AGLI

Recortes de Prensa    Sábado 21 Febrero 2009

CHAVES PLANTEA UNA SIMPLIFICACIóN DE LA MARAñA AUTONóMICA
Puestos a unificar, hay cosas mucho más importantes que la caza

IMPRESIONES La Razón 21 Febrero 2009

LA PROPUESTA de Chaves de promover un acuerdo entre los consejeros de Medio Ambiente de todas las comunidades para que haya «una licencia de caza válida para todo el territorio nacional» es una iniciativa a tener en cuenta. Lástima que el PSOE haya descubierto las ventajas de la España unitaria ahora que necesita cubrir el comportamiento del ministro furtivo Bermejo.

El presidente de la Junta ha señalado, con buen criterio, que «no es lógico que se necesiten 17 licencias para practicar la caza» en España.

Pero estamos hablando de un asunto menor que, en todo caso, es el síntoma de un problema mucho más profundo.

Puestos a unificar criterios y armonizar normativas para evitar situaciones absurdas sería más urgente empezar por otros ámbitos. Por ejemplo, en Sanidad, donde cada autonomía emite una tarjeta sanitaria que complica la atención de ciudadanos de otras comunidades.

O en Justicia, donde hoy es imposible compartir los datos de las personas encausadas en distintos territorios porque los sistemas informáticos son incompatibles.

O en el ámbito de la empresa, ya que para concurrir a concurso público ahora se tienen que presentar 17 pliegos distintos.

O en el ámbito del comercio, donde hay distintos horarios comerciales, distintos calendarios de festivos, distintas condiciones para abrir locales y distintas exigencias para etiquetar productos. Las barreras que han ido levantado las autonomías han hecho de España un mosaico ineficaz en mucho más que lo cinegético.

Gasto público
Valencia, Madrid, Texas

José María Marco Libertad Digital 21 Febrero 2009

El Estado norteamericano de Texas tiene una extensión de 696.200 km2 y una población de 24,3 millones de personas. Si fuera un país, sería la séptima economía del mundo. En 2006, Texas tenía un PIB de 1,09 billones de dólares y en 2005 su renta per capita alcanzaba los 42.975 dólares.

España tiene 504.645 km2, 46.157.822 habitantes (en 2008), un PIB (en 2007) de 1,05 billones de dólares (unos 1,44 billones de dólares) y una renta per cápita de 22.706 euros (unos 31.100 dólares). Pero la comparación, aunque significativa, es errónea. Texas es uno más de los Estados Unidos, mientras que España, aunque de forma precaria, es todavía una nación. Comparémosla por tanto con Madrid.

En 2008 Madrid tenía 6.271.638 habitantes en una superficie de 8.021,80 km². En 2007 el PIB era de 185.808 millones de euros y la renta per cápita de 29.626 euros.

Texas, como todos los Estados norteamericanos, tiene un gobernador y un poder legislativo. Este último está compuesto de un Congreso y un Senado. Se reúnen cuatro meses cada dos años, y sus 181 miembros lo hacen de forma altruista, no pudiendo cobrar nada por sus servicios a la comunidad.

En Madrid, en cambio, disfrutamos de una Asamblea de 121 miembros, políticos profesionales todos, que cobran mensualmente un salario muy respetable y en torno a los cuales se mueve un ejército de funcionarios al servicio de sus Señorías locales. ¿De qué nos sirve? Todavía está por ver.

El GEES ha analizado en estas mismas páginas dos de las líneas estratégicas sobre las que el centro derecha español debería reflexionar con seriedad para ofrecer una alternativa política creíble a los ciudadanos españoles. Son la mediática (a la que se puede sumar la educativa-cultural) y la judicial-institucional. Se podría añadir una tercera, como es el gasto público, más sangrante aún en una situación de colapso económico como la que estamos viviendo.

Hay todo un anecdotario que puede parecer hiriente recordar, pero que resulta mucho más hiriente para quienes se están quedando sin empleo por centenares de miles. Ahí están los coches oficiales, los chóferes, los espectáculos (¿qué hace la Comunidad de Madrid gastándose más de cien millones de euros en la mamarrachada del Teatro del Canal?), los museos de arte contemporáneo o las cadenas de televisión autonómicas, por citar sólo algunos puntos de la sangría.

La anécdota se ha convertido en parodia esta misma semana, cuando para responder a la acusación de haber aceptado dádivas por valor de 30.000 euros, Francisco Camps, presidente de la Comunidad de Valencia, ha salido a defender su honorabilidad con una puesta en escena de una aparatosidad digna no ya del gobernador de Texas, sino del presidente de Estados Unidos. Las Comunidades Autónomas, que debían haber servido para descentralizar el Estado, han servido para recrearlo aumentado. Nuestros caciques locales se dan ahora el gran espectáculo, pensando sin duda que alguien fuera de ellos mismos se lo toma en serio.

No ha habido hasta ahora, por parte del centro derecha español, restricción alguna del gasto. En la Comunidad de Madrid sí que se han rebajado o suprimido en parte algunos ingresos. Pero los gastos han seguido aumentando, como en todas las Comunidades, sean de izquierdas, de derechas o nacionalistas.

El problema se está agravado en las últimas semanas por la campaña emprendida por el PSOE y sus medios de cámara contra el PP. Los populares, que han contraatacado, se presentan también como víctimas. Y cada vez seremos más los que nos preguntemos: ¿víctimas de qué? No será de lo que nos cuestan a los contribuyentes y a los que pierden su empleo para sufragar este Estado de las Autonomías.

ETA
Rangers de Texas en Hernani
GEES Libertad Digital 21 Febrero 2009

La banda terrorista ETA, a través de determinados documentos y de su terminal mediática, Gara, ha mostrado su preocupación por la emisión en Euskal Televista (ETB) de la serie "Walter Texas Ranger", protagonizada por el actor Chuck Norris. El asunto no deja de ser trivial y ridículo, pero pone de manifiesto algunas de las patologías etarras que han terminado por extenderse por la sociedad vasca.

En primer lugar, los etarras –como los nacionalistas en general– saben que el control de la cultura es fundamental para la construcción de una nación. Cada serie de televisión o de dibujos animados, cada concierto de música o cada obra de teatro, tienen un significado ideológico que todo nacionalista –violento o no–, busca obsesivamente controlar. Cuanto más radical es el nacionalismo, más obsesivamente escruta cada programa televisivo, cada exposición, cada evento cultural. ETA considera que algunas series transmiten valores inadmisibles para preservar la "pureza" vasca (defensa de la democracia, americanismo, liberalismo, lucha contra el terrorismo etc.) y por tanto carece de sentido emitirlas.

En segundo lugar, la anécdota muestra la obsesión de la banda por controlar qué ven y qué no ven los ciudadanos vascos. Que esté alejada del poder político en Vitoria, que viva en la semiclandestinidad, no significa que la banda no lo vigile. Resulta significativo que, con la situación delicada que vive ETA, no pierda de vista lo que se publica en los medios de comunicación y en la televisión pública vasca. Vigila a los medios, lo hace a conciencia y a veces, a través de Gara, lo hace saber.

En tercer lugar, ETA ambiciona hacer efectiva esta obsesión. Ha buscado desde siempre influir, persuadir o disuadir a los medios de comunicación vascos. Sea directamente con la amenaza criminal, con la colocación de bombas –como la reciente contra la sede de ETB–, o sea mediante los instrumentos indirectos; presión de LAB en los comités, control parlamentario... ETA no quiere quedarse fuera del juego mediático, que es consustancial a la actividad terrorista. Su fijación con algunos contenidos televisivos esconde su obsesión por controlarlos.

