AGLI

Recortes de Prensa    Sábado 2 Mayo 2009

 

Feijoo me desquicia
JUAN JULIO ALFAYA Periodista Digital 2 Mayo 2009

1º Antes de ganar las elecciones, Feijoo hablaba de derogación del decreto del gallego. Una vez en el poder, habla de reforma.

2º En declaraciones a la COPE habla del envío «inmediato» de una circular a los centros para «reponer los derechos civiles en los colegios» (sic), pero ahora resulta que pospone la circular alegando que «la prudencia y la seguridad jurídica» aconsejan la reforma previa del decreto del gallego en la enseñanza.

Es decir, su intención de dar instrucciones a la Inspección educativa para garantizar que «los alumnos puedan expresarse en clase y dirigirse al profesor en gallego o en castellano» se retrasará hasta el próximo curso. O dicho con sus propias palabras, «las circulares que hagamos se harán por parte de la Inspección, y espero que en el curso 2009-2010 estén operando».

3º Por si esto no fuera suficiente, insiste en el derecho del alumno a elegir idioma, pero eso no impide al profesor impartir la clase en la «lengua establecida». ¿Qué debemos entender por «lengua establecida»? Feijoo «aclaró» (es un decir) que esa libertad del alumno no implica que el profesor no pueda seguir impartiendo su clase en gallego, «si así está establecido». O sea que volvemos a lo de siempre, «lo establecido» prevalece sobre los derechos cívicos y la libertad de padres y alumnos.

4º La prometida circular, que iba a ser «inmediata», ahora queda supeditada a la reunión del Consejo de la Xunta por «prudencia y seguridad jurídica». Es más, todas las medidas que se tomen quedarán supeditadas finalmente al nuevo decreto sobre el uso del gallego en la enseñanza, que el Gobierno quiere tener listo para su entrada en vigor el próximo curso, ¡¡¡con la democracia y el galleguismo como ejes!!! ¿Democracia y galleguismo son compatibles?, me pregunto. ¿No es el galleguismo la puerta por donde se nos coló el nacionalismo?

5º Feijoo evita concretar, a preguntas de los periodistas, si el nuevo decreto fijará porcentajes mínimos de uso del gallego en la escuela. Para ello recurre al eufemismo de que el alumno debe tener un «conocimiento equilibrado de los dos idiomas al fin del ciclo educativo».

6º Los tiempos legales impiden elegir entre gallego y castellano en las próximas oposiciones. La posibilidad de que los examinados elijan la lengua de cualquier prueba sólo es posible con una reforma de la Ley de Función Pública, que podría requerir al menos tres meses. Los tiempos legales no permitirán que en las oposiciones que se convoquen de aquí al verano cada aspirante elija, a su juicio, entre gallego y castellano.

En resumen, que para el libre ejercicio de la libertad siempre hay problemas, pero para la imposición coactiva, ninguno.

Fuera por hereje
Pablo Molina Libertad Digital 2 Mayo 2009

Todos los partidos políticos tienen un cierto componente de secta, pero en el PP a veces se pasan. El culto al líder exige que los fieles cambien radicalmente de opinión cuando el dirigente decide adoptar otra estrategia, aún cuando ésta sea contraria a la que se venía manteniendo en el grupo, algo difícil de asumir cuando se tienen ideas, principios y valores sólidos y cierto respeto por uno mismo. En cambio, los relativistas que pretenden seguir figurando en la elite partidista no tienen ningún inconveniente en decir hoy lo contrario que ayer. Es más, negarán que algún día hayan defendido algo distinto a lo que marca la ortodoxia vigente en el seno del partido. Y como son un círculo cerrado, en el que la imagen que proyectan hacia un electorado cautivo no es algo que importe demasiado, la única labor imprescindible cuando el dirigente máximo establece un cambio de rumbo es detectar a los que pretenden seguir defendiendo los valores que caracterizaron siempre a la organización, primero para intentar reconducirlos, después para aislarlos y finalmente dejarlos tirados en la cuneta, pero eso sí, sin levantar mucho ruido no sea que algún simpatizante del heresiarca decida cambiar el sentido de su voto.

