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Recortes de Prensa    Jueves 27 Noviembre 2008

Una temporada en el infierno
FERNANDO SAVATER El País 27 Noviembre 2008

Lo comprendo, para qué vamos a engañarnos: Iñaki Arteta es un pájaro de mal agüero. No le demos más vueltas. Los pájaros de mal agüero se caracterizan socialmente porque les rodea el respeto formal y el rechazo real. Tal es el caso de Iñaki, por lo menos hoy, cuando ya ha "triunfado", si me perdonan la expresión irónica. Al principio era peor, porque se le rechazaba sin mostrarle el mínimo respeto. Su primer cortometraje le valió ciertamente un premio, pero en Nueva York, mientras que aquí le costaba su puesto en una institución pública vizcaína (en manos de nacionalistas, disculpen la redundancia). Poco a poco, sin desanimarse, ha continuado con su labor de denuncia filmada del padecimiento de las víctimas del terrorismo nacionalista vasco y ahora sus documentales son aceptados -al menos de labios para afuera- por casi todo el mundo.

Los tiempos han cambiado y ya nadie se atreve a rechazar como crispación el retrato de la realidad en boca de quienes más la sufren: la verdad sigue siendo un fastidio político -siempre lo ha sido- pero hoy resulta peligroso negarla. A Iñaki Arteta se le da la razón, como a los niños y los locos, se le celebra como testigo y se le rechaza para todo lo demás. Qué razón tiene, qué fastidioso es.

Ahí tenemos por ejemplo el destino público de su último documental, El infierno vasco. Los medios de comunicación le conceden unánimes una sucinta reverencia: muy bien, impresionante documento, pobre gente que-mal-lo-pasa. Y a otra cosa. La película se proyecta en poco más de media docena de cines en toda España. En el País Vasco, donde podría suponerse mayor interés por el asunto, sólo se verá en un cine de Bilbao y otro de Vitoria (en San Sebastián no ha podido aún estrenarse, dedicada como está nuestra urbe a preparar su candidatura como futura capital cultural europea, je, je).

En cuanto a su audiencia, me remito a un testigo presencial -Xabi Larrañaga, en su excelente artículo publicado en Deia, 9-XI-08: "El viernes 28 personas asistimos a la narración del exilio de 30 paisanos, lo cual demuestra que aquí todo es posible, incluso la paradoja de una sesión de cine donde hay más protagonistas en la pantalla que espectadores en la sala... Esos 30 testimonios son el reflejo condensado de infinitos dramas, pero diré más: la presencia de sólo 28 espectadores en el único sitio de Bilbao donde se puede ver el filme también es el reflejo de un drama colectivo, una indiferencia marmórea ante lo que está pasando delante de nuestras narices".

Por lo que yo sé, en los demás pocos cines del resto de España en que se ha proyectado el documental la asistencia ha sido semejante. Indiferencia marmórea, como bien señala Larrañaga. Para encontrar el "no lo sabíamos" con que las víctimas de la opresión y la discriminación se ven entregadas a su suerte por los oportunistas o los cobardes no hace falta remontarse al franquismo ni al nazismo: lo oímos a cada momento en España o en Europa quienes queremos hablar de la omnipresencia cotidiana del terrorismo en Euskadi, del agobio del nacionalismo obligatorio, de los abusos de la imposición lingüística, etcétera. Y no estamos hablando de fechorías ocurridas en tiempo de nuestros padres o abuelos, sino de las que pasaron ayer y siguen pasando hoy. Muchos de quienes denuncian virtuosamente la paja de la resignación ante los crímenes de hace medio siglo llevan con naturalidad la viga de la suya ante los que se cometen bajo sus narices.

Precisamente de esto trata el documental de Iñaki Arteta. No es otro alegato contra ETA sino contra las actitudes sociales y políticas que han completado la labor de segregación e intimidación comenzada por el terrorismo. Los protagonistas que cuentan su drama en El infierno vasco lo dejan muy claro: no se habrían ido de su tierra, de su hogar y de su trabajo si hubieran encontrado verdadero apoyo por parte de sus conciudadanos y de las autoridades en lugar de fórmulas reticentes de condolencia. En muchos casos -clérigos, profesores, ertzainas, empresarios, concejales...- recibieron más amonestaciones por su conducta díscola que solidaridad activa y combativa por parte de quienes tenían la obligación de respaldarles.

Pero la tiranía no se refuta compadeciendo a sus víctimas sino derrocando a los tiranos. Por ejemplo, uno de los empresarios que finalmente tuvo que huir para no pagar resume así su caso: "Me han echado de mi tierra, he padecido dos infartos por su culpa pero no les he dado ni una pela: con mi dinero no se han comprado ni una bala ni se han tomado un solo pintxo". Si todos hubieran obrado así, de ETA sólo quedaría ya la triste memoria. Pero con esos elogiados empresarios que se avienen a pagar para no marcharse -sufriendo, eso sí, muchísimo, porque nunca se paga a gusto- tenemos terrorismo para rato. En uno de sus iniciativas más valientes y acertadas, Garzón decidió intervenir judicialmente contra ellos porque es cierto que no se debe tratar a las víctimas como a verdugos, pero tampoco considerar simples víctimas a quienes financian para escaquearse a los verdugos de todos.

Contrasta el cortés hastío que rodea a las víctimas actuales de ETA, es decir, a quienes han tenido que huir del País Vasco y a quienes hoy sufren todavía allí opresiones y extorsiones, con el interés que rodea a Roberto Saviano y su interesante libro Gomorra, sobre el que acaba de estrenarse una película más frecuentada que la de Iñaki Arteta. Ni que decir tiene que Saviano es un hombre de lucidez y coraje que merece todo el apoyo que podamos brindarle. Y que sufre una amenaza especialmente temible (secundada desde luego en parte por una ciudadanía cómplice en su tierra natal) que hace su vida difícil y muy expuesta. Por decirlo con William Irish: no quisiera estar en sus zapatos. Pero en su nada envidiable y meritorio calvario hay cosas que a Saviano le serán ahorradas. No creo que nadie le diga -al menos en público- que la culpa de sus males es suya, por crispador y bocazas. Y no tendrá que leer en el editorial de un periódico lamentos acerca del número de camorristas presos, como debemos soportar los demás sobre la triste suerte de los mafiosos etarras: así en Insensibilidad (en Deia, 11-11-08, al día siguiente del artículo de Xabi Larrañaga, quizá para compensar), bajo el epígrafe "la inmensa mayoría de la sociedad vasca permanece indiferente ante la realidad de que 750 ciudadanos y ciudadanas acusados o condenados por vinculación con ETA se encuentran en la cárcel", se asegura que "no es posible tal acumulación de personas encarceladas en una democracia sana". Por lo visto en las democracias más saludables los asesinos, sus cómplices y quienes les jalean son celebrados como héroes del pueblo. Menudo panorama.

Que no desagrada probablemente a Alfonso Sastre, quien se ha unido al debate sobre la memoria histórica ('Sobre la memoria histórica y la calavera de García Lorca', Gara, 12-11-08) para sostener que "hay que distinguir entre amnistías buenas y malas; y éstas -las malas- son las que pretenden que sean olvidados los grandes crímenes de los poderosos (opresores) o cometidos bajo su inspiración, y buenas las que van a favor de los oprimidos". Quizá conceptualmente la argumentación no es muy sólida pero tiene a su favor decir claramente lo que otros mascullan. Pues bien, ojalá en el País Vasco, cuando acabe definitiva y realmente la violencia de los terroristas (que son hoy los poderosos y opresores), se establezca una convivencia políticamente polémica pero pacífica entre nacionalistas y no nacionalistas. Aspiro a que mis improbables nietos vivan en cualquier ciudad vasca, en la avenida Xavier Arzalluz esquina Mayor Oreja. Quizá 50 o 60 años después de acabar la matanza surjan rentabilizadores literarios o cinematográficos para exponer con gallardía póstuma lo que hoy se silencia. Y a lo mejor aparece alguien con la pretensión de juzgar entonces lo que no se llevó en su día a los tribunales. Por si en ese futuro la salud no me acompaña, me uno preventivamente a los "reaccionarios" que en tal caso prefieran mirar hacia el futuro compartido que al pasado hostil. Pero en cambio hoy todavía es tiempo de dar la batalla: no para desenterrar muertos, sino para impedir que se entierre en vida en la ciénaga del silencio y la indiferencia social a quienes han padecido y padecen el nacionalismo obligatorio.

Fernando Savater es catedrático de Filosofía de la Universidad Complutense.

