AGLI

Recortes de Prensa    Jueves 26 Febrero 2009

¡Esto debe acabar ya!
Vicente A. C. M. Periodista Digital 26 Febrero 2009

O si no acaba, nadie puede predecir lo que puede pasar en España. No se puede estar constantemente tensando la cuerda de la crispación y del ataque a un partido que representa a más de diez millones de votantes. No se puede pretender destruir mediante el uso y abuso de las peores artimañas y armas del Poder, a quien no es solo una alternativa de Gobierno, sino que ya ha demostrado saberlo ejercer con mucha más profesionalidad, garantías y efectividad que la que actualmente lleva a cabo el PSOE y el Gobierno del Sr. Zapatero. No se puede acorralar a los ciudadanos y provocar que se tomen la Justicia por su mano.

La absoluta permisividad con actuaciones tan sectarias como las del juez de la AN el Sr. Garzón. Las confabulaciones descaradas en cenas de representantes de los tres pilares básicos de la Justicia, el ya ex Ministro de Justicia, el Juez de la AN Sr. Garzón y el jefe de la Policía Judicial, es la soga del ahorcado del Estado de Derecho y el punto de inflexión de la paciencia ciudadana. Sr. Blanco, su paciencia puede que sea infinita, pero la de los ciudadanos no. Creo que el hecho del hombre de Lazkao es solo la punta del iceberg que está a punto de hundir a este barco a la deriva que es España.

Está en manos del PSOE y sobre todo del Gobierno, es decir del Sr. Zapatero acabar de una vez con este cordón sanitario, con estos ataques a la democracia. Está en sus manos llegar a un acuerdo de “salvación nacional” o como quiera llamar a esta situación desesperada en la que está España. Hace tiempo dije que España no solo atraviesa la peor crisis económica de su historia, sino las peores crisis de todo tipo, de valores, de principios, de solidaridad entre regiones, de la más indigna representación política y de la total dependencia de los diferentes poderes del Estado en manos de esa casta política.

España ya no es una Nación, sino un conjunto de auto proclamadas “naciones” que reclaman su independencia mientras sangran la economía del País y se dedican a despilfarrar el erario público en su propio beneficio, autobombo y complejos de nuevos ricos revanchistas. España es un País destrozado por los nacionalismos insaciables, empeñados en borrar cualquier huella de su pasado común y del idioma que consideran opresor y enemigo de su orgullosa lengua. España es un País donde los derechos de sus ciudadanos se ven pisoteados sin que el Gobierno de la Nación haga nada por impedirlo, y además contribuye a sufragar con aportaciones económicas insolidarias, la discriminación y el arrinconamiento de quienes no comparten ni los fines ni la ideología excluyente nacionalista.

Esto tiene que acabar ya antes de que sea demasiado tarde. Las crisis suelen tener efectos impredecibles, pero casi siempre dramáticos y traumáticos, donde pueden llegar a aflorar los más bajos instintos. La desesperación puede llevar a unas respuestas irracionales, aunque humanamente previsibles, casi siempre violentas. No es que se pueda justificar la violencia como respuesta, sobre todo en una situación normal, pero sí que podría ser una eximente como una locura transitoria. Lo que no es justificable es que se mantengan las condiciones de presión y de crispación social, cuyos efectos son más que previsibles.

Así que ¡Basta ya! Va siendo hora de que se alcance algo de cordura por parte de todos los responsables políticos. Va siendo hora de que dejen de lado sus ambiciones personales y cálculos electoralistas para alcanzar o mantenerse en el Poder. Va siendo hora de que si pueden, cosa que dudo, den la talla como estadistas y ayuden a reflotar a este barco casi hundido y que se va a pique sin remedio. Si no son capaces de hacerlo, luego que no se lamenten de las consecuencias y de la falta de señales de alarma.

¿Compra votos Zapatero?
LUIS MARIA ANSON El Mundo 26 Febrero 2009

ES ARGENTINA nacionalizada española. Se llama Rocío García Coloret.Como una María Pineda al revés, se plantó ante el notario para denunciar que un agente del PSOE le ofreció 45 euros por su voto y el de su hijo Adrián Pablo Risiglione García. Lo cuenta La Voz de Galicia. Si se confirmara esta práctica, el presidente circunflejo habría convertido a Romero Robledo en una zapatilla rusa.

José Barea anunció sagazmente en el año 2007 la trapisondería zapateresca: « para conservar el poder -escribió- ha convertido el Presupuesto de 2008 en instrumento de compra de votos, ignorando los criterios de eficiencia en la programación del gasto y de equidad en la asignación de los recursos públicos».

Me parece una de las afirmaciones más lúcidas que se han hecho sobre la política económica del Gobierno, un espejo colocado delante del think tank monclovita. En su intento de comprar votos de forma indirecta pero suculenta, Zapatero se inventó un cheque-bebé para las parturientas; un cheque-vivienda para los jóvenes; la multiplicación de las becas para otorgarlas a simpatizantes y amiguetes; un incremento del 30% del PER para asegurarse el voto en Andalucía y Extremadura; 4.365 millones de euros para Cataluña, a la que sólo correspondían 2.354 para adquirir el voto catalán; 40% de alza en las pensiones para que los ancianos supieran lo que tienen que hacer; 400 euros a un sinfín de declarantes a Hacienda, con un objetivo ni siquiera disimulado; subvenciones y patrocinios numerosos como las estrellas del cielo en favor de las más pintorescas asociaciones para convertirlas en grupos electoreros en favor del PSOE; y otras mil triquiñuelas, en fin, cuando la crisis daba ya aldabonazos sobre los portones de la economía española.

Además, Zapatero legalizó de golpe a cerca de un millón de inmigrantes para que puedan votar en las municipales. Nacionaliza ahora a galope tendido, con cifras que marean, a los legalizados para que participen en autonómicas y generales. Se ha inventado, por añadidura, la pirueta circense de otorgar la nacionalidad española a los hijos y a los nietos de los exiliados para que su voto altere el equilibrio de algunas regiones españolas, de forma especial, Madrid.

Todo esto lo ha hecho Zapatero riéndose a carcajadas de un Rajoy dedicado a contemplarse el ombligo y a defenderse de las tarascadas, entre aguerridas y gallardas, que le acosan. Lo que no había hecho hasta ahora el presidente de las mercedes era ofrecer, al viejo estilo del caciquismo, dinero directo por la compra de votos. El caso de Rocío García Coloret sería la punta de un iceberg que podría adquirir preocupantes proporciones de podredumbre y cinismo.

No sé si esta información se confirmará. Tampoco sé si alguien podrá demostrar un presunto encuentro de Garzón con Zapatero y con Rubalcaba. Menuda suculenta tajada para el equipo de investigación de Pedro J. Ramírez.

Luis María Anson es miembro de la Real Academia Española.

Rabia contra la opresión
Editorial ABC 26 Febrero 2009

COMO es notorio, el clima social y político en el País Vasco alcanza límites incompatibles con las reglas mínimas del sistema democrático. Cargos públicos con escolta, coacciones y chantajes, silencios y complicidades con el terrorismo, crean un círculo vicioso que asfixia la libertad personal y hace imposible la convivencia. En este contexto se van a celebrar, una vez más, unas elecciones autonómicas que -por desgracia- no siempre permiten la expresión razonable del pluralismo político y convierten en héroes de la libertad a quienes defienden posiciones ajenas al nacionalismo identitario.

Nadie debe tomarse la justicia por su mano, pero, más allá de la letra de la ley, es humanamente comprensible la rabia y la indignación que llevaron a un vecino de Lazcano (Guipúzcoa) a desahogar su impotencia destrozando parcialmente una «herriko taberna». Víctima indirecta de la barbarie -que destruyó su vivienda recién reformada en un atentado contra la sede socialista-, este ciudadano ha tenido el coraje de enfrentarse contra un ambiente de infamia que facilita la impunidad de los terroristas y sus secuaces y dificulta gravemente la lucha policial contra ETA.

La convivencia democrática se sustenta sobre una base ética, incompatible por supuesto con el crimen organizado, pero también con la falta de pulso de una sociedad amedrentada. Por eso es muy llamativa esta reacción individual como ejercicio, aunque sea episódico, de un grito de resistencia frente a la opresión. Resulta difícil creer que en la Europa del siglo XXI existan todavía reductos totalitarios en los que es muy peligroso ejercer las libertades públicas más elementales.

En algunos pueblos del País Vasco o en ciertos barrios urbanos controlados por los radicales, el terror totalitario demuestra un día tras otro su condición siniestra. Mucha gente decente opta por un doloroso exilio, como sera probablemente el caso de este vecino, harto de chantajes miserables y cuyo gesto de rebeldía tendrá un coste muy caro en el plano personal. Decía Martin Luther King que lo más preocupante en una sociedad no es la injusticia de los malvados, sino el silencio cómplice de los buenos. Hace tiempo que la sociedad vasca necesita liberarse del miedo y generar una resistencia ética frente a los opresores. Las elecciones del próximo domingo pueden ser un paso importante en el plano político e institucional, pero -pase lo que pase en las urnas- es imprescindible una reacción enérgica y generalizada en el ámbito social y moral.

El vengador de Lazcano
EDURNE URIARTE ABC 26 Febrero 2009

Me sorprenden y también me entristecen en las últimas horas las voces de esos analistas y ciudadanos supuestamente ejemplares que pontifican contra el ojo por ojo de Lazcano y claman por el respeto al Estado de Derecho. Porque son los mismos que pasan habitualmente de puntillas sobre el auténtico hecho esencial de esta historia.

Y es que el Estado de Derecho, ése al que apelan, apenas existe en Lazcano y en todo el País Vasco. Y el arrebato de rabia, indignación y furia de Emilio Gutiérrez se produce en un lugar donde los ciudadanos como él han sido abandonados por el Estado de Derecho mientras los matones etarras campan a sus anchas. Sin que la ley se cumpla, casi nunca, en lo que a los matones concierne.

El escándalo de Lazcano y de todo el País Vasco no es el ataque de furia de este ciudadano. El auténtico escándalo, el escándalo cotidiano que ha dejado de ser noticia de tan repetido, es que los proetarras se salten el Estado de Derecho una y otra vez sin que haya una actuación policial y judicial inmediata como la que se ha producido con Emilio Gutiérrez.

Si la ley que sí se aplica a Gutiérrez se cumpliera, la herriko taberna, la sede del brazo político de ETA, no estaría abierta, para empezar. ¿No estaban legalmente cerradas? ¿No está ilegalizado el brazo político de ETA? ¿No son ilegales sus actividades? ¿Por qué no son llevados a comisaría sus responsables, tal como se ha hecho con Emilio Gutiérrez, cada vez que abren un local de propaganda y organización de actividades criminales como son las herriko tabernas? ¿Por qué no se actúa inmediatamente contra el brazo político etarra cada vez que organiza un acto público, es decir, todos los días? ¿Por qué la policía no detiene inmediatamente a quienes colocan carteles etarras como los colocados en las últimas horas contra Emilio Gutiérrez?

