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Recortes de Prensa    Lunes 12 Enero 2009

CARRERA A LA MONCLOA
Un ventajista ZP nos la juega parapetado en la asfixia autonómica
Antonio Martín Beaumont elsemanaldigital  12 Enero 2009

Cuando Manuel Fraga gobernaba Galicia, lo hacía como si él mismo y el PP fuesen a estar en el sillón de mando por los siglos de los siglos. Claro, ¿cómo alguien podía dudar de la españolidad de unas leyes que hacían los gobiernos del inventor del "España lo único importante"? Así, por ejemplo, surgieron leyes como la de normalización del gallego, que sirven lo mismo para un roto que para un descosido.

Don Manuel y el PP, como es natural, salieron del Palacio de Raxoy. Y quienes le sustituyeron -socialistas y nacionalistas-, ahora, utilizan la ley Fraga de la lengua autonómica para discriminar el castellano.

¿Entonces? Pues Alberto Núñez Feijoo y sus nuevos populares gallegos, ciertamente, con dificultad, con mucha dificultad, pueden patrocinar allí uno de los principios que defiende el PP en toda España.

Igual ocurre estos días con el modelo de financiación autonómica. Otro espacio de desacuerdo entre Gobierno y oposición en el que ni el PSOE quiere contar todo lo que sabe, ni el PP puede hablar alto y claro. ¿Por qué? Porque los barones populares parecen tener las manos atadas, por las necesidades de dinero para sus ciudadanos, frente a la maraña tejida hábilmente por José Luis Rodríguez Zapatero.

¿Quién gana con esta situación? Los que antes que unos euros más o menos para una Autonomía u otra, lo que de verdad buscan es implantar en este país un modelo de Estado, que no es, desde luego, el de la Carta Magna de 1978. Así de sencillo. Nos lo cuenten como nos lo quieran contar.

¿Hablaron de esto en el almuerzo del pasado jueves en Génova los presidentes autonómicos del PP con Mariano Rajoy, María Dolores de Cospedal, Javier Arenas y Cristóbal Montoro? Seguramente sí. ¿Y qué decidieron? Pues firmar el papel que ponga sobre la mesa Zapatero, aunque sin demostrar en público entusiasmo y no removiendo, "bajo ningún concepto", el meollo de la cuestión.

La descentralización autonómica de 1978 está más que terminada. En cuanto a competencias no sólo se ha alcanzado el límite constitucional sino que, por vía de delegación, se ha ido más allá. Hay Estados federales menos descentralizados que el nuestro. Y el Estatut de Cataluña ha propiciado que esta ronda de financiación autonómica se convierta en un escaparate del nuevo modelo de Estado español. Actualmente se habla ya de transferir a las Comunidades Autónomas para recaudar y gestionar el 50% del IRPF y el IVA y el 58% de los Impuestos Especiales. A partir de aquí la negociación entre el Estado y las Comunidades Autónomas, en cualquier caso, será de igual a igual.

La soberanía financiera de las Comunidades es una realidad; mientras, la viabilidad del Estado está puesta en entredicho y durará hasta que las Autonomías lo consideren necesario. De hecho, el Estado español va a quedar para garantizar la seguridad interior y exterior y para las relaciones internacionales. Para poco más van a dar los recursos de los que dispondrá.

España, con este modelo de financiación autonómica, se convierte en un Estado confederal. Sí, confederal. No es ya el Estado el que delega, transfiere o concede a todos lo mismo, sino un grupo de dieciocho interlocutores, de los cuales Zapatero es uno más. El verdadero cambio de estos días no es que las autonomías tengan más o menos dinero. Lo decisivo es que esa España constitucional, "nación única e indivisible", es historia por una decisión muy personal, sin luz ni taquígrafos, de políticos. Unos, sabiendo donde van; los otros, asfixiados por la falta de dinero.

Desmadre nacional
Daniel Martín Estrella Digital 12 Enero 2009

Escribe Vasili Grossman en Todo fluye, su testamento literario, que Rusia, después de vivir durante mil años en la esclavitud, estaba destinada a seguir siendo esclava bajo la Unión Soviética. España vive desde hace quince siglos sometida a un extraño despotismo donde los gobernantes -salvo honrosas excepciones como Castelar o Maura- se preocupan sólo de sus propios intereses y no de los de un pueblo que, entre jaranas, protestas y reyertas, ha aprendido a vivir al margen de una ley que rara vez se ha aplicado.

Así, en el 2009, vemos cómo cada cual hace lo que le viene en gana mientras los políticos miran hacia otro lado. Los pilotos de Iberia y los controladores de AENA hacen huelgas encubiertas sin que les pase nada. Los jueces toman nota y están dispuestos a poner en peligro la existencia del Estado a costa de su propio bienestar. La crisis es de las buenas, pero en Moncloa -cuyo principal portavoz, José Blanco, es tan sólo miembro de un partido- siguen mirándose el ombligo con el único objetivo de seguir en el poder, y quizás por eso su prioridad es reformar la financiación autonómica. Los perjudicados son los españoles que, entre la resignación y la picaresca, siempre sobreviven a los desmanes de sus grandes prohombres.

El Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero tiene bemoles. El presi es un hombre sin contenido, ideas ni escrúpulos, y a su inane sombra crecen espantajos sin cerebro como Magdalena Álvarez, fanáticos sin causa como Bibiana Aído y listos sin moral como Alfredo Pérez Rubalcaba. Curiosamente, este Gobierno me recuerda mucho a los tiempos de José María Aznar: como su predecesor, Zapatero se rodea de individuos con una inopinable menor capacidad intelectual, no tiene oídos para lo que ocurre a su alrededor, gobierna a empellones sin fundamento y sin interés en arreglar los grandes problemas de España: Justicia, Educación, cohesión nacional, productividad, desempleo, asentamiento de mafias extranjeras, inmigración ilegal...

Por ejemplo, la última nevada dejó en calzones a las muchas administraciones que se vieron envueltas en el vendaval. El clima no respeta las fronteras autonómicas, pero al día siguiente Zapatero defendió la mayor autonomía de las regiones frente al poder central aunque vaya contra toda lógica. Era lo que interesaba en la precampaña gallega; la realidad no importa. Aznar habría hecho más o menos lo mismo.

Quizás por eso la principal línea argumental -que no idea ni ideología- del actual PSOE es dejar claro que ellos no son el PP, a su entender un monstruo devorador de derechos humanos. Con Zapatero sólo los gays han salido beneficiados, y entre multas, puntos, odios -al humo y a la libertad- y ataques a nuestra conciencia moral, los ciudadanos hemos sido sistemáticamente perseguidos. Pero, gracias a esa propaganda monclovita que tanto me recuerda al NoDo franquista, los tiempos zapateriles parecen un paraíso de libertad e imperio de la ley.

Frente a este Gobierno que NO es del PP, el partido de la oposición vive una siesta permanente. No tiene línea argumental, y sólo protesta algunas medidas que afectan a aspectos marginales de nuestra convivencia. La Educación, por ejemplo, es un asco, pero los populares se preocupan tan sólo por las asignaturas de Religión y de Educación para la Ciudadanía. Interior y Fomento hacen aguas, pero lo fundamental para estos magos de la nada es el acento de Magdalena Álvarez. Y cuando gobiernan, caso de Esperanza Aguirre o Alberto Ruiz-Gallardón, toman medidas más socialdemócratas que los "bandoleros" socialistas. Por no hablar de su empeño en proteger a los culturetas del índice en la ceja.

Los únicos partidos consecuentes son los nacionalistas, entre los que incluyo algunas franquicias autonómicas de PP y PSOE. Tan sólo quieren más poder, canonjías y pelas, muchas pelas, como si fuesen Manuel Godoy, el arquetipo del mal, ambicioso y pesetero gobernante español. Los nacionalistas dicen -con la boca pequeña y torcida, pues nunca lo dicen abiertamente- tener el deseo de la independencia, pero en el fondo saben que necesitan de España para existir, puesto que sin gigante abusón no habría enanos peleones y amantes de una supuesta libertad. El enemigo común es una de las principales bases ideológicas del mal endémico español.

Frente a este estado de las cosas de arriba, con gentuza que sólo piensa en su propio interés -coincidente siempre con el manejo del poder-, se encuentra una sociedad capaz únicamente de melifluas protestas contra algunos pocos despropósitos, mejor si son en el extranjero. El pueblo español nunca ha tenido sentido del Estado al que pertenece y sólo admira, temporalmente, a aquel que está en el poder en cada momento. Aunque le robe la cartera o le mienta descaradamente.

Si a un niño ni los padres ni la escuela le enseñan lo que es la disciplina, el civismo, la moral, el sentido de la autoridad y el respeto a lo común, el niño terminará, nunca mejor dicho, desmadrándose. Los compatriotas de Grossman sólo han conocido, durante un milenio, la esclavitud de la madrecita Rusia. Así, siguen sometidos al yugo de un nuevo zar, Vladimir Putin. En España, desde los últimos tiempos del Imperio Romano, hemos vivido creyendo que el poder tiene derecho a todo. Nuestro histórico desmadre, tan inherente a nuestra esencia como el aceite de oliva, forma parte de nuestra forma de ser y existir. Somos la madre de todos los desmadres y, aun así, seguimos aquí. La Historia no es, ni mucho menos, una ciencia exacta.

dmago2003@yahoo.es

El arte de NO gobernar
Antonio Pérez Henares Periodista Digital 12 Enero 2009

El Gobierno de España no es en absoluto responsable del gobierno de España. Esa es la piedra angular del marketing político y el punto de partida esencial de los principios en que se sustenta el Agiprop (Agitación, Prensa y Propaganda) del zapaterismo triunfante. Lo maravilloso del caso es que el invento funciona. Y no sólo eso, sino que tiene abducida y seducida a una gran parte de la población dispuesta a decir amen a cualquiera de sus letanías, sin importarle que sea una cosa y la contraria o que les conduzca a debacles económicos, despilfarros e incompetencias . Siempre y cuando el apóstol sonría y agite arcangélicamente sus manitas, el spot esta cuadrado.

En verdad, una vez convencida la ciudadanía de que el Gobierno no es responsable de gobernar, que ese cáliz no le corresponde y sus amarguras no tiene él porque apurarlas, todo lo demás esta sobrevenido. Todo los problemas inherentes a tan penosa tesitura quedan resueltos. Si los ciudadanos asumen que al Gobierno no le caben exigencia sobre la acción de gobernar, ya puede entonces este dormir tranquilo y dedicarse a actuar en política como Disney con respecto a la naturaleza. Una visión tan mema como terrible y maniquea, tan falsa como arrolladora. Unos animalitos son los buenos y otros son los malos. Por supuesto, Zapatero es el jefe de los animalitos buenos, cargados de buenas intenciones y que quieren la paz en el bosque donde todos serán hermanitos y jugaran al corro de la patata con los enanitos de las setas. Y, esa es la segunda y perfecta derivada, cualquiera que se salga del guión del cuento, será un ogro terrible que se come a los niños crudos. Como poco.

El cuento es muy simple pero en ello radica su eficacia. No hay quien logre escaparse ni de su tejido ni de sus moralejas. Los “malos” nunca pueden ser ellos ni tener nada que ver en los problemas y aún menos en sus soluciones. De la economía española ya es sabido que no corresponde a nuestro ejecutivo ni tiene nada que decir el señor Solbes sobre la catástrofe y el paro. El culpable es el troll Bush presidente de los orcos mundiales. De las obras publicas, las carreteras, los aviones nada hay que reclamar a Magdalena Alvarez pudiéndose exigir responsabilidades, eso si, a muchos: desde el “hombre del tiempo” a Iberia pasando por Gallardón y Esperanza Aguirre vasallos todos ellos del “señor oscuro”. De Industria cualquiera menos Sebastián dedicado a la bombilla, en Educación las reclamaciones al maestro y a los curas cavernarios con sus pócimas y sortilegios. En Justicia a Bermejo no lo miren, vuelvan sus inquisidores ojos donde deben: a la cofradía de brujos de las togas y así hasta algunos departamentos que han logrado la placidez de que la ciudadanía ni siquiera se pregunte por su existencia ni sepa a que se dedican sus ministros o ministras, por utilizar el lenguaje políticamente correcto, excepto que lo son.

