AGLI

Recortes de Prensa    Jueves 30 Abril 2009

 

Habrá reforma, pero no derogación
JUAN JULIO ALFAYA Periodista Digital 30 Abril 2009

«Los estudiantes podrán escoger indistintamente entre castellano o gallego para dirigirse a los profesores y hacer exámenes con las excepciones de Lengua Española y Lingua Galega». La medida, anunciada por Feijoo en una entrevista a la Cadena Cope, si se llevase a la realidad, supondría una esperanzadora vuelta a la normalidad democrática.

Fuentes del Gobierno gallego han precisado que la comunicación a los colegios se realizará mediante una circular de la Consejería de Educación y que su envío comenzará "de forma inmediata".

Sin embargo, Alberto Núñez Feijoo matizó que Inspección Educativa estudia la necesidad de "reformar" el decreto que regula el gallego en la enseñanza y no de "derogarlo" tal y como había prometido antes de ganar las elecciones. O sea que no andábamos tan desorientados los que manifestamos en su momento la sospecha de que habría reforma, pero no derogación. Los pesimistas casi siempre tenemos la razón. Al final, las promesas electorales se quedan en papel mojado o, todo lo más, en un paripé con el fin de tratar de quedar bien con todos.

Veremos en qué acaba todo esto, pero si las cosas no quedan claras, por escrito y sin cabos sueltos ni ambigüedades, el descontento y la ceremonia de la confusión van a ser monumentales.

San Jorge, Olav y el patio totalitario
Ricardo Carreras www.lavozlibre.com 30 Abril 2009

Recientemente hemos celebrado San Jorge, el santo patrón o protector de Aragón, Calatuña, Cáceres, Alcoy, y fuera de España de Inglaterra, Portugal, Georgia, Lituania, Rusia, Génova, Calabria y otros lugares. Eso demuestra que Europa y Occidente son algo más que unas instituciones. Son una cultura, una historia y un acerbo común. Aunque es verdad que en España San Jorge ha sido históricamente importante desde que -se supone- su aparición en el mejor momento ayudó a los aragoneses a ganar la batalla de Alcoraz, en 1096.

Los nombres de los santos o de personas o lugares importantes se traducen en todo momento. En español debe decirse Valle de Arán, igual que en catalán es Vall d´Arán, y en aranés Val d´Aran. Y su municipio más importante es en aranés Vielha e Mijaran pero Viella Mitg Arán en catalán. Pues bien, con esa misma lógica, en español lo correcto es decir Lérida, Gerona o La Coruña. Y por supuesto debe decirse que se ha celebrado la fiesta de San Jorge, se festeje en Cataluña, Lituania o la China Popular, que diría un gran estadista de origen aragonés.

Por estas bellas fechas de libros regalados y flores a precios elevados, hemos podido leer dos noticias relacionadas con la violación de los derechos lingüísticos de los niños españoles.

La primera en la frente nos la dio leer que un niño ibicenco de once años y nombre de caudillo vikingo -Olav- no puede examinarse en español, aunque quiere hacerlo, en un colegio que se llama Cervantes. Allí le quitaron medio punto por poner la fecha en español en un examen.

Pues bien, la Constitución Española, en su artículo 3, dice que el castellano -debería decir español, pero eso es otro tema- es la “lengua española oficial del Estado” entendido Estado como el todo -central, autonómico, local- y luego dice que “las demás lenguas españolas serán también oficiales en las respectivas Comunidades Autónomas de acuerdo con sus Estatutos.” Conclusión, el uso exclusivo del catalán, o del gallego o del aranés o de cualquier otra lengua que no sea el español, como vehículo de enseñanza obligatoria es manifiestamente inconstitucional. Más aún, por ende, el Estatuto de Cataluña -no ya el nuevo, sino el anterior, y cualquier Estatuto de Autonomía que sólo permite la educación obligatoria en la lengua regional, es inconstitucional. Según nuestra constitución, el español es la lengua propia de toda España. Las inmersiones en lenguas regionales que excluyen el español como vehículo de enseñanza son, repito, inconstitucionales. Diga lo que diga el Tribunal Constitucional, Obama o el Papa. Basta saber leer.

Un niño turco puede estudiar en turco en Berlín. Un búlgaro o un ruso pueden educarse en un colegio en español en sus respectivas capitales. Pero hay miles de niños españoles que no pueden examinarse en español, aunque lo deseen, en España. A eso hemos llegado.

Por si este caso -y lo que evidencia- no fuera preocupante, La Voz Libre nos dio días después una primicia que puso los pelos de punta hasta a este servidor. En otro colegio español hay un patio totalitario. A su entrada se dice que hay que hablar en catalán mientras se juega. Lo peor es que las monjitas, lejos de avergonzarse del letrero, dicen que es bueno para los niños. Cuando se les dice a unos niños en el patio en qué lengua deben hablar, y no se es consciente de hacer algo malo, sino que se dice obrar de acuerdo a una normativa, estamos, lamento decirlo, ante una muestra de totalitarismo en pleno siglo XXI. Es el pensamiento único y la doctrina oficial. A los niños, en catalán. Por eso me dice un buen amigo que en las librerías catalanas pueden encontrarse mucho más fácilmente libros infantiles en inglés que en español. Cosa bastante absurda. Pero es que a veces no hay ningún libro infantil en español.

Claramente, el artículo 10.4 del decreto 142/2007 de la Generalidad de Cataluña no sólo es inconstitucional, sino que ampara en alguna medida prácticas totalitarias, como es imponer el catalán en el recreo a dos o más hispanohablantes que lo usan mientras juegan en privado. Ya sólo faltan los castigos. Quizás medio punto menos -como a Olav- por decir “Churro va” mientras se salta sobre el compañero. Un punto entero de menos por cantar “el patio de mi casa” en español. Si no fuera un asunto tan serio daría risa.

Si la dictadura franquista relegó el uso de las lenguas regionales -no sé si llegó a los patios de los colegios, a las conversaciones entre niños que jugaban-, los revanchistas hacen lo propio con el español. Las víctimas de esta ley del talión -ojo por ojo y todos quedaremos ciegos- son los niños. Sobre sus cabezas golpea ese péndulo movido por egos heridos. Yacen postrados derechos y libertades, así como el sentido común.

San Jorge de Capadocia se negó a perseguir a los cristianos. Por eso está en los altares. Quizás es hora de que entre todos empecemos a defender con más ahínco a los niños españoles a los que se les niega el derecho de educarse en español en España.

Hay que vencer ese insaciable dragón vengativo que echa fuego por la boca o sus llamaradas incendiarán España como unidad política. Seguiremos siendo una gran nación -España es eterna- pero divididos de nuevo en reinos de taifas. Queda claro que en Ibiza y Cornellá el dragón echa llamas. Ya huele a chamuscado.

Zapatero y Jaime Mayor
EDURNE URIARTE ABC 30 Abril 2009

La negociación de Zapatero con ETA acabó bien por un motivo, porque ETA rompió la negociación. Y mal, por otros dos.

Nunca se destapó toda la verdad y, además, Zapatero y su Gobierno jamás pagaron políticamente por aquella responsabilidad, la de la traición a los principios democráticos y constitucionales que estuvieron dispuestos a consumar. La campana de las elecciones de 2008 les salvó de hacerlo. Por poco, con un enorme voluntarismo por parte de la izquierda y con una ceguera a regañadientes de periodistas e intelectuales, pero lo cierto es que la victoria electoral les salvó.