El caso de Luis Herrero es interesante dada la extraordinaria popularidad del personaje, forjada tras décadas de labor diaria en la radio española. Los votantes conocen a Herrero no por aparecer en un cartel junto a Rajoy colgado de una farola (el cartel), sino por escucharle prácticamente a diario desde hace lustros, así que saben cuáles son los principios que defiende, precisamente los mismos a los que ha hecho honor en su paso por el Parlamento Europeo. Otro error de Luis Herrero, pues a Europa no se va a defender las ideas que el partido ha considerado siempre como fundacionales, sino a hacer amigos, trincar la pasta y difuminarse en los perfiles del paisaje, especialmente cuando se discuten temas candentes que afectan a la libertad de los ciudadanos.

En esos asuntos peliagudos, como el derecho a utilizar la lengua propia en todo el territorio español o la denuncia de los atropellos de la tiranía chavista, los partidos prefieren no significarse demasiado, no sea que en sus respectivos países les acusen de crispar también las instituciones europeas. Si el líder de la secta ha decidido, además, que el nacionalismo separatista es un elemento a considerar de cara a futuras alianzas estratégicas y al que, por tanto, no conviene molestar, la visión de uno de sus parlamentarios luchando con brío para que la cámara de Estrasburgo sancione políticamente los abusos de estos nuevos socios tiene que resultar forzosamente incómoda.

Por eso, cuando Rajoy dice que sólo repetirán los que han trabajado bien, Herrero debe aceptarlo como un halago merecido. Porque "trabajar bien", en la jerga partitocrática, no tiene nada que ver con la honestidad intelectual y la preocupación por atender diariamente las tareas encomendadas, sino con la unción acrítica a los nuevos postulados del comité que elabora las listas electorales. Herrero es un heterodoxo, un personaje incómodo que por fuerza tenía que salir del cotarro electoral del Neo-PP. De hecho, si Rajoy hubiera decidido mantenerle en la lista al Parlamento Europeo, muchos de los seguidores del periodista hubieran comenzado a preocuparse seriamente.

Pablo Molina es miembro del Instituto Juan de Mariana.

ETA
Zapatero, el Leal
GEES Libertad Digital  2 Mayo 2009

Hay dos formas de hacer política antiterrorista. La primera es la que parte del hecho de que la democracia es superior al totalitarismo, que el sistema basado en el pluralismo democrático es superior al basado en el nacionalismo identitario; y que el terrorista sólo puede rendirse sin condiciones y entregarse a la justicia, o ser detenido por la policía y acabar sus días en prisión. De esta forma de entender el terrorismo se desprende el día a día de la política: en primer lugar, la necesidad de dotar a las fuerzas de seguridad de todos los instrumentos necesarios para la lucha contra ETA; en segundo lugar, de cambiar y modificar las leyes para que el Estado de Derecho caiga sobre los criminales, los que aprietan el gatillo, los que le ayudan a escapar o los que le pasan información. En tercer lugar, la necesidad de deslegitimar los fines totalitarios del terrorismo, en el caso de ETA el derecho de autodeterminación o la anexión territorial. Quienes así argumentan desean "derrotar a ETA".

La segunda opción está basada en el convencimiento de que los terroristas tienen parte de razón. De que son las democracias como la española las que deben de cambiar para satisfacer algunas de las demandas terroristas. Bajo esto late la convicción de que la Constitución y el sistema parlamentario no son lo suficientemente buenos, y que se pueden y se deben dejar atrás. Lo defienden quienes creen que existe un conflicto vasco, que los terroristas no se sienten a gusto en España y que por eso matan. De esta forma de entender a ETA se desprende la política diaria: se debe negociar y dialogar con el terrorista, ceder a cambio de cesiones, cambiar constituciones y estatutos y llegar a pactos con la banda. Para alcanzar este fin, es legítimo usar la ley según convenga en cada momento, o frenar a las FSE y lanzarlas contra ETA según sea necesario. Quienes así razonan desean "acabar con el terrorismo".

