AGLI

Recortes de Prensa    Jueves 5 Marzo 2009

El fantasma de Ajuria Enea
VALENTÍ PUIG ABC 5 Marzo 2009

NO podía el PNV dejar de reivindicar la legitimidad que uno mismo otorga al hecho de ser la lista más votada. Estamos acostumbrados a que los partidos lo hagan invariablemente, siempre y cuando la lista más votada no sea otra. En Baleares tuvo que constituirse un gobierno pentapartito para retirar al PP del poder, siendo la lista con más votos, del mismo modo que al perder la mayoría absoluta en Galicia, el PP pasó a ser la oposición del bipartido entrante. En Cataluña, CiU tuvo 46 escaños y 42 el PSC, en 2003: ocupó el poder el tripartito, CiU pasó a la oposición. En 2006, los escaños de CiU fueron 48 y 37 los del PSC: continuó el tripartito.

En otra dimensión, el propio PNV preside las Juntas Generales de Álava aunque la lista más votada fuese la del PP, si bien es cierto que PP y PSOE no lograron concertarse. Incidentalmente, la Diputación de Álava pudiera pasar al PP si se concreta el entendimiento entre socialistas y las huestes de Rajoy. En su día, Ardanza llegó a Ajuria Enea con dos escaños menos que los socialistas. La constitución del nuevo Parlamento vasco puede escenificarse con aparición de nueva maquinaria teatral, al modo de las trampillas y efectismos que maneja todo buen ilusionista.

De cara a sus fieles, el PNV se adaptó a la estrategia de búnker inmediatamente después del escrutinio. Acumula sacos de arena a la puerta de sus fortines, cava trincheras y recluta artilleros. Habla de «golpe institucional» o de desestabilización y ve agresiones en todos los flancos. Ibarretxe y los suyos tienen que reafirmar la veleidosa tesis de que un complot españolista intenta echarles de casa. No podía esperarse otra actitud reactiva, entre otras cosas porque, después de tantos años en el poder, cualquiera, y sobre todo un partido nacionalista, ha logrado creerse y hacer creer que una hegemonía -por decreciente que sea en votos, como es el caso del PNV- da derechos a perpetuidad e incluso hace olvido masivo de las pautas que son imprescindibles para la existencia de una sociedad abierta. Ya se sabe que cuesta más abrir una sociedad cerrada que cerrar una sociedad abierta.

El fantasma de Ajuria Enea ha contagiado de forma altamente tóxica un modo de hacer entre cuyas aberraciones consta un sistema escolar profundamente sesgado y sembrado de minas para quien quiera reformarlo. Ibarretxe se aferra a ese fantasma. Oscar Wilde cuenta la historia de unos norteamericanos que compran la mansión escocesa de lord Canterville, sin creer que asimismo compraban un fantasma. Al oír el estrépito de las cadenas que arrastra el fantasma, los nuevos propietarios no se inmutan: le ofrecen un lubricante contra la herrumbre. El fantasma no asusta: más bien cae en todas las trampas americanas. Sólo habla con él la pequeña Virginia. El fantasma le confiesa que lleva cuatrocientos años sin dormir. Le pide que vierta las lágrimas que él no puede llorar, que rece porque él no tiene fe. Así conseguirá el fantasma irse de verdad al otro mundo.

Habrá que esperar a leer las memorias de Ibarretxe. De momento las cadenas del fantasma de Ajuria Enea están en fase lubricante. ¿Quién será su Virginia? No falta en el PNV quien desearía ubicar a Ibarretxe en otro mundo. En política, vida y muerte a menudo tienen una inconsistencia fantasmagórica. El PNV nos quiso acostumbrar a asumir la inverosimilitud. Tal vez por eso el entusiasmo ante la nueva coyuntura necesita de cierta mesura. En otra página Wilde escribió que la inteligencia moderna se demuestra al esperar a las visitas que llegan de improviso.
vpuig@abc.es

Prudencia con el éxito
Editorial ABC 5 Marzo 2009

Acuciado por Galicia y el País Vasco, la tentación del PSOE es hacer un paréntesis a su declive político gesticulando una aproximación al PP

EL futuro político del País Vasco dista mucho de estar despejado, incluso después de la contundente intervención pública de Patxi López contra las amenazas del PNV por un posible entendimiento de los partidos constitucionalistas.

La euforia de los primeros momentos empieza a dar paso entre algunos dirigentes socialistas al cálculo de las consecuencias que puede tener en Madrid la ruptura de relaciones con el PNV. Por otro lado, la visceral animadversión de algunos sectores del PSOE hacia los populares aflora en comentarios superpuestos que ponen sordina al cambio de ciclo histórico en el País Vasco. Aun cuando, finalmente, los socialistas vascos reciban el apoyo de los parlamentarios del PP, seguirían vivas las incógnitas sobre el desarrollo de la legislatura y, especialmente, sobre la resistencia política de un gobierno monocolor de Patix López tanto a las embestidas de un PNV en pie de guerra como a las necesidades parlamentarias de Rodríguez Zapatero en Madrid.

Este escenario de dudas y suspicacias aconseja a la dirección nacional y vasca del PP a gestionar con extraordinaria prudencia su éxito estratégico -mucho más que electoral- en el País Vasco. La posibilidad de que el Gobierno quiera enlazar a la investidura de Patxi López una contrapartida en Madrid, con forma de consensos sobre cuestiones importantes con el PP, es, sin lugar a dudas, una trampa para Mariano Rajoy.

A estas alturas, Rodríguez Zapatero no resulta creíble como promotor de grandes pactos de Estado. Ha rechazado todos los que le ha ofrecido el PP en terrorismo, política exterior, inmigración, reformas estatutarias, incluso en materia económica, pese a la dramática dimensión de la crisis que sufre España.

Acuciado por el fracaso en Galicia y la encrucijada que vive en el País Vasco, la tentación del PSOE es hacer un paréntesis a su declive político -más aún a tres meses vista de las elecciones europeas- gesticulando una aproximación al PP y fabricando una falsa carga moral sobre Mariano Rajoy.

Al líder popular se le pediría que diera al Gobierno -que se reservaría el derecho a pactar con la extrema izquierda y los nacionalismos cuando lo considerara oportuno- la estabilidad que podría perder por echar al PNV del poder autonómico vasco, poniéndose Rajoy en situación de que le haga responsable de la inestabilidad futura del Ejecutivo.

Sería un grave error que el PP condicionara su estrategia más reciente -que es la que le da frutos- y, al mismo tiempo, se dejara atrapar por las contradicciones internas del PSOE y la debilidad del Gobierno, unas y otra buscadas a conciencia por aliarse con nacionalismos radicales y desleales.

El PSOE no hace favor alguno al PP dejando que éste apoye a Patxi López. Este apoyo es una cuestión de principio, porque la sustitución del PNV en el gobierno vasco es una necesidad moral de la democracia española. A partir de ahí, lo razonable es que cada cual persevere en el papel que le corresponde.

Y al PP le compete seguir siendo oposición, entre otras razones porque Rodríguez Zapatero nunca ha querido que Mariano Rajoy compartiera responsabilidades en asuntos de Estado. Sólo buscaba en él un comodín silencioso mientras negociaba con ETA, o pactaba en privado el Estatuto de Cataluña. Por supuesto, la oposición no debe rechazar anticipadamente pactos de Estado, pero por escrito y con garantías, porque la palabra del Gobierno ya no basta.

