o arrendarlo a un tercero para que le saque un mayor provecho.

El problema de las interferencias tampoco exige la nacionalización. Interferir una frecuencia previamente ocupada por otro equivale a una invasión de la propiedad ajena. Si alguien allana tu morada, la policía lo echa. De un modo similar, si una interferencia ocurriera, el perjudicado podría interponer una demanda y los tribunales obligarían al invasor a respetar la frecuencia. Así es como se resolvían los casos de interferencias en Estados Unidos antes de que se nacionalizara el espectro por motivos políticos.

Los poderes establecidos (incluidos algunos medios establecidos) se resisten a la idea de la privatización, ávidos por conservar su poder sobre las ondas y limitar la entrada de competidores. Pero desde que Ronald Coase defendiera esta idea en los años cincuenta, la privatización cada vez es más popular entre los economistas. La mayoría coinciden en que una gestión eficiente de las frecuencias exige avanzar hacia un escenario en el que el Estado tenga menos poder de decisión sobre el uso del espectro.

Los incrédulos replicarán que esto de la compra-venta de ondas está muy bien en teoría, ¿pero hay algún país que lo practique? En realidad sí. El modelo que más se aproxima a esta descripción es Guatemala, donde la influencia de los economistas de la Universidad Francisco Marroquín se materializó en una reforma de la ley de telecomunicaciones que liberalizó casi completamente el mercado de frecuencias.

En Guatemala cualquier persona puede reclamar una frecuencia que está desocupada. Si no hay más reclamaciones, la frecuencia se adjudica gratis de forma automática. Si hay más reclamaciones se adjudica por subasta. El usufructuario es en este caso un propietario de facto, puede hacer con la frecuencia lo que quiera: determinar y cambiar el uso, la tecnología y el servicio a ofertar en esa frecuencia; arrendar, vender, subdividir o consolidar la frecuencia; utilizarla como colateral o activo etc. La licencia de usufructo dura 15 años y se renueva automáticamente con sólo pedirlo, sin ningún gasto adicional. El resultado de esta reforma liberal ha sido un auge espectacular de la industria de las telecomunicaciones en Guatemala, superior al de otros países latinoamericanos más ricos. Hay más bandas aprovechadas y más competencia, lo que beneficia a los consumidores en forma de más productos y precios más bajos (por ejemplo, en telefonía móvil).

En definitiva, la propiedad privada de las frecuencias es posible y deseable. El CAC es una deplorable manifestación de un sistema que está viciado de origen. Si las frecuencias fueran de propiedad privada no presenciaríamos este tipo de cacicadas políticas destinadas a silenciar a las voces discrepantes. Por ello, hay que atacar la raíz del problema: las frecuencias están nacionalizadas y sólo podemos usarlas si el Estado nos concede su permiso.
Albert Esplugas Boter es miembro del Instituto Juan de Mariana, autor del libro La comunicación en una sociedad libre y escribe regularmente en su blog.

UNA EXCAVACIÓN DATABA SU ORIGEN EN EL SIGLO III
El gran engaño del hallazgo de las primeras palabras en vasco
Un informe ha destapado el gran engaño que supuso el hallazgo que se produjo en 2006 en una excavación en la que aparecieron las primeras palabras en vasco, supuestamente datadas en el siglo III. Según La Razón, las inscripciones estaban manipuladas y se hicieron cuando fueron descubiertas.
Libertad Digital 20 Noviembre 2008

Un grupo de arqueólogos descubrió en 2006 un hecho que los vascos calificaron de histórico. En una excavación en Iruña-Veleia hallaron lo que se suponía eran las primeras palabras en vascuence y que se encuadraron en el siglo III. De hecho, se tachó de "excepcional" puesto que las primeras referencias al vasco encontradas hasta ese momento se situaban en La Rioja en el siglo IX.

Sin embargo, un estudio encargado por la Diputación de Álava, subvencionado por el Gobierno Vasco y Central, ha desenmascarado el timo de este descubrimiento ya que los grabados de las primeras palabras en vasco "son falsos y realizados quizá en el momento de su aparición". En este estudio han participado lingüistas, arqueólogos, epigrafistas, egiptólogos, historiadores, físicos y químicos que han asegurado que en este supuesto hallazgo existen "errores" que muestran "un desconocimiento de la historia y de la propia lengua".

En este sentido, subrayaron que existen importantes "anomalías y manipulaciones" en los elementos ya que aparecen elementos de otros periodos históricos y cánones artísticos de otro tiempo más avanzado. Incluso, lo más grave de lo encontrado es que algunas de las piezas están unidas con pegamento instantáneo.
La Diputación de Álava se encargará a partir de ahora de llevar a cabo la investigación y llevarán el asunto del timo del gran descubrimiento del vascuence a la Fiscalía para que depure responsabilidades de un hallazgo que engañó a la sociedad vasca en particular y que fueron calificados de históricos.

SERÁ CONSEJERO HASTA 2010
Rodríguez Madero desvela el objetivo del CAC: "Que exorcicen a Jiménez Losantos"
Fernando Rodríguez Madero es el consejero para el CAC que propuso el PP catalán. Ahora reniegan unos de otros y el partido denuncia la censura a COPE y Vocento. Pero el consejero estará en su puesto hasta 2010 y el PP no podrá evitarlo. Al pedir la palabra, Rodríguez Madero hizo toda una confesión.
Libertad Digital 20 Noviembre 2008

La comparecencia en el Parlamento catalán del Presidente del CAC, Josep María Carbonell, ante la comisión de Política Cultural del Parlamento transcurría por los cauces esperados. Carbonell empezó diciendo que la labor de este organismo en la adjudicación de frecuencias de radio ha sido "impecable".

Ante las críticas de los representantes del PPC y de Ciudadanos en esta comisión porque "la Cadena COPE y Punto Radio" se hayan quedado fuera del espectro radiofónico catalán, el presidente del CAC ha respondido que este organismo renovó sus frecuencias a la COPE el pasado mes de mayo, y que las 83 frecuencias adjudicadas este mes son "frecuencias nuevas", que no tenían titular. “No se ha acallado la voz de nadie", dijo y afirmó y estas acusaciones sólo pueden venir "del desconocimiento o de la mala intención". Carbonell ha animado a todos aquellos que tengan alguna queja sobre las concesiones de frecuencias de radio a que lleven el tema ante los tribunales.

