AGLI

Recortes de Prensa    Lunes 19 Enero 2009

Hacia el caos
... Lo que me desazona, y deja perplejo, es el ritmo de destrucción de la política, entendida como una gestión de las cosas razonable y sujeta al control de las instituciones. El destrozo que el presidente ha infligido al sistema en pocas semanas, y preparado a fuego lento durante cuatro años y pico, desafía a la imaginación...
ÁLVARO DELGADO-GAL Escritor ABC 19 Enero 2009

HACE unos meses, cuando prevalecía aún la idea de que el Gobierno se plantaría frente a las exigencias de la Generalitat en materia de financiación, escribí en este mismo diario: «(Zapatero) tirará de los fondos públicos con el fin de que queden satisfechas, a la vez, la Cataluña bilateral y la España multilateral» -«¡Es la política, estúpido!», 29 de agosto-. A la vista de lo que está ocurriendo, podría ufanarme de haber acertado. Pero no, no me ufano. Primero, el pronóstico no exigía el don de la presciencia. Segundo, la ufanía es siempre tonta. En tercer lugar, resultaría optimista afirmar que el acierto ha sido pleno. Yo preveía tensiones crecientes y una acentuación de la anarquía. Pero Zapatero ha montado unas saturnales romanas.

No hablo de cifras, que no se conocen todavía con exactitud y cuyo monto pudiera resultar secundario si la caída de la recaudación infla la deuda mucho más de lo esperado. Lo que me desazona, y deja perplejo, es el ritmo de destrucción de la política, entendida como una gestión de las cosas razonable y sujeta al control de las instituciones. El destrozo que el presidente ha infligido al sistema en pocas semanas, y preparado a fuego lento durante cuatro años y pico, desafía a la imaginación. El reto inmediato, para Zapatero, era conseguir que las relaciones bilaterales con Cataluña, consagradas en el Estatut, no despertaran en los demás territorios la sensación de que sólo quedaba repartirse las sobras de la tarta. El reto, por supuesto, era de resolución imposible. Pero lo imposible no arredra al Gobierno, el cual es dado a huir de la evidencia refugiándose en retruécanos inspirados en los lemas publicitarios de la radio y la televisión. La consigna monclovita, allá por agosto y septiembre, sonaba así: «La bilateralidad es compatible con la multilateralidad». ¿En qué se ha traducido este enunciado, animoso y absurdo a la vez? En que el presidente ha pelado la pava primero con Montilla, y luego, sucesivamente, con los restantes jefes autonómicos. De resultas, ha tenido que compensar a cada uno de los interlocutores de las promesas que acababa de hacer al anterior. Lo demuestra la caótica cascada de fondos de inversión que se han ido improvisando sobre la marcha, según se estiraba la ronda de contactos.

La prensa ha esgrimido cuatro fondos distintos. Pero como algunos son bivalvos, y otros bicéfalos, lo mismo da invocar cuatro que seis, o cinco y medio. Al fondo de garantía, se ha añadido el de suficiencia, y al de suficiencia, el de convergencia. Pero también existe un fondo de cooperación, y otro de competitividad. El último conocido, en el momento de escribir esta Tercera, se destinará a las regiones que padecen una mengua de población.
La multiplicación de fondos, por cierto, ha provocado que se apliquen criterios, no sólo dispares, sino contradictorios. Chaves está contento porque se invertirá en Andalucía con arreglo a la población, que allí es mucha. Simultáneamente, Juan Vicente Herrera ha logrado para Castilla y León un extra que se justifica argumentando la escasez demográfica. Y aún no ha concluido la zarabanda fabulosa. CiU aprieta, empujando al alza las reivindicaciones catalanas. Si consigue arrastrar al Tripartito, podría abrirse una segunda ronda. Los fondos crecerían entonces como las setas tras dos días de mansa lluvia otoñal.

Todo esto va a costar dinero. Por desgracia, los gobiernos han redescubierto el keynesianismo como una coartada para gastar a mansalva, y Zapatero podrá caminar a pie llano por el camino de la deuda. Ya les he anticipado, sin embargo, que el dinero no es lo que más me preocupa. Inmediatamente después de despachar con Montilla, Zapatero abordó a Pons y Esperanza Aguirre, dos barones populares a los que aprieta la falta de liquidez en sus respectivas administraciones. Les hizo proposiciones que no se podían rechazar, y dejó al primer partido de la oposición en tierra de nadie: o el PP persistía en denunciar el plan de financiación, en cuyo caso había de impugnarse a sí mismo a escala regional, o amortiguaba sus objeciones hasta reducirlas a líricas interjecciones. Ha sucedido lo segundo, como cabía presumir. Nada de esto es estrictamente inédito. No es la primera vez que un presidente del Gobierno tantea a las comunidades de signo contrario antes de convocar a todas en el Consejo de Política Fiscal y Financiera. Existen, no obstante, grados y proporciones, o si se prefiere, nada permanece igual, ni aun desde el punto de vista cualitativo, cuando se verifican determinados cambios a nivel cuantitativo. Felipe y Aznar hicieron cesiones notables, impelidos por la necesidad de cerrar mayorías parlamentarias. Pero el Estado central retuvo su preeminencia, bien que menguante, y se sabía de qué estaba hablando el BOE. Ahora, no. Ahora, para ejercer de funcionario, hay que aprender las habilidades del saltimbanqui.

No sería impropio resumir la situación anómala así: no hemos ingresado en un sistema federal, o, tan siquiera, confederal. Nos hallamos, más bien, en un no-sistema, en que los discreteos difusos del presidente substituyen a la acción del Parlamento. No es raro, no lo es de ninguna manera, que el decreto-ley se haya convertido en el instrumento principal de gobierno de un tiempo a esta parte. Con un matiz importante: el Ejecutivo, el Ejecutivo con mayúsculas, es José Luis Rodríguez Zapatero. Lo demás, guarnición y companage.

¿Cómo hemos llegado a esta situación extravagante? Existen explicaciones para todos los gustos, unas más solemnes que otras. Los historiadores alegarán una tradición democrática precaria. Y es verdad que los precedentes cuentan: cuando la historia no ayuda, hay que hacer un esfuerzo hercúleo para que las cosas mejoren, y muy grande, para que no se estropeen. La desmaña de la oposición, la inopia de las instituciones, y el desconcierto del votante, han contribuido harto a que perdiera gas el invento. Pero también interviene el azar. Ha sido muy elogiado el artículo que Zapatero publicó en un diario madrileño el 30 de diciembre. No fueron pocos los columnistas que afirmaron que entre los hechos de Zapatero, y las ideas vertidas en el artículo, mediaba un abismo, y que era necesario que esa joya la hubiese escrito un negro. Presumo que se quiso vejar al presidente acudiendo a esta perífrasis trabajosa, porque el artículo era flojo. Pero, sobre todo, era profundamente zapateresco. La tesis del presidente es que el mal peor que puede afligir al político es el cinismo, y que los cínicos, identificados poco más adelante con los fatalistas, se complacen en disfrazarse de «conocimiento, de experiencia, de prudencia, de pragmatismo».

El cínico, en fin, es que el acepta el principio de realidad, en la acepción freudiana del término. Hay que aceptar que si esto es cinismo, Zapatero no es cínico. Confundió a ETA con el Pen Club, se fumó la Constitución liando con ella un pitillo, y negó la crisis mucho después de que hubiera estallado. Ha rematado sus ensoñaciones asegurando que Obama le va a soltar una fresca al desarreglo cósmico, y que al Big Crunch seguirá el Big Bang en cuestión de semanas. La única, conjeturable rectificación, se ha producido por Internet, sorteando al Parlamento.

Con un señor así al frente, no es maravilla que el país ande mangas por hombro. Al tiempo, Zapatero acumula aptitudes muy especiales: ha sido diputado, secretario general del PSOE, y ha ganado las elecciones generales dos veces consecutivas. A la postre, es posible que no haya tanto azar.

Plan «E» del espacio exterior
JUAN MANUEL DE PRADA ABC 19 Enero 2009

LOS amantes del cine casposo recordarán aquella película del inefable Ed Wood, Plan 9 del espacio exterior, en la que los marcianos mandaban unos cuantos platillos volantes a la Tierra, con el propósito de colonizarla. Aquel plan consistía básicamente en emitir un mensaje radiado que resucitaba a los muertos de los cementerios, convirtiéndolos en zombis dispuestos a obedecer las consignas alienígenas. A la postre, el plan se quedaba en agua de borrajas (los marcianos apenas lograban resucitar a tres muertos) y la película concluía de forma embarullada, como solía ocurrirle al inefable Ed Wood, a quien el presupuesto siempre se le había acabado antes de empezar a rodar. La primera vez que vi Plan 9 del espacio exterior, embriagado todavía por los vapores lisérgicos que emana el particular estilo del cineasta, recuerdo que pensé: «El Plan 9 era una chapuza. Pero, ¿cómo serían los ocho anteriores?». Nunca pude aclarar aquella duda ontológica.

Algo similar me ha ocurrido cuando me enteré del lanzamiento a bombo y platillo (volante) del Plan «E» de Zapatero contra la crisis económica. Como soy más bien despistado y propenso a la credulidad, supuse que me habría perdido los previos Planes A, B, C y D. Luego recordé que Zapatero ha lanzado sucesivos planes innominados contra la crisis, aunque luego ninguno se haya cumplido (pero pretender que un plan se cumpla es pedirle peras al olmo, no olvidemos que «plan» significa «intención, proyecto»): el primer plan contra la crisis fue negar que existiera; luego vino el plan de las bombillas de bajo consumo que se repartirían por todos los hogares españoles (pero algún intermediario sin escrúpulos debió de quedárselas, para venderlas en el mercado negro); y el plan de recolocar a los albañiles en paro, reciclándolos mediante arte de birlibirloque para el desempeño de otros oficios; y el plan de la limosnilla o deducción fiscal de los 400 euros; y el plan de financiación de obras públicas municipales, que va a llenar los pueblos de España de saunas y pistas de pádel; y...