Por supuesto, resulta muy significativo que ETA considere que los valores que transmite "Texas Ranger" son perniciosos para la sociedad vasca. Valores sencillos y poco elaborados, pero que precisamente por eso constituyen algo que la banda considera peligroso: la convicción de que el terrorista y el criminal representan al mal, y la democracia y las fuerzas que lo defienden, el bien. Lo cual es también válido para el País Vasco, y que se encarna en tres principios fundamentales de la lucha antiterrorista, que son todo lo reales que deben ser.

En primer lugar, la lucha policial sin cuartel contra todo el entramado etarra. A los terroristas, también en el País Vasco, se les persigue, se les detiene y se les pone frente a la justicia. No hay excepción a esto, y las Fuerzas de Seguridad usan todos los instrumentos que el Estado de Derecho pone a su disposición para defender la libertad y la democracia de los vascos. A los terroristas sólo les queda la rendición, y en caso contrario serán detenidos y puestos fuera de circulación mediante el uso de la fuerza.

En segundo lugar, al terrorismo se le vence con unos tribunales de justicia eficaces, coordinados con las fuerzas de seguridad y que proporcionan el amparo legal a la lucha contra ETA. Las Fuerzas de Seguridad sólo son efectivas si existe un Estado de Derecho fiable detrás. No hay que ser Chuck Norris para comprender que los apaños legales durante los pactos de ZP con ETA, defendidos por Rubalcaba, Bermejo o Conde Pumpido constituyen una aberración intolerable en la lucha de la democracia contra el terror.

En tercer lugar, un marco político y social donde el terrorista esté deslegitimado, donde su actividad criminal esté mal vista social y políticamente. La derrota del crimen se produce desde la convicción unánime de que la democracia parlamentaria es superior a los experimentos violentos y totalitarios. La unanimidad de los partidos democráticos contra los enemigos de la libertad deja a estos socialmente aislados, sin capacidad de reacción y contra las cuerdas.

Por todo lo anterior, no nos extraña la preocupación del entramado etarra por la emisión de la dichosa serie en la televisión pública del País Vasco. No hace falta que los televisivos Rangers de Texas se paseen por Hernani deteniendo etarras, porque son los valores que esa y otras series representan, los que constituyen el peor enemigo de la banda. Valores que parten de un principio: una democracia constitucional es superior moral y cívicamente a cualquier engendro totalitario de corte nacionalista, y lo lógico y normal es que lo combata con las armas de la ley. Las que hoy representan la Policía Nacional y la Guardia Civil, que sí que son la obsesión real de la banda en nuestros días. Y que siga siéndolo.
GEES, Grupo de Estudios Estratégicos.

Probablemente Portugal no existe. Deja de preocuparte y disfruta votando al BNG.
JUAN JULIO ALFAYA Periodista Digital 21 Febrero 2009

Esto de los autobuses se está poniendo muy complicado. Quizás sean ellos los profetas de la nueva filosofía que asoma ya por el horizonte: el probabilismo. Del "Probablemente Dios no existe. Deja de preocuparte y disfruta de la vida" al "Probablemente Portugal no existe. Deja de preocuparte y disfruta votando al BNG" sólo hay un paso. Al menos es lo que debieron pensar los chóferes de los doce autobuses que condujeron a setecientos pensionistas a un restaurante de Oya, cuando cada uno había pagado sus 15 euros por cabeza para un viaje a Portugal. Ya me parecía a mí demasiado barato.

Oya, de momento, no pertenece a Portugal. En un futuro, cualquiera sabe. El caso es que esta pobre gente se encontró, sin comerlo ni beberlo, en un mitin electoral del BNG frente al mismísimo Caudillo de Allariz en carne y hueso. Los santos hacen milagros de verdad, pero la política hace burdos trucos de magia electoral que pueden conducir a los viajeros de un autobús al destino más insospechado.

Cuando se suban a un autobús, asegúrense bien de su destino. No se conformen con un "probablemente" por respuesta. Eso es muy peligroso. Si son muchos los viajeros, como en este caso, pueden incluso requerir la presencia de un notario que levante acta de los hechos: horarios, destino del viaje, itinerario, paradas, precio, etcétera. Pagando a escote entre setecientas personas podrían haber conseguido un buen notario a un precio muy asequible.

Creo que ésta es, sin la menor duda, la mejor solución cuando se trata de una excursión colectiva, pues subirse en un autobús para ir a Portugal y acabar en Oya para escuchar al redentor de Breogania me parece demasiado traumático para personas ya entradas en años.

Los catalanes calcáreos
ARCADI ESPADA El Mundo 21 Febrero 2009

Querido J:

En el Instituto Menéndez Pelayo de la Vía Augusta de Barcelona yo viví situaciones asombrosas, como cuando con 14 añitos ya le dije a un chico que quería escribir novelas, pero que fuesen de verdad. Sin llegar a tal grado de prodigio recuerdo también vivamente el día que el profesor Marchante sacó la pistola en clase y la dejó con frialdad encima de la mesa. Es probable que fuera en sexto de Bachillerato y en el año 1973. Yo no lo vi, por desgracia, porque sucedió en el otro grupo y en el aula contigua; pero durante todo el curso no dejó de hablarse de Marchante y su pistolón, y digo pistolón porque fue creciendo y haciéndose más terrorífico a medida que se hablaba de él. Marchante era un hombre raro y feo y daba clases de Formación del Espíritu Nacional. Junto con las de Dibujo y Religión eran, más que clases, lugares de esparcimiento y gresca. Parece que aquel día los compañeros voceaban hasta tal punto intolerable, que Marchante sacó la pistola, apuntó desde la tarima al bulto infame y sin llegar a disparar dejó el arma encima de la mesa durante lo que faltaba de clase, en medio de un silencio duradero y presepulcral. En cuanto la enfundó, bajamos al patio y se corrió la voz, empezamos a gritar «¡Marchante dimisión, por fascista y por cabrón!», aunque no recuerdo bien si con éxito.

Tengo a Marchante siempre presente pero estos días mucho más, con la cata del libro de Pedro Antonio Heras La España raptada. La formación del espíritu nacionalista, un análisis de libros de texto que utilizan los escolares catalanes y vascos. No me gusta el título. Parece que a Heras no le bastaba con el secuestro de España y ha querido añadirle la violación. Pero es que ni siquiera secuestro es un término preciso. El secuestro presupone intimidad, aunque forzada. Y lo que emerge de esos libros es sobre todo desdén. Desdén a España. Es decir a la posibilidad de que entre andaluces, catalanes, gallegos, vascos y los 17 se establezca un imaginario común. En su capítulo sobre los textos vascos, Heras anota una serie de conclusiones que su análisis empírico ha dejado como irrevocables:

1. Identificación entre la lengua y el alma del pueblo vasco

2. Mapa de Euskal Herria disociado de España

3. Expulsión de la palabra España, que se sustituye por Estado Español

4. Omisión de personajes históricos asociados con España y de las conmemoraciones nacionales

5. Omisión del terrorismo.

Salvo el último apartado, las conclusiones pueden aplicarse también a Cataluña y a sus libros de texto, aunque sin el carácter casi violento de los ejemplos vascos.

