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Recortes de Prensa    Lunes 2 Febrero 2009

El apoyo al euskera no debe hacerse en detrimento de la salud
Editorial La Razón 2 Febrero 2009

La política de inmersión lingüística puesta en marcha en los últimos años por el Gobierno nacionalista de Ibarretxe no sólo ha buscado la marginación del castellano en el sistema educativo y el ámbito público, sino que ha alcanzado cotas de imposición propias de un régimen autoritario en la medida en que se intenta obligar al uso de una lengua, en vez de respetar la voluntad y la costumbre ciudadanas. La última muestra de esta desmesura la ofrece el baremo que ha establecido para las oposiciones de acceso a una plaza de personal sanitario. En el caso de los aspirantes a médicos de familia, el conocimiento del vascuence se valora con un total de 17 puntos, mientras que haber obtenido el título de doctor con la máxima calificación, sobresaliente cum laude, sólo se verá recompensado con 6 puntos. Además, la suma de dominar los idiomas francés, inglés y alemán sólo aporta 5 puntos. Este baremo afecta a los aspirantes a enfermeros, para los que acreditar 5 años de experiencia sólo les reportará 10 puntos. Para aquellos que optan a una plaza de pediatra y que, por ejemplo, hayan trabajado durante 28 meses en centros hospitalarios, éstos sólo les hará sumar 5 puntos. Cuando se juega tan frívolamente con la salud de los ciudadanos, como hace el Gobierno de Ibarretxe, sólo cabe esperar nefastas consecuencias.

Los mismos síntomas, idéntica enfermedad
Jesús Cacho El Confidencial 2 Febrero 2009

Las distintas tribus del Partido Popular acudieron el miércoles al campus de la Rey Juan Carlos en Móstoles como las hermandades sevillanas acuden en mayo al Rocío, dispuestas a celebrar el milagro de la reconciliación o tal vez a presenciar embelesadas el descenso de Moisés Rato de la montaña, la zarza cainita ardiendo en lo alto, con las tablas de la sensatez y la concordia en la mano. Como ocurre en toda época de desastres naturales, la gente del común está dispuesta a creer cualquier cosa, por disparatada que sea, con tal de que le aporte un rayo de esperanza entre tanta tiniebla. Hasta que Rodrigo Rato abandone su cómodo estatus actual, con un jugoso estipendio de entre 4 y 5 millones de euros anuales entre Lazard, Caixa y Santander, para meterse en el avispero de Génova a recibir hostias por doquier y a que le amarguen la vida con historias viejas del Grupo de Empresas Rato que arruinó su hermano Ramón y las Aguas de Fuensanta que rescató Botín.

Ningún dato para la esperanza. Ni siquiera un IPC que es reflejo del miedo al futuro que atenaza el consumo de las familias. En un entorno económico desastroso, y con un Gobierno incapaz de generar alguna certidumbre, las gentes miran a la derecha y se encuentran a un PP en proceso de descomposición por culpa de una de esas guerras civiles que tan bien conocen los españoles, con un señor en la calle Génova, 56 años, registrador de la propiedad, para el que existen dos clases de problemas: los que no tienen solución, y los que se arreglan con el tiempo. En el caldo de cultivo de ese laissez faire, y ante la certidumbre de que la tormenta que en septiembre de 2003 engendró el dedazo de Aznar terminará por estallar en mil pedazos si los resultados de la triple cita electoral en ciernes no acompañan, los halcones del partido se han enzarzado en feroz lucha dispuestos a ocupar el vacío de poder (“La generosidad que supone abandono de poder, ni es rentable ni se debe esperar que sea agradecida”, que dijo el gran Maquiavelo) que la aparente abulia del señor registrador produce en la cúpula del partido. Gallardón contra Aguirre y viceversa.

Como se ha dicho tantas veces, estamos en una crisis económica y social de dimensión desconocida para cualquier español vivo, que, por encima de otras consideraciones, no es sino una manifestación más de la gravísima crisis –que algunos llaman constitucional- del Sistema político salido de la transición, la crisis -¿terminal?- de una democracia de baja calidad sacrificada en el altar del utilitarismo de una clase política que, interesada solo en el usufructo del poder por turnos, se ha negado, con la complicidad del Monarca en la cúspide de la tarta, a introducir cualquier reforma constitucional de fondo que pudiera poner en peligro su estatus. Se ha negado a regenerar la democracia, renunciando de paso a esos valores éticos que, en opinión del Nobel James M. Buchanan, “resultan indispensables para lograr un mayor progreso económico”. Conviene enfatizar hoy más que nunca la degradación de nuestro sistema de libertades, a la luz del paralelo proceso de descomposición que, en lo que va de año, se está produciendo en los dos pilares sobre los que teóricamente se asienta la salud de una democracia: una Justicia independiente y una prensa libre. Los mismos síntomas, idéntica enfermedad.

Dejando de lado la Justicia y su inagotable capacidad para obsequiarnos todas las semanas con episodios reveladores de la extrema policitación que padece, lo más llamativo del mes de enero en curso tiene que ver con el definitivo destape protagonizado por los grandes grupos de comunicación hispanos, que han entrado en la guerra civil del Partido Popular cual elefante en cacharrería, poniendo en evidencia las malas prácticas de alineamiento y sumisión con los poderes políticos y económico-financieros que avala una trayectoria de décadas. El País con Gallardón, como tropa de élite capaz de llevar al alcalde de Madrid a la dirección del PP y a la presidencia del Gobierno, por un lado, y El Mundo por otro, dispuesto a que ese candidato no sea otro que Esperanza Aguirre. Resueltos ambos medios a salvarse incluso de la quiebra si la respectiva jugada sale bien y logran llevar en volandas a su candidato respectivo hasta la victoria. La ficción de un cuarto poder independiente ha saltado por los aires, como una muestra más de la descomposición del Sistema. Demasiados años compartiendo cama con empresarios y políticos a la par; mucho tiempo participando en negocios conjuntos –caso evidente en un Grupo Prisa hoy en horas bajas-, como para pretender que situación tan lamentable no terminara por estallar.

Se viene un plan de salvamento para la prensa
La decisión de Prisa de desatar la guerra contra Aguirre ha provocado la inmediata irrupción de Unidad Editorial en la pelea. El País apostando por Gallardón; El Mundo y su aliada, la cadena COPE, haciendo lo propio por Aguirre; el diario Público –o el poder emergente de Mediapro-, seguro de que la carta buena es la de Zapatero, y La Razón resignada, vía Lara y Casals, a permanecer junto al árbol del ahorcado de Génova, mientras ABC intenta superar viejos traumas. Cada oveja, con su pareja. Ahí está la explicación a la deserción galopante de lectores, que no es sino muestra de la paralela falta de credibilidad, y ahí está, como corolario, la crisis financiera que tiene a los distintos grupos al borde de la quiebra. Todos han alabado esta semana la decisión de Monsieur Sarkozi de destinar nada menos que 600 millones de euros en ayudas a la prensa. “J'avais aussi cette désagréable sensation de voir des junkies sortir de chez leur dealer”, escribió Pascal Riché, director de la web Rue89, al ver a los editores salir satisfechos del despacho de Sarko. Los yonquis saliendo de casa del camello. Es obvio que aquí tendremos también un “plan de rescate” para los medios. Inevitable tratándose de un Zapatero que solo vive para la imagen y que, con el dinero de los contribuyentes, podrá tener definitivamente bien cogidos por el ronzal de la pasta a los patronos de la prensa.