Según los nacionalistas gallegos, el uso del español por las mujeres es otra forma de violencia sexista
Juan Julio Alfaya Periodista Digital 27 Noviembre 2008

Ahora resulta que para los nacionalistas gallegos el poco uso de la "lengua propia" por parte de las mujeres es un resultado de la violencia sexista. Esto es lo que insinúa un díptico editado por el Servicio de Normalización Lingüística de la Universidad de La Coruña, realizado en colaboración con el Ayuntamiento y la Diputación provincial, y que lleva como título "Contra la violencia, defendamos la lengua". Entiéndase esta "violencia" a la que se refiere el díptico como "violencia sexista" o, en su neolengua, "violencia de género" que parece más una expresión relacionada con lo textil que con lo sexual.

En estas gilipolleces derrochan nuestros señores feudales el dinero público en tiempos de crisis mientras los niveles de morosidad, indigencia y mendicidad se disparan. Decir que la utilización del español por parte de las mujeres gallegas "es otra forma de violencia de género" raya en la subnormalidad profunda. Una cosa es carecer de argumentos y otra ir por la vida perdiendo masa cerebral como un coche que circula perdiendo aceite.

Dicen nuestros sumos sacerdotes, pagados a precio de oro con el dinero de todos: "Queremos aprovechar la fecha del 25 de noviembre, día de la no violencia contra las mujeres, para hacer pública nuestra denuncia de esta otra forma de violencia que debe ser erradicada para recuperar nuestra dignidad y manifestar públicamente nuestro compromiso de construirnos, individual y colectivamente, en la lengua propia de este país". Ahí queda eso.

Esto ya es terrorismo semántico.

Cuando se recurre a las malas artes, la política está podrida
Francisco Rubiales Periodista Digital 27 Noviembre 2008

En la TV3 catalana, donde mandan los socialistas y sus aliados nacionalistas, apareció recientemente la imagen del PP dentro de una diana. Dijeron que fue un "accidente", pero muchos sospechamos que fue un episodio más de corrupción y de malas artes políticas.

Las "malas artes" se han instalado en la política española y la han podrido hasta la médula. En la práctica, son utilizadas por todos, pero de un modo magistral por el gobierno de Zapatero, que las emplea para alcanzar tres grandes objetivos: para fortalecer su poder, para evitar el terrible desgaste que proporciona la crisis económica y el mal gobierno y para engañar a la oposición y a los ciudadanos. El PP también las utiliza, pero su habilidad en el uso de los trucos, trampas y engaños es muy inferior, al igual que su osadía en la utilización de la guerra sucia.

En la pasada legislatura, las mentiras y los trucos alcanzaron niveles que parecían insuperables, desde las mentiras en la negociación con ETA a los famosos “errores técnicos” del gobierno, algunos tan sonados como el SMS de Moraleda, Secretario de Estado de Comunicación, que acusaba al portavoz popular, Eduardo Zaplana, de corrupto en el caso “Terra Mítica”, y las imágenes que la televisión pública española difundió de Mariano Rajoy, mezcladas con otras de torturas en la cárcel iraquí de Abu Ghraib.

Aquellos errores y otros muchos del mismo estilo que se han producido no eran errores reales sino parte de la "estrategia de las puñaladas" que tan hábilmente practica el PSOE.

Las malas artes se utilizan, sobre todo, para confundir y engañar a los ciudadanos. Quizás el mejor ejemplo de la utilización de la mentira y la conspiración en España sea el asunto de Sacyr Vallhermoso y Repsol, en el que primero se habló de que sería una empresa rusa pública la que compraría la compañía energética española, después apareció Lukoil y finalmente se habla de la francesa TOTAL, sin que nadie sepa desde cuando el gobierno conoce esta amenaza, qué papel están desempeñando el gobierno y la Casa Real, ni cuales son los objetivos reales de Zapatero, aunque todos sospechamos que el prioritario es ayudar a su amigo Luis del Rivero, presidente de Sacyr.

Desacreditar al PP y aislarlo políticamente han sido también dos objetivos vitales para el PSOE, que sabe que la política que está desarrollando el gobierno Zapatero es impopular y le resta votos. Es evidente que los Estatutos de Cataluña y Andalucía, la negociación débil con ETA, la OPA anti-ENDESA, los enfrentamientos con la Iglesia Católica, el desmembramiento de la unidad nacional, las alianzas con nacionalismos extremos independentistas, el conflicto permanente con la Asociación de Víctimas del Terrorismo, los frecuentes traspiés en política exterior y, sobre todo, la pésima gestión de la crisis económica, que está cerrando miles de empresas, produciendo parados a rítmo vertiginoso y empobreciendo dramáticamente al país son brechas abiertas en la línea de flotación del PSOE que sólo pueden ser neutralizadas impidiendo que el PP las capitalice políticamente y gane las próximas elecciones.

Los estrategas del PSOE han ideado un plan contra el PP que funciona como una tenaza y cuyo objetivo es impedirle que gane las próximas elecciones. Para conseguirlo, debe avanzarse simultáneamente en dos frentes: el primero consiste en aislarlo políticamente, para lo cual establece “pactos excluyentes” con todos los partidos políticos, incluso con aquellos ideológicamente incompatibles, como los nacionalistas extremos, y el segundo pretende desacreditar a la derecha, utilizando para ello filtraciones y argucias de todo tipo que, posteriormente, son aireadas convenientemente por los medios de comunicación domesticados.

La ofensiva del descrédito al PP es tan cruenta y vital que lo permite prácticamente todo: desde el uso de imágenes subliminales hasta acusaciones falsas, sin descuidar argumentos fabricados en el laboratorio y ocultación de informaciones que hacen daño, como, por ejemplo, las encuestas que reflejan retrocesos electorales, que están siendo sistemáticamente silenciadas por los medios públicos y afines.

El objetivo de la estrategia es impedir por todos los medios posibles que el PP alcance la mayoría absoluta, dado que, aunque ganase las próximas elecciones por mayoría amplia, nunca podría gobernar porque ningún partido político le prestaría su apoyo para formar gobierno. En esas circunstancias, el PSOE, aunque pierda, como esperan sus estrategas, más de un millón de votos en las próximas elecciones, seguiría gobernando con el apoyo de una coalición amplia, cuyo núcleo serían los socialistas, los antiguos comunistas y nacionalistas de cualquier pelaje, incluyendo, si fuera necesario, a los testaferros de esa Batasuna que representa al terrorismo etarra.

Sin embargo, ante la debilidad del liderazgo de Rajoy en la presente legislatura, la estrategia del PSOE se ha modificado ligeramente y el objetivo principal ha pasado a ser ridiculizar al lider de la oposición y acentuar sus debilidades ante la opinión pública.

Los estrategas del PSOE están felices y satisfechos de sus resultados y exhiben como prueba irrebatible de su éxito el que Zapatero, a pesar de sus errores y del tremendo desgaste que padece por la crisis económica, apenas retrocede en las encuestas, mientras que Rajoy, que en condiciones normales tendría que estar muy por delante en intención de voto y en valoración, no sólo se estanca y se desespera sino que su partido está sufriendo importantes divisiones internas y sangrías de votantes, que se pasan a UPyD o a las cada día más nutridas filas del voto en blanco y la abstensión.

Pero los ciudadanos deberían estar de luto porque las estrategias conspirativas y el imperio de la mentira han sustituido a la transparencia y al respeto a la verdad en la política española, dos valores imprescindibles para que funcione la democracia.

Voto en Blanco

No hay más dios que el euro y Zapatero es su profeta. (R)
Pedro de Hoyos Periodista Digital 27 Noviembre 2008

En el PP se están preparando maniobras contra Rajoy. El gallego no sólo no convence sino que está empezando a estorbar. Algunos importantes militantes del partido ya han empezado su maniobra de acoso y los tiempos que se le avecinan al dirigente gallego no son precisamente de tranquilidad para preparar las nuevas citas electorales que aparecen en el horizonte.

En la calle Génova se aparenta normalidad y no se manifiestan nervios, pero Rajoy no convence y los ataques le vienen por la derecha. A algunos nos parece que el gallego nunca ha servido para el cargo, pero el PP cometerá un error si, como parece, las maniobras están patrocinadas por Aznar y Esperanza Aguirre. España no está dispuesta.

España está embebida en un spot publicitario de ocho años (¿sólo?) escrito por José Blanco y dirigido por Zapatero, en el que un sol brillante preside un cielo azul y algodonoso e ilumina una ciudad de hermosas casas bajas y ajardinadas. Todo es maravillosamente apacible, los niños juegan a juegos no sexistas, parejas de homosexuales celebran barbacoas para sus amigos heteros que pelean por ver quien es más amigo de los maricones y los adolescentes se magrean ante sus encantados padres que se lo permiten porque sólo han suspendido cuatro y no vaya a ser que se “traumen”. De los árboles cuelgan billetees de 100 euros.

