AGLI

Recortes de Prensa    Domingo 5 Abril 2009

 

El Gobierno balear prima el catalán sobre la salud ciudadana
Editorial La Razón 5 Abril 2009

En Baleares, centenares de médicos y otros profesionales sanitarios han salido a la calle a manifestarse contra la imposición del catalán. El Gobierno socialista y nacionalista que encabeza Francesc Antich ha decidido que el idioma catalán sea un requisito para los galenos, no un mérito para mantenerse en una plaza del sistema público de salud de las islas.

El conflicto está servido, ya que Baleares acoge a gran número de profesionales de otras partes de España que, en la mayor parte de los casos, si bien comprenden y hablan el catalán, no están dispuestos a aceptar una imposición. En un momento en el que en todo el país -dicho por el propio ministro de Sanidad, Bernat Soria- faltan profesionales sanitarios, el socialismo que gobierna las islas ha decidido poner en marcha una irracional campaña contra sus profesionales que habrá de pagar la población.

Los ciudadanos serán los que sentirán y padecerán la pérdida de calidad asistencial. A ellos, sin duda, les corrresponderá pedir cuentas a sus dirigentes en las urnas. Aunque ya será demasiado tarde. Comunidades como Murcia han visto la oportunidad y han ofrecido trabajo a los profesionales que quieran irse de las islas por la presión irracional. Algunos, no les falta razón, se ve que aún creen que es más importante saber de medicina que hablar la lengua de Llull.

TRAS EL DECRETAZO DE ANTICH
Los médicos de Baleares también reciben ofertas de Denia y Torrevieja
Las ofertas de plazas para médicos que se vean obligados a abandonar Baleares por no saber catalán continúan llegando. Después de Murcia, las localidades alicantinas de Denia y Torrevieja han ofrecido trabajo a los sanitarios afectados por el decretazo de Antich.
Libertad Digital 5 Abril 2009

La noticia, adelantada por la Cadena Cope, la ha confirmado a LD Isidro Torres, secretario general del Sindicato Médico Balear (SIMEBAL). Según ha indicado, este mismo viernes recibió la oferta por parte del presidente de la federación estatal de sindicatos médicos: Denia y Torrevieja ofertarán plazas para aquellos médicos que se vean obligados a dejar Baleares tras el decreto del gobierno socialista que exige a los sanitarios que dominen el catalán.

Torres, cirujano de profesión, vaticina que estas ofertas, que se suman a la del Gobierno de Murcia, no serán las únicas y en los próximos días irán confirmándose más. En lo que confía, sin embargo, es en que el Ejecutivo de Francesc Antich acabe "corrigiendo" y "reconduciendo" la situación, que llevó a la calle a los médicos afectados por la norma la pasada semana. Para Torres, todo lo que está ocurriendo es un "sinsentido" y demuestra que el Gobierno autonómico "no sabe valorarnos como toca".

SOCIEDAD INTERVENIDA
Francisco Rubiales Periodista Digital 5 Abril 2009

Que la hipocresía no tiene fondo en el Estado de partidos, es algo que ya conocíamos. Pero la reacción mediática ante la nueva medida económica del Gobierno, la exhibe en toda su crudeza. La intervención por parte del Banco de España de la Caja de Castilla la Mancha (CCM), cuya situación sólo parece deberse a la crisis mundial -no, por supuesto, a la labor de quienes la han dirigido-, ha producido una verdadera algarabía en los medios de comunicación y media España ha quedado en suspenso… Ahora comprobamos que la crisis es gravísima, cuando el Estado ha hecho su angélica (o demoníaca) aparición en el otrora independiente, sano y espontáneo mercado libre.

