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Recortes de Prensa    Lunes 15 Diciembre 2008

A DEBATE La revisión constitucional
A merced de la coyuntura y la ocurrencia
FRANCISCO SOSA WAGNER El Correo 15 Diciembre 2008

| CATEDRÁTICO DE DERECHO ADMINISTRATIVO DE LA UNIVERSIDAD DE LEÓN

Cuando se contempla el pasado con la mirada del presente, se advierte la enorme magnanimidad que se tuvo en el proceso constituyente español con los nacionalismos y muy especialmente con el vasco, convertido en el gran quebradero de cabeza de los políticos españoles por razones obvias. Por cierto, al contrario de lo que ocurrió en la II República, época en la que quienes protagonizaron el debate regional de una manera más intensa fueron los catalanes. Ahora vemos que todo aquel despliegue de ingeniería política de poco ha servido, pues el nacionalismo vasco jamás se ha llegado a integrar en el consenso constitucional. Este dato reviste una especial gravedad dado que los procesos constituyentes son piezas muy delicadas del devenir histórico de un pueblo y por eso resulta fundamental que todos los actores en él implicados se reconozcan en la obra conclusa. Si no ocurre así, los sobresaltos en el futuro están garantizados.

De otro lado, los Estados descentralizados, se llamen regionales o federales, son maquinarias muy complejas que exigen un punto de partida: que el todo crea en las partes y éstas en el todo. Se trata de la enseñanza más relevante que podemos extraer de los federalismos serios que existen en el mundo: el de EE UU, nación que patenta el invento en su versión moderna, o el alemán, el más señero en Europa. ¿Alguien concibe que el gobernador del Estado de Nebraska o el de Arizona anunciara un referéndum para que su pueblo ejerciera el derecho de autodeterminación? ¿Alguien imagina al actual presidente del land de Baden-Württemberg haciendo algo parecido? Y es importante hacer constar que los länder alemanes son productos ideados por las potencias vencedoras de la II Guerra Mundial, espacios artificiales, por tanto, que albergan en su seno territorios de cuajado pasado político (verdaderos Estados en forma de monarquías, grandes ducados, etcétera). Sin embargo, hoy a nadie se le ocurre pensar en reconstruirlos.

Cuando oímos en España la cantinela del glorioso pasado de fueros y territorios históricos que, al parecer, tienen tantos de nuestros rincones, siempre pienso en Prusia, un Estado con toda la barba que, en el siglo XIX, puso de rodillas al Imperio austriaco y a la Francia del II Imperio y que desapareció del mapa por un acuerdo de los generales aliados en Berlín. ¿Reivindica alguien en Alemania la reconstrucción de Prusia, alguien quiere reponer sus derechos históricos? Pues por estos pagos nos hemos acostumbrado a desenterrar reyes y a refocilarnos en antiguas batallas para fundar sobre esos cadáveres o sobre esos jirones de la Historia nuestro futuro político.

Así se pone de manifiesto con la incorporación a la Constitución de los derechos históricos, por medio de la cual se permite la existencia de un derecho previo a la Constitución que ésta ha de asumir, franqueándose además la entrada a un sujeto jurídico, el 'pueblo', exigente y tenaz, puesto que no está dispuesto a renunciar a ninguno de tales derechos aunque tampoco a incorporarlos definitivamente ni a explicarnos en qué consisten. Pueden ser tan sólo 'actualizados', que es algo así como someterlos a un tratamiento geriátrico porque es cierto que los años se agolpan en sus entretelas. Lo malo de este invento es que ha fructificado, de suerte que la siembra de tal pensamiento en los huertos de otros nacionalismos pone de manifiesto lo arraigado de esas ansias preconstitucionales y románticas, primas hermanas de la singularidad, la exención, la inmunidad, cuando no del acuerdo o pacto entre iguales, que llevan a lo que ahora se llama la 'bilateralidad'.

Pero sépase que los países serios que han tenido que recurrir a figuras similares a nuestros derechos históricos las han eliminado en la primera ocasión que se les ha presentado. Así ocurrió con lo que la doctrina alemana llamó a finales del XIX 'Reservatrechte' (derechos reservados), un compendio de privilegios antiguos que incluían 'embajadas', presidencias o competencias exclusivas en el correo, el telégrafo o los ferrocarriles y que Bismarck ofreció a Baviera y otros Estados del sur para que aceptaran integrarse en el Imperio. Cuando llegó la redacción de la Constitución de Weimar (1919), fueron suprimidos sin más. Tal supresión vino a propuesta de las fuerzas progresistas que la elaboraron: liberales y socialistas.

Los más osados arqueólogos políticos suelen decir, cuando alguien -como es mi caso- aduce el ejemplo alemán, que nuestro país nada tiene que ver con Alemania. Abultada ignorancia la que esconde esta afirmación, porque España tiene un saldo deudor permanente respecto de las construcciones constitucionales alemanas. Copiamos la Constitución de Weimar en 1931 y copiamos buena parte de la Ley fundamental de Bonn en 1978. Esto sin citar lo que han significado los libros de los juristas alemanes de los dos últimos siglos para nuestro derecho público o las sentencias del Tribunal Constitucional alemán para el trabajo diario del nuestro. Recordar todo esto produce una mezcla indefinida de cansancio, mareo y tedio, pues se trata de cuestiones bastante elementales que deberían ya darse por sabidas.

