AGLI

Recortes de Prensa    Martes 30 Diciembre 2008

Recuperar la democracia
Si, según se nos dice, no podemos marginar al entramado electoral de ETA por representar 150.000 votos, ¿con qué argumento se justifica la marginación de unos exiliados que superan los 200.000?
EDITORIAL Libertad Digital 30 Diciembre 2008

Que los políticos dedican su actividad a perpetuarse en el poder y no a resolver los problemas reales de los ciudadanos es algo que no debería sorprender a demasiados. Lo importante para nuestros mandatarios no es configurar unas instituciones que garanticen y protejan la vida y la libertad de los españoles, sino satisfacer demandas parciales de su electorado para seguir conservando el cargo oficial.

La Ley de la Memoria Histórica que ha aprobado el Ejecutivo de Zapatero es un ejemplo claro de cómo se marginan problemas actuales de calado (como la crisis económica) mientras se prima la resurrección de conflictos de hace 70 años con la finalidad de crear sentimientos artificiales de facción; unos bloques compactos de "izquierdas" y de "derechas" que, en realidad, no tienen nada que ver –al menos, la derecha– con sus supuestos ascendientes ideológicos de la Guerra Civil. Pero además, la Ley de Memoria Histórica ha extendido la nacionalidad española y el consecuente derecho al voto (que es, posiblemente, lo que en realidad le interesa al Gobierno) a los hijos y nietos de los exiliados durante el franquismo.

Al Ejecutivo, sin embargo, no se le ha ocurrido resolver, con una reforma similar, un problema mucho mayor que sigue lastrando día a día la vida de cientos de miles de españoles desde hace más de 30 años: la desprotección y el hostigamiento que padecen los ciudadanos no nacionalistas en el País Vasco y Navarra. La cuestión ya no es tan sólo que ETA siga asesinando y que ello genere una incertidumbre insufrible para muchos amenazados; lo realmente escandaloso es la complicidad de una parte de la población (y de los políticos que la representan) con los objetivos de los terroristas.

Es un lugar común que no se está combatiendo a ETA y a su entorno tanto como las leyes y la eficacia de las fuerzas de seguridad permitirían. La izquierda y los nacionalistas, concentrados en el botín electoral que pueden lograr sacudiendo el nogal, han tratado de concertar el frente policial con un imposible e inexistente frente político que conduzca a un "final negociado de la violencia" y a una capitalización de la paz y de las cesiones soberanistas consiguientes.

Las presiones y las amenazas cotidianas han forzado a muchos no nacionalistas a abandonar su tierra natal por simple instinto de supervivencia físico y mental. Se calcula que el número de exiliados vascos y navarros podría rondar los 200.000 aunque probablemente la cifra, de difícil cómputo, sea muy superior. Son unas 200.000 personas que, obviamente, habrían votado en las elecciones a partidos políticos que defendieran una ofensiva real contra todo el entramado terrorista, entre los que no se encontrarían, previsiblemente, los nacionalistas.

Esta sangría de votantes no nacionalistas propiciada por el terrorismo etarra y por la pasividad de muchas administraciones vascas y navarras (desde el Gobierno vasco a multitud de ayuntamientos) sirve obviamente a las metas políticas del nacionalismo: una vez todos los constitucionalistas abandonen el espacio electoral vasco, el nacionalismo se consolidará como la única vía ideológica para todo el territorio.

Por ello, resulta urgente y de justicia que los exiliados vascos y navarros recuperen el derecho a votar en los territorios que tuvieron que abandonar para garantizar su integridad. Se suele decir que no se puede ilegalizar a las franquicias políticas de ETA porque representan a una parte sustancial de la población que no debe ser olvidada en las instituciones. Pues bien, el Partido Comunista de las Tierras Vascas recibió en las últimas elecciones autonómicas 150.188 votos; si no podemos marginar a este sector del electorado por ser demasiado numeroso, ¿con qué argumento se justifica la marginación de una parte muy superior (cuantitativa y moralmente) como son los exiliados?

Sin contabilizar estos últimos votos, la tan cacareada "voluntad de los vascos" no constituye más que un abierto fraude antidemocrático. La función del Estado de Derecho es garantizar los derechos individuales de sus ciudadanos y a éstos no se les puede condicionar el derecho al voto a un ejercicio de valentía frente a los peligros que la negligencia de la democracia –cuando no su abierta complicidad– desatan.

Si los hijos y nietos de los exiliados por el franquismo van a adquirir el derecho al sufragio activo, ¿cuánto más derecho no tienen acaso los exiliados vascos y navarros? Y si esto es evidente, ¿a qué esperan los políticos españoles para reformar la legislación en este sentido? Como en tantas otras cosas, lo único que falta para implementar este decisivo cambio en el panorama social vasco y navarro es voluntad política. Por ello, no podemos más que saludar la iniciativa promovida por César Velasco Arsuaga y DENAES. Justamente, lo que se necesita es un empuje desde abajo para que nuestros gobernantes concedan prioridad a los problemas realmente acuciantes en lugar de dedicarse a conflictos de hace 70 años.

Los votos y la gratitud
EDITORIAL El Correo 30 Diciembre 2008

El PSE-EE ha aportado, una vez más, sus votos para completar la minoría parlamentaria en que se apoya el Gobierno tripartito y permitir la aprobación de los Presupuestos de la comunidad autónoma para 2009. Se ha repetido así el pacto presupuestario que ha regido de hecho en la Cámara vasca a lo largo de toda la legislatura. Verdad es que el apoyo que el grupo socialista ofrece en Vitoria-Gasteiz se ve compensado por el que sus representantes en el Congreso de Madrid reciben de los nacionalistas vascos. Sin embargo, merece la pena señalar que ambos, con ser de similar naturaleza, no obtienen el mismo reconocimiento en las dos cámaras.

De un lado, el Gobierno autonómico siempre se ha mostrado reticente a agradecer el respaldo que le llega de los socialistas, como haciendo creer que tal sustento, pese a serle de todo punto imprescindible, es intercambiable con el de cualquier otro grupo parlamentario.

De otro, en una actitud entre vergonzante y autosuficiente, nunca ha dejado de marcar las oportunas distancias, al no renunciar a introducir en las cuentas públicas partidas particulares que, como la de las ayudas a los presos de ETA, les resultan repugnantes a quienes le prestan respaldo global. Con ello, el Ejecutivo tripartito pretende transmitir a la opinión pública la falsa idea de que, a pesar de su evidente situación minoritaria, representa, tal y como suele afirmar su presidente, el «cauce central» de la política y de la sociedad de Euskadi. Resulta, por tanto, de justicia señalar que, sin los votos que el grupo socialista le ha venido prestando, el tripartito habría tenido muy difícil aprobar uno solo de sus proyectos presupuestarios a lo largo de toda la legislatura.

En cualquier caso, el Presupuesto, aunque cuestionable en cuanto a algunos de sus supuestos macroeconómicos como, por ejemplo, la previsión de crecimiento o de ingresos, constituye un instrumento imprescindible para hacer frente a la profunda crisis en que el país se encuentra. Cabe subrayar, a este respecto, la coincidencia básica que el vasco muestra con el aprobado en el Congreso de Madrid y que da plena coherencia al apoyo recíproco que socialistas y nacionalistas se han prestado en ambas cámaras. En efecto, la idea nuclear de insistir tanto en el gasto social como en el recurso a la deuda pública parece la más adecuada para paliar, de un lado, las consecuencias sobre los ciudadanos del periodo de dificultades económicas y estimular, de otro, la actividad con medidas de carácter anticíclico. En este segundo sentido, el acierto de poner líneas especiales de financiación a disposición de las pymes y los autónomos sería completo si se asegurara una ejecución rápida, equitativa y transparente del programa.

Disidentes
FLORENCIO DOMÍNGUEZ El Correo 30 Diciembre 2008

Félix Novales, antiguo miembro de los GRAPO, relata en su libro 'El tazón de hierro' (1989) la reacción de las mujeres de seis miembros de esta organización terrorista cuando supieron que sus maridos encarcelados se habían convertido en disidentes. «Esta claro que esos elementos ya no tienen nada que ver con los hombres que nosotras conocimos y quisimos -escribieron las mujeres-. La cárcel les ha vencido, les ha hundido, les ha destruido hasta límites deplorables (...). ¿Qué tipo de sentimientos podemos albergar hacia unos contrarrevolucionarios? (...) Y ante esto no hay amor, afecto o sentimiento que pueda situarse por encima de nuestras convicciones y de nuestros principios, no se puede ser un revolucionario y amar a un contrarrevolucionario».