Y no digo que Gutiérrez no tuviera que ser llevado a comisaría. Lo suyo es, obviamente, un delito, aunque debe de ser el delito con más eximentes de los últimos años. Uno especialmente, y es que el Estado le ha dejado sólo y desamparado ante los matones en esa ciudad sin ley que es el País Vasco.

Los terroristas se adueñan de la calle; los vecinos callan
Editorial La Razón 26 Febrero 2009

Emilio Gutiérrez, el joven que atacó la «herriko taberna» de Lazcano con una maza después de que una bomba de ETA le destrozara la vivienda que acababa de reformar, abandonó ayer el País Vasco. En las últimas horas recibió amenazas y en las fachadas de varios edificios aparecieron carteles con su cara y su nombre con la leyenda: «Agresor fascista». Además, una marcha proetarra recorrió la localidad a última hora de ayer para exigir una pena de ocho años de prisión.

A nadie debe sorprenderle que el brazo político de ETA reaccione de este modo tan repugnante. Es su habitual método mafioso. Lo alarmante es que no hubiera en toda la jornada de ayer una voz entre los vecinos de la localidad que se levantara airada contra los matones y manifestara cierta comprensión hacia un joven que a la postre se ha visto obligado a huir.

El caso de Emilio Gutiérrez es el síntoma de la grave enfermedad que padece gran parte de esa sociedad vasca que justifica o es indiferente ante el sufrimiento de sus vecinos. Una comunidad que ignora a las víctimas y que agacha la cabeza, sumisa y temerosa, ante los verdugos está abocada al fracaso colectivo. Desde luego, no se puede justificar el ojo por ojo, ni que nadie se tome la justicia por su mano. Pero tampoco se puede admitir que los terroristas se adueñen de la calle gracias a la cobardía de los demás.

CAMPAñA CONTRA EMILIO, 'EL HOMBRE DE LA MAZA'
La abyección de los proetarras en Lazkao

IMPRESIONES El Mundo 26 Febrero 200

LA FURIOSA reacción del entorno etarra tras el episodio protagonizado por Emilio, el hombre que no pudo contenerse ante las burlas de los radicales y arremetió con una maza contra una taberna que les sirve de centro de reunión en Lazkao, demuestra hasta qué punto de abyección ha llegado la izquierda abertzale. Resulta de un cinismo atroz que quienes justifican el tiro en la nuca se rasguen las vestiduras ante un ataque de ira a un local pendiente de cierre y que, en cualquier caso, no ha causado daños personales.Por todos los medios, los proetarras han intentado mostrar a Emilio como un peligroso «fascista».

La prueba de que el único terrorismo lo ejercen ETA y sus cómplices es que Emilio ha tenido que marcharse a Alicante. En el fondo, la respuesta de los radicales responde a su temor a que el hartazgo de la población lleve a que aparezcan otros Emilios. Quieren mantener atenazada a la sociedad y no pueden consentir que alguien les levante la voz.La mejor forma de demostrarle a los proetarras que han perdido es que Emilio pueda volver a su casa con plenas garantías de seguridad.

El héroe de Lazkao
Federico Quevedo El Confidencial 26 Febrero 200

Partiendo de la base de que nadie debe tomarse la justicia por su mano, y de que ese es un comportamiento reprobable, ¡hombre!, debo reconocer que la imagen de Emilio Gutiérrez liándose a mazazos con una de las sedes de la pandilla de canallas que inexplicablemente sigue abierta pese a la orden judicial de cierre que afecta a todas las herriko tabernas, invita a exclamar un ¡ole tus coj…!, y a aplaudir la acción aunque solo sea de manera momentánea porque luego la razón nos dicta cordura.

Vaya esto por Emilio, a quien no conozco, pero de quien admiro su valentía, como admiro la de todos aquellos vascos que viven sometidos a la dictadura del terror del nacionalismo violento, y a la no menos amenazante dictadura de la complacencia del nacionalismo gobernante. En Euskadi no existe democracia, y al no existir democracia tampoco existe Estado de Derecho, porque no puede haber ni democracia ni Estado de Derecho cuando un porcentaje muy elevado de la sociedad vasca -ayer me hablaban de un concejal del PP al que le han recomendado que duerma cada noche en un sitio y deambula de casa en casa de amigos y familiares- malvive atemorizada por la amenaza fascista de los violentos y la no menos fascista de la exclusión por parte del poder.

El gesto de Emilio no es más que la manifestación de la rabia contenida durante décadas. Inexplicablemente la sociedad vasca ha reaccionado siempre con una serenidad y un sentido común casi beatificables ante la permanente amenaza y extorsión etarras. En otros países donde el terrorismo ha sangrado la convivencia, el ojo por ojo se ha manifestado enseguida como reacción ante la violencia. Aquí no. Aquí se ha aguantado estoicamente. Muchos simplemente nos hemos ido de allí. Otros se han quedado y han dado un voto de confianza a la democracia y a la Justicia. Pero lo cierto es que ni la democracia ni la justicia han conseguido grandes avances, y el fascismo nacionalista sigue campando a sus anchas como lo demuestra el hecho de que pese a su prohibición siga habiendo locales de reclutamiento de terroristas y violentos en las calles del País Vasco, y de que las personas de bien vivan bajo la amenaza y la provocación permanentes de estos hijos de p… (pido perdón a las meretrices, que no son responsables de los actos de estos vándalos cavernícolas). Por eso hoy todos somos un poco Emilio Gutiérrez, y en el fondo nos hubiéramos puesto en su pellejo y hubiéramos arremetido con toda nuestra rabia contra ese local de adoctrinamiento nazi.

Las calles del País Vasco siguen siendo un territorio peligroso para ciertas actividades. No hay acera, plaza o camino en el que no haya dejado su huella de sangre algunos de los violentos, y que no esté ocupada por esos secuaces que practican el fascismo excluyente. Hace unos días, la portavoz del PP en el Congreso, Soraya Sáenz de Santamaría, sufrió en persona la amenaza y el ataque violento de estos demócratas de metralleta y bomba lapa, y me decía que le hubiera gustado remangarse y liarse a gorrazos con estos energúmenos, pero que se lo impidió su escolta -con bastante sentido común, por otra parte-.

Pero a veces lo que te pide el cuerpo no es aguantarte, sino responder a su amenaza y hacerles saber que ni se les tiene miedo ni se les va a permitir campar a sus anchas, que algún día acabaremos con ellos y con su política de muerte y destrucción y la libertad será la que se haga con las calles de Euskadi. Les diré algo, el domingo hay una oportunidad de mandar al nacionalismo al abismo de la soledad. Los no nacionalistas están haciendo una campaña valiente para sacar del poder a Ibarretxe y su ristra de planes soberanistas.

Claro que hay diferencias entre quienes se presentan por primera vez con un discurso antinacionalista poco creíble en quien hasta hace poco compartía mesa y mantel con el nacionalismo y que ahora se deja mimar por la extrema derecha (UPyD), aquellos que no dicen a las claras lo que quieren para el País Vasco porque se empeñan en dejar una puerta abierta a gobernar con el nacionalismo y a una nueva negociación con ETA (PSE), y quienes se han presentado a estas elecciones como la única alternativa constitucional posible al nacionalismo, con candidatos que tienen mucho que ver con la mayoría de la sociedad vasca, moderna, dispuesta a combatir la sinrazón con su trabajo y su amor a la tierra en la que viven, desde el diálogo constructivo y la firmeza de los principios (PP). Emilio nos ha demostrado que es posible luchar, que esa rabia contenida hay que saber encauzarla hacia la derrota política del nacionalismo, el que mata y el que mira para otro lado, pero que quizás sea este el momento en el que la sociedad vasca esté empezando a salir de su letargo y se muestre dispuesta a un cambio que parecía imposible. Emilio es un héroe, no porque se liara a mazazos contra la herriko taberna, sino porque no les ha tenido miedo, y ese es el primer paso para vencerles

Lazkao: respuesta ante un pacifismo ridículo
CARTAS AL DIRECTOR El Mundo 26 Febrero 200

Sr. Director:

La irrupción de Emilio en la herriko taberna de Lazkao pone de manifiesto el camino a seguir para erradicar la cobardía de los que nos conformamos con la presión de una mafia que nos tiene atenazados por el miedo y los prejuicios. Euskadi y, por extensión, el resto de España, nunca serán nada mientras no se sacudan la presión del fascismo infame de ETA y sus apoyos. Un chico, simplemente un chico valiente y con vergüenza, nos pone ante el reflejo de nuestro propio espejo, que tan sólo nos devuelve una abstración canija y despreciable.

Sin embargo, nos amparamos en un pacifismo ridículo y sin perspectiva alguna, y nos quedamos tan anchos diciendo que lo de Emilio no es el ejemplo a seguir. Pues mire, a mí lo de Emilio me suena a música celestial; otros caminos sólo nos han llevado al servilismo cobarde y a contemplar cómo nos van matando poco a poco sin rechistar.Emilio nos enseña el camino; lo otro es claudicar. José Luis Carreras Barbero. Alcalá de Henares (Madrid).

Comprensión hacia Emilio Gutiérrez
CARTAS AL DIRECTOR El Mundo 26 Febrero 200

Sr. Director:
Quiero expresar mi apoyo y comprensión a Emilio Gutiérrez. Entiendo que no estarás orgulloso de tu acción, ya que, como todas las personas que tienen un mínimo de inteligencia, sabes que en la violencia no está la solución a ningún conflicto. Me parece de guasa que aquellos que no condenan los asesinatos de personas inocentes sí lo hagan contra lo que a mi parecer es una reacción lógica frente a tanta opresión. Que te llamen fascista por tu acción es, simplemente, una idiotez.

Sé, como tú lo sabes, que ése no es el camino, que sólo te has dejado llevar por el ansia de venganza, pero también creo que si todos los que han sido víctimas, directa o indirectamente, de los atropellos que se viven en tu región, hubiesen actuado desde el principio como lo has hecho tú, devolviendo los golpes, seguramente esa lacra estaría ya vencida. Juan Antonio García.Correo electrónico.

La soledad del hombre de la maza
CARTAS AL DIRECTOR El Mundo 26 Febrero 200

Sr. Director:
Fuera del debate héroe o villano es preciso señalar a los culpables de que lleguemos a una situación como la del hombre de la maza en Lazkao. La responsabilidad de todo esto es de la Policía Autónoma Vasca y de las autoridades. Su inacción lleva a que los ciudadanos tengan que llegar al ojo por ojo.

La gente no se siente apoyada en casos de terrorismo. Si inmediatamente alguien con responsablidad gubernativa se pusiera incondicionalmente de parte de quien ha sido víctima del terrorismo, no pasaría esto. Brindo mi apoyo sincero y calmado a este hombre cuya soledad le ha llevado a complicarse la vida, y mucho. Carlos Gómez. Velada (Toledo).

