AGLI

Recortes de Prensa    Miércoles 13 Mayo 2009

 

Rajoy
Reducción
Juan Morote Libertad Digital 13 Mayo 2009

Frente al despilfarro desorbitado del Gobierno de España, un ciudadano de bien, contribuyente paciente y penitente, espera de la oposición un discurso alternativo en materia fiscal. Es decir, que frente al crecimiento incontrolado del aparato burocrático del Estado, se ponga sobre el tapete una alternativa construida sobre la base de la sobriedad en el gasto y, por ende, una minoración de las cargas tributarias que soportan los afligidos ciudadanos.

Pues, como decimos en Valencia, que si vols arrós Catalina. O lo que es lo mismo, nada de nada. Frente a la vaciedad propositiva del discurso de José Luis Rodríguez, encontramos en el discurso de Rajoy una alarmante comunión de principio. Si a medida que avanza la legislatura, cualquier canción del Puma –homónimo del presidente del Gobierno– es digna de ser tomada en mayor consideración que cualquier propuesta proveniente del Ejecutivo, no es menos cierto que la oposición tiene menos mensaje que las coralistas del ilustre cantante caraqueño.

Así, en lugar de instar con urgencia una reducción de impuestos, Rajoy ha inquirido al presidente acerca del gasto en ordenadores o en justicia, sin plantearle en cambio un giro en el enfoque de la financiación de la enseñanza gratuita para que permita a los padres el ejercicio de una libertad real de elección de centro. Por supuesto, el derecho de los padres a escolarizar a sus hijos en su lengua materna no ha tenido acomodo ni de soslayo en el discurso de Rajoy. No sea que sus posibles futuros aliados nacionalistas se le solivianten.

Somos muchos los que pensamos que siendo la economía un problema muy grave, no es el único que preocupa a los españoles. El deterioro de la justicia manifiesta la erosión de la piedra angular del Estado de derecho y, en consecuencia, de todo el sistema de libertades. Los liberales solemos afirmar que cuando los ciudadanos tienen miedo del poder –y no es el poder quien teme a los ciudadanos–, el sistema está podrido en su esencia y requiere soluciones quirúrgicas. Tampoco ha tenido hueco en su discurso Rajoy para este asunto tan capital.

La verdad es que considero que los ciudadanos estamos hartos de este flatus vocis, imprecado en este caso por ambos cabecillas. Me he quedado anhelante esperando que Rajoy inquiriese a Zapatero entorno al ridículo al que está siendo conducida la nación por los conferenciantes, ya en acto, ya en potencia, de la Audiencia Nacional. Pero hallo una gran laguna argumental, ¿será que le parece bien? ¿Y sobre los atropellos de la SGAE (Sociedad de Gángsters Amparada por el Estado)? Barrunto que esto se lo dejan a la señora Salmones.

Ya ha terminado el debate. De nuevo como en los toros: ante la expectación, decepción. No entiendo que Rajoy pretenda fundamentar su credibilidad en el tema económico cuando defenestró a Manuel Pizarro por decir, aún maniatado por Arriola, verdades incómodas. Mientras Pizarro mantenga sus quehaceres en la comisión constitucional, la credibilidad del modelo económico alternativo del PP es simbólica. Casi que esperando una propuesta de reducción del tamaño del Estado, una reducción de la injerencia del Ejecutivo en la justicia, hemos topado cual Quijote y Sancho con la reducción de credibilidad del candidato de la oposición.

Que no todos los sentimientos políticos son respetables
13.05.2009 -
AURELIO ARTETA El Correo 13 Mayo 2009

CATEDRÁTICO DE FILOSOFÍA MORAL Y POLÍTICA DE LA UPV-EHU

«Para el nacionalista -dice el autor- la política se reduce a exaltar el sentimiento de pertenencia, puesto que se agota en preservar lo propio y levantar sus fronteras frente al otro. Para el demócrata, en cambio, toda pertenencia particular -ya sea a una etnia o a una religión- ha de subordinarse a la común ciudadanía»

A estas alturas el lector ya habrá notado que el terrorista y sus secuaces cultivan una compasión y una indignación invertidas. Igual que experimentan alegría ante el daño sufrido por sus víctimas, sienten una triste compasión e indignación por el mal que a ellos, sus verdugos, les sobreviene. Eso se explica porque pervierten el sentido del merecimiento del daño. Para el terrorista, merecido es el daño que hace al otro, inmerecido el que el otro le propina. Otro tanto ocurre con la consideración acerca de lo justo: según el terrorista, él busca o repone la justicia al golpear al enemigo, pero éste comete injusticia cuando le persigue, juzga y condena. La víctima se vuelve verdugo o culpable y el verdugo pasa por víctima inocente. Naturalmente esa inversión arranca de su convicción nacionalista de partida. El suyo es un Pueblo milenario contra el Estado opresor, su diferencia distingue al 'nosotros' de 'ellos', su historia y su lengua les otorga derechos de soberanía, etcétera.

Cuando no se llega a semejante alteración de los términos, otros equiparan los sentimientos de pena que despiertan por igual las víctimas de ambos bandos y así evitan el planteamiento de la injusticia del crimen cometido y la atribución de su responsabilidad. Víctimas del terrorismo y víctimas del juez que encarcela al terrorista, tan víctimas al parecer son las unas como las otras. El asesino que muere al explotar la bomba con la que iba a atentar o por disparos del policía que quería impedir su atentado adquiere asimismo la prestigiosa condición de víctima. Muertos asesinando y muertos asesinados son ya tan sólo muertos, y nada importa justificar aquello por lo que respectivamente mataron o cayeron. Y se quedan tan anchos.

De suerte que el dictamen sobre la justicia o injusticia de la causa nacionalista que en el fondo está en juego y la corrección de los sentimientos que la acompañan variarán según las creencias del sujeto. A tal creencia, tal idea de justicia y tales sentimientos. La pregunta resulta obligada: ¿Cómo superar entonces el relativismo de las pasiones y opiniones en liza, si no entramos a dilucidar con argumentos qué sea lo fundado o infundado en este trance? No bastará con decir que lo malo de la pesadilla etarra radica sólo en su violencia, pues para ellos el recurso a esa violencia puede justificarse cada vez que el sujeto siente que le pisotean un derecho fundamental. Habrá que examinar si existe tal derecho o tal atropello, juzgar la legitimidad de la pretensión por la que algunos matan y otros más justifican su asesinato. En definitiva, habrá que pasar de evaluar tan sólo sus medios terroristas a evaluar también y no menos los fines nacionalistas.

