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Recortes de Prensa    Domingo 25 Enero 2009

Derechos civiles en España
JOSÉ MARÍA CARRASCAL ABC 25 Enero 2009

O sea que la crisis económica era una mera turbulencia ¿eh?. Pues está resultando un temporal como el que barre el norte del país. Peor incluso, pues se extiende por todo el territorio, yendo a más. Y todavía hay quien cree a Zapatero. Pero olvidemos por un momento la economía, para contemplar el resto del panorama, Una actriz de cuyo nombre no quiero acordarme declaraba hace poco que «en derechos civiles, España gana a Francia». Demostrando no saber qué ocurre en España, donde ha nacido o qué ocurre en Francia, donde ha rodado alguna película. Aunque lo más probable es que no sepa lo que son los derechos civiles.

Derechos civiles no es tener unas leyes audaces y rutilantes como joyas que se exhiben ante las amistades.
Derechos civiles es que no le dejen a uno tres días, o tres horas, tirado en un aeropuerto sin darle explicaciones.
Derechos civiles es contar con una justicia que resuelva nuestras demandas en un plazo razonable, sin tener que esperar años a verlas resueltas.

Derechos civiles es poder enviar nuestros hijos a una escuela pública donde se enseñe en el idioma común a todo el Estado.

Derechos civiles es poder elegir el diputado que va a representarnos en el Parlamento, al que podamos dirigir nuestras quejas, con la garantía de que serán atendidas.
Derechos civiles es tener asegurado el descanso nocturno, sin que se vea disturbado por un local ruidoso en las inmediaciones, por una panda de adolescentes vocingleros o incluso por la algarabía organizada por las autoridades de nuestro barrio o municipio, financiada encima con nuestro dinero.

Derechos civiles es disponer de una enseñanza pública de calidad, que permita a todos los niños y niñas del país alcanzar una preparación suficiente para obtener un empleo al nivel de su inteligencia y aplicación. Derechos civiles es que todos los ciudadanos paguen los mismos impuestos y no haya partes del territorio nacional que aporten menos a los gastos comunes.

Esos son los derechos civiles en Francia y en todas las democracias desarrolladas, mientras en España pueden estar en la letra de las leyes, pero no en la práctica de la calle, y algunos de ellos, ni siquiera eso, ya que hemos consagrado constitucionalmente la desigualdad tributaria, algo que va contra la esencia misma del estado de derecho, y sobre lo que Bruselas nos ha llamado la atención por los perjuicios que causa a la comunidad europea. Y si perjudica a la comunidad europea, no quiero decirles lo que nos perjudica al común de los españoles, si es que queda alguno con los nuevos estatutos en trámite.

En cualquier caso, reducir los derechos civiles a los matrimonios homosexuales y a la adopción de niños por parte de parejas del mismo sexo, como hace la aludida actriz, no es tomar el rábano por las hojas, que sería hasta cierto punto disculpable dado su horizonte intelectual, sino confundir el culo con las témporas, dicho sea sin segundas.

Estados Unidos y España
Dos formas de hacer política
La política ha quedado convertida en una lucha descarnada por el poder, ajena a cualquier idea, a cualquier apelación a un sentimiento noble y generoso, a cualquier ambición que no sea la personal de los profesionales que la practican.
José María Marco  25 Enero 2009

Llama la atención el interés que en España han suscitado las elecciones norteamericanas y el advenimiento de Barack Obama. Hace unos años, muy pocos, resultaba impensable tanta curiosidad, y menos aún un grado de conocimiento tan alto como el que está demostrando un sector cada vez más importante de la opinión pública. ¿Qué ha pasado?

Obviamente, los españoles se han dado cuenta, desde la Guerra de Irak, de la importancia de la política internacional y más en particular de la relevancia de las decisiones que se toman en Estados Unidos. Vivimos una etapa de descrédito internacional de nuestro país, pero una parte importante de la opinión pública, seguramente la más relevante, no se ha resignado ni siente ya la tentación del aislacionismo, al contrario. (Nadie en la esfera pública saca las conclusiones de este hecho fundamental). También hay una tendencia a interpretar la política norteamericana en clave española y a proyectar sobre aquella, tan desmesurada en muchos aspectos, los detalles, más domésticos, de la nuestra.

Asimismo, se ha dicho a veces que hay un cierto grado de papanatismo. No lo niego, pero me parece que esto no es lo fundamental. Basta intentar describir la política española que se está haciendo para entender a qué se debe, además de todo lo dicho antes, ese interés.

La política española se ha convertido en los últimos años en el eterno retorno de lo mismo. Lo único que progresa son los nacionalismos y una ola cada vez más turbia relacionada con los resortes morales, los peores de cada ser humano, que los socialistas y los nacionalistas de todos los partidos han utilizado para llegar y mantenerse en el poder.

La política ha quedado convertida en una lucha descarnada por el poder, ajena a cualquier idea, a cualquier apelación a un sentimiento noble y generoso, a cualquier ambición que no sea la personal de los profesionales que la practican.

Esta forma de ejercicio de la política había ido contagiando a todos los partidos. Quedaba, vivo a medias, el Partido Popular. La ofensiva contra una Esperanza Aguirre que se ha encerrado, como si no se atreviera a romper con la casta, en posiciones defensivas y de supervivencia; lo ocurrido en el País Vasco tras las últimas elecciones; o las relaciones compulsivas que el PP mantiene con los medios de comunicación que le han apoyado demuestran que ya no es así.

La política norteamericana también es una batalla, como siempre lo ha sido la política, por el poder. Mucho más despiadada y más corrupta que aquí, por cierto. Pero también ofrece ocasiones de renovación, como acaba de ocurrir, y plantea debates de ideas que aunque a buena parte de la población le importan poco acaban recogiendo el sentir de la gente y plasmándolo en instrumentos de acción y en propuestas de orden general. De eso no hay aquí ni rastro.
Se entiende mejor por qué a tantos nos interesa tanto la política norteamericana.

Británicos
JON JUARISTI ABC 25 Enero 2009

MI amigo y maestro Andrés de Blas Guerrero publica en El País del viernes una llamada de atención a los políticos y a la opinión pública española para que aviven «su interés por el problema nacional británico», y señala una serie de analogías y diferencias entre ambos procesos históricos, el de España y el del Reino Unido, que resultarían muy estimulantes para la reflexión acerca de la «necesidad de renovar los elementos de la conciencia nacional» en el improbable caso de que alguien se sintiera tentado de seguir su sabio consejo, en medio de la que está cayendo. Mucho me temo que, salvo en el medio académico, ya embargado por las urgencias boloñesas, nadie (y menos que nadie los políticos) se halle dispuesto a sumergirse en este tipo de comparaciones, aunque quién sabe. Hace un par de años, Francisco Sosa Wagner consiguió que se discutiera ampliamente la deriva centrífuga del Estado español, reactivando la metáfora austrohúngara que ya había utilizado Ernest Lluch, aunque en un sentido muy distinto.

