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Recortes de Prensa    Domingo 10 Mayo 2009

 

El español pasa a ser considerado lengua extranjera en Cataluña
JUAN JULIO ALFAYA Periodista Digital 10 Mayo 2009

La vicepresidenta primera del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, de la que dicen es inteligente, confunde el derecho a estudiar "el castellano" con el derecho a estudiar "en castellano". Sólo así es posible que este viernes haya llegado a decir en relación a la Ley de Educación de la Generalidad, actualmente en trámite, que "la enseñanza del castellano está y estará garantizada, en Cataluña y en el resto de las Comunidades Autónomas como lo ha estado siempre". Vamos, el colmo del cinismo.

La Comisión de Educación y Universidades del Parlamento de Cataluña consumó ayer la imposición del catalán como única lengua oficial y vehicular de la enseñanza. Partiendo del principio de que el catalán es la única "lengua propia" de Cataluña, como si en esta comunidad los hispanohablantes fuesen fantasmas invisibles, desarrolla una ley que se arroga la completa independencia en materia educativa, estableciendo un curriculum propio para los contenidos y convierte al español y a las materias comunes en inexistentes.

La enseñanza del español, como asignatura, verá reducidas sus horas de 3 a 2 semanales. Como lengua vehicular quedará definitivamente excluido con la futura ley autonómica educativa para Cataluña. El español pasa así a estar peor considerado que una lengua extranjera, ya que dispondrá de dos horas semanales, pero podría desaparecer completamente como asignatura de Lengua si ése fuera el deseo de la Generalidad.

Cambios
Editorial ABC 10 Mayo 2009

LOS rugidos de los nacionalistas vascos están resultando ya demasiado patéticos. Si hubiera en sus filas alguien con madera de líder racional, entre tanto vociferante carismático, éste sería su momento, su kairós, pero no parece ser el caso. Es obvio que la derrota del nacionalismo no se debe a la amputación torticera del censo electoral, porque la peña de voto etarra ha ido a las urnas en pleno, a salvar los muebles apoyando al PNV, como lo hizo en 2001 ante la amenaza de una alternativa constitucionalista. Lo que ha sucedido el 1 de mayo es bastante fácil de entender.

Se han agotado las posibilidades del modelo de confrontación soberanista auspiciado por Ibarreche, por la concurrencia de diversos factores, de los cuales no es el menos importante la perspectiva de una crisis económica prolongada. Los nacionalismos de clases medias se debilitan cuando las clases medias naufragan. Esta situación ha propiciado un desplazamiento de las lealtades al Estado, último asidero practicable en medio de la galerna, y ha aparecido una nueva mayoría no nacionalista formada por resistentes y desertores, como toda nueva mayoría.

Es una mayoría (a nadie se le oculta) sin cohesión interna y huérfana de cualquier programa que rebase la urgencia de atrincherarse para resistir el embate rabioso del nacionalismo resentido. El discurso de López en la sesión de investidura fue un tanto medroso y quejica, pero esas son las limitaciones atávicas del socialismo vasco y será difícil superarlas en el curso de una sola legislatura. López y sus muchachos creen que el primer deber de todo socialista vasco es ser vasco, cosa bastante absurda e indefinible, y, por si las moscas, se acogen a un nacionalismo descafeinado y transversal que requiere, por ejemplo, la lectura de poemas eusquéricos en la solemne toma de posesión so el árbol de Guernica, como si estuvieran en una boda progre. Es curiosa la selección de autores que hizo López para la ocasión. Kirmen Uribe es un poeta en lengua vasca verdaderamente estimable y nada creo que pueda objetarse a su inclusión en el recital, pero habría quedado muy torero darle el contrapunto de un vate vasco en castellano, en vez de recurrir a una señora polaca de nombre que suena a adverbio vascuence. Habría valido por toda una declaración de principios.

Declamar, tras los versos de Uribe, otros de algún o alguna poeta de la misma generación, en la lengua de Indalecio Prieto, se habría interpretado como un firme propósito de tratar la cultura en ambos idiomas oficiales de la comunidad autónoma con absoluta equidad. Una ocasión desperdiciada por no herir la sensibilidad del lehendakari saliente. No es alentador, sin embargo, que el entrante abra el baile con esta clase de restricciones masoquistas.

Digamos algo positivo. Por ejemplo, que el nuevo gobierno no incurre en la efebocracia. Casi todos los consejeros son talludos, nacidos con el plan de Estabilización, como el propio López. El miembro más joven, la consejera de Cultura Blanca Urgell, se parece a la miembra Aído lo que Marsé a Suso de Toro. Es una lingüista seria, amén de una chica estupenda, y seguro que lo hará muy bien. No es culpa suya tener un perfil profesional similar al de la última consejera nacionalista del ramo. En fin, los abrazos de Maite Pagazaurtundúa a López, Ares y compañía quizá hayan sido excesivamente generosos y prematuros, porque esos gestos hay que ganárselos. Pero reconfortan a la afición, y falta les hace un poco de cariño ante la que se avecina. De momento, el berrinche de la tribu nos ha endulzado mayo, con sus trinos y sus flores.

