AGLI

Recortes de Prensa    Sábado 14 Marzo 2009

 

Socialismo flotante
...Con excepciones valiosas, en los partidos, las administraciones o las instituciones, los buenos caen en el fatalismo, los tibios prosperan sin gloria; los integrantes mandan mucho sin saber para qué... Podemos mejorar, por supuesto, porque nuestra democracia es igual de buena y de mala que otras muchas y porque las cosas funcionan cuando seguimos el libro de instrucciones. Luces y sombras: no todo es blanco, ni tampoco negro. Así es la vida, secuela de la condición humana...
BENIGNO PENDÁS Jurista ABC 14 Marzo 2009

EL socialismo contemporáneo es fuente de perplejidad para el historiador de las ideas. Ante todo, vive de tópicos posmodernos. Pensamiento débil: la realidad es una construcción arbitraria que nos propone un modelo para armar a base de fragmentos. Cada sujeto hace su propia lectura, ni mejor ni peor que las ajenas.

Admito que, por razón de oficio, los políticos están menos obligados hacia la lógica que el resto de los mortales, acaso porque el poder -ejercido o deseado- es causa de profunda ansiedad. Sin embargo, en España hemos ido demasiado lejos. Cada uno dice lo que quiere. Las palabras ignoran la ley de la gravedad. Muchos imitan al personaje de Joseph Conrad: «flotaré; así me desquito de la vida real». Mal asunto tropezar con la realidad. Recesión es más que crisis. El desbarajuste territorial desata la guerra de todos contra todos. El optimismo es una falacia condenada al fracaso. El desánimo se apodera de la buena gente, por razones materiales pero también morales. En tiempos difíciles, la legitimidad del poder sustenta un clima de confianza y estabilidad. Con sus grandezas y servidumbres, la Transición nos dejó unas señas de identidad colectiva como nación renovada. Le han hecho mucho daño, sea por oportunismo, por inconsciencia o por ideología: un proyecto sugestivo suplantado, diría Burke, por una «libertad mediocre».

Mediocre, en efecto, porque la obra bien hecha no sirve para nada en un ambiente propicio a la chapuza como fórmula recurrente para salir del paso. Cada día es más difícil ofrecer ejemplos atractivos a la hora de despertar una vocación política, académica, incluso profesional. Si arraiga el sentimiento relativista del «todo vale» y «cada uno a lo suyo» es inevitable que la gente busque atajos para llegar a una meta que ofrece ventajas materiales pero ninguna satisfacción moral. El triunfo de los mejores es un principio normativo de la justicia pero también una necesidad práctica del bienestar social. Por supuesto, no es suficiente llenar el boletín oficial de planes sobre la excelencia para luego dejar las cosas como están. Muy al contrario, la retórica vacía de contenido irrita con razón a las personas de espíritu sensible. Aquí y ahora es inevitable sospechar que los peores ganan con demasiada frecuencia.

He aquí un ejemplo que conozco bien. Hay excelentes funcionarios perdidos en un rincón oscuro del organigrama, víctimas a veces -por activa o por pasiva- del acoso de un superior inicuo. Hay profesionales solventes cuya capacidad no cuenta a la hora del ascenso, la recompensa, el premio al esfuerzo honrado y eficaz. La calidad suele ser un estorbo en determinados ambientes. Disminuyen así el rigor, la pulcritud, el cumplimiento fiel del compromiso a tenor de lo pactado. Las formas de la vida cotidiana reflejan una sociedad hosca y malhumorada. En vez de la sedicente «educación para la ciudadanía» hacen falta unas cuantas clases de urbanidad y buenos modales en el grado más elemental. Cuando el mérito no sirve, el ambiente se adapta al nivel de los peores. Lo estamos pagando muy caro en la crisis actual.

Socialismo flotante, decía, anclado en tópicos que los partidos europeos abandonan a toda velocidad. El SPD alemán, tapado por la Gran Coalición, gira hacia el viejo centro socialdemócrata y marca diferencias con la izquierda populista. Los laboristas británicos perderán las elecciones, sin duda por culpa suya, pero no renuncian a la sensatez propia de su raíz fabiana. Ni siquiera los socialistas franceses o la sinistra italiana pretenden arreglar sus fracasos recientes con excesos radicales que nadie quiere escuchar. Lo contrario sería una forma segura de prolongar la penitencia. En cambio, el PSOE mezcla palabras melifluas con guiños al extremismo. Ocupa su tiempo, sobre todo, en lanzar cortinas de humo para ocultar las penurias del mal gobierno. Son maniobras a corto plazo, muy al gusto del presidente. Por cierto, ¿conocemos al personaje a estas alturas?

Los afines no suelen debatir sobre la personalidad del jefe. Les gusta, claro, siempre que gane elecciones y fastidie a la derecha. Los escépticos callan: son muchos, aunque cada día mandan menos. Los adversarios discuten, antes con pasión, ahora resignados. Llueven las descalificaciones, a veces contradictorias: sectario, frívolo, oportunista, resentido... Les propongo una interpretación sencilla. Zapatero es un profesional del poder, criado en el Estado de partidos y la democracia mediática, a cuyo servicio utiliza un discurso confuso contra la derecha, tal vez porque confía más en las debilidades ajenas que en las fuerzas propias. Cree en el partido, pero es escéptico sobre las instituciones: por eso no sabe reaccionar ante el nuevo mapa político. Posmoderno por convicción -valga la paradoja- vive siempre en presente, maneja lugares comunes y se confunde con el paisaje de una sociedad sin pulso. A pesar de las apariencias, no es un rival desdeñable. El azar le ofrece otra oportunidad: la hora de la constitución en el País Vasco exige sentido de Estado para no defraudar las expectativas. Se admiten apuestas ...

