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Recortes de Prensa    Miércoles 14 Enero 2009

Plan E de ZP
Plan I: Insumisión fiscal
Ante el Plan E de Zapatero, yo contrapongo un Plan I, de Insumisión fiscal, para tratar de evitar que el ilegítimo robo gubernamental siga su curso sin oposición alguna.
Manuel Llamas Libertad Digital 14 Enero 2009

España ya tiene Plan. El Gobierno acaba de presentar su proyecto estrella a través de una web en la que el presidente del Ejecutivo nos da la bienvenida con una vídeo explicativo de casi cuatro minutos de duración, que no tiene desperdicio. Zapatero lo ha bautizado con el ingenioso eslogan de Plan E. Con E de estímulo y E de empleo, según el Ejecutivo.

Sin embargo, el citado proyecto consiste, en realidad, en un ambicioso paquete de medidas destinado al Endeudamiento público, el Expolio fiscal, el Exceso Económico Errático o el Empobrecimiento social, como acertadamente lo han descrito algunos de los lectores de Libertad Digital. Basta con observar una sola vez el vídeo-anuncio del jefe del Ejecutivo para percatarse de inmediato del Engaño masivo que esconde su discurso.

La intención política de Zapatero es muy clara: transmitir un mensaje de tranquilidad a la ciudadanía ante la "grave crisis económica" que, ahora sí (cuando ya no queda más remedio que admitirlo), atraviesa España. ¡Calma y sosiego!, enfatiza el presidente. El Estado está para ayudar y nos salvará de la ruina. Pero, llegados a este punto, la pregunta clave del ya famoso Plan E resulta evidente. ¿Cómo?

Nuevamente Zapatero, gran conocedor de los asuntos económicos y financieros, nos lo explica con meridiana transparencia: "Más inversión pública", dice; "ayudas a las familias y empresas"; "protección social", reitera; "apoyo financiero a bancos y cajas para garantizar los depósitos de lo ciudadanos"; "aumentando los recursos para la dependencia" y para el "acceso a la vivienda" explica; subiendo las "pensiones" y el "salario mínimo interprofesional", así como "otras" medidas que serán aprobadas por el Gobierno en los próximos meses.

¿Traducción? Más gasto público y más gasto público ¿Y después? Aún mucho más gasto público. Vaya, ¿y cómo pretende financiar el Ejecutivo tal despilfarro de recursos? La sinceridad que en esta ocasión, y de un modo excepcional, adopta Zapatero me deja incrédulo, sin palabras. El presidente solicita la "colaboración de todos". "Todos tendremos que hacer esfuerzos y sacrificios", advierte. Tras esta petición, el presidente concluye su vídeo con un mensaje de "agradecimiento", como no podía ser menos.

Y es que, el Plan E del Gobierno consiste en Esquilmar nuestros bolsillos para sufragar su ambicioso proyecto anticrisis, que incluye por ahora 82 medidas económicas y que, pese a no estar todas en vigor, ya ha abierto un agujero en las cuentas públicas superior al 3% del PIB nacional y, de hecho, amenaza con degradar en breve la calidad de la deuda pública española.

En apenas 12 meses, el Ejecutivo ha dilapidado más de 50.000 millones de euros, y ahora nos dice, sin entrever atisbo alguno de rubor, que la factura será mucho mayor en el futuro y que por eso precisa de nuestra ayuda. La "colaboración" de los contribuyentes, y de los hijos de los actuales trabajadores de este país –y, posiblemente, incluso de los nietos– para tratar de salir del atolladero en el que estamos inmersos.

Hasta ahora, Zapatero nunca se había parecido tanto al inmortal cómico Groucho Marx quien, al grito de "¡más madera! ¡más madera!", trataba de insuflar desesperadamente ánimo a sus hermanos con el fin de salvar una locomotora desbocada y sin control que se dirigía sin remedio hacia el precipicio. Por desgracia, la actual situación tiene de todo menos gracia. El drama económico de España apenas acaba de dar comienzo, y la sobrealimentación del motor productivo a base de gasto público y endeudamiento masivo, tal y como pretende el Gobierno, tan sólo agravará aún más la situación.

El suicidio colectivo está en marcha, y es evidente que nuestra clase dirigente no puede o no quiere verlo. Pues bien, ante el Plan E de Zapatero, yo contrapongo un Plan I, de Insumisión fiscal, para tratar de evitar que el ilegítimo robo gubernamental siga su curso sin oposición alguna. El Estado se alimenta y vive exclusivamente de impuestos captados coactivamente a la ciudadanía, bajo la amenaza de sanción, multa e, incluso, cárcel. Y España se enfrenta ahora al mayor programa de gasto público de su historia reciente, sin tener en cuenta las nefastas lecciones que la historia se ha encargado de imponer a aquellos países en donde el descontrol fiscal y presupuestario mediante la concesión masiva de subvenciones y ayudas ha triunfado. Es el caso de Japón, es el caso de Argentina, Venezuela, Bolivia, Ecuador o Zimbabwe, por poner tan sólo algunos ejemplos recientes.

La insumisión fiscal está legitimada. El Gobierno va a por nuestro dinero, a por el salario que con tanto esfuerzo se ganan día a día millones de trabajadores en este país. Zapatero, con la ayuda de su brazo fiscal, Hacienda, quiere meter la mano hasta el fondo de nuestros bolsillos, ya sea vía impuestos, aumento de multas o deuda pública. Quien pueda, que coja su dinero y corra porque el Estado precisa, ahora más que nunca, recursos, y será implacable en su tarea. El Plan E, no sólo no servirá de nada para paliar la crisis, sino que además impondrá una losa a los españoles, cuya factura amenaza con batir todos los récords.

Ante el Plan E, abogo por el Plan I. El problema es que los Estados son concientes de ello y, no por casualidad, han declarado la guerra a los paraísos fiscales, sus grandes enemigos. Pese a todo, conservo la esperanza. No obstante, David logró vencer a Goliat.

Manuel Llamas es miembro del Instituto Juan de Mariana y jefe de Economía de Libertad Digital.

La Unión Europea y las Autonomías
Juan Francisco Martín Seco Estrella Digital 14 Enero 2009

Por si cabía alguna duda, la crisis económica ha dejado absolutamente patentes los defectos y contradicciones de la Unión Europea. Ésta ha resultado inhábil para dar una respuesta unitaria. Tras muchas reuniones, los mandatarios europeos sólo han sido capaces de recomendar que los distintos Estados instrumenten las medidas que consideren adecuadas, sin ponerse ni siquiera de acuerdo sobre cuáles tendrían que ser éstas. Cada país ha aplicado las que le han parecido más correctas, aunque, al ser dispares, entraban en contradicción con el mercado único, asentado, al menos teóricamente, sobre la hipótesis de la libre concurrencia. En una economía globalizada y en medio de una crisis mundial existe el peligro de que las respuestas parciales y diversas sean insuficientes e incluso contraproducentes.

