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Recortes de Prensa    Miércoles 4 Marzo 2009

Hasta aquí llegó el mar
GABRIEL ALBIAC ABC 4 Marzo 2009

HABLEMOS de lo más urgente. Hemos entrado en fase ingobernable. Desde Madrid, el Gobierno central alcanza apenas a retener unas cuantas atribuciones básicas. La red difusa del poder político ha ido siendo transferida a potestades locales: verdaderos Estados dentro del Estado. Por eso es hoy tan traumático desalojar al PNV de su privado Régimen. Sólo por eso. El Estado de las Autonomías pudo parecer, al principio, un vago adorno que redujera el sentimiento de ofensa experimentado por la inmensa mayoría ante el falaz concepto de «nacionalidad histórica». Se fue cristalizando en algo incompatible con la compleja maquinaria de una administración moderna. Y carísimo.

Cada Comunidad Autónoma acabó por ser una copia a escala del Estado. Con sus tres poderes. Tan escasamente independientes, eso sí, como en la Administración Central. Ejecutivo y legislativo, desde el primer momento; sin que acabara de quedar nunca claro cuáles eran las fronteras entre Gobiernos y Parlamentos autónomos y nacionales. También el poder judicial fue troceado, en un inquietante modelo que hace desigual, de hecho, la aplicación de la justicia en función de criterios geográficos o lingüísticos. Todo aquel que recuerde cómo el paso, en el último decenio del siglo XIX, a las sociedades democráticas se asentó específicamente sobre la unificación del sujeto de derecho sabe hasta qué punto retroceder en eso mata la condición ciudadana. Hoy, al cabo de treinta años de Constitución, hemos tocado fondo: la lengua nacional lo es sólo en una fracción cada vez más limitada del territorio; la instrucción pública se ha trocado en artefacto configurador de irrisorias ficciones mitológicas locales, y los escolares, así, aprenden más o menos los ríos y prados del terruño, las leyendas y los relatos domésticos, la historia que queda sólo de su lado de la colina, la literatura de un benévolo puñado de celebridades locales... Todo lo universal es barrido, bajo el alucinatorio epíteto de «fascista», por parte de quienes olvidan que el fascismo fue, en lo mitológico, un fantástico potenciador de los localismos frente a la «decadente» universalidad cosmopolita.

No es sostenible. Hace mucho que dejó de serlo. Pero, al menos, la ruina económica en la cual hemos entrado -y que difícilmente nos dejará en bastantes años- nos ha puesto brutalmente ante su coste imposible: no es pensable continuar despilfarrando así, cuando ya no hay un céntimo, cuando ya sólo hay deudas en las arcas públicas, las cuales no son, a fin de cuentas, más que la prolongación de nuestros bolsillos. Un Estado mínimamente racional no puede multiplicar las administraciones. Sencillamente, y sin entrar en solemnes principios, porque toda administración moderna cuesta muchísimo dinero. Y porque, para reduplicarla, no hay país lo bastante rico. El problema no son los parásitos y sinvergüenzas que, a título personal, florecen en todas las sociedades políticamente complejas. Para ellos están los tribunales de justicia. Si funcionan. El problema es la disparatada cantidad de nuestros impuestos que se pierde en multiplicar gobiernos, parlamentos, administraciones, que, en el mejor de los casos, solapan sus funciones; que, en el peor, las suplantan; que, en la inmensa mayoría de ellos, sencillamente no sirven para nada, salvo para hacer un poco más ricos a unos cuantos y universalmente más pobre al resto.

Hasta aquí llegó el mar. Esto ya ni funciona ni cabe apaño alguno para que lo parezca. El Estado de las Autonomías es hoy incompatible con la supervivencia. Material. Sin más retórica. El ciclo constitucional se está cerrando.

Nación versus nacionalidad
JOSÉ MARÍA CARRASCAL ABC 4 Marzo 2009

LA complicada situación vasca de la que habla todo el mundo se reduce a una simple pregunta: ¿puede pactarse con los nacionalistas? Y para no andarnos con rodeos, les adelanto mi respuesta: se puede, pero no se debe. En España, nación y nacionalidad sólo comparten etimología, mientras en política, persiguen objetivos opuestos, creciendo una a expensas de la otra, con feroz antagonismo. Estamos, como ven, no en el último capítulo de nuestro sistema autonómico, sino en el primero. De aquellos polvos han venido estos lodos.

El símil más apropiado que se me ocurre es el biológico: la nación es un organismo plenamente desarrollado, mientras los nacionalismos son embriones que tratan de desarrollarse a costa de la nación, disputándole recursos, patentes y funciones. Aunque tal vez el símil más apropiado sea el de un virus que se ha instalado en una célula y, al no disponer de sistemas propios de reproducción y desarrollo, utiliza los de aquélla, causando tal desorden que la lleva a su destrucción. En cualquier caso, se trata de entidades no ya distintas, sino enfrentadas.

Lo que nos lleva al más acuciante dilema político español: ¿puede un partido de ámbito nacional pactar con un partido nacionalista? Como les he dicho y ha ocurrido, puede, pero no debe. Y no debe porque ese pacto llevará al desfondamiento no sólo de la nación, sino también del partido nacional envuelto, como acabamos de ver en Galicia. El BNG usó el poder que el PSG le había concedido contra éste y contra España, como el PNV uso la lendakaritza que le cedió gratuitamente el PSE en 1986 para hacer una política antiespañola y antisocialista. No crean que los nacionalistas lo hacen por maldad. Lo hacen por coherencia consigo mismos. Como aquel escorpión que picó a la rana sobre la que atravesaba un río, lo hacen por naturaleza, sin atenerse a las consecuencias. No pueden resistirlo, como dijo el escorpión a la rana al hundirse ambos.

O sea que con los nacionalistas no caben pactos formales, informales o coyunturales. Y no digamos cederles cotas de poder o de presupuesto, que utilizarán para adelantar su agenda, contraria a la de la nación en su conjunto. Y menos, esperar que lo agradezcan, sentimiento que los nacionalistas desconocen, al considerar que sólo recuperan lo que les pertenece.

Son reflexiones que debería hacerse Patxi López estos días. Él insiste en que no quiere una «política de frentes». Pero ¿qué haces cuando el otro se empeña en estar enfrente, como los nacionalistas? Para ese caso, la sabiduría popular da la fórmula: mejor solo que mal acompañado. (Cuando digo popular, no me refiero naturalmente al PP, que en ocasiones eligió también las malas compañías). Para resumir: a los nacionalistas, ni agua.

Contra el miedo
HERMANN TERTSCH ABC 4 Marzo 2009

MONTECASSINO
«No siempre lo peor es cierto» titula su nuevo libro Carmen Iglesias, la gran dama de la historiografía española. En este largo compendio de estudios combate la idea trágica de España. Asegura que su abrumadora presencia en el imaginario colectivo español proviene ante todo de la literatura de noventaiochismo. El libro tiene, además de información y sabiduría a espuertas, mucha actualidad.

De esa idea del fracaso español se ha nutrido siempre el nacionalismo antiespañol, tan callado durante todo el franquismo y tan valiente antifranquista -como tantos otros- después de que el general muriera en la cama. Entonces volvió el odio a la identidad y el pasado común, ya en marcha la transición y la reconciliación entre los españoles. Fue una las grandes gestas políticas de los españoles.

Su defecto capital fue precisamente no haber previsto la profunda deslealtad que habría de llegar. Es poco discutible hoy que los nacionalistas vieron casi desde un principio en la democracia española su oportunidad de revancha y pillaje. Triste es también que se les uniera en la pasada década una nueva generación de socialistas sectarios en comunión de intereses. El daño hecho entre todos ellos es incalculable. Para nuestra cohesión, para nuestra seguridad, para nuestra economía y para nuestras libertades.

Quien objetaba era tachado de fascista o franquista. Quizás estemos en el punto de inflexión. En Galicia, el rechazo ha sido común a nacionalistas y socialistas, ya indistinguibles. Se avecinan dramáticas realidades económicas y sociales. Y unos miedos superan a otros. El miedo a hacer frente al chantaje nacionalista parece quebrado. Veremos si los socialistas vascos se imponen a su reciente pasado y al lloriqueo peneuvista. Sin miedo se pueden hacer grandes cosas. Romper una inercia que se aceptaba con fatalismo. Demostrar que lo peor no tiene por qué ser cierto.

Elecciones vascas
El PNV va a hacer tarta de nueces
José Antonio Martínez-Abarca 4 Marzo 2009

El Partido Nacionalista Vasco ya ha avisado claramente, tras las elecciones, que va a parecer un accidente lo que puede ocurrir si a alguien se le ocurre desalojarlo del poder, que es suyo como la piedra es de Aitor y el pil-pil de las sociedades gastronómicas. El PNV no deja nada a la sugerencia o a la imaginación: se le entiende todo igual que se ve claramente que el peinado de Iñaki Anasagasti, el del blog, es una muelle cagarruta del tamaño del sombrero de un "picaor". Tampoco engaña a nadie lo de Anasagasti.

Los de otras "honorables sociedades" hay que reconocer que utilizan más la lírica: así, los dos peces envueltos en papel de estraza como tradicional mensaje palermitano de que alguien, en ese momento, duerme con los peces. Pero vaya usted a hablarles de lírica a los del PNV. Tantas nueces como recogió el PNV durante los lustros en que ETA ha venido agitando el árbol tienen que servir para algo contundente, al final, como las obras de teatro en las que figura por algún lado una pistola ya se sabe que en un momento dado aparecerá caiente y humeante. ¿Qué irá a hacer el PNV con las nueces? Yo que Patxi López, quien asegura que se siente llamado a ser "lehendakari", me declaraba desde ya, aprovechando que pronto es primavera, alérgico a los frutos secos, no sea que por eso que hablamos, por accidente, le dé un ataque hipoglucémico o anafiláctico y se nos quede de un aire.

