AGLI

Recortes de Prensa    Sábado 7 Febrero 2009

Las autonomías agravan la crisis
Antonio Pérez Henares Periodista Digital 7 Febrero 2009

Se está poniendo cada vez más el foco en la administración pública como una de las principales responsables no de la solución sino al contrario del agravamiento de la crisis. Mucho de habla de los ayuntamiento que no pagan sus deudas a las empresas y estas asfixiadas se ven obligadas a cerrar y a despedir gente. Ahora, todo un sarcasmo, sacan a concurso trabajos para dar empleo . Un empleo precario y hasta tramposo porque resulta que algunas de las obras son verdaderas estupideces cuando verdaderos insultos en esta época de necesidades. Las empresas que han cerrado o que son ahora ellas las morosas son , ademas otra cruel ironía, quienes ya no pueden entrar al reparto de ese pastel.

La reflexión se hace pues muy evidente. ¿No sería que los ayuntamientos pagaran lo que deben a las empresas y que estas no tuvieran que despedir trabajadores?. Si. Rotundamente si y ello es una demostración más de la improvisación y alocado parcheo con que el gobierno se enfrenta a la crisis.

Pero no todo es Gobierno ni este problema es exclusivo de los ayuntamientos. No se habla de otro de los principales, muy principales culpables. Las Autonomías morosas, con deudas impresionantes que hace, en ocasiones, tres años que no pagan a empresas tanto pequeñas, como medianas y también a las grandes. Son los verdaderos grandes morosos del país. Algunas, sin distinción de signos politicos, están endeudadas hasta el tuétano. Son el verdadero problema y lo van a ser cada vez más.

Según los ciudadanos vayan sabiendo y esas deudas vayan emergiendo vamos a ver la magnitud del autentico problema nacional que estos reinos de taifas, llenos de boato e ínfulas de virrey, han creado a España. Quienes lo han creado. Pero no se puede generalizar, por supuesto . Las hay que han intentado mantenerse en límites prudentes. Pero otras han disparado a mansalva con la “famosa pólvora del rey”. Y ahora son la gran rémora de una posible recuperación económica. Sus deudas son insostenibles por las empresas y van a conducir a muchas a la ruina y a miles de trabajadores al paro.

El 14 de febrero: la única y última oportunidad para la sociedad civil
Enrique de Diego elsemanaldigital 7 Febrero 2009

En la pasada legislatura se generó una falsa sociedad civil satelizada en torno al PP. Pese a las buenas intenciones y la nobleza de objetivos, fue un engaño. Es hora de cambiarlo.

La primera legislatura de Zapatero movilizó a la sociedad civil. Ahora es el momento de reconducir esa movilización.

La concentración de la Plataforma de las Clases Medias el 14 de febrero a las 12 horas en la Plaza de Colón de Madrid es la única y la última oportunidad para cambiar la deriva suicida de esta sociedad, que se tambalea sin recursos morales, y que ha entrado en una espiral de destrucción acelerada que puede llevarnos a la ruina generalizada (al hambre) y a la tiranía.

La única y la última oportunidad. Algunos amigos me indican que no diga esas cosas, que me dan aspecto de iluminado, pero en estos tiempos hay que ir con la verdad por delante, y estoy bastante acostumbrado a ello, no sé hacer otra cosa.

Pero ¿qué es la Plataforma de las Clases Medias? Poca cosa y mucha, al mismo tiempo. Un cauce para que la sociedad civil se manifieste, esa que se ha cercenado durante tres décadas, esa que dicen que no existe, esa a la que todos dan por muerta.

Y ¿por qué van a cambiar las cosas por una simple concentración? ¿No las hubo la pasada legislatura y muchas? En la pasada legislatura se generó una falsa sociedad civil satelizada respecto al PP y, a pesar de las buenas intenciones y de los objetivos nobles, fue un engaño.

Una concentración puede mostrar de manera evidente y contundente que la sociedad civil existe, que está dispuesta a luchar –porque plantearemos objetivos comunes en el voto, el ahorro y la fiscalidad- y ese es un dato nuevo que lo cambiará todo. Porque la crisis de modelo tiene solución regenerando el modelo, y no de otra forma, y lo podemos hacer porque el poder reside en nosotros, y tenemos esas armas del voto, el ahorro y la fiscalidad.

El 14 de febrero es un acto de soberanía, a concejo abierto, como es la mejor tradición de nuestra querida Patria. No hay que esperar a que nadie nos resuelva las cosas, no va a venir ningún caudillo, ningún político retirado ni en activo. La única esperanza cierta es la sociedad civil.

No hay ninguna otra salida, no hay soluciones dentro de un sistema agotado y en quiebra. No voy a perder demasiado tiempo en comentar iniciativas a la desesperada de los aledaños del sistema como la propuesta de un gobierno de concentración nacional. Me llama la atención la degradación de las mentes y la ignorancia supina de los supuestos líderes morales y mediáticos. Ese gobierno ya existe: los planes de incautación de fondos de los contribuyentes se aprobaron por unanimidad en el Congreso. Y ¿para qué serviría ese gobierno? ¿para sacar a los partidos de los presupuestos? ¿para que las fundaciones de los partidos se financien con sus donaciones? ¿para que los sindicatos dejen de chupar del vote? ¿al menos, para quitar el canon de la SGAE?

No hay más solución que la sociedad civil imponga su agenda regeneracionista, que los ciudadanos recuperen en plenitud su soberanía, y ese es el sentido de la concentración del 14 de febrero.

Un último mensaje para los desencantados. Nadie pierde nada por ir a la concentración y dedicarle un par de horas. Nada se pierde por probar si tengo razón o soy, en efecto, un iluminado.

Si la exhausta sociedad civil, si las expoliadas clases medias, al borde del abismo, reaccionan y se hacen visibles, entonces ha empezado el cambio, se inicia la senda de la solución.

En otro caso, vamos hacia el hambre y el totalitarismo, en medio de una abrumadora estupidez general.

No te quedes parado, acude el 14 de febrero a Colón.