Víctima de la sinrazón
EDITORIAL El Correo 26 Febrero 2009

La conducta del vecino de Lazkao Emilio Gutiérrez -quien, tras la concentración de protesta del pasado martes por el atentado perpetrado con ocho kilos de explosivo contra la sede socialista de la localidad guipuzcoana, optó por dirigirse a la taberna batasuna rompiendo su puerta y parte de su mobiliario- ha sido objeto del reproche que merece cualquier arrebato violento, pero también de una cierta condescendencia ante la lógica indignación que expresó tan desacertadamente.

La Ley del Talión no tiene justificación alguna en el Estado de Derecho, en el que la identificación y condena de los culpables han de seguir siempre procedimientos garantistas, siendo el propio Estado quien ostenta el monopolio en el empleo de la violencia. Pero lo ocurrido constituye un elocuente retrato de lo que pasa en Euskadi: ETA comete un atentado; vecinos y dirigentes políticos manifiestan su rechazo a dicho ataque ante las burlas extremistas; Gutiérrez reacciona atacando a su vez, a cara descubierta y provisto de un mazo, el local que reúne a los simpatizantes de la izquierda abertzale de Lazkao; estos últimos responden con carteles acusando al joven de fascista y concentrándose para su condena en la tarde de ayer; y el joven se ve obligado a abandonar el pueblo mientras espera la acción de la Justicia.

La espiral que maneja el terrorismo se ha completado provocando que los verdugos se hagan las víctimas, y la víctima acabe siéndolo por dos veces a causa de su primaria e injustificable reacción. Pero sería enormemente injusto concluir que su comportamiento ha acabado dando la razón a los terroristas y a sus acólitos, porque éstos no necesitan de actuaciones como la del vecino de Lazkao para perpetuarse en su ignominia. Les habría bastado cualquier otra excusa, inmediata o remota, para responder a la protesta de los demócratas por el atentado de ETA con la movilización de sus elementos más activos en Lazkao, como hacen habitualmente. Ahora lo preocupante es que los etarras han dibujado su macabra diana sobre Emilio Gutiérrez, por lo que éste debe contar con todos los medios que las instituciones puedan poner a su disposición para garantizar su seguridad personal.

La furia mil veces contenida
MAITE PAGAZAURTUNDUA El Correo 26 Febrero 2009

El juego es así desde el comienzo de la democracia. Los agresores actúan de forma clandestina, pero su entorno de apoyo no se oculta. Al contrario, se ríen a la cara de las víctimas. ¿Cuántas veces hemos visto a los jóvenes cachorros del fanatismo etarra a la puerta de sus bares oficiales, burlándose y odiando a los que pasábamos conteniendo las lágrimas tras la muerte de un ser humano inocente?

Los espacios oficiales de los fanáticos nacionalistas no son secretos en el País Vasco. Ese joven que pasó años para arreglar un piso modesto donde pretendía convivir con su pareja rompió el gran tabú de la furia contenida de las víctimas. Fue después de ver su piso destrozado y después de observar la mofa de los cachorros del entorno que apoya y jalea a los asesinos. Cuando le desbordó la ira, se encaminó directamente a su local social.

El juego sigue así. Los jaleadores de los agresores se sienten indignados y muestran su poder, el que da el monopolio del gran miedo. Por eso encartelaron Lazkao amenazando a la sorprendente -y seguramente sorprendida- víctima furiosa. Al escribir estas líneas se manifestarán, sin duda, por las calles de la localidad guipuzcoana. No es improbable que toda una marea de odio se agite en la manifestación, pues está en juego el monopolio de la violencia y el poder fáctico del miedo tan cuidadosamente instalado en esos pueblos desde 1975, tal y como constata Florencio Domínguez en 'Las raíces del miedo'.

Pues bien. Son tantos los aspectos tóxicos que imperan en la vida social vasca que cada conciencia podría pararse a pensar durante algunos minutos sobre lo que pasó en Lazkao. Sin furia, con calma, cada cual podría repasar cuántas veces ha agachado la cabeza ante el mundo de ETA, cuánta indignidad hemos tragado como sapos crudos y analizar tras ello si ha funcionado el liderazgo social e institucional frente al fanatismo. Y evaluar, después, también sin ira, si nos han enseñado a ser corderos o ciudadanos. Y finalmente, decidir, con lucidez, sin autoengaño, si se va a formar parte a sabiendas de la impunidad pública y tóxica que se desarrolla sin secretos ante nuestros ojos. Como ante nosotros se desarrolla la transmisión del fanatismo a nuevas generaciones de niños y niñas sin que medie el espanto de nuestros líderes institucionales.

La sociedad vasca está enferma en lo más profundo de sus relaciones comunitarias. La furia de un ciudadano vejado ha levantado el velo. Podríamos cambiar el juego: sin furia, por supuesto, pero abandonando la pasividad y asumiendo algún tipo de compromiso personal y colectivo.

Nuevos fallos eximen a otros nueve alumnos de cursar Ciudadanía
E. Pastrana La Razón 26 Febrero 2009

madrid- El Tribunal Supremo ya se ha pronunciado sobre cuatro casos de objetores a Ciudadanía y ha rechazado la objeción a la materia, pero los tribunales autonómicos siguen fallando a favor de los que rechazan la asignatura.

En los últimos ocho días, los juzgados de lo contencioso-administrativo 1 y 2 de Toledo han emitido seis nuevos autos de medidas cautelares que eximen a los objetores de cursar la materia hasta que los mismos juzgados dicten la correspondiente sentencia. Los autos favorecen a nueve alumnos. Dos de ellos se encuentran en segundo de ESO, otros dos en primero de ESO, otros dos en cuarto de Primaria (cursarán la asignatura que viene), uno en cuarto de ESO y dos en tercero de ESO.

Según Cristina Rodríguez, portavoz de la plataforma Toledo Educa en Libertad, con estos autos de medidas cautelares se han emitido ya un total de 125 autos que son favorables a un total de 166 alumnos toledanos.

Un caso abierto
Por su parte, Carlos Jariod, presidente de la asociación toledana Educación y Persona, ha afirmado que «estos nuevos autos judiciales demuestran que los recursos legales sobre objeción a Ciudadanía siguen su curso, ya que las sentencias del Tribunal Supremo afectan exclusivamente a cuatro recursos».

María Jesús Aranda, de la plataforma «¿Xq te callas?», ha afirmado que «la razón está de parte de los padres objetores porque defienden sus derechos constitucionales y tarde o temprano la Justicia nos acabará dando la razón», comentó. Además, añadió que «la objeción a Educación para la Ciudadanía es un caso abierto, por mucho que algunos hayan querido pasar página de manera precipitada».





****************** Sección "bilingüe" ***********************

Demasiados árboles para tan poco bosque
Lorenzo Contreras Estrella Digital 26 Febrero 2009

Los acontecimientos de la vida política se superponen a tal velocidad y con tal abundancia que cualquiera puede recordar el conocido dicho de que los árboles no dejan ver el bosque, en este caso el raquítico bosque nacional. El 'caso Bermejo', por ejemplo, aparece ya tapado o en vías de eclipse por el creciente 'caso Garzón', la nueva pieza de escándalo que se ofrece a la voracidad ofensivo-defensiva de los contendientes. La situación preelectoral de Galicia rivaliza con la del País Vasco y ya no se sabe a qué frente atender en el plano del interés prioritario. El nombramiento del nuevo ministro de Justicia se mezcla con el trato de favor presupuestario que Cataluña va a recibir, y lo primero que se recuerda no es ya la crisis de la Justicia sino la circunstancia de que Caamaño, en la etapa previa a su nuevo cargo, favoreció determinados aspectos polémicos del Estatut. El Consejo General del Poder Judicial ampara de pronto al denostado Baltasar Garzón y pide para él grandes dosis de árnica mientras el PP le plantea querella ante la Sala Segunda del Supremo por supuesta prevaricación en la mantenida instrucción del 'caso Gürtel', la trama de los sobornos "populares" con aforados incluidos.

Mientras tanto, en Euskadi, ahora Euskal Herria, antes País Vasco y mucho antes Vascongadas, ETA le dice al lehendakari que para kanpora él mismo, y atenta contra la sede del PSE en Lazkao, antes Lazcano, recibiendo como réplica el "ojo por ojo" de un perjudicado en su vivienda, que destroza a mazazos una herriko taberna. Por supuesto, pierde el autor de su desquite.

En esta línea de conflictividad, la delincuencia contra menores y la llamada "de género" repercute contra los muros de la Moncloa y actualiza la necesidad de una reforma endurecida de la legislación penal y penitenciaria. Que si quieres arroz, Catalina, viene a ser la respuesta zapaterista.

Pero he aquí que mejoran las relaciones de España con Estados Unidos al precio de "absorber" en nuestro territorio presos de Guantánamo, la otra cara de la gran avenencia diplomática, con su vertiente militar en Afganistán y con todas sus insospechables consecuencias.

La economía nacional en caída libre no da tregua, pero los españoles -muchos o algunos bastantes- experimentan la emoción futbolera. Todo un consuelo evasivo para desocupados mentales y de los otros también, tal vez. Frente a estas fuertes emociones, una incógnita sigue erguida en el inmediato horizonte: las elecciones autonómicas del 1 de marzo. Ya queda menos. En Galicia, la franquicia del PSOE llamada PSdG podría entenderse más que nunca con el BNG de un Anxo Quintana cada día menos radicalizado, según algunas estimaciones, lo cual podría significar cierta reducción del galleguismo lingüístico y del otro.

En Euskadi, perdón Euskal Herria, la utopía de una derrota del PNV se debilita según determinados intérpretes. Otros piensan que es posible mantenerla. Los nacionalistas de Urkullu, cada vez menos "devotos" de Ibarretxe, difícilmente dejarán de ser, en el peor de los casos para ellos, los árbitros de la situación. ¿Alguien se fía de las virtudes taumatúrgicas de un Felipe González convertido en agente electoral de Patxi López?

Lo que suena al fondo es lo de siempre: ETA modulará su ofensiva, haciendo, según casi todas las previsiones, que la ilegalizada D3M asalte las urnas por las malas en una estrategia de la confusión. Pronósticos inciertos. Dramatismo seguro.

Zapatero, con la sonrisa cada vez más helada y las cejas cada día más circunflejas, piensa en el más allá: el más allá del 1 de marzo, en cuya etapa nos obsequiará seguramente con un revolutum de cambios ministeriales. Se cree que Maleni Álvarez, tras su escapada siberiana, no hallará ocasión política de darle a sus nevadas experiencias un rendimiento práctico.

La década perdida
FLORENCIO DOMÍNGUEZ El Correo 26 Febrero 2009

La década perdida fue el concepto acuñado el martes por Felipe González en Eibar para referirse al periodo transcurrido desde 1998, año del pacto de Lizarra, de los acuerdos con ETA y la radicalización del nacionalismo institucional, hasta la actualidad. Es una década que ha transcurrido con Juan José Ibarretxe al frente del Gobierno vasco.

