AGLI

Recortes de Prensa    Lunes 6 Abril 2009

 

El problema no es Federico
Luis del Pino Libertad Digital 6 Abril 2009

Los intentos de silenciar a Federico Jiménez Losantos no son nuevos. Llevamos años asistiendo a una ofensiva en toda regla para conseguir que el locutor más popular de la radio española deje de dar voz a los movimientos cívicos, deje de denunciar los abusos de la clase política, deje de exigir la verdad del 11-M y deje de reclamar que España sea una nación de ciudadanos libres e iguales.

Esos intentos han adoptado todo tipo de formas, desde sistemáticas campañas de desprestigio, hasta soterradas presiones a la empresa de comunicación en la que trabaja, pasando por denuncias en los tribunales que intentaban conseguir por la vía del amedrentamiento lo que por otros métodos no parecía posible.

Todos esos esfuerzos han sido en vano. Ni Federico se ha callado ni, lo que es más importante, la gente ha dejado de escucharle. Porque vamos a hablar claro: el problema no es lo que Federico diga o deje de decir; el problema es... que la gente le escucha. Lo que molesta no es que Federico hable cada mañana, sino que lo que dice Federico coincide con el sentir de una gran parte de la población española. El problema no reside en lo que Federico opine, sino en que la opinión de Federico no es, en realidad, sino un fiel reflejo de la opinión de muchos millones de personas de este país. Si a Federico le escucharan cuatro gatos, nadie se preocuparía. Si las opiniones de Federico no encontraran eco, no molestaría a nadie. Pero es que a Federico no le escuchan cuatro gatos. Y el número de personas que coinciden con lo que Federico dice son legión.

Tratemos de pensar en qué hubiera pasado en España si esos intentos de silenciar a Federico hubieran tenido éxito hace cuatro años, hace tres años, hace dos años. ¿Hubiera sido posible, por ejemplo, una Rebelión Cívica como la que hemos vivido, si no hubiera existido el altavoz de La Mañana? Resulta bastante dudoso. Lo más probable es que hubieran tenido éxito los intentos de imponer una solución pactada con ETA, que preservara el status de la actual clase política a cambio de entregar en bandeja a los diversos nacionalismos la soberanía nacional. De no haber existido programas como La Mañana o La Linterna que dieran voz a las víctimas de ETA, ninguna de las protestas de esas víctimas hubiera encontrado cauce a través del que llegar a los oídos de un número tan grande de ciudadanos. Por eso molesta Federico.

¿Hubiera sido posible mantener viva la exigencia de justicia con respecto al 11-M, de no haber puesto Federico sus micrófonos al servicio de la verdad? Resulta bastante dudoso. Lo más probable es que hubieran triunfado los intentos de imponer cualquiera de las sucesivas mutaciones de la versión oficial de la masacre. De no haber existido un Federico que hiciera llegar a los oídos de tantos millones de españoles las noticias relacionadas con la investigación del 11-M, los ciudadanos seguiríamos inmersos en esa falsa disyuntiva ("o ETA, o Al Qaeda") en la que pretendieron encerrarnos desde la propia mañana de aquel 11 de marzo. Y hace mucho que habríamos olvidado lo inolvidable. Por eso molesta Federico.

¿Hubiera sido posible, de no haber existido La Mañana y La Linterna, obligar a la clase política a congelar las reformas estatutarias en Cataluña, a atender las reivindicaciones lingüísticas en Galicia, a pagar un precio tan alto por los intentos de imponer la asignatura de Educación para la Ciudadanía? Resulta bastante dudoso. Sin altavoces a disposición de los movimientos cívicos y de la opinión ciudadana, el futuro de España y de la sociedad española habría continuado marcándose en negociaciones de despacho, sin el más mínimo control democrático. Por eso molesta Federico.

¿Y qué es lo que puede suceder si finalmente las presiones dan sus frutos y se consigue silenciar, no a Federico, sino a todos esos millones de ciudadanos que consideran a Federico su portavoz y que están absolutamente hartos de que se gobierne por sistema de espaldas a ellos? Pues que habrá desaparecido el último obstáculo para terminar de imponer las distintas hojas de ruta que hasta el momento hemos conseguido desbaratar, gracias a que ha existido una voz libre que ha hecho que se escuchasen nuestras demandas de libertad.

Ninguna purga en la Cope va a lograr que todas esas personas que han conseguido hacerse oír a través de Federico Jiménez Losantos o de César Vidal acepten de mejor grado el nuevo régimen confederal y laico, así que el problema de fondo continuará, al menos a corto plazo. Pero, privadas de altavoz, esas opiniones secundadas por varios millones de españoles podrán ser silenciadas mucho más fácilmente. Así que sólo es cuestión de tiempo que esos "empecinados", esa parte de la sociedad española que se niega a abdicar de sus derechos, terminen resignándose al nuevo estado de cosas o autoexcluyéndose del sistema. En cualquiera de los dos casos, el objetivo se habría conseguido.

Si finalmente se consuma el suicidio de la Cope, el nuevo régimen habrá triunfado definitivamente. Y lo habrá hecho gracias a la complicidad de unos pocos, a la cobardía de bastantes y a la desidia de muchos.

COPE
A la Iglesia no le gustan los milagros
Pedro de Tena Libertad Digital 6 Abril 2009

Eso de los milagros está muy bien para el rebaño. No para los pastores. Decía San Agustín en sus Confesiones que hay gente que pide milagros tentando a Dios, no para lograr algún bien, sino por espíritu de curiosidad. No sé quién fue el curioso que le pidió el milagro de la COPE a Dios, pero el milagro tuvo lugar. Un no creyente dirigiendo La Mañana, un protestante dirigiendo La Linterna. Quien pida más milagros no es que sea curioso, es que un obseso del prodigio. Y encima, el portento, en sus últimas manifestaciones, sostiene a un PP casi asesinado por el 11-M durante los años del desierto, devuelve la dignidad a las víctimas de aquel y otros atentados, se erige en oposición a la estupidez abanderada por ZP y recuerda a algunos dirigentes de la derecha imbécil ­–que es la que mira al dedo cuando el dedo señala la luna– que como dejó dicho Aristóteles, uno procura ser amigo de los amigos pero procura ser más amigo de la verdad. Coño, que eso es el periodismo decente.

Y así, con este milagro hemos vivido los últimos años. Del milagro económico no hablamos, pero ese es un pedazo de milagro, un milagrón que ha dado de comer a muchos españoles y no en sentido figurado. Gracias a esa maravilla de hacer lo que uno quiere y encima ganar dinero –Adam Smith está en la tumba terminando una nueva edición de aquella su obra para integrar tamaña anomalía–, hemos de hablar de este otro milagro, u otro aspecto del mismo milagro, que es convertir la radio en ejercicio espiritual diario por la libertad en libertad. Ya sabemos que libertad no es libertinaje como sabemos que la libertad es uno de los mayores dones que nos dieron los cielos. Sí, los cielos es el lugar que menciona El Quijote. Ciertamente, en estos años ha podido haber algún exceso, algún error, alguna desproporción. La libertad no es perfecta. Pero la libertad siempre es preferible al servilismo, al silencio, al vasallaje, a la miseria moral y al do ut des. Por cierto, el "des" ya ha empezado. Nos preguntábamos por qué salían a la palestra socialistas sin cesar en los últimos días. Ya hay respuesta. Lamentablemente, la derecha imbécil no parece ser consciente de su imbecilidad. Nada nuevo por otra parte ya que el imbécil no clínico, como el estúpido, hace daño a todo el mundo inclusive a si mismo.

La COPE, decíamos, ha sido un milagro durante unos años. Ha despertado conciencias, ha sugerido estrategias, ha denunciado la maldad, ya fuera la de robar o la de mandar, la de mentir o la de ignorar, ha mostrado cómo es de bella la libertad y cómo podría ser una democracia que defendiera a los galeotes ciudadanos en serio, incluso de los gobiernos que ellos mismos han elegido, como subrayó Popper. Pero, evidentemente, a la Iglesia no le gustan los milagros. Ya lo dijo el Apocalipsis de San Juan: "Yo conozco tus obras, tu arduo trabajo y tu perseverancia; que no puedes soportar a los malos, que has puesto a prueba a los que dicen ser Apóstoles y no lo son, y que los has hallado mentirosos. Además, sé que tienes perseverancia, que has sufrido por causa de mi nombre y que no has desfallecido. Sin embargo, tengo contra ti que has dejado tu primer amor". La libertad, sí, la libertad, que es el milagro de la naturaleza y de la historia.

