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Recortes de Prensa    Miércoles 26 Noviembre 2008

El despilfarro autonómico
MANUEL RAMÍREZ Catedrático de Derecho Político ABC 26 Noviembre 2008

HACE algunas semanas que la opinión pública de nuestro país ha comenzado a tener noticias de algunos abusos o corrupciones por parte de dirigentes de entes autonómicos. Y digo «comenzado» y «algunos» porque, en primer lugar, es vieja la afirmación de que el poder anda muy cerca de la corrupción (parcial o absolutamente) y, en segundo término, la total honestidad política únicamente sería concebible si está asentada en algo previo: una consolidada moral cívica. Y no nos engañemos, ni en autoritarismo ni en democracia, esto último anda del todo ausente. El engaño al Estado, de una forma u otra y siempre con repercusión en la ciudadanía, ha llegado incluso a estar bien visto o, al menos, socialmente tolerado: el engaño fiscal, el estraperlo, el manejo de dietas, el dinero negro, etc., etc.

Pues bien, debo confesar que estos abusos ni me sorprenden y lo que es peor, tampoco me preocupan como gran problema nacional. Tengo que clarificar, naturalmente. El condicionamiento en virtud «de las circunstancias» que sentenciara Ortega, no se puede limitar a presiones o menesteres de un momento dado. Muy por el contrario y en la moderna terminología, la socialización política del individuo comienza en su misma infancia. Y me parece innegable que, hasta nuestros días, está ahí una gran generación cultivada en la creencia en un Estado fuerte. Incluso varios partidos políticos de la oposición a Franco, eran partidos claramente jacobinos, profundamente partidarios de una creencia en el poder de ese Estado, centralista o con concesiones a la descentralización. Pero de ahí no se pasaba. Incluso en la izquierda: socialista o comunista, como ejemplos. Lo otro, el autonomismo, se calificaba como apetencia burguesa. Convenía este recuerdo.

Como igualmente conviene el del acontecer desde la transición. Sin entrar en el fondo del problema, tengo para mí que durante los últimos años del franquismo, las demandas contra el régimen estaban diseñadas, con mayor o menor precisión, en la conquista de libertades hasta entonces prohibidas o limitadas y en el establecimiento de un sistema político democrático que apuntaba claramente hacia el modelo de democracia liberal asentado en casi toda Europa tras el final de la Segunda Guerra Mundial. En lo demás, incluida la misma Monarquía, las opiniones y posturas ya no eran tan uniformes. Se fueron concretando y aunando durante la larga gestación de la actual Constitución. Y a ello, de manera excepcional, el nuevo régimen no tenía más remedio que sumar la secular herencia de un problema regional, no resuelto ni por la Segunda República. Ortega lo vio desde el principio y Azaña lo confesó durante la guerra.

Pues bien, lo cierto es que durante el largo transitar, a lo antes señalado se unió, casi repentinamente y con no mucho fondo explicativo, la nueva demanda de la autonomía. Escritos y pancartas lo unieron a la petición de democracia, dos términos que no están unidos ni en la teoría ni en la práctica. Quizá Francia sea el ejemplo que más cercano tenemos de un régimen democrático sin autonomías. Como es sabido, la Constitución optó por «generalizar» el tema y la solución con el llamado Estado de las Autonomías, en expresión fuera del texto, con base a supuestos «hechos diferenciales», con la vía abierta a la generosa concesión de Estatutos y hasta con la no menos generosa cesión de competencias, algo que, incluso, se quiso dejar abierto, sin cesar. Y así comenzó la andadura hasta nuestros días.

Ahora estamos en un «treinta años después» que ya no oculta ciertas apetencias de reforma y después el hecho, siempre sin final cuando lo que se quiere valorar es «lo diferente», de proyectos de reformas estatutarias que van mucho más allá de lo constitucionalmente establecido. Y es ahora, igualmente, cuando, a mi entender y sin entrar en los abusos inicialmente citados, creo que los ciudadanos tenemos el pleno derecho de medir y valorar nuestro ensayo autonómico. Sin olvidar lo apuntado sobre la herencia jacobina del Estado fuerte en cuya línea, sin reparo alguno, me incluyo en la firme creencia de que con ello no daño a la democracia.

Y las preguntas se amontonan. Ante todo, el recuerdo de que la función esencial de una Constitución está en la conquista de la integración social. ¿Se ha conseguido en todo el territorio nacional? Obviamente, no. Las autonomías citadas siguen y seguirán siempre aspirando a más. Un «más» que barrunta Nación soberana independiente se confiese o se disfrace en el discurso político. Cataluña y el actual presidente del Gobierno Vasco no tienen el menor reparo en pregonarlo. Galicia, en algunas de sus fuerzas políticas, se ha unido al carro.

Pero es que, ocurra lo que ocurra (y en la misma Constitución se explicita quién y cómo puede impedirlo), el panorama está ahí. En todas partes han aparecido o se han inventado «razones» propias y «hechos diferenciales»: autores del ayer, lenguas casi muertas que se han resucitado, manipulaciones históricas, supuestas «deudas históricas», etc. ¡Todo vale cuando lo único que vale es lo diferente y no lo común, entre otras razones porque todo es diferente desde que se nace! Y como había que «estructurar» lo diferente y lo autonómico, viene la hemorragia de órganos y de todo lo demás: banderas, diferentes lenguas en la enseñanza, himnos que ya existían o que se crean (mucho dinero y nadie que sepa la letra), cambios en denominaciones de calles y ciudades (más dinero y poco sentido), etc., etc.

En plena crisis y sin rechistar ante ello, lo que, a título de ejemplo únicamente citamos, Administración local, administración comarcal (¿con qué sentido?), administración provincial (todo se crea pero nada se suprime, naturalmente), administración autonómica (¡infinita en su alcance!) y administración hasta ahora llamada nacional. Diecisiete parlamentos con lo que ello supone: diputados con sueldos y dietas, presidencias con lo que quieran, Gobiernos Autonómicos con Presidencia, Vice-Presidencia, Consejeros, Vice-Consejeros, Directores Generales, Secretarios Generales Técnicos, Oficiales, instalaciones y, sobre todo, pléyade de «asesores y expertos» bien pagados por hacer o por no hacer. Defensores del pueblo de ámbito regional. Subdelegaciones aquí o allá. Increíble cantidad de Consejos Consultivos con licencias en sus profesiones y buenos sueldos (¿cómo es posible que con tantos consejos luego se hagan las cosas tan mal?). Coches oficiales y escoltas sin límites. Y así en una cita sin fin.

¿Puede nuestro país costear todo esto? ¿Lo puede nuestra endeble economía? Y, sobre todo, ¿a cambio de qué? ¿Realmente se han conseguido las ventajas en su día anunciadas para el modesto ciudadano? Como no sé mucho más de economía que la que le leo o le oigo en la Academia al maestro Juan Velarde, no me atrevo al veredicto final. Lo único que pretendía en estos párrafos es reclamar el derecho del ciudadano pagante de cien impuestos de rogar a quienes corresponda alguna respuesta sobre este panorama. Y, eso sí y como algo sabedor de la materia, dolerme, cuando también se celebra un Bicentenario de su esplendor popular, de que el sentimiento de «lo nacional» esté siendo suplido, con descaro, por «lo regional» o por «lo autonómico». Sabemos por nuestra reciente historia el final de esta pendiente.

