AGLI

Recortes de Prensa    Martes 3 Febrero 2009

educación
Sigue la batalla del modelo A
Dos colegios concertados suprimen la línea en castellano el próximo curso entre las quejas de los padres
MARTA FDEZ. VALLEJO | BILBAO El Correo 3 Febrero 2009

ALUMNOS EN 2008
Modelo A: En las etapas de Infantil y Primaria (de 3 a 12 años), 14.076 alumnos. En Secundaria (12 a 16), 13.540.
Modelo B: En Infantil y Primaria 55.049. En Secundaria, 19.546.
Modelo D: En Infantil y Primaria, 129.843. En Secundaria, 37.353.

La prematrícula en la escuela vasca comenzó ayer con la incertidumbre para los centros y los padres sobre el futuro modelo lingüístico que se implantará tras el fracaso de la reforma propuesta por el Departamento de Educación. A pesar de que las líneas A, B y D siguen vigentes, continúa el goteo de colegios concertados que suprimen la enseñanza en castellano: se han sumado un religioso de Bilbao, La Pureza, que se convierte en bilingüe, y otro laico, la cooperativa Vizcaya, que implantará un proyecto en tres idiomas. Con las elecciones encima y la incógnita de en qué manos quedará la consejería ahora dirigida por EA, responsables de centros educativos han entrado en contacto con los partidos políticos para exponerles sus 'planes lingüísticos' y contar con su visto bueno.

El conflicto ha estallado en esta ocasión en La Pureza, el único concertado de la capital vizcaína que mantenía una línea en castellano. La dirección informó la pasada semana a los padres que suprimían el modelo A desde Infantil el próximo curso por falta de demanda. El mínimo para abrir un grupo son 18 alumnos y el centro tenía menos de una decena de peticiones, según indicaron ayer sus responsables. La Pureza cuenta con dos clases de modelo bilingüe -en euskera, con Matemáticas y Lengua en castellano-. y una de línea A por curso. Fuentes de Educación precisaron ayer que se trataba de una «decisión» del colegio en la que no había intervenido.

Las familias afectadas por el cierre participaron en la tarde de ayer en una concentración en el centro. Durante la protesta recogieron más de 200 firmas de apoyo a un manifiesto donde reclaman mantener una línea de castellano, y que presentarán a la dirección y a la asociaciones de padres de alumnos. «Creemos que el poder estudiar en cualquiera de las dos lenguas oficiales es un derecho básico de todos los ciudadanos, que no se puede supeditar a otros objetivos ni ceder a presiones en aras de una normalización lingüística», señalan en el texto. Implicaría, a su juicio, «una vulneración de nuestra libertad a elegir la lengua en la que escolarizar a nuestros hijos». Destacan, además, que «es un hecho reconocido que el aprendizaje se fija mejor en la lengua materna, por que conllevaría una merma en la calidad».

Contacto con partidos
Los padres que reclaman mantener la enseñanza en castellano creen que la falta de demanda que argumenta el colegio no es real. «A las familias que pedían modelo A se les explicaba que no iba a salir grupo. Al final preferían no arriesgarse a quedarse fuera del centro y les inscribían en el B», relata una madre.

Los padres que quieren el modelo A creen que el Gobierno vasco «dirige» desde hace años la demanda. «Si desde Educación anuncian que van a exigir un nivel de lengua vasca al finalizar la etapa obligatoria, o nos dicen que los jóvenes no van a encontrar trabajo si no saben euskera, es lógico que se matricule a los niños en modelos euskaldunes», añaden los afectados. «Sólo unos pocos luchamos contra viento y marea por que nuestros hijos estudien en castellano, y sentimos una gran impotencia. Todo está contra nosotros. Según el partido que gane las elecciones puede que podamos elegir con libertad la lengua de enseñanza», señalaba ayer una madre que participó en la concentración de La Pureza.

Desde el jueves, el colectivo de padres se ha lanzado a la búsqueda de niños para llenar el aula. Aseguran contar ya con más de una decena. El PP y la Plataforma por la Libertad de Elección Lingüística, que surgió en Vitoria tras la supresión de la enseñanza en castellano en otro colegio privado subvencionado, les han mostrado su apoyo.

El colegio Vizcaya, una cooperativa ubicada en Zamudio, tiene previsto sustituir las actuales líneas A y B por un modelo trilingüe, en el que se utilice el euskera, castellano e inglés para impartir las asignaturas y que permita al alumno dominar los tres idiomas al acabar sus estudios. Se implantará el próximo curso en las aulas de los niños de 3 años. Este proyecto plurilingüe ya funciona en colegios concertados de los tres territorios y está proyectado extenderlo en varias cooperativas más de la comunidad.

Desde la dirección del centro vizcaíno detallan que se ha adoptado esa decisión tras analizar la demanda de las familias y evaluar los resultados que obtienen los escolares tanto en inglés como en euskera y castellano. Los responsables de la cooperativa, como han hecho ya numerosos responsables de colegios concertados en los últimos meses, han optado por exponer sus planes directamente a los partidos políticos con el fin de obtener su visto bueno, ante la incógnita del rumbo que tomará el futuro modelo lingüístico de la escuela vasca. PNV, PSE y PP han respaldado de forma privada varios de estos proyectos plurilingües de la red concertada, que no coinciden con el sistema propuesto por el consejero Campos.

m.f.vallejo@diario-elcorreo.com

A pesar de la crisis, el Estado español sigue engordando
Francisco Rubiales Periodista Digital 3 Febrero 2009

Está ya enfermo de obesidad mórbida y tiene un tamaño que los expertos consideran tres veces mayor del que es necesario, pero el gobierno español que preside Zapatero, a pesar de que la crisis exige esfuerzo productivo, ahorro y austeridad, continúa engordando al Estado español, ya insostenible e imposible de financiar, salvo que se esquilme al ciudadano con impuestos. La ruta Zapatero conduce directamente al desastre.

La crisis económica está liquidando el tejido productivo, fabrica parados de manera inmisericorde y tiene de rodillas a multitud de empresarios, pero no afecta al sector público español, que sigue creciendo a pesar de ser uno de los más gruesos e irracionales del planeta. El empleo en el sector público, lejos de verse afectado por la recesión, continúa creciendo a buen ritmo. Según la última Encuesta de Población Activa (EPA), el número de asalariados del sector público creció un 4% en 2008 respecto del año anterior, con un perfil claramente ascendente.

Es la tasa de aumento más elevada desde el año 2003, pero por entonces la economía crecía por encima del 3%, mientras que ahora se hunde y se endeuda peligrosamente. Y lo que es aún más llamativo, por primera vez, el número de empleados públicos del conjunto de las administraciones (incluidas las empresas públicas) ha roto la barrera de los tres millones de funcionarios. Nada menos que 3.029.500 asalariados trabajan ya para el Estado en sus diferentes facetas, aunque en esa cifra no están incluídos muchos empleados encubiertos, enchufados, amiguetes del poder, asesores y personal variopinto con contratos de confianza o pagados por terceros. Los expertos calculan que el número real de los que cobran en España de las distintas administraciones públicas supera los 3.3 millones de personas.

En términos relativos y sin contar los muchos empleos públicos camuflados, esto significa que al acabar el último trimestre del año pasado, el 18,6% del total de asalariados que hay en el país, lo hacía para alguna de las administraciones públicas. Se trata del nivel más elevado desde el 18,9% alcanzado en el primer trimestre del año 2005.