¿No aprenderemos nunca?
JOSÉ MARÍA CARRASCAL ABC 10 Mayo 2009

«EN España no hay gobierno y no hay oposición», me dice un conocido que, desde la atalaya neoyorquina sigue apesadumbrado la política de nuestro país. Mi respuesta: «Lo que no hay en España son españoles. Hay cada vez más catalanes, vascos, castellanos, gallegos, andaluces, valencianos, etcétera, y menos españoles. Si a alguien se le ocurriera, como a Kennedy, decir allí «No preguntes qué puede hacer tu país por ti, sino qué puedes hacer tú por tu país», le corrían a gorrazos, pues en España todo el mundo pide, pero nadie está dispuesto a dar nada. Como al Real Madrid, a España le falta equipo y le sobran jugadores».

La cosa viene de lejos y la crisis económica la ha llevado al límite, con un gobierno que sigue sin admitir su gravedad y unos españoles dispuestos a tolerárselo. Sólo así se entiende que con 4 millones de parados, las peores perspectivas en la Comunidad Europea y un 65 por ciento de la población confiando poco o nada en el presidente, el Gobierno siga aventajando a la oposición en las encuestas y ganaría unas elecciones generales de celebrarse hoy. ¿Cómo es posible? Pues porque Zapatero no pide sacrificios, ni esfuerzos, ni nada para salir del atolladero en que nos encontramos. Al revés, asegura que no recortará el gasto social, que es tanto como decir que los parados seguirán cobrando eternamente su seguro de desempleo. Así, ¿quién tiene miedo a la crisis? ¿Quién tiene ganas de escuchar a los malajes que predicen todo tipo de desgracias? Más, cuando la ministra de Economía aprecia ya «brotes verdes» en el árido panorama. ¿Cómo van a estar alarmados los españoles, cómo van a querer un cambio de gobierno? Lo que digan los expertos, lo que anuncien los indicadores, lo que advierta el sentido común no importa. Lo importante es seguir como íbamos, tan contentos, aunque sea al precio de endeudarnos hasta el infinito. Pues, como decía otra ministra, «el dinero del Estado no es de nadie».

Ahí puede estar la clave de todo. En los países serios, en las democracias de verdad, no hay «dinero del Estado». Hay «dinero del contribuyente». Hay una sociedad civil, protagonista de la vida política. Pero en España, pese a lo que hayamos avanzado, sigue sin haber sociedad civil, sigue sin haber ciudadanos conscientes de que el Estado somos todos, no un tío rico y un poco tonto, al que puede sacársele todo el dinero que se quiera sin riesgo, peligro ni esfuerzo. Hemos vuelto así a la más chabacana, triste, decrépita versión de España: la del «yo arramplo con lo que puedo, y el que venga detrás que arree».
(Pd: Intercambio por teléfono impresiones sobre la situación con un amigo alemán, empresario, que lo está pasando mal. Su comentario sobre nuestro país: «¿Pero no aprenderéis nunca los españoles?»).


¿Y si en lugar de Correlingua fuese Correlengua?
Roberto Blanco Valdés La Voz 10 Mayo 2009

Nada hay que objetar, desde luego, a que en un sistema democrático asociaciones sociales y políticas organicen actividades públicas en defensa de sus concepciones o intereses, siempre que aquellas sean pacíficas y los objetivos que con ellas se persigan estén dentro de la ley. Lo hacen a diario partidos, sindicatos, organizaciones empresariales, grupos culturales y oenegés, sin que nos extrañe lo más mínimo.

¿Nadie es capaz de ver, sin embargo, la diferencia sideral que existe entre las actividades de ese tipo y las que organizan, con evidente abuso de autoridad, los directivos de un colegio para que a ellas asistan menores de edad, en defensa de reivindicaciones respetables, pero sujetas a fuerte discusión en el ámbito social?

Para decirlo con toda claridad: ¿les parecen a ustedes lo mismo las manifestaciones del Primero de Mayo, en las que participan adultos con plena consciencia de lo que hacen y por tanto con plena libertad, que las organizadas por muchos centros de enseñanza de Galicia bajo la cobertura del llamado Correlingua, en las que se moviliza a miles de niños para, manipulándolos, ponerlos al servicio de la forma nacionalista de ver el problema lingüístico en Galicia?

Para que nadie crea que exagero, es suficiente con ver algunos de los lemas exhibidos en el último Correlingua de Santiago -el más numeroso de Galicia, al parecer- y completar esa visión con el hecho de que el acto se cerró con tres intervenciones: la de una concejala compostelana del BNG, la de Anxo Louzao en nombre de la CIG (el sindicato nacionalista) y la de Fran Rei, de la Mesa pola Normalización Lingüística. Todos se dirigieron a unos niños -castellanohablantes en su inmensa mayoría, según la estadística oficial- que estaban allí porque así lo habían decidido sus colegios, como si asistir a una manifestación y a un mitin nacionalista fuera una actividad escolar más.

En todo caso y para hacerse una idea exacta de la gravedad de una manipulación que se vende como un acto festivo, cabría hacerse una pregunta: ¿qué dirían los nacionalistas (y no solo los nacionalistas) si docenas de colegios del país organizaran manifestaciones con estudiantes menores de edad en favor de una mayor presencia del castellano en las aulas de Galicia que culminasen con un mitin de subido tono españolista?

Yo se lo aclararé: proclamarían -y lo harían con toda la razón- que es una vergüenza que las autoridades escolares mangoneen a miles de niños y los conviertan en marionetas al servicio de reivindicaciones de grupo o de partido. Basta, sin embargo, con que ese hipotético Correlengua se transforme en Correlingua para que todo parezca festivo, sano y desinteresado. De ahí, claro, el éxito de la manipulación.