Según Andrés de Blas, el Reino Unido ha suscitado interés en la política española, fundamentalmente, por tres cuestiones: su tradición de autogobierno local, que inspiró las tentativas reformistas en la administración desde mediados del siglo XIX; la problemática irlandesa, en la que no han dejado de mirarse, como en un espejo, los nacionalismos periféricos, y, más recientemente, «el inicio de la Devolution en Escocia y Gales y el restablecimiento del autogobierno en Irlanda del Norte», que habrían merecido la atención tanto de los secesionistas como de «una visión política e intelectual interesada en la suerte de España como nación y Estado del conjunto de los españoles». Es decir, la visión que ha representado en la izquierda, casi en solitario, Andrés de Blas Guerrero.

Se me ocurre, de entrada, una objeción a esta última tesis. Históricamente, existe una enorme desproporción entre la cantidad y calidad de los británicos que han escrito sobre la historia española y las de los especialistas españoles en la historia británica. Nuestra anglofilia ha sido pobre incluso en la tradición conservadora (la progresista nunca ha mirado hacia Londres, aunque allí reposen los huesos de Marx). Basta comparar el número y la importancia de los estudios de los hispanistas británicos con los trabajos de los contados autores españoles que han tratado de asuntos ingleses, escoceses o irlandeses para advertir que el interés dista de haber sido recíproco.

El desconocimiento español de la historia británica puede llevar a errores de percepción, y, por supuesto, de interpretación de la crisis nacional del Reino Unido. Una característica de la reacción a dicha crisis es la ausencia casi total de proyectos de renovación nacional británica (para encontrarlos hay que acudir a cierto revisionismo irlandés, como el que encarnaba el recientemente desaparecido Conor Cruise O´Brien). Lo más extendido es el repliegue hacia las identidades prebritánicas, incluso en Inglaterra, donde el atrincheramiento en la anglicidad (englishood) es un rasgo común a la izquierda y a la derecha. En este sentido, y comparando las situaciones nacionales respectivas, hoy Londres se parece más a Barcelona que a Madrid.

Y es que la fusión británica poco tuvo que ver con el proceso incorporativo o de construcción de la nación española. Como nación histórica, España es tan antigua como Inglaterra, que ya estaba formada antes de la invasión normanda. El Reino Unido fue algo mucho más moderno, una consecuencia directa de la expansión imperial. En España, como supo ver Ortega, el imperio repercutió negativamente sobre la cohesión de una nación histórica que alcanzó la unidad política justo cuando iniciaba la conquista de un nuevo continente. En el espacio británico, el imperialismo amortiguó los particularismos; en España, los exacerbó. De ahí que el liberalismo español del XIX, con todas sus carencias, limitaciones y defectos, viera en la desaparición del imperio la oportunidad para la reconstrucción de la nación política. En el Reino Unido se ha producido el fenómeno inverso.

Los nacionalismos periféricos españoles son una prolongación antiliberal (y moderna) de los particularismos imperiales. Los nacionalismos post-británicos, el síntoma final del desvanecimiento del Imperio. Seguimos siendo asimétricos.

ZP anda empeñado en presentar a Obama como una versión morena de sí mismo
«Cuore»
César VIDAL La Razón 25 Enero 2009

La capacidad de ZP a la hora de apropiarse de lo que no es suyo y darle un uso perverso resulta verdaderamente prodigiosa. No hablo solamente del dinero de nuestros impuestos que luego se dedica a financiar a ayuntamientos de ETA, embajadas de Cataluña en el extranjero o el voto cautivo en Andalucía. Me refiero también a la forma en que pretende vampirizar a personajes o ideas. Por ejemplo, ZP anda empeñado en presentar a Obama como una versión morena de sí mismo, quizá porque como no sabe inglés no captó en el discurso de toma de posesión del presidente norteamericano las repetidas referencias a Dios, a la Biblia o a la Historia común americana incluida la guerra civil. ¡A ZP me gustaría a mí ver mencionando la batalla de Belchite elogiando a los dos bandos! En el terreno de las ideas, ZP, aparte de banderas propias como la esperpéntica «alianza de civilizaciones», se aferra a palabras-fetiche del tipo «laicismo».

Durante las últimas semanas, volví a releer el libro por antonomasia de la educación laica durante el siglo XIX y buena parte del XX. Adelanto que era la obra preferida del general De Gaulle y que incluso en la España de Franco, quizá como consecuencia del impulso de décadas, se leyó considerablemente. Me refiero a «Cuore» (Corazón) del italiano Edmundo de Amicis. Concebido como el diario de un niño de unos once-doce años, «Cuore» pretendía señalar los valores que debía seguir una educación laica y no católica en la Italia posterior a la Reunificación. ¿Cuáles eran esos valores? En primer lugar, el amor a la patria común, la nación italiana. Amicis -que comenzaba el libro señalando cómo un niño calabrés llegaba a Turín y el profesor lo presentaba a sus compañeros de clase como un italiano más- fue sembrando a lo largo del texto relatos cuyos héroes eran florentinos, sardos o romanos, pero sobre todo ciudadanos de Italia.

A continuación, Amicis otorgaba un extraordinario valor a la familia, una familia tradicional con un padre claramente autoritario, aunque cercano, y una mamma ocupada del bienestar de sus hijos que obedecían, puntual y escrupulosamente a sus progenitores. Finalmente, al altar sagrado de la patria y de la familia, Amicis sumaba una serie de valores como el esfuerzo, el trabajo o el ahorro y condenaba la falta de respeto hacia los profesores o la haraganería. No mencionaba Amicis las creencias religiosas -que, por otro lado, en ningún momento censuraba o atacaba- pero era lógico dado que la suya era una visión laica y que incluso hubo una época en que se declaró socialista. Releído «Cuore», ¿puede alguien decirme que tiene que ver con una Educación para la Ciudadanía que tiene entre sus textos recomendados un tebeo porno titulado «Alí Babá y los cuarenta maricones»; que se empeña en que el matrimonio entre homosexuales es un logro del progreso; que insiste en integrar un pensamiento rancio en las mentes de los niños y que arremete precisamente contra todo lo defendido por Amicis? Absolutamente nada. Pero es que ZP no es partidario del pensamiento laico, sino, como tantos otros, de un amasijo heteróclito de disparates que, llevados a la práctica, constituyen la sentencia de muerte de una sociedad. Afortunadamente para ZP, Amicis nunca lo conoció. De haberlo hecho, el italiano le hubiera estado dando de patadas de los Apeninos a los Andes.

