AGLI

Recortes de Prensa    Jueves 19 Marzo 2009

 

Formación del Espíritu Nacional Catalán.
Vicente A. C. M. Periodista Digital 19 Marzo 2009

Ya ha conseguido el Sr. Zapatero lo que pretendía, la destrucción de España por la vía de los hechos consumados. La nueva legislación de educación que prepara el tripartito en Cataluña, con el PSC y el Sr. Montilla como abanderados, es la culminación de la mayor traición al pueblo español, a la Constitución de España y a la supervivencia misma del Estado español. Esta nueva Ley que algunos ya comparan con aquella asignatura de Formación del Espíritu Nacional o FEN de la dictadura de Franco, pretende adoctrinar a los niños que estudien en Cataluña en el sentimiento del legítimo orgullo de ser catalanes, siendo Cataluña una nación en plan de igualdad con España.

Y mientras, ¿qué hace el Tribunal Constitucional? Nada, vergonzosamente nada. Callar y aparcar “sine die” la resolución de los recursos de inconstitucionalidad presentados por el Defensor del Pueblo y el Partido Popular contra el Estatuto de Cataluña. Eso demuestra que ese Organismo está politizado hasta la médula y que solo es fiel servidor de las directrices del Gobierno del Sr. Zapatero. Un Estatuto que desde su promoción por el mismo Sr. Zapatero, su aprobación en el Parlamento de la C.A. de Cataluña y su puesta en vigor, no ha dejado de usarse como arma de chantaje, de acoso y de rechazo a todo lo que es y significa España y lo español.No hay más Nación que España, y España no es una "Nación de naciones", por mucho que lo digan en el preámbulo o intrísecamente en el desarrollo del articulado.

Como español me siento traicionado por unos gobernantes incapaces de cumplir su promesa de defender la Constitución. Como español siento vergüenza de tener unos Organismos Judiciales lastrados por su total dependencia política y estar a lo que “convenga a la jugada”. Como español me siento indignado ante este intento de acabar por la imposición y el totalitarismo que vulnera y viola los derechos fundamentales de los ciudadanos. Como español me siento atacado por los que ya considero enemigos de mi Patria y a los que deberé combatir usando todos los medios democráticos que disponga.

Un Gobierno que consiente este tipo de actuaciones y permite el adoctrinamiento político, no merece estar al mando del destino de España. Un Gobierno que consiente el ataque continuado y premeditado hacia la Unidad de España, está cometiendo un acto de Alta Traición y no puede seguir ni un momento más en el poder. Un Gobierno que tolera este chantaje y desafío a la democracia ya los derechos de los ciudadanos, demuestra su falta de liderazgo, su cobardía o connivencia y su incompetencia para seguir con la confianza de los españoles.

A pesar de este Gobierno, del Sr. Zapatero, del Sr. Montilla y de todo este conjunto de politicastros de feria, España les va a sobrevivir y serán los españoles los que acaben por echarles y someterles a juicio por sus actos. No sé si hay muchos que piensen o sientan lo mismo que yo, pero aún tengo la esperanza de que todavía hay muchos millones de ciudadanos que se sienten orgullosos de ser españoles y que no van a consentir que unos pocos desaprensivos destrocen en unos pocos años siglos de Historia y de Orgullo nacional.

Se ha dejado demasiado tiempo crecer algo que era un monstruo. Se ha abandonado voluntariamente la responsabilidad de velar por la Unidad de España y por mantener la igualdad de los derechos de todos los españoles con independencia de su lugar de nacimiento y de residencia. Se ha permitido el comportamiento desafiante e insolente de unos nacionalismos independentistas incapaces de ir de cara y que han contado con el apoyo traidor y sectario de un socialismo acomodaticio y renegado de su naturaleza española.

Estoy verdaderamente harto y como yo, supongo que muchos españoles. Exijo que el Tribunal Constitucional ponga freno a esta farsa de la “nueva nación de Cataluña”. Exijo que el Tribunal Constitucional defienda la Constitución y los derechos de los españoles y si no es capaz de hacerlo, que se disuelva y sufra la vergüenza y el desprecio de los españoles. Exijo que el Congreso de los Diputados se imponga y anule cualquier acto del Parlamento de Cataluña que atente contra la Unidad de España e inculque doctrinas que son contrarias a esa Unidad. Exijo la inmediata respuesta del Gobierno y del Presidente el Sr. Zapatero, su rechazo público a esta iniciativa y su dimisión por incompetencia manifiesta. Exijo elecciones generales ya.

Todo por la Patria... perdón, quise decir por la Lengua
JUAN JULIO ALFAYA Periodista Digital 19 Marzo 2009

CARLOS LUIS RODRÍGUEZ: En las querellas dialécticas, existe una técnica para lograr ventaja sobre el rival. Consiste en decir que dice algo que no dice, para dirigir a continuación los ataques no contra sus posiciones reales, sino contra las que se inventaron a propósito con el fin de dejarlo en evidencia. Algo así sucede en el debate lingüístico.

Los guardianes de la ortodoxia achacan a sus perseguidos una herejía imaginaria; la de considerar que el castellano está en peligro en Galicia. Nadie afirma semejante cosa, nadie cuestiona la normalización o su aplicación errónea en la escuela, para defender al castellano de un peligro de extinción que, obviamente, no existe.

