AGLI

Recortes de Prensa    Viernes 20 Febrero 2009

La náusea
Lázaro Conde Monge Minuto Digital 20 Febrero 2009

Miré los muros de la patria mía…Francisco de Quevedo y Villegas

La evolución de la política española a partir de la inesperada victoria electoral del Partido Socialista en las elecciones generales celebradas el 14 de marzo del año 2004, ha alcanzado tal grado de deterioro que no es posible negar la evidencia. A estas alturas todo ciudadano de cualquier sexo, edad y condición, con derecho al voto, conoce de sobra el destacado protagonismo de quien ha sumido a España en el caos, por su incosciencia, su irresponsabilidad y su habitual capacidad de mentir.

La palabra mentiroso tiene en el Diccionario Español de sinónimos y antónimos, nada menos que 39 significados equivalentes, que comenzando alfabéticamente con los de artificiero y bolero, finalizan con los de trápala, trolero y volantón. Una simple ojeada al citado Diccionario permite, incluso al más fanático de sus seguidores, comprobar hasta que punto todos y cada uno de esos sinónimos se le pueden aplicar, con absoluta justeza al actual Presidente del Gobierno de España.

La náusea es preludio del vómito, cuando la acumulación de sensaciones repugnantes de cualquier origen rebasa la capacidad de contención estomacal. Como no podía ser de otro modo, esto ocurre también cuando el ejercicio del poder político se sustenta en la falsedad y la mentira. Ciertamente la situación actual de España provoca la náusea.

La denuncia del palpable deterioro de esta situación es obligada, ante la siniestra realidad a la que ha conducido a la nación, la gestión del peor Gobierno de España desde la entrada en vigor de la Constitución de 1978. La conjunción de libertad y verdad en todos los ámbitos, es condición imprescindible de toda auténtica democracia y la garantía del Estado de Derecho exige la indispensable separación de los poderes Legislativo, Ejecutivo y Judicial, actualmente escandalosamente vulnerada.

La referencia inicial al 14 de marzo de 2004 es obligada. En más de cuatro años de mandato del actual Presidente del Gobierno, España se está viendo abocada a un lento pero implacable cambio de régimen político que se vértebra en torno a tres ejes entrelazados. El primero y principal, la liquidación de facto del modelo constitucional de 1978 por la vía encubierta de unas reformas estatutarias, que han debilitando palpablemente los lazos comunes, escrupulosamente mantenidos por la totalidad de los Gobiernos precedentes que, fieles al consenso en asuntos de Estado, hicieron posible el desarrollo de la Constitución justamente denominada de la concordia nacional.

En segundo lugar, la absoluta falta de definición de una política tendente a erradicar definitivamente la terrible lacra del terrorismo, sin la menor concesión a sus criminales ejecutores, hasta su total y definitiva derrota.

Finalmente la exclusión del principal partido de la oposición, mediante un pacto granítico entre las fuerzas de izquierda y las nacionalistas de cualquier signo, para eliminar antidemocráticamente su posible aportación parlamentaria.

A todo cuanto antecede cabe añadir la evaluación objetiva de la nefasta gestión de un Gobierno desnortado, caracterizado por la incompetencia de sus componentes que afecta por igual a hombres y mujeres. Baste dejar constancia de algunas actuaciones llamativas que afectan por igual a ministros y a ministras.

Comencemos por los hombres. Con simples pinceladas. Sin ahondar en la ignominia, la falacia y el daño a la democracia que caracteriza su nefasta gestión. Sin duda por su fanatismo, desvergüenza y descaro, se sitúa a la cabeza el ministro del Interior, que es el mismo que, como portavoz del socialismo obrero, justificaba en su día el terrorismo de Estado y durante las jornadas del 12 y 13 de marzo del año 2004, previas a las elecciones generales del día 14, traspasó todos los límites, con la finalidad de obtener réditos políticos de la matanza del 11, exigiendo en aquellos momentos de desconcierto y tremenda zozobra de todos los españoles, el conocimiento de la verdad, insinuando sin rubor que España no se merecía un Gobierno que mintiera. Cuando lo consideró oportuno dio un trato especial a un miserable terrorista condenado por el asesinato de 25 víctimas inocentes, permitiéndole compartir su lecho carcelario con la ciudadana que contribuyó a su recuperación y posterior fuga, tras sobrevivir a una huelga de hambre cuyo previsible fatal desenlace preocupaba hondamente al señor ministro.

Dejemos a juicio del posible lector la valoración de un personaje tan falso, trapacero y antidemócrata como el ministro de Justicia, hermanado ideológica y formalmente con la habitual compañía, no sólo en jornadas dedicadas a la caza mayor, de un juez sectario obscenamente afiliado al progresismo de izquierdas. De momento es conveniente señalar la contribución de ambos a la definitiva liquidación del Estado de Derecho con la complacencia del poder Ejecutivo en tanto no se pronuncie el poder judicial,

El progresismo de izquierdas destaca de forma especial en el ministro de Asuntos Exteriores, en su fluida relación con los regímenes totalitarios caracterizados por el color rojo, que les identifica simbólicamente con su Presidente.

Entre las mujeres, la ministra de Fomento, ocupa por méritos propios lugar destacado por su incompetencia y sectarismo. Inconcebiblemente avalada por el Presidente del Gobierno, a su repudio por parte de la inmensa mayoría, se añade el oficial del Senado.