Son dartos escandalosos que contrastan con lo que está ocurriendo en el sector privado, donde la enorme depresión económica está aniquilando cientos de miles de puestos de trabajo. Mientras que el sector privado destruyó 684.600 empleos en el último año, el número de asalariados que trabaja para las administraciones públicas ha crecido en 116.200, lo que da idea de la insensatez de un gobierno que parece querer convertir a España en un país de funcionarios y empleados públicos, incapaces de producir nada, sin posibilidad alguna de creación de riqueza.

Desde el año 2000, el sector público ha creado 517.200 puestos de trabajo y en los últimos 30 años, los empleados públicos se han triplicado.

Excluyendo a Ceuta y Melilla, donde el empleo público es mayor por sus condiciones específicas de fuerte presencia militar y funcionarial, Extremadura es, con diferencia, la comunidad autónoma donde el peso del empleo público es mayor. Nada menos que el 32,5% de los asalariados trabaja para alguna de las administraciones o empresas públicas existentes en Extremadura. Le sigue a gran distancia Castilla-La Mancha, con el 23,6% de los trabajadores públicos, Castilla y León (22,2%), Asturias (21,8%) y Andalucía (21,6%). El predominio de empleos públicos masivos en regiones donde mandan los socialistas es bastante notorio.

La lógica funciona y queda claro que las regiones más prósperas son aquellas en las que el empleo público pesa menos. Empleo público y prosperidad son dos conceptos aparentemente contradictorios. Las que tienen menos empleo público son Cataluña (13,7% de todos los asalariados), Comunidad Valenciana (14,5%) y Navarra (16,3%).

La norma de que menos empleo público equivale a prosperidad se cumple en todas las regiones de España, menos en Madrid, donde, a pesar de ser la más rica y emprendedora de las regiones de España, el peso del funcionariado es elevado, por ser la capital política y administrativa de la nación.

Voto en Blanco

El pais del voto cautivo
Antonio Pérez Henares Periodista Digital 3 Febrero 2009

(insisto en la reflexión, ahora más aquilatada, sobre un tema que me parece de trascendetal importancia en nuestro devenir como sociedad y nuestro comportamiento político)

Cautivos de la sigla
Somos un país de voto cautivo. Sentimentalmente cautivo. O sea, cautivos por voluntad propia que es el cautiverio del que resulta más difícil salir puesto que se asume como parte de la propia existencia, del propio ser y del propio presentarse y actuar ante los demás. Los españoles no valoramos la acción política o gubernamental en función de hechos y resultados sino de pertenencia a una sigla. Son los “nuestros” y por tanto a ellos les queda entregada voluntad y voto de por vida en función de una cuestión no de razón sino de entraña.

Buena parte de la ciudadanía española- aunque tal vez sea lo más contrario al concepto de ciudadano y tenga que ver mucho más con arcaísmos tribales o caudillistas-se comporta así en sus decisiones políticas. Porque para poder emplear una metáfora divulgativa tal vez haya que afirmar que la mayoría del cuerpo electoral español se manifiesta más que como reflexivos ciudadanos como enardecidos hoolingans de un equipo de fútbol. Son de este o del otro y con eso vale. Los que hagan los suyos esta bien y lo seguirán siempre y hasta la muerte y los otros serán siempre los culpables.

El resultado para los beneficiarios, tal vez incluso el conjunto de la clase política, con especial intensidad en las siglas socialistas y todavía más definitivamente en los nacionalistas, es magnifico. Un verdadero cheque en blanco. Sobre todo si se tiene el poder. Porque si a un Gobierno la población no le responsabiliza de los hechos de Gobierno porque siempre va a estar con el al considerarlo “suyo” ya puede dormir tranquilo. Con dedicarse a la publicidad le sobra. Y a ello se dedica, claro.

En esto quizás se base esta notoria y escasa capacidad de respuesta de buena parte de la sociedad española ante hechos evidentes, situaciones de emergencia y sobre todo de critica a sus lideres. Aún más, pobre de aquel que pretenda, por encima de las siglas, aplicar criterios de cierta objetividad e independencia. Será tachado de débil o , aun peor, de traidor y de chaquetero. Aquí hay que estar con los “nuestros” aunque estos nos lleven a todos al barranco y nos vayan tirando a rebaños por el. Y al pobre que se le ocurra decir que la sigla no da patente de corso ni menos de bondad y que se puede con ella incluso conculcar los propios principios y cometer las mayores barbaridades será definitivamente expulsado a las tinieblas exteriores y considerado un repulsivo felón ya de por vida.

No es la primera vez que hago tales, parecidas y muy pesimistas reflexiones normalmente contestadas con cierta y santa indignación por algunos mas "creyentes". Pues bien, quiero completarlas ahora con otro añadido. Este comportamiento está mucho mayor asentado en lo que se conoce como izquierda y al menos como tal sigue siendo venerada en el imaginario popular. De todo siempre serán culpables los “otros”.

No hay razón, parece, que pueda remover tal sentimiento. No deja de ser muy lógico. El sentimiento es mucho más difícil de variar que el pensamiento. Por la esencial razón de que no admite razones. Ya lo decía Shaekespeare: el corazón tiene razones que la cabeza no entiende. Y esto no dejar de ser, en el fondo, una cuestión de amor y enamoramiento.

¿Sería el momento?
Pedro Conde Minuto Digital 3 Febrero 2009

Sí, es el momento. El momento de que el Estado español recupere las facultades, los poderes que le son propios como tal y que, durante estos treinta y tantos años de burlada y atropellada democracia, los Gobiernos han partido y repartido a manos llenas entre los cofrades autonómicos. Todo, y en la mayoría de los casos, para hacerse con el poder o detentarlo como individuo o como partido. El momento presente es paradigmático. La entrega de facultades soberanas que son propias, y en esencia intransferibles, de la Nación y su Estado, si es que éstos quieren mantener su entidad como tales, se ha hecho con el mismo dispendio y liberalidad que los de aquellos reyes que pasaron a la Historia con el nombre de los de las mercedes; que fueron varios aunque sólo uno, Enrique, transcendiera a la misma con tal sobrenombre.

“Todo por un puñado medido de votos que sostenga mi ambición y la cebadera de mis correligionarios”. Naturalmente el tipo que así especula es un político; pero no un hombre de Estado, calificación la más alta que sólo llegan a obtener quienes llevan la política en el alma como un arte y en la mente como una ciencia. No es el caso del actual jefecillo de este gobierno, Zapatero, que se encumbró a tan alta magistratura, para su propia sorpresa, gracias a una oscura y no aclarada masacre de inocentes, y se mantiene por un derroche de privilegios a costa de la soberanía y decencia nacional. Rodríguez Zapatero es a un hombre de Estado lo que un saltimbanqui a un astronauta. Es el político más mentiroso que ha podido parir una democracia. La verdad para este individuo es el cuadrado de la mentira.