Pero es pura falsedad llamar intervención al cambio de administradores en la caja. Todas las cajas han estado siempre intervenidas pues sus dirigentes son nombrados por los partidos políticos que además tienen la desfachatez de pública y mutuamente acusarse de ver la paja en el ojo ajeno y recomendarse callar. El currículo del testaferro del PSOE en CCM, Juan Pedro Hernández Moltó, es en sí mismo una negrísima crónica del reparto partidista de toda una nación. De diputado a vocal de Iberdrola -donde disfruta de la compañía de Alberto Cortina- pasando por secretarías generales universitarias, consejerías de transportes y comunicación, vicepresidencias de órganos fiscales y altísimos puestos de gestión financiera.

Y por desgracia, las cajas de ahorro no son la excepción. El Congreso de los Diputados, el Banco de España, los tribunales, los centros de mando del funcionariado, la Universidad, la televisión y la radio, los hospitales, las empresas de abastecimiento de bienes esenciales, los espacios naturales, los museos, el cine, el deporte, los libros de texto y los palcos VIP del circo, llevan treinta años intervenidos por los partidos políticos. La sociedad civil al completo fue intervenida quirúrgicamente cuando se le negó la representación en el Estado. Según la propaganda oficial, la caja manchega ha sido intervenida para garantizar los ahorros de sus clientes; la lobotomía que sufrió la sociedad española sirvió para garantizar los réditos políticos de la oligarquía económico-partidista. Las cajas de ahorro sólo son una pequeña parte de ese inmenso festín.

Vicente Echenique
movimiento ciudadano hacia la republica constitucional

Voto en Blanco

La solidaridad proletaria no cubría, al parecer, el jugarse el cuello por los camaradas
El 1 de abril que nunca existió
César VIDAL La Razón 5 Abril 2009

Parece mentira, pero con lo pesados que son ZP y sus aliados con la estafa de la Memoria Histórica nadie, absolutamente nadie, ha recordado que esta semana se cumplía el septuagésimo aniversario del final de la Guerra Civil. Bien mirado, tampoco resulta tan extraño. Hace setenta años, el lehendakari Aguirre que, junto con el PNV, traicionó al Frente Popular en la capitulación de Santoña, salía de España. En los años siguientes, se dedicaría a intentar que Euzkadi fuera reconocida como nación tanto por Hitler como por los Estados Unidos, pero sin éxito. Por lo que se refiere a Companys -bajo cuyo gobierno se fusiló en Cataluña a más personas que durante toda la dictadura de Franco- lograba llegar a Francia abandonando a sus correligionarios y buscando el apoyo de la masonería, la misma en la que había confiado para llegar a un acuerdo con Franco traicionando también al Frente Popular. No eran los únicos que abandonaban el barco que se hundía como si fueran las avezadas ratas del dicho. Ante la inevitable derrota, millares de republicanos se encaminaron a Cartagena esperando huir de la cautividad o la sentencia de muerte. Con seguridad, casi todos los que llegaron lo hubieran conseguido de no ser porque la marina frentepopulista decidió abandonar el puerto y buscar refugio para ellos en el Norte de África. La solidaridad proletaria no cubría, al parecer, el jugarse el cuello por los camaradas.

Por si todo lo anterior fuera poco, numerosos jefes escapados de los nacionalistas, republicanos y socialistas llevaron consigo bienes del patrimonio nacional que nunca volvieron a aparecer, pero que les permitieron vivir un desahogado exilio. Se suele mencionar, al respecto, el caso del yate Vita, pero no fue lo único ni lo más importante. Detrás quedaba saqueado, por ejemplo, el Museo Arqueológico de Madrid. Poco puede sorprender que ante un panorama así que dejaba de manifiesto lo que era el Frente Popular y sus aliados nacionalistas, en Madrid, el coronel Casado, un republicano honrado, diera un golpe para acabar con la dictadura comunista que tenía a Negrín como correa de transmisión y que al intento se sumaran los pocos hombres decentes que quedaban en aquella zona: un Besteiro socialista que escribía que los comunistas eran peores que Franco, un Mera anarquista que no estaba dispuesto a entregar España a Moscú y un Wenceslao Carrillo que atribuyó paternalmente una carta de su hijo Santiago amenazándolo de muerte a que lo habían cegado los comunistas. A esas alturas, hacía años que las izquierdas y los nacionalistas habían asesinado la República de 1931. No en vano sus defensores de entonces como Ortega, Marañón o Niceto Alcalá-Zamora -cuyos papeles se ha incautado el actual ministro de Cultura sin que sepamos qué está haciendo con ellos- la habían repudiado acusando al Frente Popular de golpista o incluso calificando a sus protagonistas literalmente de canallas. No extraña que tan sólo unos meses antes los barceloneses hubieran recibido con entusiasmo a las tropas de Yagüe o que Negrín no lograra convencer a nadie para que siguieran luchando hasta enlazar la Guerra Civil con una segunda mundial. Se sabía de sobra cómo eran y adónde habían arrastrado a España. Quizá también lo saben -aunque parezca lo contrario- ZP y sus aliados y por eso esta semana han optado, de manera excepcional, por olvidar la Guerra Civil.