Ahora bien, en ese mundo abertzale lo habitual es permanecer en el terreno de los sentimientos, no ir en busca de las razones o sinrazones que los sostienen. Así se llega a declarar que los sentimientos políticos (como los no-políticos), además de insuperables, son inobjetables y respetables. Lo venía a decir hace un mes monseñor Uriarte, obispo de San Sebastián, cuando recomendaba «serenar nuestros sentimientos en la política» para así evitar la demonización del adversario. Eso está bien, aunque se diría que para el señor obispo las razones democráticas no deben desempeñar mayor cometido en ese esfuerzo. Al contrario, lo que propone es fomentar una emoción, «la conciencia cálida de pertenecer al mismo pueblo», aun manteniendo sus pobladores distintos sentimientos de pertenencia. Pero el caso es que, cultivando estos afectos particulares, no somos un mismo pueblo ni sería bueno ni posible que lo fuéramos. Formamos más bien una sociedad políticamente plural. Y esa sociedad plural sólo puede vivir en paz si instaura el pluralismo y la tolerancia para las diversas ideologías -tolerables- de sus miembros. Es decir, si consagra la ciudadanía como igual libertad de los sujetos políticos e infunde los sentimientos conformes a esa condición del ciudadano.

No es casualidad que por esas mismas fechas el PNV proclame tesis coincidentes con las episcopales. Escuchen este punto central de su manifiesto en el último Aberri Eguna: «(...) manifestamos que los sentidos de pertenencia nacional no se imponen. Como todos los sentimientos, o se respetan, arbitrando para ello un marco recíproco de garantías de respeto y desarrollo en igualdad de condiciones, o la imposición de uno de ellos se constituye en fuente permanente de conflictos». Adviértase de paso la cínica contradicción entre lo que el nacionalista demanda (el deber de respetar los sentidos o sentimientos de pertenencia nacional) y lo que hace (imponer a todos su propio sentido de pertenencia). Pero eso es nada comparado con los erróneos y peligrosos supuestos contenidos en esas palabras de apariencia tan exquisita.

on demasiadas confusiones juntas. Pues no es verdad que todos los sentimientos sean legítimos y dignos de respeto, un tópico absurdo paralelo al de que todas las opiniones políticas son respetables. No nos parece que valga lo mismo el amor que el odio, la admiración que la envidia, la benevolencia que la venganza. Ni es cierto que la razón deba abstenerse de cuestionar la bondad o maldad de los sentimientos y, llegado el caso, de procurar transformarlos. ¿Acaso unos sentimientos, en determinados momentos, no conducen a una acción política y otros a su contraria? Ni es cierto tampoco que la razón sea impotente contra ellos, como si no hubiera conexión entre lo que pensamos y lo que sentimos, como si el cambio de convicciones dejara intactas nuestras emociones. Somos responsables de nuestros sentimientos porque somos responsables de fundar las ideas en que al final aquéllos descansan.

Pero hemos visto que desde el nacionalismo el de pertenencia a una nación es el sentimiento político por excelencia y por naturaleza intocable, respetable e inmodificable. Ni hay justicia más principal que la debida a la nación, ni procedimiento más democrático que contar las adhesiones individuales al Pueblo. Lo sepa o no el ciudadano, la política es sobre todo un combate entre ideologías y pasiones nacionalistas. ¿Que eso no es democracia? Pues peor para ella. Nada cuenta el peso de los argumentos ni sirve deliberación racional alguna, porque también aquí se juegan tan sólo emociones y obligaciones hacia la nación de uno. En pocas palabras, para el nacionalista la política se reduce a exaltar el sentimiento de pertenencia, puesto que se agota en preservar lo propio y levantar sus fronteras frente al otro. Para el demócrata, en cambio, toda pertenencia particular -ya sea a una etnia o a una religión- ha de subordinarse a la común ciudadanía. Y los sentimientos políticos respetables serán los nacidos de esa conciencia que nos considera a todos sujetos de iguales derechos.

Medidas anti crisis
¿Y si estalla la deuda pública?
Manuel Llamas Libertad Digital 13 Mayo 2009

El Debate sobre el estado de la Nación ha reflejado, una vez más, la decadencia ideológica e intelectual que padece la clase política española. Al grito de ¡más madera!, Zapatero ha hecho oídos sordos a las recomendaciones que apremian la necesidad de abordar profundas reformas estructurales en el ámbito laboral, energético, comercial y administrativo para salir cuanto antes de la crisis. Lejos de apostar por la liberalización económica, las rebajas fiscales o la reducción del gasto público, el Gobierno tira de chequera con el ilusorio objetivo de que la administración relance a la economía. Y, efectivamente, tirará, pero hacia al barranco, al conjunto de los españoles.

Más allá de la necedad que supone tratar de cambiar todo un modelo productivo a golpe de decreto, en lo que constituye una imitación burda y torpe –gracias a Dios– de los planes quinquenales de Stalin, la clave de las medidas anunciadas por el presidente radica en el coste futuro que supondrá al bolsillo de los contribuyentes. En un alarde de chulería temeraria y prepotencia irracional, Zapatero apuesta firmemente por aumentar la deuda pública con el fin de salvar a sectores en quiebra e impulsar actividades improductivas, tales como las energías renovables o los servicios sociales. Es decir, un derroche de dinero a espuertas cuya factura, tarde o temprano, habrá que pagar.

Y ello, bajo el argumento falaz de que España aún tiene margen para permitirse un mayor endeudamiento público. El Gobierno olvida que ya ha despilfarrado más de 50.000 millones de euros bajo las siglas del Plan E sin obtener ningún resultado visible. Pese a ello, echará mano de más gasto público, cuyo efecto será igualmente nulo.

Sin embargo, lo dramático no son los resultados sino sus consecuencias. España es uno de los países más endeudados del mundo. En concreto, el auge inmobiliario de los últimos años, animado por tipos de interés artificialmente bajos, ha permitido que la deuda viva haya pasado de representar el 212% del PIB nacional en 2002 al 344% en 2007. Además, es deuda de muy baja calidad. La economía española sólo generaba 28 céntimos de PIB en 2007 por cada euro de deuda comprometido, debido a las malas inversiones financieras acometidas al calor de la burbuja crediticia.

Por si ello fuera poco, España es uno de los países más endeudados con el exterior. La falta de ahorro interior –anclada en torno al 20% del PIB– impedía que la banca nacional pudiera satisfacer la disparatada demanda de créditos, sobre todo hipotecarios. Los bancos tuvieron entonces que buscar fondos fuera del país. El endeudamiento nacional neto –lo que familias, empresas y Administraciones Públicas deben al exterior– pasó de 85.000 millones de euros en 1996 a cerca de 860.000 millones (el 80% del PIB) en el segundo trimestre de 2008.