Las recetas de Rajoy
Cualquiera con un mínimo instinto de la supervivencia política, ya andaría dirigiendo la respuesta airada de la sociedad civil ante el contubernio contra la economía de mercado del Partido de los Banqueros, también conocido por PSOE.
José García Domínguez Libertad Digital 12 Enero 2009

Quién sabe, quizá algún día llegue a presidir la ONCE. Pero lo cierto y seguro es que jamás dirigirá el Gobierno de la Nación. No. Con esa minusvalía congénita suya, imposible. ¿Cómo habría de lograrlo si tiene delante de sus mismísimas narices a un elefante de doscientos cincuenta mil kilos, una aberración contra natura que pesa el 25 por ciento del PIB español, y no lo ve? Porque ni lo ve. De ahí esas fórmulas magistrales, directamente extraídas de la botica de Babia, que ha explicado al director de ABC con tal de curarnos de la crisis.

"Hasta ahora es evidente que ni las pequeñas y medianas empresas ni las familias han recibido créditos, y por tanto la actividad económica está parada", le espetó el pretendido pretendiente a Ángel Expósito. En consecuencia, según Rajoy, lo prioritario debería ser... abaratar el despido. Es decir, hemos ofrendado en el altar de la Banca una cuarta parte de la riqueza de España, y ella la ha escondido en un calcetín sin ceder un solo euro ni a las empresas ni a los particulares; ergo, según el Homero de Pontevedra, el drama de la economía patria reside en que cuesta un dinero poner de patitas en la calle a la señora de la limpieza.

Pues que se lo haga mirar, como decimos en Cataluña. Tres millones de electores, seis mil al día, pasando por caja a firmar el finiquito, y la única idea fuerte que se le ocurre transmitir al Gran Ciego es que hay que facilitar aún más el despido. La única. Ya está. Punto. En fin, que le busquen un lazarillo. Lo necesita con urgencia. Un lazarillo y un perro guía. Cuánto antes, mejor. Porque, desengañémonos, lo suyo no tiene mucha pinta de admitir cirugía.

Y es que cualquiera con un mínimo instinto de la supervivencia política, ya andaría encabezando la gran manifestación de las clases medias por el nunca máis al chapapote financiero; dirigiendo la respuesta airada de la sociedad civil ante el contubernio contra la economía de mercado del Partido de los Banqueros, también conocido por PSOE. Cualquiera, claro, menos este don Mariano del turno pacífico, la retina atrofiada y la pachorra infinita. Lo dicho, con mucha suerte, a la ONCE.

Adenda:

Antes de pergeñar fantasiosas analogías en las barras de los bares mentando en vano los nombres de Keynes, Roosevelt y el New Deal, conviene acusar recibo de la siguiente evidencia histórica. Durante la Gran Depresión, las célebres ayudas del Gobierno americano se dirigieron a la gente corriente, no a los banqueros y a los tiburones de Wall Street. En concreto, Roosevelt destinó el equivalente a setecientos mil millones de dólares actuales a las familias que no podían pagar el recibo de la hipoteca, frente a unos doscientos mil dirigidos a adquirir acciones de entidades financieras en crisis. A recordar cada uno que sienta la tentación de establecer peregrinas comparaciones diacrónicas.

José García Domínguez es uno de los autores del blog Heterodoxias.net.

Motivos para creer
La política zapateril quiere sustituir el ciudadano informado, responsable y libre por el fan del partido, el que no le abandonará bajo ninguna circunstancia y que preferiría dejarse la vida antes de entregar su voto a la oposición.
José Carlos Rodríguez Libertad Digital 12 Enero 2009

Zapatero es un incomprendido. No para todo el mundo, claro está. Pero sí para más de uno de sus críticos. Prometió pleno empleo y el paro no ha dejado de subir. Supera con holgura los tres millones y el cuarto llegará antes o después. Dijo que la crisis era un invento neocón que jamás llegaría a un país con ansias infinitas de paz, como este, y hoy hasta los artículos de gastronomía hablan de ella. Negocia con los terroristas en nombre de la paz y azuza los viejos odios en nombre del consenso. Magdalena Álvarez es la versión progresista, alternativa, de la eficacia. Y Pepe Blanco, de la honradez. Pasado por la piedra de toque de la razón, del sentido común, ¿quién puede defender a este Gobierno? Eso piensa nuestro crítico; se llevará la duda a la tumba.

Bien, puede que el Gobierno de Zapatero no sea un ejemplo muy pulcro de la lógica, el buen hacer, el buen sentido y demás. Lo que no entiende nuestro crítico es que ni lo busca, ni lo necesita. Cualquier apelación a la razón es vana. Sobra, como un índice de términos en un diccionario.

Porque la política impuesta por los socialistas y tragada por Mariano Rajoy no es la del hacer, sino la del ser. No se trata de qué o cómo haga el Gobierno tal o cual medida, sino de quiénes son ellos, quiénes son la oposición y quiénes quieren ser los votantes. La política de Zapatero es radical no porque sea extrema, sino porque ha entendido muy bien cómo funciona la democracia de masas: lo importante no es ni la lógica de las medidas ni sus resultados, sino la identidad.

El objetivo es crear identidades propias y ajenas y forzar al votante a ser de unos o de los otros. Uno no deja de ser del Betis porque pierda varios partidos seguidos. La política zapateril quiere sustituir el ciudadano informado, responsable y libre por el fan del partido, el que no le abandonará bajo ninguna circunstancia y que preferiría dejarse la vida antes de entregar su voto a la oposición.

Que en gran parte el PSOE lo ha conseguido no es una novedad. Que los nacionalistas han triunfado en sus respectivas comunidades, no se le escapa a nadie. Pero aún le queda camino por recorrer. Lo que nos quieren dar los socialistas, nos lo han dicho ellos mismos, son motivos para creer, no para penar.

Elecciones gallegas
Bozal temporal a los radicales
El populismo de Anxo Quintana es más eficaz que el del anciano del PP. Siempre sonriente, nunca adusto, cultiva a los niños de sus escuelas (las galegoescolas), y danza como una peonza con las viejas del rural.
José Vilas Nogueira Libertad Digital 12 Enero 2009

Se inició la precampaña para las elecciones autonómicas gallegas. En campaña electoral los políticos suelen ser muy amables con toda la ciudadanía. Me siento tan querido por todos ellos, que es una pena que se acabe tan pronto, y de nuevo su sectarismo, sus abusos, su despotismo democrático, en fin, pongan tan rápido término a este cálido idilio.

A este propósito, recuerdo un comentario de un paisano que me hizo notar la conveniencia de que se celebrasen elecciones con mayor frecuencia. Pensé inicialmente que era un comentario irónico, pero pronto me di cuenta de que el hombre hablaba completamente en serio. Movido por un pragmatismo aldeano, observaba que con ocasión de las elecciones se inauguraban fuentes, caminos, carreteras y otras obras públicas, de donde razonaba, con lógica elemental, que cuantas más elecciones hubiese, de mayores y mejores obras públicas disfrutaríamos. Comparto la conclusión, aunque no las motivaciones. Carente de grandes necesidades materiales, ni públicas, ni privadas, mi gusto por las elecciones obedece más bien a carencias emocionales; quiero sentirme querido, aunque sea brevemente, por nuestros ilustres políticos, tan guapos y simpáticos ellos.

Volviendo a la cuestión inicial, los más madrugadores han sido los nacionalistas del Bloque (BNG). Ayer mismo presentaron sus candidaturas y su programa electoral. Su máximo líder, Anxo Quintana, sedicente candidato a la presidencia de la Xunta, hizo los honores "dirigiéndose a todos los ciudadanos gallegos, a los que son nacionalistas y a los que no lo son, a los que hablan gallego y a los que hablan castellano; cuenta con todos nosotros para pedirnos su apoyo". ¿Qué nos dará a cambio, a los no nacionalistas y a los castellanohablantes? No se sabe todavía, y no vayamos a estropearle la fiesta con ruines exigencias. De momento, y ya es magnanimidad, está dispuesto a aceptar nuestro heterodoxo voto.

Este Quintana ha heredado las mañas populistas de Fraga Iribarne. No juega al dominó por tabernas y cafetines de pueblo ni caza bichos más o menos exóticos, salvo el pulpo á feira, sabroso y saludable deporte nacional. Pero su populismo es más eficaz que el del anciano del PP. Siempre sonriente, nunca adusto, cultiva a los niños de sus escuelas (las galegoescolas), y danza como una peonza con las viejas del rural. Ligero de ideología, su pragmatisno le ha convertido en aglutinador y referente de la corriente hegemónica del BNG (tradicionalmente dividido en parcialidades muy ideologizadas). Sin embargo, por decisiva que sea su personalidad política, su papel sólo es posible gracias a un modus vivendi con la UPG (Unión do Povo Galego), especie de vieja guardia radical, incapaz, anclada en el mundo de las sombras, de dirigir abiertamente la organización del BNG, pero cuyo concurso resulta decisivo para su vertebración.

A esta sombría obediencia responden también otras organizaciones nacionalistas inter o suprapartidarias, tal la tristemente famosa Mesa por la Normalización Lingüística. Quintana les ha puesto ayer un bozal, con su apelación a los que hablamos castellano, pero sería un error pensar que no tenía su previo consentimiento. Un buen resultado electoral bien vale cincuenta días de penitencia.

José Vilas Nogueira es profesor emérito de la Universidad de Santiago de Compostela

Cejas franquistas
Manuel Molares do Val Periodista Digital 12 Enero 2009

Vuelven a manifestarse los artistas de la ceja. Contra Israel, pero realmente para que desviemos nuestra atención del terrible crecimiento del paro, sin paralelo en ningún país en relación con la población activa: es su manera de proteger de la irritación popular a quien tantas canonjías les concede, José Luís Rodríguez Z.

Están apoyados por los sindicatos, que en lugar de ocuparse de ese desempleo, como es su misión, quieren que se desentiendan de su desgracia el millón de parados de 2008, cada día 2.740 nuevos, y ahora más, en 2009.

Lo mismo hacen el PSOE, naturalmente, y sus aliados de la izquierda romántica cuya supervivencia económica depende de la continuidad de Rodríguez Z.

Crea mucho ruido informativo que condenen como genocida a Israel por defenderse del islamofascismo de Hamás. Una acción en la que caen inocentes porque los terroristas usan a la población como parapeto, disparando sus misiles desde escuelas, mezquitas y viviendas.

En esta situación, ha vuelto a configurarse la “España Eterna” de la que hablaban los jerarcas del Movimiento franquista: el poder buscando asuntos internacionales que desvíen los propios, los sindicatos apoyando el régimen, y la picaresca de artistas e intelectuales del régimen que se pegan a quien les da el canon de la SGAE, de ahí viene canonjía.

Más ruido: quienes apoyaron electoralmente a Z con el dedo arqueado imitando sus cejas circunflejas piden la ruptura de relaciones con Israel; exactamente, por los mismos motivos por los que Franco nunca las estableció.

Al resucitar la conspiración judaica a la que apelaba Franco tras el velo de la tradicional amistad hispanoárabe, artistas, sindicatos e izquierda romántica deberían reconstruir para Z los uniformes de la OJE y la bien armada escolta mora para engalanar los desfiles de su Alianza de Civilizaciones.