Sin embargo, lo peor de este recuento ni siquiera afecta a España. Comprendo que España sea la herida y el propósito del autor, pero las peores conclusiones no afectan estrictamente al pleito del nacionalismo. No es la España raptada. Es algo mucho peor: es el pensamiento raptado. Y el porqué se comprende rápidamente: siendo el motor activo de estos libros la construcción nacionalista, la recaída constante en el mito es inevitable. En lo social se impone el mito del origen: somos porque hemos sido; en lo lingüístico, el mito romántico: la lengua es una cosmovisión. Estos eran también los mitos de Marchante y de sus libros. Pero necesitaba su pistola para imponerlos, porque tú y yo identificábamos entonces esos mitos con el atraso y la injusticia. Lo realmente extraño y fascinante es que tratándose de mitos idénticos y no habiendo superado la menor prueba racional sean hoy emblema del progresismo y la dignidad.Lo que impresiona es que en una Cataluña nominalmente gobernada por los herederos de la Ilustración, los escolares lean cosas como la que sigue, firmadas, además, por un antiguo presidente del Parlamento catalán, el señor Coll i Alentorn. Se trata de un texto de lectura: La personalidad de Cataluña. Doy fe de que es una auténtica delicia, y lamento no poder ofrecértela completa:

«En relación con los elementos genéticos hay un aspecto poco estudiado y prácticamente desconocido que, con todas las reservas, me permito insinuar. Me refiero a la posible influencia de la composición química del suelo sobre la manera de ser del cuerpo humano, sobre enzimas, hormonas y otros elementos fisiológicos.Recordemos la importancia que actualmente los biólogos dan a los llamados oligoelementos, subrayando que la Península Ibérica está geológicamente dividida en dos grandes zonas: la granítica al oeste y gran parte del centro, y la calcárea al este. ¡Quién sabe lo que nos reserva en este dominio un conocimiento más profundo de la cuestión!».

¡Quién sabe qué! Y lamento no poder demostrarte cómo los catalanes practican el federalismo (asimétrico, por supuesto) desde las tribus prerromanas.

Hay personas bienintencionadas que ante el panorama invocan a Marchante. ¡Si Marchante no pudo con nosotros a pesar de sacar el arma, menos podrá Montilla que ni siquiera habla! La invocación no sólo relativiza el factor de la educación en la formación del carácter, sino que insinúa lo contrario: que una educación decantada hacia la irracionalidad puede producir hombres racionales.No hay prueba de semejante paparrucha. Es probable que quepa relativizar la educación en su conjunto y su peso en el hombre.Aunque no deben olvidarse las conclusiones de los estudios más modernos sobre genética y conducta: a medida que el hombre envejece se impone su naturaleza, lo que leído en clave escolar hace pensar hasta qué punto los niños y jóvenes son influenciables por sus padres, sus maestros o sus iguales; y hace pensar en los tiernos estragos del fanatismo nacionalista y religioso, siempre con tantos jóvenes dispuestos a todo. Pero, al margen de la influencia real de la educación, hay una enorme y sustancial diferencia entre los marchantes de ayer y de hoy. Aquellos se sabían retro, arrinconados por el presente. Eran peligrosos, como todo animal acosado, pero su gesto con el arma era sobre todo patético.

Los de hoy han logrado convencer a casi todos de que su convicciones calcáreas marchan en el sentido del mundo. Han logrado convencer sobre la existencia del enemigo en una escala que ni el primer franquismo logró con su tríada de rojos, separatistas y masones.La construcción del victimismo ha sido su obra maestra, favorecida por su identificación con los perdedores de la Guerra Civil.Como mi Marchante, sacan el arma. Pero apuntan contra su pecho y amenazan con dispararse al menor murmullo en el aula.

Sigue con salud
A.

Cerdos voladores en el País Vasco
EDURNE URIARTE ABC 21 Febrero 2009

PUES parece que sí va ser posible ver un cerdo volando en el País Vasco. O sea, una victoria del PSE, que era lo que el dirigente peneuvista Josu Erkoreka ilustraba esta semana con la posibilidad de ver un cerdo volando al salir a la calle. Miren ustedes, dijo a los periodistas, no puedo comentarles la hipótesis de una victoria del PSE porque eso es tan improbable como ver un cerdo volando.

Y resulta que más bien puede tratarse de dos cerdos volando o de un cerdo volando de dimensiones históricas porque lo que la encuesta del Gobierno vasco conocida ayer indica es una clara mayoría absoluta entre el PSE y el PP, de 39, incluso de 40. Y es la encuesta con mayor robustez muestral de todas las realizadas hasta ahora, con nada menos que 3.332 entrevistas. Y que confirma las tendencias detectadas en otras encuestas anteriores. O la posibilidad históricamente más nítida de que un cerdo volando cruce los cielos del País Vasco el día 1 hacia las diez de la noche. O un elefante volando. Pues el simpático elefante Dumbo del cuento de Helen Aberson y de la película de Walt Disney es seguramente la imagen en la que están pensando los votantes no nacionalistas. Un elefante ridiculizado y zaherido por sus grandes orejas que se convirtió en una estrella cuando las orejas le permitieron volar.

Claro que hay un problema en este cuento de cerdos y elefantes voladores. Y es que no sabemos si uno de los dos cerdos voladores quiere serlo de verdad. Lo que puede hacer que esta película de Disney acabe muy mal. Me refiero al cerdo volador de Erkoreka, al PSE, que repite desde hace varios meses y ahora en la campaña que no quiere hacer gobiernos «frentistas», es decir, españolistas, que es a lo que el PSE llama frentistas, o agresivos, o provocadores. Lo que más que una estrategia electoral para atraerse a antiguos votantes del PNV, que lo es en parte, refleja el discurso y los objetivos de alianzas con los nacionalistas de Zapatero. También en el País Vasco. Y el radicalismo de un socialismo que ha avanzado con este líder hacia posiciones de cercanía a partidos rupturistas de extrema izquierda y nacionalistas y de alejamiento respecto de las posiciones constitucionales y nacionales de la derecha.

Y ha interiorizado para ello el discurso de los cerdos voladores del nacionalismo. Bien en su versión más light que es la de Erkoreka, la de la anormalidad, la excepcionalidad de un País Vasco gobernado por vascos que se proclaman españoles. O en su versión intolerante que es la de Ibarretxe y aún más la de todo el nacionalismo situado a su izquierda. Para quienes «no es legítimo», como dijo Ibarretxe, que gobiernen los «españoles». Lo que a Patxi López no le debe de parecer tan incorrecto puesto que insiste una y otra vez en que, en efecto, un gobierno de vascos que se proclaman españoles es una provocación, malo para el País Vasco, indeseable, conflictivo. Que ya se sabe que decir que esto es España es hacer frentismo.

Lo que deja la situación en el dibujo trazado hace unos días por el director de este periódico. Con La Moncloa, escribió Ángel Expósito, más bien interesada en que Ibarretxe gane las elecciones y vuelva a ser lendakari. Porque un resultado como el previsto por la encuesta del Gobierno vasco deja a Patxi López ante la imposibilidad de evitar un Gobierno con el PP. Lo que reforzaría a Rajoy, como decía el director. Y, además, dejaría la política de alianzas con los nacionalistas y de aislamiento del PP de Zapatero en una comprometida situación. Convertido él mismo en un cerdo volador. Y de la mano del PP, lo que faltaba. Ganar para esto, que diría Zapatero.

Alboroto y confusión
M. MARTÍN FERRAND ABC 21 Febrero 2009

UN joven colega de Internet me requiere una palabra, una sola, que sirva para bien definir el momento actual de la vida española. Es una provocación difícil de atender porque, para nuestra desgracia colectiva, los males que nos afectan son más de uno y cursan con distintas intensidades y síntomas -desde la Educación a la Justicia- en las docenas de facetas que tallan y dan forma al poliedro español. Quizás, si le quitamos al vocablo todo su contenido lujurioso -territorio en el que son más difíciles los excesos- y lo aplicamos, siguiendo el DRAE, como «casa en que se falta al decoro con alboroto y confusión», podríamos decir, incluso con precisión científica, que España es un burdel.