Irresponsabilidad
Jorge del Corral La Voz 5 Marzo 2009

Dedicar 1.740 millones de euros en los Presupuestos del Estado para subir un 5,6% la masa salarial de los funcionarios públicos (con un aumento directo del 3,8%) en plena crisis económica y financiera ha sido una de las medidas más demagógicas y menos ejemplarizantes de las adoptadas por el presidente del Gobierno en la situación que nos corroe. Sin embargo, como la irresponsabilidad acampa en los partidos políticos porque casi todos miran al voto y pocos o ninguno a los intereses generales de España y de los españoles, esta medida no ha sido criticada públicamente por ninguno porque cada uno en la autonomía o ayuntamiento donde gobierna ha hecho otro tanto, hasta sumar la cifra total, redonda, de 6.000 millones de euros.

Subir este año el sueldo más de dos puntos por encima de la inflación a tres millones de funcionarios, los únicos españoles que tienen garantizado el puesto de trabajo, ha sido una cornada a la maltrecha economía y una puñalada trapera a millones de ciudadanos de todas las edades que viven bajo la congoja de perder su trabajo o lo han perdido ya. Cuando la preocupación del Gobierno debiera ser evitar a toda costa la destrucción de empleo, acudiendo, entre otras muchísimas medidas, a congelaciones salariales de funcionarios y a la anulación de la cláusula de subida salarial de todos los convenios colectivos de sector o rama que la tengan establecida, José Luis Rodríguez Zapatero decidió lo contrario y para redondear la faena añadió 400 euros de devolución en renta, que ha supuesto que nadie se haya enterado del regalo de su costosa campaña electoral y volatilizar, simple y llanamente, otros 6.000 millones de euros -un billón de las antiguas pesetas-, que se dice pronto.

Los más optimistas creen que la caída española tocará suelo en octubre y que la longitud del palo de abajo de la U llegará hasta mediados del 2011, habiendo dejado en su recorrido cerca de cinco millones de parados. Ante estas cifras, los funcionarios se convertirán otra vez en los grandes privilegiados del sistema: puesto de trabajo fijo y para siempre, y mayor poder adquisitivo gracias a la bajada generalizada de precios, especialmente en alimentación, vivienda, vestido y ocio. En las colas del Inem o en las de los comedores sociales no se ven funcionarios pero sí otros españoles y muchos inmigrantes. Esta es la España que defienden la mayoría de los partidos, mientras no digan o hagan lo contrario, y la totalidad de los sindicatos, como recuerda a cada poco Cándido Méndez, secretario general de UGT.

EEUU y Francia
El mundo al revés
GEES Libertad Digital 5 Marzo 2009

De Napoleón a los Cien Mil Hijos de San Luis hay un trecho, y, sin embargo, los dos se empeñaron en visitar España. O, como decía Ortega, con Bossuet a babor y Voltaire a estribor, se puede navegar. Para los damnificados por la educación socialista: hacen falta un abate y un descreído para orientar a Francia, y ambos son necesarios.

Sarkozy acaba de presentar a su Consejo de Ministros un proyecto de ley de disciplina presupuestaria que modifica el presupuesto aprobado para el 2009, porque las circunstancias macroeconómicas han cambiado. El primer ministro Fillon presenta así el asunto en la radio Europe 1: "Ningún plan de rescate permitirá evitar la crisis", afirma, siendo el primer político del mundo en decir la verdad respecto a los dichosos planes. "Nadie puede saber a día de hoy lo que durará la crisis. Lo que sabemos es que todo el 2009 será un año de crisis", añade ensañándose en la sinceridad. Se prevé un decrecimiento del PIB para el año de entre un 1 y un 1,5% y un déficit público de 5,6%.

Ahora bien, pone el problema en la perspectiva del largo plazo y la necesidad de continuar con la política de reducción de gasto público iniciada por Sarkozy. Confirma en particular la medida de no reponer a uno de cada dos funcionarios que se jubilen, así como una revisión, es decir, disminución, del gasto en ciertas políticas públicas. Rechaza un nuevo plan de rescate porque supondría incrementar aún más el ya preocupante nivel de endeudamiento. En concreto, rechaza las "políticas emocionales destinadas a satisfacer a las encuestas de opinión pero carentes de sentido económico". Confirma que el 2009 verá aparecer 300.000 desempleados más a lo largo de todo el año. Recuerda que ya en el año 1993 se superó el umbral del 5% de déficit y reconoce que el equilibrio presupuestario sólo podrá lograrse en torno al 2014.

El incremento del gasto, del que son responsables los millones prestados a la industria del automóvil, los préstamos a los bancos –aunque ambos supongan la devolución de intereses–, y las subvenciones a los grupos sociales y a las colonias que están comprando una frágil paz social, tendrán que financiarse en parte con deuda pública que podría pasar del 66% actual al 80% en el 2010.

Al otro lado del Atlántico, Obama presenta el presupuesto federal de los Estados Unidos. Lo hace preceder no ya de un discurso ante los diputados y senadores, sino de un plan de rescate descomunal, y le añade un mensaje introductorio. Afirma en él que hay años decisivos para cambiar y romper con un "pasado problemático" y que este es uno de esos años.

Titula el documento presupuestario sin sonrojo alguno "Una nueva era de responsabilidad". Acto seguido explica por qué hay que ser irresponsable. Pone ejemplos de evidencia dudosa: refiriéndose a la época que hay que dejar atrás, indica que demasiados en Wall Street se dedicaron a perseguir el beneficio sin precaución alguna, y una línea más tarde que los prestamistas concedieron préstamos sin preocuparse de que pudieran ser devueltos. Claro, porque eso es lo que hacen los prestamistas "persiguiendo el beneficio", prestar sin garantías de que les devuelvan.

Tambaleándose de incoherencia en incoherencia se llega a los datos: 12,3% de déficit para el año y más del 80% de deuda pública para el 2010; todo ello entreverado de subidas de impuestos y subvenciones que hasta las columnistas del New York Times consideran absurdas.

Y encima, mientras Obama le escribe cartas raras a los rusos, prometiendo retirar el escudo antimisiles a cambio de que logren calmar a Irán, Sarkozy reintegra a Francia en la estructura militar de la OTAN de la que huyó de Gaulle.

Woody Allen en Un final hecho en Hollywood se parodia a sí mismo. Es un director de cine que se queda ciego por sus neuras. La película es un sonoro fracaso en su estreno. Pero se proyecta en Francia donde una mezcla de esnobismo y memez la declara un éxito insuperable. Woody exclama: "Gracias a Dios por los franceses". Pues, por una vez sí, y esta vez el ciego, el esnob y el memo, son otros.
GEES, Grupo de Estudios Estratégicos.

Educación
El texto rechaza doce temas del manual por su «claro adoctrinamiento moral»
Una familia andaluza impugna dos tercios del temario de Ciudadanía
A. Riera La Razón 5 Marzo 200

MADRID- La familia onubense de Bollullos del Condado a la que el Supremo no reconoció la objeción de conciencia a Educación para la Ciudadanía impugnó ayer ante la Consejería de Educación de Andalucía los contenidos del currículo de la materia que considera adoctrinantes.

De esta forma, sigue la sugerencia de la sentencia del Alto Tribunal que admitía que los padres rechazaran contenidos concretos del temario que afectaran a la esfera de la conciencia. El abogado de los Flores Cano, Abel Martínez, ha explicado que se han impugnado 12 de los 18 temas de los que consta el manual de Ciudadanía de la editorial MacGraw-Hill que siguen los alumnos del IES Delgado Hernández de Bollullos.

Como argumenta Martínez, estos contenidos «inciden en un claro adoctrinamiento moral contrario a las convicciones de los padres, lo que vulnera la objetividad en la transmisión de valores que debe imperar en la función educativa, tal y como recalcó el Supremo».