El régimen socialista
La agrura de Zapatero
ZP es el gobernante "ideal" para una sociedad vacía. Muerta. No sólo ha conseguido instalar un tinglado político para producir espanto y horror en el ciudadano medio, sino que ha sumado ya a cientos de esclavos "intelectuales" para su esperpéntica causa.
Agapito Maestre Libertad Digital 26 Noviembre 2008

No me había dado cuenta de la profundidad a que habíamos llegado en materia de abyección política, de veras, hasta que no he leído las palabras marrulleras y llenas de malas intenciones de Zapatero contra el presidente de la Conferencia Episcopal Española. Zapatero ha querido ocupar el lugar y la figura de José Blanco. Y lo ha conseguido con creces. Ha arremetido contra Rouco Varela de modo paradigmático al régimen político montando en los últimos años. Ha salido él sólo al ruedo. ¡Es valiente! El marrullero sabe que esta batalla, incluso esta guerra, está a punto de ganarla, entre otros motivos, porque ya ha hecho tragar el polvo al otro "valiente" de su régimen, Rajoy. La fidelidad entre ellos es odiosamente entrañable. Asquerosa.

Los modos suaves utilizados por Zapatero sólo han sido un adorno para amenazar a la Iglesia Católica, en realidad, para amenazar a quien ose enfrentarse a su poder. Zapatero ha amenazado directamente a Rouco Varela en particular, y a todos los cristianos en general, en caso de que no respeten a quienes quieren abrir fosas para enterrar a sus antepasados. Es obvio que esta consideración es mentira. Nadie en España se ha opuesto a que los familiares busquen los restos de sus antepasados y les den la sepultura que crean conveniente... Pero Zapatero compara perversa, totalitaria y demagógicamente, para pisotear cualquier discurso que no salga de su boca. Más aún, Zapatero ha llegado a decir, o peor, sugerir, que los procesos de canonización de los mártires de la Guerra Civil española eran una contestación a su "ley" de "Memoria Histórica", cuando es sabido por cualquier persona que estas causas llevaban abiertas más de cincuenta años.

Pero, independientemente de que estas declaraciones de Zapatero, cuando sean analizadas por un futuro historiador de nuestro presente político, pasarán a formar parte de los anales de la infamia y la tergiversación del sentido común, es menester reconocer su eficacia. De Zapatero espero cualquier cosa, excepto que no sea eficaz para mantenerse en el poder. Es el gobernante "ideal" para una sociedad vacía. Muerta. No sólo ha conseguido instalar un tinglado político para producir espanto y horror en el ciudadano medio, sino que ha sumado ya a cientos de esclavos "intelectuales" para su esperpéntica causa. Periodistas y profesores, jueces y fiscales, decenas de novelistas y poetas y, en fin, todo tipo de gentes de la "cultura enjaulada" trabajan día y noche para Zapatero. Sus eslóganes son repetidos machaconamente por estos siervos voluntarios: Alianza de Civilizaciones, Memoria Histórica, Suicidios Asistidos, Educación para el Socialismo, Aborto Libre, Matrimonios del mismo sexo... Etcétera, etcétera... Nada. Engaños para que el régimen político funcione a pleno rendimiento.

La maquinaría está engrasada para perpetuarse en el mando. Universidades, academias, museos, televisiones, radios, periódicos y miles de agrupaciones falsamente civiles trabajan para el gran timonel de España. Son instituciones muertas. Al servicio del poder. Todas cumplen su función con rigor mortis para que nadie se salga del redil de Zapatero. Todos reciben su soldada puntualmente. Todos son uña y carne de Zapatero. No hay voces discordantes sobre el engaño y la miseria ideológica instalada por el régimen socialista. Zapatero, sin demasiados conocimientos históricos y con un hondo complejo de inferioridad, ha seguido las pautas enanas del "socialismo" anticlerical de la Segunda República. Exige y reclama de sus seguidores no sólo intereses, sino también las conciencias. No se ha atrevido a ningún plan en grande. Le basta con perseguir católicos. Y, ciertamente, está triunfado.

Bastaba con perseguir al ciudadano cristiano para que el resto le siguiese sin rechistar. Bastaba, sí, con marcar de cerca al único ciudadano que hoy tiene valentía y convicción para tener en sus manos a los tibios. Zapatero no ha tenido cuajo para digerir un complicado proceso histórico, el de la Transición y trece años de socialismo en el poder, por un lado, y por otro, un duro golpe a los cimientos de la endeble nación española, el del día 11-M de 2004, y ha optado por el absurdo criminal de arremeter contra lo católico y, sobre todo, contra todo aquello que da continuidad a la cultura política nacional.

Esa opción, además, ha sido exagerada hasta el punto de ocultar todo lo demás. El resto del país no existe, es decir, la vida cotidiana, la vida de lo que queda de nación, han desaparecido, sencillamente, porque Zapatero ha llenado de ruido y basura ideológica todos los espacios públicos. Todo está contaminado de gays y lesbianas, de abortistas, de amigos moros y, en fin, de ataques al sentido común de las creencias y tradiciones de un país más o menos normal.

Todas las continuidades de una "nación" decente y normal han sido borradas, porque el régimen de Zapatero ha conseguido la movilización permanente de toda la ciudadanía hasta degradarla en masa. La plebeyez del discurso político de Zapatero ha conseguido inundar todos los espacios públicos y, seguramente, privados. Lo plebeyo es lo dominante. Nadie se libra. Empezando por el Rey y acabando en el Parlamento. El "gesto agrio" de la vieja y putrefacta República, el gesto de Azaña, ya está aquí otra vez. Ese gesto lo repite cómicamente Zapatero, el valiente come-curas, ante todo su escuadrón de ideólogos mediáticos y turiferarios de una "culturilla" degradada.
La agrura de los socialistas ha conseguido que ya nada sea previsible. Por lo tanto, estamos en una sociedad al borde del suicidio democrático. La garra totalitaria del poder, de la Razón de Estado, nos amenaza a todas horas y por cualquier motivo. Zapatero se ha instalado cómodamente en la tradición de la socialdemocracia negra europea. Nadie, pues, se extrañe de que su discurso sea cada vez más radicalizado y amenazante, especialmente cuando la crisis económica crezca y produzca más desgarros sociales.

Estrategia del PP
¿Rajoy o los principios?
El PP ha optado por el pasteleo compartido en la justicia, el CAC, y lo que se presente. Muchos españoles se consideran liberales o conservadores y no tienen complejo de decirlo. No les hace falta decirse centristas para saberse demócratas.
Juan Morote Libertad Digital 26 Noviembre 2008

Tras la defenestración de María San Gil, ya sabíamos que algo había cambiado seriamente en el Partido Popular. Se abandonó la postura de firmeza frente a lo que representa ETA-Batasuna y su entorno, y así, han aparecido posturas preconizadoras de un posible diálogo con los nacionalistas denominados moderados. Llamar a un nacionalista del PNV moderado es como considerar al carnicero de Rostock un antropólogo desviado.

Se han abandonado los principios del liberalismo económico, que fueron los que llevaron a la época de mayor prosperidad económica jamás conocida en España. Frente a ellos se ha optado por la complacencia con el intervencionismo más opaco. Los corifeos del entorno de Rajoy le confirmarán en su rumbo de cabeza a la presidencia. Estos ignorantes piensan que la crisis económica va a poder con Zapatero, sin darse cuenta, de que sólo acabará con Rajoy y las naderías que ofrece.

El Partido Popular se enfrenta sin argumentos, sin ideas, sin discurso y presa de un seguidismo acomplejado a un eslalon de elecciones: gallegas, vascas, europeas y catalanas, antes de las generales ¿Con qué argumentos va a concurrir a ellas el PP? No se dan cuenta los prebostes de Génova que Rajoy no resistirá cinco derrotas seguidas antes de las próximas generales. Y si es así, ¿a qué juegan? Desmarcándose de Aznar sólo conseguirán que la gente se aleje del único icono de la victoria del PP en unas elecciones generales.

Sin embargo, lo más grave sigue siendo el cambio claro de discurso; el distanciamiento de Aznar implica un alejamiento de los acuerdos de Niza, del papel preponderante de España en la Unión Europea y de la pretensión de ser alguien en el concierto internacional. El señor Rajoy y sus colaboradores han optado por el pragmatismo político, es decir, han elegido no sufrir el más mínimo desgaste defendiendo una postura firme. En cambio, han optado por ir recorriendo la senda de la tibieza política. Lo más parecido posible al PSOE, pero dando una imagen más solvente.

