AGLI

Recortes de Prensa    Domingo 24 Mayo 2009

 

El dilema de Feijóo
JOSÉ ANTONIO PORTERO MOLINA La Opinión 24 Mayo 2009

Feijóo prometió la derogación inmediata del Decreto 124/2007 de 28 de junio que seguirá en vigor en espera de otro, prometido para el curso 2010-11, sin que el secretario de Política Lingüística haya dicho una palabra sobre sus contenidos. Sólo quiere sosiego, consenso y tiempo, y reparte entre toda la sociedad la responsabilidad de haber roto el consenso, sin aclarar si se refiere al de la etapa Fraga o al del bipartito. Misterioso y sorprendente este secretario, cuyo nombramiento ha contentado a gentes principales en la materia, ha desconcertado a Galicia Bilingüe y ha irritado a gentes inmoderadas.

Es lógico que sus votantes acusen al presidente de no asumir la responsabilidad con ellos contraída con tan precisa y contundente promesa, porque sería democráticamente irreprochable que Feijóo derogara el decreto y cambiara la política lingüística. Tiene la mayoría parlamentaria que es lo que cuenta. Como la tuvo el bipartito. Sucede, sin embargo, que Feijóo tiene también la responsabilidad de gobernar, más amplia que la de satisfacer una promesa concreta, y que le obliga a resolver problemas en vez de crearlos. Si el presidente derogara mañana el decreto atendería con responsabilidad una demanda de sus votantes, a cambio, eso sí, de que los discrepantes más radicales le plantearan un problema duradero y de elevada temperatura. Sabiendo cómo las gastan, no dudo que convirtieran el problema en conflicto abierto en las aulas y fuera de ellas. Feijóo satisfaría una responsabilidad a cambio de incurrir en la irresponsabilidad de crear un problema general a toda la sociedad. Un lío que, acaso, ha llevado a Feijóo a retrasar el cumplimiento de su promesa y al secretario, persona grata a los principales y quién sabe si por ellos sugerida, a ampararse en el hermetismo a que se calmen las aguas. Ese es el dilema de Feijóo, decidir a qué responsabilidad atiende.

A mi juicio fue el decreto del bipartito el que rompió, si no el consenso, sí la calma mayoritaria provocando la protesta de quienes lo percibieron como imposición y como el comienzo de un proceso de inmersión como el completado en Cataluña. Quienes rechazan la inmersión no son contrarios al gallego, que son muy pocos. No hubo oposición social a las galescolas, ni protestas contra el monolingüismo en los medios públicos de comunicación de Galicia, ni contra la desaparición del castellano en la comunicación de muchas administraciones públicas. No se ha exigido a los diputados o conselleiros el empleo, alguna vez, del castellano. En mi Universidad nadie ha protestado porque los profesores que imparten la clase en gallego reducen su carga docente en un 10%. Nadie, salvo el alcalde Vázquez, se enfrentó a la toponimia monolingüe. Hay más ejemplos, pero bastan esos para constatar que la mayoría social ha aceptado la situación sin rasgarse las vestiduras. Hasta que se intuyó que, quienes sostienen que Galicia sólo tiene una lengua propia y que la otra es extraña e impuesta desde hace siglos, pretendían, con un 15% de los votos, iniciar la inmersión con el decreto. Eso es lo que percibió la mayoría y, de ahí, la promesa de Feijóo.

En la enseñanza hay dos caminos. El de la conjunción con naturalidad y libertad de las dos lenguas, que puede funcionar si no se busca, a su amparo, la exclusión progresiva o la residualización del castellano como se ha conseguido en Cataluña y que es el que anunciaba el decreto del bipartito provocando la protesta; y el de la segregación que se acaba de poner sobre el tapete. Ya se ensayó con las galescolas y habría que completarlo con las castellanoescuelas. Quienes se escandalizan con el modelo de la segregación y quieren el de la conjunción para ir hacia la inmersión no se avendrán al consenso por más que espere el nuevo secretario. Por eso creo que Feijóo debería cumplir con su promesa y derogar ya el decreto. Reconozco, sin embargo, que él puede tener instrumentos con los que mantener en vigor la norma sin provocar excesivas molestias a quienes esperaban la derogación. Ya veremos.

José Antonio Portero Molina Es Catedrático De Derecho Constitucional De La Universidad De A Coruña

Nada respetable
Alfonso USSÍA La Razón 24 Mayo 2009

Las sentencias judiciales se acatan y se cumplen. Pero no es obligatorio respetarlas. Como toda obra humana están sometidas al error, e incluso a la subjetividad, la parcialidad y la inmoralidad. En España se ha establecido una batalla judicial entre los dos altos tribunales, el Supremo y el Constitucional, que nos está derrotando a todos los españoles.

El Tribunal Constitucional nació mal. La Justicia se resignó ante los intereses políticos. El voto de calidad del Presidente que dio validez al robo a decreto armado de Rumasa, anuló las perspectivas optimistas y el prestigio del más alto tribunal. Su presidente, avergonzado, se instaló en Venezuela y allí falleció, con la melancolía que siempre acompaña a los administradores de la Justicia cuando saben que no han sido justos.

Su presidenta actual se deja regañar en público por la vicepresidenta del Gobierno, y no trabaja en demasía. Allí está, fuera de plazo y congelado por presiones políticas, el recurso del Estatuto de Cataluña, que me temo será aprobado en su totalidad más por motivos de dependencias políticas que de encaje en la Constitución.

Ahora le ha enmendado la plana al Tribunal Supremo y autorizado la candidatura de «Iniciativa Internacionalista», a las elecciones al Parlamento europeo. No le han servido las pruebas policiales que señalaban a alguno de sus promotores como colaboradores del terrorismo, batasunos disfrazados. El primero de la lista, el dramaturgo Alfonso Sastre, jamás ha condenado el terrorismo de la ETA. Su esposa, la fallecida escritora Genoveva Forest, fue colaboradora convicta y confesa en el atentado de la cafetería «Rolando» de la calle de Correos. Durante años, su casa de Fuenterrabía ha sido el hogar intelectual de Herri Batasuna.

Pero el Tribunal Constitucional, harto de las hemerotecas, ha decidido que Sastre es un enemigo del terrorismo y la violencia etarra. Ayer, conocida la sentencia que se acata, que se cumple y que no se respeta del Tribunal Constitucional, «Iniciativa Internacionalista» eludió nuevamente condenar el terrorismo.

Los señores miembros del Tribunal Constitucional tienen tiempo para acostumbrar sus espaldas al peso de sus conciencias. El Tribunal Constitucional nos recuerda, muy amablemente, que la no condena de la violencia no implica la connivencia con la ETA. Y nos lo ha recordado con Alfonso Sastre figurando en la cabecera de la lista de candidatos. El Tribunal Constitucional ha sido muy amable recordándonos ese dato nada concluyente, pero también se ha mostrado indolente para repasar las actividades de Alfonso Sastre, sus declaraciones, sus manifestaciones, su constante presencia en actos y comunicados de Batasuna, su nunca negada simpatía por el Movimiento Nacional de Liberación Vasco, su apoyo a los presos terroristas y su distancia callada con sus víctimas.

Sólo con detenerse en un nombre, podría el Tribunal Constitucional reunir las pruebas suficientes para respetar la sentencia del Tribunal Supremo. Una mayoría abrumadora de españoles se ha sentido avergonzada, una vez más, de su Tribunal Constitucional. Esa mayoría de gente buena, pacífica, cívica y decente. Todos acatarán la sentencia y serán testigos de su cumplimiento. Pero el respeto es otra cosa. También se puede acatar y cumplir las sentencias desde el desprecio y la consternación.

Otegi apoya a II
ETA en Europa
Ignacio Cosidó Libertad Digital 24 Mayo 2009

Pocas horas después de que el Tribunal Constitucional amparara la candidatura proetarra de Iniciativa Internacionalista a las elecciones europeas del próximo 7 de junio, este partido fantasma renegaba de la condena a la violencia terrorista en la que había basado su apelación ante el Alto Tribunal. Simultáneamente, un partido que forma parte de ETA como Batasuna pedía abiertamente el voto, en boca de Arnaldo Otegi, para esa candidatura. Con estos datos, la sensación no puede ser otra que los terroristas han logrado burlarse de la Ley de Partidos y del Tribunal Constitucional. Ninguna de las dos cosas es una buena noticia para nuestra democracia ni para nuestro Estado de Derecho.

La exclusión de ETA de nuestras instituciones democráticas impulsada por los gobiernos de José María Aznar ha sido un factor decisivo en el grado de debilidad que padece actualmente esta banda terrorista. Por eso, la posibilidad de que los terroristas puedan volver a tener una voz en el Parlamento Europeo en los próximos cinco años sería una de las peores noticias que podríamos tener en la política de aislamiento institucional, social e internacional que tan buenos resultados ha logrado en el debilitamiento y deslegitimación del entramado terrorista. Tengo la esperanza de que ETA no tenga ya la fuerza necesaria para lograr el objetivo, pero la mera concurrencia de esta candidatura ya constituye un cierto aliento político para los que apoyan a los terroristas.

Mi impresión es que al Gobierno le ha faltado convicción para instar la ilegalización de esta candidatura, muchos de cuyos componentes mantenían una intensa vinculación con Batasuna, como pusieron de manifiesto los informes elaborados por las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. El Ministerio del Interior actuó más como reacción a la denuncia de los medios de comunicación que por iniciativa propia. El propio ministro, Alfredo Pérez Rubalcaba, dudó hasta el último momento confirmar esta voluntad. Los antecedentes demuestran que cuando se trata de aplicar la Ley de Partidos, el Gobierno de Zapatero titubea, como ya ocurrió con las candidaturas de ANV en las pasadas elecciones municipales, cuyos efectos aún padecemos con ayuntamientos todavía gobernados por los proetarras en el País Vasco. La reacción del Gobierno tras la última sentencia del Constitucional parece incluso de cierto alivio.

Acatar las decisiones judiciales es un principio básico de nuestro Estado de Derecho. No es tarea parlamentaria ni el control ni la crítica a las decisiones de los tribunales. Pero sí lo es prever el efecto de esas decisiones sobre la política antiterrorista y, en su caso, impulsar las reformas legislativas o las iniciativas políticas que puedan ser necesarias para un mejor funcionamiento del sistema y una mayor eficacia en la lucha contra el terror.

