AGLI

Recortes de Prensa    Miércoles 11 Marzo 2009

Ecce Homo
RAMÓN FARRÉ La Opinión 11 Marzo 2009

Sabido es que las lenguas -todas y cualquiera-, de la necesidad que los hombres tienen de los hombres, nacieron para la paz y la concordia. No es la guerra un pecado original de las lenguas sino más bien afición que algunos hombres han vuelto en necesidad, contra otros hombres.

Son las lenguas instrumentos de la paz para la paz, y sin embargo, Galicia está hoy de nuevo en guerra desde que las administraciones autonómica y local -las únicas presentes- se propusieran intervenir en favor de uno de los idiomas nuestros; para convertirlo -por voluntad exclusivamente política- en lengua única y desalojar o arrinconar el otro enteramente, como si en puridad tuviera vetado su uso normalizado.

Así ha ocurrido a pesar de que la mayoría de los ciudadanos -según datos que se publican periódicamente- podría optar, dondequiera, y en el ámbito público como en el privado, por gallego o castellano sin menoscabar otras libertades y otros derechos reconocidos.

Pero los partidarios de la imposición, los partidarios de lo que ha dado en llamarse normalización lingüística, defienden en verdad un proyecto de sustitución que encubren con eufemismos diversos como aquel de la discriminación positiva que, como otras, es casi siempre coartada para un atropello de sesgo totalitario.

Los inquisidores, neohablantes en muchos casos, ejercen además esa defensa con la fe de los conversos, pero también con una jerigonza de vocación superestructural, como una iglesia. Con la jerga del poder, con la germanía en que han convertido el gallego normativo, cuya chirriante inautenticidad previene al ciudadano común contra la incuria y la desidia de conspicuos nacionalistas, más dispuestos a matar por el idioma que a morir aprendiéndolo. Como el Sr. Quintana, por ejemplo, nuestro ex presidente-bis, quien, con gravísimos problemas en lo que se refiere a la colocación de los pronombres, impulsaba y sustentaba dicha jerga para imponer finalmente los derechos del objeto, que es la lengua, sobre los del sujeto, que es el hablante.

Argumentan los tales a menudo, para escándalo de desavisados, que el castellano no es perseguido en Galicia ni vive aquí peligro alguno. Como si los que defienden la libertad -toda, también la de elegir idioma- hablaran de la persecución del castellano y sus peligros y no de la imposición del gallego.

Si de eso se hablara, no cabe duda de que el castellano no corre peligro alguno que lo amenace con desaparecer. Es hoy una de las lenguas más extendidas y cuenta con cientos de millones de hablantes. ¿Cómo podría estar en peligro, siquiera en Galicia? Ni aunque fuera peligroso.

Tampoco es perseguido; en todo caso, podrían serlo aquellos ciudadanos gallegos que quisieran hablarlo en determinados contextos de situación.

Mas, como pese a tanto empeño, el gallego pareciera haber retrocedido en el uso espontáneo y en la transmisión intergeneracional aunque se hubiera extendido en tanto que lengua única de la administración, los normalizadores han llevado su fiebre a la escuela. Con comisarios lingüísticos e inspectores, han llevado el frente de esta guerra a la enseñanza, donde dígase lo que se diga, si se cumpliera la ley de normalización lingüística, la lengua vehicular de todos los alumnos sería el gallego y quedaría el castellano confinado a la Lengua y literatura castellana (según el léxico curricular) y acaso a la Educación Física y a la Religión, en la situación más favorable.

De ello podría deducirse que, como el gallego en tiempo de Franco, cuando los normalizadores eran otros aunque muy parecidos, los de hoy suponen que el castellano se aprende sin escuela o con una escuela desatenta, y que la calle provee algo más que el modo pragmático, el adquirido.

Sí, a la escuela han llevado esta guerra que nadie ganará. Para fabricar un hombre nuevo. Un hombre nuevo portador de una mala conciencia nueva y ahormado por la corrección política.

Un hombre nuevo que ignore que la ley de normalización lingüística representa un doble fraude pues si pretende imponer una lengua a quienes hablan otra, a todos pretende hurtarles la posibilidad de estudiar el español con el debido rigor; tal vez porque Cervantes o Valle Inclán podrían acabar seduciendo a aquellos que lo aprendieran y lo apreciaran, también en su literatura.

Un hombre nuevo que, si no lo ignorara, se dispusiera calladamente a pagar una clase -como de inglés- para que el programado deterioro de la enseñanza del español, ante el que se mostraría indiferente, no perjudicara seriamente el futuro de sus hijos.

Un hombre nuevo que alguien definió como cínico, en el sentido filosófico del término, supongo. Es decir, un hombre nuevo que en público defiende todas las medidas normalizadoras y que en su vida diaria se mueve en castellano.

He ahí en definitiva a nuestras autoridades, soberbio canon del paradigma que se pretendía, modelo al cabo que ahora pareciera decaer. Helas aquí o allí, dialogantes, desenfadadas, simpaticonas, traviesas... He aquí a Zapatero. He allí a Touriño. He aquí a Losada todavía.

Helo aquí a él, que para ser alcalde de La Coruña debe ponerse detrás de Ermitas Valencia, ora se trate de la lengua ora del botellón. Helo aquí a él que para ser alcalde de La Coruña llegó desde tierras convecinas a los cielos, como Góngora las cantara un día.

Helo aquí a él, que no parece poeta. Y habida cuenta de que lo que el idioma necesita es prestigio sobre todo, ojalá fuera músico y no alcalde. Quizá mejor servicio prestara al gallego como corneta. Y a la ciudad, desde luego.

La investigación, el mejor homenaje
EDITORIAL Libertad Digital 11 Marzo 2009

Aunque no lo pareciera a la vista del escaso respaldo institucional que le va a brindar el Gobierno y el partido de Zapatero, hoy se cumple el quinto aniversario del 11-M, la mayor masacre terrorista de nuestra historia. Nuevamente Libertad Digital desea expresar, en primer lugar, su solidaridad con las familias de los 191 muertos y más de 1.500 heridos, tanto como su compromiso por conocer toda la verdad entorno a la masacre.

Se trata de un compromiso que Libertad Digital, al igual que otros –pocos– medios como El Mundo o la Cope, adquirió desde el primer momento y que cinco años después no se ha desvanecido, tal y como sí ha sucedido desde el 14M con quienes, más que preocupados por la verdad, parecían interesados en que los terroristas lograran su objetivo político de provocar un vuelco electoral a tres días de las elecciones.

El hecho es que si las sentencias de la Audiencia Nacional y del Tribunal Supremo ya desmantelaron en su día buena parte de la versión oficial del 11M –tal y como evidencia, entre otras cosas, la absolución de "El Egipcio", Hassan el Haski, Youseff Belhajd o la desvinculación definitiva de la masacre de Al Qaeda– son todavía muchas y decisivas las incógnitas que quedan por aclarar. Así, El Mundo revelaba este lunes el gravísimo hecho de que la Policía Nacional tenía documentos que acreditaban que Zougam, el único ejecutor material identificado para un total de 12 artefactos explosivos, había estado en un gimnasio al que acudía habitualmente hasta las once y media de la noche del 10 de marzo, la víspera de los atentados. Esos datos, sin embargo, no fueron incorporados al sumario que instruía Del Olmo y jamás fueron comunicados al tribunal que juzgó a Zougam y al resto de los acusados. Tampoco la documentación que aportó su gestoría y que podía aclarar la compraventa de las tarjetas. Asimismo, este diario ha informado que Zougam fue vinculado por la Policía al terrorismo islamista en los días siguientes a la masacre a través de un número de teléfono erróneo.

No menos relevancia tiene el hecho de que los Tedax recogieran muestras de uno de los focos del 11-M que nunca llegaron a la Audiencia Nacional y que, por tanto, no fueron analizadas por los expertos que designó el tribunal que juzgó la masacre. Esa es una de las razones por las que Gabriel Moris, uno de esos peritos y padre de un fallecido en los atentados, presentó este lunes un escrito al juez Eloy Velasco en el que solicitaba la reapertura del sumario para, entre otras cosas, investigar por qué el entonces responsable de los Tedax, Juan Jesús Sánchez Manzano, no remitió esas muestras

Al margen de esto, y a la luz de los propios datos policiales y judiciales que se conocen, quedan por despejar incógnitas tan esenciales como la de saber quiénes idearon el 11-M, quiénes suministraron Titadyn a la banda del Chino, quiénes montaron las bombas en la finca de Morata de Tajuña y quiénes manipularon la investigación y a la opinión pública.

Es por ello que, en este quinto aniversario, renovamos una vez más nuestro compromiso de seguir investigando y de seguir haciéndonos eco de cuantas investigaciones nos conduzcan a conocer toda la verdad de este terrible atentado. Ese es el mejor homenaje que podemos brindar a los 191 muertos y a los más de 1.500 heridos en aquella masacre.