Que el gallego está hoy en una posición de inferioridad social (no legal) es algo sobre lo que hay general consenso. Los picapleitos de turno pueden ahorrar sus esfuerzos porque esa amenaza sobre el otro idioma oficial y natural del país es fantasmagórica. No está ahí el quid de la cuestión, sino en hasta dónde hay que llegar para rehabilitar la lengua en decadencia. En este punto, los idólatras del idioma apuestan por situar ese objetivo por encima de cualquier otro, aunque sea necesario limitar la autodeterminación de las personas, violentar normas pedagógicas básicas y constreñir derechos individuales. En su divisa figura, un tanto alterado, el lema benemérito: todo por la lengua. Hay otros que en cambio, aún reconociendo que el gallego está convaleciente, entienden que no todo es admisible para recuperarlo porque es la lengua la que ha de estar en función de las personas, y no al revés. El contraste queda muy claro en la enseñanza. ¿Debe ser la recuperación del gallego la función primordial de nuestro sistema escolar? Responder que sí supone alterar por completo el orden lógico de prioridades, y sacrificar, en aras de la sacrosanta normalización, el principio básico de que la lengua habitual de los chavales ha de ser la misma que sirva de vehículo fundamental en las aulas y en los textos.

Gracias a crear una ideología que convierte a cualquier discrepante en enemigo del gallego, la idolatría idiomática logra que buena parte de la sociedad permanezca callada ante los frecuentes dislates. Más que apoyo a la normalización, había un resignado silencio que finalmente se ha roto, ha fraguado en movimientos sociales, ha inundado la campaña, y ahora se refleja en las reflexiones postelectorales.

Se está pasando de la resignación al rechazo. Aunque los sacerdotes de esta religión lingüística cuestionada no lo asuman, hay un amplio sector social que quiere fomentar el gallego y está encantado con que sus hijos lo aprendan, pero sin que eso suponga olvidar el sentido común, ni dejar aparte la libertad.

Una minoría ha hecho del idioma una fe o una profesión. Son los que ahora, ante un previsible cambio de las políticas lingüísticas, intentan convencernos de que sólo ellos tienen derecho a definir el ritmo, la forma y el modo que ha de tomar la normalización. Son los que recurren a esa técnica de caricaturizar al contrincante.

Por de pronto, choca con la realidad su insistencia en presentar las protestas como un producto de importación, o una causa inventada por la derecha. Tanto los líderes socialistas, como (tímidamente) algún sector del propio BNG, admiten que el problema es autóctono. Poco a poco se abre paso una verdad mucho tiempo ocultada: si la vigente normalización ha fracasado es porque la gente no la quiere.

Título original: "Otra normalización"
Carlos Luis Rodríguez
EL CORREO GALLEGO
Martes 17.03.2009
Ver: http://www.elcorreogallego.es/opinion/ecg/otra-normalizacion/idEdicion-2009-03-17/idNoticia-406864

NUEVA LEY DE EDUCACIÓN DE CATALUÑA
El Tripartito adoctrinará a los niños como "miembros de la nación catalana"
El Parlamento catalán cocina la nueva Ley de Educación de Cataluña. Nueva redacción que pretende educar a los niños en "el cultivo del sentimiento de pertenencia como miembros de la nación catalana". El PP acusa al Tripartito de adoctrinar.
Agencias Libertad Digital 19 Marzo 2009

El PP catalán acusó hoy a los socios del Gobierno de adoctrinamiento y de utilizar un lenguaje "totalitario" en la futura Ley de Educación de Cataluña (LEC) al incluir la "formación del espíritu nacional".

En un comunicado, el diputado del PP Rafael López aseguró que el nuevo redactado del artículo 2.8 apartado A del título preliminar de la ley prevé "el cultivo del sentimiento de pertenencia como miembros de la nación catalana y el respeto a la convivencia".

"Este lenguaje es totalitario, nos recuerda a tiempos pasados", indicó López, que añadió que es "intolerable" que la escuela se convierta en un lugar de adoctrinamiento nacionalista en dónde "se mida y se evalúe a los alumnos en la medida de su sentimiento nacionalista".

También ha reprochado al tripartito y CiU que quieran blindar "el sistema de inmersión monolingüe obligatorio", después de que tumbaran enmiendas de PP y de Ciudadanos sobre bilingüismo. La enmienda que se aprobó, en cambio fue la de CIU. En un primer momento, la redacción de este artículo hablaba de "cultivo de la cultura propia y el respeto a la convivencia". Tras la aprobación de la enmienda de CIU, el artículo hablaba de "nación catalana" y "sentimiento de pertenencia".

Además, el PP recuerda que la Generalidad sigue sin incluir la posibilidad de que los padres puedan elegir en qué lengua quieren escolarizar a sus hijos. Para López, esta es la legislatura con "la mayor regresión en libertades desde el restablecimiento de la democracia", y un ejemplo de que la "construcción nacional se debe hacer sacrificando las libertades individuales y colectivas" de los catalanes que no son nacionalistas.

Todo ello demuestra, en su opinión, que el PSC gobierna con el programa de ERC de "división, inestabilidad y radicalismo", lo contrario de que lo que necesita Cataluña. Lamentó, además, que al contrario que en Euskadi, los socialistas catalanes prefieran gobernar con el programa independentista de ERC en vez de "formar un bloque sólido constitucionalista que represente a la mayoría social de Cataluña que se siente tan catalana como española".

Ya a final de año, se preveía que la Generalidad se diera prisa en modificar su Ley de Educación para evitar la aplicación del bilingüismo. El Tribunal Supremo obligaba al Gobierno catalán a que los folletos de preinscripción escolar de infantil y primaria incluyan una casilla que permita a los padres escoger el idioma en que quieren que sean escolarizados sus hijos.

Una sentencia que confirmaba otra del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña, del 14 de septiembre de 2004, dictada después de un pleito iniciado por Convivencia Cívica Catalana para poder escoger la lengua en los primeros cursos de la educación.

En aquella resolución, el Supremo indicaba que el procedimiento que emplea el Gobierno autonómico incumplía el artículo 21.2 de la Ley de Política Lingüística de 1999 -de la propia Generalidad- "por omitir en el modelo de preinscripción que se entrega a los padres las preguntas dirigidas a conocer la lengua habitual de los niños".