Mención especial merece el provocativo nombramiento como ministra de Defensa, de una mujer íntimamente ligada al socialismo catalán, sin el menor conocimiento de la Institución militar. Tal vez ignore que la principal característica de la totalidad de los militares españoles, es la lealtad que conlleva su incondicional entrega al servicio de su Patria y su orgullo y compenetración con la misión que les encomienda el artículo 8 de la Constitución. La provocación del nombramiento de tal ministra, tiene su origen en su llamativa presencia, siendo vicepresidenta del Congreso de los Diputados, en la celebración el 11 de Septiembre del año 2006, de la Fiesta Nacional de Cataluña en la que se defendió la actuación de un miserable cómico, apellidado Rubianes, que días antes había manifestado su odio a España, profiriendo contra ella intolerables insultos.

Sorprende por su desvergüenza, el alarde antidemocrático de la ministra de Educación y Cultura, al dar a conocer una resolución del Consejo General del Poder Judicial sobre la polémica, por sectaria, asignatura titulada Educación para la Ciudadanía, con dos días de antelación a su reunión para debatir las numerosas propuestas en su contra.

Admitido el carácter universal de la crisis por la que atraviesan todas las economías nacionales, es preciso reconocer que sustancialmente esta crisis, es mucho más profunda en España por la conjunción de la economía con acusadas carencias estructurales.

Especulaciones al margen, puesto que en democracia es el pueblo quien en última instancia otorga sus preferencias a los responsables políticos, se impone una vez más la reflexión a la hora de valorar el giro copernicano experimentado por la política española como consecuencia del triunfo electoral del socialismo en las elecciones celebradas el 14 de marzo de 2004, a los tres días justos de la masacre del 11.

Puesto que son muchas las sombras que oscurecen nuestro futuro colectivo a raíz de aquellos hechos, resulta más necesario que nunca despejar hasta sus últimas consecuencias la ominosa incógnita que planea sobre la conciencia nacional: ¿quien concibió, planificó, ordenó y ejecutó la masacre con el fin de variar el rumbo de la política de Estado y el resultado de socavar el entramado constitucional, cambiar subrepticiamente las reglas del juego y dar alas a los planteamientos más insolidarios y disgregadores?. De la actitud que adopten unos y otros frente a esta cuestión esencial dependerá la recuperación de la normalidad democrática, ahora gravemente dañada.

Sindicatos
España necesita una dama de hierro
Álvaro Vermoet Hidalgo Libertad Digital 20 Febrero 2009

Libertad Digital ha publicado algo tan escandaloso como poco sorprendente: la Junta de Andalucía viene subvencionando de forma directa a CCOO y UGT con unos 265 millones de euros, euro arriba euro abajo, y a la patronal CEA con otros 160 kilos. Y además sin cortarse un pelo pues no se trata de subvenciones para proyectos que hayan "ganado" estos sindicatos, sino subvenciones que llevan el nombre del adjudicado en el propio título de la convocatoria. Escandaloso, ¿no? Pues resulta que además de las subvenciones directas están las indirectas; que aparte de a la Junta de Andalucía tenemos a las otras dieciséis taifas subvencionadores de las respectivas agrupaciones autonómicas de los sindicatos; que luego están los tropecientos ministerios subvencionadores de las diversas federaciones sectoriales de los sindicatos (enseñanza, función pública, mujer, juventud...); la Comunidad Europea y los ayuntamientos. Y nada de esto incluye la financiación de sus congresos, las dietas de sus representantes, las sedes cedidas gratuitamente y los sueldos de los liberados sindicales para disfrazarse de médicos y agredir a los políticos del Partido Popular.

Paseando la otra noche por Madrid, me topé con el modesto pisito que hace de sede de la SGAE. Y al pensar en el palacete de los artistas subvencionados, en las subvenciones a los sindicatos y a las patronales, en los miles de Consejos Escolares, Consejos de la Juventud, Consejos de Participación, Consejos de la Mujer y no sé cuántos mil homólogos (todos ellos subvencionados como tales y en los que no falta la presencia, previo cobro de cuantiosas dietas, de los representantes de los sindicatos, que a su vez cobran como liberados), me vino a la cabeza una frase de Margaret Thatcher, "What Britain needs is an iron lady".

Han pasado treinta años y la herencia de Thatcher sigue presente en la política británica, tanto entre los conservadores como en el nuevo laborismo, que si bien es cierto que empieza a alejarse de la herencia de Blair también es verdad que es más liberal que muchas derechas de la Europa continental. Y los todopoderosos sindicatos que tenían paralizada la vida económica inglesa nunca recuperaron semejante protagonismo, entre otros, en el sector de la enseñanza.

Como en España el papel de lobby lo absorbe prácticamente por completo el separatismo, tanto dentro como fuera de los partidos nacionales, no sé si mandan tanto los sindicatos como en la Inglaterra de los años 70, pero sí sé que se han convertido en auténticos ministerios (y auténticas consejerías y concejalías). Los contribuyentes españoles no pueden seguir soportando la carga de tener que financiar 17 Estaditos con delirios de grandeza (embajaditas, parlamentitos, televisioncitas autonómicas, cochazos oficiales, y tal) y un Estado gobernado por la progresía más demagoga que se dedica a crear ministerios inútiles (Vivienda, Igualdad, Innovación...), observatorios inútiles, leyes inútiles (como la de Igualdad), asignaturas inútiles en las escuelas y, en resumen, a despilfarrar de forma escandalosa el dinero público de todos los españoles. Y si a eso le añadimos el subvencionar a estos sindicatos y a estas patronales de tamaño equivalente a los Gobiernos limitados del mundo anglosajón, la conclusión sólo puede ser una: lo que necesita España es una dama de hierro.
Álvaro Vermoet Hidalgo es presidente de la Unión Democrática de Estudiantes, miembro del Claustro de la Universidad Autónoma de Madrid, consejero del Consejo Escolar del Estado y autor del blog Cien Mil Objeciones.