Crisis y cultura política
JAVIER ZARZALEJOS El Correo 25 Enero 2009

El Gobierno, por fin, parece acercarse a la realidad. Se acerca despacio, como si no quisiera despertarla del todo. Aun así, el vicepresidente y ministro de Economía, Pedro Solbes, ha dado a conocer unas previsiones que sitúan a nuestra economía ante un año de recesión, con un incremento dramático del paro y un déficit público que volatiliza todos los colchones de reserva presupuestaria con los que reiteradamente se nos intentaba tranquilizar.

Parecen muy lejanos los tiempos en los que el Gobierno garantizaba que España no iba a verse afectada por la crisis, una palabra que desde Rodríguez Zapatero al último director general negaban que fuera procedente utilizar porque simplemente se trataba de 'dificultades'. Y sin embargo la negación obstinada de la crisis -ya recesión- se ha mantenido hasta hace unos cuantos días. El Gobierno ha venido realizando un ejercicio calculado de limitación del daño a su imagen a base de -como poco- escatimar la verdad, anteponiéndolo al mensaje que debía a los ciudadanos sobre la gravedad de la situación. Es paradójica -y políticamente oportunista- tan desbordada admiración por lo que representa el nuevo presidente de Estados Unidos, Barack Obama, y olvidar que en el inicio de su mandato la mayor inversión de su extraordinario capital político la ha dedicado a dejar claro ante sus compatriotas las enormes dificultades que afrontan.

Pero en el desolador paisaje político en el que los españoles iniciamos nuestra travesía del desierto de la recesión la responsabilidad gubernamental no parece dar para más. Rodríguez Zapatero confunde el liderazgo con la exposición mediática, la iniciativa con el activismo, las medidas con el arbitrismo. Y así nos encontramos con una acción política que, en vez de proporcionar estímulos, administra anestésicos; que lejos de aportar confianza, genera incertidumbre; que en vez de ganar credibilidad, tiene como objetivo extender la sospecha ya que 'todos se han equivocado'. Parece que lo que se busca conformar no es una opinión pública activa, expectante y dotada de la tensión que requieren los esfuerzos que habría que hacer para superar la crisis. Parece que el objetivo político que se persigue es crear una opinión pública perdida en lo banal, escéptica y pasiva que, de la misma manera que atribuye los males al exterior, deposita en los otros -sean éstos Obama o el que toque- la solución a sus problemas. Y mientras eso llega alivia la espera con un único y engañoso mensaje que le dice que esto se sobrelleva sin penalidades a base de gasto público.

Seguramente en los cálculos gubernamentales pesan varios factores para llevar a cabo esta estrategia. El optimismo onírico de Rodríguez Zapatero ha ido demasiado lejos para echar marcha atrás y reconciliarse con una realidad que tiene todos los visos de ser bastante más cruda de lo que el Gobierno reconoce. Por eso, las previsiones de Solbes, según la mayoría de los analistas y el escenario que prevé las Comisión Europea, se quedan cortas. Sólo constituyen una primera dosis a la que seguirá otra rectificación a peor, cuando no haya más remedio que reconocer lo inocultable.

También es posible que nos encontremos ante lo que en términos militares se conoce como guerra de posiciones. Si fuera cierto que la estrategia de la oposición cuenta con que la evolución de la situación por sí misma generará desgaste al Gobierno, es posible que el Gobierno, por su parte, también confíe en aliarse con el calendario y se refugie en las trincheras del gasto público y el discurso exculpatorio eludiendo reforma alguna que por su impopularidad abra nuevos frentes. Y así, hasta que escampe. Si esto fuera así, nos encontraríamos en una competición política en la que la clave no sería qué se hace sino quién aguanta más. Resultaría que lo urgente sería esperar, lo que no haría sino agravar la crisis hasta límites insoportables.

Es evidente, sin embargo, que estas estrategias, aunque resulten similares, no colocan al Gobierno y a la oposición en el mismo plano de responsabilidad. La razón sencilla y evidente, aunque con frecuencia olvidada en la patológica culpabilización del Partido Popular por los socialistas, es que la oposición ni, por definición, gobierna ni ha sido convocada seriamente a tejer con el Ejecutivo un acuerdo como el que requeriría definir e impulsar las reformas necesarias, reducir el coste social y político de éstas, acelerar sus resultados y generar confianza dentro y fuera de nuestro país. De la 'mesa para las reformas estructurales' que Rodríguez Zapatero comprometió con Mariano Rajoy nada se ha vuelto a saber. Da la impresión de que esa pretendida mesa pasará a ser el enésimo quiebro del presidente del Gobierno a la disposición del líder del PP para no hablar en serio del tratamiento consensuado de la recesión. Con ello Rodríguez Zapatero no sólo acredita una estrecha visión del problema bajo el prisma de su estrategia de supervivencia, sino que renuncia, para él y para el país, a la posibilidad de construir un valioso consenso.

La recesión que afrontamos pone a prueba la política económica tanto como nuestra cultura política. Si contemplamos con admiración el vigor democrático de Estados Unidos, revitalizado por la competición electoral que ha llevado a Obama a la Casa Blanca, tenemos que mirar con preocupación la cosecha de desencuentro, prioridades equivocadas y sectarismo que dificultan hasta el extremo nuestra capacidad de respuesta colectiva. Habilidades demostradas en el pasado parecen hoy atrofiadas. En los últimos cuatro años, el acuerdo entre mayorías se ha presentado como una necesidad propia de la Transición pero prescindible, e incluso indeseable hoy. Lo que semejante descalificación ha supuesto para nuestra cultura política se deja ver en la desarticulación del modelo de organización territorial o la dramática quiebra del acuerdo en política antiterrorista. Ahora, cuando vuelve a ser imprescindible que un sistema democrático rinda todo su potencial, recogemos la debilidad que han sembrado años de quiebra en la cohesión política del país sostenida por el acuerdo fundamental entre los dos partidos mayoritarios. Y cuando esto se comprueba, hay que hacer algo más que mirar con envidia a la América de Barack Obama.

Rajoy atrapado en su telaraña
La reacción entre cómplice y pusilánime con el diario de Prisa de Alberto Ruiz Gallardón y del propio Mariano Rajoy muestra una vez más el espíritu cainita y anti-democrático que anida en la actual jefatura del PP.
EDITORIAL Libertad Digital 25 Enero 2009

Si de algo carece nuestra democracia es libertad de expresión y debate de ideas en el seno de los partidos. El sistema electoral de listas cerradas y bloqueadas y una cultura política parroquial son los principales factores que inhiben la discusión entre dirigentes de una misma formación política. Sin embargo, una cosa es el debate y otra las contradicciones y la incapacidad para formular un proyecto claro y con una mínima coherencia interna. Si a lo anterior le sumamos el autoritarismo y la impotencia que exhiben a diario los actuales dirigentes del Partido Popular, la conclusión es que la situación actual del principal partido de oposición a Rodríguez Zapatero es francamente mejorable.

