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Recortes de Prensa    Viernes 10 Abril 2009

 

Los 17 reinos de taifas
Proyecto Cívico El Confidencial10 Abril 2009

Algunas veces parece difícil distinguir el S. XV del XXI. La hasta entonces sólida ocupación árabe, comenzó a debilitarse por las ambiciones locales de poder frente al Califato. El enemigo, encarnado por Isabel La Católica, no perdonó y acabó en poco tiempo con más 7 siglos de dominación.

Cada taifa se procuró más gasto, más funcionarios y más impuestos, en una analogía histórica que ya entonces ofreció sus enseñanzas.

Cinco siglos más tarde, llegó la transición democrática con un ingenuo modelo de Estado, pero que en la práctica requería unos esfuerzos financieros y de cohesión, que habríamos de pagar más tarde. Se pasó de un objetivo común a 17 objetivos no necesariamente convergentes y de un presupuesto modesto a otro que difícilmente ningún otro país de nuestro entorno hubiera podido sufragar. Fué Giscard d'Estaing, quien primero dijo que nuestro modelo era excelente, pero que Francia no tenía dinero para pagarlo. El tiempo está demostrando que España tampoco puede pagarlo.

Nadie proyectó a futuro los costes de aquel diseño y sobre todo, en una tecnofobia galopante, nadie entendió el factor racionalizador creciente de la informática e internet. Una vez que ya se dispone de firma digital, da exactamente igual donde se ubique la máquina que realiza la gestión. Hemos rehabilitado palacios para funcionarios y herramientas perfectamente prescindibles y cuya dispersión amenaza seriamente cualquier criterio de eficacia y uniformidad.

El aumento del gasto de las Autonomías en 2008, fue un 14% superior al ejercicio anterior, nada menos que 68.169 mill. de euros adicionales (11,34 billones de ptas), para cubrir gastos corrientes del ejercicio. De continuar la tendencia, con estas inversiones no reportan nada, que no generan renta per se en años posteriores, solo la continuación del gasto, los impuestos deberían subir en proporciones inaceptables..

La población en general se pregunta si es necesario mantener 17 modelos educativos de tan mala calidad como denuncia el informe Pisa, 17 sistemas sanitarios, 17 sistemas de licencias de caza y pesca (como tener 17 permisos de conducir), 17 parlamentos, 17 representaciones internacionales....En definitiva, 17 modos de imitar en pequeño y sin recursos grandes Estados con ambiciones de gasto versallescas.

En la práctica, las 17 autonomías se han convertido en 17 imparables máquinas electorales, que compran cualquier nicho de población o la voluntad de cualquier medio de comunicación sin importar el coste.

Para abundar en más diferencias, pongamos de relieve que la distinta fiscalidad y el uso partidista de los recursos de las Cajas de Ahorros, puede llevarnos a enfrentamientos sangrantes. ¿ Por qué ha de ser el banco de España quien sufrague las pérdidas de una Caja 'autonómica' ? ¿No habrían de ser sus vecinos, quienes les votaron, los que respondiesen más allá del Fondo de Garantía que les correspondía? Para poner dinero si somos solidarios pero para utilizarlo, no.

Estamos ante un perfecto saco de patatas, sin control y lo peor, sin una proyección sensata sobre la funcionalidad y eficiencia económica de lo delegado. Hay muchos países en los que fijarse y muchos sistemas y grados de descentralización. No estemos tan seguros de haber elegido el mejor para todos sino el más eficiente para una taifas ansiosas de poder y boato.

¿No es más sensato abrir internet a cualquier ciudadano para que su relación con la Administración sea más rápida, facil y fluida ?

¿No es más sensato que el Parlamento Nacional o el Senado asuman el protagonismo de Cámara territorial, cohesionando temas como la fiscalidad, el agua, agricultura y ganadería, recursos mineros, inversiones en infraestructuras, cooperación con otros paises, etc.?

¿No es más sensato que las Autonomías tengan un límite de endeudamiento eficaz?

¿No es más sensato diseñar grandes políticas nacionales que sean adoptadas por el resto de administraciones ?

Si alguien cree que hemos ganado más con la forma de descentralización habida, tendrá que aclarar por qué aún seguimos con tasas de paro superiores al 20% y absentimo laboral del funcionariado por encima del 25%. Ni somos más ricos ni más comprometidos. De lo que sí podemos estar seguros es de haber consolidado un reino de taifas en las que lo electoral está por encima de lo racional y lo pragmático.

Esperamos sus comentarios, que habrán de componer nuestro Manifiesto.

PROYECTO CIVICO.

DATOS DE DEUDA DE LAS COMUNIDADES AUTÓNOMAS. Año 2008
Andalucía 8.051
Aragón 1.517
Asturias 770
Baleares 2.427
Canarias 1.883
Cantabria 511
Castilla-La Mancha 2.380
Castilla y León 2.459
Cataluña 18.230
Extremadura 904
Galicia 3.894
La Rioja 393
Madrid 10.166
Murcia 755
Navarra 798
P.Vasco 893
C. Valenciana 12.137

Proyecto Cívico
Proyecto Cívico es una iniciativa liderada por un grupo de lectores de El Confidencial que pretende ser una invitación optimista al debate ciudadano lúcido e independiente, acerca de la necesaria reformulación de nuestro actual modelo político, electoral, social y económico. Un movimiento civil destinado a identificar y priorizar los cambios precisos que nos acerquen a una sociedad en verdadero progreso y libertad. Puedes adherirte a Proyecto Cívico en www.proyectocivico.org.

El fenómeno Libertas
Luis del Pino Libertad Digital10 Abril 2009

Publicaba ayer Libertad Digital la referencia a un estudio sobre las próximas elecciones europeas, realizado por la London School of Economics y el Trinity College de Dublin. En ese estudio, se otorga la victoria en España al Partido Popular, que se impondría al Partido Socialista por 21 escaños a 18. En el conjunto de Europa, el Grupo Popular obtendría 250 escaños; el Grupo Socialista, 210, el Grupo Liberal, 90; el nuevo Grupo Conservador creado por ingleses y checos, 55; el Grupo de Centroizquierda, 45; y el Grupo Verde, 40.

No seré yo quien discuta esas predicciones. Pero me llama la atención que esos expertos no hayan tenido en cuenta que en estas elecciones existe una novedad fundamental con respecto a las anteriores. Me refiero al hecho de que en estos comicios concurre un nuevo partido a nivel paneuropeo, con el nombre de Libertas, que tiene bastantes posibilidades de obtener un excelente resultado en varios países de la Unión, desplazando a otros partidos tradicionales.