Una sociedad que prescinde de la excelencia corre grave riesgo, incluso en tiempos poco proclives a la admiración. «Nada quedará sin castigo», según la rigurosa sentencia del Dies Irae. No crean que hablo del Apocalipsis, acaso lejano e incierto, sino de la pura y simple mediocridad. Peligro singular en un país como el nuestro donde los odios políticos no descansan un solo día. Sin embargo, tenemos cierto talento, casi siempre disperso y mal organizado. Con tantos defectos, hemos fabricado una historia, una lengua y una cultura de primer rango. Contamos con un activo reciente, la Transición democrática, cuyo espíritu tenemos el deber de preservar. Entendemos mal los matices grises de la existencia y tropezamos en lo más sencillo después de superar la dificultad más grave. La culpa sea nuestra, pero -al margen de sus miserias- esta sociedad merece más de lo que tiene.

Examen de conciencia sobre la vida pública. Con excepciones valiosas, en los partidos, las administraciones o las instituciones, los buenos caen en el fatalismo; los tibios prosperan sin gloria; los intrigantes mandan mucho sin saber para qué... Podemos mejorar, por supuesto, porque nuestra democracia es igual de buena y de mala que otras muchas y porque las cosas funcionan cuando seguimos el libro de instrucciones. Luces y sombras: no todo es blanco, ni tampoco negro. Así es la vida, secuela de la condición humana. Por eso conviene buscar solamente lo posible, como decía Bentham, tan sensato como aburrido. He aquí la petición urgente: que vengan los mejores. Al Estado y a la sociedad civil, al gobierno y a la oposición, a las elites y a las masas: el futuro de España nos concierne a todos. Recuerden a Henry James, maestro del buen gusto: «Ninguna cursiva puede dar idea de la sinceridad del énfasis».

La necedad subvencionada
EDITORIAL Libertad Digital 14 Marzo 2009

Tras haber perdido un millón y medio de espectadores debido a su incapacidad para atraer y satisfacer a un público harto de sectarismo político y chabacanería, el cine español recibió el año pasado más ingresos en concepto de subvenciones que los procedentes de la taquilla. A la aberración que supone que un sector económico dependa de los impuestos de los ciudadanos debido a la ineptitud de sus gestores se suma el escándalo que produce saber que, en medio de una profunda crisis económica, el Estado se dedica a sufragar las aventuras de un grupo de incompetentes que disfrazan su esterilidad de presunta solidaridad y compromiso social.

Por lo visto, en el cine español no hay lunes al sol, pues ya se ocupa el Gobierno de blindar a los cineastas contra las inclemencias del mercado que desprecian. Capítulo aparte merece el favoritismo con que son tratadas las producciones en lenguas autonómicas, 10,5 millones más, y el uso que algunos gobiernos autonómicos como el catalán hacen de las subvenciones al cine para sus proyectos de construcción nacional.

No es de extrañar que en la última gala de los devaluados premios Goya nadie se dignase hablar de las dificultades a las que se enfrentan los miles de personas que cada día pierden su puesto de trabajo. Nada tienen que ver los cineastas con eso, pues todo lo que nuestras estrellas han de hacer para evitar la crisis es asistir a un acto electoral del PSOE o prestar su imagen a alguna campaña de ese partido. O hacerle el trabajo sucio a la izquierda organizando cualquier algarada contra el PP, un partido que, lejos de fomentar una industria audiovisual realmente competitiva, cometió durante sus años de Gobierno los mismos desmanes que los socialistas, antes y después.

No faltan talento ni profesionalidad en el cine español. Tanto la creciente colonia de técnicos y artistas españoles que trabajan en Hollywood como el éxito de las empresas dedicadas a la publicidad, la televisión y el doblaje de producción extranjera demuestran que es posible conjugar calidad y rentabilidad económica, o al menos conseguir una cuota de mercado que garantice de sobra la supervivencia del sector.

Mientras nuestros políticos se empeñan en justificar las inmorales ayudas al cine apelando a la protección del patrimonio cultural y a la promoción de las artes, cada vez son más los ciudadanos que perciben estas subvenciones como lo que son, un burdo sistema clientelista mediante el cual el Estado paga el apoyo político de un grupo de privilegiados cuyo presunto elitismo sólo es comparable a su tosquedad.

Las subvenciones al cine, y en general a lo que el Estado denomina cultura, es una lacra a la que conviene poner fin en aras de la equidad y la libertad, unos valores que brillan por su ausencia entre nuestros gestores públicos. Y también en beneficio de todos los jóvenes que año tras año finalizan sus estudios audiovisuales y de interpretación sin más opción que la subvención o el desempleo por culpa de los de siempre. La cultura de España, una de las naciones que más ha aportado a la civilización occidental, se merece algo más que una cuadrilla de paniaguados.

Escándalos en Interior
Alfredo Kid Rubalcaba
GEES Libertad Digital 14 Marzo 2009

Rubalcaba dice que le pegan. Toda su respuesta al alud de críticas sobre su gestión la resuelve aludiendo a supuestos golpes recibidos hace cinco años. Su carrera en el cuadrilátero de la política es dilatada. Hace más de diez años aguantó bien los golpes políticos del caso GAL, y aguantó a los puntos cuando su Gobierno se desplomó entre casos de corrupción y crimen de Estado. Regresó a la política con mayúsculas, a lo grande, hace justo cinco años, entre el 11 y el 14 de marzo de 2004. En unas horas dejó KO a todo un Gobierno, mostrando su excelente estado de forma y su experiencia en estas lides.

Ahora bien, el tiempo pasa para todos, también para Alfredo Kid Rubalcaba. Hoy, como ministro de Interior, los golpes se le acumulan y es simplemente cuestión de enumerarlos para ver hasta qué punto los casos son los suficientemente graves como para que el héroe del 13-M tenga que tirar la toalla. Al menos hay tres aspectos de su gestión que exigen aclaración total, y que por sí solos justificarían su dimisión, y probablemente algo más.