La gran eficacia demostrada por las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado en la lucha contra ETA ha colocado a la banda terrorista en un momento de mínima actividad criminal. Pero la experiencia de muchas décadas nos demuestra que es necesario combatir al terrorismo en todos los frentes y no exclusivamente en el policial. El aislamiento político y social de la banda resulta crucial para evitar que pueda regenerarse y provocar así la ansiada derrota definitiva de los terroristas. Cuanto mayor sea la debilidad criminal de la organización terrorista, mayor debe ser la presión sobre todo su entorno político, social, económico y mediático, porque sólo eso conducirá a la victoria final de la democracia sobre el terror.
Ignacio Cosidó es diputado del Partido Popular por Palencia.

Intervenir el mercado para salvarlo
J. M. RUIZ SOROA El Correo 24 Mayo 2009

Se escucha mucho hoy en día alegar que éstos o aquellos (normalmente los trabajadores o los ciudadanos de a pie) no son los culpables de la crisis, de lo que se pretende deducir que no deberían sufrirla. Esta curiosa idea de aplicar la culpabilidad a la economía nos sirve para detectar una paradoja: tampoco la banca ha sido la culpable del inicio de la crisis económica en que vivimos. Muy lejos de ser los causantes, muchos bancos han sido las víctimas, los primeros que han sucumbido ante las malas prácticas que se han desarrollado estos últimos años. Bueno, dirá alguno, no habrán sido los bancos, pero sí los banqueros. Pero tampoco parece muy correcta la idea si entendemos por banqueros a los propietarios de los bancos, es decir, a sus accionistas: es patente que han perdido una enorme parte del valor patrimonial de sus acciones, de forma que son también víctimas, no culpables. Bueno, no sea usted tan puntilloso, dirá mi lector, todos sabemos que nos referimos a los gestores de esos bancos o fondos que han prestado sin garantías y que han embarcado a sus empresas en arriesgadísimas actividades más próximas a la especulación que al negocio bancario. De acuerdo, ahí es donde yo quería llegar: que esta crisis, como algunas otras anteriores, ha sido provocada en parte por la actuación de unos gestores que en lugar de atender al interés de la empresa que les había sido confiada, o al de sus propietarios, han atendido más al suyo personal y particular. Y al tiempo que han arruinado a sus representados, han generado una crisis sistémica de incalculables consecuencias.

Con lo cual, si no me engaño, resulta que nos topamos una vez más (y es la enésima vez que esto sucede en la historia de los dos últimos siglos) con uno de los más difíciles problemas que tiene planteado el sistema de libre empresa, que hasta ahora no ha sido capaz de resolver. El problema de cómo conseguir que los gestores o managers, que dirigen efectivamente una empresa en calidad de fiduciarios de una gran masa de accionistas y de un consejo de administración contemplativo, ajusten su actuación a los intereses reales de esa empresa, y no a los suyos propios. Una cuestión que en el fondo es muy básica, incluso trivial, y que aparece siempre que una persona confía la gestión de cualquier asunto a otra: cómo conseguir que la actuación del agente se alinee con el interés del principal dueño del negocio. La dificultad es débil cuando el principal controla directamente al gestor y puede revocarle su mandato en caso de desviación. Pero cuando ello no es posible, como sucede en las grandes empresas por acciones o en la gestión de fondos de inversión colectivos, nos encontramos ante una contradicción de la lógica económica capitalista: su misma presuposición básica, la de un 'homo oeconomicus' autodirigido por su interés, abre la posibilidad de una separación de intereses.

Adam Smith fue perfectamente consciente ya en 1766 de este problema: si los negocios no son gestionados por sus mismos propietarios, sino por unos administradores puestos ahí por una masa de accionistas que sólo miran el dividendo, «prevalecerá en la gestión la insensatez, la negligencia y el derroche», predijo. Más aún, el fundador de la teoría moral que sustenta el libre mercado no le vio solución al problema, sino sólo paliativos: recomendó restringir y evitar este tipo de empresas por acciones. Pero la economía no ha seguido esa vía, sino la contraria: las grandes empresas se multiplicaron y llegaron a ser piezas esenciales de la economía, construidas como corporaciones en que los propietarios reales se desinteresan de la gestión y están atentos sólo a sus dividendos. La gestión la efectúan unos managers a los que ni siquiera el consejo de administración es capaz de controlar, debido a la característica asimetría de información que se genera en estas situaciones: el gestor tiene más conocimientos sobre el negocio que sus propietarios y que los representantes corporativos de éstos. Y cuando el agente tiene más y mejor información sobre el negocio que su principal, ustedes me dirán cómo es posible que éste le controle efectivamente, suponiendo que tenga deseos de hacerlo.

En definitiva, que hace ya tiempo que pasamos de un 'capitalismo de propietarios' a otro 'capitalismo de managers', en el que aparece una realidad anómala en la teoría estándar del capitalismo: una propiedad que carece de control apreciable alguno sobre la actividad directiva, y un ejercicio de esa actividad sin propiedad apreciable que la respalde. En ella, la lógica de la propiedad sobre la que está fundado el libre mercado deja de funcionar con la seguridad que se esperaba de ella. Nadie obra conscientemente contra su propio interés; pero un gestor de una gran sociedad puede actuar, y de hecho actúa en ocasiones, contra el interés de los propietarios. Lo que significa que necesitamos de una lógica nueva para estas nuevas realidades. Porque, para agravar más aún el problema, resulta además que la gran empresa no es ya un negocio que interesa sólo a sus propietarios. Interesa también, cómo no, a los trabajadores que la hacen viable con su aportación laboral; pero interesa asimismo a los consumidores y, al final, interesa a todo el sistema económico. Sucede que, en último término, las empresas son algo demasiado importante como para dejárselas sólo a los empresarios.

Durante estos últimos veinte años hemos escuchado unas entusiastas predicciones acerca de que el propio mercado sería capaz de resolver este problema: se habían descubierto mecanismos inspirados en la propia lógica mercantil capaces de conseguir lo que parecía tan difícil: atar los intereses de los gestores a sus empresas. Las 'stock options', los consejeros independientes, el mercado 'managerial', el control de los auditores externos, la imposición de unas sabias reglas contables.

Todo un arsenal de medidas que iba a garantizar que la economía societaria y financiera fuera segura y fiable. Lo cierto es que todo ello ha fallado lamentablemente, como escribe el profesor Gondra Romero, y de nuevo nos encontramos metidos de hoz y coz en una crisis similar a la que en el siglo XVIII provocaron las famosas 'compañías coloniales' en el naciente capitalismo británico y francés. Similar en su origen, pero multiplicada al infinito en sus consecuencias porque desde entonces ha avanzado mucho la globalización. Eso es lo grave.

Si la lógica de la propiedad que inspira el mercado no sirve para resolver el problema de la agencia en las grandes corporaciones o en las inversiones masificadas, y está claro ya que no sirve, caben en teoría dos soluciones: la primera es la tradicional de la izquierda, y consiste en suprimir la propiedad privada en ellos, en una palabra: nacionalizar. La solución es literalmente absurda, aunque sólo sea porque supone que en una empresa pública no existen problemas de agencia, cuando en realidad existen incluso agravados por relación a la privada (hablaremos de ello en otro artículo); y sobre todo porque prescinde del factor creativo de la economía: la libertad de mercado.

La otra solución es la de la regulación externa de la actividad empresarial para conseguir que se ajuste a su propia lógica propietaria. La intervención del Derecho, es decir, del Estado, para imponer el respeto a las reglas de la buena agencia. Esto puede parecer, a primera vista, algo parecido a la nacionalización, pues estamos ante una intervención del Estado en la economía. Y, sin embargo, la lógica y el sentido que hay detrás de una y otra son abismalmente distintas: la regulación externa impuesta por el Estado entraña en el fondo un reconocimiento del papel insustituible del libre mercado. Aunque pueda parecer una blasfemia para los acostumbrados a pensar con categorías ideológicas periclitadas, supone tanto como proclamar que el sistema capitalista se ha convertido en algo de interés público, algo tan valioso para todos que el Estado debe defenderlo de sus propios fallos. El Estado interviene al final, no para sustituir al mercado, sino para garantizar el mercado. Y es que Estado y mercado no son espacios en relación de achique recíproco, como tontamente escuchamos decir un día sí y otro también, sino elementos complementarios para conseguir un único fin: que la libertad humana no descarrile.

El autor reflexiona sobre la actual crisis económica y defiende «la regulación externa de la actividad empresarial para conseguir que se ajuste a su propia lógica propietaria. La intervención del Derecho, es decir, del Estado, para imponer el respeto a las reglas de la buena agencia». «El Estado interviene al final, no para sustituir al mercado, sino para garantizar el mercado», concluye

¿Cómo y cuándo empezó a morir España?
Francisco Rubiales Periodista Digital 24 Mayo 2009

La España actual, la que gobierna Zapatero, ya es un despojo, pero un día fue grande y rebosaba salud, disciplina, esfuerzo y ética, aunque pocos lo recuerden. La sociedad española que sobrevivió al Franquismo tenía músculo, componentes éticos y estaba preparada para el futuro, como demostró con su poderoso despegue económico, pero era inocente y crédula. Y eso le perdió.

Su primer error fue recibir con los brazos abiertos y sin tomar medidas preventivas a una partitocracia disfrazada de democracia que le vendieron como la panacea política y moral. Estábamos tan deseosos de democracia que entregamos toda la sociedad y hasta nuestras vidas a los nuevos partidos, los cuales, sin obstáculos y con una ambición desmedida, penetraron en la sociedad como un torrente, ocupándolo todo, incluso los espacios de la sociedad civil que en democracia les están vedados: universidades, sindicatos, asociaciones ciudadanas, cajas de ahorros, religiones, etc.

Después llegaron los falsos profetas y comenzó a acelerarse la muerte de la patria.

El alcalde de Madrid, Enrique Tierno Galván, el viejo profesor, fue el primero en destrozar la ética a hachazos. Entre risas complacientes y suicidas, dijo aquello de que "las promesas electorales están para no cumplirlas". Después, aquel insólito catedrático de ética socialista, famoso por sus bandos barrocos, meses despues de inaugurar un parque en Madrid dedicado a John Lennox (sic), congregó a una multitud de jóvenes poseidos por la llamada "Movida Madrileña" y culmina su intervención en el Palacio de Deportes, ante la masa que idolatraba tanta progresía y libertad, con las siguientes palabras. "¡Y ahora jóvenes, a colocarse y al loro!".

Los padres de aquellos jóvenes, ilusos españoles inconscientes de que estaban siendo cómplices del asesinato de la decencia, tan tranquilos en casa viendo Verano Azul, pensando que sus hijos aprendían ética del ídolo político al que habían votado. "Ahora se como educar a mis hijos", pensaban: "¡Que no se frustren! ¡Que no sufran lo que yo he sufrido en el Franquismo! Tienen que vivir su vida. No al suspenso. No a los profesores maltratadores y fascistas. Muera el usted, viva el TU. El porro es progre, Yo también fumo".