El aniversario de aquel horrible día
TERESA DÍAZ BADA PSICÓLOGA CLÍNICA El Correo 11 Marzo 2009

Cuando llega el aniversario del atentado que mató o hirió a un familiar, como ocurre hoy con la masacre del 11-M, es frecuente que todas las víctimas del terrorismo experimenten, desde el punto de vista psicológico, una alteración, en mayor o menor medida, de su estado de ánimo. Una alteración que puede ir desde sentir en días anteriores al aniversario una mayor irritabilidad, tristeza, desazón o desesperanza hasta experimentar episodios de ansiedad de mayor o menor gravedad. La recuperación psicológica que la víctima ha ido experimentando desde el momento del atentado va a depender de muchos factores, personales pero también sociales. La historia previa de cada persona, la adaptación paulatina de ésta, en la medida en que pueda, a su vida antes del atentado, y la recuperación de sus rutinas o del empleo, así como el apoyo social percibido y realmente recibido, son algunos de los factores que intervienen en que dicha recuperación se ponga en marcha y en que la víctima empiece a recorrer ese camino que supone un (re)hacerse de nuevo a la vida.

Cuando hablo de recuperación me refiero al necesario ajuste biopsicosocial que se debe experimentar. Es decir, a que tu vida no quede paralizada en el día del atentado, ni tu vida ni tu mente, siendo necesario para ello poner en marcha aquellos mecanismos psicológicos que hoy se conocen con el nombre de resiliencia; o, dicho de otra manera, la capacidad de algunos seres humanos de recuperarse de episodios padecidos especialmente traumáticos. Es éste un largo y árido camino, en el que lo fundamental es recuperar la confianza en el ser humano, confianza que se pierde, a veces para siempre como le ocurrió a Primo Levi, cuando alguien asesina a un familiar o intenta asesinarte brutal y fríamente. Esta desconfianza, esta desesperanza que se convierte en desesperación, te conduce irremediablemente a un túnel profundo del que solamente se sale con grandes esfuerzos personales y con muchos apoyos. Algunas personas, lamentablemente, no lo consiguen y su mente se queda petrificada en aquel horrible día, convirtiendo el resto de su vida en un mero ejercicio de supervivencia.

Si la muerte de un familiar se recuerda siempre, más aún se evoca la de aquel familiar (o los daños sufridos por uno mismo, en el caso de las personas heridas) que de repente vio segada su existencia para siempre de la forma más injusta y menos entendible, por la acción de otro ser humano que, doblegado a la sinrazón y al fanatismo, decide poner una bomba para causar el mayor daño posible o resuelve disparar un tiro en la nuca a alguien a quien no conoce, pero que en su imaginario totalitario forma parte de los 'enemigos' a los que hay que aniquilar. La sinrazón de la barbarie terrorista provoca inimaginables preguntas sin respuesta en las víctimas: '¿Por qué a mí?', '¿Cómo es posible que alguien me haga daño?' e, incluso, una de las más horribles: '¿Seré merecedor de este castigo?'. Y así hasta, en ocasiones, caer en una espiral en la que la propia víctima puede llegar a entender a sus verdugos, e incluso llegar a justificarlos. El sentimiento de indefensión después de un atentado es tal que se pierde la perspectiva de que la vida valga para algo o de que podamos hacer algo para controlarla.

Por si todo esto fuera poco, durante muchos años las administraciones han dejado de lado a las víctimas, produciéndose, especialmente en el País Vasco, casos especialmente flagrantes de victimizaciones secundarias realizadas por parte de las instituciones, que, en realidad, en vez de proteger a las víctimas se han dedicado con su inacción, omisión y a veces connivencia a justificar, comprender, entender o disculpar a los verdugos. Ahora, es verdad, se celebran con frecuencia aniversarios y homenajes, se organizan grandes ceremonias con mucha presencia de políticos y personalidades, y se pronuncian discursos en no pocas ocasiones demasiado demagógicos. Pero se sabe muy poco de las personas a las que se homenajea. Hablan las autoridades, pero se escucha poco a la víctima que necesita contar quién era su hijo, su hermano, su marido o el herido que quedó trágicamente mutilado. Hay aquí algo muy importante que con frecuencia se olvida. Todas las víctimas tienen nombres y apellidos. No se puede generalizar y, por ello, son especialmente necesarios los reconocimientos y recuerdos personalizados, lo mismo que la atención a las demandas de estas personas. Por eso es muy importante que quienes atienden a las víctimas del terrorismo sean personas preparadas y formadas para este tipo de situaciones. No vale cualquier profesional. Siempre es difícil escuchar el horror.

Y es preciso recordar. Es necesario desde el punto de vista social, y personal para cada víctima, que nunca se olviden de ellas. Recordar para no olvidar, recordar como compromiso ético profundo de que nunca más permaneceremos impávidos ante los asesinos, y recordar que cada uno de los asesinados tenía una vida. Recordar en los aniversarios lo que cada víctima recuerda todos los días, en todo momento. A Alberto Negro, a Luis Mari Uriarte, a Txema Aguirre, a Florencio Brasero, a Susana Ballesteros, a Sonia Cano, a Miguel Reyes, a Tinka Dimitrova...

Recordar para no olvidar que no se puede ser comprensivo, que no se puede ser tolerante, que no se puede ser neutral ante el terrorismo. Que no se puede mirar hacia otro lado. Recordar que, a pesar del miedo, muchas posibles víctimas siguen manteniéndose firmes sin dejarse intimidar. Y recordar, en fin, que aquéllos que se han convertido en héroes a la fuerza eran todos personas de a pie, gente corriente, hombres, mujeres y niños que un día cogieron un tren, subieron a su coche, se pusieron su uniforme, cogieron su almuerzo para ir a la fábrica, bajaron con su mochila las escaleras de su casa y fueron vilmente arrebatados de nuestras vidas para siempre, pero nunca de nuestros corazones.

Hay que recordar. Siempre.
Teresa Díaz Bada es hija de Carlos Díaz Arcocha, teniente coronel de Infantería y superintendente de la Ertzaintza, asesinado por ETA el 7 de marzo de 1985.
En el quinto aniversario del 11-M la autora considera que «es preciso recordar. Es necesario desde el punto de vista social, y personal para cada víctima, que nunca se olviden de ellas. Recordar para no olvidar, recordar como compromiso ético profundo de que nunca más permaneceremos impávidos ante los asesinos y recordar que cada uno de los asesinados tenía una vida»

ÁNGELES DOMÍNGUEZ, EN EL ANIVERSARIO DEL 11-M
"Estamos abandonados por las instituciones, el Gobierno y la oposición"
La presidenta de la Asociación de Ayuda a las Víctimas del 11-M, Ángeles Domínguez, que escribió hace poco una llamativa carta al Tribunal de este caso, ha hablado con Federico Jiménez Losantos en el aniversario de los atentados y ha denunciado el abandono por parte de los poderes públicos.
Libertad Digital  11 Marzo 2009

En un aniversario de la tragedia marcado por el olvido de prácticamente todas las instituciones y su ausencia de actos de recuerdo y homenaje a las víctimas, Ángeles Domínguez, Presidenta de la Asociación de Ayuda a las Víctimas del 11-M, ha contado en "La Mañana" de COPE lo olvidados que se sienten los que sufrieron aquel atentado.

Domínguez ha destacado que las víctimas se sienten abandonados "por las instituciones", y lo que es peor: "no sólo por el gobierno, sino también por el partido de la oposición, no por todos pero en ese partido, pero sí por la mayoría".

También ha llamado la atención sobre el hecho de que la sociedad española "es bastante olvidadiza" algo que según Domínguez "se debe en parte a que los medios no nos han apoyado, solo ciertos medios lo han hecho".

En este sentido, la presidenta de la Asociación de Ayuda a las Víctimas del 11-M ha destacado que "el poder de las televisiones es grande, mucha gente sólo ve la caja tonta". A este poder culpa Domínguez de buena parte de la gran desinformación que sobre este tema hay entre los ciudadanos: "Mucha gente ha pensado que después de haberse cerrado el juicio en la Audiencia Nacional y en el Tribunal Supremo hay un montón de culpables en la cárcel, pero al final solo hay un autor material y otros dos condenados, uno de los cuales es esquizofrénico". Y como ha recalcado: "Eso la gente de la calle no lo sabe".

Muy pocos culpables y muchas cosas por aclarar, algo que Domínguez achaca a que "la instrucción ha sido nefasta y el juicio también". El resultado: "No sabemos quién lo organizó ni qué explosivo se utilizó". Y para las víctimas, las consecuencias sicológicas de este desconocimiento son muy graves: "El no saber la verdad es lo peor para una víctima del terrorismo".

Actos para no olvidar
Frente a la lamentable inacción de la mayor parte de los poderes público, la Asociación de Ayuda a las Víctimas del 11-M ha organizado varios actos en este aniversario, que se inician con un desayuno informativo en el que participarán víctimas del terrorismo llegadas de toda Europa.

Además, a las 13 horas se celebrará una ofrenda floral en el Bosque del Recuerdo del Parque del Retiro, en el que se leerá un manifiesto en defensa de la dignidad y la memoria de todas las víctimas del terrorismo.

Actos para que la sociedad no olvide ya que, como bien ha indicado Ángeles Domínguez "necesitamos ser arropados por la sociedad ya que de las instituciones no podemos esperar nada".