Carbonell ha afirmado, no sólo la corrección del proceso seguido, sino que “todos los miembros del CAC han actuado con total independencia, sin seguir instrucciones de grupos políticos ni mediáticos”. No obstante, el presidente del CAC dijo que los miembros de este organismo han recibido “insultos y amenazas”. En este punto, pidió la palabra uno de los consejeros del CAC que estaba presente en la sala, Fernando Rodríguez Madero, en su día propuesto por el PP para ocupar el cargo, pese a que los populares han afirmado en los últimos días que no se sienten representados por él.

En un tono visiblemente alterado y tras asegurar que se le había pedido desde el PP que votase en contra de la decisión ha pasado a insultar a aquellos que han criticado las decisiones del CAC. Así, primero ha afirmado que Luis del Olmo, con el que trabajó durante años, "se ha vuelto a comportar conmigo como un miserable" y ha pedido "que le hagan un exorcismo a Jiménez Losantos y expulse todos sus demonios". Como colofón a su alterada intervención, ha asegurado que el periodista de la COPE "miente cuando vitupera a Cataluña y a los partidos políticos catalanes"

Sólo el PP y Ciudadanos
Prácticamente todos los representantes de los diferentes partidos en la comisión en la Comisión de Política Cultural del Parlamento de Cataluña han dedicado la mayor parte de sus intervenciones durante la comparecencia del presidente del CAC a ensalzar las cualidades y la independencia de dicho organismo.

En este panorama de autocomplacencia las únicas voces discordantes han sido las del portavoz del PPC, Rafael López, que ha acusado a Carbonell de haber actuado “ni con la necesaria prudencia ni con la necesaria transparencia” en el proceso, y ha afirmado además que “desde el punto de vista democrático no podemos entender que queden fuera cadenas como Punto Radio o la COPE”.

Del mismo modo, López ha asegurado que no es posible comprender "cómo a determinadas emisoras se les retira las licencias cuando ya tenían una audiencia, una plantilla y unas inversiones realizadas”. Más aún, insistió que tampoco es posible “entender cómo a grandes grupos mediáticos no se les da ni una licencia, ¿es que no presentaron ningún proyecto apto técnica y empresarialmente?”.

En cuanto a la tan cacareada y loada independencia de los consejeros del CAC, López se ha preguntado: “¿Podemos decir que un órgano en el que el 80 % de los miembros eran políticos o muy cercanos a partidos políticos es independiente?”.

Brillante Albert Rivera
El líder de Ciudadanos ha tenido una brillante intervención en la que ha puesto en solfa al CAC y al propio Parlamento de Cataluña. En primer lugar ha recordado a Carbonell que un órgano como el que él preside no sólo debe ser independiente sino también parecerlo; por el contrario, según Rivera: “Creo que no ha sido independiente y lo que está claro es que no lo ha parecido”.

También ha recalcado que “no se puede hablar de una Cataluña plural sin la presencia de grupos mediáticos como los que se han quedado fuera”, en referencia a la COPE, Vocento, Unidad Editorial o el Grupo Zeta, a los que ha citado expresamente.

Por otro lado, Rivera ha mostrado su convencimiento de que algunos de los que no han conseguido una concesión habrían corrido mejor suerte si se hubiese tratado de “grupos con acciones en un diario cuya propiedad comparten con la Generalidad”, en una alusión clara a Planeta, que es además de dueño de La Razón, propietario junto con la Generalidad, del diario Avuí.

Además, ha acusado a los consejeros del CAC de que con sus decisiones “han colaborado a consolidar un régimen” y que se trata de un organismo creado no para que haya mayor independencia sino “para dar cobertura a las decisiones incómodas del Gobierno”.

Malestar en el PPC
El PPC ha expresado su "profundo malestar" por el contenido de la intervención de Fernando Rodríguez Madero. Se sienten degradados por Madero y aseguran que no se sienten representados por él. Sin embargo, Rodríguez Madero tiene mandato hasta 2010 en este organismo y el PPC no tiene margen de maniobra para forzar su salida del CAC, porque ello depende del propio consejero.

Un informe denuncia que las inscripciones de Iruña-Veleia (Álava), donde se databan las primeras palabras en vasco en el siglo III, estaban manipuladas chapuceramente
El timo de la cuna del euskera
Los grafitos datados en el siglo III se han realizado en realidad en el momento de su aparición, concluyen los expertos.
Iker Moneo La Razón 20 Noviembre 2008

VITORIA- Demoledor. Este es el adjetivo que define el informe elaborado por expertos nacionales e internacionales a petición de la Diputación de Alava para confirmar la autenticidad de los hallazgos presentados en junio de 2006 por el equipo de arqueólogos que excava en el yacimiento romano de Iruña-Veleia. Los descubrimientos que entonces se calificaron de «históricos y excepcionales», entre otras cosas, porque adelantaban al siglo III la aparición de las primeras palabras escritas en euskera –cuyo origen se fecha 600 años después en San Millán de la Cogolla (La Rioja)– ayer se definieron como «falsos y realizados quizá en el momento de su aparición».

El hallazgo fue polémico desde el principio, sólo cuatro meses después, el catedrático de Lingüística Europea y director del Instituto de Ciencias de la Antigüedad de la Universidad del País Vasco, Joaquín Gorrochategui –uno de los investigadores de los textos en euskera– ya dudó de la autenticidad del mismo al afirmar que tanto el latín como el euskera de los grafitos «presentan problemas». Esos «problemas» apuntaban ayer a la utilización incorrecta de términos latinos e italianos, que al igual que los escritos en euskera presentaban faltas de ortografía. Se trata de «errores» que ponen en cuestión su antigüedad y muestran «un desconocimiento de la historia y de la propia lengua», según los expertos. Sobre el conjunto de 270 inscripciones y dibujos sobre diversos «soportes auténticos» –vasijas, huesos, piedras …–los investigadores determinan que «no es posible validar el procedimiento de excavación ni la datación de los hallazgos» y hablan de «anomalías y manipulación» en los elementos.