¡Será por planes! Ahora, cuando a Zapatero -como a Ed Wood- ya se le ha acabado el presupuesto, se nos anuncia este Plan «E» del espacio exterior; un plan que, bajo su formulación campanuda, es algo así como un gran revoltijo de planes anteriores, presentados por una alocución propagandística en la que Zapatero nos repite, a modo de tantra mágico, que nos hallamos inmersos en una crisis de «extensión mundial», que antes de que tal crisis nos azotara como una suerte de plaga bíblica «habíamos alcanzado la tasa más paro más baja de la historia», que somos «la octava económica del mundo» y otras paparruchas de consumo interno que sólo convencerán a quienes gustan de ser adormecidos con cuentos.

Pero, ¿a quién no le gusta ser adormecido con cuentos? León Felipe nos advertía que la cuna del hombre la mecen con cuentos, que los gritos de angustia del hombre los ahogan con cuentos, que el llanto del hombre lo taponan con cuentos... Y, sin embargo, aunque nos sabemos todos los cuentos, nos gusta que nos los repitan. Zapatero ha hecho de esta enseñanza sobre la paradójica naturaleza humana uno de los rasgos distintivos de su acción política; y una y otra vez nos repite los mismos cuentos, envueltos en los vapores lisérgicos de su particular estilo emotivo. Quizá la novedad más reseñable de este Plan «E» del espacio exterior sea el calculado ocultamiento del ministro Solbes, que durante algún tiempo había sido el encargado de distraernos de la realidad con sus abaciales melopeas. Pero el ministro Solbes es un político a la antigua usanza que, cuando la realidad se hace irrefutable, se repliega en el caparazón, por no comprometer su dignidad; en esto se nota que es un político anacrónico, frente a Zapatero, cuyo discurso se crece cuando se trata de negar la realidad, porque sabe que las sociedades débiles prefieren que las adormezcan con cuentos, prefieren convertirse en zombis dispuestos a obedecer consignas alienígenas, como en la película de Ed Wood.

Y, mientras tanto, ¿qué hace la facción opositora? Mayor Oreja advertía en una entrevista que ayer publicaba este periódico que debe dejar de contemplarse el ombligo. Pero ese peligro ya ha sido conjurado: ahora se dedica a contemplar la cacha de Soraya.
www.juanmanueldeprada.com

El Estado de las Autonomías acerca nuestra democracia a una dictadura

Redacción Minuto Digital 19 Enero 2009

El actual sistema autonómico español es “un vivero creciente de caciquismo, gasto e ineficacia, y un baluarte feudal para los oligopolios políticos”. Así de contundente se mostro el filósofo y profesor titular de Estética en la Facultad de Filosofía de la Universidad Complutense de Madrid, Ignacio Gómez de Liaño, que durante una conferencia en el Club Faro de Vigo en la que definió el actual régimen político español, que tiene como principal exponente a las comunidades autónomas, como “despótico, arbitrario y legalmente confuso”.

Gómez de Liaño, denunció la escasa calidad de nuestra democracia y expuso sus ideas sobre cómo “recuperar la democracia” en ambos sentidos del verbo, ya que en su opinión ésta “padece una enfermedad” y a la vez “se ha perdido”. Como principal tara del régimen político actual señaló “el ilimitado poder de que gozan los gobernantes, (no compensado por un Poder Judicial verdaderamente independiente, los partidos que tienen más posibilidades de ocupar los diferentes niveles de gobierno: PSOE, PP y nacionalistas”, lo que, unido a la organización del Estado en forma de Autonomías ha dado lugar “a una especie de sistema neofeudal y oligárquico frente al cual las críticas resultan irrelevantes”.

Para Gómez de Liaño, el “poder ilimitado” que el ordenamiento jurídico concede a los políticos ha hecho de la política una “carrera” que puede ser mucho más remuneradora que las ordinarias, y cuyas principales asignaturas son “sumisión al jefe, obediencia ciega a las consignas y cursos intensivos de demagogia”.

Denunció el control que ejercen los políticos sobre “más de la mitad del sistema financiero, a través de las cajas de ahorro”; sobre los medios de comunicación, públicos o subvencionados; y sobre el aparato judicial, tanto en el Tribunal Constitucional como en el Consejo General del Poder Judicial. Agregó que los políticos controlan la financiación pública de partidos, sindicatos y patronal fomentando el “parasitismo” de tales organizaciones. También hizo hincapié en el control político sobre la educación y la cultura, un “control insidioso y perverso con el disfraz del mecenazgo”, defectos que, a su juicio, padece la democracia española, y que la hacen parecerse a una dictadura.

Liaño se refirió especialmente al agobiante control político, social y cultural de los nacionalismos y propuso un “estatuto único” para todas las regiones y se refirió al alto grado de abstención de las consultas sobre los estatutos de Cataluña (51 por ciento) y Andalucía (64 por ciento), lo que refleja hasta qué punto la población “pasa” de las lecturas pro-nacionalistas de la Constitución.

Entre las medidas a tomar, Gómez de Liaño propugnó la reforma de la actual Ley Electoral, por contradecir “los más elementales principios de igualdad y seguridad”. Puso como ejemplo, sin mencionarlo expresamente, el caso del PNV, que “por tener concentrado su voto en tres provincias ha obtenido seis veces más diputados que otro que tiene diseminado un número mayor de sufragios en cincuenta”, en alusión a Unión Progreso y Democracia (UPyD), el partido de Rosa Díez. “El respeto a las minorías jamás debe ir en detrimento de la mayoría”.

Solbes resucita su herencia "excepcional"
Solbes bien podría dejar una España similar a la que ya abandonó en 1995, pero con los indicadores aun más disparados: cuatro millones de parados, déficit superior al 6% y deuda pública cercana al 100% del PIB.
EDITORIAL Libertad Digital 19 Enero 2009

La revisión del cuadro macroeconómico que llevó a cabo el Gobierno el pasado viernes supone una desautorización en toda regla de la estrategia propagandística que había estado llevando a cabo el PSOE desde la pasada pre-campaña electoral, a saber, negar la realidad y la gravedad de la crisis económica que estaba ya azotando nuestro país. No en vano, los Presupuestos Generales del Estado, recientemente aprobados, se diseñaron bajo la hipótesis de que España crecería el 1% en 2009, cuando, según el nuevo pronóstico del Ejecutivo, decreceremos un 1,6%. La magnitud de la depresión será todavía mayor, pero probablemente el Ejecutivo no lo sepa: ahora el problema no es su maldad, sino su profunda ignorancia en materia económica.

Ayer, en el diario El País, el ministro del ramo prosiguió con esta campaña destinada a preparar a la población para el traumático shock que va a vivir durante este ejercicio. Según Solbes, vamos hacia una situación "excepcional" e "insólita" (la misma que muchos pronosticábamos mientras él nos atacaba por ignorantes y catastrofistas), aunque aporta una dosis de optimismo: la crisis terminará a finales de la legislatura.

Desde luego, por muy grave que sea una crisis económica, cuatro años es un período más que suficiente para que se solucione. Las depresiones son períodos en los que se corrigen los desajustes de la fase anterior, el boom artificial impulsado por la política monetaria expansiva de los bancos centrales. Toca cerrar empresas, reorientar los factores productivos, corregir precios relativos e incrementar el ahorro. Pero este proceso no se eterniza: cuando se deja al mercado actuar con libertad, las crisis suelen adoptar una forma de V, es decir, una caída muy brusca y muy rápida pero también una recuperación pronta.

España está sufriendo un desplome de su actividad a un gran ritmo y, sin embargo, nada hace prever una inminente recuperación. Es cierto que Solbes la avanza para 2012, pero antes ya hizo lo propio para 2009 y 2010. Los interrogantes para la economía española cada vez son mayores; la última amenaza es la rebaja del rating soberano por parte de Standard and Poor’s lo que, a medio plazo, podría provocar nuestra expulsión de la zona del euro.

¿Y por qué nuestro panorama económico es cada vez más negro pese a que el mercado debería estar corrigiendo todos nuestros desajustes? Solbes también parece haber proporcionado una respuesta a esta incógnita: el Gobierno está interviniendo masivamente en la economía no sólo pero especialmente a través del gasto público, del que dice haberlo exprimido al máximo.

El Ejecutivo parece no comprender que sus decisiones anti-mercado, por muy inspiradas que las crea en Keynes y Obama (o precisamente por eso), impiden la recuperación de nuestra economía. Si lo que necesitamos es más ahorro y más quiebras de empresas en ciertos sectores, la receta de emitir masivamente deuda para rescatar a las industrias infladas por la expansión crediticia previa no parece la más acertada.

España debería mirar la evolución que ha seguido Japón: a principios de 1990, con una burbuja inmobiliaria similar a la española, sufrió una crisis económica de la que todavía no se ha recuperado, en buena medida por la continuada interferencia de su Gobierno en la economía. Hoy, la economía nipona está lastrada por una deuda pública que alcanza el 160% del PIB. Solbes pronostica niveles cercanos al 60% para los próximos años, pero si el Ejecutivo continua por la senda actual de despilfarro masivo y la economía se contrae, fácilmente podríamos alcanzar el 100% del PIB en apenas un lustro.

Dicho de otra manera, Solbes bien podría dejar una España similar a la que ya abandonó en 1995, pero con los indicadores aún más disparados: cuatro millones de parados, déficit superior al 6% y deuda pública cercana al 100% del PIB. Un país completamente esclerotizado y estancado en una decadencia propia del Tercer Mundo.

Es falso que el PSOE no pueda hacer nada para frenar esta situación. Los remedios se conocen pero son impopulares y van contra el dogma ideológico de la izquierda: liberalización laboral y adelgazamiento del Estado. Demasiado para Solbes y Zapatero, aun cuando las consecuencias de su omisión sean hipotecar el futuro de los españoles por más de una década.

Crisis
IÑAKI EZKERRA El Correo 19 Enero 2009

Las autonómicas vascas y gallegas van a ser las primeras elecciones de la crisis económica. En las últimas generales aún estábamos en el prólogo de la recesión y había hasta quien se hallaba convencido de que ésta era un invento demagógico y cenizo, 'antipatriótico' de Rajoy. Cabría pensar que ahora, a la vista de los tres millones de parados, de la caída del chollo de la construcción y de todas las demás caídas y penurias que nos asolan, éstos van a ser por fin unos comicios realistas, un electoral aterrizaje forzoso en la realidad, una primera toma de conciencia del electorado de que no se puede estar todo el día en la nube del sueñecito secesionista cuando se tienen los bolsillos vacíos.