"SÓLO CONDUCE A LA MISERIA MORAL Y ECONÓMICA"
El PP publica un anuncio en La Vanguardia contra la ley catalana de educación
Tras las palabras de Rajoy apuntando a la responsabilidad del TC ante la polémica ley de educación catalana –Rosa Díez llegó a pedir su dimisión–, el PP ha publicado un anuncio en La Vanguardia contra la norma. Advierten de que "desprecia definitivamente el castellano".
EFE Libertad Digital 10 Mayo 2009

El anuncio, encabezado por el lema "Suspenso en calidad. Suspenso en libertad", se publica íntegramente en castellano sólo en la edición de este domingo de La Vanguardia, según fuentes del partido, y se enmarca en la intensa campaña que ha emprendido el PP en contra de la futura Ley de Educación impulsada por el Gobierno catalán.

La publicidad advierte de que el nivel educativo catalán es "de los más bajos de España" y empeorará con la futura LEC, dado que, en opinión del PP, "arrincona y desprecia definitivamente el castellano", comporta una menor exigencia a los alumnos y no apoya al profesorado.

"Todo ello evidencia la corta mentalidad de un Gobierno tensado por sus contradicciones internas, que surgen de una alianza de perdedores", prosigue el texto del anuncio publicitario, que mantiene que Cataluña debe situarse en cabeza en "calidad, rigor y libertad".

El texto publicitario, acompañado de la fotografía de una madre y su hijo esposados y con los ojos tapados, alerta de que la "miseria intelectual" que conlleva la Ley de Educación, que "sólo conduce a un futuro: la miseria moral y económica".

Por este motivo, el PP se compromete a defender la libertad de los padres para elegir el centro educativo de sus hijos así como la lengua preferente en la escuela: catalán, español o inglés.

La publicación de este anuncio forma parte de una campaña que en los últimos días está llevando a cabo el PP en contra de la futura Ley de Educación, que está tramitándose en el Parlamento y cuenta con el apoyo de PSC, CiU y ERC.

Aznar: "Más España frente a las taifas autonómicas"
Recetario del ex presidente en su libro 'España puede salir de la crisis'
Efe www.lavozlibre.com 10 Mayo 2009

Madrid.- El ex presidente del Gobierno José María Aznar considera que el "desbocado" proceso de reformas de los Estatutos de Autonomía, impulsado de forma "frívola" e "irreflexiva", sólo ha servido "para centrifugar el Estado, para fragmentarlo y para esqueletizarlo".

Así lo asegura Aznar en su libro 'España puede salir de la crisis', editado por Planeta, y en el que, además de elogiar los logros económicos en su etapa al frente del Ejecutivo y criticar duramente al Gobierno por considerar que su gestión ha agudizado la crisis en España, plantea una serie de reformas con las que está convencido de que se puede superar la situación actual.

Junto a las cuestiones estrictamente económicas que han agravado la crisis en España, cita otros elementos que cree que han contribuido a dibujar el actual panorama. Entre ellos, la "desvertebración irresponsable" a la que opina que han contribuido las últimas reformas de los Estatutos de Autonomía y que atribuye a la "deslealtad", ya que califica de "desleal el aprovecharse de la flexibilidad del modelo para forzar su colapso".

Todo ello contribuye, a su juicio, a un deterioro institucional que ya ve "inocultable" y a pagar muy cara la "errónea pretensión de que la Constitución se cumple dejando a España con un Estado residual mientras las Comunidades Autónomas se disputan lo poco que va quedando en una alocada carrera por ver quién puede coger más tajada de la tarta común en detrimento de la comunidad de al lado y del conjunto de España".

Al hilo de ello ironiza con la conveniencia de promover en España una suerte de G-17 para buscar un acuerdo entre las Comunidades para frenar la fragmentación nacional y poner coto al despilfarro de dinero público. En consecuencia, defiende "más España frente a las taifas autonómicas".

Aznar reitera a lo largo del libro que España puede salir de la crisis, y, para ello, considera imprescindible liderazgo político para abordar una nueva Agenda Nacional de Reformas muy ambiciosa que apueste por la austeridad, el gasto público, la contención de empleo público, la racionalización y reestructuración del modelo autonómico y las rebajas de impuestos.

Además, cree que debe incluir una nueva oleada de privatizaciones de empresas públicas, sobre todo en el ámbito autonómico y local, la apertura comercial, una reforma laboral, nuevas liberalizaciones en los mercados de servicios, mayor competencia en todos los mercados, y reformas para asegurar el sistemas de pensiones y para mejorar la calidad de los servicios sanitarios y del sistema educativo.

"No son recetas divertidas, lo sé. Pero en estos tiempos tan difíciles para millones de familias españolas hay que dejar las frivolidades en el cajón del despacho y decir a los ciudadanos la verdad para concitar su apoyo alrededor de un ambicioso plan de reforma económica", añade Aznar.

El ex presidente ve llegado el momento de "un gran pacto" ante una crisis que está siendo especialmente severa para España "porque el Gobierno ha aplicado manuales de economía que algunos leen en dos tardes, que tienen un resumen que se lee en cinco minutos y cuya aplicación durante los últimos cinco años ha debilitado a las instituciones, a las empresas y a los trabajadores".