En primer lugar, está el grupo de escándalos relacionados con los pactos ZP-ETA. Hasta ahora, Rubalcaba ha salido indemne de todo lo relacionado con este turbio asunto, pese a que algunos episodios derivarían en graves responsabilidades de miembros de su Ministerio. Entre los más importantes podemos citar los siguientes: en primer lugar, la actuación de Rubalcaba respecto a la famosa verificación del alto el fuego de ETA. Pese a que los informes de las Fuerzas de Seguridad afirmaban que ETA seguía actuando, y que los atentados callejeros seguían produciéndose, Kid Rubalcaba certificó el alto el fuego en varias ocasiones contra las pruebas que indicaban justo lo contrario.

En segundo lugar, el escándalo también afectó a Rubalcaba en lo relativo a la legalización del brazo institucional de ETA. De nuevo los informes identificaban claramente a los partidos pantalla de ETA con la banda. Pero pese a los informes policiales, Rubalcaba certificó la inocencia de ANV. Y el escándalo llegó al punto de que tras la tregua y tras las elecciones, las mismas pruebas sirvieron para ilegalizar las mismas listas. Contradicción inaudita en un caso que tiene además otra derivada: la del reconocimiento por parte de ETA de que las siglas "ANV" fueron sugeridas por los propios negociadores socialistas.

Pero, sin duda, el episodio más oscuro de la época de la época de los pactos de ZP con ETA es el del chivatazo al aparato de extorsión de ETA, más conocido como el caso del Bar Faisán. Sobre él ha caído una cortina oscura en la que –como no– está de por medio Baltasar Garzón. Aún está por descubrirse quién avisó a ETA de una operación policial, aunque todo indica que se trata de alguien situado muy arriba en la jerarquía del Ministerio. Aquí ya no se trataría de mentir o manipular, sino que estaríamos hablando de graves delitos y claras responsabilidades penales.

Tras los pactos con ETA, otros dos escándalos han golpeado directamente la mandíbula del ministro. El primero, el de la ocultación y manipulación de los datos sobre delincuencia en nuestro país. En éste se repite el modus operandi de la negociación con ETA: los informes de las fuerzas de seguridad son manipulados y mangoneados para su presentación ante la opinión pública indicando justo lo contrario. Este escándalo constituye suficiente motivo para la dimisión de Rubalcaba.

En segundo lugar, el caso de las órdenes ministeriales para la detención por cupos de inmigrantes ilegales. En este caso, las acusaciones hacia el Ministerio de Rubalcaba se acumulan. Las Fuerzas de Seguridad le acusan de interferencia y presiones en su trabajo diario; las asociaciones de inmigrantes denuncian racismo y xenofobia; y desde el punto de vista de los derechos cívicos y del Estado de Derecho, las órdenes de Interior son claramente anticonstitucionales. Otro golpe más a la mandíbula de Kid Rubalcaba, porque también este escándalo conllevaría su dimisión.

Que Rubalcaba, como toda defensa, alegue que hace cuatro años alguien intentó agredirle, muestra cómo el púgil de antaño tiene ahora la mandíbula de cristal. Su imagen se debilita por momentos, los escándalos nuevos se acumulan sobre los viejos, y cada vez se le ve más torpe para defenderse, haciendo fintas cada vez más difíciles de entender, como el caso de su agresión.

Tal día como hoy, 14-m
TOMÁS CUESTA ABC 14 Marzo 2009

LA conmemoración del quinto aniversario de la avalancha criminal del 11-M ha sido más un trámite que una manifestación de duelo. Ha estado más cerca del envarado formalismo que rodea a un minuto de silencio que de la desnudez emocional que es el marchamo de consternación sin etiqueta. Ha sido, en cierto modo, una manera de despedir a pie de andén a un convoy de fantasmas con destino a la amnesia. ¿Y esa actitud a qué obedece, si es que puede saberse? Buena pregunta, sí señor. Lo peliagudo es encontrar, a estas alturas, a alguien que sea capaz de responderle. Después de un lustro, junto al escalofrío del horror palpita todavía la quemazón de la vergüenza. Bien es verdad que, desde entonces, el discurso ha cambiado, son otros los intérpretes y la duda metódica -ese resabio cartesiano- ha claudicado ante la fe del carbonero. Total, del tongo al tango no va sino un letra. ¡Música, maestro! «Silencio en la noche, ya todo está en calma. El músculo duerme y la ambición descansa».

Cada cual es muy dueño de plantear un alegato sobre cómo pasó lo que pasó apelando al dictamen de su razón y su conciencia. Nadie en su sano juicio, sin embargo, podría cuestionar las consecuencias. La principal es que hace cinco años -el 14 de marzo, tal día como hoy, a las setenta y dos horas de tocar a degüello- España se rindió al chantaje del miedo. La tragedia de Atocha no se sustancia únicamente en el balance atroz de desvividos y de muertos. Planteó -y aún plantea- un escenario inédito en la guerra sin tregua, sin lindes y sin reglas que sostiene la cerrazón fanática contra los fundamentos de la sociedad abierta. Según aseguraba André Glucksmann al filo de la carnicería madrileña, el vuelco electoral que inauguró la égida del señor Zapatero fue la puesta de largo de una combinación letal: el cálculo político y la violencia ciega. «Los españoles -apostillaría luego- quisieron aplacar la «hybris» terrorista sacrificando un chivo expiatorio en el altar del vértigo».