Todo lo que saque a los españoles de ese romance tiene mala prensa en las barras de bar. El español piensa su voto durante las discusiones en las barras de los bares y en lo madura en las largas pausas ante los semáforos cuando va a casa después del trabajo. Y hoy el ciudadano español, que alcanza sus cotas más bajas de pensamiento crítico mientras embrutece su ánimo con Gran Hermano, Sin tetas no hay paraíso y Escenas de matrimonio, es mayoritariamente progresista. Sin saberlo. O sin importarle. Ambas cosas.

La nueva religión que España ha abrazado entusiastamente es la comedia de costumbres, de costumbres zafias y ramplonas, en las que los personajes barriobajeros representan lo peor que hay en nosotros mientras nos educan disimuladamente en el nuevo catecismo de lo políticamente correcto. Todo vale si es progre, abajo todo lo que no comulgue con las nuevas directrices sociales.

La mayoría de los ciudadanos no saben que son progres pero el espíritu acrítico del progresismo zapateril y de las catetas comedietas televisivas se ha colado en nuestras entretelas y en las próximas cenas de empresa propias del tiempo navideño se apostará a quien es más facha de todos. “¿Facha yo? Ni tanto “asín”. ¡Vade retro que yo soy mu pogre”, dirán todos mientras piensan que lo de menos es lo que sean, lo que importa es hay que parecerlo, que viste mucho más y está de moda. España es una sociedad rara, admiramos y rechazamos, todo en un mismo viaje, a EEUU, pero la mayoría de los votantes del PP serían demasiado avanzados para algunos sectores del partido Demócrata norteamericano, el colmo del progresismo de aquel imperio.

En nuestra sociedad todo político vale si nos conserva intacto el bolsillo, el sacrosanto bolsillo. Ni en el PP se atreven a hacer una política neta de derechas, sus tibias manifestaciones sobre la retirada de los crucifijos lo delatan. La pela es la pela y las elecciones se reducen a adivinar quien administrará mejor nuestro patrimonio, los contenidos ideológicos de cada partido no interesan a nadie y no se vota en función de lo que en ese terreno proponga nadie. La defensa de los más débiles que una vez planteó el PSOE ha pasado a ser la política de lo estrafalario y de la radicalidad con el beneplácito de una sociedad consentidora y pasota, que desprecia los ideales que una vez tuvo y los ha sustituido por la billetera.

Pero ni en estos tiempos de billeteras vacías Rajoy consigue acercarse a sus rivales. Ni cayéndonos encima toda la crisis mundial, ésa que Zapa negó y sigue sin reconocer públicamente, el PP se pone por delante y surgen los primeros grupos conspiratorios. Rajoy no ha sabido contactar con los valores conservadores de la sociedad y lo va a pagar a poco mal que le salgan las elecciones gallegas y las europeas. Pero si el ataque viene desde su derecha y toca más Zaplana, más Aguirre o más Aznar va a dar igual. En la calle Ferraz se mondan de risa, España no va por ahí y sólo errores imposibles de Zapa permitirían que una sociedad irresponsable, amorfa, inculta, cateta, vulgar, putera, conscientemente ignorante y que desprecia cuanto ignora, consentidora, conformista, hedonista, materialista, acobardada, macarra y acomplejada, diera la victoria a una derecha semidictatorial e incapaz de devolver al pueblo a la senda de altura y grandeza de miras que después de tantos siglos alguna vez debería haber tenido. Eso es algo que a nadie importa, eso no se vota.

Qué importa quién lidere a la derecha, somos una sociedad sin ideales, no hay más dios que el euro y Zapatero es su profeta.
Que aprendió economía en un par de tardes.

Superviviente de la Yihad
Vicente A. C. M. Periodista Digital 27 Noviembre 2008

Estamos en una guerra contra el islamismo radical. La Yihad está declarada y no parece que en el mundo musulmán “moderado” se levanten voces para calmar los ánimos y marcar como renegados y proscritos a esos integristas fundamentalistas de Al Qaeda y similares muyaidines. Es tan culpable el que mata como el que no condena y calla. Parece evidente que las democracias, en las que no incluyo a China, Rusia y otros de igual talante, somos el enemigo a batir por esos terroristas que quieren imponer por la fuerza de las armas y del terror su especial creencia contraria a la libertad y a los derechos humanos.

Nadie está libre de sufrir un atentado terrorista porque el fanatismo es ciego y no distingue. Solo mata allí donde ve representadas a esas democracias. Viajar a ciertos países donde están vivos los conflictos étnicos y religiosos es una exposición a un peligro real. En el caso de la Presidenta de la C.A. de Madrid, ha sido toda una suerte el que haya sobrevivido y salido ilesa del ataque terrorista en el hotel Taj de Bombay. Esta vez la muerte le ha rondado por segunda vez, pero en este caso no por accidente, sino por estar en el frente indefinido de la batalla entre culturas.

Sí, porque la tan cacareada “Alianza de civilizaciones” del Sr. Zapatero,demuestra ser un bonito slogan propagandístico que nada tiene que ver con la dura realidad que se vive. Si existe un radicalismo de signo religioso islamista es porque hay quienes le financian y aprueban la forma de enfrentarse al “dominio” del laicismo occidental disfrazado de cultura cristiana. Las potencias occidentales se siguen comportando como ex colonizadores , buscando mantener su posición de ventaja y de influencia con la imposición de gobiernos cooperadores.

Estamos asistiendo a una guerra de civilizaciones, o más bien de un modo de vida teóricamente civilizado, laico y democrático, contra otro modo despótico, radical y clerical musulmán. Los radicales quieren echar de sus tierras a los colonizadores y someter a la población imponiendo sus creencias. Las democracias, bajo pretexto de defender las libertades, permanecen como fuerza de ocupación que no de interposición, para poder seguir controlando el flujo de suministro de elementos esenciales para sus economías. Es la lucha por el dominio de las materias primas y del poder económico.

Así que esta es una guerra declarada aunque no reconocida y nada convencional. Por eso va a ser muy difícil que pueda tener un final del tipo militar salvo que exista una agresión clara, como podría ser entre Irán e Israel. En Irak se logró derrotar a un dictador beligerante, pero sigue vivo el espíritu de quien se cree con derecho a sustituirle y crear el Imperio del Islam. En Afganistán se ha logrado expulsar temporalmente a los Talibanes, pero tras unos años, vuelven con más fuerza y pueden obligar un segundo frente como en Irak. En cuanto a la lucha entre Pakistán y la India, se añade el peligro de que ambos países poseen armas nucleares y en cualquier momento puede desencadenarse una tragedia que costaría millones de vidas humanas.

Dª Esperanza Aguirre puede decir que ha tenido suerte, otra vez, pero no es conveniente tentarla demasiado. Su presencia en ese país tan lejano es encomiable en su afán de ofrecer nuevas perspectivas para el mercado y el futuro de la región y de España, pero está visto que ya no existe lugar en el mundo donde se pueda garantizar la seguridad. Ha demostrado con creces ser una mujer de entereza y valor, pero no debería arriesgarse más.

El PP, en la diana
Editorial ABC 27 Noviembre 2008

De acuerdo con el artículo 20 de la Constitución, los poderes públicos tienen el deber de garantizar el pluralismo político y social en los medios de titularidad pública. En Cataluña se han producido recientemente situaciones muy llamativas de discriminación, denunciadas incluso a través de manifestaciones ciudadanas. Ahora surge un caso flagrante de agresión al PP, a través de un programa de la televisión autonómica en el que aparece la pintada de una diana que contiene las siglas del principal partido de la oposición. El asunto es muy grave y no se resuelve con una simple disculpa -obligada, por supuesto- a cargo de los responsables directos.

El Consejo Audivisual de Cataluña, siempre sensible ante las críticas al tripartito, tiene ahora el deber de dar explicaciones y exigir responsabilidades por este acto antidemocrático en contra de una opción política concreta. Por lo demás, es evidente que quien siembra vientos recoge tempestades.

El Ejecutivo que preside José Montilla permite que los sectores radicales de la sociedad muestren un comportamiento intolerable hacia el PP, presentado una y otra vez como supuesto enemigo de una Cataluña que se identifica con el interés particular de ciertos grupos. Insultos y abucheos en actos públicos y declaraciones agresivas contra el rival «españolista» son el caldo de cultivo de actitudes como la que ha surgido ahora en la televisión pública, que incitan a la violencia y marcan con un estigma social a quienes no comparten la deriva radical.