El suicidio del sátrapa
ALFREDO AYCART ABC 20 Febrero 2009

Al margen de los resultados, pese a la cohorte de aduladores, cómplices interesados, entregados militantes dignos de mejor líder y decenas de bien remunerados asesores obligados a bailarle el agua, esta campaña está siendo un auténtico suplicio para el candidato socialista a la presidencia de Galicia, un Emilio Pérez Touriño tan incapaz de asumir sus errores como empecinado en repetirlos con empeño suicida.

Ayer fueron el dispendio reprochable de las sillas de la sala de Juntas; el derroche absurdo del cristal capaz de oscurecerse, evidenciando una inteligencia de la que, al parecer, carecen alguno de sus usuarios; o el dislate del coche de los 480.000 euros, más caro que el de Obama. Hoy son los muebles de su despacho, con un coste en catálogo de más de 200.000 euros, la salvajada de más de treinta millones de las antiguas pesetas para satisfacer el ego oriental del mandatario.

Touriño sigue sin dar explicaciones, escudado en la pueril defensa de la «siguiente pregunta» y el ocultismo de declarar secreto el coste de su silla mientras cava, palada a palada, su propia tumba política.Ni se explica, ni se disculpa, ni tiene la vergüenza torera de devolver los muebles que cuestan más que el salario de miseria de muchos de los nuevos parados como consecuencia de una crisis que, él también, se empeñó en desmentir.

Se presentó con sus socios nacionalistas como adalid del cambio, la austeridad y la transparencia. Cuatro años después, lamentablemente, Galicia no ha mejorado en ninguno de los indicadores, ni sociales, ni políticos, ni económicos. El oscurantismo preside la estrategia de un bipartito que solo parece ser capaz de actuar coordinadamente para evitar que se investiguen sus vergüenzas. Y de la austeridad...

De la austeridad da buena cuenta el gusto por el lujo del que se rodea un presidente con ademanes de sátrapa, obligado a rodearse de una disciplinada guardia pretoriana de seguidores para eludir los reproches de sus ciudadanos.

ESTE SÁBADO A LAS 12
PP, Ciudadanos y UPyD apoyarán la concentración por el bilingüismo en Bilbao
La Plataforma por la Libertad de Elección Lingüística ha convocado este sábado a las 12 en Bilbao una concentración por el "derecho fundamental" de los padres a elegir la educación de sus hijos. PP, UpyD y Ciudadanos han confirmado su asistencia al acto.
Libertad Digital 20 Febrero 2009

En una entrevista en La Mañana, de la Cadena COPE, el secretario de la Plataforma por la Libertad de Elección Lingüística, Pablo Gay Pobes, ha hecho un llamamiento a la participación en la concentración que se celebrará este sábado, a las 12, en Bilbao, frente a la sede principal del PNV en la comunidad y el Palacio de Justicia, en los Jardines de Albia.

En su opinión, los nacionalistas están copiando "la sutileza del modelo catalán", adoptando su política lingüística, para pervertir "la realidad sociolingüística del País Vasco". Tras recordar que en lugares como Vitoria el 95 por ciento de la población es castellanohablante, se ha mostrado convencido del "gran éxito" que volverá a tener la convocatoria, que se viene celebrando desde hace dos años.

PP, UPyD y Ciudadanos secundan la concentración
En cuanto al apoyo de los partidos políticos, hasta el momento, PP, UpyD y Ciudadanos han confirmado que se adhieren a la concentración. La Plataforma ha invitado a todas las formaciones políticas así como a todas las plataformas similares constituidas en otros puntos de España.

Rosa Díez estará en la protesta tras haber cancelado "alguna intervención en campaña". C's, en un comunicado, ha indicado que secundarán la concentración en su compromiso de defensa de la libertad y el derecho de todos los ciudadanos a que la lengua vehicular en la enseñanza sea la lengua materna oficial.

Mientras, el PP vasco secundará la concentración con una delegación del "máximo nivel", encabezada por su candidato a lehendakari, Antonio Basagoiti, la secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal, y el secretario general de los "populares" vascos, Iñaki Oyarzabal. El partido ha hecho un llamamiento a la participación "para defender un derecho incuestionable que debe ser respetado por todas las instituciones vascas y que forma parte de la defensa de las libertades que siempre ha estado presente en el Partido Popular".


La concentración de este sábado coincide con el día internacional de la Lengua Materna. El objetivo es reunir a los ciudadanos, "padres y abuelos", que quieren "intervenir activamente en la educación de sus hijos" y no que sea el Estado el que se imponga. En los Jardines de Albia se leerá un decálogo en el que se expresará "la importancia de la educación en lengua materna y el derecho fundamental a educar a nuestros hijos". La cita, a las 12 del mediodía.

