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Recortes de Prensa    Lunes 9 Marzo 2009

TRIBUNA / EL MODELO DE ESTADO
Las tauromaquias como paradigma
TOMAS RAMON FERNANDEZ El Mundo 9 Marzo 2009

El Sr. CHAVES, presidente de la Junta de Andalucía, acaba de descubrir, con la inestimable ayuda de la ingrata experiencia sufrida por el ya ex ministro de Justicia Sr. Férnández Bermejo, y no ha tenido reparo en proclamar, lo que sin duda le honra porque no era fácil hacerlo desde su posición institucional, que es un auténtico disparate exigir a los aficionados a la caza que se provean por anticipado de 17 licencias, una por Comunidad Autónoma, si no quieren verse un día frente al dilema de tener que elegir entre rechazar una eventual invitación para disfrutar del hecho cinegético fuera del lugar de su residencia habitual o arrostrar el riesgo de ser sancionado y públicamente vilipendiado por cazar en el territorio de una Autonomía ajena sin la preceptiva licencia de ésta.

Yo no soy aficionado a la caza, pero venía pensando desde hace tiempo algo parecido al ver la proliferación de reglamentos taurinos, aunque no me atrevía a decirlo por temor a que no se considerase políticamente correcto hacer este tipo de críticas al Estado de las Autonomías, que tan profundas raíces ha echado ya entre nosotros. El ejemplo del presidente andaluz me ha liberado de esa preocupación y me ha animado a poner por escrito mis reflexiones sobre las tauroautonomías ahora que sé que voy en buena compañía y que no me calificarán por ello de centralista o de algo peor.

Las tauroautonomías no las inventó la Constitución, ni mucho menos. Tampoco los Estatutos de Autonomía hicieron la más mínima referencia a los festejos taurinos, a los que se hizo alusión por vez primera en los Decretos de traspaso de funciones y servicios en materia de espectáculos públicos en todos los cuales se preservó la vigencia del Reglamento de Espectáculos Taurinos de 15 de Marzo de 1962 dejando en manos de las Comunidades Autónomas solamente la competencia para su aplicación, con excepción de las facultades de suspender o prohibir los espectáculos y de clausurar, en su caso, las plazas y locales en que pudieran celebrarse por «razones graves de seguridad u orden público», que el Estado retuvo para sí.

A nadie le pareció mal entonces esa solución y todo siguió funcionando pacíficamente sin la más mínima protesta con un único Reglamento taurino hasta la promulgación de la Ley de 4 de Abril de 1991, de potestades administrativas en materia de espectáculos taurinos, que despertó repentinamente un extraordinario e insospechado fervor tauroautonómico.

¿Tal mal lo hizo el legislador estatal? En absoluto. La citada fue -y es- una excelente Ley, que, además de devolver la Fiesta al campo de la legalidad del que fue expulsada por la Real Cédula de Carlos IV de 10 de Febrero de 1805 nunca derogada expresamente, acertó a reducir a sus justos límites el intervencionismo gubernativo en los festejos taurinos y puso especial empeño en garantizar el derecho de los espectadores a «recibir el espectáculo en su integridad», que es lo que realmente justifica y reclama esa intervención. Tuvo, eso sí, la debilidad de incluir -todavía no puedo adivinar por qué- una disposición adicional admitiendo que «lo establecido en la presente Ley será de aplicación general en defecto de las disposiciones específicas que puedan dictar las Comunidades Autónomas».

Esta condescendiente disposición fue entendida por nuestros reyezuelos autonómicos como una auténtica invitación a la acción. No necesitaban para nada un Reglamento taurino propio porque no tenían ningún problema peculiar y distinto que resolver en sus respectivos territorios, como lo prueba su pacífica aceptación año tras año y feria tras feria del viejo Reglamento estatal de 1962, pero ¿por qué renunciar a elaborar un Reglamento sólo suyo, aplicable y reformable a su voluntad, si el propio Estado les daba vía libre para hacerlo? No tenían, desde luego, nada nuevo que decir, ni, menos aún, algo mejor, pero ¿qué podía importar eso? Lo que realmente importaba -e importa- es tenerlo y, eso sí, que sea distinto del estatal, un poquito por lo menos ¡Cuesta además tan poco trabajo! Todo se reduce a coger el Reglamento estatal y añadirle, quitarle o cambiarle cuatro cositas de nada, de esas que cualquier aficionado improvisa en las tertulias mientras se toma una copa. Y si de paso se puede cumplir con los amigos limando algunas aristas, mejor todavía.

Así surgió, primero, el Reglamento de Navarra, aprobado por Decreto Foral 249/1992. A éste le siguió el del País Vasco de 1996, que acaba de ser sustituido por el Decreto 183/2008. El tercero es el de Aragón (Decreto 223/2004), de donde la epidemia, que se había mantenido hasta ese momento dentro de unos límites geográficos muy definidos, saltó ni más ni menos que a Andalucía, que aprobó el suyo por Decreto 68/2006, lo que terminó de animar a Castilla y León, que es también tierra de toros y toreros, a aprobar por el Decreto 57/2008 su propio Reglamento.

Merece la pena repasar, aunque sea brevemente, el contenido de estos cinco reglamentos, porque en ellos se refleja con toda nitidez como en un espejo el rostro estólido y deforme de este Estado de las Autonomías, que la voracidad insaciable de unos y la irresponsabilidad de otros, a los que sólo les importa amarrar el poder cualquiera que sea el precio, ha terminado por formar.

Si todavía alguien cree que la autonomía y la libertad van de la mano, como ingenuamente pensamos muchos hace 30 años, la lectura de esos Reglamentos le sacará definitivamente de su engaño. Le bastará, en efecto, comprobar que todos ellos han restablecido con rara unanimidad la vieja exigencia de la autorización gubernativa previa a la que estaban sometidos todos los festejos taurinos sin excepción, una autorización que la ley estatal de 4 de Abril de 1991, más respetuosa con la libertad, en este caso la de empresa, y con el principio de proporcionalidad al que hay que ajustar obligadamente cualquier intervención de la autoridad, había restringido a los festejos que hubieran de celebrarse en plazas portátiles o no permanentes, conformándose en los demás casos con la mera comunicación por escrito del propósito de celebrarlos.

La adaptación general de nuestro ordenamiento jurídico a la Directiva de Servicios 123/2006, que tiene que completarse antes de que termine el año en curso, nos devolverá ese trocito de libertad que tan gratuitamente nos quitaron los flamantes Reglamentos autonómicos.

Si esta aportación es negativa, la creación por los Reglamentos en cuestión de Registros autonómicos de Profesionales Taurinos y de Ganaderías de Lidia resulta sencillamente esperpéntica, supuesto que tales Registros ya existían con ámbito estatal desde la Ley de 4 de Abril de 1991. ¿Para qué quiere el País Vasco tales Registros si pueden contarse con los dedos de una sola mano los profesionales y las ganaderías existentes en su territorio? ¿Qué sentido tiene que el Reglamento navarro establezca que para actuar en la Comunidad Foral es requisito sine qua non estar inscrito en el Registro de Profesionales de la misma? ¿Prescindirían los navarros de incluir en los carteles de San Fermín a las figuras del momento por no estar inscritas en su Registro? ¿Para qué entonces tanto aparato?

Más de uno diría que, aunque ciertamente esperpéntico, lo que acabo de decir carece de importancia. No la tiene, en sí mismo, desde luego, pero sí como ejemplo del habitual modo de hacer de los gobernantes autonómicos a los que lo único que parece interesarles es reproducir en su territorio estaditos completos que tengan todos los chismes, buenos y malos, que hay dentro del Estado, por ridícula que pueda llegar a ser esa colección de miniaturas.

Más que simbólica, sin embargo, es la importancia de la diferente regulación que en los Reglamentos autonómicos se hace de las garantías de la integridad del espectáculo que la Ley estatal de 4 de Abril de 1991 establece.

No puedo entretenerme aquí y ahora en exponer en su detalle el sistema. No hace falta tampoco. Bastará recordar que el ganado de lidia procede de unas pocas Comunidades Autónomas y que se celebran festejos taurinos en toda España.

El mercado es único y únicas también tienen que ser necesariamente las reglas por las que se rige. Si la responsabilidad de la custodia del ganado durante su transporte y en el tiempo que permanece en la plaza de destino se regula de distinta manera en cada Comunidad Autónoma, es obvio que no podrá exigirse responsabilidad ni a los ganaderos, ni a los empresarios, ni a las autoridades por el eventual afeitado de las reses. Pues esto es exactamente lo que resulta de las tauroautonomías.

Si el Reglamento andaluz permite embarcar los toros en el campo sin precintar los cajones, ¿cómo podrá responsabilizarse en Aragón y en el País Vasco al empresario so pretexto de que los toros quedan bajo su custodia desde que llegan a la plaza? Tampoco al ganadero podrá exigírsele en estas Comunidades Autónomas responsabilidad alguna, ya que desde que las reses se desembarcan en la plaza es el empresario quien debe custodiarlas.

Todo vale. Nadie es responsable. La diversidad de regulaciones conduce al barullo y éste asegura la impunidad cuando entran en juego varios Reglamentos autonómicos. Y cuando todo se desarrolla en el interior de una misma Comunidad el Reglamento de ésta (el de Andalucía en concreto) también se encarga de garantizar la impunidad del ganadero, porque se deja en sus manos la práctica del decisivo reconocimiento post mortem, que en los territorios en los que se sigue aplicando el Reglamento estatal depende, como es lógico, de la autoridad. Como esto supone un riesgo, el Reglamento andaluz se ha apresurado a eliminarlo: el reconocimiento post mortem, que es el único que permite comprobar con toda seguridad si se han producido manipulaciones fraudulentas, sólo podrá practicarse con las reses que hubieren suscitado sospechas en los reconocimientos previos y el ganadero se hubiese empeñado en lidiar. Con no empeñarse todo arreglado.

No se trata sólo de la licencia de caza del Sr. Fernández Bermejo.Son muchas cosas más. Lo fue hace unos años y lo sigue siendo el urbanismo, que en esta fase de autonomías a ultranza ha dado frutos tan poco ejemplares como el de Seseña. Y el escándalo de la insolidaria disputa por el agua, que no se permite que vaya a quien la necesita, aunque termine perdiéndose en el mar la que sobra. Y la violencia egoísta de la imposición en las escuelas contra viento y marea de las lenguas co-oficiales. Todo siempre en beneficio de los que mandan y de sus amigos, nunca en el del conjunto de la sociedad.

Las tauroautonomías a las que acabo de referirme son ejemplo, compendio y espejo de este desmadre general en el que ha venido a parar lo que con tanta ilusión se inició 30 años atrás.

Menos mal que las reglas de la economía las establece la Comunidad Europea y las del fútbol están bajo el control de la FIFA. Si no fuera por esto, las porterías y los balones tendrían en cada Comunidad el tamaño que quisieran sus gobernantes y nos expulsarían de la Champions. Al menos esto se encuentra a salvo.

Tomás Ramón Fernández es abogado y miembro de la Real Academia de Jurisprudencia y Legislación.

Zapatero en «crisis»
CÉSAR ALONSO DE LOS RÍOS ABC 9 Marzo 2009

Las cosas le iban marchando bien a Zapatero hasta que llegó la Crisis. Solbes envidia de Bermejo. ¿Cómo conseguiría el la dimisión? Para los banqueros es un acreedor, y para los acreedores es un banquero. Un Don Tancredo . A Sebastián, que le gusta el Poder como las chucherías a los niños, le ha tocado enfrentarse a la segunda gran Recesión del capitalismo. Nacido para fisgonear entre informes coyunturales se le exige la capacidad de Keynes.

A su vera, la ministra encargada de vender las grandes inversiones públicas es tartaja, y Corbacho, que es el único inteligente del Gobierno, está sepultado bajo cuatro millones de parados. Porque el talento de Rubalcaba es el del listo capaz de destruir la Enseñanza y salir de rositas.