Las caretas del líder
M. MARTÍN FERRAND ABC 27 Noviembre 2008

TAN inmensa y contradictoria resulta la versatilidad de José Luis Rodríguez Zapatero que, en muchas ocasiones, parece tratarse de un nombre colectivo, de una marca con la que operan docenas de especialistas en las más raras disciplinas. Hay días en que, en fiebre retrospectiva, se siente general del Ejército Popular Republicano y se empeña en que se inviertan los términos en que culminó la Batalla de Brunete. Inútil esfuerzo setenta años después de los acontecimientos y cuando ya están enterradas, mejor o peor, las cuarenta mil víctimas de tan innecesario y cruel enfrentamiento. Otras veces lo que parece querer Zapatero es parecer un clon de Barack Obama, pero le faltan pulso y sangre verdaderamente democráticos para asemejarse, en formas y conducta, al próximo presidente de los EE.UU. Tanto le faltan que puede asegurarse, con precisión, que es mayor el parecido físico entre ambos que las similitudes en las ideas y proyectos de gobierno.

Zapatero se parece más a sí mismo, resulta más identificable, cuando es él quien se crea los problemas que luego tiene que resolver con ayudas ajenas. Sin que nadie se lo hubiera pedido, después de la precipitada salida de Irak y para poder sacar pecho de pacifista, se comprometió ante el Congreso a fijar un límite de 3.000 soldados destinados en operaciones en el exterior. Negarse a participar en misiones militares más allá de nuestras fronteras, cuando se pertenece a la OTAN y están en vigor compromisos bilaterales de mayor alcance, sería temerario; pero poner un límite a los efectivos de las misiones que deben cumplirse es acreditar la ignorancia que en los asuntos castrenses -más incluso que en los económicos- exhibe el Ejecutivo. Serán los que requiera la propia misión, algo variable en función de las circunstancias, las dificultades emergentes y la conducta de los adversarios y/o enemigos.

Carme Chacón, la ministra más cotizada por la opinión pública de todo el equipo gubernamental y el proyecto «sucesorio» del propio presidente, ha anunciado ya el desplazamiento de la fragata «Victoria» a las aguas del Índico. Algo que sobrepasará el límite de los 3.000 y que requiere un trámite para el visto bueno parlamentario. Es curioso que un Gobierno que trata de resolver los asuntos nacionales lejos de la luz y los taquígrafos de la Cámara, y que así lo viene haciendo en desacato a la razón representativa, guste de limitar su capacidad de decisión en algo accesorio, meramente cuantitativo, cuando en lo fundamental, lo cualitativo, hace de su capa una trinchera en la que esconderse de la opinión ciudadana y protegerse de los argumentos de la oposición. Es conveniente nuestra presencia en el Índico; pero, puestos, debiera haberse obrado más protocolariamente: primero la autorización del Congreso y después el anuncio del envío de la fragata.

A calzón quitado
Luis del Pino Libertad Digital 27 Noviembre 2008

Pocos episodios hemos visto en el juicio del 11-M tan escandalosos y tristes como el de los análisis de explosivos. Primero ocultaron los análisis de los focos de explosión de los trenes; luego destruyeron los trenes y las prendas de ropa de las víctimas; más tarde, entregaron para analizar un puñado de muestras que no contenían ni un gramo de resto analizable, cuando de los trenes se habían extraído toneladas de objetos; después, se apagaron las cámaras misteriosamente el día que aparecieron componentes que no formaban parte de la Goma2-ECO; al final, achacaron la aparición de esos componentes que no cuadran con la versión oficial a mágicas moléculas voladoras que todo lo contaminan, pero sin que nadie sepa explicar cómo.

Pero, precisamente porque aquella sucesión de ocultaciones, mentiras y manipulaciones terminó convirtiendo en un circo lo que hubiera debido ser una prueba científica, el juez Gómez Bermúdez se tentó mucho la ropa a la hora de escribir su sentencia. Y lo que escribió estaba bien clarito: en Leganés y en el atentado fallido contra las vías del AVE se había usado Goma2-ECO, pero del explosivo de los trenes lo único que la sentencia del 11-M dice es que era una dinamita de tipo goma, sin poder determinar la marca, y que salió, total o parcialmente, de Mina Conchita.

La abogada de Gabriel y Pilar Moris presentó, nada más acabar el juicio, una batería de diligencias para tratar de aclarar qué es realmente lo que estalló en los trenes. Y el juez Pablo Ruz no se ha andado con tantos remilgos como Bermúdez. Después de la friolera de 18 meses, ha contestado a la solicitud de diligencias desestimándolas todas, por ser "inútiles, dilatorias y perjudiciales".

¿Inútiles? ¿En qué sentido puede ser inútil tratar de averiguar, por ejemplo, qué explosivos fabricados desde el año 1999 contienen metenamina, DNT o nitroglicerina, componentes todos ellos aparecidos en diversos análisis de los explosivos del 11-M?

¿Dilatorias? ¿Y eso lo dice el mismo juzgado que tarda 18 meses en contestar a la solicitud de diligencias? Desde luego, si algunos tuvieran la cara un poquitín más dura, podrían partir adoquines con la nariz.

¿Perjudiciales? Como no sea para la carrera profesional de algunos o para el futuro de esta casta político-judicial que nos gobierna, no veo en qué puede ser perjudicial pedir que se aclare qué explosivo se utilizó para asesinar a 192 personas.

Lo único que está claro a estas alturas es que el 11-M sirvió para poner en marcha muchas dinámicas, cuyas consecuencias las estamos viendo desde hace ya casi cinco años. Y está claro que los intereses creados para no averiguar qué pasó el 11-M deben de ser enormes, porque si no, no se explica que tanta gente sea capaz de renunciar a sus principios y a su deber profesional para conseguir, como sea, que se entierre la masacre de Madrid bajo un manto de olvido y de confusión: hay que tapar el 11-M a cualquier precio, lo quieran las víctimas o no.

Y si para eso hay que tergiversar el texto de la sentencia del 11-M, se tergiversa. Y si hay que dejar pasar los meses para que los asuntos se enfríen antes de contestar, pues se dejan pasar. Y si hay que rechazar las investigaciones que las víctimas solicitan, pues se rechazan. Y si hay que mantener secretas las diligencias año tras año, para entorpecer al máximo las investigaciones, pues se mantienen secretas.

Lo único bueno que tiene este enroque de la casta es que resulta tan grosero, tan evidente, tan a calzón quitado, que nadie que no forme parte de la propia casta puede a estas alturas dejar de preguntarse qué narices es lo que hay que tapar en el 11-M para que todo el mundo, jueces incluidos, haya perdido el pudor de semejante forma.

Nosotros en Bombay
HERMANN TERTSCH ABC 27 Noviembre 2008

SI no llega a estar Esperanza Aguirre allí en viaje oficial es posible, probable incluso, que la mayoría de los españoles hubieran prestado poca o ninguna atención a la masiva operación terrorista que ayer se desencadenó en esta ciudad india. Cuyas consecuencias y desenlace estamos lejos de saber en estos momentos. Quizás por eso, la presencia allí de una delegación de la Comunidad de Madrid sirva, de forma absolutamente involuntaria por parte de sus integrantes, para fortalecer un poco la atrofiada percepción de riesgo que se tiene en este país pese a todo lo que nos ha pasado. La toma coordinada de diversos edificios de la ciudad india, todos ellos frecuentados por extranjeros, va mucho más allá de lo que pueda calificarse un atentado. Estamos probablemente ante la operación terrorista militar más osada y ambiciosa de las habidas en tiempos de paz.

Los acontecimientos de Bombay -Mombai se empeña en llamarlo la India oficial sin que el resto de los indios le haga ningún caso- suponen un salto cualitativo en la estrategia terrorista que es comparable al ataque contra las Torres Gemelas de Nueva York el 11 de septiembre de 2001. Los comandos terroristas han logrado tomar puntos neurálgicos de la ciudad y han paralizado, militarmente, la capital financiera y tecnológica del segundo país más poblado del orbe. Los hechos se producían cuando se anunciaba una alarma en Nueva York por una amenaza de gran atentado contra el sistema de comunicación de la ciudad, en principio de su red de ferrocarril metropolitano.