Corrupción
La política como gangsterismo
Pío Moa Libertad Digital 20 Febrero 2009

Aunque la democracia suaviza la lucha por el poder, permanece en ella un componente de violencia soterrada y de corrupción que sólo pueden frenar unas leyes claras y su aplicación, la limitación del poder mediante elecciones libres y, más aún, la división de poderes y una exigencia moral de los políticos, nazca de ellos o de la presión popular y de una prensa libre. Cosas todas ellas tambaleantes y en retroceso en la España de la involución política, que transformó el Pacto para las libertades y contra el terrorismo en su contrario exacto, pues pacto involutivo, aunque no expreso, ha habido entre Rodríguez y Rajoy.

El PSOE ha sido, sin duda, el más violento partido español del siglo XX, incluido el PCE, y lo sigue siendo (me refiero a su colaboración con el terrorismo, su extensión de la kale borroka por todo el país, su utilización espuria de la policía y cosas parecidas). También ha sido, y es, el partido más corrupto e inescrupuloso de España durante sus ciento y pico años de existencia, hasta el punto de que socialismo y corrupción vienen a ser sinónimos (igual que en Francia y otros países). Como ha recordado a destiempo Cospedal, es el partido del GAL y de Filesa, entre tantísimas otras cosas. Que jamás ha rectificado: por el contrario, fiel a su carácter de sindicato del crimen, siempre ha pensado en vengarse de quienes sacaron a la luz su podredumbre y le hicieron perder el poder por una temporada. Un carácter que vuelve a ponerse de relieve con su ofensiva contra el PP, cínica exhibición de un poder judicial antidemocrático, utilizado en una maniobra típicamente gangsteril.

Pero que la maniobra sea lo que demuestra ser no impide que incida en hechos con toda la traza de ser reales. Un partido sin convicciones morales e intelectuales, y sin otra ansia que conseguir poltronas y despachos, es necesariamente un partido corrupto, dedicado a engañar a sus propios votantes. La operación de Rajoy ha consistido en eso: en vaciar al PP de cualquier sustancia ideológica o meramente intelectual. La extrema puerilidad de su política ("¡Nos mojamos por ti!", la pose "moderna" de Soraya, la nena angloparlante, "la economía lo es todo" y tantas otras muestras de una estupidez fuera de lo común), va pareja de modo inevitable con una corrupción creciente. Esta existe siempre, como la delincuencia, pero puede ser tolerable o volverse insoportable y hoy vuelve a ocurrir lo segundo.

Un desalentado militante del PP, al tanto de estas cosas, me comentaba que se había creado una especie de pacto entre "caballeros" entre su partido y el PSOE con vistas a no hacer demasiada sangre con los robos del contrario: yo no te denuncio demasiado a ti y tú no me denuncias a fondo a mí. Y, en efecto, los numerosos casos que salían a la luz en estos años (otros muchos quedaban tapados) eran mantenidos en sordina y sin insistir en ellos, hasta convertirse en parte de la normalidad. Ahora, el interés electoral ha incitado al PSOE a romper el pacto gangsteril, lanzándose a la yugular de su socio futurista. Es la España, repito, de la involución política.

Detalle marginal, pero no menor; observen los nombrecitos de la supuesta y nada inconcebible trama del PP: Orange Market, Pasadena Viajes, Special Events, Technology Consulting Management, Caroki, Easy Concept. Sólo la segunda tiene nombre español, brutalmente destrozado por una sintaxis inglesa. El "patriotismo" de unos personajillos tan inconscientes o desdeñosos de la cultura española como conscientes de su bolsillo.

PPC
El retorno de los jenízaros
José García Domínguez Libertad Digital 20 Febrero 2009

Que tres de los siete recursos presentados ante el Constitucional contra el Estatut procedan de instituciones bajo control socialista es, a día de hoy, la única garantía de que alguna sentencia habrá sobre el asunto. Incluso antes de la próxima glaciación, aunque el augurio suene algo precipitado. Y es que, al margen de los promovidos por los gobiernos de Aragón y Baleares, el presentado por el Defensor del Pueblo señala las mismas máculas de ilegalidad indicadas por aquel difunto PP de Aznar. Exactamente las mismas. Idénticas.

En el fondo, como en el muy comentado caso de san Agustín ("Yo soy dos y estoy en cada uno de los dos por completo"), ambos recursos, el de Múgica y el que firmó Trillo, en puridad, resultan ser uno y el mismo. Precavida redundancia leguleya que haría ocioso cualquier conato de envainársela que pudiera al actual Partido P'auydar. Nada improbables tentaciones de convertirse en alegres aliados de sus sepultureros, como ésa a la que se acaba de rendir Alicia Rajoy Brey o Mariano Sánchez Camacho, que tanto monta. No otro ha sido el extraño compañero de cama con que ha contado el Tripartito con tal de expulsar al Defensor del Pueblo (español) de Cataluña.

El enésimo acto de insubordinación por su parte, pero primero en el que han contado con la complicidad de la gente de Rajoy. Así, defenestrados tanto Daniel Sirera y Carina Mejías como cualquier remota esperanza de regeneración en el PPC, el célebre camarada Vendrell, aquel sórdido capataz criptonacionalista siempre en nómina del mejor postor, ha vuelto por sus fueros. Precisamente él ha sido el designado a fin de pregonar la complicidad de Génova con la demolición de ese pilar constitucional en Cataluña.