En esta etapa la sociedad vasca ha vivido tensiones extremas entre nacionalistas y no nacionalistas, algo que no había ocurrido en los años anteriores. Ha sido una época en la que la búsqueda de consensos amplios para definir los marcos de convivencia fue sustituida por la invocación de mayorías coyunturales para imponer visiones partidistas, en la que se produjo el acercamiento político entre el nacionalismo institucional y el nacionalismo violento, mientras, en paralelo, se producía una persecución terrorista implacable de los no nacionalistas que han visto cómo se asesinaba a muchos de sus líderes y cargos públicos.

Los resultados de las elecciones del 1 de marzo pueden determinar el final de la política que ha caracterizado esta década perdida, incluso aunque no se produjera una victoria de los socialistas.

La línea política que ha marcado los últimos diez años está ya en crisis desde hace tiempo. Las tensiones registradas dentro del PNV, las discrepancias de significados dirigentes de este partido con el propio lehendakari, la pugna entre la dirección del PNV y el presidente del Gobierno por el control de la batuta política y el deterioro de la confianza entre las formaciones integrantes del tripartito son algunos de los signos más visibles de esa crisis. Pero antes de que se manifestaran esos síntomas había fracasado la piedra angular de la estrategia con la que se justificó la radicalización del nacionalismo institucional: la creencia de que asumiendo algunas de las banderas políticas de ETA la banda terrorista renunciaría al terrorismo y se avendría a buscar sus objetivos por vías pacíficas.

Esa idea fracasó temprano, nada menos que a mediados de 1999, aunque quienes apostaron entonces por dialogar con ETA no sacaron ninguna consecuencia de ese fracaso y persistieron aplicando la misma estrategia que habían asumido para apaciguar a la banda, pero con los terroristas en activo.

Por todo ello, incluso en caso de victoria del PNV, no está garantizado que las cosas vayan a seguir igual que en el pasado. Sólo en caso de una victoria arrolladora de Juan José Ibarretxe podría el lehendakari mantener la autonomía frente a su propio partido conquistada en estos años pasados. Sería la única forma de prolongar la década perdida unos años más

Galicia, otra California europea... gracias al PSOE
Pedro Fernández Barbadillo Periodista Digital 26 Febrero 2009

Los socialistas españoles forman la izquierda más casposa y carca de Europa, es un partido antinorteamericano, pero, al igual que los titiriteros, se derriten por ir a Nueva York o por querer que su taifa sea como California.

Creo que fue Manuel Chaves el que pronunció la frase de que Andalucía iba a ser la california de Europa. Resultado: casi 800.000 parados y una sociedad subdesarrollada y corrupta.

La figura de la comunidad tal convertida en potencia mundial por obra y gracia del PSOE también la han usado otros socialistas. El último ha sido Fernando González Laxe, ese profesorcillo con cara de Antonio Hernández Mancha, vamos de opositor a abogacía del Estado. Llegó a la presidencia de la Junta gallega gracias a un tránsfuga de AP, elegido por ese graaaann personaje que es Manuel Fraga. Aquí está la frase:

Dos años dieron para muchas cosas. Si hubiésemos estado seis, Galicia sería hoy California.

Galicia cada vez se parece al manicomio gobrnado por los locos que es Cataluña. Si el Tripartito contribuye a la deslocalización de empresas catalanas mediante la construcción de un polígono en Tánger, el Bipartito hace algo parecido: La empresa gallega Pescanova estrena la mayor planta mundial de rodaballo... en Portugal

La obra, declarada de interés nacional por el Gobierno portugués, estaba prevista en Galicia (cabo Touriñán), pero tras casi tres años de gestiones y con un permiso de la UE en vigor, la Xunta denegó la autorización amparándose en la protección de la Red Natura. En Portugal, la planta de Pescanova ocupa también la Red Natura, pero el Ejecutivo luso optó por considerar estratégicos tanto el sector de la acuicultura como la inversión del grupo vigués.

El dato de que el gobiernito nacional-socialista puso trabas a la apertura de la fábrica es omitido en las informaciones del Faro de Vigo y de El País. ¡¡Cómo me alegro de la caída en ventas de la prensa de papel de pago!!

Los socialistas gallegos, como los catalanes, tampoco amparan a los ciudadanos agredidos por los vándalos separatistas ni a los ciudadanos que quieren escoger la lengua de enseñanza para sus hijos:

el pleno rechazó una moción de los 'populares' en la que se pedía que el Ayuntamiento condenase las "agresiones y actos vandálicos" ocurridos en la manifestación organizada por el colectivo Galicia Bilingüe en Santiago el pasado 8 de febrero y también se solicitaba un reconocimiento del "derecho de los vigueses" de expresarse en su vida cotidiana, en el ámbito profesional y en el educativo, en cualquiera de las lenguas oficiales reconocidas en el Estatuto de Autonomía de Galicia y en las leyes.

Para acercarse a California, tendría que menguar mucho la corrupción en Galicia, como el pucherazo eólico. ¡Menuda información dio La Voz de Galicia!

El grupo San José, uno de los principales aspirantes al concurso eólico (concurre en solitario y en el proyecto para trasladar el complejo de Ence), mantiene sus problemas para renegociar su deuda, de 1.200 millones de euros. La constructora negocia desde hace semanas con un sindicato de bancos y ha puesto como garantía ante las entidades la concesión de molinos en el proceso abierto por la Consellería de Industria [y en ese momento no concedido].

Y con el empresario beneficiado, Anxo Quintana comparte travesías en yate desde hace varios años. ¡Pura casualidad por supuesto!

Pese a todo, pese a los 200.000 parados, pese a la caída demográfica, pese a la corrupción, pese a la incompetencia, pese al señoritismo, creo que en Galicia volverá a gobernar el bipartito. El PP tiene que sacar más de 38 escaños para impedir que el pucherazo con el voto emigrante le despoje de uno o dos escaños vitales. Ahora los socialistas gallegos disponen de este vivero de voto absolutamente manipulable.

El censo electoral registra más gallegos centenarios en Buenos Aires que en toda Galicia
El BNG pide a la Junta Electoral que depure el censo de emigrantes y controle el fraude

¿Es admisible que puedan votar españoles sin presentar un documento de identidad nacional? Tienen razón los del Bénegé al preguntarse si estamos en Tanzania.

El PSOE está alterando el censo para asegurarse varios cientos de miles de votos de gente que no ha pisado Expaña desde su nacimiento.

(Que conste que el gran responsable del desastre del Bipartito, de la educación en gallego, de la manipulación de la historia, de la toponimia y de la enseñanza, de la creación de bolsas de voto cautivo, es Don Manuel Fraga Iribarne, el mayor desastre de la derecha española en los últimos 30 años.)

El miedo y la gentuza
HERMANN TERTSCH ABC 26 Febrero 2009

MI mejor amigo en Lazcano, ese pueblo que algunos llaman ahora Lazkao -vayan ustedes a saber por qué-, se ha metido en la «herriko taberna» con un martillo pilón. Y les ha reventado la cafetera, el ordenador y la máquina de tabaco. ¡Vaya por Dios! Se llama Emilio Gutiérrez, no le conozco y debe de ser uno de los pocos de su edad que no se ha tuneado el nombre para ser Jemilio o Txutierrez. Cierto, no todos lo hacen por gusto. Se hace por miedo.

Papá y mamá quieren que el niño vaya a la ikastola integrado. Y por eso dan ellos el primer paso para ese principio de la vida en cobardía. Emilio se sigue llamando Emilio y Gutiérrez. Y pensó el otro día que estaba hasta las pelotas. Vendrán muchos cursis a decirnos que uno no se puede tomar la justicia por su mano y que su maravilloso grito de guerra de «ojo por ojo» les parece peligroso. Lo siento mucho. Creo que si hubiera habido en las últimas tres décadas más Emilios Gutierrez en el País Vasco, quizás no hubiéramos llegado a sumirnos en el lodazal moral, en la sociedad cobarde, chata y miserable que hoy tenemos en sitios que tanto amamos.

Pero hablemos de tuneados. Soy desde muy pequeño aficionado a las esquelas. Por supuesto a las de ABC, que leo desde que sé hacerlo. Y de esas preciosas que publica aún hoy el «Frankfurter Allgemeine» que anuncian la muerte de ancianos nacidos en las lejanías orientales que dejaron de ser Alemania hace más de sesenta años. Pero también soy ferviente seguidor de los óbitos anunciados en el «Correo Español» (perdón) y del «Diario Vasco». Quien comparta la afición, sabe de lo que hablo. La nefasta incultura política en el País Vasco nos ha generado inmensos sufrimientos, pero también algunas tretas graciosas por grotescas. Los que tienen más de sesenta años se suelen morir, como mis viejos amigos caseros en la región, llamándose Ceferino Azpilicueta o Justino Gorribaicelaia o Pancracia Cenarruzabeitia. Los jóvenes que se estrellan por las noches con sus coches tuneados son esos tuneados que se llaman Arkaitz Rodríguez, Iker Karmona o Arbelaitz Contreras.

El miedo y las ganas de agradar para confundirse en el paisaje producen muchos monstruos, pero a veces son graciosos.

Pero también es cierto que quienes se rebelan contra esta lógica lo pagan caro. El linchamiento verbal de María San Gil por parte de dos de los personajes más villanos que hoy militan en la secta del presidente Zapatero es una prueba de ello.

Cierto, hay días en que da auténtico miedo ponerse a escribir porque se sabe uno al borde del Código Penal. Las amenazas no son baladíes. Confieso que si dijera lo que pienso sobre la basura dicha y escrita por algunos individuos de mi profesión y de la política en los últimos días, probablemente me viera ante el riesgo de ser despojado de mis bienes, mi seguridad y el sustento de mi familia. Todos tenemos que pensar hoy muy mucho lo que decimos porque lo podemos pagar muy caro. Si sólo se tratara de la destrucción del crédito y prestigio personal de cada uno, los riesgos serían calculables. Pero no es así. El gentucismo acecha. Es uno de los grandes triunfos del Gran Timonel. La omnipresencia del miedo.

Galicia
De emboscadas, yates y caladiños
Cristina Losada Libertad Digital 26 Febrero 2009

Los gastos suntuarios de Touriño, las excursiones de Quintana en el velero de un empresario que es el mayor adjudicatario individual de un concurso eólico, y la emboscada electoral de la que fueron víctimas cientos de personas mayores, son los últimos, que no únicos, síntomas. Todos ellos indican en qué ha consistido el "cambio" que fue anzuelo electoral y lema-para-todo de socialistas y nacionalistas galaicos. Se han hecho adictos a aquellas prácticas de las que acusaban al PP cuando Fraga presidía la Xunta. Y de las que acusaban con razón en ciertos casos.