Y el mismo día en que Al Qaeda hacía público un vídeo con amenazas directas a España a la que situaba en primera línea enemiga junto a Estados Unidos, Francia e Israel. Aviso para navegantes. La Alianza de Civilizaciones de nuestro presidente no parece cuajar como vía obsequiosa para que los terroristas se olviden de nosotros y busquen otros objetivos. Nuestros enemigos no tienen nada contra la cúpula de Barceló. Pero ni este gasto ni otros los convertirán en nuestros amigos.
Ahora que se va el presidente George Bush después de ocho años y sin perder nunca unas elecciones, muchos parecen disfrutar acusándole de todos nuestros males, hasta de la maltrecha competitividad de la economía española. Pero parecen olvidar que, con todos sus posibles errores y excesos, no sólo verbales, el presidente Bush cumplió una promesa que solemnemente hizo a los norteamericanos después del 11 de septiembre. Y fue que haría lo imposible para que no se repitiera un ataque como el que sufrió Estados Unidos cuando acababa de llegar al poder. Un atentado que ha marcado todo su mandato. Y lo cierto es que durante todos estos años se ha intentado atacar a Estados Unidos con la misma ferocidad que entonces. Y también lo es que todos los intentos han sido abortados. Esperemos que el nuevo presidente tenga en este campo el mismo éxito. Este día de Bombay debiera refrescarnos a todos la memoria. Y procurar algo de conciencia a quienes no quieren entender que estamos en una guerra contra un enemigo que solo será satisfecho con nuestra liquidación. A defenderse toca.

Almudena desenmascara a De Juana
EDUARDO SUÁREZ desde Londres El Mundo 27 Noviembre 2008

Almudena se quedó huérfana hace casi nueve años. Oyó la explosión desde su escuela. Tenía 15 años. Llamó a casa y contestó su hermano: "Era papá". El teniente coronel Pedro Antonio Blanco. Fue el asesinato con el que ETA rompió su penúltima tregua. Desde entonces, Almudena ha rehecho su vida como ha podido. Se ha licenciado en Traducción e Interpretación y anda ahora buscando trabajo.

Estos días tiene entre manos una tarea extra: hacer que los ciudadanos norirlandeses conozcan el verdadero rostro de José Ignacio de Juana Chaos. Almudena ha enviado cartas en inglés a diversos periódicos del Ulster presentando el currículo del etarra y los motivos por los que sus víctimas quieren que sea extraditado a España. No se trata de exprimir el argumentario jurídico, sino de desvelar y contextualizar los crímenes de De Juana a una parroquia en ocasiones demasiado comprensiva con ellos.

Ayer, Almudena empezó a recoger sus frutos. El Irish News publicó un especial de tres páginas en el que recogía su carta, un artículo sobre ella y un historial completo de los crímenes de De Juana. Se podría decir que se trata de una pica en Flandes porque el Irish News es el diario que se puede leer en todos los pubs de Falls, el periódico que leen todos los católicos de Belfast. También quienes simpatizan con los crímenes del IRA y quienes en el Sinn Fein proporcionan cobijo y respaldo logístico al etarra. "Yo creo que allí hay personas muy confundidas", denuncia Almudena; "se creen que el IRA es ETA y que el País Vasco es el Ulster, y no es verdad. Hay mucha gente en Belfast que apoya a De Juana y que le comprende. Por eso quería que leyeran mi historia. A ver si así se les quitaba la idea de que De Juana es un pobre hombre que se ha refugiado allí por motivos políticos".

La carta hace hincapié en el historial delictivo del etarra, en su desprecio por las víctimas y en su ausencia de arrepentimiento. "De Juana sólo ha cumplido 21 años por matar a 25 personas y herir a muchas otras", explica Almudena. "En mi país matar sale casi gratis. La vida es una cosa demasiado barata".

"Quiero que ustedes sepan", añade, "que un asesino como De Juana Chaos es siempre sólo eso: un asesino. Por eso espero que la Justicia en Irlanda del Norte sepa lo que hace. Hay una posibilidad ahora de encerrar a este asesino y, de este modo, garantizar un cierto honor y una cierta justicia para sus víctimas".

Almudena -24 años- desconfía de las formas excesivamente garantistas del juez Burgess y señala con el dedo a quienes protegen y han acogido a De Juana durante su estancia en Belfast.

El Sinn Fein ha negado públicamente tener nada que ver con el terrorista, pero es vox populi que su lazarillo en Irlanda del Norte es Pat Rice, un profesor retirado que fue concejal y dirigente del partido. "A los del Sinn Fein", dice Almudena, "les diría que de demócratas no tienen nada. Acogiendo a De Juana demuestran que su partido es un nido de terroristas que se enmascaran detrás de unas siglas políticas para comer caliente".

La carta ha tenido un impacto fortísimo y Almudena ya ha atendido la llamada de alguna otra radio de Belfast. Es de esperar que su gesto ayude a que se desperece la conciencia colectiva de Belfast Oeste, una barriada que cobija a De Juana con un velo de silencio creyendo que es la reencarnación de Bobby Sands. Sin saber que es un asesino en serie venido a menos y no un mártir de la causa de la libertad.

The Economist
Juan José Solozabal, www.elimparcial.es  27 Noviembre 2008

El peligro que denuncia el semanario, sobre todo, es el de un aldeanismo centrífugo que cuestiona la credibilidad de la acción exterior del Estado español en un sistema internacional globalizado, en el que las oportunidades aparecen, como lo muestra la actual situación de crisis, exclusivamente para las unidades políticas fuertes.

A algunos lo que nos ha sorprendido es la sorpresa por el Informe de The Economist sobre la situación política española. Se trata de una pieza de periodismo bien hecho, que aúna la información contrastada, el buen juicio crítico y una irreprimible libertad de opinión. Todo lo que uno espera encontrar en un medio como el semanario en cuestión, que es, para lo bueno y lo malo, una referencia insustituible de la prensa inglesa.

Hay algo que resalta inmediatamente en el informe y es que lo autonómico constituye una dimensión inevitable de la realidad española, de manera que es imposible hablar ya sobre España sin reparar en la condición territorial de nuestra organización política. Así no se puede entender la acción pública sin advertir si se está ante una responsabilidad del Estado central o de alguna de las Comunidades Autónomas. Y por tanto carece de sentido inhibirse ante el comportamiento de las autoridades autonómicas y reservar la crítica exclusivamente para las conductas del Estado. Esta actitud del Informe ha podido sorprender a quienes piensan que los problemas de España, especialmente los relativos al funcionamiento de los servicios públicos, son achacables en exclusiva, todavía, al centralismo del Estado, pero parece lógica a quienes conocen el formidable alcance, en medios económicos y disposición de personal, de la descentralización autonómica.

Por lo demás, y en línea con una trayectoria hispanista, que se subraya, citando al princeps de los scholars hispanófilos Sir John Elliot, el autor del informe tiene una visión positiva, y aguda diría yo, del Estado autonómico. Acertadamente se señalan algunos efectos que la implantación generalizada del autogobierno ha tenido en España, con independencia de su justificación desde las demandas nacionalistas al principio. La autonomía, viene a señalarse, ha estimulado la competitividad entre las Comunidades Autónomas y ha contribuido a que en estos momentos el gap entre los diversos territorios de España, frente a lo que pueda ocurrir en otras experiencias descentralizadoras como Italia, haya disminuido considerablemente.

Cierto que no todo son luces en el Estado autonómico español. No se ha parado una dinámica que puede amenazar con la Confederación, como claro rebasamiento constitucional. Y no son tolerables seguramente algunas opulencias en los modos de los aparatos de gobierno autonómicos. Tampoco parece admirable el tratamiento lingüístico, para afirmar los rasgos de la propia cultura territorial. El peligro, que se denuncia sobre todo, es el de un aldeanismo centrífugo que cuestiona la credibilidad de la acción exterior del Estado español en un sistema internacional globalizado, en el que las oportunidades aparecen, como lo muestra la situación de crisis económica mundial, exclusivamente para las unidades políticas fuertes.

¿Qué pasa entonces? ¿Qué no se aplaude lo suficiente? ¿Qué no se agradecen ni reconocen como es debido los esfuerzos realizados? ¿Que no nos entienden? Señor, qué tropa…

(Juan José Solozabal es catedrático de Derecho Constitucional en la Universidad Autónoma de Madrid

'Acatarás las sentencias'
Francesc de Carreras, La Vanguardia  27 Noviembre 2008

Ante la probabilidad de que el Tribunal Constitucional se pronuncie en breve sobre el Estatuto de Cataluña, otra vez vuelven a ejercerse presiones para que la sentencia declare su constitucionalidad.

Ante la probabilidad de que el Tribunal Constitucional se pronuncie en las próximas semanas sobre el Estatut de Catalunya, otra vez vuelven a ejercerse presiones para que la sentencia declare su plena constitucionalidad. Efectivamente, en estas últimas semanas diversos políticos han amenazado con desacatos o con referendums ilegales en el caso de que el Tribunal aprecie la inconstitucionalidad de ciertos preceptos que, por lo visto, se consideran intocables.