Hace muchos años que los grupos de comunicación hispanos dejaron de hacer periodismo a secas, para emplearse a fondo en operaciones de Poder susceptibles de afectar a la cuenta de resultados, haciéndose cómplices así del creciente deterioro del sistema de libertades. Su sometimiento al poder político corre parejo con su admiración por los poderes financieros. Basta con presenciar el júbilo con que, hasta hace unos días, recibía las fazañas financieras de Botín (mientras guardaba silencio con las “cesiones de crédito”, un caso que arrinconó para siempre un derecho constitucional tan relevante como la Acusación Popular). “¿Periodismo y negocios todo junto? Enredo seguro”, que decía Azaña. Todos pendientes, ahora, de ese panal de rica miel que es Telefónica. A Prisa, ahogada por la cabezonería de un Alierta que se ha negado a comprar Digital+ al precio pedido por Cebrián, le va la vida en ello, lo mismo que a Mediapro, necesitada de un socio con músculo suficiente para financiar la aventura de La Sexta con el fútbol, porque, misterio, alguien tendrá alguna vez que pagar las facturas de Roures (¡de dónde saca pa tanto como destaca!). Atentos, pues, a lo que ocurra el 20 de abril, vista del juicio que debe afrontar Alierta por la supuesta “información privilegiada” de su sobrino, un episodio que explica los recientes poderes de que ha sido investido Luis Abril. En la recámara, Javier de Paz, íntimo de Zapatero y del grupo de Roures. Si ese recambio se produjera, el grupo Polanco podría darse definitivamente por muerto. Su última carta consistiría en tratar de llevar a Gallardón a la Moncloa.

Ejemplo de la loca burbuja especulativa que hemos vivido, en el sector se han hecho cosas como pagar 1.100 millones de euros por el grupo Recoletos, o 130 millones por el gratuito Que, dos operaciones que despiden un tufo que apesta. Hoy, la deuda de Unidad Editorial más que dobla el valor de RCS Media Group en la bolsa de Milán. El diario El Mundo está en venta. Misión imposible. A menos que Aguirre lo remedie, con la toma de poder en Caja Madrid. Los unos pendientes del futuro de Gallardón; los otros del de Aguirre, y el PSOE callado como muerto, en secreta explosión de regocijo. Ambos, sin embargo, han quemado muchas naves en esta guerra fratricida, mientras un rumor sordo de indignación empieza a crecer entre las bases populares por los arrabales de Génova: ¡Ya está bien de batallitas personales! Razón de más para que algún saltimbanqui de la prensa (“mi voto por Landelino”) haya decidido desempolvar otras opciones, decretando Congreso Extraordinario del PP cuanto antes para entronizar a Rodrigo Rato, 60 años, un hombre que ya no está para novelas de caballerías, ni siquiera requerido bajo palio, porque lo suyo es hacerse una fortunita, llevarse bien con todo el mundo y cumplir aseadamente con quienes le están haciendo rico.

Ibarretxe aumenta la valoración del idioma, que supera a todos los méritos científicos de los sanitarios
Saber euskera puntúa el triple que un doctorado en la Sanidad vasca
José Manuel Martínez La Razón 2 Febrero 2009

BARCELONA- De poco han servido las críticas de sindicatos y colectivos sanitarios, la marcha de facultativos del País Vasco a otras comunidades ante la exigencia del euskera y la excesiva valoración de esta lengua para acceder a una plaza en la Sanidad pública vasca (Osakidetza). El Gobierno de Ibarretxe ha incrementado en un punto la valoración del conocimiento del euskera en la última oferta pública de empleo sanitaria. Este año, hablar y escribir el idioma cooficial supone 17 puntos en la estimación de méritos para optar a una plaza de médico. En cambio, un doctorado cum laude son 6 puntos, diez años de catedrático en una facultad universitaria, 1,25; impartir diez ponencias internacionales incrementa 3,50 puntos, y saber tres idiomas como francés, inglés y alemán, los tres, suman 5 puntos más. Por lo tanto, todos los méritos científicos y académicos juntos suman 15,75 puntos, frente a los 17 que otorga sólo dominar el euskera.

Pero el problema no se ciñe a los médicos, sino a todos los profesionales sanitarios. Para acceder a una plaza pública de enfermería en el País Vasco es más útil la «ikastola» que tener una experiencia profesional de cinco años, un máster universitario oficial, 380 horas como profesor en un centro universitario y la publicación de trabajos científicos. Todos estos méritos juntos suman 16,9 puntos, por debajo todavía de los 17 con que se valora el conocimiento del euskera para ejercer la enfermería.

Por lo tanto, a médicos de cualquier especialidad y al resto del personal sanitario que pretenda presentarse a las próximas oposiciones convocadas por el Gobierno autonómico y optar a una plaza, les resulta muchísimo más rentable el dominio del euskera que cualquier otro conocimiento científico y académico. Al mismo tiempo, la sanidad pública vasca está vetada para quienes no conozcan el euskera.

Falsas esperanzas
Muchos profesionales tenían la esperanza de que se iban a rebajar los méritos lingüísticos en la actual oferta pública de empleo ante la escasez de profesionales, pero ha sucedido todo lo contrario. Ibarretxe no ha cedido a las demandas del sector, sino que sigue en su proceso de «euskaldunizar» a todos los empleados públicos del País Vasco. Es más, se subvenciona el aprendizaje del idioma, lo que implica que en centros hospitalarios y de asistencia tienen que buscar suplentes para cubrir las plazas del personal que acude a las «ikastolas» a por el mérito más valorado en la oposición.
Es época electoral en el País Vasco y, al parecer, Ibarretxe considera más rentable electoralmente extremar posturas, incluso a costa del perjuicio que provoca en un servicio público esencial como es la sanidad.

Colegios de Médicos, sindicatos, asociaciones sanitarias y el PP libran una cruzada contra la imposición lingüística en un sector en el que faltan profesionales. Hasta la fecha, las quejas, iniciativas parlamentarias y la marcha de profesionales no ha dado resultados para anteponer los conocimientos sanitarios al euskera.

Zapatero
El bárbaro feliz
Él, el presidente más mentiroso que ha dado España desde la muerte de Franco, no defiende ni un solo valor democrático. Él los arruina. Es su gran añagaza.
Agapito Maestre Libertad Digital 2 Febrero 2009

Es difícil hallar en la historia de España un político más mentiroso que Zapatero. Pero el personal lo acepta como el aire que respira. He ahí la principal prueba de una sociedad encanallada. Envilecida. Este tipo es implacable en su acción. Nos repite de mil maneras siempre lo mismo: no hay salida para el hombre libre. O te integras o mueres. De momento, resistimos. Intentamos todavía argumentar. Pero reconozco que el insulto y el desprecio es lo único que le va quedando al hombre libre contra el político más mentiroso y reaccionario que nos ha tocado sufrir. Zapatero es ya más que una marca. Es una perversidad. Zapatero miente, engaña y triunfa. Es el placebo de una sociedad bárbara.

Necesitamos, sin embargo, buscar criterios fácticos para juzgar a este hombre. Ya sabíamos que negoció con ETA, o que apoya a grupos terroristas como Hamás, pero algunos creían que poco le costaría apoyar retóricamente a quienes protestaban contra el criminal Castro. Sí, sí, había gente que esperaba una palabra de este Gobierno o, al menos, del PSOE que se solidarizarse con los millones de víctimas del tirano Castro. Imposible. He ahí, pues, otro criterio para juzgar a este "valiente" y "aguerrido" socialista. Y es que el régimen de Castro, frente a lo que creen algunos ingenuos, siempre ha sido una referencia política, una manera de legitimarse Zapatero. Éste jamás ha dado legitimidad a Castro. Ojalá. Es todo lo contrario.