Pero no eximamos de responsabilidad en esta trama a una parte del pueblo español -cada pueblo tiene los gobernantes que se merece y busca- que sostiene y sigue votando a un individuo tan mezquino, tan mendaz y tan amoral. ¿Ignorancia?, ¿analfabetismo funcional? Pues sí, en grandes dosis. ¿Egoísmo?, ¿insolidaridad?, ¿utilitarismo?; en grandes dosis y cantidades por parte de aquellos que tienen ligados y afectados sus bienes, ingresos y puestos a los resultados de las urnas. Es decir, aquellos ciudadanos a los que la deriva y futuro de su patria, su nación, España, les un importa un bledo con tal de tener un trozo de pesebre, concedido y no ganado con el sudor de su frente. Mas, esos tales, ¿se han preguntado alguna vez como se podrá mantener ese pesebre en el futuro sobre una nación que se deshace?

Decíamos que era el momento de que el Estado Español recupere la autoridad, la potestad y la potencia que le es propia como tal, reasumiendo las facultades inalienables que le definen y que el despilfarro insensato o interesado de muchos políticos, algunos a pesar de su buena y alabada imagen, llevaron a cabo desde los primeros tiempos de esta democracia. Algún día la Historia, con más paciencia, pondrá en su sitio a aquellos poquitos a los que tantas loas se les hace todavía hoy por aquella Transición llamada y pretendidamente ejemplar. Para entonces se verá, y empieza a vislumbrarse ya, cuánto tenían aquellos tales de políticos al uso o cuánto de hombres de Estado. De este último título, por la deriva que está tomando España, ninguno de ellos, ni siquiera uno, lo puede ostentar. El auténtico hombre de Estado traza el futuro con los datos del presente. Una prueba. Aquellas nacionalidades recogidas en la Constitución eran el caballo de Troya al que el presente, entonces el futuro, ha rajado el vientre para dar salida a los taimados separatistas, rompedores de España. ¿No lo previeron? Es que no eran hombres de Estado. Ninguno. Eran hierofantes del pasteleo.

Hablábamos del momento, ¿por qué este momento? La clave puede estar en esta universal, desorientadora, profunda y aleccionadora crisis económica. De las recetas, de las soluciones que se proponen para superarla, muchas a palos de ciego, hay una que se eleva a categoría de premisa irrenunciable y que se impone a las propias fórmulas económicas. No habrá economista que pueda rebatir los beneficios que para una economía, sea a escala, nacional o mundial, tiene la unidad de las entidades, desde la familia al municipio, desde la nación a la comunidad de naciones…Por eso, en el caso de España, es tan temible, insensata y peligrosa la actuación de un jefe de gobierno que en vez de hacer una política de cohesión, de unidad nacional, de autoridad y potestad del Estado en momentos de enorme debilidad económica, sigue manejando una política de dispersión, de fragmentación económica, con cada uno de los presidentes de las diecisiete autonomías. Y todo ello por el cálculo de votos que puede sumar en cada una de las mismas para mantener el poder. ¡Españoles!, estamos ante un tipo cuyo egoísmo, vanidad, soberbia y ambición supera su circunfleja bobería. Que ya es decir. Esto es la ruina.

Una nación se sostiene sobre los cimientos que representan la Constitución, sus leyes, sus tribunales, su hacienda nacional, su Parlamento, sus Fuerzas Armadas, su Historia común, su cultura, más rica cuanto más plural; una nación se afirma sobre sus lenguas autonómicas, precedidas y unidas por la común y más universal…todo ello en el escenario de una democracia decente y no mercadeada…

Después de esta negativa experiencia histórica, quizá fuera el momento de suprimir esas degeneradas autonomías, sobre todo en su partes y contenidos enfermizamente politizados, y dejarlas como entes administrativos delegados que acerquen al ciudadano la más lejana gobernabilidad del Estado Central. Lo que siempre debió ser. El escamoteo del Estado de las Autonomías por un Estado Confederal, como se pretende y empieza a cuajar, nos puede llevar a un desastre. Y de las identidades y personalidad propias de las tierras e individuos que componen esta plural España, podemos llegar a la identidad diferencial de la berza en cada una de las comarcas que las componen. Todo un hito para la Historia, la especie de berza como signo de identidad de cada uno.

O el Estado Español recupera para su patria, su nación, esas facultades, por esencia intransferibles e innegociables, que representan sus poderes o volveremos a una edad media con diecisiete reyezuelos de taifas con sus cortes a bordo de coches tuneados. Mientras, a España la van llevando camino del cementerio en denegrida carroza, tirada por esqueléticos caballos brunos.

Nietos de emigrantes decidirán desde fuera y miles de vascos aquí no podrán hacerlo
No tenemos democracia
Iñaki ZARAGÜETA La Razón 3 Febrero 2009

Tenemos el problema más grave del mundo desarrollado y no sabemos o no queremos solucionarlo.

En algunos territorios de España no hay libertad y, en consecuencia, no puede haber democracia. Y en dos de ellos van a celebrarse elecciones el uno de marzo.

Galicia y el País Vasco afrontan una llamada a las urnas en unas condiciones que los observadores internacionales no homologan en otras partes del mundo. Con el agravante de que en Euskadi la cosa viene de lejos, pero en Galicia la responsabilidad es directa del PSOE de Zapatero, que ha propiciado leyes para establecer esta situación.

¿Cómo puede explicarse que personas, por el mero hecho de ser nietos de gallegos, que no han pisado jamás esta tierra ni la pisarán, puedan decidir las elecciones?

Para mayor afrenta, las sacas que han de remitirse a España, pueden ser controladas por regímenes como el de Hugo Chávez o Evo Morales, que han demostrado ciscarse en los principios democráticos para perpetuarse en el poder.

Y a la vez, centenares de miles de vascos -200.000 o 300.000, da igual- no pueden votar en su tierra por haber tenido que emigrar a otras zonas de España por causa de las amenazas de muerte de ETA. La excusa es que no están empadronados allí. Y no lo están, porque no tienen otra opción que hacerlo en el lugar de residencia si quieren tener derecho, por ejemplo, a un colegio concertado para sus hijos. Aquéllos, los nietos e hijos de emigrantes, decidirán las elecciones gallegas y, sin embargo, éstos se ven privados de la oportunidad de cambiar un Gobierno y tener la posibilidad de regresar a su pueblo, además de que otros cuantos miles no se atreven a ir a las urnas o, si lo hacen, ejercen su derecho casi en la clandestinidad.

¿Por qué no se aprueba una ley para que puedan votar en su territorio natal si no viven allí por razones como la citada. Y con este escenario, elementos sustanciales de la sociedad civil, como sindicatos y patronal, optan por el silencio. Da igual que se atente contra la democracia o que 200.000 trabajadores vayan al paro cada mes. Pero ésa es otra historia.

Reunión con los bancos
Zapatero subprime
Ante una realidad de créditos caros y de riesgo de impago, Zapatero, en lugar de poner a la banca en la picota, lo que tendría que hacer es llevar a cabo una política económica más sensata que la actual.
Emilio J. González Libertad Digital 3 Febrero 2009

Cada vez que el presidente del Gobierno habla de los bancos y de la escasez de crédito en la economía española, a uno se le ponen los pelos de punta, no por las implicaciones de que el crédito no circule con la fluidez que debería bajo circunstancias normales, sino porque con Zapatero, cuando se trata de todo lo relativo a la crisis, hay que tentarse la ropa porque lo suyo, más que tomar las medidas que se necesitan, es la demagogia, el populismo y la propaganda y no se detiene ante nada ni nadie con tal de intentar salirse con la suya. Y ése es el problema, porque la banca es un sector tremendamente delicado y fundamental para la economía española con el que uno no puede andarse con tonterías.