El abogado señala que la impugnación se ha presentado al viceconsejero de Educación andaluz «porque es el que tiene competencia en objeción de conciencia», pero advierte de que «si la Administración niega el amparo que le solicitamos, iremos a la vía judicial».

Por otro lado, el letrado de la familia onubense ha señalado que ultima el texto del incidente de nulidad ante el Supremo, paso previo a recurrir la sentencia ante el Tribunal Constitucional.

También recurrirán la sentencia las otras tres familias asturianas que recibieron el fallo en contra, tal y como pudo saber este periódico de uno de sus abogados, José Luis Lafuente.

Carta al director
Asimismo, y aunque el fallo del Supremo sólo es aplicable a las cuatro familias a las que concernía, la Consejería de Educación de Madrid ha enviado una carta a los directores de centros educativos en la que insta a que «adopten las medidas necesarias» para que los alumnos de 2º y 4º de la ESO cursen la asignatura de Educación para la Ciudadanía. La misiva argumenta su decisión en el hecho de que «tras estudiar el texto íntegro» de la sentencia del Supremo, «la Consejería de Educación entiende que el Tribunal ha fijado doctrina sobre la asignatura».

No obstante, subraya la exigencia del Alto Tribunal de que «la enseñanza de Ciudadanía no se desvíe de los fines de la educación intentando inculcar puntos de vista que puedan entrar en colisión con el artículo 27 de la Constitución».

****************** Sección "bilingüe" ***********************

Elecciones gallegas
Glosa de la resistencia
Cristina Losada Libertad Digital 5 Marzo 2009

Es el momento de las profecías retrospectivas. Tras el dictamen de las urnas, aparecen los que ya sabían qué iba a ocurrir. No se contaban entre esos sabios arúspices los dos partidos desalojados del poder en Galicia. La noche de autos, su estupor corría parejo con su desconsuelo. Se quedaron de piedra. De ahí, tal vez, que sus interpretaciones de la derrota sean tan inverosímiles. Aunque las que otros formulan sobre el triunfo del PP, también. Quienes hubieran aclamado una reedición del bipartito como una victoria de Zapatero, atribuyen el batacazo a Touriño y se escaquean, como José Blanco, hasta de acompañarle en el sentimiento. Mutatis mutandis, quienes celebran el éxito de Feijóo como uno de Rajoy, nunca habrían tildado de fracaso del presidente del PP un mal resultado en tierras gallegas.

Tales reacciones son típicas de la galaxia partidaria y se hace necesario salir de ella para encontrar las claves, que serán complejas. Es más, fuera de esa nebulosa se encuentra, con seguridad, una de ellas. Pues en Galicia, bajo el difunto Gobierno, que no era de coalición, sino de colisión (de los dos socios entre sí y de ambos con la mayoría de la sociedad), salió por vez primera al escenario público una sociedad civil no afecta ni adicta al nacionalismo en cualquiera de sus formas. Esto es, contraria a que los derechos civiles se vieran conculcados en nombre de supuestas identidades colectivas. El aumento de la coacción en el ámbito lingüístico por parte del bigobierno fue el catalizador de ese fenómeno, que ha modificado el mapa sociopolítico gallego.

Personas que, en su mayoría, no habían militado en partidos, que tampoco habían organizado antes campañas ni manifestaciones, se asociaron para defenderse de las imposiciones del Gobierno. Lo tenían todo en contra. El mundo académico y cultural, los centros creadores de opinión, las elites regionales y locales, eran ideológicamente afines al proyecto social-nacionalista o se plegaban a él por conveniencia o por temor. Era, por cierto, una situación heredada de la época fraguista, pues la derecha tiende a ocuparse de la gestión y a dejar el universo de las ideas a sus adversarios. En tales condiciones, pocos se atrevían a desafiar tabúes tan establecidos como los que blindaban la cuestión lingüística. De modo que fueron esos ciudadanos quienes lo hicieron y quienes soportaron la ira y los insultos de los estabulados y las amenazas y agresiones de los extremistas.

No se trata de exagerar la influencia que ese auténtico brote de sociedad civil ha tenido en la derrota del bigobierno. Pero es evidente que fueron esas nuevas asociaciones las que introdujeron en el debate público los abusos de la "normalización lingüística" y cuestionaron la ficción de que existía un consenso social que la legitimaba. Lo hicieron, además, desde la independencia, tanto orgánica como económica. Ni eran peones del PP, como calumniaban desde la Xunta y sus satélites, ni recibían subvenciones de nadie. Se ha recorrido un largo trecho desde el manifiesto "Tan gallego como el gallego", promovido por socios de Vigueses por la Libertad, Coruña Liberal y AGLI, hasta el manifiesto de Galicia Bilingüe, la mayor y más activa de las asociaciones, que entregó cien mil firmas por la libertad de elección de lengua este mes de febrero. Y que nadie se equivoque: esa corriente no va a pararse.
Cristina Losada es uno de los autores del blog Heterodoxias.net.

Elecciones
Oportunidad histórica para España
Fundación DENAES Libertad Digital 5 Marzo 2009

Desde luego, la salida inminente del BNG del Gobierno autonómico gallego y la posibilidad de un desalojo del PNV en el Gobierno de la comunidad autónoma vasca, representan un resultado por el que, sin duda, la nación española sale reforzada. Si la salida del PNV, en efecto, se consuma, ninguno de los grupos secesionistas responsables de la Declaración de Barcelona, firmada en el año 1998, detentarían ninguna responsabilidad de Gobierno autonómico, lo cual es, en principio, una gran noticia para los intereses de la nación (sólo ERC, que no es firmante de aquella declaración, continuaría con esa labor desestabilizadora).

Ahora bien, y en buena medida como resultado de la actividad gubernamental autonómica de tales grupos extravagantes, las perspectivas abiertas por la nueva situación no son, sin embargo, tan halagüeñas, en parte porque el trabajo de zapa realizado por tales facciones, y consentido por el resto, ha dado como fruto una situación de blindaje autonómico (con todo lo que ello conlleva) muy difícil de deshacer sin reformas constitucionales (reformas que ningún partido político nacional con representación parlamentaria lleva en sus programas).

Aquí, por supuesto, hay que distinguir entre la situación abierta en Galicia de la de las Vascongadas. En Galicia el PP, con mayoría absoluta, no tiene ningún obstáculo para "deshacer lo andado" por el "bipartito socialnacionalista". Proyectos tales como los de retirar el español de la enseñanza pública para convertirlo en residual (como en Cataluña) parece que serán abortados por el Gobierno in pectore de Núñez Feijóo. Ahora bien, el propio Feijóo reconocía en su momento a Galicia como "nacionalidad histórica", por lo menos desde el punto de vista "legal", decía, siendo así que con tal recurso no parece ser posible desmantelar la taifa autonómica (en el caso de que exista voluntad para ello).

En cuanto al País Vasco, López, quien ya dijo sentirse legitimado para ser lehendakari, manifestó también en su momento "no asustarle" definir al País Vascocomo "nación" siempre, precisó, "en términos de tradición, en términos culturales, en términos de lengua". Sin embargo, con estas premisas, dijo no ser partidario de que la nación vasca se defina "en términos de soberanía excluyente", sino"compartida", abriendo así paso a la idea federalista que la ambigua socialdemocracia proyecta sobre España. En el caso vasco, además, difícil parece un Gobierno autonómico de coalición entre ambos partidos y UpyD, mientras el PSOE continúe con los compromisos adquiridos en el Pacto del Tinell, en cuyo anexo se compromete con ERC y con Iniciativa a no adquirir "ningún acuerdo de gobernabilidad con el PP, ni en la Generalitat ni en el Estado".