Pero en ésas estamos. En estos momentos, además, a la existencia de estas piezas exóticas en nuestro texto constitucional ha de unirse el animado proceso de reforma de los Estatutos -en Valencia, Cataluña o Andalucía-, que está proporcionando un panorama que puede calificarse desde el punto de vista estético como barroco, y desde el político y jurídico-constitucional, como un dislate de filigrana. Porque ¿qué es sino un atropello a la más elemental razón jurídica ir aprobando estatutos de autonomía aquí y acullá sin tener previamente los planos del Estado que queremos construir? Es al proceder de esta manera atolondrada e irreflexiva cuando salen soluciones tan pintorescas como la de atribuir un río al pueblo ante el cual pasan cantarinas sus aguas, que es algo parecido al hecho de que Viena quisiera apropiarse del Danubio porque el joven Strauss escribió un famoso vals a él dedicado. O se (des) organiza el sistema sanitario con tal refinamiento que es necesario elaborar ahora un plan de vacunas, pues las comunidades autónomas han querido dejar en la administración de la vacuna contra la viruela sus propias e intransferibles señas de identidad. O se pretende crear 17 consejos judiciales como si no fuera desventura suficiente la existencia del que ya conocemos. Y así sucesivamente.

¿Qué hacer? Enmendar los muchos yerros cometidos exige que metamos en la cabeza de los gobiernos -de éste y de los que le sucedan- que la estructura del Estado no se puede construir sobre la coyuntura parlamentaria que brinda cada ocasión, sino a través de pactos forjados entre quienes creen en el Estado, y no con quienes desean suprimirlo o esqueletizarlo. Pues ha de saberse que sólo podrán existir estructuras descentralizadas eficaces si el Estado previamente cuenta con junturas bien engrasadas y con potentes instrumentos de cohesión. Lo contrario nos lleva a poderes públicos anoréxicos, una golosina para los intereses privados.

De Rajoy a Aguirre
CÉSAR ALONSO DE LOS RÍOS ABC 15 Diciembre 2008

La oposición se atenúa cada vez más, desaparece casi, termina resultando invisible. Las descalificaciones del poder que hace Cospedal son de manual; las de Sáenz de Santamaría se mueren de castas y sencillas; González Pons reconoce las suyas como obligadas. En relación con la política antiterrorista del Gobierno, éste ha dicho que no puede atribuirle intenciones dobles: «Me lo tengo que creer, que no es lo mismo que decir que me lo creo». Pero, obviamente, el responsable de este juego siniestro que consiste en renunciar a la oposición es Mariano Rajoy.

Rajoy quiere creer con Rubalcaba que la utilización de la política penitenciaria puede ser un recurso antiterrorista eficaz y, por ello, participa de las estrategias que comparten el Gobierno y Otegi; cree en las posibilidades de la «izquierda abertzale» frente a la ETA más dura y, por lo que se refiere a la eliminación de Acción Nacionalista Vasca, piensa que se puede hacer caso a caso y no desde la Fiscalía General del Estado... En definitiva, Rajoy no quiere hacerse a la idea de que el PSOE esté tratando de entenderse con la «izquierda abertzale» en relación con la aprobación del Estatuto de Patxi López en una nueva versión de las negociaciones de la legislatura pasada. Por supuesto, ha dado de lado el plan de inmoralidades que constituye el programa «cultural y social» del PSOE y ha decidido creer en la buena fe antiterrorista del Gobierno porque confía que la torrentera del descontento social provocado por la crisis le llevará a La Moncloa. Está convencido de que los cuatro millones de parados le darán el poder.

¿Entonces? Nos queda Esperanza Aguirre. Ésta es la realidad. Tan sólo Esperanza Aguirre. Si ésta no gana la partida frente a Rajoy, lo de menos será el resquebrajamiento de la oposición cuando vuelva a ganar Zapatero: lo trágico será la coronación del proceso confederal. A los estatutos catalán, vasco y gallego habrá que añadir los de Baleares y Canarias.
Confío que algún día podré decir en relación con Esperanza Aguirre aquellas palabras de Rilke en la primera de las Elegías de Duino: «Las primaveras te necesitaban».

Hay que elegir entre Estado y Ciudadanía
Francisco Rubiales Periodista Digital 15 Diciembre 2008

Nuevamente se falsea la realidad desde el poder. El verdadero debate no es entre Estado y Mercado, sino entre Estado e Individuo. Con ese falso debate, la propaganda gubernamental oculta la vergüenza que representa, para un gobierno que se autoproclama democrático la existencia de un conflicto serio entre el Estado y el ciudadano. Ese conflicto, filosóficamente imposible entre una verdadera democracia y sus ciudadanos, dueños de la soberanía, es la prueba irrefutable de que la democracia ya no existe en España y que el poder ha sido tomado por un sistema oligárquico indigno.

El aparato de propaganda del PSOE, con Pepiño Blanco al frente, asegura que las posiciones y propuestas españolas frente a la crisis están obteniendo aceptación y éxito entre los países europeos y Estados Unidos, incluyendo la importante cumbre de Washington, donde, según la propaganda gubernamental española, la principal conclusión fue que hace falta más Estado y menos Mercado. La tesis es falsa y, como suele ser habitual en la política española, está destinada a engañar a la sociedad. En Washington se decidió justo lo contrario: que había que estimular el tejido productivo mediante rebajas fiscales e inyeciones de dinero que debían llegar a las pequeñas empresas y a las familias.