Nada de esto es nuevo y algunos venimos denunciándolo desde la firma del Acta Única. Lo que puede resultar más novedoso es que similares desequilibrios y déficit de integración que se producen en la Unión Europea los hayamos incorporado a la estructura política nacional. Si Europa, dada su falta de integración, parece impotente para dar una respuesta a las graves dificultades económicas, nuestro país se orienta por el mismo camino al transferir el potencial financiero y fiscal a las Comunidades Autónomas, lo que sin duda tendrá implicaciones mucho más peligrosas. Si el presupuesto comunitario es insuficiente para garantizar en todos los países miembros una cobertura similar de prestaciones y servicios sociales, de forma análoga éstos van a ser diferentes en las distintas Autonomías, al tener cada una de ellas una capacidad recaudatoria dispar y al ser insuficientes los fondos de compensación creados, al igual que lo son los europeos para conseguir la equiparación.

Si la falta de armonización impositiva en Europa genera un dumping fiscal por el que los Estados se ven constreñidos a ir eliminando paulatinamente toda progresividad de los sistemas tributarios y a eximir de gravamen al capital y a las empresas, bajo la amenaza de la deslocalización y de la emigración del dinero, la autonomía financiera de la que se dota a las Comunidades va a repetir el fenómeno a una escala inferior, y por tanto más peligrosa, en el interior de España, porque la competencia desleal en materia tributaria se va a producir entre las regiones con efectos más devastadores para la progresividad del sistema tributario, cuyas primeras víctimas están siendo ya el impuesto de patrimonio y el de sucesiones.

Si el presupuesto comunitario se asienta sobre el falso principio de que quienes tributan son los Estados y no los europeos, esta suposición está funcionando ya en el imaginario colectivo de nuestro país cuando se escucha decir con toda normalidad que hay Comunidades que colaboran más que otras al fondo común, olvidando que los únicos que tributan son los ciudadanos y, por el momento y mientras el sistema tributario se mantenga unitario, todos de la misma forma en función de su capacidad económica.

Existe, sin embargo, una diferencia entre la Unión Europea y el Estado español: mientras que la primera se encuentra en un proceso, aunque lento, de convergencia y cabe la esperanza de que algún día la integración sea mayor, el segundo está sometido a una fuerza centrífuga que hace que progresivamente aumente la desintegración.

www.telefonica.net/web2/martin-seco

Otegi y López
Sé lo que hicisteis
López también ha señalado con el dedo a los enemigos del diálogo, a la derecha, a la que habría que "demostrar que la política tiene que servir para resolver los problemas".
GEES Libertad Digital 14 Enero 2009

En 2006, tanto Ibarretxe como Patxi López sabían perfectamente lo que hacían. En el caso del peneuvista, ni nos extraña ni nos indigna, puesto que Ibarretxe ni cree en el régimen democrático-constitucional español ni se molesta en esconderlo. Cuando se reunió con los dirigentes batasunos en abril de 2006 desafiaba a la justicia española y precisamente por eso se reunió públicamente con ellos. El Foro de Ermua lo denunció justo después.

El caso de Patxi López es evidentemente más grave, al tratarse del dirigente en el País Vasco del partido que gobierna España. Se reunió con Otegi, Etxeberría y Dañobeitia el 6 de julio de ese año, desafiando a la justicia con idéntica premeditación que Ibarretxe. López e Ibarretxe no estaban sólo reuniéndose con Otegi: llevaban a cabo una performance mediático de desafío político al Estado de Derecho, que es lo que se ha juzgado esta semana.

Al final, el juicio es lo de menos. Los enjuiciados tienen razón: se ha tratado de un juicio político, porque Ibarretxe, Otegi y Patxi López escenificaron públicamente un desafío político a la justicia española. En 2006, toda la doctrina del Tribunal Supremo resultaba contradictoria con el "ansia infinita de paz" de la política PSOE, y la reunión de julio fue la escenificación pública de esa ruptura del espíritu del pacto antiterrorista.

¿Y hoy? La reacción de ambos, Otegi y López ha sido interesante. Para Otegi, ha habido "un intento por parte de sectores muy determinados de dar por zanjada la vía del diálogo como vía de solución al problema político que existe en Euskal Herria". Por su parte, Patxi López ha añadido, "Espero que la derecha y el PP dejen esta estrategia política para dedicarse a explicar sus razones y conectar con la sociedad vasca sin tener que enfangarnos a todos en esta estrategia que no nos conduce a nada".

De sus declaraciones se desprenden dos convicciones comunes. La primera, que todo esto es una maniobra de sectores sociales muy determinados. Llama la atención en el caso de Otegi, porque si bien ha acusado de represión a la democracia española –en perfecta ortodoxia etarra-, se cuida bien de denunciar a "sectores muy determinados" de ella, diferenciando claramente entre aquellos con los que se reúne y aquellos que piden que se cumplan las sentencias del TS, la constitución y la ley. Por su parte, López, con más zafiedad política, acusa directamente a la derecha de enfangar el proceso. Está claro que los dos se sitúan conscientemente en el mismo bando.

En segundo lugar, ambos señalan directamente cuál es el bando al que pertenecen: el del diálogo. Otegi diferencia ya entre unos españoles con los que se puede dialogar –Patxi López entre ellos– y otros con los que no, inmovilistas y radicales. Para Otegi, es necesario plantear un escenario de diálogo político como el escenificado en 2006.

Por su parte, López también ha señalado con el dedo a los enemigos del diálogo, a la derecha, a la que habría que "demostrar que la política tiene que servir para resolver los problemas". Hoy sigue manteniendo el mismo discurso de diálogo entre todos, de legalización de todos y de alcanzar acuerdos con quienes buscan la voladura constitucional, Otegi entre ellos.

Sabemos lo que los socialistas hicieron en 2006: desafiaron al Tribunal Supremo y a la doctrina de aislamiento de los terroristas con su reunión con Batasuna. Más aún, puesto que llevaban tiempo negociando en secreto, la reunión constituyó la apología pública de la ruptura de la unidad democrática contra ETA. Y ahora, con el caso archivado por el TSJPV, sabemos que ambos repiten lo mismo que les llevó al banquillo: que el diálogo es la salida, y que sólo los sectores más reaccionarios están en contra. De cara a los nuevos contactos, que ya se están produciendo, sabemos que el PSE cuenta con el apoyo de Zapatero. Queda por saber hasta qué punto Otegi está alejado de ETA como para representar a su dirección o representar el "cáncer liquidacionista" que la banda siempre ha combatido. Sabemos lo que hicieron, pero no sabemos cómo lo van a hacer en el futuro. Veremos.

GEES, Grupo de Estudios Estratégicos.