En el informe, en el que han participado lingüistas, arqueólogos, epigrafistas, egiptólogos, historiadores, físicos y químicos, se añade que aparecen figuras como Nefertiti. que se descubrieron en el siglo XX, y que la forma de vestir de algunas figuras representadas «nada tiene que ver con la época» en la que se presume su origen. Aunque eluden hablar de «estafa», manifiestan que se trata de inscripciones contemporáneas. Una de las pruebas más irrefutable es que algunas de las piezas aparecen pegadas con pegamento instantáneo. La diputada foral de Cultura y Deporte, Lorena López de Lacalle, impulsora de este estudio de investigación, anunció que a la vista de sus conclusiones revoca el permiso de excavación a la empresa Lurmen. Desde este momento, la institución tomará las riendas de la investigación, que cuenta con una subvención de Euskotren (Gobierno vasco) y del Gobierno central, y pondrá los hechos en conocimiento del Fiscal.

ETERNO RETORNO
Bajo las mismas siglas, asesinaron entonces; ahora, mienten.

Alfredo Casquero elsemanaldigital 20 Noviembre 2008

A cuentas de la pobre santa Madre Maravillas, a la que en algunos medios de izquierda le han dedicado un panegírico nauseabundo, la izquierda feroz y rabiosa enseña sus dientes. El PSOE, partido que hizo del asesinato una forma como otra cualquiera de hacer política, antes durante y después de la guerra civil; el PCE, (hundido ahora en IU) de cuyo historial asesino no hace falta relatar mucho, ni siquiera volver a mencionar a Santiago Carrillo; ERC, trufado de ex–terroristas, en fin, el Frente Popular que asesinó, torturó, violó, a personas sólo por no ser de izquierdas o por ser católicos, renace ahora con inusual fuerza para evitar que una mujer, que resulta ser monja y santa, tenga una placa en el Congreso de los Diputados.

La izquierda feroz, la izquierda que asesinó, la izquierda que comenzó la guerra civil, quiere ahora por todos los medios tapar sus crímenes, y echarle todos a Franco. Pues bien, ni Franco mató a tantos como están exagerando ahora, ni ellos mataron a tan pocos. El inocente homenaje que un acobardado José Bono ha retirado, es otra víctima más de feroz y excluyente política. Ahora no matan, porque estaría feo. O no daría votos. Pero silencian, que es la nueva muerte que aplican los herederos directos de los asesinos del Frente Popular. Antes mataban de verdad. Ahora aplican la muerte civil, que es el silencio, la mentira, la manipulación y el ocultamiento de la verdad. Asesinos entonces. Feroces mentirosos ahora.

Y el señor Bono, un cobarde de tomo y lomo.

Losantos: "A mí me ha tocado el dudoso honor de ser el judío predilecto de los nazis de Cataluña"
 Periodista Digital 20 Noviembre 2008

"Si yo fuese ahora alguno de estos payasos que hace rico Roures empezaría a hablar con voz cavernosa, como si fuese el Averno mismo: Roures, Roures, vas a morir, Roures, estás perdido, Roures. Pero como no estoy en la Secta..." Así ha comenzado Losantos su programa. Y seguido ha arremetido contra Lara y el Conde de Godó. Pero las críticas más feroces se las ha llevado el cardenal Sistach y el presidente del CAC, Carbonell. Y Jorge Fernández, que pasa por ahí...

La simpatía de Losantos por los hermanos Fernández Díaz, Jorge y Alberto, es manifiestamente mejorable. Según ha asegurado el locutor de COPE, fue Alberto el que colocó a Rodríguez Madero por parte del Partido Popular en el Consejo Audiovisual de Cataluña, el organismo que ha cerrado parte de las emisoras de COPE, Punto Radio y la SER en esta Comunidad Autónoma. Por sus críticas, Madero ha pedido "aue exorcicen a Losantos" y ha llamado "miserable" a Luis del Olmo.

"Lo de Cataluña es una enfermedad. Dirán ustedes: pero en Alemania en los años 30 también hubo una enfermedad. Efectivamente, Alemania tuvo una enfermedad que casi pone enferma a toda Europa. A mí me ha tocado el dudoso honor de ser el judío predilecto de los nazis de Cataluña".

Y caído con fuerza sobre el organismo:
"Lo del CAC en Cataluña es la dictadura sin recato. Es un ente dictatorial, es un ente liberticida, es un paradigma de corrupción, y además compuesto por unos personajes verdaderamente maravillosos".

El primero en diseccionar ha sido a Josep María Carbonell, presidente del CAC, al que ha ligado al cardenal de Barcelona, Sistach:

"Carbonell está ligado a una fundación del Arzobispado de Barcelona, Sistach. Yo creo que ahí es donde hace falta un exorcismo. Hay un cura que presume de hacer abortos, y éste, que presume de que le quita frecuencias a la COPE y se la da a Radio Stel, pero como son tan piados, seguro que les ofrecerá las frecuencias a la COPE, porque, además, Radio Stel no la oye nadie. Son todo en catalán, nacionalismo catalán, en fin, ya saben, todo católico, amor al prójimo, todas esas cosas. No les oye nadie, en la última medición salían 7.000 oyentes, yo creo que tengo más en un minuto que ellos en todo el día".

Después de cargar duramente durante su programa de la Mañana de la COPE contra el obispo de Barcelona, ha dicho Losantos:

"Jorge Fernández Díaz y Mauricio Casals se dedican a visitar cardenales a ver si consiguen cerrar la COPE".

Nacionalismo y constitución
Juan José Solozábal, www.elimparcial.es 20 Noviembre 2008

En todo debate debemos ponernos en guardia frente a la sobreactuación o la exageración, pues impiden aceptar argumentos que cualquier posición razonable tiene aunque discrepemos a fondo de la misma. Obrar de otro modo debilita nuestra capacidad de convicción, sin duda mayor cuando buscamos persuadir y no abrumar o aplastar. Incurro en estas cavilaciones cuando la cuestión en discusión tiene que ver con el nacionalismo en España.