Hubo algo más, no obstante; algo que el pensador francés no tiene en cuenta. A lo largo de tres jornadas demenciales -ahítas de ruindad y, también, de torpeza-, una epidemia de rencor puso la convivencia en almoneda. Este país, en suma, volvió a ser el de siempre: un borbotón de chusma y un sublimado de impotencia. Fieles a un ritual inveterado hicimos de la herida una trinchera que no ha cicatrizado por completo. Pero si el miércoles pasado, al cumplir con las víctimas, algunos parecían estar cumpliendo el expediente, no cabe esperar que haya quien recuerde que fue en la ventanilla del 14-M donde se hizo efectivo el pagaré del 11-M. O, dicho de otro modo, que el presente es ininteligible aislado del pretérito. Era tal día como hoy, a las setenta y dos horas de tocar a degüello. Un día en que también la primavera había despuntado antes de tiempo. Un día en que también lucía el sol. Un día en el que todo era una mueca.

En el momento en que pagamos al verdugo un rescate exigido a sangre y fuego, la condición de cómplices se suma a la de rehenes. Ellos son los guardianes del abismo, las pesadillas son su madriguera y su instrumento. Hegel sostenía que la Historia no nos enseña nada excepto que no hay nada que la Historia nos enseñe. ¿Aprenderemos la lección? Empecemos por despejar el trabalenguas.

Autónomos protestones
JUAN MANUEL DE PRADA ABC 14 Marzo 2009

VARIAS asociaciones de trabajadores autónomos y pequeños empresarios han convocado una concentración de protesta ante el Congreso, perturbando la paz de los señores diputados. Esto de protestar ante el Congreso con naderías es como pedirle peras al olmo; pues ya se sabe que los señores diputados tienen otros asuntos mucho más importantes entre manos, como legalizar el aborto a mansalva, medida de choque contra el paro cuyos efectos incontestables empezaremos a disfrutar de aquí a veinte años. Pero los trabajadores autónomos y los pequeños empresarios son unos impacientes; y exigen a los señores diputados que adopten medidas que detengan el descalabro de su sector, que en el año pasado contempló el cierre de ciento cincuenta mil negocios. ¡Qué poco sentido institucional tienen estos autónomos protestones!

Deberían aprender de los sindicatos, calladitos como profesionales del amor mercenario. Claro que, por cada negocio que los autónomos y pequeños empresarios tuvieron que cerrar durante el pasado año, los sindicatos cuentan casi con dos liberados: más de doscientos mil suman los dos sindicatos mayoritarios, cifra que favorece una barbaridad el sentido institucional. También, sin duda, lo favorece la cuantía de las subvenciones que perciben de las administraciones. Ocho milloncejos y medio de euros recibía Comisiones Obreras del Ministerio de Trabajo el pasado año; y más de siete milloncejos la Unión General de Trabajadores, según cifras publicadas por el Boletín Oficial del Estado, a las que habría que sumar las subvenciones procedentes de otros ministerios, comunidades autónomas y municipios. Más de dos milloncejos a cada uno les soltó, por ejemplo, la Junta de Andalucía. Si a ello sumamos las numerosísimas sedes patrimonio del Estado que los sindicatos ocupan sin pagar alquiler alguno tal vez podamos hacernos una pálida idea de lo que nos cuesta el sentido institucional de los sindicatos. ¡Aprendan esos autónomos protestones!

Y, en fin, no generalicen tanto. Dicen las asociaciones de autónomos y pequeños empresarios que durante el año pasado cerraron ciento cincuenta mil negocios. Pero, sin duda, fueron negocios con poco sentido institucional; ahí tenemos, por ejemplo, un negocio como el del cine patrio, dedicado a propagar las bondades del Mátrix progre, que durante el pasado año recaudó más dinero con las subvenciones oficiales que con la exhibición de sus muy progresistas películas. ¿Acaso los actores, directores y productores que se benefician de esas subvenciones no son autónomos y pequeños empresarios? ¡Por supuesto que sí! Lo que ocurre es que tienen sentido institucional, a diferencia de los protestones que se van a concentrar en el Congreso, perturbando la paz de los señores diputados, que también maman lo suyo del presupuesto. Se quejan estos autónomos protestones de que los bancos les hayan cerrado el grifo de la liquidez; y no entienden que lo hacen por sentido institucional, pues antes de concederles a ellos un préstamo que les evitaría cerrar el negocio tienen que cobrar la deuda de los emporios mediáticos que, con gran sentido institucional, se dedican a propagar las bondades del Mátrix progre (deuda que, por supuesto, cobrarán cuando las ranas críen pelo). Y es que estos autónomos protestones, en el fondo, ignoran el simplicísimo reparto de papeles establecido en el Mátrix progre, a saber: quienes están bendecidos por un sentido institucional (sindicatos, peliculeros, bancos y emporios mediáticos adictos) y quienes no lo están. Estos segundos son los paganos de los primeros; y los autónomos y pequeños empresarios pertenecen a este segundo grupo. Conque menos protestar y más apoquinar, que para eso los quiere el Mátrix progre.
www.juanmanueldeprada.com

"PROYECTO SASIKU"
La Generalidad destina un millón de euros a apoyar el bilinguïsmo en Ecuador
Mientras en Cataluña el bilingüismo brilla por su ausencia, Carod lo promociona en Ecuador. Allí, Carod Rovira ha anunciado que destinará un millón de euros para fortalecer la educación indígena del país. Ante los nativos, definió a Cataluña como un "ejemplo de convivencia lingüística".
Europa Press Libertad Digital 14 Marzo 2009

Carod Rovira ha elevado a Cataluña a la categoría de "ejemplo" de convivencia lingüística y aseveró que la Generalidad pretende que el catalán sea "lengua común" en la región. Lo dijo durante la visita del proyecto Sasiku que el Gobierno catalán promueve en Puyo para fortalecer la educación intercultural bilingüe en Ecuador, al que destinará 1 millón de euros para los próximos cinco años.

El proyecto consiste en apoyar a la Dirección Nacional de Educación Intercultural Bilingüe-DINEIB -institución adscrita al Ministerio de Educación- creada hace 20 años en respuesta a las reivindicaciones del movimiento indígena del país para administrar su propio sistema educativo bilingüe.