El PP, en su actual estrategia, ha optado por el pasteleo compartido en la justicia, el CAC, y lo que se presente. Muchos españoles se consideran liberales o conservadores y no tienen complejo de decirlo. Es más, son conscientes de ser los herederos de una tradición democrática que encarna los valores occidentales fundadores de nuestra civilización. No les hace falta decirse centristas para saberse demócratas. Últimamente, el PP ha hecho dejación de su deber de defender la nación española, el uso del español, la libertad de expresión, la libertad de educación, la libertad religiosa, el carácter no confiscatorio de la acción del Estado y tantas otras cuestiones.

El abandono de los principios que reportaron al PP más de diez millones de votos le traerá sin duda malas consecuencias. Y no sólo al PP, sino a todos los españoles. Una democracia no se sostiene con un partido estatista y otro de comparsa que mira el paisaje, mientras los medios tenaces en la denuncia son simplemente clausurados. Cuando el PSOE esté planteando las próximas elecciones generales, el PP se hallará inmerso en una gran crisis de identidad, buscando un líder (tras años carente de él) que le marque el rumbo.

Los responsables del PP están provocando un distanciamiento con su base social, obligando a comulgar con ruedas de molino a militantes y simpatizantes. Me temo que muchos de ellos se plantearán la cuestión como lo hizo Winston Churchill cuando afirmó: "algunos hombres cambian sus principios por el partido y otros cambian de partido por sus principios".

Detención de Txeroki
El camino de la victoria
Una mayor debilidad de ETA puede generar en algunos la tentación de volver a transitar el atajo de la negociación, pero en realidad es la expectativa de obtener algún rédito lo que mantiene el aliento criminal de esta banda asesina.
Ignacio Cosidó Libertad Digital 26 Noviembre 2008

ETA ha sido descabezada una vez más. La detención en Francia de Txeroki, supuesto cabecilla de su aparato criminal, ha sido un duro golpe para una organización terrorista que da muestras de una creciente vulnerabilidad. Esta detención es un paso más, y no menor, para lograr la victoria definitiva de la democracia española sobre este grupo de asesinos. Pero sería un error considerar que con esta operación ETA ha sido ya derrotada. Por desgracia, los terroristas poseen aún la voluntad criminal de seguir matando, capacidad para hacerlo y recambio para sustituir al detenido. Y sería un error aún más grave pensar que una mayor debilidad de ETA abre nuevas posibilidades de negociación con los asesinos. La derrota de los terroristas sólo vendrá de la acción implacable de nuestro Estado de Derecho, no de ninguna mesa de negociación en la que los asesinos intenten torcer nuestra voluntad democrática o poner precio a nuestra libertad.

El descabezamiento de la banda terrorista exige antes que nada expresar una vez más nuestro reconocimiento, nuestra admiración y nuestra gratitud a la Guardia Civil. Una institución especialmente querida por los españoles que ha demostrado una vez más ser un pilar fundamental de nuestro Estado de Derecho. La Guardia Civil ha sido sin duda la vanguardia en la lucha contra el terrorismo en las últimas décadas y ha sido también el colectivo que más alto tributo ha pagado en esta batalla por la libertad. La eficacia demostrada una vez más por nuestras Fuerzas y Cuerpos de Seguridad –hace pocas fechas era el Cuerpo Nacional de Policía el que desmantelaba una célula de ETA en Navarra– es sin duda nuestra mejor garantía de que los terroristas serán finalmente derrotados.

En segundo lugar, es preciso agradecer de forma muy especial la colaboración de nuestros aliados en la lucha contra el terrorismo. Sin el compromiso firme de Francia sería imposible lograr la derrota de ETA. Nuestros vecinos han entendido que la colaboración en la lucha contra el terrorismo no es sólo un imperativo de solidaridad con España, sino que constituye un interés vital para la seguridad de su propio país. Los nuevos instrumentos de cooperación policial y judicial creados en el seno de la Unión Europea están mostrando su eficacia, pero la utilización de esas herramientas depende en buena medida de la voluntad política de los Estados y Francia está demostrando una gran determinación y valentía en la lucha contra ETA que los españoles estamos obligados a agradecer. Un agradecimiento que debe ser extendido a Estados Unidos, cuya colaboración es cada vez más importante en materia de inteligencia y a otros muchos socios, aliados y amigos que colaboran con España en este objetivo común.

La experiencia nos demuestra que la eficacia policial y la cooperación internacional son elementos esenciales para lograr la derrota de los terroristas, pero no suficientes. La capacidad de regeneración de la que ETA ha hecho gala a lo largo de su larga historia criminal sólo podrá ser cercenada en la medida en que logremos su total aislamiento político y social en el País Vasco. La ilegalización de los cómplices políticos de los terroristas ha sido sin duda un paso fundamental para lograr ese objetivo, pero aún es necesario expulsarlos de forma definitiva de todas las instituciones democráticas. Es imprescindible además lograr una mayor movilización social en torno al objetivo común de la derrota de ETA.

El acoso policial a los terroristas, el endurecimiento de las penas para los asesinos, el aislamiento político y social de los criminales, el reconocimiento y la protección efectiva de las victimas y la unidad de los demócratas en el objetivo común de derrotar a ETA es sin duda el camino correcto para lograr la victoria definitiva de los demócratas sobre el terror. Una mayor debilidad de ETA puede generar en algunos la tentación de volver a transitar el atajo de la negociación, pero en realidad es la expectativa de obtener algún rédito lo que mantiene el aliento criminal de esta banda asesina. Hace ya mucho tiempo que los terroristas perdieron la oportunidad para una generosidad democrática de la que la sociedad española ha dado sobradas muestras. Hoy sólo merecen nuestro desprecio y que caiga sobre ellos todo el rigor de la Ley. Nada ni nadie puede apartarles ya del camino de la derrota, ni puede desviarnos a nosotros de una victoria por la que ya hemos pagado un precio excesivo.
Ignacio Cosidó es diputado del Partido Popular por Palencia.

La reforma de los partidos
José Luis González Quirós El Confidencial 26 Noviembre 2008

Los españoles tenemos un problema que nos cuesta reconocer por temor a que se pueda poner en duda el valor de la libertad: los partidos están secuestrando la democracia y su ejemplo cunde. Nuestros partidos se han hecho, sin excepción, cesaristas, algo que nunca hubieran aprobado los constituyentes, pero nuestra tradición de despotismo ha resultado ser demasiado fuerte. Somos una Monarquía y los líderes quieren ser inviolables, como el de la Zarzuela, y controlar la llave de la sucesión para que todo siga tan “atado y bien atado”.

Convertir los partidos en máquinas de poder y de adulación, nada tiene que ver con la democracia, más bien la reduce a una oligarquía disimulada por las elecciones y tutelada por unos poderes, los magnates financieros y de la prensa, que consideran que este sistema es el mejor para la defensa de sus intereses. Así se entiende, por ejemplo, que el señor Botín, pese a que quiere ser el banquero de todos los españoles, le haya dicho recientemente al Rey que Zapatero siempre acierta y que es una bendición de Dios. Tiene gracia, por eso, que algunos se rasguen las vestiduras por la llegada de Putin a Repsol, como si aquí estuviésemos tan lejos de su modelo.

En ocasiones se invoca la historia de la destrucción de UCD para justificar el repliegue de los partidos hacia la falange, con exclusión de cualquier debate, de cualquier discrepancia, pisoteando la función encomendada por la Constitución, que no es otra que expresar el pluralismo político y concretar la participación política y la voluntad popular. La Carta Magna establece que el funcionamiento de los partidos deberá ser democrático, algo que ha conseguido subvertirse de modo que los elegidos designan a sus electores con los efectos que son de imaginar. En el interior de los partidos se aplican prácticas chavistas, castristas y putinianas, nada que tenga que ver con una democracia liberal mínimamente seria. Entre nosotros, Obama no habría llegado ni a concejal.