No sabemos qué pasará. Bueno, algo sí sabemos: hay una cierta derecha que es imbécil y que se parece como una gota de agua a otra a esa izquierda malvada, que no imbécil, para la cual la libertad es el peor don que nos dieron los cielos. ¿Para qué la libertad? 5 de abril. Es el mejor día de Zapatero desde que ganó sus primeras elecciones, victoria descansada sobre un inmenso atentado sin esclarecer. No sólo lo ha recibido Barack Obama sino que se han cargado a Federico y a César de la COPE, que ése es el intento, contra toda lógica, contra la cuenta corriente, un contradiós, vamos. Pero la derecha imbécil no ha leído a Hegel ni a Marx y por tanto, no sabe que la dialéctica, esa obra maestra del todo vale al final, consigue que las cosas, mutatis mutandis, se conviertan en su contrario. Hoy hay alguien que ha ganado las elecciones. Averigüen quién. A la Iglesia no le gustan los milagros. Por eso los abogados del diablo han hecho su trabajo.

COPE
¿A qué huele?
Emilio Campmany Libertad Digital 6 Abril 2009

La COPE ha decidido deshacerse de Federico Jiménez Losantos. Desde un punto de vista empresarial, la decisión es absurda. Así que debe de haber otra explicación, naturalmente política. La victoria del PP en las elecciones gallegas y la disposición del PSOE a gobernar con el apoyo del PP en el País Vasco han tenido la propiedad taumatúrgica de convertir a Mariano Rajoy en un hombre de Estado, el llamado a suceder a Zapatero.

Mientras tanto, la operación Gürtel sigue su curso. Es verdad que Rajoy no puede desconocer que es su tesorero, no el de Esperanza Aguirre, el que está en la picota. Pero el asunto afecta a la presidenta de la Comunidad de Madrid lo bastante como para cortarle las alas lo justo para que no pueda enfrentarse a Rajoy en un Congreso extraordinario que es cada vez más evidente que no se va a convocar.

Un editorial de El Mundo publicado las vísperas de las elecciones gallegas sostenía que aquella parte del electorado del PP que quisiera castigar a Rajoy tendría mejor ocasión de hacerlo en las elecciones europeas y que, por el momento, había que votar a Nuñez Feijóo. Tanto caso le hicieron que don Alberto, reconocido ex votante de Felipe González, se alzó con la mayoría absoluta y entregó a Rajoy un balón de oxígeno capaz de mantenerle con vida hasta las generales.

Hoy, a la vez que Losantos confirma los deseos de la COPE de prescindir de sus servicios, leemos a Mayor Oreja en El Mundo que habrá una segunda parte de la negociación con ETA y a Jesús Eguiguren en El País que la "paz" se abrirá paso en 2011, supuestamente con la connivencia del PP de Basagoiti. ¿A qué huele todo esto? Pues a traición a varios kilómetros a la redonda.

No estoy hablando de las presiones que el PP haya podido ejercer para lograr la defenestración de Losantos. Eso es casi legítimo. Es verdad que no lo es tanto el ser sensible a esas presiones, pero allá la COPE y su política de fichajes. Me refiero a la negociación con ETA, a las concesiones que Eguiguren tiene pensado hacer a la izquierda abertzale y que ya ofreció antes sin que a ETA le parecieran suficientes y que quizá ahora acepte. Me refiero a la claudicación del PP frente a la política lingüística de la Generalidad de Cataluña y me refiero al pasteleo en el control de la cúpula judicial. Quien tenga todavía dudas, que recuerde la reciente aproximación de presos etarras al País Vasco con el aplauso de Federico Trillo y la anuencia del resto de su partido.

Nada de todo esto se hará evidente antes de las europeas. Pero, aunque así fuera, si el electorado del PP decidiera darle a Mariano Rajoy una patada en el trasero de Mayor Oreja, los medios que hoy apoyan al gallego, especialmente los de izquierda, atribuirán la derrota a la "inflexibilidad" de aquél y no la bizcochabilidad de éste.

Los gallegos todavía celebran haberse librado del tándem Touriño-Quintana. Los demás apenas nos hemos recuperado de los litros de champán ingeridos para celebrar el pacto PP-PSOE en el País Vasco. Y, mientras tanto, la regeneración democrática y la reconducción del Estado de las Autonomías han quedado pospuestas ad kalendas graecas. Todo ello bendecido por todos los poderes fácticos reales, mediáticos, eclesiásticos y económicos.

Lo de Federico Jiménez Losantos es mucho más que una canallada. Es un símbolo.

Jiménez Losantos
¿Fuera de la COPE?
José Vilas Nogueira Libertad Digital 6 Abril 2009

Había oído algún rumor, pero nada confirmado. Hoy el propio Jiménez Losantos ha dado su versión del ultimátum que le ha presentado la dirección de la Cadena Episcopal, en una doble versión: una entrevista en el diario El Mundo y una larga exposición de su punto de vista en su blog, acogido a estas páginas de Libertad Digital. Naturalmente (¡pobre de mí!) nadie debe esperar ninguna novedad en estas líneas. Su propósito es muy otro: mostrar mi solidaridad con Federico y mi apreciación de su excelente trabajo como profesional de la radio, sin que ello necesariamente vaya en desdoro de sus otras ocupaciones, pero creo que a virtud de un genio singular esos otros menesteres se condensan y acrecen en su perfil radiofónico.

Aunque comprendo que Jiménez Losantos se sienta dolido por la ingratitud que supone el propósito del presidente ejecutivo de la COPE de excluirlo de la dirección de La Mañana, admito lógicamente que la propiedad de la Cadena puede adoptar decisiones de esa naturaleza, aun a costa de perder gran parte de sus ingresos publicitarios. Al fin y al cabo, los obispos persiguen bienes "superiores" al interés económico. Más difícil de entender me resulta que la COPE no valore el efecto legitimador de la Iglesia Católica que comporta gran parte de la audiencia que concita Federico, integrado por personas escasamente religiosas cuando no decididamente agnósticas. Con frecuencia, para no perder la sintonía, sigo escuchando esta cadena incluso cuando el contenido de sus programas sucesivos no tenga interés para mi. Quizá sea yo un bicho raro, pero si no lo soy la COPE perderá buena parte de su audiencia.

Además, en términos religiosos, La Mañana cumple una función evangélica, en sentido lato. Pues como dice una cuña publicitaria de la propia emisora "la verdad os hará libres" (Juan 8: 32). Parece que el argumento básico para querer expulsar a Federico de su programa reside en su agresividad formal: "insulta demasiado". Jiménez contesta, seguramente con razón, que más lo insultan a él. Resulta penoso entrar en esta aritmética del insulto. Pero nadie puede negar que la agresividad verbal de Federico se corresponde con una inquebrantable independencia al servicio de la verdad. Está por demostrar que haya utilizado mentiras con propósito de injuriar o calumniar o que se haya sometido a cualquier interés sectario. Parece que la COPE quiere sustituirlo en La Mañana por Ignacio Villa (mucho arroz parece para tan poco pollo), que no sé si es más o menos agresivo que Federico, pero que evidentemente es un sectario.

Los obispos sabrán lo que hacen. Jiménez Losantos acusa en particular a monseñor Cañizares, ahora en la curia de Roma, al que se le habrá pegado la oficiosidad vaticana, y a importantes sectores del Partido Popular, encabezados por Mariano Rajoy y Alberto Ruiz-Gallardón, cuyos propósitos de convertir al partido en un PSOE de derechas son estorbados por La Mañana. Nunca un partido de oposición lo tuvo tan fácil, ni nunca cometió tamaños errores que hacen difícilmente creíble su victoria electoral. Allá unos y otros. Mi propósito, como dije, se reduce a expresar a Federico mi admiración y a desear que en la COPE o fuera de ella, siga ilustrándonos y divirtiendo con su trabajo radiofónico.
José Vilas Nogueira es profesor emérito de la Universidad de Santiago de Compostela

Pulsiones suicidas en la Iglesia
Pío Moa Libertad Digital 6 Abril 2009

Aun si Federico y César aceptaran la “oferta” de la COPE, esta ha propinado un nuevo y duro golpe a la libertad en España. Manteniendo a Federico y a César Vidal en La Mañana y en La Linterna, los obispos defendían la libertad de expresión, hoy tan amenazada en España como la separación de poderes y la propia integridad nacional. Y al mismo tiempo se hacían un favor a sí mismos, tanto porque los dos comunicadores salvaron a la COPE de una práctica ruina como porque el mensaje cristiano llegaba, a pesar de todo, más a través de estos comunicadores que de los inútiles – beaturrones, generalmente tan sectarios y enemigos de la libertad como los comunistas—que por declararse cristianos fervorosos creen tener un derecho especial a aburrir a la gente.

El trato dado a Federico y a César se explica en gran medida por las tremendas presiones que han debido soportar los obispos de parte del poder socialista, así como de los separatistas y de los futuristas peperos, combinando la calumnia y la injuria con las típicas intrigas en la oscuridad: todos juntos, y no por azar, contra la única oposición real que hoy existe a Zapo y su pandilla. Y también se explica por la propia división del episcopado, con sus “modernos” simpatizantes o complacientes con el socialismo, sus obisparras y separatistas catalanes (estos últimos tienen en su haber la casi liquidación del cristianismo en sus diócesis, lo que no les impide, al revés, hacer política barata un año y otro).