Comparado con esto del PNV, el difunto juez Falcone sólo recibía perfumadas cartas de felicitación por parte de sus investigados, orladas de serafines y espigas. ¿Tendrá el que se ha ofrecido para ser lehendakari Patxi López arrestos suficientes como para mantener su propósito y, a partir de ahora, vigilar que en las "ikastolas" los niños no lo dibujan con tricornio y que el txacolí de Guetaria no viaja como las garrafas de nitroglicerina que llevaba en su camión Yves Montand en El salario del miedo? No sabemos si él, pero desde luego al presidente Rodríguez Zapatero se le ha quedado cara de ir a sentirse algo indispuesto al menos hasta que Ibarretxe vuelva a ese mismo planeta Ummo de donde vino.

Y encima los del PP vasco están dispuesto a ofrecer su voto al PSE, mejor dicho, a obligarles al triunfo con su voto, aunque el mismo día a primera hora Patxi López haya matado a sus madres, despiezado sus cadáveres en cuatro partes con caballos, quemado los restos y luego, como se hacía en tiempos en que se trabajaba fino, aventado sus cenizas en una colina, a los cuatro vientos. El nogal de la patria vasca ha quedado mareado y exhausto de la mano que lo venía meciendo y el PNV, con la cosecha atrasada, se dispone a ejecutar una tarta de nueces que para qué las prisas ni el "Guinness". ¿Ustedes gustan?
abarca@libertaddigital.tv

Elecciones
Los dilemas vascos
Agapito Maestre Libertad Digital 4 Marzo 2009

Los resultados electorales del País Vasco son tan molestos que los derrotados se creen vencedores y los genuinos triunfadores se sienten desorientados. Bendita sea la democracia. Ha conseguido que ninguna opinión sea evidente por sí misma. Será necesario discurrir, ir de un lugar para otro, recorrer todos los puntos de vistas antagónicos hasta alcanzar una propuesta más o menos general e imparcial. La indeterminación democrática surgida de las elecciones del domingo sólo puede ser calificada de apasionante para cualquier espectador sensato de un proceso democrático, que es cualquier cosa menos sencillo de interpretar. Sólo los ingenuos, o peor, los cínicos y perversos dicen que el asunto está claro. Falso.

El cambio podría ser, sin duda alguna, histórico, pero sospecho que todo quedará cegado por la lógica implacable de una historia cruel de un partido que apostó todo contra la nación española hace años. Ojalá me equivoque. De momento, sólo tengo interrogantes. Las incógnitas del nuevo proceso iniciado con estos resultados electorales tardarán en despejarse, pero algunas de ellas pueden formularse con relativa precisión.

En primer lugar, Rajoy debería tratar por todos los medios a su alcance de contestar la siguiente pregunta: ¿Cuál es el significado real del espectacular descenso de votos que ha experimentado su partido en el País Vasco? ¿Marcará esa bajada una tendencia sin freno como la que se produjo en Cataluña? ¿Quedará reducido el PP en el País Vasco a ser mera comparsa, casi insignificante, como en Cataluña? Por este lado, nadie sensato dejará de reconocer que la estrategia socialista ha obtenido un triunfo apoteósico. Por lo tanto, si yo fuera Rajoy, haría cualquier cosa salvo dejarme llevar por los cantos de sirenas que le aconsejan ser paciente y esperar a "gobernar" con los socialistas en el País Vasco. Vanas ilusiones. La lógica nada tiene que ver con la política y, por supuesto, mucho menos con la estulticia del que sólo cree en su "verdad", en su punto de vista, y es incapaz de contrastarlo con su adversario.

La otra incógnita, en realidad, el verdadero asunto que en España se debate ahora es: ¿Se atreverá Zapatero a cambiar de estrategia política? ¿Será capaz Zapatero de aguantar el envite duro, violento y amenazador que surgirá de sus socios y aliados de los últimos años? ¿Será capaz de romper Zapatero con la lógica de colaboración con el nacionalismo inaugurada hace treinta años por González y, por supuesto, llevada hasta sus últimas consecuencias por él mismo en la legislatura anterior? Ya sé, ya sé, que López quiere gobernar "solo" y, seguramente, con los apoyos puntuales del PP. Vale. Pero su voluntad no significa nada al lado del hombre poderoso.

Zapatero es consciente de que si rompe la estrategia de su partido, o sea, la entrega al nacionalismo separatista, podría correr peligro. PRISA y los nacionalistas irían a por él. Por supuesto, el PNV ya está amenazando con un nuevo Pacto de Estella, los de CiU hacen groseras declaraciones contra el PSOE y los de Carod Rovira otro tanto... ¿Será capaz Zapatero de aguantar esa presión? ¿Se revelará ahora Zapatero como un genuino demócrata, defensor de su nación, sólo por ostentar el poder en el País Vasco? Lo dudo.
¿Qué cabe esperar? Lo peor. López podría terminar pactando con el PNV.

Olazábal
Por la boca muere el pez
Juan Carlos Girauta Libertad Digital 4 Marzo 2009

De atender a Freud, el lapsus linguae de Zapatero "un acuerdo con Rusia para follar" responde a una manifestación del inconsciente que aprovecharía el relajamiento de las represiones conscientes. Hasta ahí puedo decir, pues no hay que perseguir a nadie hasta los recovecos de sus procesos mentales, aunque ese nadie esté dispuesto a perseguirnos a nosotros hasta la intimidad del nacer, del morir, del amar.

Más miga tiene lo de Blanco: "Hay que ser comprensibles", dice, con el PNV. Aquí no hay acto fallido; aquí hay fallo, catástrofe semántica y analfabetismo funcional. No sé si es comprensible que Blanco sea comprensivo con los de Ibarretxe, pero se comprende el sentido, se entiende la intención... y se huele el amaño. Los buenos resultados del PSE han sido una mala noticia para el PSOE, forzado a virar su estrategia de aislamiento al PP perdiendo apoyo nacionalista en el Parlamento... o a retratarse definitivamente en el País Vasco al lado del PNV, que es lo mismo que revelar de una vez su verdadera idea de España: consiste en que ésta deje de existir.

Otros no disparatan al hablar sino al pensar, al juzgar. El problema es aquí de sindéresis y lo padece el portavoz del PP en las Juntas de Vizcaya. Cree saber Olazábal que su partido habría obtenido tres escaños más en el Parlamento vasco "si no hubiese existido UPyD, que no es un partido real sino una formación impulsada por unos medios de comunicación". Claro, claro. Para ser un partido real hay que venir de antiguo, ¿no? Sólo que tal requisito hace al PSOE o a ERC bastante más reales que al PP. ¿O quizá a partir de la refundación de Aznar ya no sea posible crear nuevos partidos? Nótese que Olazábal sí comprende el trasvase de votos del PP al PSE: "Es una cosa comprensible" (aquí sí, Blanco). Lo incomprensible es, por lo visto, que antiguos votantes del PP se decanten por una formación que defiende sin complejos la unidad de España y que está dispuesta a presentar batalla ideológica al nacionalismo. Si Zapatero da risa y Blanco da pena, Olazábal da miedo.
Juan Carlos Girauta es uno de los autores del blog Heterodoxias.net.

Falacias electorales
Juan Francisco Martín Seco Estrella Digital 4 Marzo 2009

En todas las campañas electorales son muchas las falacias que se repiten. De la que acaba de terminar me quedo con dos que me parecen sobresalientes. Ambas las ha protagonizado Ibarretxe, quizás poniéndose la venda antes de que surgiese la herida. La primera consiste en afirmar que el lehendakari, o el alcalde si se trata de un ayuntamiento, debe ser el número uno de la lista más votada. El sofisma es antiguo y todos los partidos lo han empleado. El PSOE lo ha utilizado con frecuencia referido a los ayuntamientos, y el PP, por ejemplo, en los casos de Madrid y Navarra. En realidad, lo defienden según las circunstancias y hacen oídos sordos cuando no les conviene.

El planteamiento de que debe gobernar la lista más votada no tiene ninguna consistencia en nuestro sistema político. Las elecciones en España no son presidenciales, aunque los medios de comunicación y los políticos tengan una acusada tendencia a convertirlas en tales. Los ciudadanos no eligen a los alcaldes ni a los presidentes del Gobierno, sean nacionales o autonómicos, sino a concejales y a parlamentarios, y son éstos, de acuerdo con la fuerza que hayan obtenido los distintos grupos y las alianzas que realicen, los que eligen a los alcaldes, al lehendakari o al presidente del Gobierno.

Es, por tanto, absolutamente lícito y democrático que varios partidos se alíen para poner al frente de un ayuntamiento, de una comunidad autónoma o del Gobierno de España a un determinado candidato o incluso para impedir que llegue otro. En esto, como ocurre casi siempre en política, se juega con el mal menor y se vota más en contra que a favor. La democracia no tiene por qué identificarse con un modelo mayoritario que tiende al bipartidismo. Éste es bastante más imperfecto que el proporcional, que, si funciona bien y sin tantas correcciones como el nuestro, posibilita el pluralismo. La combinación de alianzas y de consensos obliga a una mayor finura democrática que las mayorías aplastantes. Lo único que puede distorsionar ese juego democrático es cuando alguno de los partidos que suelen actuar como bisagras está regido exclusivamente por el objetivo de lograr ventajas y privilegios para las regiones de las que proceden.