Cuando el ministro de Justicia, un juez de la Audiencia Nacional y el jefe de la Policía Judicial que investiga la hipotética trama de corrupción que, con singular oportunidad electoral, se le atribuye al PP se reúnen en Jaén, lo más oportuno y preciso es hablar de alboroto y confusión. A mayor abundamiento, y en puritito ejercicio de cachondeo, el ministro acudió a la cacería justificadora del indecoroso encuentro sin la licencia de caza correspondiente. Debe decirse a favor de tan grosero personaje que en un país en el que, en razón del delirio de las transferencias autonómicas, son posibles diecisiete licencias diferentes -¿por qué no una por provincia o, mejor, una por ayuntamiento?- el alboroto y la confusión, características fundamentales del burdel, estaban establecidos y arraigados desde antes de que el padre de Mariano Fernández Bermejo fuese jefe local del Movimiento en Arenas de San Pedro.

Males tan viejos, de tan honda raigambre, exigen resolución y fortaleza para erradicarlos; pero no va por ahí la voluntad de nuestros «representantes» políticos. A todos, a unos más que a otros, les beneficia el alboroto y la confusión en que estamos instalados. La partitocracia -el totalitarismo turnante como le llamó Baura- se agosta cuando la certeza jurídica y el rigor ético no están implantados y rigen la convivencia. Las razones por las que el Banco de España no vigila suficientemente a las instituciones financieras, los ayuntamientos especulan con el suelo en perjuicio de sus vecinos, el Estado nos esquilma para satisfacer su inmenso apetito y de todo cuanto nos aflige son los mismos que animan a los tres niños de Jaén, el alboroto y la confusión. Causa y efecto.

EpC
Una polémica que no cesa
Carlos Jariod Libertad Digital 21 Febrero 2009

Después de leer apresuradamente las sentencias de Asturias y Andalucía deseo proponer una breve reflexión. Un análisis que sea fiel al contenido de las sentencias y a la vez útil para saber en qué terreno nos tenemos que mover próximamente quienes pertenecemos al movimiento objetor. Creo que el núcleo de las sentencias giran en torno a las ideas de moral, educación, conciencia y Estado.

1. Moral y Educación: El adoctrinamiento denunciado por el movimiento objetor es de tipo moral. EpC, afirmamos, posee contenidos morales que colisionan con la moral de muchas familias españolas. Los defensores de la materia, por su lado, han manejado la división entre moral pública –universal y propia de las sociedades democráticas– y las morales privadas, significativas sólo en el ámbito personal.

Desde luego, este es un asunto clave. En la sentencia de Andalucía, Fundamento Sexto, leemos:

Por un lado, están los valores que constituyen el sustrato moral del sistema constitucional y aparecen recogidos en normas jurídicas vinculantes, representadas principalmente por las que reconocen los derechos fundamentales. Y, por otra, está la explicación del pluralismo de la sociedad, en sus diferentes manifestaciones, lo que comporta, a su vez, informar, que no adoctrinar, sobre las principales concepciones culturales, morales o ideológicas que, más allá de ese espacio ético común, pueden existir en cada momento histórico dentro de la sociedad.

En el Fundamento Décimo de las sentencias de Asturias se alude al artículo 1.1 de la Constitución, en el cual se citan valores como "libertad, justicia, igualdad y pluralismo político". El asunto es capital porque, como reconoce el Supremo, la diferencias entre moral cívica (universal y democrática) y morales particulares es lo que permite identificar la existencia o no de adoctrinamiento por parte del Estado.

Por todo lo anterior se deduce que el Supremo acepta la existencia de una moral pública, asumible por todos y relevante social y políticamente, y morales privadas, cuya importancia reside en el valor que quieran darle los ciudadanos particulares.

Surgen preguntas muy inquietantes: ¿qué contenidos concretos prácticos damos a la libertad, a la justicia, a la igualdad y al pluralismo?, ¿cuándo ha habido un debate en España sobre el significado de los "valores democráticos" comunes?, ¿las morales privadas no aportan nada moralmente a los "valores democráticos"?, ¿cuál es el origen de esa moral cívica de la que nos habla el Supremo? Y acaso la pregunta más desasosegante: ¿Qué autoridad moral tiene el Supremo para decidir como obvia una distinción moral tan discutible?, ¿por qué zanjar una cuestión –la existencia de una moral "democrática"– cuando ni siquiera se ha planteado seriamente en nuestro país?

Y puestos a ser mal pensados, ¿no es sospechosa esta coincidencia del Supremo con la tesis laicista de que hay una moral única y obligatoria, enseñable por el Estado, frente a las morales privadas?

2. Conciencia y Estado: Decíamos que el adoctrinamiento de EpC es moral. En consecuencia, queda afectada la conciencia moral de cada uno de nuestros hijos. Se plantea, pues, la cuestión de cómo en democracia defendemos nuestra conciencia moral ante la obligación de cumplir una ley. Estamos ante la objeción de conciencia. Digámoslo de otro modo. Se trata de saber cómo nos defendernos legalmente ante la injerencia moral del Estado. El Supremo da una respuesta muy clara.

Desde las sentencias del Supremo sabemos que en España estamos indefensos ante las agresiones morales del Estado. Para el Tribunal en España no hay derecho a la objeción de conciencia. Es verdad que para salvar la cara (Fundamento Octavo, de Andalucía) afirma que "esta Sala no excluye de raíz que, en circunstancias verdaderamente excepcionales, no pueda entenderse que de la Constitución surge tácitamente un derecho a quedar eximido del cumplimiento de algún deber jurídico válido". Nada relevante, pues en seguida se escribe que en EpC no concurren esas circunstancias que, por supuesto, no se especifican.

3. Conciencia y Educación: ¿En qué consiste la neutralidad axiológica del Estado a la hora de educar? Para el Supremo, en no transmitir valores morales que no sean los de la moral democrática. Cuando en la enseñanza pública, por ejemplo, se dé un testimonio o una enseñanza cercana al cristianismo –en cuestiones bioéticas, en cuestiones sociales o morales– el Estado adoctrina, puesto que el cristianismo no es más que una de las muchas morales o religiones que pululan por nuestra sociedad pluralista. Con una frase propia de Peces-Barba el Supremo afirma en el Fundamento Noveno de Andalucía que "hay que entender que la religión, por ser algo ajeno a la ciudadanía, ha de quedar fuera necesariamente de la referida materia".

La conciencia moral cívica y la conciencia moral religiosa están separadas. Dando un significado restrictivo al artículo 27.3 se dice que "dicho precepto constitucional sólo reconoce el derecho a elegir la educación religiosa y moral de los hijos, no sobre materias ajenas a la religión y a la moral". Para el Tribunal, el Estado sí puede construir la conciencia moral de los ciudadanos, pero con la condición de que sea a través de la moral pública; otros códigos son aceptables sólo en tanto se imparten en el estricto marco de las clases de una religión confesional. No se plantea la posibilidad de que los diferentes códigos morales colisionen, ni de que los padres deseen que la educación sea un proceso integrador y unitario moralmente hablando.

Ciertamente, el Supremo habla de que no es tolerable adoctrinar por parte del Estado en el Fundamento Décimo. Pero léanse los Fundamentos Jurídicos que van del Décimo al Décimo Cuarto de la sentencia de Asturias. El Supremo desmonta una a una todas las referencias adoctrinadoras que el movimiento objetor ha imputado a EpC: ni ideología de género, ni positivismo jurídico, ni relativismo, ni confusión entre moral y religión. El adoctrinamiento del que habla el Supremo se refiere a meros abusos individuales del profesor, de algún libro de texto o de ciertos proyectos educativos. Pero, incluso ante esos hipotéticos casos, el Supremo nada indica sobre el camino a seguir ni sobre su viabilidad jurídica. Indefensión completa.