Acordes de un último tango en París
Federico Quevedo El Confidencial 7 Febrero 2009

Si hoy hubiera elecciones generales, es más que probable que las ganara el Partido Popular. De hecho, las últimas encuestas del mes de enero a disposición de los cuarteles centrales del PP y del PSOE dicen exactamente eso, que el PP va por delante. Lo de menos es por cuanto, lo importante es la tendencia. En Ferraz tienen, además, una encuesta sobre Galicia que les ha puesto muy nerviosos, a pesar de que en Génova son conscientes de que la mayoría absoluta -38 escaños- es muy difícil de alcanzar en una comunidad en la que al menos dos de sus provincias -Lugo y Orense- son las más subsidiadas de España y en la que los medios de comunicación, la prensa regional sobre todo, viven de la propaganda oficial y, por lo tanto, cuando no están contra el PP, simplemente lo obvian. Nos lo contaba el pasado jueves a un reducido grupo de periodistas –tres mujeres, cinco hombres, anfitriones no incluidos; lo siento por las filtraciones pero hicieron mal la cuenta- el líder de este partido, Mariano Rajoy, durante un desayuno en el que, puedo asegurárselo a ustedes, lo último que se hizo por parte del líder del PP fue decir una sola palabra negativa de la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, para quien sin embargo tuvo expresiones de mucha cortesía.

A lo que voy es a que nos encontramos, seguramente, en uno de los momentos más delicados y graves vividos por nuestro país desde el final de la dictadura. Atravesamos una crisis muy profunda, no solo económica como ya he dicho otras veces, sino global. Nada funciona. La Justicia es un absoluto desastre y, por primera vez en la historia, los jueces amenazan con ponerse en huelga. En estos años no hemos avanzado nada en el desarrollo de nuestras infraestructuras y en cuanto una inclemencia climática nos sorprende el país se paraliza. La inseguridad ciudadana empieza a ser angustiosa y las nuevas formas de delincuencia han encontrado en nuestro país un campo abonado para el delito, por culpa de un código penal que necesita una reforma urgente. Las instituciones naufragan en un mar de incompetencia. La descentralización se ha convertido en una batalla campal por ver quien le saca más al Estado. Tenemos el peor sistema educativo de toda Europa y seguimos a la cola de los países más desarrollados. No pintamos nada en el mundo. Y encima la crisis está destrozando nuestro sistema productivo y acabando con lo único que nos hacía ser admirables para el resto de nuestros socios: una economía sana y competitiva que ya es solo un recuerdo. Con ese escenario, no puede sorprender que las encuestas empiecen a mostrar una tendencia favorable al cambio político.

Recorrer ese camino, el camino del cambio, en las actuales circunstancias es, por tanto, inevitable, aunque el PSOE encargue encuestas en sus medios afines que le den siete puntos de ventaja en voto directo –una encuesta, la de Demoscopia, que una vez cocinada por expertos también pone al PP por delante del PSOE-. Es cierto, sin embargo, que quizá esa distancia fuera mayor si el PP estuviera en una situación parecida a la que vivió antes de las elecciones del 96: la de un partido unido, cohesionado, sin trifulcas internas y con un líder al que por fin reconocían los medios después de haber ganado las europeas y las municipales anteriores a las generales de ese año. Pero el hecho incuestionable es que no lo está. Lo peor, fíjense, no es el espionaje o la truculenta historia de los dosieres. Lo peor es que desde que se perdieran las elecciones de marzo de 2008 son muchos -bueno, quizá no tantos- los que se han empeñado en convertir al PP en un paisaje demoledor de soledad, angustia, vacío y destrucción. Y todo por no querer aceptar que el PP debía adaptarse a una época de cambios y que las cosas no podían seguir siendo como lo habían sido hasta el momento. Lo que se vive desde entonces es un capítulo casi animal de brutalidad y acoso sin tregua, que inevitablemente traslada a la opinión pública la imagen de un partido dividido, casi roto… Y eso suele ser motivo de castigo por parte del electorado.

Mariano Rajoy estaba el otro día tranquilo. Y sereno. Pocos políticos he conocido con esa capacidad de descansar en la entereza y la sensatez, por no decir ninguno, mientras a su alrededor se dispara con artillería pesada. Pero es consciente de que el daño que esa imagen de desunión está haciendo a su partido puede llegar a ser irreparable, y quienes la fabrican y la exteriorizan algún día tendrán que dar cuenta de la responsabilidad que atesoran por ello. Lo que exige la situación del país es un esfuerzo de generosidad y de sentido común, pero en lugar de eso se insiste, sin caer en el desaliento, en la batalla y se anuncian nuevas acciones de conquista. Dudo, y mucho, de su éxito, y sin embargo es seguro que si no en las elecciones gallegas, sí en las Europeas, pero Rajoy acabará ofreciendo una pronta victoria electoral a su partido que acabe por calmar las turbulentas aguas de la conspiración mediática. Una conspiración que se alimenta de la nostalgia, del recuerdo de lo que pudo ser y no fue, que vive anclada en una generación que amenaza con desaparecer, atormentada por el paso del tiempo y su propia angustia vital y cuya única obsesión es, perdonen la expresión, follarse a quienes ahora encarnan la esperanza de cambio, aunque tengan que utilizar como lubricante la mantequilla de una obsesiva expresión matutina y radiofónica de rencor y resentimiento.

Los acordes de un último tango decadente y transgresor rompen el silencio de una sala de baile vetusta y casi abandonada de la mano de Dios, cuyas paredes echas jirones por la crisis son el recuerdo de un tiempo reciente de esplendor y belleza, pero también de excesos y descontrol. Él, viejo, angustiado, obsesivo, atemorizado, marcado por las arrugas de su propia inclemencia agarra su cintura en un postrero y desesperado intento de hacerla víctima de su violencia innata. Ella representa lo nuevo, la esperanza de que todo puede ser mejor de lo vivido hasta hora. Por eso estoy seguro de que, incluso en el caso remoto de que él tuviera éxito, esa esperanza de cambio está ya tan instalada en el PP que a los conspiradores les costaría su propia supervivencia. Pero no va a ocurrir. Éste es, sin duda, su último tango a ritmo de los sensuales acordes de Barbieri, antes de que despierten a un tiempo nuevo y distinto que conjure el desencanto que se ha instalado en el único partido que puede devolver a este país la fe en sí mismo.

La crisis y los nacionalismos
JOSÉ MARÍA CARRASCAL ABC  7 Febrero 2009

ALBRICIAS. Por primera vez, la bandera de España ondea en el Parlamento vasco. Por fin, una buena noticia. Es verdad que lo hacen por orden del Tribunal Supremo. Pero allá arriba venían oyendo a los tribunales como quien oye llover, recuerden los casos de Ibarretxe y Atutxa. Ahora, en cambio, han acatado sin rechistar la sentencia, incluso cuando se está prohibiendo a los partidos pro ETA.