También servirá para formar a docentes para mejorar la calidad de la educación en las zonas más aisladas, además de clases de gestión pública dirigida a 40 líderes de "nacionalidades" de Amazonas.

Carod defendió que la diversidad lingüística es una "riqueza a preservar", porque "cada vez que se pierde una lengua se pierde una visión del mundo". Advirtió de que esta diversidad "no puede aceptar ningún proceso de homogeneización" porque la unificación lingüística "empobrece".

Sin embargo, dijo que todas las lenguas son necesarias y ninguna es "mejor ni peor", sino que todas son "iguales", por lo que deben tener los "mismos derechos". Recriminó a quienes en Cataluña critican la "imposición" del catalán que "a menudo son los que defienden un monolingüismo uniformador".

Acompañado por la viceconsejera de Exteriores de la Generalidad, Roser Clavell, y del director de la Agencia Catalana de Cooperación al Desarrollo, Andreu Felip, Carod (ante una representación de dirigentes indígenas) erigió a Cataluña en "ejemplo de convivencia lingüística", pero subrayó que el objetivo de la Generalidad es hacer del catalán la "lengua común" de Cataluña.

El vicepresidente catalán cerró con la visita del proyecto Sasiku el viaje oficial de tres días en Ecuador durante el cual se ha reunido con el presidente del país, Rafael Correa, y firmó un convenio para el desarrollo regional con la Secretaría Nacional de Planificación y Desarrollo, un "deber civil" con Ecuador --la ecuatoriana es la tercera comunidad de inmigrantes más numerosa en Cataluña.

Según informó Vicepresidencia en un comunicado, Ecuador es para el Gobierno catalán uno de los países prioritarios para la cooperación catalana. La Generalidad destina 9,5 millones de euros en proyectos de educación, mejora de capacidades productivas, empleo y derechos laborales, de derechos humanos, gobernanza democrática y fortalecimiento del tejido social.

ARCHIVA LA QUERELLA DE UN GRUPO DE ABOGADOS
La Audiencia Nacional cree justificadas las críticas de Alcaraz a Zapatero
La Audiencia Nacional ha archivado definitivamente la querella que un grupo de abogados próximos al PSOE interpuso contra Alcaraz por criticar la negociación de Zapatero con ETA durante la pasada legislatura. La Audiencia dice que las críticas estaban justificadas.
Libertad Digital 14 Marzo 2009

En el auto del Juzgado de Instrucción número 2 de la Audiencia Nacional, los magistrados Angela Murillo Bordallo, Carmen-Paloma González Pastor y Juan-Francisco Martel Rivero, acuerdan el "sobreseimiento libre y archivo de las actuaciones en relación al delito de injurias contra los Altos Organismos de la Nación". La querella fue interpuesta por un grupo de abogados próximos al PSOE denominados Asociación de Abogados Demócratas de Europa (ADADE). Según estos abogados, las críticas que realizó el ex presidente de la AVT al presidente del Gobierno por negociar con ETA constituían un "delito de injurias al Gobierno de la Nación".

Ahora la Audiencia Nacional desestima que exista ningún tipo de delito y se inhibe a favor de los Juzgados de Instrucción de Madrid "por si los hechos fueran constitutivos de un delito de injurias contra el presidente del Gobierno". No obstante, los magistrados entienden que "los hechos expuestos en la querella no son constitutivos ni del delito imputado ni de injurias al presidente del Gobierno".

En las frases pronunciadas por Alcaraz que ADADE denunciaba "resulta acreditado no sólo que ninguna de ellas alude al Gobierno como institución estatal" sino que "las menciones al Gobierno aparecen en un segundo plano, más bien con la intención de incidir en su presidente".

"En el conjunto de frases apuntadas no aparece ninguna expresión realmente ultrajante ni hay ningún descalificativo hiriente ni incluso las expresiones más fuertes están fuera del contexto en que se efectuaron", dice el auto.

"Lo delicado, sensible e improcedente que resultó para la memoria de las personas realmente afectadas y representadas por el querellado la decisión política adoptada por el presidente del Gobierno, justifica, a criterio de esta Sala, la crítica realizada, pues no puede olvidarse que las expresiones realizadas no iban dirigidas a atacar el honor de quien tomó la decisión de la denominada "tregua", sino a manifestar su desazón, su malestar, su indignación y la injusticia que suponía para la memoria de los afectados las decisiones políticas adoptadas por el presidente del Gobierno".




****************** Sección "bilingüe" ***********************

De cómo llegué a ser nacionalista y frentista
JOSÉ MARÍA RUIZ SOROA El País 14 Marzo 2009

Una de las acusaciones recurrentes de los nacionalistas periféricos contra cualquiera que discuta sus planteamientos y apueste por la unidad española es la de que, en el fondo, uno no hace sino hablar desde otro nacionalismo. Una acusación ésta en la que también se complace un cierto pensamiento de izquierda, para el que sólo existen en la palestra celtibérica nacionalismos en pugna.

Con la acusación de frentista, por lo menos en Euskadi, está pasando algo parecido: si usted defiende que los partidos no nacionalistas pueden legítimamente llegar a apoyarse entre sí en el Parlamento para elegir lehendakari, está usted incurriendo en el mismo vicio que antes criticaba en los nacionalistas que han gobernado los últimos 10 años: es usted un frentista de tomo y lomo, aunque esta vez españolista.

Pasa con estas acusaciones como con aquellas más antiguas que le achacaban por sistema al oponente un pensamiento ideológico: son imposibles de superar. Desde que se popularizó la filosofía de la sospecha y se vulgarizó la fácil crítica marxista de que todo el mundo piensa desde su ideología y desde sus intereses, la tarea de intentar demostrar la objetividad racional del propio pensamiento es una pura pérdida de tiempo: no hay forma de escapar al "piensas así porque eres así".