La concentración contra Castro ha sido un destello político, una leve llama, que nos permite seguir creyendo en que es posible la democracia. Pero, no nos engañemos, quien triunfa es quien apoya la dictadura de Castro, negocia con terroristas e insulta a la oposición para seguir pastoreando una sociedad descerebrada, o peor, con mente de plastilina. ¿Dónde reside el poder de Zapatero? Sin duda alguna, en la debilidad de una torpe oposición; pero, sobre todo, porque se apropia de los nombres y los reparte a su antojo; es la vieja y cruel táctica del totalitarismo socialista; por ejemplo, llama reaccionario a quien no apoya a la Educación para la Ciudadanía, cuando son los objetores de conciencia un modelo de revolución democrática; pero, por desgracia, nadie desde la oposición le contesta que el primer y más ejemplar reaccionario se llama Zapatero.

Él, el presidente más mentiroso que ha dado España desde la muerte de Franco, no defiende ni un solo valor democrático. Él los arruina. Es su gran añagaza. Este domingo, otra vez, los organizadores de la manifestación contra el régimen de Castro le dieron la oportunidad de comenzar de nuevo, de ser demócrata, pero se escondió, o peor, apoyó a los comunistas y socialistas que contraprogramaron un acto a favor de la libertad en Cuba.

Un ERE institucional
Carmen GURRUCHAGA La Razón 2 Febrero 2009

Todos los españoles o casi todos, por no generalizar, llevamos un chauvinista dentro, exageradamente orgulloso de «algo» propio. A menudo, chauvinismo y nacionalismo se dan la mano, aunque el primero suele carecer de ideología, mientras el segundo se liga a la política y convence a las masas persuadiéndolas con sentimientos, en lugar de con razones, con las consecuencias que todos conocemos. Ambos, chauvinismo y nacionalismo pueden estar asociados a teorías totalitarias, xenófobas, racistas y sexistas, pero no siempre llegan tan lejos. Muchas veces, las más, se quedan en el terreno de lo ridículo. Recuerdo un compañero vasco de la etapa en que trabajábamos en «Diario 16», que se sentía orgulloso de que la Autopista Bilbao-Behobia fuera de las más caras de Europa. También estaba encantado de que los vascos no hubiéramos sido romanizados por una de las civilizaciones más completas que han existido. Asimismo, se mostraba convencido de que los habitantes de las comunidades vasca y navarra -para él, Euskal Herria-, eran más cultos, modernos y desarrollados económicamente que los del resto de la Península, por los que llegaba a sentir lástima.

Últimamente, el Gobierno Zapatero lleva tiempo tratando de convencernos de que España está mejor preparada que el resto de los europeos para salir de la crisis, para superar el paro, que dobla la media europea; para hacer frente a la recesión, a la crisis financiera y al resto de problemas que han llegado y a los que están por llegar. Quienes hayan creído este discurso de falso orgullo patrio son más chauvinistas que mi amigo de «Diario16». Porque sí, superamos a los países de nuestro entorno, pero lo hacemos en las tarifas de electricidad, de teléfono y de móvil. Además, el Ejecutivo insiste en la necesidad de fomentar el consumo para evitar la temida deflación, pero no se plantea bajar el IVA, ni los impuestos sobre la renta, automóviles nuevos, de circulación y los especiales que gravan los carburantes. Tampoco hará desaparecer las tasas por trámites burocráticos o reducir el impuesto de sociedades que hace emigrar empresas a Holanda o Irlanda, por poner dos ejemplos¿

Si el Gobierno quiere dinero circulante, podría dejarnos manejar el que pagamos por adelantado mediante retenciones, en el impuesto sobre la renta.

Por no hablar de los costes que suponen la mastodóntica estructura de funcionariado, paralela a la estatal, en ayuntamientos y comunidades autónomas, con sus particulares tributos. En total pagamos la nómina de 86.000 concejales, más de 9.000 alcaldes, 17 presidentes autonómicos con sus respectivos aparatos de Gobierno, 1500 diputados autonómicos, 350 parlamentarios en el Congreso y 300 senadores; 200 europarlamentarios, Moncloa con sus asesores, una veintena de ministerios con sus estructuras¿ Hace unos días, el presidente Zapatero participó en el programa de televisión «Tengo una pregunta para usted» en el que nadie le inquirió para cuándo un ERE en la elefantiásica Administración, similar al que se ven obligadas muchas empresas. Hubiera estado muy bien, porque con una reducción del 17 o 20%, el Estado, las autonomías o los ayuntamientos contarían con dinero para reducir los impuestos o financiar gasto social o puestos de trabajo más productivo¿

El orgullo macabro pero comprensible de la ETA en su 40 cumpleaños
Santiago Abascal elsemanaldigital 2 Febrero 2009

Ayer se difundió la amarga autocrítica etarra. Creo, francamente el lamento hemos de hacerlo los españoles por no haber fulminado aún a la banda criminal.

Ayer publicaban los medios de comunicación un documento interceptado a la ETA en el que la banda expresaba una profunda preocupación por su actual capacidad para golpear al enemigo, es decir, a nosotros, a los españoles, a España.

Profundizaba la prensa en tal autocrítica y desesperación de los asesinos y silenciaba o escondía en perdidos párrafos las frases no exentas de orgullo que figuran en el sanguinolento texto etarra. Por ejemplo la que se refiere a la adhesión a la causa separatista que para ETA está hoy "más enraizada que hace 50 ó 30 años".

Tal afirmación, probablemente cierta, no me permite regodearme en la impotencia expresada por los asesinos y me conduce a una reflexión. España, los españoles, nosotros, hemos de hacer nuestra autocrítica profunda para derrotar a los terroristas secesionistas. Sé que es incorrecto decir tal cosa y que habrá quien me reclame -por supuestas razones patrióticas- airear el fracaso e inutilidad del terrorismo de ETA para lograr sus objetivos. Pero como no soy sospechoso después de llevar 10 años con escolta porque los sicarios etarras me quieren matar haré lo contrario de lo que se me exige. Sostengo que en el debate constituyente la presencia asesina de la ETA fue determinante en la configuración territorial del Estado y que por lo tanto ETA ha tenido éxito y ha sido útil para la consecución de objetivos nacionalistas.

No hablo por hablar. Gabriel Cisneros, padre de la constitución, con quien tuve la oportunidad de estrechar relaciones en la Fundación para la Defensa de la Nación Española, me dijo poco antes de morir que el Título VIII de nuestra carta magna se había escrito "al dictado de ETA" explicándome que quería decir que la redacción se hizo mirando y pensando en la banda y en su final.

Aquella victoria de ETA de la que tanto se lamentaba Cisneros se agrandó poco a poco y los logros nacionalistas fueron impensables incluso para el más furibundo peneuvista. Y ya en la última legislatura, la influencia etarra, vía Perpignan, se extendió, generalizó y contagió a lo largo y ancho de España con unas reformas estatutarias en las que las comunidades reclaman y consiguen definiciones nacionales, bilateralidad y dejan malherida la soberanía de la nación española.

No es un disparate sostener que la actividad terrorista ha dejado demasiadas cicatrices en la faz de España hasta el punto de haber determinado en gran medida la actual degeneración de la España autonómica.

Por eso creo que si queremos derrotar a ETA habrá que derrotar a los secesionismos, nacionalismos, separatismos e ideologías fragmentadoras que se han retroalimentado con la existencia del terrorismo ininterrumpida o temporal en al menos tres comunidades autónomas españolas. Hemos de medir el éxito de ETA, no en función de su actual capacidad de matar, sino en función de su capacidad para determinar la vida nacional y del logro de sus objetivos, ciertamente no alcanzados pero si avanzados.