La "maniobra" propagandística desvela con claridad meridiana los rasgos oligárquicos y antidemocráticos del poder político en España.

Ayer, Diaz Ferrán, máximo representante de los empresarios españoles, reclamó a Zapatero que el dinero que el gobierno emplea para hacer frente a la crisis no está llegando a las empresas pequeñas y medianas, ni a las familias, mientras que la presidenta de la comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, calificó la opaca entrega masiva de dinero a los bancos por parte del gobierno como un "escándalo" intolerable y habló de que esa enorme masa de dinero representa una deuda de un millón de las antiguas pesetas para cada español, incluyendo a los ancianos, parados, viudas y a la cada día más nutrida legión de los pobres y desamparados.

Pese al drama que supone endeudar a las próximas tres generaciones de españoles, los partidarios del intervencionismo y de engordar todavía más al Estado no renuncian a su lucha y no aflojan su presión sobre la garganta de la libertad. En un nuevo engaño a los ciudadanos, se está vendiendo la existencia de un falso debate entre Estado y Mercado, cuando en realidad lo que se está librando es una nueva pugna entre las dos fuerzas claves de la Civilización, que no han cesado de enfrentarse a lo largo de la Historia: la opresión y la libertad.

Aunque con nuevos ropajes, la lucha es la misma que libraron los esclavos y los faraones, los siervos contra los señores feudales y el pueblo contra los señores que quieren oprimirles. Hoy se trata de elegir entre Estado e individuo, entre más poder par los políticos o más protagonismo de los ciudadanos.

Es falso que la izquierda se sienta a disgusto en el libremercado. La izquierda actual, que es cualquier cosa menos una izquierda real, se siente más a gusto en el capitalismo que la derecha. Si alguien lo duda en España que analice el voto y las relaciones con el poder de los grandes banqueros y empresarios y verá como casi todos son fervorosos partidarios del socialismo de ZP, líder de una izquierda que necesita cada vez más dinero para mantener el Estado monstruoso e insostenible que ha creado y para costear el clientelismo, su poder y sus privilegios crecientes. Esa riqueza, que únicamente puede germinar en el mercado y en la empresa, es abducida después por el Estado a través de impuestos cada día más abusivos y confiscatorios.

La mejor prueba de que la izquierda y el capitalismo son perfectamente compatibles es China, donde el mayor partido comunista del mundo mantiene un conmovedor idilio con el capitalismo en su estado más puro, deshumanizado y explotador.

El verdadero dilema que enfrenta al mundo hoy es el que enfrenta al Estado y a las libertades individuales. Cuanto más Estado tengamos, menos libertades individuales existirán. La Historia lo ha demostrado miles de veces. Los estados fuertes oprimen y el ciudadano sólo puede ejercer sus libertades cuando el Estado está controlado y vigilado por los ciudadanos. Es un dilema tan vergonzoso y antidemocrático para los defensores de "más Estado" que lo camuflan como un falso debate entre Estado y Mercado, un engaño más que se enmarca dentro de la incansable lucha del poder por crecer de modo insaciable.

El número dos del PSOE, Pepiño Blanco, ha declarado a su líder ZP vencedor en las recientes cumbres sobre la crisis, incluyendo la de Washington porque dice que allí se ha demandado más Estado y menos Mercado, una nueva falacia porque lo que se realmente se está afirmando en los grandes foros internacionales es que el intervencionismo y el proteccionismo son los peores enemigos de la libertad.

Detrás de ese falso debate entre intervencionismo estatal y mercado, estimulado por los medios de comunicación controlados por el poder, está la eterna pugna entre la libertad y la opresión, entre el Estado y el individuo, entre los que quieren mandar por encima de todo y los que no nos resignamos a ser esclavizados.

Para ganar el falso debate aseguran que la actual crisis financiera y económica se debe al abuso de la banca, pero la verdad es que esos banqueros se han limitado a cumplir la ley. Cada vez que ha salido al mercado un producto nuevo, incluyendo los cientos de productos basura que han contaminado el sistema, lo han hecho tras recibir la aprobación de los bancos centrales o de los órganos reguladores, todos ellos en manos del poder estatal.

La verdad, ocultada cuidadosamente por los políticos, es que son ellos los que han fallado y los que han sido víctimas de la avaricia. España quizás sea el mejor ejemplo mundial de esa nociva avaricia política que ha llevado al mundo hasta la depresión actual: mientras se vendían los pisos y las casas, el sector público facilitó las recalificaciones y participó en el gran festín, a veces lícitamente, cobrando licencias e impuestos, pero otras veces ilícitamente, cobrando comisiones y sobornos. A nadie se le ocurrió entonces regular la locura, ni frenar el ritmo de construcción de pisos. El verdadero culpable del desastre actual no fue tanto el empresario que se limitó a cumplir su misión de hacer negocio, como el gobierno, que, a pesar de que cobra por arbitrar, regular y anticiparse a los problemas, no supo o no quiso hacerlo.