Una de las consecuencias es que Zapatero tiene hoy el desparpajo y el cinismo de reivindicar aquella mentira y aquella traición. Como lo hizo el domingo, cuando acusó a Jaime Mayor de ¡difamar a su Gobierno durante la negociación!, y aún hay más, de ¡no ayudar en la lucha antiterrorista! El político que mintió tres años sobre sus tratos con ETA, el que ideó y dirigió el plan de rendición a la banda acusando al artífice político de los avances más importantes de la lucha contra ETA.

El hombre que estaba dispuesto a llegar a acuerdos políticos con los asesinos acusando a quien los perseguía. El delincuente reivindicándose frente a la Policía. Y culpando, además, a la Policía.

Una de las consecuencias es que Zapatero tiene hoy el desparpajo y el cinismo de reivindicar aquella mentira y aquella traición

Lo más desalentador de esta historia es que probablemente los métodos sucios aplicados por Zapatero al terrorismo jamás serán juzgados políticamente. Fue la derrota electoral de los republicanos la que colocó los otros métodos sucios, los de Guantánamo, bajo el foco del juicio político, es posible que incluso judicial. La victoria política de Zapatero ha dejado los métodos sucios españoles donde estaban, en la sombra. Y orgullosamente reivindicados por su protagonista. Lo que no quiere decir que sean menos impresentables que los otros. La única diferencia es la amnistía electoral.

Zapatero hunde la economía y lo niega
Pablo Sebastián Estrella Digital 30 Abril 2009

Zapatero o es más tonto de lo que parece y dice Sarkozy, o simplemente es un mentiroso sin pudor y compulsivo. Afirmar, como lo hizo el presidente del Gobierno español ayer en Bruselas, que "lo peor de la crisis ha pasado ya", en el mismo día en el que se anuncia una caída del PIB en España del 1,8 por ciento sólo en los tres primeros meses del año, y una seria pérdida del superávit de la Seguridad Social del 24 por ciento, es un nuevo disparate de este gobernante español. El que se niega a reconocer la dura realidad y a decir la verdad. Y al que todos los datos desmienten sus pronósticos más optimistas, convencido que los españoles no tienen memoria. Le acaba de pasar con los cuatro millones de parados que él y su Gobierno decían que nunca iban a llegar. Pues ya están aquí, y creciendo camino de los cinco.

Para colmo de nuestras desgracias, Zapatero, desde Bruselas, pretende que nadie hable de los problemas de la Seguridad Social porque dice que hablar provoca alarma entre los jubilados, cuando lo que alarma es lo que pasa y la incapacidad del Gobierno para solucionarlo. De manera que los ataques del ministro Corbacho al gobernador del Banco de España y la pretensión de Zapatero de imponer la ley del silencio sobre la Seguridad Social se han dado de bruces con la realidad y la verdad, y obligan a una reforma urgente del sistema si no queremos que las cosas vayan a peor, como lo ha dicho el comisario Almunia desde la capital belga.

La situación económica y social española es muy mala y va a peor, pero el único que ve las cosas de otra manera y que no sale del optimismo es el presidente Zapatero, lo que sólo se explica por motivos electorales, como cuando negó la existencia de la crisis a principios del 2008. Porque, si no es así, entonces la cosa sería más grave, porque estaríamos ante un demente o un tonto de remate, motivo por el cual habría que destituirlo a través de una moción de censura que, incluso, debería apoyar el PSOE antes de que nos lleve a todos al nivel económico de depresión, y de que hunda al propio Partido Socialista.

El cese de Zapatero ya no es una cuestión de batalla ideológica, como él dice para disfrazarse de rojo ante los millones de parados que saben que él tiene gran culpa de lo que les ocurre. Ni siquiera de batalla política con la oposición. Estamos ante un caso de incompetencia política absoluta, y eso debe ser denunciado por todos, PSOE, PP e incluso por los sindicatos, cuyos líderes parecen tan incapaces como Zapatero y están también con el discurso de lo social en contra de los empresarios, en vez de gritar contra el Gobierno que les miente todos los días y no sabe qué hacer frente a la crisis. Las declaraciones de Zapatero diciendo que lo peor de la crisis ha pasado, cuando la verdad es que aún está por llegar, son moral y políticamente una mentira y una indecencia. Amén de un insulto para los ciudadanos, que no paran de recibir pésimas noticias. ¿Le puede decir Zapatero a una persona que acaba de perder su empleo que lo peor ha pasado ya cuando todos los parados están viviendo un infierno particular y familiar? Lo peor de esta crisis, en este país, no ha pasado y se llama Zapatero.

Deuda pública
Hipotecando su futuro y su presente
Juan Ramón Rallo Libertad Digital 30 Abril 2009

Cuando los políticos nos anuncian sus gruesas cifras de endeudamiento para financiar dislates varios como el Plan E, tendemos a pensar que están hipotecando nuestro futuro para no lograr nada demasiado provechoso en el presente.

El razonamiento, por extendido e intuitivo, no es del todo cierto. El gasto y los déficits públicos no son nefastos por sus consecuencias futuras (que también) sino especialmente por sus efectos sobre el presente.

Todos coincidiremos en que si algo se ha agotado en los últimos meses ha sido el crédito. Las empresas endeudadas buscan un aplazamiento de sus obligaciones, las familias intentan refinanciar sus hipotecas con mejores términos y los emprendedores tratan de lograr un crédito con el que poder montar un nuevo negocio. De hecho, aun en el caso de que no quiera pedir prestado dinero directamente, si pretende por ejemplo vender su casa, desde luego le interesará que el crédito hipotecario vuelva a fluir para que la demanda por su inmueble crezca y pueda obtener un precio más elevado.

El problema es que para que alguien pueda pedir prestado dinero, otro tiene que ahorrar ese dinero y hoy el ahorro, pese a sus recientes repuntes, sigue siendo bastante escaso. Sólo cuando crezca y comience a destinarse a la financiación de proyectos empresariales suficientemente seguros y solventes, la crisis comenzará a remitir.

Familias y empresas lo saben. En tiempos de crisis su tendencia natural es la de ahorrar o "apretarse el cinturón", esto es, recortar gastos superfluos y amortizar tanta deuda como les sea posible. La economía privada se mueve en la buena dirección, aun cuando lo haga a distintos ritmos: en ocasiones de manera acelerada (como en Estados Unidos) y en otras de forma mucho más pausada (como en España).

Pero hete aquí que los políticos occidentales –y con particular intensidad Zapatero y Obama– se han empeñado en volvernos a endeudar con sus programas de gasto público. Todo el ahorro que la economía privada está generando y que podría convertirse en crédito destinado a financiar la recuperación, lo están acaparando con sus emisiones de deuda pública para sufragar programas que no vienen a cuento. Dicho de otra manera, las familias y las empresas están sufriendo una asfixia crediticia en buena medida porque los políticos disfrutan de un océano de crédito barato.

¿Y para qué desean los políticos ese crédito barato? El objetivo último, claro, es el de sufragarse la campaña electoral; el mediato rescatar a las empresas quebradas, construir algún polideportivo, seguir pagando subsidios de desempleo por negarse a aprobar la imprescindible reforma laboral y hacer como que están incentivando el crédito para las empresas que ellos mismos les han arrebatado en primera instancia.