De un tiempo a esta parte, los socialistas –con Zapatero a la cabeza– no hacen más que quejarse de que los bancos no dan créditos a las empresas y las familias. El presidente incluso llegó incluso a decir el pasado fin de semana que "menos beneficios y más préstamos", poniendo a la banca en el punto de mira de la población; como si con ello quisiera decir que si no hay crédito es porque hay unos señores tremendamente egoístas e insolidarios que prefieren atesorar el dinero en sus cajas fuertes en lugar de contribuir al esfuerzo común para superar la crisis (esfuerzo por el que, supuestamente, tanto está haciendo este Gobierno). Es más, en las palabras de ZP subyacía el deseo de que los bancos incrementasen el crédito sin importarle lo más mínimo que con ello el sistema financiero español, que tan bien está aguantando la crisis internacional si lo comparamos con Estados Unidos o los países de nuestro entorno, se viera inmerso en problemas del mismo tipo y la misma magnitud que los que padecen buena parte de la banca europea y estadounidense.

Zapatero, por lo visto, no quiere entender cuál es la verdadera causa de que el crédito no circule en la economía española con la fluidez que desea, pero explicarlo es bastante simple. Por un lado, la propia crisis económica ha convertido a prestatarios antes solventes en personas y empresas que ya no lo son tanto ante la posibilidad de que puedan cerrar las puertas de su negocio o perder su puesto de trabajo. Concederles un crédito en esas circunstancias es lo mismo que dar hipotecas subprime, que reciben este nombre por el alto riesgo de impago que conllevan al concederse a personas sin empleo, renta o activos con los que responder del mismo. Los bancos, de hecho, ya están trabajando con un escenario en que la tasa de morosidad ascienda al 6%, un porcentaje muy elevado que va a hacer que se las vean y se las deseen para gestionar su actual cartera de préstamos. Esa cartera ahora no se puede cargar con créditos subprime porque podría ser fatal para la banca, cuyo estado de salud será fundamental para superar la crisis. Por otro lado, y por mucho que se insista en que el Euribor ha bajado mucho, los bancos no pueden conceder préstamos al 3% por la simple y sencilla razón de que para ellos el coste de los depósitos con los que financiar dichos créditos supera el 5%. No es de extrañar, por tanto, que muchos se lo piensen dos veces antes de solicitar un préstamo cuyo interés puede no estar por debajo del 7%.

Ante esta realidad de créditos caros y de riesgo de impago, Zapatero, en lugar de poner a la banca en la picota, lo que tendría que hacer es llevar a cabo una política económica más sensata. Muchas empresas han pasado a ser prestatarios de riesgo por la simple y sencilla razón de que dependen en gran medida de los contratos de las distintas administraciones públicas, las cuales están demorándose en sus pagos sin comprometerse a dar una fecha de cobro de las deudas pendientes a compañías que las proveen de bienes y servicios o a las que han externalizado la prestación de determinados servicios públicos. En estas circunstancias, los bancos se niegan a admitir a descuento pagarés de dichas compañías porque no saben cuándo van a cobrar y rechazan sus peticiones de crédito porque tienen dudas más que razonables acerca de por cuánto tiempo van a poder sobrevivir si su principal cliente, la Administración, ni mucho menos paga cuando debe. Lo que debe hacer Zapatero, por tanto, es dejar de tirar el dinero en el Plan E y acabar de una vez por todas con la morosidad de la Administración. Así se evitarían muchos problemas relacionados con la falta de crédito.

De la misma forma, si Zapatero quiere que los bancos concedan créditos subprime lo que podría hacer el Gobierno es –en vez de malgastar 8.000 millones de euros para que los ayuntamientos construyan piscinas, polideportivos y carriles bici, o 7.000 millones en que las autonomías abran embajadas en el extranjero, tuneen despachos y coches de sus altos cargos o compren compañías aéreas en quiebra– crear un fondo para avalar los préstamos con riesgo que pide a la banca que conceda. Eso sí serían medidas efectivas que ayudarían a salir de la crisis y no lo que se viene haciendo hasta la fecha para superar una situación en la que los bancos bastante tienen con sobrevivir y seguir financiando la parte sana de nuestra economía. Sólo falta que se les ponga en la picota porque un Gobierno no quiere hacer lo que tiene que hacer por dedicarse al populismo electoralista puro y duro.

Banco malo
¿Gratis total?
Nuestros políticos parecen haber optado por salvar a los bancos a costa de hundir a la economía. Sólo conciben dos alternativas: la fascista (concentrar sus activos tóxicos en un banco malo) y la comunista (nacionalizar los bancos).
Juan Ramón Rallo Libertad Digital 3 Febrero 2009

Uno de los comentarios más absurdos del vicepresidente económico en relación con su plan de compra de activos a los bancos (y tuvo muchos) fue que no costaría "ni un céntimo a los contribuyentes". Un narcótico con el que pretendía acallar las crecientes críticas entre una población que no entendía la necesidad de regalar su dinero a los bancos mientras ellos atravesaban serias penurias económicas.

La idea de Solbes era sencilla: vamos a comprarles a los bancos activos de calidad que el mercado esté infravalorando por la crisis y luego, cuando se inicie la recuperación, los volveremos a vender a un precio incluso superior. Sería como si el Gobierno adquiriera acciones de Telefónica a 13 euros y luego las revendiera a 20. ¿Coste? Ninguno. Es más, pingües ganancias a la vista.

El problema estaba en que no parecía muy lógico que el Estado les comprara a los bancos sus activos de calidad para dejar sus balances llenos de basura. ¿Se imaginan una liposucción destinada a arrancar los músculos y a dejar la grasa en el cuerpo del paciente? Poco verosímil, más bien cabía pensar que nos estaban vendiendo la moto: el Estado utilizaba nuestro dinero para comprarles a los bancos la peor parte de sus balances y, mientras se comportaba como un Madoff de pacotilla, nos juraba que se estaba convirtiendo en el nuevo Warren Buffett.

En Estados Unidos la mascarada de Paulson siguió un curso similar: Bush y su secretario del Tesoro repetían una y otra vez que el contribuyente no sufriría ningún desfalco en sus cuentas mientras los banqueros llenaban sus bolsillos y los de sus accionistas repartiendo dividendos con el dinero que se les había entregado.

Pero por lo visto, la salud de los bancos se encuentra tan deteriorada –y cada vez más– que ni siquiera estos timos están sirviendo para reanimarles. Como agujeros negros, no paran de engullir los fondos de los contribuyentes sin que se logre evitar su quiebra, sino sólo retrasarla.

En este contexto, Obama, que en política económica no es más que una versión progre friendly de Bush, ya ha decidido ir más lejos: la situación es tan crítica que hay que echar abajo cualquier barrera al intervencionismo estatal. Así, ya no piensan vendernos el camelo de que sólo adquieren activos de calidad con problemas transitorios, sino que incluso hablan de crear un "banco malo" que les compre a los bancos privados todos sus activos tóxicos. Una especie de estercolero público que pague la basura de los bancos a precios de oro. Se cree que así estos últimos podrán recapitalizarse, volverán a conceder créditos y la economía se reactivará.