Como en el GRAPO, presos de ETA han sido presionados en ocasiones por sus propios familiares para silenciar críticas, temerosos del rechazo que podrían sufrir por parte de algunos sectores tanto los propios terroristas como sus allegados. El principal problema de cualquier terrorista que se desmarca de la línea impuesta por la organización a la que pertenece es encontrar respaldo social o familiar porque habitualmente todas sus relaciones personales se circunscriben al ámbito de la banda y a sus núcleos de influencia.

El miedo del disidente a la soledad en que se coloca si sale fuera del grupo ha sido un factor inhibidor de las críticas, un elemento de resignación de muchos terroristas que han preferido seguir de mala gana dentro de la banda antes que desmarcarse. Los reinsertados de ETA pm de los ochenta tuvieron un colchón político y social de acogida que les hizo más fácil dar el paso de desmarcarse de la violencia, cosa que no ha ocurrido con los críticos de la actual ETA.

Precisamente por ese fenómeno resulta tan relevante el homenaje que este fin de semana se ha celebrado en el País Vasco francés a cuatro presos, ex miembros de ETA, encabezados por José Luis Álvarez Santacristina, 'Txelis', que desde hace años abogan por el abandono de las armas. Aunque el homenaje haya tenido lugar al otro lado de la frontera, es la primera vez que etarras críticos encuentran en sectores abertzales de la sociedad una mano tendida que les anima a continuar el debate para acabar con la violencia. Y, además, han querido hacer pública esa solidaridad convirtiendo el apoyo en un acto político que va mucho más allá del respaldo personal.

Uno de los grandes éxitos de ETA es el de haber generado una serie de grupos cautivos que han encuadrado el apoyo social a la violencia y lo han mantenido bajo el control garantizando el respaldo incondicional a la banda hiciera lo que hiciera. El acto de homenaje a 'Txelis' y sus compañeros abre una brecha en los mecanismos de control social de ETA. Aunque sea en Francia.

El Estado de Derecho no funciona
JUAN JULIO ALFAYA Periodista Digital 30 Diciembre 2008

Si bien es cierto que el Tribunal Supremo (TS) ha confirmado la sentencia dictada el 14 de septiembre de 2004 por el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC), que obligó a la Consejería de Educación de la Generalidad a colocar la casilla preguntando la lengua vehicular en las enseñanzas Infantil y Primaria, no creo que logre nada, pues en España las leyes, por desgracia, son papel mojado.

No existe un gobierno que obligue, con los medios de que dispone el Estado de Derecho, a ejecutarlas. Se ha cedido demasiado ante los nacionalismos y éstos se han crecido tanto que ya es muy difícil hacer cumplir las leyes. Y esto, para un estado democrático, es muy mal síntoma.

Ceder ante los nacionalistas es, desde el punto de vista de ellos, una señal de debilidad del Estado. Su respuesta, lejos de amistosa y conciliadora, es no sólo más agresiva, sino incluso vengativa. Lo suyo es doblegar al Estado, no aceptar lo que consideran limosnas.

Something is rotten in the state of Denmark.
Shakespeare

Demasiadas guerras, sufrimiento, horror y sangre llevan los israelitas en su alma para no desear una paz final y duradera
Amado terrorismo
Alfonso USSÍA La Razón 30 Diciembre 2008

Me considero un demócrata, y por ello admiro y quiero a Israel. La nación israelí resiste rodeada de enemigos. Muchos de esos enemigos alientan y financian el terrorismo. Hamas es una organización terrorista brutal y poderosa. Pero la Izquierda en España le ofrece su continuo amor y persistente protección. Israel ha actuado militarmente en Gaza porque previamente sufrió los ataques de Hamas, que es más ejército que banda. Pero en España sólo se protesta por los muertos palestinos. En toda guerra hay víctimas inocentes. También las hubo en el corazón de Europa, en Belgrado, cuando fue aplastada la antigua Yugoslavia por la OTAN. Pero aquellos niños muertos en las calles de Belgrado no hirieron la sensibilidad de los progres de Visa Platino, Visa Oro y Visa normal.

Israel ha actuado en ocasiones con indescriptible dureza, siempre respondiendo a la indescriptible dureza que había padecido con anterioridad. El pueblo hebreo ha superado los mayores sufrimientos colectivos a lo largo de la Historia. Desde el éxodo al exterminio. Y los ha superado porque trabaja. Le dieron un trozo de desierto y ahora es un vergel. Ofrecieron a los palestinos un trozo similar de desierto, y no lo quisieron. Quieren el vergel trabajado por otros, sostenido por otros, y defendido por otros.

Israel es una nación rica porque trabaja. Y las ayudas que pueda recibir del mundo occidental al que pertenece no son nada comparadas con los ríos de oro que perciben los grupos terroristas procedentes de las hipócritas potencias petrolíferas árabes. Israel, de no ser continua y severamente atacada, compartiría su paz con las naciones que rodean su territorio.

Demasiadas guerras, sufrimiento, horror y sangre llevan los israelitas en su alma para no desear una paz final y duradera. Pero la Izquierda internacional odia a Israel, probablemente por ser la única nación democrática en un Medio Oriente anclado en el siglo XII. La imagen del niño palestino muerto nos hace llorar a todos. La del niño judío, sólo a unos cuantos.
La del niño iraquí a todos. La del niño español y también vasco destrozado por la bomba etarra, se olvida pronto.

Israel no sólo lucha y se defiende abiertamente, sino que sufre el terrorismo en sus ciudades. Vuelan los autobuses con hebreos y palestinos en su interior y apenas es una noticia. Muere una mujer palestina, y el horror de su muerto da la vuelta al mundo, y se organizan manifestaciones, y se llama «asesino» al pueblo más asesinado de la Historia de la Humanidad. Un pueblo que trabaja, vota, elige a sus representantes, respeta las libertades y sobrevive como un Estado de Derecho permanentemente agredido.

Y responde, claro. La animadversión, el odio sistemático que la Izquierda siente por Israel, enlaza a los nuevos progres del mundo con el terror nazi, por no ir más lejos. Pero ese extraño y extravagante enlace no se denuncia ni se recuerda. La auténtica Izquierda, la pensante, la culta -tan escasa-, está del lado de la Democracia. En este periódico tenemos la suerte de contar con la inteligencia clara y afligida de un auténtico intelectual de la Izquierda. Gabriel Albiac. Él conoce como pocos las maniobras de los fétidos propagandistas de la Izquierda usurpadora. La de las moditas. La modita de hoy es recelar de Israel y amar apasionadamente a los palestinos. A todos, incluidos los terroristas. Amado terrorismo el de Hamas.

"Lo peor está por llegar"
José Javaloyes Estrella Digital 30 Diciembre 2008

El entrecomillado título de esta nota corresponde al general Dan Harel, segundo jefe del Estado Mayor del Ejército de Israel. Eso de que "lo peor está por llegar" cabe entenderlo tanto como el anuncio informal de que lo sucedido hasta ahora es solamente el prólogo de la guerra propiamente dicha. La naturaleza del apabullante suceso de tres días de bombardeos, no se corresponde con la de un correctivo por todos los cohetes y morterazos caídos desde Gaza en territorio israelí desde que el movimiento islamista Hamas ganó las últimas elecciones parlamentarias. Si fuera eso lo actuado estaríamos en una simple escalada, todo lo brutal que se quiera; pero no es así.

De lo que realmente se trata es de un cambio de escenario. No es un correctivo, insisto, ni tampoco una represalia o un salto en la réplica dentro de una línea de continuidad básica en del arcaico conflicto de Israel con su vecindario árabe. Es una guerra, todo lo de laboratorio que se quiera, al menos en el comienzo o en el propósito. Ya que como bien se sabe las guerras todas se sabe como empiezan, aunque no como terminan.

¿Pero hay base o motivos para una guerra? El primero de los argumentos sería el del bloqueo que supone la reanudación de la violencia islamista de Hamás con sus cohetes sobre territorio israelí.

Bloqueo a la revolución política en la mentalidad histórica del Estado judío, que buscó su propia seguridad por vía de la ocupación de territorios árabes, al cabo de cada una las guerras sostenidas con éstos. Una revolución, un cambio sistémico, enunciado con el lema de "paz por territorios". Algo que se expresó Isac Rabin y que acaso fue lo que le costó la vida.