Los políticos están ahora desesperados porque no tienen dinero. Su primera reacción ha sido la de cobrar más impuestos y multas, para lo cual han liberado a una legión de inspectores y policías, pero saben que por esa vía sólo conseguirán esquilmar la poca riqueza que queda. La gran tentación del poder es fortalecer todavía más al Estado para poder extraer todavía más dinero de donde existe, del bolsillo de los ciudadanos, sin tantos límites ni cortapisas. Pero, al emprender esa vía, el poder político oculta lo que ha enseñado la historia: que cada vez que el Estado se ha convertido en empresario, en lugar de riqueza ha creado ruina y que cada vez que el Estado se ha fortalecido demasiado frente a la sociedad y el individuo, la cosecha recogida siempre ha sido de pobreza, violencia, opresión e infelicidad.

La única receta aplicable para acabar con la crisis surge de dos consideraciones sabias: la primera es que "la política es demasiado importante para dejarla en manos de los políticos" y la segunda que "todos los males en democracia se resuelven con más democracia".

Voto en Blanco

Un Gobierno poco democrático
Manuel Martín Ferrand Estrella Digital 15 Diciembre 2008

"La democracia es la recurrente
sospecha de que más de la mitad de la
gente tiene razón más de la mitad del tiempo"
(Elwyn Brooks White*)

Cabe aceptar, especialmente cuando se vive inmerso en un sistema rabiosamente partitocrático -y por ello débilmente democrático-, que el Gobierno trate de dar, en cada ocasión, la imagen más favorable de todos y cada uno de sus actos. También que sus omisiones sean revestidas de astucia y prudencia. Lo que no es admisible, y entre nosotros se ha establecido como costumbre política, es que el Gobierno engañe a los ciudadanos y les oculte la verdad.

José Luis Rodríguez Zapatero ha hecho del escamoteo de la verdad toda una práctica política. No contento con haber afianzado la línea de sus predecesores para neutralizar el más mínimo atisbo de separación e independencia entre los poderes del Estado, el actual presidente de Gobierno cabalga a lomos de una poderosa y bien gestionada máquina de propaganda. En las últimas horas, gracias a una primicia del diario ABC, hemos sabido que el Ministerio de Fomento ha ocultado, escondido, durante casi una semana un accidente que, afortunadamente, culminó sin daños para las personas.

Las obras del AVE de Madrid a Valencia son el escenario del desgraciado suceso. Cuando se procedía al hormigonado del túnel que, en su día, unirá esa vía férrea entre Aranjuez y Ontígola temblaron las cimbras y un tramo de cuarenta o cincuenta metros se vino abajo con gran estruendo. Los trabajadores lo vieron venir y pudieron poderse a salvo. Es, por cierto, el tramo más caro de toda esa obra y su coste previsto -siempre menor que el real en las obras públicas españolas- asciende a los 113,8 millones de euros por kilómetro. Allí han quedado enterrados camiones y maquinaria diversa.

Se trataría sólo de un accidente, de algo que desgraciadamente cursa con todas las iniciativas de progreso en las infraestructuras de transporte, de no ser porque el equipo de Magdalena Álvarez, esa joya con dientes que adorna el paritario Gobierno de Zapatero, ha tratado de silenciarlo.

Ya sabremos -si es que algún día llegamos a saber algo de lo que nos pasa- si el proyecto estaba bien hecho, si los estudios geológicos en un lugar especialmente calizo que presiden las lagunas salinas de Ontígola han sido suficientes; pero lo fundamental y democráticamente perverso es el intento de ocultar a la ciudadanía el accidente.

La mentira es un instrumento constante en el Gobierno de Zapatero. Miente por la barba y por la mitad de la barba y, trátese de lo que se trate, a la vista de la experiencia, hay muchas posibilidades de que la información que nos llega con carácter "oficial" sea, cuando menos, incompleta. Una media verdad, que es la peor de las mentiras. Un personaje que nos ocultó una tremenda crisis económica mundial, especialmente grave en el caso español, para poder ganar unas elecciones, las últimas legislativas, no puede ser considerado como un manantial de sinceridad. La mentira es su mejor y más eficaz herramienta de trabajo.

En ese ambiente, nada constructivo, surge un nuevo líder en IU, Cayo Lara, un comunista del viejo estilo, que se anuncia con la amenaza de una huelga general y constantes movilizaciones populares. Cubriendo el otro flanco del PSOE, para cerrar el catálogo de los partidos que se dicen nacionales -cosa que IU desmiente en su conducta autonómica-, sigue estando un PP más perezoso e indeciso que de costumbre, ensimismado en disputas familiares e incapaz de anticiparse a los acontecimientos, siempre a remolque de la actualidad.

El Gobierno de Zapatero, democrático por su legitimidad de origen y escasamente democrático por su conducta habitual, gastador hasta el despilfarro y desorientado en todos sus frentes, no tiene los límites que debiera: los que no le marcan sus competidores en el ámbito de la Nación. Si a eso se le añade la simpleza de buena parte de sus miembros, irrelevantes e incapaces, el cuadro es el de una amenaza y, de ninguna manera, el de una esperanza. Y eso sin entrar en los detalles periféricos, en donde las fuerzas separatistas en presencia no pierden la ocasión de atentar contra lo establecido organizando, venga o no a cuento, todo el ruido que les es posible.

* Elwyn Brooks White (1899-1985), escritor y periodista norteamericano. Su firma fue uno de los cimientos del sólido prestigio de The New Yorker. Premio Pulitzer.