La segunda falacia es la del autogobierno. Con el Estado de las Autonomías se ha creado una mitomanía basada en el autogobierno, dando por supuesto que el Gobierno de una Comunidad es más propio del ciudadano que el de una nación y, por la misma razón, que el de Bruselas si existiese. En esa dinámica, no se comprende por qué motivo hay que pararse en las comunidades autónomas, y no continuar con la provincia, con el ayuntamiento e incluso con el distrito.

En la evolución histórica de la humanidad, al tiempo que la vida se ha ido haciendo más compleja y desarrollada, se ha producido también una evolución pareja en las formas sociales desde las más simples -clan, tribu, etc.- a las más desarrolladas. El autogobierno no radica en la dimensión de la Comunidad a la que se pertenece, sino en la perfección de las formas democráticas que se adopten y en la capacidad que tengan para dar respuesta a los retos que el desarrollo histórico plantea.

En la época de la globalización y con una integración económica y de mercados de ámbito mundial, el ideal estriba en que las unidades políticas sean lo más grandes posible. ¡Ojalá la Unión Europea contase con un Gobierno que pudiera recibir tal nombre! Retornar al cantón, al clan o a la tribu es, además de retrógrado, suicida. El lehendakari no se ha cansado de repetir a lo largo de toda la campaña que lo importante es que las decisiones se tomen en Vitoria. La razón la situaba en que se traduciría en un mayor bienestar para los vascos. Afirmación bastante dudosa. Quizá sería cierta si se dijese que es para los políticos vascos. El bienestar para los ciudadanos de Euskadi se halla en contar con un Estado fuerte que pueda dar respuesta a sus problemas y servir de contrapeso al poder económico globalizado. Y para eso Madrid, mejor que Vitoria; y Bruselas, mejor que Madrid.

La descentralización no siempre es positiva. En el origen de los grandes problemas que afligen hoy a los españoles se encuentra el haber concedido competencias sobre el suelo a los ayuntamientos.

www.telefonica.net/web2/martin-seco

Cuidado con Patxi López
Pablo Sebastián Estrella Digital

El presidente Zapatero tiene en el País Vasco una oportunidad de volver a reconciliarse con la nación española -tan discutida y discutible para él-, y con España en general, si ampara un pacto de gobierno con el PP. Y además ese pacto le puede abrir la puerta de un acuerdo nacional para hacer frente a la crisis económica que ya viaja hacia los cinco millones de parados. Pero eso parece mucho pedirle a Zapatero, a pesar de que le conviene. Y mucho cuidado con su pupilo vasco Patxi López, que, subido en una euforia de corte circunstancial, dice sentirse "legitimado para liderar el cambio político en el País Vasco". Una declaración de intenciones y personal muy respetable, pero solamente basada en el hecho de que el bloque nacionalista que lideraba el PNV de Ibarretxe carece de apoyos parlamentarios suficientes para lograr la renovación del Gobierno nacionalista.

Pero a partir de esa declaración inicial de López no se escucha nada más, aunque ese silencio se completa con una extraña advertencia relativa a que no consentirá más "frentismos" en el País Vasco, en referencia al anterior Gobierno tripartito y pro nacionalista del PNV, apoyado por Batasuna, por la vía PCTV. Y puede también que López esté transmitiendo un aviso al PP, y a los miles de vascos y millones de españoles que piensan que ha llegado la hora de constituir en Euskadi un Gobierno españolista, para que nadie se haga ilusiones verdaderamente democráticas, porque López pretende gobernar solo, gracias a la ayuda generosa de un "cheque en blanco" del PP.

Es decir que López y su partido el PSE-PSOE están dispuestos a negarle al PP la cuota parte de poder que les correspondería en una coalición, en contra de lo que los socialistas de José Montilla hacen con Esquerra Republicana en Cataluña, donde han incluido a ERC en el Gobierno. O de lo que hicieron los socialistas gallegos con el BNG en Galicia durante el mandato, hoy acabado, de Emilio Pérez Touriño. Y ello a pesar de que tanto ERC como BNG -hoy socios privilegiados de Zapatero en el Parlamento español- son dos partidos contrarios a la Constitución española, a favor de la independencia, tanto de Cataluña como de Galicia, y protagonistas de no pocas rupturas insolidarias y desafíos, como el de ERC contra el Tribunal Constitucional que debate el Estatuto catalán.

Entonces, ¿qué quiere decir López cuando afirma que no habrá frentismo? Pues todo apunta a que piensa tratar al PP como el compañero tonto de su viaje a la presidencia del Gobierno vasco, quedándose con todas y cada una de las consejerías. Y puede que, incluso, tras cederle la presidencia de la Cámara de Vitoria a los nacionalistas, que sería el colmo de la desfachatez, para aparentar ese pluralismo social y político del que habla, en menoscabo de la normalidad democrática.

Y una vez más estamos ante ese exótico discurso de la política vasca donde unos hablan del "conflicto" para no hablar de terrorismo, otros de "proceso de paz" para ocultar una negociación política con ETA, otros de la sociedad plural (o de "España plural", como hace Zapatero para ocultar su discurso "confederal"). Y ahora se habla mucho de mayoría constitucionalista en el País Vasco, en vez de llamarla sencillamente españolista. Y todo ello como si López pretendiera presentarse en la investidura de Vitoria como la Santa Teresa de Calcuta, en defensa del bien general y el amor entre los vascos (y vascas, que diría Ibarretxe).

La democracia parlamentaria -como la española-, aquí y en cualquier otro país del mundo que disfrute de este sistema político, tiene una regla de oro: gobierna quien tenga una mayoría de apoyos parlamentarios suficientes, en su partido o en coalición. Y si estamos ante la oportunidad de una coalición, como ahora ocurre, está claro que el PP debe estar en el Gobierno, como EA y EB estaban en el Ejecutivo del PNV con Ibarretxe, o como ERC está en el Gobierno catalán y BNG estaba en el gallego. Y no hay ninguna otra salida más justa y más democrática que ésa. Y esta ley democrática es la única que, de verdad, podría legitimar a López para que se presente ante la sociedad vasca como el líder del cambio político, y no su pretensión inicial del "dejarme solo, que yo me encargo de todo lo demás".

Y si López no tenía complejos para sentarse a negociar con Batasuna en Bilbao o en Loyola, ahora con mucha más razón no debe tener complejos ni absurdos argumentos frentistas para formar un Gobierno con el PP, apoyado por los votos de los dos partidos, y a ser posible también por el de Rosa Díez, por más que moleste al PSOE la nítida españolidad de UPyD, mientras no les repugna Carod-Rovira o Antxo Quinta, los que no han parado de hacer disparates y desafiar al Estado, rompiendo toda la solidaridad, incluso desde dentro de dos gobiernos presididos por el Partido Socialista.

O sea, que tengamos la fiesta en paz, y ojo al PP con el entusiasmo y en estas bodas triunfales que duran ya tres días de empalagoso agasajo. Porque a ver si ellos, también, van a confundir su animadversión al nacionalismo con una dejación de su responsabilidad democrática y del mandato ciudadano con el argumento del mal menor. Apoyo a López sí, pero gratis y al margen de la vida democrática no. Y allá Basagoiti si él no quiere entrar en el Gobierno de López -se equivocaría de plano-, pero si quien no quiere es el PSOE, en ese caso López a lo mejor no debería ser lehendakari porque no respetaría la democracia, ni la voluntad popular.

Además, ¿acaso creen PSOE y PP que un Gobierno de López sin consejeros del PP ablandaría el discurso político del PNV? Pues no, los nacionalistas de Urkullu y de Ibarretxe, presos de su explicable indignación por la pérdida del poder, no pararían de hablar de un Gobierno españolista entre el PSOE y el PP. Y a mucha honra, que lo sería, de ahí que si a López le "repugna" el PP, pues que se vaya con el PNV de número dos de Ibarretxe, que eso sí sería tan legítimo como democrático. Lo demás son ganas de negar la democracia y de huir de la realidad, aunque entendemos, también, que los españolistas que llevan treinta años soportando al PNV estén dispuestos a todo con tal de verlos desaparecer.

Treinta años de agresión nacionalista
José Antonio Zarzalejos Estrella Digital 4 Marzo 2009

Me voy a permitir, y pido disculpas por ello, citar el libro que, bajo el título Contra la secesión vasca, escribí en el 2005 con el llamado Plan Ibarretxe en plena efervescencia. Sostenía en ese texto que el mal del País Vasco consistía en que en mi tierra se había instalado un régimen nacionalista tutelado por la coacción ejercida por la banda terrorista ETA. Aquella apreciación -evidente para los que durante muchos años la hemos sufrido- podría parecer hiperbólica para otros ciudadanos españoles en distintas comunidades y regiones. Sin embargo, el PNV -beneficiario indirecto del miedo que genera el terrorismo nacionalista según el apotegma de Arzalluz de que unos mueven el árbol para que otros recojan las nueces- se ha mostrado tal cual es: ante la impotencia democrática de una victoria insuficiente y ante la hipótesis de que el PSE pueda gobernar Euskadi, ha echado mano del lenguaje bélico y así un López lendakari sería para los nacionalistas nada menos que una agresión. No aclaran a quién agrediría esa fórmula de Gobierno perfectamente democrática; tampoco explican por qué resultaría hostil. Los peneuvistas se limitan a verbalizar una coacción en un proceso de sustitución de la semántica de los etarras. Tratan de amedrentar a los pusilánimes, que en Euskadi son legión.