Ahora, en cambio, desde Annápolis se estaba en ello. Se habían establecido negociaciones con la Autoridad Nacional Palestina (ANP) para que ésta se convirtiera en Estado, tras de la devolución de territorios que incluía parte de la Ciudad Santa de Jerusalén. Y se estaba en el proceso previo a negociaciones con Siria para liquidar el estado técnico de guerra en que se encuentran los dos países; liquidación que pasaba por reintegrar los Altos del Golán ? colonizados por judíos ? a la soberanía de Damasco, y por acuerdos referentes a los recursos hídricos de la zona.

Tanto una cosa como la otra llevarían en su conclusión a un fortalecimiento objetivo de Israel y, por decirlo de algún modo, a una subjetiva y grave frustración para Irán, que perdería dos importantes vías de influencia en el mundo árabe. Si el Estado palestino, de concepción nacionalista, vería perder el peso del islamismo de Hamás, la normalidad con Siria traería el desalojo de Hamás y de Hezbolá: organizaciones satélites de la República Islámica de Irán, que las sufraga y entrena contra Israel.

Con Hezbolá ya tuvo Israel su guerra en el verano de 2006, cuando las condiciones de contexto eran otras, y de la que aprendió cosas que ahora tendrá muy presente. Lo peor que espera en este conflicto está siéndolo para Irán. Con la erradicación de Hamás perderá la pinza que le hacia a Israel con la libanesa Hezbolá. La guerra, con el petróleo menos caro, vuelve de nuevo al Oriente Medio

Antisemitismo
Israel siempre
Calla el periodismo como puta cuando caen los cohetes incesantes. Hemos visto titulares donde la muerte de niños israelíes por ataques de Hamas se presentaba como un "error" de los terroristas: ellos no querían matar a nadie.
Juan Carlos Girauta Libertad Digital 30 Diciembre 2008

Nuevo enfrentamiento de Israel con el terrorismo, nuevo capítulo de una memorable historia de resistencia... y de incomprensión. Resucitan puntuales los viejos espectros, el antisemitismo hoy llamado antisionismo, hoy llamado pacifismo, hoy llamado movimiento pro palestino, hoy reforzado por la pirámide de Madoff (como es sabido, cristianos y musulmanes desconocemos la estafa, esa cosa judía).

¿De qué hablamos cuando hablamos de Hamas? De un respetable interlocutor democrático, si hay que atender a la mayor parte de la prensa occidental. ¿O se tratará más bien de una parte del amplio terrorismo islamista, global, posmoderno, reticular, tecnológico y bárbaro, resentido, suicida, rico, mendaz, posesionado del destino de infinidad de refugiados palestinos a quienes sus "amigos" árabes han deparado el eterno destino de coartada? ¿Sabe nuestra prensa lo que quiere hacer Hamas con Israel?

Al terrorismo mejor organizado, financiado y promocionado que hayan conocido los tiempos lo sufre en primera instancia y lo combate en primera línea Israel. Calla el periodismo como puta cuando caen los cohetes incesantes. Hemos visto titulares donde la muerte de niños israelíes por ataques de Hamas se presentaba como un "error" de los terroristas: ellos no querían matar a nadie. Por eso lanzan cohetes sobre la población civil. Los lanzan sistemáticamente, a diario desde hace años, los lanzan sin cesar, incluso cuando dicen estar en tregua, los lanzan para no reducir ni un momento la presión sobre los nuestros. Porque Israel, señores, por si no se habían enterado, son los nuestros.

Lo son por defender nuestro sistema de valores, por mantener viva la única democracia de la zona, por atenerse a las consecuencias de lo anterior juzgando y condenando a sus responsables políticos y militares cuando incurren en abusos que serían (que son) premiados en sus Estados vecinos. Lo son porque el judío es y seguirá siendo la figura que apela a Europa y, con ella, a Occidente entero; es el igual a quien hicimos diferente, el compatriota alemán, polaco, austriaco, francés que dejó de serlo de repente concitando un odio milenario, el chivo expiatorio que tuvo la grandeza, la dignidad y la valentía de levantar su identidad del exterminio, identificarla con los mejores valores de la civilización y preservarla desde el primer día de independencia de todos los ataques lanzados por las dictaduras árabes circundantes. Hoy, ni la Autoridad Nacional Palestina realiza análisis tan tendenciosos como nuestra prensa. Por la cuenta que le trae, aquélla quiere volver a la tregua. Lo mismo que Israel, y a diferencia de quienes la han roto.

Nuestra obligación es estar con Israel y no hacer tibios discursos pro-palestinos
Federico Quevedo El Confidencial 30 Diciembre 2008

Si cualquier guerra puede considerarse el fruto de un fracaso colectivo, la que enfrenta a israelíes y palestinos lo es doblemente, en la medida que el fracaso alcanza a toda la comunidad internacional desde que en 1947 decidiera poner fronteras artificiales a la convivencia entre dos pueblos, iguales en origen, pero radicalmente diferentes en cuanto a cultura, religión, modo de vida y de organización política, etcétera. A día de hoy casi nadie pone en duda el reconocimiento a los dos estados, el israelí y el palestino, pero parece casi imposible ponerse de acuerdo en cual debe ser la demarcación de cada uno.

A lo largo de estos años ha habido avances importantes, y retrocesos aún más graves que los primeros por las consecuencias. No seré yo quien le niegue al pueblo palestino su derecho al asentamiento y a la convivencia pacífica bajo sus propias normas y en un territorio propio, pero tengo la impresión de que los primeros que se empeñan en cuestionar ese derecho son los propios palestinos desde el momento en que alguna de sus facciones ha convertido su guerra con Israel en un modo de vida, en una razón para su propia existencia.

Y es que si siempre ha sido difícil el diálogo, desde que el terrorismo de Hamás gobierna en la franja de Gaza, este parece haberse vuelto imposible. El ataque del ejército de Israel este fin de semana es la respuesta a ocho años de hostigamiento desde Gaza, de acciones bélicas claras como el lanzamiento de misiles y, sobre todo, de ataques terroristas suicidas. Parece evidente que el último alto el fuego solo ha servido para que Hamás se reorganizara y su ejército de más de 20.000 voluntarios dispuestos a morir causando la mayor masacre posible suponga una amenaza mayor de lo que Israel puede soportar a sus puertas. Y no solo Israel.

Es verdad que la respuesta judía de este fin de semana ha podido parecer desproporcionada. Cualquier guerra en la que hay víctimas civiles es doblemente cruel e inhumana, pero no cabe cerrar los ojos a la realidad y no puede culparse solo a Israel de estas bajas, pues es de sobra sabido que Hamás utiliza a civiles como escudos humanos allí donde sabe que pueden caer las bombas judías precisamente para conseguir que la comunidad internacional se lleve las manos a la cabeza y se rasgue las vestiduras ante la brutalidad del ejército de Israel. Puro cinismo. Una trampa en la que caemos con evidente entusiasmo.

Pero al resto de Occidente le interesa que Israel acabe, de una vez por todas, con la amenaza de Hamás. El yihadismo palestino está fuertemente vinculado a los gobiernos de Siria e Irán, a su vez aliados de Al Qaeda en la guerra que el fanatismo islámico ha emprendido contra Occidente. Si Hamás gana su batalla contra Israel, esa victoria alentará a los enemigos de nuestra cultura y nos hará más débiles ante la amenaza del terrorismo islamista.

Nos guste o no, Israel es nuestra vanguardia en la guerra contra el terrorismo, y si estamos dispuestos a enviar a nuestras tropas a morir a Afganistán en esa particular guerra, lo que no vale es caer en la hipocresía de defender la aspiración terrorista de Hamás para que la izquierda lave su conciencia y seque sus lágrimas de cocodrilo con el pañuelo palestino enrollado al cuello: con discursos como el de ayer de Leire Pajín y comunicados como el de las Juventudes Socialistas se le hace el juego a los terroristas suicidas dispuestos a volarse a sí mismos en medio de una estación de autobuses, hoy en Tel Aviv, mañana en Roma, llevándose por delante a centenares de inocentes.

De hecho, incluso los gobiernos árabes moderados han mirado para otro lado. Egipto y la Autoridad Palestina con sede en Cisjordania han justificado la acción de Israel poniendo el acento en la responsabilidad de Hamás. Los únicos gobiernos que han salido en defensa de los terroristas han sido los fundamentalistas, así como los partidos radicales islámicos allí donde han podido convocar a sus fanáticos seguidores en contra de Israel.