Hay, además, cierta pulsión suicida en la jerarquía eclesiástica, al menos en un amplio y poderoso sector de ella. Recuérdese, en los años 60-70 su repudio a Franco, es decir, a quien había salvado física, materialmente, a la Iglesia del exterminio; recuérdese su protección y apoyo a los movimientos comunistas, separatistas y terroristas (que bien le han pagado esa ayuda sin la cual hubieran adelantado mucho menos) Recuérdese su “diálogo –más bien colaboración-- con los marxistas”, del que los segundos sacaron enormes beneficios y la Iglesia verdaderos desastres. Recuérdese cómo en una publicación muy ligada a esa colaboración, Cuadernos para el diálogo, se escribió aquello de que el Gulag estaba muy bien para gente como Solzhenitsin, y que los marxistas no debieran haberle dejado salir del campo de concentración. Recuérdese, a otro nivel, su decisión de liquidar su propia cadena de prensa… No puede extrañar el gran debilitamiento de la Iglesia en estos tiempos. Lo que resulta milagroso es que siga adelante, pese a dirigirla unos pastores tan mediocres o abiertamente malos.

La COPE era hasta ahora un oasis de libertad dentro de un panorama mediático corrupto hasta la médula, y lo era ante todo por estos dos comunicadores. La jerarquía eclesiástica ha cedido en la defensa de la libertad a cambio de no sabemos qué aparentes ventajas políticas, que sin duda le harán pagar muy caro, como ocurrió con sus “diálogos” pro totalitarios.

----------------------------------------------------
**** Con motivo del aniversario del final de la guerra civil, me llamaron de la COPE para un comentario. La periodista, que evidentemente tenía muy poca idea, me preguntó si no creía que el final de una guerra es siempre algo bueno. Le repliqué que es bueno si ganan los mejores -- que, dicho sea ahora, nunca son buenos del todo--. Me parece que mi opinión no le gustó, y en el diario hablado ella mentía diciendo que todos los historiadores consultados estaban de acuerdo en que al sentarse Carrillo y la Pasionaria en las Cortes al lado de diputados franquistas, se habían cerrado las heridas de la guerra civil. La pequeña embustera –además de ignorante, pero la deontología informativa está hoy casi completamente olvidada en los medios, incluida una gran parte de la COPE— fingía ignorar que si Carrillo y la Pasionaria habían podido sentarse en las Cortes se debía también a la victoria de Franco, cuyo régimen había cerrado las heridas de la guerra y dado paso finalmente a la democracia, sin otros problemas que los planteados por el terrorismo y los rupturistas. Carrillo y la Pasionaria –como los antifranquistas en general-- no habían querido cerrar las heridas, sino reabrirlas mediante una ruptura que recondujera el país al Frente Popular. Y hoy es cuando los antifranquistas trasnochados intentan volver a un mal pasado. Con la ayuda inestimable de complacientes embusteros. La periodista debió advertirme que no quería clarificar la historia, sino hacer un poco de politiquilla.

****Líderes de nada.
Penoso Mayor Oreja, diciendo que hay que apoyar a Rajoy. Al final es como Vidal Quadras: se va con quien cree que le mantendrá la poltrona. ¡Qué hombres!
****Mayor Oreja, convencido de que ETA también quería al PNV alejado del poder. Pues ya ven, el PSOE y el PP coincidiendo con la ETA. Casi ná.
---------------------------------------------------
Zapo hace escuela

Parece que Zapo y su “memoria histórica” ha inspirado a la eurocámara. En ningún país democrático, y sí en los totalitarios, se intenta imponer desde el poder una versión de la historia, y he aquí que los eurodiputados ha aprobado una “resolución sobre la conciencia europea y el totalitarismo” a fin de “preservar adecuadamente (sic) la memoria histórica”. Sin ello, aseguran estos burócratas y politicastros --elegidos por una parte mínima, y en general engañada de la población europea-- “no se logrará la reconciliación”, pues “Europa no estará unida hasta que no sea capaz de establecer una visión común sobre su historia, reconozca al nazismo y al stalinismo y a los regímenes fascistas y comunistas como un legado común, y abra un debate honesto y en profundidad sobre todos los crímenes perpetrados por todos esos regímenes en el siglo pasado”. Honesto y en profundidad, dicen estos individuos deshonestos que derrochan el dinero público y hacen constantemente leyes sin el menor control de sus supuestos representados.

La historia es una base fundamental de la cultura, y en los países democráticos la cultura se desarrolla en y por la sociedad, de manera espontánea e independiente de los políticos. Sólo en países como la Alemania nacionalsocialista y en la Rusia comunista eran los políticos, acompañados de intelectuales pagados, serviles y totalitarios, quienes imponían la cultura y la historia, quienes decían a la gente lo que debían pensar. La resolución de estos eurocamaristas es despreciable, manifiesta las tendencias totalitarias que les animan.

Pero, por supuesto, los intelectuales independientes deben debatir sobre la historia del siglo XX, que pesa como una losa sobre la conciencia de los europeos y ha llegado a semiasfixiar su cultura. Los crímenes del fascismo fueron pocos, muy pocos en comparación con los del nacionalsocialismo y no digamos el comunismo. Y también, para qué negarlo, con los de los gobiernos anglosajones, a menos que el bombardeo sobre la población civil y el maltrato en los campos de prisioneros dejen de ser crímenes según quiénes los cometan. También convendría establecer el grado de colaboración con los crímenes por parte de la socialdemocracia, auténtica cómplice de los genocidios comunistas, que siempre procuró ocultar o minimizar, incluso justificar en nombre de algún tipo extraño de progreso. Y habría que señalar la colaboración con el nazismo, mucho más extendida que la resistencia en Francia y otros países. Recientemente los gobiernos alemán y francés han reconocido (¡a estas alturas!) a más de 200.000 hijos de mujeres francesas y ocupantes alemanes, como si los hijos fueran culpables de algo. Cifra, por lo demás, elevadísima que por sí misma da un indicio de la colaboración de entonces. Un debate y una investigación honestas deben tener en cuenta estos y muchísimos otros detalles en los que no me extenderé.

Pero el debate y la investigación no tienen nada que ver con los políticos. Es en extremo preocupante el eurocamelo de los eurocámaros, que pretenden erigirse en jueces de la historia y determinar la cultura según sus paupérrimas pero no por ello menos peligrosas ideas, aparte de legislar prácticamente en la oscuridad. Hace poco un representante de la plataforma Libertas, formada a partir de Irlanda, la que logró el rechazo al tratado de Lisboa, segunda versión mal disimulada de la antidemocrática Constitución europea de Giscard, preguntó a un grupo de españoles de alto nivel cultural si conocían las leyes que promulgaba constantemente la Eurocámara y a quiénes las hacían. Nadie lo sabía: un buen retrato de la “democracia europea”. Curiosamente, los primeros pasos de la unidad europea fueran dados por la democracia cristiana, para tomar luego una tendencia muy diferente. Por mi parte, siempre fui escéptico sobre esa famosa unión europea, pero hacia el camino que hoy sigue soy totalmente contrario, como creo que lo será cualquiera que estime la libertad.

La exigencia del catalán a los opositores de las Islas Baleares vulnera el derecho al trabajo de los ciudadanos de las islas
Juan Julio Alfaya Periodista Digital 6 Abril 2009

Las lenguas autóctonas de las Islas Baleares son el mallorquín, el menorquín y el ibicenco, sin embargo para acceder a la función pública deben dominar el catalán estándar. O sea que el catalán les es impuesto a los baleares a la fuerza, sin que por ello se hable de colonialismo o imperialismo catalán.

El caso es que casi un 80% de opositores baleares han sido excluidos para acceder a una plaza al no aprobar el examen previo de catalán. Para el presidente del Círculo Balear, "Los datos demuestran lo perjudicial que resulta para el acceso de los ciudadanos a la función pública la existencia de la actual normativa que exige aprobar exámenes de determinados conocimientos de catalán para conseguir una plaza de trabajo, aunque ésta no tenga nada que ver con requisitos lingüísticos".

Los porcentajes de suspendidos que han sido excluidos para acceder a un puesto de trabajo en la administración autonómica por sacar menos de un 7 de calificación de nivel C de catalán, oscilan, desde el 65,89% del grupo profesional A (de los 129 presentados, 85 suspendidos), el 68,35% del grupo B (95 suspendidos de los 139 presentados), o el 79,60% del grupo C, es decir, de las 353 personas que se presentaron al examen de catalán para este grupo, 281 no pudieron presentarse al examen sobre los contenidos referidos al puesto de trabajo por el que opositaban.

Los datos de excluidos por el requisito del catalán también son muy elevados en cuanto a los grupos profesionales del Plan de Estabilidad Laboral como el 73,45% del grupo C, o el 70,83% del grupo de clasificación profesional C1, de promoción interna. Por tanto, se ha roto el acuerdo del 2004 firmado entre la administración y sindicatos por el que para las plazas correspondientes al Plan de Estabilidad Laboral se exigía el nivel B dando derecho a guardar la nota.