Aquellos imbéciles bien intencionados estaban siendo ya contaminados y desarbolados por sus líderes políticos, una labor que en España han realizados nuestros dirigentes con diligencia, primor y eficacia, hasta el punto de que la España de hoy, tres décadas después, es ya un bodrio purulento, desmoralizado y poblado de pobres esclavos sometidos, sin criterio, incapaces de oponerse a la nueva dictadura de partidos y tan idiotizados que votan una y otra vez, con entusiasmo, a sus verdugos.

Después de Tierno Galván llegaron otros muchos profetas de la muerte y del desarme moral. Uno de los mas eficaces fue Alfonso Guerra, aquel que un día dijo que Montesquieu había muerto, sancionando con esa frase el asesinato de la democracia por parte de la clase política y su sustitución por una oligocracia de partidos. Aquel Alfonso, un elitista que jamás se bajó de su coche oficial hasta hoy, llamaba a los suyos "descamisados", como hacía en Argentina el dictador Perón, pero los españoles ilusos se sentían entusiasmado por aquel demoledor cáustico y le gritaban ¡Alfonso, dales caña!

Después llagaron otros profetas de la muerte y destructores de la virtud, del valor y de la patria, como aquel Solchaga que afirmaba que España era el país donde uno podía hacerse rico en menos tiempo, o aquellos otros muchos que decían que "En política vale todo" o que "El fin justifica los medios" o que "Al enemigo ni agua".

Aquellas frases y principios, unidas al ejemplo deplorable de políticos como Felipe González, Barrionuevo, Corcuera, Vera, el chorizo Roldán, y otros muchos, sin olvidar a gente arrogante del color político opuesto como José María Aznar, que, al llevarnos a Irak, impuso su voluntad a la de la inmensa mayoría del pueblo español, hasta terminar en Zapatero y su corte de mediocres, capaces de pulverizar a martillazos lo que queda de digno y noble en España, han sido la destrucción de España y la causa directa de que la niña Marta del Castillo esté muerta, de que el territorio esté minado de corruptos, de que España ocupe hoy el primer puesto europeo en fracaso escolar, crecimiento de la delincuencia, desempleo, alcoholismo juvenil, consumo de drogas y prostitución, de que la democracia española apeste a cadaver, de que los pobres y desempleados crezcan cada día más y de que la economía esté destrozada y sin futuro.

De aquellos polvos, estos lodos. La España inmoral de los nacionalistas excluyentes protegidos por el poder, de los chorizos y de la ineficacia comenzó a construirse cuando todavía estaba caliente el cadaver de Franco, cuando los españoles nos tragamos como buena una Constitución del 78 que ha hecho posible la España actual con todas sus miserias, que ha entronizado la partitocracia, creado una casta política que ha cambiado el servicio por el privilegio y que ha destruido cualquier principio noble y democrático vigente, como la separación de poderes, la igualdad y el imperio de la ley.

La de la España actual es una historia triste, la de un asesinato colectivo de los mejor que teníamos, perpetrado por una clase política sin altura y sin un solo gramo de grandeza, aplaudida y alentada por una sociedad de mequetrefes mediocres y suicidas, incapaces de defender los valores y principios que sus mayores habían atesorado.
Voto en Blanco

La hora de la normalización
MANUEL MONTERO El Correo 24 Mayo 2009

La etapa abierta con la llegada de un lehendakari socialista no puede consistir sólo en un cambio de gobierno y de estilo, con ser ambas novedades importantes. Tiene que implicar también transformaciones serias en los órdenes político, cultural, simbólico y ético. No se trata de agobiar al nuevo Gobierno cuando apenas echa a andar -ya se encargan de zarandearlo el PNV y los sindicatos nacionalistas, indignados porque creen que les roban un chiringuito de su propiedad-, pero sí de recordar que desgraciadamente aquí hay tal tinglado que no basta sólo una buena gestión. Contra la querencia natural de los gobiernos primerizos, que gustan de asentarse por el procedimiento de no alarmar al prójimo y cambiar lo menos posible, en este caso no vale el truco de gobernar para quedar bien con los nacionalistas, ni la tentación de buscar ante todo que éstos se den cuenta de que también los socialistas son buenos chicos y de fiar. No sólo porque una política de este tipo estaría abocada al fracaso -el nacionalismo actual no está dispuesto a admitir a los constitucionalistas como una alternativa legítima-, sino porque el deterioro cultural o ético que arrastramos es tal que cualquier dejación constituiría una irresponsabilidad inadmisible.

Un suceso retrata el desquiciamiento al que se ha llegado tras la década soberanista. Cuentan las crónicas que el anterior lehendakari animaba a una militante, llorosa y destrozada por la pérdida nacionalista del Gobierno vasco. La consolaba recordándole que el pueblo vasco tiene 7.000 años, que en este tiempo ha salido de todas, por lo que conviene relativizar este revés -el del PNV-, uno más en esta trayectoria milenaria, pero del que saldremos forzosamente como sucedió en otras coyunturas luctuosas.

Tengo mis dudas de que la anécdota sea del todo cierta, pues la realidad no suele condensar de forma tan precisa los elementos definitorios de una situación. Pero probablemente lo es en sus rasgos generales, al ajustarse a otros episodios conocidos, y sin duda refleja bien la actitud del soberanismo, pues en esta década han sobreabundado las alusiones a los 7.000 años y la autoidentificación entre el nacionalismo y el pueblo vasco.

No merece la pena detenerse en la sandez de la antigüedad de 7.000 años, ocurrencia que tiene tanto rigor como la creencia por algunos autores del siglo XVII de que los vascos descendían de Túbal, el nieto de Noé, aunque aquella fábula era más atractiva y tenía mayor pedigrí. Lo único: cabe lamentar que semejante dislate se haya paseado por Argentina, México, Estados Unidos, Bélgica, Georgia... y hasta por Madrid y el País Vasco. Y que sobre tal entelequia -que quizás los soberanistas creen a pies juntillas, por chocante que parezca- se haya construido todo un entramado ideológico.

A estas alturas, lo preocupante de la anécdota es que refleja cómo el nacionalismo se identifica en exclusiva con el pueblo vasco. En las democracias suelen ser frecuentes las derrotas electorales y las alternancias de gobierno. Nadie se desgarra las vestiduras cuando estas cosas pasan, o lo hace con alguna mesura y autocrítica, sin cuestionar el funcionamiento de la democracia ni la legitimidad de la voluntad electoral. Las derrotas y las victorias electorales forman parte de la normalidad.

Pues bien: resulta inimaginable que ningún líder político democrático se sienta identificado con la esencia de la nación o del pueblo y crea que su derrota es un desliz (aunque sea leve) en una historia milenaria. ¿Se imaginan a Margaret Thatcher perdiendo las elecciones y diciendo que no hay que preocuparse pues Gran Bretaña tiene 1.000 años de historia y se recuperará de tal pérdida?, ¿o al mismo Bush identificando la derrota republicana con la de la nación estadounidense de 232 años? Si Aznar llega a insinuar un desatino semejante -que España tiene 1.000 años de antigüedad, representados por el PP, y que por eso no hay que preocuparse por el leve traspiés de una derrota electoral-, lo demolemos a zurriagazos verbales. Y con razón.

Con el nacionalismo vasco no pasa lo mismo. Tragamos barbaridades que no se han oído en Europa occidental desde 1945, excepción hecha del franquismo. ¿Qué quiere decir la anécdota? Que el nacionalismo no se ve como una alternativa de las que se ofrecen en las elecciones, sino como la única voz válida para el pueblo milenario. Que piensan ha sido derrotado con trampa o, peor, por unos intrusos que no forman parte del pueblo vasco y que impiden que éste se autogobierne. Creen que los resultados electorales en el País Vasco han sacado del poder a los únicos representantes legítimos del pueblo vasco.
 

Con estos bueyes hay que arar. Como expresiones de este tenor nos suelen ya pasar inadvertidas y no suscitan un clamor de indignación, quiere decirse que en el País Vasco abundan los conceptos prepolíticos y no democráticos. Por eso el nuevo Gobierno vasco tiene mucha tarea por delante. No basta con un buen gobierno, resulta necesaria también la pedagogía, el cambio cultural, la modernización intelectual, la difusión de los conceptos de pluralismo, ciudadanía, libertad, democracia... Esta vez sí, llega la hora de la normalización de la sociedad vasca.

Justicia ciega
IGNACIO CAMACHO ABC 24 Mayo 2009

A la justicia española no es difícil, por lo visto, tomarle el pelo, como están demostrando los niñatos del caso Marta del Castillo, pero hasta ahora no existía constancia de que se lo dejase tomar con la delectación, autocomplacencia y recochineo que el Tribunal Constitucional ha permitido a los nuevos mamporreros de ETA. Los magistrados del TC necesitan tres o cuatro años para despachar un asunto de mediana urgencia -véase el recurso del Estatuto de Cataluña- y entran en estado de confusión cuando tienen veinticuatro horas para examinar un expediente. Bloqueados por una turbación cataléptica debían de estar los sesudos ropones para no ver la monumental viga de engaño que viajaba en el carro de paja argumental colocado ante sus togas por la defensa de la candidatura-franquicia de los batasunos y dar por bueno un rechazo de la violencia tan ortopédico, abstracto y artificial que habría mosqueado hasta a un coro de ursulinas. Una cosa es que la justicia sea ciega y otra que se lo haga para no tener que enfrentarse a las evidencias.

El Constitucional se ha dejado chulear de un modo infamante, sabe Dios por qué extrañas razones, y más vale no pensar que tenga algo que ver el veterano pique de sus miembros con los colegas del Supremo. Al día siguiente de contemplar cómo los jueces de la «ultima ratio» del sistema dejaban pasar tan panchos su intragable caballo de Troya, los apoderados del conglomerado etarra se quitaron con arrogante alborozo la burda máscara que sólo ha embaucado a quienes dispuestos estaban a dejarse embaucar, mientras Otegi, ese hombre de paz, pedía el voto para sus desembozados amiguetes. Desde el atentado de la calle del Correo -ay, con qué ingenua torpeza creíamos durante la dictadura en los chivos expiatorios- no queda en España nadie que no sepa que el mediocre dramaturgo Alfonso Sastre es como poco un compañero de viaje del delirio terrorista. Pero si en el franquismo todos los gatos eran pardos al anochecer, ya ha llovido bastante para limpiar las legañas de los más perezosos de mirada. Un juez de la democracia no puede confundir un minino con un tigre.