He defendido muchas veces, quizás con algún escándalo de quienes le escuchan a uno sólo para confirmar sus prejuicios, que nuestro sistema constitucional debe mucho a los nacionalismos. Creo de verdad, por ejemplo, que si tenemos un Estado autonómico en serio, y no una mera descentralización administrativa, que reconoce poder político a sus integrantes y permite el autogobierno de las Comunidades Autónomas, ofreciendo una cobertura política suficiente a la identidad de estas, es gracias a los nacionalismos. En muy buena medida son los recursos presentados por las Comunidades Autónomas ante el Tribunal Constitucional en defensa de sus competencias o por el Estado central frente a la actuación de la Comunidades Autónomas, en parte gobernadas por partidos nacionalistas, los que han permitido a la máxima instancia jurisdiccional la construcción doctrinal del Estado autonómico, como forma política con títulos perfectamente parangonables a los del Estado federal. De otra parte, las Comunidades Autónomas nacionalistas durante los más de veinticinco años de sistema autonómico han espoleado a buen ritmo al caballo de la emulación, que ha generalizado la autonomía como modo de descentralización profunda, sin exclusiones, logrando que al final el autogobierno territorial se identifique no sólo con la referencia identitaria sino, como quería Ortega, con la democracia y la innovación política.

El reconocimiento de estos méritos del nacionalismo me hace entonces especialmente difícil comprender algunas posiciones nacionalistas, que denotan una tosquedad ideológica y una falta de sensibilidad constitucional realmente llamativas, y que son perceptibles en las manifestaciones de algún líder nacionalista catalán, por lo demás de prudencia y sensatez reconocidas. Estas declaraciones ejemplifican la propensión del nacionalismo a identificarse con el interés general de la comunidad que representa, ignorando la propia pluralidad de la nación en cuestión y el derecho de las demás fuerzas políticas a ofrecer su versión de lo que la lealtad territorial demanda. De manera que los partidos nacionalistas ofrecen una versión particular de lo que la comunidad exige, en legítimo concurso con la posición de otras fuerzas, precisamente, las no nacionalistas. Los nacionalistas no son entonces la melior pars , ni siquiera, a ver qué dicen los electores vascos pronto, quizá la parte mayor de la comunidad.

Tampoco se entiende la actitud nacionalista ante el posible fallo del Tribunal Constitucional. El problema catalán, como el problema vasco, antes, no son, mal que les pese en su innegable egotismo a las fuerzas políticas de que vengo hablando, nuestro problema nacional. Tendríamos, por el contrario, un serio problema constitucional si el Tribunal renunciase al pronunciamiento sobre la adecuación del Estatuto al orden jurídico total, o no dispusiese de plena libertad para realizar ese control. Ocurre simplemente que para eso está el Tribunal Constitucional, para asegurar la constitucionalidad de todo el ordenamiento jurídico, que integra, en posición bien alta, pero claramente subordinada a la Constitución, al Estatuto catalán. Frente a lo que piensan algunos la cuestión a explicar, entonces, no es el pronunciamiento, sin límites y con toda libertad, del Tribunal sino el que se piense que éste pueda renunciar a cumplir con su función constitucional.


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idioma
Galicia Bilingüe lleva hasta Estrasburgo sus críticas a la política que desarrolla la Xunta

Juan Oliver | Corresponsal La Voz 20 Noviembre 2008

bruselas | La presidenta de Galicia Bilingüe, Gloria Lago, y el vicepresidente de esa asociación, José Manuel Pousada, se reunieron ayer en Estrasburgo con un grupo de eurodiputados de dieciséis países para exponerles su oposición a la política lingüística de la Xunta, especialmente en materia educativa.

Según narró Lago, los portavoces de Galicia Bilingüe explicaron a los eurodiputados, entre los que no se encontraba ninguno socialista pero sí los populares gallegos Francisco Millán y Daniel Varela, la «pérdida de derechos que sufren muchos ciudadanos gallegos» como consecuencia de la estrategia lingüística del Gobierno bipartito gallego. Según aseguró, esas medidas están derivando en un «proceso de imposición» que, en su opinión, «aboca paulatinamente a un monolingüismo en gallego en la enseñanza y en la Administración».

Apoyo de eurodiputados
Lago asegura que obtuvo el apoyo de los eurodiputados, entre ellos el ex corredor de ralis finlandés Ari Vataneen, nacionalizado francés y que obtuvo su acta por ese país, y el portugués Vasco Graça Moura. Ambos pertenecen al Partido Popular Europeo, y el luso forma parte además de la Comisión de Educación de la Eurocámara, que está preparando un informe sobre multilingüismo en los países de la Unión y que se presentará el año que viene.

Según Lago, Graça se comprometió a incluir una enmienda en ese informe que garantice a los padres el derecho a escoger la lengua en la que estudian sus hijos.

Argumentos falaces
«Las autoridades afirman sin rubor que la educación es un sector estratégico para recuperar o ganar hablantes, y se utilizan argumentos falaces para justificar la inmersión. Se falsean datos sobre las políticas lingüísticas de otros países o se intenta tranquilizar a los padres con el absurdo argumento de que el español ya se aprende en la calle, obviando que el registro culto de un idioma se consigue en la escuela», aseguró la presidenta de Galicia Bilingüe después de sus entrevistas con los eurodiputados en Estrasburgo.

En un comunicado de prensa, la asociación asegura que su máxima responsable relató ante los eurodiputados las demandas de Galicia Bilingüe, entre otras, que las señalizaciones estén en los dos idiomas, que la Administración atienda a los ciudadanos en la lengua que elijan, que no se primen los conocimientos de gallego sobre la competencia profesional a la hora de contratar a un empleado público y que las subvenciones oficiales no estén condicionadas por el uso del idioma.

La asociación abordó, ante los eurodiputados, la «imposición idiomática» del gallego
Galicia Bilingüe denuncia en Estrasburgo el exterminio del castellano en los colegios

J. García La Razón 20 Noviembre 2008

Estrasburgo- La presidenta de la asociación Galicia Bilingüe, Gloria Lago, y su vicepresidente, José Manuel Pousada, viajaron ayer a Estrasburgo (Francia) para abordar, ante el Parlamento Europeo (PE), la «imposición idiomática» del gallego que, a su juicio, lleva a cabo el Ejecutivo regional de Galicia, informa Efe. Los representantes de la asociación denunciaron la «pérdida de derechos» que, según explicaron, «sufren muchos gallegos por la política lingüística del Gobierno autonómico que preside Emilio Pérez Touriño».