La reacción de Patxi López ha sido de decoro y, es de suponer, le confirma en su tesis de que el País Vasco precisa un cambio de rumbo que lleve al PNV a la oposición para que allí, fuera del poder, diriman los nacionalistas sus pleitos de familia, se diluya como un mal sueño el nefasto Ibarretxe y se regeneren todos ellos del etnicismo y el integrismo aranista. López ha dicho que allí ya no hay un régimen. Es cierto: desde el domingo, el régimen nacionalista ha sido desactivado y, como recordó Felipe González al secretario general de los socialistas vascos, López no sólo tiene la oportunidad de gobernar, sino la obligación de hacerlo. Precisamente para que cese la agresión de los nacionalistas -que dura ya casi treinta años-, que han gobernado el País Vasco como si de un cortijo se tratará gracias, entre otras razones, a los complejos de la izquierda española. Eso ya no debe repetirse, y si es preciso el concurso casi filantrópico del PP, sea. Mariano Rajoy y su partido, Basagoiti y los suyos, sirven a la causa de la democracia, de la Constitución, de las libertades y de España, si, en un ejercicio de alta política, dejan gobernar en solitario, y apoyan desde fuera del Gobierno, a los socialistas vascos. Éstos habrán de hacerlo "sin choque de trenes" pero a condición de que la colisión no la provoquen, como parece lo están volviendo a hacer, los dirigentes del PNV.

En Sabin-Etxea, sede del PNV, se sabe que ha llegado la hora de la verdad, de su verdad: la de enfrentarse a una realidad histórica que han ido sorteando con trampas e inmoralidades ideológicas y políticas demasiado tiempo. La hora en que les toca perder el poder. La mayoría en el Parlamento de Vitoria es no nacionalista, y ése es un dato objetivo que ya no pueden alterar. Sólo una improbable traición al sentido de la historia por parte del PSE-PSOE haría posible que el visionario Ibarretxe se instale cuatro años más en Ajuria Enea, prorrogando otro cuatrienio la agresión de su régimen excluyente y cruel.

Fraga
Un perfecto imbécil
Juan Morote Libertad Digital 4 Marzo 2009

Como ya le ocurriera a don Miguel de Unamuno, no deja de admirarme el paisanaje patrio. Cuando Manuel Fraga se halla más cerca de Caronte que de volver a votar en unas elecciones, se ha arrancado insultando a más de la mitad de los votantes populares. Los ha calificado de perfectos imbéciles, al tiempo que anunciaba el final del tiempo de crítica a Mariano Rajoy.

Uno de los males de los fachas es que el haberlo sido les imprime carácter, y en cuanto bajan la guardia, sea por efecto de la edad, de la desinhibición producida por el alcohol, o merced al efecto euforizante de alguna sustancia psicotrópica, les sale el ramalazo intolerante y espetan aquello de "Ya está bien. Se acabó el tema" o como en el caso de Fraga, quien no contento con mandar callar, califica de "perfecto imbécil" a todo aquel que ose cuestionar la idoneidad del liderazgo de Rajoy en este momento.

Muy a pesar de lo señalado por Fraga y secundado por Gallardón, en su halago a Rajoy, sigue habiendo muchos ciudadanos que dudamos acerca del liderazgo de Rajoy. Mi duda se asienta en unos datos muy sencillos, a saber, el Partido Popular ha sufrido una debacle en el País Vasco. Andan Fraga, Gallardón y media calle Génova intentando explicar lo fabuloso que ha sido el resultado del PP vasco. Por más que miro los resultados no lo entiendo. En el año 2005 el PP se hallaba a 65.000 votos del PSE, y en porcentaje a 5 puntos. En cambio en el año 2009 la diferencia de votos es de 170.000 a favor del PSE y un abismo porcentual de nada menos que 16 puntos. No sabría yo cómo calificar estos resultados, pero intentar venderlos como buenos es realmente complicado.

Gallardón, Fraga y todos los corifeos genoveses que cantan loas a Rajoy tratan, como no podía ser menos, de enmascarar la verdad de un resultado. El electorado vasco ha pasado factura al PP por el rumbo tomado en el Congreso de Valencia, la humillación a María San Gil no ha sido gratuita, gracias a Dios. En el País Vasco, se mire como se mire, el papel del PP ha quedado reducido a ser un mero comparsa, no va a decidir nada. Si Patxi López presenta su candidatura a lehendakari, el PP le votará a favor. Y en la primera votación importante en la que los populares se abstengan, serán acusados de traicionar a España y su constitucionalidad. Feo papel el que Basagoiti se ha ganado a pulso.

Sin embargo, hay quien encarnando lo pasado parece darlo por bueno, a tenor de su actitud intransigente y faltona; Fraga sigue a lo suyo, es decir, a ser el vocero de Gallardón. Cuando el Gitano Rubio pegaba un "¡Ole!" en el tendido todo el mundo sabía su precio, aquí también. La diferencia estriba en que el Gitano nunca insultó a quienes no le secundaban en su intento de aparentar estar viendo arte donde sólo había mediocridad. Sr. Fraga, le propongo un oxímoron que mejora suyo, guarde un atronador silencio.

Feijoo devuelve la esperanza en otra España posible
Redacción Minuto Digital 4 Marzo 2009

La victoria del PP en Galicia es mucho más transcendental de lo que parece y yerran los analistas políticos que tan sólo se quedan con la crisis económica como explicación al batacazo que se han dado BNG y PSOE. El electorado gallego se ha movilizado, más para votar en contra del bipartito y desalojar del poder a la alianza nacional-socialista, que para votar a favor del PP. De hecho ni los más optimistas entre los populares gallegos contaban con una victoria tan contundente.

Galicia no es nacionalista y hasta los propios votantes socialistas han digerido mal un gobierno donde el BNG tenía no poco protagonismo. Incluso votantes del BNG atraídos por aquello de contar, como sucede con Cataluña y Vascongadas, con una formación que sacase más tajada del gallinero autonómico, barriendo para casa con la disculpa de las reivindicaciones nacionalistas, han huido del apoyo del BNG en cuanto han visto que se deslizaba por la senda del radicalismo y se podía acabar como en Cataluña soportando la inmersión lingüística o incluso algo peor, dando alas a grupos independentistas batasunizados como se vio en Santiago durante la manifestación de Galicia Bilingüe.

El rechazo de la ciudadanía a la imposición lingüística ha sido una de las claves de la victoria de Feijoo, pero también tiene que agradecer mucho a los medios de comunicación, paradójicamente no a la COPE ni a El Mundo, sino a ABC y a La Voz de Galicia, que fueron los principales artífices de que llegasen al conocimiento del pueblo los despilfarros de Touriño en plena crisis y las poco oportunas relaciones empresariales de Quintana con ocasión del concurso eólico.

Pero lo importante es que Feijoo tiene en su manos hacer realidad una alternativa, no solo para Galicia, sino para España, llevando al éxito un modelo político, a diferencia del seguido en Cataluña y Vascongadas, en el que las peculiaridades regionales, o si se quiere la identidad propia gallega, sea perfectamente complementaria con la identidad española y que la cohesión y unidad nacional sean compatibles y patrimonio propio de un galleguismo responsable. Feijoo puede demostrar que se puede ser –y se debe ser- tan gallego como español, sin que exista, como pretenden los nacionalistas, ninguna incompatibilidad entre ambos conceptos.

Si Feijoo es capaz, no solo de llevar a acabo una buena gestión, sino de abordar esa tarea de romper el nudo gordiano nacionalista que atenaza a esta España del siglo XXI, sin duda devolverá la esperanza en otra España posible y conseguirá incluso proyectarse más allá de Galicia como un líder nacional imprescindible para la derecha española.

Urge un Gobierno constitucionalista que frene la cultura racista que se ha implantado en el País Vasco
El «Pacto antinatura»
Cristina L. SCHLICHTING La Razón 4 Marzo 2009

En los años noventa iba a Euskadi casi mensualmente para hacer reportajes para «Abc» y «El Mundo». Fue en Zumárraga donde por primera vez me explicaron unos paisanos que «lo natural» en el País Vasco era un gobierno de coalición entre PNV y PSE. Oí muchas más veces esa expresión y siempre me escandalizó, no entendía cómo podían ser naturales unos gobiernos democráticos y otros no. Deduje que para muchos vascos, sobre todo de la clase dominante, el Partido Nacionalista tenía una suerte de derecho de pernada sobre la tierra, supongo que por motivos raciales, y que resolvían el «problema político» planteado por la inmigración concediendo cierto derecho de representación de la clase obrera «foránea» a los socialistas.

Ahora el presidente de la ejecutiva vizcaína del PNV, Andoni Ortúzar, ha avivado en mí el recuerdo de aquellas conversaciones al afirmar que su partido tomará como una «agresión política» que López sea lendakari con los votos de PP y de UPD y al añadir que dicho pacto es «antinatura».