Entre quienes quieren "acabar con el terrorismo" está la propia ETA. Desde 1959 o desde 1978, quiere acabar con el terrorismo... pero el problema es que también quiere la independencia, la territorialidad y una Albania cantábrica totalitaria. Ese es el pequeño problema. También los nacionalistas vascos y catalanes quieren "acabar con el terrorismo", para lo cual defienden la ruptura del marco constitucional, la destrucción estatutaria y la creación de dos Estados en el norte de España que además se extiendan por tierras vecinas. Y también Zapatero cree que hay que "acabar con el terrorismo", superando la Constitución, dinamitando el Estatuto y creando un "nuevo marco de convivencia en Euskadi" (ZP dixit), que es lo que negoció con ETA en Loyola, y lo que por cierto, sigue afirmando, con mayor disimulo, hoy en día.

De ambas posturas depende la lealtad o la deslealtad de cada cual. Los gobiernos de Aznar luchaban con ETA, la combatían y la derrotaban. Zapatero no estaba de acuerdo con esta política, fue desleal al Gobierno de Aznar, negociando ya en secreto con los etarras y proponiendo pactos con los nacionalistas. A partir de 2004, Zapatero en el poder pactó con ETA. Y puesto que gran parte de la sociedad española, desde las víctimas de ETA hasta Aznar o Mayor Oreja, estaban en profundo desacuerdo con esta política, fuero desleales al Ejecutivo. Cada cual fue leal a sus principios, aunque Zapatero lo fuese a escondidas y engañando al Gobierno cuando negociaba con ETA mientras firmaba el Pacto por la Libertades.

No se es leal a personas o instituciones, sino a principios, valores y políticas. Mayor Oreja y Zapatero, respecto a ETA, los tienen simétricos. La lealtad a los principios lleva a uno a pactar con los criminales; la lealtad del otro le lleva a combatirlos. Así que es lógico que Zapatero comenzara la campaña de las europeas criticando a Mayor Oreja: éste siempre ha representado lo contrario que él en relación con ETA. Mayor Oreja representa la detención de ETA, el endurecimiento legal, el aislamiento social de los etarras y la deslegitimación de sus fines. Y Zapatero representa el acuerdo con ETA, el amparo de las leyes hacia los terroristas, la reinserción social de los etarras y la legitimación de sus fines. Por desgracia para la derrota de ETA, Zapatero fue leal a sí mismo y pactó políticamente con los etarras. Por suerte para esa misma derrota terrorista, Mayor Oreja fue también leal a sí mismo, durante su época en el Gobierno y durante la oposición a Zapatero. Y hoy, sigue siendo leal a los mismos principios en política antiterrorista. La pregunta es, ¿sigue siendo leal Zapatero a los suyos?
GEES, Grupo de Estudios Estratégicos.

Luis Herrero
La mentira como método
EDURNE URIARTE ABC 2 Mayo 2009

La mentira como método de gobierno ha sido una constante de Zapatero desde que llegó al poder. La novedad ahora, con la mentira aplicada a la situación económica, es la irritación que está provocando por primera vez entre los suyos. Antes, a lo mismo lo llamaban optimismo, y pensamiento mágico, los críticos más bondadosos. Los demás lo llamábamos simplemente mentira, con un éxito más bien limitado, puesto que el pensamiento mágico atribuido al líder acabó atrapando a unos y otros. Y llegaron a convencerse de que se trataba de la ingenuidad de un idealista y de que el idealista tenía, además, una varita para convertir sus deseos en realidad.

Poco importó que hubiera todo tipo de evidencias de sus mentiras sobre ETA y la auténtica realidad de la negociación. Tampoco el constante engaño de unos y otros en el debate autonómico. La preocupación de los seguidores de Zapatero sólo comienza a ser significativa ahora, cuando le escuchan asegurar que ya hemos pasado lo peor de la crisis económica y que ve signos de recuperación allí donde los datos, los expertos y todos los líderes internacionales reconocen una profundización de la crisis. Ha sido la última de sus boutades, y van muchas desde que comenzó negando la crisis.