Recuerda que él ya avisó sobre lo que se avecinaba en España y advierte de que los españoles no van a salir de la crisis con más dosis de "socialismo simpático o de optimismo antropológico".

Subraya que dejó a los socialistas una "herencia envidiable" en materia económica y que quienes llamaban antipatriotas a los que predecían lo que iba a suceder cometieron un "pecado de soberbia y prepotencia" y hoy llevan la penitencia en la crisis.

Lamenta también que España esté dando la imagen de un país poco fiable, a lo que cree que ha contribuido la "espantada" de las tropas españolas de Kosovo, y que el Gobierno responda con el silencio ante los "atropellos" cometidos sobre empresas o ciudadanos españoles en países como Venezuela o Bolivia.

 

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A vueltas con el Decreto de Imposición del Gallego
JUAN JULIO ALFAYA Periodista Digital 10 Mayo 2009

El 23 de julio de 2008 un reducido número de nacionalistas presentaron en Santiago un "Manifiesto a favor de la convivencia lingüística y de la igualdad de derechos para el gallego". Entre los firmantes, estaban Avelino Pousa Antelo, Méndez Ferrín (el acariciador de Fidel Castro), Yolanda Castaño, Manolo Rivas y Mercedes Peón. El texto nacía en respuesta a un documento anterior, el "Manifiesto por la lengua común", que exactamente un mes antes había hecho público otro grupo de artistas e intelectuales, entre los que figuraban, entre otros, Mario Vargas Llosa, José Antonio Marina, Aurelio Arteta, Félix de Azúa, Albert Boadella, Carlos Castilla del Pino, Luis Alberto de Cuenca, Arcadi Espada, Alberto González Troyano, Antonio Lastra, Carmen Iglesias, Carlos Martínez Gorriarán, José Luis Pardo, Alvaro Pombo, Ramón Rodríguez, José Mª Ruiz Soroa, Fernando Savater y Fernando Sosa Wagner.

En la reunión de la junta de personal docente de la provincia de Pontevedra se recuperó el "manifiesto por los derechos del gallego", con un acuerdo en favor de la adhesión al texto y en contra de la derogación, anunciada por Alberto Núñez Feijoo, del Decreto de Imposición del Gallego que todavía rige la imposición de esta lengua en la enseñanza.

Los sindicatos nacionalistas STEG (Sindicato de Trabajadores de la Enseñanza en Galicia) y CIG (Confederación Intersindical Gallega) alertaron sobre la ejecución por parte de la Xunta de las "primeras medidas contra el gallego en la enseñanza". La CIG subrayó que "la Consejería de Educación comenzó a hacer efectiva la involución en materia de normalización lingüística". Ambos sindicatos instaron (sic) a Educación a cumplir con la normativa que seguirá vigente mientras no se apruebe un nuevo decreto.

STEG y CIG consideran que desmantelar puntos básicos de la oficialidad del gallego, como la existencia de escuelas infantiles que impartan en esta lengua (las galescolas), el decreto que regula un mínimo del 50% de la enseñanza en gallego o la ley que señala que los nombres de lugar en nuestro país tendrán como forma oficial la gallega suponen "el peligro de una confrontación indeseable y de una fractura social, van contra acuerdos unánimes del Parlamento y vulneran el espíritu y la letra del artículo 5 del Estatuto de Autonomía, que señala el gallego como lengua propia de Galicia y el deber de los poderes públicos de potenciarlo en los diferentes ámbitos".

Soberanismo amontillado
BLANCA TORQUEMADA | MADRID ABC 10 Mayo 2009

Mientras en el País Vasco el maridaje PSE-PP de Patxi López y Antonio Basagoiti acapara todos los brindis y Galicia respira esponjada tras la llegada al poder de Alberto Núñez Feijóo, el Estatuto catalán madura ya en barrica, va cogiendo cuerpo y está dejando de ser un producto maleable. Y a José Luis Rodríguez Zapatero no le queda más remedio que trasegarse ese caldo amontillado (áspero y de alta graduación) porque graniza en todos los frentes y tiene que sobrevivir al debate del estado de la Nación esta semana para evitar «in extremis» el previsible naufragio socialista en las europeas (no basta que el CIS «cocine»), y para no verse abocado a una legislatura corta, avinagrada por la crisis.

La fragilidad política presidente del Gobierno, sin sustento parlamentario estable ahora que no cuenta con un enrabietado PNV, ha forzado a Moncloa a atemperar los ánimos en Cataluña (no sólo los de ERC o CiU, sino también los de sus peculiares «hijos» malcriados y caprichosos del PSC) con un inédito despliegue de agasajos: primero las caricias de los vicepresidentes Manuel Chaves y Elena Salgado a José Montilla, consistentes en mostrar buena disposición a llenar el cazo de la Generalitat con lo que pide (mil millones adicionales de financiación) y, después, la aparición estelar en Barcelona del ministro José Blanco para entregar a la Administración autonómica la competencia en cercanías ferroviarias y dar por enterrados los agravios de la aciaga «etapa Álvarez». Tampoco es puntada sin hilo que Francisco Caamaño se haya adelantado al pronunciamiento del TC al estimar públicamente que el Estatuto es «constitucional».