La abultada deuda privada y el grave déficit exterior de la economía española sitúan al país en una situación especialmente delicada frente a la tormenta perfecta que, precisamente, ha generado el estallido de la crisis del crédito a nivel internacional. En la actualidad, el mercado está purgando los excesos pasados vía recesión, morosidad, deflación, quiebras, restricción del crédito y paro. Es decir, identificado las malas inversiones y reestructurando la actividad productiva. Sobre todo, en aquellos sectores que más se beneficiaron de la burbuja, como es el caso de la banca, el motor o la construcción.

En lugar de facilitar el ajuste mediante una mayor liberalización económica, Zapatero ha visto una oportunidad para tratar de imponer por ley su modelo ideal, una economía "verde y social", que tan sólo puede ser sostenida a base de subvenciones. Si su plan triunfa se disparará el déficit presupuestario, la deuda pública y la presión fiscal, al tiempo que se restringirá aún más el crédito al sector privado. Tan sólo con las medidas ya aprobadas, la deuda pública amenaza con alcanzar el 80% del PIB en 2010. Y ello, sin contar los más de 100.000 millones de euros que, como mínimo, precisará el Estado para salvar de la quiebra a numerosas cajas de ahorro.

Es decir, si el problema de España es la falta de ahorro y el exceso de deuda, lo que propone ahora el Gobierno es más deuda para apagar el incendio. La japoneización de la economía española está servida. Sólo que con un matiz. Los inversores confían en el ahorro y el superávit comercial de Japón para devolver los compromisos financieros adquiridos por su Gobierno, y que ascienden al 160% del PIB. La rigidez y la falta de competitividad propia de la economía española hará que la confianza en los bonos del Tesoro se evapore como un azucarillo en un vaso de leche caliente. De ahí, a una crisis como la vivida en algunos países latinoamericanos hay tan sólo un paso. Bienvenidos, pues, a la burbuja de la deuda pública.

Manuel Llamas es miembro del Instituto Juan de Mariana y jefe de Economía de Libertad Digital.

Vuelco al Estado
José Antonio Zarzalejos Estrella Digital 13 Mayo 2009

Todas las medidas que el presidente del Gobierno desgranó en el debate sobre el estado de la nación habrá que estudiarlas, pesarlas y medirlas. Algunas tienen buena factura -las más estructurales- y otras son poco menos que fruslerías -bonos de transporte, másteres gratuitos...- pero siguen faltando reformas estructurales en el conjunto de la fiscalidad directa e indirecta y en el ámbito laboral, y sigue también pendiente una asignatura, que es la de la austeridad que consistiría en dar un vuelco al Estado. Porque la succión de recursos públicos de las Administraciones -políticos, funcionarios, edificios, vehículos, representación y otros conceptos más- alcanzaría, si se sumasen, cifras de escándalo. Hemos hecho un Estado para una nación rica a la que hemos divido en diecisiete Autonomías con sus correspondientes gobiernos, parlamentos, funcionariado y aparataje.

En épocas de normalidad y de bonanza es sostenible. En las actuales, el Estado se convierte en el principal problema porque se deviene inviable, en el principal obstáculo para la austeridad, para el ahorro, para la contención del déficit y para el despilfarro. Cualquier Gobierno que en el futuro quiera enmendar la situación deberá, primero, consensuar una profunda transformación del actual Estado para simplificarlo, reducirlo, adelgazarlo y transformarlo en un instrumento al servicio de la sociedad. Ahora, el Estado es una losa pesadísima y muy poderosa que nadie se siente capaz de remover.

Marcará historia en la democracia española el partido que, en el Gobierno, cambie el signo de una estructura pública tan pesada y frustrante que siega cualquier posibilidad de ahorro serio. El Estado autonómico se comporta como un elemento hostil justamente cuando más precisa ser colaborador. Porque, cuando las cosas vienen mal dadas, sigue reclamando más y más recursos: financiación, traspasos, deudas "históricas". Y escribo todo esto porque una vez escuchados los mensajes esenciales del debate sólo me quedo con la idea de que no se ha ido al meollo de la cuestión, que es el modelo estatal que todos los españoles llevamos sobre nuestras espaldas.

Ningún plan es creíble, de ninguna crisis se puede salir con esta superestructura avariciosa e insaciable. Por eso, la credibilidad de los políticos está bajo mínimos y el debate de ayer suena a músicas celestiales. Hace falta valor y luchar contra el dragón-Estado que se lleva nuestro bienestar en beneficio -cada vez más- de una casta improductiva y mediocre. Por eso la sesión parlamentaria no me suscita ni mejor ni mayor comentario.

Esto no es democracia
Vicente A. C. M. Periodista Digital 13 Mayo 2009

Este juego de los partidos y su farsa grotesca debe acabar de una vez. España está en manos de unos desaprensivos que compadrean para alternarse en el poder. España debe soportar un sistema infame en el que los ciudadanos son usados como tontos útiles para conseguir el poder y el dominio de las Instituciones con las que controlarles, quedando los políticos blindados y bien a salvo de los acontecimientos que ellos mismos provocan con su demostrada incompetencia, falta de sensibilidad y de escrúpulos.

Ayer dije que no me importa nada de lo que dijeran estos políticos. La verdad es que poco o nada dijeron. Pero aún así, lo poco que dijeron se resume en “pagad y callad malditos”. Lo demás fueron clamorosos silencios cómplices entre los dos principales partidos y una representación habitual de un rifirrafe mediático que supongo que nadie creyó.

El Estado de la Nación no es solo los cuatro millones de parados, Sr. Rajoy, sino que hay muchos más temas como la Ley de la Memoria Histórica, la Ley de la Educación para la Ciudadanía, la Ley del Aborto con su ampliación y venta libre de la píldora a menores de edad, la insolidaridad entre CCAA con los Estatutos de Cataluña, Baleares, la corrupción interna de los partidos y sus representantes, la política exterior, la debacle económica….

Mucho de qué debatir, pero le faltó a usted tiempo o ganas o lo que es peor, valor para exponerlo. No sé si oí algún a frase desde la oposición en ese sentido. “no hay coj…” a una insinuación suya de ahondar en los temas. Se limitó usted Sr. Rajoy a ser la leal oposición y mantener un tono suave y pusilánime frente al despiadado ataque personal que le dedicó el Sr. Zapatero durante su primera réplica. Un espectáculo de vergüenza ajena y que me reafirma en mi posición de no votarle a usted bajo ninguna circunstancia.