4. Conclusiones: De un modo muy sintético me permito extraer estas primeras conclusiones:

4.1. En mi opinión lo principal es que, según el Supremo, EpC no adoctrina y por tanto no hay lugar para la objeción. EpC no adoctrina porque se limita a enseñar una moral cívica, democrática y universal, exigible a toda educación de un Estado democrático.

4.2 Hay adoctrinamiento cuando se enseña, fuera del marco reducido de la religión, una moral que no coincide con la moral pública estatal. No otra cosa es la neutralidad del Estado para el Tribunal Supremo.

4.3. No hay ningún contenido ideológico particular en EpC, según el Supremo. Nos lo hemos inventado.

La objeción de conciencia –ya lo dijimos en otra ocasión– no es un fin en sí mismo, sino un medio. Es mucho más que un derecho que el Supremo no quiere reconocer. Con la objeción hemos descubierto lo fundamental de esa lucha. El Supremo, por cierto, nos ha ayudado con sus sentencias y torpeza. Me refiero a la imposición, como si fuera natural o sobrevenida, de una moral impuesta por el Estado que informa los comportamientos sociales y personales de los ciudadanos. Una moral que se presenta universal, pero que no lo es. Una moral excluyente. Y lo fundamental desde las sentencias del Supremo: una moral que juzga como adoctrinadoras otros códigos morales o religiones que no se mueven en el marco que el Estado previamente ha definido. No seamos ingenuos, se abre la veda para la caza del cristiano.

Hoy más que nunca el movimiento objetor es necesario. Digo más, es imprescindible. Pero no porque sea sólo un muro de contención al nuevo totalitarismo que decididamente se abre camino en España. Es imprescindible porque las familias objetoras, con su testimonio de libertad, son germen de una educación al servicio del hombre y no del Estado o del Partido. El movimiento objetor dará una batalla muy dura en los Tribunales, en los medios, en los colegios e institutos. Estas sentencias no zanjan nada, sino que abren aún más una batalla por la libertad de educación. Una batalla que no ha hecho más que empezar. Sabremos estar a la altura de las circunstancias.

Carlos Jariod es presidente de la Asociación de Profesores Educación y Persona

FRENTE A LA SEDE DEL PNV
Cientos de personas se manifiestan en Bilbao por la libertad lingüística
Desde las 12 del mediodía cientos de padres vascos se concentran, frente a la sede central del PNV en Bilbao, encabezados por la Plataforma por la Libertad de Elección Lingüística, a favor de un bilingüismo real. PP, UPyD y Ciudadanos están presentes en el acto.
Libertad Digital 21 Febrero 2009

Desde las 12 horas la Plataforma por la Libertad de Elección Lingüística realiza una concentración frente a la sede del PNV en Bilbao para protestar por la eliminación de facto de los modelos de educación vascos en castellano y de manera bilingüe.

La concentración coincide con el día internacional de la Lengua Materna. El objetivo ha sido reunir a los ciudadanos, "padres y abuelos", que quieren "intervenir activamente en la educación de sus hijos" y no que sea el Estado el que se imponga. En los Jardines de Albia se leerá un decálogo en el que se expresará "la importancia de la educación en lengua materna y el derecho fundamental a educar a sus hijos.

Tanto el PP, como Ciudadanos y UPyD han apoyado el acto por el bilingüismo en Bilbao. Por parte de los populares confirmaron su asistencia representantes de "máximo nivel" como el candidato a lehendakari, Antonio Basagoiti, la secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal, y el dirigente del PP vasco, Iñaki Oyarzabal.

Por su parte, desde UPyD asistió la propia Rosa Díez encabezando la representación de su partido mientras que Ciudadanos confirmó igualmente su presencia en su objetivo de luchar por la libertad lingüística en toda España.

Desde la Plataforma por la Libertad de Elección Lingüística llevan meses denunciando que, a base de decretos, la Consejería de Educación elimina de facto todos los modelos (incluidos el modelo trilingüe que imparten en algunos centros) para imponer un modelo único todo en euskera excepto la asignatura de lengua y la de inglés.

Además, según aseguran, los colegios se han plegado a sus órdenes ya que a cambio reciben subvenciones han quitado el modelo A para obligar a matricular a los niños vascos en el modelo único y así poder decir que no hay demanda.

CONCENTRACIÓN EN BILBAO POR EL BILINGÜISMO
Basagoiti, a Ibarretxe: "No se meta en la educación de mis hijas"
Desde las 12 del mediodía cientos de padres vascos se concentraron frente a la sede central del PNV en Bilbao encabezados por la Plataforma por la Libertad de Elección Lingüística, a favor de un bilingüismo real. Basagoiti exigió a Ibarretxe que "no se meta en la educación de mis hijas".
Libertad Digital 21 Febrero 2009

Este sábado la Plataforma por la Libertad de Elección Lingüística realizó una concentración frente a la sede del PNV en Bilbao para protestar por la eliminación de facto de los modelos de educación vascos en castellano y de manera bilingüe.

En una de las intervenciones, el líder del Partido Popular del País Vasco, Antonio Basagoiti, criticó la actitud del Gobierno de Ibarretxe en matería lingüística. "Me rebelo contra la falta de libertad, me rebelo contra el acoso", sentenció el popular. Además, avisó al lehendakari al que "le pido que no se meta en la educación de mis hijas".

La concentración coincidió con el día internacional de la Lengua Materna. El objetivo era reunir a los ciudadanos, "padres y abuelos", que quisieran "intervenir activamente en la educación de sus hijos" y no que sea el Estado el que se imponga. En los Jardines de Albia se leyó un decálogo en el que se expresó "la importancia de la educación en lengua materna y el derecho fundamental a educar a sus hijos.

Tanto el PP, como Ciudadanos y UPyD apòyaron el acto por el bilingüismo en Bilbao. Por parte de los populares asistieron representantes de "máximo nivel" como el candidato a lehendakari, Antonio Basagoiti, la secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal, y el dirigente del PP vasco, Iñaki Oyarzabal.

Por su parte, desde UPyD asistió la propia Rosa Díez encabezando la representación de su partido mientras que Ciudadanos confirmó igualmente su presencia en su objetivo de luchar por la libertad lingüística en toda España.

Desde la Plataforma por la Libertad de Elección Lingüística llevan meses denunciando que, a base de decretos, la Consejería de Educación elimina de facto todos los modelos (incluidos el modelo trilingüe que imparten en algunos centros) para imponer un modelo único todo en euskera excepto la asignatura de lengua y la de inglés.

Además, según aseguran, los colegios se han plegado a sus órdenes ya que a cambio reciben subvenciones han quitado el modelo A para obligar a matricular a los niños vascos en el modelo único y así poder decir que no hay demanda.

TRAS EVITAR FIRMAR EL MANIFIESTO
Sánchez Camacho exige ahora que se respete el bilingüismo en Cataluña
La popular catalana Sánchez Cámacho quiere ahora ser la adalid de la defensa del castellano a pesar de que en su momento no firmó el manifiesto en defensa del español ni apoyó la marcha de Ciudadanos. Ahora exige al PSC que respete el bilingüismo.
Europa Press Libertad Digital 21 Febrero 2009

La presidenta del PP catalán, Alicia Sánchez Camacho, exigió este sábado al presidente de la Generalidad, José Montilla, el cumplimiento de la sentencia del Tribunal Supremo sobre el derecho de los padres a escoger la lengua de escolarización de sus hijos en la educación Primaria. Y todo ello a pesar de las repetidas ocasiones en las que la popular evitó firmar el manifiesto de defensa del castellano o eludió asistir a la manifestación organizada en Barcelona por Ciudadanos.