Exultante por el inesperado éxito de su grosera engañifa, un portavoz de la lista mamporrera se encastilló en el sofisma barato del «planteamiento simplista» para evitar una condena explícita de la violencia del terrorismo. «¿Por qué no me preguntáis -dijo con encanallada ambigüedad el fulano- si condenamos la pederastia?». Pues muy sencillo, pedazo de rufián: porque los pederastas son tan repulsivos como vosotros pero no justifican su odiosa perversión con motivos políticos. Porque no hay listas electorales de pedófilos camuflados ni habría ley ni tribunal que lo permitiese. Y porque aquí no se chupa nadie el dedo salvo esa media docena de magistrados de Babia bajo cuya conciencia quedarán las consecuencias de esta ignominia.

El hombre con el freno de mano echado
Jesús Cacho EC 24 Mayo 2009

Una de las más llamativas paradojas de nuestro tiempo consiste en comprobar cómo un Gobierno sitiado por un ejército de parados que no deja de crecer, es capaz de trasladar los problemas al partido de la oposición que diariamente copa portadas, columnas y análisis varios, mientras el Ejecutivo, directo responsable de la mayor crisis económica de nuestra reciente Historia, transita de puntillas por el drama, casi de incógnito. La frustración es evidente entre la militancia popular. Se palpa con solo rascar un poco en el almario de los cientos de miles de militantes. Su partido no acaba de arrancar en las encuestas, no termina de despegar, víctima de los traumas heredados del pasado y de la peculiar idiosincrasia de su líder del momento.

En partidos con estructura tan jerarquizada como los españoles, la formación, el talante, la calidad humana del líder imprime algo más que carácter. Nuestros partidos han dejado de ser agrupaciones democráticas cuyo fin último reside en mejorar la calidad de vida de los ciudadanos, para convertirse en gigantescos lobbies o grupos de interés y de presión, en los que, dentro de una pirámide de mando perfectamente delimitada, se gana la vida una elite endogámica que vive a la sombra del gran jefe. No cuentan las instituciones. No hay sociedad civil. No hay intelectuales. Cuenta el líder, de quien depende la suerte de todos y cada uno de los miembros del clan. En ausencia de instituciones democráticas, es el líder quien distribuye premios y castigos de acuerdo con su humor cambiante.

Y el líder puede ser un personaje lenguaraz y desvergonzado, un caradura simpático capaz de decir una cosa y su contraria sin pestañear, pero implacable con su propia gente en el manejo de la maquinaria de Poder del partido, o un blando, un tipo huidizo y reservón, un buen hombre que seguramente nunca ha llegado a creerse su papel. Es muy posible que alguien que carece de eso que Hobbes denominó “un perpetuo e insaciable deseo de poder y más poder, que cesa solo con la muerte”, fuera una bendición de los dioses como Presidente de una democracia formada por ciudadanos libres y honestos, pero en un sistema de corrupción como el español, donde lo que importa es el manejo del BOE como plataforma desde la que mejorar a los amigos, una personalidad como la de Mariano Rajoy puede ser un gran fiasco. El candidato del PP sigue suspendiendo su asignatura más importante: la de hacer realidad un partido de derecha de nuevo cuño, un partido liberal sin adherencias franquistas, laico y reñido con la corrupción, capaz de satisfacer las aspiraciones de las clases medias cultas de la sociedad española.

En esa tarea modernizadora, el de Pontevedra perdió de forma lamentable la primera legislatura Zapatero (2004-2008). En su descargo se arguye que no tenía el control de los resortes del poder interno, en manos de Aznar y de su gente. Lo reconoció abiertamente el 11 de marzo de 2008, dos días después de su última gran derrota, cuando anunció que seguía en la carrera pero “con un equipo propio”, ergo el que tenía se lo habían impuesto. Perdió la primera legislatura Zapatero, repito, y lleva camino de hacer lo propio con la segunda. Con cuatro millones y pico de parados, el Gobierno ZP le plantea constantes desafíos legislativos en el terreno de los valores morales (tal que el aborto) a los que el PP no sabe responder, mientras le siembra el campo de minas con reiterados casos de corrupción con los que la maquinaria policial al servicio de Interior nutre a los jueces, generalmente siempre al mismo juez. Y ahí está Rajoy, corriendo cual pollo sin cabeza o escondiendo la testuz tras el burladero de Génova. Esperando que el tiempo resuelva sus cuitas.

El caso es que Mariano no sabe cómo reaccionar en términos políticos ante esa avalancha de casos de corrupción que actúa cual peso muerto que impide al partido levantar con alegría el vuelo electoral. Corrupción nueva y tragedias viejas como la del Yak 42, con un Trillo que no debería seguir un día más en la vida pública. Mariano se enroca. Mariano camina con el freno de mano echado. Unos le acusan de falta de liderazgo, y otros le disculpan diciendo que es tan buena gente que se niega a estigmatizar a nadie antes de que se pronuncie la Justicia. Pero hay también quien sitúa esa inacción en el terreno del puro cálculo personal. A fuer de sinceros hay que reconocer que no le ha ido tan mal la estrategia de darle hilo a la cometa. Los potenciales candidatos a desplazarle de la cúpula de Génova están muertos o muy malitos: Camps –que sí, que el Grupo Prisa es el diablo, pero el prócer sigue sin presentar las facturas de los trajes- ha recibido un misil en plena línea de flotación, mientras Esperanza Aguirre vuela con plomo en sus garbosas alas de dama de hierro ibérica. Queda Gallardón, que espera heredar más pronto que tarde, convencido en su soberbia de que la Moncloa no podrá resistirse a inteligencia tan preclara y verbo tan florido. Otra desgracia colectiva en ciernes.

El agotamiento del sistema de partidos
El resultado de la incapacidad de Rajoy para responder con lucidez y contundencia a los desafíos del momento deja huérfanos de opción política a esos cientos de miles de españoles de clase media culta para quienes Zapatero es simplemente un insulto a su inteligencia, millones que desearían votar a un partido capaz de interiorizar de una vez por todas la vieja Declaration des Droits de l’homme et du citoyen, de 26 de agosto de 1789 -el incorruptible Robespierre al aparato- pero que se niegan a votar a un club de caciques regionales, festoneado de vulgares chorizos de pelo engominado al estilo Correa. A menudo da la impresión de que, más que en esa indisciplina que en política llevó acarreada la Modernidad, parte de la derecha española sigue anclada en la España de Fernando VII, un tirano que juró como heredero de la Corona justo el día (septiembre de 1789) en que en Francia despertaba la Revolución. Aquella incapacidad, en fin, provoca al tiempo un profundo desaliento entre la masa de militantes anónimos que dedican su tiempo al partido gratia et amore, con la única recompensa esperada de poder caminar por la calle con la cabeza bien alta y sin avergonzarse.

Dicho lo cual es muy posible, con todo, que Mariano Rajoy gane las generales de 2012 –si es que el deterioro de la situación sociopolítica no fuerza a ZP a convocar antes- y se vea en la tesitura de tener que asumir el Gobierno de la nación. Llegados a este punto, no pocos lectores habrán concluido ya que este ejercicio descriptivo de la situación de la derecha es en vano. El problema no es el PP. O no es solo el PP. La situación es idéntica en el PSOE, si bien camuflada ahora por el usufructo del Poder. Es la consunción de un sistema de partidos que hace tiempo renunció a la regeneración democrática. Es una crisis global, por supuesto económica, pero fundamentalmente política y de valores. Crisis de agotamiento del régimen salido de la transición. El traje, perdón por la metáfora, que nos dimos entonces se ha quedado pequeño. Las elites políticas –en Madrid y en la periferia nacionalista-, grandes beneficiarias del Estado de corrupción en que vivimos, se sienten a gusto en él, indiferentes a la miseria moral que despide el espectáculo y hace desertar cada día del sistema a miles de españoles dispuestos a refugiarse en la indiferencia y el desencanto.

Con una Justicia enseñando diariamente las vergüenzas de su absoluta politización (lamentable espectáculo el protagonizado por Constitucional y Supremo esta semana), y unos medios de comunicación en quiebra, cuyo futuro depende de las ayudas de un Gobierno que ya imploran sin el menor recato, la situación española en lo que a la calidad de la democracia se refiere se aproxima a pasos agigantados a la que en Argentina ha impuesto el matrimonio Kirchner. Quien no está a bien con el Gobierno, es hora de que empiece a pensar en cambiar de aires. Es muy posible que, como demuestra lo ocurrido en el Parlamento británico, -en Westminster no se veía cosa igual desde 1689, año en que aristocracia y burguesía se conjuraron para acabar con las aspiraciones absolutistas de Jacobo II, inaugurando la monarquía parlamentaria de la persona del príncipe Guillermo de Orange- el mal no sea exclusivamente español. Pero allí tienen el consuelo al menos de haber podido disfrutar de una democracia cuasi ejemplar durante siglos, mientras la nuestra se ha agostado a poco de brotar, mostrando con apenas 30 años sus peores mañas sin haber desplegado casi ninguna de sus ventajas.

Una crisis que tendrá consecuencias políticas
La crisis del sistema ya estaba ahí, larvada, desde hace tiempo, al menos desde la crisis de los años 92/93. Ocurre que el crecimiento de los últimos 12 años ha ido tapando todas sus miserias a golpe de crédito al consumo. Cuando la marea del dinero fácil se ha retirado, sobre el fango de la playa chapotean los cadáveres de millones de ilusiones perdidas. El sistema salido de la transición está muerto, aunque, como ocurre con el protagonista de cierta famosa película, sus beneficiarios no lo sepan o finjan ignorarlo. Es difícil, por no decir imposible, que la crisis sistémica que estamos padeciendo no tenga consecuencias políticas. Las tendrá. Hasta el propio Monarca se dice preocupado: “Hace tiempo que le vengo diciendo que hay que tener cuidado, que esto viene mal, que la situación del sistema financiero es muy apurada, particularmente las Cajas, que yo hablo con mucha gente, pero este optimista ignorante (sic) me replica que no, que ni hablar, Señor, que exageran, que no es para tanto y que no me preocupe…” (Juan Carlos I, hace escasas semanas, a un visitador nocturno del palacio de La Zarzuela).