TEXTO ÍNTEGRO
Carta abierta de Ángeles Domínguez al Tribunal del 11M
La presidenta de la Asociación de Ayuda a las Víctimas del 11-M, comparte con los magistrados el sentir de las víctimas de los atentados y las sensaciones que sus últimas actuaciones judiciales están generado

Por su interés, reproducimos a continuación el texto completo de la carta:

Sr Magistrado, quiero que usted sea consciente y que interiorice la terrible sensación de soledad y desamparo que sus últimas decisiones nos han producido a las víctimas del terrorismo. Que entienda y se responsabilice del dolor que está generando a las víctimas de los atentados de Madrid con su conducta, por ser ésta radicalmente opuesta a lo que nos transmitió de palabra y que, además, queda reflejado en la sentencia que usted mismo redactó.

Sr Gómez- Bermúdez no podemos entender cómo usted, que tanto nos atendió y apaciguó durante las largas sesiones del juicio sea ahora fuente de tanto desasosiego y nos produzca este hondo pesar. Qué ha podido ocurrir para que con el paso del tiempo haya cambiado tan radicalmente de comportamiento alejándose de nosotras y de las promesas que realizó, tanto de palabra como por escrito en su propia sentencia, insisto.

Escapa a nuestro entendimiento cómo hemos podido llegar a esta situación tan dolorosa. Reconozco que jamás hubiera imaginado estar en la tesitura de escribir públicamente al presidente del Tribunal que juzgó los atentados del 11M para expresarle que cada día que pasa le sentimos más lejos de nosotras cuando no debería haber ningún motivo. Y así, en esa incomprensible deriva que usted ha adoptado se haya situado, ahora mismo, más cerca de algunos testigos -que a nuestro entender cometieron perjurio en su Tribunal- que de las propias víctimas de los atentados.

Sr Magistrado, negando sistemáticamente nuestras fundadas peticiones para las deducciones de testimonio parece como si se hubiera convertido usted en la primera línea de defensa de aquéllos a los que pretendemos enjuiciar por perjuros. Créame que es duro escribirlo pero mucho más es sentir esta realidad ¿Cómo pueden quedar impunes esos testimonios que a todos nos soliviantaron durante el transcurso del juicio? ¿Se da cuenta usted del daño que nos está haciendo?

No voy a entrar en detalles personales ni en conversaciones privadas con las víctimas en aquellos días pero ¿recuerda el día en el que usted prometió a un grupo de estudiantes de derecho, delante de algunas víctimas, que unos cuantos testigos irían “Caminito de Jerez”? ¿Recuerda la expresión y el contenido? No sé que podrán pensar ahora esos estudiantes de usted o de nuestro sistema judicial pero sí conozco lo que las víctimas sentimos y así se lo estoy transmitiendo

Permítame recordar, una vez más, lo que usted dejó escrito en la sentencia y que a continuación reproduzco “El Tribunal facilitará a las partes los testimonios que soliciten para que en su caso ejerzan las acciones que estimen convenientes una vez que la sentencia gane firmeza,…” No se imagina las veces que hemos podido leer estas palabras buscando una justificación a sus recientes actos pero estas 28 palabras no dejan lugar a otra interpretación posible y pensamos que el mensaje está bien claro. Entonces, ¿qué ocurre?

Sr Bermúdez, con sus continuas negativas a que nosotras ejerzamos nuestros legítimos derechos no tenemos otro remedio que preguntarnos públicamente lo siguiente ¿con que legitimidad puede la Sala hacer cumplir sus Sentencias a los justiciables en un futuro, cuando es el propio Tribunal el primero en incumplir las sentencias que ha firmado? ¿Por qué el Tribunal nos prometió en su Sentencia a las víctimas la entrega de los testimonios que solicitasen si con posterioridad se niega sistemáticamente nuestras demandas? ¿Entiende usted, un poco mejor, cómo nos sentimos con sus actos? Porque es muy duro empezar a pensar que aquella actitud apaciguadora y la promesa escrita en su sentencia no fueran, en realidad, mas que una brillante actuación o una mera frase retórica que tenían por objetivo tranquilizar y posteriormente acallar nuestros deseos de justicia.

Si esto es así, nosotras no nos resignamos y por eso queremos manifestar públicamente que seguiremos en nuestro empeño porque no puede ser de otra forma. Porque usted no puede negarnos nuestros derechos ni como víctimas ni como ciudadanos y la perseverancia y el tiempo habrá de darnos la razón a pesar de su comportamiento

11-M: desidia, desplante y nuevas dudas
EDITORIAL El Mundo 11 Marzo 2009

LA AUSENCIA de un verdadero acto de homenaje a las víctimas del 11-M por parte de las autoridades en un aniversario redondo como el de hoy sólo puede responder o a un torpe empeño por olvidar el mayor atentado de nuestra historia, o al interés por echar tierra sobre un asunto que esconde todavía muchos e incómodos interrogantes o, aún peor, a ambas razones a la vez. Cualquiera que sea la respuesta es una bofetada a la memoria de las 191 personas asesinadas hace cinco años en Madrid y a los casi 2.000 heridos de la masacre.

De entrada, la organización de unos actos dispersos, de perfil bajo y a cuál más deslucido, contrasta con lo ocurrido en años anteriores, cuando la conmemoración fue más unitaria y contó con la presencia de las principales autoridades del país, desde los Reyes a los Príncipes o al presidente del Gobierno. Es incomprensible, por ejemplo, que el Ayuntamiento de Madrid haya suprimido el tradicional homenaje en el monumento dedicado a las víctimas frente a la estación de Atocha y lo haya sustituido por un frío minuto de silencio al que ni siquiera han sido invitadas las asociaciones de afectados. Da la sensación de que a algunos políticos les interesa pasar esa página de la Historia cuanto antes, reduciendo el atentado a un problema de la legislatura anterior, que ya no tiene hueco en la presente.

La simple comparación con la forma en la que los estadounidenses rememoran cada año a sus víctimas del 11-S causa sonrojo. En el quinto aniversario, por ejemplo -o sea, en 2006-, Bush hizo un discurso televisado y en hora punta desde la Casa Blanca centrado en la guerra contra el terrorismo y hubo actos en recuerdo de las víctimas en la Zona Cero, en el Pentágono y en Pensilvania.

Pero si ya resulta desalentadora la actitud de las autoridades para afrontar una efeméride como la del 11-M, sólo cabe calificar de bochornosa y mezquina la actitud de los socialistas madrileños, que en protesta por el cierre anunciado para hoy de la Comisión de Investigación del caso del espionaje han decidido no acudir a la ofrenda floral que cada año organiza la Comunidad de Madrid.El PSOE debería replantearse una decisión que mancha el recuerdo del 11-M al enfangarlo en la contienda partidista. Al intentar hacerle un desplante a Esperanza Aguirre, en realidad se lo hacen a las víctimas.

Pero junto a la desidia y la lucha políticas siguen surgiendo interrogantes sobre el 11-M. Si el lunes descubrimos que algunos de los agentes que investigaron la masacre ocultaron al juez informaciones favorables a Zougam, único condenado como autor material de los atentados, y ayer desvelamos que los Tedax recogieron muestras de explosivos que nunca se entregaron al tribunal -lo que ha llevado a uno de los peritos y padre de un fallecido en el 11-M a pedir la reapertura del sumario-, hoy mostramos las dudas razonables que hay para desconfiar de la única prueba que sirvió para condenar a Zougam: el testimonio de tres personas que dijeron haberle visto en el tren.

Uno de los testigos, un ciudadano rumano, no ratificó en el juicio su declaración ante la Policía y los otros -dos mujeres, también rumanas- no sólo no declararon hasta muchos días después de la masacre, sino que incurrieron en contradicciones. De hecho, y pese a que ambas viajaban juntas, no fue hasta más de un año después de la declaración de la primera, cuando la otra se decidió a ratificar ante los agentes la versión de su compañera. Las tres cobraron indemnizaciones como víctimas que suman en conjunto más de 160.000 euros, pese a que sólo el hombre viajaba en uno de los vagones donde explotó la bomba. Nuevos datos para que insistamos en la necesidad de investigar a fondo y sin prejuicios lo ocurrido.

Justicia para el 11-M
FEDERICO JIMENEZ LOSANTOS El Mundo 11 Marzo 2009

SI HUBIERA que elegir la página más vil o el momento más envilecido de los últimos treinta años de la vida española, probablemente muchos elegirían la imagen de Tejero el 23-F, entrando en el Congreso en plan matasiete, aunque a las pocas horas y sin víctimas los golpistas abandonaran el Congreso por la ventana. Menoscabado pero también resarcido el honor del sistema representativo, la nación española, que no movió un músculo, se pudo sentir el 24-F agraviada cuanto rescatada, descompuesta cuanto recompuesta.

No puede decirse lo mismo del 11-M, para mí la página más sórdida, el momento más envilecido de nuestra vida política desde la muerte de Franco y desde antes. Ahí sí que hubo víctimas: casi doscientos muertos y mil quinientos heridos y mutilados. Pero además ahí se dio por muerto al Estado de Derecho, ahí se consagró la injusticia, ahí mostraron su aspecto más corrupto todas las instituciones, ahí brilló por su ausencia una alocución televisada pidiendo hacer justicia a los muertos, porque de otro modo no podríamos considerarnos vivos como ciudadanos, ahí prevaricaron jueces y fiscales, ahí delinquieron policías, ahí desertaron las instituciones representativas, ahí se consagraron a la mentira casi todos los medios de comunicación, ahí se abandonó a los muertos y a los heridos, ahí, en fin, la antigua nación española se mostró como un rebaño pastueño, cuyos pastores de Izquierda -sin excepciones- y Derecha -con muy pocas- podían sentarse a tocar el caramillo mientras las ovejitas pacían. Pacían y pacen.