Patxi López ha respondido que el PNV no es el régimen ni la religión de Euskadi, pero se equivoca en un extremo: los del partido de Ibarreche creen exactamente que son el régimen natural y la religión política de Euskadi, lo que nos lleva a concluir que los nacionalistas tienen graves carencias democráticas, por decirlo de manera fina. El PNV, en efecto, es un partido vasco nacido en Vasconia para la independencia de la nación vasca. Por esta razón consideran sus dirigentes que tienen un derecho predemocrático a ser líderes en la región y a marcar los ritmos de la política local. La posibilidad de que un partido nacional español gane los comicios y gobierne -posibilidad lógica y constitucional- ni les gusta ni les parece justa, porque constituye a sus ojos una traición al espíritu nacional vasco, la raza y el Rh.

Naturalmente, nada de esto sería relevante si el PNV careciese de ascendiente en la sociedad vasca. Se trataría tan sólo de la locura irracional de un partido pretérito empeñado en derechos de filiación divina o de origen biológico. Lo malo es que los nacionalistas siguen pesando, de ahí la urgencia de un Gobierno constitucionalista que frene la educación y la cultura racista que se han implantado en el País Vasco.

En Cataluña ya han pedido cita al médico por si la epidemia fuera contagiosa
Mazazos al nacionalismo
J. A. GUNDÍN La Razón 4 Marzo 2009

Algo de premonitorio había en los mazazos de Emilio Gutiérrez, versión bilbaina del Nietzsche que filosofaba a martillazos, pues a raíz de aquello no sólo se acogotaron los batasunos de Lazcano, también empezaron los dolores de cabeza en el PNV. Ibarretxe y Quintana han recibido los resultados electorales como si fueran mamporros donde más duele, pues no hay mayor tormento que perder el poder, el coche oficial y la cohorte de pelotas.

Así que en Cataluña los nacionalistas han pedido hora en el médico no sea que la epidemia llegue hasta allí. Y hablando de cordón sanitario, ¿qué ha sido del Pacto del Tinell? ¿Sigue vigente? Que alguien se lo recuerde ahora a Patxi López, a ver qué cara se le pone. Pero cada cual tiene su propia historia y no conviene mezclar a Breogán con Aitor, que diría Suso de Toro con vibrante pulso literario.

Bien analizado, los nacionalistas vascos no han perdido un solo voto en las elecciones del domingo. Ya sea con una sigla o con otra, lo cierto es que desde hace 30 años la parroquia nacionalista, desde el PNV a los batasunos, se ha mantenido inalterable, inamovible e impávida. Su marmórea consistencia mataría de aburrimiento a Maquiavelo. Por tanto, si en el País Vasco se abre una oportunidad histórica para gobernar sin boina, no es porque el votante nacionalista haya visto la luz, sino porque los batasunos no han salido de la oscuridad.

La medida más acertada del PSOE de los últimos años ha sido cortarle a ETA el paso al Parlamento de Vitoria; si esta decisión la hubiera tomado hace cuatro años, como le pedía el PP, el País Vasco sería hoy cuatro años más avanzado, más tolerante y con menos terroristas. Hasta Emilio Gutiérrez habría dejado en paz la maza. En contra de lo que predica la izquierda, que sigue fascinada por la «violencia revolucionaria» a la que disfraza con la cara del Che, las instituciones democráticas no tienen la milagrosa virtud de convertir a los terroristas en demócratas, ni aquí en España, ni en Palestina, ni en Colombia. Quien está fuera de la Ley no puede dictar la Ley.

Elecciones vascas, un mal resultado para España.
Pedro de Hoyos Periodista Digital 4 Marzo 2009

Siento disentir de una mayoría de ciudadanos, de columnistas y de políticos: los resultados de las elecciones en Euskadi no han sido buenos. Para España, quiero decir.

Y la verdad no se me ocurre una manera de encontrar unos resultados posibles en esa comunidad autónoma que fueran buenos. Los resultados habidos en esas elecciones nos van a costar a los ciudadanos muchos millones de euros. Al tiempo.

Súper Zapa se va a quedar sólo en el Parlamento, a partir de ahora no va a encontrar una manera de sustituir los votos y apoyos del PNV. Y son votos necesarios para muchas cosas, son imprescindibles para sacar adelante una infinidad de proyectos necesarios para que nuestro país funcione. Lo que parece claro es que desalojado el PNV de la presidencia del País Vasco se negará a apoyar ni una sola vez a los que acaban de dejar de ser sus aliados. Adiós, Zapa, adiós.

La alternativa sería romper la partida y barajar de nuevo. Convocar elecciones generales de las que saldría un nuevo Parlamento y una nueva realidad. Como es natural esto no se va a dar, Zapa no está dispuesto a abandonar los tres años que le quedan de gobierno para “trasformar España”… cuando estamos llegando a los tres millones y medio de parados. Y sin embargo sin apoyos que le mantengan en el poder sería algo a considerar.

¿Sin apoyos? Aún quedan los antiguos enemigos, es lo que tienen las cosas de la política, que tus enemigos de hoy serán los que mañana te sacarán del atolladero. Aquel a quien has despreciado y engañado en un par de ocasiones puede ser tu tabla de salvación, ese clavo ardiendo al que has de agarrarte... si te deja.

Pero resulta que aquel a quien has despreciado y engañado en un par de ocasiones y cuyo apoyo requieres ahora es consciente de ese desprecio y de ese engaño y de tu soledad actual… y de lo mucho que darías por contar con su “amistad” política. Y ahí empiezan los problemas para España.

Los políticos catalanes se acaban de llevar ochocientos millones a mayores del presupuesto para reforzar sus infraestructuras. Ochocientos millones que en principio no figuraban en los presupuestos del Estado y que finalmente han ido destinados a Cataluña. ¿Por? Bien, se acepta las deficiencias de Cataluña en cuestión de infraestructuras que debían ser compensadas, pero…

¿Quién compensa (¿con cuántos millones?) las infraestructuras de los pueblos de Tierra de Campos o de los Picos de Europa o de la Sierra de Gredos? Pueblos semi abandonados cuyos antiguos habitantes y sus descendientes trabajan, enriquecen y pagan impuestos en Cataluña (y en Euskadi, y en Suiza, y en Alemania) en vez de hacerlo en su propia tierra, que carece, por ejemplo, de médicos, escuelas, conexión a Internet... y de niños, jóvenes y futuro, puesto que todos ellos se fueron hace cuarenta años de estos pueblos de 25, 17 ó 32 habitantes. Y todo ello gracias a Franco, el que tanto perjudicó a Cataluña (¿Y a Castilla no?). Puestos con lo de reparar la Memoria Histórica podíamos empezar por aquí…

Pero no nos detengamos más en ello, ahora el nacionalismo catalán (y obsérvese que no hablo de Cataluña ni de los catalanes, sino de los nacionalistas) puede ser llamado de nuevo a apoyar a un gobierno de España, es decir un gobierno de todos… si se salvan las dificultades políticas del tripartito montillano. Los votos de CiU pueden ser imprescindibles para mantener en el gobierno tres años más a Zapa. ¿Cuánto nos va a costar al resto de los españoles? ¿De qué partida, de qué presupuesto, de qué destino se van a arrancar esos millones? ¿Qué nueva infraestructura imprescindible va a dejar de construirse en otras partes para levantarse donde diga CiU?

¿Cuánto nos va a costar a los españoles haber desalojado del poder a Ibarretxe?

CIUDADANOS RESPONDE A MONTILLA
"¿Sacará a sus hijos del colegio alemán para que no haya "fractura social"?"
Ciudadanos, el único partido que defiende en Cataluña la libertad lingüística, ha exigido a Montilla que deje de presionar al Constitucional y le ha preguntado si "dejará de llevar a sus hijos al colegio alemán" para no colaborar en la "fractura social" por no utilizar obligatoriamente el catalán
Libertad Digital 4 Marzo 2009

El grupo parlamentario de Ciudadanos-Partido de la Ciudadanía ha pedido al presidente de la Generalidad, José Montilla, "que deje de decir tonterías" y "no presione al Tribunal Constitucional", en relación a la sentencia que esta institución debe dictar acerca del Estatuto de Autonomía de Cataluña. Albert Rivera, presidente de Ciudadanos, ha indicado que Montilla debería dejar de hacer "pressing al Constitucional" amenazando con una supuesta "fractura social" por el uso libre de cualquiera de las dos lenguas oficiales de Cataluña.

En este sentido, Rivera ha preguntado a Montilla, en rueda de prensa en el Parlamento autonómico de Cataluña, si "¿dejará de llevar a sus hijos a un colegio alemán?", para evitar colaborar en la "fractura social" por no utilizar obligatoriamente el catalán. "Nosotros solicitamos justamente lo contrario, que no se imponga ninguna lengua oficial y se respeten la legalidad y las sentencias de los tribunales de Justicia", ha añadido el diputado autonómico.

Para Ciudadanos, el presidente autonómico debería hacer "políticas para todos los catalanes". Rivera ha dicho que las manifestaciones de Montilla, de este lunes, "son especialmente graves" y van en la dirección contraria de lo que está pasando, por ejemplo, en el País Vasco. Así, el presidente de Ciudadanos ha recordado que "no pasaría nada si algún día no gobernara el nacionalismo en Cataluña, no pasaría nada si algún día no gobierna ERC", como nada pasó cuando CiU dejó de gobernar.