Los suyos aventuran que pudiera tratarse de una estrategia calculada para contener el descontento hasta que el inicio de la recuperación llegue de verdad, antes de 2012 con un poco de suerte. Pero, si así fuera, se asombran de la torpeza de su líder, cuando el reconocimiento de los hechos sería política y electoralmente mucho más eficaz. Se acabaron el optimismo, el idealismo y el pensamiento mágico. Desapareció la flor en el culo. Ni siquiera está claro aquello de que «pero gana elecciones», que diría Sarkozy. Para los cercanos, queda la torpeza. Y para los demás, lo de siempre, la mentira como estilo de poder.

Reflexiones acerca de la masacre del 11-M
Luis del Pino Libertad Digital 2 Mayo 2009

Publicaba ayer nuestro contertulio Belga un artículo muy recomendable sobre los orígenes de la teoría "del agua y el aceite", es decir, de la teoría sobre la supuesta colaboración entre ETA y los islamistas. ¿Comenzó ese tipo de teoría a circular ya desde el propio 13-M, es decir, estaban las primeras detenciones del 11-M destinadas a "poner sobre la mesa" algún tipo de conexión entre ambos grupos terroristas? Así parece indicarlo la secuencia de hechos que Belga describe con tanta exactitud.

En realidad, tenemos antecedentes que sitúan el origen de esa teoría el propio 11 de marzo: en la conversación telefónica con Zapatero la tarde del 11-M, que Pedro J. Ramírez describió en una de sus cartas del director, el que entonces no era aún sino candidato a las elecciones que habrían de celebrarse tres días después le dijo a su interlocutor que Felipe González sostenía que el 11-M era producto de la colaboración de ETA y los islamistas. ¿Era un intento de comenzar a circular ya la intoxicación? ¿Era un intento de sembrar la duda mediante una "teoría intermedia" a las dos que estaban ya circulando? ¿Era un ofrecimiento de "pacto", ante las dudas sobre la deriva que los acontecimientos pudieran tomar? ¿O era una simple opinión, sin más trascendencia, a la que tampoco es necesario buscarle ninguna explicación?

Lo que es indudable es que, desde entonces, el número de intentos por introducir con calzador esa teoría de la supuesta colaboración ETA-islamistas en el 11-M ha sido casi infinito. Que conste que estoy absolutamente seguro de que existen colaboraciones entre ETA y grupos terroristas islámicos; sería absolutamente imposible que grupos que se abastecen en los mismos circuitos no entren en contacto alguna vez u otra. Y, de hecho, los episodios de contacto entre ambos tipos de terrorismo están bien documentados. Pero aquí no estamos hablando de esos contactos genéricos, sino de los sucesivos intentos por introducir elementos que "demostraran" o "sugirieran" que ETA y los islamistas habían colaborado en el caso concreto del 11-M.

¿A qué obedecían esos sucesivos intentos? ¿Se intentaba (opción 1) que ETA apareciera de un modo u otro detrás de los "autores oficiales" del 11-M, para equilibrar la partida? ¿O lo que se intentaba (opción 2) era conseguir que la base social del PP aceptara (poniéndole el caramelito de la supuesta y nunca demostrada colaboración con ETA) que el atentado había sido obra de esos islamistas de guardarropía a los que nos habían presentado? Me inclino por la opción 2. Si de verdad hubiera habido alguien en nuestros servicios de información que hubiera querido hacer aparecer pruebas que apuntaran a ETA, las habría hecho aparecer de una vez, en lugar de marearnos a todos con chinos inexistentes que conocen a los etarras de Cañaveras, con zouhieres que cuentan cómo esos islamistas traficaban en Bilbao, con vídeos de falsos etarras subiendo por las escaleras de Atocha y demás tonterías por el estilo.

Que conste que no estoy afirmando que ETA no haya podido cometer el 11-M. Simplemente estoy diciendo que quien no lo cometió son estos supuestos islamistas que nos han presentado como culpables. Así que la conexión del 11-M con ETA, si es que existe, jamás se podría encontrar detrás de un Chino, de un Tunecino o de un Egipcio que nada tienen que ver con la masacre.