Hace unos días, la prensa se ha lanzado a criticar a los diputados por estar ausentes en las votaciones, pero la verdad es que los diputados tampoco pintan nada en nuestro sistema, lo que explica que, de vez en cuando, se den cuenta, se depriman y se queden en casa. Vivimos en una democracia muy restringida, en la que la mayoría de las instituciones carecen de valor y de vida autónoma y en la que cuatro o cinco personas toman todas las decisiones, dejándonos a los demás una cierta libertad de comentario a la que pondrán un coto más estrecho en cuanto les parezca oportuno, como ya se hace en Cataluña.

El bipartidismo español es una deformación de la democracia
El bipartidismo que aquí tratamos de divinizar es una deformación grotesca y disfuncional de la democracia liberal, una maquinaria infernal que nos conduce, inexorablemente, a lo peor de nosotros mismos, a esa imagen tenebrista de las dos Españas, eso sí, multiplicada ahora por los 17 califatos que padecemos, con infinita paciencia y con no poco dolor, y que son hijos de la misma obsesión antiliberal y ordenancista a la que debemos tantas glorias en el pasado. Por ejemplo, el malestar existente en torno a Rajoy se trata de convertir en una conspiración del clan de los diez, al parecer un grupo de diputados que “se reúne, comenta cosas y habla con los periodistas”, es decir, unos traidores.

De esta manera, nuestra democracia se está quedando sin posibilidad alguna de interesar a nadie, se está convirtiendo en su caricatura, en una fantasmagoría, en esa España oficial de la que dijo Ortega, en su día, que era como un “inmenso esqueleto de un organismo evaporado, desvanecido, que queda en pie por el equilibrio material de su mole, como dicen que después de muertos continúan en pie los elefantes”.

No soy de los que creen que esto no tiene remedio, pero creo también que, en palabras de Pericles, el precio de la libertad es el valor, y que hay que ser valientes para superar el pasado y liberarnos de la supuesta condena de un destino estéril e inalterable. Me parece que cada momento tiene sus oportunidades y sus riesgos, y este de ahora es un instante especialmente grave. Nos jugamos mucho. Podemos empezar a parecernos más a lo que nos gustaría o dejarnos arrastrar por la implacable tendencia a decaer, que siempre acecha a las instituciones humanas.

Como diría el almirante inglés, España tiene derecho a esperar que cada cual cumpla con su deber. No es una obligación que afecte únicamente a la oposición, pero en ella es más acuciante. El PSOE ha dado muestras suficientes de querer convertirse en un aparato al que ni le importan las ideas ni le afectan intereses distintos a los de su sustento; además, es una máquina más eficaz y está en el poder. No sé si los que en el PP juegan a esta misma dinámica saben bien lo que están haciendo, pero sí sé que a muchos de sus electores no les interesa nada esa clase de acomodos, que preferirán permanecer libres ganándose cada día la libertad con sus acciones.

José Luis González Quirós es analista político.

La estatua de sal
IGNACIO CAMACHO ABC 26 Noviembre 2008

QUIZÁ alguien algún día tenga que decir que hubo un tiempo extraño en que este país se empeñó en meterle marcha atrás a la Historia, y en vez de enfrentarse al futuro se puso a desandar el camino en busca de las huellas ya casi borradas de sus peores demonios. Fue chocante, escribirá algún historiador perplejo: cuando al fin parecía que España había logrado enterrar sus fantasmas de odio se desató de nuevo una pasión retroactiva de desquites, rencores y trincheras. El viejo encono banderizo, esa triste exaltación fanática que maniata nuestra convivencia y nos despeña en un abismo de tumbas sin héroes. La maldita herida del tiempo, el siniestro estigma de Caín.

Será difícil que quien mire estos días dentro de unos años entienda este repentino fragor estéril de reproches históricos, esta recidiva de ardor guerrero crecido en el túnel oscuro de una tragedia superada. De repente, otra vez, las sombras de milicianos fusilando monjas y de falangistas paseando maestros en la madrugada, el hedor de las fosas semiabiertas, el eco pastoso de la sangre, la inútil competencia de la memoria encarnizada del crimen. Todo evocado por gentes nuevas, crecidas bajo el orden esperanzado de una democracia fértil, que de golpe sintieran el impulso de ajustar cuentas postizas con un pasado que por fortuna no vivieron, pero que desde el fondo de un vértigo ideológico parece reclamarles una especie de desdichada expiación retrospectiva.

Lo paradójico es que el clima de libertad que ampara ahora esta especie de enmienda histórica fue posible precisamente gracias a la generosidad de un pacto para erradicarla. Un acuerdo colectivo para no mirar atrás, hacia donde sólo había un yermo moral de vergüenza mutua, permitió el renacimiento de una nación joven dispuesta a librarse del lastre de una secular ruina. Ni siquiera hubo que absolver nada; simplemente se renunció a la culpa, a la herencia de un legado de cenizas y escombros. Veinte mil libros -el dato es de Juan Pablo Fusi- sobre la República, la guerra y el franquismo prueban que ni siquiera fue preciso apelar al olvido.

Y ahora sobreviene, cargado de presagios ominosos, este dislate de memorias arrojadizas que nublan el presente con una bruma funeral, este torcido revisionismo trincherista que vuelve a contar muertos sobre muertos y agravios sobre agravios para reagrupar prescritas responsabilidades sobre dos realineados bandos hemipléjicos. Este tardío sinsentido de heridas reabiertas sobre la sangre antigua ya coagulada por la paz, la piedad y el perdón.

Todo empezó porque alguien creyó que le debía algo a un abuelo y activó una sesión de macabro espiritismo político que removió el polvoriento recuerdo de muchos miles de abuelos arrastrados por el arrebato ancestral de la sangre. Ese error descomunal del retroceso expiatorio ha reabierto los viejos armarios donde permanecían guardados bajo llave los espectros de un prolongado fracaso. Cuando la Historia vuelva a juzgar este necio debate de fantasmas será implacable con la evidencia recurrente de una nación que se bloqueó a sí misma, como una moderna estatua de sal, por girarse sobre su destino en busca de una maldición de la que ya se había desembarazado.

Nuestro falso Obama
JOSÉ MARÍA CARRASCAL ABC 26 Noviembre 2008

PARA sazonar la entrevista que hizo a Zapatero, al redactor del Washington Post Jim Hoaglan no se le ocurrió otra cosa que compararle con Obama. «Ambos nacieron el mismo día, con un año de diferencia, ambos son altos, delgados, aficionados al baloncesto, ambos tienen dos hijas», escribió. Pero las semejanzas se acababan ahí y, al pasar a la política, Hoaglan tuvo que reconocer que las ideas de Zapatero sobre el matrimonio homosexual, el divorcio exprés y el suicidio asistido «no tendrían cabida en el programa de Obama». Si hubiera profundizado un poco más, se hubiera encontrado con dos personalidades no ya distintas, sino opuestas. A Obama no se le ha cogido nunca en mentira, incluso en las cuestiones más espinosas. Nos lo ha vuelto a demostrar al advertir al país que se encontraba en «una crisis de proporciones históricas, que exigirá grandes sacrificios por parte de todos». Mientras Zapatero no ha hecho más que mentirnos desde que llegó a la presidencia. Antes, tendríamos que preguntar a su familia, pues nadie había oído hablar de él. En cuanto a la crisis, negó su existencia hasta que no tuvo más remedio que reconocerla. De sacrificios, ni palabra todavía. Este es nuestro Obama, Mr. Hoaglan.