Felizmente rehabilitado con todos los honores, como en un remake de La noche de los muertos vivientes, Vendrell se recreó en la exposición del rechazo a la enmienda de C's contra la Ley del Síndic de Greuges, el sucedáneo doméstico –y por ende domesticado– llamado a okupar las competencias de aquella figura constitucional. Al final, sólo Ciudadanos se aprestaría a defender en el Parlament al Defensor frente al Partido Único Nacionalista escoltado por la guardia jenízara del PP.
Y aún no hemos visto nada.
José García Domínguez es uno de los autores del blog Heterodoxias.net.

EpC
Arrogancia e incongruencia supremas
Guillermo Dupuy Libertad Digital 20 Febrero 2009

No sé si conocen aquel chiste de un marido que se jactaba de que en su casa era él quien tomaba las "decisiones importantes", para reconocer, a continuación, que entre las decisiones que se reservaba su mujer estaba la de decidir qué era y qué no era "importante".

Pues bien, este chiste me lo han recordado una de las recientes sentencias del Tribunal Supremo que, al tiempo que reconoce el derecho de los padres a que sus hijos reciban la formación religiosa y moral que esté de acuerdo a sus convicciones, se reserva en la practica el dictar qué es conforme o disconforme a esas ajenas convicciones morales.

A uno, que también tiene en mente aquella máxima kantiana de que "nadie puede hacerme feliz a su manera", no le deja de sorprender esa arrogancia de los magistrados que creen poder saber mejor que los propios afectados lo que a estos les resulta conforme o disconforme con sus propias convicciones morales.

Y es que, al contrario de lo que cabría esperar de una sentencia denegatoria del derecho a la objeción en este terreno, el Tribunal Supremo no cuestiona, ni limita, aun de forma artera, el derecho de los padres a elegir la formación moral para sus hijos; tampoco deniega la objeción en base a lo supuestamente inapropiado de esa vía para oponerse a una norma educativa susceptible de ser declarada inconstitucional; ni siquiera cuestiona las convicciones morales de los padres objetores y su compatibilidad con otros principios constitucionales, a tener también cuenta. Lo que hace el Supremo, fundamentalmente, es negar la mayor, en este caso, una evidencia irrefutable como la de que hay padres que sí consideran que EpC contraría las convicciones que ellos quieren transmitir a sus hijos y que lo consideran así hasta el punto de reivindicar la objeción de conciencia, origen mismo de todo el proceso judicial.

Como semejante negación de lo evidente nos obligaría –y no me apetece– a entrar en el desacreditado terreno del psicoanálisis, y en el de esos casos de trastornos freudianos en los que el paciente transmite lo contrario a sus deseos y convicciones, sólo me queda por añadir que esta sentencia también me ha recordado la incongruencia de aquel no menos lamentable fallo del Tribunal Constitucional respecto a la modificación de la ley orgánica del CGPJ de 1980. En esa histórica sentencia 108/1986, el Tribunal Constitucional advertía claramente del "riesgo de que las Cámaras atiendan sólo a la división de fuerzas existente en su propio seno y de que distribuyan los puestos a cubrir entre los distintos partidos", para concluir, en fragrante incoherencia, en favor de una reforma por la que los 20 miembros del CGPJ pasaban a ser elegidos en su totalidad por el Congreso y el Senado.

De igual forma, las sentencias del Supremo que ahora nos ocupan hacen una absoluta reivindicación del derecho de los padres a que sus hijos reciban la formación religiosa y moral que esté de acuerdo a sus convicciones; apelan a una "exquisita" observancia de la "neutralidad del Estado" en este terreno y desautorizan expresamente la imposición o inculcación, "ni siquiera de manera indirecta, de puntos de vista determinados sobre cuestiones morales que en la sociedad española son controvertidas". Sin embargo, fallan en contra del derecho de objeción a una asignatura que entra de lleno y toma partido en cuestiones tan moralmente controvertidas como la ideología de género, el matrimonio o la adopción por parte de homosexuales, el aborto, la eutanasia y, en general, muchas de las que ocupan el programa y los libros de texto de la citada "asignatura". Es por ello por lo que uno ya no sabe si estamos ante un caso de incongruencia o, más bien, de esa hipocresía que La Rochefoucauld definía como "el homenaje que el vicio rinde a la virtud". En cualquier caso, esta sentencia debería avergonzar incluso a los partidarios de denegar la objeción de conciencia y, desde luego, no me extraña que, junto a los votos discrepantes, también haya habido numerosos votos particulares concordantes.

****************** Sección "bilingüe" ***********************

Izquierda liberal
Galicia, un campo de amapolas
Antonio Robles Libertad Digital 20 Febrero 2009

La ciudad de Piedra y peregrinos nos recibió envuelta en lluvia fina. Una manera hermosa de mostrarse como es. Gloria Lago hubiera preferido un Santiago de Compostela radiante de sol y luz. Aún no sabía que el calor y la luz lo traerían cada uno de los 7.000 corazones que abarrotaron la Plaza de la Quintana para exigir "Libertad para elegir". Porque fue de esos encuentros de gentes heridas por el atropello de una injusticia, que salen a la calle desesperadas en busca de una solución que hasta el Estado les niega. Nada que ver con esas "manis" de nuestros insignes profesionales de la pancarta y el "Nunca Máis", que salen de vez en cuando para renovar su progresismo sectario en un ritual de rebaños. No se juegan nada, tratan de recordarnos su superioridad moral.