Se discute mucho en el blog, en estos días, de las posibles conexiones internacionales del 11-M: de si el 11-M fue una operación de servicios marroquíes, franceses o americanos, que se encuadraría dentro de una estrategia geopolítica más amplia. Permítanme los lectores una reflexión a este respecto, que enlaza con lo que estamos hablando.

La reflexión es la siguiente: esa conexión internacional del 11-M, en caso de existir, es absolutamente irrelevante en la fase en la que nos encontramos, por dos motivos. El primer motivo es que, si existiera, jamás podríamos (en el estado actual de cosas) llegar a demostrarla. Y elucubrar sobre algo indemostrable no deja de ser una forma de darse de cabezazos contra un muro y de perder, por tanto, un tiempo que podría dedicarse a otras cosas más útiles.

El segundo motivo es más importante: vamos a suponer que esa conexión o complicidad internacional existiera. Aunque fuera así, seguiría habiendo la necesidad de que esas instancias internacionales hubieran contado con complicidad local, a menos que achaquemos a la simple casualidad los tres atentados etarras abortados en vísperas del 11-M y que tan importante papel jugaron en el desarrollo de los acontecimientos: Chamartín, Baqueira, Cañaveras.

Es la existencia de esos tres "precursores" del 11-M lo que nos permite afirmar, con poco temor a equivocarnos, que ETA jugó un papel fundamental en la "puesta en escena" de la masacre. No estoy afirmando en modo alguno que ETA participara en la ejecución material del atentado (es más, no creo que nadie de ETA lo hiciera, como tampoco creo que lo hiciera ninguno de los supuestos islamistas detenidos por el 11-M, ni los muertos de Leganés, ni los supuestos huidos a Irak); simplemente estoy diciendo que esos tres atentados fallidos de ETA tenían la exclusiva misión de que el gobierno del PP culpara a ETA de la masacre nada más producirse el atentado. Lo cual exige, por supuesto, que alguien hiciera llegar a ETA las órdenes oportunas para que esos tres "cebos" se pusieran en marcha.

¿Podían tener los servicios de información de Estados Unidos, de Francia o de Marruecos confidentes infiltrados en ETA a los que transmitir esa orden? Todo es posible, pero quien seguro que sí los tenía son nuestros propios servicios de información.

Si partimos de la hipótesis de que confidentes de nuestros propios servicios participaron en la puesta en marcha de esos tres señuelos, todo encaja como un guante: la preparación del terreno mediante los tres cebos; el incremento de la tensión previo al 11-M, mediante la escenificación pública del encuentro de Perpignan entre Carod-Rovira y ETA; las dudas sembradas desde determinadas instancias políticas, antes del 11-M, sobre si la operación de Cañaveras era un montaje; la campaña de agitación callejera previa al 11-M, que preludiaba los acontecimientos que viviríamos entre el 11 y el 14 de marzo...

Encajan incluso algunas coincidencias temporales ciertamente asombrosas, como el golpe mortal a la cúpula de logística de ETA en abril de 2004, golpe que se realizó en dos fases: en Saint Michel el 3 de abril (coincidiendo con el episodio de Leganés) y en Chatelleraux el 16 de abril (último día de mandato del gobierno en funciones de Aznar). ¿Alguno de los detenidos en aquella doble operación era confidente nuestro? Tal vez. ¿Participó ese aparato de logística en los cebos colocados por ETA antes del 11-M? Forzosamente. Está claro que no fueron los dos pringados detenidos en Cañaveras los que prepararon la furgoneta que ellos mismos conducían hacia el Corredor del Henares.

Por tanto, sin negar que puedan existir conexiones internacionales en el 11-M, lo que sí creo es que forzosamente tienen que existir conexiones internas. Así pues, la forma lógica de proceder es tirar del hilo de las internas. Al otro extremo del hilo puede haber conexiones internacionales o no haberlas, pero no lo sabremos hasta que lleguemos ahí. Mientras tanto, elucubrar sobre esas hipotéticas conexiones internacionales sin tener ningún mísero dato del que tirar, no es sino perder el tiempo.