En una atención a los medios, Sánchez-Camacho criticó la actitud "beligerante" del tripartito en su "resistencia a garantizar" que los alumnos reciban la enseñanza en su lengua materna, "pese a que ello está corroborado por diferentes sentencias del Supremo y del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC)".

En el marco de la celebración del Día Internacional de la Lengua Materna, la presidenta del PP catalán señaló que el catalán y el castellano son lenguas cooficinales en Cataluña y, por tanto, la Generalidad debe impulsar ambas por igual en la Administración, la enseñanza y las instituciones.

"En el PP no pereceremos en la defensa de la libertad en la elección de las familias catalanas", dijo, a la vez que añadió: "A nivel de uso social, catalán y castellano conviven con absoluta normalidad, porque ninguna lengua va en contra de la otra y ambas forman parte de nuestra riqueza lingüística".

Sánchez Camacho, que no secundó la manifestación de Ciudadanos a favor del cumplimiento de la sentencia del Supremo, instó al Gobierno catalán a "seguir las directrices de la Unesco y garantizar la educación en la lengua materna".

Cospedal afirma que tratar de «imponer» el euskera en Euskadi «se llama dictadura»
Llodio - EP La Razón 21 Febrero 2009

La secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal, aseguró hoy en la localidad alavesa de Llodio que en el País Vasco existen dos lenguas oficiales y “tratar de imponer una de ellas se llama dictadura”.

Además, durante un mitin en el que estuvo acompañada por el candidato a lehendakari por el PP, Antonio Basagoiti, De Cospedal apeló al “voto útil” que “se llama Partido Popular” y criticó “otras opciones que ahora defienden las mismas cosas que el PP lleva defendiendo mucho tiempo”. “Les doy la enhorabuena, pero nosotros llevamos toda la vida defendiendo estos valores”, manifestó la líder popular, en alusión a UPyD, aunque sin citar al partido que dirige Rosa Díez.
presidente del PP vasco y candidato a lehendakari por la formación, Antonio Basagoiti, arremetió también contra el PNV porque, en su opinión, desarrolla “una política lingüística talibán” con el apoyo del PSE. “El PNV tiene una estrategia para eliminar el castellano y, para ello ha contado con el apoyo de los socialistas vascos”, afirmó.

Además, recordó que tanto en Galicia como en Galicia, “que son los lugares en los que más se discrimina el castellano”, es donde Gobierna el Partido Socialista. “López se ha ido al monte para ir detrás del PNV”, censuró.


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Libertad lingüística
IÑAKI OYARZÁBAL, ABC  21 Febrero 2009

Secretario general del PP Vasco y cabeza de lista por Álava

Al servicio de las personas.
Frente a la imposición y el empleo del euskera como elemento de exclusión, nosotros pensamos que las lenguas son instrumentos al servicio de las personas. Si para algo deben servir es para unirnos y no para separarnos. La lengua no es sujeto de derechos, son las personas las que tienen derechos.

Políticas de imposición.
El PNV al frente del Gobierno vasco ha optado por políticas de imposición, que, a la larga, están perjudicando la expansión del euskera y frenando su uso social, es justo lo contrario de lo que hay que hacer. Los nacionalistas han tenido siempre una obsesión por instrumentalizar y politizar el euskera y forzar los ritmos de euskaldunización en la Administración y en la escuela.

Durante años la política lingüística fue un tema tabú. Las leyes que han permitido este atropello de la libertad y el arrinconamiento del castellano fueron aprobadas por los nacionalistas con los votos del PSE y de Rosa Díez. Sólo el PP se opuso esa política de imposición, fue el PP el único partido que cuestionó esa política y que dio la cara.

Elegir la educación.
Nosotros defendemos que los padres y madres puedan decidir la educación de sus hijos, su derecho a elegir libremente la lengua vehicular de la enseñanza, y su derecho a estudiar en lengua materna sea el euskera o el castellano. Siempre hemos defendido que el castellano esté presente en la escuela y denunciado los intentos por eliminarlo.

Aquí nunca se ha dado respuesta real a la demanda de las familias, sino que se ha tratado de condicionar y dirigir su elección. Por eso los padres y madres se concentran hoy en Bilbao para reclamar sus derechos y su libertad para elegir la lengua en que quieren educar a sus hijos. Antonio Basagoiti, María Dolores de Cospedal y todo el PP está con ellos como siempre. Otros se suben ahora al carro para salir en la foto.

La tentación de ZP no vive arriba
Federico Quevedo EC 21 Febrero 2009

O sí… Geográficamente hablando puede decirse que vive arriba, si por arriba entendemos más al norte o noroeste. Donde no vive es en el piso de arriba, es decir, no se trata de una tentación fugaz, algo de lo que le sea posible reprimirse por mucho que le atraiga… Su tentación es más fuerte, intensa, y la lleva muy arraigada. Quien nunca creyó en España como nación, quien consideró que nación era un concepto discutido y discutible -frase por la que nunca ha mostrado arrepentimiento alguno-, no podía caer en otra tentación que no fuera la de sumar sus esfuerzos al de los nacionalismos más extremos e, incluso, superarlos en la arriesgada apuesta de romper los puentes levantados por la Constitución.

Antes de que algún lector me reproche que el PP también pactó con los nacionalistas déjenme que les diga dos cosas: la primera, que también el PP se equivoca -y mucho-, y es posible que en aquella ocasión lo hiciera porque la alianza de Aznar con CiU y PNV dio argumentos a ambos nacionalismos y los fortaleció, sin lugar a dudas; y, la segunda, que, sin embargo y a diferencia del PSOE, el PP nunca cuestionó el Estado, ni fue más allá que los nacionalistas en sus reivindicaciones, es decir, nunca puso en peligro las garantías constitucionales que permiten que el Estado de las Autonomías funcione más o menos. Dicho de otro modo, no fue más allá en temas como la lengua o los techos competenciales, como sí está haciendo el PSOE en las comunidades donde gobierna de la mano de los nacionalistas.

Viene esto a cuento, ya lo habrán percibido, de que dentro de una semana se celebran elecciones en dos comunidades en las que el nacionalismo, en mayor -País Vasco- o menor -Galicia- medida, se ha hecho fuerte y condiciona la manera de gestionar la res pública. Y en ambas comunidades puede existir la opción de enviar al nacionalismo a su casa y permitir a la gente vivir en paz sin que nadie les diga en que lengua están obligados a comunicarse, estudiar o atender al público en una tienda. Es decir, sin que nadie les imponga un sentimiento nacionalista por las malas. Y en ambos casos la clave va a estar en un partido, el Socialista, que ha demostrado su preferencia a gobernar con el nacionalismo en detrimento del constitucionalismo -como ha pasado en Galicia y en Cataluña- y se ha mostrado dispuesto a arrinconar al PP aunque eso supusiera permitir el retroceso de la presencia del Estado en aquellas comunidades.

Dicho de otro modo, la única garantía de que en Galicia y el País Vasco se respeten los derechos y las libertades constitucionales está en un respaldo mayoritario al Partido Popular, aunque en el segundo caso se aventura muy difícil. Bueno, existe una opción a la extrema derecha que se llama UPyD, pero es como tirar el voto a la basura, porque entre otras cosas nadie garantiza que quien hace años apostaba por una España federal -Rosa Díez-, no vuelva a hacerlo si le conviene.

Empecemos por Galicia. Después de cuatro años de gobierno del bipartito -PsdeG y BNG- nos encontramos con una comunidad estancada, en la que no ha habido ningún avance en materia de infraestructuras, cada vez más subsidiada, sumida en la crisis, con un gobierno permanentemente enfrentado y, de hecho, dividido en dos ejecutivos paralelos, dedicado al despilfarro y, sobre todo, que ha dado pasos de gigante en el proceso de tribalización de la sociedad gallega imponiendo una gestión nacionalista que vulnera la Constitución y viola los derechos y libertades de sus ciudadanos.