El resultado será un despropósito: una economía hundida en su crisis y en sus nuevas deudas. Al fin y al cabo, que España necesite una reconversión de su estructura productiva para encarar la crisis –que la necesita– no significa que cualquier reconversión sea válida. Es necesario podar lo que sobra y abonar lo que falta: es decir, deben ser los empresarios quienes examinando el mercado finiquiten sus proyectos fallidos (aquello que se produce caro y se vende barato) y descubran las nuevas oportunidades de negocio (aquello que se produce barato y se vende caro).

Los políticos gastan sin orden ni concierto y sin tener en cuenta nada de lo anterior; no realizan el más mínimo análisis de rentabilidad –esencialmente porque no pueden– y como consecuencia dilapidan el escaso ahorro de la economía. Nos ofrecen serruchos cuando en esta operación necesitamos bisturíes.

Por consiguiente, no es indiferente que el crédito lo obtenga el Estado y no las empresas; el primero lo dilapida en proyectos de dudosa necesidad mientras que las segundas habrían efectuado el ajuste preciso que necesitamos.

La deuda pública no sólo hipoteca nuestro futuro, también enturbia nuestro presente. No es pan para hoy y hambre para mañana, sino hambre para hoy y hambruna para mañana.
Juan Ramón Rallo es director del Observatorio de Coyuntura Económica del Instituto Juan de Mariana y autor de la bitácora Todo un Hombre de Estado.

EpC
Vestir un santo...
Javier Moreno Libertad Digital 30 Abril 2009

Los acontecimientos, y las informaciones sesgadas y parciales ulteriores, se suceden rápido en esta nuestra sociedad de extensas e imbricadas redes de comunicación. Son múltiples los seductores cantos de sirena nacidos de un simbolismo de instantáneas (foto de las Azores, grumos de chapapote del Prestige, Cumbres de Alianzas de Civilizaciones...). Pero si miramos por debajo de la superficie encontramos algunas pautas recurrentes y generalmente van en sentido contrario de lo que nuestra engañosa percepción inicial nos decía.

Hace no mucho que el Tribunal Supremo dictó sentencia. De antemano sabían los socialistas cuál sería el sentido de ésta y nadie puede llamarse a engaño sobre el particular. La Educación para la Ciudadanía había ganado la partida en los tribunales y en los medios de comunicación.

La guerra subterránea sin embargo continúa y no puede acabar nunca. Y es que algunos pretenden, llevados por sus ansias de dominio, someter al raciocinio superficial del aquí y del ahora una magnitud intemporal y universal que, naturalmente, les queda grande, como es la naturaleza humana, vistiéndola con el traje gris y estrecho de la Ciudadanía. Pretenden salirse con la suya haciendo lo que aconseje la jugada que, en este caso es adoctrinar sobre la igualdad de los géneros, la "normalidad" de la homosexualidad, el cambio climático, el multiculturalismo y el relativismo moral consiguiente, la desigualdad económica y pobreza causadas por el capitalismo y el neoliberalismo, lo maravillosos que son los padres colegas y lo mojigatos y rancios que son los que no se enrollan...

Entre los humanos hay, como entre otros animales, diferencias morfológicas y de comportamiento entre los sexos: hombres y mujeres somos diferentes. Esto, por supuesto, no entraña que unos u otros sean mejores, pero sí tiene implicaciones sobre cómo somos que no pueden obviarse sin cometer errores e injusticias. Tampoco deben cometerse errores e injusticias con la homosexualidad puesto que, pese no adaptarse a la norma es, en cierto sentido, un comportamiento natural. Una unión homosexual es perfectamente legítima y digna, pero en ningún caso podrá ser equivalente, a partir de esa legitimidad y dignidad, a la heterosexual, puesto que esta última es la que crea el marco de la familia genética, núcleo biológico insoslayable de toda sociedad.

Desde dicho núcleo la gente cuida su entorno. Lo hace básicamente porque cuida su parcela. Pedir a un ser humano que mire mucho más allá de ese entorno es pedirle demasiado. Quizás lo haga forzado o para cumplir con las convenciones sociales ante los demás y ante sí mismo (lo cual no deja de ser su parcela), pero con concienciaciones basadas en datos científicos incompletos (cuando no falsos) propalados desde púlpitos políticos por sacerdotes del cientifismo no se pueden cambiar las mentes de las personas para que se comporten de una manera más ecológica (y antieconómica). Y cuanto más azuce la necesidad, menos todavía (si hay que talar un árbol o matar a un ciervo para sobrevivir el planeta se puede ir al Infierno, con perdón). Así pues, la campaña C/C (cuenta corriente de Gore) también va contra nuestra naturaleza. Por mucho que nos concienciemos de boquilla, repitiendo algún mantra políticamente correcto, no seremos capaces de superar las barreras que esta impone.

El multiculturalismo supone un loable intento de hacer convivir lo diverso, pero nos lleva a caer en la falaz y fatal equidistancia de creer que todas las culturas son moralmente equivalentes. Así, los logros de la cultura occidental, o los fracasos, por ejemplo, de la musulmana, no se deberían a nada esencial a las mismas, sino a contingencias históricas. Y así, el capitalismo y el liberalismo, que son dos sistemas no deliberadamente organizados pero que se han revelado enormemente productivos y mejoradores de las condiciones de vida de las personas son, por inversión moral, malos. Y los principios y valores en los que se asientan también: mirar al futuro, proyectar, crear capital, invertir o construir se convierte en malo, siendo lo bueno "divertirse", mirar al presente alegremente, la vida en colores: permanecer en una irresponsabilidad perpetua, siempre jugando, siempre bebiendo y bailando. Los padres que pretenden que sus hijos estudien –es decir: inviertan en su futuro– son dictadores perversos, los padres colegas de la bodega que dan una palmada en la espalda a su retoño cuando este despierta con resaca son buenos. El carpe diem de decadente hedonismo queda así institucionalizado. Pero nuestra naturaleza es previsora y luchadora. Como dijera Pascal, no estamos hechos para permanecer tranquilos en una habitación. Ganamos el pan con el sudor de la frente que sirve de frontispicio de la mirada al futuro.

Las imposiciones desde las alturas olímpicas del poder político moderno sobre los individuos, convertidos por la magia de los números en meros receptáculos impersonales de instrucciones, raramente alcanzan el objetivo deseado. Las diversas campañas emprendidas por el poder para concienciar a la gente, para mejorarla, llevan generalmente a lo contrario de lo que perseguían. El caso paradigmático es el del socialismo en todas sus formas, que conduce ineluctablemente a la servidumbre del pueblo llano a una elite gobernante, justo lo contrario del ideal pregonado. No pueden diseñar "ciudadanos ideales", "hombres perfectos" (de acuerdo con su torcida idea de perfección). No pueden hacernos progresar hacia una "democracia avanzada y plural" en la que todos seamos amigos y trabajemos colectivamente por el bien común, logrando óptimos resultados en cuanto a prosperidad y bienestar se refiere. No funciona. Así que o son unos cínicos que buscar poder sin reparar en medios o son unos necios incorregibles.