Durante años la izquierda europea y, sobre todo, la progresía española le han hecho el juego a la causa palestina a la que convirtieron en una especie de icono progresista contra el imperialismo yanqui y todas esas tonterías con las que la izquierda ha alimentado durante años su vacío intelectual. Tonterías que mientras la causa del yihadismo se circunscribía a Israel podían soportarse sin otras consecuencias en clave interna que unas cuantas manifestaciones pro-palestinas. Pero ahora la causa del yihadismo es más amplia, y las tonterías pueden costarnos muy caras. El apoyo a Israel es indispensable para nuestra propia existencia; no caben los discursos tibios ni las medias tintas: Israel está actuando en defensa propia contra un ejército perfectamente armado. En defensa propia suya… y nuestra.

El polvorín de Oriente Próximo
Editorial ABC 30 Diciembre 2008

EL mundo ha perdido ya la cuenta de las veces en las que Oriente Próximo pasa de una aparente calma a la violencia absoluta. El ataque del ejército israelí contra Hamás en la Franja de Gaza va a desencadenar una nueva «Intifada» -la tercera- lo que a su vez aplazará nuevamente cualquier intento de una solución negociada y pacífica. Israel ha utilizado su evidente superioridad militar para destrozar las bases del grupo terrorista Hamás, pero lo ha hecho de manera que otra vez obliga a preguntarse si ha sido la opción más adecuada pensando en el objetivo universal de la paz. Y la respuesta vuelve a ser forzosamente matizada, porque es evidente que en este caso el estallido del conflicto parte de la voluntad inequívoca de los terroristas de Hamás para atacar a Israel y porque la comunidad internacional, con las Naciones Unidas a la cabeza, ha vuelto a ser incapaz de imponer una solución.

Expresamente hay que reprochar al mundo árabe que no haya sabido extirpar el cáncer que representa Hamás, una organización justamente reconocida como terrorista, que amenaza no solamente a Israel, sino a todos los países musulmanes del entorno y que constituye hoy día el principal obstáculo para que avance el proceso de creación de un estado palestino estable y seguro. El próximo presidente norteamericano Barak Obama empezará su mandato con un nuevo problema urgente que atender. Ahora, cuando los carros de combate israelíes amenazan con la invasión de la franja, que sería sin duda una operación costosísima en vidas, se multiplican los llamamientos a la contención y a la moderación, pero lamentablemente puede que una vez más las buenas intenciones lleguen tarde.

El medio año de tregua lo ha utilizado Hamás para reforzar sus arsenales de cohetes cada vez más potentes y certeros, durante los meses en los que denunciaba con lágrimas de cocodrilo las trabas de Israel al tránsito de mercancías en los pasos fronterizos de la Franja de Gaza, en realidad estaba introduciendo a través de túneles clandestinos cientos de misiles de procedencia iraní para atiborrar sus arsenales. Hamás no se preparaba para la paz, sino para la ofensiva que inició sin esperar un minuto el plazo acordado con la mediación egipcia para mantener un cese de hostilidades. Israel tampoco ha dado ninguna opción. El Gobierno insiste en que no tiene nada contra la población y que solo ataca objetivos abiertamente vinculados a Hamás, pero los datos son cada vez más preocupantes sobre las víctimas civiles, que harán que aumente la sensación de injusticia del universo árabe-musulmán.

Si la condena de Hamás hubiera sido más contundente, si desde todas las instancias políticas se hubiera mantenido el aislamiento quirúrgico y la presión que merece el grupo terrorista, tal vez los estrategas israelíes habrían podido confiar en otros métodos para garantizar su seguridad. Pero por desgracia no ha sido esta la actitud que han recibido los extremistas. Desde Occidente se lanzaban señales equívocas sobre las negociaciones con Hamás, que a su vez utiliza las penalidades a las que se ve sometida la población para chantajear a los buenos sentimientos de la opinión pública mundial. Pero lo que en realidad quiere Hamás es implantar en Gaza el modelo de Hizbolá en el sur de Líbano, donde una guerrilla teledirigida desde Teherán constituye un elemento permanente de inestabilidad, a pesar de que la ONU mantiene allí su más antigua operación de paz.

Cuando Israel intentó acabar con esa amenaza en 2006, la operación fue un fracaso monumental, lo cual explica que en el caso de Gaza las autoridades judías no estén dispuestas a permitir que Hamás llegue tan lejos. Argumentar que los cohetes «Katyusha» y «Grad» que los terroristas lanzan contra Israel son proyectiles no dirigidos solo tiene sentido si se está dispuesto a esperar a que Irán les suministre esta tecnología antes de defenderse.

"ES SU PROPIA TIERRA"
Las víctimas del terrorismo se adhieren: "Un exiliado, un voto"
Sufren en primera persona el hostigamiento de ETA y conocen a muchos que han tenido que abandonar el País Vasco y Navarra. Regina Otaola, Pilar Elías, Itziar Lamarain o Francisco José Alcaraz ya se han adherido a la iniciativa de César Velasco y DENAES para que exiliados vascos y navarros puedan votar en su tierra.
Iniciativa "Un exiliado, un voto"
Pablo Montesinos Libertad Digital 30 Diciembre 2008

La cascada de adhesiones públicas a la iniciativa para que exiliados vascos y navarros puedan votar en su tierra no se ha hecho esperar. Aquellos que sufren el yugo permanente de la banda terrorista ETA, como Regina Otaola, Pilar Elías, Itziar Lamarain o Francisco José Alcaraz, han sido los primeros en mostrar su pleno respaldo a la campaña de César Velasco Arsuaga y DENAES, en la que también participa Libertad Digital.

"Estamos hablando de que miles de ciudadanos puedan expresar su voluntad política en su propia tierra", destaca Regina Otaola, que ha dejado "clarísimo" que está favor de esta iniciativa. Asegura que es "justo y necesario" que aquellos que han tenido que abandonar el País Vasco y Navarra por el azote terrorista "puedan votar" ya que dejaron sus hogares "para poder sobrevivir". "Ojalá esta iniciativa llegue a buen puerto", exclama, para después instar al Gobierno y al PSOE a que "se mojen y muestren una mayor sensibilidad" que en la pasada legislatura.

La viuda de Ramón Blagietto y concejal del PP en Azcoitia, Pilar Elías, se muestra entusiasmada ante la iniciativa: "a mi me parece muy bien pero ¡hay que moverlo, hay que moverlo!". La edil popular exclama que los "vascos españoles" exiliados son "muchísimos" y "tenemos que recuperar a toda esa gente" ya que "se han marchado por obligación".

Elías, que tiene a familiares que han abandonado el País Vasco por el hostigamiento de la banda terrorista, recalca que quienes se marchan son "ciudadanos constitucionalistas" ya que "esto a los separatistas no les pasa". Sobre la posibilidad de que el Gobierno o el Partido Socialista de adhieran a la medida, esta víctima de ETA lo tiene claro: "no me fío". Y pone ejemplos: el Ejecutivo socialista sigue sin disolver los ayuntamientos gobernados por ANV -"que son terroristas, no lo olvidemos"- y el PSE ha respaldado con sus votos los Presupuestos de Ibarretxe, que contemplan partidas económicas para los familiares de los presos de ETA. "Es una vergüenza", sentencia.

"Sería de justicia", añade Itziar Lamarain. La única concejal que el PP tiene en Mondragón se felicita por la iniciativa aunque duda mucho que "lo acepten quienes tienen que tomar esta determinación". "Algunos temblarían", advierte, ya que "son muchas" las generaciones que han dejado sus hogares "por amenazas, persecución o simple hartazgo". El ejemplo más claro lo tiene en su propio municipio, "que está perdiendo habitantes año tras año".

"No estar de acuerdo sería legitimar el proyecto político de ETA"
Francisco José Alcaraz también ha mostrado su total apoyo a la medida. "¿Cómo no voy a estar de acuerdo?", se pregunta. Apunta el ex presidente de la AVT que dar la espalda a este proyecto sería "legitimar el proyecto político de ETA" porque impediría "que los vascos y navarros puedan votar en su propia tierra".

"Se estaría rentabilizando la muerte y la persecución que lleva a cabo a ETA", explica. Por ello, recalca que el Gobierno socialista así como todos los partidos políticos tienen "la obligación ética y moral" de apoyar la medida.