El presidente del Círculo Balear, Jorge Campos, indica que "si a estos datos referentes a las oposiciones al Gobierno balear, le sumamos los datos de las pruebas de las oposiciones al Consejo de Mallorca del pasado mes de junio, en las que el 91% de los opositores suspendieron o no se presentaron al examen de nivel C de catalán, llegamos a la conclusión de que el número de ciudadanos que no se les permite acceder a un puesto de trabajo en la función pública por culpa del requisito lingüístico es muy superior a los que pueden presentarse al examen de la plaza por la que opositan".

El catalán se ha convertido, así, en un elemento de exclusión y discriminación que afecta tanto a los ciudadanos de Baleares que hablan habitualmente mallorquín, menorquín e ibicenco, como a los hispanohablantes.

El abandono de la isla es ya alarmante entre los profesionales de la sanidad pública. El gobierno de Murcia les ha ofrecido el puesto de trabajo que les niegan en las Islas Baleares a causa de las barreras lingüísticas levantadas por los idólatras del idioma. No cabe duda que los políticos murcianos son mucho más inteligentes y pragmáticos que los baleares.

El tesorero de los huevos de oro
MARTIN PRIETO El Mundo 6 Abril 2009

LA LEY DE financiación de partidos nació obsoleta, y pronto éstos echaron las cuentas de que no podían pagar sus burocracias elefantiásicas y sus campañas monstruosas con las cuotas de los afiliados, las donaciones transparentes y las subvenciones del Estado. El PSOE, hoy tan hipócrita como acostumbra, les madrugó a todos creando Filesa y demás empresas fantasmas asociadas para financiarse mediante exacciones a bancos y empresas públicas. Fueron a darle el sablazo a un gran banquero ya jubilado y éste les prendió el candil: «No puedo sacar dinero de la caja porque tendría que explicárselo a mis accionistas, pero si me hacéis un informe sobre algo, aunque esté en blanco, lo puedo facturar». Por Ferraz transitaban bolsas de deporte llenas de pesetas y no hay constancia de que algún mensajero se quedara con una. Otra cosa fue el robo de los fondos reservados que sirvieron para asesinar a unos cuantos desgraciados y enriquecer a unos mangantes todavía ahítos de dignidad. Por lo demás, la mayoría de los partidos españoles viven de filesas y de no pagar a la Banca. Montilla, presidente de la Generalitat, sabe mucho de eso.

El juez Garzón, al que tanto quise, será un pillastre, pero Rajoy tiene el alma de metro cuadrado de un registrador de la propiedad y así no se puede liderar la segunda fuerza del país.La carcoma que se escucha en el PP no es otra Filesa, no es una financiación ilegal del partido sino algo mucho menos majestuoso: las presuntas corruptelas de una cuadrilla de amigotes viviendo a costa de los huevos de la gaviota del PP. Ni Ana Mato, tan prolija, nos explica a los machistas su disolución de gananciales y si es suya la niña de la comunión regalada. De Filesa a Viajes Pasadena, un toque de swing a lo Glenn Miller, y el sonido de la Banda del Empastre. Se quema Rajoy asegurando que nadie probará que Bárcenas y Galeote no son inocentes. Cuando se recurre a dos negaciones en la misma oración se abre el abismo conceptual.

Bárcenas, tesorero del PP, ha de dimitir porque tiene más agujeros que la bandera de Nápoles, y conservar si quiere su aforamiento como senador. Aunque no tuviera horizonte judicial es culpable de torpeza, ineficiencia y mal criterio para las amistades, aunque todos tenemos algún amigo gánster y por eso no estamos en política.Al pobre Richard Timmey, marido de la ministra del Interior británica, le han corrido por comprar dos vídeos porno con dinero público.Desde el caso Profumo los ingleses no saben lo que es un buen escándalo político y sus tabloides deberían mirar a Madrid. Gibbon, en su muy leída Auge y caída del Imperio Romano lo sentenció: «La corrupción es el síntoma más infalible de la libertad constitucional».

Las elecciones en Galicia y el País Vasco sentenciaron el final de la estrategia del cordón sanitario con el PP
Reconversión socialista
José María MARCO La Razón 6 Abril 2009

El pacto de gobierno en el País Vasco señala un giro de tal categoría en la política y la situación vasca, que debe ser acogido con alegría y esperanza. Al esfuerzo de Antonio Basagoiti, que se estrena en política por la puerta grande, se añade el sentido de la oportunidad de Patxi López, que ha sabido interpretar los nuevos aires para marcar una conducta nueva. Las direcciones nacionales de los dos partidos mayoritarios han tenido buen cuidado de ofrecer libertad y seguridad a los protagonistas, lo que ha hecho posible que estos se pudieran mover con soltura ante el nacionalismo ultramontano. Algunos detalles empeñan lo ocurrido, como la lamentable salida de María San Gil, el haber prescindido de personas como Santiago Abascal o la falta de voluntad negociadora con el representante de UPyD, un partido que no cuenta con mi simpatía, dicho sea de paso.

La política es un ejercicio muy crudo, pero algunos gestos más dejan ver la debilidad que la autoridad de quienes los perpetran. Aun así, y no siendo estos reparos detalles menores, el pacto abre una nueva etapa en el País Vasco, lo que ya sería importante de por sí, y además en toda España. Las elecciones autonómicas en Galicia y el País Vasco sentenciaron el final de la estrategia del cordón sanitario con el PP. Ya había indicios suficientes de que los socialistas habían dado por terminada esa etapa, por lo menos fuera de Cataluña. No sabemos cómo se irá concretando esta nueva fase, ni siquiera si se formalizará de alguna forma más allá de las instituciones vascas.

Pero puede ser un buen banco de pruebas para empezar a moderar a la izquierda española, extraviada en un experimento delirante de radicalismo que ha empezado a llevarla -véase Galicia y seguramente Baleares- al suicidio. No hay que esperar que el ruido contra el PP disminuya en los próximos meses. Al contrario, ya ha empezado a aumentar, como demuestran las zafiedades de José Blanco. Habiendo abandonado una línea, no parece todavía que los socialistas hayan fijado la siguiente. Veremos.

La decadencia de Zapatero
Manuel Martín Ferrand Estrella Digital 6 Abril 2009

"España es una botella de cerveza,
y yo soy el tapón: en el momento
que éste salte, todo el líquido contenido
se derramará, sabe Dios en qué derrotero"
(Fernando VII)

A Fernando VII le costó cerca de un cuarto de siglo dejar de ser "el Deseado" para convertirse en "el Rey felón". Salvando las distancias, el proceso de degeneración política de José Luis Rodríguez Zapatero es muchísimo más rápido. Vertiginoso. El líder del PSOE culminó su primera legislatura, a pesar de su errática política económica y su esencial espíritu confederal, con crédito suficiente para resultar elegido para una segunda; pero, en sólo un año -el día 12 se cumple- se ha venido abajo y, aunque mantiene síntomas vitales en las catas demoscópicas, ya son pocos, incluso entre los suyos, quienes le mantienen el respeto. Se ha desautorizado a sí mismo y, de paso, ha conseguido degradar la imagen -ya paupérrima en su origen- del equipo de miembros y miembras que integran su Gobierno.

Zapatero, de quien no se sabe nunca dónde va, es un gran especialista en pisar charcos. Ahora acaba de obtener un "éxito" internacional, algo por lo que viene peleando desde hace cinco años. El presidente de EEUU le ha llamado "amigo"; pero, de inmediato, su ambigua posición internacional ha degradado el valor del reconocimiento. Barack Obama ha vuelto a mostrarse partidario de que la UE admita como socio a Turquía y, como era presumible, Nicolas Sarkozy y Angela Merkel le han recordado al mandatario norteamericano que ésa es una cuestión exclusiva de los socios de la Unión. Como Zapatero anda comprometido con la Alianza de Civilizaciones, una teoría que sólo le compran en Turquía y en la ONU, se ha vuelto a quedar colgando de la brocha. Le faltan coherencia y grandeza para ser un líder internacional.

En lo que respecta a la política interior, Zapatero lo tiene más difícil todavía. Podría hacer suya la frase de Fernando VII que encabeza estas líneas. Está, lo quiera o no, en la orilla de una crisis de Gobierno; pero cualquier movimiento que acometa, dados los nombres vigentes en el reparto socialista, acercará su realidad a la memoria de Felipe González. Nada podría hacerle más daño.

Zapatero dispone de dos vicepresidentes. Una está gastada por el uso y el otro no ha llegado a gastarse porque ya venía consumido de su crisis anterior, la de los noventa, la que se llevó por delante al González que ahora podría presentársenos en una nueva reencarnación política. Entre sus ministros y ministras -¡cuánta inanidad, cuánta incompetencia!- sólo uno, Alfredo Pérez Rubalcaba, tiene talla suficiente. Los demás, y no quiero ensañarme con los detalles, no debieron nunca llegar a serlo.