Al hablar de consecuencias políticas no me refiero a un simple cambio de Gobierno en el actual sistema de alternancia PSOE-PP, sino a algo más. La Historia, también la nuestra, está llena de ejemplos de pueblos que se acostaron mansos y una mañana se levantaron inesperadamente bravíos. Con razón Madame de Staël escribió que “si el Rey de Francia [Luis XVI] no hubiera tenido en sus finanzas un desorden que le obligaba a solicitar la ayuda de la nación, quizás la Revolución se hubiera retrasado un siglo”. Habrá que ver lo que pasa después del próximo verano, para empezar a calibrar la profundidad del cambio que se avecina.

Apoyo a Federico Jiménez Losantos‏
Asociación 11-M Verdad y Justicia  24 Mayo 2009

(asociacion@11mverdadyjusticia.es)

La Audiencia Provincial de Madrid acaba de desestimar el recurso que Federico Jiménez Losantos interpuso contra la sentencia que le condena a pagar una multa de 36.000 euros por un delito de injurias contra el Alcalde de Madrid, D. Alberto Ruiz Gallardón.

Mediante este comunicado la Plataforma Ciudadana Peones Negros quiere expresar una vez más públicamente su apoyo al periodista de COPE y Libertad Digital D. Federico Jiménez Losantos, uno de los exponentes de la investigación independiente sobre los atentados del 11 de marzo, así como su rechazo más absoluto a lo que considera un ataque a la libertad de expresión que ampara nuestro ordenamiento jurídico. Conviene recordar que la citada querella tiene su origen en las declaraciones que el Alcalde de Madrid realizó en el año 2006, en plena fase de instrucción sumarial de los atentados del 11 de marzo, en las que invitaba a su partido a "obviar el 11M y huir de la radicalización", a escasos días de que la AVT celebrara una concentración contra la negociación con ETA y por la verdad del 11M.

Como venimos denunciando en las últimas semanas, las recientes revelaciones periodísticas sobre los explosivos utilizados en la masacre y la llamada trama de los huidos, han puesto de manifiesto la necesidad de seguir investigando todo lo relacionado con el 11M, como así lo han manifestado también la AVT y la AAVV11M que agrupan más del 70% de las víctimas del 11 de marzo.

Por todo ello Peones Negros quiere denunciar la pasividad y la nula reacción de los partidos políticos de todo el arco parlamentario ante este cúmulo de noticias, lo que hace que resulte más inquietante la desestimación de este recurso por parte de la Audiencia Provincial de Madrid.

Los políticos, y entre ellos Ruiz Gallardón, tienen el deber ético de exigir que se sigan investigando todos los hechos relacionados con la masacre del 11M. Si esto no es así, los ciudadanos y los periodistas están en su derecho de criticarlo, en el ejercicio del derecho a la libertad de expresión e información.

Asociación 11M Verdad y Justicia - www.11mverdadyjusticia.es
Plataforma Ciudadana Peones Negros - www.peonesnegros.es

El Gobierno aún carece de un sistema para investigar los bienes de los terroristas
El Estado salda las deudas de los etarras: 430 millones en indemnizaciones

Maribel Casado La Razón 24 Mayo 2009

MADRID- Los impagos de los terroristas a sus víctimas han obligado al Estado a sufragar más de 430 millones frente a los apenas 60.000 euros abonados por los etarras, tal y como afirman las distintas asociaciones. En 1999 el Congreso aprobó la Ley de Solidaridad, cuyo objetivo era corregir la situación de desamparo en la que se encontraban, pero este sistema tiene fallos y así lo han denunciado las víctimas. Posteriormente, en octubre de 2008, el Senado aprobó por unanimidad una moción del PP en la que se instaba al Gobierno a «investigar las rentas y patrimonios de los terroristas condenados». El plazo de seis meses que establece la Cámara Alta para presentar el proyecto ya se ha cumplido y el Ejecutivo no ha mostrado ningún plan o iniciativa. Esta situación beneficia a los terroristas, que «gozan de impunidad», tal y como explica el presidente de la Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT), Juan Antonio García Casquero. Y es que, a su juicio, la Ley de Solidaridad impide que los etarras «rindan cuentas», ya que el Estado paga por ellos.

Uno de los casos más emblemáticos es el de Pilar Elías, la viuda de Ramón Baglieto, que tuvo que soportar cómo el asesino de su marido, Cándido Azpiazu, montaba una cristalería bajo su domicilio. El terrorista se declaró insolvente y Elías no cobró la indemnización. Sin embargo, Azpiazu sí pudo aportar la mitad del capital necesario para abrir su negocio. «Es habitual que los terroristas cometan fraude de ley porque no se realiza un seguimiento de sus bienes», señala Casquero. Pero no es el único problema, ya que, según señala el presidente de la AVT, la indemnización del Estado «suele» ser inferior a la que establecen, posteriormente, los jueces. Un ejemplo es el del guardia civil Jesús Faucha. En abril de 1986, un coche bomba estalló junto al Land Rover que conducía por el centro de Madrid. Su juicio se celebró veinte años después y el juez reconoció que la indemnización no había sido justa, por lo que la incrementó en 108.000 euros. Una vez más, fue el Estado quien pagó la diferencia porque el terrorista se «declaró insolvente». Jesús se siente «olvidado» por el Gobierno.

Jorge Campos (Círculo Balear) "El motivo de la catalanización son los complejos del PP"
La manifestación del 30 de mayo será un grito contra la imposición del catalán en Baleares
Belén Piedrafitawww.lavozlibre.com 24 Mayo 2009

Jorge Campos, presidente de 'Círculo Balear', defiende el bilingüismo de Baleares

Madrid.- 'Círculo Balear', la asociación que preside Jorge Campos, ha convocado una manifestación por los derechos lingüísticos el sábado 30 de mayo en Palma de Mallorca. "Tenemos una oportunidad histórica el 30 de mayo, la primera manifestación en defensa de la libertad lingüística, para demostrarles a nuestros gobernantes que por este camino no se puede continuar y que la gente no quiere este tipo de imposiciones. Por otra parte, dejamos reflejado que el problema no es sólo nuestro, sino que es un problema nacional".

- ¿Cómo afecta la imposición del catalán a la sociedad balear?
- En lo que hace referencia a los escolares les afecta en su futuro. En el acceso a la función pública, por ejemplo, el 72 por ciento de las personas que se presentaron en las últimas oposiciones se ha quedado fuera por no tener un certificado de catalán. Se ha creado un problema donde no lo había, ya que la gente en sus relaciones cotidianas no tiene ningún problema en el uso de las dos lenguas mayoritarias. El Gobierno no hace caso ninguno a nuestras solicitudes para acabar con la imposición del catalán en todos los ámbitos. Es más, aprueban un Plan de Normalización Lingüística que lleva aparejadas dos mil y pico medidas para imponer el catalán en todos los ámbitos. No nos queda más remedio que manifestarnos cívicamente y dejar claro que miles de personas de Baleares no estamos de acuerdo con la imposición del catalán.

- Hace unos meses tenía en mente la organización de una posible manifestación, pero no era algo que contemplaran a corto plazo. ¿Cuál ha sido el detonante?
- El detonante ha sido que no sólo no se remedia la situación por parte del Gobierno, sino que se incide para apartar completamente la lengua común, el castellano, de todos los ámbitos. Además, se sigue en esa sustitución vergonzosa del mallorquín-menorquín-ibicenco por ese catalán estándar que no tiene nada que ver con lo que siempre hemos hablado. Se va a perder la riqueza de nuestra lengua balear. A raíz de casos graves como el del niño de Ibiza, Olav Poned, donde incluso el Gobierno tuvo la bajeza moral de poner en duda la dislexia del niño, la indignación es creciente y no nos ha quedado más remedio que convocar esta manifestación.

- Ha comentado que se han intentado poner en contacto con el Ejecutivo regional. ¿Cómo lo han hecho y cuál ha sido su respuesta?
- Hace dos meses nos enteramos de este Plan de Normalización Lingüística de dos mil y pico medidas y solicitamos formalmente una cita con la consejera de Educación, Bárbara Galmés, y con el presidente del Gobierno balear, el señor Antich, -los dos del partido socialista-, para pedirles que retiraran esta iniciativa, ya que estaban utilizando la lengua como arma política. Quisimos proponer soluciones y solicitamos derogar una serie de normativas y sustituirlas por una ley que en base a la libertad demostrara cuál es la realidad social. A dos meses de solicitar la cita aún estamos esperando que nos den día y hora. Se está ninguneando a una asociación cívica que aglutina a más de 2.500 socios y simpatizantes y es la más importante de Baleares en cuanto a defensa de libertades y derechos lingüísticos individuales.

- ¿Han podido hablar por teléfono con la consejera de Educación?
- No. Lo solicitamos formalmente, hablamos con los jefes de gabinete y de prensa de los dos gabinetes, tanto deEducación como de Presidencia. Lo solicitamos por escrito también y no ha habido manera.

"EL INICIO DEL PROBLEMA FUE EL ESTATUTO DE AUTONOMÍA DEL 83, DEL PP, QUE DIO SUPREMACÍA AL CATALÁN"
-¿Cuándo cree que esta situación comenzó a desarrollarse?
- Esta situación ha ido en aumento. El inicio de todo fue el Estatuto de Autonomía del año 83, que ya indicó que la lengua propia -un término nefasto- era la catalana dándole supremacía. Después, en el año 86, la Ley de Normalización Lingüística, aprobada también por el Partido Popular, empezaba a imponer el catalán en todos los ámbitos: en la educación, en la administración, en la universidad… En el año 97 se firmó el decreto de mínimos -mal llamado de 'mínimos', porque lo que hace es establecer máximos de catalán-, también del Partido Popular. De ahí poco a poco se ha ido eliminando la posibilidad de escolarizar a un niño en castellano, o de acudir a la administración y que te atiendan en castellano, o de trabajar en ella, y se ha ido sustituyendo toda nuestra cultura balear por una catalanización de nuestras tradiciones y costumbres.

-¿Cuál cree que es el motivo de la catalanización?
- Ha habido varios motivos. El primero es debido a la cantidad de complejos que tiene el Partido Popular, que quiere ser más nacionalista que los nacionalistas. Después Y un partido socialista que también está en manos de esos partidos nacionalistas -aquí son una minoría, no llegan ni al 15% de representación electoral-. Además, han organizado un gran negocio. El catalán es una verdadera industria. Hay millones de euros de subvenciones públicas, un presupuesto que este último año es de 7,3 millones sólo para política lingüística. A esta cantidad le añadimos una subvención a entidades pancatalanistas y, sobre todo, la dejadez de los dos grandes partidos nacionales, que no han hecho lo que tenían que hacer: respetar las libertades. Se ha creado un tema cultural y lingüístico para configurar, en base a la lengua, un estatus político de eso que llaman ellos 'països catalans', es decir, unidad de la lengua y la cultura catalanas.