¿Es que el nacionalismo vasco empieza a reconocer lo que tiene de español? Me temo que la dicha no llegue a tanto. Que sigan tan empecinados como siempre y tengamos que buscar la causa de tal rasgo de cordura en algo bastante más prosaico: la crisis económica. La crisis tiene, entre mil efectos dañinos, uno bueno: sosiega la política. Sobre todo, la inflada, la petulante, como es la política nacionalista.

Esta crisis baja de las nubes a los nacionalistas, y les planta con los pies en el suelo, obligándoles a ver las cosas tal cual son, no como ellos quieren verlas. Y lo primero que ven es que estamos peor de lo que pensábamos. De entrada, todos -bueno, casi todos- somos menos ricos de lo que creíamos. O sea, más pobres. Así, de golpe y porrazo, sin comerlo ni beberlo. Luego, apreciamos la triste realidad que nos rodea, en la que el que no se ha ido al paro, puede irse, habiendo casos muy tristes entre nuestras amistades. Algo que deprime el animo.

Por último, la desagradable sorpresa de que nuestra ideología política, que tanto nos gusta y de la que tanto presumimos, no sirve de nada para resolver este problema tan prosaico y tan urgente. Unan todo ello y tendrán la razón de que el ondear la bandera de España en la sede del Parlamento vasco haya causado tan poca conmoción. Lo verdaderamente importante, lo único hoy importante, allí y en todas partes, es poder seguir como estábamos, no descender a los infiernos de la crisis, gran disolvente de fantasmagorías.

Se descubre también a los demás. Tras una era en la que sólo existía el yo, yo, yo, nos damos cuenta de que los demás existen, de que los necesitamos para salvarnos, pues la salvación individual es un camelo, ya que si los demás no nos dan trabajo o no compran lo que vendemos nos vamos, con ellos, al cuerno. Todo un cambio del panorama.

En este punto del análisis, me sale al paso una idea tan temeraria como mágica: ¿por qué no aprovechar la crisis para comprender que, más allá de nuestras variedades, hay algo común a todos los españoles? ¿Por qué no retomar el proyecto de que nos necesitamos mutuamente y que juntos lograremos salir del pozo mejor que separados? Suena tan bien que sonrío sin querer.

Hasta que en la radio a mis espaldas suena el debate en la Comisión Investigadora de la Asamblea de Madrid, y se me hiela la sonrisa en los labios.

Basagoiti y Feijóo
Dos gallardones con piel de mayor oreja
Al PP le pasa hoy lo que a algunos matrimonios, que para que las cosas se puedan poner bien, primero se tienen que poner muy mal. Por eso, hace falta que Basagoiti, Feijóo y, ay de mí, Mayor Oreja pierdan las elecciones a las que este año se presentan.
Emilio Campmany Libertad Digital 7 Febrero 2009

Al gallardonismo marianista no le gusta ser entrevistado en al COPE. Cuando Polanco acusó al PP de Rajoy de añorar la Guerra Civil, la gallarda reacción en el partido fue precisamente la de negarse a ser entrevistados por los medios propiedad del fallecido magnate. Al poco, sin que el viejo tiburón se retractara en público, cobardemente acordó volver a dejarse entrevistar. Algo parecido tuvo que ocurrir cuando la COPE decidió criticar con vehemencia el giro protagonizado por Rajoy tras perder las elecciones de marzo. Si se fijan, por la emisora ya no pasan más que los viejos guardianes de las esencias, Aguirre, Mayor Oreja, Montoro y pocos más.

¿Pasan? Pasaban, deberíamos decir, porque esta semana que termina ha visto peregrinar a la emisora, no a uno, sino a dos gallardones con piel de mayor oreja. Naturalmente, hablo de los dos candidatos marianistas a las elecciones vascas y gallegas, los señores Basagoiti y Núñez Feijóo. Cuando el calendario electoral aprieta, el gallardonismo hace de tripas corazón y acude adónde haga falta a rebañar votos de esa derechona cavernícola y burrángana a la que desprecian, pero que necesitan cuando llega la primavera de las urnas. En la emisora, Basagoiti cantó las muchas virtudes que adornan la personalidad de María San Gil y Feijóo se hartó de hacerse cruces por las trabas que el Gobierno de Galicia pone a los padres que desean que sus hijos sean educados en castellano.

Fue lamentable el espectáculo de ver a estos dos camaleones disfrazarse de lo que nunca han sido para adular a esos electores de los que reniegan fingiendo tener los principios cuya traición es precisamente la que les ha permitido estar donde están. Y qué pena da ver en las encuestas cómo esa adulación va dando poco a poco alguna renta.

Ahora, por mucho que suba el PP en las encuestas, en el País Vasco no puede ocurrirle nada que realmente importe. Será con toda seguridad la tercera fuerza y no formará parte del Gobierno. Sin embargo, en Galicia, conforme Feijóo adquiere destreza en fingirse parte de esa derecha con principios de la que abomina, más se aproxima a la mayoría absoluta que necesita para gobernar. Pero los electores del PP deben recordar que su victoria, de producirse, no será la de sus principios, sino la del gallardonismo marianista.

Los progres que abarrotan los medios de comunicación quieren hacer creer al electorado del PP que la división que la derecha y el partido padecen es fruto de una fractura ideológica, en la que unos, los gallardonitas, son moderados y otros, donde está la mayoría de los oyentes de la COPE, son la derecha troglodita. No es así. Lo que les separa no es dónde se colocan ideológicamente, sino el valor que le dan a los principios. Unos piensan que son prescindibles cuando estorban para alcanzar el poder, y otros creen que nunca se puede renunciar a ellos, mucho menos con el espejismo de esperar que su sacrificio será el que traiga la victoria.

Al PP le pasa hoy lo que a algunos matrimonios, que para que las cosas se puedan poner bien, primero se tienen que poner muy mal. Por eso, hace falta que Basagoiti, Feijóo y, ay de mí, Mayor Oreja pierdan las elecciones a las que este año se presentan. Así de simple. Así de duro.

Chacón
Estado de la cuestión
En el Ministerio de Chacón se premia la obediencia ciega o la adscripción ideológica. Todo aquel militar profesionalmente independiente, religioso, español o conservador es relegado en la jerarquía militar.
GEES Libertad Digital 7 Febrero 2009

En el GEES, la decisión del Ministerio de Defensa de Chacón de reducir el número de tropas en el País Vasco no nos extraña. La decisión casa perfectamente con una de las características que definen su paso por el Ministerio: la desnacionalización de las Fuerzas Armadas. Éstas son sociológicamente uno de los elementos vertebradores de España, razón por la cual el nacionalismo vasco quiere su expulsión, y razón por la cual Chacón no tiene problema en hacerlo. No es, sin embargo, la única característica de Chacón como ministra. Podemos citar como mínimo las que siguen sobre su actividad.