Con “E” de engaño
Redacción Minuto Digital 14 Enero 2009

El Presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, ha presentado en una página oficial el Plan E, el Plan Español para el Estímulo de la Economía y el Empleo. Esta iniciativa engloba todas las medidas de política económica previstas por el Gobierno para paliar –dice ZP- los efectos de la crisis en las familias y las empresas y recuperar la senda del crecimiento y la creación de empleo en la economía española. La novedad es que en un video, después de negar una y otra vez la crisis, ZP, con gesto preocupado, por fin se llena la boca de la palabra maldita. Ahora parece que la crisis es grave. Ahora claro, cuando ya no hay manera de ocultarla y 4 millones de parados con derecho a voto van a llamarle a la puerta. Ahora hay que aparentar que no se ha dedicado a no hacer nada salvo a engañar a la opinión pública. Para eso nace el Plan E del gobierno.

No es más que un refrito de las medidas adoptadas por Zapatero en los últimos meses, que incluyen desde los 400 euros que regalaron en el IRPF, al cheque bebe, los millones para obra pública municipal o la moratoria hipotecaria. Vamos, un barniz de maquillaje a las ocurrencias del PSOE de Zapatero, para que parezca que se hace algo más que improvisar al buen tun tun. Eso si, pasadas por el tamiz de los especialistas de marketing socialistas, que consiguen dar la apariencia de plan a lo que no son más que deslavazadas, confusas, inconcretas o inútiles medidas para paliar la crisis. Propaganda en definitiva.

Eso sí, si se fijan ustedes, ninguna de las 82 medidas se traduce en autonomía económica para el ciudadano. Todas implican gasto público para subsidiar económicamente directa o indirectamente a unos u otros, pero ninguna para generar condiciones de mercado que produzcan riqueza y conseguir que empresas y trabajadores consigan ingresos propios sin necesidad que el Estado, es decir todos, pongamos ingentes cantidades de dinero para tapar los agujeros de nuestra maltrecha economía. En vez de buscar la manera de que un parado encuentre trabajo para pagar la hipoteca, se acude a la moratoria de su pago, para, según anuncia uno de los videos publicitarios socialistas que acompañan a la presentación del plan E, así el parado tenga una preocupación menos y pueda dedicarse a buscar trabajo. Solo les ha faltado aprovechar las Keli Zinder que le sobraron a la Trujillo para que los parados zapateen más cómodamente las calles en busca de empleo. Menudas soluciones.

Bush hizo frente al momento americano más duro del último medio siglo. Lo peor, sin embargo, viene ahora
Difícil Presidencia
Gabriel ALBIAC La Razón 14 Enero 2009

Puede que ningún Presidente de los Estados Unidos en este siglo haya tenido que hacer frente a un doble mandato más difícil que el que ahora cierra George Bush tras ocho años de ininterrumpida tormenta mundial. Fue un ciclo que se abrió con el estallido del avatar más inesperado. Por primera vez en su historia, los Estados Unidos de América se vieron atacados militarmente en el corazón mismo de su territorio. Con un resultado en bajas civiles, hasta ese instante mismo inimaginable.

Pocos políticos hubieran reaccionado con lucidez ante aquello. De los europeos -al menos, de los continentales-, con seguridad ninguno. Basta releer hoy, sin embargo, los dos primeros discursos de Bush que siguieron al ataque para dejar constancia de esa dura lucidez en la respuesta que aleja a la diplomacia americana de la vaga retórica a la cual los europeos asociamos lo político.

Analizado el origen del ataque, sentadas las hipótesis básicas para entender la envergadura del envite, enunciados los riesgos de un yihadismo abierto a la guerra sin fronteras para la destrucción de los infieles, ni una sola palabra en la respuesta de la Presidencia americana dejaba margen a ambigüedades: las guerras se ganan o se pierden; no existe más alternativa; los Estados Unidos pondrían todos los medios materiales y humanos para ganar ésta.

El resultado de una guerra es siempre impredecible. Pero nadie, después de aquellas palabras, pudo dudar que al yihadismo responderían las armas. Vinieron enseguida Afganistán e Irak. Si a alguien sorprendió la envergadura de las operaciones, fue porque quiso sorprenderse. Desde las primeras horas que siguieron al 11 de septiembre de 2001, no hubo otra lógica que la de planificar esas respuestas. Afganistán, como nación sin Estado, trocada en un gran campo de entrenamiento militar yihadista; Irak, como eslabón clave para la infraestructura logística de un islamismo nutrido por los petrodólares del Golfo.

Quienes soñaran que ambas operaciones serían sencillas -y los hubo-, confundían deseos y realidades. Dar Estado a un territorio, como Afganistán, que nunca lo ha tenido, es tarea, en el mejor de los casos, larga y costosa. Incrustar una cuña democrática entre las alucinaciones apocalípticas de los ayatolahs iraníes y la obscena corrupción de Arabia Saudí y los Emiratos, es la más incierta -y la más ambiciosa- de las apuestas en las cuales se juega la estabilidad del planeta. Lo que se abría era una guerra larga. Tanto cuanto la «fría», que fue su inmediato precedente. Puede que más.

Ahora, a los más de siete años de su inicio, Afganistán e Irak van por el lento camino de estabilizarse. Un Irán nuclearizado, entre tanto, orada dos fallas críticas: la frontera indo-pakistaní, por un lado; por el otro, las de Israel con Gaza y el Líbano. En un instante críticamente muy bien elegido: cuando en el mundo desarrollado acaba apenas de iniciarse la primera gran depresión desde 1929; que será más honda y larga de cuanto recordemos. Han sido tiempos malos. A los cuales Bush, al menos, hizo frente; es mucho, si se compara con la petrificada Europa. Tiempos malos. Ahora vienen peores.

¿A quién le estorba Rosa Díez?
JUAN JULIO ALFAYA Periodista Digital 14 Enero 2009

En un país acostumbrado al tripartidismo (PP, PSOE y nacionalismos), una cuarta fuerza política ascendente que, de momento, goza de gran simpatía y credibilidad, es un estorbo que es preciso eliminar. No sólo ella, Rosa, sino quienes la apoyamos, recibimos toda clase de insultos y descalificaciones procedentes de todo el espectro político "tradicional". Nos llaman fachas (a estas alturas este calificativo está tan gastado que ya no significa nada), nos dicen de ultraderechas, rojigualdos, genocidas culturales y piropos por el estilo.

Es evidente que en la España analfabeta y decimonónica en la que todavía estamos anclados no se puede ser políticamente incorrecto. Las otras censuras, la progre y la pepera, se nos echan encima con inusitada agresividad tratando por todos los medios de mandarnos al desguace.

Pero, ¿a quién le estorba Rosa Díez?

1º Al PP porque es consciente de su propia ambigüedad, su incoherencia y su pérdida galopante de credibilidad. Mariano Rajoy no entra ni con calzador. No es que sea mal chico, pero, presa de sus complejos, no parece que le llegue el día de encontrarse a sí mismo.