Como consecuencia de ello, todos pasan a estudiar en catalán y sólo dan dos horas de clase en castellano. Si se incluyeran las preguntas que dice la ley, los padres o tutores podrían escoger el idioma oficial en el que su hijo recibiría las clases, fuese castellano o catalán.


****************** Sección "bilingüe" ***********************

Otra vuelta de tuerca de la Generalitat
EDITORIAL El Mundo 19 Marzo 2009

LA GENERALITAT de Cataluña no sólo se ha negado a reconocer hasta la fecha el derecho de los castellanohablantes a que sus hijos estudien en la lengua familiar sino que además pretende dar otra vuelta de tuerca en la instrumentación nacionalista del sistema educativo: inculcar a los niños en las escuelas el sentimiento de pertenencia a la nación catalana. Increíble pero cierto en pleno siglo XXI.

Así lo aprobó ayer la Comisión del Parlamento catalán que debate el proyecto de Ley de Educación, uno de cuyos principios señala que «se cultivará el sentimiento de pertenencia como miembros de la nación catalana».

Acto seguido y en el colmo de la esquizofrenia, el proyecto establece que la educación evitará cualquier tipo de «proselitismo o adoctrinamiento».¿Acaso no supone un adoctrinamiento educar a los niños en tanto que integrantes de la «nación catalana», una entidad que no existe legalmente y que contradice lo establecido en la Constitución?

El propósito de la Generalitat evoca aquella asignatura llamada Formación del Espíritu Nacional, que el franquismo impartía como obligatoria, o a las ideologías fascistas de los años 30 en Europa, que exaltaban la pertenencia del individuo a una nación. En realidad, lo que está haciendo el Gobierno tripartito es desarrollar el nuevo Estatuto, que afirma en su preámbulo que Cataluña se considera «una nación» y luego establece que tiene símbolos «nacionales» como la bandera y el himno. De aquellos polvos vienen estos lodos.

El Estatuto fue recurrido en julio de 2006 por el PP, que en el escrito presentado ante el Tribunal Constitucional pedía la anulación de más de 30 artículos y todas las referencias a la nación catalana, sus derechos históricos y sus símbolos. Han pasado casi tres años y el Constitucional sigue sin pronunciarse, con el agravante de que su renovación sigue paralizada a pesar de que algunos miembros como su presidenta hace más de un año que deberían haber cesado.

Este largo intervalo de tiempo ha sido aprovechado por el Gobierno tripartito para materializar de forma acelerada el Estatuto, sacando alelante una serie de leyes de muy dudosa constitucionalidad pero que tienen encaje en la literalidad del texto para crear así una dinámica de hechos consumados.

Sería muy deseable que el Constitucional se pronunciara -de una vez por todas y de forma clara- sobre estos artículos del Estatuto que son abiertamente incompatibles con la Constitución. Y ello no sólo porque contravienen principios muy concretos de nuestro ordenamiento sino porque implican un planteamiento que choca contra el modelo de convivencia y solidaridad que los españoles aprobaron en 1978.

El Estatuto de Cataluña representa justamente lo contrario de lo que significó en 1812 -hoy hace 197 años- la Constitución de Cádiz, que establecía que la soberanía reside de forma indivisible en el pueblo español. EL MUNDO publica un suplemento dedicado a La Pepa, en el contexto del compromiso de nuestro periódico de divulgar y celebrar la que fue una de las primeras Constituciones liberales y democráticas de Europa.

Es sabido que el Gobierno de Zapatero hizo todo lo posible para desnaturalizar y restar importancia histórica al levantamiento popular de 1808 contra Napoleón, del cual nació cuatro años después la Constitución de Cádiz. Queremos que eso no vuelva a ocurrir y para ello nada mejor que empezar a conmemorar lo que supuso aquel avance hacia la libertad desde la unidad de España. Dos conceptos indisolubles y que sustentan también la Constitución hoy vigente, heredera de La Pepa.

País Vasco y reinos de taifas
... Lo que necesitamos es un segundo consenso, un nuevo entendimiento entre los dos únicos partidos responsables del proyecto secular que llamamos «España». Un segundo consenso que tiene ya en el País Vasco un espacio concreto de realización...
JOSÉ MARÍA CARRASCAL ABC 19 Marzo 2009

LO importante no es que cambie el gobierno en el País Vasco, con serlo mucho. Lo importante es que cambie aquella política. De poco serviría que Patxi López ocupara la «lehendakaritza», si siguiese haciendo la misma política que la del anterior lendakari. Es lo que pretende el PNV al proponer al PSOE la alianza. Pienso incluso que sería peor, pues habría comprometido a un partido constitucional a hacer política antinaconstitucional. Para eso, seguir como estamos, que es ya bastante malo.

Se trata de dar un giro a la política seguida en el País Vasco durante los últimos 30 años, consistente en ir achicando el papel del Estado español en aquella comunidad y aumentando el del gobierno autonómico, hasta convertirlo en gobierno soberano, con capacidad de dialogar de tú a tú con el central, que es la esencia del Plan Ibarretxe, asumido por todo aquel nacionalismo y por todos los demás nacionalismos del Estado. Algo que no puede continuar, que tiene que detenerse, retroceder incluso, como ya ha empezado a ocurrir en Galicia. No nos llega, por tanto, un lendakari socialista si no es también español. Es la estrella polar que debe guiar las negociaciones entre los dos grandes partidos constitucionalistas y sentar las bases de su acuerdo. No se trata de cargos, sino de cargas, no se canjean competencias, sino compromisos, no se reparten ventajas, sino responsabilidades. Estamos ante una negociación tan trascendente como delicada, en la que no valen tapujos, que se descubrirían muy pronto, y que nos dará la talla de los envueltos. Pueden resultar unos políticos del montón, atentos sólo a la ganancia inmediata, o puede descubrirnos auténticos estadistas, capaces de convertir lo que parecía imposible en posible, como ha ocurrido en los momentos cruciales de la historia.