"He tenido la posibilidad de compartir experiencias con amenazados por ETA y sé que hay algunas personas que abandonan porque ya no pueden más", explica. Sin embargo, quieren con su voto defender sus ideales para propiciar un cambio en su tierra: "en caso contrario, les estaríamos quitando la oportunidad de regresar... es muy duro abandonar tu tierra y un país que consiste esto es un país sin dignidad".

La Asociación Víctimas del Terrorismo Verde Esperanza se ha sumado a la iniciativa a través de un comunicado hecho público a los medios. Denuncian que "el azote terrorista que llevamos soportando durante más de cuatro décadas" ha provocado que "muchos españoles de bien" hayan tenido que dejar ambas comunidades. Una "cruel situación" que ha dado lugar a que "los nacionalismos excluyentes miren hacia otro lado durante demasiado tiempo, dando una mano a Dios y otra al diablo, según el momento en el que se encuentren".

"Hemos visto situaciones tan incomprensibles como el incluir en los Presupuestos de la Comunidad Autónoma Vasca ayudas para los familiares de los terroristas de ETA, mientras que por otra parte intentan limpiar esa sucia imagen realizando homenajes a las víctimas de esta banda asesina", añaden en el comunicado. Por ello, desde la asociación de víctimas "queremos animar a todos los españoles a secundar esta iniciativa para que todas las personas que se hayan visto obligadas a exiliarse de estas dos Comunidades Autónomas tengan derecho a votar en las mismas".

País Vasco y Navarra
Un exiliado, un voto
En las Comunidades Autónomas Vasca y Navarra, el terrorismo separatista, además de haber causado muertos, heridos, grandes pérdidas materiales y acabado con las ilusiones de muchas familias, ha conseguido que muchos vascos y navarros, víctimas de ese terror, hayan tenido que exiliarse a otros lugares de España impidiéndoles elegir al alcalde del pueblo que se vieron obligados a abandonar, al diputado de su provincia, o al presidente de su comunidad autónoma. Con esta solicitud se pretende acabar con esa situación y permitir que los exiliados y sus familias puedan tener voz en los procesos electorales que se desarrollen en aquellos lugares que tuvieron que abandonar. La Ley de Memoria Histórica ya permite a los hijos y nietos de los exiliados por la guerra civil y el franquismo adquirir la nacionalidad española vivan donde vivan.

Si desea enviar una solicitud descargue este documento haciendo click aquí e imprímalo.
Tras cumplimentarlo envíelo por correo ordinario a:

Fundación DENAES
Apdo. de Correos 238
39080 Santander, España

Puede disponer libremente de esta solicitud para incluirla en páginas web o en cualquier otro medio electrónico o escrito.


........................................................................., con DNI nº ..................... y con domicilio a efectos de notificación en ..........................................., C/ ..........................................., en nombre propio (o en representación de ............................................................)

EXPONE:
1. En las Comunidades Autónomas Vasca y Navarra, el terrorismo separatista, además de haber causado muertos, heridos, grandes pérdidas materiales y acabado con las ilusiones de muchas familias, ha conseguido que muchos vascos y navarros, víctimas de ese terror, hayan tenido que exiliarse a otros lugares de España impidiéndoles elegir al alcalde del pueblo que se vieron obligados a abandonar, al diputado de su provincia, o al presidente de su comunidad autónoma.

2. Que la normativa electoral únicamente permite votar en su población a los incluidos en su censo electoral y a los incluidos en el Censo Electoral de Residentes-Ausentes que vivan en el extranjero.

3. Que con la entrada en vigor de la Ley de la Memoria Histórica, hasta los nietos de los exilados por la Guerra Civil que vivan en el extranjero y reúnan las condiciones necesarias, también podrán ejercer su derecho al voto en los lugares de origen de sus abuelos.

4. Que actualmente se está estudiando modificar la Ley de Solidaridad con las Víctimas del Terrorismo sin contemplar devolver a las víctimas exiliadas el derecho de votar en la tierra vasca o navarra de la que tuvieron que exilarse.

5. Que privando a las víctimas del terrorismo de ejercer el derecho al voto en la tierra de la que se tuvieron que exiliar, se potencian las consecuencias de los atentados terroristas. Cada atentado y cada muerto, cada extorsión y cada amenaza suponen más exiliados. Por ello, además de acallar la voz del asesinado –su voto–, se acallan las voces de sus familiares directos y las de sus descendientes –sus votos– en las consultas electorales. Se acallan también las voces –sus votos– de los que no han podido soportar la presión de la extorsión y amenaza terrorista. Con todo ello se están favoreciendo los
intereses secesionistas de los terroristas.

Por todo ello, SOLICITO:
Que realice las gestiones oportunas para que se modifiquen las leyes necesarias hasta conseguir que las víctimas del terrorismo de la Comunidad Autónoma Vasca y de la Comunidad Autónoma de Navarra exiliadas en otras regiones de España, y sus descendientes, puedan ejercer el derecho al voto en las poblaciones vascas y navarras que debieron abandonar, al igual que pueden hacerlo los españoles, sean vascos o navarros, que voluntariamente residen en el extranjero y figuren en el Censo Electoral de Residentes-Ausentes.

En ......................... a ..... de .................. de 200...
Fdo. ....................................... (y sello en caso de representar a una asociación)
EXCMO. SR. PRESIDENTE DEL GOBIERNO DE ESPAÑA MADRID


SÁNCHEZ DRAGÓ AFIRMA QUE PIENSA VOTAR A ROSA DÍEZ
«Si no se desmonta el Frankestein de las autonomías, bye bye, Spain»
El escritor nunca ha escondido su apego a la derecha y al Partido Popular. Pero Rajoy no le gusta. Sánchez Dragó pone una cuantas exigencias para dar su voto, entre ellas "intentar que se apruebe una nueva Constitución. Nueva, digo. No basta con reformar la que ya existe".
Dragó: "Será cosa de ir pensando en votar a Rosa Díez"
Periodista Digital  30 Diciembre 2008

El escritor nunca ha escondido su apego a la derecha y al Partido Popular. Pero Rajoy no le gusta. Sánchez Dragó pone una cuantas exigencias para dar su voto, entre ellas "intentar que se apruebe una nueva Constitución. Nueva, digo. No basta con reformar la que ya existe". Según el periodista, lo ha pedido "la Reina en el libro de Pilar Urbano y lo hace, entre los políticos, Rosa Díez. Será cosa de ir pensando en votarla. Dicho queda".

Sánchez Dragó se va. Otra vez. "Soy yo, supongo, quien debería emigrar a causa de esta columna. Me voy, de momento, a Pnom Penh. Ya lo habré hecho cuando estas líneas se publiquen. Vete, vete de casa por Navidad. Las fiestas, Zapatero, Rajoy, España y yo somos incompatibles".

Analiza el escritor en su columna en El Mundo las próximas elecciones que están al caer.
¿Votar o no votar? That is the question. Condiciones necesarias, aunque no suficientes, para que opte por lo primero. Sólo votaré a candidatos, si los hay, que reúnan estos tres requisitos:

1. No emplear en sus discursos el término ciudadanía ni dirigirse a los ciudadanos y las ciudadanas. Soy escritor. El idioma es mi herramienta. No puedo cruzarme de brazos mientras lo acuchillan.

2. Comprometerse a prohibir a rajatabla el humo del tabaco en todos los lugares públicos. Las plazas de toros, por cierto, lo son. En cuanto a los estadios, allá penas: las de quienes van a ellos.

3. Intentar que se apruebe una nueva Constitución. Nueva, digo. No basta con reformar la que ya existe. Propósito de la iniciativa: atajar los abominables excesos de ese monstruo de Frankenstein y de la Transición al que llaman Estado de las Autonomías. Si eso no se desmonta, bye bye, Spain.

Y concluye:
El último punto de mi lista es un clamor. Lo pide, en privado, extramuros de Cataluña y de las Vascongadas, todo cristo. ¿Por qué casi nadie se atreve a pedirlo en público? Lo ha hecho la Reina en el libro de Pilar Urbano y lo hace, entre los políticos, Rosa Díez. Será cosa de ir pensando en votarla. Dicho queda. Me voy a Oriente. No sé navegar por internet. Critíquenme los nacionalistas, los rajoyistas, los zapateristas y quienes los votan cuanto les venga en gana. Será un honor, pero no me enteraré. Adiós, España.