2º Al PSOE porque Rosa es socialista, pero no como ZP y sus amigos de la cejita, pues de momento ella no ha perdido el norte. No olvidemos que hubo socialistas honrados, como Julián Besteiro. Como era de esperar, fueron marginados dentro de su propio partido.

3º A los nacionalistas, porque su posicionamiento frente al chantaje nacionalista es firme, no se anda con medias tintas y no juega a dos bandas.

4º A los conservadores, porque es abortista, como si el PP no lo fuera.

5º A los progres en general, porque no toleran que alguien pueda hacer una política progresista llena de contenido, pero sin tanta vanidad ni alardes de cara a la galería.

Y ella, ¿qué opina de todo esto?

Somos revolucionarios
Rosa Díez, Portavoz de UPyD
12 de enero de 2009
http://www.upyd.es/index.jsp?seccion=5&noticia=16174

Quizá a alguien le pueda sonar demasiado fuerte esta afirmación. Pero si vamos a la acepción cuarta que el Diccionario de la Real Academia Española de la Lengua le da a la palabra "revolución": 4. f. "Cambio rápido y profundo en cualquier cosa", nos encontraremos con que lo que estamos haciendo es, efectivamente, revolucionario.

Es absolutamente inusual que para defender sin tapujos sus convicciones un partido político haya de mantener un discurso que puede considerarse políticamente incorrecto; es revolucionario que ese partido exista y que cotidianamente practique la política de decir lo que quiere decir sin miedo a que le entiendan. Es revolucionario ir al País Vasco y explicar que queremos revisar el cálculo del Cupo, porque la Comunidad Autónoma del País Vasco contribuye a las Cuentas Generales del Estado por debajo de lo que le corresponde. Es revolucionario ir a Navarra y decir lo mismo respecto de la Aportación. Es revolucionario ir a Castilla la Mancha y explicar por qué estamos en contra del nuevo Proyecto de Estatuto de Autonomía. Es revolucionario quedarse sola en el Congreso de los Diputados votando en contra de esa Ley.

Es revolucionario que exista un partido político que defienda que hay algunas competencias ejercidas por las Comunidades Autónomas que deben ser devueltas al Estado. Es políticamente incorrecto y revolucionario que se sostenga ese discurso mientras hace campaña electoral en las elecciones autonómicas de Galicia y el País Vasco.

Es revolucionario decir lo mismo en un mitin que en la tribuna del Congreso de los Diputados. Es revolucionario que exista un partido político que diga lo mismo en cualquier rincón de España, cualquiera que sea el ámbito, en campaña electoral o sin ella; con elecciones generales o con elecciones autonómicas; en una universidad o en un foro económico; en un medio de comunicación considerado conservador y/o en otro considerado de izquierdas.

Es revolucionario que un partido político renuncie a ser considerado de centro, derechas o de izquierdas. Es revolucionario que los dirigentes de un partido político no quieran protegerse detrás de un adjetivo. Es revolucionario que los dirigentes de un partido político utilicen las palabras para que quien le escucha sepa con certeza lo que defiende o lo que quiere decir. Es revolucionario que un partido político reclame lo mejor del liberalismo y de la socialdemocracia. Es revolucionario que un partido político proclame que las políticas de progreso no son propiedad ni de la derecha ni de la izquierda, que desde ambas posiciones políticas se llevan a cabo políticas progresistas y regresivas, indistintamente.

Es revolucionario que haya políticos a los que no les importe que les llamen "fachas" por defender los símbolos constitucionales. Es revolucionario que nos importe un bledo el que nos atribuyan estar "a la derecha de la derecha" por defender la igualdad y la libertad de todos los ciudadanos españoles, más allá del lugar en el que residan, de su entorno social o de su opción electoral. Es revolucionario que nos declaremos españoles sin complejos; y que actuemos, cada día y en todos los frentes, como tales.

Es revolucionario que exista un partido político, progresista y liberal, que no tenga juventudes. Y que, precisamente por eso, esté lleno de jóvenes.

Es revolucionario que en pleno siglo XXI, y nada menos que en España, haya surgido un partido político sin padrinos. Un partido sin financiación externa, sin amigos poderosos, sin tutela de ningún tipo. Un partido que cuestiona todos los tabúes, que está decidido a no casarse con nadie. Un partido que no hace cálculos electorales a la hora de hacer sus propuestas; un partido que escucha a los demás, que no condicione sus decisiones respecto de las propuestas de otros más que a la utilidad para los ciudadanos de la iniciativa que se discute.

Es revolucionario que un partido de estas características, en un país como el nuestro, esté ganando adeptos cada día. Es revolucionario comprobar que la sociedad española es muchísimo menos sectaria que sus dirigentes; y que es por eso-- porque la sociedad española está harta del sectarismo de los viejos partidos --, por lo que mira con ilusión el nacimiento de esta nueva fuerza política que está decidida a devolver a los ciudadanos desde las instituciones la imagen real de ellos mismos.

Es revolucionario que la gente nos pare por la calle para darnos ánimos, para instarnos a no cambiar, a seguir adelante por el camino emprendido. Es revolucionario que nos den las gracias, que nos confiesen que les hemos devuelto la confianza en la política y en las instituciones políticas. Es revolucionario que nos saluden siempre con una sonrisa, con alegría, con complicidad. Es revolucionario que nos pidan permiso para besarnos; que nos prometan --con una sonrisa de oreja a oreja.-- que nos van a votar. Es revolucionario que los ciudadanos que nos hablan para mostrarnos su complicidad parezcan más contentos por habernos encontrado que nosotros mismos por haber conseguido su confianza.

Es revolucionario que todas estas muestras de empatía no tengan frontera geográfica, ni de edad, ni de clase social. Porque nos ocurre lo mismo en San Sebastián que en La Coruña; en Sevilla que en Barcelona; en Madrid que en Toledo. Ayer, en Bilbao, un desconocido me invitó al café que había consumido en una cafetería; cuando le di las gracias manifestó en alto, delante del resto de clientes, su decisión de votarnos, su alegría por el hecho de que hubiéramos nacido, su gusto cuando nos escucha hablar, cuando se siente tan identificado con nuestro discurso. No es normal que eso ocurra cuando eres representante de un partido sin más poder que el de la palabra; y es menos normal que se produzca en el País Vasco. Pero ocurre cada día y en cualquier lugar de España. Ya sea en un restaurante; en el cine; en la calle; en un concierto... Es una reacción plenamente transversal, tanto como nuestro partido.