NUEVA LEY DE LA GENERALIDAD
La mitad de las películas que se proyecten en Cataluña serán en catalán
Joan Manuel Tresserras, consejero de la Generalidad, ya ha avisado de que en la nueva Ley del Cine que se está ultimando al menos la mitad de las cintas que se proyecten deberán ser en catalán. A su juicio, es necesario garantizar la auténtica paridad entre castellano y catalán.
EFE Libertad Digital 4 Marzo 2009

El consejero de Cultura y Medios de Comunicación de la Generalidad ha sentenciado que la mitad de las películas que se proyecten en los cines de Cataluña deberán estar dobladas en catalán, en caso de cine doblado, o subtituladas, en caso de versiones originales,

En unas declaraciones a Catalunya Radio, Joan Manuel Tresserras ha justificado esta medida por el gran desequilibrio que, a su juicio, hay entre el castellano y el catalán en el cine, y para garantizar la auténtica paridad entre las dos lenguas.

El consejero ha señalado que "en el caso de las versiones originales subtituladas, la mitad de las copias subtituladas deberán estar en catalán y la otra mitad en castellano. Igualmente, en el caso del cine doblado, si es cine en otras lenguas y se ha de doblar en Cataluña, entonces se deberá doblar en un periodo de adaptación correspondiente, pero el 50% en una lengua y el 50% en la otra".

Esta medida se contempla en la futura ley del Cine de Cataluña que prepara el Gobierno catalán, y que está previsto que el Parlamento autonómico apruebe antes del verano, según las mismas fuentes. La normativa deja exenta de esta medida a las cintas en las que la versión original ya es en castellano o catalán

Asegura que cuenta con el respaldo de PSC e ICV para blindar el catalán en las aulas
ERC propone eliminar la casilla del castellano en las matrículas escolares
Noelia Ramírez La Razón  4 Marzo 2009

Todavía restan dos meses, aproximadamente, para que la Ley de Educación (LEC) se apruebe en el Parlamento catalán, pero las formaciones de la Cámara ya juegan sus quinielas para que el redactado final incluya sus propuestas mediante la presentación de enmiendas. Ayer abrió la veda de este proceso ERC en una comida en la que, ante la representación de la mayoría de agentes educativos catalanes, aseguró tener el apoyo del tripartito para «blindar jurídicamente» la enseñanza en catalán en los centros.

El tripartito ha firmado 304 enmiendas al proyecto de la LEC y los republicanos presentan 16 en solitario. «Hay que impedir la interferencia malintencionada del Gobierno del Estado», espetó el líder de ERC, Joan Puigcercós, sobre las sentencias que pesan en Cataluña respecto a la enseñanza en castellano. Esta «interferencia» se verá resuelta, según el texto de los republicanos, mediante dos enmiendas que presenta la formación. La número 11 -sobre la atención lingüística individualizada en castellano- implica la supresión de la casilla que debe aparecer en la preinscripción escolar para que los padres escojan en qué lengua quieren escolarizar a sus hijos. Los republicanos obvian las cuatro sentencias del TSJC, ratificadas por el Supremo en 2008, y sustituyen este proceso por una explicación «verbal» en el centro asignado al alumno.

Allí, al formular la matrícula, los padres serán informados de que su hijo puede recibir la atención en castellano. Esta formación sólo podrá aplicarse durante un año, reduciendo así los cinco años que indica la Ley de Política Lingüística. Respecto a la obligación de impartir la tercera hora de castellano en Primaria -el TSJC emitió una sentencia en julio que instaba a respetar el Real Decreto del Gobierno en este ámbito-, ERC también ha redactado una enmienda -la número 15- que establece los horarios de los centros e impide cumplir la sentencia. Los republicanos aseguraron contar con el beneplácito de PSC e ICV, por lo que si son aprobadas sus enmiendas, estarían protegidos por la ley para «blindar» la inmersión lingüística.

Los objetores a Ciudadanía abren un nuevo frente y luchan contra los libros
MILAGROS ASENJO | MADRID ABC 4 Marzo 2009

Los padres objetores de Bollullos Par del Condado (Huelva), que recibieron la primera sentencia del TSJ de Andalucía favorable a la objeción de conciencia frente a Educación para la Ciudadanía (EpC), no cejan en su lucha contra la asignatura. Ayer iniciaron la impugnación del libro de texto de 3º de Educación Secundaria Obligatoria (ESO) y pidieron que su hijo sea eximido de asistir a clase.

En efecto, la familia Flores Cano presentó un escrito en la delegación de Educación de Huelva en el que comunica su decisión de que su hijo José Joaquín no acuda a clase de Ciudadanía en el IES Delgado Hernández -centro donde cursa 3º de la ESO- y pide, amparándose en la Constitución y en la reciente sentencia del Tribunal Supremo, la autorización administrativa que respalde esta decisión, de modo que el niño no sea evaluado en la asignatura.

Según declaró a ABC el abogado de la familia, Abel Martínez, el libro, de la editorial Mc Graw Hill, «incide en un claro adoctrinamiento moral vulnerando la objetividad de la transmisión de valores que debe imperar en la función educativa, tal como ha reclamado recientemente el Tribunal Supremo». Esta actuación se ejecuta como paso previo a la vía judicial.
Martínez indicó que el camino elegido es el indicado expresamente por el Supremo en la sentencia que rechaza la objeción de conciencia ante a la asignatura. Precisamente, advirtió que recurrirán ante el Tribunal Constitucional el mencionado fallo «para llegar a conseguir el reconocimiento de la objeción de conciencia a la asignatura».

El abogado señala que la familia de Bollullos «inicia así una nueva vía para defender el derecho de los padres a educar a sus hijos según sus convicciones». El escrito no cuestiona las unidades de contenido cívico o constitucional pero sí el relativismo, el concepto de familia o la sexualidad.

La Costa Brava, desde Bahamas a Perth
 Periodista Digital 4 Marzo 2009

A este paso, algún turista despistado acabará en Segovia viendo 'montes vascos' o en Melbourne disfrutando de la Costa Brava. Los nacionalistas catalanes han vuelto a mear fuera de tiesto; ésta vez ha sido una campaña del Patronato de Turismo de Gerona, que ha utilizado playas de todo el mundo para promocionar la Costa Brava gerundense.

Cuenta La Vanguardia que el litoral gerundense lleva visos de convertirse en el más grande del planeta a juzgar por la publicidad del Patronat. Primero fueron las Bahamas las que aportaron su imagen para la promoción de la Costa Brava; ahora la Diputación de Gerona ha utilizado una fotografía de Australia para publicitar el litoral bautizado por Ferran Agulló hace ahora exactamente 100 años.

La imagen corresponde, bajo los derechos de Getty Images, a la colección Jacobs Stock Photography, y fue tomada una playa de Perth, al oeste de Australia. Esta fotografía fue utilizada en la contraportada de la revista del Foro Gastronómico 09 y se repartieron 30.000 ejemplares entre los profesiones, expositores y público.

Jaume Von Arend, responsable de la organización del Fòrum, ha explicado que dieron el visto bueno a esta publicidad -que costó 3.200 euros- "porque reflejaba el concepto de unión entre las celebraciones del centenario de la Costa Brava y los 10 años del Fòrum".

Von Arend reconoce que les explicaron que se trataba de un "fotomontaje", pero que en ningún momento "se dijo que no fuera la Costa Brava".

Tras descubrirse que la agencia Be Brand -encargada de la publicidad- había utilizado una foto de las Bahamas como publicidad de la Costa Brava, el presidente de la Patronato y de la Diputación de Gerona, Enric Vilert, aseguró que el anuncio había sido retirado, quedando rotas las relaciones con esta empresa. Sin embargo, durante la última reunión de consejo de administración del Patronato, Be Brand recibió "dos nuevos encargos menores", según confirmó el Patronato.

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Feijóo
Mal empezamos
José García Domínguez Libertad Digital 4 Marzo 2009

Lo acaba de decir ese insospechado discípulo tardío de Fernández de la Mora que ansía regentar Galicia dejando al margen las siglas del Partido Popular. Según Feijóo, su personal e intransferible victoria doméstica "cierra definitivamente el debate sobre el liderazgo de Mariano Rajoy". Ya puesto a despreciar la inteligencia del prójimo, podría haber añadido don Alberto que el apoteósico triunfo suyo en la provincia de Orense también clausura la polémica entre creacionistas y darwinistas, la secular disputa que enfrentara a los monetaristas de la Escuela de Chicago con los albaceas intelectuales de Lord Keynes, y la discusión entre Argentina y el Reino Unido a propósito de la soberanía sobre las Islas Malvinas, amén del dramático desencuentro civil entre Belén Esteban y el bullicioso clan de los Janeiro. ¿Por qué no? ¿O acaso la velocidad y el tocino no son hijos de la misma madre Naturaleza?

Y es que de esa lógica peregrina de Feijóo se infiere, entre otros daños colaterales contra el sentido común, que Rajoy tendría que haber presentado la dimisión irrevocable en caso de éxito del Bipartito. En fin, debe ser que las octogenarias enlutadas de la Galicia profunda cerraron tras de sí las cortinillas de las cabinas electorales absortas en la siguiente cavilación transversal:

Es cierto que mi nieto se queja del gallego ficticio y obsesivo que le administran a modo de perentorio plato único en el colegio. Como cierto es que el nepotismo, la incompetencia, el despilfarro, la ostentación hortera, el sectarismo y la corrupción apenas velada han marcado la torpe gestión de la Xunta. No obstante, lo único que habrá de determinar el destino final de mi sufragio será esa apasionante reyerta intestina que enfrenta a los de Gallardón, los de Rajoy, los del trajeado Camps et altri por el sillón del Gran Inquisidor en Génova 13. En consecuencia, y tras mucho meditarlo, voy a castigar severamente a Nacho González premiando con mi voto a ese propio de don Mariano, el tal Feijóo, rapaz del que nada sé y menos me importa.