Visto lo cual, he llegado a la conclusión de que lo mejor que podemos hacer los no nacionalistas vascos es admitir de plano la acusación: sí señor, somos nacionalistas y frentistas españoles. Asumir eso, sí, pero no por ello admitir que seamos iguales que ellos, sino plantear la diferencia de otra manera. Porque hay maneras distintas de ser nacionalista. Y también de ser frentista.

Verán, nuestro nacionalismo español admite de plano la pluralidad nacional que existe en España y no tiene empacho en reconocer que conviven en ella variados sentimientos nacionales, y sobre todo, que debe institucionalizarse políticamente esa realidad mediante un Estado de inspiración federal. ¿Lo admiten ellos para nuestro pequeño país, o más bien afirman que, como decía el Plan Ibarretxe, el pueblo vasco es único y carece de minorías culturales en su seno?

Nuestro españolismo reconoce que la sociedad peninsular no posee homogeneidad cultural, pero considera ese dato como algo valioso que debe conservarse. No creemos que una identidad cultural concreta deba reforzarse ni implantarse en la conciencia de las personas. Al revés, creemos que la libertad de cada uno para crear su identidad con los materiales que escoja es garantía de desarrollo humano pleno.

¿No afirman ellos más bien que es labor esencial del poder público crear en los ciudadanos una concreta conciencia de identidad, como dicen al unísono el artículo 10 del actual Estatuto de Autonomía de Andalucía o el artículo 3-2º de Ley de la Escuela Pública Vasca? Nosotros pensamos que las lenguas son ante todo medios de comunicación, nada menos y nada más, no un objetivo de políticas homogeneizadoras.

Nuestro particular frente no persigue unir a quienes propugnan un modelo nacional concreto, ni a quienes se oponen a otro, sino a quienes defienden que un gobierno, a estas alturas del siglo, no puede legítimamente inspirarse en ninguno de ellos. En nuestro frente se piensa que la política se basa sobre las relaciones de la común ciudadanía, no sobre la unidad de identidad.

¿No dicen ellos, en cambio, que su unión se basa en la defensa del ser o la esencia de este pueblo, sea eso lo que sea? Pensamos que ya desde hace mucho tiempo, desde la modernidad europea, la cohesión de una sociedad no deriva de su homogeneidad sino precisamente del respeto cuidadoso a su genuina heterogeneidad. Que el verdadero objetivo de la política no es tanto el consenso como el preservar y dar cauces al disenso inevitable y fructífero. Queremos el Gobierno no para imponer nada a nadie en el terreno cultural, sino para que se deje de imponer lo que debe ser libremente decidido por cada cual.

Nuestro particular frente agnóstico cree que toda construcción social, incluidas las naciones, no son sino artefactos con fecha de origen y de caducidad, que hemos inventado los seres humanos para facilitar nuestra vida en común. Y que serán arrumbadas cuando se convierten en obstáculo para ella. Admitimos que la secesión de partes de un Estado, por desagradable y humanamente costosa que resulte, es una posibilidad de la que se puede tratar, discutir y encauzar, aunque con algunos requisitos mínimos: seriedad, responsabilidad y claridad. Aunque también pensamos que hoy el concepto político clave no es el de soberanía sino el de interdependencia. Justo lo contrario de lo que decía Iñigo Urkullu: "La transversalidad es un concepto manido y desvirtuado, nunca abandonaremos el soberanismo".

Vamos a nuestro frente con la conciencia despierta de quienes saben que es su única e irrepetible oportunidad de gobernar bien, que si gobernamos de manera sectaria, como otros lo hicieron, no tendremos las prórrogas y oportunidades que a ellos se les concedieron a manos llenas. Reconocer nuestra provisionalidad es nuestra seña de identidad.

Así es nuestro nacionalismo, nuestro frentismo. Si el suyo es igual, entonces háganme sitio porque mañana mismo me hago nacionalista vasco o catalán. Y si no lo es, como parece que no lo es, tendremos que encontrar nuevas palabras para distinguirnos. Porque no somos iguales. No señor.

José María Ruiz Soroa es abogado.

El gran objetivo vasco
José Antonio VERA La Razon 14 Marzo 2009

Un gobierno del PSE apoyado por el PP debe huir del frentismo y hacer que la ley se cumpla en Euskadi como en el resto de España

Se mueven las cosas en el País Vasco con la idea de que el nacionalismo deje de gobernar, configurándose una nueva mayoría liderada por Patxi López y secundada por el PP. Pacto atípico pero no imposible. Es, sobre todo, un acuerdo necesario. No para negociar prebendas o cargos ni para que los nuevos consejeros se dediquen a exhibir coches y lujos, como ocurre con cierta frecuencia en las autonomías. Se trata de hacer un gobierno constitucional que cumpla y haga cumplir la ley, que coloque las banderas constitucionales en las instituciones, que de cuentas de su acción al Gobierno central, que vigile que en las escuelas e ikastolas no se enseña a odiar a España ni a mentir sobre España. Que haga una política seria y equilibrada en materia de educación. Principalmente en el ámbito lingüístico, de manera que sean los padres los que decidan sobre la formación de sus hijos. Los que quieran hacerlo en euskera que lo hagan. Los que prefieran en español, que se les permita. Y los que opten por un modelo cincuenta-cincuenta, también.

Un gobierno vasco presidido por López y secundado por el PP debe proponerse, como objetivo inmediato, normalizar la vida en aquella sociedad. Eso quiere decir que debe erradicar la política nacionalista excluyente y discriminatoria para los castellano-hablantes, sin que eso signifique que se deba pasar a excluir o perseguir a la minoría vascoparlante. Al contrario. Lo que se espera son políticas de convivencia en los colegios pero también en la Administración. Un funcionario no puede ni debe ser marginado por no dominar el euskera. Un médico no puede ganar más o trabajar menos porque sabe euskera. Un ertzaina debe cobrar lo mismo que otro sepa o no vascuence.