* Maltrato económico. Los Presupuestos marcan las líneas de interés del Gobierno. En tiempos de crisis, el dúo Zapatero-Chacón ha metido la tijera a fondo en el Ministerio de Defensa. Somos uno de los únicos países de la OTAN que no aumenta su presupuesto y en algunas partidas, como la destinada a modernización, bajan un 20%. No hay ni un solo motivo para estar contentos con el dinero que el Gobierno destina a las Fuerzas Armadas, y más teniendo en cuenta que ha aumentado el gasto para fomentar valores y políticas absolutamente contrarias al ejército.

Mala gestión: No sólo hay menos presupuesto; está mal gestionado y administrado por Chacón. La partida de personal es altísima en relación a la partida para material; las partidas para logística y sostenimiento no pueden cubrir ni las nuevas necesidades técnicas ni las de las misiones internacionales. No hay modernización, no hay sostenimiento y la partida de I+D es casi inexistente. No es de extrañar en quien antes de llegar a la política nunca ha gestionado nada.

* Ignorancia estratégica: Cuando fue nombrada ministra, Chacón lo ignoraba todo en relación con la defensa. Ahora lo pagamos. En el caso de Afganistán, tuvo que ser el portavoz de la OTAN el que regañara en público a la ministra de Defensa. De igual forma, en repetidas ocasiones ha denunciado a los norteamericanos por unas muertes que cualquiera, incluidos nuestros soldados, podían causar. Tiene una visión ideológica de la guerra, alejada de lo real, justo lo contrario al realismo y profesionalidad que se le exige a un ministro de Defensa.

* Falta de transparencia y ocultación de la naturaleza y el carácter de las misiones en el exterior: Alérgico a la guerra, el Gobierno oculta el deterioro de la situación en Afganistán, así como las acciones en las que nuestras tropas se ven inmersas. En el caso de Kosovo, el Ejecutivo tiene nuestras tropas allí comprometidas en un limbo jurídico del que no da respuesta política o estratégica. En el caso de Líbano, aún esperamos explicaciones de la relación de nuestras tropas con Hezbolá. El Gobierno habla mucho de transparencia y del Parlamento, pero lo cierto es que en lo fundamental, ésta brilla por su ausencia.

* Ignorancia diplomática: Constantemente Chacón comete equivocaciones que constituyen desaires diplomáticos (caso de Estados Unidos en Afganistán o la equiparación de Israel y Hamás) con nuestros aliados. Su desconocimiento de las reglas diplomáticas hacen que hable cuando no debe y cuando lo hace en foros internacionales, dice o perogrulladas o se mete en líos.

* Utilización ideológica de las Fuerzas Armadas: Desde que Chacón está al frente del Ministerio, se ha acelerado la desmilitarización de las Fuerzas Armadas, la ideologización de la defensa y su inmersión en el postmodernismo radical del Gobierno de Zapatero. Su agenda es la del PSOE, no la del Ejército, y al circo montado con su maternidad se sumó el de los uniformes, los homosexuales y ahora la apología de los transexuales. Todo menos modernizar las FAS, mejorar sus capacidades o solucionar los problemas de nuestras tropas en el exterior.

* Sectarismo sobre profesionalidad: En el Ministerio de Chacón se premia la obediencia ciega o la adscripción ideológica. Todo aquel militar profesionalmente independiente, religioso, español o conservador es relegado en la jerarquía militar. Al mismo tiempo, la Ley de Carrera Militar heredada de Bono y Alonso ha tenido una contestación entre los oficiales inaudita. Cuando Chacón deje el Ministerio, la profesionalidad en las fuerzas Armadas habrá sufrido un duro golpe a manos de la politización y la servidumbre.

* Utilización de las Fuerzas Armadas para su propio lucimiento: Ignoramos si ya ha sido elegida por Zapatero para sucederle; lo que sí sabemos es que usa el Ministerio. Ha convertido los viajes en circos multimedia para su promoción. Ha realizado viajes perfectamente prescindibles y en otros el aparato propagandístico del que se ha hecho rodear ha convertido a nuestros militares en el exterior en atrezzo para su lucimiento. Llega, se deja fotografiar hablando con los mandos y se va con el recuerdo.

* Doble discurso: En relación con la defensa, Chacón mantiene un doble discurso, de FAS adentro y de FAS afuera. A veces, sus declaraciones van por caminos distintos a los de Zapatero, como en el caso de la estrategia de seguridad nacional, que ni depende de ella ni puede llevar a cabo sola. Sus palabras pueden satisfacer, sus hechos no. La defensa no es, ni de lejos, una las prioridades de Zapatero, por mucho que Chacón se ponga solemne y trace ambiciosos planes que luego se quedan en nada.

GEES, Grupo de Estudios Estratégicos.

La primera bandera española en el Parlamento vasco la llevó Yolanda Morín
Pedro Fernández Barbadillo Periodista Digital 7 Febrero 2009

Por fin ondea la bander anacional en el Parlamento vasco, de momento bajita y pequeña, para no asustar a las emakumes. La primera persona que llevó la bandera de todos al Parlamento fue Yolanda Morín. Tiene más mérito que los magistrados del Supremo de Madrid y los ministros de UCD, PSOE y PP.

El PNV ha decidido cumplir una ley, la que exije que la bandera nacional ondee en los edificios de las administraciones, casi 30 años después de la aprobación de ésta y sólo mediante una sentencia del Tribunal Supremo. Una muestra de la blandenguería del régimen actual y de los gobernantes de la UCD, el PSOE y el PP ante los separatismos. Incluso los reyes de Expaña han aceptado visitar varias veces el País Vasco sin reclamar que se les recibiera con la bandera y el himno nacionales, como se hace en Murcia o en Zamora.

En estos momentos de asombro por lo obvio, quiero recordar que la primera bandera nacional que entró en el Parlamento vasco fue la llevada por la bilbaína Yolanda Morín, de la Plataforma España y Libertad. Aquí podéis ver el vídeo.

¿Por qué los particulares tenemos que hacer lo que los funcionarios -abogados del Estado, inspectores, policías, jueces, militares, ministros- no quieren hacer?