Todas estas consideraciones me llevan a la conclusión de que la Educación para la Ciudadanía es un enorme fraude, un vestir a un santo que sólo existe en la imaginación para desvestir a otro que está delante de nuestras narices, un auténtico atentado contra la naturaleza humana.
Javier Moreno es economista y colabora en los blogs La Nueva Ilustración Evolucionista y Desde el Exilio

Las lenguas españolas
Amando de Miguel Libertad Digital 30 Abril 2009

Mercedes Santos Lapeira y Manuel Wallace Moreno (Málaga) llevan muchos años como profesores de español para extranjeros. Apuntan algunas dificultades que tienen sus estudiantes: diferencia entre ser y estar, el uso del pretérito imperfecto, el subjuntivo, el acento. Otra observación interesante es que los estudiantes de los países de Europa del Este aprenden el español con suma facilidad. Tengo para mí que a los que poseen una lengua materna que no es de dominio internacional les resulta más fácil el aprendizaje de otros idiomas. La confirmación de esa hipótesis está en que los angloparlantes o los hispanoparlantes suelen ser malos aprendices de otras lenguas.

Miguel AG (Belmonte, Cuenca) me hace la eterna pregunta de si nuestro idioma debe designarse como español o como castellano. Ambas formas son usuales y legítimas. Dentro de España se utiliza más "castellano" para respetar el hecho de que hay otros idiomas españoles, como el vascuence, el catalán o el gallego. Pero el único idioma que conocen todos los españoles es el castellano, que por eso, y por ser oficial en toda la nación, se debe decir "español". Paradójicamente, fuera de España se dice siempre "español". En buena ley, el "castellano" lo fue hasta la fecha simbólica de la obra de Antonio de Lebrija (1492), que se titula "Gramática de la lengua castellana". A partir de esa fecha el idioma castellano, al unificarse en España y difundirse en ultramar, pasa a ser español. Son muchos los españoles o iberoamericanos que saben sólo español y son pocos los que saben sólo algunas de las otras lenguas de la región, sea el guaraní o el gallego.

Alex Ventura me dice (en catalán) que yo ataco a las otras lenguas españolas, que fomento el odio lingüístico que acaba convirtiéndose en violencia y terrorismo. Nada más lejos de mi intención. Por otra parte, el fenómeno del terrorismo español sólo ha existido en Galicia, el País Vasco y Cataluña. Son regiones donde los respectivos nacionalismos intentan excluir el idioma castellano de la vida pública. Modestamente yo sí he sido víctima de la violencia lingüística en el País Vasco y en Cataluña.

José Daniel López Salazar (Valladolid) considera que los términos polisémicos son "un obstáculo para la compresión de nuestro idioma. Lo estupendo sería contar con una palabra para cada cosa. Tal vez lo crea así por cuanto aborrezco las teclas multifunción de los aparatos de moderna tecnología". No estoy de acuerdo. Si hubiera sólo palabras con un único significado, necesitaríamos aprender millones de voces. Sería inútil; al final los hablantes empezarían a añadir otros significados a algunas palabras. Esa ambivalencia es la clave de la Literatura y de la gracia en el habla. Sin polisemia sería difícil el humor, los chistes. Lo del horror a las teclas multifunción no tiene mucho sentido. Si bien se mira, cada una de las veintitantas letras del alfabeto es una "tecla multifunción". Gran invento. Hay que imaginar lo dificultoso que sería contar con miles de signos, uno por cada palabra o cada sílaba. Imagino que Japón o China seguirán siendo "países del futuro" en cuanto al desarrollo, precisamente por lo engorroso que resulta su escritura principal. Por otra parte, sospecho que sería difícil que pasaran a escribir japonés o chino con el alfabeto dominante en el mundo.

Agustín Fuentes describe con mucha gracia la situación de bilingüismo práctico que se da en la oficina de Valencia donde ha ido a tramitar el D.N.I. (milagro que se conserve la <N> de "nacional"). El impreso para la renovación del carné estaba sólo en valenciano, pero la funcionaria lo explicaba en castellano. El letrero de "espere aquí su turno" estaba en castellano, pero había otros letreros en valenciano. A don Agustín ese bilingüismo práctico le parece un poco tonto, por decir lo menos. Aporta una observación interesante: "Intuyo que los nacionalismos furibundos existen precisamente porque no han conseguido triunfar y son más ruido que éxito".

José Mª Navia Osorio (Oviedo) registra que la Asociación de Profesores y Monitores de Llengua Lleonesa se quejan de que los miembros de la Academia de la Llingua Asturiana estén impartiendo clases en Ponferrada (León). Los de la APMLL consideran que esa acción de la ALLA es un conflicto territorial y un desmán; piden al Gobierno de Asturias que recorte la subvención a la ALLA. Don José Mª considera que "puestos a pedir lo mejor sería no recortar sino suprimir el presupuesto [público] de la ALLA y la APMLL y, si tienen ganas de hacer el indio, que lo hagan con el dinero de su bolsillo y no que el que me quitan de los impuestos".

Consuelo Álvarez de Toledo comentó en la tele que un nieto suyo de Ponferrada había empezado a recibir clase de gallego en el escuela. El niño saludó gozoso a su abuela y le dijo: "abuela, abuela, ya sé cómo se dice <adiós> en gallego: good bye".

Gabino Fernández Baquero evoca algunas palabras de lo que él llama "habla asturiana" y que para mí es un expresivo dialecto del español. Anoto algunos de sus ejemplos. Los comentarios entre corchetes son míos:

Prestar (= gustar, disfrutar, agradar) [también tiene ese sentido en castellano, aunque no es tan usual].
Mancarse (= hacerse daño) [en el dialecto zamorano se emplea con el mismo sentido].
Tajalápiz (= sacapuntas) [en castellano "tajar" es "cortar, afilar"].
Emburriar (= empujar) [en Castilla también se dice así].
Fartucu (= harto) [en castellano antiguo se decía "fartar" para "hartar"].
Arrimada (= entreabierta, por ejemplo de una puerta).
Ye (= es).
Gocho (= cerdo) [en castellano "gocho" es también "cerdo"].
Furrular (= funcionar) [en castellano significa coloquialmente lo mismo].
Coyones (= cojones).
Mozu (= novio) [en castellano "mozo" es "joven soltero"].
Orbayar (= llover mansamente).
Guaje (= crío, chavalín) [en castellano es así también].
A asgaya (= en abundancia, a montones).
Caleya (= camino).
Chiscar (= salpicar) [en castellano "chiscar" es "soltar chispas"].
Pota (= cazuela) [en castellano tradicional es así también].
Tajao (= borracho) [en castellano coloquial "tajada" es "borrachera"].
Faltoso (= tonto, estúpido) [en castellano "faltoso" equivale a "falto de juicio"].
Repunante (= quisquilloso).
Espicha (= fiesta de sidra y tapas) [en castellano tradicional "espichar" es abrir el agujero de la cuba para que caiga el mosto].
Espichar (= fallecer) [en castellano coloquial es lo mismo].
Refalfiar (= disfrutar a lo grande).
Chumar (= tomar bebidas alcohólicas).

En conclusión, el habla asturiana la entiende perfectamente un castellano. Se trata más bien de un dialecto del español, no más alejado del tronco castellano que el dialecto mexicano o colombiano. El nacionalismo asturiano tendrá que basarse en alguna otra característica, no en la pretendida "llingua" propia. Aunque Asturias llegara a ser independiente, su lengua oficial seguiría siendo el español.
Contacte con Amando de Miguel

A pesar de los problemas de alguno, Ruiz Rivas apuesta sin disimulo: "Hay una cuestión clara: todos le debemos aprecio y cariño al gallego, pero al que le cueste no le vamos a imponer nada".