Seguramente el PSOE no sacrificará el Gobierno autonómico de Cataluña, ni los apoyos del secesionismo en el Congreso de los Diputados (sin ir más lejos, los Presupuestos de este año se aprobaron, como es sabido, gracias a los votos del PNV) para ganar el País Vasco con una alianza con el PP (que, por cierto, ha bajado en número de escaños). El panorama que se presenta por delante será probablemente el de un Gobierno autonómico en minoría, presidido por López (que ya ha anunciado que no quiere "frentes") con apoyos puntuales. Una situación esta, a nuestro juicio, muy tortuosa desde el punto de vista de la gobernabilidad.

En definitiva, veremos si el entusiasmo manifestado por amplios sectores de la población española tiene razones sólidas para mantenerse o si, por el contrario, termina remitiendo si el citado "cambio" del 1M es de tipo lampedusiano.
Fundación DENAES para la Defensa de la Nación Española

¿El cambio histórico? Pues oiga, depende
Alfredo Casquero elsemanaldigital 5 Marzo 2009

Si hace unos días decíamos que el resultado de las elecciones en la Comunidad Autónoma vasca era histórico, tampoco se puede hablar con demasiada seguridad de que si el nuevo lendakari es socialista ese cambio sea igualmente histórico.

Porque por lo sucedido en Cataluña, otra región española en la que los nacionalistas perdieron el poder, el cambio supuso no más de lo mismo, sino peor de lo mismo. Vistas las ansias con las que los chicos del PNV se aferran al poder, no me extraña la contundencia con que fueron respondidos por Patxi López, el mismo que pactó con ellos los presupuestos y el mismo que se reunió sin complejos con los proetarras. Por eso, sería de desear que no se condujera la negociación por parte de los socialistas como si no dependieran del PP, y que en todo momento, dejaran claro que el pacto para desalojar al PNV, algo sanísimo, se hará con el concurso ineludible del principal partido de la oposición.

Al PNV hay que desalojarle del gobierno vasco por muchas razones. La primera por haber estado más cerca de los etarras que de las víctimas. La segunda, porque llevan demasiado tiempo en el poder. Hay muchas razones más, comentadas en otros artículos, así que no me detendré demasiado. Sin embargo, para que ese cambio del que habla López sea realmente histórico, es necesario la presencia de la bandera española, y no sólo de la ikurriña, con ñ española, que no es otra cosa que la bandera del PNV pintada de inglés. También, cambiar para siempre las maneras peneuvistas. Empezar por el desexilio, si se me permite el palabro, y conseguir que todos aquellos que fueron expulsados puedan volver, o al menos puedan votar. Los doscientos cincuenta mil vascos que fueron expulsados por ETA y condenados por el PNV al silencio, permitirían, entre otras cosas, recuperar la dignidad y dejar en su verdadero sitio, en término de votos al nacionalismo.

Del PNV se dijo que era democrático. La altanería con la que se están comportando, la bilis predemocrática que se les escapa en cada declaración, manifiesta su auténtica naturaleza. Se les ha consentido durante tanto tiempo tantas cosas, que será muy difícil que caminen por una senda medianamente civilizada. Pero de la misma forma que cuando se ilegalizó Batasuna, algunos temían una respuesta peligrosa, y luego quedó en nada, el PNV ladrará un rato, pero luego habrá de lamerse las heridas y acometer una renovación interna, una democratización interna, que sólo es posible desde la oposición, sin presupuesto ni policía.

De forma que, Patxi, amigo, si quiere un cambio histórico, no "montillee" demasiado. No le asuste el ladrido medroso de quien pierde la caseta y el hueso, ni le importe la acusación de formar un frente con el PP. En primer lugar, porque no es cierto. Y luego, y más importante, por que quien sí ha formado un frente nacionalista, con ETA sobrevolando, ha sido el PNV, y son los menos indicados para denunciarlo. Si se ponen muy pesados, recuérdeles lo de Álava. Y si eso no sirve, envíeles, para que se entretengan, a la sección de libros de ciencia ficción de cualquier librería importante y que busquen, hasta que lo encuentren, el País Vasco, la Nación, de los famosos historiadores Tonetti. Cuando lo hayan encontrado, que hagan doscientas cincuenta mil fotocopias, y que las remitan a todos aquellos que fueron expulsados por los nacionalistas supuestamente democráticos para que en el camino de vuelta, con el sol español y vasco y el olor nostálgico del verde perdido refrescándoles la memoria, disfruten con la lectura más divertida que jamás hayan podido leer. Y luego, que se pierdan los chicos de Ibarretxe en el monte si quieren. Y que no vuelvan.

La ferocidad del mal perdedor
Vicente A. C. M. Periodista Digital 5 Marzo 2009

¿Para qué sirven realmente los votos de los ciudadanos en las elecciones, si tras depositarlos su destino puede ser usado en algo completamente contrario a lo que se pensó al ejercerlo? Es cuestión de exceso de confianza y no de ideología. Esta, como tal, no existe salvo en el plano de lo etéreo y utópico. Lo que importan son las alianzas, los apaños pos electorales y el reparto del poder, que es el único bien deseado por esta casta política sin escrúpulos y dispuesta a sacrificar todo, incluso los principios.

La siguiente pregunta es ¿qué es la mayoría? La respuesta es sencilla, en democracia es tener al menos la mitad mas uno de los votos emitidos, o en el caso de representantes de un Parlamento, la mitad más uno de los parlamentarios. El reto está en que esas mayorías, si no se consiguen de forma directa, obligan a realizar pactos o alianzas para hacer gobernable el sistema. Hay otra posibilidad que es realizar una segunda vuelta electoral en la que se limiten el número de opciones a las más votadas y se pueda así garantizar el acceso a la mayoría necesaria para formar Gobierno.

Pues en España, no se ponen de acuerdo los partidos, sobre todo los dos principales con opciones a gobernar, el PSOE y el PP. Como resultado de ese desacuerdo, es por lo que estamos siempre en el debate y crítica de las alianzas “contra natura” en unos casos y en otros exigir que la formación más votada sea la que forme Gobierno. Es en esta situación de caos político sujeto a las coyunturas particulares de cada Autonomía o Municipio o incluso el Gobierno y el Parlamento, donde los partidos nacionalistas, con aspiraciones separatistas, se convierten en la llave que abre o cierra la puerta a la gobernabilidad.

Esa situación tan poco deseable provoca un verdadero chantaje, del que la mayoría sale perjudicada por esa minoría que impone y vende caro su apoyo institucional. Ese continuado chantaje del que ahora, tras los resultados en las elecciones en el País Vasco, estamos siendo testigos directos, nos muestra la verdadera cara y defectos de un sistema electoral imperfecto.

No puede consentirse ningún chantaje en la gobernabilidad de España y menos en la grave situación de crisis y recesión en la que nos encontramos. No puede consentirse la grave acusación del Presidente del PNV, Sr. Urkullu, de que si se logra una alianza de Gobierno para el País Vasco entre el PSE y el PPV, se esté cometiendo “un golpe institucional”.

Aquí el único golpe y enfrentamiento institucional lo ha realizado en el País Vasco el PNV con el apoyo de la llamada Izquierda Abertzale, con la que ha gobernado en alianza durante los últimos 30 años. En ese tiempo, no ha sido capaz de contribuir a la desaparición de ETA. En ese tiempo solo ha fomentado el aislamiento y la anulación de aquellos que no compartían los ideales nacionalistas, ni sus sueños de independencia. En ese tiempo ha dado más apoyo a las familias de los terroristas que a las víctimas de ETA. En ese tiempo ha colaborado en la insumisión al cumplimiento de las sentencias del Tribunal Supremo de España. En ese tiempo ha demostrado su totalitarismo y sectarismo en la permisividad con el mundo etarra.