Han pasado cinco años y siguen hallándose pruebas de corrupción institucional, de una Justicia que es injusticia, de una casta política que se ha movido entre la vileza zurda y la cobardía diestra. La imagen de ayer en la portada de EL MUNDO, descubierta por Gabriel Moris, una víctima del 11M que, como otras muchas, se niega a dar carpetazo al asesinato de su hijo, ilustra perfectamente lo sucedido con la masacre: un cráter, fruto de una explosión provocada y un policía recogiendo pruebas, pero, ay, pruebas escamoteadas a los jueces que han juzgado, si es que a eso se le puede llamar juicio, y sentenciado, si a eso se le puede llamar sentencia, la mayor masacre terrorista de la historia de España y de Europa. Ya han pasado cinco años, Zapatero va por su segunda legislatura y Rajoy sigue a verlas venir. ¿Es mucho pedir que, aunque tarde, se haga Justicia a las víctimas del 11-M? Muchos seguiremos pidiéndolo.

Lágrimas de cocodrilo
Vicente A. C. M. Periodista Digital 11 Marzo 2009

Se dice que el tiempo todo lo cura, pero no es así. Aquellos que han perdido la vida de un ser querido en un atentado terrorista ni olvidan, ni perdonan y el dolor por esa muerte violenta, inesperada e inexplicada, les sigue martirizando todos los días. El 11M del 2004, hace hoy cinco años, se cometió en Madrid el mayor atentado terrorista en España con 200 muertos y más de 1500 heridos. Este atentado fue usado como arma política y mancharon de sangre unas elecciones generales que debieron haberse pospuesto. No se hizo y el resultado fue un cambio absoluto de régimen de Gobierno.

Desde entonces, ese Gobierno y el partido beneficiado por la reacción popular ante ese dramático episodio, se dedicaron a querer pasar página y exponer una verdad. Una verdad basada en una Instrucción en la que no se dudó en apartar y ocultar cuantas pruebas pusieran en cuestión esa versión oficial, que no real, de los hechos y de los responsables de los atentados, no ya los ejecutores directos de dejar las mochilas bomba, sino de los inductores, financiadores y responsables últimos de su realización. No hace falta enumerar la serie de incongruencias, falsos testimonios, manipulación de pruebas admitidas, acusaciones basadas en testimonio de más que dudosa credibilidad, etcétera, para deducir que todo en este asunto desde el punto de vista de la Justicia, de la investigación policial y de la dignidad política, huele a podrido.

Cinco años después, siguen apareciendo pruebas de las falsedades e inconsistencias de las pruebas determinantes para condenar a los que fueron acusados de los hechos. El más que oportuno “suicidio” de la mayoría de los acusados y el que el principal de ellos lo fuera por pruebas no contrastadas, indica la nula voluntad de hacer Justicia y sí el atribuir a una célula de corte radical islamista la autoría, como consecuencia política de nuestra posición de apoyo a los USA y el Reino Unido en la guerra de Irak. Esa farsa no se sostiene por mucho que estén empeñados en hacer olvidar.

Solo la tenacidad y el dolor de un padre que perdió a su hija en los atentados, ha sacado hace días a la luz una de las vergonzosas, delictivas y mezquinas ocultaciones de pruebas a la Justicia, en este caso al juez Instructor el Sr. Del Olmo, cuyas actuaciones quedarán siempre para la historia más oscura e indigna de la judicatura y como ejemplo de discrecionalidad y de incompetencia en la gestión de una causa tan sensible y grave. Solo la destrucción de los vagones y aceptar pruebas tan claramente amañadas como el Informe pericial del explosivo, o la mochila “viajera o la famosa furgoneta Kangoo, son ejemplos de una Instrucción carente de las mínimas garantías legales.

Así que no es de extrañar que tras estos cinco años de absoluta indiferencia, considere que aquellas lágrimas de muchos fueron “lágrimas de cocodrilo”. La mayoría ha cerrado el caso aceptando la verdad oficial y sus conciencias están tranquilas. La sola posibilidad de creer que todo ha sido un montaje con fines políticos para echar del Gobierno al PP, no se la creen ni se la plantean ni siquiera los actuales dirigentes del PP. Solo algunos periodistas y pequeños grupos de personas anónimas o ese mismo padre atormentado por su dolor y por la falta de Justicia, siguen empeñados en querer aclarar la verdad de aquella matanza.

Hoy hay un solo Acto oficial promovido por la Comunidad de Madrid. Un acto corto y sencillo de recuerdo a las víctimas y de apoyo a sus familiares. Es vergonzoso que sea así y desde mi blog quiero expresar mi solidaridad con esos familiares y amigos que no olvidan, ni tampoco se conforman con esa Justicia impartida. Hoy es un día triste para el recuerdo donde en los edificios oficiales de toda España, su bandera debería ondear a media asta, como símbolo de que los españoles no olvidan, y están dispuestos a plantarle cara al terrorismo venga de donde venga, incluido el terrorismo de Estado o las logias del poder.

Por ese recuerdo al menos dediquémosles un minuto de silencio y para los creyentes en cualquier religión, una oración. Sus lágrimas y su dolor siguen siendo nuestro sufrimiento y nuestro dolor. Exijamos Justicia y dignidad en el recuerdo.

Nota de prensa
día europeo víctimas del terrorismo
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manifiesto@vocescontraelterrorismo.org 11 Marzo 2009
To: secretaria@verdeesperanza.org

La plataforma Voces Contra el Terrorismo quiere expresar, con motivo del día Europeo de las Víctimas del Terrorismo, su solidaridad y su apoyo para con todas las víctimas de atentados terroristas y con los ciudadanos de los países europeos afectados por esta lacra.

La conmemoración y el recuerdo de las víctimas del terrorismo, que vienen adornadas de homenajes, ofrendas y distintos actos en su honor, carecerían de honestidad si estos gestos no están acompañados por la defensa de la memoria, la dignidad y la justicia que todas y cada una de las víctimas del terrorismo merecen.

El respeto a su memoria es algo que obliga a ciudadanos y gobernantes a tenerlas siempre presentes, pues su sacrificio habría sido en vano si los terroristas consiguieran, total o parcialmente, los objetivos políticos por los que atentaron contra ellas. En éste contexto, cabe destacar que es inmoral e incompatible con el homenaje a las víctimas del terrorismo mantener cualquier esperanza de negociación con terroristas, así como es inmoral no hacer todos los esfuerzos necesarios para que se sepa toda la verdad en torno a un atentado terrorista como el cometido el 11 de marzo de 2004.

Además de las víctimas de atentados terroristas, que son las que mueren y quedan heridas por la acción violenta de los atentados llevados a cabo por los asesinos, víctimas del terrorismo son también todos los españoles que sufren las consecuencias de cualquier cambio político que los terroristas consigan. Así pues, el día Europeo de las Víctimas del Terrorismo debería ser una fecha que nos haga meditar y reconocer los errores cometidos, y los que todavía se siguen cometiendo, en materia antiterrorista.

No se puede homenajear a las víctimas del terrorismo mientras se mantiene a los cómplices de ETA al frente de decenas de ayuntamientos. No se puede homenajear a las víctimas del terrorismo obviando las reivindicaciones de aquellas víctimas que quieren saber toda la verdad. No se puede homenajear a las víctimas del terrorismo y al mismo tiempo mantener vigente una resolución parlamentaria que permite negociar con sus asesinos.

Memoria , dignidad y justicia: estas tres palabras abarcan, en su más amplio significado, todo lo que las víctimas del terrorismo merecen como homenaje, hoy y siempre.

Una situación imposible de aguantar
Luis de Velasco Estrella Digital  11 Marzo 2009

Atrás, muy atrás -aunque sólo ha pasado un año- quedan aquellos tiempos en que el Gobierno y sus corifeos negaban la crisis económica, incluso llamaban antipatriotas a quienes afirmaban, afirmábamos, esa crisis. Aquellos tiempos en los que, como gran concesión, se hablaba de un "aterrizaje suave" (el deterioro del último año en todos los indicadores de la economía española bate todo lo visto hasta ahora).

La crisis internacional, iniciada en Estados Unidos por la combinación, en síntesis, de codicia y de abandono de la supervisión y regulación, ambos elementos clave en una determinada forma de capitalismo de rapiña, abarca ya el mundo entero con crecientes repercusiones sociales y políticas. No cabe una recuperación rápida, la "V", y la posibilidad de una recuperación tras un valle de recesión, la "U", parece cada vez más lejana. Aparece en el horizonte la temida "L", caso de Japón que lleva más de una docena de años en esa situación. Incluso, acompañada de otra pesadilla, la deflación frente a la cual la experiencia es nula. Cada informe, cada previsión acerca de la economía mundial es siempre mucho más fúnebre que la anterior, desde los organismos internacionales como la OCDE, el FMI o el Banco Mundial hasta los propios gobiernos (el último, a cargo del primer ministro chino), pasando por economistas desde Krugman (quien ve a Obama muy por detrás de los acontecimientos en la economía de su país), hasta Nouriel Roubini (ver su artículo del pasado día 3 en Forbes.com titulado, significativamente, "El sistema financiero de EEUU es efectivamente insolvente".)