¿Sorpresa?
IÑAKI EZKERRA El Correo 15 Diciembre 2008

Hay quienes no se han cansado estos días de mostrar su estupor porque los compañeros de la partida de mus a la que acudía diariamente Ignacio Uría, la última víctima de ETA, se pusieran a buscar, sin pensárselo dos veces, un suplente tras su asesinato. A uno es que, a estas alturas del curso, ya ciertos estupores, ciertas perplejidades, ciertas sorpresas hasta le molestan. ¿Para qué ha servido toda la denuncia de la situación vasca que se ha hecho en estos años, todas las voces que se han alzado del movimiento cívico, toda la bibliografía de la resistencia al nacionalismo totalitario que se ha escrito? ¿Es que toda esa gente que ahora se sorprende tanto estaba en Babia o hacía pira durante el cursillo intensivo de miseria humana al que hemos asistido en las últimas décadas? Mucho más escandaloso que la indiferencia de esos 'forofos del mus' es el propio odio a las víctimas y a los amenazados que hemos visto manifestarse impunemente un día y otro, el 'José Luis, jódete' a López de Lacalle o el 'ojalá te mueras' a Antonio Aguirre, los insultos, las sonrisitas diarias, las miradas ésas rabiosas, insidiosas, babosas que constituyen la cotidianidad de la vida vasca. ¡Pero de qué sorpresa estamos hablando!

La indiferencia, de este modo, no es más que un escalón dejado atrás hace tiempo. La indiferencia es más vieja que la tiña. La indiferencia no es un patrimonio de Azpeitia ni un rasgo específico vasco, como ahora se pretende. Uno se niega a reconocerla como rasgo autóctono después de lo que ha visto en la pasada legislatura, la del 'proceso', y de lo que ha seguido viendo después, que ha sido aún peor. La indiferencia de esos paisanos de Azpeitia es la de los que juegan al mus en la sede socialista de Alcorcón o Getafe y la de toda esa peña que llamaba izquierdismo a bramar contra las víctimas. Uno hace cinco años se avergonzaba de ser vasco, pero ya se le ha quitado ese complejo provinciano. Hoy me avergüenzo de ser español porque la supervivencia de ETA durante tres décadas de democracia es un fracaso colectivo de dimensión nacional.

Hemos fracasado como nación moderna.
He hablado de los nacionalistas y los socialistas pero aquí no se libra nadie. Después de los horrores y los estupores de la primera legislatura del zapaterismo quedaba lo mejor: la descomposición fratricida de la propia derecha española, la metarmofosis de ciertos personajes erigidos como referentes éticos en lobos y serpientes, el 'yo represento las verdaderas esencias morales del PP', el 'yo estoy más amenazado que tú', los intereses personales y la falta de sensibilidad asqueante, las víctimas yendo contra las propias víctimas y contra sus compañeros de lucha... ¿Sorpresa lo de Azpeitia?

Enrique de Diego: "Para erradicar el terrorismo hay que extinguir su origen, el nacionalismo"
 Periodista Digital 15 Diciembre 2008

“Para enterrar el nacionalismo” (Ed. Rambla) es el título del nuevo ensayo del periodista Enrique de Diego de la Plataforma de las Clases Medias. Para De Diego el nacionalismo es insaciable: "Le da lo mismo cuáles y cuántos sean sus logros, si son escasos pide más esfuerzos y dinero. El nacionalismo se ha convertido en el mayor factor de expoliación de las clases medias; en el último reducto de los intervencionistas; en el último refugio de los totalitarios."

Reproducimos aquí un extracto del mismo:

El nacionalismo es un cadáver. Hiede. No es que sea preciso certificar el óbito del nacionalismo, porque el fatal desenlace no es de hoy, ni de ayer. Aunque nació deforme y produjo grandes desastres, el nacionalismo identitario o de ‘estado nacional’ sucumbió a mediados del siglo pasado, en las playas de Normandía.

En España sobrevive destructivo, beneficiado, como veremos, por un malhadado proceso de hibernación. Ese nacionalismo obsesivo con la esencia perdida que nunca existió es un error en la evolución del hombre.

Es, por encima de todo, un lastre; insulso y aburrido parasitismo identitario, coartada en nombre de ensoñaciones para la expoliación compulsiva de las clases medias.

Las sociedades, como las personas, han de soltar, por necesidad, lastre si quieren avanzar. Dar sepultura a los muertos es obra de misericordia. Ha llegado la hora de enterrar al nacionalismo.

Hemos de ser, por completo, misericordiosos. No ceder nunca. La cesión se ha experimentado de todas las formas posibles, durante tiempo prolongado, y el remedio ha sido peor que la enfermedad.

(…)
Por supuesto, no todos los nacionalistas son asesinos y terroristas, pero el asesinato se perpetra en nombre del nacionalismo y los terroristas se forman en sus toscos esquemas, beben de su infecunda corriente de odio. Al tiempo, todos los nacionalistas, incluidos los de los partidos burgueses, los que agrupan al electorado de las clases medias, se benefician del terrorismo.

Todos, de los canarios a los gallegos, pasando por los catalanes. No hay nacionalismo bueno. Así que para erradicar el terrorismo hay que extinguir su origen, el nacionalismo; enterrarlo en el cementerio de las ideas muertas e inservibles.

(…)
Seamos, por completo, misericordiosos. No pasemos una al nacionalismo. Despreciemos su victimismo. Pongamos a cero sus inventadas deudas históricas. Y consideremos caducadas sus patentes de corso para saltarse a la torera el imperio de la Ley y su pertinaz interés en demoler el Estado de Derecho.