Lo mismo parece opinar Joaquín Almunia, comisario europeo de Asuntos Económicos y Monetarios, casualmente desde nuestro país. Será que España está a la cabeza del estercolero europeo en el que los bancos –y especialmente las politizadas cajas– ya advierten que será el año de la insolvencia bancaria.

Me temo que ahora ya nadie podrá sostener que el rescate de los bancos nos saldrá gratis total; el propio Almunia se ve forzado a reconocer "riesgos para los contribuyentes". Y es que no se trata de estar comprando acciones de Telefónica a 13 para venderlas a 20, sino de adquirir acciones de Terra a 100 para venderlas a 2.

No entienden nada y, lo que es peor, nos arrastran a todos con su ignorancia. En estos momentos todos los agentes económicos están reconstruyendo sus posiciones de liquidez, incluyendo los bancos. De ahí que no exista ningún automatismo entre bancos saneados y expansión del crédito, simplemente porque durante las crisis la demanda de crédito de todos los agentes se desploma.

Es cierto que los bancos deben recapitalizarse antes de iniciar la recuperación; pero también deben sanearse familias y empresas, reduciendo sus pasivos y aumentando sus activos más líquidos. Comprar activos inflados a costa de familias y empresas no sanea el conjunto de la sociedad, sino que socializa las pérdidas en lugar de concentrarlas en los agentes responsables de ellas. Y si la situación patrimonial de familias y empresas todavía se agrava más con los mayores impuestos futuros que serán necesarios para financiar este desaguisado, difícilmente volverán a pedir crédito por muy sólidos que sean nuestros bancos.

Nuestros políticos parecen haber optado por salvar a los bancos a costa de hundir a la economía. Sólo conciben dos alternativas: la fascista (conservar la dirección privada de bancos y concentrar sus activos tóxicos en un banco malo) y la comunista (nacionalizar los bancos). Que dejen de despilfarrar ya el dinero de los contribuyentes y empiecen a aplicar una receta más liberal: bajar impuestos, adelgazar el Estado y dejar quebrar a aquellos bancos que estén de basura hasta las cejas.

Juan Ramón Rallo es director del Observatorio de Coyuntura Económica del Instituto Juan de Mariana

Despilfarro
Ser de izquierdas es un lujo
Como sabe ZP, para el buen socialista, el dinero público, cuando está en sus manos, está siempre bien usado y bien dilapidado. Le indigna más el despacho lujoso del ejecutivo de una empresa que el de un alto cargo de los suyos.
Cristina Losada Libertad Digital 3 Febrero 2009

El "presidente de todos y contra nadie", como rezan los carteles electorales de Touriño, se ha gastado cuatro millones de euros en la remodelación de tres salas de reuniones para sus consejeros y acompañantes. El diario ABC ha informado detalladamente del coste del mobiliario superferolítico que allí se ha introducido, pero una barrunta –tras comprobar el escaso impacto que la noticia ha tenido en la prensa gallega– que el dispendio aprobado por quien posa como venerable estadista va a encontrar menos publicidad que la alfombra que adquirió el ex presidente de Merril Lynch, John Tain, justo cuando la compañía se disponía a reducir gastos y empleos.

Que Touriño ya aprobara un gasto de dos millones de euros para redecorar su oficina y de casi medio millón para circular en un super Audi, no cambia sustancialmente las cosas. Esto es, el hecho de que el despilfarro de dinero público no provoca el escándalo general, al margen de adscripciones políticas o ideológicas. Tanto es así que Zapatero, este fin de semana en Lugo, no sólo apoyó sin reservas a su manirroto candidato en Galicia, sino que calificó las críticas a sus derroches de intentos de "denigrar la política, lo público y el gasto público" y les atribuyó malévolos y ocultos propósitos; a saber, que la derecha quiere "desmovilizar" a los votantes.

Se daba así la coincidencia de que en una misma intervención, el presidente del Gobierno advertía a los bancos de que "no es el momento de grandes beneficios" y cubría los grandes gastos en que ha incurrido Touriño con el sacrosanto manto –y mantra– de lo público. Y es que, como sabe ZP, para el buen socialista, el dinero público, cuando está en sus manos, está siempre bien usado y bien dilapidado. Le indigna más el despacho lujoso del ejecutivo de una empresa que el de un alto cargo de los suyos. Y jamás se le ocurrirá pedir que Touriño haga lo mismo que Tain, que va a reembolsar a su compañía el importe de la alfombra, la cómoda, las sillas y demás artículos.


El votante socialista ha demostrado, en nuestra historia reciente y en grado superlativo, una notable y casi perfecta impermeabilidad a la dilapidación y a la corrupción de sus dirigentes políticos. Cuando le arrincona la evidencia, busca amparo en la máxima de que "todos los políticos son iguales". Puede denunciarse un día y otro el despilfarro y comentarse largo y tendido el gusto por el lujo de los cargos públicos de la actual izquierda y de sus predecesores en el estilo de "nuevos ricos", que las coordenadas de su actitud no varían. Ser de izquierdas, condición que se ha reducido a declarativa, exonera de esas y otras culpas. En definitiva, es un lujo. Y que apechuguen con el descontento los banqueros.

Premios
Españoles ejemplares
Muchos españoles ejemplares, ahora ya en el sentido no institucional, se reunieron en este acto, entre los que destacó como invitada de excepción María San Gil, que levantó al público entre aplausos cuando entró en la sala.
Fundación DENAES Libertad Digital 3 Febrero 2009

Todos ellos son un ejemplo del concepto de patriotismo español, simplemente por cumplir con su obligación. Porque, repitiendo las palabras con las que finalizó el discurso de Abascal, "no es la buena voluntad lo que nos mueve, sino la razón".

La Fundación DENAES para la Defensa de la Nación Española celebró el 27 de enero la entrega de los Premios "Españoles Ejemplares" en su ya segunda edición anual.

Con ellos, una Fundación cuyo nombre se explica en las circunstancias políticas que atraviesa hoy España demuestra que su actividad no se limita a la denuncia del acoso que sufre la nación ante las amenazas del secesionismo, sino que también y sobre todo premia la labor de quienes se enfrentan a ellas con patriotismo.

Junto a un escenario emblemático que conmemora los hechos del 2 de mayo, gracias a la hospitalidad del Gobierno de la Comunidad de Madrid, la Real Casa de Correos de la Puerta del Sol ofreció a los asistentes el mejor marco en el que celebrar esta gala.

Y si españoles ejemplares son los premiados, entre quienes hicieron entrega del galardón y entre los miembros del jurado se encontraron los premiados por DENAES el año pasado, lo que vuelve a corroborar a modo de testigo su compromiso con la nación española. Afortunadamente, muchos españoles ejemplares, ahora ya en el sentido no institucional, se reunieron en este acto, entre los que destacó como invitada de excepción María San Gil, que levantó al público entre aplausos cuando entró en la sala. También estuvo presente José Antonio Ortega Lara, víctima del terrorismo, en calidad de miembro del jurado de los Premios. Como la maestra de ceremonias, Conchita Martín, viuda del Teniente Coronel Blanco, que presentó el acto con la serenidad que la caracteriza. Y como tantos de los allí reunidos que asistieron a esta fiesta de los que no se resignan, como volvió a repetir Esperanza Aguirre, "a ser extranjeros en su propio país".