Ahora sólo falta que ese pintoresco razonar tan suyo, a más a más, cumpla la propiedad conmutativa. Sería todo un espectáculo contemplar a Feijóo haciéndose el harakiri en Santiago tras perderle Rajoy las Europeas.
José García Domínguez es uno de los autores del blog Heterodoxias.net.

País Vasco
¿Son ZP y López de fiar?
GEES Libertad Digital 4 Marzo 2009

Como ha señalado con acierto el Foro de Ermua, el protolehendakari López, tiene varias medidas urgentes que llevar a cabo si quiere devolver al País Vasco a la senda democrático-constitucional. Básicamente, son cuatro.

En primer lugar, la expulsión legal y el hostigamiento político a todas las franquicias etarras que sobreviven en las instituciones. Desde ahí proporcionan apoyo humano y material a los pistoleros. Primer problema: a esta supervivencia no es ajeno el PSOE de López y Zapatero, porque fueron ellos quienes la permitieron cuando negociaban con la banda. Sacarlos de los ayuntamientos –no digamos ya de alcaldías– y marginarlos socialmente sería la mínima exigencia que en este punto debiera hacer el Partido Popular.

En segundo lugar, López debiera garantizar la libertad de los vascos de elegir la lengua que se utiliza y se aprende. Desde hace treinta años, la política lingüística del PNV ha tenido como objetivo la aniquilación del castellano y su sustitución por el euskera batúa. En los ochenta, el nacionalismo justificaba la inmersión y la "normalización" lingüística por la necesidad de recuperar el euskera, entonces minoritario. Hoy tenemos ya criterio histórico para concluir que no se trataba de eso, porque la enseñanza en castellano a día de hoy es casi imposible de cursar.

Otro tanto ocurre en relación con la cultura, la educación y la propaganda, que desde 1986 se han utilizado para inculcar a los jóvenes vascos una ideología de la división y el enfrentamiento. Hoy, toda una generación de jóvenes vascos ha sido educada en la creencia de que España oprime a Euskadi, que Navarra debe ser anexionada y de que la violencia contra los españoles está en el fondo justificada. Pero tanto en lo referente a la ideologización de los vascos como a la inmersión lingüística, tampoco el PSOE tiene unos antecedentes para ser optimistas. Entre 1986 y 1998 apoyó esta aculturación salvaje de los vascos y más recientemente, en esta misma legislatura, López ha apoyado todas las medidas del PNV en esta dirección, incluidos unos presupuestos que profundizaban en el radicalismo educativo-cultural.

En cuarto lugar, el Gobierno vasco debiera liderar la lucha contra los comandos etarras, para lo cual tiene un instrumento bien preparado: la Ertzaintza. Concebida por el PNV como una policía de partido, con un pasado al servicio de la formación fundada por Sabino Arana, la policía autonómica ha sido instrumentalizada, tanto en la lucha contra ETA como en lo relativo a la seguridad ciudadana y los servicios de información. Pese a la politización y a su infiltración por ETA en el pasado, sus miembros, a través de los sindicatos mayoritarios, han mostrado su determinación por luchar contra ETA, frente a la actitud de sus superiores.

Estas son las necesidades urgentes. ¿Son factibles? El Partido Popular no debiera perder de vista que ni Patxi López ni Zapatero han ganado estas elecciones y no tienen motivo para sacar demasiado pecho. El objetivo del PSOE era ganar las elecciones al PNV, pero lo cierto es que ha sido éste quien las ha ganado. Y es igual de cierto que en este caso serán la segunda y la tercera fuerza políticas las que se unan para desbancar a la primera, algo que los populares llevan denunciando del PSOE desde hace mucho tiempo y cuyo ejemplo más actual era el Gobierno de Touriño. El PSOE, sin vergüenza y sin escrúpulos, no tiene ningún problema, pero el Partido Popular deberá plantearse si merece la pena colaborar en un juego que él mismo ha denunciado en otras ocasiones.

¿Merece la pena? Depende de con quién y para qué. Sólo con un diagnóstico común sólido y una receta ambiciosa tiene sentido que el PP apoye al PSE. ¿Existen? Hoy en día, no. Recordemos que el plan de López y Zapatero para el País Vasco pasa primero por un pacto político entre todos los vascos. En este todos ha entrado en el pasado reciente la banda terrorista ETA, pero no el Partido Popular, y esta concepción era precisamente la que sustentó los pactos de Zapatero con ETA desde bastante antes de 2006. Además, el propio López ha hablado de la convocatoria de un referéndum vinculante unido a la reforma transversal del Estatuto y la Constitución.

En definitiva, el programa de Patxi López para el País Vasco es inasumible por el Partido Popular y es contradictorio con los cuatro puntos que más arriba citábamos como necesarios. La "Propuesta para el diálogo y la convivencia pacífica en Euskadi", el "Plan López", es desde el punto de vista constitucional, aberrante. Es verdad que Zapatero es capaz de hacer una cosa y la contraria al mismo tiempo, pero también lo es que en lo referente al desguace constitucional su dirección es única y uniforme. Y respecto a López, ni antes de las elecciones ni después ha dado muestra de otra cosa. Así que el Partido Popular y la derecha en general debieran cuidarse de optimismos electorales, porque ir de la mano de los conspiradores de Loyola exige que los términos del acuerdo estén muy claros. A López y a Zapatero hay que exigirles, reexigirles y volverles a exigir el cumplimiento de los cuatro puntos arriba citados. Y entonces, quizá, negociar el apoyo. Para a continuación fiscalizarlos y controlarlos de cerca. Deben demostrar ser dignos de confianza. Hoy no lo son.
GEES, Grupo de Estudios Estratégicos.

Mala suerte, tío
Alfonso USSÍA La Razón 4 Marzo 2009

Siento un gran respeto por las Fuerzas del Orden. Grande y agradecido. Y no limito ni hurto mi respeto a los miembros de la «Ertzaintza», aunque en su nómina haya figurado en un principio Iñaki de Juana Chaos, el inconmensurable asesino. Sucede que en un ámbito tan severa y sectariamente politizado como el País Vasco, su Policía no puede quedar al margen del desastre.

La «Ertzaintza» no es una Policía huérfana de medios. Los tiene humanos y materiales de sobra. Su autoridad se limita a las tres provincias vascas, Vizcaya, Guipúzcoa y Álava. Sus componentes perciben una remuneración muy superior a la que cobran los policías nacionales y guardias civiles. Son competentes y están perfectamente adiestrados. La mayoría de ellos, educados y siempre dispuestos a ayudar a los que precisan de sus medios y su autoridad. En lo humano y profesional, se compenetran sin problema con la Policía Nacional y la Guardia Civil.

Pero sus mandos cumplen órdenes políticas y establecen las distancias. En las provincias vascas se suceden hechos y realidades que no tendrían comprensión en ninguna nación europea. El nacionalismo, imperante durante tres décadas, ha destruido y resignado el concepto elemental de la normalidad. Vasconia es una maravilla, pero también el territorio más sangrado y sangriento por culpa del terrorismo.

Arzallus está muy enfadado porque el Estado de Derecho ha impedido a los asesinos y sus cómplices presentarse a las elecciones. Lo malo es que también se ha enfadado el señor Obispo de San Sebastián, que manda huevos. Todo eso pudre. Y los «ertzainas», que ninguna culpa tienen de la descomposición ética, social y moral del nacionalismo, sufren la proximidad del desprestigio, no por ellos, sino por las órdenes que reciben.

Porque el consejero de Interior del Gobierno de Ibarreche no quiere que la «Ertzaintza» pierda el tiempo deteniendo a terroristas. Quiere multas de tráfico, pero no asesinos. El desencanto, el pudrimiento. Y la «Ertzaintza», clamorosamente perjudicada. En cuatro años, aparte de unas decenas de imbéciles violentos de la llamada «Kale Borroka», y sólo en fechas y situaciones puntuales, la «Ertzaintza» ha cumplido la orden -que no el sentido profesional de sus miembros-, de no detener a ningún etarra. Es decir, en el territorio de los etarras, la Policía vasca no ha logrado detener a ninguno. ¿Son los «ertzainas» malos policías? Rotundamente, no. Son disciplinados y cumplen las órdenes que reciben de la descolocación mental y moral que impera en el País Vasco.

Tan torpe y menguado es el consejero del Interior, que para ridiculizar aún más a sus policías, les ha permitido detener a un presumible etarra el día anterior a las elecciones. Un detenido en cuatro años. Un etarra identificado en cuatro años. Ignora el consejero del Interior de Ibarreche que la propia «Ertzaintza», harta de sus limitaciones, informa a la Policía Nacional y a la Guardia Civil para que actúen en donde a sus miembros se les ordena el silencio y mirar hacia otro lado. El detenido, el único en cuatro años, se llama Manex Castro, y es sobrino del hijoputa de «Baldo», un despilfarrador de sangre inocente. Arzallus defendería que se presentara a unas elecciones. Monseñor Uriarte, también. Así son de raros. Pero lo del tal Manex Castro ha sido muy duro. El único día que la «Ertzaintza» detiene a terroristas, va el idiota y cae. Mala suerte, tío.