En cuanto al infausto líder del PSOE y del Gobierno, nada que añadir a su ristra de medidas caóticas, populistas y tremendamente onerosas, sobre todo para las sufridas clases medias. Este Presidente se cree que el socialismo es la lucha de clases y consiste en ahogar a las clases medias para beneficiar a los ricos y a los más desfavorecidos. Pues así lo que logrará es que al final queden dos clases, además de la clase política ya totalmente integrada dentro de la clase social alta.

Mi reacción no solo es de profundo enfado como ciudadano, sino de desesperación al ver que España no tiene hoy alternativas para desprenderse de este cáncer que es el Gobierno del Sr. Zapatero. Ante este vacío ideológico, mi resolución es promover la abstención activa. El voto es algo más que ir a depositar una papeleta con una lista. Si quieren mi voto, deberán cambiar muchas actitudes y condicionantes. Si quieren mi voto, deberá haber democracia y hoy por hoy, no la hay.

El estado de ¿qué nación?
JORGE DE ESTEBAN El Mundo 13 Mayo 2009

EL DEBATE parlamentario que comenzó ayer, teóricamente de periodicidad anual, fue adoptado en la época de Felipe González, al estilo de los que se celebran en Estados Unidos, teniendo lugar el primero de ellos en 1983. La intención era la de confrontar la política del Gobierno frente a las críticas de la oposición, pero con una perspectiva más amplia y profunda que el clásico debate de los Presupuestos Generales, también anual, basado generalmente en los detalles antes que en el cuadro del conjunto.

Ahora bien, en esos años iniciales el título del debate era completamente correcto, porque nadie ponía entonces en tela de juicio, salvo los extremistas vascos y catalanes, la Constitución como Norma Suprema que regía en todo el territorio español, ni tampoco se discutía que hubiese más que una sola nación, considerada en una acepción estrictamente jurídica y no sociológica o cultural. La nación, tal y como la entiende la Constitución, equivale al conjunto del pueblo español, que ejerce la soberanía a través de sí mismo, directamente por medio del referéndum o indirectamente por medio de sus representantes.

De ahí que no pueda ser reconocida en los textos legales más que una sola nación, porque únicamente puede haber un sujeto soberano, del que derivan todos los poderes del Estado. Así estaban las cosas hasta que el PSOE volvió a ganar las elecciones en el año 2004, convirtiéndose José Luis Rodríquez Zapatero en presidente del Gobierno. Y entonces con él llegó el escándalo, se podría decir, utilizando el título de aquella famosa película de Vincente Minnelli, a efectos de señalar que con él empezaron los líos jurídicos y políticos, a causa precisamente de dos frases desafortunadas que pronunció entonces y que estamos pagando todavía. Por un lado, antes incluso de ser presidente, dijo aquello de que aceptaría, si ganase las elecciones, un nuevo Estatuto catalán que aprobase el Parlamento de Cataluña, lo cual era una verdadera barbaridad, porque ni se necesitaba un nuevo Estatuto, ni tampoco dijo que, en todo caso, un Estatuto está siempre circunscrito y limitado por la Constitución.

Pero, por otra parte, siendo ya presidente acabó por complicar más las cosas, cuando expuso que «el concepto de nación era un concepto discutido y discutible», echando así por tierra todos los fundamentos del constitucionalismo moderno que se basa justamente en el concepto jurídico de nación, considerada como sujeto soberano, y que obviamente nadie discute. Otra cosa es que se hable de nación plural, o de nación en sentido cultural, pero sin poner nunca en entredicho que la nación, en una Constitución, y en las leyes que la desarrollen, como ocurre con los estatutos de autonomía -y no de soberanía-, no puede ser más que una, porque de lo contrario el edificio constitucional se viene abajo. Basta con echar una mirada a cualquier Constitución europea, para comprobar como el único sujeto soberano es el pueblo o la nación, y como se habla constantemente, por ejemplo, de los símbolos «nacionales» o de la independencia «nacional». En ningún país europeo, incluido los que son Estados Federales, no existe más que un sujeto soberano, una única nación, considerada, como ya he dicho, en su acepción estrictamente jurídica.

Pues bien, en la España actual, las cosas han cambiado radicalmente, porque cuando se está debatiendo sobre el «estado de la Nación», no sabemos realmente si sigue existiendo todavía una sola nación o ya hay por lo menos dos, en espera de que el Tribunal Constitucional, que lleva tres años sin decidirse a pronunciar ni siquiera aquello de que «esta boca es mía», acabará respetando el Estatuto de Cataluña en lo que se refiere a la proclamación de su aspiración nacional, que está incluida con fórceps en el preámbulo y también, subrepticiamente, en muchos artículos en los que se habla de los símbolos «nacionales». En semejante caso, en España habría ya, por lo menos, dos naciones, contradiciendo lo que señala la Constitución. Porque éste es uno de esos casos en que el Tribunal tiene que decidir si la cuestión de la que trata es blanca o es negra, sin que quepan las medias tintas o, dicho en términos técnicos, la sentencia del Tribunal sobre el Estatuto de Cataluña debe ser resolutoria y no interpretativa.

Precisamente, uno de los ya varios ex presidentes del Tribunal Constitucional acaba de escribir un artículo, publicado en la revista Claves, en el que dice que «hay un límite a las sentencias interpretativas, como lo hay para cualquier razonamiento de un tribunal de justicia», porque «cuando un tribunal adopta un discurso tan arriesgado, dicho sea con todo respeto, el daño causado es díficil de calcular». Además, conviene recordar igualmente que el margen de flexibilidad que ofrece la interpretación de toda norma, puede servir a veces para eludirla.

Por consiguiente, esperemos que el Tribunal, en su formación actual, muy discutible, y con una presidenta que está gozando de una prórroga que no reconoce la Constitución, sepa reparar el daño que está haciendo con su tardanza a nuestro sistema jurídico, y deje, de una vez por todas, las cosas bien claras. Pues cada minuto que pasa lo aprovecha el Gobierno catalán, basándose en el controvertido Estatuto, para tomar una medida más, como, por ejemplo, la totalitaria Ley de política lingüística, que una vez adoptada, si se comprueba su clara inconstitucionalidad, supondrá un enorme coste político. Es más: medidas de este tipo se están tomando también en Baleares, y se tomaron en Galicia, porque el ejemplo catalán es nefasto como modelo de emulación, y todo ello, hay que decirlo, se está haciendo con la complicidad de los socialistas.

Un comentarista político, cuyo nombre no recuerdo, señalaba hace meses en una revista extranjera que el problema mayor de España, era que su presidente de Gobierno, salvo la intención de mantenerse a toda costa en el poder, no tenía una idea clara de qué Estado quería. Alguien avanzó que el deseo de Zapatero no era otro sino construir un Estado confederal en la España actual. Pero eso es igual que pedir peras al olmo, porque no existe ningún caso de Estado confederal actualmente en el mundo y, por tanto, en este sector, más vale seguir la famosa consigna de Unamuno de «¡qué inventen ellos!». Es más: si este proyecto bullía en la cabeza de Zapatero, ya ha sido abandonado, dejando paso en su lugar a una esquizofrenia jurídico constitucional.