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Un pacto razonable
GERMÁN YANKE ABC 5 Abril 2009

A la vista de su primer discurso, resulta que Arantza Quiroga, nueva presidenta popular del Parlamento Vasco, sabe más euskera del poco o nada que le atribuían. Lo anoto no sólo como algo anecdótico, sino como constatación de que lo que va a cambiar en el País Vasco no es la preocupación por el fomento de la lengua vasca, ni el carácter del Estado de las Autonomías, ni el ejercicio de las competencias transferidas o por transferir, ni el respeto a los derechos de los ciudadanos nacionalistas, sino dos aspectos que son los dos grandes déficits de una comunidad gobernada desde hace decenios por el PNV: las libertades ciudadanas y la lealtad constitucional.

Este cambio histórico ha sido recibido con general beneplácito, aunque tampoco han faltado los irritados, los derrotistas y los agoreros. Los irritados son los nacionalistas y en sus reacciones extemporáneas se ha visto hasta qué punto la confusión que se ha querido poner en circulación sobre el sistema parlamentario demuestra una concepción patrimonialista del poder, y del País Vasco, que convenía derrotar. Si en la nueva legislatura de López el PNV mantiene esa posición, como ya han anunciado, seguirá cavando una tumba que sólo se cerrará con el debate interno que el partido de Ibarretxe se ha hurtado hasta ahora.

Pero no son sólo ellos los que recelan o se oponen al acuerdo entre socialistas y populares en el País Vasco. Hay en ambos partidos algunos fanáticos que consideran que el pacto para el cambio supone una traición a alguna pretendida «esencia» de sus respectivos partidos. «¿Cómo vamos a llevar a cabo la acción de gobierno en esta hora decisiva con la derecha capitalista o contraria al aborto, dicen en un lado? ¿Cómo vamos a apoyar a un PSE que, con la disculpa del vasquismo, se mimetiza con el nacionalismo?, dicen en el otro.

En el PP, desgraciadamente, el espíritu crítico se ha convertido en una batalla personal y la moderación oficial ha hecho que la guerra se plantee desde un radicalismo travestido de «valores y principios». Ahora se estarían traicionando o, en el mejor de los casos, poniendo en peligro. Entre los críticos más complacientes se despliega el «sí, pero…» a este acuerdo, una cuestión de pretendida confianza —como ya se planteó con el lamentable asunto de San Gil— según la cual el acuerdo sólo es posible cuando se le da a alguien toda la razón, como si la «verdad» política no fuese tópica, es decir, situada en unas circunstancias concretas, sino utópica y, además, detentada sólo por los que quieren imponerla.

El acuerdo entre socialistas y populares precisa un buen «ambiente» en el contexto de la política, que corresponde propiciar a Zapatero y Rajoy, y en el propio País Vasco entre los partidos que lo han suscrito. Pero no sólo es una oportunidad histórica para rescatar esa comunidad del escenario de exclusión y deslealtad en la que ha sido situada, sino que es políticamente razonable. Fue razonable también el pacto por el que el PSOE apoyó al PP en Álava y Vitoria a partir de 1999 y no lo fueron las desavenencias por las que, con el PNV, se retornó a sustituir la razón política constitucional por el etnicismo nacionalista. Los agoreros se refugian en una hipotética provisionalidad para mostrarse hipócritamente descorazonados. En política los contratos se firman entre quienes se convierten en amigos para cuando se deja de serlo.