El gobierno de López ha de cambiar la manera de actuar, particularmente en dos casos: la Ertzaintza y la Televisión autonómica.

La Ertzaintza ha de dejar de ser una policía de partido para pasar a convertirse en la policía de los vascos. Y debe actuar como policía. O sea, que ha de perseguir el crimen y a los criminales, aunque éstos formen parte de una organización que se llama ETA. Es lo que no ha hecho hasta ahora. Con la contribución de la Ertzaintza en la lucha contra el terror, estoy convencido de que el final de la banda asesina estará más cerca. Por una cuestión evidente: los ertzainas están desplegados en el terreno y en cada pueblo, y saben perfectamente los que son batasunos o proetarras, y por supuesto los que son etarras. Ahora también, pero no hacen nada por reducirlos.

En la Televisión autonómica la asignatura pendiente es la pluralidad. La ETB está tomada por el nacionalismo, y en no pocas ocasiones por el nacionalismo extremo secesionista e incluso violento. Una televisión democrática debe ser una televisión de todos, menos de los que matan o defienden a los que matan. Para los que matan sólo pueden estar abiertas las puertas de las cárceles. Igual que para los que, aun sin matar, hacen apología del asesinato.

El Gobierno de López debe de ser un gobierno en el que quepan las diferentes tendencias, y ha de incluir a independientes procedentes del nacionalismo moderado, y a algunos cercanos a las posiciones del PP. Esto hay que hacerlo con generosidad, buscando espacios de convivencia y huyendo del frentismo. Es la lección que los demócratas debemos dar a quienes han gobernado durante treinta años pensando sólo en sus clanes.

PARA UN PUESTO MUNICIPAL
Guecho puntúa más saber euskera que tener un máster y tres años de experiencia
¿Lo importante para un trabajo es saber euskera o estar preparado? La respuesta del ayuntamiento vizcaíno de Guecho está clara. Saber euskera proporciona más puntos para un puesto municipal que tener un master y tres años de experiencia.
J. Arias Borque Libertad Digital 14 Marzo 2009

El ayuntamiento de Guecho, gobernado en minoría por el peneuvista Imanol Landa Jáuregui, busca cubrir actualmente un puesto municipal de técnico superior temporal. Lo llamativo de la oferta laboral es que valora más que se sepa euskera que el hecho de que el candidato haya aprobado un master y tenga tres años de experiencia profesional.

"Para este puesto que ahora se oferta en concreto, se valora la acreditación del perfil lingüístico 3 con 5,80 puntos, mientras que acreditar tres años y medio de experiencia y haber realizado un master específico en la materia se valora con 5,45 puntos. Es decir, estamos priorizando el conocimiento del euskera sobre la experiencia profesional, la formación y el conocimiento del sector". Así lo denunció la portavoz municipal del PP en la localidad vizcaína, Marisa Arrue.

"No puede ser que se valore más el conocimiento del euskera, que todos los estudios y experiencia laboral que los interesados puedan acreditar. Desde el PP siempre hemos dicho, que entendemos que en los puestos laborales que son de cara al publico, deba valorarse de una manera importante el conocimiento del euskera. Pero este conocimiento en ningún caso debe superar todos los estudios acreditados en la materia y la experiencia laborar aportada" explicó Arrúe.

"Con este requisito, que en esta ocasión se pide para acceder a un puesto de técnico para la ejecución de un programa temporal en el área de empleo y promoción económica, se esta impidiendo a más de la mitad de los getxotarras presentarse a esta selección. Ahora más que nunca, recordamos que actualmente hay en paro en nuestro municipio casi 3.500 ciudadanos, y las administraciones deben ser un foco importante de creación de empleo en igualdad de condiciones", continuó.

El ayuntamiento vizcaíno está gobernado en minoría por el PNV, apoyado por IU-EB, ya que tras las últimas elecciones, populares y socialistas fueron incapaces de llegar a un acuerdo para desalojar a los nacionalistas del poder. En 2007, el PNV y el PP obtuvieron el mismo número de concejales: 10. El PSE fue la tercera fuerza más votada y obtuvo cuatro representantes. Por su parte, IU-EB consiguió salvar su representación municipal al obtener un acta de concejal.

Precisamente, desde el PP censuron que los ediles socialistas hayan mirado para otro lado cuando se ha intentado cambiar la valoración de euskera en las ofertas de empleo municipales. "Estos hechos se producen con la complicidad del PSE, que votó en contra de modificar y retirar este requisito de la actual RPT (relación de puestos de trabajo) durante el pasado pleno municipal, en el que se aprobaron los presupuestos acordados por socialistas y PNV. El PSE es el responsable de que en todas las ofertas de empleo del ayuntamiento se produzca esta discriminación a más de la mitad de los getxotarras que no pueden acreditar perfil lingüístico alguno".

Guecho es una de las localidades vizcaínas más representativas. Desde finales del siglo XIX y durante buena parte del XX, en sus calles vivieron los máximos representantes de la oligarquía y la alta burguesía vasca. Desde los palacetes de los barrios de Las Arenas y Neguri se controlaban los altos hornos y la mayoría de las grandes industrias vascas.

Antiguo bastión del PNV, los experimentos nacionalistas en la localidad, gobernado tradicionalmente por el sector más duro de la formación jeltzale, ha hecho que en los últimos doce años los partidos constitucionalistas hayan tenido un espectacular ascenso electoral en la localidad, algo que todavía no se ha traducido en un alcalde constitucionalista, pese a que desde el pasado mes de mayo de 2007 sería factible con un acuerdo PP-PSE.

polémica
La Xunta tiene 192 coches de alta gama para altos cargos y 80 chóferes
El parque móvil de la Administración gallega gasta casi 6.000 euros al día solo en gasolina, seguros y talleres
M. Cheda La Voz 14 Marzo 2009

Con el traspaso de poderes, PSOE y BNG no solo legarán al PP el A8 de los 480.000 euros, sino toda una flota que, conocida como parque móvil general de la Xunta, actualmente componen 350 unidades, según datos facilitados ayer por la Consellería de Presidencia. Su simple funcionamiento ordinario detrae cada día de la hucha pública gallega una cantidad media diaria cercana al millón de pesetas. Buena parte de ese gasto lo generan con sus quehaceres cotidianos los secretarios y directores xerais, pues a ellos figuran vinculados en exclusiva un 43,1% del global de los vehículos, o sea, 151. Son los denominados autos de categoría B, mejores que los 158 encuadrados en la C, pero peores que los 41 pertenecientes a la A.