Lo peculiar que ese partido tiene es que se trata de un movimiento organizado transnacional creado específicamente para oponerse al Tratado de Lisboa y para exigir reformas democráticas en Europa. Reformas que acaben con la aberración que supone que contemos con un Parlamento Europeo que ni pincha ni corta, mientras que es la Comisión Europea, un órgano no democrático, quien verdaderamente marca la agenda política y de reformas sociales y quien utiliza el presupuesto europeo como le viene en gana.

La razón de que Libertas pueda obtener unos buenos resultados es que se trata de un movimiento creado por Declan Ganley, el empresario irlandés que ya consiguiera en 2008 que Irlanda votara "no" en el referéndum para la ratificación del Tratado de Lisboa. En contra de todos los partidos del arco parlamentario irlandés, Ganley organizó la campaña del "no" y cosechó un triunfo espectacular. Y ahora ha decidido llevar su particular cruzada de regeneración democrática a Bruselas, concurriendo con Libertas en todos los países miembros.

Por el momento, Libertas ya se ha asegurado la presentación de candidaturas en la propia Irlanda, en el Reino Unido, en Letonia (donde el candidato será el ex-primer ministro Guntars Krasts), en Malta, en Lituania, en la República checa (donde contará con dos de los miembros disidentes del gobierno del partido ODS, opuestos al Tratado de Lisboa), en Eslovaquia y en Polonia (donde presentará probablemente al ex-ministro de asuntos europeos Daniel Pawlowiec). En otros países europeos, el partido de Declan Ganley está aún en fase de selección de los candidatos o de cierre de acuerdos con otros partidos existentes, susceptibles de abrazar el ideario de Libertas, que no es exactamente euroescéptico, sino anti-burocrático.

La propia Libertas maneja previsiones que le otorgan grandes posibilidades de victoria electoral en al menos tres países de la Unión, aprovechando la baja participación típica de las elecciones europeas. Concretamente, Libertas confía en quedar como partido más votado en Irlanda, Letonia y Polonia. En este último país, ha puesto en marcha además una plataforma, apoyada por varios partidos polacos, para exigir un referéndum sobre el Tratado de Lisboa.

Ganley se ha convertido en una auténtica bestia negra para buena parte de la clase política europea, que primero subestimó sus posibilidades antes del referéndum celebrado en Irlanda, luego pretendió ningunear los resultados de aquella consulta popular y ahora, ante la amenaza de Libertas de presentarse a nivel paneuropeo, ha puesto en marcha una auténtica campaña de desprestigio, acusando veladamente (y no tan veladamente) a Ganley de ser un agente encubierto de los servicios de inteligencia americanos, que tendría el encargo de boicotear el proceso de consolidación de la Unión Europea.

Lo cual indica hasta qué punto preocupa en Bruselas y en las distintas capitales europeas que pueda llegar a cuajar un movimiento político como el de Ganley, no controlado por los partidos tradicionales y con un mensaje de denuncia de la falta de transparencia y de democracia que caracteriza a las instituciones comunitarias. Veremos en qué queda la aventura.

En cuanto a España, Declan Ganley ha tomado ya contacto con algunas organizaciones y personajes de relieve político. Al parecer, un conocido empresario del sector de los medios de comunicación estaría actuando desde hace meses como introductor de embajadores, intentando primero fichar para Libertas a dos conocidos miembros del sector crítico del Partido Popular. Ante la negativa de éstos, se habría sondeado, según nos cuentan, a un personaje de la izquierda española ya retirado, pero que cuenta aún con una excelente imagen, incluso entre un determinado sector de electores conservadores. Sin embargo, es el propio Ganley el que habría desechado esta posibilidad, dado que el ideario de Libertas no cuadra demasiado bien con los postulados de izquierda laica defendidos por ese ex-parlamentario y ex-alcalde español.

Según las noticias, la penúltima propuesta que ese empresario de los medios de comunicación le habría hecho a Ganley consistiría en fichar como cabeza de cartel a un buen amigo suyo, que a su vez fue antaño presidente de una televisión de ámbito nacional.

Sin embargo, no parece ser ésa la única opción que tiene sobre la mesa Ganley, quien también estaría valorando otras propuestas para terminar de cerrar la candidatura de Libertas en España. Veremos quién se termina llevando el gato al agua.

De todos modos, pase lo que pase en el caso concreto español, lo que es indudable es que las próximas elecciones europeas pueden ser muy entretenidas a nivel continental. Bastante más entretenidas de lo que ese estudio de la London School of Economics, al que al principio hacíamos referencia, deja traslucir.

La dominación sin ideología
El reinado de la tecnocracia hace impracticables e inútiles todas las ideologías. Para transformar la sociedad queda el recurso de la movilización renovada de los colectivos de base como reacción a la opresión
JOSÉ VIDAL-BENEYTO El País10 Abril 2009

En el artículo de la Cuarta Página que publiqué en marzo sobre la democracia-marketing insistía en el abandono de los atributos propiamente políticos por parte de la nueva democracia. En primer lugar, los actores, con la sustitución de los partidos y los militantes por los colectivos de apoyo electoral y los grupos en favor de campañas sociales concretas; y por otra parte, la renuncia a toda doctrina y formación ideológica, suplantadas por nuevos dispositivos técnico-funcionales.

Esta cancelación del espacio ideológico llevó a pensar que se trataba de una reedición del tema del fin de las ideologías, que había emergido a finales de los años cincuenta en el mundo de las ciencias sociales y del análisis político y que desde entonces ha acompañado todos los intentos de conservadurismo político y social.

En su momento inicial, sin duda el más brillante, sus principales protagonistas fueron, ya en 1955, Edward Shils (The end of ideology?), Lewis Feuer (Beyond ideology) y Raymond Aron (L'opium des intellectuels), seguidos en 1960 por S. Martin Lipset (The end of ideology?, Daniel Bell (The end of ideology in the West); Dennis H. Wrong (Reflections on the end of ideology; C. Wright Mills (Letter to the New Left) y un largo etcétera hasta finales de la década, recogidos y comentados en el Reader the end of ideology debate, de Chaim I. Wayman. En Francia y en España, Jean Meynaud es el más prestigioso difusor de esta problemática, en particular en sus libros Le destin des idéologies y Technocratie et politique.

La generalización y el vigor de la tesis, en el mundo académico y en el político, tuvo mucho que ver con la aparición, en los países occidentales, del tema de la sociedad opulenta y del amplio bienestar generalizado que, según sus promotores, conllevaba una situación, real o mitificada, que supuso un cierto apaciguamiento de los antagonismos sociales y una pérdida de pugnacidad de las opciones políticas de izquierda, en particular del comunismo y del socialismo. El progreso, predicaban, no podía venir de una transformación impuesta por la fuerza desde fuera de la sociedad, sino de los factores de cambio que en ella existían, de su propia evolución, estimulada por el desarrollo económico y las innovaciones tecnológicas. No se trata, por tanto, de excluir a lo ideológico de la esfera pública, sino tan sólo de sustituir las referencias relativas al combate político por la tesis del apaciguamiento político y de la eficacia económica, la llamada ideología tecnocrática, que se convierte durante 40 años en la única oferta ideológica capaz de imponerse.