Santiago Abascal, presidente de la Fundación DENAES, presentó a los premiados de este año subrayando especialmente la condición de institución social o empresarial con la que se ha querido significar el hecho de que su actividad no es meramente la heroica acción puntual de un individuo. Desde las distintas categorías con las que se recoge la muestra de los distintos ámbitos que constituyen a una sociedad política –Virtud cívica, Deporte, Periodismo, Arte y humanidades y Actividad profesional– todos los premiados coincidieron por formar parte de algún colectivo.

En este orden, la Fundación Universitaria San Pablo-CEU, por su labor docente mostrada en actividades como el Congreso Internacional de Víctimas del Terrorismo, entre otras; la empresa Nike por su campaña publicitaria "Ser español ya no es una excusa, es una responsabilidad", protagonizada por Pau Gasol, y que se reprodujo en la pantalla central de la Sala; Antonio Jiménez y su El gato al agua de Intereconomía, por su destacada labor de denuncia del nacionalismo fraccionario sin renunciar a la pluralidad ideológica; al montaje teatral realizado por el director y productor teatral Juan Carlos Pérez de la Fuente, para la Conmemoración del Bicentenario del Dos de Mayo Puerta del Sol, un Episodio Nacional; y la empresa Air Berlín, por no plegarse a las amenazas para que sustituyera el español por el catalán en varias de sus rutas, representada por su presidente en España, Álvaro Middelmann.

Todos ellos, un ejemplo del concepto de patriotismo español, simplemente por cumplir con su obligación.
Porque repitiendo las palabras con las que finalizó el discurso de Abascal, "no es la buena voluntad lo que nos mueve, sino la razón".

Fundación DENAES para la Defensa de la Nación Española

Torrente, otra víctima del nacionalismo
Redacción Minuto Digital 3 Febrero 2009

Hablamos por supuesto de Torrente Ballester, no del casposo personaje de Segura, que por desgracia resultará más conocido entre nuestra juventud que el insigne escritor. Ya saben lo que entiende la progresía por elevar el nivel cultural del pueblo.

El caso es que se acaban de cumplir diez años de la muerte de el autor de ‘Los gozos y las sombras’. Quizás nadie como Torrente ha sabido retratar en prosa el ser de Galicia a lo largo de esta trilogía que se hizo popular a través de la famosa serie televisiva.

Pero resulta que en Galicia, como sucede en Vascongadas con Pío Baroja o Unamuno, muchos de los más prestigiosos representantes de la cultura que han dado esas tierras no existen para el nacionalismo dominante. Como Cela o Valle Inclan, Torrente Ballester cometió el grave pecado de no escribir su obra en gallego. “Yo escribo en ferrolano”, decía el genial escritor y en cuanto a las ideas políticas sobre Galicia, Torrente que en su mocedad militó en el Partido Galleguista, para después de la guerra civil abrazar el falangismo crítico con el franquismo, es contundente: “Yo soy más gallego y menos nacionalista”. A diferencia de lo que sostiene el galleguismo aldeano de cortas miras, no existe incompatibilidad alguna entre lo gallego y lo hispano. Torrente reaccionaba contra ese aislacionismo reduccionista: “yo soy atlantista, desde luego, lo he sido siempre. Lo que ocurre es que ahora el atlantismo quiere reducirse a Portugal y Galicia, y el atlantismo es muy hispano, supone América del Sur”.

Sin embargo, Torrente, gallego por los cuatro costados, -lo que no le impedía ser español- no es objeto de culto como uno de los grandes de las letras gallegas, ni es empleado como icono de la cultura gallega. Al igual que Pla en Cataluña, resulta incomodo al discurso nacionalista. Como también sucede con otro insigne intelectual gallego, José María Castroviejo, pieza clave en el renacimiento de la cultura gallega y su conexión con las corrientes europeas del momento en los años anteriores a la guerra civil. Sin embargo nunca ha sido perdonado por los nuevos gurus de la cultura gallega. Para los Susos de Toro o Rivas, es un franquista recalcitrante, y es que sus versos en gallego en la revista oficial de Falange -Jerarquía- en pleno 1939, desmontan muchos mitos. Tampoco Alvaro Cunqueiro, otro de los grandes de la cultura gallega, es valorado como debiera, si bien en menor medida, también resulta discriminado por sus ideas derechistas y su falta de compromiso nacionalista. Ambos, Cunqueiro y Castroviejo, escriben Viaje por los montes y chimeneas de Galicia, una delicia costumbrista sobre la gastronomía gallega, que es un canto de apego a la tierra.

Hoy mediocres pseudo-intelectuales gallegos, como Ferrín, parapetados detrás del nacionalismo más tronado, niegan el pan y la sal a estos literatos, que, -ellos sí- han conseguido elevar las letras gallegas a categoría universal.

Las televisiones autonómicas recibieron mil millones en subvenciones en 2008
 Periodista Digital 3 Febrero 2009

La cifra total de aportaciones de las comunidades autónomas a sus televisiones en 2009 será de 1.140 millones de euros, por encima de los 1.110 millones de 2008 (sin contar Asturias y Murcia). A esto habría que añadir los 570 millones que aportó el Estado a RTVE. No hay que olvidar, por ejemplo, que las ayudas de Zapatero a la industria del motor, básica para la economía española, son de 800 millones.

“Es un despilfarro”, asegura un directivo de una cadena privada que prefiere mantener el anonimato. “Son sólo una caja de resonancia de los poderes establecidos que dedican, además, la mayoría de su presupuesto al fútbol y al cine americano”, insiste.

“Los gobiernos se han apropiado de las cadenas autonómicas, las usan en su provecho y no las pagan de su bolsillo, sino que sale del de los ciudadanos”, asegura Javier del Corral, director general de Uteca, organismo que agrupa a las televisiones privadas, según informa Cope.es.

Según un estudio de la cadena autonómica de Andalucía, no aceptado por el resto de televisiones, la andaluza era la cadena más barata, en términos de coste por habitante al año. Cada andaluz pagaría 22 euros al año, los madrileños, 23 euros, y los catalanes y los valencianos, 48 euros. Quienes más pagan serían los vascos, 68 euros al año. Cálculos de los gestores de Telemadrid aseguran, en cambio, que la autonómica madrileña es la más barata de todas, ya que sólo costaría 16 euros a cada madrileño. La gallega tiene también sus propios cálculos que la sitúan en el segundo lugar, por detrás de la andaluza.

Pero, al margen de eso, el año pasado ha vuelto a dejar claro que las cadenas autonómicas son un pozo sin fondo. Si en 2007, y según un estudio de Luis Jiménez, de la consultora Delloitte, quedaba claro que las televisiones públicas de las autonomías ingresan menos en publicidad por punto de share que sus rivales privadas, y necesitan gastar mucho más que ellas para obtener cada punto de audiencia, este año se ha ratificado.
 

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Falsos profetas
FLORENCIO DOMÍNGUEZ El Correo 3 Febrero 2009

El 22 de marzo de 1988 el Congreso rechazó una moción presentada por Alianza Popular en la que se pedía al Gobierno que instase a la fiscalía a promover la ilegalización de Herri Batasuna en los tribunales. Aquella moción se había presentado después de que el presidente, Felipe González, afirmara que HB era el brazo político de ETA. Los nacionalistas, además del PSOE y de Izquierda Unida, echaron abajo la solicitud de ilegalización de HB.