Cabría pensar en un significativo descenso del voto nacionalista en el País Vasco si se tiene en cuenta sobre todo que 'nuestro nacionalismo' ha sido un fruto del auge económico, al revés que la mayoría de los nacionalismos del mundo, que han nacido tradicionalmente de la precariedad. Mientras que el irlandés nació de las derrotas bélicas, de las confiscaciones de tierras y la pobreza directamente; mientras que el nacional-socialismo hitleriano nació de la humillante paz de Versalles y del desclasamiento de la sociedad alemana de entreguerras, el nacionalismo vasco surgió, curiosamente, del privilegio, de la integración española, del auge industrial y del progreso que atraía a la inmigración.

Cabría, sí, esperar que una ideología que se ha mantenido viva a la sombra de la prosperidad democrática, se resienta cuando esa prosperidad se detiene y se empiezan a cerrar los grifos no de Madrid ni del Gobierno ni de la Unión Europea sino eso, de la realidad.

Cabría ese pronóstico, pero aquí nunca se sabe. Está claro que no estamos en un país normal ni cabal como la Alemania de Merkel. Aquí, en vez de aglutinar a los partidos contra la amenaza común, nos dividimos todos, incluso a nosotros mismos en una esquizofrénica carrera y hasta Esperanza Aguirre se va a ver a Zapatero por su cuenta y se sube al carro de la superfinanciación autonómica, ella que era la reserva espiritual del patriotismo y los principios morales del PP. Aquí todas las autonomías hablan de financiación como si no hubiera crisis. Recuerdo que cuando fueron las inundaciones bilbaínas del 83 un amigo me dijo mientras paseábamos admirando el barrizal: «Esto marca un antes y un después. Aquí se acaba ETA». En ese momento recogí un panfleto del fango en el que se reivindicaba la «lucha armada» como «solución al desastre causado por la falta de infraestructuras del capitalismo salvaje».


El insolvente Solbes se declara impotente
El mismo ministro de Economía que negaba la crisis hace pocos meses nos predice un futuro "muy excepcional", afirma no tener margen contra la crisis, pero sigue en la poltrona.
Santiago Abascal elsemanaldigital 19 Enero 2009

Ha debido ser el último en caerse del guindo del optimismo antropológico en su rama económica. El ministro de Economía se mete ahora a agorero de un futuro negro. Después de ponerle pringando a Pizarro en el debate económico de las elecciones por hablar de crisis, después de que ZP negase y renegase ante Rajoy de una crisis que no parecía atisbar por ningún lado.

Ahora, sin vergüenza, se autoenmiendan, se reinventan a sí mismos en un papel de adivinos y futurólogos oscuros y maniatados ante el poderío de los Dioses. Definitivamente en España no hay decoro en la cosa pública. Solbes negó con ahínco la crisis y ahora se atreve a vaticinar una catástrofe "muy excepcional" sin pestañear. Lo único digno ante semejante patinazo, en todo el orbe, sería dejar el timón institucional a otro y largarse al calor del hogar, si puede pagar la factura de la calefacción, cosa que a un ex ministro –como a los soldados el valor- se le supone. Peor lo tendrán las víctimas de su imprevisión e insolvencia, sobre todo el millón de parados que van a dejar de cobrar el paro y se van a ver, como Dios los trajo al mundo, con una mano delante y otra detrás.

España camina hacía un abismo social y nacional empujada por la ficticia gasolina de la deuda pública que se agotará y lastrará nuestro presente y el porvenir de nuestros hijos y nietos.

Hacen falta reformas económicas, institucionales, nacionales y sociales de mucha envergadura, no ministros impávidos e incapaces, ni presidentes prestidigitadores que se gasten el dinero de nuestros hijos. Hace falta decoro y responsabilidad. Y hace falta decir la verdad; la crisis nacional de la España triplicada de funcionarios autonómicos, la crisis moral del consumo desmesurado y el endeudamiento abismal de unos españoles que hemos vivido como falsos ricos también están detrás del desastre.

Frente a un horizonte de paro, de necesidades, de hambre, el ministro Solbes, hasta ahora insolvente, se acaba de declarar impotente: "Hemos utilizado todo el margen que teníamos contra la crisis", nos confiesa.

Si no tiene nada más que hacer, ¿a que espera Solbes, noqueado, alucinado y de brazos cruzados, para levantarse del sillón e irse a su casa?

PD: ídem para Zapatero, responsable principal de una ineptitud gubernamental letal para España.

Me resulta intolerable que, con el dinero de nuestros bolsillos, se vaya a Nueva York a la inauguración de una embajada catalana
Maragall, la plaga que no cesa
César VIDAL La Razón 19 Enero 2009

Hay personajes cuya salida de la política parece una muestra de misericordia del Altísimo. Es el caso de Pascual Maragall, algo que exige unas dotes especiales porque nunca pasó de ser un personaje de ámbito regional. Maragall es, por ejemplo, el único político que se ha querellado con un humorista por unos versos que ni siquiera se referían a él, pero que llevarán al autor a sentarse en el banquillo dentro de unos meses. Maragall, en compañía de Carod-Rovira, se burló de manera grosera de la corona de espinas a unos pasos del Santo Sepulcro.

A Maragall le debemos el haber escuchado que los nacionalistas catalanes cobraban una comisión del tres por ciento. A Maragall hay que atribuirle que el aserto nunca se investigara y que el único perjudicado fuera un constructor que señaló que la comisión que le habían exigido era muy superior. Hasta donde yo sé, el constructor está procesado y los ciudadanos seguimos sin saber a ciencia cierta si la mordida en Cataluña es, caso de existir, superior a la que cobra la Cosa Nostra en Sicilia ya que los mafiosos, según cuenta Andrea Camilleri, sólo exigen el dos por ciento.

Claro que todo esto resulta un asunto menor cuando se recuerda que Maragall es el gran impulsor de ese nuevo Estatuto de Cataluña que amenaza con convertirse en el tiro de gracia de la actual democracia siquiera porque implica tal drenaje de recursos nacionales que convierte en imposible la supervivencia no sólo del estado del bienestar sino del mismo orden constitucional. Con esos antecedentes, confieso que sentí un gran alivio cuando supe que Maragall se retiraba de la política e incluso hasta experimenté algo de ternura al escucharle confesar que el estatuto impulsado por él era anticonstitucional. En mi ingenuidad, hasta creí que podía hallarse cerca de ese arrepentimiento que resulta indispensable para recibir el perdón de los pecados. Tiempo y ocasión no me han faltado para comprobar lo apresurado de mi apreciación. Paso por alto que hace unas semanas prologara una edición de «El Capital» para un periódico de izquierdas. No puedo aceptar que una conocida editorial arrancara docenas de páginas de su biografía autorizada simplemente porque el producto terminado no era lo suficientemente jabonoso y proporcionaba incómodas revelaciones sobre Maragall padre.

Me resulta intolerable que dentro de unos días, con el dinero de nuestros bolsillos, se vaya a Nueva York a la inauguración de una embajada de Cataluña. En una época en que cada día seis mil personas pierden su empleo y en la que en octubre de 2008, ZP ya se había gastado el dinero de los parados hasta finales de año, el invento de las embajadas catalanas resulta una indecencia política y moral cuya gravedad no disminuye porque haya servido para darle un empleo en París a un hermano de Carod-Rovira. Pues allí va Maragall, el que lleva años persiguiendo a un humorista, el que nunca nos aclaró lo del tres por ciento, el que reconocía que había impulsado un estatuto que se da de bofetones con nuestra Constitución. Por más vueltas que le doy no puedo evitar tener la sensación de que si Dios hubiera enviado a Maragall ante el faraón para que dejara salir al pueblo de Israel, seguramente hubiera tenido éxito. Y es que, en términos políticos, Maragall es una verdadera plaga bíblica.

El racismo del PNV y la complicidad del PSOE: vale más Ignacio Uría que Isaías Carrasco
Pedro Fernández Barbadillo Periodista Digital 19 Enero 2009

El PNV ha echado de la alcaldía de Azpeitia a ANV -con cuyo alcalde proetarra se hizo varias fotos Juanjo Ibarretxe- por el asesinato del abertzale Ignacio Uría. En Mondragón, el maketo asesinado Isaías Carrasco no ha merecido ni eso.

Dos días antes de als elecciones generales, el 7 de marzo, ETA asesinó a un ex concejal socialista en Mondragón, ayuntamiento gobernado por una de las listas de ANV cuya presentación a las elecciones municipales de mayo de 2007 había permitido el Gobierno zapaterino. (ZP dijo que ANV era un partido legal y que condenaba la violencia.)

El socialista Francisco López aprovechó la ocasión para montar una encerrona a Mariano Rajoy y María San Gil y hacer leer a la hija del pobre desgarciado un comunicado diciendo que a su padre lo habían matado por socialista.

Después de ganar las elecciones gracias a 11 millones de moscas (¿cuántas de ellas irán al paro antes de que acabe el año?), el PSOE se limitó a pactar unas ridículas mociones éticas para forzar a los alcaldes de ANV a condenar a ETA o a dimitir. El resultado lo suponéis y no tengo que explicarlo. Desde entonces, el pobre Carrasco, un humilde cobrador de peajes en la autopista, ha sido olvidado. La concejal del PP era la única dispuesta a desbancar de la alcaldía a la alcaldesa, Inocencia Galparsoro, pero el PNV y el PSOE (e Izquierda Unida) no han querido. Se va a cumplir un año del oportuno asesinato de Carrasco y ANV sigue al frente de Mondragón, y hasta gestionará esos fondos del Gobierno español para impulsar el empleo.

El 3 de diciembre pasado, a los nueve meses del anterior asesinato, los etarras mataron a Ignacio Uría en Azpeitia, otra ciudad gobernada por ANV. En mes y medio, el PNV -con el que el PSOE cambia cromos presupuestarios: tú me apruebas los míos en las Cortes yo te apruebo los tuyos en Vitoria- ha puesto en la oposición al alcalde de ANV.

Moraleja: el recuerdo de un empresario abertzale vale para el PNV mucho más que el de un maketo asalariado. Igual piensa el PSOE de López y del maltratador de mujeres Jesús Eguiguren.

Ah, ANV dispone de otra alcaldía, la de Busturia (Vizcaya), cedida por Eusko Alkartasuna.