Galicia Bilingüe convoca a los gallegos para reclamar la libertad de elección de idioma
Redacción Minuto Digital 30 Diciembre 2008

Galicia Bilingüe ha anunciado la convocatoria de una manifestación que recorrerá las calles de Santiago de Compostela el próximo domingo 8 de febrero en defensa de la libertad de elección lingüística. La convocatoria de la manifestación pretende influir en los partidos políticos que concurren a las próximas elecciones autonómicas para que incluyan en sus programas las demandas de la asociación, centradas en el rechazo a las imposiciones lingüísticas de la Administración y en la defensa de la libertad de uso de las lenguas oficiales y la de elección por parte de los padres del idioma en que sus hijos deben recibir la enseñanza en los centros educativos.

Las políticas nacionalistas respaldadas por el PSOE han provocado un profundo recorte de libertades en Galicia, Cataluña, Baleares, donde se impide a padres y alumnos la posibilidad de elegir la educación en español. La reciente sentencia del Tribunal Supremo, que obliga a la Generalidad catalana a garantizar el derecho de los padres a escoger la lengua en la que sus hijos deben recibir la primera enseñanza -hasta los ocho años-, ha puesto de manifiesto el alto grado de ilegitimidad y coacción de las políticas de inmersión lingüística nacionalista. La misma reacción del tripartito catalán mostrando su disposición a burlar la aplicación de la resolución judicial, revela la voluntad de no respetar los derechos ni la libertad de las personas que anida en el seno de aquel gobierno.

Recordemos que Zapatero ha negado una y otra vez que exista ningún tipo de problema lingüístico en Cataluña, ni que los castellanohablantes estén discriminados por la administración autonómica catalana. Precisamente este modelo catalán de inmersión lingüística, que impide el libre aprendizaje del español y su uso ante las administraciones, es el que ha copiado el ejecutivo de Touriño en Galicia y contra el que Galicia Bilingüe ha reaccionado agrupando el descontento de los gallegos.

****************** Sección "bilingüe" ***********************

Financiación autonómica
Que cada palo aguante su lengua
Lo que reclama Touriño se concreta en que un señor de Toledo pague impuestos para que su estancia en Galicia, País Vasco, Cataluña y un cada vez más largo etcétera, le resulte lo más complicada posible.
Cristina Losada Libertad Digital 30 Diciembre 2008

La novedad surge donde menos se la espera. Y así ha ocurrido con Touriño. Le veíamos un hombre poco original al presidente de la Xunta. Parecía un político gris, ajeno a la chispa de la creatividad, que en punto a renovación se había limitado a la de su parque de automóviles y su despacho. Pero hete aquí que se descolgaba ante Zapatero con una propuesta que llamaba la atención: que el resto de España pague a Galicia los costes que conlleva manejar un idioma distinto. O sea, quiere pasar a otros la factura de la coacción lingüística, una cuenta que su Gobierno con los nacionalistas ha engordado ostensiblemente.

De extenderse ese pintoresco criterio de financiación autonómica, se daría la paradoja de que los gastos destinados a la "lengua propia" fuesen abonados por los que utilizan la "lengua ajena". Es más, lo que reclama Touriño se concreta en que un señor de Toledo pague impuestos para que su estancia en Galicia, País Vasco, Cataluña y un cada vez más largo etcétera, le resulte lo más complicada posible. Un desequilibrio que puede corregirse en parte si, como ha propuesto Santiago González en El Mundo, las regiones castellanas exigen cobrarles a las otras unos derechos por usar como koiné el español.

Ante la prensa de Madrid, y expresándose en su propia lengua, que no en la "lengua propia", Touriño argumentó que el "hecho diferencial" lingüístico encarece la prestación de los servicios públicos. Quiso colar –y me temo que coló– la fantástica noción de que la Administración que él preside ofrece esos servicios en los dos idiomas. Naturalmente que no es así. La cooficialidad, en Galicia, es papel mojado. En la calle se hablan dos lenguas, pero en los predios de la Administración y sus amplísimos aledaños sólo una. No hay, por tanto, ningún coste añadido para la Xunta y sus tentáculos, ya que todo lo hacen exclusivamente en "gallego normativo".

Por lo demás, Touriño ha abierto un debate arriesgado para quienes como él trafican con el sentimentalismo del idioma. El debate sobre lo que cuesta la ingeniería lingüística y acerca de quién debe pagarla. Dado que la política de "normalización" ha despojado a la lengua de su condición de instrumento de comunicación para convertirla en signo de comunión, es hora de que sean los "creyentes" quienes financien tal empeño. Que cada palo aguante su lengua.

Que actúe el fiscal
José Antonio VERA La Razón 30 Diciembre 2008

El descaro con el que algunos de los actuales gestores de la política lingüística de la Generalitat asumen las reiteradas sentencias de los tribunales que les obligan a ofrecer la opción de estudiar en español a aquellos padres que así lo soliciten para sus hijos no debería pasar desapercibido. No puede ser que se salten la ley quienes deben velar por su cumplimiento.

Lo ha dicho con claridad el Supremo ahora, y antes el Superior de Cataluña en tres ocasiones. Se debe garantizar la posibilidad de escolarizar en castellano a aquellos niños que tengan a esta lengua como materna. Es una cuestión de equidad. El informe Pisa ha puesto en evidencia la realidad del fracaso escolar de los pequeños castellanohablantes que son obligados a hacer la inmersión en catalán en primaria. Además, están en desventaja con relación a los del resto de España.

Pero a los responsables de Educació les entra esta melodía por un oído, y por el otro les sale. Y dicen con gran descoco que no piensan cambiar en nada la actual política de aprendizaje «sólo en catalán». En vista de lo cual, me pregunto: ¿para qué sirve la alta inspección del Estado? Por lo que se ve, para que cobren unos cuantos funcionarios que no se ocupan de nada.

Bien haría la Fiscalía en emprender ya acciones contra los políticos que reiteradamente se ríen de la norma y de la Justicia, y en pedir que sean inhabilitados como gestores públicos quienes están incapacitados para ejercer la actividad administrativa con respeto a los ciudadanos y a las leyes.

Afirma que preguntar qué idiomas entienden los alumnos es cumplir la sentencia
La Consejería de Educación catalana no cumplirá la sentencia del Supremo
Los responsables de Educación indicaron a LA RAZÓN que no variarán su hoja de preinscripción, por lo que desobedecerían al TS.
Joan Planes La Razón 30 Diciembre 2008

Barcelona– La Consejería de Educación de la Generalitat de Cataluña no piensa cambiar, de cara al próximo curso escolar 2009-2010, su hoja de preinscripción para alumnos. En ella sólo se pregunta a los padres que indiquen los idiomas que entienden sus hijos, contradiciendo la Ley de Política Lingüística aprobada en 1999 por el Gobierno catalán, que indicaba que «los niños tienen derecho a recibir enseñanza en su lengua habitual».

Fue aprobarse dicha ley y desaparecer en las hojas de preinscripción escolar la posibilidad de educar en castellano, hecho que se ha mantenido en las dos Legislaturas del tripartito formado por PSC, ERC e ICV.

El pasado sábado, el Tribunal Supremo otorgó la razón a anteriores sentencias del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC), que ya en 2004 recordó al departamento de Educación catalán que debía obedecer la ley aprobada por su Ejecutivo.

La Generalitat obedece
Tras hacerse pública la sentencia del TS, el consejero de Relaciones Institucionales y Participación Ciudadana de la Generalitat, Joan Saura, señaló que «acatarían la sentencia del Supremo», pero, no obstante, recordó que «no afectará a nuestra política de inmersión lingüística».

Fuentes de la Consejería de Educación aseguraron a LA RAZÓN que «esta sentencia del Supremo ya está en marcha desde 2004, cuando el TSJC estimó en parte el recurso de Convivencia Cívica Catalana (CCC)». Añadieron además que, a su juicio, el hecho de preguntar a los padres el idioma que entienden sus hijos casi equivale a cuestionar por la escolarización de los alumnos y cumple el citado artículo 21.2 de la Ley de Política Lingüística, que indica que «todos los alumnos tienen el derecho de recibir enseñanza en su lengua materna».

De esta manera, el departamento de Educación dejó claro que, a su juicio, llevan cuatro años cumpliendo con la sentencia del TS y que no tienen ninguna intención de modificar la hoja de preinscripción escolar, que irónicamente incluye el artículo 21.2 de la normativa catalana. Falta por ver cómo se traduce la contradicción entre Saura y el departamento de Educación. De momento, las mismas fuentes de la Consejería afirmaron que «no queremos separar a nadie por motivos lingüísticos», e insistieron en que la casilla sobre la comprensión de y/o castellano existe desde 2006. Hasta el momento, el TS otorga la razón a las resoluciones del TSJC, que recordaban que el propio Gobierno catalán incumplía su misma ley.