Dichas todas estas incorrecciones políticas, quede claro que somos muchos los españoles que , con el gobierno o contra él, emplearemos hasta la última gota de nuestra sangre para impedir que los asesinos nacionalistas y los nacionalistas no asesinos se salgan con la suya.

Una ETA herida quiere manchar las elecciones
EDITORIAL El Mundo 2 Febrero 2009

LAS FUERZAS de Seguridad están convencidas de que ETA intentará condicionar las elecciones vascas del próximo 1 de marzo con algún atentado de gran repercusión. El deshilachamiento de la banda como consecuencia de la perseverante acción policial y la certidumbre de los etarras de que cada vez van a tener más difícil colarse en las instituciones ocultos bajo las siglas de un partido político ha llevado a los terroristas a asumir que están en un periodo crítico y que deben actuar.

De hecho, por primera vez en años, ETA se replantea su futuro y acepta que tiene que acometer cambios que afectan a la propia estructura de la organización. En este punto, los documentos que se le han incautado dejan ver con claridad cómo la banda se atribuye el control absoluto de la izquierda abertzale -incluido el sindicato LAB, la única organización del entorno etarra que, incomprensiblemente, sigue funcionando a día de hoy de forma legal-, a la que exige renovarse y «asear la casa».

Una de las situaciones que más preocupa a ETA, tal y como queda acreditado en los papeles en poder de la Policía, es no poder presentar candidaturas en las elecciones. Temen que eso desmotive más a sus bases y acaben dando su apoyo -siquiera en forma de voto- al nacionalismo democrático. La banda pretenderá, por todos los medios a su alcance, que eso no suceda, para intentar capitalizar en las elecciones -como ha hecho en otras ocasiones- la abstención.

Es esa convicción de que están perdiendo la partida la que probablemente llevará a los etarras a intentar aglutinar y dar moral a la tropa de la única manera que conocen: con el coche bomba o el tiro en la nuca. Tras asumir que atraviesan una «crisis operativo-militar», que están ante «el agotamiento de un ciclo» y que después de décadas de terrorismo «se ha construido muy poco» de aquello que perseguían, insisten en «clavar el hacha al enemigo», con la esperanza de forzar al Estado a sentarse de nuevo a negociar.Estamos, pues, ante una nueva huida hacia delante.

Hay que tener en cuenta, además, que su autocrítica está hecha a finales de 2008, antes de que las Fuerzas de Seguridad del Estado descabezaran por dos veces a ETA. Eso quiere decir que hoy su situación es todavía mucho peor, y que su final puede estar más cerca.

Las proclamas de la banda recogidas en esos documentos, del tipo «el enemigo debe sufrir en sus carnes el enfado de la ciudadanía» y su llamada a «encauzar el enfado y la violencia popular contra el voto útil» hacen temer lo peor, pero son en realidad un intento desesperado por seguir marcando el paso de la política vasca.La lucha antiterrorista es consciente de ello y va a tratar de aprovechar el nerviosismo y la decadencia de ETA para anticiparse a sus zarpazos.

Hoy se proclaman oficialmente las candidaturas que se presentan a las elecciones vascas y el Estado de Derecho debe saber reaccionar para salir al paso de aquéllas que puedan estar contaminadas por los cómplices de los asesinos. Por fortuna, después de los errores del Gobierno de Zapatero en la pasada legislatura, la división y la disputa que en materia antiterrorista han mantenido los dos grandes partidos parecen superadas. Esa debe ser una de las mejores bazas de la democracia para arrinconar e intentar acabar con ETA.

EL SECTOR AUDIOVISUAL, EN CRISIS
Las televisiones públicas, competidoras desleales y 'botín de los partidos'
IMPRESIONES El Mundo 2 Febrero 2009

NO POR VEHEMENTE deja de ir al fondo de la cuestión el consejero delegado de Telecinco, quien -en la entrevista que hoy publicamos- advierte de que la competencia desleal de las carísimas televisiones públicas es el principal obstáculo para un sector que, a su juicio, «está en quiebra técnica». Las cifras confirman el análisis de Paolo Vasile y ponen de manifiesto un sinsentido que sólo se explica porque tanto el Gobierno central como los autonómicos «utilizan las cadenas públicas como botín de guerra» y como botafumeiros a cargo del erario.

Los deficitarios entes públicos le cuestan cada año a los contribuyentes más de 2.000 millones de euros -una cuarta parte del dinero del Fondo Estatal de Inversión Local creado por Zapatero para reactivar la economía-, copan más del 30% de la tarta publicitaria vendiendo anuncios hasta un 40% por debajo de su precio y, sin embargo, se valen del pretexto de la competitividad para eludir los mínimos niveles de excelencia y servicio público que las justifican.

La situación es más lacerante en una situación de crisis profunda y al comparar la normativa de nuestro país con la de Reino Unido, Alemania o Francia, donde las emisoras públicas son más baratas, emiten menos anuncios y ofrecen una programación de mejor calidad. El Gobierno debe corregir el funcionamiento de las televisiones públicas si no quiere que la inminente Ley del Audiovisual sea papel mojado.

Por Cuba, contra Castro
Los insultos del régimen permiten saber quién es realmente su enemigo y quién es, por tanto, el verdadero demócrata. Lo demás no son sino excusas de mal pagador.
EDITORIAL Libertad Digital 2 Febrero 2009

Son ya muchos años. Serían demasiados si fuera uno sólo, pero han llegado a cincuenta. Es una tiranía como ha habido otras, pero que duele como ninguna a quienes por cultura, historia e idioma sentimos mucho más cerca a los cubanos que a otros pueblos. También ellos, que llaman a España la "madre patria", sienten nuestras ofensas y nuestros apoyos más que los de ninguno. De ahí la importancia que tiene que las manifestaciones contra Castro no sólo estén llenas de exiliados, sino también de españoles conscientes y comprometidos con la libertad y la democracia.

Quienes han acudido este domingo a Madrid bajo una nevada de las de antes no habrán podido, con su presencia, más que irritar a la tiranía comunista cubana. Pero han ayudado a que los valientes que desde dentro de Cuba se oponen a la dictadura se sientan más acompañados en su desigual lucha.

Desde que Aznar dejó el Gobierno, la comprensión hacia el régimen de los hermanos Castro y el desprecio a quienes lo condenamos se han hecho cada vez más presentes. Es difícil encontrar algo que defina mejor a una persona y un pensamiento político que el apoyo a Castro o el insulto a los exiliados del régimen, ese calificativo infame de "gusanera". Como si oponerse a un régimen tiránico fuera despreciable, y lo verdaderamente digno de encomio alabar que se siga esclavizando a los cubanos.

Y es que la actitud respecto a Cuba se quizá el mejor barómetro que tenemos en España para saber con quién nos jugamos los cuartos. Siempre ha habido, a izquierdas y derechas, personajes que han apoyado abiertamente la dictadura, o que como poco la han consentido. Zapatero no ha salido de la nada, sino de una tradición abiertamente sectaria y antidemocrática de la izquierda, que se ha encontrado en su apoyo a Castro acompañado de lo peor de la derecha.

Por mucho que los socialistas quieran justificar la pleitesía al régimen de los hermanos Castro bajo la excusa de que así logran que éste le conceda de tanto en tanto alguna liberación, lo cierto es que el estado de salud de Fidel Castro y el precario liderazgo que puede ofrecer Raúl son una oportunidad única para luchar por el fin de la tiranía en Cuba. No aprovecharla ya sería una dimisión de la responsabilidad que tiene España hacia la Isla, pero apuntalar además al régimen trabajando para reducir las sanciones de la UE es una canallada digna de un presidente al que se le llena la boca hablando de unos "derechos humanos" por los que jamás lucha cuando tiene una oportunidad real para hacerlo.