Como los noruegos
Esta situación condicionada ha dado alas a los ingenieros sociales de la imposición lingüística, esos que aspiran, dicen, a que los catalanes sean como los noruegos: miembros de una comunidad de hablantes reducida, sí, pero autosuficiente y próspera porque además domina el inglés. Así argumentan ciertos nacionalistas su desprecio por el castellano, pese a que sea la única lengua que maneja con cierta solvencia Montilla, el que les está permitiendo convertir sus necedades en normativas como la LEC (Ley de Educación de Cataluña), que postergará definitivamente la lengua común de España y que es fruto del desarrollo del «Estatut». Entretanto, el Constitucional rumia su pronunciamiento sometido a los tiempos políticos, a ese ritmo cansino que en la Justicia española se confiere a los asuntos domésticos.

Cheque escolar
Y así, mientras España, entregada, saluda el advenimiento de López, sopla la tramontana desde el noreste para que el castellano quede relegado a asignatura de dos horas a la semana. Por supuesto (para que no falte la impronta «noruega») menos de las que se estipulan para la enseñanza de la lengua extranjera, o sea, del inglés. La futura ley blinda la inmersión y amplía los conciertos, una sagaz estratagema pues cuantos más centros sean concertados (alimentados por la ubre pública) menos contestación habrá contra un régimen lingüístico del que sólo se zafarán colegios elitistas como el alemán, donde estudian los trillizos de Montilla. De ahí que padres castigados por esta situación hayan venido clamando, inútilmente, por el establecimiento de un cheque escolar, pues si el dinero lo recibiera cada familia y no el colegio se reflejaría cuál es la demanda social real y se desenmascararía ese manido argumento de que en el día a día de Cataluña no hay conflicto de lenguas, algo que es cierto en la calle (aún reina el «seny del colmado») pero no allí donde llegado la larguísima mano de los últimos gobiernos catalanes. Sin que Felipe González y José María Aznar queden libres de culpa en ese «laissez faire» (dejar hacer) que se arrastra desde hace dos décadas.

El Estatuto (ese despropósito que Zapatero bendijo irresponsablemente antes de que existiera) no engaña en la elocuencia de muchos de sus enunciados, como el del artículo 143: «Corresponde a la Generalitat de Cataluña la competencia exclusiva en materia de lengua propia, que incluye, en todo caso, la determinación del alcance, los usos y los efectos jurídicos de su oficialidad, así como la normalización lingüística del catalán». O sea, la autonomía hará al respecto (la lengua) lo que le venga en gana, y ahí caben todas las obsesiones alojadas bajo el ensortijado pelo de la dehesa del diputado de ERC Joan Tardá, para quien dejar su sitio al castellano en las escuelas catalanas es «un genocidio cultural».

Unilateral
De modo que se están ya perpetrando ejercicios de unilateralidad, por encima incluso de la discutida «bilateralidad», a la que el Gobierno trata de quitar importancia cuando aduce que «siempre ha existido». Pero Francisco Sosa Wagner, que fue profesor de José Luis Rodríguez Zapatero en la Universidad de León, secretario de Estado con Felipe González y ahora candidato de UPyD a las elecciones europeas, pone los puntos sobre las íes: «Desde luego que antes ha existido bilateralidad para cuestiones puntuales. Nunca elevada al rango de una Ley Orgánica como es el Estatuto de Cataluña».

Zapatero no ha hecho sino dejar que se reproduzca en el plano institucional y en el andamiaje territorial el esquema sobre el que está construido el socialismo español, que es suma de dos elementos no homogéneos, PSOE y PSC. Esa cualidad diferenciada de los socialistas catalanes, «confederados» y no federados en un plano de igualdad, es una singularidad que pesa (25 diputados, nada menos) y que obliga a soportar con sonrisas y prebendas a un adusto y picajoso Montilla atento siempre a escenificar distancia.

El presidente de la Generalitat ha comentado, incluso, sin que la opinión pública le haya sacado los colores, que no da importancia a que Zapatero no reclutase en su última remodelación de Gobierno a más ministros del PSC pues, a fin de cuentas, los suyos no quieren irse a Madrid porque les pagan peor. Crecidos, amontillados y peleones, disfrutan de una bacanal de sueldos y leyes de graduación excesiva. A ver cómo se sale después de la resaca.

El PPC pregunta a Montilla si el PSOE también será anticatalán si recurre la LEC
MARÍA JESÚS CAÑIZARES ABC (Cataluña) 10 Mayo 2009

BARCELONA. La presidenta del PPC, Alicia Sánchez-Camacho, anunció ayer que su partido presentará mañana en el Parlament una petición de dictamen del Consell Consultiu sobre la Ley de Educación de Cataluña (LEC), aprobada en comisión con los votos de PSC, ERC y CiU y que, a juicio de los populares, blinda la inmersión lingüística en las aulas, con la consiguiente vulneración de derechos fundamentales de los alumnos castellano-hablantes.

La solicitud de informe del Consultiu es el paso previo para que los populares presenten un recurso ante el Tribunal Constitucional (TC), posibilidad que el viernes apuntó la portavoz del PP en el Congreso, Soraya Sáenz de Santamaría, durante una visita a Barcelona.

Por su parte, la vicepresidenta María Teresa Fernández de la Vega, aseguró que el Gobierno español estará muy atento a que la LEC se adecúe al marco normativo. Como se sabe, el Govern ha obviado el decreto estatal que obliga a impartir una tercera hora de castellano en las escuelas.