Es absurdo impedir la discrepancia y el documento suscrito será guía del acuerdo y justificación de las demandas de cada parte, pero la «amistad» y el proyecto deben ser sostenidos con la acción política cotidiana. Más no se puede pedir ahora cuando los firmantes del documento hacen votos por una estable continuidad que debe ser trabajada y en la que la búsqueda de otros apoyos no puede contravenir el contenido de lo suscrito. A veces, el exceso de dudas demuestra más voluntad —«cuanto peor, mejor»— que análisis.

ARANTZA QUIROGA, SOBRE SU DISCURSO
"El euskera no fue un condicionante para decidir si debía ser presidenta"
La nueva presidenta de la Cámara vasca dice en El Mundo que pronunció parte de su discurso en vasco "para demostrar que no ha sido un condicionante para decidir si debía ser o no la presidenta". Todo ello en contra de la proposición de un PSE que debe "quitarse algunos complejos".
Libertad Digital 5 Abril 2009

Tras tomar posesión como presidenta de la Cámara vasca, Arantza Quiroga asegura en El Mundo que el cambio prometido se llevará a cabo en el contexto de una búsqueda de consenso. Quiroga opina que el PSE "debe esforzarse por que cada vez más personas vean con normalidad que un no nacionalista esté al frente del Gobierno vasco"

Acerca de la propuesta de Aralar de que el Presidente de la Cámara sea bilingüe, Quiroga sentencia en El Mundo que "es una de las cosas que tenemos que cambiar en este país". "A mí me gustaría que fuéramos como otras comunidades, en las que no se miran los orígenes de cada uno o si habla una cosa u otra" a la hora de acceder a un cargo.

Quiroga, que no sabe vasco y que ha sido criticada por dirigirse a la cámara en dicha lengua durante su toma de posesión, asegura en El Mundo que lo ha hecho" porque dije que iba a hacer un esfuerzo con el euskara, pero también para demostrar que éste no ha sido un condicionante para decidir si debía ser o no la presidenta del Parlamento vasco".
La ausencia de San Gil

En otra entrevista publicada en La Razón el mismo sábado, Quiroga asegura que "ya hemos superado una fase que quedó zanjada tras el congreso regional del PP y que supuso la renovación. Somos el mismo PP, lo único que hemos hecho es renovar algunas personal, manteniendo los mismos principios y condiciones. Siendo el mismo PP, contando las cosas de otra manera". No obstante, confiesa en que la "hubiera gustado que San Gil hubiera venido" a su nombramiento.

Así, Quiroga dice sentirse orgullosa de que haya una referencia expresa a las víctimas diciendo que "debían estar presentes". La presidenta del Parlamento Vasco dice que asume dicha responsabilidad para "ser la presidenta de todos", teniendo como objetivo "dar una imagen de Parlamento plural, reflejo de una sociedad plural".Y es que la presidenta de la Cámara se tiene que enfrentar a dudas sobre la nueva relación PP-PSE: "Tanto PP como PSE sabemos que estamos en una situación histórica y será el futuro lehendakari el que tendrá que decidir. Nosotros hemos actuado con lealtad y esperamos la misma lealtad", advierte en La Razón.

Sobre la abstención en la votación del nombramiento del UPyD, Quiroga asegura en una entrevista en el diario no estar sorprendida al respecto: asegura que "es su decisión, aunque no me sorprende, y no van a dejar de sorprender a sus votantes".

Los nuevos valores que espera que calen en la sociedad vasca debe ser trasladados "desde todos los foros posibles y con las formas". Sobre cómo espera que se desarrolle el cambio, Quiroga espera "que todo sea tranquilo, y sino, que por lo menos sea firme". "El Partido Popular nunca ha tenido las cosas fáciles en el País Vasco", remata al respecto.