Quienes fustigaban al partido en el poder por su clientelismo, nepotismo y caciquismo, por las concesiones a dedo, el aprovechamiento partidista de las instituciones, el uso y abuso de la subvención, y la manipulación de los medios han incurrido, una vez en las poltronas, en tales corrupciones éticas y estéticas. Y lo han hecho, además, con la naturalidad de los que se creen (o saben) de antemano absueltos, crecidos y amparados por el sentimiento de superioridad moral que ciega los cauces a la crítica, y dispensados, por lo mismo, del decoro en el uso del dinero público. Para redecorar lo utilizan.

Tomemos el reciente desvío de doce autobuses llenos de jubilados, que creían ir a Portugal, para llevarlos a una comida en Oya cuyo postre-sorpresa era un mitin del candidato del BNG. Ni mera anécdota chusca ni simple error. Es resultado de una conducta y de un propósito. Desde su cargo de vicepresidente con competencias en asuntos de bienestar, Quintana se ha dedicado a hacerse con el control del entramado asistencial. De las guarderías –donde ha impuesto las galescolas– a las residencias de ancianos, nada quiere dejar de su mano. Una mano que está presta a soltar el dinero público o, por el contrario, a cerrar el grifo.

En tiempos de Fraga, que concejales del PP llevaran a los ancianos del rural hasta los colegios electorales representaba, para la oposición, poco menos que un pucherazo. Lo llamaban carretaxe de vellos. ¿Cómo se llamará la encerrona que les hicieron a los setecientos en Oya? Todo cambia de nombre. Antaño, por ejemplo, merecían vituperios las comidas de don Manuel con gentes de la tercera edad. Pues bien, llegó Quintana y no paró de organizar guateques, baile incluido, con los mayores, y es que hecho por él no era abuso, sino simpatía. Y el voto del exterior, acerbamente criticado –decían que votaban los muertos– hoy lo ven tan impecable los socialistas, que cuantos menos requisitos cumpla, mejor.

Casi siento nostalgia, si no por aquella época, por sus manifiestos de escritores, profesores y artistas preocupados por los abusos del poder político y los déficits democráticos de Galicia. Escribían aquellos intelectuales que si la sociedad gallega se resistía a la alternancia era porque el PP la tenía acogotada, comprada o engañada. Era, decían, una sociedad silenciosa y silenciada. Una sociedad de caladiños. Los caladiños, ahora, son ellos. Callan, sí, salvo para jalear el aumento de la coacción lingüística, que es la gran involución democrática debida al bipartito.
Cristina Losada es uno de los autores del blog Heterodoxias.net.

¿De veras Spock?
ANTONIO ELORZA El Correo 26 Febrero 2009

Ha sido todo un acierto desde el punto de vista de la política de imagen. Es un procedimiento dialéctico que tiene el nombre de subversión y que implica asumir en términos positivos un concepto o una expresión marcada inicialmente por su carga negativa (o a la inversa). Ocurrió en el último tercio del siglo XIX con la calificación despectiva de mambises asignada a los insurrectos antillanos y aceptada a continuación por éstos con orgullo como seña de identidad en la lucha contra España.

La verdad es que lo de Spock por las orejas puntiagudas era ya en sí bien poco agresivo, pero han acertado el lehendakari y/o sus asesores de imagen al hacer suyo el parecido a efectos de humanizar y proveer de una dosis de humor a una figura como la del lehendakari, hasta entonces gris y triste.

Otra cosa es que Ibarretxe tenga mucho que ver con Spock. De entrada, por la nariz también puntiaguda, si la prolongamos, podemos muy bien compararle con Pinocho, pero vale más atender a los contenidos que convierten en adecuadas las viejas calificaciones de Clemenceau como 'el Tigre' y de Kemal Atatürk como 'el Lobo Gris', o las más recientes de Fidel Castro como 'el Caballo', de Silvio Berlusconi como 'el Caimán' o la sugerida involuntariamente por Suso de Toro de José Luis Rodríguez Zapatero como 'el Bulldog'. Y desde este punto de vista, lo de Spock, salvo en la rigidez, no encaja demasiado.

Para empezar, el alienígena Spock es un mestizo de vulcano y terrestre, que a pesar de su opción por la primera identidad acaba sirviendo a la segunda. Esto podría cuadrar con Madrazo, pero no conviene a un vasco de pura cepa que oficia de tal hasta la saciedad como Ibarretxe. Y además la forma en que asume esa identidad única (y excluyente) es precisamente la clave, tanto de su concepción mitológica de la política vasca como de la sintonía que logra crear a pesar de sus dislates con una buena parte de nuestra población.

En medio de las bromas carnavalescas sobre las galaxias, y por contraposición respecto de los planteamientos analíticos y tajantes de Spock en 'Star Trek', el seudo-vulcano Ibarretxe apela de nuevo al socorrido tópico que desde 'el Fundador' viene sirviendo para justificar la pretensión de dominio del sector autóctono, abertzale, de la ciudadanía vasca, contra el que no goza de tal privilegio y que si pretende acceder a la igualdad política es denunciado como 'el otro', 'el invasor'.

Hay que defender la galaxia vasca, el 'Batzoki-Enterprise' tan floreciente en las últimas décadas, frente a quienes desde otras galaxias, con 'control remoto', tratan de conquistarla. Una vez más, la identificación del nacionalismo tradicional con 'el pueblo vasco' contrapuesta al círculo de los extraños, de los enemigos. 'Arrotz erri, otso erri'. De ahí que desde ese planteamiento las reglas de la democracia no cuenten: a diferencia de lo que está ocurriendo en Israel o en Cataluña o en Galicia, resulta inaceptable para los medios de opinión peneuvistas pensar en un gobierno no detentado por el PNV si éste llega en primer lugar el 1 de marzo, aun cuando otros sumen 38. Somos el país, luego el país es nuestro, por encima de los votos. Si esto no es suscrito por 'el otro'... Joan mendira?

Pero el tema es más profundo, ya que es el cauce utilizado para transmitir tales ideas lo que las hace digeribles. A un observador exterior, Ibarretxe le parecerá un político torpe, reiterativo, que basa sus planteamientos de fondo en cosas inverosímiles, tales como la creencia en ese pueblo vasco con siete u ocho mil años de identidad y cultura propias, o en los fueros, disfrazados de 'derechos históricos', expresión de independencia y por lo mismo legitimadores de la propuesta soberanista. A fin de cuentas, estamos ante una simple actualización de Sabino, presentada a 'los vascos y las vascas' como signo de modernidad. Ahora bien, el acierto de Ibarretxe reside en ofrecer en odres nuevos las viejas ideas, y también en la composición de su propia figura, a modo del 'Haika mutil!' de Mikel Laboa, el sirviente sacrificado por su pueblo, y cuya entrega y cuya buena voluntad le hacen merecedor en todo momento del perdón a sus errores. Nunca reconoce nada, siempre repite las mismas propuestas y las mismas quejas, con su gesto al mismo tiempo determinado y compungido, con lo cual a la vez que crea las condiciones para que los problemas (el terror en primer plano) no puedan ser nunca resueltos se presenta personificando la frustración que padece la ciudadanía por esa falta de resolución.

Para ello la honestidad de Spock tiene que desaparecer. Ibarretxe fomenta conscientemente una opinión nacionalista obcecada cuando critica la Ley de Partidos, sin reconocer su eficacia en la lucha contra ETA.

Engaña al seguir proponiendo un diálogo, léase negociación, que él bien sabe cómo se intentó y cómo ha fracasado.

Oculta la verdad al insistir en la ineficacia de la acción policial que ha puesto contra la pared a la organización terrorista.

Siembra conscientemente la confusión en la sociedad vasca al no reconocer la realidad de lo que eran ANV o Askatasuna, o sus sucesoras, instrumentos de ETA, con tal de preservar su ligazón con los componentes irracionales de la mentalidad y del mundo abertzales.

Predica constantemente la oposición entre Euskadi y Madrid, cuando tantos acuerdos se han logrado con el Gobierno en tiempo reciente.

Y sobre todo crea las condiciones para que ETA tenga razones para sobrevivir insistiendo en ese 'derecho a decidir', cuando el independentismo sigue siendo una opción tan minoritaria que el ejercicio de la autodeterminación, además a la sombra del terror, sólo supondría un acto de desestabilización, no un ejercicio de democracia, en la dirección que ETA pretende.

Ibarretxe no es Spock. En todo caso, sus dotes serían las del flautista de Hamelin, perjudicial incluso a medio plazo para el propio PNV, el cual, dada su popularidad, se encuentra literalmente atado a su liderazgo. Estamos en definitiva ante uno más de los líderes populistas que en este principio de siglo tratan con éxito de perpetuar su propio poder sirviéndose de un eficaz manejo de la política de imagen.

¿In-dependencia?
POR F. C. ABC Galicia 26 Febrero 2009

SANTIAGO. La proximidad de las elecciones ha supuesto una sucesión en cascada de quejas por parte de sindicatos e instituciones acerca de la gestión de Vicepresidencia.

El Consorcio
El Consorcio Gallego de Servicios de Igualdad y Benestar, dependiente del departamento que dirige Anxo Quintana, ha sido acusado por los sindicatos en de haber realizado convocatorias de plazas «ad hoc» para la integración arbitraria de personal, o la consolidación de empleados temporales seleccionados arbitrariamente.

El pasado 24 de octubre, por ejemplo, y tras la publicación en el DOG de una convocatoria de 30 plazas para personal temporal, la CIG acusaba a Quintana de «huir de los mecanismos de las oposiciones públicas para entrar a trabajar en la Xunta de Galicia». Las denuncias han menudeado a medidas que se acercaba las elecciones.

Las galescolas
El 17 de marzo de 200 7, Quintana inauguró en Santiago la primera de las 121 nuevas galescolas proyectadas por Vicepresidencia (que supondrían una inversión total de 33 millones de euros y la creación de 6.000 nuevas plazas). Quintana se enorgullece de haber pasado de las 6.565 plazas públicas en las escuelas infantiles (de tres meses a tres años) a las 11.134 de la actualidad. Su objetivo es alcanzar las 13.700 plazas a finales de 2009.

Polémicas como las del himno o el mandilón al margen, el proyecto no sentó nada bien en muchos ayuntamientos gobernados por populares o socialistas, que se negaron a colaborar con Vicepresidencia en este proyecto, o que se fueron sumando con reticencias a lo largo de los dos últimos años. en ocasiones, Vicepresidencia no abrió nuevos centros, sino que asumió dentro de la red guarderías. Parte de la sociedad gallega ha mirado con escepticismo este proyecto, que algunos adhieren a un proyecto de «inmersión nacional» del BNG.

Igualdad
La lucha contra la violencia de género ha constituido uno de los valores más sólidos del departamento de Igualdad. La última de sus campañas, que llama a la población a no ser cómplice con el maltrato y fue apoyada por caras conocidas como María Castro o Xosé Manuel Piñeiro, tuvo una buena acogida entre la población.