La líder de los populares catalanes preguntó al presidente de la Generalitat, José Montilla, si también acusará de «anticatalán» al Gobierno y al PSOE si se plantean llevar la LEC ante el TC. Para Sánchez-Camacho, Montilla «cada vez tiene más tics nacionalistas, y eso responde a que es prisionero de ERC». Asimismo, instó al presidente autonómico a imitar al lehendakari vasco, Patxi López, y «defender un bilingüismo integrador y armónico».

Según dijo, la nueva ley de educación catalana «no es una buena ley ni una buena herramienta para luchar contra el fracaso escolar, ni tampoco buena para Cataluña, los padres y el futuro de sus hijos», dijo. La dirigente popular hizo estas declaraciones en la presentación de los dos candidatos del PPC a las elecciones europeas, Aleix Vidal-Quadras y Santiago Fisas, a quienes calificó de «tándem de prestigio».

El conseller de Educación, Ernest Maragall, aseguró que era «previsible» que el PP quiera llevar la LEC al Constitucional porque «forma parte del escenario que todos» podían esperar. No obstante, el conseller le quitó importancia a este hecho, ya que «aún no ha pasado nada», aunque consideró «poco interesante» la decisión del PP.

«Llevaremos adelante esta ley», dijo Maragall, quien recordó que «tenemos un Estatut vigente que nos da la capacidad de construir un modelo educativo propio»

La defensa de la inmersión lingüística en la LEC enfrenta a ERC e ICV
El posible recurso del PP contra la LEC ha provocado un enfrentamiento entre los socios del PSC en el Govern, ERC e ICV. El secretario general de ERC, Joan Ridao, pidió a ICV-EUiA que «ahora más que nunca» cierre filas a favor de la Ley de Educación, tras el «ataque del Partido Popular», según afirma en un comunicado. Como se recordará, la ley fue aprobada en comisión en el Parlament con el voto del PSC, CiU y ERC, pero no ICV-EUiA. Ridao pidió al PSC y a CiU que «sean coherentes» y nieguen cualquier apoyo al PP y recordó que el modelo de enseñanza catalán ha funcionado con éxito en los últimos 25 años y fue «validado por el Tribunal Constitucional en 1994».

ICV replicó a los republicanos a través de su portavoz parlamentaria, Dolors Camats, quien aseguró que es ERC la que debe reflexionar porque, junto con el PSC y CiU, el PPC apoya el título IV de la LEC que da «privilegios» a las escuelas concertadas y menos «obligaciones».

Camats lamentó que ERC «avale una ley que perpetuará que escuelas que reciben financiación pública segreguen por sexos» y emplazó a Esquerra a «cerrar filas» para que la LEC garantice «un verdadero servicio público de educación, tal como hizo el Pacto Nacional por la Educación». La portavoz de Iniciativa dijo que su formación siempre ha apoyado la inmersión lingüística, por lo que votarán a favor de esta parte del texto legislativo, que ha sido aprobado en ponencia, pero que todavía no ha culminado su tramitación en la cámara autonómica catalana.

Por su parte, el candidato de CiU a las Elecciones Europeas, Ramon Tremosa, acusó al PP y PSOE de compartir todavía «el modelo lingüístico de Franco», que sólo pensaba «cuando estaba en la cama que ojalá en 40 años el castellano sea la única lengua de uso fuera de España», en referencia a que en Europa «sólo se puede ir en castellano» al no ser oficial el catalán.

Tremosa dijo no entender porque PP y PSOE ven como «una agresión» al castellano la LEC, que viene a «normalizar y consolidar» el catalán en Cataluña, cuando en esta comunidad autónoma «la lengua castellana tiene una fortaleza que no está en cuestión».

Instó a participar masivamente a las elecciones del 7 de junio y votar a los partidos «que hagan de la lengua una bandera", ya que sin su apoyo en el Parlamento Europeo no se podrá conseguir que el catalán sea una «lengua normal».

Sánchez Camacho acusa a Montilla de ser «prisionero» de ERC
El PP catalán llevará al Consejo Consultivo la Ley de Educación

Noelia Ramírez La Razon 10 Mayo 2009

barcelona- La polémica Ley de Educación Catalana (LEC) será estudiada por el organismo jurídico asesor de la Generalitat, el Consejo Consultivo, antes de que sea aprobada en junio. El PP no quiere darse por vencido en su lucha por el bilingüismo educativo y a través de la presidenta del partido en Cataluña, Alicia Sánchez Camacho, la formación dejó claro ayer que harán todo lo que esté en su mano para que el actual texto no llegue a votarse en el Parlament tal y como está planteado.

Si bien anteayer indicaron que sopesan recurrir la norma ante el Constitucional, el PP acudirá también al organismo jurídico catalán. Los populares presentarán mañana la solicitud de un informe al consejo, ya que la Ley de Educación «vulnera la posibilidad de escoger en libertad la educación». En una rueda de prensa en la que se presentaban los candidatos catalanes a las europeas, las críticas traspasaron los límites educativos hasta alcanzar al presidente de la Generalitat, José Montilla.