La nueva presidenta de la Cámara espera que el cambio den el País Vasco sirva para encontrar la "libertad y prosperidad" en la región, y que por fin "se debatan los problemas que realmente interesan a los ciudadanos, porque esta cámara se ha caracterizado por debatir demasiadas cosas que no preocupaban. Ha habido una falta de sintonía entre lo que los ciudadanos pensaban y lo que trataban los políticos", sentencia en La Razón.

Sobre la reacción de ETA y el PNV, Quiroga no espera que "vayan a reaccionar de forma distinta a como lo han hecho los últimos años. Pero eso no nos tiene que amedrentar ni dar miedo". Las amenazas de estos últimos revelan a Quiroga que el PNV puede que eche de menos a sus socios de Batasuna. "Parece por sus declaraciones que sí, que ponen en duda que éste sea un Parlamento todo lo democrático que debe ser".

Y respecto a la primera huelga convocada por los sindicatos vascos pocas horas después de la toma de poder de Patxi López, ironiza sobre la convocatoria a una huelga contra un Gobierno que aún "no se ha constituido": "Llama la atención que se hayan dado cuenta ahora los sindicatos que estamos en crisis".

Pacto sobre el euskera
PELLO SALABURU El Correo 5 Abril 2009

«Es malo -dice el autor- que el euskera se identifique de forma exclusiva con determinadas ideologías, porque debería ser patrimonio común. Pero las políticas lingüísticas deben intentar equilibrar lo que está desequilibrado en el punto de partida: no hacerlo también es política lingüística», concluye

El PSE y el PP han dado a conocer el documento sobre el que se sustenta su acuerdo para que el PSE gobierne en Euskadi en esta nueva situación provisional que se ha abierto y que durará unos cuantos años, como todas las situaciones provisionales en este país. Se trata de un documento que contiene, como no puede ser de otro modo, unas líneas generales de actuación para marcar territorio.

Expuesto de forma clara y concisa, contiene generalidades y concreciones de distinto nivel. Es un texto, además, lingüísticamente correcto, como debe ser. Desde que los políticos a nivel estatal nos quitaron el sexo y nos convirtieron en género se han dado pasos decisivos para la liberación de la mujer. Ahora, como se ve en el documento, ya nos convertimos en esos asexuados tod@s y ciudadan@s que resisten como fieros leones y fieras leonas a los correctores ortográficos y correctoras ortográficas más recalcitrantes y recalcitrantas, por mucho que entre líneas se escapen 'presos de ETA', 'los trabajadores', 'comerciantes y autónomos', vástagos y vástagas que tienen varios padres y ninguna madre, 'matronas', 'el paciente' o 'profesionales docentes' sobre cuyo sexo no llego a avizorar el más mínimo detalle. Pero no me quería referir en mi comentario a estupideces lingüísticas, a cuya atracción la resistencia machista se torna mantequillosa, sino a una parte del contenido del documento de intenciones.

Uno de los puntos a los que más atención se dedica es el relativo al uso de las lenguas. Se trata de un tema delicado y sensible, que ha suscitado controversia y discusión entre quienes, por ir a los extremos, estarían encantados de que el euskera desapareciera y pudiera figurar en adelante en la fonoteca de un museo, y entre quienes estarían deseosos de que en adelante fuera el castellano el que dejara de oírse en nuestras calles. Tanto unos como otros alaban, por supuesto, la importancia del idioma que quieren extinguir.