Sin embargo, es difícil imaginar una trance más grotesco y dañino para la credibilidad de un partido que aspira a gobernar que el espectáculo que algunos de sus dirigentes están ofreciendo a propósito del supuesto caso de espionaje revelado por un periodista del diario El País. La reacción entre cómplice y pusilánime con el diario de Prisa de Alberto Ruiz Gallardón y del propio Mariano Rajoy muestra una vez más el espíritu cainita y anti-democrático que anida en la actual jefatura del PP. Tras renunciar a ofrecer una alternativa al peor Gobierno de la historia reciente de nuestro país y temerosos de escuchar a sus bases, los partidarios del alcalde de Madrid se lanzan ahora a una operación contra Esperanza Aguirre que sólo cabe calificar de suicida.

Mientras tanto, algún medio de comunicación afín a Rajoy contribuye a la voladura interna del PP atacando de forma incomprensible y a veces absurda la candidatura de Jaime Mayor Oreja al Parlamento Europeo. Por alguna extraña razón, lo que en otros se silencia o se celebra como síntoma de moderación y centrismo se convierte en hipocresía e impostura aplicado a Mayor Oreja y a otros diputados españoles del Partido Popular Europeo. Más les valdría dedicar más papel a los abusos de la Generalidad de Cataluña y a los desmanes de los miembros del Ejecutivo central que al fomento de la confusión y el desaliento entre los votantes cuyos principios dicen defender.

Así las cosas, y en medio de esta chirriante jaula de grillos en que se ha convertido el PP, el partido ha celebrado un Foro Abierto con el objetivo de mejorar su presencia en Internet y ofrecer una imagen de cercanía con la sociedad. Sordos ante la exigencia de mayor rigor y firmeza frente al Gobierno socialista expresada por los participantes en el encuentro, Ruiz Gallardón y Mariano Rajoy han usado sus intervenciones para realizar un patético ejercicio de autocomplacencia. Así, que los mismos que condonan las operaciones de desprestigio contra sus propios compañeros apelen a la responsabilidad y al diálogo resulta cuando menos paradójico, si no simplemente despreciable.

Tras el congreso de Valencia, la nueva dirigencia del PP se dedicó a tejer una complicada tela de araña hecha de equívocos y mentiras a fin de neutralizar cualquier crítica a su gestión. Por desgracia, ellos han sido las primeras víctimas de su propia trampa. Cada vez son menos los dispuestos a rescatarlos.

Aizcolaris en campaña
BLANCA TORQUEMADA | MADRID ABC 25 Enero 2009

Aspiran a astillar tres décadas de entramado clientelar y obsesiones identitarias, pero no se ponen de acuerdo ante el reto del derrocamiento de Ibarretxe, que desafía a España encastillado en su amenaza de «consulta» y sus berrinches victimistas. El «iluminado» de Llodio aprovechó bien sus bazas al adelantar las elecciones autonómicas al 1 de marzo y colocarlas en la estela del juicio que le sentó en el banquillo junto a Patxi López por reunirse con Batasuna. Tanto el PSE como el PP se aferran a la quimera del supuesto desgaste que ha sufrido el jefe del Gobierno vasco por causa de sus delirios, pero es difícil calibrar en qué saco terminarán los más de doscientas mil votos proetarras. E igualmente resulta complicado despejar el camino a una entente constitucionalista que, a diferencia de lo que sucedió en 2001 con la alianza Redondo-Mayor, sería en todo caso postelectoral si se suma una mayoría suficiente.

Estrategia con alfileres
En ese clima confuso, José Luis Rodríguez Zapatero protagonizará hoy un mitin en San Sebastián, como padrino de una compleja operación de ingeniería política en la que la fórmula propuesta (Patxi López + guiños al nacionalismo moderado = victoria del PSE) llega cogida con alfileres. Alfileres demoscópicos (el «euskobarómetro») y también políticos, por cuanto se está depositando un exceso de confianza en las posibilidades de derrotar al PNV.

Además, ello no garantiza la posibilidad real de alternancia, porque Zapatero depende en Madrid del apoyo parlamentario del grupo vasco, que no se anda por las ramas: el portavoz Josu Erkoreka ya ha advertido de que si los desalojan de Ajuria Enea, dejarán al Gobierno desasistido. De modo que si Patxi López flirtea con terceros, ajo y agua.

El PSE está basando sus propuestas en un principio (López dice que no entrará en ningún gobierno que no encabece él) y en un mensaje de corte inequívocamente zapateril (la meliflua proclamación de que el socialismo vasco encarna un «pacto entre diferentes»). El elevado fin de tratar de descabalgar al Goliat nacionalista justificaría los medios bendecidos en las cocinas de Ferraz, sometidos a la incertidumbre de un comportamiento electoral que no tiene por qué ser el de las últimas generales, en las que el líder del PSE se apuntó un indiscutible tanto al lograr que los socialistas fueran la fuerza más votada. Otro gallo podría cantar en las autonómicas, donde se desatan los resortes atávicos y en las que hay que ponderar la implicación directa de Zapatero quien, tras el mitin de hoy, tiene previsto otro el día 14 en Vitoria y una última intervención el día 26 en Bilbao. Presencia dosificada y acorde con lo que el propio jefe del Ejecutivo viene arguyendo, en favor de un perfil autonomista: que los focos han de centrarse en López porque, dice, «le van a votar a él».

En el otro flanco, el Partido Popular del País Vasco se ha reconstruido trabajosamente, tras el «terremoto San Gil» y consolida una presencia que aspira a mantener sus quince diputados y a resultar determinante, por lo que Mariano Rajoy, después de participar en el reciente homenaje del PP a las víctimas de ETA en San Sebastián, se ha apuntado también en su agenda una cita el próximo día 31 en Vitoria, un viaje para la pegada de carteles el día 12 y un desplazamiento el día 27, última jornada de campaña.

Juicio a Rajoy
Los comicios pondrán nota a una estrategia que pretendió limar las aristas de la imagen menos dialogante del PP y revelarán si se han apaciguado las aguas internas con la «operación Mayor Oreja». Al colocar al ex ministro del Interior otra vez al frente de la candidatura europea, Rajoy ha logrado dar la puntada de continuidad y coherencia en los postulados, pero queda por ver qué opinarán los votantes, pues aún no está conjurada la tentación de algunos de «abofetear» al presidente nacional, aunque sea en la cara de Antonio Basagoiti. En el camino, además, el Partido Popular ha modulado el mensaje (que ahora evita la descalificación sistemática del PNV), un gesto que quizá vaya dirigido más en dirección al PSE que a los propios nacionalistas.