"EL TÉRMINO 'PAÍSES CATALANES' NO TIENE NINGUNA IMPLANTACIÓN EN BALEARES. ES UNA TERMINOLOGÍA RADICAL DEL PSOE Y LOS NACIONALISTAS"
- ¿Quién defiende este término?
- El término 'Països Catalans' es utilizado por el PSOE. A mí me gustaría saber si sus votantes se dan cuenta de que utiliza una terminología radical y anticonstitucional como ésta. También emplean este concepto los partidos minoritarios, los nacionalistas y las entidades catalanistas más pequeñas, que sobreviven por la subvención pública. No tiene ninguna implantación en Baleares porque nosotros jamás hemos pertenecido a los ‘países catalanes’.

- ¿Por qué cree que el PP y el PSOE de Baleares se están plegando a las directrices nacionalistas?
- Porque el Partido Popular ha tenido muchos complejos en este tema. Para que no lo tacharan de españolista han querido ser más nacionalistas que los nacionalistas y más catalanistas que los catalanistas. Y el PSOE se ha arropado por esa mínima intelectualidad y esa universidad, regada también con dinero público, que establece estas tesis nacionalistas. Los dos grandes partidos nacionales hacen dejación de sus funciones y han establecido todo esto.

- ¿Qué asistencia tienen confirmada a la manifestación y cuáles son sus previsiones?
- No sabría decir exactamente porque estamos recibiendo adhesiones continuamente. Ya tenemos más de 14 adhesiones de organizaciones sociales y políticas, algo que no había pasado nunca en Baleares.

"TENEMOS UNA OPORTUNIDAD HISTÓRICA EL 30 DE MAYO PARA DEMOSTRAR A LOS GOBERNANTES QUE LA GENTE NO QUIERE IMPOSICIONES"
- ¿Cree que era necesario que la sociedad balear comenzara a movilizarse?
- Completamente. Tenemos una oportunidad histórica el 30 de mayo, la primera manifestación en defensa de la libertad lingüística, para demostrarles a nuestros gobernantes que por este camino no se puede continuar y que la gente no quiere este tipo de imposiciones. Por otra parte, dejamos reflejado que el problema no es sólo nuestro, sino que es un problema nacional. De hecho van a venir representantes de Galicia, País Vasco, Cataluña y Valencia.

- ¿Cuál es el eslogan y los principales postulados de la convocatoria?
- 'Nuestras lenguas nos unen. Volem llibertat d'elecció'. Dejamos claro que nuestra sociedad es bilingüe y que la lengua es un instrumento que sirve para unir y que esa unión sólo se puede conseguir desde la libertad. Pretendemos dejar cuatro cosas muy claras: que se tiene que derogar y suprimir toda normativa lingüística que impone el catalán y sustituirla por otra basada en la libertad y en la realidad social de baleares; todo el mundo de la cultura tiene que despolitizarse; debe dejar de ser un requisito excluyente la acreditación de títulos de catalán para acceder a la

Rosa Díez: Los partidos nacionales se comportan como si fuesen nacionalistas
 La Razón 24 Mayo 2009

La diputada y portavoz de Unión Progreso y Democracia (UPyD), Rosa Díez, ha afirmado hoy que los partidos políticos nacionales "se comportan como si fuesen nacionalistas", ya que, según ha añadido, "no defienden el Estado".

Díez ha realizado estas declaraciones en un mitin celebrado en Alicante con motivo de las próximas elecciones europeas, en el que ha estado acompañada por el candidato de UPyD para el Parlamento Europeo, Francisco Sosa Wagner.
La diputada de UPyD ha subrayado que los partidos políticos nacionales "no están defendiendo el Estado porque para hacerlo se necesita una unidad en toda España y un mismo discurso".

"UPyD es un partido diferente", ha indicado Díez, quien ha indicado que "ningún otro partido" realiza un mitin-coloquio con los ciudadanos por "miedo", en alusión a la oportunidad que tienen los asistentes a los mítines de UPyD de preguntar al orador.

Asimismo, Díez ha subrayado que su partido "quiere motivar a los ciudadanos para que se impliquen en la política y regenerar así la democracia".

"Nos interesa más la implicación del ciudadano en la política que el voto. Lo más importante es recuperar a la gente", ha señalado, al tiempo que ha considerado que cuando las personas se desmotivan "surgen partidos antisistema".
Además, ha considerado que tanto el PSOE como el PP, a la hora de la verdad, "piensan de la misma manera y esperan la alternancia entre ellos para hacer lo mismo".

Por último, Díez ha solicitado a los ciudadanos que voten "a gusto" en las elecciones europeas y ha pedido que no den su apoyo a Iniciativa Internacionalista (II).


******************* Sección "bilingüe" ***********************

La senda del pacto escolar
EDITORIAL El Correo 24 Mayo 2009

Los más sólidos fundamentos del sistema educativo vasco son fruto del acuerdo. Tanto la ley de normalización lingüística de 1982 como el pacto escolar de 1992 o la ley de la escuela pública vasca de 1993 surgieron del compromiso mayoritario de los partidos con el ingrediente primordial de la transversalidad. La integración de las distintas sensibilidades fue, y debería seguir siendo, el requisito imprescindible para levantar y dar consistencia al que es uno de los pilares fundamentales en la construcción de cualquier sociedad. Del sistema educativo no sólo depende, con ser importante, la formación académica de las generaciones más jóvenes, también la transmisión de valores y aptitudes que terminarán por ser dominantes en una comunidad. Y pocas sociedades como la vasca están tan necesitada de profundizar desde las aulas en principios como la tolerancia, la pluralidad y la convivencia entre diferentes.

En los últimos años, exactamente desde que la estrategia de Lizarra llamó al cierre de filas nacionalistas, se ha ido perdiendo este criterio aglutinador, más costoso de trabajar pero más duradero y consistente, sacrificado en aras de políticas homogeneizadoras, con el euskera como pieza clave. Un tremendo error, rematado con la fiebre decretadora del anterior consejero, que ha roto puentes entre partidos, ha dividido a la comunidad educativa y ha judicializado una materia que debería ser especialmente preservada de la radicalización. La consecuencia de esta deriva ha sido la vuelta a la conflictividad de la polí tica lingüística, un campo especialmente delicado y desarrollado con una ingente comprensión por parte de la comunidad castellanoparlante, que ya estaba al borde de la crisis por el peso creciente del euskera como determinante laboral.

El reto educativo del Ejecutivo socialista y de la nueva consejera es, precisamente, regresar a la normalidad del pacto. Retomar la senda de la conciliación sin caer en la tentación del bandazo. Dos son, en síntesis, sus grandes tareas. La primera, y primordial, encontrar una solución al superado sistema de modelos lingüísticos, respetando la libre elección y propiciando el bilingüismo o, mejor, el trilingüismo. Sacar el euskera del centro del debate político, de una excesiva focalización que ha dañado su imagen y penado la extensión de su uso entre la sociedad. Y la segunda, una vez liberadas energías y recursos de la agotadora batalla lingüística, lograr un amplio acuerdo para actualizar el sistema educativo vasco, adaptándolo a las realidades sociales, económicas y tecnológicas, y dotándolo de concreción y estabilidad. Han sido demasiadas las fuerzas gastadas, cuando lo imprescindible siempre fue establecer un marco acorde con las exigencias del presente y proyectado hacia el futuro, que tenga la escuela pública como base fundamental, que busque la integración plena de los alumnos -incluida la red concertada-, que refuerce el papel del profesor, sin descuidar su relevo generacional, que sepa usar los recursos del Concierto para dotar suficientemente a los centros y que, sobre todo, forme buenos y preparados ciudadanos.

ISABEL CELAÁ. CONSEJERA DE EDUCACIÓN, UNIVERSIDADES E INVESTIGACIÓN
«Cada colegio podrá ensayar su propio modelo en tres lenguas»
Como primeras medidas, introducirá más inglés en la escuela y fomentará el uso del euskera en las aulas del A
MARTA FDEZ. VALLEJO | VITORIA El Correo 24 Mayo 2009

m.f.vallejo@diario-elcorreo.com
Se le nota con ganas de entrar en faena. Aunque estos días se dedica a escuchar a los agentes educativos, revisar informes y «contar las habas», como ella llama a los recursos del departamento. Lo primero que hará Isabel Celaá es introducir más inglés en las aulas y fomentar el uso del euskera en la línea A. Después lanzará una convocatoria pública para que todos los colegios que quieran prueben un sistema trilingüe a su medida. Y buscará acuerdos para fijar el futuro 'modelo ideal'. ¿Lograr el consenso? No lo ve difícil. «En el camino hacia esa escuela en tres idiomas coincidiré con el PNV y el PP». Pero la consejera habla de la cuestión lingüística por obligación, tiene otros retos: la UPV, combatir el abandono escolar... «Hay que dejar de pensar en la educación sólo en términos euskera-castellano. Es un empobrecimiento».

-Hace dos semanas que ha cruzado la puerta del despacho, ¿cómo se ha encontrado el departamento?
-Digamos que hay un poco desorden. Hace falta coordinación entre servicios, direcciones, viceconsejerías... Vamos, que necesita un 'lifting'.

-Le ha tocado una consejería complicada. un buen toro.
-¡No! Es una consejería preciosa. Estoy muy honrada de tener la oportunidad de estar al servicio del país desde la educación. Conecta con la vocación que tenía desde los 7 años. En cualquier país civilizado, la educación es lo primero. Es la herramienta de igualación por excelencia. Da igual tu origen, lengua, condiciones en las que hayas estado, una persona educada es una persona que triunfa en la vida.

-Hereda de EA una comunidad educativa marcada por el conflicto lingüístico.
-Hay que rebajar el suflé en torno al tema lingüístico. Hemos vivido bastantes años en el sistema educativo pensando sólo en términos 'euskera-castellano'. Es un empobrecimiento. El objetivo del sistema educativo es interiorizar conceptos y que la persona se desarrolle conforme a sus posibilidades.

-Tiene el reto pendiente de la reforma de modelos.
-Contamos con un sistema educativo bilingüe, forjado sobre la base de la Ley de Normalización del Euskera de 1982 y la Ley de la Escuela Pública de 1993, ambas respetuosas con la libertad de elección entre los dos idiomas oficiales. Ambas reconociendo que, si bien las familias pueden optar por la lengua que quieran, esa libertad debe congeniarse con el necesario aprendizaje de la otra. Ésa es la legislación vigente y la vamos a cumplir.