Allí se está jugando el destino de nuestro Estado de las Autonomías, nacido entre ilusiones que, se han ido apagando poco a poco, hasta quedar convertido últimamente en un guiñapo a merced de los jerarcas regionales, que asumen todo tipo de competencias sin mayor oposición del poder central. Por ese camino, pronto estaremos en un «Estado de las Soberanías», y ya me dirán ustedes qué Estado es ése.

Para reconducir ese proceso de «taifacización», sin embargo, no basta que se frene en una comunidad. Es necesario que ocurra en todo el territorio del Estado, algo que sólo puede ocurrir si cambia la política del Gobierno. Teóricamente, no debería de ser difícil, dado el rotundo fracaso de José Luis Rodríguez Zapatero en su primer mandato y primer año del segundo. Ni sus mayores defensores pueden sostener que sus iniciativas hayan tenido éxito, grande o pequeño. Fracasó su «plan de paz» en el País Vasco, basado en la falsa asunción de que ETA estaba dispuesta a dejar las armas. ETA ha vuelto a matar y, encima, se la permitió entrar en los ayuntamientos vascos y navarros, de donde cuesta Dios y ayuda desalojarla. Algo parecido ocurrió con su «reestructuración territorial» de España a través de los nuevos estatutos, que deberían traer más flexibilidad al Estado y mejor entendimiento entre sus comunidades. Lo que han traído es más enfrentamiento entre ellas y más caos en la administración general del Estado, sin que el Tribunal Constitucional dé abasto para dilucidar qué es legítimo y qué no es. ¿Existe mayor despropósito que una «deuda histórica» de un Estado con parte de sí mismo, como la que acaba de saldarse con Andalucía?

Por si todo ello fuera poco, la política económica del gobierno ha sido un auténtico desastre. No por lo que hizo, sino por lo que dejó de hacer. Es verdad que la crisis económica tiene un origen exterior. Pero Zapatero, ya por falta de visión, ya por conveniencias electorales, de entrada, no la vio o quiso verla. Luego, pensó que se trataba de una crisis pasajera. Y cuando no tuvo más remedio que admitirla, era demasiado tarde y las medidas tomadas, demasiado débiles. A estas alturas, el Gobierno lo único que sabe hacer es lo que los barcos en pleno huracán: «correr el temporal», dar la popa a las olas y dejarse llevar por ellas, hasta que el temporal amaine. El problema está en que no sabemos cuándo amainará y que puede llevarnos a los acantilados. El del paro ya está cerca, el de la recesión, encima, el de la depresión, en el horizonte. Pocas veces se habrá visto un fracaso tan total y estrepitoso de la política de un gobierno. Y esto no se va a reparar con un cambio en el País Vasco.

Zapatero tiene que cambiar su entera política, lo que requiere un cambio de su idea de España. Algo nada fácil cuando se han pasado los cuarenta años. Nuestro actual presidente parece pensar que el principal problema español no es el terrorismo, ni el independentismo, ni siquiera el paro y la crisis económica. Para él, nuestro principal problema es «la derecha», representada en estos momentos por el PP. Ella es la causante de todos nuestros males, desde el subdesarrollo a la ignorancia, pasando por la desigualdad, la falta de libertades y el cainismo. Desde este planteamiento, la solución no podía ser otra que impedir que la derecha volviera a gobernar, cercarla por un cordón sanitario que la convirtiera en paria de la vida política y excluyese de todas las decisiones importantes. Para ello, necesitaba unir al resto de las fuerzas políticas en su torno, incluidos los nacionalismos radicales, que se prestaron encantados, pues servía sus propios intereses. Fue lo que ha hecho, con tanto entusiasmo como aplicación durante su primer mandato, obteniendo éxitos notables, como el de su reelección, aunque sin duda la debilidad del PP le ayudó.

Había, sin embargo, una contradicción básica en esa política, que tarde o temprano tenía que emerger y convertirse en amenaza para su creador: no puede tomarse como aliados a aquellos que buscan destruir la base en que te asientas, España en este caso. Son los nacionalistas los primeros en reconocer que no se sienten españoles, que niegan la naturaleza de España como nación y que sólo aceptan un Estado español donde ellos dispongan de plena soberanía. ¿Qué clase de Estado puede establecerse con ellos? Como les decía antes, ni siquiera el nombre de Estado merecería. Pero era hacia donde íbamos, sin que nadie moviera un dedo por impedirlo. El Gobierno porque no quería. La oposición, porque no podía, y el público general, porque vivía demasiado bien para ocuparse de esas cosas.

Hasta que llegó la crisis, poniendo fin a la juerga. Lo primero que ha traído es una escasez general de dinero. Nadie tiene un euro, empezando por los bancos, y todo el mundo está entrampado. El Estado, ese Estado despreciado, acusado, denigrado, combatido por todas partes, se convierte en tabla de salvación incluso para los que no creían en él. Todos le piden, le exigen, ayuda. Lo malo es que el Estado no tiene tantos recursos como para ayudar a todos, porque tampoco el Gobierno ha hecho sus deberes.

En estas estamos. La cuestión, por tanto, no es si Patxi López va a ser el próximo lendakari o incluso si va a hacer una política distinta a la de Ibarretxe. La cuestión es si José Luis Rodríguez Zapatero va a hacer una política distinta a la que hasta ahora ha hecho para España o trata de nuevo de engañarnos, con un cambio más o menos cosmético en aquella esquina norte, mientras pasa el temporal. Si pasa.