Los populares, en última instancia, no descartan una higiénica defenestración de Ibarretxe y, llegado el momento, propiciarían la investidura de López. Si ganan los socialistas, se escenificarán trabajosas negociaciones a varias bandas, por lo que no cabe descartar el desenlace de un acuerdo PSE-PP. En ese caso un tal López podría llegar a lendakari sin auspicio de secesionistas, solución óptima frente a los enjuagues de Montilla cuando ascendió a «president». El futuro del País Vasco, paradójicamente, se escribiría derecho pese a los renglones torcidos de la política«cortoplacista» de Zapatero.

El Supremo fija mañana el criterio que marcará el devenir de los casi 2.000 recursos de objetores
Ciudadanía, ¿adoctrinamiento de menores o asignatura obligatoria?
25 Enero 09 - F. Velasco La Razón 25 Enero 2009

MADRID- ¿Vulnera el contenido de Educación para la Ciudadanía el derecho de los padres a educar a sus hijos conforme a sus criterios religiosos y morales? En todo caso, ¿se puede objetar frente a una asignatura que ha sido aprobada en el marco de la Ley Orgánica de Educación? Éstas son dos de las principales cuestiones a las que el Tribunal Supremo -su Sala de lo Contencioso-Administrativo- prevé dar respuesta mañana en la reunión que celebrará su Pleno para unificar el criterio jurídico que deberán seguir, a partir de ahora, todos los jueces.

Y es que las discrepancias no sólo han estado entre objetores y Administración, lo que entra dentro de la lógica, sino también entre distintos tribunales y juzgados, los cuales han mantenido criterios y decisiones radicalmente distintas. Los magistrados contarán con los escritos de Fiscalía y Abogacía del Estado, donde se rechaza de plano la posibilidad de objetar contra EpC y que esta asignatura suponga cualquier tipo de ataque a la libertad ideológica, y, por otro, el de los padres de niños objetores, donde se esgrime justamente lo contrario y se solicita que se avale lo que falle el TSJ de Andalucía.

La Abogacía del Estado no tiene dudas de que esta asignatura «no es una clase de Religión, ni impone ninguna creencia moral o ideológica, ni se desenvuelve en el ámbito de éstas, simplemente, se limita a enseñar los principios y reglas de convivencia fundados en los derechos fundamentales y principios constitucionales que conforman el mínimo común ético que exige la convivencia en nuestra sociedad, con independencia de las creencias o ideologías que se profesen». Y desde aquí llega a la conclusión de que no es posible ni admisible plantear cualquier tipo de objeción a la asignatura: si al amparo del derecho a la libertad ideológica o religiosa se permitiese a los alumnos no cursar esa materia, «por la misma razón y con el mismo fundamento podría admitirse igual derecho frente al estudio de otras muchas asignaturas, desde la biología y las ciencias naturales hasta la filosofía». Por ello, los Servicios Jurídicos del Estado concluyen que sólo es posible ejercitar ese derecho frente a la asignatura de Religión: «No es posible admitir en nuestro ordenamiento un derecho a objetar en conciencia frente a determinadas asignaturas o clases, distintas de la religión, cuyo contenido se esgrima como contrario a las convicciones de los padres de los alumnos». Aceptar ese criterio, concluye la Abogacía, supondría poner en tela de juicio el carácter obligatorio de la enseñanza básica y la programación general de la misma a cargo de los poderes públicos.

Frente a estos argumentos, se contraponen los de los padres que han acudido a la Justicia para que sus hijos no cursen EpC. El punto de partida es considerar que corresponde, precisamente, a los padres, el derecho y el deber de educar a sus hijos, fundamentalmente durante su minoría de edad, y, por tanto, también las normas morales que les van a ser impuestas en esa fase de su vida. Y es en este punto donde se considera que EpC invade derechos de los progenitores. El Estado sobrepasa los límites Como señala el abogado Abel Martínez en el escrito de impugnación a los recursos de la Abogacía del Estado y de la Fiscalía, la objeción a esa asignatura es porque ésta «pretende la formación moral de los alumnos a través de la transmisión de valores ideológicos que, en muchos casos, chocan, con los que son aceptados no sólo por los actores -recurrentes-,sino por millones de personas en este país». El contenido de EpC, al menos parte de la misma, hace que los padres, se concluye al respecto, «se sientan violentados en sus derechos, ante un intento de adoctrinamiento de sus hijos a través de una asignatura impuesta que sobrepasa los límites permitidos al Estado en su función de garante de la educación y de las libertades públicas».

ESTE LUNES, LA DELIBERACIÓN
Educación para la Ciudadanía llega al Tribunal Supremo
Han pasado casi tres años desde que se aprobase la Ley Orgánica de Educación y, con ella, la asignatura EpC. Tras el aluvión de recursos presentados en los juzgados españoles, ahora es el turno del Tribunal Supremo. El alto tribunal deliberará este lunes sobre el derecho de los padres a objetar.
Ángela Martialay Libertad Digital 25 Enero 2009

Los treinta magistrados que componen el Pleno de la Sala de lo Contencioso del Tribunal Supremo deliberarán el próximo lunes a partir de las diez de la mañana sobre el derecho a la objeción de conciencia de los padres respecto al conjunto de asignaturas aleccionadoras denominadas “Educación para la ciudadanía”.

En dicha deliberación, se examinarán cuatro recursos interpuestos frente a las sentencias dictadas por las Salas de lo Contencioso-Administrativo de los Tribunales Superiores de Justicia de Andalucía y Asturias, a las que ha tenido acceso Libertad Digital. Ambos tribunales resuelven de forma contraria respecto al derecho de objetar de los padres a la polémica asignatura impuesta por el Gobierno socialista del José Luis Rodríguez Zapatero.

Sentencias contrarias de los tribunales superiores
Mientras que el alto tribunal asturiano sostiene hasta en tres ocasiones que “no cabe impugnar genéricamente las asignaturas relativas a Educación para la Ciudadanía como contrarias a la libertad religiosa (...) ya que frente a la obligatoriedad de las asignaturas establecidas por la Ley Orgánica de Educación no cabe invocar un derecho de objeción para no asistir a dicha asignaturas”, el TSJ de Andalucía mantiene una postura radicalmente distinta.

Según el tribunal andaluz, que reconoce el derecho de los padres a ejercer la objeción de conciencia frente a la asignatura EpC, dicha materia sí vulnera los derechos de libertad ideológica y religiosa reconocidos en el artículo 16 de la Constitución española. Los motivos de esta vulneración, según el TSJ de Andalucía son que “se plantea como contenido y fin de la asignatura la formación de la conciencia moral de los alumnos (...) al margen del derecho de los padres”.

Para el alto órgano jurisdiccional de Andalucía dicha asignatura es una imposición del Gobierno de Zapatero cuyos contenidos son “discutibles”. “Supone una ética cívica, distinta de la personal, creada por el Estado, cambiante e impuesta a través del sistema educativo pues plantea temas, objetivos y criterios de evaluación de alto contenido político, discutible y discutido”, reza la sentencia.