El Gobierno de Zapatero está agotado. Lo estaría en cualquier circunstancia pero la Recesión hace que su incapacidad resulte escandalosa. No hay dinero para costear dos diecisiete reinos de taifas y frente al fracaso en Galicia necesita apuntarse un tanto desalojando del poder al PNV. Al que debe los Presupuestos. Urkullu le anima a que haga el gran pacto con la derecha pero, en este punto, Rajoy está dispuesto a darle a Patxi López los votos del PSE sin nada a cambio.

El único campo donde los socialistas se mueven con eficacia es el ideológico: funciona Leyre Pagín como agit prop, se cumplen las consignas de Ferraz y la desmoralización de los jóvenes no tiene precedentes... Con la ley del aborto se trata de tapar mediante el festín sexual la tragedia de la maternidad frustrada; se convierte el crimen en un derecho y se abre una gran brecha en las relaciones entre hijos y padres. Todo lo cual deberá ser debidamente explicado en las clases de la asignatura dedicada a la formación del Espíritu Antinacional.

Pero la crisis económica está teniendo tales dimensiones que está llevando al Presidente a una crisis de tipo personal. En el entorno de este se palpa la inseguridad.
Hay conciencia del agotamiento de su retórica. Lo único que sirve de consuelo en Moncloa es la incapacidad de la derecha para aprovecharse de la crisis. Si no fuera por las Europeas, se iría ya a un cambio de Gobierno. ZP está tan desbordado que ha comenzado a creer en España.

Un mal año
Manuel Martín Ferrand Estrella Digital 9 Marzo 2009

Contumaz: Rebelde, porfiado y
tenaz en mantener un error.
(DRAE)

Ya se cumple un año desde que José Luis Rodríguez Zapatero revalidara, en las legislativas del 9-M, su contrato como inquilino de la Moncloa. Para conseguirlo negó la existencia de una crisis mundial sobre la que existían suficientes indicios y sonaban timbres de alarma; pero no hay fuerza ética capaz de contener el impulso de poder que define al personaje. Tiende a la mentira como la cabra tira al monte y, después de haber efectuado una severa poda de talentos en el seno del PSOE, parece indiscutido entre los suyos.

Ha sido un año calamitoso para nuestra vida en común. En lo económico, en lo político y en lo ético. España se empobrece minuto a minuto al tiempo que las tensiones centrífugas, no solamente generadas por los partidos nacionalistas, van reblandeciendo el cuerpo de la Nación y dejando sin contenido los supuestos del Estado.

Junto a la crisis global, esencialmente financiera, cabalgan aquí, como en cuadrilla, otras específicamente españolas. Los resultados están a la vista y, entre ellos, destaca por su dramatismo el hecho de haber alcanzado una tasa de paro, doble de la media europea, que tiene ya tres millones y medio de nombres y apellidos. Antes de que termine el próximo verano, según los pronósticos más conspicuos, ya serán cuatro.

Zapatero, a pesar de todo, mantiene sus niveles de popularidad y aceptación, muy superiores a los de quien, hoy por hoy, pudiera disputarle la presidencia del Gobierno. Eso tiene que tener truco. Parte de ese truco reside en la capacidad de su máquina propagandista para sacar constantemente conejos de la chistera. Lo mismo puede tratarse de una innecesaria y extemporánea reforma de la Ley de Aborto que de salpicar las primeras páginas de los diarios con docenas de casos de corrupción de militantes o próximos al PP. El caso es mantener una permanente e incansable política de distracción: de entretenernos a todos, próximos o distantes, con asuntos de menor entidad, pero de máximo interés. Pero tiene que haber algo más.

Aparte de rencores y resentimientos, que rezuman en todos sus dichos y actos, ¿de que material está construido Zapatero? Recuerdo del bachillerato ?¡qué tiempos aquellos en los que los jóvenes aprendíamos y nos educábamos durante el periodo académico!? la existencia de una tabla para medir, por comparación, la dureza de los elementos. Desde el talco y el yeso, los dos elementos más fáciles de rayar, hasta el topacio, el corindón y el diamante, los tres más duros y resistentes.

Contemplando la tarea de Zapatero y la incuestionable incapacidad de su equipo de Gobierno, surge la duda sobre su nivel de dureza. ¿Estamos ante el insólito caso de alguien más duro que el diamante o, sencillamente, se trata de que pretende rayársele con una pluma de avestruz?

Los más viejos del lugar no recordamos un Gobierno tan inconsistente y vacuo presidido por un personaje tan inane y falaz. Con la inconsistente prédica política de una "España plural" -no se atreve a descararse y confesar su vocación confederal- nos conduce hacia la disgregación nacional y va forjando la ruina económica. El Estado, mientras tiende a su sublimación y se queda sin contenidos, se endeuda hasta límites temerarios; pero la contumacia presidencial, erre que erre, insiste en las buenas palabras y en la falta de decisiones.

Como para celebrar el primer aniversario de las últimas elecciones legislativas, María Teresa Fernández de la Vega, vicepresidenta del Gobierno y máxima experta en exculpaciones y disimulos socialistas, se ha lamentado -¡en Monrovia!- de la falta de ayudas que, por parte de la oposición, dificultan la tarea gubernamental. "Nos habría gustado contar con la colaboración del PP", ha gimoteado tan excluyente señora.

Como en la cena de Baltasar de Alcázar, "Esto, Inés, ello se alaba; / no es menester alaballo". No cabe mejor comentario que la misma contemplación de los hechos. Zapatero, tramposo e irresoluto, instalado en la contumacia, resiste. ¿Es un efecto de su inmensa fortaleza o una consecuencia de la torpe y acomplejada debilidad de sus adversarios?

La cicuta
IGNACIO CAMACHO ABC 9 Marzo 2009

DENTRO de la escasa coherencia política del mandato de Rodríguez Zapatero, lleno de giros de conveniencia, rectificaciones diametrales y fintas oportunistas, existe una línea de continuidad que en cierto modo identifica la voluntad de un proyecto, y es la gobernanza «transversal» con los nacionalistas, llámense moderados o radicales: el Bloque en Galicia, Esquerra en Cataluña y Baleares, el PAR en Aragón... Territorio a territorio, los socialistas han ido tejiendo alianzas destinadas a convertir al PP en un partido de todo o nada, sin socios posibles sobre los que apuntalar cualquier mayoría relativa. El nuevo modelo autonómico, el de las reformas estatutarias, ha sido más una consecuencia de esa estrategia de poder que de un diseño político; lo que le interesaba al presidente no era tanto una nueva descentralización como una vuelta de tuerca al aislamiento de la derecha. En ese mecano sólo le faltaba una pieza, que era la posibilidad de establecer con el PNV un pacto desde el que poner en marcha una operación de soberanismo controlado «a la catalana». Pero eso requería dar el «sorpasso», adelantar electoralmente al nacionalismo para someterlo al imperativo del mal menor. Y ésa es exactamente la pieza que ha fallado al quedar Patxi López por debajo de las expectativas alumbradas desde el optimismo antropológico de su mentor de la Moncloa.

Por eso a Zapatero le cuesta tanto celebrar el resultado del 1 de marzo; simplemente, no ha sido el que esperaba ni el que deseaba. Los números electorales le obligan a depender del aliado que más le desagrada, el PP, al que nunca ha considerado otra cosa que un adversario. Hace ocho años tumbó a Redondo Terreros por sumarse a una operación «frentista» contra el nacionalismo, como si no fuese frentismo lo que el PNV ha venido haciendo para gobernar contra la mitad de los vascos, aliándose con soberanistas, independentistas y hasta filoterroristas; y ahora es el propio López -el verdugo de un Nico al que siempre le tendrán que agradecer su lealtad para restañar heridas sin desangrarse en el resentimiento- quien necesita los odiados votos de la derecha para subir al poder. Si el presidente pudiese obedecer a sus tripas obligaría a sacrificarse a Patxi para apuntalar con el PNV la mayoría en el Congreso de los Diputados, pero está preso de su discurso triunfalista; vendió el desalojo de Ibarretxe y va a tener que cumplir su palabra bebiendo la cicuta del respaldo popular. Quizás incluso a cambio de nada; sólo de que haga lo que en el fondo no desea hacer.

A Mariano Rajoy y a su pretoriano Basagoiti les toca graduar la intensidad del veneno que se tiene que beber Zapatero, que va a hacer todo lo posible por compartir al menos el desagradable bebedizo. Es una tarea de ajuste fino, casi homeopático, de la que depende acaso la duración misma de la legislatura. Pueden hacer cualquier cosa menos envenenarse ellos mismos.

Ha llegado el momento de corresponsabilizar a la sociedad y no andar con paños calientes, ha llegado el momento del sacrificio
Nada más que la verdad
Enrique LÓPEZ La Razon 9 Marzo 2009

En momentos como los actuales, inmersos en grandes dificultades, con una tremenda crisis económica, política y moral, la sociedad mira y reclama que los responsables ejerzan eso, la responsabilidad. La sociedad española está madura, es consciente de lo que hay y no se le debe ni se le puede engañar. Es consciente de que ha llegado el momento de los sacrificios, de las estrecheces, de las renuncias, pero a su vez reclama del que ejerce el poder lo mismo.

Hemos pasado de una situación en la que se nos decía que por PIB habíamos pasado a Italia y que estábamos casi a rebufo de Francia, a otra bien distinta, en la que estamos liderando el paro en Europa y somos el segundo país en generación de pobreza. La crisis es mundial, pero no está afectando a todos por igual. La crisis agrava la propia y genuina situación nacional, y cuanto peor sea ésta, peor nos irá. Hace mucho tiempo que los expertos advertían sobre las disfunciones de la situación española. Un fuerte endeudamiento, poca capacidad de ahorro, fuerte inflación de activos, sobre todo los inmobiliarios, mercado laboral rígido, falta de competitividad, mercado fraccionado por las autonomías, etc. Recordemos la que se montó cuando se quería evitar que un parado pudiera rechazar hasta tres ofertas de trabajo a no más de treinta kilómetros de su domicilio.

Pues bien, ha llegado el momento de corresponsabilizar a la sociedad y no andar con paños calientes, ha llegado el momento del sacrificio, del esfuerzo, del todos a una; y para ello hay que dejarse de tonterías, de profundizar en lo indentitario de origen regional y buscar soluciones nacionales, para lo cual es fundamental creerse como tal y no como un conglomerado de pueblos y tribus que vagan por la península. La sociedad española, insisto, está madura y sabe afrontar este tipo de situaciones, sólo hace falta capitanear la nave y afrontar la tempestad.

Para ello es fundamental asumir la situación y no negarla, pedir esfuerzo y ejercerlo desde las labores de gobierno. Eso sí, ahorrar esfuerzos baldíos, aparcar las reivindicaciones identitarias, y buscar consensos; sería bueno no ahondar en lo que nos divide, no buscar temas contradictorios y que además no son necesarios, y centrarse en lo importante. Estamos pues en el momento de las grandes decisiones, aquellas que miden de verdad a los que gobiernan la nave, ya no vale el piloto automático. Es el momento de repartir, de repartir el trabajo, de repartir esfuerzos, de ganar menos, si no hay beneficios no se puede ni se deben generar supersueldos. Pero resulta obvio que es necesario repartir los bienes escasos y, si hay menos trabajo, éste se debe repartir, permitiendo jornadas de menor duración; no se trata de abaratar el despido, sino de abaratar el trabajo, la generación de empresas, etc.

Para ello es necesario hacer cambios legislativos y centrar en ello la labor parlamentaria, no en aquello que divide y genera tensión en la sociedad española. Este cuento nos lo debemos aplicar todos, ejerciendo nuestra labor con responsabilidad, en todos los ámbitos, pero para ello es necesario que los que ejercen el liderazgo den ejemplo¿». Y les dijo Jesús: «Seguidme, y os haré pescadores de hombres. Y, al instante, dejaron las redes y le siguieron». Mc 1, 14-20. Es necesario que desaparezca como guía vital el «cada uno a lo suyo», muy acrecentado en una España cada vez más regional y cada vez menos universal.