En las pasadas elecciones el PP se quedó a un escaño de la mayoría absoluta, y los sondeos hoy predicen un resultado similar. Lo cierto es que siendo el partido más votado, con clara ventaja sobre los otros dos, la lógica dice que es el que debería gobernar, pero la aritmética parlamentaria es implacable: o logra mayoría absoluta, o no hay nada que hacer. En otras condiciones, y con un líder en el PSOE que tuviera sentido común y, sobre todo, sentido de Estado, los socialistas harían lo mismo que tiene previsto hacer el PP en el País Vasco si los resultados lo permiten: facilitar el Gobierno a la lista más votada, pero me temo que la tentación de seguir gobernando con los nacionalistas es superior a la necesidad que tiene el país, y que tiene Galicia, de arrinconar al nacionalismo sectario y abrir las puertas y las ventanas para que entre el aire fresco que Galicia requiere.

Pongo el ejemplo del País Vasco porque si se diera el caso de que el PSE obtenga más votos que el PNV, el PP estaría dispuesto a darle su apoyo a Patxi López para que gobierne en solitario. Sin embargo, está por ver que López acepte ese ‘regalo’ del PP. Da la sensación de que en cualquiera de los escenarios posibles tras el 1-M, la intención de López es entrar en Ajuria Enea de la mano del PNV, sea él el lehendakari o sea Ibarretxe. De entrada es difícil prever una derrota del PNV.

El voto nacionalista -me lo decía el viernes un buen amigo- es casi como una religión, una fe ciega, y son pocos los votantes nacionalistas que reniegan de esa fe. El nacionalismo es sectario, eso ya lo sabemos, pero en el caso del País Vasco renegar del mismo puede tener consecuencias imprevisibles -y peligrosas-. Por lo tanto, es difícil que el PNV sufra mucho descalabro, teniendo en cuenta que además es la única región en España donde la crisis económica se está haciendo de rogar, y que tantos años de nacionalismo han conseguido hacer de aquella región una isla. Lo del País Vasco es otra cosa, y no solo porque allí la falta de libertad sea absoluta debido a la interferencia de los violentos, sino porque todo el ambiente allí es irrespirable. Si hay un lugar donde la salud democrática exige que el nacionalismo pase a la oposición -aún a riesgo de que se radicalice más-, es el País Vasco. Pero, lejos de eso, lo que nos ofrece el PSOE es, de nuevo, un pacto con el nacionalismo que le permita al primero tocar poder y al segundo mantener sus prerrogativas y su influencia social.

Tanto Alberto Núñez Feijóo en Galicia, como Antonio Basagoiti en el País Vasco, están haciendo una campaña ejemplar. La segunda, además, está siendo un derroche de imaginación y de frescura. Las posibilidades del primero crecen cada día que pasa y se acerca la fecha de las elecciones. Si los socialistas no sorprenden en la campaña metiendo en la cárcel a Rajoy o al propio Feijóo por dejarse regalar un paquete de pipas -que todo puede ser-, el PP tiene cada vez más cerca la posibilidad de recuperar el Gobierno de la Xunta, y los gallegos ganarán un presidente honrado, austero y comprometido con aquella Comunidad y no con unas siglas o con un proyecto personal.

Y si los vascos tuvieran un poco de cordura y mucho menos miedo del que tienen, le darían a Basagoiti la oportunidad de ser decisivo en la conformación del futuro gobierno de Vitoria. Pero si, engañados por los cantos de sirena del zapaterismo, los gallegos y los vascos le dan al socialismo la oportunidad de volver a gobernar en Galicia o de hacerlo por primera vez en el País Vasco, lo que vamos a ver es como Rodríguez se sumerge en la tentación de seguir el camino emprendido hasta ahora de exclusión del constitucionalismo y entrega de la nave a la deriva soberanista. La tentación de Rodríguez no vive arriba… La tentación la tiene metida en su propia cama, y no se llama Sonsoles, sino social-nacionalismo, u otra cosa peor, como más les guste.

La patrimonialización socialista del Estado
EDITORIAL Libertad Digital 21 Febrero 2009

No es necesario recordar la famosa sentencia de Lord Acton de que "el poder corrompe y el poder absoluto corrompe absolutamente" para que todos la tengamos presente a la hora de evaluar la situación política actual de España. Nuestros Estados, tanto el central como en su imaginario las taifas autonómicas, han acumulado demasiadas competencias como para que no sólo nuestra libertad se resienta, sino para que también la profesión política se convierta en una actividad altamente lucrativa.

Acceder a un cargo público permite situar a toda la sociedad al servicio de la Administración, con lo que las oportunidades para beneficiar a los amiguetes o incluso a uno mismo son numerosísimas. Poner a la sociedad al servicio del burócrata pervierte sin duda la finalidad original con la que se creó tal cargo, que no en vano recibe el nombre de civil servant en el mundo anglosajón. Allí, de hecho, todavía pervive parte de esta tradición: como recuerda hoy José María Marco, los congresistas y los senadores del estado de Texas prestan sus servicios políticos de manera gratuita, en simple beneficio de la comunidad.

Claro que también existe otra interpretación a que en algunas naciones los cargos públicos no tengan asignado un salario. En su libro Burocracia, el economista liberal Ludwig von Mises describe cómo los funcionarios alemanes (el Staatsbeamte) no percibían un salario porque la mitología colectiva germana les rendía tal culto que consideraba que el valor de sus servicios resultaba "incalculable". Sin embargo, en España, y en los últimos días de manera especial en Galicia, nuestros burócratas parecen haberse empeñado en obtener una compensación monetaria por los inconmensurables beneficios que nos proporcionan.

Así, por ejemplo, Anxo Quintana ha considerado pertinente pagarse la campaña electoral secuestrando a un grupo de jubilados con cargo al presupuesto público: un grupo de 700 mayores que, en principio, se dirigían en excursión hacia Portugal se vieron retenidos durante tres horas en el pueblo de Oya para posteriormente escuchar un mitin del vicepresidente de la Xunta. El PP, obviamente no ha tardado en denunciar el uso del erario público en la organización del acto y en pedir a Anxo que "devuelva hasta el último céntimo de los gastos ocasionados".

Pero más allá del coste monetario en el que haya podido incurrir la Administración gallega, lo cierto es que el acto tiene un inquietante tufillo caciquil por el que se considera que las haciendas de todos los gallegos (e inclusos ellos mismos) forman parte del patrimonio del Estado y que, por tanto, pueden utilizarlos a su antojo y conveniencia. Al votante no se le respeta como depositante del voto, más bien se le trata como una materia prima manipulable para alcanzar o perpetuarse en el poder.

Y no es de extrañar que los políticos le tengan tanto apego al sillón, porque a la vista de lo que cuestan, deben ser bastante cómodos. Según publica ABC, el presidente de la Xunta, Emilio Pérez Touriño, se equipó el despacho con un mobiliario de diseño valorado en más de 200.000 euros. Para que nos hagamos una idea más exacta, sólo la librería cuesta 20 millones de las antiguas pesetas.

Esto no impedirá, desde luego, que los socialistas sigan empleando un discurso según el cual están a favor del trabajador y en contra del capitalista; llevan más de un siglo montados con éxito en la propaganda más artera y falaz sin que nadie haya conseguido descabalgarles. Y no parece que este panorama vaya a cambiar ante las recientes elecciones gallegas, a la vista de las más recientes encuestas.
Pese a ello, pocas ocasiones más propicias podría tener un partido de la oposición para acceder al poder: en medio de una crisis histórica que ya se ha cobrado más de un millón de parados, la izquierda gobernante utiliza los resortes del Estado para complacer sus lujosos deseos y ambiciones infantiles.