Rectifíquese Sr. Rajoy, dimita de su cargo en el PP.
Vicente A. C. M. Periodista Digital 19 Enero 2009

Creo que en España tenemos cosas más importantes de qué preocuparnos que de si la Sra. Sáenz de Santamaría es portada por un posado fotográfico. Es vergonzoso el que haya tenido el Sr. Rajoy que salir a defender a su pupila y hacer una rectificación de sus críticas cuando aquél posado en Moncloa de las recién estrenadas Ministras de cuota del Gobierno del Sr. Zapatero. Particularmente me parece en ambos casos una frivolidad, pero no algo escandaloso cuando son los propios políticos los que hacen de su imagen el centro de sus preocupaciones.

Estamos en la era de la comunicación donde una imagen te puede encumbrar o te puede hundir. De ahí que haya toda una multitud de asesores de imagen de todos aquellos que viven expuestos a la mirada pública. Lo que es claro es que alguno de esos asesores no parecen haber cumplido con su trabajo. Los retoques de estética corporal (teñidos, cortes de pelo, tratamientos quirúrgicos, vestuario, etc.) son solo algunos de los aspectos a considerar para ofrecer una imagen modélica y atrayente a los ciudadanos. La oratoria, la escenificación, las poses, las pausas premeditadas son los trucos que se enseñan en el difícil arte de representación de un papel.

Además de lo anterior existe algo que es intangible y que se tiene o no, es un don y se llama carisma o liderazgo. Es la parte más importante de todo este mundillo que la sociología se empeña en estudiar y en analizar. El ser humano es básicamente una esponja ante los mensajes visuales corporales y ante las imágenes suele presentar empatía y es susceptible de ser influenciado. Por eso tiene especial relevancia no solo el mensaje, sino la presentación en escena y el énfasis en lo que se comunica. El fracaso viene porque el receptor no se convence de lo que se le presenta.

Pues creo que D. Mariano Rajoy tiene un problema grave de imagen. Su discurso y sus patéticas rectificaciones solo han servido para deteriorar su escaso o nulo carisma, su incongruencia ideológica, su desorientación política y su falta de confianza y de liderazgo. Su defensa de que ha sido elegido para tres años de mandato, suena a simple terquedad y empecinamiento en el error de haberse creído ser la solución, cuando en realidad es el problema de un partido que ha perdido su rumbo. No hay otro responsable que D. Mariano Rajoy. El ha decidido cambiar el equipo e incluir a personas como la Sra. Sáenz de Santamaría.

No está el PP en las mejores de las situaciones y se espera un rotundo fracaso tanto en las autonómicas como en las europeas. El que el Sr. Rajoy se quiera desentender de los resultados es insólito e inaceptable como el máximo representante del partido. El Sr. Rajoy no piensa dimitir, lo cual es congruente con su decisión de haberse ofrecido como el salvador de las próximas generales, Lo malo es que el PP, como partido alternativa de Gobierno de España, no se puede permitir otro fracaso y seguir hasta el 2016 en la oposición. Eso acabaría por fragmentarlo.

Creo que si se pierden estas elecciones, estará claro que el Sr. Rajoy es uno de los responsables y no puede eludirlo. Anteayer pedía que el Sr. Solbes se marchase de una vez. Hoy por el bien del PP pido que se marche el Sr. Rajoy.

El catastrófico Solbes
Antonio Pérez Henares Periodista Digital 19 Enero 2009

Las hemerotecas y la memoria parecen haber desaparecido del periodismo español. Aunque puede que lo que haya definitivamente desaparecido sea hasta el último rastro de independencia y de rigor en no pocos de nuestros medios de comunicación enrolados con armas y bagajes con siglas y trincheras e incluso combatientes activos en las facciones que en los partidos se disputan el poder.

De no ser por ello, no puede comprenderse como, ante lo anunciado por el vicepresidente Pedro Solbes días atrás, no se haya levantado un ola de indignación colectiva, como no se ha mostrado a la opinión publica hasta que punto de deliro y desfachatez se ha ocultado y engañado a la ciudadanía española. Bastaba para ello tirar, simplemente, hemeroteca, acudir a las solemnes proclamaciones difundidas por todas las televisiones, consultar la reiteración de la falacia en el diario de sesiones del Congreso de los Diputados.

Sin embargo, apenas se ha hecho ni mentado. Se ha asumido como algo “normal” el tremendo anuncio de que España está metida en su peor momento económico desde hace décadas, el “peor vendaval económico en medio siglo” según frase del diario “El País”, que nuestro presente es peliagudo, el mañana puede ser penoso y el futuro peligra aún más. Que el retroceso de la economía superará el 1,6% , que el déficit publico llegará al 6% y que el desempleo alcanzará el 16% (lo de poner el 15,9% en la previsión sonaba a esa trampa de los puestos de fruta del kilo a 7,99) es un anuncio de una verdadera hecatombe económica, de una auténtica catástrofe que puede lastrar el porvenir de toda nuestra Nación y no para un año, sino para una década. Con decir que la expectativa optimista del gobierno es que no se alcancen los 4 millones de parados este año y que puede estar hasta dispuesto vendernos tal cosa como un logro esta todo dicho.

Pero que ello lo diga el responsable económico del Gobierno , sin una mala excusa , sin que se le caiga la cara de vergüenza, después de haberse pasado un año diciéndonos lo contrario y acusando a quien le llevara la contraria de catastrofista y admonizando, en sintonía con la consigna monclovita, que aquel que osara hablar de crisis era un antipatriota porque generaba desconfianza y eso era malo. Que había que ser optimista por ley, por patria y por economía.

Eso decían y eso nos advertían. Recuerdo muy bien cuando Solbes hacia gesto de profundísimo desagrado cuando relataba que había quienes se atrevían a hablar de crisis y que algunos- el colmo de la insensatez, de la irresponsabilidad y que debieran ser arrojados a las tinieblas- hasta insinuaban recesión cuando lo único que íbamos a sufrir como mucho era un débil constipado, una suave desaceleración, nada en cualquier caso grave, nada que nos impidiera seguir creciendo . Delante de las advertencias se decía al pueblo lo que quería oír: que no pasaba nada. Delante de las señales de alarma se miraba para otro sitio, se descalificaba al contrario o se mentía con absoluto descaro. ¿Por qué no recordamos aquel debate electoral Solbes-Pizarro?. ¿Que tiene ahora que decir el “maestro”?. ¿Por qué no hacemos memoria –reiterada porque ha sido reiterada la escena- de aquel ZP en el Congreso regañando enfadado a la oposición por pretender que España estaba en crisis cuando el nos aseguraba que nada de aquellos vaticinios era cierto y que nada amargaría nuestra existencia ni afectaría nuestro bolsillo y menos aún nuestras vidas?.

Y ahora, sin una excusa, sin pedir perdón, sin hacer la más mínima autocrítica por su falta de previsión, por sus errores , por su absoluto batacazo en todos los sentidos, incluidos unos presupuesto falsos y falseados a sabiendas, el “maestro” Solbes se limita a decirnos que el lobo que el decía que no iba a venir nunca ha venido ya. Es más, que se ha comido el rebaño. Las ovejas y hasta los corderos . Y para remate se queda tan ancho anunciándonos que “Hemos utilizado todo el margen que teníamos contra la crisis”. O sea, que en todos esos planes anunciados por ZP de millones por aquí, millones por allá , que nadie, excepto parece que los bancos, ven por ningún sitio han agotado los recursos, que no queda nada en el arcón, que ya no saben que hacer ni tienen con que hacerlo. O sea, que después de negar la crisis y pretender combatirla despilfarrando los fondos e hipotecando la Nación, la conclusión viene a ser que Dios nos pille confesados porque “vivimos una situación insólita” . Insólita lo será para usted, señor vicepresidente, para el resto es muchas otras cosas y una sola: angustia. Ese es el estado de ánimo creciente en la ciudadanía del que desde luego no va a sacarle su nueva profecía, por cierto que atrasando en mas de año y medio la de Zapatero que decía que en Marzo volvía Jauja, “A finales de 2010 veremos un repunte del crecimiento y del empleo”.

Su credibilidad no existe. No puede existir en quien nos reñía por hablar de crisis y nos aseguró que nada de ello sucedería. El catastrófico es usted señor Solbes. Pero su catástrofe y su ineptitud (de segundas dadas, la primera ya fue con González) las pagamos todos.

‘Hamas’ pide la vuelta de España a manos musulmanas
Redacción Minuto Digital 19 Enero 2009

El brazo juvenil de Hamas reclama que «Al-Andalus», al que llama «paraíso perdido», vuelva a manos de los musulmanes. Lo hace en su publicación en Internet cuyos contenidos se centran en el «martirio», es decir, atentados suicidas, y la «resistencia». El texto no ha pasado inadvertido para los servicios de inteligencia españoles. La misma pretensión sobre Al-Andalus tenían los terroristas del 11-M, como lo recoge un vídeo que habían grabado y que fue recuperado entre las ruinas del piso de Leganés.

Hamas cuenta con una fracción juvenil llamada «Al Fateh» -«El Conquistador»- que dispone de un órgano de expresión dirigido a los «jóvenes constructores del futuro». Pues bien, esta publicación, en su número del pasado 15 de diciembre, incluye un escrito sobre ‘Al Andalus’, territorio que obsesiona a los islamistas radicales por cuanto supone para ellos el punto de inflexión histórico a partir del cual se produce la decadencia del mundo islámico y el inicio de una «intolerable humillación por parte de Occidente hacia el Islam». Osama Bin Laden no dejó lugar a la menor duda cuando, en uno de los comunicados tras el 11-S, manifestó textualmente: «No podemos permitir que en Palestina ocurra lo mismo que en Al Andalus».

En el texto de «Al Fateh», Sevilla se convierte en narradora de una versión histórica que concluye con la reclamación para el mundo musulmán de «Al Andalus». Y, en este sentido, afirma: «Os ruego, queridos míos que me llaméis -dice Sevilla en el escrito- para volver con las demás ciudades del paraíso perdido a las manos de los musulmanes, para que reine la felicidad en mi tierra y me visitéis».