CODA: Íñigo Urkullu, que tiene en común con Rodríguez que ha vivido siempre de su partido, o sea de nosotros, dijo ayer que no se sentía español y que él retiraría la bandera nacional. El mismo día, el consejo de ministros aprobó las subvenciones para los partidos políticos con representación parlamentaria: al PNV le tocaron casi 1,2 millones de euros. ¿Por qué un tipo que no se siente español cobra de los Presupuestos Generales del Estado Español?

¡¡ABOLICIÓN DE LAS AUTONOMÍAS, YA!!

Familia Uria
Dolor e insensibilidad nacionalista
¿De qué "van a liberar a Euskal Herria" los terroristas? De lo único que urge librar a los sufridos ciudadanos en el País Vasco es de la opresión mortal y la violencia que ETA y su entorno incivil han ejercido sobre ellos durante cuatro largas décadas.
Clemente Polo Libertad Digital 7 Febrero 2009

El pasado 23 de diciembre la familia Uria publicó un comunicado al mismo tiempo conmovedor e inquietante. Los medios de comunicación recogieron algunos extractos del texto donde los familiares más próximos a Inaxio –la última víctima de ETA asesinada el pasado 3 de diciembre cuando se dirigía a jugar su habitual partida de cartas– constataban el profundo dolor causado por la ausencia de su ser querido y denunciaban la cobardía de todos aquellos conciudadanos suyos que, como el alcalde y los concejales de ANV en Azpeitia, han sido incapaces, no ya de condenar el nuevo crimen de la banda terrorista, sino hasta de unirse silenciosamente al duelo de los familiares. En estos momentos de dolor intenso ante la pérdida irreparable de Inaxio, quiero transmitir a sus familiares todo el cariño y la solidaridad que podemos ofrecer las personas de buena voluntad con la palabra.

Dicho esto, me gustaría aprovechar el tristísimo suceso para reflexionar acerca de la confusión y hasta degradación moral que el terror y el miedo a los terroristas y su entorno incivil ha ido destilando en las conciencias individuales de muchos ciudadanos vascos y que, con frecuencia, se manifiesta en la aceptación casi inconsciente de los puntos de vista de los verdugos y de la indiferencia ante las víctimas. Y es que el comunicado de la familia Uria incluye, desde el título, algunos adjetivos y mensajes francamente inquietantes para todas aquellas personas a las que todavía nos conmueve el dolor ajeno, con independencia de la identidad de quien lo padece y el lugar donde se produce, y que condenamos todos los crímenes sin paliativos ni necesidad de averiguar primero el pasaporte, la profesión, la religión, la afinidad política, los apellidos o el Rh de las víctimas.

Como decía, la intoxicación nacionalista aparece ya implícita en el mismo título del mensaje de "dolor y agradecimiento", dirigido exclusivamente "a la sociedad vasca", sin hacer mención alguna al resto de seres humanos –aragoneses, libaneses, mexicanos, chinos, paraguayos, murcianos, estadounidenses, etc.– que no pertenecemos a ese estrecho segmento de la Humanidad, la sociedad vasca, pero que nos sentimos igualmente consternados al recibir la noticia del asesinato de Inaxio. Un asesinato perpetrado, por cierto, por varios terroristas vascos, con apoyo logístico de algunos ciudadanos vascos, posiblemente vecinos de la víctima, y ante el silencio cómplice de la mayoría de los ciudadanos vascos de Azpeitia, Mondragón y tantos otros municipios donde sus votantes apoyaron las listas electorales de ANV en las últimas elecciones municipales el 27 de mayo de 2007 y, antes, las listas de otras formaciones de similar calaña (Herri Batusana, Euskal Herritarrok, Batasuna, PCTV, etc.) que han impedido el libre ejercicio de derechos fundamentales de expresión y asociación en el País Vasco desde al menos 1978, sin que ello preocupara excesivamente al Gobierno vasco, compartido durante bastantes años por nacionalistas y socialistas. ¿Dónde está, me pregunto, "la inmensa mayoría de los vascos" que "siente y piensa como nosotros" a la que se dirige la familia Uria? Quizás en las montañas de Montana o, quizás más cerca, en Aragón, Madrid o Cantabria. Desde luego, no en Azpeitia.

Más adelante, el comunicado pasa a elogiar la figura de Inaxio al que se presenta como una "buena persona (...) hombre normal, humilde y trabajador" que además "amaba Euskal Herria" y "se sentía vasco y nacionalista y así nos lo manifestaba". Leyendo estas frases uno no puede sino sentir un profundo desasosiego pues dan a entender que, si el Sr. Uria no hubiera amado a Euskal Herria –la denominación habitual, no lo olvidemos, utilizada por sus asesinos para referirse a el País Vasco–, o no se hubiera manifestado como nacionalista, su asesinato habría resultado más comprensible para aquellos que aman Euskal Herria: los nacionalistas y los terroristas. ¿Cómo interpretar si no la afirmación de que "no podemos entender cuál fue para los terroristas el mal que pudo haber hecho nuestro padre"? Una frase que deja abierta la posibilidad de que, cuando la víctima no es nacionalista o no lo manifiesta, pudiera existir "un mal" que permite "entender" el comportamiento de los asesinos

¡Qué suerte de pensamientos y recuerdos, me pregunto, se habrán despertado al leer este comunicado en la mente de los familiares de los ecuatorianos Carlos Alonso Palate y Diego Armando Estacio, muertos mientras dormitaban en el aparcamiento de la T4 en Barajas, de los guardias civiles Raúl Centeno Bayón y Fernando Trapero Blázquez, asesinados en el aparcamiento de un bar en Capbreton, del trabajador y ex-concejal Isaías Carrasco, asesinado al salir de su domicilio con su hija en la vecina ciudad de Mondragón. Así podríamos seguir enumerando la interminable procesión de familiares que han quedado huérfanos a causa de los asesinatos consumados por los terroristas durante los últimos 40 años! ¡Qué mal pudieron haber cometido los desdichados para merecer ser asesinados! Es verdad que más adelante los familiares exigen que "la muerte de Inaxio sea la última", pero ahí queda plantada la idea terrorífica de que la brutalidad terrorista resulta más incomprensible cuando alcanza a quienes aman a Euskal Herria. O como con su rudeza habitual lo expresó, en frase digna de inscribirse en los anales de la ignominia, el Lehendakari Ibarretxe: "han matado a uno de los nuestros".