Mucho se ha escrito de ella, incluso antes. El propio Santiago Rey, presidente y editor de La Voz de Galicia, dejaba en un artículo al modo y manera del Yo acuso, de Emile Zola, su "Yo protesto". En él arriesgaba lo siguiente: "Protesto porque el idioma que antes fue negado ahora se quiere imponer sin contemplaciones ni concesiones al sentido común. Y la lengua se parece en esto al amor. Si nadie por la fuerza pudo retirarla, nadie por la fuerza podrá tampoco imponerla".

Estas ideas impresas el 8 de febrero de 2008, el mismo día de la manifestación convocada por Galicia Bilingüe en Santiago bajo el lema "Quiero libertad para elegir", es un claro indicio de que Galicia aún está a tiempo de poner freno al delirio nacionalista (no me imagino algo así en La Vanguardia). En Cataluña y en la Comunidad Autónoma Vasca no fue posible desenmascararlo a tiempo. Una fatalidad que ha reducido a ciudadanos de segunda a parte de sus ciudadanos y emponzoña cada día la convivencia en España. No fue posible en Cataluña, porque una casta nacionalista logró imponer a través del acoso moral y el chantaje emocional la responsabilidad de la adversidad histórica sufrida por la lengua catalana, a la mitad de la población que había llegado de fuera. Galicia no tuvo ni tiene esa población foránea susceptible de convertirla en conversa; nadie le puede decir a un gallego cuál es su lengua, ni hacerle culpable de la postración histórica del gallego. Esa es su ventaja.

En el País Vasco la imposición se ha ejercido a través de una atmósfera de violencia, pero no ha convencido a nadie, entre otras cosas, porque la violencia nunca convence, sólo impone.

Hay razones para estar esperanzados. En sólo un año y medio, miles de ciudadanos gallegos han tomado conciencia de los atropellos lingüísticos y se han organizado. Cuando desde las escalinatas de la plaza Platerías volví la vista atrás y la extendí sobre las miles de personas que la abarrotaban con un simple cartel del tamaño de un folio de fondo blanco y un SÍ inmenso en rojo que abogaba por el bilingüismo, me topé con la primavera. Parecía un gran campo de amapolas en medio de la intolerancia de una docena de necios que se empeñaban en segarlas a botellazos y pedradas. No lo consiguieron, porque la Policía Nacional hizo lo que debe hacer en un sistema democrático, impedir que la violencia y el chantaje atemoricen a los ciudadanos; ni lo conseguirán, porque en Galicia el nacionalismo ya ha enseñado su patita sucia y ha asustado a mucha gente. Es seguro, sin embargo, que el acoso y la violencia con que intentaron acabar con la manifestación, abra los ojos a más de uno. Es curioso que en Cataluña, en la Comunidad Autónoma Vasca y en Galicia no haya tribus urbanas violentas como las hay en todas las grandes ciudades de Occidente. No las hay porque los jóvenes más insociables y violentos encuentran cobijo natural y se amamantan en las madrigueras nacionalistas. En ellas pueden ejercer la violencia con impunidad amparados por la patria y la lengua propia.

Por eso, el pasado 8 de febrero del 2009, cuando madres, padres y niños se reunían en la Alameda de Santiago para salir a las 12 en punto hacia el corazón de la ciudad, decenas de encapuchados con distintivos de Nós-UP (Nós-Unidade Popular), arremetieron a puñetazo limpio contra los manifestantes, lanzaron piedras y botellas de cristal, vertieron gel resbaladizo por las calles mojadas, arrojaron petardos con intención de amedrentar y sembraron el recorrido con canicas con el objetivo de impedir la manifestación. Su paso por la ciudad dejó un reguero de violencia contra el mobiliario urbano y rompieron la luna de un coche policial y otro de la prensa. Una verdadera demostración de fascismo. La víspera habían pintado consignas e insultos en las paredes de la ciudad: "Bilingüismo é espanholismo", "Galicia Bilingüe inimigos do Galego" firmados por Briga. Lo de siempre, necesitan crear un enemigo a la altura de sus ascos para deslegitimarlo y agredirlo. Ayer, Galicia Bilingüe presentó ante la Fiscalía denuncia contra estos hechos y contra todos los casos que hasta la fecha han ido acumulando de agresiones, abusos y sinrazones realizados por diferentes grupos violentos del entorno ideológico del BNG.

No lograron imponer su violencia, pero evidenciaron lo obvio: Son la encarnación de los camisas pardas, de jarrai, de los guerrilleros de Cristo Rey, de los nazis, aunque aún no lo sepan. Les hubiera venido bien escuchar atentamente el final del discurso de la presidenta, Gloria Lago, en medio de aquella inmensa primavera de amapolas en que se convirtió la plaza Quintana: "Nadie nos puede imponer cómo hablar, cómo aprender, cómo crear, cómo comunicarnos. Queremos ser libres para elegir nuestro modelo de convivencia, porque sobre a base da imposición non se pode construir unha sociedade libre". La plaza se estremeció, a mi amigo Juan Manuel, grande como un pino, se le humedecieron los ojos. Me conmovió.