Esta situación no podía escapar a la sagacidad de la sociología crítica, y así, en 1976, en el número 7 de la revista Actes de la Recherche en Sciences Sociales, vehículo del que se servía el entonces joven grupo de Pierre Bourdieu para dar a conocer sus trabajos, aparece, con el título de La producción de la ideología dominante, un largo artículo de más de 70 páginas, obra del grupo en su conjunto, pero cuyos dos principales autores fueron el mismo Bourdieu y su más próximo colaborador, Luc Boltanski. El texto y los numerosos materiales que lo componen son una carga en profundidad contra el orden establecido y una impugnación frontal y, en buena medida, provocativa contra los usos y los modos de las ciencias sociales en la Universidad y más ampliamente en la academia.

Frente a la interpretación convencional que retoma el fin de las ideologías y en la que sus contenidos desaparecen/se cancelan por cansancio o por indiferencia, lo que sucede hoy es que los marcos conceptuales que les son propios y que rigen sus conductas y acciones ya no tienen ninguna razón de ser, porque las decisiones que se toman, no dependen en modo alguno de sus estructuras ideatorias, sino de un conjunto de micromedidas, de dispositivos menores, de prácticas de detalle, que no responden a ningún imperativo global dictado desde arriba, sino a una incitación particular y difusa, movilizada sólo por las exigencias de funcionamiento cotidiano del sistema. Este hermetismo al universo de las ideas, esta inaccesibilidad al ejercicio de pensar, hacen que las concepciones del mundo sean ininteligibles, que simplemente no quepan, lo que convierte en radicalmente impracticable, además de inútil, toda ideología.

Ahora bien, los individuos y los colectivos no pueden vivir sin dotarse de motivos y de razones sobre lo que hacen y por qué y para qué lo hacen, por lo que, carentes de cualquier marco inspirado en las grandes explicaciones discursivas, tienen que recurrir a su historia privada, al patrimonio de anécdotas y de experiencias que dan sentido a su experiencia personal, a la trama de sus vidas, con sus triunfos y sus fracasos, sus tristezas y sus alegrías.

Desde esta consideración podemos entender mejor el éxito del story telling, la necesidad de los humanos, sobre todo cuando falta la racionalidad del pensamiento, de contarnos, de que nos cuenten historias. Así se explica mejor el absoluto primado de lo literario, la vigencia de lo narrativo en la sociedad actual y la dramática miseria del pensamiento. Hoy la vía más segura para el triunfo intelectual es escribir novelas policiacas con elementos people. Las universidades nórdicas lo están introduciendo en sus curricula, y la glorificación de las intimidades más húmedas viene acompañada por los referentes dominantes de nuestra contemporaneidad: el familismo, la juvenilidad, el egotismo sin límites.

Todo ello presidido por el economicismo empresarial, enseñado en las business schools, con su invocación constante a la racionalización de los medios, a la eficacia, a la innovación, pero sobre todo a la productividad, a la excelencia, al siempre más y mejor. Frente a la doctrina de la igualdad, aquí se predica a los mejores que sean aún mejores, superiores, más excelentes, que entren en la cultura de los campeones. Estamos en las antípodas del Mayo del 68 y de su voluntad de luchar contra la desigualdad, de privilegiar a los trabajadores, a los emigrantes, a los marginales, de no dejarse devorar por la incorporación al proceso productivo y al ascenso en la escala social. La desigualdad es una realidad natural, predican, que hay que aceptar y construir a partir de ella, valiéndose cada cual por sí mismo. Lo demás es huida de lo real, simple escapismo.

Este sálvese quien pueda provoca una permanente multiplicidad de microseísmos sociales, que maximizan las diferencias y las distancias entre unos y otros y producen un unánime antagonismo de todos contra todos. Sin principios ni valores comunes, la irreparable fragmentación resultante no tiene más tratamiento colectivo que el autoritarismo coactivo ni más práctica individual que la trampa y la marrullería. Para qué pensar si mandamos y engañamos. Lo que hace de nuestra vida colectiva un paisaje amenazado y tedioso en el que el hastío de lo público es incapaz de salir de su ensimismamiento poltrón y aprovechado y la mitificación de nuestros pequeños egos nos confina en la insignificancia de nuestras mismidades. Para todo ello, el único remedio de los que nos mandan es enseñarnos el palo, exhibir las catástrofes que nos amenazan. Con ello, la inseguridad y la violencia se convierten en nuestro destino inescapable, que nos condena a vivir en un aburrimiento átono y abotagado, pero sobre el que sabemos que pende la inminencia del desastre.

Claro que frente a la incuria de nuestros líderes y gestores, frente a la ineptitud de un poder en todas sus versiones -personal político, clase dominante, estructuras gubernativas- incompetente e incapaz, que sólo sabe recurrir a ritos y ceremonias y que pervive a golpe de anuncios incumplidos -después del último G-20 vendrán otros y otros-, sólo tenemos un recurso: la extraordinaria pujanza de los movimientos sociales, de los colectivos sociales de base. En todos los países, a todos los niveles, surgen y persisten como reacción a situaciones de opresión y de expoliación insoportables, como soportes y acompañantes de iniciativas que apuntan a la transformación de la sociedad.

José Vidal-Beneyto es director del Colegio Miguel Servet de París y presidente de la Fundación Amela.

Mascarada
¿Crisis de Gobierno?
Fundación DENAES Libertad Digital10 Abril 2009

Desde que se filtraran los primeros cambios en el Ejecutivo durante la reunión del G-20 hasta que Zapatero hiciera oficial la noticia, el Gobierno ha contado con toda la atención de los medios de comunicación para dejar de hablar, aunque sea sólo por unos días, de lo que de verdad sucede, que no es una "crisis de Gobierno", sino la crisis de España.

Pues llamar "crisis de Gobierno" a lo que Zapatero se propone, que es entretener con noticias huecas a los españoles, aunque de primeras parezca una crítica a su gestión, en el fondo es seguir su agenda mediática.

Porque lo que Zapatero necesita es tiempo; tiempo para que llegue el siguiente plazo que se ha dado para comprobar que no hemos tocado fondo; para que parezca que se emprenden nuevas medidas cuando lo único que se ha hecho es un cambio de caras. En definitiva, el tiempo hasta que lleguen las siguientes elecciones.