Al final, su ausencia en el apoyo a la Cuba real –es decir, la condena al régimen que la sojuzga– y la organización de contramanifestaciones desde el poder –como han hecho los comunistas catalanes al dictado de un cónsul del régimen que debería haber sido ya expulsado de nuestro país– permite evaluar exactamente qué quiere decir la izquierda cuando habla de libertad y democracia: única y exclusivamente que sean ellos quienes manden. Y los insultos del régimen, por el contrario, permiten saber quién es realmente su enemigo y quién es, por tanto, el verdadero demócrata. Lo demás no son sino excusas de mal pagador.

Un insólito comunicado de ETA
Lorenzo Contreras Estrella Digital 2 Febrero 2009

ETA no ha perdido la oportunidad de su "primer cincuentenario" para lanzar el correspondiente mensaje comunicativo o anticipador de que en sus cálculos no entra bajar la guardia, lo cual, como cabe comprender, significa que por atentados y asesinatos no va a quedar. Como suele acontecer con toda organización que estima su fuerza o su peso en función de su grado de capacidad para la violencia, la banda terrorista viene a decir, aunque con otros términos, que "está como nunca", igual que antiguamente una bebida famosa. La verdad es que necesita proclamarlo después de los golpes recibidos por vía policial y judicial, sin olvidar que, en su contexto independista, se ha ido quedando en creciente soledad o aislamiento. Sus propios atentados del 2008 contra la Guardia Civil y contra el empresariado vasco tienden a convertir las elecciones autonómicas del 1 de marzo, cuando tenga que emplear sus "franquicias" frente a partidos y nacionalismos concurrentes, en la auténtica prueba del nueve sobre su verdadero nivel de cotización.

Es verdad que la banda está como nunca, pero tal vez en uno de los sentidos menos halagüeños. O sea, que se encuentra más debilitada y con menos recursos -sobre todo humanos- que en etapas ya superadas por el tiempo. Ahora bien, otorga como organización un favor de aviso a los gobernantes cuando les recuerda que "hoy, como hace 50 años, dicen (aquellos) que ETA está a punto de terminar". La banda no tiene capacidad de ironía, pero sí de sarcasmo. Y no deja de ser sarcástico ese "memorando" de su trayectoria que niega dotes proféticas a los poderes del Estado.

A finales del 2008, tras la captura de 'Thierry' y 'Txeroki', cada cual en su momento, se habló de la fractura de ETA, la dispersión de sus archivos y el errático curso de su "tesorería".

En los análisis entraba también la conjetura de una creciente disidencia entre sus miembros. Algo que el observador común tiende a relacionar con la crisis de ánimo de su población reclusa. La organización terrorista intenta infundirse estímulos cuando señala en su comunicado que "quien anda en la montaña sabe que en el camino hacia la cima la última cuesta es la más dura". Ese estilo metafórico, algo literario y desde luego inusual en el lenguaje etarra, ofrece indicios de que la moral anda baja, por mucho que esa literatura se adobe con apelaciones a una lucha que "la Historia (con mayúsculas) llenará de honor".

Dentro del estilo anómalo que el comunicado utiliza llama la atención, como si el cincuentenario de la banda equivaliese a una especie de "fiesta nacional", "el recuerdo más sentido" que se dedica a los miembros militantes que han perdido la vida o están encarcelados o exiliados. Interesante referencia que parece denotar un cierto sentimentalismo no exento de alguna desmoralización.

ETA reivindica para sí, como si se hallase sola en el campo de batalla, el mérito de haber cambiado la historia del conflicto vasco en un sentido nacional y social, lo que ella misma denomina el nacimiento del "abertzalismo moderno". Al mismo tiempo trata de desalentar las ilusiones de los "nacionalistas conservadores", que se limitaban -dice el comunicado literalmente- "a esperar la ayuda de EEUU". Una alusión diáfana a quienes hasta hace relativamente poco tiempo fueron sus compañeros de viaje desde el movimiento que dirige el PNV.

A quienes comulgan con esa mentalidad les advierte que ETA no perdonará otra traición como la que, según ella, representó la operación del posfranquismo. Es decir, no la perdonará en cualquier reedición que se intente. Y, aparte de reclamar unidad en la lucha contra "los Estados" (español y francés), recuerda que el objetivo de la banda, en su día y en su tiempo "no era vencer al franquismo". Algo ya demasiado sabido.

Obama y terrorismo
Cambiazo en Guantánamo
La abominable ergástula tropical que compendiaba todos los horrores e injusticias de este mundo resulta que puede seguir tal cual durante un año más sin acongojar las conciencias más avanzadas. Eso sí que es poder, eso sí que es cambiar.
GEES Libertad Digital 2 Febrero 2009

"El cambio en el que creemos". "Si, podemos". ¡Cuánta razón tenía Obama! La abominable ergástula tropical que compendiaba todos los horrores e injusticias de este mundo resulta que puede seguir tal cual durante un año más sin acongojar las conciencias más avanzadas. Eso sí que es poder, eso sí que es cambiar. Puede hacerlo sin que la fe de sus adictos se conmocione. Sólo cambia. La realidad que todo lo transforma, ha irrumpido como un huracán en el primer día de ejercicio del poder. El nuevo presidente ha tenido la sensatez y el coraje de no resistirse, a diferencia de su pretendido mellizo de la Moncloa. Más vale.

Es un cambio para bien, de reconocimiento de que las cosas son como son y no como nos gustaría que fueran o como nos las pinta la distorsionante ideología o desvergonzada manipulación que nos aúpa al poder. ¡Qué haya muchos como ese! Ahora nos toca ver cómo las cosas cambian a lo largo de un año. Por desgracia, en este tema no cabe esperar que sea mucho. Retrasar un año una metedura de pata no sería un gran consuelo, pero para quien no quiera cerrar los ojos, no deja de ser una bonita reivindicación de lo hecho por el demonizado Bush.

Un sistema de detención de combatientes enemigos irregulares, excluidos expresamente, con sólo una indirecta e limitada excepción, de los convenios de Ginebra, hubo que improvisarlo a toda prisa cuando el 11-S estaba todavía candente y algunos errores fueron inevitables. Aunque no tardaron mucho en subsanarse, sirvieron para desacreditar, potentísimamente amplificados, con incansable machaconería, la guerra contra el terror, haciéndola mucho más difícil y expuesta a fallos, dando absoluta prioridad al antiamericanismo y anticonservadurismo sobre la ignominia terrorista. La activa y eficaz guerrilla anti-antiterrorista hizo de Guantánamo y Abu Ghraib poderosas armas ofensivas. Los abusos de la prisión iraquí los descubrió muy tempranamente el ejército americano, cortándolos por lo sano y sancionándolos adecuadamente. Salvo en algún caso, no sobrepasaron en mucho las novatadas cuarteleras o de colegio mayor, las de peor gusto, quizás hoy superadas. Si uno tuviera que ser torturado –¡Dios no lo permita!– sería un alivio que la cosa no pase de ahí. Y no pasó, pero eso no fue obstáculo a una explotación desaforada de los hechos.