******************* Sección "bilingüe" ***********************

Patxi López
Carta al nuevo lehendakari
Cayetano González Libertad Digital 30 Abril 2009

Estimado lehendakari López: Aunque formalmente no lo será hasta el próximo martes, bien entrada la noche, cuando, después de lo que se prevé será un largo y duro debate de investidura en el Parlamento Vasco, sea usted elegido lehendakari gracias a los votos de su partido, del PP y del diputado de UPyD, vaya por delante mi cordial y sincera enhorabuena. Va a ser usted el primer lehendakari no nacionalista y eso, en sí mismo, es una magnífica noticia para todos los que creemos que el País Vasco puede y debe de ser gobernado de una forma diferente, mucho menos sectaria, de lo que lo ha venido haciendo el PNV durante los últimos veintinueve años.

Quiero desearle mucha suerte y acierto porque, en primer lugar, la va a necesitar y, sobre todo, porque su suerte y su acierto serán la de todos nosotros. Somos muchos compatriotas los que queremos que usted y su Gobierno sean capaces de empezar a sacar al País Vasco de la postración ética y moral a la que ha estado sometido durante tantos años por causa de la violencia terrorista de ETA y por la irresponsabilidad de un nacionalismo gobernante, desleal con la democracia española y bastante culpable, por acción o por omisión, de la persistencia de ese clima de coacción y de miedo en el que han vivido y siguen viviendo muchos vascos de bien.

Esa suerte y ese acierto se lo deseo siendo muy consciente que usted, en el pasado reciente –sobre todo cuando Zapatero negoció políticamente con ETA en la pasada legislatura– protagonizó actuaciones con las que estuve radicalmente en contra. No quiero recordarle, para no amargarle estas horas previas a su investidura, aquella ignominiosa reunión que mantuvo en el hotel Amara de San Sebastián con los representantes del brazo político de ETA, es decir, con Batasuna. Concediéndole, que ya es mucho conceder, el beneficio de la duda, quizás lo hizo con buena intención, pero fue una reunión vergonzante y profundamente inmoral.

Lehendakari, no soy quien para darle consejos, pero me voy a permitir solamente uno: cuide a las víctimas del terrorismo. Ellas son, con mucho, lo mejor de nuestra sociedad. Durante todo el periodo que ha estado el PNV en el Gobierno vasco y específicamente durante los diez catastróficos años de Ibarretxe como lehendakari, la equidistancia que estableció éste y su partido entre víctimas y verdugos ha sido indecente. Repare desde el primer día esa afrenta a las víctimas y la mejor forma de hacerlo será poniendo a los 8.000 agentes que integran la Policía Autónoma Vasca, la Ertzantza, a trabajar durante las veinticuatro horas del día a perseguir y detener a los terroristas de ETA hasta conseguir su derrota definitiva. Ese será, sin ninguna duda, el mejor homenaje que podrá tributar desde la Lehendakaritza a las víctimas de la barbarie terrorista.

Por lo demás, sé que usted va a intentar desde el primer día gobernar para todos los ciudadanos vascos, –por favor, no caiga en esa memez de su predecesor de decir lo de "vascos y vascas"– sin discriminarlos por razones ideológicas. En esa tarea va a contar con el apoyo del PP. Seguramente no era este el pacto que más le entusiasmaba –al menos usted lo ha disimulado mejor que otros próceres de su partido– pero las cosas son como son y no ha tenido mas remedio que aceptar ese apoyo. Sea leal con quienes le van a aupar a la Lehendakaritza y rechace la tentación de mirar de reojo a otras posibles fórmulas de gobierno que sólo el futuro, siempre incierto cuando se trata de la política, determinará.

Y, sobre todo, luche hasta la extenuación para que todos los ciudadanos vascos que por no ser nacionalistas han estado literalmente machacados todos estos años, recuperen cuanto antes ese bien tan preciado que es la Libertad con mayúsculas. En esa tarea sepa que cuenta con el apoyo y la cercanía de muchos españoles. Mucha suerte lehendakari.

Feijóo garantiza al Rey un nuevo estatuto «constitucional»
Feijóo garantiza al Rey un nuevo estatuto «constitucional»
A.F | SANTIAGO ABC Galicia 30 Abril 2009

Su Majestad el Rey celebró ayer en el Palacio de La Zarzuela la primera audiencia con el nuevo presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo. En la entrevista, que tuvo una duración aproximada de 45 minutos, el titular del gobierno gallego solicitó a S.A.R. Don Juan Carlos su colaboración de cara al próximo Xacobeo 2010, a cuya asistencia se comprometió el monarca. En declaraciones tras el acto, el presidente de la Xunta informó sobre los temas que había tocado en su reunión, muy centrada en la preocupación de Don Juan Carlos por la situación socioeconómica de Galicia. Los problemas del sector primario, que sufre la crisis de los precios de la leche; o de la rama industrial del automóvil, fueron algunas de las cuestiones de las que Feijóo informó al Jefe de Estado.

Respecto a la problemática lingüística, Feijóo le expresó su convencimiento de la necesidad de promover un bilingüismo «cordial y amable». «El Rey está absolutamente de acuerdo en que los gallegos tenemos por supuesto que promover el idioma, pero desde la libertad y los derechos civiles contitucionales», expresó.

Un estatuto constitucional
El respeto a la Carta Magna centró otra de las cuestiones de peso barajadas en la audiencia, como es la reforma del Estatuto de Autonomía de Galicia, frustrada en la pasada legislatura gallega.

En este sentido, Feijóo dio su palabra de que el nuevo texto supondrá una «actualización constitucional» de la norma aprobada en 1981. El mandatario gallego indicó, sobre el proceso de negociación de la financiación autonómica, que «el Rey espera que aceptemos todos y que lleguemos a un acuerdo».

«La libertad lingüística en las aulas es sólo un primer paso»
R.P | VIGO ABC Galicia 30 Abril 2009

La presidenta de la asociación Galicia Bilingüe, Gloria Lago, aplaudió ayer el anuncio del gobierno gallego de remitir de inmediato una comunicación a los centros educativos para que se permita a los alumnos, al menos, el uso de su idioma en las aulas, tanto de forma oral, como en libros o exámenes. No obstante, puntualizó que esta iniciativa es sólo un primer paso y reiteró la firme disposición de la entidad que dirige a vigilar el cumplimiento por parte de la Xunta de los compromisos electorales asumidos por Núñez Feijóo en relación al derecho de que los padres, o en su caso los estudiantes con capacidad de decisión, puedan elegir la lengua vehicular de las asignaturas troncales.

En este sentido, recordó expresamente la promesa de incluir en el sobre de matrícula del próximo curso escolar una casilla para que los tutores se pronuncien expresamente sobre este asunto.

La portavoz de Galicia Bilingüe protagonizó una rueda de prensa acompañada de dos madres que, aunque pidieron mantener su anonimato por expreso deseo de sus hijos, decidieron comparecer para denunciar sus respectivos casos. Lago utilizó estos ejemplos -más un tercero, que expuso ella misma- para evidenciar la falta de libertad idiomática en los centros escolares, éste último de acuerdo a examenes corregidos, en los que los alumnos mezclan ambas lenguas.

La primera contó las dificultades que sufría su hijo, de dieciséis años, en un colegio concertado de medio urbano, por llevar a clase un libro en castellano, contradiciendo las estrictas directrices impuestas por una profesora sobre la obligatoriedad de usar únicamente el manual en gallego en el aula. El joven padece desde hace muchos meses el desprecio de la docente, que lo trata como la «oveja negra» de la clase, aseguró.