He manifestado en público mi opinión sobre esta cuestión en muchas ocasiones: creo que los ciudadanos tenemos que elegir nuestra lengua en libertad y a nadie se debe obligar a usar un idioma determinado. En la situación en la que estamos -una lengua minoritaria frente a una lengua potente como el castellano-, se trata, además, de una pretensión inútil, en el caso del euskera: las nuevas generaciones lo usarán si tienen voluntad y existen condiciones atractivas para usarlo. Si les es cómodo, vaya. La mayoría de la población, al igual que sucede con la lengua prevalente de cualquier otro país, usará el español por convicción o por obligación, derivada ésta de la propia ley o de la presión ambiental. No es el caso del euskera. Porque, aun siendo las dos lenguas oficiales en este país, las condiciones de uso entre una y otra varían radicalmente.

Desde esta perspectiva, los principios genéricos que subyacen en el documento no son muy diferentes a los que hemos podido defender en otros momentos, y son perfectamente asumibles. Las dificultades comienzan cuando se baja a la realidad. Por mucho que nos empeñemos, la obligación del uso del castellano tiene, en todos los ámbitos, una presión social y una obligatoriedad incomparablemente mayor que la del uso del euskera. El documento defiende la «libertad de lengua o libertad de opción lingüística entre las dos lenguas». Y estoy de acuerdo. Pero quienes lo han redactado están pensando, seguramente, en las dificultades experimentadas por algunas familias ante la imposibilidad, quiero creer que real, de que sus hijos puedan matricularse para cursar los estudios en castellano.

Me pregunto si esa libertad lingüística me alcanzará también a mí, si reclamo que mis hijos puedan hacer sus estudios universitarios en euskera, en el centro que yo elija, y siempre que haya docentes o se puedan contratar. Me pregunto si podré reclamar esa libertad de lengua el día que acuda a un centro de salud para que el pediatra me explique a qué obedecen las fiebres súbitas del niño. Si me alcanzará esa libertad el día que los municipales me pongan una multa por mal aparcamiento, y me informen de todo eso, así de corrido, en euskera. O si, puestos a ello, puedo utilizar el idioma en un juicio como cuando lo utilizo comiendo un domingo con mi familia. Con toda la libertad del mundo. Me gustaría saber si podré ejercer esa libertad cada vez que me dirijo al empleado del metro, del autobús o del tranvía, cuando llame a los bomberos, o cuando consulte una duda con un empleado de la OTA. Si podré ser libre, en fin, para exigir que al menos el 25% de la programación de Televisión Española esté en euskera. O si habré roto definitivamente las cadenas cuando en un gran comercio pueda ejercer con toda la tranquilidad del mundo mi derecho a ser atendido en euskera y a que el empleado correspondiente me ilustre sobre las ventajas de la lavadora en ese idioma, además de largarme un folleto escrito en otros ocho idiomas, alguno de ellos redactado incluso en escritura diferente a la del alfabeto que utilizamos.

¿Me asegura el pacto esto? O, aunque no me lo asegure de entrada, ¿asegura el pacto que se va a hacer algo en este sentido? ¿Podré disfrutar de todo eso sin sentirme 'marginado' o 'perjudicado'? Pues enhorabuena, porque ya es hora. Ése sí que es un «bilingüismo integrador», supone «fomentar la utilización vehicular de las dos lenguas oficiales», y evita «fraccionar la sociedad vasca en comunidades lingüísticas diferenciadas». Aunque me temo que lo que va a asegurar, en la práctica, es bajar algunos puntos en la próxima oposición, y contratar profesorado en castellano, cuando no obligar al existente a que cambie de idioma en algunas ocasiones.

Porque, avanzo un poco más, si quiero que haya un médico que me explique lo de las dichosas fiebres en la lengua por la que he optado ejerciendo mi libertad, me gustaría saber cómo lo va a hacer si no sabe euskera, ni se ha valorado el conocimiento de este idioma a la hora de que la plaza sea ocupada por un médico capaz de aconsejarme en euskera.
En estos temas hay que proceder con sumo cuidado. Creo que se han cometido muchas torpezas en estas cosas. Habrá que enmendar esas torpezas, pero sin perder de vista lo esencial: si realmente se cree en esos principios, hoy por hoy, la lengua perjudicada, la lengua de segunda en nuestras relaciones sociales, incluso con la Administración, es el euskera, no el castellano. Me gustaría que el documento no fuese mera retórica ni un artilugio para salvar lo único que interesa a algunos: la libre decisión para estudiar en castellano, y que el conocimiento del euskera no cuente demasiado para acceder a puestos de trabajo. Si es eso, y sólo eso lo que se persigue, es bueno decirlo, sin necesidad de otros adornos.