El lunes pasado, en una solemne conferencia, el presidente Montilla, con su habitual tono mesurado pero con un fondo muy duro y con voluntad decidida de intimidar al Tribunal, ha insistido en todo ello con estas palabras: “Si se produjesen decisiones que supusieran una limitación o una minoración de nuestro autogobierno, sabremos reaccionar adecuadamente, con firmeza institucional y realismo político. (…) Como president de la Generalitat tomaré la iniciativa de propiciar, si llegase el momento, una respuesta unitaria, serena y constructiva, basada en la confianza en nuestras fuerzas y en nuestras posibilidades. En este sentido, si la sentencia del Tribunal Constitucional sobre el Estatut fuese lesiva para nuestro autogobierno, he decidido convocar a los líderes de las fuerzas parlamentarias para sondear su disposición a procurar que la respuesta de las instituciones y de la sociedad catalana sea lo más sólida, mayoritaria e inequívoca posible”.

Ante palabras tan rotundas, se me plantean dos preguntas: primera, qué es, según Montilla, una sentencia “lesiva para nuestro autogobierno”; y, segunda, cuáles pueden ser las respuestas que anuncia sin desvelarlas. Ambas preguntas son inquietantes.

En cuanto a la primera, supongo que Montilla se refiere a aspectos fundamentales del texto estatutario, no a meras cuestiones de detalle. Es decir, se trata de impedir que sean declarados inconstitucionales, o interpretados en un sentido que los vacíe de contenido, preceptos que afecten a las competencias, los derechos, las relaciones con el Estado, la financiación o la lengua.

En cuanto a las respuestas con las que amenaza, sólo se me ocurre una que pueda ser válida: el acatamiento de la sentencia aun estando en desacuerdo con la misma. Supongo que Montilla conoce el art. 38.1 de la Ley Orgánica del Tribunal Constitucional según el cual “las sentencias recaídas en recursos de inconstitucionalidad (…) vincularán a todos los poderes públicos”. Y también el art. 87 de la misma Ley, que dice así: “Todos los poderes públicos están obligados al cumplimiento de lo que el Tribunal Constitucional resuelva”. Montilla debe saber también que el president de la Generalitat es un poder público y, por tanto, está sujeto a la ley y, en consecuencia, a éstos y a otros preceptos. Los límites de su respuesta son, por tanto, muy claros y rebasarlos podría conllevar consecuencias graves, incluso de tipo penal. Espero que Montilla no se comporte como Atutxa o Ibarretxe.

Por tanto, la única finalidad que pueden tener las palabras de Montilla es intentar coaccionar al Tribunal, algo muy grave y nada democrático. Un cargo público tiene, además, la obligación de hacer pedagogía con sus actuaciones. Un mal ejemplo para los ciudadanos es poner continuamente en duda la independencia e imparcialidad de un tribunal de justicia. Ciertamente, Montilla no ha dicho que cometería desacato pero tampoco ha dicho lo que debería: que respetaría la sentencia fuera cual fuese su contenido y que, por supuesto, obedecería aquello que dispusiera el Tribunal. Con sus ambiguas palabras ha mostrado una gran inseguridad respecto a sus propios actos y se ha comprometido a tomar unas actitudes que, según lo que disponga la sentencia, le serán exigidas por sus propios socios de gobierno y tendrá dificultades para cumplirlas. En buen lío se ha metido.

Porque, en el fondo, ¿qué es lo que están diciendo Montilla y todos los políticos catalanes que se expresan de manera semejante? Lo ha explicado muy agudamente mi colega y amigo el profesor Juan José Solozábal (“Nacionalismo y Constitución”, en Elimparcial.es). El problema constitucional y democrático, sea cual fuere el contenido de la sentencia, lo constituiría que el Tribunal, debido a las coacciones que está recibiendo, renunciase a sus funciones constitucionales o no dispusiera de plena libertad para ejercerlas. Y ello, a fin de cuentas, es lo que se pretende con las amenazas de que hablamos: que aún en el caso de que el Tribunal encontrara preceptos inconstitucionales, no los declarara como tales por la reacción que ello pudiera provocar en Catalunya.

Cuando Montilla dice que la sentencia puede ser “lesiva” para el autogobierno de Catalunya está incurriendo – seguramente sin enterarse – en una contradicción ya que el autogobierno de Catalunya no es otra cosa que la autonomía de la que dispone la Generalitat en el marco de la Constitución y del Estatut. Y, precisamente quien garantiza este marco es, en último término, el Tribunal Constitucional. Por tanto, el autogobierno de Catalunya es lo que este Tribunal determina. Guste o no – a unos y a otros – la sentencia declarará cual es el ámbito del autogobierno y, en ningún caso, puede ser lesiva para el mismo.

Si hubiera unos diez mandamientos para la actuación de un político en un Estado de derecho, uno de ellos sería, sin duda, el siguiente: “respetarás las resoluciones de los jueces y acatarás sus sentencias”.

Francesc de Carreras, es catedrático de Derecho Constitucional de la Universidad Autónoma de Barcelona (U.A.B.).


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Ermitas Valencia
Lois Blanco La Voz 27 Noviembre 2008

Hasta el próximo 25 de noviembre varias decenas de mujeres serán asesinadas por sus maridos, sus ex maridos o sus compañeros. Muchas más sufrirán agresiones y humillaciones. Durante demasiado tiempo, la violencia doméstica se ocultó bajo las sábanas. Los movimientos civiles y las instituciones llevan años intentando tirar de esa tela para mostrar su dimensión: 400.000 maltratadas durante el último año, según estimaciones del Gobierno español.

Declarado día internacional contra la violencia doméstica, cada 25 de noviembre el maltrato no es noticia porque se haya cometido un crimen. De los centenares de actos celebrados el martes en Galicia, A Coruña albergó el más estrambótico. Los departamentos de normalización lingüística del Ayuntamiento, la Diputación y la Universidad coruñesas se reunieron en torno al siguiente lema impreso a color: «Para. Contra a violencia, recuperarmos a lingua». No fue un error de imprenta, sino que tres organismos públicos reconvirtieron el drama de 400.000 mujeres maltratadas en un conflicto de imposición lingüística del macho dominante sobre la hembra.

Según la promotora, la concejala Ermitas Valencia (BNG), era el momento de denunciar la presión de los usos dominantes sobre la mujer para que abandone la práctica del gallego. «Temos que cambiar un sistema... que condena ás galegas... a mudar de idioma, deixar de usar a súa lingua materna e educar os seus fillos e fillas en español en nome do progreso social», sostiene la concejala. Querida Ermitas, yo no soy mujer, ni tampoco maltratado, pero estoy ofendido. No contigo, que al igual que yo puedes pensar lo que te plazca, sino con unas instituciones que carentes del don de la oportunidad subvierten el significado de los actos del 25 de noviembre. Si además fuera mujer y maltratada, en vez de homenajeada me sentiría ultrajada.

Fracasa la huelga para imponer el que ya llaman "el idioma de los nacionalistas"
JUAN JULIO ALFAYA Periodista Digital 27 Noviembre 2008

Según los convocantes, el seguimiento de la huelga por la imposición coactiva del gallego fue del 80 por ciento. ¡Ya, que nos lo vamos a creer! Esta gente se cree que los gallegos, además de colonizados por el imperialismo español, somos tontos. Pues no, señores, los gallegos, a Dios gracias, de tontos no tenemos un pelo. Y de cobardes tampoco.

Reconozcan la realidad: su huelga de estudiantes de enseñanza media de Galicia para exigir la erradicación del español de las escuelas ha sido un rotundo fracaso. La misma Consejería de Educación se ha comportado correctamente al reducir la cifra de apoyo a un 25 por ciento del alumnado. O sea que un 25 por ciento de los alumnos se han tomado un día de vacaciones aprovechando la movida coactiva. Espero que lo hayan disfrutado.

Según la Consejería de Educación, el seguimiento medio fue del 25,2 por ciento en toda Galicia, con un mayor apoyo en la provincia de Orense, 37,7 por ciento; La Coruña, 30 por ciento; Pontevedra, 20,4 por ciento; y Lugo, 19,15 por ciento.

La Mocidade pola Imposición Lingüística, Galiza Nova y demás asociaciones juveniles dependientes del BNG, pueden estar orgullosos de los gallegos, pero no del éxito de la huelga. Estos aprendices de brujo pretendían forzar al Gobierno Gallego a radicalizar la imposición lingüística y a convertir el gallego en el único idioma de la enseñanza. Pero no se dan cuenta de que están consiguiendo el efecto contrario, es decir, están convirtiendo el gallego en el "idioma de los nacionalistas" y eso no les beneficia en nada.

En el momento en que el gallego deje de ser lo que fue toda la vida, el idioma popular de Galicia, para convertirse en un idioma politizado con toda una carga ideológica y represiva detrás, mal veo su futuro. Se quedará en un "idioma litúrgico" más, como el latín de las misas de antaño que, por cierto, nunca consiguió que los fieles hablásemos en latín.