Pero su principal diferencia con el Obama auténtico no es su alergia a la verdad. Es algo más grave en un político: mientras el presidente electo norteamericano busca conciliar y unir a sus compatriotas ante los desafíos que tienen delante, nuestro presidente sólo busca dividir y enfrentar a los españoles. Obama viene a cerrar heridas. Zapatero viene a abrirlas, a reabrirlas mejor dicho, sean ideológicas, religiosas, regionales, de clases, sexos o edades. Ha intentado dinamitar el consenso de la transición, ha convertido la memoria en un instrumento de venganza y la historia, en un arma arrojadiza. Y no contento con el «cinturón sanitario» que estableció en torno al mayor partido de la oposición, trazó divisiones dentro de su propio partido, silenciando a los críticos, prescindiendo de cuantos no aceptaban sus directrices y jubilando a la vieja guardia, por la sombra que podía hacerle.

«Las cosas tendrán que empeorar antes de mejorar, y si la industria automovilista quiere ayudas estatales, sus directivos tendrán que venir con planes más sólidos y concretos», anunció ayer Obama, con voz firme, serena, sin aspavientos, al presentar a su equipo económico, compuesto por gente seria, con experiencia, nada ideológica. Compárenlo con las declaraciones que hizo Zapatero sobre la crisis y sobre el futuro de Repsol, con sus largas pausas, su voz hueca, sus meandros retóricos, sus brazos en cruz, sus adverbios terminados en «mente», su invocación de grandes principios, su evasión continua de la realidad, y tendrán la diferencia. Y es que ser alto, delgado y aficionado al baloncesto no significa similitud, colega Hoaglan. Ni siquiera el haber nacido el mismo día, a no ser que uno considere la astrología una fuente periodística.

Nace la primera plataforma multimedia para la enseñanza del español
ROCÍO BLÁZQUEZ | SALAMANCA ABC 26 Noviembre 2008

Coincidiendo con la segunda jornada del Congreso Internacional sobre el Valor del Español que se celebra en Salamanca, entró ayer en funcionamiento la primera plataforma multimedia centrada en la enseñanza del castellano. Una herramienta desarrollada por Windows Channel, en colaboración con la Junta de Castilla y León y las universidades regionales.
El propio director de Windows Channel, José Ángel Benito-Negueruela, presentó un proyecto diseñado principalmente para los profesores de español, tanto los del país como los extranjeros, en el que se ha invertido un año para su desarrollo tecnológico. Benito-Negueruela destacó la importancia de «tener esta herramienta, que nos pone por delante de Oxford», puesto que en la actualidad no existe un «instrumento similar en otros idiomas», instrumento que se bifurca en micastellano.com y su versión en vídeo, micastellano.tv, a los que se podrá acceder a través de la red.

Se trata de una plataforma de contenidos que será gestionada por el Instituto de la Lengua, con sede en Burgos, que se encargará de filtrar los contenidos que se depositen en ella para garantizar la calidad de los mismos, antes de darlos de alta en la red. Cualquier persona puede hacer su aportación voluntaria a la plataforma y la propiedad de los contenidos seguirá siendo de su autor.

El objetivo de esta herramienta es «apoyar a los profesores de español en el extranjero, a los centros escolares que tienen el castellano como una asignatura más y a los centros educativos de españoles dedicados a la enseñanza del español como segunda lengua», según explicó el director de Windows-Channel.

Los profesores que pretendan acceder al contenido desde el extranjero tendrán que darse de alta, mientras que las academias de Castilla y León ya pueden utilizarla libremente y los centros escolares radicados fuera de España deberán abonar una cuota anual para su uso.

Por lo que se refiere a micastellano.tv, el director de Channel apuntó que «pretende ser el youtube de la enseñanza del español», ya que que se podrán ver los materiales de la plataforma pero también permitirá a los «usuarios subir sus propios contenidos».

idioma España pagará la traducción de textos de la UE al gallego y al resto de las lenguas cooficiales
Gonzalo Bareño La Voz 26 Noviembre 2008

La posibilidad de enviar textos en el idioma gallego a las instituciones europeas y de consultar las respuestas que los diferentes organismos den a esa documentación en el mismo idioma está cada vez más cerca. El secretario de Estado para la Unión Europea, Diego López Garrido, afirmó ayer durante su comparecencia ante la Comisión Mixta para la UE que se han puesto en marcha ya todos los mecanismos para garantizar la traducción en todas las lenguas cooficiales del Estado español de los documentos oficiales que se envíen a las instituciones comunitarias. Además, se establecerán también los medios pertinentes para que las respuestas correspondientes a esos textos sean traducidas también al gallego, vasco, catalán y valenciano, que son las lenguas que se han admitido en este programa.

López Garrido recordó durante su comparecencia que España ha firmado acuerdos administrativos con el Consejo de Ministros de la Unión Europea, el Comité de las Regiones y el Defensor del Pueblo Europeo. Explicó que en virtud de esos acuerdos los documentos que se presenten en gallego, vasco, catalán o valenciano serán traducidos por la representación permanente de España ante la Unión Europea «con cargo al Gobierno español».

Unidades de traducción

Según la explicación de López Garrido, durante la legislatura pasada el Gobierno se fijó el objetivo de que todos los escritos que se dirigiesen a las instituciones europeas en alguna de las lenguas cooficiales del Estado fueran tramitados, así como las respuestas a los ciudadanos. Y esa propuesta del Ejecutivo español ha tenido, a su juicio, «buena respuesta y buenos resultados». Con la puesta en marcha de los mecanismo previstos, será posible, según el dirigente socialista, que «sea operativa la conexión del ciudadano con las instituciones europeas en el idioma que elija».

El alto representante español ante la Unión Europea añadió que desde el Gobierno se ha solicitado al País Vasco, Cataluña, Galicia, Valencia, Navarra y Baleares «que designen unidades u órganos para la traducción de las comunicaciones recibidas por parte de las instituciones europeas».

El TSJ de Castilla y León exime a 15 alumnos de estudiar Ciudadanía
J. F. La Razón 26 Noviembre 2008

soria- El Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León (TSJCyL) dictó 13 nuevos autos que conceden medidas cautelares a 15 alumnos a los que exime de la obligatoriedad de cursar, recibir las enseñanzas y ser evaluados de la materia de Educación para la Ciudadanía de manera provisional, hasta que se dicte sentencia. Según informaron a Ep fuentes de la plataforma «Soria Educa en Libertad», los autos corresponden a recursos presentados por el abogado Francisco José Ramos Vega, letrado del Colegio de Abogados de Salamanca y defensor de numerosos padres objetores, entre ellos los de las plataformas «Salamanca Educa en Libertad», «Soria Educa en Libertad» y «Padres por la Libertad de Valladolid», a los que corresponden los autos conocidos ayer. Así, seis de los autos corresponden a siete alumnos de Salamanca; cuatro corresponden a cuatro alumnos de Valladolid y tres corresponden a cuatro alumnos de Soria.

«Ante este claro respaldo de los Tribunales, cuyos autos y sentencias conocemos cada día, la plataforma ¿Soria educa en Libertad¿ espera que la Junta de Castilla y León adopte de forma oficial las medidas necesarias, más allá de simples declaraciones en los medios de comunicación, que acaben con la situación de incertidumbre e indefensión en que se encuentran todavía muchos padres que no han recibido a fecha de ayer ninguna respuesta por parte de la Consejería de Educación», destacaron las mismas fuentes. En este sentido, la plataforma recordó que, hasta ahora, los responsables del Ejecutivo regional manifestaron su intención de extender la medida a aquellos alumnos a los que se les ha denegado la objeción «sin mencionar nunca a aquellos que no han obtenido respuesta por parte de la Junta».