Tal vez esta incapacidad de acceder al poder por parte del PP gallego (y especialmente nacional) esté estrechamente relacionado con la expulsión del liberalismo en el modelo de partido preconizado por Rajoy durante el Congreso de junio. Al fin y al cabo, si los liberales sobran y se ha enterrado el discurso de limitación del poder, de colocar al Estado al servicio de la sociedad y de reducir el gasto público, ¿qué tiene de criticable que Anxo Quintana y Touriño hagan lo mismo todos los otros políticos y altos cargos públicos? Puede que sea obsceno, pero no poco común. En el PP no sólo falta una estrategia comunicativa acertada, sino también un discurso ideológico sólido para combatir esta práctica política desvergonzada.

Cálculo electoral
FERNANDO SAVATER El Correo 21 Febrero 2009

«Ahora llegan las elecciones -concluye el autor- y también una oportunidad decisiva de rebelarnos contundentemente contra quienes pretenden domesticarnos y contra los que se aprovechan, sintiéndolo mucho, eso sí, de que los demás estemos enjaulados»

Como se ha dicho ya demasiadas veces, la actividad terrorista todo lo distorsiona en el País Vasco. Pero también lo monopoliza todo, aunque sea a la inversa: con tal de estar contra el terrorismo, ya está garantizada la buena conciencia y la buena política. No es verdad, claro: los terroristas son unos canallas que pisotean la democracia, pero entre quienes reniegan de ellos también hay gente poco de fiar y con una idea de la democracia que se parece al autoritarismo étnico fascista como un huevo a otro huevo. Fuera del terrorismo tampoco vale todo: ciertos proyectos políticos no son ilegales pero eso no los hace decentes ni deseables; y el comportamiento de muchos ciudadanos que no son terroristas (respecto a la lucha contra el terrorismo y respecto a quienes lo sufren más directamente) es menos sanguinario pero aún más repugnante que el de los terroristas mismos.

Una parte de la sociedad -de la vasca, desde luego, pero también en cierta medida del resto de la española y hasta de la europea- asume la presión terrorista como un inconveniente casi natural, que tiene sus desventajas pero también sus alicientes... para quien no se ve afectado en primera persona por él. El terrorismo es un método para domesticar a los humanos, haciendo que se porten como espontáneamente no quieren portarse y que se conviertan en lo que no desean ser.

El terrorismo de ETA quiere domesticar a los vascos, forzándolos al nacionalismo más radical y a que rompan todo lazo institucional y aún simbólico con España (o con Francia, pero todo a su tiempo). A buena parte del nacionalismo con mando en plaza y a los oportunistas allegados (la sonrojante Ezker Batua en primer lugar: debería haber un 'copyright' político que prohibiera usar la palabra 'izquierda' para llamar a ese partido) no les parece del todo mal este proceso de domesticación, aunque no estén de acuerdo con la violencia empleada por los domadores.

Por eso se impacientan más con quienes se rebelan contra su destino domesticado, pues quieren seguir siendo por encima de todo ciudadanos españoles, que contra los propios domadores terroristas. Por eso regatean todo apoyo institucional verdadero a quienes no sólo repudian el terrorismo sino también -explícita e inequívocamente- el perfil nacionalista que el terrorismo quiere imponerles. Por eso sólo condenan el terrorismo cuando 'se pasa', es decir, cuando afecta a quienes ya -más o menos voluntariamente- se portan como nacionalistas convencidos o cuando ataca al nacionalismo institucional, que en su día debió mucho al terrorismo pero hoy cree que ya no lo necesita y abomina de sus métodos feroces. Así se comprenden comunicados bienintencionados aunque en el fondo insoportables como el de la familia Uria, al denunciar el asesinato de su patriarca Ignacio: 'Amaba a su país, era abertzale', etcétera. Sólo les faltaba añadir: '¡Y a pesar de todo le han tratado como si fuese un guardia civil!'.

Ante la ilegalización de las listas electorales de ANV y D3M (¿hay algo más lógico que prohibir al brazo político de ETA presentarse a unos comicios en plano de igualdad con aquéllos a los que amenaza, extorsiona y asesina?). las más altas jerarquías del PNV nos informan de que la Fiscalía del Estado y los jueces del Tribunal Supremo actúan al servicio de un 'cálculo electoral'. Muy bien, pues hablemos de cálculos electorales. ¿Alguien puede calcular con exactitud qué ventaja electoral han obtenido en los últimos treinta años los nacionalistas de una violencia terrorista que ha eliminado sistemáticamente a quienes no querían serlo, enviándoles bajo tierra o haciéndoles poner tierra de por medio? ¿Cómo se calcula la ventaja política que supone para los nacionalistas poder hacer campaña a pecho descubierto, mientras los demás deben moverse con las máximas medidas de seguridad y constantemente hostigados por el fascismo abertzale? ¿No hay acaso cálculo electoral en proponer un referéndum consultivo a la ciudadanía vasca, mientras gran parte de ella -exactamente aquella amplia mitad que rechaza la hegemonía nacionalista- está amenazada de muerte y por tanto no tiene libertad auténtica de voto? Venga, que aquí todos nos conocemos ya: en Euskadi el verdadero cálculo electoral es el de quienes dicen: '¡Qué mala es ETA... pero qué bien me viene!».

Vean con atención los testimonios recogidos en el libro imprescindible 'El infierno vasco' y vean, si les resulta posible, el documental del mismo título de Iñaki Arteta. Comprobarán que la mayoría de las personas que aquí se manifiestan no han abandonado el País Vasco por temor a la muerte física, sino por la comprobación lenta y gradual de su muerte civil. Si te opones a los planes de ETA puedes morir; pero si te opones directa y claramente al nacionalismo clientelista imperante morirás casi con certeza como ciudadano, se te negarán ayudas, subvenciones, reconocimiento mediático y todo lo demás.

Quien lo probó lo sabe. Mucha gente se va porque no puede más, porque no soporta más la indiferencia o incluso el veneno ambiental que rodea a quienes no son adictos a la obligación nacionalista (o a fingirla, bajo el nombre de 'vasquismo' o similares, como hace la hipocresía oportunista). Dicen que la sociedad vasca está harta. ¡Qué más quisiéramos! Por el momento parece sólo que está harta de encogerse de hombros ante las amenazas y ultrajes que sufren sus vecinos. Dicen que la sociedad vasca resiste. ¡Qué más quisiéramos! A lo único que hasta la fecha se ha resistido con auténtica determinación es a la tentación peligrosa de oponerse abiertamente a ETA, así como a quienes hablan en su nombre y a quienes desde las instituciones rentabilizan sus fechorías. Recuerden los circunloquios que utilizan muchos al referirse a los crímenes terroristas -recientemente algunas coordinadoras anti-TAV, por ejemplo- o las condenas de quienes lo peor que saben decir de ETA es que hace el juego... ¡a los españolistas!

No, desde luego: oponerse al terrorismo no basta, es sólo el comienzo. Y quienes sueñan con un final 'dialogado' del terrorismo, es decir, en el que se conceda a los terroristas -en cómodos plazos- las ventajas políticas que gracias a las fuerzas de seguridad de España no han logrado arrebatar por las bravas, no son ya una alternativa política fiable. Al menos para quienes no pensamos irnos voluntariamente de este cutre infierno vasco hasta que se le hiele el aliento al último de nuestros demonios con txapela calada hasta las cejas... Ahora llegan las elecciones y también una oportunidad decisiva de rebelarnos contundentemente contra quienes pretenden domesticarnos y contra los que se aprovechan -sintiéndolo mucho, eso sí- de que los demás estemos enjaulados.

 

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