Así que ahora que ven peligrar su hegemonía en el poder, es cuando se quitan su careta y muestran su lado más oscuro y amenazador. Pues a los demócratas no nos asustan sus amenazas, sobre todo si además estas se apoyan cobardemente en que ETA siga asesinando y haciendo terrorismo. A los demócratas no nos asustan estos recogenueces que se escudan tras los matones. A los demócratas no nos van a doblegar, porque por encima del miedo ante la amenaza real por ejercer la libertad, está el valor que infunde el recuerdo de todos los que han caído por defender esa libertad.

Sr. Urkullu, déjese de mezquinas amenazas y afronte con dignidad, si es que conoce su significado, el que democráticamente ustedes deban abandonar el poder que tanto les gusta ejercer. Amenazando no conseguirán nada más que los demócratas se unan y no se dejen intimidar.

Sé que colocarás a toda tu gente. Soy realista y prefiero ese cambio a que se quede todo como está
Al lehendakari López
Iñaki EZKERRA La Razón 5 Marzo 2009

Estima¿ ejem, ejem, Patxi: Quiero felicitarte sinceramente porque no has ganado estas autonómicas vascas y porque no puedes ver cumplido tu dorado sueño de reeditar en mi tierra un tripartito a la catalana con el partido de Madrazo y los de Aralar. Afortunadamente, esa fórmula catastrófica que es la gran aportación de tu jefe al movimiento surrealista se ha ido al carajo en estas elecciones. Quiero darte la enhorabuena igual de sinceramente porque con los resultados que has obtenido puedas ser lehendakari aunque -eso sí- necesitando del apoyo del PP, lo cual no debe ser para ti una humillación pero sí una lección de humildad que contribuirá a tu formación política y humana, es decir a que hagamos de ti «entre todos» un líder de provecho.

Creo que has tenido mucha suerte sacando unos resultados que te van a defender de ti mismo y de esa chulería con la que ahora finges desdeñar al único partido que te puede llevar a Ajuria Enea. Has dicho estos días que «el PNV no es un régimen ni una religión». Está bien que digas esas cosas, aunque sabes que sí es un régimen y una religión hasta el punto de que has intentado hacerte el súbdito y el converso para rascar algún votillo. Está bien que denuncies esa arrogancia nacionalista, como lo estaría también que abandonaras la que has aprendido de tu propio partido. De poco te habría servido tu éxito si pretendes tratar a tus generosos aliados como el PNV te ha tratado a ti y si vas a validar el famoso dicho de «no sirvas a quien sirvió».

Ten claro que los vascos no estamos para serviros ni a Ibarretxe ni a ti ni a nadie. Me alegraré de que a Basagoiti no le dejes solo con la bandera constitucionalista en esta Legislatura y de que el PP no crezca en ella a costa de tus fracasos, tu entreguismo y tu incoherencia. Me alegraré de que limpies de nacionalistas las instituciones y los medios de comunicación oficiales en Euskadi; de que no actúes como gobernante igual que Aznar, o sea dejando a los anteriores para que le hicieran la cama. Tengo confianza en ello.

La verdad es que, más que en ti, en quien tengo una gran fe es en el nepotismo socialista. Sé que colocarás a toda tu gente. Soy realista y prefiero ese cambio a que se quede todo como está. Prefiero a los comisarios que van a cazar ciervos que a los que dejan escapar etarras. Yo creo en la libertad y en la capacidad que tiene el ser humano de usarla para cambiar tanto a mejor como a peor.

Y de la misma manera que algunos que se han erigido en el alma del constitucionalismo han hecho todo lo imposible para que el milagro del cambio no sea posible en Euskadi, también creo que tú, que te sentaste en la mesa de Otegi, tienes la gran oportunidad durante cuatro años de hacerte digno del privilegio que te ha dado el destino. Sí, Patxi, lo malo de los sueños no es que no se cumplan, sino que se cumplen siempre de otra manera distinta a como uno los soñó. Yo soñé un día con un Arzalluz derrotado por tu partido y fue derrotado por el propio PNV. Yo soñé con un momento como éste, pero con otro protagonista. Y hoy, aunque sé quién eres y sé lo que pretendías, no podré evitar emocionarme cuando oiga esas palabras -«lehendakari López»- resonando en el Parlamento vasco. Así de cursi es uno.

El día en que la Ertzaintza empiece a detener etarras...
Federico Quevedo El Confidencial 5 Marzo 200

Ese será el día en el que, de verdad, podamos afirmar que el cambio ha llegado al País Vasco. Y para que eso ocurra solo existe, hoy por hoy, una alternativa: que Patxi López sea lehendakari. No es lo que más me gusta, de sobra saben ustedes que no es santo de mi devoción. Si en lugar de Patxi, al frente del PSE estuviera Nicolás, me tiraría en plancha y sin paracaídas, pero Patxi tiene antecedentes que no son de mi agrado, antecedentes de complacencia con el nacionalismo y, lo que es peor, de sometimiento a la estrategia de ETA. Pero eso ha cambiado, e igual que en la pasada legislatura condenamos con contundencia la aventura de Rodríguez y López cediendo al chantaje etarra en el ‘proceso de paz’, ahora hay que reconocer y aplaudir el cambio de actitud y el hecho sin precedentes de que ETA no esté presente en el Parlamento Vasco.

Los mismos que le abrieron a ANV las puertas de algunos ayuntamientos y al PCTV las del Parlamento, ahora les han dado con esas mismas puertas en las narices a los amigos de la pandilla de canallas. Es lógica la desconfianza, pero los hechos son al mismo tiempo contundentes: en esto, al menos, el Gobierno ha aprendido la lección, aunque solo sea por cálculo electoral. Rodríguez pensó que liquidar a ETA vía diálogo le reportaría la mayoría absoluta, pero en lugar de eso casi le hace perder las elecciones, y ahora parece que su intención es la misma, liquidar a ETA, pero por la única vía posible, es decir, la experimentada con éxito en la última legislatura de Aznar a propuesta, precisamente, suya.

Por eso, insisto, Patxi López tiene que ser lehendakari. Echar al nacionalismo del poder, acabar con treinta años de régimen del PNV en el País Vasco, es mucho más importante que cualquier otra cosa, por salud e higiene democráticas, y por lo que eso significa de avance en la lucha contra ETA, el mayor cáncer que todavía padece nuestra débil democracia. ¿A cualquier precio? Pues casi… Verán, algunos creen que lo que está proponiendo López es una trampa, que ahora ofrece cambio pero que más adelante volverá a pactar con el nacionalismo. Puede ser, no lo discuto y ya digo que los antecedentes no permiten poner la mano en el fuego por lo que vaya a pasar.

Pero al mismo tiempo el propio López y, también, los dirigentes del PSOE en Ferraz, saben que si de verdad no acaban con treinta años de régimen, si no desmontan todo ese entramado de intereses económico-político-sociales que ha ido tejiendo como una telaraña el nacionalismo durante todo este tiempo, la suya será una legislatura-paréntesis, porque sobre esos cimientos puestos por ellos mismos el nacionalismo volverá, sin duda, a recuperar el poder y si, encima, dentro de un año o dos bajo la excusa de que ya no está Ibarretxe -lo cual es fiar muy largo esa alternativa- vuelven a pactar con el PNV, entonces habremos perdido seguramente la última oportunidad en otros treinta años de hacer de Euskadi una democracia libre y consolidada. Y esa factura puede ser letal para los socialistas.