"El Infierno Vasco" y Regina Otaola en La Coruña‏
Coruña Liberal 26 Noviembre 2008

Este viernes a las 20 h en el auditorio de la Fundación Caixa Galicia en el Cantón Grande, la asociación cívica Coruña Liberal para la defensa de los valores constitucionales presenta la película "El infierno vasco", dirigida por Iñaki Arteta, estrenada el pasado día 7 en las principales ciudades españolas.

La entrada es libre, hasta que se complete el aforo.

Dirigirán unas palabras a los asistentes Regina Otaola, alcaldesa de Lizarza, y Santiago Abascal Escuza, miembro de las Juntas Generales de Álava.

La asociación ha decidido traer la película a La Coruña tras el estreno en otras ciudades, visto que no iba a ser exhibida en el circuito comercial en esta ciudad. Del mismo modo ultima los detalles para llevarla en breve a Ferrol.

El documental de 105 minutos refleja el sentir de decenas de miles de familias vascas no nacionalistas que han abandonado el País Vasco en los últimos cuarenta años, un tema de especial sensibilidad para esta asociación cívica, que inició sus actividades públicas presentando el anterior trabajo de Arteta, "Trece entre mil", en el mismo escenario.

Sinopsis:
Desde hace aproximadamente cuarenta años, más de doscientos mil ciudadanos vascos han tenido que huir de su tierra por motivaciones de seguridad, escapando de la extorsión de los terroristas o de la presión del nacionalismo gobernante.

Las historias que recoge "El infierno vasco" son una representación de las miles de experiencias similares que se han vivido en estos últimos años.

Durante la década de los ochenta, en plena crisis económica e industrial, fueron cientos los asesinatos cometidos por la banda terrorista ETA, decenas los secuestros, miles los empresarios obligados a pagar ante la pasividad del nacionalismo gobernante y de una parte importante de la población. El temor a ser asesinado se extendió entre miles de ciudadanos no nacionalistas, entre el empresariado, profesores universitarios, periodistas, políticos locales, policías... El silencio se adueñó de los círculos familiares o de amigos. El aislamiento social de todo lo que no fuera filonacionalista empezó a funcionar con eficacia.
La ya pequeña población de Comunidad Autónoma del País Vasco dejó de aumentar a pesar de la propaganda nacionalista encaminada a dibujar un lugar idílico en el que la gastronomía es lo importante.

En todos estos años, hasta la actualidad, la vida para cada vez más ciudadanos se ha ido convirtiendo en un peligroso juego de supervivencia, la actividad política no nacionalista y la profesional en muchos ámbitos requieren de un alto grado de heroicidad. Pero es la inhibición, cuando no el desprecio, de gran parte de la población la que crea el ambiente propicio para el aislamiento que precede a la decisión de abandonar el lugar en el que se nació.

Con la palabra como única arma, los que tuvieron que abandonar su ciudad, sus negocios, su familia, sus paisajes, su cultura, descubren el injustificable desarreglo social que se ha vivido, y aún se vive, en una democracia como la española en la que la permisividad con el nacionalismo ha ido demasiado lejos en estas tierras del norte.

Desamparados en su seguridad personal, despojados de derechos básicos, todas estas personas han vivido con el miedo a ser asesinados, entre la impotencia y la indefensión, con el estigma de la exclusión social, la ausencia de solidaridad de sus conciudadanos y el desprecio de los gobernantes.

Es el infierno de los que se fueron y lo pueden contar, es el infierno de los que no se han ido optando por posturas silentes, no beligerantes, es el infierno de los que se han quedado para defender la libertad a contracorriente.

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Los derechos lingüísticos
J.J.SÁNCHEZ ARÉVALO La Opinión 26 Noviembre 2008

Las declaraciones y opiniones recogidas por este diario el jueves 13 de noviembre en referencia a las quejas recibidas por el Valedor do Pobo sobre la situación de la libertad lingüística en Galicia son una muestra inmejorable de la confusión reinante -no importa si intencionada o no- acerca de la llamada normalización lingüística y las posturas que suscita entre aquellos que, por las razones que fuere, se consideran voces autorizadas para pontificar al respecto.

La obligación del Valedor do Pobo no es incorporarse a la lucha política por la normalización lingüística, pues ello no está entre los cometidos para los cuales ha sido designado: yerra por tanto Suso de Toro en los consejos que tiene a bien dirigirle. Su función se limita a cursar las quejas recibidas por ciudadanos que consideran que sus derechos están siendo lesionados. Derechos, conviene subrayarlo, previos a la propia Ley de Normalización Lingüística, cuyo designio puede ser el fomento de la utilización de un idioma; pero este designio ha de confrontarse y hacerse compatible con el derecho irrenunciable del ciudadano de utilizar, de entre los idiomas oficiales, el que estime conveniente. Mas aun, si bien la Constitución Española reconoce el fomento de las culturas autóctonas y las lenguas vernáculas por parte de las administraciones autonómicas, ello es solo una prescripción dirigida a las autoridades, y en modo alguno puede servir como restricción para el derecho individual de un ciudadano español de tratar a y ser tratado por la administración en el idioma castellano, el cual, por más que les pese a Suso de Toro, a Manuel Rivas, a Bieito Lobeira y a Francisco Rodríguez, sigue siendo idioma oficial, también en suelo gallego.

Suso de Toro desconoce la función institucional del Valedor do Pobo, que no es la de reprender a un grupo político concreto por llevar a cabo una campaña de agitación, sino hacerse eco de las quejas recibidas por ciudadanos que consideran lesionados sus derechos; desconoce también que el consenso tantas veces por él propugnado -y de consuno, ahora, con el Partido Socialista- es una idea bárbara y medieval totalmente contrapuesta a toda noción de democracia, que no puede ser más que la organización civilizada del disenso: sobre política lingüística no hay consenso aceptable dentro de un sistema democrático, sino, a lo sumo, una legislación que si bien debe cumplirse, puede y debe poder ser cuestionada; en cambio, sobre libertades públicas y derechos individuales que tienen, su nombre lo indica, como sujeto al individuo, cabe exigir todas las garantías legales frente a pretendidos consensos que inevitablemente degeneran en dictadura, porque esos derechos, conviene subrayarlo, están por encima y deben quedar a salvo de toda intención de normalizar el uso de una lengua.

Manuel Rivas, por su parte, incurre en el disparate de establecer un parangón tan ridículo como la lucha por los derechos civiles de los negros en Estados Unidos y la lucha por la normalización lingüística en Galicia: habrá que recordarle algo tan básico como que las lenguas no son sujetos de derechos y los negros, como cualquier otro ciudadano, sí. Entretanto, infórmese sobre el nacimiento y desarrollo del Ku Klux Klan, pues es previo a la segregación que la raza negra padecía en los autobuses: el nacimiento de aquella violenta organización racista se remonta a 1865, el boicot a los autobuses de Montgomery data de 1955. Salvo otras noticias, ningún Ku Klux Klan en defensa de los castellanohablantes ha hecho acto de presencia en Galicia: Manuel Rivas distorsiona tanto la realidad que su metáfora, como el cronista la califica, define muy claramente la consistencia intelectual de su discurso.

Bieito Lobeira y Francisco Rodríguez, por su parte, recurren al tono chulesco al que una parte de la clase política nos tiene habituados, para recordarle al Valedor de Pobo el error que comete al apartarse de las concepciones oficiales sobre la política lingüística: pero el Valedor, conviene subrayarlo, no está para defender ley alguna sino precisamente para defender a los ciudadanos del incumplimiento de la ley o bien de la aplicación de determinadas leyes que, por mucho que hayan sido aprobadas por un parlamento, lesionen derechos inalienables: el de utilizar el castellano en Galicia es uno de ellos. Si, por tanto, siguiendo la estela de Manuel Rivas, tomamos como ejemplo el referente de los EEUU, conviene recordar que allí la interpretación dogmática que se hizo de la separación de poderes llegó a facultar a los jueces para inaplicar las normas emanadas del Poder Legislativo si entendían que, con ello, se lesionaban derechos emanados de la propia Constitución, que estaba por encima y antes de toda ley emanada de una asamblea que debía su existencia a la propia ley de leyes. Pero aquí, huelga decirlo, tenemos un proyecto de país que puede permitirse ignorar olímpicamente derechos que solo un liberalismo trasnochado, propio de democracias burguesas, puede defender.