En efecto, aunque no lo hará, debería dar cuentas en este Debate del estado de la Nación, de cual es su postura con respecto a la forma de Estado para el futuro de España, porque da la impresión de que tiene su mente dividida entre dos modelos. Por una parte, el constitucional ortodoxo, que está encarnando con gran sentido común Patxi López en su primeras andaduras como lehendakari vasco y, por otra, el inconstitucional, de corte confederal, que patrocina el socialista Montilla. López, en su discurso de investidura, tras haberse superado ya las ensoñaciones separatistas de Ibarretxe, ha adoptado una posición sensata, comenzando por declarar su lealtad a la Constitución y al Estatuto de Gernika, para pasar despues a exponer los objetivos que persigue para la sociedad vasca: pluralismo, solidaridad, bilingüismo integrador, respeto a todas las opiniones, derecho a no ser como los demás, etcétera. En otras palabras, precisamente lo contrario de lo que se está haciendo en Cataluña y en Baleares, en donde se puede afirmar que ya no rige la Constitución.

Scott Fitzgeral decía que el hombre era capaz de dar cobijo en su mente a la vez, a dos ideas contrarias y contradictorias. Puede ser que sea así, pero desde luego tal hazaña no debería adueñarse, en ningún caso, de la cabeza de un político. No se puede ser a la vez moro y cristiano, o moro en Alcoy y cristiano en Elche. No se puede ser a la vez constitucionalista en el País Vasco y confederal en Cataluña.

El Debate sobre el estado de la Nación era un magnífico escenario para que Zapatero, poniéndose de acuerdo consigo mismo, definiese de una vez cuál es su proyecto de Estado para España. Sin embargo, su discurso se ha basado, como no podía ser menos, en cuestiones económicas y sociales, en un momento en que la crisis tiene atenazado al país. Pero de nada serviría intentar resolver la economía, si no se tiene antes una idea de adonde nos dirigimos, después de tantas vacilaciones, en la cuestión territorial, porque es fácil borrar las huellas de lo andado, pero caminar sin pisar el suelo es materialmente imposible.

Jorge de Esteban es catedrático de Derecho Constitucional y presidente del Consejo Editorial de EL MUNDO.

ZP, Graceland y el 'Reichstag'
FEDERICO JIMENEZ LOSANTOS El Mundo 13 Mayo 2009

EL PRESIDENTE POR ACCIDENTE tuvo ayer la siniestra ocurrencia de burlarse en el Debate del estado de la Nación de los 192 asesinados y los 1.850 heridos y mutilados el 11-M-04, en el peor atentado de la historia de Europa.

'Zetaparo', cuyo saber científico se resume en las tablas de restar y la de dividir, porque es incapaz de sumar salvo parados y de multiplicar salvo ruina, se rió de los análisis químicos exhaustivos publicados ayer y anteayer por EL MUNDO y realizados por uno de los científicos participantes en la pericia que ordenó Gómez Bermúdez tres años, tres, después de la masacre, porque hasta entonces no se había hecho un análisis científico de lo que estalló. Esos análisis demuestran que Zapatero llegó al poder tras una inmensa mentira y tras la falsificación de pruebas perpetrada por miembros de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado afectos a su causa electoral, con la coreografía de sus amigachos mediáticos, del PSOE y de él mismo, que participó directamente en la difusión del embuste según el cual la masacre era obra de islamistas suicidas con tres capas de calzoncillos y rasurados para el paraíso. Ni islamistas, ni calzoncillos, ni after-shave ni nada. Sólo tras una epopeya delictiva que duró toda la primera legislatura, ZP tapó lo que ahora se destapa: en los trenes no estalló Goma 2 ECO, sino Titadyn como el incautado a ETA en la furgoneta de Cañaveras 15 días antes. Si es mentira, rebátalo. Si no, a juicio.

Zapatero ya comparó en Moncloa las mutilaciones de Irene Villa y su madre con el fusilamiento de uno de sus abuelos en la guerra, así que no sorprende que se burle de las víctimas del terrorismo del 11-M y de los que siguen queriendo saber quién mandó matar a sus familiares. ZP -o el despiadado imbécil que le preparó el chiste- comparó la búsqueda de la verdad del 11-M con los pirados que dicen que Elvis vive. Pero es él quien pretende convencernos de que la mentira es verdad, que el 11-M fue obra de Al Quaeda, que se sabe quién lo hizo y cómo, que conocemos el explosivo criminal y que se ha hecho justicia a las víctimas.

Desde que Hitler incendió el Reichstag y lo atribuyó a un tarado comunista a través de un juicio amañado, no se veía en Europa Occidental tal desvergüenza. Aquel tirano consolidó su poder. Y ZP, el suyo. Esta tiranía es mucho menor; el cambio legal de régimen, parecido; la mentira oficial, muchísimo mayor.

Los límites de la normalización lingüística
Jesús Royo Arpón www.lavozlibre.com 13 Mayo 2009

Por el catalán, parece que todo es poco. Cuanto más catalán, mejor. Ahora ya tenemos toda la escuela en catalán. Pero se dan cuenta de que los chavales hablan castellano en el patio y en la calle. ¡Ah, no! Hay que darle una vuelta más de tuerca, para catalanizar los patios de las escuelas. Y cada año irán apretando un punto más. ¿Hasta dónde? ¿En qué punto está el límite de la NL?

El presidente Pujol, como siempre, tiene la respuesta. El límite es la paz social. O sea, apretarán más y más mientras el paciente no se queje. El criterio para seguir o para parar es que haya o no haya protestas, golpes y alborotos. Si nadie protesta, tirarán para adelante. Ahora bien, si protestas, si reclamas, si discrepas, se te echan encima, porque alteras la paz social. Todo está controlado.

Esta es, para mí, la faceta más repugnante del estilo pujolista: el regate en corto, el “peix al cove (pez al cesto)” y “qui dia passa, any empeny (quien pasa un día empuja al año)”. ¿No se da cuenta este señor de que con las injusticias de hoy está sembrando el conflicto de mañana? De momento, el paciente no se queja: todo va bien. Pero, ¿y si resulta que el paciente no se queja porque está anestesiado?

Y si, cuando se le pase la anestesia, el enfermo se despierta de golpe, y se lía todo el tinglado, y aparece la fractura social mucho más acentuada, y se arma un conflicto real, con fuego real, ¿qué? ¿Los fundamentalistas actuales se van a hacer cargo de los platos rotos?