¿Hay alguien que esté leyendo a quien le parezca que estas pequeñas pinceladas no indican hasta qué punto estamos protagonizando en España una revolución? Pues sí; es una revolución pacífica; y por eso, probablemente, no va a ser tan rápida como que aquellas a las que el diccionario se refiere; será algo más lenta pero no menos profunda. Porque es revolucionario que siendo un partido político que no tiene más que un sólo representante en las Cortes Generales --una diputada-- hayamos conseguido ser el referente obligado de las fuerzas políticas mayoritarias. Todo el mundo sabe hoy que condicionamos su respuesta ante nuestras propuestas; que les obligamos a argumentar y a trabajar duramente el rechazo cuando deciden hacerlo; que no nos pueden despachar con un voto negativo a secas. Es revolucionario que partidos que tienen más de ciento cincuenta diputados, cuando no se aproximan a nuestra posición, tengan que elaborar enmiendas de totalidad y tratar de pactarlas con el resto de fuerzas políticas para no quedarse "solos" frente a nosotros...

Lo que estamos haciendo se sale de la norma, de lo establecido. Somos libres, sinceros, altruistas. Decimos siempre la verdad; damos argumentos, intentamos convencer; escuchamos al otro, tenemos disposición a ser convencidos. Nos gusta la política y nos gusta la gente. Nos gusta representarla; no tenemos prisa en ser esto o lo otro: nos interesa hacer cosas, no lo que ponga en nuestra tarjeta. Y todo esto, amigos míos, hoy por hoy es revolucionario.

Dejadme que os diga que si esta revolución triunfa, todas estas cosas dejarán de ser revolucionarias. Y entonces ya podremos irnos a casa. Mientras tanto, a trabajar, que la tarea es grande. Y el premio, maravilloso.

Antisemitismo
IGNACIO CAMACHO ABC 14 Enero 2009

MÁS allá de la natural repugnancia moral que a cualquier ser humano le suscitan las imágenes de las víctimas de Gaza; más allá del cada vez más evidente alejamiento de la justicia con que Israel defiende a sangre y fuego su razón de Estado; más allá de la sagrada libertad que asiste a cada cual para expresar su rechazo a la violencia como recurso, y más allá incluso del manifiesto doble rasero con que cierta opinión pública juzga los actos de guerra judíos sin expresar una mínima condena del terrorismo palestino que los antecede y que con toda seguridad los sucederá; más allá de todo eso, que al fin y al cabo no representa nada nuevo tras varias décadas de conflicto irresoluble en Oriente Medio, resulta imprescindible denunciar el alarmante conato de antisemitismo que está brotando en una parte de la izquierda, frívolamente dispuesta a aceptar el sesgado argumento propagandístico de un nuevo genocidio supuestamente perpetrado por el pueblo que sufrió el mayor horror de la Humanidad contemporánea.

Esta peligrosísima simplificación, patente en los lemas y eslóganes coreados en las recientes manifestaciones contra la invasión de Gaza, constituye una perversión histórica cuya responsabilidad interpela directamente a la dirigencia de la izquierda española, y muy en especial a un Partido Socialista que sostiene al Gobierno legítimo de la nación. El partido que reconoció, no sin dificultades, a Israel durante el mandato de Felipe González no puede hacerse cómplice de una versión manipulada e interesada de los hechos que exhuma con descarnado oportunismo la acusación de holocausto -¡holocausto!- mientras minimiza o cubre con sospechoso silencio la reiterada actividad terrorista de una facción palestina cuyo programa político está presidido por el exterminio de la nación judía. Ninguna represalia desproporcionada, ningún acto de brutalidad o barbarie del Tsahal en su incursión invasora justifica la grave falsificación del contexto que está desembocando en la resurrección del irracional fantasma antisemita, agitado sin pudor por una izquierda radicalizada que se calienta a sí misma en su propia estrategia de movilización callejera.

Lo más desalentador es que no hayan surgido voces sensatas en el propio socialismo que pongan pie en pared ante esta tergiversación escalofriante motivada por un cínico ardor propagandístico. Y que el propio presidente Zapatero dé alas al creciente argumentarlo antijudío con maniqueísmo impropio de un gobernante que trata de erigirse en mediador de la pazzzzzzz. ¿Qué paz, qué clase de ética política se puede construir a partir de la gigantesca monstruosidad, del atroz pragmatismo de cabalgar sobre la ola de la agitación de los peores demonios de la Historia? ¿O es que no basta con desenterrar los espectros de la memoria española de la sangre y hay que exportar la ideología del odio?
Una vez dijo el propio Zapatero que prefería jugar con las palabras a golpear con ellas. Pero hay palabras que se cargan solas de metralla inmoral, y explotan como bombas de racimo sobre una sociedad que tiende a olvidar las lacras de su pasado. La responsabilidad de un gobernante consiste también en poner límites a ese coqueteo suicida con la llave de la caja de Pandora.

Nuestro Chamberlain
Manuel Molares do Val Periodista Digital 14 Enero 2009

Al exigirle este domingo en Ourense a Mariano Rajoy que se pronuncie sobre el ataque israelí a Gaza, José Luís Rodríguez Z repetía la maniobra de Neville Chamberlain antes de entregarle a Hitler los Sudetes checoslovacos retando a Winston Churchill para que propusiera una solución mejor que evitara una guerra con la Alemania nazi.

El pacifista Rodríguez Z debería saber que Hamás es una enloquecida secta islámica de extrema brutalidad. Que tiene aterrorizados a los palestinos, a los que asesina, por ejemplo, por cantar algo que no alabe a Alá, y cuyas víctimas no se rebelan como tampoco lo haría ningún español contra la Inquisición entre los siglos XV y XVIII.

Tras el velo de la aparente defensa de los palestinos Rodríguez Z parece querer comprar el perdón de la secta islámica para evitar que sus fanáticos, o Al Qaida y otros salafistas y jihadistas repitan los terribles atentados del 11M en España.

Recuérdese que Hamás exige la desaparición de Israel, pero también la conquista de Al-Ándalus, prometida por Alá, mientras condena la presencia española en Afganistán.

Salirse de la postura de la UE, comprensiva con Israel, como ha hecho Z, es destacarse estilo Chamberlain y entregar los Sudetes para obtener indulgencia.

Y si Rajoy o cualquier otro español dicen lo mismo que los demás europeos oiremos a José Blanco asegurar que quieren otro 11M porque no apoyar a los palestinos es una provocación similar a enviar soldados a Irak.

Lo que tienen que preguntarse los ciudadanos es si los defendería el gobierno de Z si desde zonas muy pobladas de Marruecos lanzan misiles sobre Ceuta, Melilla, Canarias o el sur de la península, y no hay manera de parar las agresiones si no es destruyendo las bases asesinas.

Edgar Morin: «Mezclar nacionalismo y fanatismo religioso es el peor escenario»
El sociólogo francés presenta su último libro, «Vidal y los suyos» (Galaxia Gutenberg/Círculo de Lectores), una historia de los sefarditas a partir de la biografía de su padre. La novela, publicada por vez primera en España, recorre los grandes acontecimientos del siglo XX
EFE BARCELONA ABC 14 Enero 2009

El sociólogo francés Edgar Morin, que hoy ha presentado en Barcelona "Vidal y los suyos", una historia de los sefarditas a partir de la biografía de su padre, ha dicho que "la mezcla del nacionalismo y el fanatismo religioso es el peor escenario" y en esa situación estamos en Oriente Próximo.