Dos fueron, básicamente, los argumentos esgrimidos en el debate por parte de los que se oponían a la ilegalización. El primero de carácter profético: poner fuera de la ley a HB, decían, provocaría una oleada de solidaridad con ese partido. El portavoz de Euskadiko Ezkerra llegó a afirmar que se le regalaría a HB «un logro con el que sueña desde hace años y es el apoyo mayoritario del pueblo vasco para alguna de sus causas, en este caso para su legalización». Con ese razonamiento los partidos se adelantaban varios lustros a los obispos vascos cuando, en vísperas de la ilegalización de HB, se pusieron agoreros y anunciaron toda clase de catástrofes sociales en Euskadi si se consumaba la medida.

La ilegalización se produjo y de aquella oleada de solidaridad que se había anunciado no hubo nada. Lo único que ha habido es una indiferencia generalizada. Es posible que en los ochenta la sociedad vasca no hubiera comprendido la exclusión de Herri Batasuna y con el tiempo fuera cambiando de actitud. Lo más probable, sin embargo, es que la inmensa mayoría de los vascos, desde hace tiempo, no tiene ninguna duda de que, como dijo Felipe González entonces, HB es el brazo político de ETA y que su supeditación a la banda terrorista ha ido a más con el paso de los años hasta llegar a una situación insoportable en democracia. Por eso quedaron en evidencia los falsos profetas.

En el segundo argumento coincidieron todos, incluidos los portavoces del PNV y de EA: dijeron que si el fiscal tuviera pruebas de los vínculos de HB y ETA ya las llevaría a los tribunales sin que nadie tuviera que alentarle a hacerlo.

Los nacionalistas, en 1988, asumían con naturalidad que actuara el fiscal contra HB si tenía indicios de delito. Sin embargo, cuando la fiscalía actuó por la vía penal contra este partido y sus dirigentes en los diversos sumarios tramitados en la Audiencia Nacional, los nacionalistas no mostraron naturalidad sino que pusieron el grito en el cielo, lo mismo que cuando los tribunales actúan contra HB y las siglas sucesoras por la vía de la Ley de Partidos. Hoy se oponen a la exclusión de la izquierda abertzale. Hace unos años viajaban a París y Bruselas para impedir las extradiciones de etarras. Algún día deberán reconocer su error.

Políticos postineros
M. MARTÍN FERRAND ABC 3 Febrero 2009

EMILIO Pérez Touriño, presidente de la Xunta de Galicia y aspirante a seguir siéndolo, es un político postinero. Es decir, pertenece al grupo de quienes, con afectación, hacen gala de un boato que no les corresponde y una importancia que no tienen. Cómo será el número uno de los socialistas gallegos que, para superar sus complejos de poder, necesita rodar por las corredoiras galaicas, entre los zarzales, a bordo de un Audi especialmente blindado y mucho más costoso que el Cadillac que Barack Obama heredó de su predecesor. Eso son manías de grandeza y no las que describen los manuales de Psiquiatría.

ABC denunciaba ayer que Touriño se ha gastado cuatro millones de euros en decorar tres salones del muy lujoso complejo administrativo de San Caetano, sede del Gobierno que preside. Es irritante. Una pieza de cargo que, sumada a las muchas que producen las cinco Administraciones que sufragamos con nuestros impuestos -la europea, la nacional, las autonómicas, las provinciales y las locales-, constituye un alegato contra la indignidad en el ejercicio del poder de muchos entre quienes, lejos de ejercer la función representativa que les encomendamos con nuestro voto, han reverdecido lo peor del caciquismo clásico.

El candidato del PP a la Xunta de Galicia, Alberto Núñez Feijoo, manifestó ayer su compromiso de «parar» -si alcanza su objetivo electoral- la «tendencia al lujo» del actual bipartito de gobierno en Santiago. No sé si resulta más indignante el despilfarro ostentoso del titular o la tardía advertencia del aspirante. Puede deducirse que Feijoo se entera de lo que ocurre en su pueblo con la lectura de los periódicos. En ese caso, ¿para qué necesitamos una oposición protagonizada por el partido más votado entre los que se presentan a las elecciones?

Una parte de las malas prácticas de cualquier Gobierno son responsabilidad directa de la oposición. No se trata, como algunos acostumbran, de esperar el turno de poder; sino de, mientras llega, vigilar con atención, estudiar con responsabilidad, exigir con ahínco, señalar con energía, contrastar con lealtad y divulgar sin saña. En su día, ¿no supo el PP que la Xunta encargaba un trabajo decorativo de tan altos vuelos? Si no lo supo, ¿no advirtió que comenzaban las obras y llegaban los muebles? Y guardó silencio.

Economía franquista
FERNANDO FERNÁNDEZ ABC 3 Febrero 2009

La decisión de Cataluña de comprar Spanair como instrumento para convertir al Prat en un aeropuerto de relevancia internacional no solo es un despropósito, es peor. No va a servir para nada. Tiene todos los ingredientes de una decisión franquista. Pocas cosas hay más corporatistas que ver a los poderes públicos engrasando la voluntad de inversores privados para que se animen a un proyecto nacional. Es un ejemplo de proteccionismo de libro, de ése que todos los gobiernos se comprometieron a evitar y luego aplican sin inmutarse. Y supone una manifestación palmaria del reino de taifas en el que se ha convertido el Estado de las Autonomías, una decisión semejante del Gobierno central en auxilio de Iberia sería imposible, legal y políticamente. Nunca fue tan cierto aquello de que acercar la administración al administrado tiene un límite que no debe ser traspasado si se quiere evitar que la gestión pública sea capturada por las élites locales. Algo que empieza a ser frecuente en gobiernos autonómicos que controlan la principal institución financiera y los medios de comunicación regionales.

Hacer país es un viejo lema mercantilista que los nacionalistas han hecho suyos desde los tiempos de Pujol. Nunca fue buena política económica. Fue la Inglaterra del libre cambio la que salió victoriosa de su secular enfrentamiento con la Francia del capitalismo de Estado. Pero aún así, en economía siempre hay segundos óptimos, siempre hay maneras de hacer las cosas bien, aunque éstas sean equivocadas. Si el objetivo es hacer Cataluña desde los poderes públicos, que lo hagan bien, por favor. Que no malgasten el dinero de los contribuyentes en una operación que no tiene ninguna posibilidad de prosperar. Ya es difícil que España tenga una línea aérea propia, Iberia está defendiendo su cuota en la negociación con British. Tanto o más que España tenga un aeropuerto internacional. Dos de cada es imposible. El escenario económico traerá un desplome del comercio internacional, que hará temblar el transporte aéreo, de pasajeros y mercancías. ¿No queda ya ninguna voz económica sensata en Cataluña?, ¿dónde está el famoso seny?

¿Por qué nuestros ancianos más pobres mueren como perros abandonados?

JUAN JULIO ALFAYA Periodista Digital 3 Febrero 2009

¿Qué pasa con la Ley de Dependencia en Galicia? ¿Por qué nuestros ancianos más pobres mueren como perros abandonados? Los servicios sociales de los ayuntamientos gallegos están saturados por la aplicación de la Ley de Dependencia, pues Vicepresidencia no ha contado con que son los ayuntamientos los entes locales que deben realizar un informe social de cada uno de los solicitantes de la valoración de dependencia. ¿Para cuándo el tan esperado Plan Individualizado de Atención (PIA)? "Un recorrido por los hogares de Galicia habitados sólo por ancianos abandonados te encoge el corazón. Yo no puedo hacer otra cosa que llorar. El sentimiento de impotencia es aplastante. No podemos hacer nada", me decía una trabajadora social hace poco.