La Generalitat ha ignorado todas las sentencias
J.P. La Razón 30 Diciembre 2008

BARCELONA- La actual Consejería de Educación está dirigida por Ernest Maragall (PSC), y anteriormente por Marta Cid (ERC). Ambos consejeros no modificaron ni un ápice la política lingüística de la última Legislatura de CiU, que contradecía la Ley de Política Lingüística de la propia Generalitat. No han servido de nada las múltiples protestas que ha sufrido el departamento. Dos entidades, Convivencia Cívica Catalana y Asociación por la Tolerancia, han protestado muchas veces contra esta política, con manifestaciones incluidas, pero de nada ha servido. El incumplimiento de la Consejería ha ido más allá e incluso se desobedeció al Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC), que en diversas sentencias obligaba al departamento a seguir las pautas indicadas en la citada ley. El caso puede repetirse con el Supremo.

La Generalitat incumple por sistema las sentencias judiciales sobre el castellano
El Supremo obliga a la Generalitat a ofrecer educación en castellano en los colegios públicos | YOLANDA CARDO
I. ANGUERA | BARCELONA ABC 30 Diciembre 2008

Los portavoces del PP catalán, Ciudadanos (C´s) y UPyD, la formación que lidera Rosa Díez, coincidieron ayer en dar nula credibilidad al respeto de la Generalitat por las decisiones judiciales especialmente en materia de política lingüística. Las tres formaciones recordaron que el Gobierno catalán ha inclumpido sistemáticamente la ley en esta materia y advirtieron al tripartito de que velarán porque cumpla a rajatabla la sentencia del Tribunal Supremo.

El fallo, conocido el sábado, obliga al Gobierno catalán a incluir en los formularios de preinscripción escolar la casilla sobre la lengua materna del niño. Una condición que consideran ineludible para cumplir con el mandato legal de permitir la elección de la lengua de primera enseñanza de los alumnos hasta los 8 años.

La presidenta del PP catalán, Alicia Sánchez-Camacho, advirtió ayer que su formación «velará por el cumplimiento» de la sentencia y reclamó al ejecutivo de Montilla que «cumpla una ley aprobada por el Parlamento». La dirigente popular señaló que el Gobierno regional ni siquiera puede escudarse en el argumento de la imposición externa, puesto que es la Ley de Política Lingüística aprobada por la Cámara autonómica en 1998 la que obliga a la Generalitat a permitir que los padres puedan escoger la lengua de la primera enseñanza de sus hijos.

Sin trampas ni excusas
Sánchez-Camacho advirtió al tripartito «que no busque caminos trampa ni excusas» para no aplicar la sentencia y que habilite los medios para que se cumpla la ley. «Como madre», concluyó la dirigente popular, «espero poder escolarizar a mi hijo en su lengua materna el próximo curso».

Por su parte, el diputado de C´s Antonio Robles recordó que existen tres sentencias «clave» de los tribunales que ponen de manifiesto «los atropellos de la política lingüística» de la Generalitat. Robles se refirió a los fallos del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña sobre la aplicación del Decreto de la tercera hora de castellano en Enseñanza Primaria, la prohibición de utilizar el catalán de forma exclusiva en las actividades de acogida matinal de las escuelas públicas y concertadas y la que ahora ha ratificado el Supremo, sobre la inclusión en los formularios de preinscripción de una casilla que permita especificar la lengua materna del alumno.

Robles cree que la sentencia del Supremo insta a la Generalitat a velar «para que los derechos que contempla la ley no sean meramente teóricos o ilusorios» y se mostró convencido de que el Alto Tribunal «se cura en salud porque prevé lo que siempre han hecho todos los gobiernos de la Generalitat, es decir, aparentar el cumplimiento del derecho y conculcarlo en la práctica».

El diputado de C´s aseguró que su partido «ayudará a todos los padres que hayan pedido y no hayan conseguido que sus hijos sean escolarizados en castellano desde los 3 a los 8 años para que exijan al Gobierno de Montilla el resarcimiento por los daños y perjuicios derivados del incumplimiento sistemático de la ley».

Unión Progreso y Democracia (UPyD) fue un paso más allá al abogar por una movilización social para obligar al Gobierno catalán a dar cumplimiento al fallo. La formación de Rosa Díez no concretó el formato de esa movilización, que deberían liderar entidades civiles como Convivencia Cívica Catalana -autora de la demanda contra la Generalitat que ahora ha sido ratificada por el Supremo- con el apoyo de los partidos. De momento, se debate sobre la convocatoria de un acto en la plaza de Sant Jaume.

Ibarretxe, diez años

MANUEL MONTERO El Correo 30 Diciembre 2008

El 30 de diciembre de 1998 Ibarretxe fue nombrado lehendakari por primera vez, tras haberlo elegido el día anterior el Parlamento vasco. Se cumplen diez años de experiencia institucional del soberanismo, cuyo punto de partida, tres meses antes, fue el Pacto de Lizarra, la congregación de todos los nacionalistas incluyendo ETA. Auguraba entonces el lehendakari que la que se iniciaba iba a ser «la legislatura de la paz». No lo fue. Parecido vaticinio se repetiría al abrirse las dos legislaturas siguientes, también con un fracaso rotundo.

La década de Ibarretxe no ha sido la de la paz. Ha sido sobre todo la de un Gobierno soberanista, continuidad de Lizarra. Hubo un momento crucial, cuando se terminó la tregua de 1998 y reventó así la colaboración entre PNV, EA y ETA. El nacionalismo moderado no abandonó la vía soberanista, pero hubo un cambio. Hasta entonces confiaba en que la acumulación de fuerzas nacionalistas (políticas, sociales, sindicales, culturales, municipales...) lograse transformar el sistema político, aunque nunca estuvo claro el mecanismo por el que lo conseguiría. Cuando ETA volvió a atentar, los caminos soberanistas quedaron encomendados al Gobierno vasco, no a aquella suma de partidos y grupos.

Desde ese momento Ibarretxe se convirtió en el mentor del soberanismo. Herencia de Lizarra, su gestión ha priorizado la unión de todos los nacionalistas. Lo hizo repudiando el terrorismo, del que la izquierda abertzale nunca ha renegado. De ahí se derivaban contradicciones. Se solventaron mediante apoyos políticos y por la vía de combinar las condenas genéricas a ETA con la adopción de las tesis batasunas sobre los derechos humanos. Los de las víctimas quedaron subsumidos en una amalgama en la que forman un todo incomprensible asesinos, presos, víctimas, extorsionados.

Otra clave de su acción gubernamental ha sido la búsqueda, a cualquier coste, de avances soberanistas, sin que se atisbase tampoco cómo se darían. Hasta la fecha esta política ha tenido un único efecto nítido, la deslegitimación nacionalista del Estatuto de Gernika. Salta otra contradicción: ha cuestionado la única base jurídica cierta del autogobierno, si se desechan las fabulaciones por las que el cargo de lehendakari depende de una suerte de soberanía preestatutaria y preconstitucional, casi pre-histórica.

La dirección del soberanismo ha llevado al lehendakari y su entorno a crear o difundir toda una serie de conceptos nuevos o apenas usados antes. Se apoderaron de su discurso, formando un metalenguaje, un argot con pretensión de validez universal, pese a su contenido rigurosamente nacionalista: normalización política, derecho a ser, derecho a decidir, libre asociación, pueblo vasco con identidad, 'todos los derechos humanos', territorialidad, 'pacificación', ámbito vasco de decisión... En torno a tales términos ha girado la política vasca, por la creencia soberanista de que los pueden compartir quienes no son nacionalistas.

Al encabezar el soberanismo, el lehendakari se vio abocado a definir proyectos específicos. El PNV abandonaba así su tradicional ambigüedad, que le había sido rentable en términos electorales y políticos, y quedaba a la intemperie, emprendiendo un camino de difícil retorno. Primero fue el plan Ibarretxe, después las expectativas de 'normalización' (a través de una mesa de partidos, cuando la última tregua), por fin el proyecto de referéndum/consulta. Nada ha llegado a ningún puerto, todo se ha ido estrellando, relegado en callejones sin salida, mientras la gestión gubernamental quedaba en un segundo plano frente a tales esfuerzos, para terminar al desgaire, como se ve estos días.