El límite de la NL tendría que ser la demanda social. Catalán, tanto como lo pida la población. Mira qué fácil. Y siempre, dentro del respeto a las opciones individuales. Con la inmersión obligatoria en la escuela, ya hace tiempo que se han pasado de la raya. Y la escuela es, por definición, el diseño de la sociedad que ha de venir. Nos están buscando una confrontación futura. Están jugando con fuego.

Lo bueno y lo malo de Jiménez Losantos
Redacción Minuto Digital 13 Mayo 2009

Como todos sabíamos Losantos y Cesar Vidal abandonan la COPE. Se abren ahora las expectativas sobre el nuevo proyecto radiofónico que sin duda encabezaran los dos locutores y sobre el futuro de la radio de los Obispos. Es buen momento para hacer balance sobre este fenómeno mediático en que se ha convertido Jiménez Losantos, odiado por la izquierda y los nacionalistas, azote del PP de Rajoy y seguido con fruición por miles de españoles desencantados, que aspiran a una regeneración patria, Jiménez Losantos, con sus virtudes y con sus defectos, ha hecho historia en el periodismo español.

LO BUENO
Romper con lo políticamente correcto. Sin duda Jiménez Losantos es el primer periodista de su posición que se ha atrevido a romper con muchos de los tópicos políticamente correctos de una sociedad dominada por consignas progresistas.

Sin complejos. Desde la transición la derecha española ha permanecido acomplejada, sin ánimo de llevar la contraria al pensamiento de izquierda en todas las áreas de la vida social, cultural e incluso política. Losantos ha conseguido romper el tabú de que en España, porque está mal visto ser de derechas, no se pueden expresar en público opiniones de ese signo.

Defensa de la unidad de España. Losantos se ha dedicado incansablemente a denunciar los abusos del nacionalismo, la complicidad del PSOE y las cobardías del PP que amenazan la unidad y cohesión nacional. Nadie hasta ahora desde una posición con tanta influencia se había atrevido a poner en solfa la lacra que supone el Estado de las Autonomías a todos los niveles o a hacer frente a la imposición lingüística.

Compromiso con las víctimas del terrorismo. Si Losantos ha destacado por algo es por estar al lado de las víctimas de ETA y también al lado de las víctimas del 11-M, en este último caso pese a los quebraderos de cabeza que sin duda le ha supuesto su compromiso.

Información veraz. Losantos ha conseguido que llegue al gran público una información que antes era sistemáticamente silenciada. Desde agresiones independentistas, hasta apoyos públicos a los etarras, corruptelas de los culturetas progres, imposturas del gobierno socialista, pasando por incongruencias incomodas para la clase política, toda una ventana abierta a la libertad.

Capacidad de movilización social. Desde luego Losantos puede presumir de que no deja indiferente a nadie. Tiene fieles detractores y seguidores, pero sobre todo ha demostrado que puede movilizar a amplias capas de la sociedad.

LO MALO
Pero este gran comunicador también acumula errores que le han pasado factura. Por supuesto que a algunos lo que les molesta es su libertad a la hora de criticar a cualquiera, del Rey abajo, pero eso no es un defecto, a nuestro juicio lo malo de Losantos son:

Sus formas. No es preciso para hacer una crítica contundente o ácida perderse en ataques personales y descalificativos que aluden muchas veces a la vida y cualidades particulares del personaje criticado, lo que interesa es su actuación pública, ya sea política, cultural o social.

Sus obsesiones con el dúo Gallardón-Esperanza Aguirre y el enfrentamiento personal contra Rajoy. No se trata de que no se pueda criticar o apoyar tal o cual línea en el PP, pero cuando parece que se hace como si se formase parte de uno de los bandos internos, o se aspira a dominarlo, la apariencia de imparcialidad se resiente.

Sus apoyos a UPyD para castigar al PP. No se entiende que desde las ondas de la radio de la Conferencia Episcopal se haga propaganda a un partido laicista y abortista, como tampoco que se pida el voto a los electores de derechas para un partido que ni siquiera es transversal, sino de pura izquierda, por muy jacobina que sea.

Sus exclusivismos. Quizás sea este el peor de los defectos de Losantos, estas conmigo o contra mí. Pero lo cierto es que su empeño en querer reducir la derecha española al liberalismo, cuando es bastante más amplia, ninguneando otras sensibilidades, que como el conservadurismo, son bastante más mayoritarias, cuando no excluyendo a otras, como la derecha social o católica, le han llevado a perder la oportunidad única de agrupar social y culturalmente bajo el común denominador de la defensa de España a todas estas tendencias. El podría intentarlo con posibilidades de éxito.

"He tenido que explicar a mis hijas que Mallorca pertenece a España"
Antonio Buades está pensando enviarlas a estudiar fuera por la imposición lingüística
 www.lavozlibre.com 13 Mayo 2009

Palma de Mallorca.- Catorce apellidos de Antonio Buades son mallorquines y ama su tierra más que nada, pero se está planteando dejar las Islas. Baraja irse a vivir a Suecia con su familia, país del que son originarios los padres de su mujer. Otra opción sería enviar a sus hijas a estudiar a Inglaterra. Ambas opciones significan librarse de la imposición del catalán como lengua vehicular en la educación de sus hijas.

- ¿Cuál es su situación familiar?
- Me he casado por segunda vez y tengo tres hijas. Mar, de 10 años, fruto de mi primer matrimonio, y Elisabeth e Ivonne, de 5 y 7 años, hijas de mi actual mujer.

- ¿Qué protagonismo tiene la educación en su familia?
- Para nosotros es vital. En casa destinamos un presupuesto considerable a la enseñanza de las niñas. Mi mujer pertenece a una familia mallorquina muy conocida, su madre es sueca y durante su infancia y juventud ha vivido en países como EE.UU., Suecia, Holanda e Inglaterra. A los dos nos gustaría que las niñas disfrutaran de una visión abierta y universal del mundo que les rodea, pero carezco de la libertad de elegir la lengua para hacerlo posible.

- ¿A qué colegios acuden las niñas?
- Mi hija mayor estudia en el colegio San Francisco, un centro religioso concertado. Al igual que en la enseñanza pública, todas las asignaturas las imparten en catalán. Incluso en el recreo se ve obligada a utilizar esa lengua. Las pequeñas realizaron toda la Educación Infantil en el colegio concertado Luis Vives, uno de los centros más prestigiosos de Palma. Posteriormente, coincidiendo con el inicio en Primaria de mi hija mayor, las trasladé al Ágora Portals, un privado inaugurado este curso, que ofrece enseñanza en castellano, inglés e, incluso, una hora semanal de chino mandarín. Sin embargo, no contábamos con que el Gobierno balear exigiera que, al menos, una parte proporcional de la enseñanza se impartiera también en catalán.