Linda coalición con PP y ERC
ARCADI ESPADA El Mundo 4 Marzo 2009

LA OPINION socialdemócrata ha dictaminado que el Partido Socialista va a gobernar en solitario en el País Vasco. Pocas veces su ya habitual enfrentamiento con lo real había adquirido una característica tan grotesca. No, no podrá hacerlo. Para eso tendría que haber ganado las elecciones en solitario. Y las ha ganado junto con el Partido Popular y UPyD. Es decir, de un modo ancilar. Ganar es gobernar, y la única combinación razonable que le permite ser presidente al candidato López es aquélla. Pero, obviamente, no es la única opción que tiene López: también podría elegir perder de un modo ancilar: es decir, apoyando un Gobierno nacionalista.E incluso podría elegir perder en solitario, bellamente: pasando a la oposición. Pero no es probable que lo haga. No apartará de sí ese cáliz.

Yo soy realmente comprensivo y no se me escapan los problemas de los socialistas. Gobernar con el apoyo del Partido Popular tiene un efecto desestructurante, como esas mascarillas de las señoras: se aprecia muy bien la relación del Partido Socialista con el poder y los principios. ¿Cómo es posible que el mismo proyecto político gobierne en Cataluña con el apoyo de Esquerra Republicana y lo haga en el País Vasco con el apoyo del Partido Popular? ¿Cómo es posible que el mismo partido político vetara en Cataluña, con el infamante Pacto del Tinell, al mismo partido político del que ahora reclama su apoyo para formar gobierno? Es falso decir que el Partido Socialista ha desarrollado una exitosa tarea de relación con los nacionalismos, y que, incluso, ha contribuido a la emergencia de una nueva España. Eso sería en la lengua de madera que usaba el célebre (y apeado) biógrafo De Toro. Esa nueva España, de ser, sólo tendría ahora una exigencia posible: la disposición ancilar de López ante el Partido Nacionalista Vasco, que ha sido el más votado. Y, por cierto, difícilmente podrá el vasco refugiarse en el ejemplo de José Montilla, que también rechazó a Convergència como López rechaza al PNV. Todo el mundo sabe que el actual presidente de la Generalitat rechazó a Convergència por no ser suficientemente nacionalista.

Sin embargo, no creo que el candidato López deba preocuparse demasiado. Es probable que en esta mágica operación de escamoteo (o de transparencia, para decirlo en lengua noble) acabe contando con la alianza inesperada del propio Partido Popular. No extrañaría que también él prefiriera el poder a los principios. Y que, en vez de matar a besos, pública y estentóreamente, al Partido Socialista, elija amarlo en silencio. También para la humillación es preciso ser dos.

Las escuelas catalanas informarán del derecho a recibir clase en castellano
S. T. - Barcelona El País 4 Marzo 2009

Las escuelas catalanas informarán a las familias del derecho de sus hijos a recibir enseñanza en castellano durante un curso escolar -bien en la educación infantil o bien en el primer curso de primaria-. Esto será obligatorio cuando se apruebe la ley de educación catalana, previsiblemente en mayo próximo. Los socios del tripartito cerraron ayer un acuerdo sobre éste y otros puntos para presentar mañana en el Parlamento catalán enmiendas conjuntas al proyecto de ley.

Los socios del tripartito tienen desde diciembre sobre la mesa una sentencia del Supremo en la que el tribunal zanja un largo litigio sobre la inclusión de una casilla en las hojas de preinscripción escolar preguntando a los padres en qué lengua quieren que reciban clases sus hijos hasta los ocho años. Esta petición la llevó a los tribunales hace ocho años Convivencia Cívica, presidida entonces por Alejo Vidal-Quadras. El Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) dio la razón en 2004 a esta entidad e instó a la Generalitat a poner la casilla. El TSJC avaló la inmersión lingüística en catalán, pero sentenció que preguntar a las familias a través de una casilla "coadyuvará a la mayor efectividad del derecho" a recibir clases en castellano.
Largo debate

Educación recurrió al Supremo. El departamento argumenta que cumple con la ley porque desde 2006 en las hojas de preinscripción incluye la cita al artículo sobre el derecho de los padres a la opción lingüística y figura una casilla donde se pregunta sobre los idiomas que entiende el alumno. El Supremo ratificó en 2008 lo que había dicho el TSJC instando a poner la casilla en las hojas de preinscripción con la pregunta concreta.

La ley de Política Lingüística en vigor garantiza que "los niños tienen derecho a recibir la educación infantil y el primer ciclo de la educación primaria en su lengua habitual (hasta los ocho años)". Y los padres "lo habrán de solicitar a la dirección del centro". El alumno que lo haya solicitado recibe atención en castellano, pero sin separación de aulas por razón del idioma.

Ahora, el proyecto de ley de educación reduce de cinco a un año el derecho a recibir enseñanza en castellano, y lo que han acordado los socios del tripartito es que en la ley figure que los centros informen sobre este derecho. Los críticos con la política del departamento argumentan que la pregunta sobre la opción lingüística debe hacerse en el trámite de preinscripción para dar tiempo a organizar la atención en castellano al alumno.

PATRIMONIO RETENIDO
El obispo Piris desvela que la Generalitat pagó y promovió los recursos de los bienes
El Gobierno catalán habría destinado más de 360.000 euros a la defensa jurídica de la diócesis de Lérida El prelado critica en una entrevista que Cultura pida diálogo tras diez años alargando el litigio
ISABEL ARA. Huesca Heraldo de Aragón 4 Marzo 2009

La Generalitat promovió y financió la presentación de los más de veinte recursos que en los últimos años ha planteado la diócesis de Lérida ante los tribunales eclesiásticos para tratar de impedir la entrega de los bienes de las parroquias del Aragón oriental a su legítimo propietario, el obispado de Barbastro-Monzón. Así lo asegura en una entrevista publicada por la revista 'Catalunya Cristiana' el prelado ilerdense, Joan Piris, quien además critica con dureza la actitud del consejero catalán de Cultura, Joan Manuel Tresserras, y del resto de instituciones civiles implicadas en el litigio.

Piris reprocha al dirigente de ERC que, tras pedirle el pasado mes de enero a través de una carta que le "ayudara a cumplir los mandatos de Roma", "ha insistido en que, como ellos (la Generalitat) también tienen sus convencimientos y sus razones, están dispuestos a dialogar y negociar con Aragón para encontrar una solución". Y a continuación, lanza dos preguntas muy directas a los responsables del Ejecutivo autonómico: "¿Cómo es que durante estos diez años solo os habéis dedicado a presentar recursos?", "¿Por qué no habéis hecho antes el esfuerzo negociador que ahora estáis dispuestos a hacer?".

En este sentido, el prelado asegura que "los obispos sí que se han esforzado, pero las instituciones políticas no, que yo sepa". "¿Quién ha aconsejado la vía de todos estos recursos que han afectado tanto al obispo Ciuraneta (responsable de la diócesis entre 1999 y 2007)?", reprocha Piris, en una alusión clara al Gobierno catalán. Y para no dejar lugar a dudas, concluye con una afirmación rotunda que refuerza sus argumentos: "Los recursos los ha pagado la Generalitat de Cataluña, no los ha pagado el obispado de Lérida".

Aunque ninguna de las partes implicadas había hablado nunca públicamente de estos supuestos pagos, siempre han existido sospechas de que las sucesivas alegaciones presentadas por Lérida para dilatar la entrega de las obras, que jamás han prosperado, se financiaron con dinero público.

¿Con fondos reservados?
Es más, diversas fuentes han llegado a cifrar el desembolso realizado por la Generalitat con el citado fin en más de 360.000 euros, que habrían ido a parar a varios despachos de abogados de Barcelona, encargados de defender los intereses de la diócesis ilerdense. No obstante, dichas fuentes reconocieron que "no se sabe a ciencia cierta la cantidad exacta", puesto que, al parecer, estas partidas podían proceder de fondos reservados. Otras fuentes apuntaron la posibilidad de que la Diputación de Lérida también hubiera colaborado económicamente con el obispado. Desde la Generalitat declinaron pronunciarse sobre este tema y se limitaron a atribuir esta 'ayuda' a la pertenencia de estas instituciones al Consorcio del Museo de Lérida, que "toma decisiones por consenso".

Una de las pocas referencias escritas, si no la única, que existe respecto a este asunto se halla en el polémico libro 'El complot', publicado el pasado año por el periodista Eugeni Casanova. Al hablar de la 'resolución Mieras' de 2006 -en la que la entonces consejera de Cultura catalana fijaba las estrictas condiciones que permitirían la devolución de las obras, tras solicitarle permiso Ciuraneta-, Casanova explica que, después de que la Diputación de Lérida presentara un contencioso administrativo ante el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña, con el fin de evitar cualquier posibilidad de ver marchar las obras, "el obispado anunció que haría lo mismo y la Generalitat montó en cólera". Citando fuentes de la delegación de Cultura en Lérida, el autor recoge una frase de lo más clarificadora: "Los servicios jurídicos del obispado los pagamos nosotros y se atreven a denunciarnos".

Preguntado por este periódico, Josep Casanova, el que fuera asesor jurídico de Francesc Xavier Ciuraneta, no quiso hablar ayer sobre este asunto, alegando que "eso no tiene ninguna importancia". No obstante, declaró: "Evidentemente, no hubiera querido cobrar nada del obispo Ciuraneta". También se preguntó "quién ha pagado al abogado que representa a Barbastro en la demanda civil" abierta en Lérida.

Con estas declaraciones, Joan Piris evidencia las tensas relaciones que mantiene con el titular de la Consejería de Cultura. Sus contundentes manifestaciones han causado gran sorpresa dentro y fuera del ámbito de la Iglesia.
 

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