El líder del PSC acusó anteayer al PP de mantener posiciones «anticatalanas» en torno a la educación. Sánchez Camacho aludió a la posibilidad de que el PSOE también presente un recurso de inconstitucionalidad de la tercera hora. La presidenta acusó a Montilla de tener cada vez más «tics nacionalistas» porque es «prisionero de ERC». En este sentido instó al PSC a seguir el modelo del lendakari, Patxi López, para defender un «bilingüismo integrador». «No es una buena ley, ni una herramienta para luchar contra el fracaso escolar ni tampoco buena para Cataluña, los padres y el futuro de sus hijos», añadió. Con todo, la Consejería de Educación tendrá que hacer frente el próximo martes a una concentración de protesta sindical contra la futura norma.

"Es la administración quien crea los problemas de convivencia entre lenguas"
Belén Piedrafita www.lavozlibre.com 10 Mayo 2009

Tanto María Pilar Villar, como su marido, son hijos de emigrantes. Ambos nacieron en Venezuela, pero sus orígenes están muy ligados a Galicia. Los padres de ella son gallegos, los de él, gallega e italiano. Todos salieron de sus respectivas regiones en busca de una vida mejor. Hace nueve años María Pilar decidió regresar a Galicia. Está orgullosa de sus raíces y quería comenzar, junto a su marido y sus hijos, una nueva etapa en la tierra de sus padres.

- ¿Cuál es su situación familiar?
- Tanto mi marido como yo somos venezolanos, pero yo de origen gallego y él de origen italiano. Tenemos tres hijos. Una niña de once años, otra de casi nueve y un niño de cinco. Vinimos a vivir a Vigo hace nueve años, así que mis dos hijas mayores nacieron en Venezuela -la mediana tenía pocos meses cuándo la trajimos a España- mientras que el pequeño nació aquí.

- ¿En qué colegio están escolarizados?
- Cristal, mi hija mayor, cursó los dos primeros años de Infantil en el colegio Pintor Laseiro de Vigo, pero ahora mismo los tres niños estudian en Las Carmelitas.

- ¿Tuvieron los niños algún problema de adaptación?
- Ellos no. El problema fue para nosotros. Mi hija mayor vino a España con dos años, mientras que la mediana sólo tenía meses y, aunque su lengua materna es el castellano, están habituados a escuchar el gallego. De hecho, cada vez que vamos a casa de mi abuela, ella se les dirige en gallego. Sin embargo, para nosotros fue un poco más difícil. El padre de mi marido es italiano y, aunque su madre era gallega, nunca empleó ese idioma con él, así que no lo conoce. Yo, por mi parte, soy hija de gallegos, pero al nacer en Venezuela, mi idioma materno es el castellano.

- ¿Cómo se desarrollaron esos dos primeros años que pasó su hija en el colegio Pintor Laseiro?
- Desde el principio, recibíamos todas las circulares exclusivamente en gallego. Yo más o menos lo iba entendiendo, pero prefería que me las mandaran en castellano, por lo que se lo pedí al colegio varias veces. No nos hicieron caso y siguieron enviándolas en gallego. Posteriormente, recibimos una que yo no pude entender bien, así que mi marido se molestó y la respondió en italiano. No eran notificaciones demasiado importantes pero, pese a ello, considero que si tanto el castellano como el gallego son lenguas oficiales en Galicia, de la misma forma que puedes escoger en qué lengua quieres que te envíen la factura de la luz o del teléfono, también debería ser posible hacerlo en el colegio. Por el contrario, en el colegio de Las Carmelitas en el que están ahora, todas las notificaciones las envían en ambos idiomas, lo que nos parece perfecto.

- ¿Cuál ha sido su experiencia en este segundo centro?
- Hasta la aprobación del Decreto de Normalización del Gallego, en 2007, las clases se impartían todas en castellano, con la única excepción de la asignatura de lengua gallega. A partir de ahí, la mayoría pasaron a darse en gallego y, únicamente, Religión y Lengua castellana se dan en español, e Inglés y 'Sciences' en inglés. En ningún momento pudimos escoger el idioma en el que queríamos escolarizar a nuestros hijos, ya que en el impreso de inscripción no aparecía ninguna casilla relativa a este aspecto. Por ello, a raíz de la aprobación del Decreto, Galicia Bilingüe emitió un manifiesto en el que se posicionaba a favor del bilingüiismo, una carta que varios padres del colegio firmamos a título individual. Posteriormente fue el propio colegio el que nos preguntó por escrito cuál era nuestra lengua materna y en qué idioma preferíamos que se dirigieran a los niños, ya que entendían que había niños tanto gallegohablantes como castellanohablantes y que, aunque tenían que cumplir la decisión de la Xunta de impartir determinadas materias en gallego, lo que sí podían hacer era intentar facilitar las cosas a los niños, hablándoles a cada uno en su idioma.

- ¿Qué relación tienen con los profesores y con la dirección de Las Carmelitas?
- Tenemos que agradecer la actitud que tomó el centro tras la aprobación del Decreto. Pese a que realizaron el cambio de lengua, lo hicieron de forma paulatina y no de un día para otro. Además, los propios profesores se adaptan con facilidad. Por ejemplo, dos compañeros de mi hijo pequeño son gallegohablantes y en las reuniones de padres, ellos hablan en gallego, nosotros lo hacemos en castellano y la maestra nos responde a cada uno en nuestro idioma. Personalmente, aplaudo este tipo de iniciativas.