Cómo y por qué los partidos políticos traicionaron la democracia
Francisco Rubiales Periodista Digital 12 Enero 2009

Los partidos políticos nacieron con el fin de facilitar la participación de los ciudadanos en la política o, dicho de otro modo, para servir de intermediarios entre la sociedad y el poder, llevando con autoridad los deseos del pueblo hasta el gobierno.

De aquellos partidos-puentes ya no queda nada. Los partidos descubrieron pronto que les convenía más estar donde el Estado y decidieron que era más rentable "dominar" al ciudadano que representarlo ante el poder. Hoy ya han abandonado al ciudadano y se han incorporado tanto al Estado que se han apoderado de sus estructuras y recursos. Con ese comportamiento traidor, también han abandonado la democracia.

El blog La República Constitucional explica esa gran tragedia para la ciudadanía con rara precisión:

Finalizada la guerra mundial, el miedo a un retorno de las ideologías totalitarias, motivó el blindaje del Estado con normas constitucionales que, suprimiendo la representación política mediante el sistema proporcional, convirtieron a los partidos en órganos estatales y en titulares del poder constituyente (soberanía), reservándoles la potencia de reformar la Constitución. Afamados juristas alemanes defendieron la supresión de la representación política, en favor de la democracia directa que suponía, para ellos, la integración de las masas en el Estado de Partidos. Y sucedió lo que tenia que suceder, conforme a la naturaleza de un poder incontrolado.

La integración de los partidos de masas en el Estado no produce la de las masas, sino la de los partidos, y éstos no conforman la voluntad general, sino la voluntad de poder de la clase política. Su transformación en órganos estatales los hace enemigos de la libertad y amigos del orden público. La falta de representación de la sociedad separa el país oficial del país real. Un mismo afán estatal une a los partidos en un consenso negador de la política y de la posibilidad de control del poder. La justicia sobre lo político se imparte en función de las cuotas judiciales de partido. La corrupción no la causa la débil moralidad de los gobernantes, sino la impunidad de sus crímenes. La conciencia nacional se disuelve en convenios de reparto del poder territorial entre ambiciones nacionalistas. Y la información de la verdad no tiene espacio en unos medios de comunicación que viven pendientes de los favores empresariales de los partidos estatales.

Voto en Blanco

En el 1M estará D3M
Vicente A. C. M. Periodista Digital 12 Enero 2009

¿Cómo se ponen puertas al campo? La democracia es un sistema cuyo principal agujero de seguridad es que permite troyanos y que desde dentro se pueda tener la oportunidad para destruirla. Cualquier medida que atente contra las libertades y derechos individuales reconocidos en la Constitución será esgrimida como anti democrática. Es por ello que no va a ser nada fácil impedir que otra vez ETA vuelva a estar presente en el Parlamento de la C.A. de El País Vasco. La vez anterior fue premeditada y conscientemente admitida su presencia mediante la admisión de listas de una formación como ANV o PCTV que se sabía que pertenecían al entramado de ETA.

Ahora , parece que conviene a los intereses y a la jugada poner todas las trabas posibles para que no se burle una vez más la Ley. Da igual que se intuya o incluso se dispongan de pruebas más o menos circunstanciales. Lo cierto es que siempre puede haber listas de las llamadas “blancas” formadas por personas que no puedan ser relacionadas de modo indiscutible legalmente con ETA . Simpatizar no es lo mismo que pertenecer. Por eso, la tarea de las FFyCCSE y de los jueces va a ser muy dura y no creo que alcancen su objetivo en los cortos plazos disponibles, a menos que se incurra directamente en una interpretación subjetiva y poco escrupulosa de la Ley.

Da lo mismo que se llame D3M que Herri Aurrera o lo primero que se les ocurra. Una plataforma de ciudadanos libres es tan legal como lo pueda ser el propio PNV, el PSE o el PPV. El que no se condene expresamente la violencia o el terrorismo de ETA, podrá ser éticamente censurable para la mayoría, pero no es causa suficiente para la anulación de los derechos fundamentales de los ciudadanos. El que uno defienda el derecho a tener armas, no significa que quiera o intente hacer un mal uso de ellas. Un ateo tiene tanta libertad para expresar su opinión y defenderla como un creyente de cualquiera de las religiones que existen en el mundo.

Los pensamientos y las opiniones son libres, el límite está en las acciones y la vulneración de la Ley. Pero decir que se vulnera es una cosa y otra es demostrarlo. La Justicia se basa en la presunción de inocencia. Para condenar debe haber una base sólida basada en pruebas inculpatorias que no puedan ser cuestionadas. Desgraciadamente, tenemos demasiados ejemplos de sentencias en las que unas pruebas débiles y una argumentación fantasiosa han bastado para culpabilizar a sujetos cuya participación directa en los sucesos nunca fue demostrada.

Del 11M hemos pasado al D3M que podría haber sido el D1M ya que es el 1 de marzo cuando se celebran las elecciones. La diferencia es que en aquél 11M se logró un vuelco electoral con el mayor atentado terrorista de la Historia de España. Ahora el próximo 1M se intenta dar otro vuelco electoral y por eso el interés en no dejar esta vez que formaciones de terroristas se presenten sea con listas blancas, grises o negras. La hipocresía es mantener en los ayuntamientos a los mismos representantes de los que ahora se quiere silenciar.

¿Será capaz el Gobierno de impedir el desafío de ETA de presentarse a las elecciones? Me temo que no les va a dar tiempo.

PROCESO CONTRA IBARRETEXE Y LÓPEZ
Presiones para un juicio
Todos quieren decir a los jueces lo que deben hacer en una causa politizada desde el inicio
TONIA ETXARRI El Correo 12 Enero 2009

Desde que arrancó la instrucción de este juicio, la causa se ha caracterizado por la constante coacción política. Más que un juicio político, pues, se trata de un juicio bajo la presión política. Nadie es quién para decir a los jueces lo que deben hacer.

Pero el proceso contra Ibarretxe y López por haberse reunido con la ilegalizada Batasuna, se ha trocado en un concurso espontáneo de 'sabios' dispuestos a dar clases de magistratura desde posiciones esencialmente politizadas. En este proceso penal tan singular en el que dos asociaciones, ejerciendo la acusación popular, han sentado en el banquillo, sobre todo, al lehendakari, los magistrados no se han librado ni un solo momento de las presiones de quienes empezaron recusando a los jueces iniciales y, a pesar de haber logrado un cambio de los titulares, siguen insatisfechos queriendo colocar a los magistrados actuales en una verdadera olla a presión. Los juicios paralelos, las consideraciones políticas y los perfiles de los tres jueces de la causa se alternan en el escaparate como números de la ruleta.

Un juego de máxima tensión que no puede eludir ni el propio presidente del tribunal, Díaz de Rábago, de quien nadie objeta su capacidad profesional pero del que muchos quieren recordar su decantación pública en contra de la Ley de Partidos y su presencia en una manifestación de Elkarri. Ya no es que el espíritu de Montesquieu haya muerto, como anunció solemnemente el socialista Guerra hace años. Se puede visualizar sin esfuerzo que se respeta a la Justicia cuando sus sentencias son favorables a los intereses de determinados partidos. Si los jueces aplican la legislación y se atreven, como ha sido el caso hasta hoy, a sentar a todo un lehendakari en el banquillo de los acusados, algunos intentarán que pese sobre ellos el estigma de haber servido a intereses espurios. En sentido contrario, si el Tribunal Superior del País Vasco se hubiera dejado llevar por la corriente más asimilada en la comunidad autónoma y hubiera decidido dar carpetazo a la vista, a estas horas la Judicatura vasca estaría recibiendo un homenaje de marcado perfil patriótico.

En ese punto nos encontramos hoy, el 'día D' en el que la sala deberá decidir si sigue con la causa o archiva el caso. En este juicio, la propaganda nacionalista ha sido tan eficaz que ha cuajado en buena parte de la opinión la idea de que nos encontramos ante un proceso de persecución de la política del Dialogo, con mayúsculas. Cuando lo que está en cuestión en este proceso no es otra cosa que la Ley de Partidos, concebida para impedir que los grupos cómplices de bandas terroristas funcionen con la normalidad de un partido democrático más. ¿Esta Ley de Partidos (que no existía en anteriores procesos de negociación entre el Gobierno y ETA) se debe aplicar siempre o sólo en momentos en los que la coyuntura política 'aconseje la jugada'?

Ahí está la clave. No hay otra. Por eso, no les falta razón al PNV y a Batasuna cuando dicen que se está juzgando el juego político del diálogo. Y desde la barrera hay quienes se quedan con ganas de preguntar al lehendakari si en su política dialogante recibiría ahora en Ajuria Enea al alcalde de ANV de Azpeitia que, horas después del atentado contra el empresario Inaxio Uria, se negó a condenarlo. ¿O ahora el diálogo no sería políticamente rentable? El tribunal deberá decidir si la interpretación estricta de las normas choca, o no, con la consideración política de pasar por alto esas normas en tiempos excepcionales como el de la tregua. En cuanto al procedimiento, los que ven 'caso' recuerdan que la Sala de lo Penal del Supremo ya acordó que la sola personación de la acusación popular capacita al juez a seguir adelante con un procedimiento y llevar la causa a juicio oral «cuando nadie puede ejercer la acusación particular».

Y, en este caso, a diferencia del sumario Botín, parece lógico que nadie podía personarse como perjudicado directo por la existencia de esas reuniones. Con este ambiente político en los juzgados, sigue la campaña electoral. Tanto es así que se insiste en la idea, con escaso rigor por cierto, de que este juicio ha estado promocionado por la derecha. Dado que se suele asociar esa corriente ideológica con las siglas del PP, conviene matizar que, hoy por hoy, quienes han ejercido la acusación popular son dos asociaciones (Dignidad y Justicia así como Foro Ermua) que, de momento, no se presentan a las elecciones.

Que ni Rajoy ni Basagoiti están en las bambalinas de esta vista oral, por mucho que algunos sectores que están presionando sobre los jueces quieran dejar esa estela sobre el surco judicial.

Y sigue la campaña, también, fuera del Palacio de Justicia, donde se ha situado la izquierda abertzale para sacar pecho y ponerse de largo ante los focos al comunicar su intención de presentarse a las elecciones. Demokrazia hiru milloi se llaman. Como antes Herri Batasuna, Euskal herritarrok, Herritarren Zerrenda, Comunistas de las Tierras Vascas (EHAK) o ANV, sin ir más lejos. Otro de sus pulsos tradicionales. A las leyes en particular y al Estado democrático en general. En este juicio está en juego el futuro de los ciudadanos libres. Porque si en realidad se quiere perseguir a ETA, todo el mundo sabe ya a estas alturas de su abominable historia que la derrota del terrorismo sólo se logrará con una legislación firme, con seguridad jurídica y con independencia judicial. De ahí la trascendencia de un proceso en el que la vía para terminar con el terrorismo tiene que quedar libre de sospechas de que los jueces puedan ser manipulables y de que las leyes se aplican a la carta.

El pacifista
IGNACIO CAMACHO ABC 12 Enero 2009

LA justicia intrínseca de una causa está al margen de las intenciones de quienes la apoyan o combaten, pero si yo coincidiese en una manifestación con un terrorista me sentiría como mínimo inquieto; por muy seguro que estuviese de mis motivos, no dejaría de preguntarme en qué se pueden parecer a los suyos. Por supuesto que la presencia de Iñaki de Juana en una marcha por la paz para Gaza no invalida en absoluto la buena fe de quienes han asistido a ésa o a otras concentraciones similares; sin embargo, de algún modo debería interpelar la conciencia de los manifestantes la posibilidad de que a sus objetivos pueda sumarse un personaje tan poco recomendable. Porque hay gente con la que no se puede ir ni a coger duros antiguos, y cuando se producen esta clase de coincidencias es que, como diría Gila, alguien está manipulando a alguien. O alguien se está dejando manipular por alguien, y además es posible que ni siquiera le importe.