Morin recuerda que lo paradójico es que "cuando los cristianos expulsaron o persiguieron a los judíos en el pasado, fueron acogidos en un imperio islámico, el otomano, que era religiosamente tolerante".

Precisamente, su padre, Vidal, nació en Salónica, el gran puerto macedonio del imperio otomano, donde "durante siglos nunca hubo un pogromo, ni persecuciones, como sí hubo en Colonia o Rusia". En su opinión, esta situación cambió "por la laicización de Europa, al convertirse la religión cristiana es una cuestión privada, y por que los países árabes vivieron muchas humillaciones, el fracaso de las democratizaciones, del socialismo, de la esperanza del desarrollo y de la revolución".

En ese contexto histórico, añade Morin, se desarrollaron con mayor ímpetu las raíces religiosas y con la creación del Estado de Israel y la expulsión de los palestinos "nació un antisemitismo en un mundo que no era antisemita". El sociólogo y pensador francés opina que a la situación actual en Gaza se llega después de que "dos naciones que nacieron al mismo tiempo, en 1948, convirtieron un conflicto político en religioso, y lo peor es mezclar nacionalismo con fanatismo religioso".

Una historia de «viajes» migratoriosPublicado por primera vez en España, "Vidal y los suyos" (Galaxia Gutenberg/Círculo de Lectores) recorre de la mano desu padre los grandes acontecimiento del siglo XX: Vidal había nacido en Salónica, su bisabuelo procedía de la Toscana y hablaba italiano y su lengua materna era el español del siglo XV, aunque desde muy joven hablaba también francés y alemán.

Morin ha subrayado un hecho poco conocido, «el papel de algunos de los "marranos" -judíos conversos- en el desarrollo de la cultura europea»

Llegó a Francia después de pasar por las guerras balcánicas, el hundimiento del imperio otomano y las dos guerras mundiales. Muchos de los descendientes de aquellos sefardíes que llegaron a Salónica procedentes de Cataluña, Andalucía o Sicilia, además de conservar algunos las llaves de sus casas y de mantener la lengua, se abrieron durante el siglo XIX a "las ideas del humanismo y el laicismo con la influencia francesa".

La historia de Vidal, anota Morin, es la de los "viajes" migratorios que se produjeron al hilo de los acontecimientos y las guerras del siglo XX, que llevaron a unos de oriente a occidente, como en el caso de su padre, y a otros en sentido contrario.
En la presentación, Morin ha subrayado un hecho poco conocido, "el papel de algunos de los 'marranos' -judíos conversos- en el desarrollo de la cultura europea", y cita dos casos fundamentales, Montaigne y Bartolomé de las Casas, "ambos de origen marrano, y que con la conciencia de las persecuciones vividas por los judíos llegaron a ver con compasión a los indios de América".

Mejor conocimiento familiarEscribir el libro, que fue, confiesa, "un proceso en el que se mezclaron las lágrimas y las risas", le permitió conocer mejor a sus cuatro familias paternas, pero también descubrir sus raíces españolas e italianas, situadas en la ciudad de Livorno. "En el siglo XVII -recuerda Morin- Livorno era, junto con Amsterdam, los dos únicos lugares de Europa de libertad religiosa".

Sami Naïr ha apuntado que con «Vidal y los suyos» el lector descubrirá la "dimensión humana" de Morin
Para acometer la biografía de Vidal, Morin leyó varios libros sobre la historia de Salónica y pudo consultar las cartas y los papeles de su padre, que incluso guardaba copia de la correspondencia enviada. A esta documentación se sumó una larga entrevista grabada por una de las hijas de Morin con su abuelo, así como las explicaciones que su propio padre le había dado de alguno de los episodios más importantes de su vida.

"No pensé nunca en hacer una novela, porque no pretendía idealizar a una persona, ni hacer un elogio fúnebre, sino que quería dar todos los rasgos de Vidal, incluidos los menos gloriosos", ha dicho el padre del "pensamiento complejo". En la presentación del libro, Sami Naïr ha apuntado que con "Vidal y los suyos" el lector descubrirá la "dimensión humana" de Morin, más allá la visión más conocida internacionalmente del teórico y pensador. Vidal representa, a juicio de Naïr, la dualidad que muchos de aquellos sefarditas de Salónica representaban, "el particularismo y la universalidad". Padre e hijo comparten además, agrega Naïr, su "optimismo" y su "capacidad de pensar en el futuro".

****************** Sección "bilingüe" ***********************

La Plataforma de las Clases Medias recomienda el voto al PP en las elecciones gallegas
Enrique de Diego  Periodista Digital 14 Enero 2009

La Plataforma de las Clases Medias no percibe, en el panorama actual, ningún partido que represente, ni mínimamente, ni su filosofía, ni sus ideales, ni sus objetivos.

Aquí y ahora, la Plataforma de las Clases Medias hace sus análisis dentro del marco de lo posible.

En ese sentido, la Plataforma de las Clases Medias recomienda votar al Partido Popular en las elecciones gallegas que se celebrarán el próximo 1 de marzo.

Las razones que llevan a esa recomendación estriban en el hecho de que la pervivencia del actual bipartito de socialistas y nacionalistas representa un riesgo cierto de deriva totalitaria para los gallegos y, por tanto, graves agresiones a la libertad personal, como se han ido haciendo habituales en esta legislatura. No es descartable que ello generara, además, incrementos de la violencia y la puesta en marcha de movimientos terroristas, a imitación de lo sucedido en Vascongadas.

El nacionalismo representa un instrumento especialmente dañino y cruel de expoliación de las clases medias. Unido al socialismo, se convierten en factor de empobrecimiento y extinción de las clases medias.

Desalojar al PSOE y al Bloque Nacionalista Galego del poder es en sí un bien mayor.

Además, el candidato del PP, Alberto Núñez Feijoo se ha comprometido a derogar el decreto lingüístico que representa una estricta imposición, y ha hecho críticas suficientes al despilfarro de los gobernantes de la Xunta y al desaforado aumento de funcionarios.

No concentrar el voto en el PP eliminaría cualquier posibilidad de desalojar al bipartito y la dispersión no es otra cosa que un beneficio para nacionalistas y socialistas.

Las estrategias nacionales de debilitamientos de liderazgos y luchas intestinas dentro del PP no deben primar, en ningún caso, sobre el bien y el futuro de los gallegos.

La Plataforma de las Clases Medias recomienda el voto al PP, pero no hará campaña en ese sentido, más allá de este posicionamiento. Sí hará campaña a favor de la abstención en las elecciones europeas por entender que son una estricta farsa de la casta parasitaria.