Ley del Cine
No al doblaje impuesto en catalán
Albert Esplugas Boter Libertad Digital 19 Marzo 2009

La Consejería de Cultura de la Generalitat ha propuesto la creación de una Ley del Cine que obligaría a proyectar la mitad de las películas en Cataluña en catalán (sólo para aquellas que tengan una distribución de más de 50 copias). La medida tiene el apoyo de un 90% de los diputados del Parlamento catalán y pretende garantizar la "paridad entre las dos lenguas". Sus defensores arguyen que esta ley beneficia a los espectadores, pues incrementando la oferta de cine en catalán para compensar el "desequilibrio" se facilita que todos los espectadores puedan escoger la película en el idoma que quieran.

Sería interesante conocer la opinión que el consejero de Cultura, Joan Manuel Tresserras, tiene sobre el "desequilibrio" a favor del castellano en la prensa de papel o en la edición de libros o en la televisión o en internet. ¿También quiere imponer una cuota paritaria en estos ámbitos? En coherencia, debería. Pero cuando uno es coherentemente intervencionista transmite una imagen tan estalinista que repulsa incluso a uno mismo.

Los espectadores no necesitamos que la Generalitat venga a salvarnos de ningún "desequilibrio", porque esos desequilibrios los creamos nosotros escogiendo las salas de cine y las películas que queremos ver, o eligiendo entre ir al cine, al teatro o quedarnos en casa. En rigor no cabe hablar siquiera de "desequilibrio", pues lo que hay es una oferta equilibrada con respecto a la demanda. Si el zumo de naranja vende más que el de manzana no hablamos de "desequilibrio", simplemente decimos que la gente quiere más zumo de naranja y las empresas se adaptan a esta preferencia e intentan proveerlo.

Soprendentemente algunos piensan que la oferta no responde a la demanda, sino que es la demanda la que responde a la oferta. En otras palabras, lo único que tiene que hacer un productor para captar una demanda es fabricar algo y ofrecerlo. Da igual de qué se trate, pues la demanda responde a la oferta. Si la gente compra más zumo de naranja no es porque en el fondo quiera más zumo de naranja, sino porque el productor ha puesto a la venta más zumo de naranja. Si fabricara más zumo de uva o de piña ese sería el que comprarían los consumidores.

Los que así razonan olvidan que la "empresa dictadora de preferencias" no está sola en el mercado. Si "en el fondo" los consumidores quieren zumo de manzana en lugar de zumo de naranja, no importa que la empresa original se empeñe en fabricar sólo zumo de naranja: las demás empresas tienen incentivos para fabricar zumo de manzana y acaparar a todos los consumidores insatisfechos.

En el mercado la clave no es la demanda revelada, sino la anticipación de esa demanda. Allí donde hay una demanda potencial insatisfecha hay una oportunidad de negocio para una empresa. Si un porcentaje importante de espectadores está insatisfecho con la escasa oferta de cine doblado al catalán, las distribuidoras y exhibidores son los primeros interesados en incrementarla. ¿Por qué no iban a hacerlo? No hay ningún impedimento legal y la empresa que primero ofreciera más copias en catalán atraería más demanda y multiplicaría sus ingresos. El único contra-argumento es que las multinacionales del cine conspiran en contra de la lengua catalana en perjucio de sus propios intereses económicos, una conclusión curiosa viniendo de anti-capitalistas que acostumbran a criticar a las empresas por perseguir exclusivamente y sin escrúpulos el ánimo de lucro.

Dicen que la paridad impuesta sólo puede beneficiarnos, pues incrementa la oferta de cine en catalán y sigue permitiendo la libertad de elección. Pero el rango de opciones disponibles, dado que el parque de salas es el mismo que antes, no ha aumentado. El efecto es simplemente la sustitución de unas películas en versión castellana por otras en versión catalana. ¿De dónde se sigue que esta proporción impuesta por decreto se ajusta más a las preferencias de los consumidores? Por cada película en catalán adicional se exhibe una película en castellano menos. ¿Cómo sabe el Estado que el público prefiere la película en catalán a la película en castellano? Aunque haya "libertad de elección" en el lado de la demanda, mucha gente que hubiera ido a salas que proyectasen la película en castellano será empujada a ver la versión catalana porque la sala de su barrio la hace en catalán, o porque las salas con la versión castellana ya están llenas o hay demasiada cola. Esta situación perjudica al espectador porque las distribuidoras y exhibidoras no tienen libertad para anticiparse a su insatisfacción, deben obedecer los dictados del Gobierno y su agenda política.

La Generalitat, además, maneja los datos de los espectadores de cine doblado con tal falta de seriedad que roza la manipulación. Basándose en un estudio del Institut Català de les Indústries Culturals, el Ejecutivo catalán ha resaltado que la media de los espectadores por sesión en Cataluña en 2007 fue de un 30,9% para las películas dobladas en catalán y de un 28,1% para las dobladas al castellano. El gremio de los exhibidores ya ha criticado a la Generalitat por usar estos datos, que no ponderan el hecho de que las proyecciones en catalán son muchas menos y que los pocos filmes que se doblan al catalán suelen ser muy comerciales (lo que hace subir la media de espectadores por sesión). Los exhibidores aportan una cifra comparativa más fiable (La Vanguardia, 6/3/09, págs. 28-29): cuando en un complejo multi-salas se proyectan las versiones castellana y catalana de una misma película, el 78,2% de los espectadores opta por la primera, frente al 21,8% que escoge la segunda.

Como espectador de cine en versión original lo que me gustaría es que aumentara el número de copias en VOSE (versión original con subtítulos en español), y si crece el número de interesados en esta opción no dudo que eso será lo que acabe sucediendo. No obstante, si tengo que escoger entre ver una película en catalán o en castellano me quedo con la segunda, y eso que soy catalano-hablante con mi pareja, con la familia, con mi círculo de amistades y en las calles de Barcelona. Hay muchos catalano-hablantes como yo que también prefieren el castellano, quizás porque ya estamos acostumbrados y nos suena raro escuchar a Bruce Willis en catalán o porque pensamos que el doblaje en catalán abusa del puritanismo lingüístico y parece menos natural que el castellano. Si alguien cree que estas razones no son lo bastante buenas y la nueva Ley del Cine es necesaria para "reeducarnos", pues otra razón que me dan para ir a una sala en castellano y boicotear esta nueva imposición lingüística.