Una reestructuración ministerial, como noticia, no pasa de ser una cuestión burocrática que debe ir acompañada de las razones por las cuales se produce, para llegar entonces a la conclusión de que nada habría que cambiar sino a aquel que representa el verdadero obstáculo para que cualquier reestructuración tenga sentido. Por supuesto, el mismo Zapatero.

¿Ha sido él quien ha despedido a Solbes como el ministro que ha vivido las épocas más brillantes de la economía española? ¿No ha sido también quien ha elegido a Chaves, el cacique de la "deuda histórica", nada menos que como garante de la "cohesión territorial"? ¿Y qué decir de José Blanco, símbolo de la cerrazón y el sectarismo, ahora que la situación del País Vasco pediría arrinconarlo en el trastero?

Desde la Fundación DENAES para la Defensa de la Nación Española hemos echado de menos que, en lugar del monográfico dedicado a Zapatero y su "crisis de Gobierno", se hubiera destacado el rotundo fracaso internacional que ha supuesto el último Foro de la Alianza de las Civilizaciones. Como todo aquello que protagoniza fuera de nuestras fronteras –donde, por cierto, se encuentra su verdadera política, esa en la que España es una cantidad despreciable frente a la Humanidad–, nuestro presidente ha vuelto a hacer el ridículo. Rechazado por Francia y Alemania, que han manifestado su negativa al ingreso de Turquía en la Unión Europea, Zapatero se ha vuelto a quedar solo con Erdogan en un encuentro que ha representado la triste imagen de España. En Londres, el socio comparsa, y en Estambul, el patrocinador del imposible.
Fundación DENAES para la Defensa de la Nación Española

Nuevo Gobierno
Zapatero omnipotente
Agapito Maestre Libertad Digital10 Abril 2009

De este Gobierno sólo me interesa Zapatero. Cada vez produce más miedo. Es poderoso. Ni siquiera Fredi el Químico conserva algo de su viejo y séptico poder sobre el jefe de Gobierno. Los antiguos y los nuevos ministros, quizá con la excepción de Chacón, son materiales de relleno. Todos son políticamente correctos. Todos conocen bien su oficio de esclavos. No saben ni hablar con elocuencia. Nada. Y es que, por desgracia, el uso de la regla de las mayorías de nuestra pobrísima democracia está terminando con las libertades de los ciudadanos, pero previamente está dilapidando las "libertades" y facultades de los políticos profesionales.

Los primeros afectados, sí, por el uso totalitario de esta ley perversa de las democracias modernas son los propios políticos. Ese grupo de profesionales del poder, que debería de tener por principal oficio determinar cuáles serán leyes de un país y, sobre todo, fijar la dirección de un Gobierno, ha desaparecido, o peor, rinde pleitesía a Zapatero. Hasta ahora, los gobiernos de Zapatero, que han sido casi una extensión del Parlamento o viceversa –para el caso es lo mismo–, jamás estuvieron sometidos a la ley de leyes, a la Constitución, incluso ésta fue modificada por vías torticeras hasta hacerla irreconocible. ¿Cómo terminará el enredo de los Estatutos de Autonomía, especialmente el de Cataluña? Seguramente nada se aclarará, excepto que la figura de Zapatero saldrá reforzada, porque una nueva presidenta del Tribunal Constitucional, Elisa Pérez Vera, ya sólo trabajará para mayor gloria del jefe de los socialistas y de un país de nacioncillas.

Zapatero, que ostenta el dominio ilimitado de la mayoría de quienes votan en las elecciones generales, conduce a la democracia española a la supresión de las libertades. Dicho de otro modo, el Gobierno de Zapatero hace tiempo que dejó de aceptar la sumisión a principios generales de la justicia y sacralizó su mayoría para imponernos unos criterios que sólo contrasta con su conciencia, pues no creo que en su partido encuentre muchas dificultades. "Justicia" es lo que dice y hace el Gobierno, o sea, Zapatero. Quien tiene la mayoría, la mitad más uno de los votos, tiene la razón, dice Zapatero. Por lo tanto, nadie espere que el presidente del Gobierno negocie con otras fuerzas políticas y sociales medidas que pudieran paliar esa "injusticia" social que llamamos desempleo, marginación y crisis social.

El Gobierno cada vez más se interpone en nuestras actividades y, además, no se somete a la ley que él mismo se ha prescrito, porque previamente ha reducido a los "políticos profesionales" a ser meras comparsas del poderoso. La resolución, por ejemplo, de la última crisis de Gobierno produce bochorno; sí, sí, salvo la inteligencia y el criterio genuinamente político, es decir, del profesional de la política que se la juega a cada momento con sus decisiones, Zapatero ha integrado en su Ejecutivo todo aquello que le salvaguarde de la intemperie. No ha elegido políticos de altura y hombres con criterios de Estado sino escudos contra sus oponentes. Los elegidos son esclavos. Zapatero no integra a políticos genuinos sino a subalternos, a gentes que han hecho de la política, como diría Azaña, una profesión especialmente apartada de todo, pero subalterna.

G-20
La cumbre de los fascistas
Jorge Valín Libertad Digital10 Abril 2009

Siendo [el fascismo] antindividualista, el proyecto fascista se expresa a través del Estado; y se articula a través del individuo en cuanto éste coincide con el Estado... Está en contra del liberalismo clásico. El liberalismo negaba al Estado en interés del individuo; el fascismo lo reafirma.

La doctrina del fascismo, 1932
Mussolini Benito

Uno de los pilares de cualquier totalitarismo es que "el total es más que la suma de sus partes". Anula el individualismo y por tanto la libertad de decidir, escoger, emprender, innovar y actuar. El representante del conjunto –de la sociedad o del bien común– es quien decide, escoge, emprende e impone las innovaciones, delegándolas a sus grupos de confianza, y obliga al ciudadano a actuar en esa línea. Si estas agencias que ejecutan el gran plan (ya quiera llamarse Quinquenal, New Deal, Refundación del Capitalismo...) pertenecen a un partido político que prohíbe la propiedad privada, tal sistema económico se denomina comunismo. Si lo delega parcialmente a grupos políticos y empresas privadas, se le llama fascismo.

La última cumbre del G-20 ha sido la muestra del ascendente fascismo económico o capitalismo de Estado. La gran consigna ha sido: más poder y dinero para los lobbies pro-gubernamentales –como el FMI que ha recibido un billón de dólares– y para los políticos. Además, apoyo incondicional y mayor regulación para las empresas del sector financiero y una incrementada presión sobre los paraísos fiscales.

Que se pida más dinero para bancos y aseguradoras y a la vez mayor regulación sobre ellos no equivale a dar una de cal y otra de arena, sino que se traduce en fortalecer al sector con el fin de apuntalar este tipo de monopolio. ¿Por qué cree que Francisco González, presidente del BBVA, pidió más regulación sobre los bancos? ¿Por qué piensa también que lo ha pedido toda la banca en bloque? ¿Por qué cree que la bolsa se disparó ante las conclusiones del G-20?