Oficialmente, Presidencia emplea la expresión «berlinas de tipo medio» cuando se refiere a esos 151 turismos, a pesar de que entre los mismos predominan modelos convencionalmente considerados de alta gama: el Passat de Volkswagen, el C5 y el Xantia de Citroën... De hecho, en una de sus recientes operaciones para la renovación de la serie B (23 de mayo del 2008), el departamento dirigido por José Luis Méndez Romeu abonó a un concesionario de Santiago 136.500 euros a cambio de cuatro coches, lo cual equivale a pagar 34.125 por cada uno.

Con todo, los transportes al alcance de directores y secretarios xerais no se caracterizan por las lujosas prestaciones de las que sí disfrutan quienes viajan a bordo de la flota identificada como A, en cuya composición abundan los Audi A8 y, sobre todo, los A6. Aunque también forman parte de ella, entre otros, media decena de Citroën C6 y un Volkswagen Touareg. En sus interiores van y vienen el jefe del Gobierno autónomo, sus antecesores en el cargo, el vicepresidente y los conselleiros, así como los máximos responsables de la Fiscalía Superior de Galicia, el Consello Consultivo y el Tribunal Superior de Xustiza.

Los Altea e Ibiza de Seat, los Berlingo y Xsara de Citroën y otros similares a aquellos integran el parque C. Acerca de este, la portavocía de Méndez Romeu explica: «Correspóndese con ??utilitarios?? ou vehículos especiais (reparto). Están adscritos a unidades administrativas para cubrir as súas necesidades de desprazamentos no marco da actividade diaria».

De conducir unos y otros, tanto los baratos como los caros, se ocupan habitualmente 80 chóferes a sueldo de la Administración. Aunque se solicitó ese dato, la consellería no reveló el esfuerzo inversor que requiere mantener todos esos puestos de trabajo. Gracias a la inserción de anuncios en boletines como el DOG, sí puede saberse que, con independencia de lo que cobren, los pilotos obligan frecuentemente a la Xunta a realizar desembolsos a mayores de la mera liquidación de nóminas. Sucedió, por ejemplo, hace diez meses, cuando estrenaron una remesa de uniformes presupuestados en 83.725 euros.

Personal al margen, el parque móvil absorbe anualmente 814.022 euros en repostaje de combustible, 579.665 en concertación de seguros y 600.201 en contratación de tareas de mantenimiento. Juntas las tres partidas, rozan los dos millones. En otras palabras, los turismos para altos cargos, como promedio, restan cada jornada a las arcas de San Caetano unos 5.462 euros que van a parar a corredurías, talleres y gasolineras.

Presidencia proclama dentro de este campo su «política de transparencia na xestión» y, como prueba de ella, esgrime la convocatoria de concursos para la elección de los más ventajosos proveedores de gasolinas, neumáticos y pólizas. Solo en el 2008, dice, dichas licitaciones le valieron para ahorrar, 15.893, 48.433 y 99.842 euros, respectivamente.

Unos 46.000 kilómetros al mes para ir al despacho
«Nunca tantos Audis vin coa GZ pola autopista abaixo». Bautista Álvarez, fundador de la UPG, hizo ese comentario en público el pasado otoño. Entre los que lo escuchaban estaban los titulares ahora en funciones de Medio Rural e Industria, Alfredo Suárez Canal y Fernando Blanco. Ellos son dos de los que ?entre diez conselleiros y el vicepresidente? viven fuera de Santiago y que usan diariamente el coche oficial para llegar a Compostela desde sus casas, algunas de las cuales están hasta a 135 kilómetros de su despacho. Entre todos, solo para ir a trabajar, suman cada día laborable al cuentakilómetros de la Xunta unos 2.100 kilómetros, una distancia semejante a la que hay entre Galicia y Bruselas. En un mes, tomando como referencia una media de 22 días laborables, la cifra sube hasta más de 46.000 kilómetros.

Igual que Suárez Canal viaja desde Ourense y Blanco desde Lugo, José Luis Méndez Romeu se sube al coche oficial en A Coruña. María José Rubio hace lo propio desde Oleiros; Laura Sánchez Piñón y Ricardo Varela, desde Lugo; Manuel Vázquez, desde O Carballiño; Carmen Gallego, desde Vilaboa (Pontevedra); María José Caride, desde Vigo, o Teresa Táboas, desde Pontevedra. Otro de los que no vive en Compostela es el vicepresidente en funciones, Anxo Quintana, que reparte sus trayectos entre Vigo y Allariz. Pero no son los únicos que viajan en vehículos mantenidos con los fondos públicos de la Xunta. El presidente en funciones tiene tres Audis A8 blindados y un A6, que atiende las necesidades de Monte Pío.

Los coches oficiales son usados a diario por los más de 50 directores y secretarios xerais, los jefes de gabinete, los delegados provinciales y otros miembros de las consellerías. Pero también el director de la CRTVG, los miembros del Consello Consultivo, el Tribunal Galego de Defensa de la Competencia, el Consello Galego de Relacións Laborais, el Consello da Cultura Galega, los miembros de la Mesa del Parlamento o los ex presidentes de la Xunta.

Recortes de Prensa   Página Inicial