En un comunicado, Galicia Bilingüe alerta de que esta tendencia impositiva del idioma gallego «lleva visos de extenderse a otros ámbitos, coartando las libertades de una parte de la población y perjudicando la formación de muchos escolares». Gloria Lago aseguró que «necesitamos que toda Europa sepa lo que está sucediendo», y solicitó la ayuda a los eurodiputados para denunciar «esta injusta imposición». Lago puso como ejemplo de las políticas de la Xunta la señalización en carreteras, calles y ayuntamientos o la «redacción de información de interés» como la hospitalaria, únicamente en gallego.

Los miembros de la asociación hicieron también hincapié en los efectos del decreto que regula el uso del gallego en los colegios y alertaron sobre el «proceso de completa erradicación del español de los centros educativos». Sin embargo, la presidenta de Galicia Bilingüe puntualizó que, entre los objetivos de su organización, no está la defensa de ningún idioma, «si no la de los derechos de los hablantes de dos lenguas que son oficiales».

Además, la asociación trasladó a los diputados sus demandas y reclamó, entre otras, que las subvenciones oficiales no estén «completamente condicionadas por el uso del idioma y que los ciudadanos con edad suficiente puedan elegir su idioma». Los representantes de Galicia Bilingüe aseguraron que «el Partido Socialista en la Eurocámara no respondió a nuestras solicitudes para participar en el encuentro», el mismo que será trasladado por carta a los portavoces de los grupos políticos del Parlamento y al presidente de la institución, el alemán Hans-Gert Pöttering.

Galicia Bilingüe pide en Estrasburgo «que Europa sepa lo que nos pasa»
E.A. SANTIAGO ABC Galicia 20 Noviembre 2008

Representantes de dieciséis países de la Unión Europea, según confirmaba ayer a ABC la presidenta Gloria Lago desde París, escucharon ayer en Estrasburgo las quejas de Galicia Bilingüe sobre la situación lingüística que se vive en la Comunidad gallega. «Necesitamos que Europa sepa lo que está sucediendo» fue el título de su exposición y el leit-motiv que la englobó. La propia Lago y José Manuel Pousada, vicepresidente de la entidad, fueron los encargados de exponer su postura.

El colectivo denunció la «pérdida de derechos» y explicó sus inquietudes a un grupo de eurodiputados. De éstos, varios representantes de países con varios idiomas oficiales o zonas en las que coexisten varias lenguas, como ocurrió con representantes de Italia, se ofrecieron a visitar Galicia para dar a conocer sus soluciones legales a la pluralidad lingüística. «Desde la llegada a Galicia de una coalición formada por nacionalistas y socialistas, los ciudadanos nos estamos viendo sometidos a un proceso de imposición lingüística que nos aboca paulatinamente a un modelo monolingüista en la enseñanza y en la administración», denunciaron. La libre elección de la lengua vehicular de los jóvenes en la enseñanza, o la erradicación del sesgo lingüístico en la concesión de subvenciones fueron algunas de sus propuestas.

Impugnan la huelga
En Galicia, la Mesa por la Libertad Lingüística requirió a la Fiscalía de Menores que entre de oficio para analizar la convocatoria de huelga en la enseñanza secundaria convocada para el próximo 26 de noviembre. En un escrito remitido el pasado martes, el colectivo denuncia que las organizaciones convocantes tratan de manipular a los jóvenes siguiendo las pautas marcadas por la UPG -integrante del BNG- y lo que considera sus «satélites» (los colectivos A Mocidade pola Normalización Lingüística, Galiza Nova y los Comités Abertos de Escola e Facultade, convocantes del paro; y la propia Mesa pola Normalización Lingüística).

Casablanca del Llobregat
 El Confidencial 20 Noviembre 2008

Ciutadans ha utilizado la legendaria película Casablanca para denunciar con ironía el ambiente que impera a día de hoy en Cataluña. Su adaptación nos traslada a los tiempos del Segundo Tripartito, cuando el Gobierno de la Generalitat discrimina y persigue a los ciudadanos que pretenden ejercer su derecho a expresarse en castellano.

denuncia
La Mesa por la Libertad Lingüística denuncia ante el fiscal la huelga de alumnos a favor del gallego

La Voz 20 Noviembre 2008

La Mesa por la Libertad Lingüística ha denunciado ante la Fiscalía de Menores del Tribunal Superior de Xustiza de Galicia la huelga convocada entre los alumnos de enseñanza media para el próximo miércoles, día 26. El acto, convocado por la Mesa pola Normalización Lingüística, Galiza Nova y los Comités Abertos de Escola e Facultade, persigue el cumplimiento del decreto del uso del gallego en la enseñanza, que, a juicio de estas entidades, no se está aplicando.

El presidente de la Mesa por la Libertad Lingüística, José María Martín López-Suevos, ha presentado en la Fiscalía una denuncia por lo que considera «manipulación de menores» y pide que esta institución se dirija a las entidades convocantes de la huelga para que «desistan de su propósito». No obstante, Martín López-Suevos atribuye a la Mesa pola Normalización, a Galiza Nova y a los Comités la condición de «grupos auxiliares» de la UPG, el partido mayoritario dentro del BNG, y es a esta formación a quien pide que se dirija la Fiscalía para la suspensión de la huelga.

En su escrito al fiscal, Martín López-Suevos sostiene que la «ausencia voluntaria a las clases no puede ser inducida de manera masiva por un proceso de manipulación desde instancias políticas». El presidente de la Mesa por la Libertad Lingüística acusa a la UPG de «conducta repugnante, que entra dentro de las costumbres estalinistas del partido». También califica la normalización lingüística como «el uso forzoso de la lengua regional» en la enseñanza.

'The Economist' vs. Cataluña
Luis Racionero Estrella Digital 20 Noviembre 2008

La revista de la legendaria Bárbara Ward ha vuelto su británica mirada hacia España y nos ha dedicado un especial de 14 páginas con el título "The Party's over".