Timothy Geithner, secretario del Tesoro americano, ha basado su famoso plan (Public-Private Investment Program) en una especie de joint venture entre Estado y las empresas privadas. Obama va a poner en funcionamiento un gran proyecto para alimentar a las compañías ecológicas, pese a lo deficitarias que serían en una situación de libre mercado. Medio mundo le va seguir. El proyecto belicista de Obama para consolidar la ocupación de Afganistán no es humanitaria ni tiene nada que ver con la seguridad nacional, sólo responde a los intereses de los grupos de presión.

La unión entre empresas y Estado siempre se le ha justificado al ciudadano apelando a un valor fuera del mercado, esto es, a razones morales y a un supuesto bienestar de la comunidad que sólo el líder es capaz de ver y orquestar. Se ha de drenar dinero del pagador de impuestos para reflotar los monopolios financieros. ¿Es que no quiere salir de la crisis? Si está en contra de tal proyecto está en contra de la humanidad. ¿Es que no quiere salvar el planeta? Si considera un robo que empresas ecológicas vivan de sus impuestos en lugar de su libre decisión de comprar sus productos o invertir en ellas, es que es un inconsciente. Los lavados de cerebro gubernamentales, también conocidos como "campañas de concienciación", le harán ver lo necesarios que son, aunque ello signifique deteriorar la economía real.

El Estado del Bienestar es una oligarquía donde el individuo, el hombre libre –usted– es sólo un engranaje más en las decisiones de unos burócratas para alimentar y enriquecer a una élite de políticos y empresas. La razón por la que no se puede negar a ello es, por una parte, que le venden el mejor producto de todos: su bienestar absoluto. Es el Paraíso Terrenal que, no obstante, nunca llega y cada vez se aleja más de nuestras vidas. El segundo argumento, más contundente, es que si se desvía del gran proyecto de la oligarquía política omitiendo sus mandatos, sus prohibiciones económicas o sociales, se convertirá automáticamente en un enemigo público y será perseguido por el bien común que representa el Estado. La cumbre del G-20 ha demostrado que el individuo es un instrumento del Estado y no al revés. Nos han convertido en sus esclavos por nuestro propio bien.
Jorge Valín es miembro del Instituto Juan de Mariana

Un deslucido relevo a tono con la crisis
EDITORIAL El Mundo 10 Abril 2009

LAS PALABRAS, los silencios, las ausencias y las demasiado previsibles presencias en las tomas de posesión de los nuevos ministros ofrecieron ayer una imagen con claroscuros del nuevo equipo de Zapatero.Especialmente deslucida fue la despedida de Pedro Solbes, en la que se hizo patente su poca sintonía con el presidente del Gobierno. Solbes, que agradeció a sus colaboradores el trabajo realizado en estos cinco años, no tuvo una sola mención para Zapatero e incluso se quejó de haber trabajado con «limitaciones», lo que obligó después a De la Vega a aclarar que el vicepresidente se refería sólo a dificultades derivadas de la crisis económica.

Si la comunicación entre un presidente y su responsable de Economía ha de ser especialmente fluida en cualquier gobierno, en época de recesión y con 3.500 nuevos parados de media cada día esa relación debería ser privilegiada. Sin embargo, Zapatero ha ninguneado continuamente a Solbes, haciéndole luz de gas desde la Oficina Económica del presidente, dejándole al margen de operaciones teledirigidas desde Moncloa de la envergadura de la OPA sobre Endesa, prescindiendo de él en asuntos como la financiación autonómica o imponiéndole medidas como la ayuda de los 400 euros. Estos desencuentros han influido probablemente más en el ánimo y el cansancio de Solbes que la propia tarea ministerial. Alguien que sólo está fatigado ni pide el relevo a gritos como hizo al afirmar que sentía «envidia» del destituido Bermejo ni protagoniza una despedida tan fría como la de ayer.

Las sospecha de que el nombramiento de Elena Salgado responde más a un enroque del presidente que a una apuesta por aportar nuevas ideas ha empezado también a tomar cuerpo. El estupor con el que el mundo económico ha recibido a Salgado tuvo fiel reflejo en su toma de posesión, prácticamente huérfana de personalidades de este ámbito. La nueva vicepresidenta estuvo arropada casi en exclusiva por sus amistades políticas y el resto de ministros.Esa soledad fue más evidente si cabe por la esperanzadora presentación de José Blanco en el Ministerio de Fomento. En contra de lo que parecía predecible, el vicesecretario general del PSOE estuvo acompañado por destacados líderes políticos y empresariales como Esperanza Aguirre y Gerardo Díaz Ferrán, a los que invitó en un gesto de apertura y de búsqueda de entendimiento. Blanco era ayer, por su evidente perfil político como látigo socialista durante nueve años, el ministro peor recibido por los lectores de elmundo.es. Sin embargo, empieza a dar muestras de que puede reinventarse como ministro y habrá que esperar a ver su trabajo antes de juzgarle.

Muy previsible, en cambio, fue la llegada de Angeles González-Sinde a Cultura. Pilar Bardem, José Luis Borau, Elías Querejeta...A su lado estuvieron muchos representantes del cine, a los que Zapatero ha querido entregar el Ministerio a través de la guionista.Si Blanco llega condicionado al Gobierno por su perfil político, González-Sinde lo hace marcada por su procedencia, y deberá demostrar que su misión no se limita a conseguir dinero para sus colegas del cine.

El relevo de despachos más amable lo protagonizó Trinidad Jiménez, tanto por su talante como por la simpatía con la que Bernat Soria le entregó la cartera. Las presentaciones de Chaves y de Gabilondo, con llamadas al diálogo y al consenso, estuvieron en la línea de lo esperado. A lo deslustrado de algunas de las tomas de posesión ha contribuido sin duda la falta de audacia de Zapatero en la elección de los nuevos ministros y al hecho de que se filtrase con tanta antelación su nombramiento. La comunicación, en la que Zapatero es especialista, ha fallado. Hay que esperar ahora a valorar el trabajo.