Por eso la retirada de la circulación del Valedor do Pobo propugnada por Francisco Rodríguez, de la UPG, está en perfecta concordancia con las tesis de un partido político de inspiración leninista, defensor de la inseparación de poderes y de una justicia al servicio de los proyectos que los padres de la patria se marquen como irrenunciables. En lo sucesivo, el Valedor do Pobo deberá, por tanto, reconsiderar sus obligaciones y hacer caso de la sabia admonición de Bieito Lobeira: el idioma gallego tiene derechos y deberes, novedad que convierte a la lengua en titular de derechos subjetivos, invento que Bieito Lobeira haría bien en darle el desarrollo teórico que toda innovación jurídica merece. Pero siempre, como él añade, con la mayor consideración -léase condescendencia por parte de una clase política que aspira a verse totalmente libre de trabas por parte de contrapoderes legales como la Justicia o el propio Defensor del Pueblo- hacia el "uso del español".
J.J. Sánchez Arévalo. Vicepresidente del Ateneo Republicano de Galicia

Día en contra de la violencia de género
Riñas lingüísticas el día del no al maltrato
Los socialistas recriminan a sus socios nacionalistas en el Gobierno local de A Coruña que equiparen los malos tratos en el hogar con la imposición del castellano sobre el gallego.
GEMMA MALVIDO / MARTA VILLAR. A CORUÑA. La Opinión 26 Noviembre 2008

Un minuto de silencio, algunas palabras de ánimo y un aplauso. Tres actos para recordar a las mujeres que ya no están, a las que, junto a sus hijos, viven la realidad de saber que el miedo y el enemigo comparten con ellos las paredes que habitan. El día en el que, de manera institucional, se lucha contra la violencia de género, el 25 de noviembre, se convirtió ayer en el protagonista de las actividades de concejales y alcaldes y también en su hacha de guerra.

Como había ocurrido ya con el tema de las infraviviendas de A Zapateira, el tema de la violencia de género consiguió acabar también en polémica y con un cruce de manifestaciones que enfrentan a dos de las ediles del Gobierno local; a la concejal nacionalista de Juventud, Ermitas Valencia, y a la diputada socialista Carmen Marón.

Y es que Valencia reivindica en un artículo el idioma gallego y equipara la imposición del castellano sobre la lengua gallega, con la violencia de género, ya que, a su entender, son dos maneras de maltrato y aboga porque ambas sean desterradas.

De acuerdo con la concejal de Juventud está la también nacionalista y diputada Silvia Seixas, que respondió con un escueto: "Evidentemente no nos están pegando pero es un tipo de violencia que no te permitan expresarte en tu propia lengua", a la pregunta: "¿Equipara la discriminación lingüística con la violencia de género?".

"En un tema tan sensible y tan grave como la violencia de género, en el que pierden la vida tantas mujeres y otras malviven durante tantos años, bajo ningún concepto se puede mezclar, ni por un instante, con otros temas, por respeto a la vida y los derechos humanos, al derecho a la igualdad y a la dignidad de las personas", denuncia desde el otro lado de la trinchera Carmen Marón a través de una nota enviada a los medios de comunicación y en la que termina lamentando "la utilización de este día, tan triste" para "reivindicar otros temas, por muy legítimos que puedan ser, como el del idioma".

El Partido Popular, a través de su diputada Pilar Farjas, se suma también a las críticas que se lanzan las socias de Gobierno y asegura que pedirá explicaciones al presidente de la Diputación, Salvador Fernández Moreda, por la participación del organismo que preside en una campaña que relaciona la violencia de género con el uso del castellano; una campaña que lleva por título Para, contra a violencia, recuperarmos a lingua, un lema similar al que la concejal de Juventud ha elegido para titular el artículo de opinión con el que conmemora el día en contra de la violencia hacia las mujeres.

"La Diputación participa activamente en esa iniciativa, hemos leído textos, pero no financiamos, son errores que aparecen en las noticias. No entiendo cuál es la polémica, creo que se tergiversó el texto. Hay discriminación lingüística y no hay un trato en igualdad al gallego", defendió la diputada Silvia Seixas a la institución de la que forma parte, por su apoyo -junto al Concello y a la Universidad de A Coruña-a esta campaña que el Partido Popular considera "desafortunada y fuera de lugar".
"Resulta absolutamente intolerable que la concejala Ermitas Valencia quiera identificar a una parte importante de la población que utiliza el castellano con actitudes machistas, por la sencilla razón de que no habla el idioma oficial que quiere imponer la concejal nacionalista, con la complicidad de esta Diputación", denuncia la representante del Partido Popular, Pilar Farjas.

Ajeno a la polémica que se generó alrededor de sus socias de Gobierno, el alcalde de la ciudad, Javier Losada, dijo ante las más de cien personas que se reunieron ayer ante la puerta del Concello para mostrar su repulsa hacia los maltratadores, que le gustaría que no existiese un día contra la violencia de género marcado en el calendario, pero "el problema existe" y el color morado que simboliza la lucha de las mujeres por la igualdad se apoderó de un acto en el que no hubo pancartas, ni lemas, ni anuncios, sólo un discurso de palabras de ánimo y buenas intenciones para el presente y el futuro.

"Tendríamos que hacernos una pregunta: ¿Podríamos vivir con miedo todos los días de nuestra vida? Ellas tampoco", se contestó a sí misma la concejal de Igualdad y Participación Ciudadana, Margarida Vázquez.

"Si yo mandase trabajaría para que los hombres se manifestasen en contra de la violencia, porque no es suficiente con obviarla", aseguró la profesora Cristina López, que acudió ayer a la concentración porque cree que es una buena manera de hacer visible a la sociedad un problema que suele nacer de puertas hacia adentro. "Como siempre hay más mujeres que hombres, pero algo está cambiando; todos tenemos que ser más coercitivos; ya no vale con decir que se está en contra, hay que denunciar y hacer lo que haga falta", arengaba el formador de profesores Félix Cons, que acudió con una bandolera en defensa de la igualdad de hombres y mujeres a la puerta de María Pita.

Bajo la lluvia que acompañó los discursos de los representantes del Concello, se reunieron más de un centenar de vecinos para expresar su desacuerdo con los estereotipos que acaban en violencia y con las trágicas muertes de mujeres que, cada noche, dudan si verán amanecer al día siguiente.

Un minuto de silencio, dos discursos y un aplauso fue el homenaje que los miembros del Gobierno local rindieron a las mujeres maltratadas, a todas las víctimas de la violencia en la que derivó lo que, en un principio, había sido amor.
Sin saber de disputas políticas, ajenas a las acusaciones de los miembros del Gobierno local, viven las ocho mujeres que han decidido rehacer su vida en la casa de acogida de la ciudad, algunas por segunda vez ya en su historia y, otras, quizá la mayoría, con la ilusión de que ésta sea la definitiva.

La comarca conmemora la jornada con concentraciones, manifiestos y teatro
Los municipios del área metropolitana de A Coruña conmemoran el Día Internacional de Lucha contra la Violencia de Género con concentraciones, lectura de manifiestos, debates y obras teatrales. Culleredo ha sido el municipio que ha ofertado un programa de actividades más amplio relacionado con este día, con actos durante todo este mes, como talleres de prevención de la violencia en los colegios, una tertulia en Radio Culleredo, actos de repulsa al inicio de competiciones deportivas y un seminario sobre leyes contra la violencia. También celebrará próximamente un festival musical, una representación teatral y cursos de autodefensa para mujeres en los centros sociales. Ayer además la Corporación local organizó una concentración de repulsa y la lectura de un manifiesto.