El texto publicado por la rama juvenil de Hamas, organización que está incluida en el listado de la Unión Europea y de Estados Unidos de bandas terroristas, comienza de la siguiente manera: «Soy la ciudad de Sevilla, la novia de la tierra de Al-Andalus. Antes fui la capital del Reino de Sevilla, comunicada con el Atlántico a través del río Guadalquivir. Llevo sobre mi cuello la bufanda del río más hermoso, que gana en belleza al Éufrates, al Tigris y al Nilo, y donde navegan los barcos de paseo y de pesca unas 24 millas, bajo los árboles y el canto de los pájaros».

«Los árabes musulmanes liderados por el héroe Musa Ibn Nusair me conquistaron después de cercarme durante un mes en Chaaban (mes del calendario musulmán) del año 94. El año 97, el Gobernador de Al-Andalus, Ayoub Ben Habib Allujmi, trasladó la capitalidad a mi hermana Córdoba. Abdul Rahman Al Awsat construyó el año 214 la primera gran mezquita sobre mi tierra».

«El año 216 me atacaron y me quemaron la mezquita pero mis hijos les vencieron después al norte, en Toledo, con sus valientes fuerzas. El año 484 estuvimos mi hermana Córdoba y yo en manos de los Almorávides. El año 549 terminó la época de los Almorávides y comenzó la época de los Almohades, que me convirtieron en la capital de Al-Andalus. En el mes de Chaaban del año 646 me cercaron las fuerzas de Fernando III pero no pudieron conquistarme antes de un año y cinco meses gracias a mis murallas y mis fortalezas. Con eso terminó la edad dorada de los musulmanes que me perdieron, pero allí quedaron las huellas de su civilización como testigo de la avanzada cultura musulmana en mi tierra. Entre mis famosos se encuentran Ibn Ruchd Al Fakih, Ibn Al Arabe Al Muhaddess, y el juez Ayyad Ibn Musa, y Abu Bakú Ben Khair. Os ruego, queridos míos, que me llaméis para volver con las demás ciudades del paraíso perdido (Al-Andalus) a las manos de los musulmanes, para que reine la felicidad en mi tierra y me visitéis, ya que soy la novia de la tierra Al-Andalus».

Los terroristas del 11-M también se refirieron a Al- Andalus. Lo hicieron en un vídeo que fue recuperado tras la explosión registrada en el piso de la calle Carmen Martín Gaite de Leganés.

En él, un individuo encapuchado se refiere a España como «Al Andalus» y dice: «Por ello ha decidido la brigada que se encuentra en Al-Andalus no salir de aquí hasta que no salgan sus tropas de las tierras de los musulmanes de manera inmediata y sin condiciones. Si no lo hacéis en el plazo de una semana a partir de la fecha de hoy (27/3/2004) continuaremos nuestra Jihad hasta el martirio en la tierra de Tarek ben Ziyad»… «Conocéis la cruzada española contra los musulmanes y no hace tanto tiempo de la expulsión de Al-Andalus y los tribunales de la Inquisición»

Israel, cuídate
Juan V. Oltra Minuto Digital 19 Enero 2009

Si la categoría se mide por los enemigos que uno tiene, tendremos que convenir que Israel ha bajado de la primera división a tercera regional. Ayer, Hitler y Stalin masacraban a millones de judíos, hoy, los santones de la cultura con minúsculas, unidos a miserables de diversa índole, como De Juana Chaos, se manifiestan contra él.

Claro que aun hay quien dice que su poder es tan grande que tiene dominados a los medios de información, algo que me deja más cabreado que una feminista tras ver un anuncio de compresas. ¡Pues vaya porquería de poder, cuando periódicos, radios y televisiones no paran de dar cera a Israel! ¡cuanta publicidad para los muertos de Gaza y cuanto silencio durante todos estos años en los que los muertos, eran judíos!.

Pero no es lo más estúpido de la situación. Que terroristas semi exiliados en Belfast apoyen a los terroristas, se entiende… pero que parte de un pueblo que sufre en sus carnes el zarpazo terrorista apoye a otros terroristas, permitiéndose llegar a pedir la exterminación del estado de Israel, es algo que no logro entender sin verlo a través del prisma de las botellas de whisky de garrafón. No se quien tiró la primera piedra, pero con todas las que han lanzado, podrían levantarse de nuevo las torres gemelas.

Estúpidamente nos tratan de vender la rosquilla de la comparación Israel / Hitler. La víctima que se convirtió en verdugo, dicen… cuando Hitler machacó a los judíos no por defenderse, no por responder ataques, no porque estos se inmolaran con bombas adosadas a su pecho en la Herman Göring Strasse, sino por simple odio, por deseo de exterminarlos. Exactamente lo que algunos dirigentes de Hamás han dicho a las claras que quieren hacer con Israel. Otra vez.

Y es que todo esto, no es nuevo. Hace algún tiempo dije en este mismo espacio que mientras los palestinos pueden permitirse perder cien guerras, Israel no puede perder una sola batalla: desaparecería. Ya en 1969, el gran Manuel del Arco empezaba su libro “Israel” describiendo la conmoción causada por el estallido de un coche cargado de explosivos en un mercado donde había unas 3.000 personas. Aun así, el gobierno judío permitió que las autoridades árabes de las localidades que ellos ocupaban, permanecieran en sus puestos.

Israel sabe que su seguridad viene de su ejercito, y que su ejército es prácticamente todo su pueblo. Es un pueblo muy antiguo en un estado muy joven y rodeado de enemigos, que tras muchos años perdidos, ahora no abandonarán lo que es de ellos. Israel no se rendirá porque su resistencia es inquebrantable, y no temen a los árabes. En el peor de los casos, si Israel pierde, se transformará en un gigantesco cementerio. Sería un final de guerra sin prisioneros. Ya en el año 73, destruido Jerusalén, un grupo de judíos se refugió en la montaña Masada. Los romanos lo escalaron en gran número para aniquilarlos; los diezmaron y les dieron la alternativa de entregarse. Prefirieron exterminarse entre sí, sorteando quien sería el encargado. Después, este, se despeñó por las rocas. Muchos quisieran que esta historia se repitiera.

Dicho esto, hay que aclarar que el pueblo judío no es belicoso por naturaleza. Aun antes, ama la paz: el árabe no ha visto que tiene más que ganar junto al judío como amigo que frente a él, como enemigo. Pero aquí, ante la dureza de los hechos, el gobierno israelí, tuvo que decir, como Weyler en el congreso cuando le preguntaron por sus acciones de guerra “Yo no fui a Cuba a repartir caramelos”

El conflicto entre israelíes y palestinos
¿Hubo de fundarse Israel?
BORJA VIVANCO DÍAZ El Correo 19 Enero 2009

DOCTOR EN ECONOMÍA Y LICENCIADO EN SOCIOLOGÍA

La franja de Gaza es desde hace más de tres semanas el escenario del último y cruel enfrentamiento entre israelíes y palestinos, dos pueblos que tienen en común sus propias historias de sufrimiento. La de los judíos alcanzó hace 60 años su ansiado Estado, aunque siempre con la obsesión por la seguridad. A los palestinos aún les queda un largo camino para convertir el gueto en un territorio en el que poder vivir

Con la perspectiva que ofrece el poso de seis décadas, tras el reguero de sangre que no cesa de producirse y sin que se atisbe -a medio o largo plazo- una pronta y justa solución al conflicto árabe-israelí, cabe concluir que el nacimiento de un Estado judío en Palestina fue, hace 60 años, una decisión del todo precipitada, inoportuna e inadecuada. En concreto, la reciente invasión de la franja de Gaza y los centenares de muertos que las tropas israelíes están causando nos reafirman aún más en esta conclusión.

Hace sesenta años, los países árabes se opusieron en bloque a la partición de Palestina -hasta entonces bajo mandato británico- y a la creación de un Estado judío, dando inicio a un conflicto interminable que, en no pocas ocasiones, ha superado el escenario de Oriente Próximo y ha acarreado consecuencias a escala mundial. Nuestra memoria conserva, por ejemplo, el recuerdo del atentado en los Juegos Olímpicos de Múnich de 1972 o de los sucesivos incrementos en el precio del petróleo como respuesta a la periódica reactivación de la inestabilidad política en la zona. Si la violencia sigue multiplicándose en Oriente Próximo, además de continuar causando centenares de víctimas podrá deteriorar todavía más la economía internacional, ya que los países árabes no dudarán en utilizar el precio del petróleo como arma de presión.

Después de la destrucción del templo de Jerusalén -acaecida en el año 69 después de Cristo- y del aplastamiento por las legiones romanas de los levantamientos judíos, el pueblo hebreo fue obligado a exiliarse de su país y errar por el resto de territorios alrededor del mar Mediterráneo. Era el comienzo de la diáspora. Se convirtió en un pueblo sin tierras que cultivar o en las que su ganado pudiera pastar. Pero los judíos demostraron pronto su gran habilidad para otras tareas que les reportaron mayor prosperidad, como el comercio y la artesanía.

Desde la segunda mitad de la Edad Media hasta finales del siglo XV se sucedieron las expulsiones de judíos de los reinos cristianos. La intolerancia religiosa y cultural, su calificativo de pueblo 'deicida' y -debemos tenerlo en cuenta- la envidia que despertó el éxito de sus negocios fueron sus causas fundamentales. De hecho la expulsión de los judíos decretada por los Reyes Católicos en 1492 provocó la pérdida de un capital humano de gran valor, hábil y emprendedor. Es compartida la opinión de que el hecho de que los judíos abandonasen nuestro país restó muchas y consecutivas oportunidades al desarrollo comercial, industrial y también cultural de España durante casi cinco siglos. En cualquier lugar del mundo, y en casi dos mil años, los judíos han sobresalido en todo tipo de campos intelectuales, artísticos y científicos.

Ahora bien, no todos los judíos dejaron España en los tiempos de los reyes Fernando e Isabel. A quienes se bautizaron les fue permitido quedarse. Eran los 'conversos' o 'cristianos nuevos', que a lo largo de décadas siguieron estigmatizados por su origen étnico o religioso judío. En el transcurso de medio milenio, aquellos otros que sí marcharon de los reinos de la actual España, conocidos como 'sefardíes' o 'sefarditas', han conservado un dialecto del castellano antiguo (el ladino) y la nostalgia -equiparable a la añoranza por el antiguo Israel- de la tierra ibérica ('Sefará'). La cultura judeo-sefardí, curtida dentro o fuera de la Península Ibérica, es también -jamás lo olvidemos- cultura hispana.