Ante esa tormenta seguramente perfecta, aquí seguimos viviendo en la ciudad alegre y confiada. La brutal crisis internacional, ante la cual no se sabe qué hacer, ha caído sobre nuestra propia crisis interna, que es anterior y que responde al agotamiento de un disparatado "modelo" de crecimiento basado en el endeudamiento, el ladrillo y la ausencia de una política económica que hubiese racionalizado algo ese modelo. Una vez reconocida finalmente la crisis, sólo la improvisación, el no saber qué hacer y la carencia de liderazgo creíble es la respuesta. Todo ello, absolutamente insuficiente, cuando vamos camino seguro de los cuatro millones y medio de parados a fin de año, con una baja ya prevista de cerca de un tres por ciento del PIB, resultado de la caída no sólo en el sector de la construcción sino en los sectores industrial y de servicios. Y en lontananza, dificultades crecientes en el sistema financiero con morosidad al alza y problemas no ya sólo de liquidez sino también de solvencia.

¿Puede este Gobierno aguantar esta situación que no solamente es de crisis económica sino también social y política? La respuesta se verá en los meses inmediatos. Se oyen ya voces crecientes que reclaman, como se hizo ya hace algún tiempo en esta columna, la necesidad de un gobierno o acuerdo mucho más amplio que el actual, llámese Gobierno de concentración, transversal, amplio o por simple acuerdo parlamentario. Pero no se trata de reeditar unos nuevos pactos de la Moncloa sólo económicos, es mucho más que eso. Se trata también de la crisis de un modelo de Estado, el de las Autonomías, que es un pesado lastre, como ahora se está demostrando. Son, por ello, imprescindibles reformas a fondo, desde la ley electoral hasta determinados artículos de la Constitución. Seguramente todo esto es pedir demasiado a nuestros dirigentes políticos, dedicados a otras cosas. Pero si el Gobierno Zapatero no está por esa labor, que disuelva el Parlamento, que convoque elecciones y que el electorado decida. Pero algo hay que hacer porque lo que hay ahora y lo que se nos viene encima no lo aguanta este Gobierno.

Jueces, monstruos
GABRIEL ALBIAC ABC 11 Marzo 2009

«TODAS las artes han producido sus maravillas: el arte de gobernar no ha producido más que monstruos». El lector de Saint-Just -yo lo soy casi compulsivo- sabe lo que sigue al axioma que abre la reflexión constitucional del joven revolucionario con un pie ya en la guillotina: la certeza de que los hombres «no recuperarán su libertad en tanto que los legisladores no instauren la justicia entre ellos». La democracia no reside en otro sitio. Vano sería ceder a la ilusión de que nos basta con ir hasta las urnas en regulares ciclos cerrados: elecciones las hubo siempre en los más variados tipos de dictadura; de Franco a Chávez, de Stalin a Hitler, Honecker, Ahmadineyad o Castro. Cuando en agosto de 1789 el Abad de Siey_s fuerza la inclusión en el preámbulo constitucional de la fórmula «una sociedad en la cual la garantía de los derechos no esté asegurada y la división de poderes determinada no tiene Constitución», sabe bien lo que está en juego: todo. Ese todo que Europa conoce desde que Charles-Louis de Secondat, barón de Montesquieu, lo dejase caer con elegancia en el capítulo cuarto del libro XI de su Espíritu de las leyes: «Para que no sea posible abusar del poder, es necesario que, por la disposición de las cosas, el poder contrarreste al poder».

Garzón es un arquetipo de Ancien Régime. Uno de aquellos jueces cortesanos que sabían cuan fuente de fortuna podía ser su cargo, puesto al dócil servicio del monarca. Era así. Necesariamente. No por perversidad de los magistrados. No. Esa perversidad, es cierto que existía a veces. Pero perversos han sido siempre los hombres. Lo serán: va en la condición del predador hablante. Y eso no explica nada. La cesión automática ante un poder irresistible viene de la necesidad que impone su monopolio. Cuando toda la carrera de un funcionario está en manos de un solo jerarca, nadie tiene el derecho de exigirle que sea un héroe. Héroes los hay, desde luego. Pero héroe, en semejantes condiciones, es sinónimo de suicida: ejerza de ujier o de juez de alta instancia. Quien todo debe a uno, y todo de ese uno puede perder, ejecuta sólo lo que el uno dicta; las más de las veces, ni siquiera necesita que se lo dicte: lo adivina. ¿Alguien recuerda la admonición de Felipe González al alto magistrado que, a su lado, rendía homenaje fúnebre a un colega asesinado: «pero es que nadie se ocupa de decirles a los jueces lo que tienen que hacer»? Sí. Alguien se ocupa.

En España no existe división de poderes. Y no es azar o accidente. La Constitución del 78 era, al menos en eso, cauta. Vino luego la Ley Orgánica del Poder Judicial de 1985. Los socialistas sabían que era imprescindible quebrar la autonomía de los jueces. Había que poner la designación de cargos del poder judicial en manos de los partidos políticos. Y acumular así en manos de la casta un poder sin límites legales y, a ser posible, indefinido; o, en su defecto, lo más largo e impune posible. Eran los años GAL, los años Filesa, los años en los cuales el Estado acabó por convertirse en el más peligroso delincuente de España. Sin castigo. O casi. Apenas tres meses de cárcel para un ministro y un viceministro. Nada para el Jefe. Un par de decenas de asesinatos. Al menos dos desapariciones «a la argentina». Miles de millones robados. Tres meses de cárcel para un ministro y un viceministro. Ni un mal día para el Jefe. Y un texto legal que lo pudre todo. Hasta hoy. Garzón no es nada más que su criatura; la que mejor comprendió la regla del juego: todo vale. Sí, «todas las artes han producido sus maravillas: el arte de gobernar no ha producido más que monstruos».

El cambio necesario
FRANCISCO J. LLERA RAMO El País  11 Marzo 2009
Las novenas elecciones autonómicas en Euskadi, además de apuntalar el pluralismo de la sociedad vasca, señalan un camino sin retorno.

En primer lugar, el ciclo de Lizarra, gestionado por Ibarretxe con la muleta de quienes apoyan a ETA, ha tocado a su fin. Este ciclo ha estado caracterizado por la estrategia de acumulación de fuerzas del frente nacionalista, por la exclusión deslegitimadora de la mitad política del país y por las aventuras soberanistas de Ibarretxe y su partido.

A estas alturas, y sabiendo lo que sabemos, resulta obscena la insistencia del nacionalismo en intentar deslegitimar el resultado electoral por la exclusión democrática de la competición de quienes apoyan al terrorismo. ¿Qué podríamos decir de su connivencia e instrumentalización recíproca durante tantos años y con tanta irresponsabilidad?

En segundo lugar, el Partido Socialista de Patxi López tiene el encargo y la responsabilidad de inaugurar una nueva etapa que supere la política de frentes, en la que se ha basado la hegemonía artificial del nacionalismo, y oxigene la asfixiante vida política e institucional que éste ha estado monopolizando.

Hace tiempo que nuestras encuestas venían detectando una mayoría social en la opinión pública vasca que demandaba un cambio de rumbo y de ciclo en la política vasca, que rechazaba y se fatigaba con el enfrentamiento identitario y que no apoyaba las aventuras radicales y rupturistas encabezadas por Ibarretxe.

Ibarretxe no ha querido cerrar este ciclo, a pesar de los avisos electorales previos, de la pérdida de imagen y apoyo de su Gobierno, de los mensajes de la opinión pública vasca (a cuya voz siempre apela, con visión mesiánica o plebiscitaria) y de la propia dirección de su partido en los tiempos de Josu Jon Imaz. Inició su campaña ofreciendo la reedición de su fórmula de gobierno y el mantenimiento básico de la estrategia de Lizarra. Al tiempo que ponía sordina (que no rectificación) a sus propuestas soberanistas, hacía guiños a la base social de los violentos para mantener su alianza en la sombra y captar una parte de su voto desencantado, aun a costa de deslegitimar la lucha antiterrorista, en general, y el proceso electoral, en particular. Al mismo tiempo, amenazaba con toda clase de males para el autogobierno y para el país, si su fórmula no se veía revalidada y se producía la alternancia, agitando el fantasma de un inexistente pacto secreto del "frente españolista", que responde a su enfermiza concepción excluyente y monopolística del país, sus instituciones, su identidad y su voluntad plurales.

La campaña ha estado muy polarizada en torno al PNV y el PSE-EE y sus candidatos respec-tivos (Ibarretxe y López) y la incertidumbre sobre el resultado final, no tanto por quién sería el ganador (la opinión pública apostaba mayoritariamente por el PNV), cuanto por las dudas razonables sobre la continuidad de la actual fórmula de gobierno y la confusión sobre las alternativas posibles de gobierno.

Lo cierto es que, a pesar de lo ajustado de las expectativas de unos y otros, de las citadas incertidumbres y de las estrategias polarizadoras, no ha sido una campaña que movilizara a la ciudadanía como en 2001 o, incluso, en 2005. El nacionalismo ha perdido casi 60.000 electores (incluyendo los 90.000 seguidores estimados de D3M al llamamiento del voto nulo) y el autonomismo algo menos de la mitad. Por tanto, el nacionalismo ha acusado el desgaste, pero el autonomismo no ha logrado movilizar a todo su electorado, lo que le habría servido para respaldar una alternancia rotunda.