Albert Esplugas Boter es miembro del Instituto Juan de Mariana, autor del libro La comunicación en una sociedad libre y escribe regularmente en su blog.

El Gobierno catalán omite la casilla del castellano en la preinscripción escolar
E. ARMORA /I. ANGUERA | BARCELONA ABC 19 Marzo 2009

El gobierno catalán reincide en el incumplimiento de la casilla lingüística. Pese a la última sentencia del Tribunal Supremo (TS) -2008- y a la anterior del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) -2004-, que obligan al Gobierno de Montilla a reinstaurar la demandada casilla en los folletos oficiales de preinscripción escolar, los formularios que aparecen en la página web de la Generalitat para el próximo curso siguen sin contemplar esa opción.

Convivencia Cívica Catalana (CCC), que lleva nueve años denunciando esta situación, ha enviado un escrito al TSJC en el que pide que exija al Gobierno catalán el cumplimiento «inmediato» de la sentencia que emitió en 2004, ratificada el pasado diciembre por el TS, que obliga a incluir en el impreso de preinscripción una casilla para marcar la lengua habitual de los alumnos.

El presidente de la entidad, Francisco Caja, explicó a ABC que «es inconcebible que después de nueve años de denuncias la Generalitat siga actuando al margen de la ley». En lugar de presentar una casilla explícita en el primer folio del impreso de preinscripción preguntando sobre la lengua habitual del alumno -tal como establecen las sentencias judiciales-, aparece una casilla en la que se pregunta las lenguas que entiende el alumno y remite a un epígrafe del segundo folio. En éste, se expone que los padres que quieran que los alumnos reciban la primera enseñanza en castellano «lo tendrán que solicitar a la dirección del centro en el que resulten admitidos una vez formalizada la matrícula».

Caja considera que este epígrafe no tiene nada que ver con lo que marca la sentencia, puesto que se produce una «injusticia manifiesta», ya que son sólo los castellanohablantes lo que deben especificar que quieren recibir los estudios en su lengua.
CCC ha hecho un llamamiento a los padres para que hagan llegar al consejero de Educación, Ernest Maragall, formularios en los que especifique que su lengua de uso habitual es el castellano y exijan la casilla. La reincidencia del tripartito llevó al diputado de Ciudadanos (C´s) José Domingo a advertir al presidente catalán, José Montilla, de que «su comportamiento puede hacer a su Gobierno, un Gobierno presuntamente prevaricador o que incurre en desobediencia judicial?» le recriminó Domingo después de considerar que la inmersión se ha convertido en la «nueva religión de Cataluña». Montilla se escudó en las sentencias del Constitucional que avalan la inmersión lingüística, sin responder a la cuestión de la primera enseñanza en castellano, y advirtió a Domingo que «mida sus palabras cuando hable de prevaricación».

También el diputado del Partido Popular Rafael López criticó la actitud del Gobierno catalán y consideró «especialmente grave que un gobierno no cumpla las sentencias sin que pase nada mientras sanciona cada vez más a los ciudadanos».

«Vigilaremos de cerca a Feijóo»
POR. E.P. RODRÍGUEZ - SOMOZA | VIGO ABC Galicia 19 Marzo 2009

No están dispuestos a que se den pasos en falso, y a pesar de que han puesto todas sus esperanzas en que el cambio de gobierno, dictado en las urnas el pasado 1 de marzo otorgando la mayoría absoluta al PP, supondrá un avance en su lucha por erradicar la imposición lingüística e ideológica en las aulas, advierten que vigilarán de cerca que el nuevo Ejecutivo cumpla todas sus promesas

En este sentido se manifestó ayer en Vigo la presidenta de Galicia Bilingüe, Gloria Lago, quien puntualizó que, si bien la plataforma aplaude los compromisos anunciados por el que será el futuro presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, éstos distan aún mucho del principal objetivo de la asociación: «aplicar en Galicia el mismo sistema de libre elección de la lengua vehicular de la enseñanza, por parte de padres o alumnos, del que gozan los ciudadanos en todas las democracias con más de un idioma oficial».

Tras recordar que las propuestas del líder popular pasan por derogar el decreto que regula que un mínimo del 50% de materias educativas se impartan en gallego; acabar con las galescolas, guarderías ideadas por la parte nacionalista del bipartito en las que la educación de 0 a 3 años era íntegramente en gallego, y convertirlas en escuelas infantiles; y, en definitiva,que los padres elijan el idioma en el que quieren que sus hijos aprendan a leer y escribir, Lago aseguró que desde Galicia Bilingüe se pondrán todos los medios necesarios para que el futuro titular autonómico «no baje un peldaño en estos objetivos». Lago rechazó que esta apuesta por la libre elección de lenguas vaya a crear segregación del alumnado en los colegios e institutos.

Indicó que al igual que las clases de un mismo curso se separan según los apellidos o las asignaturas optativas de los alumnos, se puede hacer con el idioma. En todo caso, recordó que la elección de la lengua sería para las asignaturas troncales, por lo que todos los estudiantes tendrían clase en las dos lenguas.

«La educación de la calle»
«Si en otros países se ha llevado a cabo, entendemos que no hay motivos para pensar que nuestros políticos no lo pueden hacer. Nosotros velaremos porque así sea», afirmó la portavoz de la plataforma, al tiempo que agregó que, «pretendemos que nuestros hijos reciban en la escuela la educación de la calle, integrada por una sociedad bilingüe, y que desaparezca la ideología de los libros de texto. Las lenguas no se pueden promover vulnerando los derechos de los hablantes». A su juicio, no hay peor forma de dignificar un idioma que con su imposición, puesto que «ésta sólo genera rechazo».