Dejemos de lado, como si fuéramos ingleses, el hecho de que el título destila cierta insana satisfacción por nuestros males, eso que los alemanes llaman scadenfreude, alegrarse de las desgracias de un amigo. Porque amigos son España e Inglaterra, que pasa sus vacaciones por aquí ya sea en verano como en invierno. Dejemos esa menudencia del título y vayamos a lo divertido: en Cataluña, como escribe Pilar Rahola: "Se arma el típico maremoto en la sopa de galets de nuestra ínclita política catalana y ya tenemos montado el magno escándalo de barretina". El delegado del Govern al Regne Unit envía una carta a The Economist afeándoles el reportaje, Montserrat Tura pide rectificación y disculpas y Carod asegura que esto pasa porque no tenemos suficientes "embajadas catalanas" (como la de su hermano Apel.les en París) y amenaza con más.

En la carta del delegat del Govern al Regne Unit, el interfecto se queja porque tildan de cacique a Pujol. Eso es lo que los ingleses llaman un red herring, un arenque rojo, algo que no tiene mucho que ver con el fondo de la cuestión pero desvía la atención hacia eso. Lo de cacique es una cita de Muñoz Molina que lo aplicó a Pujol, Chaves y Fraga por su exceso de permanencia en el cargo. Y ése no es el tema de las apreciaciones de The Economist, sino el hecho de que el exceso de nacionalismo ahora está siendo contraproducente para la propia Cataluña.

Yo, que apoyé el restablecimiento de las libertades para la cultura catalana tras la muerte de Franco (algunas ya se lograron antes de morir el dictador), creo que hoy día se ha conseguido casi todo lo que se reivindicaba y que seguir exagerando los supuestos peligros que corre el catalán es algo que no adelanta, sino que perjudica el progreso de Cataluña.

Éste era un país abierto, cosmopolita, liberal, plural, y el exceso de nacionalismo lo torna provinciano, fanático, monocorde y cerrado sobre sí mismo. No era eso lo que pedíamos muchos que defendimos el catalanismo en los años setenta y ochenta. Ahora creo que la apreciación del artículo de The Economist es bastante exacta y que sería bueno para nosotros catalanes tomarla en serio, no protestar como si nos fuera el cargo en ello. Otra paletada del tripartit. Como dijo la Rahola, con Pujol esto no habría pasado porque él si hubiera tenido tiempo y no sólo hubiera recibido al corresponsal del Economist sino que le habría enumerado en inglés a todos los directores de la revista. Yo sólo me acuerdo de la primera.

Multas a periodistas
El IEC nos saca la lengua
En la reformada y perfeccionada Matrix sólo una voz pública incurrirá en barbarismos, solecismos, anacolutos y faltas de concordancia: su máxima autoridad. ¿Se dan cuenta? Quizá se acabe con el respeto a la autoridad.
Juan Carlos Girauta Libertad Digital 20 Noviembre 2008

Decir que en Matrix se ha perdido el sentido de la realidad es una perogrullada. Matrix es una realidad alternativa, tan bien forjada puertas adentro, tan bien programada que, a la que te despistas un rato, te puede parecer normal que abramos embajadas por el mundo, que gastemos decenas de millones de euros en informes de probada inutilidad (y a veces de probada falsedad), que empleemos más de medio millón en enviar condones allende los mares, que pensemos seriamente en nacionalizar las pymes o que nos planteemos multar a los periodistas que no hablen bien el catalán (y/o retirarlos de los micrófonos y las cámaras).

Esto último es lo que ha propuesto el presidente de la sección filológica del Institut d’Estudis Catalans, la máxima autoridad en materia de lengua catalana, y no sé si alegrarme o disgustarme. Ya sé que, de entrada, parece un disparate. Y lo es, de acuerdo. Pero no consigo que se me borre la sonrisa que se me ha instalado al pensar en la larguísima lista de colegas, tan nacionalistas y correctos ellos, que van a tener que abandonar las tertulias locales. Ciertamente, todo depende de lo que el IEC entienda por hablar bien el catalán. Si se ponen muy duros, si exigen por ejemplo la ausencia total de barbarismos (los castellanismos son constantes en el catalán de Barcelona, y no sólo), la cantidad de los que sobrevivan profesionalmente no permitirá montar un debate de seis.

Supongo que la solución en que están pensando las lúcidas y lucidas mentes del IEC pasa por llenar los platós y las emisoras de radio de licenciados en filología catalana. Mejor de doctorados. Así nos podremos recrear en una lengua perfecta e impoluta. Los contenidos dejarán de ser importantes y alcanzaremos el éxtasis de la forma. La forma pura. Ah. Ahora bien, ¿qué haremos con Montilla?

Claro que Montilla no es periodista, pero en la reformada y perfeccionada Matrix sólo una voz pública incurrirá en barbarismos, solecismos, anacolutos y faltas de concordancia: su máxima autoridad. ¿Se dan cuenta? Quizá se acabe con el respeto a la autoridad, quizá estemos ante una verdadera revolución. No sé. Las consecuencias políticas y culturales que la medida pueda tener, y el modo en que afecte a la Weltanschauung catalana, se me escapan. Estic esbalaït, estormeiat, bocabadat. ¿Voy bien, señores del IEC?
Juan Carlos Girauta es uno de los autores del blog Heterodoxias.net.

El fiasco del CAC
El secretismo y los vínculos con beneficiarios deslegitiman el reparto de radios en Cataluña
EDITORIAL El País 20 Noviembre 2008

La primera adjudicación de licencias radiofónicas realizada en España, no por un Gobierno, sino por un organismo teóricamente independiente, el Consejo del Audiovisual de Cataluña (CAC), ha desembocado en un preocupante fiasco. Un resultado que enerva el griterío de algunos de los grupos que se sienten perjudicados, pero que también es decepcionante por el nefasto procedimiento arbitrado y por la escasa independencia demostrada por algunos de los miembros del organismo.