La otra mujer denunció el pobre nivel de español del mayor de sus vástagos, que hoy cursa ESO en un centro público del medio rural, y que siguió toda la Educación Primaria en gallego -incluso durante la etapa del denominado «bilingüismo armónico» del PP- pues los responsables del centro decidieron obviar casi totalmente el castellano en las aulas. Otro de sus hijos estudia primaria íntegramente en gallego. Los docentes le tachan sistemáticamente lo que escribe en español.

polémica
Feijoo aclara que la libertad lingüística en la educación llegará el curso que viene

Señala que las reformas se harán desde «la promoción máxima del idioma gallego»
La Voz 30 Abril 2009

El presidente de la Xunta matizó ayer que su intención de dar instrucciones a la Inspección educativa para garantizar que «los alumnos puedan expresarse en clase y dirigirse al profesor en gallego o en castellano» se concretará en el próximo curso. Alberto Núñez Feijoo, que el martes deslizó en una entrevista radiofónica su decisión de que la Inspección «repoña os dereitos civís nos colexios», para que los escolares puedan responder a los exámenes y hablar con los docentes en la lengua que deseen, salvo en las asignaturas de Lengua Española y Lingua Galega, concretó ayer en Madrid que «las circulares que hagamos se harán por parte de la Inspección, y espero que en el curso 2009-2010 estén operando».

De momento, esas circulares no han sido redactadas. Tampoco hay fecha concreta para su traslado a la Inspección educativa, que se encargará de hacer llegar la orden a los centros. El asunto será abordado el lunes en la mesa sectorial de Educación, en la que están representadas las centrales sindicales. Además, fuentes de la presidencia de la Xunta puntualizan que esas instrucciones son independientes de la reforma del decreto sobre el gallego en la enseñanza, que figura entre los compromisos asumidos por Feijoo. En ese sentido, el nuevo Gobierno ha consultado con juristas si la aplicación de esas medidas precisa la modificación previa del decreto, que el presidente reiteró que será revisado en esa y otras cuestiones para su clarificación. Las mismas fuentes sostienen que, con el marco normativo actual, el profesor puede requerir al alumno que se dirija a él en gallego. Sostienen que hay denuncias al respecto. Frente a esa tesitura, el compromiso del líder del PPdeG es promover la libertad lingüística y que el idioma autóctono sea «cordial».

El anuncio de Feijoo levantó ayer una intensa polvareda en las filas de la oposición. El portavoz de Educación del grupo parlamentario del PSdeG, Guillermo Meijón, consideró que el anuncio es «plenamente coherente coas posturas de impoñer e crispar á sociedade galega en materia de política lingüística, deixando claro que para eles bilingüismo harmónico tradúcese en bilingüismo de imposición e crispación». El diputado apuntó que el actual decreto del 2007 coincide con el aprobado en 1995 en subrayar la conveniencia «de forma razoable» de que, en las materias impartidas en gallego, sea esa la lengua de uso habitual en el aula. Meijón reiteró que los dos textos coinciden en indicar que, en las clases de lengua castellana y gallega, se usarán estos idiomas por parte del profesor y del alumno. «Coa mesma sensatez, todos entendemos que as materias de lingua estranxeira serán impartidas no idioma da mesma», esgrimió.

Por su parte, los portavoces parlamentarios del BNG en Educación acusaron a Feijoo de «agochar» un modelo lingüístico que los nacionalistas consideran que excluye al idioma gallego en la enseñanza. Exigen que el Gobierno del PP explique su política al respecto, desde su preocupación por lo que tachan de «aberración pedagóxica».

Feijóo no derogará, sino que reformará el decreto del gallego
Garantizó al Rey una política lingüística "amable"
EP www.lavozlibre.com 30 Abril 2009

Madrid.- Alberto Núñez Feijóo, presidente de la Xunta, matizó ayer que la Inspección Educativa estudia la necesidad de reformar el decreto que regula el gallego en la enseñanza y no derogarlo como había anunciado. El objetivo es poder enviar a los colegios una circular por la que se permita a los alumnos elegir en qué idioma quieren dirigirse al profesor o examinarse, y acabar así con la discriminación lingüística en Galicia. Esta reforma podría, de hecho, acelerar los cambios en los centros escolares a partir del próximo curso, frente a una derogación y nuevo decreto, que llevaría más tiempo.

Al término de la audiencia con el Rey en el Palacio de la Zarzuela, a quien garantizó que se llevará a cabo una política lingüística "amable", Feijóo afirmó que su Gobierno promoverá el gallego, pero "sin imposiciones", y destacó el valor de la "libertad" de los padres y alumnos para elegir la lengua de estudio.

"Vamos a plantear un bilingüismo amable y llevar esa amabilidad lingüística a la calle y a las aulas", enfatizó Feijóo, quien indicó que los esfuerzos de la Xunta en este sentido buscan que los alumnos puedan dirigirse al profesor o examinarse en el idioma que prefieran, medida que se implantará ya para el curso 2009-2010.

NUEVOS CARGOS EN EL GOBIERNO
Preguntado por los nombramientos pendientes de su Gobierno, Feijóo se limitó a señalar que el Consejo aprobará hoy nuevos nombramientos, teniendo en cuenta que queda en torno a un 30 por ciento de altos cargos por designar.

"Vamos a hacerlo sin prisa pero sin pausa, dentro de los plazos que yo creo que son muy cortos y vamos a poner a funcionar la maquinaria de la Xunta de Galicia en el menor plazo posible, dentro de las primeras semanas", zanjó Feijóo.

Los diputados que tengan "alguna dificultad", que perfeccionen el gallego
Feijóo pedirá consejo a partidos y asociaciones
www.lavozlibre.com 30 Abril 2009

Santiago de Compostela.- El presidente de la Xunta de Galicia, Alberto Núñez Feijóo, ha asegurado que empleará el gallego en todas sus intervenciones en la Cámara y recomendó a los diputados que tengan "alguna dificultad puntual" que lo perfeccionen.

"Propongo que usen [los diputados] cualquier lengua, pero sería bueno y muy razonable que perfeccionaran el gallego si es que hay alguna dificultad puntual", resaltó en la rueda de prensa posterior al Consejo de la Xunta celebrado este jueves.

Además, ha asegurado que antes de aprobar el nuevo decreto del gallego someterá a la opinión de asociaciones y fuerzas políticas el borrador encargado a la Consejería de Educación para permitir el libre uso de la lengua en los centros educativos.

Feijóo defendió el galleguismo y la tolerancia como la estrategia que seguirá su gobierno en la toma de acuerdos y decisiones en materia de lengua con el fin de "proteger y promocionar el uso del gallego, dentro de la libertad lingüística".

En este sentido, comentó en relación con las directrices a los centros que "la prudencia y la seguridad jurídica aconsejan que para dar esa circular con carácter amplio sería necesaria la modificación del decreto", por lo que recordó que trabajan en un borrador para poder aplicarlo en el curso 2009-2010. El miércoles, Feijóo había declarado que no derogará, sino que reformará, el decreto del gallego que impone este idioma en las aulas.

Abogó por un decreto del gallego que cuente con "el sentir mayoritario del pueblo gallego" y basado en la "libertad y promoción" de esta lengua. Además, manifestó que la Xunta siempre "va a cumplir la ley" aunque, según matizó, puedan estar "en desacuerdo puntual" con la normativa. "Quiero que se pueda hablar en cualquiera de los dos idiomas", reiteró.