Hermosas palabras que habrán de administrar ahora con extrema precaución ante las elecciones autónomas gallegas. Ya sabemos qué da de sí el PSOE de Zapatero diluido en el PSG de Touriño. En Cataluña, el PSC de Montilla ni siquiera cumple las sentencias del Tribunal Supremo que le obliga a respetar la lengua vehicular elegida por los padres. Sus socios del BNG, como sus homólogos de ERC de Cataluña, ya sabemos el desprecio que le tienen a la lengua común de todos los españoles y a España misma. ¿Y quién se puede fiar de un PP gallego que aprobó una ley de política lingüística a imagen y semejanza de Cataluña? No son mejores que los nacionalistas. Y si no, que se den una vuelta por Baleares donde gobernaron o por la Comunidad Valenciana donde gobiernan. Siempre tuvieron a la lengua como moneda de cambio, como cuando en el 96 le cortaron la cabeza a Alejo Vidal-Quadras para gobernar con Pujol, o ahora mismo, con Alicia Sánchez Camacho que se niega a firmar el "Manifiesto por la lengua común", como se negó a sumarse a la manifestación contra el presidente Montilla por negarse a cumplir las sentencias que obligan a la Generalitat a respetar la lengua vehicular elegida por los padres. Su última incongruencia ayer mismo: se niega a enmendar un proyecto de ley del Síndic de Greuges que en su artículo 98 pretende impedir que el Defensor del Pueblo tenga competencia alguna en Cataluña, cuando en su momento había recurrido al Tribunal Constitucional contra el artículo 78 del Estatuto de Cataluña que lo permitía. Como para fiarse de Feijóo cuando promete acabar con el decreto que impide a los padres elegir estudiar en castellano.

La entrada de Ciudadanos en el Parlamento de Cataluña ha demostrado lo útil de votar a un partido nacido para defender sin complejos la igualdad de todos los españoles ante la ley. Ya nada se hace con impunidad y muchas cosas han cambiado.

Que nadie se engañe, a falta de Ciudadanos en las autonomicas gallegas, sólo el partido de Rosa Díez es capaz de garantizar esa igualdad de todos los españoles ante la ley y la defensa de la lengua común. Uno o dos diputados podrían, además, ser suficientes para decidir el gobierno de Galicia. Una oportunidad.
antoniorobles1789@hotmail.com

¿ODIO AL GALLEGO?
TOMÁS FERNÁNDEZ El Ideal 20 Febrero 2009


Sigue Anxo Quintana su campaña contra los que no están de acuerdo con la “discriminación positiva” del gallego preconizada por el BNG y por la propia Xunta. Los tilda de generadores o fomentadores de odio contra esa lengua. Lo mismo que hace la Mesa por la Normalización Lingüística -tanto monta; monta tanto-, para quien la manifestación del pasado día 8 promovida por Galicia Binlingüe fue la marcha “del odio, la intolerancia y el racismo lingüístico”. Nada más y nada menos.

Quintana, “o presidente” Touriño -en esto, tanto monta; monta tanto- y plataformas afines repiten en su argumentario que el castellano no está en peligro; que quien necesita protección es el gallego y que en todo caso lo que hacen es cumplir la ley de Normalización Lingüística, aprobada por unanimidad del Parlamento autonómico hace veinticinco años.

Siguen, pues, unos y otros sin querer enterarse de que por encima de los supuestos peligros de los idiomas están los derechos de los ciudadanos, que piden algo tan elemental como la libertad para elegir. Y resulta paradójico que quienes claman contra la desacralización de la mismísima Constitución y abogan por su reforma, se aferren en este debate a la Ley de Normalización como si de algo sagrado e inmutable se tratara.

Pero conviene no enrollar al personal. Porque el meollo de la controversia y de las protestas no radica en dicha norma, genérica, como es su misión, sino en el decreto -junio de 2007- que regula el uso y promoción del gallego en el sistema educativo. Un texto aprobado, como de su propia naturaleza se deriva, por el Ejecutivo y sobre el que no caben, pues, invocar unanimidades ni corresponsabilidades.

Un decreto -conviene señalarlo- que supera ampliamente lo que no son más que indicaciones del Plan de Normalización de la lengua gallega en que dice apoyarse; un decreto que al señalar con nombre y apellido las asignaturas que deben impartirse en gallego, ha situado al castellano en el rincón de “las marías”; un texto que no garantiza para nada el equilibrio entre las dos lenguas, y que al dejar en manos de cada centro establecer en qué idioma se pueden dar las asignaturas no obligatoriamente “gallegizadas”, permite -y cito palabras de la propia conselleira Sánchez Piñón- que haya colegios donde, prácticamente, excepto la lengua castellana todas las asignaturas son en gallego.

Y me pregunto: ¿quien denuncia y se moviliza contra esta anómala realidad está fomentado el odio contra el gallego?

UPyD sólo apoyará al candidato que tenga como «primer objetivo» cambiar la ley de normalización lingüística
Rosa Díez insta a la Fiscalía a actuar contra AMI por un vídeo en el que se tilda de "paletos" a los castellanohablantes
 La Razón 20 Febrero 2009

Unión, Progreso y Democracia (UPyD) sólo apoyará a aquel candidato a la presidencia de la Xunta que tenga como "primer objetivo" la modificación de la ley de normalización ling~ística y los cambios de otras políticas, en favor de la "libertad".
Así lo manifestó hoy la diputada y portavoz de UPyD, Rosa Díez, quien señaló que su partido se presenta a las elecciones gallegas "para cambiar la forma de hacer política y no sólo para cambiar al presidente". A ese respecto, apuntó que, en caso de conseguir representación parlamentaria, sólo apoyaría al candidato a la Xunta que asumiese ese "cambio a fondo" de la política.