En Guantánamo y en otros lugares de detención temporal –en realidad sólo de interrogatorio– fuera de Estados Unidos, hubo en aquellos primeros tiempos y sólo entonces, 31 casos de aplicaciones de métodos muy duros que sin embargo quedaban técnicamente por debajo de la definición legal de tortura. Queda feo estar haciendo esas distinciones, pero la realidad es que eran tiempos extraordinarios y que en derecho son decisivas. El peor de los métodos fue el llamado waterboarding, que produce sensación de ahogo sin tragar una gota de agua. Se aplicó en varias sesiones, en un total, todos los tiempos sumados, de cinco minutos, a tres terroristas convictos del máximo nivel, de los que se extrajo información importantísima. A modo de entrenamiento, los marines americanos se someten a tan desagradable experiencia. Algunos periodistas lo han hecho voluntariamente para poder hablar con conocimiento de causa.

Para bien y para mal de eso ya no queda desde hace varios años más que el recuerdo y la implacable explotación con fines de partido. Esperemos que el realismo obamista ponga sordina a esa sectaria criminalización de la lucha, no siempre de impecable habilidad, contra el megaterrorismo yihadista internacional. Aunque el triunfo del sentido de la realidad sobre el oportunismo electoral sea encomiable, no olvidemos que está alimentado por el temor de Obama a que la demagogia le estalle en la cara, como ha mostrado y demostrado en un brillante y documentado artículo publicado estos días en Libertad Digital por quien mejor conoce en España el interminable debate americano sobre la dimensión jurídica de la guerra contra el terror.

GEES, Grupo de Estudios Estratégicos.

Liberalismo activo
Contra la indefensión
Lo que necesitamos no es un partido político. Necesitamos aprender a defendernos de esta democracia pervertida, de los partidos que votamos y de la Administración que nos asfixia.
Pedro de Tena Libertad Digital 2 Febrero 2009

Lo estuve pensando el otro día mientras la Junta de Andalucía decía, ahora, haberse percatado de que el recibo de la luz en Andalucía es un cachondeo. Lo dejaba caer nada menos que un consejero de Chaves que había comprobado su recibo y había encontrado anomalías inadmisibles que nada tenían que ver con su consumo real de electricidad. Entonces es cuando se me apareció, bajo la forma de escalofrío, la amarga cara de la indefensión. Y no sé cómo, por eso de la asociación de ideas que ya subrayó Hume, me vino a la cabeza el Cristo de la Defensión de Jerez, mi pueblo, una hermosa talla procedente de la Cartuja del mismo nombre que sale el Martes Santo. Hermosa palabra esa: defensión. Y qué terrible experiencia la de la indefensión.

La Constitución Española en su artículo 24.1 expresa que "todas las personas tienen derecho a obtener la tutela efectiva de los jueces y tribunales en el ejercicio de sus derechos e intereses legítimos, sin que, en ningún caso, pueda producirse indefensión". Pero es el sentimiento de horror y vacío que provoca la indefensión el que más tiempo ocupa mi corazón y mi cabeza.

Ramón y Cajal expresó este horror en su El pesimista corregido: "¡Desolador era el espectáculo! ¡Enfrente de los enemigos invisibles, en todas partes, como únicas armas, la desidia, la indiferencia y la indefensión más absolutas! ¡Y pensar que los hombres supieron imaginar pararrayos contra las tempestades y fusiles contra ladrones y forajidos, es decir, contra riesgos y amenazas lejanos, eventualísimos, y no aciertan a inventar nada poderoso a preservarnos de la agresión de esos arteros y microscópicos envenenadores, que nos acechan desde lo invisible, inmolando diariamente en cada nación miles de víctimas!". Y esto lo escribía cuando, mucho antes de La Náusea de Sartre, había comprendido cómo, al besarse, dos señoritas amigas se inocularon recíprocamente los microbios de la erisipela y del escorbuto.

Sí, eso es. Nuestros enemigos se hacen invisibles y provocan en nosotros la desidia, la indiferencia y la indefensión más absolutas. Desde hace unos años, se ha puesto en cuestión la idea de España, de su unidad, de su cohesión solidaria y, por tanto, de su igualdad radical de oportunidades efectivas. Desde hace más años, se desmerece de manera tan sistemática la imagen de España en la historia que los artesanos de la "leyenda negra" buscan trabajo en el INEM. Desde hace años, se promueve la calificación de "fascista" o "extremaderechista" de todo aquel que discrepe de estos disparates.

Nos acostumbramos lentamente a no rechistar domesticados por esa campanilla de Pavlov que es el hedonismo barato impulsado desde el poder. No hay que protestar, no hay que investigar, no hay que informar ni informarse, no hay que enjuiciar, no hay que estudiar, ni entender, ni comprehender, no hay que esforzarse, no hay que sacrificarse (hasta Epicuro admitía que un bien mayor podía exigir el sacrificio del bien menor), no hay que ser críticos, no hay que desarrollar puntos de vista personales, no hay que ser competentes, no hay que ser mejores que lo que hemos conocido, no hay que cambiar... Vamos, no hay que ser personas fines en sí mismas como quería Kant. Hay que ser masa social amorfa, plastilina humana para los gobiernos y partidos, medios humanos para unos fines ajenos. La España de las Autonomías ha dejado fuera la principal de las autonomías, la de la persona de sus ciudadanos.

Por eso, es posible que nos mientan una y otra vez sin que pase nada, que nos desorienten una y otra vez con datos torturados por expertos en marear la perdiz sin que ocurra algo, que nos roben con recibos, con tasas, con impuestos, con cargas, hipotecas y gravámenes, la mayoría desconocidos y ocultos, que nos sustituyan el razonamiento riguroso por la propaganda sin escrúpulos, que nos cambien los valores necesarios para vivir en comunidad y en libertad por banales refritos relativistas, que hayan machacado nuestras ilusiones como las aceitunas aliñadas de mi tierra haciéndonos creer que nada merece ser hecho salvo lo que ellos, este sistema despótico aún no estudiado salvo por la intuición genial de Tocqueville, hacen y dictan.

Pueden subirte el recibo de la luz, obligarte a recibir asignaturas doctrinarias, cargarte el agua con nuevos impuestos tras haberse cargado ellos mismos el Plan Hidrológico, escribir tu nombre en tenebrosas listas negras, succionar tus dineros para financiar un cuerpo de políticos ejecutivos, de liberados sindicales, de funcionarios, de empresas públicas y de ocurrencias, aburrirte con trámites para que no hagas, para que ni digas, para que no toques, escandalizarte con sentencias que tú debes cumplir pero que otros, como Prisa, no cumplen, desesperarte con quienes creías llamados a cambiar esta cochambre y que se manifiestan como insensatos, como imbéciles o como vulgares impostores de tus ideas...

Entonces, como una aparición, se me llenó el pecho de indefensión y comprendí que los más de 46 millones de ciudadanos españoles y algunos más extranjeros que han venido a España invitados a la mesa, tenemos un grave problema. Nos han desarmado y nos han desalmado. Lo que necesitamos no es un partido político. Necesitamos aprender a defendernos de esta democracia pervertida, de los partidos que votamos y de la Administración que nos asfixia. Es decir, necesitamos afrontar una dura batalla contra este Estado que oprime en nombre de la democracia y contra su estado de cosas. O sea, que necesitamos esbozar una Causa que motive un Movimiento que dé lugar a una Organización diferente con centro en las personas corrientes y molientes donde la verdad sea verdad, la mentira mentira, la ley sea la ley, los hechos sean los hechos y las personas sean personas, fines en sí mismas, dotadas de dignidad y respetadas y servidas por las instituciones y no al revés.

O somos capaces de reformar esta democracia que nos ha situado en la indefensión personal o la democracia española no tendrá futuro. Liberales y libertarios españoles, el siglo espera vuestra, nuestra, aportación.