El PNV y el pánico a perder el poder
EDITORIAL Libertad Digital 9 Marzo 2009

Cuando un partido político ha ocupado durante 30 años el poder, necesariamente tiende a considerar que el Gobierno y la Administración Pública constituyen parte de su propiedad. Con el paso de los años, va tejiendo redes clientelares y asienta su forma de vida –su desarrollo y su relación con el resto de fuerzas políticas– en el uso partidista de los resortes de Estado. Lo hemos visto claramente en el caso de Cataluña: con toda la camada funcionarial afín a CiU que sustituyó a los anteriores cargos públicos; con las asociaciones satélites que surgieron fruto de la subvención; y con el recurso al 3%, según denunció Maragall en el Parlament.

Cuando el Estado no es mínimo sino que abarca muchas facetas de la sociedad, el Gobierno tiende a pudrirse y a corromperse, motivo por el cual conviene regenerarlo ocasionalmente. Desde luego se trata de un remedio bastante pobre, ya que el nuevo partido de Gobierno tenderá a ocupar la posición del anterior subrogándose en sus redes clientelares y en sus abusos de poder –y aquí la Cataluña de Montilla constituye un caso paradigmático–, pero al menos se interrumpirá la expansión de las ansias tiránicas del anterior partido.

En el caso del País Vasco, la confusión entre Gobierno y partido puede que haya alcanzado el nivel más exagerado de toda España. No en vano, el himno y la bandera del País Vasco provienen del himno y la bandera del PNV. Es difícil, por tanto, que en esta coyuntura no se produzca una patrimonialización del Estado típica del más puro caciquismo español.

Es en este contexto donde se enmarcan las disparatadas afirmaciones de los dirigentes del PNV y, en particular, de su presidente Iñigo Urkullu. Si la semana pasada tildaba de "golpe institucional" un pacto PSE-PP para desalojar al PNV del Ejecutivo vasco, ayer saltó a la palestra haciendo propuestas que denotan graves errores de lógica: proponer que PP y PSOE pacten también en España.

Al margen de que sería muy saludable que ambos partidos se pusieran de acuerdo en algunos asuntos básicos –entre los que podría destacarse la modificación de la Ley Electoral para evitar que los partidos nacionalistas estén sobrerrepresentados en el Congreso–, lo cierto es que los partidos políticos bien pueden confeccionar sus estrategias políticas en cada territorio electoral sin necesidad de exportarla a los restantes. Sin ir muy lejos, el PSOE ha apoyado a UPN en Navarra y a nadie se lo ocurrió que, en coherencia, lo mismo debiera suceder en las Cortes. Si además escudriñásemos los acuerdos de gobernabilidad en los ayuntamientos, a buen seguro descubriríamos combinaciones totalmente rocambolescas que para nada presuponen una identidad de estrategia con la de la dirección nacional. El propio PNV es un claro ejemplo de ello. En Madrid ha servido de soporte para el Ejecutivo de Zapatero, sin que en Vitoria hubiese lanzado una oferta similar a Patxi López hasta ahora.

Y es que aunque la política haga extraños compañeros de cama, una coalición PP-PSOE debería ser ideológicamente tan incompatible como la coalición que ha venido gobernando el País Vasco durante los últimos años y que, según Urkullu, debería seguir haciéndolo. El PSOE, al menos en teoría, se define como un partido nacional, al igual que el PP. La diferencia entre ellos es que, de nuevo en teoría, el PSOE es de izquierdas y el PP de derechas. ¿Pero acaso el único nexo en común que tenían PNV y PCTV, Aralar, IU o EA no eran su nacionalismo antiespañol? ¿Acaso el PNV, que proviene de la derecha más conservadora y menos liberal, no pactó con partidos que incluso se calificaban de comunistas?

Lo que le preocupa a Urkullu no son los pactos "contranatura" que puedan formarse para gobernar el País Vasco, sino que no sea el propio PNV el protagonista de esos pactos. De hecho, a buen seguro que Ibarreche aceptaría con agrado el apoyo del PSE para presidir el País Vasco, pese a que ello supusiese pactar contranatura con los constitucionalistas.

Definitivamente, lo que teme el PNV es ser desalojado del poder. Y cuando tanto las urnas, como el tiempo como la actitud arrogante de sus dirigentes parecen recomendar vivamente esa opción, será que ha llegado la hora del cambio. Esperemos que el PSE no desaproveche esta oportunidad histórica para modificar no ya la forma de gobernar el País Vasco sino, sobre todo, el fondo.

El cambio llama a las puertas de España
José Javaloyes Estrella Digital 9 Marzo 2009

Mientras el Gobierno quema en gastos cosméticos la pólvora presupuestaria, queriendo así endulzar el impacto social, y rebajar de esta maneta el correspondiente coste político de la crisis económica, el PNV, que fue su aliado crítico en el Parlamento hasta hace ocho días, emite mensajes desde el fondo del mar en que ha naufragado su régimen de 30 años. Y si en la Moncloa se tiene muy claro que los gastos cargados a las cuentas nacionales del futuro no generan retornos reales que ayuden a salir del hoyo, sino que buscan únicamente rentabilidad electoral, por la desolada Sabin-Etxea no se encuentra otro consuelo para su derrota que los fuegos artificiales del sofisma y el disparate.

Si en un primer turno para el dislate era Iñigo Urkullu, desde la presidencia del PNV, quien acusaba al PSE de avilantez por aspirar al Gobierno de la Autonomía con el apoyo del PP, puesto que tal aspiración o propósito suponía tanto como el intento de un "golpe institucional", era ayer Juan José Ibarretxe, el último mohicano del régimen nacionalista, quien pasaba a su presidente por la izquierda (abertzale por supuesto), al explicar en la hoja parroquial de su partido que el PSE y el PP "no tendrían mayoría absoluta de estar presentes todas las fuerzas políticas".

Desde la ingenuidad más ardorosa se podría preguntar: ¿qué son "fuerzas políticas" para Juan José Ibarretxe? Visto lo visto, convengamos que aquellas capaces de intervenir de cualquier manera en el proceso político y de condicionar su desenlace. Al lehendakari saliente, como a tantos de su partido, a ciertos de sus chamanes y a muchísimos de los paniaguados del extinto régimen, se les importa una higa que algunas de las fuerzas "políticas" intervinientes en el juego electoral sean poco o nada respetuosas de la ley y de la moral política; no les importa, incluso, que maten y extorsionen y que hayan obligado a una porción significativa del censo electoral vasco a darse de baja en el mismo para ponerse a salvo de tanta pluralidad y riqueza representativa puesta por esta Moncloa en el puchero del régimen sabinista a la hora de votar.

Naturalmente que con las candidaturas de los etarras todavía en circulación, los resultados habrían sido otros. Menos favorables aún para el PNV, pues éste no se habría beneficiado también, tal como la hecho, de votantes abertzales rebeldes desde el voto útil para el nacionalismo, a la consigna etarra de que sufragaran en nulidad. Pero sea como sea, resulta un escarnio que ya el tal Ibarretxe haya censado a los terroristas como "fuerzas políticas".

Sin embargo, todo sea dicho, las "fuerzas políticas" que se ilegalizaron en fechas recientes estaban en las instituciones por virtud de la estrategia zapaterista de negociar un acuerdo con los asesinos etarras, como otro más de los errores capitales que han jalonado el catastrófico camino del presidente Rodríguez. Que si antes dispuso de fiscales para que le allanasen las dificultades, ahora parece haber dispuesto de algún juez para creárselas al principal de la oposición antes del 1 de marzo. El eventual pacto de socialistas y "populares" en Vascongadas habrá de escribirse con sintaxis de contradicción. Crujen las cuadernas del consenso entre Rodríguez y los nacionalistas, con el PNV al frente. El cambio llama a la puerta de toda la política en España.

Democracia
La corrupción y su disimulo
Agapito Maestre Libertad Digital 9 Marzo 2009

Todos hacemos esfuerzos por no dañar o, al menos, por perjudicar lo mínimo posible a los partidos políticos que pudieran, alguna vez, representar nuestros ideales ciudadanos. Todos hacemos como si esto fuera una democracia. Pero, en verdad, todos sabemos que esto es una falsa representación, una mala réplica, de una democracia fundamentada en el balance de poderes. Acaso, por eso, sea cierto que la justicia no trata, como dice Esperanza Aguirre, con la misma vara de medir la corrupción del PP que la del PSOE. Es verdad que el PSOE tiene más controlado el tejido judicial que el PP. Es una cuestión de más o menos, en efecto. También es verdad, por motivos que no vienen al caso, que el PP difícilmente hallará jueces tan fieles a su proyecto como el PSOE tiene incorporados a su empresa económica e ideológica.

Pero nadie se engañe con la corrupción, todos los partidos políticos están en la misma basura. El PP también en esto es vicario del partido que obliga al pueblo a elegir unos representantes. El simulacro democrático español está basado retóricamente en que el pueblo escoge a sus representantes, pero, en verdad, son los representantes los que se hacen elegir por el pueblo. Las listas cerradas y bloqueadas imposibilitan la renovación de los partidos políticos. La corrupción está institucionalizada. Más aún, el gran problema que se plantea en España es saber si la profesión de hacerse elegir –siempre con la ayuda de unos publicitarios o como se llamen– mantiene alguna relación con la capacidad de gobernar. El arte de recoger votos para alcanzar el poder, en mi opinión, está cada vez más alejado de la competencia para gobernar.

He ahí la base de todos los tipos de corrupción que hoy dominan la sociedad española: la incapacidad de los representantes para gobernar. Al lado, o mejor, de forma paralela a esa perversidad se desarrolla otra aún más horrenda en los medios de comunicación política: el disimulo. Sí, sí, cuanto más se extiende la corrupción por todos los ámbitos de la vida pública, aparece una fuerza irracional, aún más potente y dañina, que desarrolla una especie de necesidad para ocultarla. Naturalmente, en las sociedades encanalladas, como la española, esa operación de disimulo lleva a la inmensa mayoría de los medios de comunicación a ponerse al servicio de uno de los dos grandes artífices de la corrupción.

La corrupción y su disimulo lo invaden todo. No se trata de una plaga bíblica, sino de una sociedad que ha conseguido vivir sin los principios básicos que rigen las democracias más avanzadas: confianza, responsabilidad, fe en la palabra del otro, principios y tradiciones sobre las que construir la base de la civilización. No hay, sobre todo, capacidad de autolimitación en el ejercicio del poder ni menos aún tradiciones en las que asentar ese sentido de la mesura los políticos profesionales. La honradez ha desaparecido de la vida pública. Lo diré de otro modo: una sociedad que aguantó cuarenta años de dictadura está preparada para soportar otros cuarenta años de corrupción de las instituciones "democráticas". He ahí la clave fundamental de la democracia española. Los socialistas y los populares repiten hasta la saciedad el esquema. Ninguno cree en la representación política, los políticos no se toman en serio que son simples representantes de los ciudadanos en las instituciones, sino que actúan como si fueran, de hecho lo son, sus propietarios.

Galicia
Después de las elecciones
José Vilas Nogueira Libertad Digital 9 Marzo 2009

Los partidos desalojados de la Junta, PSOE y Bloque, no han dicho hasta el momento ni oste ni moste. Habrá, pues, que acudir a los periodistas y medios afines, que no sólo comparten la decepción de los políticos derrotados, sino que manifiestan un profundo desconcierto. Es una consecuencia del sectarismo, que no sólo daña la armonía civil, sino que promueve en sus adeptos una perversión deformada de la realidad. Como estos periodistas forman parte de la "nueva clase" progre-nacionalista, amamantada por las subvenciones de sus patronos políticos, el sectarismo de todos ellos alimenta recíprocamente su conciencia de casta privilegiada, impulsándolos a creer que todo el pueblo gallego comparte su ideología y sus intereses.