Demanda en castellano
-Muy difícil combinar el respeto a la enseñanza en castellano con lograr el bilingüismo en la sociedad.
-Claro que es complicado. Este país ha avanzado mucho en el conocimiento del euskera. La mitad de la población hasta los 25 años conoce el euskera y hasta los 15 años llega al 80%. Pero resulta que la lengua vasca no pasa al uso en la misma proporción. No se está desarrollando el acercamiento al euskera. Desde la escuela vamos a cultivar esa vinculación de aprecio. Querer al euskera. Una lengua impuesta nunca será amada y una lengua querida será más usada.

-Y si en un colegio sólo hay uno o dos alumnos que quieren estudiar en castellano, ¿cómo lo resuelve?
-De la misma manera que si la situación se produjese a la inversa, es decir, si quisieran estudiar en euskera. Nuestra obligación es responder a las demandas de la ciudadanía, en función de los recursos disponibles.

-Hay una plataforma ciudadana que defiende la libertad de elección y ya ha advertido de que vigilará que se cumplan los compromisos.
-La plataforma surge por un incumplimiento de acuerdos en materia lingüística, de otra forma no habría surgido. Se crea por la reconversión unilateral en algunos colegios de unos modelos lingüísticos en otros que no eran los demandados por las familias. Pero cuando he propuesto a este colectivo de padres avanzar en la introducción de la lengua vasca en el modelo A no me he encontrado con ningún 'tic' anti-euskera.

-Lo que se preguntan los padres, los colegios, los profesores es ¿qué va a pasar ahora en la enseñanza con el cambio de Gobierno?
-Hasta que lleguen otros acuerdos la ley es la que es y se va a cumplir. Se mantendrán los tres modelos, en castellano, bilingüe y en euskera. Introduciremos más inglés en los tres como primera medida. Mejoraremos también los recursos en la línea de enseñanza en castellano para avanzar en el euskera, pero siempre con acuerdos.

-Y después.
-Haremos una convocatoria libre, abierta a todos los centros escolares que quieran presentar sus proyectos trilingües. En dos o tres años podemos evaluar lo que será el modelo ideal. El objetivo es avanzar hacia ese trilingüismo de libre adhesión donde los centros, en función de sus recursos humanos, del área sociolingüística y de sus proyectos, modulen las proporciones de una lengua y otra. Lo que no podemos hacer es troquelería con los alumnos. No se puede ir a Barakaldo, coger un escolar de un ámbito castellanoparlante, meterlo por una puerta y sacarlo por otra euskaldunizado. Eso no ocurre.

-¿Qué proporción de tiempo para cada lengua? ¿Habrá mínimos, objetivos a alcanzar?
-Llevamos quince días en el departamento. Todavía no vamos a marcar objetivos. Sí pondremos unos mínimos y cada centro hará su proyecto. Seremos flexibles y respetuosos con la autonomía de los colegios, con los proyectos que los profesores han venido forjando. Habrá distintas velocidades. Nos iremos acercando a los objetivos en la medida que puedan hacerlo los centros. Sin imposiciones, pero sin neutralidad, porque hay dos lenguas a desarrollar en la escuela. Y el bilingüismo ayuda a la solidaridad, a la cohesión y a la igualdad de oportunidades.

-Deberá buscar consensos.
-A la vez que hacemos ese ensayo vamos a ir acordando con los agentes sociales, políticos y educativos ese modelo ideal, aquilatándolo, fijándolo. El valor del diálogo y del consenso es el más eficiente para hacer avanzar un proyecto.

-Necesitará el respaldo de los partidos. No es fácil, EA no pudo. ¿Cómo va a poner de acuerdo las aspiraciones del PNV con las del PP?
-Aprecio a los parlamentarios del PNV, sé lo que piensan con respecto a las lenguas y coincidimos en el trilingüismo, es más, en los parámetros para desarrollar el bilingüismo en la sociedad. En la última diputación permanente sacamos adelante una propuesta para seguir buscando consensos a la luz de los acuerdos alcanzados en el Consejo Asesor del Euskera.

-¿Así de fácil?
-Estoy convencida de que PNV y PP apoyarán mi apuesta de escuela trilingüe. Me costaría mucho pensar que personas que han acordado conmigo y a las que he ayudado desde la oposición a alcanzar acuerdos, se olvidaran de esos pactos. No me lo creo. Confío en la honestidad de los parlamentarios del PNV. Estarán conformes en avanzar por ese camino. Y en ese camino hacia una enseñanza en tres lenguas nos encontraremos con el PP, porque de ellos sólo he obtenido espaldarazos. Han dicho: 'Vamos a apoyar a Celaá para seguir con el trilingüismo'. Si esto es así, no atisbo que pueda ser tan difícil.
Oposición

-Si rebaja la inmersión en euskera que planteaba la anterior consejería va a tener en contra a una parte de la comunidad escolar.
-No me asusta. Sé lo que hay en Educación, conozco el bacalao. No concibo un centro que cierre las puertas a la entrada del inglés. Pero nuestra tarea va a ser de convicción. No voy a llegar y ¡hala! por imperativo legal todo el mundo hacia el trilingüismo. Haré una tarea de persuasión, de explicación pedagógica de por qué las tres lenguas. Conozco muchas familias que viven en zonas fuertemente euskaldunes que quieren que sus hijos aprendan castellano en la escuela.

-El PSE se ha comprometido a derogar los artículos que consideran al euskera lengua principal en los decretos de Tontxu Campos.
-Vamos a derogar esos artículos que no han sido respetuosos ni con la Ley de la Escuela Pública vasca ni con los acuerdos del Consejo Escolar de Euskadi. Hemos completado la revisión del de Infantil y estamos ahora con el de enseñanza básica y Bachillerato. Lo haremos en un tiempo récord. Un mes.

-¿También modificará el plan de paz en la escuela?
-Sí. Ya lo he puesto encima de la mesa del Consejo de Gobierno. Vamos a hacer un comité de responsables de departamentos relacionados con este programa para modificarlo con el objetivo de que la educación trabaje en la deslegitimación ética, social y política del terrorismo. De ninguna de las maneras una sociedad puede permitir que se justifique el asesinato por opinión política. Es una cuestión urgente. Con los niños no se juega.

-Al margen de todos estos conflictos, ¿cuáles son sus retos?
-La educación se ha convertido en la herramienta que quieren utilizar los gobiernos para cambiar el patrón de crecimiento, que hasta ahora ha estado fundamentado en la construcción y en la oferta de servicios. ¿Cómo? Logrando que nuestros alumnos permanezcan más tiempo en el sistema educativo.

-¿Con qué fin?
-Cuanto más tiempo los mantengamos en el sistema educativo más cualificación van a tener. Y eso equivale a mejor empleo, mayor aportación a la comunidad y más desarrollo personal. En la actualidad, un 81% de los jóvenes superan la enseñanza postobligatoria. Hay que llegar a los objetivos europeos del 90%. Vamos a buscar a esos jóvenes que se salen de la enseñanza y los vamos a rescatar.

-Ponga tareas a la escuela.
-Debemos apostar por una enseñanza más personalizada, en la que cada niño tenga una tutor que le conozca y al que pueda recurrir toda su vida escolar. Queremos potenciar la formación de los niños en Primaria para prevenir el fracaso escolar en Secundaria. Trabajar sobre todo la lectura y escritura.

-Pida algo a los padres.
-Que nos ayuden a adiestrar a los niños en la capacidad de esfuerzo, en la disciplina, en la honestidad. Que nos ayuden a enseñarles a sentarse y completar un trabajo. Si no, les perderemos para aventuras de mayor envergadura.

pulso por la normalización
Feijoo se enreda con el gallego

PSOE y Bloque ven imposible restablecer el consenso lingüístico y reivindican la figura de Fraga como un elemento de confrontación con el Ejecutivo del PP
Domingos Sampedro La Voz 24 Mayo 2009

Alguien escribió que el gallego «non pode ser utilizado como instrumento político nin como arma partidaria» porque constituye «o cerne central da nosa identidade, o alento e a alma do pobo galego». Ese alguien no fue Castelao, ni siquiera Ramón Piñeiro. La autoría es de Manuel Fraga Iribarne y paradójicamente los que reivindican ahora sus palabras son el BNG y el PSOE, con el ánimo de convertir la imagen simbólica del ex presidente y el plan de normalización que alentó en el ocaso de su mandato en un arma arrojadiza contra Feijoo.

El debate sobre la lengua regresó de forma pasional al primer plano político con la determinación del nuevo Gobierno autónomo de borrar el rastro dejado por el bipartito en la normalización lingüística, pero también con el rápido rearme de los grupos de la oposición en la calle, el Parlamento y el ámbito sindical para ir a la confrontación con la Xunta. Todo ello hace poco menos que imposible que Feijoo pueda cumplir a medio plazo su deseo de restablecer la paz social sobre el gallego, compromiso que adquirió durante su investidura como presidente.

El jefe del Ejecutivo, al igual que hizo su conselleiro de Educación, Jesús Vázquez, apela a la mayoría de escaños obtenida el pasado 1 de marzo (en número de votos ganaron los socios del bipartito) para poner en marcha un nuevo modelo lingüístico que garantice la libertad de elección que propugna el PP. «A lingua non é de ninguén -proclamó Feijoo hace unos días- e si acaso é propiedade da maioría, non da minoría».

Con esta invocación a la legitimidad de su Gobierno se dispone a derogar el decreto que fija la mitad de las asignaturas en gallego o la prueba en este idioma a los opositores. Todo ello obliga a los populares a meter en el congelador el plan de normalización del 2004, que amparaba dichas medidas, pese a que el texto constituía el pacto más amplio logrado sobre la lengua en Galicia, en tanto que unió en una misma dirección al Gabinete de Fraga, a los académicos de la RAG y a las fuerzas políticas implicadas en aquella negociación a través de Rodríguez Seijas (PP), Antón Louro (PSdeG) y Pilar García Negro (BNG).

El desmarque del plan es lo que llevó al Bloque a reivindicar las palabras de Fraga en mociones introducidas en varios concellos y lo que anima al nacionalismo a calentar el ambiente, blandiendo incluso la amenaza de una huelga general para paralizar el sistema educativo.

También la dirección del grupo del PSdeG apostó por endurecer su posición, ante la inhibición de su portavoz de lengua, Francisco Cerviño. El tridente formado por Fernández Leiceaga, José Manuel Lage y Guillermo Meijón registró una decena de iniciativas en las que arremeten contra Feijoo por «atacar as políticas de Fraga», al tiempo que dejan claro que convertirán en objetivo político al secretario xeral de Normalización Lingüística, Anxo Lorenzo, el único alto cargo que el presidente de la Xunta fichó en el entorno socialista, pero que el PSOE lo acusa de ser «cómplice da laminación» del gallego.