La perpetuación de Rubalcaba conllevaría un ascenso del personaje, una vicepresidencia política, y, dado el perfil del actual ministro de Interior, su pasado de defensor de los GAL y de coetáneo con la gran corrupción del felipismo, no parece aconsejarlo. Ni Zapatero, maestro en elasticidades y cambios de criterio, especialista en embustes e incumplimiento de compromisos, podría resultar indemne con una máquina de intrigar colocada a su vera.

Tampoco debe ignorarse el rechazo por el talento que Zapatero tiene acreditado. No es casual que un líder se haga acompañar por gente tan escasa como la que integra la nómina del Gobierno actual. Hay que buscar mucho para encontrar alguien tan hueco como para ocupar un Ministerio de Igualdad y, además, asumir como materia de la cartera algo que, como la nueva ley del aborto, a todas luces correspondería a Justicia y, ya con manga ancha, a Sanidad.

Un nuevo Gobierno de peleles no frenaría la decadencia de Zapatero y, ojalá me equivoque, el vallisoletano que afirma ser leonés no tiene fuste para un equipo de mayor envergadura. Sea el que resulte ser, tampoco tendrá efectos taumatúrgicos. El Estado seguirá su proceso de descomposición y la Nación continuará su ruta hacia la ruina total. La decadencia de Zapatero es nuestra decadencia colectiva. Por el momento, sólo parecen tener plena conciencia de ello los más de tres millones y medio de parados que, duplicando la media del paro en la UE, son el mejor balance del zapaterismo. Alguien, supongo que en propio PSOE, debiera tratar de que no se destape la botella de cerveza que hermana a Zapatero con Fernando VII. ¡Qué catástrofe!

El viaje del norte
CÉSAR ALONSO DE LOS RÍOS ABC 6 Abril 2009

Firmado ya el pacto de socialistas y populares ¿por qué habría que considerar «histórica» la alternancia?
Cuando en Cataluña Montilla desplazó a Artur Más no se detuvo el proceso independentista sino que se aceleró. En aquel caso el PSC tuvo que hacerlo con republicanos, comunistas y ecologistas porque había que consolidarlo. En el País Vasco, en cambio, éste es ya tan fuerte que puede ser administrado por los socialistas en solitario. El Partido Popular queda reservado para el alto honor de presidir el Parlamento «de todos los vascos».

Tanto en Cataluña como en el País Vasco se ha cumplido el viejo sueño socialista de mandar en las dos «nacionalidades» que según su modelo de Estado deben alcanzar la autodeterminación. En la paz, como diría Eguiguren. Es significativo que el único ejemplo de políticas concretas del que ha hablado Patxi López hasta la fecha haya sido la reclamación de las transferencias en relación con la política de empleo. Es prácticamente la última competencia realmente importante que aún le queda al Estado en el País Vasco.

Hay otras diferencias en relación con el proceso catalán. Allí los socialistas persiguen a los populares hasta el exterminio. Aquí los integran porque los necesitan. Por otra parte si los socialistas han podido ponerse al volante del autobús vasco gracias a la mayoría constitucionalista ha sido porque no quisieron subirse a él cien mil votantes que ahora corren tras él en motos y en bicis, con palos y con pistolas. Y ya ha comenzado la persecución. Las anunciadas huelgas de los sindicatos vascos van a tratar de demostrar el alto coste del gobierno de Patxi López en plena «crisis» económica.

El sacrificio de María San Gil le ha costado sesenta mil votos al Partido Popular y el apoyo a los socialistas en este «viaje al fin de la noche».

Descomposición acelerada
Francisco Segura Minuto Digital 6 Abril 2009

Soy escéptico para las elecciones europeas. Cada vez son más los síntomas que apuntan a que Rajoy será el próximo Presidente del Gobierno, con lo cual habremos pasado de Málaga a Malagón. Solo hay que ver el acercamiento de la Iglesia al PP de Rajoy. Si la Iglesia no espera que Rajoy caiga, es que no ve fuerzas ni arrestos suficientes para tumbarlo dentro del PP. Mucho me temo que llevan razón. Tal vez por eso sustituirán en breve a Federico y Cesar de la COPE, por otros más proclives al PP de Elche.

La estadísticas reflejan que somos conscientes de que Zapatero ha dañado gravemente a España para comprar los apoyos de los separatistas y antisistema, pero es que el señor Rajoy, por desgracia, hará tres cuartas de lo mismo. Don Mariano no es don José María.

En cuanto al aborto, si don Mariano llegase a Presidente, ni va a limitar la despenalización del aborto, ni va a exigir que se cumpla esa ley. Ley que ha sido un sendero luminoso, por el que se pasaportaban los fetos hacia las trituradoras u hornos crematorios de vida humana, y un enorme negocio para clínicas abortistas que ahora se quieren blindar de todo riesgo legal. Quieren aprobar una ley de punto final para a vida, cuando más desvalida se encuentra, estableciendo falazmente el aborto como derecho a matar.

Sobre el separatismo, si don Mariano necesitase el apoyo de partidos nacionalistas, veríamos aprobado misteriosamente el pretendido estatuto catalán, y se acrecentarían aun más las ayudas hegemónicas y asimétricas para las provincias separatistas.

Es doloroso renegar del que era nuestro partido natural. Pero por más que duela llevar la contraria a don Jaime Mayor y a doña Esperanza Aguirre, no se puede votar al PP de Rajoy en las europeas. Tampoco sería productivo votar a partidos minoritarios de derechas, generalmente antiamericanos y antijudíos, dada la ausencia de líderes carismáticos que los representan. La única opción asumible y útil por tanto, es la de UPyD, la de doña Rosa Díez.

Votar a doña Rosa es asumible porque no es más pro abortista que el Partido de Rajoy y Soraya. Recordemos que el PP no se ha sumado a la marcha por la vida del domingo 29 de marzo en Madrid, o recordemos la votación pro-despenalización del aborto en Europa hace pocas semanas, en la que se lucieron nuestros representantes del Partido Popular europeo. Doña Rosa es un valor seguro y conocido. Si se le estiman 800.000 votos es que va a sacar muchos más.

Parecía que no iba a pasar nunca, pero ya se está produciendo el descrédito generalizado del Presidente Zapatero. Se está produciendo el desencanto entre los jóvenes que se creyeron hace cinco años lo de la pazzz, que se creyeron que Aznar era un belicista a las órdenes de Bush, incapaz de dialogar con los nacionalistas. Desencanto también entre los subvencionados andaluces, o entre los engañados gallegos que han padecido los delirios de grandeza de una izquierda provinciana. Solo los radicales antiglobalización, los separatistas y los liberados sindicales, se aferran a Zapatero como presidente nacional. De ahí los sabotajes y asaltos que sufre el único Gobierno decente y aprovechable que existe en España, el de doña Esperanza Aguirre.

Algunos comprendimos, inmediatamente después del 14M que, para superar las consecuencias del Golpe, tendrían que darse cuenta los jóvenes votantes de Zapatero de lo falso de sus promesas, y de que había llegado un periodo donde se iban a dilapidar todos los esfuerzos que los españoles habíamos llevados a cabo bajo la batuta de Aznar. En efecto, en cinco años de engaños y falacias de izquierdas, hemos pasado de ir sobre la cresta de la ola política y económica, a estar sepultados en el fango por esa misma ola. Y los jóvenes votantes han pasado de vitorear a Zapatero a saborear la hiel de su paro.

La alternancia va a venir por abandono de Zapatero, que no está dispuesto a besar la lona por KO. El KO que le van a ocasionar los parados y desengañados si no se marcha pronto. No va a ser Rajoy el que le haga morder el polvo, sino su incapacidad para seguir incrementando la bola de nieve de sus mentiras. El lema de Zapatero es “antes morir que perder la vida en una foto”. Ni el G20 salva ya a Zapatero.

Cuando se lee que Rajoy llevaba desaparecido varios días para prepararse un programa de TV, en el que respondía a supuestas preguntas del público, se llega a la sospecha de que corremos el riego de pasar de un narciso a otro. Ese afán por quedar bien en televisión, contrasta con lo poco que aclaran y justifican las acusaciones de corrupción de altos cargos.

Así pues: PP… SI,… pero NO éste, por más que hasta la COPE pueda terminar alineada con él. No debemos sucumbir a lo cómodo. Votemos en los comicios europeos a UPyD para que doña Rosa Díez se convierta pronto en llave o bisagra, y puedan liberarse los partidos minoritarios de los extorsionadores periféricos… Se lo merece y la merecemos.

El lado sucio
GABRIEL ALBIAC ABC 6 Abril 2009

«ERA una época en que quedaba bien conocer a un gángster. Una especie de snobismo al revés», relata la protagonista de esa obra mayor de la novela negra clásica que es La hermana pequeña de Raymond Chandler. La España de los tres últimos decenios parece calcada sobre esa literaria imagen del Chicago de los años treinta. En su cegador brillo de lentejuela y rímmel. Que declina en quincalla, fulgor de vidrio roto y basurero. Es la nuestra una versión muy mejorada. Porque esta vez, para acotar la distinción tan tenue entre gran hombre y pistolero, hay una perfecta ausencia de criterio. La ley impera sólo selectivamente. Y fuera de ella queda una primordial casta compleja: la dorada amalgama de los amos del dinero y del Estado.