Consejos de un resabiado
Nota del Editor 14 Enero 2009

En las pasadas elecciones, por aquello del mal menor, voté al PP, y visto lo ocurrido, pasarán muchos años y muchas gentes antes de que vuelvan a tener mi voto. En las gallegas, ya no voy a poder votar, pero si pudiera, no se me ocurriría votar al PP, pues no es que sea parte del problema, es el problema, y Núñez peor que Fraga y que Fernández, el que aprobó la ley de imposición lingüística.

Así que ciudadano responsable, dedíquese a leer y pasear y olvídese de votar, puesto que con su voto estaría legitimando
su inoperancia como ciudadano.

DENUNCIA DE GALICIA BILINGÜE
La Xunta de Galicia "rechazó expresamente" una solicitud para estudiar en castellano
La plataforma de Galicia Bilingüe ha denunciado que la Consejería de Educación de la Xunta "rechazó expresamente" la solicitud, la primera analizada de las más de dos mil existentes, de un padre para que su hija estudie íntegramente en castellano.
Europa Press Libertad Digital 14 Enero 2009

Según apuntó Galicia Bilingüe, la resolución negativa de la Administración del socialista Emilio Pérez Touriño se refiere a la petición del padre de una alumna de un instituto de Culleredo (A Coruña) y "contradice una resolución anterior" de la Inspección Educativa sobre dos estudiantes de Pontedeume.

La asociación denunció este miércoles que la Consejería de Educación "rechazó expresamente" una primera solicitud de "las más de dos mil" que a mediados de octubre presentaron padres gallegos en las oficinas de la Inspección Educativa de cinco ciudades para solicitar que sus hijos pudiesen estudiar íntegramente en castellano, tanto en lo relativo al material didáctico como a su uso oral en clase o en los exámenes.

Asimismo, la asociación criticó que Educación "no haga prácticamente referencia" y "responda a casi ninguno de los sólidos argumentos a favor de la libertad de elección de lengua en la enseñanza" que "sustentaba la petición promovida por Galicia Bilingüe".

En este sentido, agregó la organización, que la Consejería "se aferra al polémico decreto 124/2007 que regula el gallego en la Educación" y "aduce que establece expresamente las materias que serán impartidas en ese idioma", lo que, alertó Galicia Bilingüe, "se traduce en la práctica desaparición del castellano de la docencia en los centros escolares"

Además, continuó la asociación, la Xunta cita el artículo que indica que en las clases impartidas en gallego el alumnado usará esta lengua, con carácter general, en las manifestaciones oral y escrita, y afirma que este texto debe ser interpretado de manera sistemática.

Precisamente, Galicia Bilingüe hacía también referencia a este artículo para sustentar su postura, pues, según sus palabras, la Administración "no aclara en qué supuestos o hasta dónde abarca la cláusula de excepcionalidad que supone utilizar la expresión con carácter general".

INFORME
Un año de catalanización obligatoria de los medios audiovisuales
http://blogs.hazteoir.org 14 Enero 2009

http://blogs.hazteoir.org/economiaynacionalismo/2009/01/14/informe-un-ano-de-catalanizacion-obligatoria-de-los-medios-audiovisuales/

No existe ya en Cataluña ningún medio de comunicación audiovisual de ámbito regional o local que emita sólo en español. De hecho se ha llegado ya a una situación en la que es ilegal que un operador emita sólo en español.

Hace un año entró en funcionamiento la Instrucción General 295/2007, destinada a limitar los derechos lingüísticos en los medios de comunicación audiovisuales públicos y privados. La Instrucción General del CAC controla, a través de una lista de “nuevas obligaciones”, la actividad de los operadores mediáticos y establece un régimen de sanciones.

Los trabajos del CAC: se cumple un año de la “catalanización” de los medios de comunicación audiovisuales en Cataluña

El Consejo del Audiovisual de Cataluña (CAC) es el órgano del gobierno catalán que tiene como misión lograr la adaptación de los medios de comunicación audiovisuales al ideario nacionalista. Sus competencias se extienden a todas las televisiones y radios públicas y privadas de ámbito regional y local, y a las cadenas de radio de ámbito estatal, pero no a las televisiones de este ámbito, al menos por el momento.

Esta institución del gobierno catalán no es precisamente barata. Emplea a 75 personas, la mayoría de las cuales trabaja en la sede de la organización, en la calle Entenza de Barcelona. Todo ello comporta a los ciudadanos un gasto total de 9.7 millones de euros al año, según cifras de la Asociación por la Tolerancia, una de las organizaciones cívicas a favor del bilingüismo en Cataluña.

El CAC está dirigido por un Consejo de 10 asesores cuyo presidente ha sido hasta esta semana el dimisionario Josep María Carbonell, exdiputado del PSC en el Parlamento catalán. Los asesores son nombrados por los partidos políticos catalanes para un periodo de seis años. De los 10 asesores, 7 han sido diputados en el Parlamento de Cataluña.

Todos los partidos políticos excepto Ciutadans han colocado a representantes suyos para formar el Consejo. El dinero público que se utiliza sólo para pagar a estos representantes alcanza la cifra de 1.300.000 € al año, ya que cada asesor cobra la friolera de 130.000 € anuales, según ha hecho público el partido Ciutadans.

Como era de esperar, el CAC se define a sí mismo como “autoridad independiente” para la regulación de la comunicación audiovisual en Cataluña y dice actuar “en defensa de la libertad de expresión e información y del pluralismo”.

A pesar de estas afirmaciones, el hecho es que el CAC es una de las múltiples y variadas instituciones que forman el entramado nacionalista en Cataluña. Fue creado por CiU cuando ésta ocupaba la Generalidad en el año 2000 con el objetivo de “velar” por los contenidos de los medios de comunicación audiovisuales. Pero fue con el gobierno tripartito de Pasqual Maragall en el 2005 cuando el CAC recibió su mayor impulso. Para ello se diseñó y aprobó la Llei de l’Audiovisual de Catalunya, en vigor desde aquel año.

Desde la aprobación de la LLei de l’Audiovisual, el CAC ha tenido las manos libres para coaccionar, controlar y sancionar a los medios de comunicación audiovisuales, además de tener la potestad de conceder y retirar licencias de emisión a operadores públicos y privados. Fue precisamente con la resolución del último concurso de concesión de licencias radiofónicas, con todas ellas yendo a parar a amigos y clientes del nacionalismo gobernante, cuando el CAC protagonizó el último escándalo de práctica corrupta.

La Llei de l’Audiovisual de Catalunya se diseñó en el 2005 con la idea de dar cobertura legal a la Generalidad para poder intervenir plenamente en la regulación de los operadores y sus contenidos. El objetivo era y sigue siendo moldear a los medios de comunicación hasta convertirlos en fieles a la doctrina nacionalista. Como dice la propia Llei de l’Audiovisual, la Generalidad debe intervenir para que los operadores y contenidos del sistema audiovisual catalán reflejen la “realidad catalana”.