Claro que a lo mejor ocurre que, como apunta el lúcido colega Santiago González, el carnicero del comando Madrid es en efecto un pacifista de corazón tierno al que tan sólo Zapatero supo leer en el fondo de su alma blindada de acero. Acaso el presidente estaba en lo cierto cuando lo definió como un hombre favorable al «proceso de paz» -pronúnciese pazzzzzzz, ya saben-, y era nuestro cerrado encono justiciero el que nos impedía entender la certidumbre de su pronóstico visionario.

Algunas mentes retorcidas sugerirán que se trata de un pacifismo sobrevenido y selectivo, pero por algo se empieza. Ha bastado que la ley española permitiese al torvo matarife disfrutar de una merecida libertad para que aflore en él toda la conmovedora pasión de un activista comprometido y generoso. No en vano le acompañaron en la marcha de Belfast otros espíritus no menos compasivos y humanitarios como Patrick Magee, autor de un puñado de crímenes políticos por los que, al igual que al mirífico De Juana, jamás se le ha escuchado atisbo de contrición alguna. Pero, qué demonios, tampoco los judíos se arrepienten de sus bombardeos y algunos de sus dirigentes hasta reciben el Premio Nobel. Quién sabe si algún día...

Otra cosa es que esos hombres pacíficos ya nunca puedan, como los aficionados del Liverpool, caminar solos. Allá donde vayan les acompañan los espectros de sus víctimas, doloridos fantasmas con los que nunca han querido ajustar cuentas siquiera en forma de vago y formal arrepentimiento. Fantasmas que pesan tanto en la conciencia moral como los de los muertos en Gaza, aunque tengan un poco menos de resonancia propagandística y su pena silenciosa no goce del mismo eco mediático. Su presencia incorpórea no se contabiliza en los cálculos de manifestantes, pero sin duda sus sombras estaban allí, junto a sus verdugos, entre las pancartas, arrastradas a una causa que nadie ha podido preguntarles si suscribían.

Seguramente sí: quién puede estar a favor de una masacre. Salvo los que son capaces de cometerla... y después conmoverse, en apacible compañía, por las que otros perpetran en la lejanía del ancho mundo. Hombres de paz, qué duda cabe. Almas en flor. Corazones de seda.

El 40% de la población en Galicia se concentra en las siete grandes ciudades
JUAN JULIO ALFAYA Periodista Digital 12 Enero 2009

El campo, hasta ahora fortaleza inexpugnable de la lengua gallega, se está quedando sin habitantes y eso traerá consigo no sólo importantes cambios demográficos y económicos, sino también culturales. Quizás haya que buscar aquí el origen de las políticas lingüísticas coactivas que pretenden galleguizar a la fuerza a los habitantes de las ciudades que, al menos de momento, no parecen estar por la labor. Es normal que quien ha logrado salir del aislamiento y el atraso, no quiera volver a él.

He visto padres acudir a la salida de las galescolas a recoger a sus hijos y caminar con ellos cogidos de la mano hablando en español, lo cual quiere decir que no es la inmersión lingüística lo que les mueve a llevar a sus hijos a estos semilleros de galleguidad, sino la gratuidad y la atención que reciben en ellos.

Hagamos ahora un brevísimo repaso de los cambios demográficos más significativos ocurridos en Galicia desde 1.900 hasta ahora.

El número de habitantes en Vigo, La Coruña, Pontevedra, Orense, Lugo, Santiago y Ferrol era en 1900 sólo el 12% del censo gallego. Hoy, casi cuatro de cada diez gallegos viven en Vigo, La Coruña, Pontevedra, Santiago, Ferrol, Lugo u Orense, arrastrados por el progresivo abandono del rural en busca de nuevas oportunidades laborales. La gente de las aldeas no tiene un trabajo rentable, sólo de subsistencia, y además se aburre, se deprime y por si fuera poco están sometidos al castigo de tener que escuchar la Radio Galega todo el día y parte de la noche, pues emisoras en español no se cogen. Los jóvenes son quienes más reniegan del terruño y no se resignan a vivir enterrados en vida, aislados de toda oportunidad de trabajo digno, ocio, deporte o cultura.

Mientras el número total de habitantes de la comunidad gallega se multiplicó de media por 1,3, en las capitales de provincia y en el resto de municipios principales llegó a cuadruplicarse. Vigo y La Coruña, pasaron, respectivamente, de albergar 46.573 habitantes y 53.536, a 294.772 y 244.388, según un reciente informe elaborado por la Fundación BBVA y el Instituto Valenciano de Investigaciones Económicas, lo que le ha permitido a Vigo convertirse en el ayuntamiento más poblado de Galicia.

La Estrada y Lalín figuraban en 1.900 en el tercer y cuarto lugar entre los ayuntamientos de mayor tamaño en términos de población en la provincia de Pontevedra. Cien años después bajan hasta la octava y novena posición, a la cola de Villagarcía, Redondela, Marín, Cangas y Ponteareas.

Orense vive con especial intensidad el fenómeno de abandono del interior. La capital, con 107.186 habitantes, reúne el 31,8% de la población de la provincia. Los tres ayuntamientos que le siguen en el listado de los más poblados -Verín, Barco de Valdeorras y Carballino- no superan los 14.000 habitantes. En 1.900, por detrás de la capital estaban Allariz y Nogueira de Ramuín, dos de las localidades que más han notado el recorte demográfico.

Descenso generalizado de población también en Lugo, que vive su propio fenómeno de concentración en las áreas más urbanas. La capital asumía en 1.900 el 5,9% de toda la población de la provincia y hoy el porcentaje está disparado hasta el 26,4%. Entre los 10 ayuntamientos más grandes se han colado en estos últimos cien años las localidades de referencia de A Mariña -Foz, Ribadeo, Viveiro y Burela-, sin apenas relevancia hace un siglo.

El andaluz de Álvarez
EDURNE URIARTE ABC 12 Enero 2009

Quienes a veces nos preguntamos cómo pudo obtener Magdalena Álvarez el grado de doctor con ese lamentable español que maneja, sabemos que la universidad española aún permite una anacrónica lectura de un texto a los aspirantes al grado.

Desde este fin de semana, tenemos, además, una segunda explicación. De la Junta de Andalucía y del PSOE. Ese penoso chapurreo de la ministra, reivindican, es andaluz. Cosa que hemos logrado saber gracias al caos que ha maltratado a miles de españoles en el aeropuerto de Barajas. Han respondido el PSOE y Gaspar Zarrías exigiendo a la diputada Nebrera rectificación por haber ofendido a los andaluces con sus críticas a las penosas habilidades verbales de la ministra. Pues el PSOE y Zarrías no sólo disculpan el caos de Barajas, sino que entendieron perfectamente a la ministra cuando habló este sábado, al parecer, en andaluz.

La política está llena de forofos. Y, en la España de las autonomías, muchos de ellos llevan txapela, no sólo en mi tierra. Prestos a llamar andaluz a la incapacidad verbal de una ministra y a convertir el desastre tercermundista de Barajas en una cuestión de identidad. Después de haber introducido como objetivo preferente en el Estatuto andaluz la defensa de la «modalidad lingüística andaluza» que, ¡pobres andaluces!, dicen los de la txapela, es el verbo inconexo, torturado, e incomprensible de la ministra.

Bien calada la txapela de la identidad, los forofos disfrutan incluso con la chulería del capitán. Mientras muchos de los damnificados aún no habían conseguido ayer escapar del aeropuerto de los horrores, él habló de Obama y de Gaza. Álvarez es la medida de su arrogancia.

¿Quién libera a los palestinos de Hamás?
Los manifestantes silencian estos crimenes de guerra y, por el contrario, criminalizan unos daños colaterales que sólo tienen de criminal la repugnante utilización que hace Hamás de la población civil como escudo humano.
EDITORIAL Libertad Digital 12 Enero 2009

Al igual que este sábado en varias capitales occidentales, miles de personas se han manifestado este domingo en Madrid contra Israel bajo el cínico lema "Paremos el genocidio en Gaza". A ella han acudido políticos del PSOE, IU, representantes sindicales y –¡cómo no!– conocidos "artistas de la ceja", como Pilar Bardem, Aitana Sánchez Gijón, Verónica Forqué o Juan Diego Botto.

Sin olvidar los jaleos a la intifada, la quema de banderas israelíes o los ataques con piedras a su embajada, esta manifestación, supuestamente pacifista, ha dejado en evidencia toda una hipocresía que, claramente, no hace más que rendir servicio a los terroristas de Hamás que han causado el conflicto.

Para empezar, lo que está haciendo Israel en Gaza no es ningún genocidio, ni siquiera un "proporcionado" ojo por ojo; lo que trata es de neutralizar y acabar con los ataques terroristas de los que viene siendo víctima por parte de Hamás. Lo que ocurre es que esta organización fundamentalista es terrorista hasta cuando se defiende y, lejos de proteger a "su" población civil –tal y como hacen las autoridades israelíes, no sólo con su población–, no duda en exponerla, utilizando la vieja, cobarde y criminal táctica de los "escudos humanos". Al igual que Hizbulá hace dos años, los dirigentes de Hamás instalan deliberadamente sus centros de mando, sus stocks de armas y sus búnkeres en los sótanos de edificios, hospitales, escuelas y mezquitas para que la respuesta militar de Israel, por mucho que trate de evitarlo, cause las mayores víctimas civiles.

Lejos de buscar una "matanza", las autoridades israelíes han permitido corredores humanitarios y han enviado ayuda a la población civil palestina. Asimismo, y en algo sin apenas precedentes en ninguna guerra, unidades del Tsahal han hecho cientos de miles de llamadas telefónicas y sms a los habitantes de Gaza que viven en los edificios y alrededores de los blancos militares. Pese a ello, desgraciadamente, se han producido y se seguirán produciendo daños colaterales; víctimas inocentes, cuya muerte el Estado de Israel nunca ha buscado, pero que Hamás, por el contrario, trata de utilizar propagandisticamente contra los judíos, a los que querría ver, sencillamente, exterminados.

Nuevamente, se hace lamentablemente oportuno aquella máxima de Golda Meir que decía que "la paz será posible cuando los árabes amen más a sus hijos de lo que nos odian a los judíos". No obstante, hay que insistir que no son los árabes, en general, ni los palestinos, en particular, contra quienes va dirigida la respuesta israelí: son los terroristas de Hamás, que es, según el propio presidente de la Autoridad Nacional Palestina, "el principal responsable" de este conflicto.

Si de verdad los manifestantes que han bramado estos días contra Israel, estuvieran de verdad a favor de una paz segura y duradera entre judíos y palestinos, lo que reclamarían es liberar a estos últimos de los terroristas de Hamás. Los peores enemigos de los palestinos son estos dirigentes extremistas y criminales que nunca han querido la paz, que jamás han querido un Estado sino sólo una autocracia que secuestrara a los propios palestinos.

Los que han convocado la manifestación, por su parte, jamás se manifestaron contra los cohetes Qassam y los misiles Grad que Hamás lanzaba y sigue lanzando deliberadamente contra la población civil israelí y que fueron los causantes del conflicto. Los manifestantes silencian estos crimenes de guerra y, por el contrario, criminalizan unos daños colaterales que sólo tienen de criminal la repugnante utilización que hacen los terroristas de la población civil como escudo humano. Tampoco nunca se han manifestado contra las guerras civiles entre palestinos, o contra otras guerras en las que no hayan intervenido Israel o Estados Unidos.

Lo cierto, sin embargo, es que el antisemitismo rampante que, voluntaria o involuntariamente, están inoculando la mayoría de los medios de comunicación con sus sesgadas informaciones, junto al interés del Gobierno por distraer la atención de nuestras crisis domesticas, están sirviendo de carburante a este enorme ejercicio de hipocresía: un repugnante cinismo al que Zapatero ha querido contribuir personalmente este domingo pidiendo sólo a Israel el inmediato alto el fuego.