Comienzan a caer las Cajas. Porque el súbito estrellarse de la de Castilla la Mancha no es más que síntoma. El primero. De una enfermedad terminal que todos los partidos políticos conocían: era obra suya. Y que todos negaban, porque, al fin, eran todos por igual beneficiarios del enfermizo invento. ¿Qué es una Caja de Ahorros? ¿Qué encubre hoy, en España, la venerable denominación, que un día se dio a sí misma como misión pía suplir benefactoramente el despiadado imperio de la rentabilidad sin más, que define el ser o no ser de los bancos? Queda una ficción muy difícilmente creíble. Bajo la cual se enraízan las poco verosímiles finanzas de los partidos políticos. De todos. Cada uno en su feudo. Que, en español del siglo veintiuno, se dice autonomía.

Porque una Caja de Ahorros es una realidad verdaderamente extraña. Banco convencional, por su necesaria dependencia de lo rentable. Pero no banco privado. Empresa en la cual manda por ley el partido político que gobierna la autonomía sobre cuyo territorio alza la Caja en cuestión su formidable imperio de banca paralela. No es fácil entender que en una Unión Europea que proscribe la intervención estatal de la economía, una fracción esencial del capital financiero siga en manos, no ya de la Administración Central, sino de los cacicatos políticos locales: esos que han convertido a España en un ruinoso reino de taifas sin viabilidad económica. Y, en la certeza de esa ausencia de cualquier viso de racionalidad en tal invento de banca semi-pública, no hay cabeza ciudadana a la cual no le ronde la sospecha de que, al cabo, no estemos llamando Cajas de Ahorros a lo que son, antes que nada, Cajas B de los partidos. Sencillamente, porque nada en buena ley impide que lo sean. En los tiempos de fantástica euforia durante los cuales fue forjada la bancarrota sin fondo de ahora, la gran farsa funcionaba con la elegancia de un reloj suizo. Eran las reglas del juego. Ahora hay que pagar la fiesta. Y el reloj lo es de arena. Y no hay un duro. Moltó en la Caja de Castilla la Mancha -aquel mismo histriónico Hernández Moltó de las miradas a los ojos del Mariano Rubio milagrosamente enriquecido- no es hoy mucho más que hipérbole -o, si así se prefiere, caricatura- del tenebroso romance entre política y dinero a gran escala que defina la España de después del franquismo. Mírenlo bien, ahora que ya está a punto de estrellarse contra su destino. En las líneas de su rostro se dibuja el mapa moral de nuestro tiempo.

Tiempo de novela negra. Tiempo del gran desmoronamiento: en lo moral aún más que en lo financiero. Raymond Chandler. El largo adiós, canon del género. Diálogo entre cierto poli no más corrupto de lo imprescindible y un Philip Marlowe como siempre apaleado: «El delito organizado no es más que el lado sucio de la lucha por el dólar...» «¿Y cuál es el lado limpio?» «No sé. No lo he visto nunca».

La decisión de la COPE
Federico Jiménez Losantos Libertad Digital 6 Abril 2009

Quiero pedir disculpas a los lectores del Blog por no haber escrito en estos días y por haber dejado, bien a mi pesar, que algunos rumores, tan malintencionados como siempre, pero, cosa rara, bastante bien informados esta vez, suplieran con el chisme la falta de datos. La razón de este silencio era obligada por las razones que voy a exponer.

1.- Durante estas últimas semanas, la dirección de la COPE ha estado jugando conmigo al ratón y al gato, sin haber sentado yo plaza de ratón pero suponiendo que no podía atacar al gato, cosa cierta porque hay dos docenas de personas de mi equipo que dependen directamente de mí, y otra docena larga que dependen de César Vidal, y no podía zamparme al gato sin perjudicar a los más perjudicables. Al gato no le importará, pero a mí sí. Yo no quiero engañar a nadie, porque no es mi estilo, ni dejar tirados sin información y añadir zozobra al futuro de nadie, con la que está cayendo y la que caerá.

Como las instrucciones del Comité Ejecutivo y algún otro ejecutivo anejo, de por sí brumosas y además nubladas por la tardanza de la Presidencia en ejecutarlas, han tardado un mes en concretarse, sinceramente creo que el comportamiento empresarial ha sido francamente mejorable, por no decir absolutamente lamentable, teniendo a todo el mundo, empezando por mí y terminando por el último empleado a tiempo parcial de la casa sin saber qué habían decidido, si habían decidido algo, si estaban esperando a que se les ocurriera algo o si, simplemente, esperaban a la Semana Santa para servir el huevo, que, después de varias semanas puesto, estaba difícilmente comestible.

Yo voy a cumplir en la COPE 18 años, y como el actual grupo directivo apenas lleva tres, es muy posible que desconozca lo que he hecho en la casa, que algún respeto debería merecer, porque todo empleado lo merece y en mi caso por algún motivo más. En septiembre de 1991, es decir, en la temporada 91-92, llegamos los expulsados de Antena 3 radio por la horda monclovita comandada por el general Polanco, el tesorero Mario Conde, el sargento Godó y el difunto Antonio Asensio. Conde puso el dinero; Polanco se quedó la radio –la primera en audiencia de España, con un EGM más creíble que lo que vendría después– que cerró al año tras agenciarse ilegalmente (sentencia del Tribunal Supremo que nunca se cumplió) las frecuencias para la SER. Asensio se quedó la televisión, la primera privada que empezó a emitir, y Godó cobró mucho dinero por vender ambas. Los detalles y el fondo político de lo que bauticé como "antenicidio" están publicados en La dictadura silenciosa (Temas de hoy).

Aunque yo no dirigía ningún programa, básicamente porque jamás había querido hacerlo, era el cuarto de un terceto –Antonio, García y Luis– definido por un dúo –Antonio y García– que siguiendo el plan previamente acordado con Eugenio Galdón por el líder político, Antonio Herrero, y aceptado por el líder económico, José María García, desembarcó en una COPE que, al año de la marcha de Luis del Olmo a Onda Cero, daba las boqueadas. A Del Olmo lo había sustituido González Ferrari, con tan pobres resultados de audiencia y publicidad que, a pesar de tener aún viva y en forma a Encarna Sánchez y de hacer un ERE bastante feroz, le quedaba menos de un año para cerrar. Éramos unos náufragos, sí, pero llegábamos a una isla en quiebra. Y lo hicimos juntos por la generosidad de García, que no quiso irse a Onda Cero dejando sin micrófono a Antonio Herrero, vetado por Miguel Durán entonces jefe de la ONCE y a las órdenes de González y el "Pacto de los editores": Polanco-Godó-Asensio y el financiador del tinglado –para encubrir su descarado expolio de Banesto– Mario Conde.

Si me refiero a estos orígenes de nuestra llegada a la COPE es porque muchos de nuestros seguidores actuales andaban por entonces a gatas y porque explican algunos comportamientos del presente y del inmediato futuro: la lealtad a los principios y a los leales a ellos y la predisposición a partir profesionalmente de cero –o bajo cero– para defender nuestra libertad de expresión y esos principios que veníamos defendiendo. A partir de ahí, los años hasta la muerte de Antonio el 2 de Mayo de 1998 están explicados para el que quiera enterarse de ellos –no hay aventura comparable en ningún medio de comunicación español estas dos últimas décadas– en el libro de Luis En vida de Antonio Herrero y el mío De la noche a la mañana. El milagro de la COPE. Hay alguno más, muy pocos, pero estos tienen la ventaja de ser contados por sus personajes.

En 1998 pasé de comentarista político diario y colaborador bisemanal –tertulia y "El paseíllo"– con Antonio Herrero y comentarista de prensa durante una hora diaria, de 11 a 12 de la noche, luego ampliada de 10`15 a 12 en "La Linterna" de Luis Herrero, cuya subdirectora, recomendada por Antonio Herrero, era Carmen Martínez Castro. Luis pasó a "La Mañana" y me llevó consigo, pero el estrepitoso fracaso al frente de "La Linterna" de José Apezarena, al que Antonio había traído de Jefe –en rigor Subjefe, porque el Jefe era él– de Informativos y al que como hombre supuestamente amable, fiable y del Opus, la casa encomendó "La Linterna", me llevó a simultanear Mañana y Linterna durante unos meses agotadores y, pese a mi resistencia, a encargarme de la dirección de esta última, por empeño de García y de Luis, con el activo respaldo del Presidente de COPE D. Bernardo Herráez y, claro está, del de la CEE, D. Angel Suquía.

Lo demás es bastante conocido, salvo lo sucedido estos últimos meses, que sólo conozco a medias y que seguramente sólo se explicará cuando esto llegue al desenlace. Pero lo sucedido en estas últimas semanas y filtrado interesadamente a medios obsesivamente adversos –La Vanguardia, El País, El Periódico, Público, PRNoticias, Periodista Digital, El Confidencial Digital y alguno más de este género– tiene, al margen de la hostilidad, parte de verdad y parte que no lo es. Intentaré aclarar ambas.