Y con esto volvemos al principio del artículo y a algunas de las discusiones que se están manteniendo en el blog sobre el por qué del silencio del PP a lo largo de estos cinco años. En realidad, la palabra "silencio" no es muy exacta, porque lo cierto es que buena parte de esas intoxicaciones sobre potenciales colaboraciones entre etarras e "islamistas del 11-M" han circulado desde entornos cercanos al PP. Hace un par de días hemos visto, por ejemplo, cómo el PP volvía a incluir en las listas europeas (debe de ser que cumplió muy bien su papel) a alguien que protagonizó uno de los episodios más tristes del juicio del 11-M, al montar, junto con su amigo el comisario omnipresente, un numerito lamentable delante de Gómez Bermúdez, para continuar enredándonos a todos en la chorrada de las supuestas conexiones entre esos supuestos islamistas del 11-M y los terroristas de ETA.

¿Por qué el PP se ha sumergido en el silencio? ¿Por qué determinadas personas del PP han contribuido incluso a hacer circular determinadas intoxicaciones absurdas? ¿Se debe, quizá, a algún tipo de imposición? ¿Está operando algún tipo de chantaje? ¿Puede ser que alguien le vendiera al PP, antes del 11-M, esas operaciones cebo de Chamartín, Baqueira y Cañaveras como si fueran la panacea con la que asestar el golpe definitivo a ETA y ganar de calle las elecciones (cuando en realidad lo que se pretendía era justo lo contrario), de modo que el PP quedara imposibilitado para siempre de hablar de lo que "verdaderamente" sucedió el 11-M, bajo amenaza de sacar los datos que demostraran que esos falsos atentados de ETA se organizaron con conocimiento del gobierno y que sugirieran que el 11-M podía ser, por tanto, otra operación similar, "pero que se les fue de las manos"?

Pudiera ser, aunque también habría otras explicaciones posibles. ¿Y si el silencio de determinadas personas del PP se debe a la simple imposibilidad de demostrar que lo que sucedió es lo que todos sospechamos que sucedió? ¿Y si lo que esas personas no tienen es la "pistola humeante" que demuestre, sin ningún género de dudas, quién es el asesino en esta tragedia, por lo que no pueden verbalizar sus sospechas, ya que no tendrían ningún efecto?

O bien, ¿y si el silencio de determinadas personas del PP se debe al puro y simple miedo?

En el juicio, el entonces Comisario General de Información, Jesús de la Morena, dijo algo de una importancia extraordinaria. Afirmó que la detención de Zougham el 13 de marzo fue "la mejor decisión de nuestra vida". Pero lo importante no es eso. Lo importante es cómo justificó el que esa decisión fuera tan acertada. En ese sentido, nuestro contertulio Rolon publicó un post el pasado 10 de marzo con el título "El dilema del prisionero" que, en mi modesta opinión, apunta en la dirección correcta. Jesús de la Morena justificó la decisión de detener a Zougham porque "iban a volver a atentar y el reloj jugaba en nuestra contra". ¿Quiénes iban a volver a atentar? Os recomiendo que leáis aquel post de Rolon y que luego os hagáis vosotros mismos la pregunta.

Y que a continuación os planteéis una pregunta adicional: si alguien organizara el 11-M para conseguir unos determinados efectos políticos, ¿se lo jugaría todo a una carta? Si vuestra respuesta es no, entonces la siguiente pregunta es obligada: ¿cuál hubiera sido a vuestro juicio el plan B, en caso de que el 11-M no hubiera bastado para conseguir los efectos deseados?

El 11-M no fue un episodio de mezcla de agua y de aceite. Para algunos, quizá fue simplemente "ajo y agua".

Hacienda se gasta 157.000 euros para presentar su portal en lenguas cooficiales
Redacción Minuto Digital 2 Mayo 2009

El Ministerio de Economía y Hacienda ha dedicado más de 157.000 euros para ofrecer los contenidos de su portal www.meh.es en las lenguas cooficiales del Estado español, así como en inglés y en francés.