Uno de los hitos de la legislatura fue la aprobación de un Salario de la Libertad para víctimas de la violencia sexista con con insuficientes recursos para emanciparse dentro de la Ley Gallega contra la Violencia de Género.

«In-dependencia» y Dependencia
El 7 de mayo de 2007, Vicepresidencia lanzó una campaña denominada «In-dependencia» para informar a los más de 86.000 dependientes de la Comunidad sobre los nuevos derechos surgidos a raíz de la aprobación por parte del gobierno central de la nueva Ley de Dependencia. Cuatro autobuses itinerantes recorrieron con este lema, que levantó una polvareda, toda la geografía gallega.

La ciudadanía está insatisfecha respecto a la lenta aplicación de ésta en Galicia, algo que reconoce incluso el propio Quintana allí a donde va. De hecho, el pasado viernes acusó al gobierno de Zapatero de haber creado «demasiadas expectativas» entre la población.

Otro de los logros más vendidos por el candidato nacionalista fue la consecución en el pasado mes de noviembre de cien millones de euros adicionales, tras una negociación con la ministra de Educación y Política Social, Mercedes Cabrera, para atender las necesidades de la Ley de Dependencia. El PP acusó a Quintana de regresar de la capital «con menos dinero que el que su propio departamento reclamaba hace tan sólo dos meses».

«Galescolas», igualdad y Ley de Dependencia han sido los proyectos «estrella» de una consellería criticada en los últimos meses por supuestas contrataciones irregulares_ Galicia pide más recursos y avances

Estados Unidos: de la diversidad a la uniformidad
MANUEL JIMÉNEZ DE PARGA de la Real Academia de Ciencias Morales y Políticas ABC 26 Febrero 2009

El inicio del mandato de un nuevo Presidente de los Estados Unidos de América, ha sido motivo de numerosos comentarios sobre lo que políticamente sucede allí. La singularidad racial de Barack Obama ha dado pie a opiniones diversas: la mayoría a favor del fin de la discriminación en la denominada «Casa Blanca», que ahora tendrá inquilinos con la piel de otro color.

Algunos de los expositores del sistema político estadounidense han llegado a afirmar que tal organización es «la mejor de las existentes en el mundo». Pienso que ese juicio de valor es discutible. Hay otros regímenes políticos europeos que también funcionan correctamente. Sin embargo, después del extraordinario acontecimiento del 20 de enero, con millones de asistentes afirmando la unidad de la Nación, sin la aparición en escena del lehendakari de Oklahoma ni de los otros gobernantes más o menos autonomistas, con el rezo de un Padre Nuestro que conmovió los ánimos de millones de telespectadores a lo largo y lo ancho del planeta, hay que colocarse, visto lo visto, en el lado de los que aseguran que aquel mundo es quizás mejor. ¿Cómo se alcanzó la apetecida meta? ¿Cuál es la evolución del régimen político que va a liderar Obama?

Sabemos que una gran crisis está conmoviendo los cimientos del edificio en el que ellos y nosotros veníamos habitando. Tal vez, por eso, se tiene que rememorar especialmente lo que se hizo para afrontar la difícil situación de los años 1929 y siguientes. Ante la grave situación de los acontecimientos, el federalismo dualista iniciado en 1880 desaparece entonces, poco a poco. El centralismo terminó por imponerse. El presidente Franklin D. Roosevelt tiene que emplearse a fondo para superar la depresión. A fin de llevar a cabo su política -habitualmente llamada New Deal- forma un equipo de expertos que acometen una reforma a fondo de la estructura socio-económica del inmenso país. En tres meses -los famosos «cien días»- el Congreso vota unas medidas luego discutidas. Se emplea una receta: «Crear las condiciones en las que las industrias privadas puedan desarrollarse con éxito». Se produce una auténtica «invasión oficial» de las instituciones situadas en el ámbito de las autoridades centrales. Las cifras hablan por sí solas: los gastos federales (o del Estado central) pasan de siete mil millones de dólares al comienzo del New Deal a nueve mil millones en el año fiscal que terminó el 30 de junio de 1940.

Durante la II Guerra Mundial el presupuesto creció vertiginosamente. La cifra del gasto público para el año fiscal de 1982 fue de 688 mil millones. Y los miles de millones continuaron subiendo hasta que se llegó a afirmar que el Gobierno de la Unión «constituye la empresa autónoma más vasta del mundo». Contrasta ese gigantesco aumento de los recursos económicos del Presidente con la tesis mantenida en Estados Unidos según la cual es un régimen de equilibrio de poderes. Es la forma clásica de caracterizar la democracia norteamericana desde los días de su fundación.

Suele recordarse en los manuales que se utilizan en las escuelas, así como en algunos textos universitarios, la carta que John Adams envió a John Taylor en 1814: «¿Hay en la historia una Constitución con equilibrios más complicados que los nuestros? -pregunta Adams-. En primer lugar dieciocho Estados y algunos territorios contrapesan al Gobierno nacional; en segundo lugar, la Cámara de Representantes contrapesa al Senado, y éste a la Cámara; en tercer lugar, la autoridad ejecutiva contrapesa, en cierta medida, a la autoridad legislativa; en cuarto lugar, el poder judicial contrapesa a la Cámara, al Senado, al Ejecutivo y a los Gobiernos de los Estados; en quinto lugar, el Senado contrapesa al Presidente en todos los nombramientos para funcionarios públicos y en todos los tratados; en sexto lugar, el pueblo tiene en sus manos la balanza contra sus propios representantes por elecciones bienales; en séptimo lugar, las legislaturas de los diversos Estados contrapesan al Senado, por las elecciones seisenales; en octavo lugar, los electores contrapesan al pueblo en la designación del Presidente».

He ahí una descripción formalista que resulta desfigurada en la aplicación de las normas. La realidad jurídico-política es otra, con un Presidente por encima de las restantes instituciones. Se comete el mismo error que aquel en que incurren los que sostienen que España se configura ahora como un régimen parlamentario. Lo cierto es un presidencialismo encubierto aquí y uno descubierto allá.

El proceso de centralización no ha parado de intensificarse en Estados Unidos. El Tribunal Supremo, bajo la presidencia de Earl Warren, hasta 1968, y en la misma senda después, elabora una jurisprudencia progresiva que organiza la nación según un modelo oficial, bien resumido por el profesor de Chicago Philip B. Kurland: «Lo importante es que el Tribunal Supremo está cargando el acento sobre la uniformidad, sin preocuparse de la diversidad. Insiste menos en la protección de las libertades individuales que en procurar que cada americano se parezca a los otros americanos.»

Ese régimen político, nominalmente federal, con una dominante tendencia centralista, es el que tiene que pilotar Barack Obama. Decimos «pilotar», en el sentido de «dirigir un buque», porque el Presidente asume allí esa importante misión. Hemos recordado alguna vez unas palabras de Franklin D. Roosevelt que precisamente en estos momentos adquieren especial significación: «La presidencia -manifestaba a los pocos días de su primera elección- no es simplemente un cargo administrativo. Eso es lo menos importante de ella. La presidencia es, ante todo, un liderazgo moral (moral leadership). Todos nuestros grandes presidentes fueron faros que orientaron el pensamiento cuando ciertas ideas tuvieron necesidad de un rumbo preciso en el discurrir histórico de la nación».

Obama ha sido, si duda, ese foco de luz que necesitaba el buen pueblo americano. Los que hemos conocido el «profundo Sur» de los años sesenta del siglo XX, o, incluso, la discriminación racial posterior en diversas zonas de aquel muy extenso territorio, tenemos que sorprendernos de ver en la presidencia a un ciudadano que no es de la raza blanca, al tiempo que experimentamos una gran alegría. Sólo los pesimistas no confían en el progreso humano. A veces aparecen obstáculos en el camino que parecen insalvables. Pero los seres humanos podemos conquistar un mundo mejor.

Los primeros pasos del presidente Obama han suscitado un cierto desencanto en sus más ardorosos partidarios. Pero es algo que sucede siempre en situaciones análogas. El académico Pedro Schwartz ha expuesto recientemente en la Real Academia de Ciencias Morales y Políticas, que las políticas económicas y sociales de los dos primeros mandatos de Roosevelt (a partir de 1933) merecen más críticas que elogios.Insisto en la advertencia del profesor Kurland cuando considera el uniformismo que allí se impone, gracias hasta ahora al Tribunal Supremo y con la esperanza en la tarea de Obama: «Procurar que cada americano se parezca a los otros americanos».

La diversidad no es necesariamente mala en asuntos secundarios. La uniformidad ha de conseguirse en lo que es humanamente fundamental. Incluso dando el mismo tratamiento a los negros y a los blancos

Tribunales
Casi 50.000 euros para que los jueces aprendan euskera
I. F. La Razón 26 Febrero 2009

madrid- El Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) prevé gastarse este año casi 50.000 euros en la Euskaldunización de los jueces, es decir, en que aprendan a hablar y escribir en euskera -gracias a un convenio firmado en 1999 con el Gobierno Vasco sobre la «normalización del uso del euskera» en determinados ámbitos de la Administración de Justicia en la comunidad vasca-.

En concreto, el importe acordado por la Comisión Presupuestaria, en julio de 2008, para el programa de Selección y Formación de Jueces es de 45.375 euros, y queda a la espera de que el Pleno autorice dicho gasto. El convenio de colaboración que firmaron el CGPJ y el Gobierno vasco establece que los cursos de euskera en el ámbito judicial del País Vasco se financiarán siempre a partes iguales.

En relación con la reacción de Emilio Gutiérrez frente al atentado de Lazcano
COMUNICADO Foro Ermua 26 Febrero 2009

Con la indignación en el alma y la rabia en el cuerpo, el ciudadano Emilio Gutiérrez, al ver su casa destrozada por una bomba de ETA, atacó con una maza el local donde se reúnen los asesinos y sus simpatizantes, donde recaudan dinero para pagar a sus terroristas y comprar con qué aterrorizar a la ciudadanía. No causó ningún daño personal. En solitario, sin esconderse, a plena luz del día, asumiendo las consecuencias legales de sus actos, se enfrentó a ETA-Batasuna rompiendo la ley del silencio mafioso que atenaza a Lazcano, como a tantos otros pueblos y barrios de País Vasco.

Lo primero que resulta necesario para valorar los hechos es contextualizar esta acción y el modo en el que se desarrolla:

a) En Euskadi, particularmente en pueblos como Lazcano, no se vive en una democracia real sino bajo la dictadura de los terroristas.

b) Una bomba terrorista acababa de causar graves daños en la vivienda de Emilio Gutiérrez.

c) Las llamadas Herriko Tabernas, como han reconocido los tribunales, forman parte del entramado de ETA, de su organización “civil”.

d) La Herriko Taberna de Lazcano lucía propaganda de una organización terrorista como D3M, que forma parte de la estructura de la banda ETA.

e) Una de las causas de la actuación del ciudadano Emilio Gutiérrez contra el local de ETA-Batasuna es el fracaso y la abdicación del Estado que permite que los terroristas mantengan esos centros de presencia legal, reclutamiento e irradiación social. Es una provocación permanente verlos abiertos para que los fanáticos puedan reunirse públicamente a jalear a los asesinos y sus bombas. La provocación es doble para quien acaba de sufrir directamente sus consecuencias.