Hay que afrontar el problema lingüístico con tranquilidad, viéndolo más como una oportunidad de integración social que como una amenaza. Hay que realizar una política consensuada, que tenga como objetivo que los ciudadanos podamos desenvolvernos en el idioma que elijamos, o que al menos se tienda a ello. No se puede forzar a nadie en el uso de un idioma, porque las políticas de fuerza pueden acabar teniendo consecuencias opuestas a las deseadas. Es malo que el euskera se identifique de forma exclusiva con determinadas ideologías, porque debería ser patrimonio común. Pero las políticas lingüísticas deben intentar equilibrar lo que está desequilibrado en el punto de partida: no hacerlo también es política lingüística.

Libertad para imponer
Nota del Editor 5 Abril 2009

Es muy fácil reclamar la libertad para que alguien pueda hacer que sus hijos estudien en la universidad de su elección con la lengua regional de su elección, y ser atendidos por cualquier profesional que dependa de los presupuestos generales en la lengua regional de su elección, y que al dirigirse en cualquier lengua regional a cualquier ciudadano español, atienda con prontitud y en la misma lengua, pero eso no es libertad, eso es imposición pura y dura de las lenguas regionales.

Lo que queremos los español-hablantes es ser ciudadanos de pleno derecho, sin que en caso alguno se nos restriegue por las narices que el conocimiento de cualquier lengua regional vale más que nuestra lengua española y que nuestros conocimientos profesionales no sirven si no se acompañan del conocimiento de cualquier lengua regional. Y debemos denominar genocidas lingüísticos a quienes apoyan, permiten, o imponen la inoculación de la lengua regional a los niños.

La constitución española establece el deber de conocer el idioma español, y tal obligación implica su utilización exclusiva en todos los procesos de comunicación relacionados con el estado. Asunto aparte es el derecho humano a que los niños comiencen en la etapa infantil con su lengua materna, si esta es una lengua regional y los padres la eligen.

Tenemos un problema grave de improductividad e ineficacia y los listillos de siempre, defendiendo su parcela idiomático-diferencial para vivir del cuento a costa y de los demás y mejor.

ABASCAL, EL "SIGUIENTE"
Aparecen pintadas con amenazas de muerte a Santiago Abascal
ETA ha vuelto a amenazar al juntero Santiago Abascal, padre del presidente de DENAES Santiago Abascal. En Amurrio, cerca de su comercio, han aparecido varias pintadas con su nombre en una diana. En una de ellas, se lee en euskera Abascal, el "siguiente".
Libertad Digital 5 Abril 2009

Las pintadas, entre diez y quince, han aparecido en el centro de Amurrio, cerca del comercio que regenta el juntero por Álava Santiago Abascal. En una de ellas aparece su nombre junto a una esvástica y en otra se lee, en euskera, "Abascal, siguiente". En otras pintadas se lee "gora ETA" o se tacha al PP de nazi.

Según ha explicado el propio Abascal a LD, ya el miércoles aparecieron pintadas a favor de ETA y contra el PP, y se tachaba a los miembros del partido de "nazis". La novedad de las aparecidas la pasada noche es que incluyen amenazas directas al juntero, algo que no ocurría desde hace seis años.

Para Abascal, lo ocurrido es "más de lo mismo", unas amenazas que se suceden contra quienes "representamos unas ideas" en el País Vasco, como son "la defensa de la libertad y la unidad de la nación españolas". Tanto él como su hijo, el presidente de DENAES, han sufrido amenazas de este tipo varias veces. La coacción de los terroristas, dijo, "hay que denunciarla a diario" y "poner los medios" para que termine.

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