Turno del Supremo
Ante esta confrontación de pareceres es el turno del Supremo, al que corresponde ahora deliberar en torno al asunto y sentar jurisprudencia con su doctrina. Es decir, su decisión deberá ser acatada por todos los juzgados españoles.

De momento, se estima la materia ha recibido ya más de 50.000 objeciones desde que hace casi tres años se aprobara la Ley Orgánica de Educación, una bomba de relojería para el Ejecutivo socialista que podría acabar en el Tribunal Constitucional o el Tribunal Europeo de Derechos Humanos ,en caso de que el Supremo no diese la razón a los objetores.

Actualmente, ya se han dictado 1.594 recursos y 263 resoluciones contrarias a EpC, que se imparte este curso de forma generalizada en toda España.

Al menos 61 de los 500 liberados de Guantánamo volvieron al terrorismo
PEDRO RODRÍGUEZ |WASHINGTON ABC 25 Enero 2009

La lucha contra el terrorismo es mucho más fácil desde fuera de la Casa Blanca. Al convertirse en presidente de EE.UU. y ordenar el cierre de la prisión extrajudicial de Guantánamo en el plazo de un año, Obama ha puesto en marcha un complicado proceso, repleto de controversias legales. Será complicado determinar cómo encarcelar, juzgar, transferir o liberar a los 245 «combatientes enemigos ilegales» todavía bajo custodia del Pentágono en la base aeronaval en territorio cubano.

Tras la moratoria lograda en los juicios militares, el primer paso debe ser una revisión del historial de cada detenido.Así se determinará quienes podrían ser enjuiciados en EE. UU. y quienes podrían ser liberados. Según especialistas legales consultados por ABC, ese procedimiento está plagado de dificultades. Especialmente, en lo que se refiere a los presos acusados de crímenes de guerra o con historiales notorios de terrorismo, ya que va a resultar casi imposible someterles a juicio ante la Justicia estadounidense por trabas fundamentales que abarcan desde evidencias comprometidas a las prácticas de tortura utilizadas en sus interrogatorios.

Sin embargo, la contumaz criminalidad de estos sospechosos también figura como un problemático factor adicional en este debate. Se calcula que al menos 61 de los 500 presos puestos en libertad han vuelto a implicarse en actividades de terrorismo. Uno de los casos más extremos ha sido Said Ali al-Shiri. Ciudadano de Arabia Saudí liberado en 2007 y que ahora ha sido identificado como uno de los cabecillas de Al Qaida en Yemen.

Sistema de detención indefinida
Ante este predicamento, algunos asesores jurídicos de la Administración Obama argumentan la necesidad de ir al Congreso y solicitar un sistema de detención indefinida. Opción todavía no respaldada por la Casa Blanca pero planteada en torno al caso de Ali Saleh Kahlah Al Marri, presunto miembro de Al Qaida encarcelado en una prisión militar de Carolina del Sur por su condición de presidente en EE.UU.

En opinión de David Cole, profesor de Derecho de la Universidad de Georgetown, si la anterior Casa Blanca hubiera cumplido con «ciertas reglas básicas en Guantánamo, no sería la vergüenza internacional que es hoy».

Una posibilidad que parece estar ganando fuerza en esta búsqueda de credibilidad jurídica es la creación de un tribunal especial de seguridad nacional. Un híbrido de los sistemas de justicia militar y civil de EE. UU. con capacidad para poder manejar cuestiones como evidencias secretas o indicios incriminadores obtenidos en situaciones de combate.

En cuanto a los prisioneros que pudieran ser devueltos a sus países de origen, el proceso se presenta lento y complicado sobre todo por el temor a represalias. La posibilidad de que países de la Unión Europea ofrezcan asilo alternativo ha sido recibida con ambivalencia en el mejor de los casos. Entre especulaciones de que al final EE. UU. podría verse forzado a aceptar a algunos de estos individuos para espanto de sectores conservadores y de los familiares de las víctimas del 11-S. Por eso, voces como la de Neal Katyal, profesor de Georgetown y abogado involucrado en la saga de Guantánamo, insisten en hablar de «un enorme y difícil problema para el que realmente no hay respuestas obvias».

ESTE DOMINGO, UPYD PRESENTA ALLÍ SUS LISTAS
Proetarras cuelgan carteles en Andoain que tachan a Rosa Díez de nazi y "fascista"
Los proetarras están intentando amedrentar a Rosa Díez y su partido, UPyD, que concurre a las elecciones vascas el próximo 1 de marzo. Un día antes de la presentación en Andoain de sus listas, colgaron pancartas llamándola "fascista".
Libertad Digital 25 Enero 2009

Según han informado fuentes del partido a LD, los carteles han aparecido colgados en calles de la localidad vasca de Andoain, donde Rosa Díez y sus compañeros de filas tienen previsto presentar, este mismo domingo, sus listas a los comicios vascos.

Con estos panfletos, los proetarras buscan amedrentar a un partido que ha tenido un mensaje nítido contra los terroristas y quienes los apoyan: en él, se califica a la diputada de "fascista" y se le insta a dejar la contienda electoral con un "déjanos en paz". En los carteles figura, además, una esvástica. Bajo el brazo de Díez aparece significativamente un ejemplar de la Constitución española.

El partido había planeado hacer la presentación en un acto público en la plaza de la localidad. En las listas están, entre otros, la madre y la viuda del policía asesinado por ETA Joseba Pagazaurtundua, Pilar Ruiz y Toti Estíbaliz.
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OPE Osakidetza: euskera, 17 puntos
JUANA ITURMENDI MAGUREGUI El Correo 25 Enero 2009

VICEPRESIDENTA DE LIBERTADES Y CIUDADANÍA DEL PP DEL PAÍS VASCO

La mayor empresa de Euskadi, Osakidetza, con más de 22.000 trabajadores en su plantilla, ha realizado una convocatoria pública de empleo, una OPE, para cubrir 2.539 plazas.

Sin perjuicio de que es una oferta insuficiente, ya que en la actualidad hay más de 3.000 plazas con contratos eventuales, sobre todo, es una oferta injusta para los ciudadanos.

Esta oferta de trabajo, insuficiente e injusta, se produce además en un momento de paro y de crisis económica. La escasez de profesionales, y la consiguiente debilidad de la Sanidad vasca necesitan más que nunca del personal más cualificado y no del personal más euskaldunizado.

Es importante destacar que, aproximadamente, la cuarta parte de las plazas ofertadas serán plazas 'perfiladas'; esto es, plazas en las que el conocimiento del euskera será requisito imprescindible para acceder a ellas. Y en el resto, el euskera tendrá una valoración absolutamente injusta.

Los 80.000 aspirantes que han presentado la solicitud tendrán que superar primero un examen y, una vez hecho, serán evaluados sus méritos: su experiencia profesional, su formación y... su conocimiento de euskera.