"CONOCIMIENTO EQUILIBRADO"
De este modo, incidió en que el objetivo de la Xunta es que "se consiga un conocimiento equilibrado de los dos idiomas" al final de curso. "Pido respeto por los que queremos hablar gallego y lo que quieren hablar castellano", reivindicó, al tiempo que insistió en que el idioma "debe ser señal de respeto y tolerancia".

"Somos demócratas y galleguistas", afirmó Feijóo y resaltó que seguirá realizando todas sus intervenciones en gallego en el Parlamento de Galicia en su "ejercicio de libertad".

"Los inspectores sólo vigilan que en las clases se hable en gallego"
Ana Carballo, tres hijos (16, 14 y 8 años), de Vigo
www.lavozlibre.com 30 Abril 2009

Vigo.- A las dos hijas mayores de Ana Carballo, de 14 y 16 años, el decreto por el que se desarrolla el gallego en el sistema educativo les ha cogido con buena parte de su vida escolar hecha. Sin embargo, a su hijo pequeño, la situación le ha afectado de lleno. De la noche a la mañana, se encontró con que su derecho a recibir enseñanza en su lengua materna quedaba eliminado.

- ¿Cómo le afectó la aprobación en 2007 del Decreto por el que se regula el uso y la promoción del gallego en el sistema educativo?
- A mis dos hijas mayores no mucho. Pero al niño, que tiene 8 años y está cursando tercero de Primaria, le ha dado de pleno. El pequeño, que acude a un centro concertado subvencionado por la Xunta de Galicia, me ha manifestado que le gustaría que le hablaran en el colegio como en el curso anterior, es decir, en castellano. Sin embargo, no ha sido así. A principios de este curso escolar, nos informaron de que, de repente, comenzarían a darle la mitad de las asignaturas -las más importantes, que son las troncales- en gallego, mientras que el resto, como es Música, Gimnasia y Trabajos manuales, seguirían siendo en castellano. Y no estamos de acuerdo

- ¿Cuál es el idioma que los niños emplean habitualmente?
- El castellano. De hecho, no sólo son mis hijos, sino que la práctica totalidad de sus compañeros de clase y de los alumnos del colegio, son castellanohablantes. Entienden el gallego y lo hablan, pero su idioma habitual es el castellano. Es el que utilizan en el recreo, en casa o con sus amigos. A las autoridades de la Xunta saliente les constaba esta circunstancia, ya que disponían de encuestas y estudios.

- ¿Cuándo comenzaron a ser conscientes de que estaban cambiando las cosas?
- Hace años, cuando comenzaron con una única materia en gallego, Conocimiento del Medio. Aunque fuera una asignatura clave, no le di demasiada importancia. Pensamos que esto no era Cataluña y que eso no llegaría a pasar aquí. Sin embargo, ahora tengo una sensación muy desagradable, ya que me doy cuenta de lo poco solidarios que hemos sido con los catalanes y de la poca ayuda que les hemos prestado.

- ¿Qué objetivo cree que tenían las autoridades, en su momento, cuando aprobaron esta ley?
- En primer lugar, eliminar el castellano de la vida escolar y, después, de las relaciones sociales. Obedecen a una estrategia denominada "divide y vencerás". Trata de que nuestros problemas no sean los mismos que tienen el resto de españoles. Ahora ha llegado nuestro turno. El resto de España ignora lo que nos está pasando. Incluso mis hermanos, gallegos como yo, que viven en Madrid, me dicen: "Pero Ana, no dramatices, ¿qué más te da?". La gente que vive fuera de Galicia y los que, incluso viviendo aquí, no tienen hijos, no se dan cuenta de lo que supone que a tus pequeños les impongan un idioma que no es el suyo y que rechazan.

- ¿Cómo lo viven los niños?
- Los tienen como rehenes. Primero comienzan a difundir los bulos de siempre: que si sólo se trata de defender el gallego, que si está en peligro, que si es nuestra lengua propia y auténtica... ¡Nuestra lengua es la que nosotros queramos que sea! ¡La que decidamos hablar! Pero la gente va asimilando ese mensaje machacón y victimista hasta que ya no aguanta más y cede. Por otro lado, los propios niños prestan menos atención cuando se les explica en gallego. No es su idioma, no se sienten cómodos con él y en cuanto pueden, con sus amigos o en los juegos, hablan en castellano.

- ¿Cuáles son sus reivindicaciones?
- Queremos que nuestros hijos estudien en castellano. No hacemos daño a nadie. Sin embargo, la Xunta anterior estaba haciendo un daño enorme a nuestros hijos. También estoy preocupada por el contenido de los libros de texto que se emplean en las escuelas. En ellos, se habla de que Galicia es una nación, un territorio con una lengua y una raza propias. ¡Una raza propia! Esto es racismo puro, propio de Goebbels. Además, estos libros tienen muy poco rigor lingüístico. Primero, la savia era 'siva' en gallego. Ahora la han cambiado a 'zume'. Vulgarizan expresiones y términos con objeto de galleguizarlos. Es como decir 'cuartos' en vez de 'dinero'. Los textos aparecen traducidos por personas que se nota que no saben de qué están hablando. Al final, esos contenidos son incomprensibles. Llamaba continuamente por teléfono, tanto a la Xunta como a las editoriales, pero los primeros me decían que no era su responsabilidad y los segundos afirmaban que revisarán esas erratas. Pero luego ves el libro al año siguiente y el error sigue estando presente. No nos hacen caso. Quizás, al final, tengamos que buscar la solución fuera y enviar a nuestros hijos a estudiar a otra región. ¿Quién sabe?

- ¿A qué organismo dirige dichas reivindicaciones?
- Por un lado, al Ministerio de Educación, que no tiene dentro de sus aspiraciones una enseñanza de calidad. Directamente ha renunciado a ella. Por otro lado, a los inspectores dependientes de la Xunta, cuya labor no es saber qué conocimientos adquieren los niños, qué se les está transmitiendo o si en el comedor los están envenenando o no. Lo único que miran es si en clase se les habla en gallego. Eso dice mucho de la pobreza moral de las personas que tienen la educación de nuestros hijos en sus manos. Están destrozando la mayor ilusión de un niño: el ansia de aprender.

Sectores educativos critican que la Xunta deje elegir idioma en las clases
Feijóo aclara que Inspección Educativa está estudiando si pueden enviar la circular a los centros escolares ahora o tienen que esperar a reformar el decreto del gallego del bipartito
P. PÉREZ / A. R. | SANTIAGO / A CORUÑA La Opinión 30 Abril 2009

La decisión de la Xunta de ordenar a los colegios permitir la libre elección del idioma en las clases ha generado desconcierto entre profesores, directores de centros y padres de alumnos, que critican que se quiera "eliminar de un plumazo" el decreto sobre el gallego en la enseñanza sin consultar antes con la comunidad educativa. Entretanto las APA de los colegios católicos concertados han aplaudido la iniciativa adoptada por el Gobierno gallego porque, en su opinión, permite "acabar con el modelo totalitario y de imposición lingüística" que existía hasta ahora.

En todo caso, el presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, ha aclarado ayer que Inspección Educativa está estudiando si remitir ahora la circular a los centros o si será necesario reformar previamente el decreto del gallego en la enseñanza, lo que obligaría a retrasar la libre opción del idioma hasta el curso 2009-2010.