¿Por qué el Estado permite que en un local se luzca públicamente durante varios días propaganda de una organización terrorista?, ¿por qué continúa permitiendo que varias Herriko Tabernas, cuyo cierre fue acordado por el Juzgado Central de Instrucción nº 5, permanezcan abiertas?

f) A diferencia de lo que sucede con los terroristas y sus cómplices, Emilio Gutiérrez no ha actuado encapuchado sino a cara descubierta y asumiendo las consecuencias de sus actos. Actúa como reacción a un atentado que destruyó los bienes producto de su trabajo y puso en peligro la vida de su familia y la suya propia. No ha provocado ningún daño personal, acepta las consecuencias legales de su actuación y no opone resistencia alguna a su detención.

En el Foro Ermua somos partidarios de un estado de derecho que funcione y proteja a sus ciudadanos y en el que nadie se tome la justicia por su mano. No defendemos el recurso a la violencia no legal como respuesta al terrorismo. Sin embargo, la conducta de Emilio Gutiérrez resulta comprensible ante la agresión sufrida por él y su familia y la provocación insufrible de la impunidad de la estructura pública de los terroristas. El Estado de Derecho actuará como deba actuar y se acatará su resolución, pero es necesario comprender las motivaciones y contextos en los que se produce la acción de este ciudadano y estimar el valor para romper (sin causar daños personales) la atmósfera de coacción que se sufre en Euskadi y asumir abiertamente las consecuencias legales de sus actos ante una situación insoportable de impunidad e injusticia.

Ante las eventuales consecuencias jurídicas de la actuación de Emilio Gutiérrez y su relevancia penal y civil, el Foro Ermua, desde este momento, pone a disposición de esta víctima del terrorismo sus servicios jurídicos.

Por otro lado, el Foro Ermua no va a permitir ningún tipo de linchamiento del Sr. Gutiérrez. La manifestación contra él convocada por los terroristas, precedida de amenazas siniestras, debería ser prohibida inmediatamente por el Gobierno Vasco.

Por último, el Foro Ermua está estudiando iniciar acciones legales en el ámbito penal contra los responsables de la Herriko Taberna de Lazcano por un delito de cooperación con banda terrorista, al permitir a la organización terrorista D3M colocar su propaganda en la Herriko Taberna referida.

La presión proetarra obliga a exiliarse a «Emilio, el vengador de la maza»
Empapelan Lazcano con carteles y anuncios que sitúan a Gutiérrez en la diana. «¿Pero tú de qué medio eres?». «Hablaré en la manifestación esta tarde»
Cuenta solidaria con Emilio Gutiérrez 0081 5299 85 0006079413
Apenas un centenar de proetarras de manifiestas por los destrozos de la herriko taberna
Un blog pide donaciones para reparar la casa del «Justiciero de Lazcano»
http://www.abc.es/20090225/nacional-terrorismo/justicierodelazcano-200902251634.html
ALBERTO LARDIÉS | LAZCANO ABC 26 Febrero 2009

Para muchos demócratas es un héroe, para otros se equivocó en las formas pero es comprensible su rabia y para el entorno de ETA es un villano, un «fascista» que ya está en la siniestra diana de los verdugos. No obstante, por encima de cualquier opinión sobre su actitud de atacar la «herriko taberna», hay un dato no sujeto a discusión: Emilio Gutiérrez, «el vengador de la maza», engrosó ayer la ciclópea lista de los exiliados del País Vasco. Una «diáspora» causada por la banda y el apoyo de sus cómplices.

La presión asfixiante orquestada por los proetarras, en forma de pancartas y carteles amenazantes, obligó a Emilio Gutiérrez a poner pies en polvorosa, al parecer a un punto de laComunidad Valenciana. Una huida forzada de quien sabe que su vida está en peligro. La campaña contra él se inició ya en la noche del martes, cuando los amigos de ETA esparcieron por toda la localidad una suerte de «bando» en el que además de identificarle y acusarle se apuntaba como culpables a la prensa y a los partidos PNV, PSE y PP. También aparecieron, como surgidas de la nada, varias pancartas de grandes dimensiones en las que se tildaba a Gutiérrez de «fascista» y se conminaba a los vecinos a asistir a la marcha de repulsa.

Empapelado
Y ayer por la mañana Lazcano amaneció empapelado de decenas de carteles que portaban las mismas consignas, pero que estaban más elaborados, con fotografías del ataque a la taberna. Es una vieja táctica de ETA y sus acólitos: primero se deshonra a la víctima y luego se la asesina. Como si esa «justificación» previa restara dosis de barbarie al crimen. Junto a los carteles del acoso y derribo a Gutiérrez, se podían ver decenas más de propaganda de D3M y unas cuantas pegatinas en las que se llama al PSE «fascista» sobre una bandera de España y junto a una esvástica. Aunque esos «adornaban» el pueblo desde hace semanas.

Un paseo por las calles de Lazcano era como adentrarse en un agujero de tensión, miedo y opiniones inconfesables. Los vecinos consultados desafíaban: «¿Pero tú de qué medio eres?». «Yo hablaré en la manifestación de esta tarde», espeta una señora muy enfadada al ser requerida por ABC. Dominaba el silencio. Gestos de negación con la cabeza y las manos, sobre todo al encontrarse con cámaras de televisión.

Un paseo por las calles de Lazcano era como adentrarse en un agujero de tensión, miedo y opiniones inconfesables. Los vecinos consultados desafíaban: «¿Pero tú de qué medio eres?». «Yo hablaré en la manifestación de esta tarde», espeta una señora muy enfadada al ser requerida por ABC.

«Lo más cerril, lo más absurdo y lo más intolerante». Así define una vecina de Lazcano la bomba que ETA colocó en la sede del PSE. Y es que Angelines, como otros muchos ciudadanos, cree que no conviene olvidar que, aunque no esté bien coger una maza y tomarse la justicia por su mano, en el inicio de ese brote de ira contra el miedo imperante está la bomba que destruyó los pisos de Gutiérrez y otros vecinos. Es una mujer riojana que supera los 70 años. Se trasladó a Lazcano para encontrar trabajo.

En línea con lo manifestado por los partidos, ella no está de acuerdo con el ataque a la taberna, porque «con el ojo por ojo no se soluciona nada», pero comprende lo que pasó. Además, narra que una amiga que presenció el ataque lo pasó muy mal. Y rememora el caso de un empresario que tenía «una fábrica de pastas» y que tuvo que marcharse con toda su familia porque ETA lo amenazó. Tiene miedo a ir a votar, pero cree que irá. En la zona del pueblo donde se encuentra la sede del PSE y la casa de Emilio, los vecinos también son reacios a manifestarse, pero cuando por fin acceden le definen como «muy buena persona» o «muy tranquilo».

Mientras en Lazcano los proetarras desprestigiaban a Emilio Gutiérrez y preparaban su marcha contra el «fascismo», en Internet ya se habían creado blogs y perfiles de redes sociales que defienden a Gutiérrez y se solidarizan con él por su exilio obligado. Incluso, se ha creado una cuenta para ayudarle a sufragar los posibles gastos del juicio al que será sometido por su acción. Entre algunos vecinos ya se le considera un «herriko mendekari» (vengador del pueblo)

¿Quién es Jacinto Rey, el multimillonario que pasea en su yate al Espartaco gallego?
JUAN JULIO ALFAYA Periodista Digital 26 Febrero 2009

Jacinto Rey es un hombre invisible, con la misma "teima" de ocultación que otro multimillonario gallego, Amancio Ortega, cerebro del imperio Zara. La única fotografía divulgada de Jacinto Rey la publicó esta semana el mensual económico "Capital" y es conocida su obsesión por evitar los actos sociales. La única muestra de posición económica es el yate que tiene amarrado en el puerto pontevedrés de Sangenjo. Entre sus apuestas inversoras figuran la puja que hizo en 2002 por el saneamiento de Aerolíneas Argentinas, la participación en la productora de la película "Mar adentro" a través de su productora Filmanova, o el acuerdo con el grupo francés de distribución comercial Auchan, propietario de Alcampo, para la compra de su subsidiaria argentina, que incluye tres hipermercados y un terreno en Buenos Aires para construir sobre 66.000 metros cuadrados.

Jacinto Rey es el presidente del Grupo San José, una empresa con sede social en Pontevedra que ha trasladado el grueso de sus oficinas a la localidad madrileña de Tres Cantos.

Según informa la propia empresa en su página web: "San José inicia su actividad en 1975 con la construcción como única actividad de negocio. En los primeros años se especializa en edificación y extiende su actividad a todo el territorio nacional. Hoy, San José es una de las primeras compañías del sector en España que no cotiza en bolsa, y está presente en todas las Comunidades Autónomas y en ocho países: Estados Unidos, Francia, Alemania, Portugal, Marruecos, Argentina, México, Perú y Panamá. En el año 1982, y una vez consolidada como constructora, la compañía inicia una estrategia de diversificación que, en la actualidad, comprende las siguientes actividades: Construcción, Inmobiliaria, Industrial, Comercial e Inversión".

"La construcción es la principal actividad de San José, encabezada por la Constructora San José. Durante el año 2004, la actividad constructora del Grupo ha continuado entre las empresas líderes del sector".

"En líneas generales, las actividades en el ámbito de la construcción se centran, fundamentalmente, en la obra civil y la edificación, con la realización de proyectos de gran complejidad, manteniendo unos altos estándares de calidad, rigor y cumplimiento de los plazos de ejecución, elementos estos que se han convertido en señas de identidad de la compañía".

Ver http://www.grupo-sanjose.com/.

Jacinto Rey es el promotor que construyó la residencia de Monte Pío para los presidentes de la Xunta.
Jacinto Rey es un multimillonario que defiende el uso del gallego en el mundo empresarial.
Jacinto Rey es el accionista mayoritario del semanario oficialmente subvencionado por la Xunta de Galicia "A Nosa Terra".

Jacinto Rey es, asimismo, el propietario del nuevo periódico gallego "Xornal de Galicia" (nacido en vísperas de las elecciones y en un contexto económico poco propicio a la aparición de nuevos rotativos) y el receptor de las palas eólicas de la Xunta de Galicia otorgadas por el BNG. Según informa lanacion.es: "El periódico se presentaba como un periódico “galleguista y progresista”, intentando atender la vieja aspiración nacionalista del BNG de contar con un vehículo propio de expresión. La Voz de Galicia acusó en su día al BNG de financiar "Xornal de Galicia" desde la Xunta y con dinero público de los gallegos, nacionalistas y no nacionalistas, a través de licencias de energía eólica".