El desastre andaluz
M. MARTIN FERRAND ABC10 Abril 2009

NO deja de resultar chocante, cuasi provocador, el hecho de que un Gobierno que tiene como principal tarea la lucha contra el paro instale en una de sus vicepresidencias a quien, hasta hace un par de días y durante los últimos veinte años, ha sido presidente de la Junta de Andalucía. Manuel Chaves es el protagonista principal de una gestión que se resume en la cota del 27 por ciento de paro sobre la población activa: prácticamente, el doble de la media española y el cuádruplo de la europea. La vara de medir méritos políticos que utiliza José Luis Rodríguez Zapatero tiene que ser bastante fofa para no detectar una calamidad de semejante porte. Andalucía es, con gran diferencia sobre la siguiente, la región de Europa con mayor abundancia de parados. Salvo que de lo que se trate sea de redimir a las ocho provincias del Sur de una carga tan notable y de una influencia tan nefasta, es difícil explicar el ascenso de este viejo barón socialista, hijo del felipismo y la contumacia y maestro en las mañas del clientelismo electoral.

El traslado de Chaves a Madrid ha desatado las ansias del máximo dirigente del PP en Andalucía, Javier Arenas. Arenas es sevillano; pero creció y se educó en Olvera, uno de los bellísimos pueblos blancos gaditanos. Según nos enseñó Félix Rodríguez de la Fuente, a poco más de una legua de Olvera se levanta el Peñón de Zaframagón, en el que habita la máxima colonia continental de buitres leonados. En imitación de tan grandes carroñeros, Arenas se ha precipitado en reclamar elecciones anticipadas en Andalucía. Dice que la proclamación de José Antonio Griñán será legal, pero de escasa legitimidad.

Los políticos electos que no cumplen sus compromisos con quienes les votan son para desconfiar. Chaves salió elegido hace un año para presidir el Gobierno andaluz durante cuatro y, ante una «mejor» oportunidad, desertó de su responsabilidad y dejó libre su silla de Sevilla. Es lo que se lleva, pero no es serio. Otra cosa es que el PP, que sin notables avances electorales en Cataluña y Andalucía no recuperará el poder del Gobierno del Estado, pueda conquistar el Palacio de San Telmo con un galán como Arenas, acostumbrado a la derrota, intermitente en sus pulsiones de poder y de no acreditadas laboriosidad y constancia. Un buitre no basta para esa tarea. Hace falta un águila, capaz de cazar al vuelo y con la debida prestancia.

Fin al cortijo de Chaves en Andalucía
EDITORIAL El Mundo 10 Abril 2009

LA CRISIS de Gobierno de Zapatero ha abierto una premeditada crisis de Gobierno también en Andalucía que tiene evidentes claves internas. Con el nombramiento de Manuel Chaves como ministro de Política Territorial, Zapatero jubila al último barón histórico del PSOE después de haber hecho lo mismo con Bono y Rodríguez Ibarra.

Andalucía ha sido un coto vedado para el zapaterismo todos estos años, con el problema añadido para el secretario general del PSOE de que se trata de la federación socialista más numerosa del país. Es sabido, además, la falta de sintonía en cuestiones de fondo entre el dirigente andaluz -que apoyó a Bono frente a Zapatero en el Congreso del PSOE del año 2000 y que se considera heredero político de Felipe González- y el presidente del Gobierno.El perfil del dirigente andaluz como supuesto aval de una visión homogénea de España distinta a la defendida estos años por Zapatero es lo que ha llevado por ejemplo a la clase política catalana a criticar su nombramiento como ministro, pues le considera un obstáculo para sus aspiraciones en materia de financiación. Sin embargo, no está claro que la incorporación del ex presidente de la Junta al Gobierno vaya a servir de dique de contención en ese sentido. El ha sido quien ha incluido en el Estatuto que Andalucía es una «realidad nacional», ha reclamado permanentemente la «deuda histórica» y ha blindado el Guadalquivir.

En la decisión de Zapatero de retirar a Chaves de la Junta ha pesado seguramente también la sangría de votos que ha empezado a sufrir el PSOE en Andalucía. Aunque en las elecciones autonómicas de 2008 Chaves revalidó la mayoría absoluta, el PP obtuvo los mejores resultados de su historia y le recortó 15 escaños. En el último año la valoración de Chaves ha caído en picado en las encuestas y algunos sondeos sitúan ya al PP a un solo punto de distancia del PSOE.

A este desgaste del dirigente andaluz han contribuido tanto los numerosos casos de corrupción como la delicada situación económica por la que atraviesa la región. Después de tres décadas seguidas de gobiernos socialistas, en los que el PSOE se ha convertido casi en un partido-régimen, la Administración se ha transformado en un sistema cerrado en el que han proliferado las irregularidades y los escándalos, algunos de ellos protagonizados por el apellido Chaves, es decir, por los hermanos de quien durante 19 años ha presidido la Junta.

En el capítulo económico, Andalucía sigue a la cola en la mayoría de indicadores de desarrollo pese a todas las ayudas recibidas.Chaves encontró la región con 700.000 desempleados y la deja superando el millón, y el servicio de estudios de Unicaja prevé que en 2009 la comunidad alcanzará una tasa de paro del 27% que afectará a más de 1.100.000 personas.

El experimento de Zapatero puede tener contraindicaciones para sus propios intereses, tanto en Andalucía como en Madrid. Chaves ha consentido entrar en el Gobierno a cambio de seguir como secretario general del PSOE-A y de nombrar a su sucesor en la Junta: José Antonio Griñán. Con un presidente heredero que no ha sido votado en las urnas, su precariedad será manifiesta frente a un Arenas 11 años más joven y crecido como referente del PP.

Por otra parte, está por ver el aguante y la disciplina de Chaves a las órdenes de Zapatero, acostumbrado como está a hacer y deshacer a su antojo. Ha escogido como secretario de Estado nada menos que a Gaspar Zarrías, su hasta ahora vicepresidente primero en la Junta, célebre protagonista de votaciones en el Senado con pies y manos y del pucherazo contra Borrell en las primarias socialistas.

FABRICA COMBUSTIBLE NUCLEAR
Nuevo desafío atómico de Irán
IMPRESIONES El Mundo 10 Abril 2009

MAHMUD Ahmadineyad inauguró ayer la primera planta de combustible nuclear en Irán, lo que significa que ha dado un paso más en su carrera atómica. Con esta fábrica, el mismo Estado que proclama que hay que expulsar a los israelíes al mar, podrá nutrir su reactor de Arak y avanzar en su programa de enriquecimiento de uranio, clave para crear armamento nuclear. El presidente iraní dice que está dispuesto a hablar con Occidente, pero desoye las reconvenciones de la comunidad internacional con un desafío que se produce pocos días después de que Obama abogara por erradicar todo el arsenal nuclear del planeta y de que mostrara una mano tendida a Teherán. Nadie se opone a que Irán avance tecnológicamente, pero si consigue fabricar la bomba atómica será una amenaza para todos.