- ¿Cómo es la educación de las niñas?
- Ivonne, de 7 años, recibirá la asignatura de Conocimiento del Medio en catalán, por lo que aprenderá en este idioma los nombres de los planetas, de las plantas y de las partes del cuerpo humano. En los cursos siguientes, le tocará el turno a la Geografía y la Historia. Formalmente, el enriquecimiento de su vocabulario más elemental se hará en catalán. Hasta hace un año, existía un sistema trilingüe implantado por el PP en los colegios concertados y en algunos públicos, por lo que la enseñanza se impartía en castellano, catalán e inglés. De hecho, mi hija pequeña, con tres años, hablaba inglés, ya que había comenzado a estudiar en ese sistema. Sin embargo, lo han quitado. Ahora mismo, en el colegio donde van mis hijas pequeñas, en teoría, impera el 50 por ciento catalán y el 50 por ciento castellano, pero en la práctica el 95 por ciento de las clases se dan en catalán, con la excepción de la clase de Lengua Castellana. Incluso en el patio se ven obligados a hablar catalán.

- ¿Cómo afecta a las niñas la situación?
- En casa somos castellanohablantes, pero nuestras hijas también entienden el catalán, por lo que no se sienten incómodas por recibir la enseñanza en esta lengua. No entienden el porqué, pero siguen hablando catalán en el colegio y castellano fuera.

"NI PAGANDO MIL EUROS AL MES POR CADA NIÑA LOGRO QUITARLES EL CATALÁN DE ENCIMA"
- ¿Y ustedes?
- Mi mujer y yo tuvimos la enseñanza en español e inglés, con las tres o cuatro horas correspondientes de catalán a la semana. Sin embargo ahora, ni pagando mil euros al mes por cada niña logro quitarles el catalán de encima. Los únicos centros que están un poco fuera de la órbita de esta imposición son los colegios británicos y alemanes. Todos los demás están completamente obligados a mantener el catalán. No tienen elección. De hecho, si accedes a la página web del Ministerio de Educación y Ciencia en Baleres, te remiten a una página del CAIP del Gobierno balear, donde se explica que el proyecto lingüístico de la comunidad es en catalán y que el castellano tiene el mismo peso que el inglés. Así, aunque en casa somos castellanohablantes, las niñas muestran los primeros síntomas de tener un problema con la lengua, ya que hablan castellano pero, de vez en cuando, introducen palabras en catalán.

- ¿Ha tenido conocimiento de más casos como el suyo?
- Sí, por supuesto. Sé de muchos padres que están viviendo una situación parecida. El hermano de mi mujer, por ejemplo, vive en Suecia. Está casado con una chica alemana y tienen dos hijos, de 6 y 8 años. Hace un tiempo se trasladaron a vivir aquí, pero sus hijos no pudieron adaptarse a la enseñanza en catalán, así que estuvieron un año y, finalmente, regresaron de nuevo al país escandinavo. Otros casos representativos son, por ejemplo, el del Secretario de los Juzgados, que procede de Cuenca y tiene a sus hijos en colegios públicos, con el cien por cien de la enseñanza en catalán. Los niños no entienden nada y están, por tanto, abocados al fracaso escolar. O el de la peluquera de al lado, que es de Ecuador, y tiene un hijo de 17 años. El chico tuvo que dejar con 16 los estudios porque no iba bien. Actualmente está en la calle, sin estudios y sin trabajo.

"CUANDO GANAMOS LA EUROCOPA DE FÚTBOL, MIS HIJAS NO RECONOCÍAN LA BANDERA DE ESPAÑA"
- ¿Su principal motivo de queja es, por lo tanto, la imposibilidad de escolarizar a sus hijas en castellano?
- Sí, es el principal, pero no el único. Las escuelas no enseñan a nuestros hijos la pertenencia a España. Cuando ganamos la Eurocopa de fútbol, mis hijas no reconocían la bandera nacional. He tenido que explicarles que Mallorca forma parte de un país que se llama España. La educación es muy localista, lo único que estudian es la geografía, la historia y las costumbres de la región. Como consecuencia, he notado que tienen una deficiencia importante de conocimientos. Nosotros viajamos bastante y no tienen ni idea de geografía.

- ¿Cuáles son sus perspectivas de futuro?
- Estamos planteándonos irnos a vivir a Suecia, de donde es originaria la rama materna de la familia de mi mujer y donde tenemos negocios y casa. Uno de mis cuñados, como le he comentado, tuvo que regresar, mientras que el otro ha mandado a sus tres hijos a estudiar a Inglaterra. Mi opción es que estudien aquí Primaria y, posteriormente, si no nos vamos a vivir fuera, mandarlos a estudiar fuera: a Madrid o al extranjero.

"LOS PARTIDOS NACIONALES NO TE AMPARAN. PP Y PSOE NO TIENEN INTENCIÓN DE ARREGLAR EL PROBLEMA"
- ¿Está satisfecho con la labor realizada por los partidos políticos en este asunto?
- En absoluto. Siento impotencia y rabia. Estoy muy decepcionado, ya que me he dado cuenta de que los partidos políticos nacionales no te amparan. Ni el PP ni el PSOE tienen intención de arreglar un problema que ellos mismos han provocado. En principio, tienes confianza en que un partido nacional como el PSOE ponga un poco de orden en las distintas comunidades y que así se evite esto, pero ocurre todo lo contrario. En este tema, Baleares es una comunidad mucho más estricta que Cataluña, el País Vasco o Galicia, ya que la imposición del catalán es mayor. Yo soy mallorquín, he vivido toda mi vida aquí y quiero Mallorca más que nada, pero realmente es muy desalentador que te obliguen a marcharte porque quieras educar a tu hijo en tu lengua materna. Desde un punto de vista global, es absurdo que únicamente estudien en catalán.

Zapatero: "Apoyar las lenguas cooficiales es una apuesta de visión histórica"
Debate sobre el estado de la Nación
Efe www.lavozlibre.com 13 Mayo 2009

Madrid.- El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, se ha ratificado como un "firme defensor" de las lenguas cooficiales, convencido de que apoyarlas es "una apuesta de visión histórica", pero ha advertido de que ese respaldo no supone aceptar los "excesos" que se cometan con ellas.

Zapatero respondió con estas afirmaciones al portavoz del BNG, Francisco Jorquera, durante el debate sobre el estado de la Nación que se celebra en el Congreso, pero no hizo referencia a ningún "exceso" en concreto.