El fin de la violencia
José María MARCO La Razón 12 Enero 2009

Hamas es una organización terrorista islámica que busca destruir por la violencia el Estado de Israel para dotar de base territorial a la yihad, la guerra santa islamista. Israel, por su parte, es un Estado democrático que no busca la destrucción de ninguno de sus vecinos. Salió de la franja de Gaza en 2005, en cumplimiento de la política de paz contra territorios.

Entonces cometió un error, que fue no establecer un sistema de control de los ataques, harto previsibles. Pero esta equivocación no exime de responsabilidad al causante de la violencia en la zona, que es Hamas bajo la dirección de Irán, interesado en desestabilizar la región y crear focos de distracción que le permitan culminar su programa de armamento nuclear. Por otra parte, y como ha escrito Charles Krauthammer, columnista del Washington Post, para Hamas no hay nada más apetecible, después de un judío muerto, que un palestino muerto por los israelíes. Israel sigue la política contraria.

Hamas interpone escudos humanos, en particular niños y mujeres, para proteger a sus dirigentes y sus centros de ataque.

Luego exhibe la sangre, los heridos y los muertos, manipulados como objetos de propaganda. Israel ha llegado a avisar de la entrada de sus fuerzas a los vecinos y nunca da publicidad a los funerales ni a las víctimas de los ataques terroristas.

Estamos ante un conflicto que admite pocas vacilaciones morales como las que pueden suscitar otros. No hablo de división entre buenos y malos, sino de los propios fines y de los medios puestos en juego por cada una de las partes. Otra cosa, claro está, es que haya instituciones como la Iglesia católica cuya razón de ser consiste precisamente en preconizar la paz, un objetivo para el cual pondrá en juego, como es lógico, todos sus recursos humanos y espirituales. En lo que a mí respecta, no veo ninguna contradicción en seguir el magisterio del Papa y rezar por el fin de la violencia en Gaza, y en esperar que el ejército israelí venza, o al menos ponga coto, a los terroristas.

Conflicto de Gaza
Hamás quiere destruir a Israel
Los palestinos podrían haber construido fábricas, escuelas, hospitales y hoteles a lo largo de sus playas mediterráneas. Si ésa hubiera sido su elección, los israelíes moderados seguramente habrían hecho otras concesiones.
Clifford D. May Libertad Digital 12 Enero 2009

Probemos con esta idea: imagínese que Hamás anunciara que inmediatamente renunciará a lanzar misiles contra Israel, que no habrá ataques de ese tipo en el futuro, y que liberará a Gilad Shalit, el soldado de Israel secuestrado hace más de dos años y medio y al que mantienen incomunicado desde entonces (ni siquiera se permite que la Cruz Roja le visite). ¿Qué sucedería entonces?

Los israelíes moderados ejercerían presión sobre su Gobierno para que hiciera un gesto recíproco: detener los ataques aéreos contra los centros de comando y control de Hamás, sacar a los terroristas palestinos de cárceles israelíes y poner en marcha negociaciones de paz serias.

Pero cualquiera que sepa algo sobre Hamás también sabe que un panorama así es inimaginable. Hamás se creó para luchar y ganar guerras santas, no para buscar la paz y cantar kumbayá con los infieles. Hamás quiere un Estado palestino en el lugar de Israel, no al lado de Israel. Y para Hamás, prevenir la matanza palestina no es una prioridad. Esto no es una calumnia, es un hecho. Como el parlamentario de Hamás Fathi Hamad dijo elocuentemente: "Deseamos la muerte como ustedes desean la vida".

En 2005, los israelíes emprendieron un experimento en la vida real. Pensaron: "Los palestinos tienen una reivindicación: nuestra ocupación de Gaza y Cisjordania, aunque en realidad administramos esos territorios como consecuencia de una guerra puesta en marcha para aniquilarnos. Pero si nuestra presencia provoca violencia, veamos cuáles son los resultados de nuestra ausencia". Ese verano, Israel retiró a cada uno de sus soldados y colonos de Gaza. Cada lugar de oración y cementerio fueron eliminados. Pero les dejaron en pie los invernaderos.

Los palestinos podrían haber respondido usando esos invernaderos para cultivar flores para la exportación. Podrían haber construido fábricas, escuelas, hospitales y hoteles a lo largo de sus playas mediterráneas. Si ésa hubiera sido su elección, los israelíes moderados seguramente habrían hecho otras concesiones, por ejemplo, desarraigar a los israelíes de Cisjordania y ofrecer negociar la división de Jerusalén.

En lugar de esto, claro está, los palestinos destrozaron los invernaderos y pusieron a Hamás a cargo de Gaza. Desde entonces, Hamás no ha hecho nada para estimular el desarrollo económico. Sin embargo, sí se ha lamentado de la indigencia creciente de la Gaza desocupada –culpando a Israel de esa indigencia por "tenerla sitiada"– y exigiendo que se le dé ayuda, especialmente Israel, que se la ha dado (al igual que Estados Unidos) incluso cuando los misiles han seguido cayendo.

Ya deberíamos haber entendido que cuando los funcionarios de Hamás juran luchar contra la "ocupación", se están refiriendo a todo territorio en el que los israelíes ahora ejercen la autodeterminación. Osama Hamdan, representante de Hamás en el Líbano, dijo: "Nuestra meta es liberar toda Palestina, desde el río [Jordán] hasta el mar [Mediterráneo]...". De forma similar, Mahmud Zahar, representante de Hamás ha dicho: "No reconocemos al enemigo israelí, ni su derecho a ser nuestro vecino, ni de permanecer, ni su propiedad sobre centímetro alguno de tierra".

Ésta no es una simple postura de negociación de la que pueda salir un compromiso una vez que los diplomáticos gestionen las reuniones. Más bien se trata de una convicción religiosa. El artículo 11 de la Carta Fundacional de Hamás especifica inequívocamente que "la tierra de Palestina es un un Waqf [don] islámico consagrado para futuras generaciones musulmanas hasta el Día del Juicio Final. Nadie puede renunciar a ella o a parte de ella, tampoco abandonarla por completo o parte de ella".

En la opinión de Hamás, un musulmán debe cumplir su deber y luchar la guerra por la destrucción de Israel. Alternativamente, un musulmán puede eludir ese deber. No hay tercera opción.

Probemos con una idea final: imagínese que Hamás alcanza su meta y logra algún día borrar a Israel del mapa. ¿Sería ése el final del conflicto mundial emprendido por los militantes islamistas?

¿O no será más bien que se sentirían llenos de energía y envalentonados los jomeinistas de Irán –los principales benefactores de Hamás–, al-Qaeda, los talibanes, el Lashkar-e-Taiba y grupos similares? Habiendo vencido al "Pequeño Satán", ¿qué probabilidad habría de convencerlos de que dejasen de enfrentarse al "Gran Satán" en la búsqueda del poder y la gloria que creen merecer?

Por el contrario, si Israel puede dar un golpe que inutilice a Hamás, la misión de los yihadistas militantes parecería haber perdido la autorización Divina. Como mi colega, el historiador Michael Ledeen, ha observado: "Nada es más devastador para un movimiento mesiánico que su derrota".

©2009 Scripps Howard News Service
©2009 Traducido por Miryam Lindberg

Clifford D. May, antiguo corresponsal extranjero del New York Times, es el presidente de la Fundación por la Defensa de las Democracias, institución investigadora dedicada al estudio del terrorismo.

Objetivo de la ofensiva
Victoria en Gaza
La supresión de la amenaza misilística, en agravación continua con el paso del tiempo, reside en la eliminación del aprovisionamiento de las armas que llegan de Irán, Siria o el Líbano a través del Sinaí.
GEES Libertad Digital 12 Enero 2009

Un objetivo altamente razonable y en apariencia limitado ha resultado ser de una exigencia máxima. Acabar con los disparos de misiles y morteros contra el Sur de Israel representa una métrica de éxito en la operación Plomo Derretido que ha llevado al Gobierno israelí a dar el paso más trascendental en la escalada del conflicto: extender el combate a zona plenamente urbana, a la ciudad de Gaza y a los campamentos de refugiados de su entorno, verdaderas ciudades con décadas de antigüedad. Ese paso, por supuesto, significa también, si se ve coronado por el éxito, completar el espectro de la disuasión israelí, malparada por la experiencia mixta de la llamada Segunda Guerra del Líbano en el verano del 2006. Es un paso difícil y arriesgado. Si no consigue su propósito, el efecto sería el inverso: difundir la idea de que el poder militar de Israel, netamente mejorado desde el 2006, no es capaz de dar cuenta de la tácticas terrorista/guerrilleras de unos adversarios que no sólo no tienen que preocuparse por proteger a su población sino que la sacrifican sistemáticamente como importante baza propia en la guerra propagandística contra el enemigo.

El sábado 10 cayeron 15 cohetes sobre territorio israelí. El número más bajo en las dos semanas de ofensiva. Su valor militar es próximo a cero, su mensaje político es inconfundible: Hamás sigue queriendo la guerra, sigue creyendo que puede ganarla. Su cifra de muertos es su mejor activo. Con el comienzo del combate en áreas urbanas las expectativas de Hamás son que aumente el número de muertos propios, tan rentables en el plano internacional y respecto a los cuales considera tener un aguante ilimitado, y empezar a infligir bajas al enemigo, sin duda en un número muy inferior y solamente a los soldados en el campo de batalla, pero que pronto, espera, rebasarán lo que los israelíes tienen estómago para soportar.

Son dos maneras muy diversas de definir la victoria y ambas considerablemente ambiguas. Ciertamente Hamás se proclamará vencedor en cuanto los israelíes se retiren, sea cual sea el castigo que le hayan propinado, con tal de que quede alguien para empuñar la bandera de la organización. Borrar a Hamás de la faz de la tierra no parece que sea asequible ni que el Estado judío se lo haya propuesto. La clave, por tanto, estará en la reacción de los habitantes de la franja. Si sigue contando con su apoyo, sería vuelta a empezar, aunque las condiciones que resulten de la guerra contarán mucho en el cómo, el ritmo y las perspectivas de esa reanudación. No tiene, en absoluto, por qué ser lo mismo.

Para Israel, asumir los riesgos del combate urbano resulta ineludible desde el momento en que todos los disparos contra su territorio se realizan desde zonas densamente pobladas. Aparte de la citada posible y muy deseada ventaja de reverdecer la efectividad de su disuasión frente a las muchas amenazas que se siguen cerniendo sobre el futuro del país, este grave riesgo le proporciona una oportunidad en el fondo mucho más relevante que suprimir los lanzadores de misiles: ir a por las guaridas del aparato político y militar de Hamás, inalcanzables desde el aire. Pero junto al agobiante problema del nivel de bajas, propias y sobre todo ajenas, que Israel no puede soportar indefinidamente, la realidad es que la supresión de la amenaza misilística, en agravación continua con el paso del tiempo, reside en la eliminación del aprovisionamiento de las armas que llegan de Irán, Siria o el Líbano a través del Sinaí, por los doce kilómetros de frontera entre la franja y Egipto, el llamado corredor Philladelphi, agujereado por un millar de túneles, lo cual implica otra expansión de las operaciones israelíes y otra serie de dilemas. Definir lo que es victoria no es, pues, tan sencillo.

GEES, Grupo de Estudios Estratégicos.

Violentos, ¡fuera!
JOSÉ MARÍA CARRASCAL ABC 12 Enero 2009

LO trágico del conflicto israelí-palestino son los muertos. Lo vergonzoso, que por cobardía, ignorancia y comodidad, hayamos permitido a los extremistas tomar las riendas de la crisis. ¿Sabían ustedes que Hamás fue promovida, en 1987, por Israel contra el Al Fatah de Arafat? ¿O que el gran perdedor ahora está siendo Abbas, el presidente de la Autoridad palestina en Cisjordania, relegado a un segundo plano?