El nacionalismo no puede deambular por el escenario como un zombi, no haciendo otra cosa que crear problemas. Hay que enterrarlo.

Es una obra de misericordia y hemos de ser, por completo, misericordiosos. Con fortaleza. Porque la idea de que el problema está sólo en los medios -la violencia- y no en los fines es de una absoluta ingenuidad; engañifa, falacia de papanatismo democrático.

No, el atolladero es un callejón sin salida también en cuanto a los fines. El problema no es constitucional, ni anticonstitucional, como si se tratara de mera cuestión legal, referida al positivismo jurídico del momento; es previo.

(…)
No es que haya que proclamar la muerte del nacionalismo, como si se tratara de noticia reciente, es que es preciso organizar su entierro porque su putrefacción sólo puede generar pandemias.

Un «perazo» descomunal
CASANDRA ABC 15 Diciembre 2008

¡Por fin lo sabemos...! La actuación económica del Gobierno no corresponde a ningún parámetro teórico conocido. No son keynesianos en el sentido estricto, esto es, en desplegar una masiva y consciente estrategia de expansión del gasto público para estimular la economía. Tampoco pastan en las verdes praderas de la Escuela de Minnesota, hogar intelectual del alicaído Sebastián. La fuente inspiradora de los actos de Zetapé y de su maltrecho equipo económico no sería tanto el populismo caribeño chavista como la versión post moderna del peronismo, el «kirchnerismo», que va a hundir a la economía Argentina a ritmo de tango. Con la excusa de la crisis, este Gobierno lo resuelve todo con gasto pero su objetivo es apesebrar a una agradecida red clientelar que compense el impacto negativo del ciclo sobre su voto. Incapaz de persuadir por sus obras y acciones al electorado intenta comprarlo de una forma tan burda como eficaz, ayudado por una opinión pública manipulada, engañada y aterrorizada ante el desplome de la economía nacional. Esta táctica no es una novedad. Empezó antes de las elecciones. Para amortiguar el impacto de la «inexistente» crisis se aprobaron dos improvisados cheques-voto, la deducción de 400 euros en el IRPF para los perceptores de rentas del trabajo y de actividades económicas y el pago por nacimiento o adopción. El regalo zapateril costó 6.600 millones de euros al año.

Pero lo peor acaba de llegar, con el paquete adicional de 11.000 millones de euros para el 2009, 8.000 para financiar obra pública local realizada por los ayuntamientos y, bajo la pomposa fórmula de estímulo de la economía y el empleo, 3.000 más para los sectores más castigados por la recesión. El PSOE va a fabricar un nuevo engendro, una especie de macro PER local, medioambiental, social y automovilístico para mantener artificialmente el empleo y la actividad. Es una reconversión al revés. En vez de impulsar y facilitar el necesario e inevitable ajuste económico, se financia lo insostenible y se renuncia a la posibilidad de rebajar los impuestos (sociedades y cotizaciones sociales) directamente relacionados con la competitividad y con la capacidad de restaurar las bases del crecimiento.

Así pues, el Gobierno se va a gastar todo lo anterior y 17.500 millones más. Sin esta improductiva decisión se podría haber bajado en casi 10 puntos el Impuesto sobre Sociedades o en 5 puntos las cotizaciones sociales durante los próximos cuatro años. Zetapé y su «equipo del triunfo» han preferido tirar el dinero de los contribuyentes para servir a las demandas de los grupos de interés, para crear estructuras caciquiles de captación de votos y, de paso, para distorsionar las estructuras de incentivos y costes del conjunto de la economía. ¿Quién ofrece más? Los socialistas han convertido las cuentas públicas en un agujero negro capaz de engullir ingentes cantidades de euros sin que ello tenga efecto positivo alguno sobre la economía.

El despilfarro socialista se consume y agota en sí mismo. Como Saturno, el gasto gubernamental devora a sus propios beneficiarios, condenados a volver al paro o afrontar la bancarrota cuando el dinero derrochado se agote. Entonces intentará repetir la jugada, gastar más, pero tendrá crecientes dificultades para encontrar los recursos necesarios para financiar sus despilfarros. España carece de un gobierno económico sensato, racional y competente en la crisis más grave de su historia contemporánea.

¿Quién dirige el barco de la economía? Obviamente, Solbes no. Ha declinado cualquier responsabilidad y se resigna a aceptar lo inevitable, el caos, sin tener la gallardía de dimitir, si como dice a diestro y siniestro, no se le hace caso.

 Sebastián ha mostrado ser un pulpo en una cacharrería. Su incomprensible imagen de «gurú» se ha volatilizado en una espiral de arbitrariedades, cacicadas, meteduras de pata y, ya en el Ministerio de Industria y todo lo demás, por una incompetencia supina para hacer algo. Su único gesto, reminiscencia peronista, fue quitarse la corbata; símbolo claro de los «descamisados caviar» del régimen socialista. Vegara es un buen chico sin peso específico alguno y sobre el que planean en una esquizofrenia total las sombras de su jefe, Solbes, y su amigo Sebastián. Y... ¿quién hay más? Zetapé, para quien la economía es una ciencia ignota cuya única finalidad es servir a los intereses político-electorales del PSOE.