Acabadas las atroces guerras de religión en Europa y llegada la Ilustración, ya en el siglo XVIII, el hecho religioso y cultural judío volvió a ser más aceptado. En la segunda mitad de la siguiente centuria, coincidiendo con el auge del nacionalismo en Europa y América, los judíos -de la mano de Theodor Herzl- fueron elaborando una ideología política (el sionismo) que reivindicaba la creación de un Estado confesional en Palestina que agrupase a los hijos de Israel dispersos por todo el mundo. Los guetos de las ciudades se agruparían en un único gueto, en un Estado independiente bajo la tutela de las leyes judías, y a la sombra del Muro de las Lamentaciones del templo destruido de Jerusalén. Como resultado, la inmigración judía a Palestina fue aumentando vertiginosamente en los primeros decenios del siglo XX, a igual ritmo que sus tensiones con la población árabe, en su mayoría musulmana.

Al finalizar la Segunda Guerra Mundial (1945), la sociedad internacional descubrió horrorizada el exterminio planificado de alrededor de seis millones de judíos europeos, víctimas de los nazis en los campos de concentración. Contemplando como telón de fondo la tragedia del Holocausto, los países occidentales -especialmente Estados Unidos, influenciado por el poderoso 'lobby' judío- se mostraron en mayor disposición de permitir concesiones al pueblo hebreo, aun en perjuicio de la población árabe. El Estado de Israel lo llegaron también a concebir, en suma, como una deuda histórica de la comunidad mundial hacia los judíos.

Es evidente que los grupos nacionalistas judíos buscaron y consiguieron explotar al máximo su rol de principal víctima de la Segunda Guerra Mundial en los años siguientes a la finalización de la contienda. La creación del Estado de Israel obligó a buena parte de la población árabe a abandonar el país en el que había nacido y en el que las generaciones que la precedieron también lo habían hecho. Justamente, la mayoría del millón y medio de habitantes que pueblan la franja de Gaza son descendientes de los refugiados árabes que abandonaron sus hogares cuando el Estado de Israel se proclamó en 1948. Como consecuencia, hoy en día, la franja de Gaza es uno de los territorios más superpoblados del mundo.

Israel, nada más proclamar su independencia, se convirtió en un fortín. La seguridad nacional fue su prioridad, con el fin de evitar las incursiones en su territorio bien por los ejércitos árabes o bien por los grupos terroristas. La amenaza nunca ha sido una quimera, siempre fue real. Pero de casi todas las guerras que se han sucedido durante estos últimos sesenta años Israel ha salido fortalecido y ha ido consolidando o ganando territorios. Los países árabes, después de su estrepitosa derrota en 1967, durante la Guerra de los Seis Días, comprendieron definitivamente que el Estado de Israel no iba a desaparecer de la faz de la tierra por campaña militar alguna. Precisamente, durante esta contienda, Israel ocupó la franja de Gaza para crear una zona de seguridad, como parece que es también su intención en la actualidad.

No hemos de dejar de reconocer méritos al Estado de Israel. En pocas décadas, los judíos han logrado forjar allí una identidad nacional a partir de una historia y una religión comunes, si bien esta última es ahora profesada con fervor por sólo una minoría. El pueblo judío ha logrado, asimismo, un desarrollo económico sin parangón en Oriente Próximo, que a pesar de las inyecciones económicas del exterior se ha distinguido, más bien, por su cariz casi autárquico. A diferencia de sus países vecinos, en muy pocos años los judíos fueron capaces de transformar tierra prácticamente desértica y estéril en terrenos fértiles con ricos regadíos. Resulta curioso que, aún hoy, desde el espacio exterior, los límites del Estado de Israel pueden ser visibles ya que dentro de ellos domina el color verde, frente al amarillo o marrón que identifica a las naciones árabes colindantes, carentes de tierras de cultivo.

No obstante, creo que fue un error la partición política de Palestina. Pienso que hubo posibilidad de ensayar la creación de un único Estado laico y democrático -con el apoyo de la comunidad internacional-, en donde judíos, musulmanes y cristianos cupieran con los mismos derechos. Al declararse como Estado confesional, Israel relegó a los no judíos a ciudadanos de segunda. Pero Israel es, en la actualidad, un país secularizado en términos sociológicos, a nivel semejante que el conjunto de Occidente, aunque su estatus político y su jurisprudencia quieran conservar su identidad religiosa. Por consiguiente la religión hebrea sirve, para muchos israelíes de ascendencia judía, de puro pretexto para defender la independencia del país, preservar su privilegiado bienestar y, también ahora mismo, bombardear indiscriminadamente a la población de Gaza.

La "cultura en gallego" estará otra vez en la Feria del Libro de La Habana
JUAN JULIO ALFAYA Periodista Digital 19 Enero 2009

La Consejería de Cultura volverá este año a la decimoctava edición de la Feria del Libro de la Habana y a tal efecto ha suscrito ya un contrato por valor de 51.700 euros con la compañía Halcón Viajes para trasladar a la isla caribeña a varios altos cargos del GAG (gobierno autónomo gallego) y representantes del mundo de la "cultura en gallego". Esperemos que, al menos, no se repita lo de los mojitos del año pasado, aunque habrá gastos extra y excesos que los gallegos jamás llegaremos a conocer.

Acudir a la Feria del Libro de la Habana, que se celebrará en la Fortaleza de San Carlos de La Cabaña, se considera por la progresía de aquí como un acto revolucionario. No creo que nuestros revolucionarios de salón ignoren que la fortaleza donde se celebra dicho acto era el centro de tortura y asesinato de Ernesto Guevara, donde ni los niños se libraban de su "revolucionaria crueldad". Ya he hablado de esto y no me voy a repetir.

Cultura, para el GAG, equivale a "cultura en gallego", es decir, el concepto de cultura queda despojado de toda universalidad, se paletiza, se politiza, se sectariza y se convierte en patrimonio de unos pocos que escriben en una lengua a extinguir por el simple hecho de que cada vez hay menos gallegohablantes en Galicia y quienes constituyen nuestro futuro (los jóvenes que han estudiado obligatoriamente en gallego), ni lo hablan, ni lo escriben, ni piensan en esa extraña neolengua que trata de colársenos como "lengua propia".

Aunque parezca mentira, en esta tierra queda mucho admirador, seguidor y defensor de Fidel Castro y su dictadura, y, por lo tanto, mucho encubridor de sus crímenes y de los de su héroe y falso mesías, Ernesto Guevara, que hasta cuenta con una enorme estatua en Oleiros para vergüenza de todos los que defendemos la libertad, la justicia y los derechos humanos.

Pero, ¿es tan revolucionario el régimen cubano como pretenden hacernos creer nuestros señores feudales?
El Gulag de Castro
Armando Valladares
05-03-2007

Como millares de otros cubanos, fui arrestado. En la mitad de la noche, la policía de Fidel Castro invadió la casa de mis padres, colocó una ametralladora en mi cara y me llevó con ellos. Esto ocurrió en 1960 y yo tenía 22 años.

La noticia de que el dictador cubano está gravemente enfermo llena mi cabeza de memorias de los años en que estuve cautivo. Creo que quienes padecimos la suerte de ser prisioneros políticos conocemos este legado mejor que nadie. Por 22 años, estuve preso en este enorme sistema de prisiones, el gulag de Cuba, por crímenes que no cometí.

Como la mayoría de los cubanos en 1959, celebré la victoria de Fidel Castro sobre Fulgencio Batista, un dictador que mantenía relaciones cordiales con los estados Unidos. Castro se llamaba a si mismo el enemigo de todas las dictaduras. Tenía una cruz que le colgaba del cuello y juraba sobre ella que habría elecciones libres y justas. Pero sus cinco décadas ininterrumpidas en el poder prueban que engañó a todos y que reemplazó la dictadura de Batista por su versión más sangrienta.

En su famosa aparición en el programa "Meet the Press" Castro contestó la pregunta que le hizo Laurence Spivak así: "La democracia es mi ideal, no soy comunista. No existe para mi ninguna duda en mi preferencia por la democracia". Cuando Castro empezó a hacer públicas sus simpatías políticas, en mi lugar de trabajo -el Banco Postal del Ahorro -, empecé a hablar en contra de su transformación ideológica.

En ese momento el gobierno estada distribuyendo carteles para colocar encima del escritorio que decían: "Si Fidel es comunista, ponme en la lista. El está en lo cierto". Esta frase se veía en todas partes, desde calcomanías hasta cartelones. Cuando las autoridades del Banco me pidieron que pusiera el slogan en mi escritorio, me negué a hacerlo. Cuando me preguntaron que tenía en contra de Fidel, expresé que él ahora era comunista. Yo no pretendía convertirme en símbolo de oposición política, pero ese día esta decisión me convirtió en tal.

Trece días después de mi arresto, fui acusado y juzgado de amenazar la seguridad del Estado, aun cuando no existía evidencia en mi contra. El sistema de justicia bajo Castro era una burla al imperio de la ley, los miembros del los tribunales eran a su vez miembros del Partido Comunista que se sentaban con sus botas sobre las mesas, fumando tabacos y leyendo cómics. Su presencia era apenas una formalidad pues los veredictos habían sido decididos de antemano. Ni siquiera se me permitió tener abogado.

Recibí una sentencia de 30 años como conspirador potencial. Dos hombres en esa misma corte acusados falsamente de matar a un del representante del gobierno fueron asesinados por una escuadrón armado. Cuando su abogado defensor (que ellos habían conocido apenas unos minutos antes) intercedió ante el abogado acusador para reducir la sentencia, este respondió que tenía orden expresa de matarlos, como una forma de profilaxis social

En la cárcel, si los guardianes sentían ganas de castigarnos, nos ponían en una jaulas con un techo de travesaños y caminando en el borde de éstos, nos bañaban con baldes de excrementos y orina. Algunas veces los guardianes practican el tiro al blanco con los prisioneros, así fue como mataron a Alfredo Carrión y a Diosdado Aquit. Muchos de los hombres que Castro puso tras las rejas y torturó habían sido sus camaradas en la lucha contra Batista. La mayoría de ellos eran inocentes que fueron eliminados en la búsqueda psicótica del Che Guevara y de Castro, por lo que ellos llamaban "el nuevo tipo de hombre".