Es incluso legítimo sospechar que estamos ante una trampa tendida a Obama por una de las partes, o por las dos. A Hamás y al radicalismo islámico les interesa destruir el aura de cambio, de esperanza, en que llega envuelto el nuevo presidente norteamericano, especialmente entre los árabes, no en vano su segundo nombre es Hussein. Para acabar con tal imagen, nada mejor que una confrontación con Israel que les permita decir a sus masas: «¿Veis cómo deja que nos maten sin mover un dedo?». Mientras los halcones israelíes pueden pensar que poniendo al nuevo presidente USA ante unos hechos consumados, le impedirán llevar adelante la política de acercamiento a los árabes que anunció en su campaña, contraria a sus intereses. En otras palabras: forzar a Obama a continuar la política de Bush en el Oriente Medio.

Como estamos viendo, ninguno de los contendientes desea detener la lucha, pese a conocer Hamás su inferioridad militar, e Israel, lo difícil que resulta a un ejército ganar una guerra urbana con cámaras presentes. Pero Hamás cree que con resistir al ejército más poderoso de la zona y mostrar al mundo a los niños alcanzados por los proyectiles israelíes, puede ganar poder entre los suyos y peso en la escena internacional. Mientras Israel piensa que con descabezar a Hamás y acabar con sus arsenales, puede arruinar su prestigio, garantizar la seguridad de su población y continuar el actual statu-quo, que le permite controlar de cerca o lejos a los palestinos. Si statu-quo puede llamarse aquello.

¿Quién va a controlar el mundo islámico, los fundamentalistas o los moderados? Esa es la cuestión de fondo. Y puede decidirse en Gaza. De ahí la importancia de que Hamás sea derrotada. Pero no al precio de que occidente aparezca detrás de la ofensiva israelí o, simplemente, como indiferente a ella. Esa sería una victoria pírrica, con el consiguiente desprestigio de los árabes moderados, desde los egipcios a la autoridad palestina en Cisjordania. Algo que hace más urgente que nunca redoblar los esfuerzos para sacar aquella crisis de manos de quienes desean acabar con Israel por un lado, y de los que rechazan un estado palestino independiente en las fronteras de 1967, por el otro. No basta ya una tregua. Se necesita un acuerdo amplio y definitivo. Para eso, sin embargo, Obama tendrá que mojarse. Y si no se moja, no es el Obama que nos había prometido.

PD: Llegó la nevada a Nueva York. Pero no se cerraron aeropuertos ni hubo problemas de tráfico. Es la diferencia entre una metrópolis moderna y otra que se lo cree. Y entre sus políticos.


Manifestación contra Israel
Revolcándose en la charca
Posan satisfechos, orgullosos de lo progres y solidarios que son, junto a gentuza que quema banderas israelíes y que apedrea la embajada de una nación democrática de siete millones y medio de habitantes rodeada de más de mil millones de enemigos.
Juan Carlos Girauta Libertad Digital 12 Enero 2009

El cine español, al cosechar tan pocos éxitos de público, recurre a la mendicidad conocida como subvención cultural, la mendicidad más antipática porque los pedigüeños nos insultan, nos dan continuas lecciones morales y no nos dejan opción: hay que darles el dinero sí o sí. Los que se hacen caca cuando hay que condenar a la ETA y homenajean con flores a abogadas batasunas, los que guardan criminal silencio en San Sebastián pero escupen ira feroz por lejanas guerras que no les salpican, los que acusan a su Gobierno de golpes de Estado si su Gobierno no es del color que apetecen, los que ven lobbies por todas partes cuando el más influyente lobby nacional es el suyo han puesto sus caritas al servicio propagandístico de una manifestación cuyos postulados encajan como anillo al dedo con los de la organización terrorista Hamas, no con los del presidente palestino; con los del Irán que niega el Holocausto, no con los del pueblo palestino; con los de quienes quieren destruir Israel, no con los de quienes desean la paz de dos Estados.

Posan satisfechos, orgullosos de lo progres y solidarios que son, junto a gentuza que quema banderas israelíes y que apedrea la embajada de una nación democrática de siete millones y medio de habitantes rodeada de más de mil millones de enemigos. A la verja que detuvo las carnicerías de los autobuses y los restaurantes la siguen llamando "muro", cuando lo es en menos del 5%. Siguen pues mintiendo, revelando el deseo de la vuelta al estado anterior, el de desprotección absoluta de los israelíes frente al terrorismo suicida. La manifestación antijudía de Madrid ha incurrido en las dos ignominias paralelas de acusar a Israel de genocidio y de servir un tanto propagandístico impagable a Hamas. Su precedente inmediato estuvo en la manifestación del sábado en Barcelona, donde un embozado esgrimió una pistola a pocos metros del conseller de Interior y del pacifista Lluís Llach. El servicio de orden no llamó a la policía, no identificó al pistolero, no le apartó el pañuelo de la cara, no lo retuvo. Se limitó a rogarle que guardara el arma, y el tipo pudo seguir manifestándose junto a los socialistas y ecocomunistas catalanes. Es difícil creer que el conseller Saura acudiera al acto sin policías. Ninguno intervino cuando apareció la pistola. ¿La consideraron una pistola amiga?

En las pacíficas y ejemplares manifestaciones del PP o de las víctimas del terrorismo, la prensa pone la lupa en busca de una bandera preconstitucional que les permita desacreditar a centenares de miles de personas, cuyo contacto con algún nostálgico franquista los convierte, por lo visto, en fascistas peligrosos y desvirtúa sus exigencias. Pero el problema ya no es el del doble baremo. Es mucho peor. Es la mezcla de gobernantes de izquierda, partidos de izquierda y parásitos de lujo de izquierda, en una sola familia, con el antijudaísmo violento de los que queman banderas, apedrean embajadas y exhiben pistolas.

«No existe el derecho a hablar en la lengua que a uno le dé la ganan», dice una juez de la Audiencia Nacional

La magistrada impide que un acusado se exprese en bable por no ser "una lengua cooficial"
 La Razón 12 Enero 2009

La juez Angela Murillo impidió hoy a un independentista asturiano juzgado en la Audiencia Nacional por estragos terroristas que se expresara en bable por no ser "una lengua cooficial", y alegó que ella, nacida en Extremadura, "también podría hacerlo en castúo" (el dialecto de esta región) pero entonces no le "entenderían".

La magistrada, presidenta de la Sección Cuarta de la Sala de lo Penal, adoptó esta decisión cuando el acusado, Fernando González Rodríguez, expresó su intención de "'falar' en lengua asturiana", y aseguró que, de no poder utilizarla, renunciaría a su derecho a declarar durante la vista, en la que se enfrentaba a ocho años de cárcel por colocar, en septiembre de 2005, un artefacto explosivo en la sede del PSOE de Infiesto (Asturias).

"No tiene derecho a hablar en la lengua que le dé la gana a usted", le advirtió la juez Murillo antes de convenirle que debía expresarse en castellano porque es "el idioma oficial" y lo conocía "perfectamente".

La decisión de la presidenta provocó que la defensa del acusado presentara una protesta ante el tribunal, al que acusó de vulnerar el artículo 24 de la Constitución por no permitir a su cliente "expresarse en su propia lengua".

Posteriormente, la letrada del independentista, Begoña Lalana, solicitó un receso para intentar que su cliente reconsiderara su decisión de no declarar, aunque éste se mantuvo en su posición. Así, a la pregunta del fiscal Miguel Angel Carballo de si ratificaba su declaración policial, contestó "sí, ratifícola", lo que motivó que la juez le impidiera seguir declarando en bable.

«UN BICHU PRENDIU»
Durante la vista, que fue aplazada hasta el próximo 29 de enero cuando se practicaba la prueba pericial, los agentes que detuvieron al acusado explicaron que le seguían desde 2003 para investigar si podía estar prestando apoyo a miembros de ETA, ya que durante una estancia en la cárcel de Villabona conoció a integrantes de esta organización terrorista y alojó en su domicilio a algunos de sus familiares que acudían a visitarles.

El instructor del atestado correspondiente a la detención declaró que la Policía estaba investigando la colocación de otros artefactos similares y que sospechaban del acusado porque en ocasiones anteriores éste se había desplazado hasta el País Vasco para participar en actos convocados por grupos de la izquierda 'abertzale' como Gestoras Pro Amnistía o SEGI.

Según el relato de los agentes, cuando se produjo la detención, el acusado se encontraba en el interior de un vehículo aparcado a unos cien metros de la sede del PSOE de Infiesto. En ese momento, les advirtió que junto a los pedales había "un 'bichu prendíu'" que iba a explotar, en referencia al artefacto, que uno de los agentes consiguió desactivar apagando sus mechas. En concreto, el explosivo estaba compuesto por gasolina, un aerosol y dos voladores manipulados que, a juicio de un perito policial que compareció ante el tribunal, era "una imitación precisa de los de 'kale borroka'".

ANAGRAMAS DE ETA
Además, llevaba consigo tres folios con plantilla a bolígrafo con la leyenda "Puxa asturies dixebra puxa socialista asturiana y puxa asturies llibre ya socialista". En su domicilio se le incautaron pegatinas con el anagrama de ETA y un manual para fabricar explosivos. A petición de la defensa, testificaron varios dirigentes del movimiento sindical asturiano que acreditaron la participación del acusado en protestas de carácter laboral, "sin relación con reivindicaciones políticas". "Es un muchacho solidario, prudente, no exhibicionista y parco en palabras --dijo uno de los testigos--, un hombre bueno, como diría don Antonio Machado, en el mejor sentido de la palabra".

Víctor García de la Concha: «Defender el español en las zonas bilingües tiene mucho que ver con nuestro futuro»
J. G. C. | MADRID ABC 12 Enero 2009

-La RAE acaba de votar a Inés Fernández Ordóñez y sigue siendo noticia que se incorpora una mujer. ¿Cómo lo valora?
-La Academia necesitaba un eminente filólogo e Inés es una figura relevante en la historia de la lengua española, en sus orígenes y en Alfonso X el Sabio. Que en este caso sea una mujer es una satisfacción. Está muy claro que la Academia debe ir incrementando el número de mujeres. Yo disfruté mucho leyendo cosas pintorescas sobre la RAE, como que somos misóginos. En las Academias, por fuerza de la costumbre, había más hombres, como ocurrió en otros campos de la sociedad. Pero en las universidades, o en la judicatura, por ejemplo, la incorporación de la mujer ha ocurrido mucho más rápido. Nosotros no somos partidarios de la cuota, pero sí hay muchos académicos convencidos de hacer un esfuerzo que refleje el protagonismo de la mujer en España.

-Pronto habrá en la Academia una militar o una jurista o una arquitecto...
-Naturalmente.

-Está de moda el valor económico de la lengua. ¿Qué le parece?
-Se pone demasiado énfasis en lo cuantitativo, que si en EE.UU. habrá tantos millones de hablantes, o cuántos estudiantes de español como lengua extranjera existen, donde se manejan cifras demasiado alegres. A mí me importa más lo cualitativo que lo cuantitativo. Los 40 millones de hispanohablantes de EE.UU., ¿serán bilingües, abandonarán la lengua materna?

-¿Entonces?
-Qué valor tiene el español en el campo de la ciencia, o cuál es su peso como lenguaje diplomático, qué valor le dan en los organismos internacionales. Mire, de eso se habla menos y es muy importante. Porque lo que se juega el español en estos momentos es su confirmación como segunda lengua de comunicación internacional de occidente. Pero, ¿qué valor real tiene en la UE, donde se cuantifica sólo por el número de hablantes europeos, dejando de lado a los hablantes americanos, que son el 90 por ciento? La cantidad no lo es todo.