Destruir, por tanto, la telaraña tejida por el nacionalismo, se hace indispensable. Abrir las ventanas para que entre aire fresco, oxigenar la asfixiante presión que el nacionalismo ejerce sobre la sociedad, dedicar los esfuerzos de la Ertzaintza a luchar contra el terrorismo -del que la policía vasca sabe mucho más de lo que dice-, respetar la pluralidad y dignificar a las opciones no nacionalistas… No es un asunto menor. Patxi López va a tener un trabajo difícil por delante, y por eso no cabe otra alternativa que la de que el PP y UPyD le den sus votos sin mayores condiciones que la garantía de que, de verdad, se va a proceder al cambio en el País Vasco.

La prueba de la necesidad del mismo la están ofreciendo estos días los líderes del PNV con sus declaraciones amenazantes y su nulo respeto a la decisión de la mayoría de la sociedad. Es verdad que el PNV es el partido más votado y, en otras condiciones, yo mismo defendería que fuera el destinado a formar Gobierno. Pero el caso del País Vasco es distinto y se hace tan imprescindible el objetivo de la alternancia en el poder para higienizar la vida política, que cualquier otra consideración, incluso las derivadas de posicionamientos ideológicos diferentes, queda sepultada bajo la magnitud de ese fin.

La operación no está exenta de riesgos. Desde algunos micrófonos se llama desesperada e irresponsablemente al PP y a UPyD a dejar caer a López en manos del PNV bajo el argumento de que eso es, en definitiva, lo que quieren hacer Rodríguez y López, y desde los editoriales de otros periódicos se vocifera con la misma intensidad para evitar que el PSE caiga en brazos del PP y lo haga, sin embargo, en el regazo de los nacionalistas porque, argumentan, no se puede salir del intrincado ‘problema vasco’ sin ellos.

Respecto de los primeros, diré que yo también he creído hasta hace bien poco que en efecto Rodríguez y López prefieren al PNV como socio antes que a cualquier otro, sobre todo si ese ‘otro’ es el PP, y de hecho sigo sin tenerlas todas conmigo, pero también es cierto que el resultado de estas elecciones ha sido un duro castigo a la estrategia pro-nacionalista de Rodríguez y le hará pensárselo dos veces antes de experimentar un nuevo bipartito que acabe dándole al PP más escaños y fortaleciendo su ya imparable ventaja a nivel nacional.

Y respecto de los segundos, poco cabe decir salvo que si después de treinta años de nacionalismo seguimos inmersos en el mismo intrincado problema vasco, a lo mejor es el momento oportuno para experimentar otras fórmulas, sobre todo si eso permite, como digo, higienizar la vida política de aquella región de España. Apoyemos, por tanto, a López, y si nos defrauda él mismo habrá empezado a cavar su propia tumba.

López con la Ikurriña

EDURNE URIARTE ABC 5 Marzo 2009

Media España se fijó ayer en lo accesorio y no en lo central. En las palabras de Patxi López sobre el PNV y no en la imagen de Patxi López. Sí lo captó y destacó este periódico en su fotografía de la quinta página. La de la comparecencia de López con la ikurriña, sólo con la ikurriña. Una gran ikurriña detrás de él y, sobre todo, un único pin en su solapa, la ikurriña.

Desaparecida la bandera nacional.
Como en las instituciones gobernadas por los nacionalistas, hasta que llegaron las denuncias y las sentencias judiciales. Con ikurriña y sin bandera nacional. Simplemente, escandaloso. Y no porque la ley obligue a los ciudadanos vascos a llevar las dos banderas en la solapa, que no es el caso, sino por el mensaje que el martes nos dio López sobre su proyecto de gobierno. Que se resume en la fotografía: con ikurriña y sin bandera nacional.

Esta lamentable fotografía del candidato socialista a la lehendakaritza me lleva, no sólo a reiterar lo ya escrito ayer sobre la aceptación socialista del concepto nacionalista de frentismo. También a poner muchas interrogantes sobre su posible proyecto de hacer un gobierno con independientes, tanto cercanos al PNV como al PP. Lo contaba ayer El Correo y veremos en los próximos días en qué se sustancia.

Si Patxi López quiere evitar como sea al PP, después de lograr sus votos de investidura, claro está, no veo muy bien cómo va a integrar a independientes cercanos al PP. Tengamos en cuenta que en el País Vasco hay categorías de "apestados". Los apestados a secas que son los socialistas. Y los apestados elevados al cubo que son los populares y los de UPyD.

Conseguir la máxima categoría de apestado es una mera cuestión de españolismo. Cuanto más alto y claro proclames tu españolidad, más apestado. De ahí la resistencia de López a pactar con el PP y la UPyD. Y de ahí su comparecencia pública marcando diferencias y negando la nación española a la que él va a representar tanto como a la comunidad autónoma vasca si es lehendakari. Que, a pesar de todo, vaya a llamar a independientes de los apestados elevados al cubo, verlo para creerlo.

ELECCIONES 2009
Feijoo dice que los padres eligirán el idioma de las asignaturas troncales de sus hijos

El futuro presidente de la Xunta de Galicia ha asegurado hoy que no quiere ninguna «imposición» lingüística en clase y que «se acabaron las galescolas».
EFE La Voz 5 Marzo 200

El futuro presidente de la Xunta de Galicia, Alberto Núñez Feijoo, aseguró hoy que no quiere ninguna «imposición» lingüística en clase, por lo que aseguró que «se acabaron las galescolas» y volverán las escuelas infantiles en las que los padres elijan la lengua en la que estudien sus hijos.

En una entrevista en una emisora de radio recogida por Efe, Feijoo explicó que estos cambios educativos comenzarán a producirse con la derogación del decreto del gallego que «ha iniciado un conflicto lingüístico en Galicia no conocido» y la elaboración de una nueva propuesta con tres premisas básicas.

En primer lugar, los padres elegirán el idioma en la educación infantil de 3 a 6 años; además, los alumnos podrán dirigirse en clase al profesor en cualquier idioma, al igual que hacer el examen en castellano o gallego o estudiar por libros de texto en ambas lenguas; y los padres dirán el próximo curso en qué idioma quieren que estudien sus hijos las asignaturas troncales.

«Vamos a intentar seguir promocionando el uso del gallego» pero «en marco de libertad lingüística», subrayó el líder popular, quien reconoció que existe «expectación» por conocer esta propuesta del PPdeG sobre la lengua y que no diferirá mucho de lo que explicó.

Preguntado acerca de cómo se podrá compaginar la opción que elijan los padres, en el caso de que no coincida, Núñez Feijoo destacó que lo que no pude hacer es «duplicar el sistema educativo» porque los recursos económicos «no son ilimitados», por lo que opinó que «lo mejor es no anticipar» y ya se hará el ajuste cuando se plantee su necesidad.

Tras confesar que no le gustaría un doble circuito de aulas y separar a los niños, aseguró que fue el bipartito el que inicio este modelo pero sólo con la posibilidad de estudiar en gallego.

En su opinión, «es de sentido común» que los padres elijan la lengua en la que han de estudiar sus hijos y también es «razonable» que sea el alumno el que decida en qué lengua se comunica con el profesor y hace el examen.

Al hilo de ello recordó que cuando él estudiaba «no era posible hablar gallego en escuela, sólo en el recreo» y añadió que ahora empezaba a ocurrir lo mismo en determinados pueblos de Galicia «pero con el castellano».

Por eso, subrayó que la discusión debería centrarse en el inglés tanto en la Comunidad gallega como en el resto.

Sobre qué lengua utilizará cuando intervenga en el Parlamento, Núñez Feijoo manifestó que «con carácter generalísimo el gallego» y precisó que tanto las resoluciones de la Xunta como las notificaciones administrativas se harán en las dos lenguas.