El procedimiento ha estado aquejado de una opacidad incluso superior a cuando este tipo de concesiones las realizan los Gobiernos. El presidente del CAC, Josep Maria Carbonell, secuestró la discusión plenaria del organismo, sustituyéndola por unas ralas consultas de confesionario propias del secretismo vaticano, o del soviético. Lo llevó todo cocinado al pleno. Un pleno extraordinario, en vez de ordinario, para obstaculizar, no ya la discusión, sino hasta el acceso a la información de los consejeros. En efecto, si la convocatoria hubiese sido ordinaria, éstos habrían dispuesto de al menos 48 horas para estudiar los expedientes (14.000 páginas) de la Mesa de Contratación, en vez de sólo la noche anterior a la ratificación.

Es decepcionante que un organismo creado para evitar el arbitrismo del poder político actúe con unos procedimientos que extreman la arbitrariedad de la decisión. Carbonell afirmó ayer ante el Parlamento catalán que "todos los miembros" del CAC han procedido "con absoluta independencia de criterio" frente a las empresas y sostuvo que "el Consejo no está formado por delegados de los partidos políticos" que los propusieron. Pero propusieron a antiguos diputados suyos, en su mayoría.

El criterio de independencia e imparcialidad obligaba al propio Carbonell -que simultanea su condición de aparatchik del PSC con la pertenencia a dos fundaciones del arzobispado barcelonés- a no participar, o al menos ausentarse, en la decisión de otorgar siete licencias a la emisora episcopal catalana Ràdio Estel (de carácter más liberal que su hermana la Cope), con una audiencia de apenas 8.000 personas. Su defensa victimista, alegando que se le critica por sus creencias, es inane. Que crea y practique la religión que quiera, pero aplíquese el mínimo código de incompatibilidades. Lo mismo cabe decir al secretario del Consell, Santiago Ramentol, ex director de Ràdio Estel.

Lo que aquí se examina no es el discutible resultado concreto de la adjudicación, que ha beneficiado a algunos grupos que apoyan al tripartito; perjudicado a otros (entre ellos la SER, del Grupo PRISA, editor de EL PAÍS) a cuyas asociadas se les ha negado licencia; y excluido de raíz a empresas tan distantes entre sí como la Cope o el Grupo Zeta. Lo denunciable es la falta de transparencia e independencia de un organismo creado para ser neutral y que ha resultado hipócritamente parcial.

El CAC contra La Cope
Colegas a la caza

Cuando el 70% de los miembros del CAC han dedicado prácticamente la totalidad de sus trayectorias profesionales a desempeñar funciones públicas designados por una determinada formación política, esa "creencia" se convierte en absoluta dependencia.
Eva Miquel Subías Libertad Digital 20 Noviembre 2008

De sobras es conocida la actuación estelar de los integrantes del Consell de l'Audiovisual de Catalunya (CAC) con respecto de la adjudicación en territorio catalán de las más de ochenta concesiones radiofónicas en frecuencia modulada.

Me gustaría, antes de entrar a valorar el comportamiento exquisito de tal organismo en defensa de la diversidad y la heterogeneidad en los medios de comunicación catalanes, recordar a quien pueda estar interesado la definición que hace de sí mismo el CAC, como "autoridad independiente de regulación de la comunicación audiovisual de Cataluña que tiene como finalidad velar por el cumplimiento de la normativa aplicable a los prestadores de servicios de comunicación audiovisual, tanto públicos como privados". Esperen, que hay más: "tiene como principios de actuación la defensa de la libertad de expresión y de información, del pluralismo, de la neutralidad y la honestidad informativas, así como de la libre concurrencia en el sector".

Me da a mi que la Cadena Cope, Unidad Editorial, Vocento o el Grupo Zeta no comparten estas palabras en su totalidad. El problema es que ya no lo van a poder expresar ni en el Gironés ni en el Segrià, por poner sólo algún ejemplo.

Hoy mismo –por ayer– ha comparecido el presidente del Consejo, Josep Maria Carbonell en el Parlament de Catalunya, para defender la independencia de todos los miembros del organismo formulando la siguiente cuestión: "¿ Para ser buen consejero no se tiene que tener ni ideología ni creencia?".

Vamos a ver. Por supuesto que se puede tener "ideología y creencia", pero cuando el 70% de los miembros del CAC han dedicado prácticamente la totalidad de sus trayectorias profesionales a desempeñar funciones públicas designados por una determinada formación política, esa "creencia" se convierte en absoluta dependencia y en un modus vivendi y, por lo tanto, la objetividad y la supuesta autonomía no sólo quedan en entredicho, sino que son del todo anuladas.

Si alguien se toma la molestia de entrar en la apasionante página web del polémico Consejo, podrá ver cómo siete de los diez miembros han sido, en algún período de sus vidas, diputados del PSC, de CiU o de IC-Verds. Y si a este hecho le sumamos que son todos ellos elegidos por la Cámara catalana a propuesta de tres grupos parlamentarios, como mínimo, y por una mayoría de dos tercios, verán como todo vuelve a quedar en casa. Molt nostre i molt casolà, como de costumbre.

Sigamos. Dejando al margen los tintes endogámicos y asfixiantemente locales a los que últimamente nos tienen acostumbrados algunas instituciones catalanas de supuesto reconocido prestigio, podemos encontrar un par de empresas de las que han obtenido dial que se inscribieron en el Registro Mercantil del 14 de febrero con el plazo ya finalizado, llevándolo a cabo una de ellas el día 21 del mismo mes. Y otras cinco en las que la radiodifusión aparece dentro de su objeto social, una vez terminado el plazo y que también, curiosamente, han ganado una frecuencia. Que digo yo que bien, bien, no suena.

Por no hablar de las investigaciones que han puesto en marcha los Mossos d'Esquadra por el aparato de escuchas detectado por los servicios de seguridad en la sala de plenos del Consejo justo antes de iniciarse la reunión en la que se aprobaría definitivamente la concesión de las 83 emisoras de radio. Pues para qué nos vamos a engañar, el asunto chirría un poco.