-¿Y dentro de España? ¿Cómo cuidamos nuestra lengua?
-La Academia tiene una posición clarísima. Lo que la Constitución declara en su artículo 3 es nuestro programa: «El castellano es la lengua española oficial del Estado. Todos los españoles tienen el deber de conocerla y el derecho a usarla». Y las otras lenguas serán oficiales según sus Estatutos. El tercer punto es importante: las lenguas son un patrimonio que hay que proteger. Esto nos lleva a un programa de patriotismo constitucional. Y consiste en hacer verdadero el bibligüismo en las regiones donde conviven dos lenguas. Pero no sólo es cuestión de que todo el mundo pueda hablar las dos, sino de que todo el mundo debe expresarse por escrito en ambas. Y leerlas. Hay que fomentar lectura y escritura en una y otra. Y tiene mucho que ver con el futuro que nos jugamos fuera de nuestras fronteras.

-Seríamos poco creíbles en la defensa del español si no nos lo tomamos en serio en España.
-Exactamente.

-La crisis es también la de todos los hablantes. ¿Cómo la sufre la Academia?
-En los presupuestos. Sólo nos han congelado la subvención. Tuvimos un problema con el presupuesto del DH, que quedaba reducido a una décima parte, pero una gestión directa con el presidente del Gobierno lo arregló. Por otro lado, los rendimientos de la Fundación Pro RAE han descendido como todos los rendimientos dinerarios de las familias con la crisis. Han bajado también las rentas de venta editorial, porque es que estamos a final de un ciclo. Además, nosotros, desde que hacemos una política panhispánica, repartimos los beneficios editoriales «ex aequo». Cada Academia recibe la misma parte. Aunque eso recorta nuestros ingresos, es lo más importante que estamos haciendo. Por demás, la crisis también nos afecta porque los patrocinios se vuelven más difíciles de conseguir.

-¿Cuál es la mejor palabra para estos tiempos?, ¿es la paciencia?
-Puede, pero también estirar el dinero y apretarse el cinturón. Hay que trabajar más y devanarse los sesos.

-Lo más importante es la unidad.
-Menéndez Pidal lo atisbó, pero lo expresó Dámaso Alonso en el 2º Congreso de las Academias de Madrid: «Limpia, fija y da esplendor» responde a las ideas lingüísticas del XVIII, pero hoy el problema del español es la unidad. Tenemos que buscar a alguien que nos sepa diseñar un nuevo emblema que hable de la unidad. Don Dámaso lo dijo en 1956 y subrayó: sacrifiquemos el purismo en aras de la unidad. Eso se hizo realidad en los estatutos del 1993, al decir que RAE tiene por misión principal velar porque los cambios no quiebren la unidad de la lengua. Nuestro trabajo, intenso en estos últimos años, laborioso y fuerte, no ha sido difícil, porque los acuerdos llevan tiempo pero se ha logrado el necesario espíritu de consenso.

-No es tiempo de escudos, no irán a encargar uno nuevo...
-No. Pero el espíritu, de 1956.

Imposición anticonstitucional
Nota del Editor 12 Enero 2009

-La Academia tiene una posición clarísima. Lo que la Constitución declara en su artículo 3 es nuestro programa: «El castellano es la lengua española oficial del Estado. Todos los españoles tienen el deber de conocerla y el derecho a usarla». Y las otras lenguas serán oficiales según sus Estatutos. El tercer punto es importante: las lenguas son un patrimonio que hay que proteger. Esto nos lleva a un programa de patriotismo constitucional. Y consiste en hacer verdadero el bibligüismo en las regiones donde conviven dos lenguas. Pero no sólo es cuestión de que todo el mundo pueda hablar las dos, sino de que todo el mundo debe expresarse por escrito en ambas. Y leerlas.

Este sujeto no tiene ni pajolera idea de la constitución española ni del sentido común. En la C.E. no aparece lo del bilingüismo en parte alguna, y su imposición es absolutamente inconstitucional. Hablar de patritismo constitucional mediante la imposición de las lenguas regionales es una conculcación de los derechos humanos, constitucionales y del sentido común tan brutal que este sujeto debería hacerse el harakiri inmediatamente.

Educación
Los objetores a EpC de Baleares recurren al Supremo
 La Razón 12 Enero 2009

Palma de mallorca- Los padres de Baleares objetores a la enseñanza de la asignatura de Educación para la Ciudadanía y los Derechos Humanos (EpC) presentaron ayer ante el Tribunal Supremo el primer recurso de casación contra la sentencia desestimatoria de la objeción de conciencia a esta materia. El fallo fue emitido el 5 de noviembre por el Tribunal Superior de Justicia de las Islas (TSJIB).

En un comunicado difundido ayer, el Instituto de Política Familiar de Baleares recordó que será el próximo 26 de enero cuando el alto tribunal se pronuncie sobre otros dos recursos presentados por padres de Asturias y Andalucía. Según señaló la entidad, hasta la fecha se han producido en todo el Estado 263 resoluciones favorables a los padres objetores. En concreto, proceden de Andalucía (36 sentencias y 82 autos de medidas cautelares), La Rioja (23 sentencias), Castilla y León (63 autos), Aragón (tres sentencias y 17 autos), Castilla-La Mancha (33 autos) y Extremadura (dos sentencias y cuatro autos)

De acuerdo con el comunicado, el recurso señala que a través de EpC se está produciendo un «adoctrinamiento» en virtud de sus contenidos morales e ideológicos, y que «desde los mismos decretos se está produciendo un exceso al pretender educar a los hijos-alumnos en valores, que no se hallan recogidos como principios constitucionales». En cuanto a la sentencia del TSJIB, es la primera vez que este órgano judicial se pronuncia sobre un recurso presentado en Baleares. El tribunal considera que la materia «no incide en valores religiosos sobre posiciones morales o ideológicas», tal y como argumenta la parte demandante, sino que «educa en valores» de manera «objetiva, crítica y pluralista». Unas consideraciones que el Instituto de Política Familiar de las Islas considera que no «se adentran jurídicamente en el fondo del recurso», sino que vienen a instaurar «fundamentos ideológicos» que deben ser «ajenos» a toda resolución judicial.
 

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Zapatero dice que «allí donde hay una lengua propia» estará él para apoyarla
Abre la precampaña gallega advirtiendo de los «'tics' antiautonomistas» que surgen
MANUEL SANCHEZ - EL MUNDO12 Enero 2009

«Les guste a algunos o no, mi visión de España es que allí donde hay una lengua propia tendréis siempre a un presidente del Gobierno de España apoyando esa lengua y esa identidad».

Con esta frase, José Luis Rodríguez Zapatero se presentó ayer en Orense al primer mitin de la precampaña de cara a las elecciones gallegas del 1 de marzo, donde desempolvó su discurso más autonomista en defensa de lo que él llama «la España plural», lo que, a buen seguro, será su estrategia política, dada la naturaleza de los dos comicios que se celebran dentro de 48 días.

El presidente del Gobierno se posicionó abiertamente a favor de las lenguas propias, entre otros motivos, para poner en valor la propuesta que hizo el candidato socialista a la Xunta de Galicia, Emilio Pérez Touriño, de que este hecho debía de ser tenido en cuenta como un factor más a la hora de concretar el nuevo modelo de financiación autonómica, iniciativa que ha asumido el presidente del Gobierno.

Pero, además, Rodríguez Zapatero, en su intervención, advirtió de que están volviendo a surgir «tics antiautomías» y, en clara referencia al PP, afirmó que «algunos no quieren un Estado descentralizado, más democrático, donde el poder no se concentra en una sola mano.Pero algunos siguen queriendo un poder concentrado en una sola mano y, a ser posible, que sea la suya».

Y, en contra de estas posiciones, el secretario general del PSOE aportó su dosis de pedagogía: «No hay menos Estado, es que nos organizamos de otra manera, porque las comunidades autónomas son Estado, y todas y cada una integran España y contribuyen a España». Por ello, defendió que, pese a la situación de crisis, el Gobierno quiere y va a hacer un esfuerzo económico para que, «con el acuerdo de todos, confío en que haya una reforma y una mejora de la financiación autonómica».

José Luis Rodríguez Zapatero recordó que dicha reforma irá destinada, fundamentalmente, a materias como la Educación y la Sanidad, y reafirmó la necesidad de invertir más recursos en los dos pilares fundamentales del Estado del Bienestar.

Ni que decir tiene que el candidato socialista a la Xunta de Galicia, al subir a la tribuna, suscribió todos los planteamientos del secretario general de su partido, para añadir: «Zapatero es quien más entiende el Estado de las Autonomías y, aunque no siempre hizo lo que Galicia ha pedido, siempre ha escuchado y respetado», afirmó Pérez Touriño.

Otra gran parte de la intervención de Zapatero giró en torno a la crisis económica y su forma de combatirla, a sacar pecho de que España es un país fuerte y que remontará la situación, pero, sobre todo, a garantizar que «ninguna familia de este país quedará abandonada a su suerte, lo puedo asegurar».

Por eso, el jefe del Ejecutivo español se comprometió a que su Gobierno seguirá garantizando la cobertura por desempleo, subiendo las pensiones más bajas, aumentando el número de becas y desarrollando en toda su extensión la Ley de la Dependencia.

Sacando pecho
Incluso sacó pecho diciendo que, pese a la crisis económica, la Seguridad Social había tenido en 2008 un superávit de 1.200 millones de euros, por lo que negó que el sistema de pensiones esté en riesgo y acusó a quienes lo dicen de «querer hacer negocio» con este asunto.

Y tras una referencia al conflicto en Palestina, el mitin no dio para más. Haciendo de telonero de Touriño -cosas también de la España plural-, Zapatero abrió la precampaña en Galicia algo frío, despistado por pequeños incidentes con distintos colectivos que se manifestaron a la puerta y que se colaron en el acto, y sin el pulso de otras ocasiones.

Y es que, aunque lleno a rebosar, en el pabellón Os Remedios de Orense nadie pasó calor.

Ni una palabra del caos de la nieve
Muchos esperaban una disculpa o explicación de Zapatero por el caos que la nieve provocó en Madrid... y también en Orense.

Y, aunque dijo que su Gobierno «da la cara» ante los problemas, no hubo la más mínima mención al temporal. Fuentes socialistas indicaron que lo hizo de manera consciente, por respetar la rueda de prensa que ayer dio la ministra de Fomento para explicar lo ocurrido.
 

¿Queremos luchar contra la CRISIS?
email 12 Enero 2009


EMPECEMOS:
Crisis, ¿qué crisis? La Xunta de Galicia tiene 355 coches oficiales que nos cuestan más de 166.000 euros al mes
http://www.minutodigital.com/actualidad2/2008/10/20/crisis-%c2%bfque-crisis-los-355-coches-oficiales-cuestan-a-la-xunta-mas-de-166000-euros-al-mes/

Los altos cargos y el personal de la Administración autonómica tienen a su disposición un total de 355 coches oficiales, que suponen al erario público un total de 166.157 euros cada mes, cifra que incluye gastos de combustible, seguros, reparación y mantenimiento de estos automóviles.

Según la Consellería de Presidencia –que gestiona el grueso del parque móvil de la Xunta–, estos vehículos consumen 2.230 euros cada día en combustible, a pesar de que la actual Xunta redujo esta cifra sacando a concurso el suministro del carburante. El nuevo contrato permitió un ahorro de 16.500 euros anuales pero, aún así, el gasto en gasóleo para llenar los depósitos de estos automóviles alcanzó los 814.021,97 euros en 2007.

A esto hay que sumar 579.665 euros anuales en seguros y 600.201,41 euros en mantenimiento y conservación, lo que supone una media de 1.760,12 euros por vehículo. No obstante, la Xunta también asegura que ha conseguido un ahorro del 38 por ciento en el cambio y reparación de neumáticos.