En los círculos próximos al PSOE se acusa al presidente saliente, Pérez Touriño, de ser el principal responsable de la derrota. La lista de cargos es variada. Se denuncia su personalismo, su actuación al margen del aparato del partido, incluso contra él, como en la imposición de una consejera de su Gobierno, que se apoyase en un reducido círculo de asesores ajenos al aparato. Todo esto es verdad, pero no veo cómo estas luchas internas han podido influir la decisión de voto de la inmensa mayoría de los electores.

Probablemente habrá tenido más incidencia la soberbia con que se ha conducido Touriño, desde el mismo momento de su toma de posesión. Fraga nos había acostumbrado a llenar de gaiteros la plaza del Obradoiro para deleite propio y del pueblo llano. El nuevo presidente quiso ser más "fino". Pese a lo inadecuado del escenario, sustituyó a los gaiteros por una orquesta sinfónica para goce de un auditorio limitado, of course, a miembros de la casta progre. Mal comienzo, pero peor final. Orador detestable, centró la campaña electoral en su persona. Y se negó a responder a las acusaciones de ostentación y despilfarro (el Audi, la reforma y los muebles de su despacho, etc.). Pero, sobre todo, el desencanto con Pérez Touriño probablemente haya derivado de una gestión menos que mediocre y de su claudicación permanente ante la hemi-Junta nacionalista. Hasta tal punto que, en el colmo del disparate, Touriño era presidente de Galicia, pero Quintana era vice-presidente de Galiza. En particular su rendición ante el sectarismo lingüístico nacionalista debió molestar a muchos posibles electores socialistas.

No obstante, el relevo de Touriño representa un grave problema para el PSOE gallego un partido tradicionalmente muy fraccionado. De momento nombraron una comisión gestora. Parece que el candidato con más posibilidades es el llamado "Pachi" Vázquez, consejero de Medio Ambiente en la Junta saliente. Poco conocido fuera de la provincia de Orense, su bajo perfil podría facilitar el regreso, pasados algunos años, a Galicia de José Blanco, furioso contra Pérez Touriño por haberse negado a adelantar las elecciones.

En cualquier caso, si los socialistas pueden desplazar la responsabilidad hacia sus socios del BNG, éstos no pueden devolverles la moneda. Pocas veces un partido con tan poco peso parlamentario influyó tanto en las políticas del Gobierno. Pero también aquí hay elementos que responsabilizan a Quintana, aunque los modos son más "políticos". A diferencia del socialista, el líder no ha sido desahuciado, pero habrá de enfrentarse a una reunión del "consejo nacional". La estructura interna del Bloque es muy complicada. En el lado "oficial" está el propio Quintana con su círculo de amigos (el "clan de Allariz") y numerosos arribistas acercados al calor del poder. También la UPG, movimiento teóricamente radical, pero muy posibilista, dominado con disciplina estalinista por Francisco Rodríguez (ex diputado en el Congreso). Entre los discrepantes hay varios pequeños grupos, uno de ellos encabezado por Xosé Manuel Beiras, figura "histórica" del galleguismo. Esta oposición interna tiene una común nostalgia del asamblearismo, y una común propensión a llevar la contraria a la dirección: si ésta es moderada, ellos son radicales; si es radical, ellos son moderados. ¿Qué pasará? A partir del día 14 lo iremos sabiendo.
José Vilas Nogueira es profesor emérito de la Universidad de Santiago de Compostela

Nacionalismo
We want a catalan state
José García Domínguez Libertad Digital 9 Marzo 2009

Andan las difuntas fuerzas vivas de Liliput excitadísimas por lo que se les antoja un acontecimiento histórico de dimensiones extraordinarias, colosales, épicas, a saber, que 6.997.100 ciudadanos de Cataluña no concurrimos a una manifestación independentista en Bruselas el sábado pasado. Pues, según el cómputo de la Policía belga, apenas 2.900 acarreados integraron la marcha transpirenaica a favor de la autodeterminación. Y eso, pese a que tanto el autocar como el preceptivo bocata de mortadela les salían gratis total a los creyentes por obra y gracia de la Generalidad.

En fin, histórica, lo que se dice histórica suele ser la afluencia de los catalanes –y las catalanas– al Festival Internacional del Cine Porno que se celebra anualmente en Hospitalet del Llobregat con la colaboración del Excelentísimo Ayuntamiento. Ahí sí que se refrenda por aclamación un hecho diferencial incuestionable. Impresionantes las colas que se forman a la entrada del recinto ferial. Imponente el espectáculo coral de esas disciplinadas muchedumbres en ordenada fila india a la espera de adquirir los abonos.

En puridad, trátase de un fenómeno de masas quizá sólo equiparable a aquellas hileras infinitas que se podían contemplar a las puertas de los paupérrimos almacenes de Moscú tras la suspensión de la NEP y la puesta en marcha del Plan Quinquenal. Si de ese singular rasgo identitario dependiese, Cataluña, nadie lo dude, ya se habría constituido en un estadito soberano asociado a Turquía y Marruecos en su común pretensión de ser admitidos en la Unión Europea. Sin embargo, el firme compromiso de nuestra sociedad civil con tal rama de la industria lúdica jamás suscita ni un triste editorial admirativo del Avui. Vivir para ver (y nunca mejor dicho).

Volviendo al otro asunto, el que a nadie importa, en el fondo, no se trata de una cuestión cuantitativa, sino de pura inconsistencia lógica. Imaginemos que los 6.997.100 catalanes ausentes sí nos hubiéramos manifestado en Bruselas... ¿Y qué? Si las naciones tienen derecho a declararse soberanas precisamente por ser naciones, nada habrá más absurdo que reclamar referendos de autodeterminación ¿Qué valor tendría en ese caso el resultado final del escrutinio? ¿A qué preocuparse por lo que opine la gente al respecto si el ente metafísico llamado "nación" existe por sí mismo y con independencia de la voluntad popular? ¿Pillamos el conceto, companys?

Oiga, impresionante lo de Hospitalet.
José García Domínguez es uno de los autores del blog Heterodoxias.net.

Joaquín Leguina, no te las des de patriota, que votaste sí al estatuto catalán
Pedro Fernández Barbadillo Periodista Digital 9 Marzo 2009

Joaquín Leguina se ha convertido en una especie de Roberto Alcázar socialista. Critica la derevia del PSOE de ZP de alianza con los separatistas, cosa que está muy bien, pero tendría más autoridad para hacerlo si no hubiera votado el nuevo estatuto catalán.

Algunos amigos y foreros me dicen que lea los artículos del ex presidente de la Comunidad de Madrid y ex diputado socialista Joaquín Leguina. Sus palabras, ¿permiten pensar que en el PSOE hay un sector que desea la defenestración de Rodríguez, Pepiño y Leire por el desmenuzamiento que están haciendo de Expaña mediante las reformas estatuarias, por su recurso a la guerra civil y por su alianza con partidos tan siniestros como ERC y el PNV? Pues no.

Vayamos por partes. Esto escribe Leguina en su blog: estrategia montada por el “nuevo socialismo” tras la llegada de Rodríguez Zapatero a la Secretaría General del PSOE. Una estrategia consistente en propiciar “Gobiernos de progreso” allí donde pudieran montarse (desde con ERC en Cataluña hasta con los “leonesistas” en el Ayuntamiento de León).

Es obvio que en el envés de la trama de esa estrategia estaba la idea “genial” de aislar al PP. En el interesado imaginario del “nuevo” socialismo, el PP es un partido franquista y, por tanto, para acabar con ese franquismo residual poco importaba la compañía con quien uno se metía en el lecho gubernamental.

abordar a base de compañeros de viaje de corte identitario y nacionalista cualquier política de Estado resulta una misión imposible. Con ellos, cualquier estrategia de ese tipo está condenada al fracaso, a no ser que esa política consista en introducir en las instituciones derivas identitarias y disgregadoras.

De acuerdo en todo, ¿verdad? ¡Qué gran tipo Leguina! ¡Hay socialistas decentes, con los que trabajar! ¡Tengamos esperanzas: todo se arreglará!

Bueno, pues os recuerdo que Leguina fue diputado en la primera legislatura zapaterina (y en otras dos), la que estuvo marcada por los terristas suicidas descubiertos por la SER, la memoria histórica, el cordón sanitario y el estatuto separatista catalán. ¿Qué hizo Joaquín Leguina desde su escaño? Pues apoyar esas políticas, en concreto, unir su voto a quienes aprobaron el nuevo estatuto catalán.

En una entrevista en ElPlural, hecha en 2006, la periodista Esther Jaén le preguntó sobre el nuevo estatuto catalán:
-Pero usted votó a favor del texto final, así como también votó a favor de la tramitación...
-Sí, porque eso es lo que decidió mi partido. Y es una cuestión de disciplina. Voté por disciplina, no por convicción. La disciplina de voto es importante.

Es decir, para Leguina, la verdad, la honradez, la conciencia, el interés de España, el respeto a sus electores quedan por debajo de la obediencia al partido que le coloca en el Congreso de los Diputados, con sueldazo, dietas y pensión. ¡Bravo! Todo un patriota.

¿A qué se debe que un colaborador de Rodríguez en su proyecto de desmembrar España y romper la igualdad entre los ciudadanos ahora se convierta en Pepito Grillo? Quizás a que pertenece al grupo de depurados por el Gran Timonel y no aguanta que cuotas como Leire Pajín y ágrafos como Pepiño le hayan sustituido a él, a todo un doctor y veterano socialista que estudió en París y sabe francés.

Pues a aguantarse, abuelito. De lo que siembras, comes.

CODA: Leguina, un hombre ético.
--Dos oportunos tránsfugas de AP impidieron que en 1989 prosperarse una moción de censura presentada por AP y el CDS para destituir al socialista de la presidencia de la Comunidad de Madrid. Creo recordar que Leguina pronunció la frase: "Nadie podrá mejorar mi oferta", dirigida a los tránsfugas.
--Petición de indulto a dos correligionarios condenados por secuestro.

Dr. Fadl
Un yihadista que se queja
Clifford D. May Libertad Digital 9 Marzo 2009

En el siglo XX, los comunistas emprendieron una lucha buscando dominar el mundo pero sufrieron problemas dentro de sus propias filas por asuntos de estrategia, ideología y doctrina. Los bolcheviques lucharon contra los mencheviques; Stalin peleó con Trotsky (Stalin se quedó con la última palabra: a Trotsky le clavaron un picahielo en el cráneo) y los maoístas rompieron con el Kremlin.

En la actualidad una nueva casta de totalitarios está librando una lucha global cuyos objetivos no son el establecimiento de una dictadura internacional del proletariado, sino de Dar al-Islam, un mundo gobernado por musulmanes. Entre estos autodenominados yihadistas también hay conflictos respecto a la estrategia, ideología y doctrina a seguir.

Sayyid Imam al-Sharif –también conocido por el nombre de guerra "Dr. Fadl"– puede que sea el islamista más influyente del que usted jamás haya oído hablar. El periódico británico The Telegraph señala que el doctor era "parte del pequeño círculo que fundó Al-Qaeda en 1988 en las etapas finales de la guerra contra la ocupación soviética de Afganistán". Él fue el líder de una insurgencia contra Egipto y dio con sus huesos en la cárcel de Tora, al sur del Cairo, lugar donde ha pasado sus días meditando y escribiendo.

En 2007, Fadl publicó El Documento de Guía Correcta para la Actividad de la Yihad en Egipto y en el Mundo. En un informe profundo, Daniel Lav, del incomparable Instituto MEMRI, resume la "guía" del Dr. Fadl con estas palabras: el movimiento yihadista se ha "alejado de la práctica correcta de la yihad que prescribe la ley islámica".