La confusión moral reaparece de nuevo en el texto cuando los familiares de Inaxio, tras acusar a ETA de hipocresía al decir que lucha "en contra de las imposiciones" mientras impone "una muerte que no tiene vuelta atrás", acaban preguntando a los terroristas si "es así como van a liberar a Euskal Herria". Nada en estas palabras cuestiona la justificación que ETA ha empleado desde sus inicios para dar cobertura política a sus terribles crímenes contra la Humanidad: la liberación de Euskal Herria. ¿De qué, pregunto, "van a liberar a Euskal Herria" los terroristas? De lo único que urge librar a los sufridos ciudadanos en el País Vasco es de la opresión mortal y la violencia que ETA y su entorno incivil han ejercido sobre ellos durante cuatro largas décadas, las mismas que ahora han golpeado brutalmente a la familia Uria en sus propias carnes y ha despertado sus conciencias. ¡Ojalá que a partir de ahora los vascos nacionalistas no acudan a jugar su partida el día que ETA vuelva a matar, sea quién sea la víctima!

No ayuda precisamente a lograr ese objetivo contraponer, como se hace en el comunicado, el terror de la banda con la "cruel represión fascista" de la que fue víctima el sufrido "pueblo vasco", como si esa represión no la hubieran padecido muchos otros ciudadanos en otros lugares de España. Tampoco basta con invocar la buena voluntad para "que cada uno deje sus intereses particulares a un lado y nos unamos todos (...) para que todos podamos vivir en libertad", pues ni los terroristas ni sus cómplices inciviles tienen interés alguno en que los demás vivan en libertad. ¡Ojalá que al menos ese deseo de que "todos podamos vivir en libertad" abarque también a partir de ahora en el País Vasco y en el resto de España a todos aquellos ciudadanos que no comparten los objetivos independentistas de los nacionalistas y de ETA!

Clemente Polo es catedrático de Fundamentos del Análisis Económico en la Universidad Autónoma de Barcelona

El lujo secreto de Touriño
EDURNE URIARTE ABC 7 Febrero 2009

Si Emilio Pérez Touriño tuviera tan sólo la cuarta parte del desparpajo y de las dotes escénicas de su colega Rubalcaba, no negaría yo que su grotesca estratagema de la seguridad para ocultar los detalles de sus dispendios millonarios pudiera colar de nuevo. Porque si bien es verdad que los políticos nos toman a veces por idiotas, también lo es que otras tantas veces nos comportamos los ciudadanos como tales, como perfectos idiotas. Y aceptamos pulpo como animal de compañía.

Baste recordar que la excusa de la seguridad ya fue usada con éxito por Rubalcaba para justificar la casa gratis total de Mesquida en un complejo de la Guardia Civil. Y coló, bien que coló. Ahí sigue Mesquida, disfrutando de la infinita generosidad de los contribuyentes españoles, ahorrándose un pastón de alquiler al mes en el centro de Madrid y usurpando una casa a los correspondientes miembros de la Guardia Civil. Bajo la ridícula explicación de que él y sólo él entre los ex-altos cargos de Interior de España necesita una casa dentro de un complejo policial para garantizar su seguridad. Y sale más barato, además, remató Rubalcaba, exultante con su propia representación.

Sin que Touriño tuviera necesidad de abrir la boca, eso no es lo suyo, como comprobó el periodista de ABC en la rueda de prensa de Santiago, sus compañeros del Partido Socialista ya colaron el coche de los 480.000 euros. Por seguridad, como la casa-chollo de Mesquida. Por seguridad, el presidente de una región española necesita un blindaje más caro que Obama, el hombre más poderoso y quizá más amenazado del mundo. Y de nuevo aceptamos pulpo como animal de compañía.
Y por seguridad, atacan de nuevo desde la mansión presidencial gallega, no se pueden dar detalles de los arreglos millonarios de las dependencias de Touriño. No vaya a ser que quieran hacer un reportaje los del Arquitectural Digest y comiencen a acosarle los decoradores de medio mundo con otras propuestas dignas de su exquisito gusto. Los lujos de Touriño son Top Secret. Por seguridad, compréndalo, y acepten de nuevo al pulpo como animal de compañía, que ya están acostumbrados.

¿Alguien temía a la extrema derecha? De tanto decir que estaba aquí la han creado en su propio campo
Extremistas transversales
José María MARCO La Razón 7 Febrero 2009

En Barcelona han sido atacadas dos sinagogas, se ha organizado una contramanifestación para intimidar a quienes pedían libertad en Cuba, se ha exhibido una pistola en otra manifestación a favor del grupo terrorista Hamas y, entre otras lindezas como los homenajes a antiguos terroristas, se ha llegado a boicotear un partido de baloncesto en el que jugaba el Maccabi de Tel Aviv. Todo ello con la consiguiente degradación de la imagen de la ciudad, de Cataluña y de España. Barcelona, como otras veces en su historia, reúne condiciones especiales que favorecen brotes de fanatismo.

Pero no es el único ejemplo de lo que empieza a ser una tendencia general. En Madrid otra manifestación a favor de Hamas (una organización terrorista que legalizó en diciembre la amputación y la crucifixión en aplicación de la sharia) acabó con el apedreamiento de la embajada de Israel. Esto a su vez desencadenó la reacción de los vecinos del edificio, que empapelaron la fachada para indicar a futuros manifestantes en qué piso está la legación. No ha habido otra ciudad en el mundo democrático donde se haya celebrado, como en Madrid, una manifestación bastante concurrida a favor del comunismo cubano.

En Asturias se ataca un monumento a los españoles que sufrieron en el campo nazi de Mauthausen... Hay en todo esto una deriva hacia formas de violencia algo más que simbólicas. En los últimos años se ha argumentado cualquier cosa con tal de identificar al adversario político, que es el PP, con la extrema derecha. Ahora se empiezan a cosechar los resultados de esta política. En un escenario de crisis económica grave, tal vez sería de esperar que surgieran organizaciones y propuestas de esa índole.

Lo que parece estar produciéndose es una movilización que bajo pancartas y eslóganes de extrema izquierda recupera lo que hasta ahora se atribuía a la derecha extrema: antisemitismo, intolerancia, hipernacionalismo, proteccionismo, también, y demagogia populista. ¿Alguien temía a la extrema derecha? De tanto decir que estaba aquí la han creado en su propio campo. Son, como se dicen en pedagogía, extremistas transversales.