La campaña, por tanto, no ha sido todo lo movilizadora que se podría esperar, pero ha servido para concentrar el voto en las dos opciones útiles y llamadas a gobernar: PNV y PSE-EE. Entre ambos suman casi el 70% de los votos y casi tres de cada cuatro escaños parlamentarios, constituyéndose en el eje central de la política vasca en su encrucijada sociopolítica y competitiva: derecha/izquierda y nacionalismo/autonomismo.

Por una parte, al PNV, atando su futuro inmediato a Ibarretxe y su figura, la estrategia le ha dado resultado al lograr captar el apoyo de cuatro de cada cinco votos nacionalistas, y permitirle un último aliento de esperanza al ganar las elecciones. Por otra, el PSE-EE, aunque se ha quedado por debajo de sus expectativas, también ha logrado concentrar tres de cada cinco votos autonomistas, cuya mayoría absoluta sirve para avalar su propuesta de cambio.

Así pues, el pueblo ha hablado y los políticos tienen que interpretar su voz en clave de gobernabilidad y de política. Y, por muy difícil que puedan parecer las salidas, la fuerza del cambio, en uno o varios tiempos, es la que tiene que fijar el rumbo de un nuevo tiempo político de integración plural para el País Vasco. Porque es obvio que la sociedad vasca necesita y demanda un cambio de rumbo, que ponga las instituciones al servicio del pluralismo y acompase la política a las necesidades y problemas de vertebración y cohesión social de su ciudadanía plural.

Es cierto que la opción preferida, aunque minoritaria, antes de las elecciones era la del entendimiento entre el PNV y el PSE-EE, lo que, sin duda, daría una gran estabilidad a la gobernabilidad del país en estos momentos de crisis global. Pero, también es cierto que ni la reedición de la actual fórmula de gobierno tripartito (aunque sea reforzada con Aralar) propuesta por Ibarretxe podría dar estabilidad al país, ni el PSE-EE está por formar un gobierno de coalición de frente alternativo (con el PP y UPyD).

El entendimiento necesario entre PNV y PSE-EE sólo puede darse si hay un cambio de rumbo y el PNV abandona su estrategia de Lizarra, aparca sus propuestas soberanistas, se implica en la lucha contra el terrorismo del lado del Gobierno de la nación y en el aislamiento social de los violentos, y demuestra que puede ser leal a las instituciones constitucionales, corrigiendo su sistemático hostigamiento deslegitimador del Estado, así como su concepción excluyente del autogobierno y de lo vasco. En definitiva, si protagoniza una auténtica rectificación, que puede incluir incluso un sacrificio del propio Ibarretxe, por incapacidad manifiesta para rectificarse a sí mismo y su política. De lo contrario sería un pacto en falso, que buena parte del electorado socialista no entendería y que frustraría las expectativas del cambio necesario.

Este cambio necesario no puede ser un movimiento pendular y reactivo, pero tampoco puede ser cosmético, después de tantos años de monopolio nacionalista. Tiene que ser un cambio responsable y con prioridades claras para afrontar la restauración plena de las libertades y del pluralismo, la cooperación y lealtad de las instituciones vascas en la lucha contra el terrorismo y, muy especialmente, la concertación para afrontar las consecuencias y las salidas de la crisis económica.

Si el PNV no está maduro ahora mismo para producir una rectificación en profundidad, Patxi López y el PSE-EE no puede eludir la responsabilidad democrática de formar un gobierno en solitario, aparentemente frágil e inestable en sus apoyos iniciales, pero que puede afrontar una primera etapa transitoria eficaz para los objetivos del cambio necesario. Al fin y al cabo, esa responsabilidad ya la han demostrado cuando han estado apuntalando la frágil mayoría de Ibarretxe a lo largo de la última legislatura.

¿No es exigible un comportamiento recíproco? El PNV comienza mal descalificando la alternativa y utilizando argumentos como la usurpación o la primogenitura. Él mismo malgobierna Guipúzcoa y Álava sin haber ganado las elecciones.

El cambio necesario es, precisamente, el de la moderación, el sentido común, la integración plural, la lealtad institucional, la cooperación con el Estado y la responsabilidad democrática y no el de la apelación al espíritu de la tribu o la responsabilidad comunitaria. En las democracias representativas no gobierna, necesariamente, quien gana, sino quien consigue concitar más apoyos.

Francisco J. Llera Ramo es catedrático de Ciencia Política de la Universidad del País Vasco, director del Euskobarómetro y autor de Los vascos y la política.

Artículo en El País
¿Dónde vas Nicolás?
Juan Morote Libertad Digital 11 Marzo 2009

Soy uno de tantos españoles que durante estos últimos diez años me he sentido muy identificado con el discurso de Nicolás Redondo Terreros; es más, cuando José Luis Rodríguez provocó su defenestración al frente del PSE para colocar en su lugar a Patxi López, fuimos muchos los que sentimos que, deliberadamente, se había echado a perder una oportunidad.

Mi sorpresa ha sido mayúscula cuando he leído en El País el análisis de Redondo Terreros sobre las elecciones vascas. En él, defiende la integración de lo que denomina "el nacionalismo menos aventurero". No alcanzo a entender que Redondo califique al partido de los seguidores de Sabino Arana de nacionalistas menos aventureros.

Veamos, resulta que son nacionalistas menos aventureros los que se han beneficiado políticamente de la acción de la ETA desde hace treinta años, los que han obligado a los familiares de las víctimas a sacar los féretros de las iglesias por la parte de atrás, los que pactaron en Estella la exclusión definitiva de la política vasca de los partidos que tuviesen una visión de las Vascongadas dentro de España, los que decían que era el PP quien no tenía voluntad de acabar con la ETA porque los muertos le daban votos, y un sinfín de infamias más.

Pretender que un partido fundado por un aldeano racista y xenófobo, de cuya memoria y escritos han hecho una religión los dirigentes del PNV, comprando adeptos a golpe de talonario y subvención, arropados por el olor de la pólvora y la goma-2 de los etarras, es integrable en un Gobierno decente, sencillamente es absurdo. No se puede denominar menos aventureros a los responsables de la falta de libertad en el País Vasco desde hace treinta años, a los causantes de que se perdiera la oportunidad de la transición. Realmente no sé dónde va Nicolás Redondo.

Junto a lo anterior, tampoco entiendo que Redondo presente al PSE como un partido de intachable trayectoria en su lucha en contra del terrorismo y a favor de las libertades. Tengo por cosa cierta que en todas las comunidades gobernadas por el Partido Socialista la merma de libertades ha sido un hecho, y la discriminación de los factores comunes de identidad de los españoles una realidad. Así el castellano y los castellanohablantes, con voluntad de seguir siéndolo, han sido sistemáticamente perseguidos en todas ellas.

También se refiere al imperio de la ley, para su defensa cita el famoso discurso de Lincoln a los jóvenes del Liceo de Springfield. ¡Como si el imperio de la ley les hubiese importado alguna vez a los socialistas! Desde el 34 hasta aquí, para la izquierda la ley es sólo un cauce ordenado de llegar al poder, pero más allá, es algo bastante relativo y siempre opinable en función de lo que les interesa. Si para muestra basta un botón, véase la modificación de la Constitución perpetrada por el Estatuto de Cataluña; uso alternativo del derecho en estado puro.

Por otra parte, tampoco se me ha olvidado el gesto de Patxi López sentándose en el Hotel Londres a mantener un tranquilo intercambio de opiniones con los terroristas de la ETA. Me sigo creyendo la visión de Pilar Ruiz, la madre de Joseba Pagaza, sobre Patxi López cuando le escribía: "Ya no me quedan dudas de que cerrarás más veces los ojos y dirás y harás muchas más cosas que me helarán la sangre, llamando a las cosas por los nombres que no son".

Igualmente me desconcierta el medio de comunicación elegido por Redondo para verter su personal punto de vista, precisamente el utilizado por el PSOE para quitarle de en medio y colocar a López en su lugar. De verdad que no entiendo el análisis de Redondo Terreros, tan moderado, tan correcto, tan vomitivamente tibio. Diríase de su lectura que se postula para entrar en el Gobierno de López. Redondo Terreros se ha ganado a pulso la admiración y el respeto de muchos ciudadanos de bien, y en aras de ambos, le agradecería Nicolás que nos dijera a dónde va.

El jardín de López
Iñigo de Garés Periodista Digital 11 Marzo 2009

Pobre PSOE: haga lo que haga, no le cuadran las cuentas; cuando gana, parece que pierde; cuando pierde, se cree que gana y aspira al oro y al moro, para luego darse de bruces con la realidad. En la Comunidad Autónoma Vasca va camino de pasarle lo mismo que en Navarra, pero al revés. Total, un jardín

Los resultados del 1 de marzo sitúan a López en mitad de un charco. De entrada porque ya estamos viendo el monumental mosqueo del PNV, que pensaba que el cortijo era suyo para los restos y no habían ni imaginado tener que desalojar los despachos desde los que administraban chollos, tejemanejes, dadivas, favores, óbolos y otras gabelas para amigotes, conmilitones, camaradas y demás afectos al Régimen sabiniano. Impagable la cara de sorpresa de la portavoz de Ajuria Enea, a la que se preguntó si se habían planteado dejar el Gobierno Vasco: como si hubiera visto un marciano.