El lehendakari ha tenido un respaldo (decreciente) del conjunto de los nacionalistas -cuando ha sido necesario la izquierda abertzale le ha dado su apoyo, siempre precario y a veces humillante-, pero nunca ha logrado vislumbre de éxito, voluntarismos al margen. Su política soberanista no ha servido tampoco para que se acerque a la democracia la izquierda abertzale, que la ha visto como excusa para mantener su lucha antisistema, además de considerar como un éxito propio la radicalización del otrora nacionalismo moderado.

Suele apuntarse en el debe del lehendakari la fractura entre nacionalistas y no nacionalistas, que en estos diez años se ha ahondado, con tensiones antes inimaginables. Es una crítica injusta. No podría considerarse tal circunstancia un fracaso del lehendakari. Por una razón: ha gobernado sólo para el nacionalismo y nunca ha intentado acabar con la crispación nacionalistas/no nacionalistas. No ha entrado en sus objetivos, a juzgar por su discurso y su política. Seguramente al lehendakari le gustaría que tal escisión no existiese, pero porque los no nacionalistas reconociesen a los nacionalistas como la representación legítima del País Vasco y aceptasen sus reglas de juego políticas, sociales y culturales.

Más llamativa resulta otra circunstancia. En la unión tácita de esquemas soberanistas provenientes del nacionalismo moderado y del radical, las propuestas concretas de estos diez años se asemejan más a lo que sostenía la izquierda abertzale antes de 1998 que a las del 'nacionalismo moderado' (el PNV), pese a que es mayoritario dentro del nacionalismo.

Los conceptos rupturistas que se incluyeron en el plan Ibarretxe coinciden con los del radicalismo abertzale, genéricamente y en aspectos concretos. Lo mismo puede decirse del referéndum que vino después. Su evocación entraba en el discurso desestabilizador -e instrumental- de HB, pero no formaba parte, antes de 1998, de las expectativas que solía levantar el PNV. Cabía dentro de su ortodoxia doctrinal, pero no era el tipo de ideas que usaba ni formaba parte de sus programas políticos, no digamos electorales. Repásese la ponencia política de su Asamblea Nacional de 1995, en vísperas de que se desencadenase todo. Hablaba de la articulación cultural del pueblo vasco y de la autonomía económica como la tarea para los siguientes cinco años, no de otra cosa. El propio Ibarretxe en su investidura de 1998 se refería a los cambios en la estructura política que se derivarían de la construcción europea, un esquema por entonces habitual, junto a una confusa referencia al 'ámbito vasco de decisión'.

El autodeterminismo del plan Ibarretxe, la idea de la mesa de partidos normalizadora o el proyecto de referéndum deben conceptual y políticamente más a la izquierda abertzale que al PNV, que paradójicamente los abrazó y abanderó. El pacto soberanista fue así peculiar. La mayoría (el nacionalismo moderado) asumió las nociones de la izquierda abertzale, minoritaria, que además no se integró en esta vía política.

Diez años después de que Ibarretxe fuera elegido lehendakari pesa como una losa este diseño del soberanismo. Genera una situación espesa, sin luz al final del túnel, pero con posibilidades de coagular y perpetuarse, pues todo lo que puede ir a peor puede ir a peor.

DEBERÁ INDEMNIZARLE CON 900 EUROS
Condenan al militante del PNV que propinó una patada en los testículos a Antonio Aguirre
El militante del PNV, Alejandro Aranburu, deberá indemnizar con 900 euros al miembro del Foro de Ermua, Antonio Aguirre, después de que en 2007 le propinase una patada en los testículos en la salida del Tribunal Superior de Justicia del País Vasco.
Europa Press Libertad Digital 30 Diciembre 2008

900 euros es la cantidad con la que el militante nacionalista del PNV, Alejandro Aranburu, deberá indemnizar al miembro del Foro de Ermua, Antonio Aguirre,después de propinarle una patada en los testículos a la salida del Tribunal Superior de Justicia del País Vasco. Los hechos se produjeros durante la celebración del juicio contra el lehendakari Juan José Ibarretxe.

El 26 de marzo de 2007, simpatizantes del PNV y del Foro de Ermua se concentraron a la salida del Tribunal en el que declaró Ibarretxe por sus reuniones con Batasuna-ETA. A la salida, se produjeron incidentes que acabaron con Aguirre en el suelo después de que un individuo le propinara una patada en los genitales. Más tarde, el agresor pudo ser identificado como militante de la formación nacionalista.

La titular del Juzgado de Instrucción número 3 de Bilbao condenó este a Aranburu a pagar una multa de 480 euros y una indemnización de 420 euros al miembro del Foro Ermua como responsable de una falta de lesiones.

La jueza, tras llegar a un acuerdo la Fiscalía y todas las partes, condenó a Aranburu a pagar una multa de 40 días a 12 euros por día como responsable de una falta de lesiones en la persona de Antonio Aguirre, lo que supone 480 euros, y, como responsable penal subsidiario, a una pena de un día de privación de libertad por cada dos cuotas insatisfechas. Además, el militante del PNV deberá indemnizar al miembro del Foro Ermua con 420 euros por los días que estuvo impedido para realizar su trabajo como consecuencia de la agresión. También deberá abonar un cuarto del coste procesal.

Huevos a 900 euros
Redacción Minuto Digital 30 Diciembre 2008

En el País Vasco es bien barato patear los testículos a una persona, unos 900 euros. A este precio, serán muchos, con seguridad, lo que se lancen a la caza del español para patearle.

La titular del Juzgado de Instrucción número 3 de Bilbao condenó hoy al militante del PNV Alejandro Aranburu a pagar una multa de 480 euros y una indemnización de 420 euros al miembro del Foro Ermua Antonio Aguirre como responsable de una falta de lesiones tras propinar una patada en los testículos cuando el lehendakari, Juan José Ibarretxe, fue a declarar ante el TSJPV el 26 de marzo del pasado año por supuesta desobediencia por reunirse con Batasuna.

El Juzgado de Instrucción número 3 de Bilbao celebró hoy el juicio contra Alejando Aranburu, acusado de una falta de lesiones por dar una patada en los testículos al miembro del Foro de Ermua Antonio Aguirre. Aguirre, Iñaki Ezkerra y el presidente de ‘Dignidad y Justicia’, Daniel Portero, por su parte, se sentaron también en el banquillo de los acusados por presuntos desórdenes públicos.

Los hechos se remontan a 26 de marzo de 2007, cuando el lehendakari, Juan José Ibarretxe, fue a declarar por segunda vez ante el juez instructor de la causa abierta contra él por supuesta desobediencia al haberse reunido con Batasuna. También comparecieron ese día ante el Tribunal Superior de Justicia del País Vasco (TSJPV) los miembros de la formación ilegalizada Arnaldo Otegi y Rufi Etxeberria.

En la puerta principal del Palacio de Justicia se concentraron simpatizantes y dirigentes del PNV, EA, EB-Berdeak y Aralar en protesta por el encausamiento de Ibarretxe, mientras que, en la parte de atrás, lo hicieron simpatizantes de la izquierda abertzale que esperaron a que Otegi y Etxeberria declararan.

A la salida de la sede judicial de los abogados y representantes del Foro de Ermua y Dignidad y Justicia -ambos colectivos ejercen la acusación popular en este procedimiento penal-, se produjeron incidentes y Antonio Aguirre denunció que había recibido una patada en los genitales por parte de una persona que fue identificada, posteriormente, como Alejandro Aranburu, consejero municipal del PNV.

ACUERDO ENTRE LAS PARTES
La jueza, tras llegar a un acuerdo la Fiscalía y todas las partes, condenó a Aranburu a pagar una multa de 40 días a 12 euros por día como responsable de una falta de lesiones en la persona de Antonio Aguirre, lo que supone 480 euros, y, como responsable penal subsidiario, a una pena de un día de privación de libertad por cada dos cuotas insatisfechas.

Además, el militante del PNV deberá indemnizar al miembro del Foro Ermua con 420 euros por los días que estuvo impedido para realizar su trabajo como consecuencia de la agresión. También deberá abonar un cuarto del coste procesal.

Por su parte, Antonio Aguirre, el ex presidente del Foro de Ermua, Iñaki Ezkerra, y el presidente de Dignidad y Justicia, Daniel Portero, quedaron absueltos de una supuesta falta de desórdenes públicos que les imputó la Ertzaintza, aunque tendrán que hacer frente al pago de las tres cuartas partes del coste del proceso.
 

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