Rosa Díez manifestó que, en caso de que el candidato del PP, Alberto Núñez Feijóo, necesitase el apoyo de UPyD "para desalojar a Touriño", no contará con dicho respaldo "si no está dispuesto" a esos cambios que afectan, entre otras cosas, a la ley de normalización ling~ística, o a la necesidad de que la Educación sea una "competencia exclusiva" del Estado. "Y lo mismo para Touriño, en caso de que decida romper con el BNG y necesite el apoyo de UPyD", precisó.

La portavoz de UPyD señaló que el principal objetivo de su partido de cara a los comicios del 1 de marzo es "que no haya ni un solo gallego que no se entere" de que esta formación se presenta a las elecciones. A partir de ahí, Díez explicó que no se pone "límite" en sus aspiraciones.

Asimismo, se refirió a la polémica sobre el voto emigrante y criticó a los socialistas por haber conseguido "que desaparezcan garantías" al no ser necesario el DNI para que los emigrantes puedan votar. "Se vulnera el derecho a la igualdad recogido en la Constitución", lamentó, al tiempo que criticó que puedan ejercer el sufragio personas "que no han pisado ni pisarán nunca Galicia".

Con respecto a los paralelismos entre la campaña gallega y la vasca, la diputada afirmó que "es más lo que las une que lo que las diferencia", porque en el País Vasco "también se habla de libertad, de más ventanas abiertas y alfombras levantadas, y de más democracia, no más autonomía".

Por otra parte, Rosa Díez se pronunció sobre un vídeo de la Assembleia da Mocidade Independentista (AMI) "que anda circulando por Internet", en el que, según denunció, se tilda de "paletos" a los castellanohablantes. Así, advirtió de que se trata de unas imágenes que "impulsan la violencia y la cultura del odio".

La diputada reprochó a la Xunta que no hubiese "reaccionado" ante la difusión de este vídeo, lo que se traduce en "impunidad para las actitudes fascistas". Además, instó a la Fiscalía a que actúe porque, "cuando se calla quien tiene que actuar, la violencia crece".

Rosa Díez comparó la forma de actuar de AMI con las consignas de Sabino Arana de hace cien años, con la diferencia de que ahora se dan "en plena democracia", e insistió en criticar la "complicidad política" de la Xunta "con quienes amenazas a los que no piensan como ellos".

La diputada del PP Ana Pastor denuncia en el Congreso esta convocatoria ¿ Asegura que se hará fijo al personal que trabaja en el Consorcio de Bienestar, creado por el BNG
Touriño convoca en plena campaña una oposición a la medida de sus empleados
19 Febrero 09 - T. Martos La Razón 20 Febrero 2009

A menos de quince días para los comicios gallegos, la Xunta hace pública la convocatoria de 330 plazas para centros de mayores y galescolas. Unas oposiciones que se incluyen como partida «complementaria» de los presupuestos de 2008, pese a que el ejercicio terminó, la Legislatura está agotada y los comicios ya han sido convocados. A juicio de la diputada del PP por Pontevedra Ana Pastor, se trata de «un plan de colocación digital», y no es porque sea moderno, sino porque se realiza «a dedo». Y es que, según los populares, cualquiera que vea las condiciones de la oferta podría pensar que se trata de una prueba confeccionada «ad hoc» para los empleados contratados por el ente autonómico.

Hay que recordar que es el BNG de Anxo Quintana, a través del Consorcio de Servicios de Igualdad y Bienestar, quien controla estos centros y el más interesado en convertir en «fijos» a sus trabajadores. Cadena de despropósitos La primera polémica surge del sistema de puntuación. «Un mes trabajado en el Consorcio vale nueve veces más que un mes trabajado en una residencia de mayores que esté a diez metros», señaló la diputada del PP.

La oposición consta de tres pruebas. La primera está destinada íntegramente al conocimiento del gallego. Tanto es así, que la no acreditación del conocimiento del gallego supondrá, según las bases de la convocatoria, la finalización o conclusión del proceso selectivo del aspirante. La segunda prueba es un test de 40 preguntas en el que no sólo no se penalizan las respuestas fallidas, sino que sólo hace referencia a una tercera parte del temario.

El último examen es un supuesto práctico, íntegramente en gallego. Desde el PP tienen claro que a la Vicepresidencia del Gobierno gallego «sólo le falta poner las caras a las plazas» porque se ha diseñado un concurso a medida. Para Ana Pastor, la Xunta no ha respetado los principios de igualdad, mérito y capacidad en esta convocatoria de empleo público. La diputada pontevedresa también criticó que en un momento de crisis como el actual socialistas y nacionalistas sean capaces de exigir hasta el ADN para ocupar puestos de trabajo. La oferta pública de 2009 no se cerrará hasta después de los comicios, y es quizá por esta razón por la que la Xunta decidió adelantar la convocatoria e incluirla en los presupuestos del año anterior. Lo que queda reflejado, una vez más, es el intento de imponer un idioma, el gallego, en perjuicio de otro, el castellano.
 

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