Con esos «penenes» de la economía salir de la crisis es una imposibilidad metafísica, acentuada por un liderazgo en el PSOE, el de Zetapé, cuya cultura económica es casi precolombina. Tenemos el peor gobierno posible en las peores condiciones imaginables. ¡Qué tropa! Han hecho suyo el lema de Cronwell: «Nadie llega tan lejos como el que no sabe adonde va» y son un ejemplo paradigmático de la mítica afirmación de Winston Churchill sobre Colón «Cuando salió de puerto no sabía a dónde iba y cuando llegó, no sabía donde estaba». El problema es que hemos arribado a una larga y dura fase de recesión/estancamiento y seguimos esperando a Godot, esto es, a un gobierno con un proyecto sólido y coherente para salir de la crisis y... obviamente, ese gobierno no existe ni llegará nunca.

¡Este gabinete es una ruina! El futuro es dramático, los desmanes fiscales conducirán a una crisis de la hacienda pública que forzará el ajuste. ¡Es inevitable! Sus obligaciones y compromisos de gasto son infinanciables en una economía en recesión con un mercado crediticio cerrado y con el riesgo-país disparado. Los socialistas encontrarán cada vez más difícil cubrir el descomunal agujero fiscal que están fabricando. El ejecutivo más «progre» de la historia democrática española puede terminar con un «crash» fiscal a la argentina o, en rancia tradición ibérica, similar a las bancarrotas de la España Imperial.

Esto no es una exageración ni un ejercicio de catastrofismo, sino una triste realidad. El PSOE de ZP es incompatible con las exigencias de una economía moderna. Sus tics intervencionistas, su prodigalidad, su tendencial al clientelismo, su desprecio de las realidades económicas le convierten en una losa para la prosperidad de España. En una democracia liberal, esto es, en un marco de libertad política y económica es imposible pensar como Chávez y Cristina Kirchner y querer vivir como Bill Gates. Esa es la contradicción y el drama de un PSOE anclado en el pasado.

CASANDRA
Las admoniciones de la profetisa

PSOE y ETA-Batasuna siguen negociando sin luz ni taquígrafos
 Periodista Digital 15 Diciembre 2008

Cada vez el rumor es más insistente. Pese a las declaraciones de Rubalcaba que niegan la mayor, las reuniones entre agentes de Batasuna-ETA y miembros distinguidos del PSOE continúan. Este pasado fin de semana se habría celebrado la última en el caserío Txilarte en Elgoibar, a la que asistieron Jesús Eguiguren, presidente del Partido Socialista de Euskadi, y Otegi, tradicionales negociadores de las dos partes.

Son ya muchos los analistas políticos que están con la mosca detrás de la oreja. Y los datos confirman que algo hay.

Según informa Lanacion.es, en esta ocasión, estuvieron presentes también el socialista Beriecertúa y la nuera del dirigente de ETA Josu Ternera, una mujer que cada día tiene más influencia en la banda etarra, al punto de que se enfrentó durísimamente con el jefe Txeroki, recientemente detenido.

Es muy posible que en esta última reunión se hayan analizado los resultados de la presencia de presos de ETA en el acto de Usurbil (Guipúzcoa).

ETA QUIERE FORZAR UNA NUEVA NEGOCIACIÓN
ETA, por su parte, quiere obligar al Gobierno a una nueva negociación. Los terroristas trataron este asunto en el debate interno que mantuvieron tras el fracaso del anterior proceso de conversaciones y la ruptura del alto el fuego. ETA cree que los atentados terminarán por llevar al ZP a un nuevo «proceso de paz».

Sin embargo, el ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, fue rotundo el sábado al asegurar que los pistoleros han dejado escapar las tres oportunidades que se les han dado de terminar como el IRA y ahora se enfrentan a un final como el de los GRAPO.

El debate interno, ante la imposibilidad material de celebrar una asamblea por el acoso policial al que están sometidos los terroristas, se desarrolló mediante el envío, por parte de los cabecillas de la banda, de una ponencia base sobre la que los militantes (los que están aún en libertad, los «refugiados» en América y los presos) podían opinar, según informa J. M. Zuloaga en La Razón.

PARA UN ESTUDIO SOBRE EL USO DEL CATALÁN
Anulan la sanción a los hospitales que usaron historias clínicas para la Generalidad
La Audiencia Nacional ha anulado las sanciones impuestas por la Agencia Española de Protección de Datos a tres hospitales catalanes que utilizaron historias clínicas de pacientes para un estudio sobre el uso del catalán de los médicos, encargado por la Generalidad a una entidad privada en 2004.
Europa Press Libertad Digital 15 Diciembre 2008

Los hospitales, el Sant Rafael, Sagrat Cor y Platón de Barcelona, fueron acusados de vulnerar la Ley de Protección de Datos y obligados a abonar 60.000 euros, cada uno, como sanción.

Una de las sentencias anula el recurso de la Agencia Española de Protección de Datos –y deja sin efecto la sanción impuesta–, que consideró la infracción como "muy grave".

Todas las sentencias dictadas, la última hace una semana, afirman que en ningún momento se ha perjudicado a los titulares de los datos consultados y que los centros hospitalarios ni han obtenido ningún beneficio ni se les puede imputar ninguna responsabilidad por participar en el estudio, informó La Unió, que actuó como defensa jurídica de los centros.

En la misma línea se han pronunciado varios Juzgados de lo Contencioso-Administrativo de Barcelona, que han anulado las resoluciones de la Agencia Catalana de Protección de Datos que declaraba, por los mismos hechos, que el Hospital Sant Pau, el Dos de Maig y el Clínic de Barcelona habían cometido una infracción.