Los coches oficiales no sólo son utilizados por altos cargos, sino que también pueden trasladar a otros trabajadores de la Xunta. Por ejemplo, en el caso de miembros de los distintos gabinetes, pueden acompañar a los altos cargos en sus actos públicos.

El decreto que regula los servicios automovilísticos de la Xunta estipula que los vehículos del parque móvil están para cubrir las “necesidades inherentes” a las actividades que desarrolla la Administración autonómica, desde la alta representación, como un viaje del presidente, hasta el transporte de paquetería.

DIFERENTES GAMAS
Puesto que los coches oficiales se utilizan a diario para múltiples tareas, también son diversos los tipos de vehículos que conforman el parque móvil. Así, el presidente de la Xunta, los ex presidentes, el vicepresidente y los conselleiros utilizan coches de categoría A, es decir, modelos de la gama superior, como Audi A-8 o similares.

El presidente de la Xunta es el alto cargo que más vehículos tiene a su disposición, cuatro en total. En concreto, fuentes del Gabinete de Touriño explicaron que dispone de tres Audi A-8 blindados, aunque precisaron que de forma habitual utiliza dos, para tener siempre garantizados los traslados en caso de avería o por ejemplo, cuando hay un viaje en helicóptero y hay que mover los coches a dos puntos distintos.

El más reciente de estos vehículos fue adquirido a finales de 2007 por 430.000 euros. Este coste incluye el blindaje o unos neumáticos especiales que preservan la seguridad en caso de un pinchazo, entre otros extras. A ello hay que añadir sistemas de seguridad como inhibidores, lo que elevó el precio en torno a unos 50.000 euros.

La cadencia con la que la Xunta adquiere un vehículo está determinada por los protocolos de seguridad que siguen reglamentos más estrictos de lo habitual dado el desgaste que sufren los coches oficiales. En virtud de estos parámetros explica Presidencia la compra del último A-8, lo que ha originado que caiga en desuso uno de los automóviles heredados de la anterior Administración, de forma que ese Audi está parado hasta que no surge alguna incidencia que lo hace necesario, como una avería de alguno de los otros dos.

Además, como titular de la Xunta, Touriño cuenta con un A-6, que se utiliza para dar cobertura a necesidades diversas de la residencia oficial de Monte Pío, como es el caso de trasladar a la esposa del presidente gallego, Esther Cid, cuando tiene que acudir a actos oficiales y, por diversas razones, no puede trasladarse en el mismo vehículo que su marido.

Por su parte, tanto el vicepresidente autonómico, Anxo Quintana, como los conselleiros disponen de dos vehículos cada uno, también para garantizar la movilidad en caso de avería o de que haya que trasladar los coches a puntos distintos.

En el caso de los ex presidentes del Gobierno gallego, uno de los derechos con los que cuentan una vez que abandonan el cargo es disponer de un coche del parque público de categoría A con carácter vitalicio, siempre que se desplacen a un acto oficial.

Los automóviles de categoría B, berlinas de tipo medio, como pueden ser el Citroën C-5 o el Volkswagen Passat, prestan servicio a los secretarios y directores xerais de las distintas consellerías. El resto de coches del parque móvil se corresponde con utilitarios y vehículos especiales, de reparto en la mayoría de los casos.

PLANTILLA DE 80 CONDUCTORES
El parque móvil de la Administración gallega integrado por 355 coches oficiales presta servicio a altos cargos y personal de la Xunta, además de a los ex presidentes autonómicos y diversos organismos, como el Tribunal Superior de Xustiza de Galicia, la Fiscalía, los juzgados, el Consello Consultivo de Galicia, el Tribunal Galego de Defensa da Competencia, el Consello Galego de Relacións Laborais o el Consello da Cultura Galega.

Al margen del parque móvil de Presidencia, otras seis consellerías cuentan con parques propios de vehículos de carácter técnico, como los que usan las cuadrillas para limpieza y desbroce de las carreteras o los usados por los servicios sanitarios.

En cuanto a los chóferes, el Gobierno gallego cuenta con una plantilla de 80 conductores, quienes, además de vestir el uniforme reglamentario, están obligados a “guardar la más absoluta reserva en la prestación del servicio”, según recoge la normativa.

.-¿...y el total de todos los mierdagobiernos autónomos?

¿'Llingua llïonesa' para los leoneses?
ALBERTO MARTÍN MARTÍNEZ elsemanaldigital 12 Enero 2009

¿De verdad es necesario el leonés o "llingua llïonesa" para los leoneses? Versiones hay para todos los gustos. Me desayuno este viernes con una entrevista digital del concejal de Cultura del Ayuntamiento de León, Abel Pardo, quien asegura que efectivamente el leonés no sólo es necesario sino que debe conservarse como un tesoro.

Dice Abel Pardo que está tan convencido de la necesidad de impulsar el leonés que incluso los documentos oficiales del Ayuntamiento estarán en los dos idiomas en este 2009. Los leoneses ya sabemos que de ahora en adelante nos encontraremos los papeles municipales en leonés y en castellano. Pero me pregunto que si realmente por ahora y Dios los cuide muchos años sólo son cien los leoneses que están estudiando leonés y seguramente otros tantos los que lo hablan con normalidad, si será necesario aplicar el bilinguismo cuando de un lado están todos los leoneses y del otro dos centenares.

Pardo asegura sentirse ajeno a "polémicas estériles" y nos recuerda a los leoneses en el diario leonoticias.com que "ahora mismo la página web del Ayuntamiento de León ya ofrece con absoluta normalidad textos en castellano y en leonés. Los documentos de la concejalía también se ofrecen en las dos lenguas desde hace tiempo y el objetivo inmediato es que los documentos oficiales del Ayuntamiento estén disponibles al menos en la web municipal en las dos lenguas".

Será así, pero no sería mejor aplicar ese mismo esfuerzo en otras direcciones. Insisto, ¿realmente los leoneses necesitamos hoy el leonés o 'llingua llïonesa'? Yo creo que sí, pero con prudencia, al parecer Abel Pardo también piensa que sí, pero en sobredosis.

Iglesias, dispuesto a regular el catalán en Aragón con sus socios regionalistas divididos
Los aragonesistas del PAR negociarán su abstención a la Ley de Lenguas socialista
ROBERTO PÉREZ ABC 12 Enero 2009

ZARAGOZA. Contemporizar, no votar a favor, pero tampoco en contra, mostrar cierto distanciamiento con la tesis de sus socios del PSOE, pero al mismo tiempo no entrar abiertamente en una ruptura sino buscar la negociación para moderar el contenido de la futura ley y obtener compromisos a cambio para otros proyectos considerados estratégicos para Aragón. Esa es la línea en la que tratará de profundizar el PAR en las próximas semanas ante la proposición de Ley de Lenguas que va a llevar a las Cortes regionales el PSOE de Marcelino Iglesias, sus coaligados en el Gobierno autónomo desde junio de 1999. Fuentes aragonesistas han indicado a ABC que es la tesis por la que se inclina el líder del PAR y vicepresidente del Gobierno regional, José Ángel Biel, quien meses atrás se pronunció rotundamente en contra de que el catalán conste como lengua propia de Aragón ni regulada en la Ley de Lenguas de esta Comunidad autónoma.

Biel fue más allá y se mostró a favor de revisar la Ley del Patrimonio Cultural Aragonés de 1999, en la que se introdujo el catalán en contra del criterio del PP. Por entonces el PAR gobernaba coaligado con los populares. Eran los últimos meses de aquella legislatura y, al votar la Ley del Patrimonio Cultural Aragonés, se distanciaron del PP. El voto del PAR se sumó en aquella ocasión al PSOE, CHA e IU, lo que permitió introducir el catalán en dicha ley y abogar por promover su «cooficialidad». Poco después llegaron las elecciones y el PAR abrió la etapa de gobiernos de coalición con el PSOE.

Evitar la ruptura
Casi diez años después de aquello, el PAR se desmarca, aunque intentando que eso no suponga una ruptura y una inestabilidad institucional con sus socios por este asunto. Por lo menos, no de momento. En septiembre, la ejecutiva del PAR fue contundente en su posición: no se apoyará una futura Ley de Lenguas que dé cobertura al catalán en Aragón. Sin embargo, semanas después, según han indicado las mismas fuentes, ante la cúpula de su partido Biel puso sobre la mesa la posibilidad de negociar la abstención. Evitaría votar en contra al texto que proponga el PSOE y que, salvo cambio muy radical, sí dará cobertura legal al catalán en Aragón.

En busca de acuerdos prácticos
Las bases del PAR no ven con buenos ojos las intenciones del PSOE de Iglesias. No encaja con el discurso de defensa del aragonesismo en el que se sustenta el partido de Biel. Votar en contra sería cumplir con la posición adoptada meses atrás por la ejecutiva del PAR, pero también significaría abrir una brecha en la coalición con el PSOE. Algo, por otra parte, que ya hizo el PAR con el PP cuando gobernaba en coalición en 1999 y, en aquella ocasión, también por el mismo asunto -el catalán-, pero justo en sentido contrario. Eso sí, eran otros tiempos. Ahora faltan todavía más de dos años para las elecciones, aún no se ha llegado al ecuador de la legislatura.

Biel parece apostar por una negociación para intentar moderar las aspiraciones del PSOE respecto al catalán. Si no se consigue del todo, por lo menos que sea en parte. Y que esa negociación sirva para arrancar compromisos del PSOE para desbloquear o favorecer asuntos significativos en la agenda del PAR para Aragón. En definitiva, buscar un «voto útil», negociar una abstención práctica y táctica.

Lo que se da por seguro es que la Ley de Lenguas no llegará a las Cortes como proyecto de ley sino como proposición de ley. El PSOE del presidente Marcelino Iglesias -catalanoparlante declarado- cumple con su objetivo, sin comprometer al PAR; y el PAR mantiene una imagen de distanciamiento previo, como punto de partida. Los proyectos de ley son aprobados en el Consejo de Gobierno, es decir, son un proyecto del Ejecutivo; pero las proposiciones de ley no, son una iniciativa de parte, en este caso del PSOE como partido.

A Iglesias le basta la Chunta
Después llegará la hora de votar en las Cortes regionales. El PSOE no necesita al PAR. Le bastará con el respaldo de CHA, que de antemano parece probable. Chunta lleva años reivindicando una Ley de Lenguas en Aragón que incluya al catalán como lengua cooficial, pero podría desmarcarse del proyecto de Iglesias si entiende que se queda corto, que no cumple con las expectativas de cooficialidad que tiene CHA para el catalán en Aragón.

El PSOE, por su parte, marcan los tiempos. Tras avanzar la presentación de la propuesta de ley ha optado por dejar el asunto en segundo plano. «Hasta finales de mes no toca hablar del tema», dicen fuentes socialistas.

El catalán es cuestión espinosa, pero Iglesias está empeñado en sacar adelante la ley con la que darle cobertura en suelo aragonés. De hecho, desde el PSOE recuerdan que es una obligación para el gobierno. Entre otras cosas, apuntan, porque se incluyó en los pactos de la coalición PSOE-PAR, así que toca sacarlo adelante.

Y todo a vueltas con un asunto que nunca ha necesitado regulación legal en Aragón, que siempre ha sido considerado algo normal en esta Comunidad autónoma: hablar las distintas modalidades lingüísticas de las comarcas orientales de Aragón, con más o menos similitudes al catalán.

Quienes defienden las modalidades propias insisten en que considerarlas catalán es faltar a la verdad y atentar contra el patrimonio cultural aragonés. Contra su patrimonio lingüístico. Es la tesis que sostienen los miembros de la Plataforma No Hablamos Catalán y la que comparte también el PP.
 

 

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