Lo realmente cierto de todo lo publicado –en las mentiras o errores no entro– es esto:

1.- Que, como publican hoy El Mundo y LD, hasta el miércoles 1 de Abril no se había producido una oferta de la COPE a César ni a mí. A otros, seguramente; a nosotros, no.

2.- Que tras citarme el día anterior, lo que me comunica Coronel de Palma en su despacho a partir de las 20.10, es que la casa ha decidido que no continúe en La Mañana (se entiende que ni dirigiendo ni participando en ella, como sucedió con Luis Herrero que continuó en el programa tras pactar todos los cambios del equipo; y se sobreentiende, aunque no se precisa claramente, que a partir de la temporada que viene).

3.- Que según Coronel la COPE desearía que yo siguiera en la casa y me ofrece compartir La Linterna con César, él dirigiéndola de 8 a 10; y yo, de 10 a 12 de la noche.

4.- Que me tome unos días para pensarlo y que a partir del día en que me reincorporo al micrófono, el Martes de Pascua, les diera una respuesta. Todo esto sucede en un minuto. Le sigue media hora de detalles sueltos pero significativos y naderías cordiales.

5.- Al día siguiente, a las seis, Coronel ha citado, también llamándole la víspera, a César. Le ratifica la oferta que me ha hecho, pero, a diferencia de mi breve charla, César le plantea algunos de los graves problemas empresariales que supone mi salida. Coronel le plantea que si yo no acepto dirigir la Linterna de 10 a 12, él podría seguir al frente del programa. Se sobreentiende, pero no se precisa, que tendría la misma duración.

6.- Como adelantó en su blog y puede leerse en LD, César añade que, en principio, su voluntad es la de irse o quedarse conmigo haciendo ambos nuestros programas, pero insiste en el perjuicio general que supondría para la COPE mi salida de "La Mañana". La conversación dura hora y media. Ante la petición de que, si es posible, tome una decisión el Martes de Pascua como me ha pedido a mí, César responde que lo intentará, pero dos días después le envía una carta breve y cordial en la que le explica que al haber tenido la primera charla el jueves y quedar sólo un día para las vacaciones de Semana Santa, sus abogados le han dicho que empezarán a estudiar el contrato y la forma radical en que lo cambia o anula la nueva oferta de COPE después de reincorporarse al trabajo a partir del lunes. Lógicamente, por lo complejo del caso, no pueden precisar la fecha en que terminarán de estudiarlo y tendrán una respuesta.

y 7.- Evidentemente, en lo temporal y en lo ético, la respuesta de César está condicionada por la mía; y la mía por la de César, así que espero que las demos conjuntamente, sin más dilación que la necesaria para estudiar dos contratos complejos y muy diferentes; y dos situaciones distintas en lo laboral aunque idénticas en lo moral.

En fin, esto es lo que hay a día de hoy, Domingo 5 de Abril de 2009 a mediodía, sin entrar a analizar la participación de sectores clericales y políticos o viceversa en este golpe a la COPE que, en mi opinión, difícilmente neutral, pero fundamentada, coloca a la empresa en una situación delicada y a cada uno de nosotros dos en una posición dificilísima. Reitero mis disculpas por la tardanza, pero creo haber explicado las razones. Gracias a los blogueros y lectores de LD por su comprensión. Falta nos hace.

Irán
Apriétenles las tuercas a los mulás
Clifford D. May Libertad Digital 6 Abril 2009

El presidente Bush no se engañaba sobre la amenaza que representaría un régimen islamista militante como Teherán dotado con armas nucleares. Pero durante sus dos mandatos en la Casa Blanca no tomó ninguna medida seria para evitar que esta capacidad siguiera desarrollándose.

El presidente Obama tampoco parece engañarse sobre el asunto. "Creo que es inaceptable que Irán desarrolle un arma nuclear", dijo en aquella primera rueda de prensa después de las elecciones.

La respuesta inicial de la Administración Obama fue buscar un "encuentro diplomático directo" con Irán. Pero según cuentan, la secretaria de Estado Hillary Clinton, cuando viajó a Oriente Próximo el mes pasado, le dijo a un ministro árabe de Asuntos Exteriores que parece "muy dudoso ahora" que tal acercamiento tenga éxito. Hará falta presionar mucho para persuadir a los mulás regentes en Irán de que abandonen sus ambiciones nucleares; eso por no mencionar la ayuda que ellos brindan a grupos terroristas en el exterior y sus notorias violaciones de derechos humanos en el país.

Pero, aparte de una acción militar, ¿qué presión podría ejercer Obama? Podría cortarle el flujo de gasolina a Irán. De hecho es un planteamiento por el que Obama ha expresado su apoyo al menos en 3 ocasiones. Obama manifestó durante un debate de la campaña electoral en octubre que "Si podemos evitar que importen la gasolina que necesitan, eso hará que empiecen a cambiar su análisis de costes y beneficios. Eso comenzaría a apretarles las tuercas".

Irán es uno de los principales exportadores de petróleo del mundo pero no ha invertido mucho en refinerías, ya que se ha gastado su dinero en desarrollo nuclear. Por tanto, Irán debe importar casi la mitad de la gasolina que consume. Sólo unas cuantas compañías han estado llenando sus tanques. La más importante de todas es Vitol, una empresa suiza.

Un grupo bipartito de miembros de la Cámara de Representantes –Howard Berman, Brad Sherman, Ileana Ros-Lehtinen, Robert Wexler, Mark Kirk, Rob Andrews y Edward Royce– envió una carta al secretario de Energía Steven Chu pidiendo que se reconsidere un contrato federal concedido a Vitol en enero, justo unos días antes de que la Administración Bush dejara el Gobierno.

Señalaban que Vitol tiene un historial accidentado, por ejemplo, la empresa se confesó culpable, en 2007, "del robo de mayor cuantía en un tribunal del Estado de Nueva York debido a sobornos pagados al Gobierno iraquí" en el escándalo de Petróleo por Alimentos orquestado por Sadam Hussein. Escribían los congresistas que ése podría ser "motivo suficiente para la pérdida de contratos federales".

Orde Kittrie, un ex funcionario del Departamento de Estado americano y ahora distinguido miembro de la Fundación para la Defensa de las Democracias (el centro de investigación política que presido) apuntaba que hace unos días, el almirante Mike Mullen, jefe del Estado Mayor conjunto, anunciaba que Irán ha almacenado el suficiente combustible nuclear para hacer una bomba y que ya ha lanzado un satélite. "Estamos a cinco minutos de la medianoche en términos de oportunidades para detener a Irán y evitar que adquiera la capacidad de lanzar un misil dotado con armas nucleares", decía Kittrie. "Es el momento de hacer que Irán cambie su análisis de costes y beneficios, cortándole el suministro de gasolina importada. Un paso muy importante en esa dirección sería poner a Vitol en la encrucijada de venderle a Irán o a Estados Unidos".

Por lo menos servirá para enviar un claro mensaje a los mulás: Que hay maneras no militares de causarles malestar, incluso sin la participación de la ONU y de gobiernos europeos. Una escasez de gasolina importada debilitaría aún más a la economía iraní que de por sí ya anda mal. Al verse ante esa perspectiva, los mulás que gobiernan ese país podrían preguntarse lo que siempre tienen en mente: "¿Qué protege mejor nuestro poder?".

La respuesta pasa probablemente por no recordarles a los iraníes que, después de 30 años, la revolución islámica les ha traído privación económica y opresión política... e insuficiente gasolina como para que funcionen sus coches.

Los que se oponen al uso de este poder económico plantean argumentos predecibles. Por ejemplo, Hossein Askari, iraní de esmerada educación británica, catedrático de la universidad George Washington, afirma en el Harvard International Review que cortarle el flujo de gasolina a Irán "sería hacerle un gran favor al Gobierno de Teherán". ¿Usando qué acto de magia logra Askari transformar el dolor en placer? Él dice que el Ejecutivo iraní respondería subiendo el precio de la gasolina que tiene. "El Gobierno ha intentado por más de dos décadas eliminar el subsidio a la gasolina doméstica porque es un derroche", escribe, "pero el miedo a una reacción violenta en el país le ha impedido tomar ese camino. Si Estados Unidos intenta prohibir las importaciones iraniés de gasolina, el régimen culparía al ‘Gran Satán’ al mismo tiempo que forzaría un ajuste generalizado".

Pero como el catedrático debe saber a estas alturas, los mulás han culpado siempre a Estados Unidos de todos los males iraníes. Y cada vez menos ciudadanos parecen dispuestos a creérselo. Stuart Levey, vicesecretario del Departamento del Tesoro para asuntos de terrorismo e inteligencia financiera en las administraciones Bush y Obama, ha persuadido a más de 80 bancos internacionales para que no hagan negocios con Irán. Esto ha exacerbado las dificultades económicas de Irán, pero la mayoría de iraníes parece saber quién tiene la culpa. En noviembre de 2008, un grupo de 60 economistas iraníes fueron valientes al denunciar públicamente la política exterior de Mahmud Ahmadineyad de "crear tensión", señalando que su planteamiento "ha espantado la inversión extranjera y ha infligido grandes daños a la economía".