Una de las muchas normativas creadas por el CAC para “catalanizar” a los medios de comunicación ha cumplido su primer aniversario. Se trata de la Instrucción General 295/2007, publicada en el Diario Oficial de la Generalidad (DOGC) el 28/12/2007, y trata sobre la presencia del catalán y la cultura catalana en los medios de comunicación audiovisuales.

El objetivo de esta normativa es la “normalización” de la lengua y cultura catalanas y del aranés en los medios de comunicación audiovisuales. Además, esta Instrucción General declara al aranés – lengua hablada por cerca de 2.000 personas en el Valle de Arán - lengua “asimilable” al catalán a todos los efectos. Es decir, todo lo que esta normativa decreta para el catalán, lo decreta también para el aranés en la zona donde esta lengua es hablada.

La Instrucción General del CAC es un documento puntilloso de nueve páginas que regula hasta la obsesión los detalles más inverosímiles. Contiene una lista de “nuevas obligaciones” para los operadores mediáticos y un régimen de sanciones frente a posibles desobediencias. Las nuevas y múltiples obligaciones que contraerán los operadores en Cataluña están agrupadas en tres grandes áreas: la lengua de los medios de comunicación audiovisuales, la presencia de la cultura catalana y la emisión de música cantada en catalán.

La lengua de los medios de comunicación audiovisuales
En todos los medios públicos, la lengua de emisión deberá ser el catalán (y el aranés) durante al menos el 90% del tiempo, mientras que en los privados, el 50%. Las cadenas de radio de ámbito estatal quedan excluidas de esta obligación durante 6 horas consecutivas diarias, pero están obligadas a seguir este cómputo el resto del tiempo. No señala, sin embargo, ninguna obligación para las cadenas de televisión de ámbito estatal, ni públicas ni privadas, posiblemente porque en este caso hay obstáculos legales para tal imposición, mientras que en el caso de las radios estatales se ha encontrado una vía libre.

La presencia de la cultura catalana
La cultura catalana debe estar presente en los programas de radio y televisión de contenido cultural al menos durante un 50% del tiempo, tanto en los operadores públicos como en los privados. Durante este 50% del tiempo, los operadores deberán informar, valorar y dar a conocer obras artísticas y culturales realizadas en catalán o por autores catalanes, dentro de una exhaustiva lista de ámbitos como la pintura, la arquitectura, el ensayo o la literatura.

La emisión de música cantada en catalán
Debe haber una presencia “adecuada” de canciones producidas por artistas catalanes, que se concreta en un 25%. De todas las canciones que emitan las televisiones y las radios en Cataluña, un 25%, como mínimo deberán ser interpretadas en catalán.

Una vez especificadas las nuevas obligaciones, este documento orwelliano requiere a todos los operadores a que acrediten el cumplimiento de las mismas mediante la modalidad de acreditación trimestral y la anual. Por supuesto, el CAC se reserva el derecho de exigir a los operadores datos del cumplimiento de sus nuevas obligaciones en el momento que le parezca oportuno.

Finalmente, se establece el régimen sancionador para los que no cumplan, potestad que tiene el CAC y que le viene otorgada por la Llei de l’Audiovisual de 2005. Las sanciones son multas de entre 90.000 y 300.000 €.

Un efecto de la Instrucción General, a un año de su entrada en vigor, es que no existe ya en Cataluña ningún medio de comunicación audiovisual de ámbito regional o local que emita sólo en español. De hecho se ha llegado ya a una situación en la que es ilegal que un operador emita sólo en español o en cualquier otra lengua sin incluir el catalán y la cultura catalana.

No contento con el control férreo que ejerce sobre los medios audiovisuales, el CAC ha declarado recientemente que tiene ahora la vista puesta en Internet. “Es necesario regular Internet para garantizar la no discriminación de contenidos”, ha explicado Josep María Carbonell. En ello están.

A través de un vídeo en la campaña doilacara.net
Víctor Manuel pide la oficialidad del asturiano a través de un vídeo en la campaña doilacara.net

El cantante Víctor Manuel acaba de añadir su vídeo a la lista de declaraciones de personas de proyección pública a favor de la oficialidad de la ‘llingua’ asturiana, que la Xunta pola Defensa de la Llingua ha subido a su espacio de youtube.
Oviedo - OTR Press La Razón 14 Enero 2009

La declaración del cantante Víctor Manuel es de las más esperadas dentro del movimiento a favor de la lengua asturiana, por la gran cantidad de seguidores con los que este artista cuenta tanto dentro como fuera de Asturias. Además, a lo largo de su carrera ha incluido en sus discos algunas canciones en asturiano. Sin embargo, nunca hasta ahora se había pronunciado abiertamente a favor de la oficialidad, y de hecho anteriormente había realizado declaraciones contrarias a esta reivindicación.

Junto con el de Víctor, están ya expuestos al público en dicha dirección de internet los vídeos de las escritoras Corín Tellado y Carmen Ojeda, el piragüista Manuel Busto, la presentadora de televisión Sonia Fidalgo, el ciclista Chechu Rubiera y el gaitero José Angel Hevia. La Xunta anunció que en próximas fechas se publicarán nuevas declaraciones. La demanda de oficialidad de estas personas se suma a la de otros personajes conocidos, como son los deportistas que en la última gala solidaria del deporte asturiano accedieron a hacerse la foto portando el cartel con el mensaje ‘Doi la cara pola oficialidá’, entre los que estuvieron el futbolista Santi Cazorla, el ciclista Samuel Sánchez o el árbitro Mejuto González. Anteriormente, también mostraron su apoyo Quini y David Villa.

http://es.youtube.com/user/doilacara.

dorotim 14 Enero 09 - 16:09
No sólo hay tontos en Asturias evidentemente los hay en todas partes y en el siglo veintiuno en qué estamos viviendo lo de los tontos y tontas es una plaga. A ¿mí los que me repatean más son los que como éste y su mujer van de progres por la vida defendiendo unos ideales de hace siglos que no se sabe muy bien qué clase de ideales son y luego viven a lo grande y es que eso de la solidaridad, la generosidad con los que no tienen es una cara pero su otra cara, la de muchos de ellos es la verdadera, la de mirar por encima del hombro, la de despilfarrar y vivir comno reyes y la de no querer saber nada ni de personas de sus propias familias porque esos familiares no han tenido la chorra de ellos, la de saltar a la palestra y ganar dinero a montones ¿Verdad Sr. Victor Manuel? lo del abuelo trabajando en la mina es un claro choteo a tu propio abuelo quien te ha visto y quien te ve, y si no que le pregunten a tu hermano cuando se fue a Madrid y te lo encontraste de casualidad en un rodaje de una pelicula como extra ganando un mísero sueldo ¿o no? porque tu no le echaste ni una mano ni un pie, venga ya.

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