EEUU
El eje del mal cabalga de nuevo
GEES Libertad Digital10 Abril 2009

En su discurso del estado de la Unión de enero de 2002, Bush citó a Corea del Norte, Irak e Irán. Eran países que formaban parte de un eje del mal, pues apoyaban al terrorismo y pretendían hacerse con armas de destrucción masiva. Las críticas a la expresión fueron feroces. Incluso más que las diatribas contra Reagan y su Imperio del Mal referido a la Unión Soviética. Gore Vidal, tan frívolo él, llegó a decir que le habían puesto a Bush una palabra en el discurso pero él era inocente porque no sabía qué demonios significaba. Muy bien.

Han pasado siete años y salvo por el derribo de Sadam Husein y la transición de Irak hacia un estado democrático liberal –empeño que sólo a Bush deben agradecer los iraquíes–, los demás miembros del eje del mal han seguido a lo suyo.

Durante el verano de 2007 Israel destruyó una instalación nuclear siria financiada por Corea del Norte. El reactor sirio tenía como objetivo producir plutonio para armas nucleares.

La semana pasada, en violación directa de varias resoluciones de las Naciones Unidas, Corea del Norte, que es un régimen comunista –socialismo real–, lanzó un misil como provocación y prueba de que está en condiciones de exportar armas nucleares no ya como el intercambio con Siria, sino con pago contra reembolso en forma de hongo nuclear.

Es notorio que Irán está en camino de conseguir un arma nuclear convirtiéndose en un peligro grave para la zona. Tanto para los poderes musulmanes suníes de la zona como para la destrucción del poder sionista, vulgo Israel, al que Ahmadinejad ha prometido borrar del mapa.

Estando así las cosas no se le ocurre otra cosa al presidente Obama que declarar que la autoridad moral de la reducción de arsenales que acaba de firmar con Rusia es el primer paso hacia un mundo sin armas nucleares, un objetivo posible y deseable. Es más, respecto al caso coreano en particular ha declarado: "las reglas son para cumplirlas, las violaciones hay que castigarlas, las palabras deben tener un significado real". Acto seguido ha delegado la reprobación del acto al Consejo de Seguridad de la ONU. Embargados por la emoción y conteniendo las lágrimas, seguimos esperando algún movimiento y/o declaración del organismo internacional, incapaz siquiera de condenar el incumplimiento de sus resoluciones, salvo que se pongan de por medio las vidas de los marines de los Estados Unidos.

Una parte de la prensa americana considera que esto demuestra más que nada el "divorcio de las palabras del presidente con la realidad", que es una manera muy elegante de decir que o miente o se equivoca mucho. Otros opinan en cambio –y la visita a Irak de esta semana abona esta tesis– que el presidente americano está siendo más prudente en política internacional que en la locura semi-socialista en que ha embarcado a su país a través de un presupuesto prodigioso en gastos, y pródigo en dispendios de dinero ajeno.

Sea ello como fuere, el caso es que quizás Bush se propuso un objetivo demasiado ambicioso, pero al menos un miembro del eje del mal, Irak, no es hoy una amenaza gracias al derrocamiento del tirano Saddam. Derrocamiento al que se opusieron Obama y la mayoría de los colaboracionistas europeos. Así que el marcador sigue abierto. Quedan dos amenazas graves, serias e inminentes, especialmente desde el punto de vista de las armas nucleares respecto a las que nadie, ausente Bush, está dispuesto a hacer nada. Sólo una verdad permanece: mientras los Estados Unidos sean lo bastante fuertes y se muestren como un peligro real para los regímenes desorientados de la tierra –para los que Z ha inventado la alianza de civilizaciones–, la paz es posible. Cuando no lo son, la guerra acecha. Esta renuncia unilateral a ejercer el poder heredado de la disuasión es un incentivo a la violencia, a la más destructiva –la nuclear– o lo que es peor, al sometimiento a regímenes criminales.
GEES, Grupo de Estudios Estratégicos.

El partidismo de TV3, la Televisión de Cataluña
JUAN JULIO ALFAYA Periodista Digital10 Abril 2009

Los medios catalanes, dependientes de la Generalidad de Cataluña, son descaradamente partidistas. Ello ha obligado al Comité Profesional de TV3 a reclamar este lunes en un comunicado “respeto por la independencia informativa” de la cadena y que los políticos “dejen de interferir en el trabajo de los profesionales, que no están al servicio del Gobierno autonómico ni de los políticos, sino de los ciudadanos”.

Por poner un ejemplo, el partido Ciudadanos no ha aparecido ni un solo segundo en TV3 ni en el canal 3/24 durante el mes de enero, mientras que en el mes de diciembre, Ciudadanos apareció 9 segundos en TV3 y cero segundos en el canal 3/24, según recoge el CAC (Consejo del Audiovisual de Cataluña) en el Informe sobre la observancia del pluralismo político en la televisión y en la radio.


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Galicia
El reto de Feijóo
Manuel Llamas Libertad Digital10 Abril 2009

Se respiran tiempos de cambio en Galicia. La victoria del Partido Popular en las pasadas elecciones autonómicas ha puesto punto y final a la coalición de socialistas y nacionalistas al frente de la Xunta. A partir de ahora el destino político de los gallegos está en manos de Alberto Núñez Feijóo. Un político que, a diferencia de otros –véase Zapatero–, destaca por su perfil de gestor y tecnócrata. Cualidades a tener en cuenta en tiempos de crisis.

El triunfo de Feijóo en las urnas no sorprendió a pocos. Entre ellos, seguramente, al propio Mariano, que tras la conquista galaica ha obtenido una bocanada de aire más que necesaria para mantener su liderazgo al frente del partido. Al menos, por el momento. Sin embargo, si algo demuestra el resurgir del PP en Galicia es el tradicionalismo propio que aún alberga esta sociedad. Un pueblo que vive apegado a la propiedad de la tierra y que, por esta misma razón, escapa como de la peste de todo aquello que huela a expropiación, por mucho que ésta se trate de esconder bajo lemas tales como Ordenación Territorial y Urbanística o Concentración Parcelaria.

PSOE y BNG erraron al pensar que su idea de desarrollo sostenible acabaría engañando a los gallegos. Ilusos. Y es que, como reza el dicho, los experimentos con gaseosa. Con ciertas cosas no se juegan, y menos en Galicia. Este punto fue hábilmente aprovechado por los populares durante la campaña electoral. La demagogia y la falsa progresía de la coalición socionacionalista fueron derrotadas en las urnas.

Muchos empresarios bramaban contra la política de gestos instaurada en la Xunta pero, sobre todo, contra el creciente intervencionismo económico impuesto por el dúo Touriño-Quintana. Ambos se encargaron de paralizar infraestructuras, ambiciosos proyectos turísticos –como puertos deportivos y campos de golf– e industriales bajo la excusa de la protección medioambiental y el buenismo ubanístico. Todo un conjunto de trabas que en nada ha favorecido a la debilitada economía gallega. En este sentido, cabe destacar el rechazo de la Xunta a la implantación de una gran piscifactoría de Pescanova en la Costa da Morte, proyecto que fue recibido con los brazos abiertos en Portugal.