Y ante el nuevo escenario político, que enfrentan «ilusionados, pero expectantes», además de supervisar de primera mano el cambio en política lingüística en materia de educación y en los demás ámbitos de la vida pública en Galicia, la asociación trabajará para que cese el adoctrinamiento nacionalista en la enseñanza; para que la promoción de la lengua gallega no siga recayendo en grupos radicales, y se lleve a cabo de manera atractiva y sin imposiciones; y para que se sienten unas bases sólidas que impidan un retroceso de las libertades lingüísticas, que la plataforma ciudadana confía que muy pronto puedan empezar a disfrutar los gallegos.

Preguntada por la manifestación anunciada por el colectivo que integra la Mesa pola Normalización Lingüística, Lago entiende que «se trata de una protesta contra los resultados electorales», al tiempo que afirmó que «ellos podrán recorrer con tranquilidad las calles sin que nadie les lance botellas».

Galicia Bilingüe propone organizar las aulas por la lengua elegida
La asociación espera que los padres gallegos puedan escoger la lengua en la que se escolarizan sus hijos durante el próximo curso
AGENCIAS  VIGO La Opinión 19 Marzo 2009

La asociación Galicia Bilingüe vigilará "atentamente" el cumplimiento de los compromisos adquiridos por Alberto Núñez Feijóo en materia lingüística durante la campaña electoral de forma que la próxima Xunta acabe con la "imposición" del gallego, al tiempo que trabajará para eliminar el "adoctrinamiento" en la enseñanza, según manifestó ayer la presidenta de esta organización, Gloria Lago.

La representante de Galicia Bilingüe recordó las propuestas del PP de Galicia en lo que respecta a política lingüística en la abogan porque los padres puedan decidir la lengua en la que se escolarizan sus hijos. En este sentido, aseguró que este modelo es el mismo que se aplica en otros países europeos con más de un idioma oficial, por lo que no vio motivos para pensar que los políticos gallegos "no vayan a ser capaces de hacerlo también".

Lago explicó que Galicia Bilingüe pedirá una entrevista con los próximos responsables de la Consellería de Educación para ofrecerles su colaboración. De este modo, confió en que el nuevo modelo sea posible "para el curso que viene", tras considerar que con un gobierno del PP gallego será "tal vez más sencillo" conseguir los objetivos de la asociación.

Lago rechazó que esta apuesta por la libre elección de lenguas vaya a crear segregación del alumnado en los colegios e institutos, si bien indicó que, igual que las clases de un mismo curso se separan según los apellidos o las asignaturas optativas de los alumnos, se puede hacer de igual modo según el idioma. En todo caso, Lago recordó que la elección de la lengua sería para las asignaturas troncales, por lo que todos los alumnos tendrían clase en las dos lenguas.

Lago consideró que "no todos los gallegohablantes se sienten representados por quien defiende la imposición lingüística", actitud que achacó a una "pequeña parte de la sociedad". En este sentido, consideró que la mejor forma de promocionar el gallego es mostrándolo "de forma atractiva y sin imposiciones".

Además de esta política lingüística, Lago apuntó a otros asuntos que habrá que "mejorar" en la próxima legislatura y en los que trabajará Galicia Bilingüe, como el "adoctrinamiento" que, según ella, se da en la enseñanza. Por ello, pidió que los libros de lengua gallega "sean solo libros de lengua y desaparezca la ideología nacionalista" que, a su juicio, contienen este material educativo.

Asimismo, la presidenta de Galicia Bilingüe explicó que también intentarán contactar con el PSdeG y pidió a esta formación política que "escuche" sus propuestas ya que consideró que "pueden beneficiar a los hablantes de las dos lenguas".

Contestación a las declaraciones del Sr. Jordi Hereu a propósito del veto a la campaña de la Asociación por la Tolerancia en los autobuses de Barcelona.
NOTA DE PRENSA Asociación por la Tolerancia 19 Marzo 2009

El señor Hereu ha dicho:

1-“no podemos hacer campañas publicitarias que sólo afecten a un autobús, y éste es el caso”, así como que se trata de una “propuesta comercial que entiendo sinceramente que la empresa de publicidad no acepte”.

En ningún momento la empresa publicitaria estableció como requisito un número mínimo de autobuses. Prueba de ello es el presupuesto recibido y firmado en el que se especificaba claramente la contratación de un único autobús. Es más, la empresa ofertó a la Asociación una semana gratis por cada dos contratadas, lo cual no es indicativo precisamente de desinterés comercial.

2-“si se cumplen los requisitos legales yo no tengo ningún inconveniente en que se haga una inserción”.

Ante el veto a la campaña, se solicitaron reiteradamente los requisitos de contratación sin obtener respuesta. Recordemos, por otro lado, unas declaraciones de TMB durante la campaña a favor del ateísmo justificando su autorización: “ningún ciudadano ha alegado la vulneración de los principios elementales recogidos en el Estado de derecho”. No queremos pensar que se haya considerado que el lema de la campaña “Sí, puedes elegir, tienes derecho” vulnera esos principios.

3- “Han hecho una propuesta para que se les dijese que no, y de esto viven algunos”

Le recordamos al Sr. Jordi Hereu que el objetivo de la campaña es informar sobre la sentencia del TS que obliga a la Generalitat a ofrecer la posibilidad de elegir la lengua de docencia hasta los ocho años, de acuerdo con lo que establece la Ley de Política Lingüística.

Nos parece lamentable, que en vez de preocuparle la vulneración de los derechos de los ciudadanos y el incumplimiento de la ley y de las sentencias de los tribunales, justifique el veto a la campaña y emita juicios de valor sobre ciudadanos que viven de su trabajo, y dedican parte de su tiempo a la defensa de las libertades en Cataluña.