Tras subrayar la importancia de las lenguas cooficiales por su valor económico, cultural y de identidad, garantizó que su Ejecutivo siempre defenderá el cumplimiento "del espíritu constitucional" y de la jurisprudencia del Tribunal Constitucional.

En este contexto, lamentó que algunos partidos las utilicen como en la disputa política.

A su juicio, el español tiene una "salud y una fortaleza extraordinaria" y apoyar a las otras lenguas es "una apuesta de visión histórica", ya que un idioma diferente al mayoritario resulta "extraordinariamente positivo para un país y su cultura".

Zapatero aseguró que se trata de una "convicción profunda" y ha recordado que el régimen dictatorial que intentó enterrar las lenguas cooficiales fue "el más nefasto" del periodo histórico contemporáneo.

No obstante, antes de concluir su disertación sobre esta cuestión, dejó claro que defender con convicción estas lenguas como un derecho y como una aportación al conjunto no debe suponer "entrar en excesos", algo que no se debe aceptar "sin más" ya que pueden perjudicar a la población.

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QUIERE TRABAJAR COMO "DIPUTADO NO NACIONALISTA"
Domingo deja C's pero no renunciará a su escaño en el Parlamento catalán
El diputado de C's en el Parlamento catalán José Domingo anunció este martes que deja el partido, aunque, a diferencia de Antonio Robles, no renunciará a su acta de diputado, que pretende mantener hasta que acabe la legislatura. Domingo lo decidió tras rechazar la coalición europea con Libertas.
Europa Press Libertad Digital 13 Mayo 2009

Durante la conferencia titulada De la Ley de Política Lingüística a la Ley de Educación de Catalunya que pronunció este martes en Barcelona, dijo no querer participar en "guerras fratricidas", y reivindicó su nueva "condición de diputado no nacionalista". Se comprometió a defender como independiente desde el Parlamento catalán los intereses de los "compañeros del movimiento" no nacionalista integrantes de UPyD y de C's, que cree que ocupan un mismo "espacio estrecho".

Domingo informó esta misma tarde de su renuncia a la militancia al presidente de C's, Albert Rivera, y ambos se emplazaron a hablar mañana, miércoles, sobre el futuro del grupo parlamentario que comparten, con el que Domingo quiere seguir coordinándose, ahora desde su independencia.

La mayoría del centenar de asistentes a la conferencia reaccionó con aplausos cuando Domingo dijo: "Recupero mi independencia, me doy de baja en C's y no militaré en ninguna otra formación política hasta acabar la legislatura". Otros, sin embargo, le mostraron su desacuerdo con la decisión pese a su posición crítica con la dirección del partido. El caso es que la polémica coalición con Libertas es "contraria" a su ideología.

Siguieron la conferencia, además de algún militante de UPyD, históricos de C's; entre ellos, el aún diputado Antonio Robles, que dejará su escaño en verano, también enfrentado a la ejecutiva que preside Albert Rivera, entre otras cosas por la coalición con Libertas y el proceso para formarla.

Domingo, desde un atril con la inscripción José Domingo, Diputado catalán no-nacionalista repasó su militancia política no nacionalista desde entidades cívicas hasta la entrada del partido en el Parlamento catalán, en 2006. Dijo que cree "imprescindible" que los no nacionalistas sigan presentes en él.

Por ello, vio necesario "restablecer las bases de confianza política" del movimiento no nacionalista con el fin de formar una "única lista" de C's y UPyD, porque el "espacio a ocupar es demasiado estrecho para que pueda dar acomodo a dos formaciones políticas compitiendo por un mismo electorado". Se comprometió a centrar su actividad en el Parlamento catalán en la "refundación" del 'no-nacionalismo' "con espíritu abierto" en Catalunya.

Cree que no tiene sentido el debate y la polémica sobre la transversalidad o el izquierdismo de las dos formaciones, como demuestra -dijo- que muchos disidentes de C's se acaben afiliando a UPyD. "Es hora de restañar heridas y no seguir echando sal. Se trata de reconstruir y no de deconstruir lo que tanto costó fijar".

Responsabilizó de la actual crisis del partido y a las bajas en bloque al "exceso de soberbia" de algunos dirigentes, a quienes pidió rectificar. "El movimiento cívico surgido con el esfuerzo de muchos como respuesta a la imposición y a los abusos del nacionalismo no puede diluirse por la incompetencia de unos pocos que hagan caer en el desánimo a los que defendemos su relanzamiento", concluyó.

La Generalitat de Cataluña emprende un plan de catalanización de magrebíes
Quieren publicar otras guías destinadas a los idiomas urdu y bereber
 www.lavozlibre.com 13 Mayo 2009

Madrid.- Josep Lluís Carod-Rovira, vicepresidente de la Generalitat de Cataluña, presentó el lunes la campaña 'Vivir en Cataluña. Aprendemos el catalán desde el árabe', una guía editada por la Secretaría de Política Lingüística y la Secretaría para la Inmigración con el objetivo de promover el aprendizaje del catalán entre la población de origen magrebí. Este colectivo supone el 19% del total de la población extranjera empadronada en Cataluña.

“El catalán es un instrumento de riqueza cultural pero, sobre todo, de cohesión social y de conciencia civil”, declaró Carod-Rovira. “El aprendizaje del catalán favorece la lucha contra las diferencias sociales, ya que permite situar a todos los miembros de la sociedad al mismo nivel de oportunidades”.

“El Gobierno Catalán reconoce el valor positivo de la diversidad lingüística: Cataluña se enriquece con otras lenguas, por lo que queremos que estas personas se enriquezcan también asumiendo como propia la lengua catalana, con el objetivo de que ésta se convierta en la lengua pública común”, subrayó.

Bernat Joan, secretario de Política Lingüística de la Generalitat, ha manifestado que “el conocimiento de la lengua catalana es una herramienta que permite garantizar que todos los ciudadanos puedan vivir en Cataluña en igualdad de condiciones”.

“El catalán es imprescindible a la hora de mejorar la autonomía personal del individuo”, declaró a su vez Oriol Amorós, secretario para la Inmigración del gobierno regional. “En este sentido, esta guía es una acción más para acercar el catalán a los nuevos catalanes”, añadió Amorós.

El material, del que se han elaborado 9.000 ejemplares, incluye un CD Audio con la locución de los contenidos y de los dialectos transcritos en el documento. Ésta es la segunda publicación destinada a diferentes grupos de poblaciones de origen extranjero residentes en Cataluña, tras la publicación el pasado mes de enero de la guía catalán - chino mandarín. Asimismo, está prevista la realización de una campaña similar destinada a la población pakistaní (catalán – urdu) y otra a dirigida a la norteafricana, hablante de la lengua bereber 'tamazight'.

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