EL PP SÓLO ESTARÁ EN LA DE SANTIAGO
La defensa del bilingüismo sale a la calle en Cataluña y Galicia
Este fin de semana hay convocadas dos manifestaciones en defensa de la libertad lingüística. La primera será el sábado en Barcelona, convocada por Ciudadanos. El PP no irá. El domingo será en Santiago, convocada por Galicia Bilingüe. El PP sí estará.
R. Vilas Libertad Digital 7 Febrero 2009

Dice la actual dirección del PP que le conviene que coincidan las elecciones vascas y gallegas porque son el único partido que defiende lo mismo en toda España. No se explica entonces lo que va a suceder este fin de semana, salvo que en esta transformación post-Valencia del partido hayan llegado a asumir que Cataluña no es España.

Son dos manifestaciones con una finalidad idéntica: la defensa del bilingüismo, de la libertad de los ciudadanos para elegir. Una, el sábado, en Barcelona, convocada por Ciudadanos y otra, el domingo, en Santiago de Compostela, de Galicia Bilingüe. Sánchez Camacho no respalda la primera, y Núñez Feijóo apoya con inusitado entusiasmo la segunda.

Es más, según informa La Voz de Barcelona, Sánchez Camacho ha contraprogramado un acto a la misma hora de la manifestación para presentar la misma campaña que ya ha presentado este mismo viernes. Según el diario digital, el PP intenta evitar que alguna cara conocida del partido asista a la concentración de Ciudadanos.

Albert Rivera, presidente de Ciudadanos, explicaba este jueves ante las cámaras de LDTV que "es un poco surrealista, quizá, convocar manifestaciones para que un presidente autonómico cumpla la ley y las sentencias, pero es lo que sucede en España y por tanto nos vemos obligados a hacerlo". Recuerda, además, que "Ciudadanos ha pedido una reunión incluso como grupo parlamentario con Montilla, ha sido negada, absolutamente silenciada, hemos pedido explicaciones en el Parlamento sobre esa sentencia que obliga, cómo es sabido, a que la enseñanza sea bilingüe en Cataluña, que se puede escoger entre castellano y catalán, y eso se está absolutamente incumpliendo cada día en Cataluña, el responsable es Montilla y por tanto Ciudadanos le quiere pedir a Montilla que o cumple o dimite ese es el lema de la manifestación". La concentración será el sábado a las 12 del mediodía en la Plaza de San Jaime.

El manifiesto lo leerá el periodista y escritor Juan Carlos Girauta, bien conocido por los lectores de Libertad Digital, que cómo destaca Rivera es "una persona que ha luchado por las libertades en Cataluña y en España, con su actividad periodística y escribiendo". El líder de Ciudadanos, que también estará el domingo en Sanitago, añade que "queremos que sea un día festivo, pero sobretodo de condena de esa actitud de un presidente socialista que niega, a pesar de llamarse José Montilla y de precisamente estar haciendo clases de catalán, a los catalanes a poder escoger la lengua de sus hijos".

Ante la inexplicable ausencia del PP, vistos los motivos de la concentración, Rivera consideró que "el PP lleva una trayectoria bastante movida en los últimos meses y eso afectando también a su política en Cataluña, ni Alicia Sánchez Camacho, ni su nueva portavoz Dolors Monserrat se han caracterizado por apoyar el bilingüismo ni este sentencia", mientras que "Ciudadanos ha presentando iniciativas parlamentarias, ha preguntado a Montilla en la sesión de control y ahora convocamos esta concentración".

Galicia Bilingüe, por su parte, destaca en un comunicado las numerosas adhesiones recibidas, entre las que figuran las de varias asociaciones con demandas similares a las de Galicia Bilingüe, como Convivencia Cívica Catalana, Asociación por la Tolerancia (Cataluña), Círculo Balear, Plataforma para la Libertad de Elección Lingüística (País Vasco) y Plataforma Valenciana por la Libertad Lingüística. Entre los partidos políticos están el Partido Popular de Galicia, Unión Progreso y Democracia, Ciudadanos, Unificación Comunista de España y Centro Democrático Liberal de Galicia.

Han expresado su respaldo a la manifestación y al ideario de Galicia Bilingüe personas relevantes de la sociedad gallega como el abogado vigués y ex ministro de Educación José Manuel Otero Novas, la novelista y periodista lucense Marta Rivera de la Cruz, el actor Manuel Manquiña o la catedrática de Ética en la Universidad de Santiago. Esperanza Guisán, entre otros. Estarán presentes en la marcha relevantes cargos políticos del PPdG así como Rosa Díez, diputada y líder de UPyD y Albert Rivera, presidente de Ciudadanos-Partido de la Ciudadanía.

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Antidemocracia en Sevilla
Francisco Rubiales Periodista Digital 7 Febrero 2009

Tras los escándalos causados por el despilfarro reiterado del presidente de la Xunta de Galicia al adquirir con dinero público, en tiempos de crisis y de austeridad obligada, uno de los coches más caros del mundo (480.000 euros), y gastar otros cientos de miles de euros en lujosas mesas, sillas, audifonía y suelo para sus despachos oficiales, conocemos otra barbaridad antidemocrática, esta vez ocurrida en Sevilla, hiriente para la ciudadanía de una ciudad asolada por el desempleo y la pobreza, donde la afluencia a los comedores de caridad es ya un fenómeno sobrecogedor y penoso.

Izquierda Unida, socio del PSOE en el Ayuntamiento de Sevilla, ha desviado casi un millón de euros para financiar proyectos políticos en tiranías amigas como Cuba y Nicaragua, a pesar del informe en contra del interventor municipal. Se trata de una nueva actuación antidemocrática del ayuntamiento de una ciudad como Sevilla, azotada por el desempleo y la pobreza, donde las colas en los comedores de Cáritas constituyen ya un fenómeno urbano triste y penoso.

Muchos sevillanos se sintieron indignados al conocer por la prensa la injusta, partidista y sectaria actuación de su Ayuntamiento, denunciada por la oposición del Partido Popular. El responsable de esa barbaridad política más que su autor natural, el comunista Antonio Rodrigo Torrijos, primer teniente de Alcalde y líder de IU en el Consistorio, es el propio alcalde socialista Alfredo Sánchez Monteseirín, por ser la autoridad máxima municipal y por haber permitido esa actuación, contraria a la opinión pública y a los intereses de los sevillanos.

Los euros "liberados" para amiguetes de ultramar han sido 838.526 y se han destinado a financiar proyectos de la tiranía castrista, de las juventudes comunistas de Colombia y del Partido Sandinista de Nicaragua.