El Ejecutivo desglosa el importe total en la gestión técnica de las páginas web para que pueda ofrecer sus contenidos en varias lenguas y los costes derivados de la traducción de la información.

De 2005 a 2008, el mantenimiento técnico del portal en diversas lenguas ha supuesto la inversión de 128.000 euros, de los cuales 32.400 euros han correspondido al periodo 2005-2007 y 95.600 euros al año 2008, cuando el gestor de contenidos del portal cambió de herramienta.

Los costes derivados de la traducción de los contenidos a las lenguas cooficiales, al inglés y al francés, desde 2005 hasta 2008, han alcanzado los 29.042 euros.

En la respuesta parlamentaria, el Ministerio de Economía y Hacienda señala que, actualmente, cumple las disposiciones que se establecen en la normativa vigente con respecto al multilenguaje en los portales de la Administración General del Estado.

El Ministerio de Economía y Hacienda precisa que las nuevas aplicaciones que se programan o las que, por diferentes motivos, deben reformarse, se construyen con las funciones necesarias para que, de acuerdo con las disponibilidades presupuestarias, sea factible la incorporación de los textos traducidos.

Los museos de Galicia no respetan el bilingüismo
'Galicia Bilingüe' revisará folletos y rotulaciones
Belén Piedrafita www.lavozlibre.com 2 Mayo 2009

Vigo.- La plataforma Galicia Bilingüe acaba de iniciar una campaña de visitas a los museos, centros de exposiciones y otras instalaciones culturales de la comunidad gallega para comprobar el uso de los dos idiomas oficiales en el material informativo, la rotulación exterior e interior y la atención al visitante. Con ello pretende demandar la corrección de las carencias lingüísticas detectadas.

La entidad ya ha constatado la existencia de numerosas instalaciones en las que la mayor parte de los folletos e información sobre las distintas obras, están disponibles únicamente en gallego. Es el caso del Museo del Mar de Vigo, donde la señalización interior figura sólo en ese idioma, o la Casa de las Ciencias de La Coruña. También se han detectado guarderías de museos con toda la documentación para los padres en gallego, profusión de actividades culturales sólo en esta lengua y contenidos de "corte nacionalista" en algunas representaciones, según los responsables de 'Galicia Bilingüe'.

Por otro lado, en estas primeras visitas, se ha detectado que en el Museo Militar de La Coruña la rotulación exterior se puede leer sólo en castellano, por lo que, de la misma forma, 'Galicia Bilingüe' reclama la incorporación del gallego con el objetivo de que ambos idiomas oficiales estén siempre presentes.
 

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Por la recuperación de la Ertzaintza en la lucha contra ETA

Editorial La Razón 2 Mayo 2009

El Gobierno del cambio, que desde la próxima semana liderará el socialista Patxi López en el País Vasco, tendrá en el acorralamiento de ETA y de su entorno uno de sus objetivos esenciales. Para ello, el nuevo consejero de Interior tendrá ante sí la labor de recuperar para la lucha contra el terrorismo a la Ertzaintza, un cuerpo integrado por excepcionales profesionales, que, sin embargo, ha sido, durante los últimos 30 años, manipulado desde Ajuria Enea con el único fin de servir a los intereses del nacionalismo vasco. Una manipulación que ha llevado a la policía vasca a no arrestar a ningún miembro de la banda durante años y a protagonizar fallos y episodios de descoordinación inexplicables que han culminado con la huida de pistoleros o con atentados que podían haberse evitado. Un error de estas características es lo que, según la documentación a la que ha tenido acceso LA RAZÓN, habría sucedido con el etarra Manex Castro, autor del atentado con bomba contra la sede del PSOE en Lazcano, y del que la Ertzaintza tenía pinchado su teléfono móvil con anterioridad a que cometiera la acción terrorista. Hechos como éste son los que deben motivar al nuevo Ejecutivo a reconducir a la Ertzaintza a un camino, el del fin de ETA, que sus agentes desean más que nadie por haber sufrido en primera persona la sinrazón de su violencia.