La crueldad de la dictadura de Castro permaneció en la impunidad. Julio Tan, un prisionero de mi ala, se negó a obedecer la orden de desyerbar. El guardián lo atacó con su bayoneta, otro le pegó con un hacha y una pandilla de guardianes lo mató en pocos minutos a patadas. Mi amigo Pedro Boitel, líder estudiantil de la oposición a Batista, entró en huelga de hambre protestando el trato que recibía. En el día 49 de la huelga, Castro personalmente dio la orden de que le negaran agua. Cinco días después, Boitel murió de sed en una agonía aterradora.

El terror fue la herramienta favorita de Castro. Las tácticas contra los que eran considerados enemigos del régimen incluían la explotación de fobias a reptiles y ratas; el uso de drogas que les hacía perder a los prisioneros la noción de tiempo y espacio; amordazarles los ojos; colgarlos de los pies poniéndolos en fuentes de agua en donde les advertían que había cocodrilos; el uso de perros guardianes a los que se les habían removidos los dientes y que se les acercaban a los prisioneros a los que se les habían atado las manos en la espalda. Lo primero que estos perros atacan era los genitales. Todo estos hechos han sido investigados y documentados minuciosamente por una delegación de Naciones Unidas que visitó la isla. Las evidencias se encuentran en Naciones Unidas en Ginebra.

El legado de Castro es paralelo al legado de Stalin en Rusia, al de Pol Pot y Ieng Sari en Cambodia y de Hitler en Alemania. Este legado es la memoria de d un número desconocido de víctimas, de campos de concentración, de torturas, asesinatos, de exilio, de familias separadas a la fuerza, de muerte, de lágrimas y de sangre. Castro va a pasar a la historia como uno de los dictadores más crueles, un hombre que atormentó a su propia gente.

Pero este legado envenenado también incluye los dobles estándares de algunos gobiernos, intelectuales y periodistas que luchaban tenazmente contra la violación de derechos humanos en gobiernos de derecha, pero que aplaudían a Castro. Hoy en día estos mismos intelectuales son apologistas y cómplices de la subyugación de los cubanos. Rafael Correa, el recién inaugurado presidente de Ecuador, ha declarado que en Cuba no hay dictadura. Evo Morales, presidente de Bolivia, considera a Fidel Castro su mentor y prueba que silencia a sus críticos a través del poder de las armas. Venezuela que era un país democrático es la nueva Cuba, con un número creciente de presos políticos.

Castro se expresó ambiguamente y circularmente a principios de 1960, escondiendo su lealtad a la ideología comunista, el sistema de gobierno más asesino que la humanidad ha experimentado. Hoy lo Caudillos latinoamericanos muestran su lealtad a los ideales comunistas. "Yo sigo la línea troskista de revolución permanente", expresó el presidente Hugo Chávez en enero pasado.

Si hemos aprendido algo es que el impulso totalitario sobrevive a los más duros y ruinosos practicantes.

Armando Valladares fue Embajador a la Comisión de Derechos Humanos de Naciones Unidas, y es Presidente de la Fundación de Derechos Humanos con sede en Nueva York. Es autor de " Contra toda Esperanza; una memoria del Gulag de Castro" (National Book Network, 2001).

NOTA BIOGRÁFICA: Armando Valladares Pérez (nacido el 30 de mayo de 1937), escritor cubano, es más conocido por la opinión pública internacional como prisionero político y de conciencia y por oposición a la revolución cubana. Pasó 22 años en prisión de los que relata algunos detalles en su artículo "El Gulag de Castro". Fue encarcelado en diciembre de 1960, a los 23 años de edad. Es autor, entre otros, de los siguientes libros: "El Alma de un Poeta" (1988), "22 Años en el Gulag de las Américas" (1985), "Cavernas del Silencio" (1983), "El Corazón Con Que Vivo" (1980), "Desde mi Silla de Ruedas" (1985) y "Con su propia sangre" (editado por Mario Muchnik no sé en qué fecha). En fin, un reaccionario y un fascista según la ideología pseudoprogresista dominante en nuestro triste país.

POEMA DE ARMANDO VALLADARES EN LA CÁRCEL:
ME LO HAN QUITADO TODO

Me lo han quitado todo,
las plumas los lápices la tinta
porque ellos no quieren
que yo escriba
y me han hundido
en esta celda de castigo
pero ni así ahogarán mi rebeldía.
Me lo han quitado todo
bueno,
casi todo
porque me queda la sonrisa
el orgullo de sentirme un hombre libre
y en el alma un jardín eternamente florecido.

Me lo han quitado todo
las plumas
los lápices pero me queda la tinta de la vida
-mi propia sangre-
y con ella escribo versos todavía.

Armando Valladares

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Si yo fuera lehendakari
Los partidos constitucionalistas diseñan los cambios de fondo para un Gobierno no nacionalista
TONIA ETXARRI El Correo 19 Enero 2009

Llega tarde Ibarretxe, si quiere imprimir ahora un cambio de rumbo en su campaña. Después de una legislatura (tras otra) empleando su energía en su fallido plan soberanista y su fracasada consulta, dice ahora que «no es tiempo de discutir quién estará en el gobierno», porque ahora, según él, toca resolver los problemas de la ciudadanía. Algo tarde para cambiar la toga de la presión oficial contra los jueces del Tribunal Superior por el traje populista. Pero es que después de sus mandatos, en los que su actitud ha provocado una división mayor entre nacionalistas y constitucionalistas, se extraña de que la oposición quiera, en su legítima aspiración, «echar» al PNV de las instituciones.

Le choca el derecho a la alternancia, vaya. Como los nacionalistas siempre han estado en el poder (28 años da para organizar con sumo cuidado los andamios del régimen) ignoran que las aspiraciones de un partido responsable en la oposición son también, la de gobernar el país. ¿Qué hay de malo en ello? Si esta campaña electoral va a ser tan decisiva, y así la vive Ibarretxe, es porque la oposición cree que el cambio es posible también en Euskadi. De ahí la preocupación en el PNV que no deja de recurrir al señuelo de la división entre los ciudadanos vascos por categorías. Los de primera son los nacionalistas, 'la gente de aquí', los que conocen los problemas de la ciudadanía, dice Ibarretxe sin ningún rubor.

Se ignora por qué Patxi López (Portugalete) o Antonio Basagoiti (Bilbao) desconocen los problemas de su propia tierra. Pero a ojos del PNV son marcianos, gente de fuera, 'los otros', sin ir más lejos. O la propia Rosa Díez (Sodupe) que ha vuelto al terreno electoral en Euskadi con su nuevo partido (UPD) para entrar en el Parlamento de Vitoria, (si el 3% necesario le da los escaños que persigue) y aportar savia nueva al banquillo constitucionalista, que ha visto tantas veces sus iniciativas derrotadas por la apisonadora nacionalista.

No es que UPD vaya a ser la clave de las próximas elecciones pero los observadores estudian el fenómeno del partido de Díez con la prudencia que requiere haberse situado en el Congreso, partiendo de cero, con los 303.535 votos que apostaron por ella. En Euskadi los 75 candidatos, que se presentarán el próximo día 25 en Andoain, el pueblo de los Pagazaurtundua, son vascos, en su mayoría gente joven que estrena ahora su compromiso militante. El cierre de las listas no podía ser más simbólico: con el primer secretario general de CCOO de Euskadi, Tomás Tueros, la madre de Joseba Pagaza, Pilar Ruiz, y la propia Rosa Díez.

Ahora UPD aterriza con unas propuestas que no dejarán a nadie indiferente. Con la idea de la devolución al Estado de algunas competencias como Educación, por ejemplo, o la revisión del Cupo, sobre la idea de que la sobrefinanciación no es sinónimo de mayor calidad o mejores servicios, está la polémica asegurada. Otra cosa es que sus adversarios le hagan el suficiente caso como para tenerla en cuenta en un debate que se presume el más reñido desde la Transición. En el PP creen que UPD les hace un flaco favor porque distraerá la concentración del voto constitucionalista e impedirá que se fortalezca la opción de un partido que no está dispuesto a facilitar el camino, ni con un guiño, al PNV.

Bien es verdad que la actitud de ayudar a encumbrar a Patxi López hasta Ajuria Enea si hubiera posibilidad, no da del PP una imagen de querer ir a por todas en estas elecciones. Basagoiti empezó su campaña diciendo que él también quería ser lehendakari pero el ofrecimiento de apoyo al PSE y la exigencia simbólica de algunas carteras le han restado fuerza al mensaje dejándolo en el segundo lugar de esta película.

Así es que, de los que dicen que quieren ser lehendakari, el único con posibilidades es el socialista. Por eso el PNV le dedica todo tipo de lindezas. Bien presentándolo como «un delegado de gobierno» o como un «mandado» del presidente Zapatero. Suelen decir los estrategas del PSOE que los ciudadanos vascos ya sabemos de sobra que «si gana Patxi no va a cerrar las ikastolas». Ya. Pero con eso no basta.

¿Dónde se plasmaría el cambio concreto de López? ¿Qué modificaría si fuera lehendakari?. ¿La Ertzaintza? ¿EITB? ¿Hasta dónde se arriesgaría a mover las cuadernas del barco que durante décadas ha ido configurando el nacionalismo? Su gente trabaja ya en «el día después» mientras él recomienda a sus seguidores que no bajen la guardia, que no vayan sobrados en esta contienda porque el nacionalismo tiene una capacidad movilizadora que nadie le ha igualado. El escenario de un País Vasco más cívico y menos identitario, más pragmático y menos esencialista es el motor de la opción socialista consciente de que en algunos sectores sociales -el de la cultura, por ejemplo- será difícil atravesar el búnker del nacionalismo sin que nada suene a ruptura.

Un nuevo rumbo sin poner en cuestión el poder autonómico, estatutario y constitucional conlleva el riesgo de estar haciendo equilibrios en el alambre y no terminar de convencer pero buena parte de la oferta socialista tendrá su fuerza en el mensaje. Como hizo Zapatero con la herencia de la Transición, los socialistas quieren desmontar el andamiaje clientelar del PNV sin dilapidar el poder político logrado desde 1978. Estamos en plena oferta electoral con la mirada puesta en el Parlamento y en Ajuria Enea. Y el recurso al miedo a lo español no está calando, como en el 2001. No será por falta de intentos.