Nada tenemos que objetar a la política de cooperación internacional, pero si objetamos y nos indignamos cuando esa política se diseña con criterios partidistas y sectarios y cuando se destinan fondos al exterior mientras hay decenas de miles de ciudadanos de Sevilla que están perdiendo sus viviendas por falta de pago y que sólo comen porque son acogidos en los comedores de la Iglesia Católica.

La Fiscalía debería actuar de oficio y acusar de "malversación" a los responsables de esa burda política. La acusación se sostiene fácilmente si se tiene en cuenta que ese gasto no es necesario, ni urgente y en que las decisiones políticas adoptadas no sólo son sectarias y arbitrarias sino que marginan a los ciudadanos necesitados de la propia ciudad de Sevilla, que son los que aportan ese dinero con sus impuestos.

Pero, en realidad, la degradación de la política española permite pensar que no ocurrirá nada y que este nuevo abuso de poder, una vez más, quedará impune.

Voto en Blanco
 

La Xunta aumentó en dos millones de euros el gasto en asesores durante esta legislatura
El PP cuestiona a Touriño como candidato
La portavoz del PP en el Congreso, Soraya Sáenz de Santamaría, afirmó que si ella fuera Emilio Pérez Touriño, «me pensaría muy mucho» seguir optando a la reeleción en las próximas autonómicas, después «de todo lo que se ha gastado en productos de lujo». «Es vergonzoso», proclamó. El líder de los populares gallegos, Alberto Núñez Feijóo, pidió en Onda Cero el cese del consejero de la Presidencia responsable de las obras, José Luis Méndez Romeu, y de no producirse, secundó a Sáenz de Santamaría y cuestionó la capacidad de Pérez Touriño para ser candidato a la Xunta.
Por su parte, en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros y preguntada por esta cuestión, la vicepresidenta María Teresa Fernández de la Vega se limitó a repetir la línea oficial, según la cual «tanto el Gobierno de España como el Gobierno de la Xunta han adoptado medidas para luchar contra la crisis, para apoyar a las familias y medidas de austeridad». Sin más.
JOSE LUIS JIMÉNEZ | SANTIAGO ABC

«La acción de mi gobierno ha estado presidida por la transparencia, la austeridad y el rigor», ha proclamado solemnemente Emilio Pérez Touriño esta semana para intentar justificar el escándalo del gasto de cuatro millones de euros en la reforma de tres salas de reuniones en la sede oficial de la Xunta de Galicia.
Una vez más, el argumentario prefabricado del mandatario gallego tropieza con una realidad bien diferente: su gobierno arrastra severas denuncias de opacidad en su gestión, los escándalos por despilfarro se amontonan y su afirmación de que el Parlamento gallego fiscaliza la acción de su gobierno es meramente eufemística.
TRANSPARENCIA
Leyes de cara a la galería e incumplidas
Cuando alcanzó la Presidencia de la Xunta, Touriño se erigió como el garante de «un nuevo modo de hacer política», lejos del clientelismo atribuido a la etapa de Fraga. Las leyes de Transparencia, Subvenciones y Publicidad Institucional se anunciaron para garantizar los «bolsillos de cristal» de la administración. Cuatro años después, el último de los textos no se ha aprobado -lo que está permitiendo un despliegue propagandístico en precampaña de enormes dimensiones-, y el primero, el emblema del bipartito, se incumple incluso por la propia Presidencia.
La Ley de Transparencia obligaba a la Xunta a recoger en su página web nominalmente «las retribuciones públicas» de, entre otros, «el personal eventual que ejerza funciones de carácter no permanente, expresamente calificadas de confianza y asesoramiento especial», tanto en los gabinetes del presidente como en los del resto de consejeros.
En la web oficial de la Xunta, en el página del presidente, se incluye un documento en formato pdf en el que se cita a doce personas dentro del apartado de «personal de gabinete». La suma de sus retribuciones brutas en 2008 ascendió a 615.273 euros. Sin embargo, en los Presupuestos autonómicos para este año, en el que se mantienen los gastos de este tipo de 2008, la partida para asesores asciende a 2,4 millones de euros, un desfase sin justificar de 1,8 millones.
AUSTERIDAD
Más gasto en asesores y gusto por el lujo
Las políticas de austeridad son una asignatura pendiente del gobierno de Touriño. Ha aumentadò a lo largo de esta legislatura en cerca de dos millones de euros el gasto en altos cargos y personal eventual de gabinete, pasando de 18,3 millones de euros en 2006 a los casi 20,2 millones recogidos en los Presupuestos de este 2009.
El aumento en el gasto ha sido una constante en el gobierno de Pérez Touriño a lo largo de todas las Cuentas públicas que ha tenido que confeccionar. De 2006 a 2007 pasó de 18,3 millones a 18,7, rozando los 20,1 en 2008 y con una previsión próxima a los 20,2 este año. A eso se suma los ya conocidos casos de su cuarto blindado, o las reformas millonarias en la sede de la Xunta.

RIGOR
De espaldas al control parlamentario
El Parlamento, institución que el dirigente socialista aseguró que se convertiría en «el centro de la vida política», ha pasado a ser un elemento decorativo. La pinza PSOE-BNG en la Cámara ha obstaculizado cualquier intento de la oposición de investigar los distintos escándalos que han salpicado de lleno al gobierno, pese a que Touriño dijo el jueves que «no hay restricciones» con la labor del Legislativo autonómico.
Touriño ha aumentado a lo largo de esta legislatura en cerca de dos millones de euros el gasto en altos cargos y personal eventual de gabinete, pasando de 18,3 millones de euros en 2006 a los casi 20,2 millones recogidos en los Presupuestos de este 2009.
En primer lugar, socialistas y nacionalistas impidieron una comisión de investigación en la adjudicación de una autovía, que la Xunta modificó en el último momento en beneficio de Sacyr, argumentando «motivos de seguridad», y pagando 30 millones de euros más de la cantidad inicial.
Meses después, cerraron en falso otro órgano que investigaba el uso de fondos públicos en la contratación de una agente electoral del PSOE, que implicaba directamente a dos consejeros y un alto cargo del gobierno. Ambos asuntos, esquinados por el bipartito en el Parlamento, sí encontraron respuesta en los tribunales, que han abierto sendas diligencias.
Más gráfico si cabe es el desprecio evidenciado con la negativa del gobierno de enviar la documentación de la compra del cuarto blindado de Touriño por 480.000 euros o las reformas de su despacho y áreas anexas -2,2 millones de pesetas-. Aduciendo el carácter «secreto por motivos de seguridad» de ambos procedimientos, la Xunta da cerrojazo a que se conozcan más detalles.

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