Educación descuenta el apoyo a la marcha por el uso del gallego
PILAR FUSTES ABC (Galicia) 27 Noviembre 2008

Una vez más el idioma gallego está en el punto de mira de la polémica, y de nada sirven los esfuerzos del Valedor do Pobo, Benigno López, para frenar el conflicto lingüístico en Galicia. Si en julio del pasado año eran el presidente del Ejecutivo de la Xunta, Emilio Pérez Touriño, y su socio de gobierno, Anxo Quintana, quienes sacaban adelante el nuevo decreto del gallego en la enseñanza -mediante el cual se obliga a que todas las asignaturas de peso se impartan en la lengua autonómica-, ahora es A Mocidade pola Normalización Lingüística quién convoca a la huelga a los estudiantes para exigir a la Consellería de Educación, comandada por la socialista Laura Sánchez Piñón, que dicha regla se cumpla en la práctica.

En este contexto y tras el paro realizado ayer por los estudiantes de Bachiller, ciclos formativos y ESO existen dos lecturas totalmente contrapuestas. Así, mientras que la sección juvenil de la Mesa pola Normalización Lingüística afirma que la protesta fue secundada por el 80 por cien de los estudiantes de enseñanza media para denunciar el «flagrante incumplimiento» del decreto del gallego en el sistema educativo, la Consellería de Educación redujo el apoyo al 25 por ciento. De esta forma, según el portavoz de A Mocidade pola Normalización Lingüística, Fran Rei, en Bachillerato y ciclos formativos el respaldo superó el 80 por ciento, mientras que en la Enseñanza Secundaria Obligatoria (ESO) se sitúo por encima del 50 por ciento.

Sin embargo, según las cuentas del gabinete dirigido por Laura Sánchez Piñón, el seguimiento medio fue del 25,2 por ciento en toda Galicia, con un mayor apoyo en la provincia de Ourense con un 37,7 por ciento, seguida por La Coruña con un 30 por ciento, Pontevedra con un 20,5 por ciento y, finalmente, Lugo con un 19,15 por ciento.

Rendir cuentas
En declaraciones a los medios, Rei indicó que la movilización convocada por A Mocidade pola Normalización Lingüística, Galiza Nova y los Comités de estudiantes, tenía como objetivo hacer ver a Educación que «existe una preocupación» por la aplicación del decreto del gallego en las aulas. «Queremos que la Xunta haga sus deberes» afirmó, al mismo tiempo que apuntó que «al igual que los estudiantes tienen que rendir cuentas y estudiar, la consellería debe cumplir con sus obligaciones».

Por este motivo, el portavoz de A Mocidade pola Normalización Lingüística exigió a Educación que «garantice la plena aplicación del decreto» y comentó que, con la movilización llevada a cabo ayer, se lanzó un «mensaje claro» de que «el estudiantado apuesta por la lengua propia».

En cuanto a la jornada de huelga, Rei denunció que en algunos centros educativos las direcciones «impidieron» que los estudiantes acudieran a la convocatoria ya que «muchos centros aprovecharon la jornada de huelga para poner exámenes». A pesar de este hecho, Fran Rei trasladó su «satisfacción» por el desarrollo de la protesta.
Las entregas, continuarán.

A la semejanza del modelo catalán
Al igual que en la comunidad catalana, a partir de la promulgación del decreto del gallego por parte del bipartito aprobado en el 2007 los padres no pueden decidir en que lengua realiza los estudios su hijo. La norma impone que todas las asignaturas troncales se impartan en gallego, reservando únicamente el castellano para la lengua y la literatura españolas. Dicha decisión ha suscitado el malestar de ciudadanos y asociaciones por lo que el portavoz del PPdeG, Alberto Núñez Feijóo, prometió su derogación inmediata en caso de ser elegido como presidente de la Xunta.

idioma Educación cifra en un 25% el alumnado que secundó la huelga por el decreto del gallego, y los estudiantes lo elevan al 75%
La incidencia fue nula en algunos institutos y otros respondieron masivamente al paro
La Voz 27 Noviembre 2008

La huelga en el segundo ciclo de secundaria, bachillerato y FP para reivindicar el cumplimiento del decreto del gallego en la enseñanza fue secundada ayer por un 25,2% del alumnado gallego, según la Consellería de Educación. Sin embargo, la Mesa pola Normalización Lingüística, Galiza Nova y los Comités, que organizaban la protesta, señalaron que la huelga se notó en la mayoría de los 340 centros en los que estaba convocada y cifraron su incidencia global en «máis dun 75%».

Por provincias, según los datos de la Xunta, donde hubo más movilización fue en la de Ourense, con un 37,7% de ausencias a clase comunicadas por los centros, seguida por la de A Coruña, con un 30%, Pontevedra, con un 20,4%, y Lugo, con un 19,1%.

El seguimiento por centros y comarcas fue desigual. En A Coruña, los institutos Rafael Dieste, Monelos, Monte das Moas, Fernando Wirtz, Otero Pedrayo y Agra do Orzán fueron los que registraron mayor participación, así como, en Oleiros, el IES Xosé Neira Vilas, donde el 90% de los alumnos de bachillerato secundaron la protesta.

En los institutos de Carballo, Ponteceso y Baio el seguimiento rozó el 95%, mientras que en los de A Laracha, Malpica, Muxía y Vimianzo apenas llegaron al 50%. En Fisterra, Camariñas y Cee los alumnos asistieron a clase con normalidad. También lo hicieron en el IES Saturnino Montojo de Ferrol, donde, según la dirección, de 411 alumnos faltaron 21. En el Sofía Casanova y en el Carballo Calero la mitad del estudiantado fue a la huelga. Las clases se desarrollaron con normalidad en la mayoría de los centros de Pontevedra. Solo en el instituto de Monteporreiro hubo cierta movilización: faltó a clase un 15% del alumnado, es decir, 85 estudiantes.

El seguimiento también fue dispar en Lugo, donde más del 70% del alumnado del IES Lucus Augusti (350 escolares) secundó el paro, mientras que en el Leiras Pulpeiro ninguno de sus 439 estudiantes fue a la huelga. Otro tanto ocurrió en los institutos de la Terra Chá. En las comarcas de Deza y Tabeirós la incidencia fue escasa en la mayor parte de los institutos, excepto en el Laxeiro de Lalín, donde faltaron a algunas horas de clase el 60% de los alumnos. En Barbanza, la huelga tuvo una incidencia masiva.

Moreda dice que no autorizó la ayuda a la campaña de normalización
El PP acusó a la portavoz del PSOE local, Carmen Marón, de «cinismo político» al condenar la iniciativa del BNG
La Voz 27 Noviembre 2008

El presidente de la Diputación, Salvador Fernández Moreda, se desmarcó ayer de la campaña Para, contra a violencia, recuperarmos a lingua que organizaron los servicios de normalización lingüística del Ayuntamiento, la Universidad y la propia administración provincial con motivo del Día Internacional contra la Violencia de Género.

Fernández Moreda fue tajante a la hora de mostrar su desacuerdo con esta campaña y aseguró que, aunque el logo de la entidad que preside está incluido en los dípticos informativos, nunca autorizó su patrocinio: «Xa pedimos explicacións, porque non comparto o que aí se expón», zanjó. En respuesta a las preguntas de los periodistas, el presidente de la Diputación aclaró que los diputados que participaron en el acto del pasado día 25 que generó la polémica lo hicieron «a título particular» y que solo se representaban a sí mismos. «Non representaban a este organismo», aseguró. A pesar de estas aclaraciones, en la presentación de la campaña a los medios de comunicación la semana pasada, en el acto estuvieron la concejala de Mocidade e Normalización Lingüística, Ermitas Valencia; la directora del servicio de normalización de la Universidade da Coruña, Goretti Sanmartín, y el diputado nacionalista Xoán Manuel Sande, responsable del área de Benestar Social.

«Esperpento»
El portavoz del grupo municipal del PP, Carlos Negreira, acusó ayer a la portavoz del PSOE, Carmen Marón, de hacer «un ejercicio de cinismo político» al condenar la campaña del BNG Para, contra a violencia, recuperarmos a lingua . Recuerda que el Partido Popular pidió al alcalde el pasado lunes que suspendiese el acto de presentación de esta campaña el pasado martes «para evitar que se identificase a los ciudadanos que hablan castellano con la posibilidad de generar hábitos machistas». Añadió que resulta paradójico que Javier Losada «no quiera hablar con una de sus concejalas para evitar este esperpento y, después, salga a la palestra la portavoz socialista para condenar esta campaña».