En estos casos, la agencia catalana no impuso ninguna multa porque no tiene competencia para hacerlo. Según las sentencias dictadas, los hospitales que participaron en el estudio sociolingüístico de la Generalidad lo hicieron para dar respuesta a un requerimiento de la Administración catalana, bajo el convencimiento de que ésta garantizaba la total legalidad y que su participación era de obligado cumplimiento.

En consecuencia, los distintos juzgados y tribunales han dictaminado la ausencia total de culpabilidad en los hospitales que participaron.

La Agencia Catalana de Protección de Datos abrió procedimientos a un total de nueve hospitales públicos por facilitar historiales de pacientes sin su consentimiento, para saber el idioma que utilizaban los médicos.

846 historiales clínicos sin el consentimiento de los pacientes
Los centros catalanes implicados, además del Sant Pau, el Clínic y el Dos de Maig, fueron el de l'Esperança, del Mar, la Casa Maternitat, el CAP Numància, el dispensario Perecamps y tres centros de la ciudad sanitaria de Vall d'Hebron: Rehabilitación y Traumatología, General y Materno-infantil.

Se trata de 846 historiales de hospitales públicos catalanes que fueron entregados a una entidad privada, encargada de elaborar el estudio que cumplía un convenio firmado por las consejerías de Salud y Cultura con el Consorcio de Normalización Lingüística, ejecutando así un proyecto encargado por el anterior gobierno de CiU.

Cuando las denuncias salieron a la luz a principios de 2007, el PP catalán llevó el caso a la Fiscalía del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) y pidió la dimisión de la consejera de Salud, Marina Geli.

Otra bazofia judicial
Nota del Editor 15 Diciembre 2008

"Según las sentencias dictadas, los hospitales que participaron en el estudio sociolingüístico de la Generalidad lo hicieron para dar respuesta a un requerimiento de la Administración catalana, bajo el convencimiento de que ésta garantizaba la total legalidad y que su participación era de obligado cumplimiento.

Todas las sentencias dictadas, la última hace una semana, afirman que en ningún momento se ha perjudicado a los titulares de los datos consultados y que los centros hospitalarios ni han obtenido ningún beneficio ni se les puede imputar ninguna responsabilidad por participar en el estudio."

polémica por ayudas
El Gobierno vasco financiará con 225.000 euros a familiares de presos pese a la oposición del PP y el PSE
Estos dos partidos querían que se suprimiesen esta partida
EUROPA PRESS VITORIA El Correo 15 Diciembre 2008

El Gobierno vasco volverá a subvencionar a las familias de presos recluidos en cárceles de fuera de Euskadi al fracasar el PSE y el PP, por cuarto año consecutivo, en su intento de suprimir estas ayudas, que este año alcanzarán los 225.081 euros. Además, el tripartito (PNV, EA y EB), PSE y PP, respaldaron una enmienda transaccional para destinar 6,3 millones de euros a la financiación de los partidos políticos en los procesos electorales.

La Comisión de Hacienda y Presupuestos del Parlamento vasco ha comenzado hoy a debatir las enmiendas parciales a las Cuentas del Gobierno, como paso previo al debate definitivo en el pleno el próximo 29 de diciembre.

El PSE y PP han presentado sendas enmiendas para la retirada de las ayudas para familiares de presos recluidos en prisiones de fuera del País Vasco. Sin embargo, no han logrado evitar que el Ejecutivo vasco vuelva a incluir una partida para este concepto en los Presupuestos del 2009. A pesar de que ambos partidos apoyaron mutuamente sus enmiendas, las iniciativas recibieron el voto en contra del resto de formaciones, por lo que, finalmente, la partida estará dotada con 225.081 euros.

La justificación para que se retirasen esas subvenciones difería entre socialistas y populares, ya que, mientras que el PP ha considerado la partida "innecesaria", los socialistas han defendido que la misma "supone una humillación para las víctimas del terrorismo".

El grupo parlamentario Ezker Abertzalea, por su parte, ha propuesto duplicarlas, de forma que el montante definitivo destinado por el Gobierno vasco a este concepto alcanzara los 450.162 euros.

La portavoz del grupo abertzale, Nekane Erauskin, ha defendido que la medida trataba de compensar "el enorme castigo económico" que suponen estas visitas a los familiares de los reclusos internados en cárceles de fuera de Euskadi. La propuesta ha sido rechazada por el resto de partidos.

Udalbide y Udalbiltza
Los grupos han rechazado una enmienda del PNV para destinar 650.291 euros a Udalbide, asamblea de electos municipales de PNV y EA de Euskadi, Navarra y el País Vasco-francés. La iniciativa no ha salido adelante por la abstención de EHAK y de los socios del tripartito EA y EB, y el voto negativo de PP y PSE.

Tampoco se han aprobado las cuatro enmiendas del grupo parlamentario de EHAK para financiar a la asamblea de electos de la izquierda abertzale, Udalbiltza, con 500.000 euros.

Por otro lado, el tripartito (PNV, EA y EB), PSE y PP, han acordado una enmienda transaccional para destinar 6,3 millones de euros en el capítulo de procesos electorales para la subvención a partidos políticos de la Comunidad Autónoma Vasca a sus gastos de funcionamiento ordinario. La iniciativa ha salido adelante con el respaldo de los grupos proponentes y el rechazo de EHAK.
 

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