Arteixo también optó por realizar una concentración y la lectura de un manifiesto -además de un minuto de silencio por las víctimas- al igual que en el municipio de Sada. En ambos concellos los actos tuvieron lugar al mediodía ante el Casa Consistorial. El Ayuntamiento sadense, sin embargo, inició un programa de actos sobre este problema el pasado 19 de noviembre con una mesa redonda sobre las posibilidades legales en la lucha contra este tipo de violencia.
Este programa terminará en Sada el próximo día 30 con la representación teatral de la obra Medidas Preventivas de la compañía Áncora Produccións. Con esta misma obra, pero mañana jueves, ha decidido conmemorar este día contra la violencia de género el municipio de Cambre.

Marón critica a Valencia por «utilizar» el día contra la violencia machista
La concejala socialista lamenta que la edila del BNG mezcle el respeto a la vida con el idioma
Ana Lorenzo | Elena Silveira La Voz 26 Noviembre 2008

La celebración del Día Internacional contra la Violencia de Género unió a toda la ciudad con un mismo objetivo común -acabar con el maltrato y la muerte de mujeres-, aunque no todos lo celebraron de igual forma y con total aceptación. De hecho, en el Paraninfo del Rectorado tuvo lugar el acto más controvertido, puesto que los servicios de normalización lingüística de la Universidad, el Ayuntamiento y la Diputación quisieron aprovechar esta jornada para que la gente reflexionara sobre otro tipo de violencia: la lingüística.

La concejala de Mocidade, Ermitas Valencia, volvió a defender este evento y dijo que la violencia de género es un tema transversal que se puede tratar desde distintos puntos de vista. Aseguró que, por tradición, las gallegas «foron presionadas socialmente para falar a lingua máis culta e de prestixio, como estaba considerado o castelán. Abandonaron a súa lingua materna e educaron aos seus fillos en castelán, porque tiña máis prestixio».

A pesar de estas explicaciones, su compañera en el equipo de gobierno, la socialista Carmen Marón criticó la celebración de esta actividad, puesto que «un tema tan sensible y tan grave como la violencia de género, en el que pierden la vida tantas mujeres y otras malviven durante años, bajo ningún concepto se puede mezclar, ni por un instante, con otros temas, por respeto a la vida y los derechos humanos, y al derecho a la igualdad y a la dignidad de las personas». En este sentido, la teniente de alcalde lamentó la utilización de esta celebración «para reivindicar otros temas, por muy legítimos que puedan ser, como el idioma».

En este mismo sentido, el grupo del PP en la Diputación consideró desafortunada esta iniciativa, y ya anunció que pedirán explicaciones a Fernández Moreda por la participación de esta institución «en una campaña que relaciona la violencia de género con el uso del idioma». Precisamente, en la sede del gobierno local se presentó ayer la obra ganadora del concurso de carteles contra la violencia de género, que fue creada por Carlos Julio Clerins Estrada.

Concentración
Por otra parte, cerca de 150 personas secundaron ayer la convocatoria realizada por el Ayuntamiento de A Coruña, en la que el alcalde, Javier Losada, aseguró que lo deseable sería no tener que celebrar este tipo de actos, «pero tenemos que estar en ellos, porque el problema no se ha solucionado todavía, aunque se han producido avances». El regidor añadió que este acto reivindica, «con un grito fuerte, que estamos con esas mujeres que han sido maltratadas, asesinadas en los últimos meses, pero también estamos dando un grito por el futuro, y sobre todo erradicando la peor de las maldades, que es tener a un ser por debajo de otro». La concejala de Igualdade, la nacionalista Margarida Vázquez, leyó un manifiesto en el que hizo un llamamiento para construir una sociedad «onde o centro sexan as persoas, sen distinción de sexo», y en la que vivir sin miedo «sexa un dereito indiscutible para todas as personas».

Además se celebraron concentraciones en todos los ayuntamientos de la comarca, y, ya por la tarde, en el Obelisco.

EN UNA CAMPAÑA DEL AYUNTAMIENTO DE LA CORUÑA
El PP exige una rectificación a PSOE y BNG por vincular la violencia de género al español
La vicesecretaria general del PP de Galicia, Susana López Abella, instó a PSOE y a BNG a efectuar una rectificación pública y pedir perdón al conjunto de la sociedad por haber mezclado el uso de la lengua española con la violencia de género en una campaña financiada con fondos públicos bajo el lema "Para, contra la violencia, recuperar la lengua".
Libertad Digital 26 Noviembre 2008

López Abella reclamó además, que las administraciones que financiaron la campaña –el Ayuntamiento de La Coruña y Diputación Provincial, con la colaboración de la Universidad herculina– suspendan la iniciativa inmediatamente y devuelvan el dinero gastado hasta ahora en el desarrollo de la medida.

Según informa el PP en un comunicado, para Susana López Abella, pretender "mezclar lengua y violencia de género revela la absoluta falta de escrúpulos de sus promotores, que no sólo ponen de manifiesto un preocupante desconocimiento de cada una de esas realidades, sino que insultan directamente a las víctimas de esa lacra social".

En este sentido, insistió en que "equiparar la violencia de género con la situación de la lengua gallega equivale a banalizar una realidad dramática, que cuesta vidas humanas –tres mujeres han fallecido en Galicia en lo que va de año a manos de sus parejas– y provoca situaciones dramáticas que atentan contra la dignidad de las víctimas y de sus familias".

A juicio de la diputada popular, campañas como la impulsada por el Ayuntamiento de La Coruña y por la Diputación Provincial "contribuyen a desacreditar al conjunto de la clase política, que, de este modo, revela una preocupante incapacidad para dar respuesta a las necesidades e inquietudes de los ciudadanos que los han elegido".

López Abella apela a "la responsabilidad" del presidente de la Xunta, el socialista Pérez Toriño, y del vicepresidente, el nacionalista Anxo Quintana, para que "pongan orden en sus respectivos partidos políticos y desautoricen públicamente a los artífices de esa desafortunada campaña". "De no hacerlo, tanto Touriño como Quintana estarían dando por buena la equiparación de lengua y violencia de género, que el conjunto de la sociedad cuestiona abiertamente", agrega da diputada del Grupo Parlamentario Popular de Galicia.

El PP pedirá a Moreda que aclare el apoyo al acto que ligaba lengua y maltrato
REDACCIÓN > A CORUÑA El Ideal 26 Noviembre 2008

El grupo del PP en la Diputación pedirá al presidente del organismo provincial, Salvador Fernández Moreda, que explique la participación de la administración provincial en la campaña “Para, contra a violencia, recuperarmos a lingua”, impulsada, también, por la Universidad y el Ayuntamiento. Según la diputada Pilar Farjas, “la obligación de las instituciones es fomentar la unidad de acción, no politizar una problemática frente a la que todos deberíamos estar unidos”.

La iniciativa se basaba en las estadísticas que dicen que la mujer es más propensa a asumir la lengua mayoritaria, en el caso de Galicia, el castellano, y abandonar la propia, el gallego. Por eso, los departamentos de Normalización Lingüística de las tres administraciones se unían ayer para leer textos sobre lo que consideraban otro tipo de violencia, la referida a la lengua. El acto se celebró en el rectorado por causas climatológicas y en él participó la concejala Ermitas Valencia, que defendió que este evento es pionero y se mostró segura de que otras entidades lo copiarán en futuras conmemoraciones. De esta manera también contestó a las declaraciones de Margarida Vázquez, compañera de partido en María Pita, que criticó la comparación de la violencia física con la discriminación por hablar gallego.

En la lectura también estuvo la directora del servicio de Normalización Lingüística de la Universidad, Goretti Sanmartín, que en la presentación del acto insistió en que pretendían “concienciar sobre este modo de violencia”.

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