López tiene dos salidas, a cual peor, si quiere ser el próximo presidente de la CAV: o acepta un gobierno de coalición con el mismo PNV al que se han cansado de repetir que van a desalojar del poder; o acepta las votos "infectos" del Partido Popular, tan pringosos, tan fachas, tan así...

¿Cómo va a vender Pepiño -"missing" tras el papirotazo nasal recibido en su galáica tierra- a nivel nacional que se gobierna con los nacionalistas, cuando se les ha llenado la boca de "cambio"? ¿Qué efecto tendría en sus votantes extremeños, andaluces, castellanos o aragoneses constatar que malbaratan la ilusión y las papeletas de los vascos que creyeron que iban a acabar con el regimen ayatollah de los nacionalistas?

Pero, anda, que ¿y si tienen que aceptar los votos del PP, a quien durante una legislatura y pico han puesto como culpable de todos los males que aquejaban a España? Y, sobre todo: ¿y si ello implica que van a tener que pactar a nivel nacional temas como la financiación autonómica (precisa mayoría cualificada en el Congreso, al tener que cambiar la LOFCA)? ¿Cuál va a ser entonces el enemigo de referencia, el capacico de las bofetadas, el muñeco del pim,pam,pum?

Además, está la negra sombra de los terroristas y sus corifeos, esos que han aupado a Aralar en el Parlamento Vasco, por si en Navarra no supiéramos ya quiénes son y qué defienden. El bocazas de Anasagasti ya lo dijo el pasado día tres de marzo: "con un atentado en ciernes porque dentro de poco ETA va a seguir, porque ETA no ha desaparecido". ¿Eso qué es? ¿Una amenaza? O, peor:¿Es un orden a alguien? Ya sabemos que ETA dará su "opinión", que marcará sus preferencias y que eso supondrá, otra vez, dolor y sangre. Lo hacen siempre. Pero resulta sospechoso que sea Anasagasti quien lo anuncie. ¿Sabe algo él?

Esperemos que, como la Alicia de Carroll, Pachi López encuentre la salida del jardín. Y que sea la adecuada, la que necesitamos miles de navarros, de vascos, de españoles: un gobierno sin nacionalistas,con el PNV pasando frío en la calle y sus cesantes contándose penas en los batzokis. Para que los vascos se den cuenta de que hay vida, y es mejor, más allá del nacionalismo, la estrechez de miras, el reduccionismo cultural y social. Y que haya una oportunidad, además, de que se olviden para siempre de Navarra, ya que estamos.

Pero la verdad es que no me creo nada.
Post Scriptum: ¿Por qué no Nieves? La web de Diario de Navarra hace una encuesta con la pregunta de si Nieves Ciprés "es una buena candidata para optar a la presidencia del Partido Popular de Navarra". Y sí lo es: periodista, jefa de Gabinete de la Consejera de Sanidad, concejal de Pamplona por UPN y una de las primeras en darse cuenta de la deriva que su partido tomaba con las veleidades de Miguel Sanz. De todas las posibilidades que hay dentro del PP de Navarra, es la que más me apetece. Algún día les contaré cómo encontrar una figura adecuada se había convertido en un problema y fuente de serias tiranteces entre los cuatro "mosqueteros" del PPN: Del Burgo, Palacios, Cervera y Pomés; y a qué personalidades les ofrecieron esa posibilidad unos y otros, porque es muy divertido.


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Imposición lingüística
Montilla vuelve a la carga
Clemente Polo Libertad Digital 11 Marzo 2009

El Sr. Montilla no tiene arreglo. Se ha tomado tan en serio lo de que para gobernar Cataluña tiene que aceptar y acrecentar la herencia de sus honorables antecesores en el cargo, los Sres. Maragall y Pujol, que ha aprovechado una conferencia dedicada a celebrar los 25 años de la Ley de Normalización Lingüística, auspiciada ¡cómo no! por el Institut d’Estudis Catalans, para pedirles al PP y al Tribunal Constitucional que "eviten caer en las bajas pasiones" y advertirles de que "Cataluña no aceptará que se le imponga desde fuera la confrontación entre catalán y castellano". Lagarto, lagarto. Bajas pasiones, nada menos, e imposiciones desde fuera de Cataluña. Ahí, es nada.

Encuentro, en primer lugar, inaudito que el honorable iznajeño celebre, como si de una fiesta se tratara, el vigésimo quinto aniversario de opresión lingüística en Cataluña y, de paso, el segundo año de incumplimiento del Real Decreto 1513/2006 de 7 de diciembre que establece las enseñanzas mínimas en Lengua y Literatura castellanas en las comunidades que, como Cataluña, cuentan con dos lenguas cooficiales. La moratoria impuesta por la Generalitat a la aplicación del Real Decreto se formalizó en dos órdenes de la Conselleria d’Educació que ampliaron el plazo del que disponían los centros de enseñanza primaria en Cataluña para elaborar y presentar el Proyecto Lingüístico y extender a tres horas semanales la enseñanza de Lengua y Literatura castellanas en Cataluña. (La Orden EDU134/2008 amplió, en primera instancia, el plazo para cumplir el decreto hasta finales del curso pasado 2007-2008 y la orden EDU275/2008 lo extendió hasta finales del curso 2008-2009 para satisfacer a ERC que había advertido al PSC que el Real Decreto no se aplicaría mientras ellos estuvieran en el Gobierno de la Generalitat). Celebrar gozosamente el incumplimiento de una norma estatal como parte integral del plan para alcanzar la normalización lingüística en Cataluña es la última aberración que nos ha regalado el secretario general del PSC (PseudoSocialistesCatalans), un partido que está avalando con grave irresponsabilidad el incumplimiento de una ley aprobada en las Cortes que ampara el derecho de los ciudadanos a que sus hijos puedan recibir una educación mínimamente digna en lengua y literatura castellanas, materias, por cierto, conocidas urbi et orbe como lengua y literatura españolas. Buen ejemplo de lo que el Sr. Montilla entiende por "elevadas pasiones".

La advertencia que hace el Sr. Montilla al PP y al Tribunal Constitucional, dos por el precio de uno, resulta tan grave como el incumplimiento del Real Decreto de enseñanzas mínimas. Al parecer, lo que el PP dice en su recurso y lo que el Tribunal Constitucional puede llegar a decir cuando lo resuelva son, para el Sr. Montilla, imposiciones desde fuera. Interesante, ¿no? O sea, que el PP no es un partido español con derecho a recurrir una norma, el Estatut de Cataluña, ante el Tribunal Constitucional en España, ni éste una institución a la que compete dictaminar la constitucionalidad de las normas aprobadas. O a la mejor sí que lo son, y lo que verdaderamente nos ha querido decir el president es que Cataluña ya no es España y por lo tanto no le afectan las normas aprobada en Las Cortes ni las resoluciones del Tribunal Constitucional. Quizás estamos ya viviendo en la república catalana de hecho del president Montilla. ¿Cómo puede el presidente de un Gobierno de una Comunidad Autónoma dirigirse en estos términos al Tribunal Constitucional sin que sus palabras provoquen una respuesta inmediata del Gobierno español? ¿Se imaginan Vds. el escándalo que se produciría si el gobernador de un Estado osara dirigir semejantes advertencias mafiosas al Tribunal Supremo de los Estados Unidos? Al parecer, para el Sr. Montilla y sus resabiados y rencorosos compinches de ERC, la única ley de obligado cumplimiento en Cataluña y España es el Estatut de Cataluña, una norma tan vital para Cataluña que únicamente el 37,8 por ciento del censo electoral se molestó en refrendarla.

Pero como ocurrió con la inmersión lingüística en castellano durante el franquismo, la imposición de la inmersión lingüística en catalán, arbitraria y contraria a los intereses objetivos de los ciudadanos, cosechará también un estrepitoso fracaso. De momento, ya ha conseguido que bastantes personas que sintieron un aprecio y afecto sincero hacia la cultura catalana cuando estaba oprimida en la dictadura, se sientan hoy desplazadas y agredidas por una administración y una clase política catalanas que cierran filas ante propuestas tan inocentes y con tan escasa trascendencia como el que en la escuela se dediquen tres horas a la semana a aprender lengua y literatura castellanas. Tanta burricie produce, primero, vergüenza ajena y, a continuación, el rechazo de cualquier persona razonable y abierta. Sólo por eso, la normalización lingüística está condenada a fracasar. Los ciudadanos en Galicia, Cataluña y el País Vasco vamos a seguir hablando el español, una lengua que permite comunicarnos con todos los españoles –¿se han preguntado en que idioma hablan entre sí los miembros de la secta GalEusCat?– y nos abre horizontes amplísimos en Iberoamérica y el resto del mundo. Que quienes no tienen otra cosa que ofrecer a los ciudadanos catalanes salvo envidia y resentimiento, hayan hecho de la nacionalización de Cataluña bandera, santo y seña, para ganarse un escaño, una alcaldía o una subvención, resulta hasta comprensible; pero que también hayan entrado en este juego los nacidos en Iznájar que han sido ministros del Gobierno de España produce aversión y repugnancia.
Clemente Polo es catedrático de Fundamentos del Análisis Económico en la Universidad Autónoma de Barcelona

Ladran, luego... pinta bien
JUAN JULIO ALFAYA Periodista Digital  11 Marzo 2009

JOSÉ Mª MARTÍN LÓPEZ-SUEVOS: Desde la reciente victoria del Partido Popular el pasado 1 de Marzo asistimos a un concierto de amenazas al presidente de dicho partido en Galicia, y próximo presidente de la Xunta de Galicia, emitidas desde diferentes organizaciones de la izquierda nacionalista. ¡Qué se prepare el Partido Popular si deroga el decreto 124/07 y rompe el llamado consenso lingüístico!