A su juicio, en Galicia «hay una pérdida del uso del idioma gallego» atribuible probablemente a una «mala política lingüística y a la imposición del idioma» por parte del anterior Ejecutivo.

Preguntado por su plan de austeridad cuando llegue a la Xunta, el presidente del PPdeG afirmó que va a «adelgazar» el Gobierno en un 20 por ciento, hasta las 10 Consellerías y cuatro delegaciones provinciales, con más coordinación y consenso, entre otras medidas.

1-M | Resaca postelectoral
Feijóo: 'Se acabaron las galescolas'
Madrid  elmundo.es 5 Marzo 200

El presidente electo de la Xunta de Galicia, Alberto Núñez Feijóo, ha asegurado que no quiere ninguna "imposición" lingüística en las aulas, por lo que aseguró que "se acabaron las galescolas" y volverán las escuelas infantiles en las que los padres elijan la lengua en la que estudien sus hijos.

Según ha anunciado durante una entrevista en la Cope, una de las primeras medidas que tomará una vez llegue al Gobierno será derogar el vigente decreto sobre el gallego y el castellano en la enseñanza que impone el gallego en el 50% de las asignaturas sin que los padres tengan capacidad de elección.

El dirigente 'popular' y recién triunfador en las elecciones gallegas ha reiterado su compromiso de sustituir el polémico decreto por un modelo en el que los padres decidirán en qué lengua quieren que sus hijos aprendan. Según ha explicado, los padres tendrán la opción de marcar en el formulario de matrícula si quieren que sus hijos estudien en castellano o en gallego.

Feijóo ha asegurado que el nuevo sistema seguirá tres premisas básicas. En primer lugar, los padres elegirán el idioma en la educación infantil de 3 a 6 años; además, los alumnos podrán dirigirse en clase al profesor en cualquier idioma, al igual que hacer el examen en castellano o gallego o estudiar por libros de texto en ambas lenguas; y los padres dirán el próximo curso en qué idioma quieren que estudien sus hijos las asignaturas troncales.

"Se promocionará el uso del gallego, pero dentro de un marco de libertad lingüística", ha asegurado el líder gallego. En este sentido, ha recordado que el modelo, el cual ya se está empezando a redactar, según el propio Feijóo, debe mantener la coexistencia entre las dos lenguas porque "lo que no podemos es obligar a que todos los libros de texto y todas las asignaturas se den en gallego".

Asimismo, el líder 'popular' ha insistido, como ya hiciera durante la campaña electoral, en que la discusión "no debería estar" entre el gallego y el castellano, "si no entre el inglés y el resto de las Lenguas".

El polémico decreto aprobado por el Gobierno del PSdG y el BNG, y que ahora Feijóo derogara pese a que durante su elaboración lo apoyó, propone que los escolares gallegos aprendan a leer y escribir antes en gallego que en castellano. Así, establece que cuando la lengua materna sea el castellano la mitad de las clases en la etapa Infantil serán en gallego y la otra en español, aunque especifica que aprendizaje para leer y escribir se desarrolle con carácter general en gallego. Con el modelo que propone el PP serán los padres los que tendrán en sus manos la Lengua de aprendizaje de sus hijos.

Sobre qué lengua utilizará cuando intervenga en el Parlamento, Núñez Feijóo manifestó que "con carácter generalísimo el gallego" y precisó que tanto las resoluciones de la Xunta como las notificaciones administrativas se harán en las dos lenguas.

NUEVA LEY CATALANA DEL CINE
Bilingüismo sólo cuando interesa

IMPRESIONES El Mundo 5 Marzo 200

LA NUEVA ley del cine que prepara la Generalitat obligará a las productoras y distribuidoras, bajo amenaza de sanción, a estrenar la mitad de las películas extranjeras dobladas o subtituladas en catalán. Estamos ante una medida intervencionista de dudosa legalidad, dado que se dicta a empresas privadas cómo deben hacer su trabajo.

Por lo demás, resulta de un cinismo atroz que quienes apelan a la «libertad» de los ciudadanos para que puedan escoger en cuál de las dos lenguas oficiales de Cataluña quieren ver las películas, son los mismos que niegan esa posibilidad cuando se trata de escolarizar a los niños.

Montilla vuelve a ponerse a la cabeza de la grey nacionalista y va más lejos de lo que siquiera fue Pujol a la hora de someter un arte como el cine a fines políticos.

LA MITAD DEL CINE DEBERÁ SER EN CATALÁN
C´s ironiza y reclama el mismo trato al español en la escuela que en el cine
Ciudadanos ha utilizado la ironía para criticar el intervensionismo de la Generalidad en la nueva ley del cine, que obligará a proyectar la mitad de las películas en catalán. "Se quiere aplicar en el cine lo que no se está aplicando en la escuela" recordando que no se puede estudiar en castellano.
Agencias Libertad Digital 5 Marzo 200

PP y Ciudadanos han acusado a la Generalidad de "intervencionista" por querer alcanzar una supuesta paridad lingüística en el doblaje de películas. La mitad de las películas que se proyecten en los cines catalanes deberán estar dobladas o subtituladas en catalán y la otra mitad en castellano, según establecerá la futura ley del cine de Cataluña.

El diputado de Ciudadanos en el Parlamento catalán, Antonio Robles, ha retado al tripartito a aplicar en la enseñanza el mismo criterio que prevé para el proyecto de ley sobre el cine en catalán. Además, consideró "muy paternalista" el proyecto. "Hablamos de empresas privadas, y la intervención de lo público debe ser regido por las reglas del mercado, y no se hace", declaró.

Robles ha denunciado que "se quiere aplicar en el cine lo que no se está aplicando en la escuela" y ha añadido: "Si queremos que haya un 50% de catalán y un 50% de castellano en el cine, que se aplique también en la escuela".

Por su parte, el diputado autonómico del PP, Rafael López, ha denunciado que se trata de "una medida política, no una medida según las necesidades reales del cine catalán" impulsada además por "un conseller de ERC".

"Si ésta es la medida estrella de la ley del cine de Cataluña, quiere decir que el cine catalán está perdido. El cine catalán tiene otros problemas, sobre todo conseguir calidad y excelencia", ha advertido. En este sentido, López se ha mostrado "absolutamente en contra de cualquier tipo de intervencionismo que haga la administración sobre la vida de las empresas y de los ciudadanos".

"Consideremos absurdo que, por ley, se nos diga en qué lengua tenemos que ver las películas o se les diga a las empresas en qué lengua deben hacer las películas. Las deben hacer en la lengua que quieran", ha recalcado.

Joan Manuel Tresserras (Efe)

ESPAÑA
Los empresarios se sublevan contra la ley del cine de Cataluña
Álex Baiget El Confidencial 5 Marzo 200

El anuncio del conseller de cultura, el republicano Joan Manuel Tresserras, de que la mitad de las películas que se distribuyan en los cines de Cataluña tendrán que estar dobladas al catalán, no ha sentado nada bien a los exhibidores de esta comunidad.

Tresserras pretende que exista un “auténtico equilibrio entre el castellano y el catalán” en las salas y está dispuesto a cualquier medida para lograrlo. Una de ellas será obligar a las distribuidoras a correr con los gastos del doblaje, aunque parte del coste lo asumirá su Consejería. Otra medida que piensa poner en marcha es aplicar un impuesto sobre el doblaje, que recaudaría directamente en el precio de las entradas de las películas dobladas. Con esto, prevé incentivar las películas en versión original subtitulada. Y la más polémica: que la mitad de la salas proyecten películas dobladas en catalán.