¿Creencia, Sr. Carbonell? Ojalá la tuvieran. Y más respeto al pluralismo, a la diversidad y a la defensa de la libertad, aspectos ellos fundamentales en nuestra cultura más allá de cualquier ideología.
Porque si realmente nos encontramos ante un organismo supuestamente independiente, estos son los criterios que deberían haber seguido –por primera vez en mucho tiempo– del olvidado seny, tan empapado por comportamientos escalofriantemente sectarios.

idioma
Una exposición en Madrid defiende el gallego como patrimonio de toda España

Organizada por la Xunta, apoya el plurilingüismo como valor positivo para el diálogo
Alejandro Posilio La Voz 20 Noviembre 2008

«La diversidad lingüística de España es una valor incalculable del que todos deberíamos sentirnos orgullosos». Con estas palabras, la secretaria xeral de Política Lingüística de la Xunta, Marisol López, presentó ayer en Madrid la exposición As nosas palabras, os nosos mundos, organizada por el Gobierno gallego con motivo del Año Internacional de las Lenguas.

En un encuentro con los medios de comunicación, López defendió el valor de las lenguas cooficiales como un patrimonio de toda España y resaltó el plurilingüismo como «un valor positivo que facilita el diálogo, el respeto, la comprensión y la integración social». En este contexto, señaló que el respeto por esta diversidad es uno de los retos que se plantean en la sociedad actual y que, en su opinión, debe ser afrontado «con voluntad de diálogo, capacidad de compresión y un marco de trabajo estable».

También tuvo tiempo para criticar las declaraciones del presidente del PP de Galicia, Alberto Núñez Feijoo, en las que prometió derogar el decreto del gallego en la enseñanza si llegara a gobernar su partido. «Parece que el PP está convirtiendo el idioma en un arma de conflicto, pero la sociedad gallega no lo siente así», afirmó.

Marisol López explicó que no entendía las manifestaciones del dirigente popular: «El decreto se aprobó en la época del bipartito, pero se apoya en los textos constitucionales, en los autonómicos y en la Lei de Normalización Lingüística, que promovió el PP y ratificó el Parlamento gallego por unanimidad antes de que llegáramos al poder».

Y prosiguió: «En la hemeroteca se puede ver a los representantes de los tres grupos parlamentarios que consensuaron que el 50% de las clases se impartiesen en gallego. Yo le preguntaría a Feijoo qué es lo que pasó para que se saliera de ese marco. Se aprobó lo que había propuesto el PP en el Plan de Normalización do Galego de 1983».

Por su parte, el coordinador de la exposición, Anxo M. Lorenzo, aseguró que lo que debería quedar claro es que en Galicia no hay una política de imposición del gallego. «Vemos que el PP está intentando utilizar este factor para fomentar un conflicto político, que desde el punto de vista social no existe. En Galicia no hay nadie que no conozca el castellano», explicó.

El 99% lo entiende
La secretaria xeral de Política Lingüística indicó que en Galicia la sociedad demanda consenso, «porque no percibe el plurilingüismo como un problema». Y respaldó esta afirmación con los datos de uso y competencia lingüística del gallego: más del 99% de la población lo entiende y más del 87% lo habla siempre con frecuencia.

La exposición, que acoge el Círculo de Bellas Artes y enmarca el uso del gallego en el escenario de la diversidad de lenguas en la sociedad actual, permanecerá abierta hasta el próximo día 25. Distribuida en cuatro bloques temáticos, permite acercarse a la diversidad de las lenguas a través de diferentes elementos visuales, gráficos y sonoros que utilizan la evolución del gallego como hilo conductor. Puede visitarse en siete idiomas y añade la presencia de otras 25 lenguas a través de diferentes contenidos multimedia.

Toni Soler: “En Cataluña existe la discriminación al castellano”
Redacción Minuto Digital  20 Noviembre 2008

Toni Soler asegura a su último libro Amb llengua o sense, que en Cataluña hay un conflicto lingüístico y que el castellano está discriminado en algunos ámbitos. Al respecto, ha explicado en una entrevista concedida en el programa El Club, de TV3, que “lo más importante es poner las cartas sobre la mesa, lo más importante es ganarnos el respeto y el respeto lo conseguiremos si somos sinceros del todo”.

“Negar que aquí hay un conflicto lingüístico cuando estamos todo el día hablando de ello es absurdo y ridículo y el conflicto lo tenemos porque hay gente castellanoparlante que encuentra conflictivo que su hijo no se pueda escolarizar en castellano y hay gente catalanoparlante que encontramos conflictivo que vayamos a un bar y digamos un tallat y no nos entiendan”, ha añadido.

“Por lo tanto -ha seguido explicando- es un conflicto, y no quiere decir que cojamos los fusiles y nos matemos los unos en los otros, porque no es eso. El conflicto es propio de sociedades complejas y modernas y plurales y mestizas, como lo es la catalana, y no nos tiene que asustar pero lo tenemos que afrontar y hacer ver que no pasa nada, me parece que es totalmente absurdo”.

Soler ha comentado también que “la discriminación del castellano existe por la sencilla razón que hay una política a favor del catalán, esta política que han decidido democráticamente los sucesivos gobiernos de la Generalitat. Cuándo se favorece una política se perjudica otra, y eso lo puede entender cualquier persona, y eso se hace para compensar una situación histórica inversa, y también lo tenemos que decir, y tenemos que decir porque lo hacemos en lugar de ir escondiéndolo y camuflando por miedo a que dirá Losantos”.

Por otra parte, el presentador y director del Polònia ha dicho que “quizás” no sería tan grave si el catalán dejara de existir. “Pero en cualquier caso -ha comentado- creo que mientras sea nuestra lengua es normal que queramos que sobreviva, porque para muchos de nosotros es el idioma en que hemos hablado a nuestros hijos, con que nos han hablado nuestros padres, con que nos hemos declarado a nuestras novias, etcétera. Entonces es normal que queramos que siga existiendo como vehículo de comunicación y de cultura”.

Soler ha añadido que “podemos estar de acuerdo los que hablamos catalán y los que hablamos castellano en que Cataluña es lo que es porque se ha hecho a sí misma a través también de un idioma que refleja una manera de pensar o ver el mundo. Y me parece que sería muy triste que la globalización arrasara con todo, incluso con el catalán”.

Fuente: e-notícies.cat
 

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