Los que hacen del nacionalismo la razón de su misma existencia como organización no están dispuestos a que los ciudadanos recuperemos nuestra libertad, en un ejercicio de evidente manipulación siguen queriendo confundir los sentimientos (el amor a Galicia, a lo gallego) con el derecho a imponer.

Y la clave está ahí mismo, delante de nuestros propios ojos: los más interesados en la defensa de la política liberticida del nefasto bipartito son los más beneficiados por la misma: por un lado los partidos políticos de extrema izquierda nacionalista y el sindicato de la misma ideología que, al perder la escuela como lugar de adoctrinamiento y de apoyo a la falacia identitaria, anticipan una más que segura pérdida de influencia sobre los futuros electores y sobre la fuerza laboral respectivamente; por otro lado, la Mesa por la Normalización Lingüística, autoproclamada mayor asociación cultural de Galicia, y receptora de generosas subvenciones por más de medio millón de euros al año con los que se permite el lujo de expedientar a comerciantes y empresarios y, generalizando, todas aquellas entidades, medios de comunicación y personas beneficiarias de una política de normalización cuyo coste se estima en más de 20 millones de euros anuales. La normalización nos ha salido muy cara, desde cualquier punto que se analice, ya sea libertades cívicas, calidad de la enseñanza y ruptura de la unidad del mercado español.

Es hora de recordar que los mismos que reclaman el mantenimiento del decreto 124/07, a pesar de ir contra la Constitución, el Estatuto y la Ley de Normalización Lingüística, son, fundamentalmente, aquellos que defienden para Galicia un proyecto totalitario (Galiza ceibe y popular) y cuyo concepto de democracia y de libertades individuales se aproxima más a la de regímenes totalitarios de desagradable recuerdo, cuyo respeto por el individuo, la libertad y los derechos humanos, está a años luz de lo que representa una democracia occidental.

Nuestra asociación, la “Mesa por la Libertad Lingüística” si bien no emite un cheque en blanco a la nueva política lingüística del Partido Popular dado que éste ni siquiera ha tomado posesión, quiere denunciar el acoso y la presión al que se está sometiendo a ese partido desde organizaciones nacionalistas, de dudoso marchamo democrático, que todas a una y, de forma concertada, pretenden amedrentar y chantajear a quienes han sido mayoritariamente escogidos por los gallegos para la próxima legislatura.

Hacemos, desde estas páginas, un llamamiento a la sociedad gallega en general, como lo haríamos en el caso de cualquier otro partido que hubiese ganado las elecciones y defendiese la recuperación de la libertad en el campo lingüístico, como es el caso actual del PP, para desenmascarar a estos pseudo demócratas que ya han dejado meridianamente claro lo que son capaces de hacer, tanto en la calle cuando se enfrentan a ciudadanos pacíficos legalmente convocados a manifestarse, como en el DOGA cuando pisan la moqueta del poder.

José Mª Martín López-Suevos
Presidente de la Mesa por la libertad Lingüística
www.libertadlinguistica.com

Proteccionismo idiomático
Lucenzio www.poderlimitado.org 11 Marzo 2009

La taimada y onerosa normalización lingüística pretende cobrarse un alto precio de libertad civil y el consecuente y legitimo derecho al uso de la lengua que nos ha sido transmitida gratuitamente, con el evidente objetivo de destruir a España como proyecto común.

Reflexionando sobre el tema lingüístico en Galicia me vino a la memoria las críticas satíricas a que sometió Bastiat aquella supuesta petición de los fabricantes de velas y demás productos relacionados con el alumbrado, a la Cámara de Diputados, para que el Gobierno francés ordenase el cierre de todas las ventanas y demás elementos de las casas por las que entrase la luz del sol, asi se generaría la necesidad de luz artificial que provocaría un aumento espectacular de la producción y venta de todos los productos adscritos a la industria nacional del alumbrado (F.Bastiat, “Sofismas Economicos” cap VII, 1845).

En un evidente paralelismo, los “fabricantes de la lengua” (linguocratas) pretenden cerrar las ventanas de Galicia, encerrando a los ciudadanos en su “gulag identitario”, donde en la oscuridad artificial nos alumbraríamos forzosamente con su “candil identitario” (newspeak-neolingua) privándonos de la luz del sol, obteniendo importantes beneficios esos “ilustres sabios” que tienen el “secreto” del “conocimiento” de lo que es”adecuado” para los “bos e xenerosos”, “chamanes” que captan el “celme (esencia) alucinogeno” de la Galiza.

Pero lo real y lo cierto es que al consumidor-ciudadano le gusta el calor de la luz del sol, prefiere lo natural a lo artificial. Los “fabricantes de la lengua propia” “llevan la muerte en el corazón de su política” (Bastiat), rechazan el “producto extranjero” (castellano-español) por su naturaleza de “don gratuito”. El castellano-español como lengua común nos ha sido donado por el proceso natural de su nacimiento y evolución a lo largo de la Historia de España que a partir de 1812 cristaliza en la Nación Política (“La Nación española es la reunión de todos los españoles de ambos hemisferios” “es libre e independiente, y no es ni puede ser patrimonio de ninguna familia ni persona y está “obligada a conservar y proteger por leyes sabias y justas la libertad civil, la propiedad y los demás derechos legitimos de todos los individuos que la componen”. Arts. 1 a 4 de la Constitución de Cádiz).

Ese proceso ha sido protagonizado, y esta siéndolo continuamento, por la acción común de los ciudadanos españoles determinada por el uso de la lengua, y los sucesivos donadores no nos piden nada como “hace el sol por la luz”(Bastiat). Frente a ello, la taimada y onerosa normalización lingüística pretende cobrarse un alto precio, más allá de la usurpación de los fondos provenientes del esfuerzo tributario del sector productivo, la libertad civil y el consecuente y legitimo derecho al uso de la lengua que nos ha sido transmitida gratuitamente, con el evidente objetivo de destruir a España como proyecto común de ciudadanos libres e iguales ante la ley.

“Solo existe un sentimiento mayor que el amor hacia la libertad; es el odio a quien te la quita” (“Detrás del muro”, María Teresa Ramírez Uribe, mención en el segundo concurso de Ensayo “Caminos de la Libertad”, Grupo Salinas, 2008).

Terror puerta a puerta
Regina Otaola Libertad Digital 11 Marzo 2009

Hace poco más de un año la Corporación de Lizarza denunciaba la presión terrorista de los batasunos sobre los vecinos del pueblo, una presión que fue debilitándose gracias a que en ningún momento se les reconoció legitimidad a los que, una vez fracasado su intento de recabar firmas voluntarias en la Plaza de la Libertad, decidieron pasarse puerta a puerta por todas las casas para obtenerlas mediante coacción.

Ahora es en Mondragón donde los batasunos ejercen esa presión, pero la diferencia crucial con el caso de Lizarza es que la alcaldesa de este municipio, Ino Galparsoro, es una proetarra incapaz de condenar el asesinato de uno de sus vecinos, ¿cómo se va a pronunciar en contra de esta campaña intimidatoria? Porque lo cierto es que la impunidad de que gozan los que hace un año tenían que salir del pueblo para no ser linchados, ahora se hace patente ante la inacción política y el miedo –todavía tan presente- de una sociedad acobardada por haber sido abandonada a su suerte por quienes debieran, en primer término, protegerla de ETA.

Ahora es cuando, más que nunca, parece contrastar de manera sangrante el triunfo en escaños de la alternativa al nacionalismo vasco con la realidad del día a día en nuestra tierra. Los proetarras crean nuevas plataformas de "acción política" al servicio de ETA a tanta velocidad prácticamente como el PNV ha ido creando sociedades públicas y estructuras paralelas de Poder para ejercer su control omnímodo sobre toda la sociedad. Es con eso con lo que se debe acabar ahora: la impunidad de unos y el clientelismo de otros.

Porque sólo devolviendo a las instituciones vascas su legitimidad política y democrática los vecinos de Mondragón o Lizarza se verán amparados, legitimados y respaldados para quitar del portal de su casa el cartelón que esos rabiosos jóvenes al servicio del terrorismo de ETA andan pegando por puertas y calles. Pero para eso hay que echar a ANV de los ayuntamientos –ya expulsado el PCTV del Parlamento Vasco- y al PNV del Poder.

La oportunidad de los socialistas con el apoyo del PP es histórica, cierto: pero tanto para el triunfo como para el fracaso. Y el fracaso significaría la victoria de la estrategia terrorista de ETA ante la que el nacionalismo vasco se ha inhibido siempre en todos los municipios, y no sólo en Lizarza.

Y es esto lo que debemos cambiar ahora. Desde ya.
 

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