POLÍTICA
El euskera, en manos de Euskadiko Ezkerra
El viceconsejero de Política Lingüística, Patxi Baztarrika, y su sucesor, Ramón Etxezarreta, militaron en el partido
MANU RUEDA BILBAO El Correo 2 Mayo 2009

Ramón Etxezarreta, concejal socialista en San Sebastián, se sentó en primera fila en un acto en defensa del euskera organizado por su partido el pasado octubre en la capital guipuzcoana, que reunió a numerosos euskaltzales de diferentes adscripciones políticas. En ese encuentro, el PSE expuso su visión sobre la lengua vasca en un intento de ahuyentar cualquier fantasma de animadversión hacia ella en ese mundo en la carrera hacia Ajuria Enea que ya había iniciado. Apenas seis meses después, el estrecho colaborador del alcalde donostiarra, Odón Elorza, será nombrado viceconsejero de Política Lingüística del Gobierno vasco que liderará Patxi López. Desde ese puesto será el encargado de pilotar -junto a la consejera Blanca Urgell, una filóloga alavesa- una de las materias más sensibles en la gestión del nuevo Ejecutivo, sobre la que el PNV, Aralar y EA han anunciado retrocesos con el cambio en el poder que está a punto de llegar a Euskadi.

La elección de Etxezarreta -traductor de la Diputación de Guipúzcoa durante años- para un puesto tan delicado choca con el cataclismo para el euskera que pronostican algunos sectores abertzales. El futuro viceconsejero ha bebido de las mismas fuentes que su predecesor, Patxi Baztarrika. Los dos han sido destacados militantes de Euskadiko Ezkerra, una formación que intentó combinar bajo unas mismas siglas el nacionalismo y el socialismo; y que, presa de sus limitaciones electorales y contradicciones internas, acabó primero dividida y más tarde desaparecida. Algunos de sus principales dirigentes se repartieron entre el PNV -Koro Garmendia, Pablo Ruiz de Gordejuela...- y el PSE -Jon Larrinaga, Xabier Garmendia, Mario Onaindia...-, con el que EE se llegó a fusionar formalmente; unos caminos opuestos que no les han impedido mantener posturas cercanas sobre la defensa del euskera sin imposiciones.

Arma arrojadiza
Tanto la consejera de Cultura en funciones, Miren Azkarate, como la que será su sucesora han apostado para ese puesto por prestigiosos filólogos. El PNV, que ha reclutado como colaboradores en ese terreno a otros antiguos militantes de EE, no disponía de militantes de rango con garantías en el campo lingüístico, sostiene un ex integrante de Euskadiko Ezkerra. «No podían arriesgar cogiendo a cualquiera porque era un terreno copado por sectores radicales», razona.
Una persona de la confianza de Baztarrika ha sido Joseba Erkizia, también viejo militante de EE y director de HABE, el instituto de alfabetización de adultos dependiente del Gobierno vasco.

En los últimos cuatro años, el mayor logro del actual viceconsejero ha sido consensuar el documento 'Euskara 21', una guía para la normalización lingüística en Euskadi durante la próxima década. Un referente avalado por el Consejo Asesor del Euskera y bien visto por todo el arco parlamentario. Baztarrika se ha esforzado en buscar consensos en una materia que todos los partidos dicen que debería estar fuera de la batalla política, a la vez que la utilizan como arma arrojadiza. Su ideario ha sido «fortalecer el euskera desde el máximo respeto a la convivencia entre las lenguas y a las opciones lingüísticas individuales».

Su sucesor, el azpeitiarra Ramón Etxezarreta, ha hecho de su vocación, el euskera y la cultura, su profesión. Con una contrastada facilidad de palabra y un don de gentes reconocido por sus adversarios políticos, ha cerrado un flanco al nuevo Gobierno. Su designación ha enmudecido a la futura oposición, que deberá esperar, al menos, a que empiece a trabajar.


 

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