Eso atrajo la furibunda respuesta de Ayman al-Zawahiri, ex discípulo del Dr. Fadl y ahora lugarteniente de Osama bin Laden. Al-Zawahiri escribió Un Tratado que Exonera a la Nación de la Pluma y la Espada de la Mancha de la Acusación de Debilidad y Fatiga en el que aduce que la CIA y los torturadores judíos habían forzado al Dr. Fadl para que criticara a Al-Qaeda. Al-Zawahiri también disputa la opinión del Dr. Fadl acerca de que el movimiento yihadista esté militar y financieramente poco preparado para librar una guerra con vistas a triunfar sobre Occidente.

Ahora el Dr. Fadl le ha contestado con un nuevo libro: Exponiendo la Exoneración. En éste, Fadl llega a una conclusión que no lo haría muy popular en las fiestas de Hollywood. "Cada gota de sangre derramada o que se está derramando en Afganistán e Irak es responsabilidad de bin Laden, al-Zawahiri y sus seguidores", escribe Fadl. "¿No fue Al-Qaeda la que encendió la mecha de la sectaria guerra civil en Irak, con [las acciones del comandante de Al-Qaeda en Irak] Abu Musab al-Zarqawi el cual mató chiítas en masa? ¿Puede esperarse que la mentalidad que causó la pérdida de un Estado islámico que en realidad existió, el Afganistán de los talibanes, establezca un Estado islámico en Irak, en la vida real y no sólo en internet? ¿Es que los pueblos islámicos se han convertido en conejillos de Indias con los que bin Laden y al-Zawahiri ensayan su pasatiempo y deporte favorito que es matar en masa?".

El Dr. Fadl también ve mal los ataques del 11 de septiembre de 2001. "Embestir a Estados Unidos se ha convertido en el camino más corto para lograr la fama y el liderazgo entre árabes y musulmanes", observa Fadl. "Cruzar el océano para ir a casa del enemigo y destruir algunos de sus edificios para que a modo de represalia destruya el Estado talibán –y luego decir que se es un yihadista (mujahid)– es algo que solamente haría un idiota".

Quizá más asombroso aún, el Dr.Fadl demuestra que él no es del tipo que piensa que el fin justifica los medios. Él cree que las leyes islámicas son aplicables incluso a aquellos que eventualmente pudieran llegar a ser líderes islámicos. Por ejemplo, él critica a los musulmanes que se trasladan a Occidente y después levantan sus armas contra sus anfitriones. "Si los occidentales les concedieron el permiso a los musulmanes para entrar a sus hogares y vivir con ellos, y si ellos les facilitaron la protección del dinero y de la seguridad personal, y si los occidentales les dieron la oportunidad de trabajar o de estudiar, o les concedieron el asilo político, no es honorable traicionarlos con matanzas y destrucción", escribe Fadl.

Lav señala que el Dr. Fadl ha desafiado a al-Zawahiri a algo así como un duelo islámico, "un intercambio ritual de maldiciones (mubahala) en la que cada lado invoca la maldición de Alá sobre el bando que esté mintiendo". Y para más inri, Fadl le dice que "algunos pagan dinero para alcanzar la fama, para publicitarse o hacerle propaganda a su producto, pero al-Zawahari costea su fama en los medios con la sangre y la vida de sus hermanos y los lleva a desperdiciar su vida en la cárcel".

Según el Dr. Fadl, la interpretación de Al-Qaeda sobre la sharia no es sólo incorrecta, sino que es "la escuela criminal de un credo". Por ejemplo, él sostiene que la jurisprudencia islámica no otorga permiso ilimitado para usar escudos humanos ni autoriza la matanza indiscriminada de no combatientes".

"El número de musulmanes cuya muerte ha causado Al-Qaeda durante años en Kenya, Afganistán, Irak, Arabia Saudí, Argelia, Pakistán y otros lugares es muchísimo mayor que el número de personas muertas o despojadas por Israel en Palestina y países vecinos durante 60 años", afirma Fadl. "Por tanto, decir que Al-Qaeda defiende a los musulmanes es un cuentazo". En su feroz crítica contra los líderes de Al-Qaeda por acusar de servidor de "cruzados y sionistas" (es decir, de cristianos y judíos) a cualquier musulmán que no esté de acuerdo con su organización terrorista, el Dr. Fadl llega tan lejos como para insinuar que los líderes mismos de Al-Qaeda son apóstatas por reivindicar para sí mismos la autoridad que solamente pertenece a Alá: "Alabado sea Alá que dice que las desgracias de los musulmanes son culpa de ellos mismos mientras que bin Laden y al-Zawahiri dicen que es culpa de Estados Unidos. Dejen que los musulmanes decidan a quién quieren seguir: ¿a Alá o a bin Laden y al-Zawahiri?".

Para concluir, el Dr. Fadl nos da lo que podría ser un importante elemento para comprender cómo debemos luchar esta guerra. Él dice que siempre que los infieles derrotan a los musulmanes, allí sólo puede haber una explicación: Alá lo ha permitido como castigo para que los musulmanes paguen por sus pecados. Digno de recordar la próxima vez que alguien diga que ganar batallas no nos lleva a ningún lado y que solamente convierte en mártires a los militantes.

©2009 Scripps Howard News Service
©2009 Traducido por Miryam Lindberg
Clifford D. May, antiguo corresponsal extranjero del New York Times, es el presidente de la Fundación por la Defensa de las Democracias, institución investigadora dedicada al estudio del terrorismo

Sobredimensionada
EDITORIAL El Correo 9 Marzo 2009

Los cambios en el liderazgo político tienen siempre repercusiones, incluso de carácter personal, en las altas estructuras de la Administración. Así ocurre en cada inicio de legislatura, cuando los nuevos responsables departamentales se ven en la necesidad de crearse sus propios equipos de confianza. En el momento actual, si el cambio de liderazgo llega a tener la profundidad que se prevé, la repercusión adquirirá dimensiones muy notables. Unos 650 trabajadores, entre altos directivos y personal de confianza, se verán afectados en su situación laboral al tener que abandonar sus actuales puestos de trabajo y retornar a sus anteriores, si los tuvieren, bien dentro de la Administración o fuera de ella. Esta circunstancia, por dolorosa que resulte para los afectados, no supone de ningún modo una actitud revanchista de los nuevos gobernantes, sino que responde a un modelo organizativo que se ha instalado, desde su inicio, en nuestra Administración, siguiendo el esquema de otras de su entorno.

En cualquier caso, y tomando ocasión de esta circunstancia, sería pertinente preguntarse si el modelo que nuestra Administración ha adoptado no está, en primer lugar, excesivamente politizado y, en segundo, pesadamente sobredimensionado. En relación con lo primero, quizá habría que pensar en otros referentes del entorno, en los que ciertos altos cargos de la Administración son reclutados, mediante los oportunos concursos de méritos, del propio cuerpo funcionarial y no están expuestos a vaivenes políticos, que acarrean merma en la eficacia y eficiencia de su trabajo. Se evitaría así, entre otros inconvenientes, el de la excesivamente prolongada paralización que sufre la Administración en los períodos de cambio, aunque sólo sea por la necesidad de aprendizaje a que deben enfrentarse los nuevos nombrados. Además, y no menos importante, la Administración ganaría en neutralidad y transparencia, al no verse tan sometida a indeseables interferencias de sesgo político. Por supuesto, todo ello sería en detrimento del poder de los partidos.

Por otra parte, el sobredimensionamiento de nuestro aparato administrativo es un hecho innegable, si se tiene en cuenta que a los del Gobierno y el Parlamento autonómicos se suman los de las tres diputaciones y las tres Juntas Generales. La duplicidad de servicios, personal y gasto resulta inevitable. No sería justo echar sobre los hombros del nuevo liderazgo político un problema que no han resuelto -sino, más bien, han creado- los anteriores. Pero sí es de desear que, aprovechando la actual coyuntura de extrema dificultad económica, el nuevo Gobierno, sea del color que sea, se fije como una de sus mayores prioridades el adelgazamiento progresivo, pero severo, de una Administración pública que está a todas luces sobredimensionada.

Patxi “placebo”
Eduardo García Serrano Minuto Digital 9 Marzo 2009

La política está compuesta de elección, decisión y acción, y la relación esencial entre ellas es un vínculo que se llama España. Ese vínculo hace treinta años que está roto en Vascongadas y ya ni siquiera yace como un sedimento bajo el vino nuevo de las jóvenes generaciones. Hoy asistimos en Vasconia a una reyerta indecorosa por el poder librada entre separatistas y los enfáticamente automotejados de constitucionalistas. Denominación cobarde, asumida con orgullo de mejor causa, por todo aquél que teme ser insultado, desde las cloacas del separatismo, con el adjetivo “españolista”. Porque como todos sabemos, en esta España tan agria, tan canija y tan paralítica, queda muy bien, da buen tono y es muy “constitulegal” ser nacionalista y o separatista, preferentemente gallego, catalán o vasco. Pero como a alguien se le ocurra declararse “españolista”, sólo podrá confiar en el odio consensuado por la alianza de socialistas, comunistas, separatistas y giliprogres.

Están muy contentos, pues, los constitucionalistas porque con la suma de sus escaños –los escaños de los perdedores en las elecciones- tienen la posibilidad de echar del poder en Vascongadas al ganador de las elecciones: el PNV. Un partido fosilizado y retorcido en la corrupción clientelar que ha convertido Vasconia, con la complicidad de PSOE e IU, en una erricotaberna colosal, en una guarida de bandidos y de rufianes par los que España es sólo una mercadería de borroso recuerdo aunque sea ella, España, la que paga la cuenta y pone los muertos.

Están muy contentos los constitucionalistas porque con la suma de los escaños de los perdedores creen que le han ganado la batalla electoral al padre fundador del separatismo, al PNV. Y con la aritmética parlamentaria operando en la calculadora, probablemente sea así. Pero el separatismo no ha sido, de ninguna manera, derrotado en las urnas. Que nadie se engañe: El tal Pachi López no será más que un lehendakari placebo para el separatismo, así que pase que en unas semanas le bailen el aurresku en el Parlamento vasco. Un placebo circunstancial y políticamente esquizofrénico, pues si el PSOE mantiene su alianza de gobierno en Cataluña con los separatistas de Esquerra Republicana, ¿por qué y para qué romperla en Vascongadas?

La ecuación de poder -tras el resultado electoral vasco- es, sencillamente, aterradora. O gobierna el PNV –un partido que sí cree en España, pues para odiarla tanto hay que creer en ella ya que nadie odia lo que no existe ni se afana en destruir lo que es irreal-, o gobierna Pachi “placebo”, tontiloco unamuniano del PSOE –partido para el que España es algo discutido y discutible-. Queda el PP, cuya fuerza táctica y estratégica reside en estos momentos, precisamente, en su debilidad. Es el PP el que tiene la llave en la mano, curiosamente la misma llave que Carod Rovira le enseñaba, literalmente, muy chulo él, a Pascual Maragall para recordarle al presidente de la Generalidad quién mandaba de verdad en Cataluña en la primera legislatura social-separatista. Esperemos que el PP utilice esa llave para abrir los arcanos de España en Vasconia porque, el tal Pachi López, que nadie se engañe, es un placebo, sólo un placebo del separatismo vasco.

Trampas policiales contra Zougam: el 11-M sigue abierto
EDITORIAL El Mundo 9 Marzo 2009

SE CUMPLE pasado mañana el quinto aniversario de la masacre de Madrid, el mayor atentado que se ha cometido hasta la fecha en Europa, con una serie de preguntas e incógnitas que todavía no tienen respuesta. Ni la sentencia de la Audiencia Nacional ni el fallo definitivo del Supremo sirvieron para despejar las muchas dudas que todavía subsisten acerca de lo que realmente sucedió y, en especial, sobre la autoría intelectual de la matanza.

Aquel día estallaron doce bombas en cuatro trenes, pero la única persona que fue condenada por la Justicia por su presencia en la escena del crimen fue Jamal Zougam, a quien tres testigos de origen rumano declararon haber visto en los vagones del tren de Santa Eugenia.