Es de sobra sabido que a los galleguistas siempre les ha preocupado más la lengua gallega que los gallegos de carne y hueso. Éstos da igual que mueran abandonados como perros, lo importante es que el gallego se imponga a toda la sociedad aunque sea utilizando los medios más coactivos y antidemocráticos. Según ellos, una Galicia con un 100 % de galegofalantes será una Galicia feliz, aunque sus ancianos mueran en condiciones miserables en unos tiempos en los que se habla tanto de "muerte digna". ¿Puede calificarse de "digna" la muerte de Francisco Iglesias Louzao, de 90 años, al lado de su esposa Concepción Vázquez Gómez, de 86 años, paralizada por el frío y el miedo, hasta tal punto que no tuvo ni fuerzas para llamar por teléfono pidiendo ayuda?

Lean la noticia y saquen sus propias conclusiones.

Rescatan a una anciana con una grave hipotermia junto al cadáver de su esposo en una aldea de Taboada
La Voz de Galicia, 31/1/2009
Autores: Carlos Cortés y Xosé Carreira

Una mujer de 86 años fue rescatada ayer de su casa en la aldea de Fradé en Taboada con síntomas de hipotermia. Ninguno de sus vecinos la había visto ni a ella ni a su marido desde el miércoles. Avisados por unos familiares, agentes de la Guardia Civil entraron ayer por la mañana en la casa y se lo encontraron a él muerto en su cama y a ella tirada en el hueco de la leña en la cocina. Todo apunta a que el hombre murió por causas naturales y que su esposa no fue capaz de avisar por teléfono a la familia ni de pedir ayuda a sus vecinos.

Francisco Iglesias Louzao, de 90 años, y Concepción Vázquez Gómez vivían en una casa de piedra muy próxima a otras dos viviendas que parecen llevar tiempo abandonadas. Mónica Codesido Iglesias, sobrina de Francisco, fue quien acompañó a los guardias ayer para entrar en la casa. Asegura que ni su tío ni la mujer de este padecían ninguna dolencia física, más allá de los achaques habituales de su edad. «Eu supoño que se ela non pedíu axuda foi porque colleu medo e se bloqueou», dice Mónica.

El matrimonio era capaz de valerse por sí mismo, aunque necesitaban ayuda para algunas actividades domésticas. Ellos eran conscientes, y por eso habían tratado de conseguir plaza en alguna residencia de ancianos. Mónica cuenta que en julio fueron a Monforte y se entrevistaron con los responsables de uno de los geriátricos de esta localidad, aunque ella no es capaz de precisar cuál. Quedaron en responderles, pero todavía seguían esperando.

Pero no solo lo intentaron en Monforte. Hace pocos días, Francisco se encontró mal y decidió ir personalmente a Taboada a hablar con el alcalde, José Ramos. «Prometeu que lles buscaría sitio na residencia de Taboada, pero xa non vai chegar a tempo», se queja la sobrina. La familia también intentó infructuosamente que recibiesen asistencia domiciliaria. «No Concello de Taboada dixéronnos que non tiñan xente para atendelos».

Ayer por la tarde, el forense aún no había comunicado a la familia la causa del fallecimiento. Pero se supone que se trató de una dolencia cardíaca y que podía llevar muerto varias horas. Francisco será enterrado el domingo a las cuatro en Fradé.

La Xunta paga 170.212 euros por un ventanal que se hace opaco con un mando a distancia
La Sala del Consejo tendrá vistas a un jardín interior con estanque, que costará al erario otros 46.500 euros
Sillas a 2.269 euros, de Oxford a Santiago
Touriño arremete contra el PSOE por ensuciar la campaña, pero no desmiente las informaciones publicadas por ABC
JOSE LUIS JIMÉNEZ | SANTIAGO ABC Galicia 3 Febrero 2009

Las nuevas salas de reunión en la sede de la Xunta de Galicia contarán con los más innovadores equipamientos. Dentro de los cuatro millones de euros que el gobierno de Emilio Pérez Touriño tiene previsto gastar en la reforma de tres dependencias para uso exclusivo del Ejecutivo autonómico, destaca el espacio donde una vez por semana se reunirá el Consejo de la Xunta y en el que la suntuosidad y el lujo alcanzan un grado extremo.
Esta dependencia, en la planta sótano de San Caetano, tendrá en su pared norte una cristalera que permitirá la entrada de luz natural y regalará a Touriño y sus consejeros vistas a un pequeño aunque coqueto jardín. Según el proyecto, el amplio ventanal costará 170.212 euros y la instalación y preparación del jardín, estanque y jardinería incluidos, sumarán a la factura 46.545.

Cristal especial
Pero para este ventanal «inteligente», obviamente, no se utiliza un cristal cualquiera. Para la Sala del Consejo, que sólo se utiliza los jueves, la Xunta instalará un panel acristalado de la firma DreamGlass, un exclusivo producto que gracias a la acción de un polímero se oscurece cuando se activa la corriente eléctrica. Según informa en su web esta compañía, sus cristales permiten «en su estado opaco, proyectar imágenes en alta definición». Una pantalla de plasma de alta resolución y considerables dimensiones no superaría los 2.000 euros, frente a los más de 170.000 que costará este sistema.

Es, eso sí, una alternativa a la tradicional persiana o cortina, ya que permitirá a los presentes hacer opaca esta cristalera presionando un botón, sin tener que afrontar el engorro de levantarse de las exclusivas sillas de diseño de 2.269 euros que amueblarán esta estancia, como reveló ayer ABC. A los 170.212 euros de esta pared acristalada hay que sumar otros 11.400 del cerramiento de carpintería, un «pequeño» detalle decorativo que superará los 180.000 euros, para una sala que, hay que recordar, se usará sólo una vez por semana.

El salto hacia el diseño más innovador también se dará en otros elementos de este área de la planta sótano del Pazo de San Caetano que se reforma. El proyecto incluye un gasto total en puertas de 25.400 euros, y como ocurría en el caso de las sillas, las hay de todos los gustos, calidades y precios.

Una pantalla de plasma de alta resolución y considerables dimensiones no superaría los 2.000 euros, frente a los más de 170.000 que costará este sistema.

La que da acceso a esta zona será una automática acristalada de dos hojas correderas, con un precio de 5.116 euros. El resto de puertas están construidas en cedro, y oscilan entre los 2.778 euros la unidad a los 813,66, dependiendo si son de hoja doble o simple, y si están insonorizadas.

Jardín con estanque
Las vistas de la Sala del Consejo son a un pequeño jardín interior en el Pazo de San Caetano. Lejos del clásico arriate con plantas, el proyecto sitúa aquí un estanque (no se especifica si con peces o sin ellos), que supondrá para el erario público poco menos de 25.000 euros. Se añaden los costes de jardinería (17.491) y de riego (4.124), por lo que este pequeño vergel sumará una factura de 46.545 euros, casi ocho millones de pesetas.

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