Asociación por la Tolerancia, Barcelona, 18 de marzo de 2009

Triviales y entrometidos
FRANCESC DE CARRERAS. LA VANGUARDIA  19 Marzo 2009

La Asociación por la Tolerancia gestionó con la empresa que tiene en exclusiva la publicidad de Transports Metropolitans de Barcelona un anuncio en sus autobuses sobre las consecuencias de la reciente sentencia del Tribunal Supremo que reconoce el derecho de los padres a elegir la lengua - catalán o castellano-en que deben ser escolarizados sus hijos en la primera enseñanza, entre los seis y los ocho años. Dicha sentencia ha venido precedida por otras cuatro emitidas en el mismo sentido por el Tribunal Superior de Justícia de Catalunya. Los recursos sucesivos del Govern de la Generalitat fueron desestimados en todas las instancias y finalmente el Supremo ha obligado al Ejecutivo catalán que haga efectivo, con toda claridad, el derecho a escoger de los padres en el momento mismo de la inscripción. Una vez más, la sentencia ha sido desobedecida por la Generalitat.

En efecto, no basta que los derechos sean simplemente reconocidos en los textos legales, es preciso además que los poderes públicos faciliten su ejercicio. En otro caso, nos encontraríamos ante proclamaciones meramente retóricas sin eficacia práctica y el Estado de derecho sería una mera ficción. Afortunadamente, el poder judicial es mucho más independiente de lo que muchos creen y los jueces, que no son los autores de las leyes, se encargan de controlar su aplicación. En el presente caso, los jueces han considerado que la Generalitat no cumplía con las obligaciones que le imponía la ley catalana. Sin embargo, el Ejecutivo resiste: no sólo no cumple la sentencia, sino que presiona para que se desconozca. Es la mano negra del maccarthismo, tan efectivo en Catalunya.

La misma empresa pública que hace un par de meses admitió que se hiciera propaganda del ateísmo en sus medios de transporte - ¿recuerdan aquello de "Probablemente Dios no existe..."?-no admite hoy dar a conocer el contenido de una sentencia judicial. Por lo visto, en Catalunya lo sagrado es la lengua y lo profano, lo opinable, es Dios. Extraña sociedad la nuestra.

Ahora bien, junto a las poderosas artimañas de nuestros gobernantes aún quedan, afortunadamente, resquicios de libertad y personas dispuestas a ejercerla sin complejos. Es el caso de Dolores Payás, guionista y directora de la película Mejor que nunca,protagonizada por Victoria Abril y que se proyecta desde hace más de un mes y medio en el cine Alexandra de Barcelona. Dolores Payás es un caso curioso: aunque cosmopolita y viajera, vive entre Moià y Barcelona, ha sido guionista de numerosos filmes y anteriormente ha dirigido Me llamo Sara que, pese a obtener diversos premios internacionales, aquí pasó desapercibida. ¿Se protege el cine catalán? Oficialmente se dice que sí, como es natural, pero supongo que esta protección es selectiva: a quien no interesa se le arrincona y silencia. A este segundo filme de Dolores Payás imagino que también se le ha intentado hacer el vacío. No he leído ni una crítica, ni un comentario, ni siquiera una noticia: sólo una entrevista en una revista digital para cinéfilos. Todo bastante raro. Sin embargo, por fortuna, el método boca-oreja funciona en muchas ocasiones mejor que la publicidad comercial y tan larga permanencia en cartel de Mejor que nunca así lo demuestra.

La película es una comedia anticonvencional que se burla de ciertos tópicos y prejuicios actuales. Todo ello en clave de humor y en tono de farsa, con momentos desternillantes. La protagonista, una desconcertada mujer en la edad de la menopausia, es abandonada por su marido, un imbécil que acaba de tener hijos gemelos con una jovencita, y trata de afrontar su nueva situación. Debe optar entre dos caminos: el que le aconseja su pedante hija psicoterapeuta y el que le ofrece un anticuado galán mexicano, misterioso e irreal personaje que, sin embargo, conoce bien ciertos secretos de la vida. La hija encarna todo el repertorio de lugares comunes: hay que reforzar la autoestima, no se debe reprimir a los hijos, es necesario superar el bloqueo emocional y vaciar la mente para meditar, etcétera; sin embargo, de la vida real nada conoce, menos aún de la ironía yel humor. Agobiada por esta insoportable hija y también por su ex marido, desencantado ya de su desvarío juvenil, la protagonista descubre que la verdad está en la vida y que la verdadera terapia consiste en hacer caso del extraño galán mexicano y del variopinto mariachi que le acompaña.

En definitiva, todo ello supone el triunfo de la libertad frente a las convenciones, del sentido común frente a las modas absurdas, de la espontaneidad frente a la represión, de los sentimientos, el contacto físico, el color, el sudor y el olor frente a la frigidez, la trivialidad y la cursilería. En la escena final, la protagonista sonríe ante los piropos de unos albañiles a pie de obra: el triunfo de lo natural y la derrota de lo políticamente correcto. El portero, un cotilla que invoca el Estatut para obligar a hablar en catalán, simboliza las constantes interferencias del poder político en el ámbito privado. Por el camino, han quedado ridiculizadas ciertas formas de feminismo, el multiculturalismo a distancia y la solidaridad de boquilla.

Un sutil e interrogativo hilo conductor une la prohibición de hacer publicidad de una sentencia que permite elegir entre dos opciones y el refrescante filme Mejor que nunca:¿estamos gobernados por psicoterapeutas triviales y por porteros entrometidos?

Francesc de Carreras Serra, catedrático de Derecho Constitucional de la Universidad Autónoma de Barcelona (U.A.B.).


 

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