Era la única prueba que incriminaba a este joven marroquí, que, según su testimonio, no conocía a ninguno de los miembros del comando de Leganés ni guardaba relación alguna con elementos integristas. Zougam proclamó siempre su inocencia pero fue declarado culpable. Las Fuerzas de Seguridad habían llegado hasta Zougam porque las tarjetas de los móviles que activaron las bombas habían sido vendidas en su locutorio.

EL MUNDO revela hoy que la Policía Nacional tenía documentos que acreditaban que Zougam había estado en un gimnasio al que acudía habitualmente hasta las once y media de la noche del 10 de marzo, la víspera de los atentados. Pero esos datos no fueron incorporados al sumario que instruía Del Olmo y jamás fueron comunicados al tribunal que juzgó a Zougam y al resto de los acusados. Tampoco la documentación que aportó su gestoría y que podía aclarar la compraventa de las tarjetas.

La presencia en el gimnasio no exculpa necesariamente a Zougam, pero sí demuestra al menos que no pudo estar esa noche montando las bombas en la casa de Morata de Tajuña, como sostiene la Policía que hicieron los miembros del comando. Por otro lado, resulta bastante inverosímil que si Zougam tenía que levantarse de madrugada para participar en un atentado estuviera haciendo gimnasia hasta casi media noche.

Nada en la conducta de Zougam en los días anteriores a la masacre casa con la de un fanático que va a participar en un crimen.Y mucho menos todavía su proceder a lo largo del 11 de marzo y días siguientes hasta que fue detenido. Zougam siguió haciendo vida normal y no huyó ni se refugió en Leganés con el resto del comando, como hubiera sido lógico si él hubiera colocado las bombas.

Sea como fuere, resulta tremendamente sospechosa la ocultación de estos datos que servían para corroborar el testimonio de Zougam.¿Por qué no se incorporaron al sumario? La única explicación es que la Policía quería que Zougam fuera condenado por colocar esas bombas y sólo trabajaba para reforzar la hipótesis que había concebido de antemano.

La Policía estaba convencida de que Zougam tenía contactos con los miembros del comando de Leganés, pero no pudo aportar ni una sola prueba de ello.

La participación de Zougam en la masacre sigue sin estar clara cinco años después, al igual que la autoría intelectual de los atentados. El abogado José María de Pablo acaba de publicar un libro en el que sostiene que una cuarta y desconocida trama ideó, planeó y ordenó la colocación de las bombas, dado que los miembros del comando de Leganés no tenían los medios ni la preparación técnica para concebir esta acción criminal. Las sentencias de la Audiencia y el Supremo también dejaron esta gran incógnita flotando en el aire. Eticamente el caso sigue abierto.

Una interesante visión japonesa de lo que hoy llamamos Palestina
JUAN JULIO ALFAYA Periodista Digital 9 Marzo 2009

Gracias, Werner, por enviarme la carta de Yoshiro Shagamori. A partir de ella, los datos que siguen los he tomado de la Wikipedia. Desconozco si alguna vez existió esta carta o si existió Yoshiro Shagamori, pero no hay duda de que sus preguntas son tan reales como la vida misma y no tienen desperdicio. ¿Qué relación tiene el tema con Galicia? Pues muchísima: la historia se puede tergiversar y falsificar para acomodarla a los objetivos de una determinada política. Es lo que están haciendo en el País Vasco, Cataluña y Galicia los nazionalistas al meter en el mismo lote verdades, semiverdades, falsificaciones (incluso arqueológicas), tergiversaciones y mentiras y ofreciendo el resultado como "historia científica" elevada al nivel de dogma de fe infalible de la nueva religión nazionalista.

CARTA DE UN CIUDADANO JAPONÉS A UN DIARIO LOCAL
Si Uds. están tan seguros de que Palestina fue fundada hace muchos siglos o generaciones y registrada a través de la historia escrita, espero que estén capacitados para responder a las siguientes preguntas:

¿Cuándo fue fundada Palestina y por quién?
¿Cuáles eran sus fronteras?
¿Cuál era su capital?
¿Cuáles eran sus grandes ciudades?
¿Cuál era la base de su economía?
¿Cuál era su forma de gobierno?
¿Pueden Uds. citar por lo menos un líder palestino antes de Arafat?
¿Palestina fue reconocida por algún país cuya existencia, en aquel tiempo, no deje margen a interpretaciones?
¿Cuál era la lengua hablada en Palestina?
¿Cuál era la religión que prevalecía en Palestina?
¿Cuál era el nombre de su moneda?
Escoja una fecha en el pasado y responda:
¿Cuál era la tasa de cambio de la moneda palestina frente al dólar, yen, franco, etc.?
Puesto que este país no existe hoy como estado independiente, explique ¿por qué dejo de existir?

Si Ud. se lamenta por el destino de la pobre Palestina, responda:
¿En qué época fue este país independiente?

Si el pueblo que Ud., por engaño, llama palestino es algo más que una colección de gente salida de otros países árabes y si ellos tienen realmente una identidad étnica definida que les asegure el derecho de la autodeterminación, ¿por qué no trataron de ser un país árabe independiente desde 1947 y hasta la derrota devastadora en la Guerra de los Seis Días?

¿Por qué desdeñaron la oportunidad de establecer un Estado Palestino, basado entonces en la Resolución de las Naciones Unidas de 1947, que estableció simultáneamente el derecho del pueblo judío a tener su propio estado, que actualmente es el Estado de Israel?

Espero que Ud. no confunda palestinos con filisteos. Cambiar etimología por historia no funciona. Es curioso que los palestinos quieran hoy lo que rechazaron en 1947 y que sigan insistiendo en la eliminación del Estado de Israel, legítimamente creado por Naciones Unidas, y que forma parte de las mismas.

Yoshiro Shagamori
Tokio, 2 de noviembre de 2008

ACUSA AL FISCAL ZARAGOZA DE "FALTAR AL RESPETO" A LAS VÍCTIMAS
Ayuda a las Víctimas del 11-M cree probada la existencia de una "cuarta trama"
Sin mirar ningún papel, el abogado de la Asociación de Ayuda a las Víctimas del 11-M ha puesto de manifiesto sus conclusiones. A juicio de José María de Pablo, hay un número de indicios suficientes que llevan a afirmar que en los atentados de Madrid participó "una cuarta trama". Ha criticado la instrucción sumarial pero, sobre todo, el discurso realizado por el fiscal jefe Zaragoza, quien dijo que las acusaciones que trataban saber la verdad padecen "esquizofrenia procesal". El abogado le ha recordado que su acusación supone "una falta de respeto a las víctimas del terrorismo".
Libertad Digital 9 Marzo 2009

Incontestable. No sólo porque la fiscal, Olga Sánchez, no disponía de su turno de palabra, sino porque los argumentos empleados por la Asociación de Ayuda a las Víctimas del 11-M eran irrebatibles. En concreto, aquél que se refería a la intervención del fiscal jefe de la Audiencia Nacional, Javier Zaragoza, quien acusó de "esquizofrenia procesal" los intentos de algunas acusaciones por tratar de saber toda la verdad sobre el mayor atentado terrorista de la Historia de España. De Pablo ha contestado a la Fiscalía que esta acusación no sólo es injusta, sino que supone "una falta de respeto, injustificable, a las víctimas del terrorismo. Las víctimas merecen un respeto".

Obligación moral con las víctimas
Explicó que lo que su acusación mantiene es que no se conoce toda la verdad sobre los hechos. "Esta parte no ha afirmado que ETA tenga que ver con los atentados, pero tampoco lo hemos negado". Lo que sí afirma la Asociación de Ayuda a las Víctimas del 11-M es que existe una "cuarta trama, que no sabemos quiénes son y que no podemos descartar a nadie". Pero la asociación tiene indicios de que "hay algo más". Y ha recordado que la justificación de su actuación, en este sentido, es doble: "moral y jurídica-procesal". Y es que, tal y como ha expuesto, su obligación moral respondía al "ruego" efectuado por parte de las víctimas de conocer la verdad. Es en este momento cuando ha recordado a la fiscal, que mantenía un gesto de contrariedad y enfado, que no hay víctimas de primera y de segunda, que todas son iguales, y el hecho de que algunas no estén de acuerdo con las tesis del Ministerio Público no las relega a un segundo plano.

El abogado reconoció que una acusación personada en un proceso penal no puede defender al acusado, porque ello sería fraude procesal. Por ello, recordó que son "los que acusan por más delitos –los únicos que lo hacen por dos delitos de aborto–, que solicita más pena para los acusados, y la que considera que Trashorras y Toro también deben ser condenados como cooperadores necesarios de la explosión en Leganés el 3 de abril de 2004".

"Esquizofrenia procesal no es intentar investigar a todos aquellos que puedan estar implicados en los atentados. En fase de instrucción no pudimos investigar por el secreto de sumario (decretado por el juez Del Olmo). Lo que sería esquizofrenia procesal es no investigar algo que en un futuro podría llevarnos a saber quién es la cuarta trama".

Cuatro tramas
Para esta asociación ha quedado demostrada la existencia de tres tramas y hay indicios suficientes que demostrarían también la presencia de una cuarta. La primera de ellas es la asturiana, formada por delincuentes comunes como Antonio Toro o el ex minero José Emilio Suárez Trashorras quienes vendieron los explosivos a la segunda trama, compuesta, entre otros, por Jamal Ahmidan "El Chino", que también eran delincuentes comunes. Ese segundo grupo, según el letrado, sería el que contactó con la tercera trama existente, "que son los verdaderamente yihadistas", liderada por Serhane "El Tuencino".

De Pablo desgranó las evidencias "que nos llevan a la trama que falta". La primera de esas evidencias es el viaje de vuelta de "el Chino" desde Asturias con los explosivos, cuando se produce un temporal de nieve, en el que eligió pasar por el Puerto del Escudo en la N-I en vez de viajar por la N-VI, que era el "camino natural". Según esta parte, Ahmidan requirió al también procesado Oulad que le llevara en otro coche "un clavo largo", es decir, un arma, y que con alguien tuvieron que verse "en algún punto de la cornisa cantábrica".

Otro indicio, según esta parte, es el hecho de que los artefactos explosivos se montaran en Motata de Tajuña (Madrid) días antes de los atentados, y que esos días "El Chino" alojara a "alguien" en esta casa que el terrorista no dejó ver a sus más estrechos colaboradores. "Allí hubo unas personas desconocidas que tuvieron que participar en la fabricación de los artefactos", añadió.

Los tras pruebas: Kangoo, mochila de Vallecas y Skoda Fabia
A juicio de la asociación, son elementos que que apuntalarían también esta cuarta trama: la Renault Kangoo, la mochila de Vallecas y el Skoda Fabia. Sobre la Kangoo, ha recordado, que fue una de las pistas que permitió que "en menos de tres días se pueda seguir la pista yihadista". "El problema es saber quién la deja" y según señaló la taquillera de la estación –tal y como ha recordado De Pablo– eran "personas con acento español". De la mochila de Vallecas ha afirmado que no se puede saber "si estuvo en la estación de El Pozo: pudo estar o no estar". Y, aún en el caso de que estuviera, el explosivo lo fabricaron "dos manos", una experta y otra chapucera, según declararon los Tedax. "Si la mochila no estuviera en el tren conectaría aún más con una cuarta trama, que daría miedo pensarlo".

Sobre el Skoda Fabia, señaló que "no estaba el 11-M" en las proximidades de la estación. Lo colocaron unas personas distintas a los supuestos suicidas de Leganés, pues cuando apareció estos ya estaban muertos. Lo que conduciría nuevamente a esta cuarta trama y también pretendería "asegurar" la presencia en el banquillo de los 28 procesados.