Jacinto Rey, el nuevo propietario de "A Nosa Terra" y del "Xornal de Galicia", intentó comprar también otras cabeceras, lo que no le impidió vetar a la prensa y no volver a aparecer para comer con el resto de los empresarios y políticos asistentes al Foro Peinador hasta que desaparecieron los reporteros. Los hechos ocurrieron así. El misterioso presidente del Grupo San José llegó al pazo de Lestrove, en Padrón, invitado por el Foro Peinador de empresarios y juristas en pro de la lengua gallega y se comportó con naturalidad hasta que descubrió en el lugar al primer periodista. Entonces se escabulló entre los asistentes para no dejarse fotografiar. Nadie supo de su paradero hasta que, al fin, se fueron los reporteros. Luego, ya en privado y fuera de la "peligrosa" presencia de los fotógrafos y los cámaras, ingresó en el club. Los tres fotógrafos de diferentes medios de comunicación que acudieron al pazo de Lestrove atraídos por el señuelo de la presencia del millonario, del que apenas existen retratos, tuvieron que conformarse con el posado de cuatro de los participantes. Conscientes de que Jacinto Rey no se iba a dejar ver, los fotógrafos se fueron a comer a sus casas y el multimillonario constructor, que siempre soñó con tener un periódico, por fin se relajó.

Jacinto Rey "sintonizó" enseguida con la causa que defiende la asociación y accedió a entrar en el Foro "con todas las consecuencias". Testigos del ingreso, además de los empresarios ya citados, fueron Marisol López, secretaria general de Política Lingüística; Demetrio Fernández, presidente del Consejo Gallego de Relaciones Laborales, y Benigno Sánchez, director general de la CRTVG. El responsable de hacer realidad la galleguización del Grupo San José (su publicidad, su atención al cliente y al empleado, su papeleo interno) será Miguel Barros, ex concejal socialista del Ayuntamiento de Vigo que tomará las riendas de A Nosa Terra Edicións en adelante.

¿Qué es el Foro Peinador?
El Foro Peinador debe su nombre a Enrique Peinador Vela, fundador del Balneario de Mondariz, el primero que se publicitó en gallego, hace un siglo. De él dice doña Emilia Pardo Bazán: "Enrique Peinador [...] ve la prosperidad de una región; ve a los extranjeros afluyendo a Galicia, descubriendo sus bellezas, trayendo aquí progresos y bienes; ve la superioridad de España sobre Francia en cuanto estas fuentes se dejen atrás a las de Vichy, y ve el bienestar de la mejoría difundida entre los miles de personas que pagan anual tributo a las náyades de Troncoso y de la Gándara".

Enrique Peinador Lines, hijo de Enrique Peinador Vela, escribió el libro “Vocabulario dos Cesteiros de Mondariz”. Enrique Peinador Lines fue continuador de la obra iniciada por su padre y se vinculó al galleguismo cultural y político, participando en el Pacto de Lestrove, en el cual socialistas y republicanos trataban de sumar fuerzas para acelerar la caída del régimen monárquico y facilitar el camino al advenimiento de la república. Militó en el Partido Galleguista dentro de la legalidad republicana y, posteriormente, desde la clandestinidad. Fue socio protector del Seminario de Estudios Gallegos y realizó numerosos artículos para las revistas “Mondariz” y “La Temporada en Mondariz”.

Bueno, creo que ya sabemos un poco más acerca de los beneficiados por las generosas subvenciones y adjudicaciones de obras de la Xunta por obra y gracia de nuestro peculiar Espartaco gallego que nos va a liberar de la ignominiosa opresión y explotación del Imperio Romano haciendo de Galicia (o Galiza) una nación al fin libre de Roma, pero no del BNG.

Si Francisco Franco, alias "el Generalísimo", tenía sus amigos y beneficiarios, el Caudillo de Allariz, gallego como él, no quiere quedarse atrás. El caciquismo cambia de nombre y de color político según las modas y los tiempos, pero sigue vivo y coleando a expensas de todos los contribuyentes de Breogania, independientemente de nuestras ideas políticas, sociales y culturales.

Tusset: la parodia nacionalista
Vuelve con «Sakamura, Corrales y los muertos rientes», una sátira sobre la vida política catalana, vasca y la «España inexistente»
Manuel CALDERÓN La Razón 26 Febrero 2009

Es lo que tiene la parodia, que escondida en un humor aceptado, desbordante y bizarro si conviene, se puede hablar de todo, aplicando sin piedad una crítica que ejercida con ceño fruncido no la atendería nadie, convirtiendo en seres mortales con más debilidades que «férreas convicciones» a cuanto líder político, social o de opinión se ponga por delante. Ese es el juego: poner, aunque sea deformado, un espejo frente a los que están llamados a marcarnos el camino sin saber ellos muy bien en qué mundo vivimos. La resistencia a ese cóctel de humor con gotitas de vitriolo dice mucho de cómo andamos por este mundo. Pero no nos pongamos trascendentes porque Pablo Tusset es implacable contra ese hinchazón «wikipédico», diría él. Nos lo demostró en su primera novela, «Lo mejor que le puede pasar a un cruasán» (2001) y luego en «En el nombre del cerdo» (2006). Ahora publica «Sakamura, Corrales y los muertos rientes» (Destino).

Sería difícil imaginarse un drama social basado en un Reconector que, debidamente instalado en la cabeza, acrecienta el instinto nacionalista de las personas; que cuatro extranjeros que aprendían catalán en el Ampurdán gerundense aparecen muertos con una plácida e inexplicable sonrisa; que este hallazgo moviliza a toda la clase política española, y con especial empeño a la catalana y a la vasca; que el politono del móvil del presidente del Gobierno es «La culpa es del chachachá» y que el del presidente de la Generalitat es una canción de Lluís Llach de los tiempos de «L’estaca». Sólo desde ese misterioso mecanismo mental que pone en marcha el humor es posible afrontar una sátira sin provocar «mal rollo» y, a pesar de ello, ser despiadada.

Futbol Club Can Fanga
Pablo Tusset es un escritor que él mismo es un misterio. Es esquivo, ubicuo (podría estar todo el día hablando en tertulias radofónicas, pero él no está en ningún lugar) e inaccesible. No concede entrevistas: esa es la consideración que tiene de los periodistas. Su personalidad y manera de llevar sus asuntos literarios es propia de un superviviente del «nouveau roman» francés, sin embargo está atacado de un provocativo casticismo capaz de ponerle al presidente del Gobierno de España el nombre de Paquito, y no dejar de ser creíble. Hay dudas sobre su propio nombre, Pablo Tusset. La barcelonesa calle Tusset, o Tusset Street, fue en los sesenta la calle de las modelos y los fotógrafos, la de la «gauche divine» y la más pija –no es incompatible–, donde Tito B Diagonal se paseaba con su Lamborghini. Si Tusset el escritor lo permite, en algo me recuerda su terrible burla de los usos y costumbres de la sociedad catalana actual con la del entrañable Tito, encarnada por Jordi Estadella. Tan disparatada, pero tan cierta. Tan moderna y tan conservadora.

Como en uno de aquellos chistes de extranjeros: eran un alemán, un inglés, un holandés y un suizo que aparecen muertos, cada uno por su lado, en el Ampurdán. En Calabella, un pueblo costero que podria ser Calella, recibían clases de catalán por una voluntad integradora en un país muy celoso de sus tradiciones ancestrales. Mueren con una sonrisa que sólo indica placidez y felicidad. Forman parte de un grupo de diez extranjeros incluidos en el Experimento Catalonia dirigido por el doctor Cafarell: meterles un Reconector en la cabeza para estimular su espíritu catalanista. En esto, irrumpe un inspector de la Interpol (uno de los muertos era traductor para la agencia), Sakamura, y el Guardia Civil Corrales, uno de los pocos agentes del cuerpo que andan todavía por esos pagos, para investigar el por qué de esas extrañas muertes. El japonés es un ejemplo de eficiente minimalismo, contención y frugalidad y el español es un vestigio barroco, excesivo, glotón, soez, machista,... pero con corazón. Andreu es el presidente de la Generalitat, enganchado a la televisión pública catalana, en la que descubre perplejo la primera rueda de prensa de Ricardihno, un jugador brasileño fichado por el Futbol Club Can Fanga (denominación despectiva de Barcelona en tierras de Gerona), respondiendo, con acento de La Bisbal, a la pregunta de un periodista de si sabía que el Can Fanga era más que un club. «De otro modo no me atrevería a ser portador de los colores “canfangarins” en la camiseta...».

Nadie está a salvo
Llega a oídos del «lehendakari» Satrústegui, comilón, de cintura prominente y no menos soez que el Guardia Civil Corrales, la noticia de que los catalanes han puesto en marcha el Experimento Catalonia y quiere el Reconector para Euskadi. Al margen de las complicidades históricas, el «lehendakari» no tenía buen concepto de los catalanes: «Seguro que tienen los sótanos de la Sagrada Familia forrados de fondos reservados, por eso no quieren que pase el AVE por debajo». Satrústegui le encarga al Partido Euskaldun de los Valles Verdes, miembro del heptapartito vasco, que hable con Los Innombrables, trasunto de etarras que se disfrazan con gorra, gafas de sol y largas barbas (como el grupo ZZ Top) y responden a las siglas IKEA: «Sale más a cuenta hacer buenas migas con un grupo de delincuentes que tener un Servicio de Inteligencia...». La obsesión de Satrústegui era un referendún que no ganó, ni siquiera cuando propuso que el País Vasco fuera independiente los días laborales de lunes a viernes.

Paquito, el Presidente del Gobierno, tiene por costrumbre oír la radio en el A8 oficial: le intriga por qué el periodista José Domingo de la Cascada califica extrañamente: a él le llama «saltacharcos»; al Ministro del Interior, «truchaloca»; al líder del Partido Español Por Excelencia (PEPE), Fernández Plancha, «pocasnalgas»... Están todos, los de Madriz y los de Madrit.

Examen de idioma
En fin, Tusset puro, bizarro, de brocha gorda, humor desbordante y certero. Lo bueno del humor es que después de la carcajada la realidad parece que la han pasado por el tren de lavado. En 2001, lo escribió en plan serio en estas misma páginas, pero no es lo mismo: «Este debe ser el único país del mundo (Cataluña) donde a la gente se la somete a un exámen específico para hablar su propio idioma. Pero se equivocan: el idioma que se aprende a hablar en los cursos de nivel C no es el nuestro, ni siquiera el exclusivo de la burguesía catalanista: el idioma que enseñan a hablar es el que los políticos quisieran que habláramos, una lengua redonda y perfecta, descontaminada, exquisitamente diferencial...». ¿A qué no es lo mismo?
 

 

Recortes de Prensa   Página Inicial