Estas medidas, que serán aprobadas con toda seguridad en el Parlamento catalán el próximo verano, no cuentan con el apoyo de los empresarios del sector. La gerente del Gremio de Empresarios de Cines en Cataluña, Pilar Sierra, aseguró a El Confidencial que “la Generalitat se tendría que ocupar de temas más importantes, como la piratería”, acentuando así el mal momento que está atravesando el sector cinematográfico que hace más de cuatro años que no levanta cabeza. Según Sierra, “no se puede hacer política con una empresa privada. Nosotros estamos a favor de cualquier medida para incentivar el catalán, pero que se haga con recursos públicos, no pagándola nosotros”.

El público debe mandar
Sierra afirmó que “lo que se tiene que incentivar es la demanda, no la oferta”. Según la gerente del gremio, “el público, en Cataluña, prefiere ir a ver las películas dobladas en castellano que no en catalán”. Hablando desde su experiencia, subraya que, “en igual de condiciones, sólo el 20% del público va a ver una película doblada al catalán”.

En este sentido, el propietario de las salas Casablanca-Kaplan, Salomon Shang, señaló a la agencia Europa Press que “el hecho de politizar un arte no sólo es peligroso, sino que además es siniestro, porque pretende que el espectador acuda más a las salas simplemente por un fenómeno de identificación lingüístico”. Y añadió: “Estoy cansado de ver cómo películas que reciben subvenciones desproporcionadas no viene a verlas ni el gato”.

Mientras los empresarios temen la que se les va a caer encima, todos los partidos, a excepción del Partido Popular y Ciudadanos, están muy ilusionados con la propuesta. El diputado de CiU en el Parlamento autonómico Carles Puigdemont declaró que se está caminando “en la dirección de lo que dice el Estatut de garantizar el derecho de opción lingüística”. En la misma dirección, la diputada de ERC Mercè Roca señaló que, así, “se acabará con la injusticia” de no poder ver las películas en la lengua que uno quiera.

Intervencionismo de Montilla
En cambio, desde el Partido Popular y Ciudadanos se ha denunciado el intervencionismo de la Generalitat. Estos dos partidos rechazan de lleno la nueva futura ley del consejero Tresserras.

La polémica afecta a un sector sensible. No hay que olvidar que Cataluña es la comunidad que más salas de cine tiene en España, un total de 795, cifra que supera a las 734 de Andalucía, las 616 de Madrid y las 511 de Valencia. Pero también es verdad que de las 450 películas que se estrenaron en Cataluña el año pasado, no llegaban al 3,5% las que lo hicieron en catalán. Las demás llegaron a las pantallas en castellano o con subtítulos en castellano.

La Generalidad catalana gravará con impuestos las películas dobladas al español
Redacción Minuto Digital 5 Marzo 200

Cataluña sigue en su limbo de inmersión lingüística. La crisis arrecia pero la Generalidad catalana sigue a lo suyo, ajena a la realidad social que le rodea, su prioridad es lograr que todo el mundo hable e incluso piense en catalán y no español, no crear puestos de trabajo.

La Conselleria de Cultura prepara la primera Ley del Cine que prevé obligar a las distribuidoras a que la mitad de las películas extranjeras que se estrenen en los cines de Cataluña estén dobladas o subtituladas al catalán.

El conseller de Cultura y Medios de Comunicación, Joan Manuel Tresserras, ante la falta de espectadores en las salas que proyectan películas en catalán ha echado la culpa del poco interés que han mostrado los catalanes por ver películas en catalán a oscuras tramas franquistas: “el mercado en catalán no ha funcionado” porque ha habido “unas hegemonías que han mantenido la situación que había cuando terminó el franquismo”, lo que calificó de “déficit democrático” y “anomalía del sistema cultural” (sic).

Por supuesto la solución viene de la mano del totalitarismo. Si a los ciudadanos les importa un bledo que las películas estén dobladas al catalán y prefieren verlas en español, la solución es que las vean a la fuerza en catalán, quieran o dejen de querer.

“No podemos dejar de atender lo que es una necesidad urgente del sistema cultural catalán”, dijo. El Govern prevé tener listo el anteproyecto de ley para el verano, en el que, además, se incentivará la versión original subtitulada con un impuesto sobre el doblaje, que se recaudará en las entradas, es decir, que ir al cine a ver una película en español costará más que ir a verla en VOS en catalán.

El tripartito obligará a doblar al catalán la mitad de las películas que se estrenen
D.M. | BARCELONA ABC 5 Marzo 200

Si el año pasado fue el polémico sistema de apoyo la música en vivo que supeditaba las subvenciones a factores lingüísticos y geográficos, el turno es ahora para el cine, clavo ardiendo que ha ido pasando de legislatura en legislatura y que el consejero de Cultura y Medios de Comunicación de la Generalitat, Joan Manuel Tresserras, fijó como uno de los objetivos prioritarios de la política cultural catalana.

Dicho y hecho, el cine empieza a preparar su entrada en el Parlamento catalán y desde Cultura ya andan tejiendo al alfombra roja. Así, poco después de que la consejería rediseñase el programa de líneas de ayuda a la producción audiovisual catalana, el tripartito que preside Montilla ultima los detalles de una futura Ley del Cine de la que Tresserras adelantó ayer los pilares maestros.

La idea es que la nueva ley «equilibre la balanza lingüística» obligando a doblar o subtitular al catalán la mitad de las películas que se estrenen en cines de Cataluña. En este sistema de paridad lingüística entrarían todos los filmes salvo aquellos cuya versión original ya sea en castellano o catalán. «No podemos dejar de atender lo que es una necesidad urgente del sistema cultural catalán», aseguró Tresserras.

Según el documento de bases de la nueva ley, el ejecutivo catalán fija como objetivos estratégicos «garantizar el derecho a los ciudadanos de poder ver cine en las dos lenguas oficiales y fomentar la distribución y exhibición de cine en versión original subtitulada». De hecho, ese es uno de los puntos calientes de la futura ley, ya que con la intención de incentivar el estreno de filmes en versión original, la conselleria ha previsto aplicar un impuesto sobre el doblaje.

«En el caso de las versiones originales subtituladas, la mitad de las copias subtituladas deberán estar en catalán y la otra mitad en castellano. Igualmente, en el caso del cine doblado, si es cine en otras lenguas y se ha de doblar en Cataluña, entonces se deberá doblar en un periodo de adaptación correspondiente, pero el 50 por ciento en una lengua y el 50 por ciento en la otra», explicó Tresserras.

Esta paridad lingüística en las salas de cine representa una nueva vuelta de tuerca a la Ley de Normalización Lingüística de 1983, cuyo artículo 23 contempla que «la Generalitat ha de estimular y fomentar con medidas adecuadas el teatro, la producción de cine en catalán, el doblaje y la subtitulación en catalán de películas no catalanas, los espectáculos y cualquier otra manifestación cultural público en lengua catalana».

En el otro lado de la balanza, las distribuidoras mostraron su inquietud por las intenciones del tripartito. Así, el presidente de Filmax, Julio Fernández, consideró «preocupante» que la Generalitat planee esta imposición a la industria «sin saber quién va a pagar» los gastos derivados de los doblajes y los subtitulados.

Oposición de las «majors»
No es la primera ver que el gobierno catalán intenta imponer un sistema de cuotas proteccionista para reforzar la presencia del catalán en las salas de exhibición cinematográfica. En 1988, durante el gobierno de Jordi Pujol, Ya se intentó poner en marcha un decreto que obligase a doblar al catalán la mitad de las copias de las producciones más taquilleras, algo a lo que las grandes multinacionales hicieron caso omiso y acabaron acordando una declaración de buenas intenciones para con el cine en catalán.

 

Recortes de Prensa   Página Inicial