Otro escándalo de la Xunta
Editorial ABC 2 Febrero 2009

LA precampaña gallega fue la ocasión que ayer aprovechó Rodríguez Zapatero para recordar a los bancos que no es el momento de los «grandes beneficios». La frase, como tantas otras del presidente, suena mucho y dice poco, pero además resulta un auténtico sarcasmo dicha en presencia de Emilio Pérez Touriño, presidente de la Xunta gallega, a quien el principio de austeridad en la gestión de los fondos públicos le resulta un tanto extraño. Al multimillonario y sofisticado arreglo de uno de sus varios coches oficiales, y a la reforma no menos dispendiosa de algunas salas de su sede oficial, le sigue ahora otra reforma de estancias de la Presidencia, con decoración y mobiliario incluidos, por valor de cuatro millones de euros. Los ejemplos son significativos. La Xunta del bipartito social-nacionalista ha comprado sillas por importe de 2.269 euros cada una y ha instalado una mesa para las reuniones del Gobierno autonómico por valor de 26.284 euros. Otras sillas y mesas tienen precios inferiores, pero por importes también muy elevados. El proyecto de reforma tenía previsto terminar las obras en diciembre de 2008, aunque la Xunta las ha mantenido en absoluta discreción para que no se sumaran a los escandalosos gastos del coche oficial y de las dependencias del presidente. Razones tenía el bipartito para preocuparse porque no saliera a la luz este nuevo derroche de dinero público, que representa no sólo una gestión ética y políticamente inaceptable de los recursos de la Administración autonómica, sino también una verdadera ofensa a la situación de necesidad básica en la que viven cada día más españoles.

La denuncia de este despilfarro no es demagogia, ni oportunismo, sino fruto del control democrático que debe recaer sobre los poderes políticos para dar cuenta de cómo emplean un dinero que no es suyo, sino de los ciudadanos, y que debe emplearse con prudencia y sensatez. No se trata de negar la pertinencia de hacer obras y amueblar oficinas administrativas, incluso de hacerlo para que presenten la máxima dignidad, pero es entonces cuando entra en juego el respeto a los ciudadanos. Mientras los dignatarios socialistas inflaman sus discursos con la bandera de la solidaridad y las políticas sociales, estas malversaciones -que, aun cuando no sean delito como tales, sí lo son en sentido vulgar- son una impugnación a la totalidad de la ética de la izquierda gobernante y desvelan la doble moral del populismo con el que el PSOE hace frente a la recesión económica y el desplome del empleo. El estado autonómico no se configuró en 1978 para que las comunidades autónomas se convirtieran en una sangría de fondos públicos, sino para mejorar el funcionamiento de los servicios esenciales y favorecer el autogobierno de los ciudadanos, sobra la presunción -a veces, errónea- de que es mejor el gobierno más cercano. Este tipo de escándalos, reiterados y burdos, deslegitiman la razón de ser de las autonomías y acaban presentándolas como el huerto de favores y dispendios de una clase política local, más endogámica si cabe cuando está hipotecada por el nacionalismo de turno.

Es ahora, en tiempo electoral, cuando esta forma de gobernar debe ser puesta de manifiesto para que los electores gallegos tomen nota. En una sociedad que se respeta a sí misma, más aún en tiempo de crisis económica, recesión y desempleo, las urnas serían implacables con gobernantes despilfarradores. Un escándalo puede ser aislado. Dos, casualidad. Pero tres, como el que hoy desvela ABC en la Xunta de Galicia, ya son un método de gobernar. Ahora toca que el presidente gallego se explique, que Rodríguez Zapatero dé su opinión sobre estos gastos, no sea que formen parte del «Plan E» de reactivación económica, y que el PSOE valore si es creíble el mensaje de que el PP va a recortar subsidios y pensiones mientras algunos de sus gobiernos autonómicos van de escándalo en escándalo por cómo emplean el dinero de los contribuyentes en inversiones de puro lujo para ornamento de oficinas cerradas al público. Tampoco estaría de más que alguna institución u organismo del Estado pasara el filtro de la legalidad sobre estos gastos, porque van más allá de la mera inmoralidad.

NOMBRADA POR SÁNCHEZ - CAMACHO
La portavoz del PP en el Parlamento de Cataluña, partidaria de usar el catalán en el Congreso
Dolors Montserrat i Culleré es la nueva portavoz del PP en el Parlamento de Cataluña, cargo en el que ha sustituido a Carina Mejías. Sorprendentemente, y en contra de la opinión tradicional del PP, se ha mostrado partidaria del uso del catalán en el Congreso y en Estrasburgo.
Libertad Digital 2 Febrero 2009

En una entrevista concedida al periódico El Punt, Dolors Montserrat asegura que "es evidente" que Alicia Sánchez – Camacho controla perfectamente el partido, a pesar de lo convulso y casi rocambolesco que a juicio de casi todos los observadores resultó el congreso en el que fue elegida presidenta.

La única rival de Sánchez – Camacho en aquel congreso, Montserrat Nebrera (que obtuvo más del 40 % de los votos) no es vista como una amenaza por Dolors Montserrat, que la pone como un ejemplo de "diversidad" y "pluralidad", y señala que en el PPC "puede haber opiniones diversas, pero no familias".

El catalán en Madrid y en Estrasburgo
Sin embargo, lo más llamativo de la entrevista es que la diputada popular se muestra partidaria de que se use el idioma catalán en el Parlamento Europeo "si ya hay once lenguas puede haber doce, no tengo ningún tipo de inconveniente", asegura. "Cuantas más lenguas, más riqueza y más pluralidad".

Además, el mismo concepto se podría trasladar al Congreso de los Diputados según Dolors Montserrat, que cuando es preguntada al respecto se muestra convencida de que cabría esa posibilidad: "¿Por qué no?".

Por el contrario, la diputada popular muestra menor entusiasmo cuando se le pide opinión por la iniciativa presentada por el PP en el Congreso para garantizar la enseñanza del español en toda España, respondiendo con evasivas como "siempre hemos estado del lado de la cooficialidad de las dos lenguas". Además, aunque asegura que "los padres, las personas, deben poder utilizar su lengua materna", pero no menciona en ningún momento la enseñanza.

La sanidad vasca prefiere medicos que sepan euskera. ¡Ven y cuentalo!
Redacción Minuto Digital 2 Febrero 2009

Desde hace meses en Minuto Digital venimos denunciando las tropelías del Gobierno del País Vasco. Ahora conocemos que ha aumentado en un punto la valoración del euskera en la oferta pública de empleo sanitario, lo que incrementa la distancia con otros méritos profesionales y académicos

Saber euskera supone 17 puntos en la estimación de méritos para optar a una plaza de médico. Esto supera a los cinco puntos puntos que se otorgan por el conocimientos de tres idiomas, como inglés, francés y alemán.

También existe un gran contraste con los seis puntos que se conceden por un doctorado ‘cum laude’ o los 3,5 puntos que acreditan el haber impartido diez ponencias internacionales, lo que pone de manifiesto la importancia del euskera frente a los méritos científicos y académicos.

Para una persona que se presente a una plaza de oposición de enfermería en Euskadi, una experiencia profesional de cinco años le sumará 10,80 puntos, un master universitario oficial tres puntos y la publicación de dos trabajos científicos dos puntos.

Todos estos méritos se alejan bastante de los 17 puntos con que se valora el conocimiento del euskera para acceder a un puesto de enfermerería.