Desde el grupo municipal del PP consideran que la campaña, financiada por el Ayuntamiento, la Diputación y la Universidad, es «una burda manipulación con la que Ermitas Valencia utiliza la violencia de género como un arma política». Añaden que el PP pretende, por el contrario, apostar por fomentar y garantizar la libertad lingüística, y muestra su rechazo a cualquier actuación que intente pervertir la lucha contra la violencia machista. «Es absolutamente intolerable que el BNG quiera identificar a una parte importante de la población que habla castellano con actitudes machistas, por no utilizar el idioma oficial que quiere imponer el BNG».

Méndez Romeu cree que el pacto lingüístico se ha roto por motivos preelectorales
H.H. > A CORUÑA El Ideal 27 Noviembre 2008

El conselleiro de Presidencia, Administraciones Públicas e Xustiza, José Luis Méndez Romeu, señaló ayer en una ponencia enmarcada dentro del ciclo de conferencias Padre Rubinos que el consenso linguístico se ha roto desde hace meses debido a dos motivos fundamentales, “la táctica preelectoral del PP y la aparición de grupos radicales, que están condenados al fracaso”, señaló el conselleiro. Romeu asegura que estas posiciones se basan en un momento preelectoral y que pasarán cuando rematen los comicios en 2009.

Méndez Romeu se refirió a la modificación del Estatuto de Autonomía, que tuvo que ser aplazado hasta que se den las condiciones oportunas de consenso político en el parlamento gallego.

El conselleiro se mostró muy satisfecho con sus relaciones con el gobierno de la nación, con la que asegura tener unos “magníficos resultados”. El gobierno, según Méndez Romeu, está llevando a cabo políticas de inversión importantes para los gallegos que permiten reducir el diferencial de crecimiento y de riqueza con la media española. Por otro lado, Méndez Romeu indicó que la administración pública no podrá sustituir nunca el trabajo que crean las empresas privadas, “tan sólo impulsar su crecimiento”.

Un tipo informado
Nota del Editor 27 Noviembre 2008

Vaya con el "consenso lingüístico", otra manera de denominar la ley del embudo. Lo que se ha roto hace muchísimos meses es la Constitución Española, indiscutible efecto de los profesionales de la política. Y asumir que el PP tiene una táctica electoral, es mucho asumir, pues aparte de hacer todo lo posible para no ganar las elecciones, machacando a sus mejores colaboradores, sólo tiene el objetivo de seguir expulsando más de sus votantes por falta de principios, de sentido común, de carácter, de todo aquello que debe ejercer cualquier persona o grupo que tiene algún sentido de la  responsabilidad.

Ahora llega lo de "grupos radicales", y ahí tiene un doble despiste, pues si se trata de los malos, los que  "expedientan" a los comercios, hay que recordarle que llevan muchos años viviendo de los presupuestos, y en cuanto a los buenos, tampoco, llevamos más de veinte años denunciando la conculcación de los derechos constitucionales y humanos de los niños, y de los mayores.

Si este tipo pudiera estar en la empresa privada, en caso de poder ocurrir tal cosa, todo iría mejor, pero sólo nos queda esperar que con la crisis, haya que deshacer el gilipollesco estado de las autonomías.

La Diputación se desmarca del acto que relacionaba idioma y maltrato
J.C. > A CORUÑA El Ideal 27 Noviembre 2008

Ermitas Valencia, edil de Normalización, y Silvia Seixas, diputada del BNG
El propio gobierno de la Diputación de A Coruña desconocía la participación del ente en la campaña “Para, contra a violencia, recuperar a lingua”. Así lo asegura su presidente, Salvador Fernández Moreda, que ya pidió las explicaciones pertinentes para averiguar por qué el logotipo del organismo provincial aparecía en el cartel de los organizadores de la iniciativa, junto con el del Ayuntamiento de A Coruña y el de la Universidad.

“La Diputación no financió el díptico ni participó en la campaña”, sentencia el dirigente socialista. Moreda recalca que no comparte la idea de la actividad y que no representa la opinión de la institución coruñesa.

Preguntado por las declaraciones de apoyo a la iniciativa efectuadas por la diputada nacionalista Silvia Seixas, el máximo mandatario provincial las atribuye a un posicionamiento “personal”.

Politización > Por su parte, el grupo coruñés del PP considera que la concejala de Normalización Lingüística, Ermitas Valencia, utilizó la violencia de género como un “arma política”. “Es absolutamente intolerable que el BNG quiera identificar a una parte importante de la población que habla castellano con actitudes machistas”, critica su portavoz, Carlos Negreira.

Además, el popular califica de “cinismo político” la condena de la campaña que llevó a cabo el PSOE, ya que el propio Negreira reclamó el lunes al alcalde la suspensión del acto.

La idea de la iniciativa se basaba en los datos que dicen que la mujer es más propensa a usar el idioma mayoritario. Valencia participó el martes en un acto en el rectorado con el fin de concienciar sobre la violencia en la lengua.

AVT Y PP EXIGEN QUE SE IMPIDA
Una sala con subvención municipal acogerá un homenaje a terroristas en Santiago
La Sala Nasa de Santiago de Compostela ha programado un homenaje a los miembros del AMI procesados en la Audiencia Nacional por poner una bomba en una la sede de Caixa Galicia en la capital gallega. La AVT y el PP han exigido al Ayuntamiento que tomen medidas para impedirlo y cancele la subvención de 60.000 euros que recibe este local.
Libertad Digital 27 Noviembre 2008

Los dos miembros del AMI (Asamblea da Mocidade Independentista) que colocaron una bomba en la sede de Caixa Galicia serán homenajeados en una sala de conciertos y teatros que recibe dinero de todos los contribuyentes, una subvención municipal de al menos 60.000 euros al año. El ayuntamiento de Santiago de Compostela está gobernado, al igual que la Xunta de Galicia, por una coalición de PSOE y BNG.

Se trata de dos individuos que fueron juzgados recientemente en la Audiencia Nacional por un delito de terrorismo, aunque sólo fueron condenados por un delito de daños, y salieron a la calle al haber cumplido ya la condena impuesta como prisión preventiva. También serán homenajeados otros dos tipos que están a la espera de juicio por un atentado en la localidad coruñesa de Portosín.

Josefina Saavedra, delegada de la AVT en Galicia, ha trasladado el estupor de las víctimas del terrorismo al ver como se organiza un acto de este tipo, que podría constituir un delito de apología del terrorismo, en una sala subvencionada por el Ayuntamiento compostelano. El acto está organizado por uno de los múltiples grupillos independentistas gallegos que tratan de importar a esta región el modelo del entramado proetarra en el País Vasco. Además, ya es el segundo año en que se celebra un acto parecido en esta misma sala sin que el consistorio haya tomado medida alguna. Para mayor escarnio de las víctimas del terrorismo, el acto tendrá lugar el 6 de diciembre, día de la Constitución.

El Grupo Municipal del PP en el Ayuntamiento compostelano trasladará este jueves en el pleno municipal las exigencias de la AVT. Esto es, que se tomen todas las medidas pertinentes para impedir la celebración del homenaje y que se suspenda de manera fulminante la subvención que recibe el local.

La Xunta subvenciona con 60.000 € una sala que homenajeó a terroristas
 Periodista Digital 27 Noviembre 2008

La representante de la AVT en Galicia, Fina Saavedra, ha denunciado que el Ayuntamiento de Santiago de Compostela (en manos del PSOE y el Bloque y presidido por el alcalde del PSOE Xosé Bugallo) ha subvencionado, con 60.000 euros a la Sala Nasa, que programó un acto de homenaje a los independentistas Uxío Caamaño y Xiana Rodríguez, condenados por actos de terrorismo.

Por su parte, el PP ha considerado "escandaloso" que "con el dinero de los ciudadanos santiagueses" se financien homenajes "a personajes de esta calaña".

El portavoz popular en el Ayuntamiento de Santiago, Gerardo Conde Roa, denunció la fiesta para homenajear a los dos independentistas que fueron juzgados por la colocación en 2005 de un artefacto explosivo en una sede bancaria de Santiago de Compostela. El acto está previsto para el día 6 de diciembre en la Sala Nasa, que recibe una subvención de 60.000 euros por parte del Ayuntamiento de Santiago.

En este sentido, Conde Roa anunció la presentación de una moción en la que el PP solicitará la cancelación "de inmediato" de cualquier colaboración de orden económico con la Sala Nasa, o bien, en el supuesto de haberse producido alguna transferencia, "la reclamación de su devolución" por parte del beneficiario.

En su opinión, se debe impedir que "un solo euro de los impuestos de los santiagueses" se destine a una sala que "rinde homenaje a dos terroristas" que, como recordó, intentaron "sembrar la tragedia" en la ciudad al colocar una bomba en un cajero de Caixa Galicia el día de la celebración de Santiago Apóstol del año 2005.

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