Y en el pasado, cuando ha habido poco suministro de gasolina, se han visto enfrentamientos en las calles de Irán y se ha intensificado la ira contra los teócratas que se han establecido como la élite rica y permanente del país.

Tampoco se debe olvidar que Askari está a favor del "derecho legal de Irán a enriquecer uranio y desarrollar reactores de agua pesada". Él ha insistido en que no es Irán el que amenaza a Israel, sino que Israel es el que "amenaza abiertamente a Irán". Escribía que eso, unido a la hostilidad americana, ha provocado que Irán se "sienta inseguro, discriminado y acosado". Por tanto, si los mulás buscan armas nucleares, es "para desarrollar un elemento disuasorio en caso de amenaza inminente".

Los mulás islamistas militantes de Irán han clamado "¡Muerte a América!" durante tres décadas; han ordenado la matanza de soldados americanos en Beirut, en las torres Jobar en Arabia Saudí y en territorio iraquí; han suministrando armas avanzadas a los talibanes en Afganistán; han hecho de Siria un Estado clientelar y utilizan a Hizbolá y a Hamás como sus subsidiarias de terrorismo. Aquellos que persisten en pintarlos como víctimas que necesitan armas nucleares para "disuadir" tienen derecho a opinar así. Pero no tienen ningún derecho a que se les tome en serio... y nadie en el mundo con conocimiento de lo que ahora está sucediendo debería hacerlo.

©2009 Scripps Howard News Service
©2009 Traducido por Miryam Lindberg
Clifford D. May, antiguo corresponsal extranjero del New York Times, es el presidente de la Fundación por la Defensa de las Democracias, institución investigadora dedicada al estudio del terrorismo

****************** Sección "bilingüe" ***********************

Los sueldos de los políticos
Redacción Minuto Digital 6 Abril 2009

Un pensionista tan solo percibe 300 euros al mes, sin embargo nuestros políticos hinchan los bolsillos con sus grandes salarios.

Desde que Mariano Rajoy acudiese por primera vez al programa de televisión ‘Tengo una pregunta por usted’ se despertaron los deseos de conocer el salario de los políticos del ámbito nacional.

El líder del Partido Popular Mariano Rajoy percibe 8.000 euros: 3.000 como diputado y 5.000 de su partido político. Cerca de 600 euros más que los que gana el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero que recibe algo más de 7.665,2 euros al mes, lo que supone un sueldo anual de 91.982,40 euros mientras que el secretario de la Organización del PSOE, José Blanco percibe 6.000 euros mensuales y la vicepresidenta María Teresa Fernández de la Vega 83.936,16 euros anuales, es decir ¡6.994 euros al mes!

El Presidente de la Generalitat de Cataluña, José Montilla, se embolsa anualmente 164.043,54 euros, es decir un total de 13.670,25 euros al mes ¡casi nada!

Damos un salto a la capital española con el mediatizado Alberto Ruíz Gallardón. El Alcalde de Madrid recibe 100.743 euros anuales.

Juan José Ibarretxe Presidente -de momento- del País Vasco se embolsa un total de 99.574 euros anuales lo que se traduce en 8.300 euros al mes.

Jaume Gilabert , Presidente de la Diputación de Lleida cobra 108.220 euros anuales o sea 9.018,33 euros mensuales, ¡nada mal!.

Nos vamos a Vizcaya con el Presidente de la Diputación, José Luis Bilbao. 99.540 euros, dividido entre doce meses que tiene un año: ¡8.295 euros mensuales para el economista!

La Presidenta de la Comunidad de Madrid tiene dificultades para llegar a fin de mes y es que vestir de Prada no es tarea fácil, así con sus 100.742,91 euros anuales más gastos de representación y coche oficial sufre dificultades. Con esos 8.395 euros mensuales más de uno hacía maravillas.

El Presidente de la Diputación de Girona, Enric Vilert continúa con nuestro ranking con 98.000 euros anuales, o lo que es lo mismo 8.166 euros al mes, y el Presidente de la Diputación de Palencia Enrique Martín 97.339 euros anuales, es decir 8.111 euros mensuales.

Problemas como tal no parecen tener, el PSOE y el PP garantizan a Rodríguez Ibarra una ‘jubilación de oro’ con el 80% de su sueldo durante 12 años, al igual que Jordi Pujol quién también recibirá el 80% de su sueldo durante 12 años tras su retiro (cuando se embolsa cerca 100.000 euros al año) o el Presidente de Castilla la Mancha, José María Barreda quien tampoco vive mal con un sueldo de 78.791 euros, salario equivalente al de un ministro del gobierno nacional.

Ahora surgen dificultades y desajustes derivados de una conciencia de tribus o de reinos de taifas
17 formas de enfermar
Faustino F. ÁLVAREZ La Razón 6 Abril 2009

Tal como están las cosas de la Sanidad, hay diecisiete formas de ponerse malo en España, según la comunidad en que te encuentres, más otras dos correspondientes a las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla. Un asturiano que ha ido a Madrid a arreglar unos papeles se queja, en las cartas al director de un periódico local, que se cayó en las escaleras mecánicas de unos grandes almacenes, acudió a las urgencias de un gran hospital, le hicieron una cura provisional en la mano, y le recomendaron que, de regreso a Gijón, acudiese al centro de salud que le correspondía y allí le harían las radiografías y la cura definitiva. Y el verano pasado un gallego se quejaba de que, habiendo sufrido una angina de pecho en Barcelona, fue atendido en una clínica y, pasados unos días, decidió regresar a su tierra natal, que ya se sabe que algunos gallegos son muy nostálgicos y piensan -seguramente que con buen criterio- que en la casa de uno se alivian los males con más eficacia que en ciudades lejanas. Solicitó para el viaje una ambulancia, y la respuesta fue que él debería correr con los gastos del transporte. Puede ser una decisión acertada, porque no era un asunto de vida o muerte, pero después el buen hombre se enteró de que un catalán que se encontraba en Galicia y tuvo un percance similar fue trasladado a Barcelona con un vehículo que le pagaba la Generalitat. No sé si estos casos son frecuentes, pero la gente comenta que, cuando acude a un ambulatorio fuera de su región o cuando solicita unas medicinas que le hacen falta, es frecuente que los profesionales le pongan mala cara, como quien dice: «no vamos a gastar de nuestro presupuesto, que está destinado a los lugareños, y lo lógico es que sea su comunidad autónoma la que le facilite los frascos o las pastillas».

Es innegable que la asistencia universal de la Seguridad Social había sido una conquista de la sociedad española, pero ahora surgen dificultades y desajustes derivados de una conciencia de tribus o de reinos de taifas. Creo modestamente que, ante los achaques de la salud, y en cualquier lugar del territorio nacional, nadie debería distinguir entre un vasco que enferma en Canarias o entre un castellano-manchego que se rompe un brazo en Santander.

España y Libertad denuncia a los organizadores de la Korrika por enaltecimiento del terrorismo
Redacción Minuto Digital 6 Abril 2009

España y Libertad procederá durante el día de hoy a presentar denuncia ante la Fiscalía del Tribunal Superior de Justicia de Navarra contra la Coordinadora para la Alfabetización y Euskadunización de adultos (AEK) por enaltecimiento del terrorismo.

Según recoge la denuncia, “en la carrera, en la que particiaron miembros de Segi y Ekin que están en libertad bajo fianza, se exhibieron fotos de los etarras Iñaki Beaumont, que tenía información para atentar contra Yolanda Barcina; Josefa Ernaga, miembro del «comando» que causó la matanza de Hipercor, y Santiago Vicente Aragón Iroz, que perteneció al grupo que acabó con la vida de ex gobernador de Guipúzcoa Juan María Jáuregui y del directivo de «El Diario Vasco» Santiago Oleaga. Además se corearon gritos a favor de ETA y sus presos, así como se exhibieron carteles y pancartas a favor de las organizaciones ilegalizadas del entorno etarra, todo ello a su paso por Pamplona”

España y Libertad recuerda que el enaltecimiento o la justificación por cualquier medio de expresión pública o difusión de los delitos comprendidos en los artículos 571 a 577 de este Código o de quienes hayan participado en su ejecución, o la realización de actos que entrañen descrédito, menosprecio o humillación de las víctimas de los delitos terroristas o de sus familiares se castigará con la pena de prisión de uno a dos años. El Juez también podrá acordar en la sentencia, durante el período de tiempo que el mismo señale, alguna o algunas de las prohibiciones previstas en el artículo 57 de este Código.

Por lo anteriormente expuesto, España Y Libertad pide que tras practicar las investigaciones precisas se incoe procedimiento penal en contra de los denunciados
 

Recortes de Prensa   Página Inicial