Esta decisión del Gobierno autonómico supone una discriminación para acceder a la sanidad pública vasca a aquellos profesionales que no dominen el euskera

Colegios de Médicos, sindicatos y asociaciones libran una cruzada contra la imposición lingüística en un sector en el que faltan profesionales. Hasta la fecha, las quejas, iniciativas parlamentarias y la marcha de profesionales no ha dado resultados para anteponer los conocimientos sanitarios al euskera.

El señor Ibarretxe y toda su ‘prole’ ¿acudiran a medicos con un buen nivel de euskera o quizá a unos buenos especialistas?

Discriminación pura y dura

Gloria Lago: “Se pretende transmitir la idea de que el gallego está en peligro por culpa del español”
Redacción Minuto Digital 2 Febrero 2009

La oposición ciudadana a la imposición linguística de socialistas y nacionalistas gallegos protagoniza un nuevo capítulo con la manifestación que Galicia Bilíngüe ha convocado para el domingo, día 8, en Santiago de Compostela. Entrevistamos a la presidente de la asociación, Gloria Lago

Su asociación nació de la inquietud de padres y madres frente a la inmersión lingüística en educación, pero ¿han aglutinado todo el descontento en Galicia contra este tipo de políticas?

En efecto Galicia Bilingüe nació a partir del Decreto 124/07 de la Xunta de Galicia que impone el gallego como lengua vehicular en todas las materias troncales, abriendo la puerta incluso a la inmersión total, obligando a que todo tipo de informaciones y comunicaciones en los centros estén en gallego, con el propósito confesado de arrinconar, de manera absurda e innecesaria, al español. Pero actualmente hemos asumido las reivindicaciones de todos los ciudadanos que se quejan de los atropellos de la imposición lingüística y la grave restricción de derechos que conlleva. Padres que quieren que se respete el derecho a educar a sus hijos en su lengua materna y a elegir el idioma vehicular en la enseñanza; comerciantes y empresarios que quieren ser libres en sus negocios de usar la lengua que prefieran; ciudadanos que quieren relacionarse con las diversas administraciones, a las que sostienen con sus impuestos, en la lengua que ellos elijan; intelectuales, creadores y empresarios hartos de que se les condicionen sus subvenciones al hecho de emplear una lengua concreta; funcionarios y profesionales a los que se valora más la lengua que usan que sus conocimientos o prestigio… Gracias precisamente a todas estas personas afectadas Galicia Bilingüe ha ido creciendo y cuenta con asociados por toda Galicia y puede sostener su actividad. Hágase una idea de la inquietud y preocupación que genera la cuestión lingüística, cuando una asociación como la nuestra, que nació en verano de 2007, ha alcanzado la relevancia social que actualmente tenemos en tan poco tiempo.

¿Cuál es la situación lingüística actualmente en Galicia?
Si hablamos de la situación social, la misma que ha existido siempre. El español y el gallego conviven de manera natural; es decir, sin que gallegoparlantes y castellanohablantes tengan ningún problema entre sí. Culturalmente no existe ningún tipo de conflicto. El problema es el que se está generando desde las instancias políticas. Se pretende transmitir la idea de que el gallego está en peligro por culpa del español y de que hay que iniciar una cruzada lingüística en la que las libertades individuales quedan sometidas al dictado de esa especie de inquisición de la normalización lingüística, tal y como la entienden sus partidarios.

Nosotros creemos en una sociedad plural y democrática, y que sobre la base de la imposición no se puede construir una sociedad libre. Quienes dicen defender el gallego y quieren imponerlo a la fuerza restringiendo los derechos de los que prefieren utilizar el español, flaco favor están haciendo a nuestro idioma autonómico. Nosotros creemos en la libertad de elección de idioma y en el fomento del gallego de forma atractiva y sin imposiciones totalitarias.

¿Por qué creen necesaria ahora una manifestación en defensa de la libertad de elección de idioma?
Porque en todas las democracias europeas donde hay más de una lengua oficial es el ciudadano el que elige, e incluso se reconoce ese derecho en casos de lenguas minoritarias si hay una proporción de hablantes que lo haga viable presupuestariamente. El derecho de los hablantes de una lengua minoritaria a usarla y enseñarla a sus hijos, que nosotros defendemos con igual energía, nunca debe servir como disculpa para imponer a los hablantes de la mayoritaria del estado la obligación de usarla o recibir en ella la enseñanza. Esa es la gran anormalidad que sufrimos en España. Y Galicia Bilingüe quiere que seamos los gallegos quienes demostremos al resto de España que hay otra forma de hacer las cosas, que la convivencia lingüística de la que disfrutamos en la calle la podemos trasladar a las instituciones en beneficio de las preferencias del ciudadano.

Las elecciones gallegas están cerca. ¿Qué transcendencia tendrá la política lingüística en la campaña electoral?
Precisamente esa es la gran cuestión. Una cuestión que está por encima de las luchas partidistas y de la izquierda o la derecha. Los partidos deben hacerse eco de lo que es el sentir mayoritario de la sociedad. Sólo la clase política y su clientela bien subvencionada, además de una minoría de radicales, aunque sea vociferante, están a favor de la imposición lingüística. La mayoría silenciosa ve como lo más racional, y beneficioso para la convivencia, la libertad de elección.

Por eso Galicia Bilingüe convoca el día 8 a todos los gallegos para decirles a los políticos, a todos los políticos, que los gallegos somos capaces de ponernos en marcha cuando algo tan importante está en juego: nadie nos puede imponer cómo hablar, cómo aprender, cómo crear, cómo comunicarnos. Queremos ser libres para elegir nuestro modelo de convivencia.

SILLAS Y MESAS DE LUJO
Touriño se gasta 4 millones de euros en remodelar tres salas de juntas
Hace poco fue la compra de un cuarto Audi por 480.000 euros, y Touriño sigue con el derroche. Según ABC, ahora la Xunta se ha gastado 4 millones en reformar tres salas de juntas. En una, 19 sillas de una lujosa firma danesa (2.260 euros cada una); en otra, otras 18 a 1.960 euros por unidad.
Libertad Digital 2 Febrero 2009

Dos de las salas que han sido reformadas en la planta sótano de la sede del Pazo de San Caetano son las que suelen recibir las reuniones del Ejecutivo de Emilio Pérez Touriño con los altos cargos de las consejerías y la tercera es la que suele usar el presidente en su encuentros con la prensa.

Según ABC, la reforma fue encargada a la empresa Ferrovial y se proyectaron a partir de julio de 2007. De hecho, el diario apunta que el proyecto se mantuvo en total secreto a tal punto que incluso se utilizó a un policía para que nadie que no estuviera autorizado entrara en las dependencias que estaban siendo reformadas.

En una de las salas se ha instalado una mesa con dos tableros sobrepuestos en la que se han instalado el sistema de audio y que ha costado 26.284 euros. En la segunda sala de reuniones del presidente con sus colaboradores, hay también otra mesa aunque de menor precio. Ésta cuesta 7.735 euros pese a que también cuenta con las mismas instalaciones de audio y vídeo.

Los precios son también elevados en el momento de elegir las sillas. En una de las salas, éstas han sido compradas a la prestigiosa compañía danesa Fritz Hansen. Aluminio tapizado con piel: 2.269 euros cada una de las 19 elegidas (primera imagen). Un total de 43.111 euros. En la otra sala, sillas más "económicas". Dieciocho modelo "Aluminium Group" de la marca Vitra: 1.960 euros cada una, un total de 35.280 euros (segunda imagen). Las sillas de la sala de prensa son bastante más baratas. También de Vitra, modelo 04: 890 euros por unidad y sólo cinco: 4.450 euros (tercera imagen).

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