Ante este panorama, no es de extrañar que gran parte del empresariado gallego ansiara la derrota del anterior Gobierno regional. El ejemplo más patente de la nefasta política económica desarrollada hasta el momento lo constituye, sin duda, el hecho de que la administración pública se haya convertido en la principal agencia de colocación de empleo en la región. Así pues, no es de extrañar que, aún hoy en día, muchos universitarios gallegos opten por emigrar ante la falta de perspectivas de futuro.

Feijóo tiene un gran reto por delante. La crisis ya está golpeando con fuerza a esta comunidad autónoma, al igual que al resto de España, y el PP deberá demostrar que está a la altura de las circunstancias. Para ello, el nuevo presidente de la Xunta tendrá que rodearse de un equipo de Gobierno eficiente y capaz, sabedor de los grandes desafíos que le esperan por delante. Por suerte, la sociedad gallega, apegada a la tradición pero con ansias de modernismo y desarrollo, presenta grandes fortalezas, tal y como me advertía muy acertadamente Pedro Santos, un brillante miembro del PP gallego que, junto a otros jóvenes políticos, está llamado a liderar el necesario impulso que precisa esta región.

El turismo, la industria textil y agropecuaria, el sector automovilístico, el ámbito energético y, cómo no, la referencia universal de Santiago de Compostela para la cristiandad, la cultura y la enseñanza son tan sólo algunas de las ventajas competitivas que presenta esta región. Pese a todo, la historia nos demuestra que un mal Gobierno, como el ejercido durante la pasada legislatura, puede frenar e incluso paralizar por completo el desarrollo económico que ansía toda sociedad, tal y como está sucediendo hoy en Cataluña o acontece desde hace años en Andalucía y Extremadura, por citar tan sólo algunos ejemplos. Se abre, pues, un tiempo de cambio político, pero también de esperanza en Galicia. Dentro de cuatro años haremos balance.

Manuel Llamas es miembro del Instituto Juan de Mariana y jefe de Economía de Libertad Digital.

ZP resucita el ‘No a la Guerra’ contra el PP
Federico Quevedo El Confidencial10 Abril 2009

Las verdad es que, a la vista de cómo le estaban yendo las cosas a Rodríguez, con una crisis económica que pasará a la Historia por ser una de las más graves que ha atravesado este país, y un Gobierno enormemente debilitado, sin impulso, sin ideas, aquejado de un liderazgo paupérrimo y desconcertante y que acaba de recibir un duro varapalo electoral en unas elecciones locales, la lógica llevaba a pensar que el tipo de movimiento que cualquier persona normal, con dos dedos de frente, debería haber hecho es el de remodelar el Gobierno buscando la máxima capacidad de diálogo y consenso con la oposición. No está escrito en ningún libro, pero es de manual que cuando un Gobierno atraviesa una crisis importante debe intentar restar el efecto que la misma tiene sobre sus expectativas electorales haciendo partícipe a la oposición de sus problemas. Fue, de hecho, lo que muchos le reprochamos a Aznar que no hiciera en aquellos tres famosos días posteriores a los atentados del 11-M: tenía que haber llamado a Rodríguez y haberlo implicado en la respuesta a la crisis para evitar que el PSOE, como de hecho ocurrió, utilizara aquella circunstancia contra el PP. Pues bien, ocurre ahora tres cuartos de lo mismo: Rodríguez está en su peor momento y nada hace pensar que eso vaya a cambiar en breve, por ello lo que más necesita en este momento es al PP. De hecho, lo ocurrido en el País Vasco hacía pensar que Rodríguez había elegido ese camino, para desgracia de Rajoy.

Digo que para desgracia de Rajoy porque igual que ésa era la única salvación de Rodríguez, también era el peor escenario posible para el principal partido de la oposición el cual, por responsabilidad, no hubiera podido negarse a un acuerdo con el Gobierno para salir de la crisis lo que hubiera modificado radicalmente su estrategia de oposición. Rodríguez, sin embargo, ha optado claramente por la confrontación. El nuevo Gobierno, lejos de transmitir una imagen de diálogo y talante, ofrece otra muy distinta: la del sectarismo y la ruptura. Dice mucho de sí mismo lo que ha hecho Rodríguez esta semana: lejos de afianzarse esa imagen de presidente que aceptaba sus errores del pasado y que parecía darse cuenta de que no se puede gobernar excluyendo a la mitad del país, la que se consolida es otra bien distinta, la de un presidente que se vuelve a apoyar en la estrategia de enfrentamiento con más de diez millones de votantes, que busca los lugares de desencuentro con el PP. Por eso no tiene el más mínimo interés en acudir a la toma de posesión de Patxi López, porque en el fondo lo que ha ocurrido en el País Vasco es contrario a sus intereses. De hecho, la actitud de Rodríguez debería hacer desconfiar bastante al PP, que ha hecho bien obligando a López a poner negro sobre blanco los contenidos del acuerdo, porque es más que probable que Rodríguez acabe obligando a sus compañeros de Euskadi a romper con los ’populares’ a la primera de cambio.

Rodríguez ha resucitado el ‘No a la Guerra’, incluso el ‘Nunca Mais’ con tanto ministro gallego sentado a la mesa del Consejo. El nombramiento de González-Sinde, que ha sacado del Gobierno a uno de los pocos ministros con sentido común que había en el Ejecutivo, es un llamamiento a la desesperada a todo el clan de los titiriteros, los mafiosos de la SGAE, los piratas del canon, para que vuelvan a ayudarle contra un PP que se ha subido a la parra y que puede darle un serio disgusto en las próximas elecciones europeas. Pero es evidente que Rodríguez actúa ya a la desesperada: ha tenido que nombrar un triunvirato ‘felipista’ -De la Vega, Salgado y Chaves- para tranquilizar los ánimos de los sectores más críticos de su propio partido, silenciados hasta ahora pero que ya empiezan a poner en duda su gestión. Y se ha tenido que llevar a Squezze al Gobierno porque el hasta ahora todopoderoso número dos en el partido empieza a estar muy cuestionado por las bases, y necesita recuperar imagen en su tierra donde él mismo ha sufrido una derrota sin paliativos puesto que fue el propio Squezze el que ejerció de jefe de campaña de Touriño. Y eso que Squezze recuerda a aquellos tiempos del ‘felipismo’ en los que cualquiera, hasta un electricista, podía ser ministro. Este ni siquiera acabó la carrera de Derecho. Con esos mimbres ha hecho Rodríguez un Gobierno a su medida: indolente y pendenciero.

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