En esta OPE, en el baremo de méritos, el conocimiento de euskera PL1 supone 8,5 puntos y el PL2, 17 puntos. Podría ser razonable esta valoración, pero si la comparamos con los demás méritos, resulta absolutamente injusta.

Un titulado superior, por ejemplo, que haya cumplido el periodo completo de formación como residente de la especialidad de Medicina Familiar y Comunitaria tendrá 13 puntos, una puntuación inferior a otro que tenga el PL2 de euskera, que se valora en 17 puntos.

Pero es que, además, un doctorado cum laude se valora en 6 puntos, un doctorado en 5 puntos, un máster en 4 puntos, y si el aspirante sabe inglés, francés y alemán, no podrá obtener más de 5 puntos por el conocimiento de los tres idiomas. Increíble, sí, pero cierto.

Los supuestos son sangrantes, un médico con un doctorado y 5 años de experiencia obtendría 17 puntos, los mismos que otro que sólo tenga el PL2 de euskera.

Médico, doctor cum laude, 10 años como catedrático, que ha impartido 10 ponencias internacionales y que además sabe inglés, francés y alemán obtendría una puntuación de 15,75 puntos. Menos que un médico que sólo tenga el PL2 de euskera, que asegura 17 puntos.

Pediatra con un doctorado, dos libros publicados con trabajos científicos, sabiendo francés, inglés y alemán y experiencia de 28 meses como pediatra en centros hospitalarios obtendría 16,88 puntos. Menos que uno que tenga el PL2 de euskera, que asegura 17 puntos.

Pediatra con un doctorado, con 5 años de experiencia y 6 años como profesor en escuela universitaria, obtendría una puntuación de 16,975 puntos. Menos que un médico que sólo tenga el PL2 de euskera, que asegura 17 puntos.

Enfermera con una experiencia de 5 años, un máster universitario, 380 horas de profesora con dedicación parcial en una escuela universitaria y dos libros publicados con trabajos científicos tendría 16,98 puntos, menos que una enfermera sin esa experiencia ni esa formación, pero que tenga el PL2, que asegura 17 puntos.

Y así podríamos seguir poniendo ejemplos sangrantes, injustos, de cómo se va a valorar el euskera en Osakidetza, de cómo se va a discriminar a magníficos profesionales que no van a poder obtener una plaza porque no saben euskera, aunque su formación y su experiencia sean excelentes.

El Partido Popular en el Parlamento vasco ha intentado impedir esta injusticia, pidiendo la revisión de esta normativa, pero no hemos tenido respaldo de ningún otro partido, ni siquiera del Partido Socialista. Y esta injusticia se va a perpetrar a finales del mes de marzo, después de las elecciones autonómicas, cuando los ciudadanos vascos ya hayan elegido gobierno.

¿Cambiarán las cosas? ¿Seguirá habiendo ciudadanos discriminados, injustamente tratados, postergados por no saber euskera?

Euskera PL2, 17 puntos ¿Va a seguir siendo así, o lo vamos a cambiar?

El PP denuncia la «complicidad del alcalde» en una campaña de la Mesa pola Normalización
La Voz 25 Enero 2009

El grupo municipal del Partido Popular denunció ayer «la complicidad» del alcalde, Javier Losada, en «la última campaña de presión de la asociación privada A Mesa pola Normalización Lingüística» que, según explicaron está financiada por el gobierno local, más concretamente por la Concejalía de Mocidade, «con la que tratan de imponer a los funcionarios y trabajadores municipales el uso del gallego en el ejercicio de sus funciones, instando a los ciudadanos a que denuncien situaciones de incumplimiento a través de un teléfono 902, no gratuito, y a través de un mail de esta asociación privada».

El PP lamentó que Losada «vuelva a financiar, con fondos públicos, actividades de acoso lingüístico de A Mesa pola Normalización Lingüística», compartiendo incluso en la portada del folleto su logotipo con el del Ayuntamiento. Según indican, a pesar de que el regidor tachó a los miembros de esta entidad de «inquisidores», por la campaña «de extorsión que desarrollaron contra los comerciantes de la ciudad por no utilizar la lengua gallega», posteriormente volvió a autorizar un nuevo convenio con esta entidad en los presupuestos municipales de 2009, en la que el gobierno municipal aportaba 12.000 euros para que pudiesen continuar con este tipo de actuaciones. Los populares recuerdan que el propio conselleiro de Presidencia, Méndez Romeu, calificó este hecho como una «vulneración del ordenamiento jurídico» y que se ha abierto una investigación administrativa para evaluar el alcance de las posibles sanciones por esta actuación.

Los populares consideran que Losada tiene que hacer «tributo» a sus socios del BNG «para mantenerse a toda costa en el poder» ya que, según explican, quien realmente impone sus criterios «en la estrategia de imposición lingüística» es el portavoz nacionalista.

El PP acusa a Losada de ser cómplice de “acoso lingüístico”
REDACCIÓN > A CORUÑA El Ideal Gallego 25 Enero 2009

Los populares aseguran que el Ayuntamiento colabora con la Mesa pola Normalización
El Partido Popular denunció ayer la complicidad del alcalde de A Coruña, Javier Losada, con A Mesa pola Normalización Lingüística. Los populares se quejan de que esta entidad privada recibe fondos de los presupuestos municipales por parte de Juventud.

El grupo municipal del PP denuncia “la complicidad” del alcalde, Javier Losada, con A Mesa pola Normalización Lingüística, con motivo de lo que denominan la “última campaña de presión de esta asociación privada”. Los populares señalaron que esta entidad, junto con la Concejalía de Juventud, pretende “imponer” el uso del gallego a los funcionarios y trabajadores municipales instando a los ciudadanos -a través de folletos informativos- a que denuncien situaciones de incumplimiento, mediante un número de teléfono 902, no gratuito, y un mail.

Los populares lamentan que el alcalde “vuelva a financiar con fondos públicos” lo que consideran actividades de “acoso lingüístico”, compartiendo incluso en la portada del folleto Ayuntamiento y Mesa sus logotipos. Y eso, recuerdan, a pesar de que el primer edil coruñés tachó a los responsables de la Mesa de “inquisidores”, por la “campaña de extorsión” que desarrollaron contra los comerciantes de la ciudad por no utilizar el idioma gallego.

Desde el Partido Popular aseguran que después de ocurrido este hecho, Losada autorizó un nuevo convenio entre la entidad -financiada desde María Pita- y el Ayuntamiento en los presupuestos municipales previstos para el próximo año 2009, en el que el gobierno local aportaba 12.000 euros para que, según el PP, “se pudiese continuar con este tipo de actuaciones”.

Los populares recordaron también, que el propio conselleiro de Presidencia, José Luis Méndez Romeu, calificó la actuación vivida entre A Mesa pola Normalización Lingüística y los comerciantes como una “vulneración del ordenamiento jurídico”.