El Foro Ermua denuncia que 160.000 «desterrados» vascos no podrán votar

SERVIMEDIA | MADRID ABC 19 Enero 2009

El Foro Ermua ha denunciado hoy que la violencia de ETA y la presión nacionalista hará que más de 160.000 vascos no puedan votar en las elecciones autonómicas del próximo 1 de marzo, algo que se debe a que durante los últimos años estas personas han abandonado su Comunidad de origen y se han convertido en "desterrados".

Inma Castilla de Cortázar, vicepresidenta del Foro, ha explicado que su asociación calcula, de acuerdo con los datos del Instituto Nacional de Estadística, que en la actualidad hay entre 160.000 y 200.000 "desterrados" vascos. Según Castilla de Cortázar, estas personas han abandonado la autonomía vasca desde que gobierna Juan José Ibarretxe, que se convirtió en lendakari en 1998.

La vicepresidenta del Foro destacó el hecho de que estas personas abandonaron su lugar natal debido a la "actividad terrorista de ETA" y a las "políticas excluyentes del nacionalismo". Para hacer frente a esta situación, Castilla de Cortázar explicó que su asociación ha promovido una iniciativa legislativa popular, que han presentado en el Congreso. Esta propuesta contempla que se cree un "censo de residentes ausentes" en el País Vasco.

Además, el Foro ha planteado a las formaciones políticas que incluyan en la próxima Ley de Víctimas del Terrorismo la figura del "desterrado vasco en democracia", algo que PSOE y PP se han comprometido a estudiar.
Al mismo tiempo, Castilla de Cortázar ha anunciado que su colectivo piensa seguir la jornada electoral del 1 de marzo desde Madrid y bajo el lema "En Euskadi no estamos todos", con la que se pretende evidenciar esta realidad.

Un padre denuncia al Síndic la falta de libros de texto en castellano
XIANA SICCARDI – EL MUNDO  19 Enero 2009

Acude a la Sindicatura para denunciar que no hay manuales en castellano, pero Ribó responde que la ley no obliga a las editoriales y a la Generalitat a comercializarlos

Supuestamente está escalorizado en su lengua materna, el castellano, aunque acude a una clase en la que el profesor habla catalán. Su padre sólo ha conseguido que, tras la lección, el niño reciba una atención personalizada en castellano, un pequeño resumen de lo que antes se ha explicado al conjunto y que el pequeño tampoco ha podido seguir en un libro de texto en castellano. Porque ese manual no existe. Y ahí empieza una nueva odisea para el padre, que decidió pedir amparo al Síndic de Greuges, Rafael Ribó. Pero no lo ha conseguido.

Según el Síndic, en Cataluña, un padre puede conseguir que su hijo reciba la educación en castellano hasta los ocho años si ésta es su lengua materna, pero no hay una ley o normativa que pueda garantizarle los libros de texto en versión castellana que utiliza el resto de la clase, con lo que tampoco se puede obligar a la Generalitat a que los comercialice.

Esta es la respuesta del Síndic a Eduardo L., un padre de Barcelona, cuyo hijo acude a una escuela concertada de la ciudad donde las clases se imparten en catalán. Y, aunque ha logrado que su hijo reciba un trato personalizado en castellano, no tiene libros en este idioma compatibles con los del resto de la clase.

Tras una cruzada contra la Generalitat que ha durado más de un año, el Defensor del Pueblo catalán le remitió una carta, el 30 de octubre de 2008, en la que afirma que, aunque el catalán es la lengua vehicular de la enseñanza, y aún existiendo el derecho de los alumnos a recibir la primera enseñanza en su lengua habitual -que marca la Ley 1/1998, de 7 de enero, de política lingüística- la normativa «no establece los medios para hacerla efectiva (como obligar a las editoriales a disponer de una traducción al castellano del material didáctico) y por tanto el hecho de concretarlos forma parte de la discrecionalidad reservada a la Administración, sin que se le pueda imponer una manera determinada de hacerlo».Dicho esto, anuncia que no existe una actuación «irregular» y concluye su intervención.

Eduardo tiene tres hijos. Uno de ellos comenzó a estudiar primero de Primaria en 2007 en un colegio de Barcelona, cuyo nombre prefiere proteger «porque la dirección está haciendo muchos esfuerzos por mis hijos». Debido a la edad del niño, la ley le permite recibir las clases en su lengua materna -en su caso, el castellano-, y el padre concertó con el colegio que así fuera. La sorpresa llegó cuando Eduardo vio que no había libros en castellano cuyos contenidos se correspondieran con los de sus compañeros. «Y así resulta imposible seguir una clase», afirma.

Ante la situación, Eduardo acudió al Síndic de Greuges para denunciar su caso y buscar ayuda. En su carta, enviada en junio de 2008, el padre se quejaba de que «los libros de texto de las asignaturas de matemáticas, conocimiento del medio y destrezas básicas, que deberían ser impartidas 'con atención personalizada en castellano', sólo tienen versiones en catalán, o bien las versiones en castellano son completamente distintas, por lo que resulta imposible que mi hijo pueda seguir la clase con un libro en castellano».

Argumentaba, también, que «al inicio de curso, tras un mes de consultas a diferentes editoriales», se vio obligado «a comprar los libros en catalán para que al menos -su hijo- tuviera algún material que poder seguir». Añadió que «durante el curso, las fichas que ha recibido mi hijo en clase también han sido exclusivamente en catalán por el mismo motivo». Se puso en contacto con la inspectora del centro, quien dijo que el tema era «preocupante» y que lo trasladaría «a instancias superiores».

El curso fue trascurriendo, pero sin soluciones y sin respuestas del Departament d'Educació -al que también se dirigió- ni del Síndic de Greuges. En su carta al Síndic especificaba que «esta falta de material didáctico en castellano ha dificultado notablemente a los profesores el poder darle a mi hijo ese trato personalizado al que tiene derecho por ley», y critica que «de nada sirve que en teoría exista ese mínimo y ya de por sí restringido derecho a la enseñanza en lengua materna (y cooficial) sólo hasta los ocho años, si después no existen medios para poder ejercerlo».Citando la Ley de Política Lingüística, Eduardo terminaba su misiva recordando que «la Generalitat debe poner los medios para que se pueda ejercer ese derecho a la enseñanza en la lengua materna y cooficial», y solicitó que el Departament d'Educació «dé las instrucciones pertienentes a todas las editoriales» para que dispongan de versiones en castellano de sus libros de texto y material escolar infantil, primero y segundo de Primaria, «y así poder ejercer el derecho a la enseñanza en lengua castellana, cooficial en Cataluña y materna de alrededor el 50% de su población».

Pero no hubo respuesta, y en junio de 2008, ya acabado el curso, el padre recibió la lista de reservas de libros de cara al nuevo curso -segundo de Primaria- «y nuevamente los libros son en catalán», volvió a escribir al Síndic el 14 de octubre de 2008, por lo que temía una repetición del problema. Por entonces, ya había comprado los libros en catalán que el colegio le «recomendó».

En su segunda carta al Defensor hacía constar que «mi hija pequeña está cursando P-5; es decir, el año que viene hará primero de Primaria, por lo que nos encontraremos nuevamente con el mismo problema».

Finalmente, el 30 de octubre Eduardo recibió la carta del Síndic.En ella, Ribó admitía que Eduardo «siempre ha manifestado comprensión por lo que se refiere a la dificultad que comporta para el centro la individualización de la enseñanza en castellano, a la vez que ha reconocido que los profesores y la dirección ponen todos los medios».

Estos consistían, recordaba el Defensor, en que a la niña que cursaba P-4 «se le proporcionó material de la editorial SM en castellano», y en lo que se refiere al aprendizaje de lecto-escritura, «la tutora se encargó de adaptar al castellano el método propio de la escuela». En el caso del niño que cursaba primero de Primaria, «se le facilitó el texto de religión de la editorial SM en castellano y respecto de los textos de Medio Natural y Matemáticas de la editorial Cruïlla (en catalán) la maestra realizaba un resumen en castellano y recibía una hora de apoyo semanal en el aula».

El Síndic recordó, también, que «ustedes, como progenitores, optaron por adquirir los libros en catalán dado que los libros de las materias antes citadas de la editorial SM y que están en castellano tenían un contenido diferente del de la línea catalana (editorial Cruïlla)»; y que «para el curso actual, Educación expone que la escuela ha reforzado las horas de apoyo».

La inspección del centro admite que «el tema es preocupante»
Cuando Eduardo L. comenzó a ponerse en contacto con el Síndic de Greuges y el Departament d'Educació de la Generalitat para pedir ayuda para solucionar el problema que sufría su hijo, también contactó con la inspectora del colegio, perteneciente a la red de centros de la Generalitat. La profesional le remitió un escrito en el que hacía constar que «el tema que exponen es preocupante; ya me lo había comentado el director de primaria de la escuela».

En vista a su respuesta, en la segunda carta que el padre remitió al Defensor del Pueblo catalán, tras conocer el archivo de su intervención sobre este caso, el padre criticaba que «a la inspectora este tema le parece preocupante y sin embargo a usted le parece normal, no le preocupa lo más mínimo y niega a los que hemos pedido la enseñanza en castellano el poder disponer de libros y material escolar en esa lengua».

Replica, además, la carta del Síndic afirmando que su hijo «no recibía ninguna hora de apoyo semanal extra»; «no se nos facilitó el libro de Religión en castellano porque lo tuvimos que comprar por nuestra cuenta fuera de Cataluña», y que «no optamos a comprar el de Medio Natural y Matemáticas en catalán», sosteniendo que «nos vimos forzados a comprarlo en catalán para que al menos nuestro hijo tuviera algo», hecho que asegura Eduardo L. ha tenido que volver a hacer este curso.

Una larga odisea en las aulas
* El padre denuncia que «de nada sirve que en teoría exista ese mínimo y ya de por sí restringido derecho a la enseñanza en lengua materna si después no existen medios para poder ejercerlo».
* El Síndic responde que pese a que los alumnos puedan recibir la educación en su lengua, la normativa «no establece los medios para hacerla efectiva» y concretarlos es «discrecionalidad reservada a la Administración».

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