- ¿Qué idioma tienen como lengua materna la mayoría de los niños que acuden a Las Carmelitas?
- El castellano. Hay niños gallegohablantes pero nunca ha habido ningún tipo de problema entre unos y otros. Nos respetamos mutuamente. Jamás se ha creado ningún tipo de conflicto, ni entre los propios niños, ni entre los padres

- ¿Qué solución propondría usted? ¿Cree que sería posible implantar diferentes itinerarios o que cada centro debería adaptarse a la lengua que empleen la mayor parte de los niños?
- Opino que las mayorías siempre son complicadas, pero no estoy de acuerdo en que por obligación un tanto por ciento de las asignaturas deba ser en gallego. Creo que se debería seguir impartiendo lengua gallega y que aparte debería de haber una materia tipo ‘cultura gallega’. Yo soy de origen gallego y estoy muy orgullosa de mis raíces, lo que no me gusta es que pretendan que a los castellanohablantes nos tenga que molestar el hecho de serlo. A mi modo de ver, las asignaturas troncales deberían ser en el mismo idioma en toda España. Si ahora a mí me trasladan a Madrid, mis hijos van a estar unos meses traduciendo en sus cabezas todas las materias que dieron en gallego, lo cual no es nada práctico.

- ¿Qué opina de las reivindicaciones de los padres que quieren escolarizar a sus hijos, exclusivamente, en gallego o que quieren que el castellano se imparta solamente como asignatura?
- No me parece una buena postura. Considero que ellos mismos están coartando las posibilidades de sus hijos. Limitan que esos niños, el día de mañana, puedan salir de Galicia a estudiar una carrera universitaria o un oficio y ya no digamos fuera de España. Creo que el gallego es una lengua muy bonita, pero dentro del territorio nacional solamente se habla en Galicia. Y a nivel mundial, podríamos decir que, exceptuando Portugal y Brasil -ya que el portugués se parece bastante al gallego-, en el resto de sitios no puedes expresarte en este idioma. Yo no gano nada yéndome a Madrid y diciéndole a un médico ‘e petado o xeonllo’, porque no me va a entender.

- ¿Cree que la convivencia entre ambas lenguas es pacífica?
- Por supuesto. La sociedad no tiene ningún problema. Es la administración la que los crea. Empezaron exigiendo a los funcionarios que hablasen siempre en gallego, por lo que hoy día, en función de la persona con la que te encuentres, la situación es terrible. Por ponerle un ejemplo, cuando yo estaba embarazada de mi hijo pequeño, el ginecólogo que llevaba el embarazo se dirigía a mí siempre en gallego, lo que me molestaba mucho. Pasó el tiempo y cuando iba a salir de cuentas, fue cuando pronunció las últimas palabras en castellano, lo que me hizo enfadarme. Le reproché que si él hablaba castellano y sabía que yo también, debería haberse dirigido a mí en ese idioma.

- ¿Dónde cree que está el problema?
- Para mí reside en que si hace años se prohibía hablar en gallego, ahora se quiere obligar a hablarlo, y a me parece que la elección de una lengua o la cultura de un pueblo no puede ser exigida. Creo que la Administración debería adaptar su política lingüística a la lengua de la calle y no al revés. Estamos gastando una enorme cantidad de dinero en traductores del gallego, del catalán y del euskera, cuando todos hablamos castellano.

- ¿Cree que el nuevo Gobierno del PP puede modificar un poco la situación?
- Supongo que sí. Dijeron que iban a suavizar el concepto de 'galegoescola' y que, además, se preguntaría a los padres en qué idioma quieren escolarizar a sus hijos. Sin embargo, pienso que, aunque Feijóo quiera cumplir sus promesas, realmente lo va a tener muy complicado ya que hay personas en su entorno que tienen el gallego como bandera. Creo que confunden el sentirse gallego con cierto tipo de fanatismo.

- ¿Qué peso cree que tienen estos grupos en la sociedad gallega?
- Opino que tienen mucho apoyo social, ya que el trabajo de muchas personas depende de ello. Yo he visto a funcionarios que en su vida cotidiana hablan en castellano y, en cambio, durante sus horas de trabajo únicamente se expresan en gallego. De hecho, yo me encontré un día a mi ginecólogo en una cafetería hablando en castellano, cuando a mí se dirigía exclusivamente en gallego. Si le comprendía fue gracias a que la enfermera me hacía de traductora, porque había partes del discurso que el lenguaje técnico se hacían difícilmente comprensibles.

- ¿Cree que es posible que ambos sectores de la sociedad lleguen a un consenso en materia lingüística?
- A mi modo de ver es cuestión de tolerancia. Yo no puedo pedir que me acepten a mí, si yo no estoy dispuesta a aceptar que haya personas diferentes. De hecho, yo soy una emigrante retornada. Mis padres son gallegos y yo entiendo el idioma perfectamente. Si no lo hablo es porque no me gusta estropearlo, ya que considero que no lo hago bien. Estoy de acuerdo en que el gallego no se pierda. Me parece que es parte de nuestro folklore y de nuestra identidad cultural. No considero que mi forma de ver la vida sea la correcta. Sé que hay personas que han estado toda su vida en Galicia y que, por tanto, tendrán una visión mayor de lo que es la realidad social gallega. Yo lo que digo es que todo el mundo debería ser escuchado. No sé como será en otras ciudades, pero en Vigo somos castellanohablantes.
 

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