Sánchez Manzano y la química de los Tedax mintieron y destruyeron pruebas
Sobre los explosivos, ha abordado distintas cuestiones. Por un lado, la inexplicable actuación que supuso que los muestras de los focos de las explosiones sólo fueran analizadas en el laboratorio de los Tedax y no en el de la Policía Científica. En una minuciosa explicación sobre el funcionamiento y las aptitudes de los dos laboratorios, ha puesto de manifiesto que tanto Sánchez Manzano como la química de los Tedax "faltaron a la verdad". Por este motivo y por la posible destrucción de pruebas, la Asociación de Ayuda a las Víctimas del 11-M ha pedido que se deduzca testimonio contra ellos por mentir al tribunal y por "delito de encubrimiento en su modalidad de destrucción de pruebas".

Contaminación en el armario de los Tedax donde sólo había explosivos del 11-M
De Pablo también afirmó que la instrucción que llevó a cabo el juez de la Audiencia Nacional, Juan del Olmo, se realizó a espaldas de las acusaciones y de las víctimas, ya que no aceptó ninguna prueba de las solicitadas por estas partes. Cuando se levantó el secreto de sumario, "comprobamos que los Tedax no han remitido esos restos a la Policía Científica, ni la Fiscalía ni el juez lo han ordenado, ni teníamos los trenes porque ya se habían desguazado. El juez instructor denegó todas las pruebas que hemos pedido las asociaciones de víctimas".

"Estoy seguro de que si esa prueba pericial se hubiera hecho en su momento, no habríamos tenido discusiones sobre una posible contaminación de unos explosivos con otros", añadió el letrado. Destacó que tras el atentado más grave de la historia de Europa, sólo se recogieron 23 restos, "lo que no da ni a dos por foco" de las explosiones, de las que dos fueron además controladas.

Durante su alegato, destacó igualmente que la pericial de explosivos ordenada por la Sala demostró la existencia de sustancias "políticamente incorrectas", por no ser propias de la Goma 2 ECO, y que por ello se habló de una "contaminación" entre este tipo de dinamita y otro explosivo en fábrica, en la mina Conchita o en el propio almacén de los Tedax. Pero tal y como logró esta asociación poner de manifiesto, la contaminación en ese armario de los Tedax llevaría a la conclusión de que en los trenes explosionó Titadyn, "sólo o con algún otro explosivo". Según esta asociación explotó Titadyn, explosivo utilizado por ETA, y Goma 2 ECO.

Resaltó De Pablo el intento incomprensible de intentar borrar la palabra "ETA". "Nos llama la atención la intención del Ministerio Fiscal y de la Policía de descartarla". Por ese motivo, está imputada la cúpula de la Policía Científica, con Santano a la cabeza.

"Sentencia abierta, que no cierre la puerta a la investigación"
Finalmente, esta parte pide "una sentencia abierta, que no cierre la puerta a la investigación, una sentencia que reconozca que existe una trama más. Y lo queremos porque en el futuro pueden aparecer más pruebas que nos permitan determinar quién es el culpable". También pide que se reconozca a ocho víctimas más de las que considera la Fiscalía, lo que elevaría el total de lesionados a 1.849. Una de ellas es una inmigrante a la que no se dio credibilidad y que incluso ha sido acusada de simulación de delito. "Más vale equivocarnos y dar la condición de víctima a una dudosa que no hacerlo", afirmó De Pablo.

"No es el último juicio del 11-M, porque entendemos que hasta que no estén todos los culpables sentados en el banquillo esta acusación no se va a cansar en la búsqueda de la verdad".

El 57% de los barceloneses utiliza el español como lengua habitual
Redacción Minuto Digital 9 Marzo 2009

Según la Encuesta de Servicios Municipales 2008 del Ayuntamiento de Barcelona, publicada el 27 de febrero, el 56,8% de los barceloneses tiene como lengua habitual el castellano, mientras que el 39% declara que su lengua habitual es el catalán. Un 3,5% utiliza normalmente una lengua extranjera.

Sobre el sentimiento de pertenencia de los barceloneses los resultados son claros:
Únicamente español: 9,2
Más español que catalán: 5,4
Tan catalán como español: 37,3
Más catalán que español: 18,5
Únicamente catalán: 10,8
Otros: 12,3
NS-NC 6,6

Así, tan sólo un 29% de los barceloneses se considera más catalán que español.

****************** Sección "bilingüe" ***********************

La hora de la Constitución
Editorial ABC 9 Marzo 2009

RESULTA muy difícil para el nacionalismo excluyente aceptar con naturalidad las reglas de una democracia pluralista. Así lo demuestra la reacción desmesurada del PNV al calificar de «golpe institucional» la mera posibilidad de un acuerdo entre socialistas y populares para configurar una alternativa constitucionalista en el País Vasco. Después de treinta años de régimen nacionalista existe ahora una oportunidad cierta para un auténtico cambio político. Las expectativas que suscita en toda España el resultado electoral del 1-M -confirmadas por el recuento final del voto por correo- exigen que los líderes políticos sepan estar a la altura de su responsabilidad. Tanto a nivel nacional como autonómico el PP ha dejado muy clara su disposición a favorecer la investidura de Patxi López como lendakari, un hito histórico que sin embargo no constituye un fin en sí mismo sino el comienzo de una nueva forma de hacer política. No se trata solo de cambiar los nombres, sino, sobre todo, de dar contenido real a un proyecto de sociedad abierta y de plena integración en el sistema constitucional que establezca las bases para la derrota definitiva del terrorismo.

El PP no debe, por tanto, ofrecer un cheque en blanco sino pactar con el PSE un conjunto de medidas concretas para hacer realidad una esperanza colectiva que nadie tiene derecho a defraudar. No sirve por ello prolongar el nacionalismo bajo formas menos agresivas ni sustituir el plan Ibarretxe por un sucedáneo igualmente peligroso para el modelo constitucional, aunque guarde mejor las apariencias. Corresponde a los políticos determinar cómo se traduce este pacto de Gobierno, si bien es lógico que los populares aspiren a puestos de máxima responsabilidad -por ejemplo, en el Parlamento vasco- como reflejo de la solidez del acuerdo para la investidura.

El mensaje de los ciudadanos en las últimas elecciones generales y en los recientes comicios autonómicos es inequívoco. Los partidos de ámbito nacional refuerzan sus posiciones y se hace patente que los nacionalistas han alcanzado su techo político. El PNV perderá muy probablemente el Gobierno vasco y el BNG ha sufrido una derrota sin paliativos. Hace ya tiempo que CiU está en la oposición y allí seguirá si Artur Mas se empeña en impulsar la vía soberanista. El único anacronismo es ahora el tripartito catalán, donde ERC continúa condicionando ciertas decisiones de José Montilla.

Rodríguez Zapatero tiene una oportunidad única para reforzar la organización territorial que establece la Constitución, cuyo fundamento es la soberanía nacional que establece un generoso sistema autonómico compensado por el principio de solidaridad. Para ello tiene que abandonar sin rodeos la errónea política que condujo al desbarajuste territorial en la legislatura anterior. Es imprescindible alcanzar pactos de Estado entre PSOE y PP, lo que no significa ni una «gran coalición» ni tampoco medidas excepcionales, sino acuerdos de fondo sobre las grandes cuestiones que deben compartir socialistas y populares -es decir, la inmensa mayoría de los ciudadanos- más allá de coyunturas electorales. Estatutos de autonomía, política lingüística y educación son, entre otros, los elementos esenciales de un consenso que la sociedad española reclama hace ya tiempo. Ha llegado la hora de la Constitución y es preciso dejar de lado el sectarismo, los prejuicios y el oportunismo.

Si hay que defender la lengua materna, Navarra no puede callar más

¿La lengua existe para que los hablantes se comuniquen o para que los políticos nacionalistas hagan campaña? En Galicia Touriño se ha llevado un palo, pero en Navarra no aprendemos.
Pascual Tamburri elsemanaldigital  9 Marzo 2009

Desde hace una década los países miembros de la UNESCO celebran el 21 de febrero el Día Internacional de la Lengua Materna. Este año casi ha coincidido con la victoria de Alberto Núñez Feijóo en Galicia, en buena medida como respuesta a los desmanes educativos de la coalición social-nacionalista. Para la organización internacional las tradiciones lingüísticas y culturales tienen un valor que debe recordarse y transmitirse. Sólo a partir del respeto a la lengua materna de cada persona puede exaltarse el conocimiento de otras lenguas, ligadas o no a otras tradiciones culturales, y en definitiva el multilingüismo y los ideales de entendimiento, tolerancia y diálogo que se le suponen asociados.

Resulta evidente la importancia de la fecha y de lo que en ella se conmemora también para Navarra y para los navarros. En el territorio de la Comunidad Foral hay desde hace milenios –en realidad, desde que tenemos algún tipo de dato histórico- una situación de diglosia, en la que dos o más idiomas son usados para diferentes cosas, por diferentes personas y en diferentes momentos. Navarra es hoy y ha sido siempre multilingüe con una lengua común y mayoritaria, y sólo muy recientemente eso ha sido visto por algunos como un problema, como una fatalidad o como una excusa para la manipulación política.

En realidad, quienes tienen una lengua materna no son las instituciones, las leyes ni las regiones: son las personas las que hablan y escriben, y lo hacen en principio para comunicarse y no para reivindicar una identidad. Ser educado en la lengua materna en su lugar de nacimiento es la situación ideal de todo niño y de toda niña, y dominar la lengua materna es el paso necesario para conocer otras, para acercarse al plurilingüismo y para acceder con naturalidad a esa tolerancia y ese diálogo que la UNESCO dice pretender.

En lo que hoy es Navarra, y desde hace muchos siglos, la lengua común que nos permite comunicarnos a todos es el español, con sus precedentes romances y antes de ellos el latín. Para una inmensa mayoría de navarros el español –el castellano- es además la lengua materna; para todos es una lengua propia, que en una minoría convive sin dificultades con el correspondiente dialecto navarro del eusquera, lengua materna en su caso. Esa situación, a la que se ha añadido en distintos momentos la entrada de inmigrantes hablantes de otras lenguas maternas y el conocimiento de lenguas internacionales prestigiosas o útiles, nunca ha sido un problema para nuestros antepasados. En nuestro pasado tenemos un modelo de diversidad lingüística exitosa. ¿Ha merecido la pena abandonarlo?

Contra la manipulación lingüística y educativa
Abandonar la lengua materna o imponer a nuestros hijos una lengua diferente de la nuestra materna y diferente también de la lengua común de uso allí donde vivimos es una decisión muy seria. En Navarra a lo largo de las últimas décadas se ha ido extendiendo –entre la presión abertzale y las reiteradas cesiones de sus interlocutores no nacionalistas- la falsa idea de que el euskera es lengua propia de todos los navarros y el dogma de que de un modo u otro debe extenderse en la Administración y en las aulas.

Enormes sumas de dinero público se han gastado para financiar el capricho ideológico de una minoría política (que a menudo ignora el vascuence, además) sin que ésta se dé jamás por satisfecha, ya que su meta es formar una comunidad monolingüe anclada en el bucle melancólico de una Euskal Herria que jamás existió.

En el Día de la Lengua Materna los navarros tenemos la oportunidad de pensar sin complejos en nuestro futuro. Desde el Partido Popular esa reflexión se orienta a fomentar la educación de los niños en su lengua materna, salvo que conste una voluntad expresa y plenamente libre de las familias en otro sentido; a garantizar sin vacilaciones que todos los navarros dominarán plenamente el español al nivel más elevado, ya que sin comunicación en la lengua que nos une no hay comunidad posible; a asegurar que los inmigrantes que viven entre nosotros conozcan nuestra lengua además de la suya mientras sean nuestros huéspedes; y a ofrecer a todos quienes lo deseen y sean capaces de él un conocimiento suficiente de las principales lenguas de comunicación internacional.