Las acciones de la entidad defensora del gallego, a las que se refiere el PP, son un envío de cartas con las que éstos se comunicaban con algunas empresas de la ciudad, instándolos a emplear el gallego.

Asimismo, el grupo opositor municipal, califica la actitud del alcalde en este asunto como “el tributo que tiene que pagar al BNG para mantenerse a toda costa en el poder”.

También han manifestado que ellos defienden “y han defendido siempre” la cooficialidad de ambas lenguas.

EN UN LOCAL MUNICIPAL DE BARCELONA
Las JERC homenajean a uno de los fundadores de Terra Lliure pese a las denuncias de las víctimas
Tal y como estaba previsto, las Juventudes de Esquerra han celebrado este sábado un homenaje a Martí Marcó, uno de los fundadores del grupo terrorista Terra Lliure, en un local del consistorio de Barcelona. Las víctimas y el PP habían exigido la actuación de la fiscalía.
Libertad Digital 25 Enero 2009

El homenaje estaba previsto para este sábado a las 18 horas y fue organizado por las Juventudes de ERC. El lugar elegido fue un local del ayuntamiento de Barcelona, algo que llevó a Alberto Fernández Díaz, portavoz del PP en el ayuntamiento, a denunciar que "el Gobierno ha pasado de la pasividad a la complicidad con las juventudes de ERC en los actos que estos organizan contra la convivencia" en la ciudad.

Según han informado las propias JERC en un comunicado, el acto de homenaje al terrorista, al que asistieron sólo unas 50 personas, se produjo sin incidentes. Sí hubo duros ataques a lo que denominaron represión de grupos "españolistas y antidemomocráticos".

En una nota, Fernández Díaz exigió a la Fiscalía que "actúe contra los organizadores" del acto, las JERC, y recordó que el homenajeado Martí Marcó fue uno de los fundadores de la organización terrorista Terra Lliure. Por ello, también exigió el pleno apoyo del fiscal a las iniciativas judiciales que hayan podido iniciar las víctimas. La Asociación Catalana de Víctimas de Organizaciones Terroristas ya anunció este viernes su intención de denunciar el homenaje. La AVT, mientras, presentó un escrito ante la Fiscalía para evitar el acto, que finalmente se celebró sin ningún impedimento.

Fernández Díaz enfatizó, además, que "el cambio cualitativo en la actitud del ayuntamiento obedece a que Jordi Hereu está más pendiente de obtener el respaldo de ERC para obtener una mayoría garantizada en su gobierno municipal, que de actuar como alcalde". El dirigente popular anunció su intención de pedirle explicaciones tanto por este homenaje como el hecho de que continúe colocada en Barcelona una placa en honor de Marcó, sobre la que el gobierno municipal se ha negado a dar ninguna explicación.

Aprender chino en 100 frases
SARA MEDIALDEA | MADRID ABC 25 Enero 2009

Si está usted de viaje en China y quiere tomar un taxi, deberá gritar: «¡Chu zu che!», para que el coche pare. ¿Un refresco tras el viaje? Acérquese a cualquier bar y pida una cerveza. Pero hágalo así: «ging lay vi bei pij». Y al terminar, pida la cuenta: «Fu wu yuan jie zhang». Son traducciones fonéticas de la manera de decir esos mensajes en chino, tal y como aparecen en la guía: «Cien frases en español y en chino», editada por el Instituto Cervantes y el Ayuntamiento de Madrid.

La guía, eminentemente práctica, es el primer producto de la cooperación entre ambas instituciones, que hace apenas tres meses firmaron un protocolo de colaboración. La Embajada de España en Pekín, el Instituto Cervantes en la capital china y la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo han elaborado esta guía, que se distribuye junto con la Oficina de Estrategia y Acción Internacional del Ayuntamiento, más conocida como Madrid Global. El Ayuntamiento la utilizará cuando acuda a la Exposición Universal de Shangai 2010, donde Madrid contará con su propio pabellón.

Expresiones convencionales
Como su título indica, este libro explica al lector cómo decir en chino y en español cien frases convencionales, de las que aparecen en el 80 por ciento de las conversaciones cotidianas. Expresiones para saludar o despedirse, presentaciones, para hablar del horario o del tiempo, para pedir una dirección, solicitar un taxi, orientarse en el aeropuerto, hacer un pedido en el restaurante, o buscar alojamiento.

Hay también referencias a otros muchos usos comunes, como la manera de hacer o atender una llamada telefónica, cómo actuar en el banco o en la oficina de correos, la manera de pedir algo cuando se está de compras, cómo dar o recibir ayuda, y las palabras que definen los números, los colores, la moneda, el transporte, las profesiones, o platos de comida y bebidas. En resumen, todo lo necesario para enfrentarse a un mundo y una cultura absolutamente diferentes a la nuestra.
«Hola» se die «nin hao». Sencillo, ¿no?. Pero no lo es tanto profundizar en la conversación con un «¿cómo estás?», que en chino es «ni guo de zen me yang».

Algunas de las frases incluso podrían dar pie a un encuentro romántico, aunque advertimos: no será fácil superar la barrera idiomática: «¿cómo te llamas?» es «qingwen ni jiao shen me», y otra típica del ritual de acercamiento, «¿en qué trabajas?», se traduce como «nin zuo shen me gong zuo».

Por si acaso las cosas no funcionan, también hay recursos para salir del paso con la típica frase poco comprometida propia del trayecto en ascensor: «parece que va a llover», que en chino se dice «hao xiang yao xia yu».

Ayuda a la pronunciación
Aunque la diferencia fonética y del alfabeto es enorme entre ambos idiomas, la guía puede resultar tremendamente útil para salir de un apuro. Además, piensa incluso en la dificultad de pronunciación -sólo el chino mandarín, el más utilizado entre los hombres de negocios, utiliza cuatro tonos diferentes que cambian el sentido de las frases-, e incluye un CD donde nativos chinos y españoles ponen voz a cada una de las frases.

La publicación puede resultar de utilidad tanto a los españoles que viajen a China por trabajo o por placer, como a la comunidad china que resida en España. Siempre puede servir, por ejemplo, para defenderse en un restaurante del país oriental, donde «rollito de primavera» se dice «chunjuan», y pato laqueado -el plato estrella de Pekín- es «bei jing kao ya».
Está previsto poner en marcha en breve un sitio web -www.100frases.com.cn-, en el que el estudiante podrá evaluar los conocimientos adquiridos con el manual mediante varios cuestionarios. La guía se presentará también en centros educativos de China.


Está prevista la puesta en marcha de un sitio web donde se puedan autoevaluar los conocimientos adquiridos
Ofrece información sobre transportes, restaurantes, deportes y actividades diarias
 

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