Precisamente los padres de alumnos de colegios públicos y responsables de centros habían tachado ayer de "apurado" que la Xunta intentase cambiar ya ahora el modelo lingüístico del sistema educativo de Galicia cuando aún está vigente el decreto sobre el gallego en la enseñanza. En su opinión, la circular anunciada por Feijóo es además "innecesaria". "La polémica sobre la lengua es artificial y deriva de un desconocimiento de la realidad educativa", apuntó el presidente de la Asociación de Institutos de Secundaria, José Ángel Suárez. Según explica, con el actual decreto del gallego hay una norma general para impartir la mitad de las clases en esta lengua pero advierte de que "los chavales pueden expresarse en las clases en castellano o en gallego". "Es una práctica habitual", asegura. Por esta razón no ve justificado que el Gobierno autonómico remita una circular a los colegios "para reponer los derechos civiles de las aulas". "Es rizar el rizo", apunta.

Más indignado se mostró el presidente de la Confederación de Padres de Alumnos (Confapa), Virgilio Gantes, que cree que es "poco serio" que se quiera cambiar "de un plumazo" el modelo lingüístico de la enseñanza gallega. "Si el presidente de la Xunta quiere cambiar el decreto del gallego debe hablar con la comunidad educativa, pero hasta entonces debe acatar la normativa vigente", apunta. Gantes defiende que los alumnos deben terminar la educación obligatoria dominando los dos idiomas oficiales y avisa que si se deja "libre albedrío" a los estudiantes para elegir la lengua "habría sitios en los que acabaría muriendo el gallego y en otros dejaría de hablarse el castellano".

En los colegios concertados, sin embargo, hay división. La asociación de Escuelas Católicas de Galicia cree que la medida adoptada por la Xunta "no es oportuna" y apuesta por incentivar el gallego en las aulas. Sin embargo, los padres de alumnos de centros concertados, agrupados en la Congapa, no opinan lo mismo. "La medida adoptada por la Xunta es buena y necesaria porque hasta ahora el modelo era poco democrático", denunció el presidente de las APA de colegios privados, José Ramón Hermida.

Los sindicatos gallegos, por el contrario, coinciden en apoyar el decreto del gallego y critican la "involución" en materia lingüística que, en su opinión, plantea Núñez Feijóo. Para Anxo Louzao, de la CIG, enviar ahora una circular a los colegios dando libertad para elegir el idioma sería "ilegal". Esta medida supondría además, según denunció, "un retroceso flagrante" que colocaría a la lengua gallega en "una situación desfavorecedora". "Es una sentencia de muerte para nuestro idioma", criticó. Para CCOO es "muy grave" que el PP haga "un llamamiento a incumplir la ley en materia lingüística".

"Aberración pedagógica", "vulneración de la legalidad vigente", "bilingüismo de imposición y crispación" son algunas de las reacciones que ha suscitado en los grupos de la oposición -BNG y PSdeG- el anuncio de Núñez Feijóo. Por su parte, el presidente de A Mesa pola Normalización Lingüística, Carlos Callón, calificó de esta medida de retroceder al "tardofranquismo".

Por otro lado, Galicia Bilingüe considera que el anuncio del PP es "sólo un primer paso" para el uso libre del idioma en las aulas. A pesar de que la presidenta del colectivo, Gloria Lago, aplaudió la decisión del Ejecutivo, le volvió a recordar que su entidad sigue "firme" en su "disposición" de vigilar que cumple los compromisos electorales. Definió el anuncio como un "parche" y recordó la "promesa" de que los padres puedan elegir.


Feijóo da libertad a sus diputados para expresarse en castellano en el Parlamento
El jefe del Ejecutivo anima a sus parlamentarios a hablar en el idioma en que mejor se manejen y pide que nadie se acompleje por las críticas E El PP recuerda que las dos lenguas son oficiales en la Cámara
XERARDO PORTO | SANTIAGO La Opinión 30 Abril 2009

Libertad lingüística en las oposiciones a la Administración gallega, libertad lingüística en la enseñanza... y también en el Parlamento de Galicia. El presidente de la Xunta y líder del PP gallego, Alberto Núñez Feijóo, reconoce que parte de su grupo parlamentario tiene serias dificultades para hablar en gallego y les ha dado luz verde para poder expresarse en castellano, idioma en el que habitualmente se manejan, en la Cámara.

El PP seguirá usando siempre el gallego, como norma general, en las primeras intervenciones y en las iniciativas parlamentarias, pero recuerda que el Reglamento del Parlamento reconoce los dos idiomas como oficiales y que debe prevalecer un buen razonamiento antes que el idioma que se emplee.

"Tenemos algunos diputados que no tienen un conocimiento del gallego que facilite una comunicación fluida, como tiene que ser en un debate parlamentario. Han planteado en el grupo que en qué lengua se expresan. Yo les he dicho que no tengan ninguna duda, que se expresen en el idioma que mejor manejen y que mejor conozcan. Y hay diputados gallegos del PP que se expresan en castellano en el Parlamento", reconoció el nuevo jefe del Ejecutivo a la Cope.

Feijóo no quiere que ninguno de sus 37 diputados (con él suman 38) se cambien al gallego por miedo al qué dirán PSdeG y BNG, los dos partidos de la oposición. "Por supuesto, si hay un diputado que habla en castellano, no sólo le animo, sino que le garantizo que no cambie simplemente por una cuestión de acomplejarse porque desde las bancadas nacionalistas y socialistas se le diga a este diputado que no puede expresarse en una de las dos lenguas oficiales que tenemos".

Manuel Ruiz Rivas, portavoz parlamentario, reconoce que la cuestión, como muchas otras al principio de una legislatura, se habló dentro del grupo y que hay cuatro o cinco diputados dentro del PP que se pueden encontrar en "esa situación", con dificultades para mantener un debate parlamentario, con réplicas y contrarréplicas, en un gallego fluido.

"Nosotros, como criterio general, utilizamos siempre todos el gallego, en las primeras intervenciones, en los escritos..., al margen de cuál sea el idioma habitual de cada uno", explica Ruiz Rivas.

Sin embargo, defiende que lo principal es que "prevalezcan las ideas", y hay diputados en el PP a los que les cuesta expresarse en gallego. "Yo, por ejemplo, en castellano no me siento tan cómodo; pero otros diputados no tienen esa soltura o facilidad con el gallego, y tienen la opción y el derecho para utilizar el idioma que crean más adecuado", dice el portavoz popular.

Manuel Ruiz Rivas sostiene que no es algo habitual las dificultades para expresarse en gallego, pero recuerda otros casos en los que diputados populares, como decisión personal, se decantaban por el castellano, como el coruñés Jesús Fernández Rosende o el vigués Ignacio López Chaves.

"El grupo manifestó la conveniencia de usar el gallego, ya que es la única Cámara en la que se puede utilizar, pero con el máximo respeto a la libertad de cada uno. Si el PP defiende el derecho de la gente a usar el idioma que quiera, igual en el Parlamento", insiste Ruiz Rivas.

Para el portavoz del PP no es algo sorprendente que haya varios casos de dificultades con el gallego si se atiende a la composición del grupo, con más gente procedente de las ciudades o de sus áreas metropolitanas, donde se usa menos el gallego. "Nadie en Vilardevós va a tener problemas con ninguno de los dos idiomas", dice el de Ribeira.

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