Los esfuerzos en esas cuatro direcciones son coherentes con lo que la UNESCO propone que hoy celebremos y poco tienen que ver con la rendición ante el mito lingüístico de un nacionalismo que por desgracia nos ha costado ya mucho más que dinero. Aunque a Touriño le haya costado el poder y a otros la credibilidad.

El exilio interior del castellano
Lorenzo Contreras Estrella Digital 9 Marzo 2009

La alternancia en el poder político siempre es saludable. Se trata de una estimación obvia, pero es bueno recordarla o actualizarla. Una de las cuestiones más hirientes del presente político en España es la arbitrariedad con la que ciertos poderes autonómicos han decidido postergar al castellano, lengua oficial del Estado, a favor de los idiomas autóctonos ?catalán, gallego, vasco-, que son cooficiales según la Constitución vigente, pero no por ello excluyentes ?aunque sí de hecho- de la lengua oficial estatal. Pues bien, la victoria electoral del PP en Galicia ha planteado el "restablecimiento" de la obligada prescripción constitucional, devolviendo al castellano, o español, el lugar que desde siempre, hasta el desventurado acceso del bipartido PSG-BNG (socialistas más nacionalistas del llamado Bloque) a la Xunta gobernante, le correspondía.

La Galicia mayoritariamente castellano-hablante se volverá a sentir en su ambiente natural lingüístico, sin perjuicio del cultivo del gallego, que ha resplandecido literalmente con Rosalía de Castro y Castelao valores-estrella, pero que brilló con parecida intensidad en la producción de autores cuya mención es por completo innecesaria de puro conocidos, celebrados y exaltados en justicia.

Ahora bien, lo que en Galicia entra en vías de normalidad para el castellano, la lengua oficial del Estado (no se olvide) tan practicada y querida por la mayoría de los gallegos, que le han dado gloria a través de escritores de renombre, sigue siendo en Cataluña un problema de primera magnitud. Un problema sin aparente solución a la vista, con una prevalencia del catalán que resulta injusta cuando liquida la cooficialidad y relega al castellano a la condición de lengua secundaria y prácticamente extranjera.

Desde el punto de vista lectivo, la situación es sangrante. El español como idioma ha quedado reducido a una asignatura para la que se reserva solamente dos horas semanales, con una enseñanza inicial sólo a partir de la edad de nueve años. Esto significa que la población castellano-hablante de Cataluña ha perdido el derecho (contra toda norma, incluida la Constitución) de que sus hijos estudien y se eduquen en su lengua materna. Y ya aludimos a norma, valga recordar que ese derecho del hablante en español ha sido reconocido por la Unesco y por Unicef, así como por el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) desde que hace algunos años dictó cuatro sentencias favorables al derecho de los padres a la escolarización de sus hijos en la lengua de su elección. Sentencias que, por cierto, fueron confirmadas por el Tribunal Superior el 12 de diciembre del 2008.

La desobediencia de la Generalidad ha sido hasta ahora total.
Por si la citada normativa no bastaba, existe un informe de la comisión de Cultura y Educación del Parlamento Europeo, de 17 de febrero de este mismo año 2009, que a instancia del Partido Popular Europeo (PPE) defiende el derecho de los padres en el sentido antes indicado. Una cláusula del informe reclama de los Estados miembros de la UE la garantía de que ningún escolar puede ser privado de recibir enseñanza en la lengua oficial del Estado correspondiente.

¿Qué ocurre? Aparte de la flagrante desobediencia o ignorancia de cualquier recomendación o exhortación, no sólo ya de la mismísima ley como se sabe, han surgido enmiendas en el Parlamento europeo contra el informe de referencia, enmiendas que por cierto han prosperado a trámite. Enmiendas entre cuyos firmantes o autores, aparte de los nacionalistas de CiU, PNV, Iniciativa per Catalunya-Verdes, figura, por supuesto, el PSOE. Sí, ese partido que no sólo dejó de ser obrero y socialista en el sentido ortodoxo del término, sino además ?a la prueba de conveniencia cabe remitirse- español. El próximo 26 de marzo, en la Eurocámara, se votará el citado informe, que no será vinculante aunque se le reconozca valor político. Sin comentarios. Sólo recuerdos a Montilla y ZP.

Nacionalismo
¡A Bruselas!
Juan Carlos Girauta Libertad Digital 9 Marzo 2009

Querían a diez mil independentistas catalanes manifestándose en Bruselas y a duras penas han llegado a la mitad. Los organizadores sostienen que han logrado su objetivo; no así la policía belga, seguramente pagada por el perverso centralismo español, que sitúa la cifra entre 2.900 y 5.000. Los políticos en activo que se enseñaron por allí pertenecen a ERC, naturalmente, y a Convergència. Lo que un día alguien llamó "nacionalismo moderado comprometido con la gobernabilidad en España" es hoy "soberanismo" y ya no presenta diferencias con la formación de Carod. Defendido por el grupo más próximo a Artur Mas, el "soberanismo" no es más que un sinónimo de independentismo, secesionismo, separatismo. La soberanía (¿habrá que explicarlo a estas alturas?) es el atributo definitorio de los Estados, y es exclusivo de ellos.

Se han revelado falaces todas aquellas fórmulas de la "España plural" con que los socialistas pretendían apaciguar a las fuerzas políticas centrífugas. Si se trataba de consolidar un acuerdo general sobre las premisas básicas del nacionalismo para que el sistema dejara de agitarse y las instituciones se estabilizaran, han fracasado. La estrategia de complacer unas supuestas demandas "nacionales" de Cataluña para desactivar las iniciativas de ruptura con el Estado ha sido un fiasco sin paliativos. No sé qué lógica seguirán los socialistas, pero se ha impuesto lo contrario a lo anunciado. El separatismo es cada vez más fuerte, no porque goce de mayor apoyo social sino porque todos los recursos y mecanismos públicos se han puesto al servicio de los planes de una minoría que se sitúa en el 16,1% de la población catalana según la propia demoscopia de la Generalitat.

Lo que financia la mayoría con sus impuestos sirve así a los proyectos antiespañoles de una exigua minoría, desde el sistema educativo hasta los medios públicos, pasando por las subvenciones culturales, un capítulo que merece especial atención: el Gobierno catalán entrega las herencias intestadas a Òmnium, organización consagrada a actividades como contar así la historia, boicotear productos etiquetados en castellano o negar legitimidad al Tribunal Constitucional. Tienen todo el derecho a manifestarse en Bruselas, pero no vaya a ser que alguien los tome en serio. Si nos echan un pulso con diez mil, propongo que nos plantamos ante la sede de la UE veinte mil catalanes para recordarles que esto es España. Aunque luego nos quedemos, como ellos, en menos de la mitad. ¡A Bruselas!
Juan Carlos Girauta es uno de los autores del blog Heterodoxias.net.

educación
Los investigadores foráneos podrán solicitar becas para estudios de lengua y literatura gallega

La Voz 9 Marzo 2009

La Xunta ha convocado una serie de becas para investigadores de fuera de Galicia, orientadas a facilitar el conocimiento de esta comunidad. Los subvencionados podrán analizar cuestiones relacionadas con la lengua y la literatura gallegas. Las ayudas tendrán una vigencia de dos a siete meses, según informó ayer la Secretaría Xeral de Política Lingüística. Se trata de que los investigadores colaboren en proyectos que ya están en marcha en el centro Ramón Piñeiro para la investigación de humanidades.

La convocatoria va dirigida a licenciados o estudiantes de los dos últimos años de licenciatura en universidades no gallegas. Los beneficiarios, que percibirán una asignación mensual de 850 euros, deberán dedicarse a investigar fraseología, identidad, diccionarios, bibliografía, traducción automática, morfología y sintaxis automática, terminología, síntesis y reconocimiento de voz, así como otros aspectos históricos o modernos de la lengua gallega.

El plazo de presentación de solicitudes finalizará el seis de abril. Los interesados deberán enviar, entre otros documentos, un formulario acompañado de currículo, certificación académica completa y un plan de trabajo relacionado con los proyectos de investigación que se pretenden llevar a cabo. A la hora de seleccionar a los becarios se tendrá en cuenta la experiencia investigadora anterior.

TRIBUNA: DEBATE SOBRE LA LEY DEL CINE DE CATALUÑA ENRIQUE GONZÁLEZ MACHO
El público manda
ENRIQUE GONZÁLEZ MACHO El País 9 Marzo 2009

El anuncio de la Generalitat de aprobar una Ley del Cine que obligará a doblar al catalán el 50% de las películas que se estrenen ha abierto un encendido debate en el sector

Desde siempre he tenido una actitud contraria al doblaje de la obra cinematográfica por razones pura y estrictamente artísticas. El doblaje es en sí mismo una aberración que desvirtúa la obra audiovisual de una de sus características esenciales: el audio. A mi ya larga trayectoria profesional de más de 30 años me remito como prueba de ello; durante la cual he procurado por todos los medios a mi alcance defender y difundir las películas tal y como fueron concebidas por sus autores en su versión original. Por ello todo lo que afecte a su tergiversación me parece algo que va contra natura.


Pero siendo acérrimo defensor de la versión original soy igualmente consciente de que la supresión del doblaje sería la muerte del Cine (con C mayúscula) para nuestro público que desgraciadamente, y no por culpa suya, está habituado al consumo de las películas de forma absolutamente mayoritaria en su versión doblada y ello desde hace casi 70 años. Por tanto las medidas que se pretenden tomar no deben entenderse ni justificarse dentro de una concepción legal cinematográfica sino por motivos ajenos al propio cine y que corresponden a unos intereses pura y exclusivamente políticos de "normalización lingüística".

Por ello, y por muy nobles que sean los fines que se persigan, se trata una vez más de utilizar la obra cinematográfica para unos fines ajenos a su propia esencia. No creo que nadie esté en contra de estos fines, pero el procedimiento que se quiere emplear es absolutamente desproporcionado y perjudicial para el mantenimiento de la exhibición de las películas en las salas cinematográficas que hoy por hoy sigue siendo el objetivo prioritario de todo cineasta.

La industria del cine en sus tres sectores de producción, de distribución y de exhibición está en una profunda crisis desde hace varios años basada en algo tan elemental como real que es la disminución progresiva de los espectadores. Y ello es debido a diversos factores que no voy a analizar en este momento pues me saldría del objetivo prioritario de estas líneas. El muy loable deseo de que se exhiba más cine en versión doblada al catalán no se va a conseguir mediante imposiciones legales hechas a espaldas de la industria y, lo que es más importante, del público. Todo cambio de hábito requiere tiempo, quizá demasiado pero que será siempre el que imponga el espectador. De nada vale crear una enorme oferta si no existen consumidores. La educación no se consigue ni a golpe de talonario ni a golpe de imposiciones. Es algo demasiado sutil para que sea banalizado por esas propuestas. En el fondo es lo mismo que la pugna entre el cine en versión original y el cine en versión doblada. La capacidad de elección dependerá siempre de quien compre la entrada y eso no se varía por las buenas. Si se desea que se aumente la asistencia al cine doblado al catalán hágase de forma paulatina, sin precipitaciones que van a tener efectos perversos y opuestos a los fines perseguidos y con unas consecuencias colaterales gravísimas para una industria muy debilitada.

Soy distribuidor y exhibidor de cine y puedo asegurar que nosotros no queremos subvenciones. Lo que queremos son más espectadores. Por los motivos que sean hay una realidad hoy en Cataluña y es tan sencilla como que el público no se identifica con el cine doblado al catalán en las salas. Ignoro los motivos, pero es inadmisible camuflar la realidad manipulando estadísticas. Si se quiere fomentar su asistencia hágase de forma racional y que no perjudique ni a la industria ni a su público potencial. Y no nos engañemos. Ninguna ley por muy potente, bienintencionada y generadora de subvenciones múltiples que sea, cambiará los hábitos del público de la noche a la mañana, sino más bien todo lo contrario. Si no, tiempo al tiempo.

Enrique González Macho es el responsable de la distribuidora y exhibidora Alta Films.
 

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