El debate, por tanto, está subido de tono y todo indica que las polémicas sobre el gallego van a tener un protagonismo especial en la pugna por el control de las ciudades, similar al que ya tuvieron en el pulso por la Xunta.

Vázquez llama "mentiroso compulsivo" a Núñez Feijóo
C. HUETE / J. RIVAS - Ourense / Barakaldo El País 24 Mayo 2009

El presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, y el secretario general del PSdeG, Manuel Vázquez, se enzarzaron ayer en descalificaciones mutas. El primero, en un mitin en Barakaldo, lamentó no poder trasladar a Galicia un acuerdo de gobierno análogo al del País Vasco porque Vázquez "sigue pensando que el futuro es gobernar con nacionalistas". Vázquez, por su parte, le tildó de "mentiroso compulsivo".

Con un cierto punto de envidia, el presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, se miró ayer en el espejo del acuerdo de gobierno firmado por socialistas y populares vascos que ha supuesto el cambio en Euskadi tras casi 30 años de ejecutivos del PNV. "Antonio [Basagoiti, presidente del PP vasco] y Patxi [López, líder del PSE y actual lehendakari], Patxi y Antonio firmaron un acuerdo por la libertad, por el bilingüismo y contra la imposición. A mí me gustaría firmar ese acuerdo también con el otro Pachi, con Pachi Vázquez", afirmó, en referencia al líder de los socialistas gallegos. Pero Feijóo ve imposible tal hipótesis "porque Pachi Vázquez pierde las elecciones y sigue pensando que el futuro de Galicia es gobernar con los nacionalistas". "Y el futuro de Galicia es gobernar con aquellos que abren a la libertad, a la no confrontación y al bilingüismo armónico la sociedad gallega", remató en el mitin que compartió en Barakaldo, 5.000 de cuyos casi 100.000 habitantes son de raíces gallegas.

Era el primer acto con público que compartían desde que ambos, uno venciendo en Galicia, otro convirtiéndose en imprescindible para el cambio en Euskadi, salvasen los muebles de Mariano Rajoy el pasado 1 de marzo. Ambos repetirán fotografía juntos en esta campaña de las europeas el próximo sábado en Lugo.

El secretario de los socialistas gallegos, Manuel Vázquez, no tardó en responder desde O Carballiño. Tildó al presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, de "mentiroso compulsivo" y no descartó que su grupo emprenda nuevas acciones judiciales. "Ojalá no tengamos que ir más a los juzgados, pero es muy difícil hacer política", dijo, si Feijóo continúa justificando "que falsificar actas es una cosa normal" o que lo que hizo su delegado en Ourense, "con una sentencia firme de la Audiencia Nacional e imputado" por defraudar fondos comunitarios "es algo que hacen todos". "El Gobierno de Feijóo es un Gobierno de mentiras", protestó Vázquez, ensartando la serie de casos que se habrían producido.

HUBIERA QUERIDO PACTAR COMO BASAGOITI
Feijóo quiere un "bilingüismo armónico" en Galicia y en el País Vasco
El presidente gallego ha confesado este sábado que le hubiera gustado para Galicia un pacto a imagen y semejanza del acuerdo entre PP y PSE. Tras felicitar a Basagoiti por su "simpatía" y "determinación", abogó por un "bilingüismo armónico" en su tierra y el País Vasco.
Europa Press Libertad Digital 24 Mayo 2009

En un acto electoral celebrado en Baracaldo, en el que también estuvo presente Antonio Basagoiti, Feijóo felicitó al líder de los populares vascos "por su fortaleza, por su determinación, por su simpatía y por su optimismo innato, que es muy necesario en política y en el País Vasco imprescindible".

De la misma forma, también trasladó su felicitación por haber propiciado el acuerdo PSE-PP al lehendakari, Patxi López, del que dijo que "ha sido capaz de buscar puntos de encuentro entre los dos grandes partidos de España".

Destacó que López ha apostado por el acuerdo con el PP vasco "para que aquí se viva en un espacio de libertad, para que no haya buenos o malos, sino demócratas que votan a uno o a otro, para que se pueda hablar con la misma libertad que en cualquier pueblo, ciudad o lugar de Europa".

"Antonio y Patxi, Patxi y Antonio firmaron un acuerdo. Un acuerdo por la libertad, por el bilingüismo y contra la imposición. A mí me gustaría firmar ese acuerdo también con el otro Patxi, no con Patxi López que el PP ya lo firmó en Euskadi, sino con Patxi Vázquez, que dicen que ahora es el que manda en el Partido Socialista en Galicia", añadió.

Sin embargo, explicó, en Galicia no se no podría firmar el mismo acuerdo que en el País Vasco "porque el Patxi de Galicia no es López sino Vázquez, y Patxi Vázquez pierde las elecciones y sigue pensando que el futuro de Galicia es gobernar con los nacionalistas".

Frente a este planteamiento, defendió que "el futuro del País Vasco, de Galicia, es gobernar con aquellos que abren a la libertad, a la no confrontación y al bilingüismo armónico a la sociedad vasca y a la gallega".

Idioma
El gallego en la escuela, a debate

Galicia Bilingüe defiende un modelo como el vasco o el finés, en el que los padres eligen la lengua vehicular, y la Mesa pola Normalización lo califica de «apartheid»
Elisa Álvarez La Voz 24 Mayo 2009

Probablemente, sin el actual decreto del gallego no existiría Galicia Bilingüe, una asociación que nació a raíz de esta norma para «defender la igualdad de derechos lingüísticos de todos los ciudadanos de Galicia» y que aboga por la derogación de la misma. La Mesa pola Normalización, mientras, considera que el famoso decreto es el inicio de un buen camino. La Voz reunió a los presidentes de ambas organizaciones, Gloria Lago y Carlos Callón, para debatir sobre este asunto. Ambos demostraron en el cara a cara que comparten idioma, pero no argumentos, muy distanciados como para encontrarse.

-¿Por qué hay que derogar, o mantener, el decreto?
- Gloria Lago: Defendemos la libertad de los padres para elegir la lengua de enseñanza, como se hace en todos los sistemas democráticos en los que hay más de una lengua oficial. Cuando empezamos a trabajar, lo que más nos preocupaba era la enseñanza, porque iba a entrar en vigor un decreto que imponía el gallego. Se permitía que el 100% de las asignaturas excepto las lenguas se impartiesen en un idioma que no era el propio de muchos niños. Tampoco nos gusta ese aspecto del plan de normalización y también había malestar con el anterior decreto [el del 95]. Creo que el PP tenía una táctica, que era no cumplir sus propias leyes, porque se hacía la vista gorda, había profesores que impartían las materias obligatorias en gallego o en español. No había malestar porque no había presión.

- Carlos Callón: Desde a Mesa é importante salientar que isto non é unha contraposición de quen defende o galego ou o castelán. Estamos nunha situación central en defensa do consenso. Para que haxa liberdade ten que haber condicións para escoller, e hai unha lingua desamparada. Defendemos o consenso existente, porque existe no Estatuto de Autonomía, a Lei de Normalización aprobada por unanimidade, o plan xeral e a carta europea das linguas. Hai un consenso existente no que se establecen os mínimos que recolle o decreto, que ten un apoio unánime da comunidade educativa.

-¿Comparten la afirmación de que el gallego esta más desamparado y hay que articular medidas para impulsarlo?
- G. L.: Evidentemente, sabemos que en el Estatuto de Autonomía se dice que la lengua propia de Galicia es el gallego. Es verdad que hay que defender y proteger las lenguas cuyos hablantes tienen más dificultades para emplearlas, pero eso no puede convertirse en una imposición. Estamos notando un rechazo en los niños que ven cómo su vocabulario se restringe en su lengua. No creemos que la mejor forma de promover una lengua sea imponerla.
- C. C.: Sinalouse antes como se incumpría a lexislación. Os informes estatísticos recollen que os rapaces son competentes en castelán, pero un 20% de entre 14 e 19 anos eran analfabetos funcionais en galego. Hai que tomar medidas para garantir a igualdade de competencias.

-¿Sería viable un modelo como el vasco en Galicia?
- G. L.: Como el vasco, el navarro y el de Finlandia, que está a la cabeza en el informe PISA y se hace lo que pedimos nosotros. Los padres tienen sueco y finés y escogen. En Gales, en Eslovaquia, en todo el mundo. Eso puede llevar un tiempo, pero si se hace en países como Eslovaquia, con una renta per cápita inferior, por qué no nosotros. Feijoo no prometió exactamente eso, sino que en las materias troncales puedan escoger la lengua los padres, y el resto se impartan en la otra, y eso nos parece muy bien.
- C. C.: No Estado español non estamos nunha situación autoritaria. O Consello de Europa xa emitiu informes moi claros sobre a vulneración dos dereitos lingüísticos que se producen en Galiza en diferentes ámbitos, entre eles no ensino. Non queremos unha sociedade dividida, senón cohesionada, onde nenos e nenas aprendan por igual o castelán e o galego. E cantas máis linguas mellor, e é imposible que co modelo educativo que propón o PP os rapaces finalicen as etapas educativas con coñecementos en castelán e en galego. Á escola non se vai a escoller lingua, vaise a formar parra poder escoller. Un pode escoller se coñece as dúas linguas. Propoñen o modelo do País Vasco, pois nós non queremos unha sociedade confrontada.

-La Lei de Normalización impide la segregación por razón de lengua. ¿Debe modificase?
- G. L.: Puede, porque en estos momentos pasan cosas como proyectos para que los niños pudiesen estudiar solo en gallego.
- C. C.: Pois hai outro exemplo que é máis simple. Coller as páxinas amarelas e chamar a centros de educación infantil para dicir que queres que o teu fillo estude en galego. ¿A ver onde? Cinco, en toda Galicia.
 

- G. L.: Están hablando de descohesionar la sociedad, pero no les importa que haya colegios de primaria en los que los niños puedan recibir la enseñanza íntegramente en gallego. Los que llaman segregacionistas a los que pedimos lo mismo que en Europa no les importa que se pudiera escoger, si fuese solo en gallego.
- C. C.: É algo que non existiu. ¿Onde se aplicou? É menos do un 1% do total.
 

- G. L.: La verdad es que hay niños a los que les dicen que son una oveja negra por llevar el libro en castellano. Hay profesores así. ¿Quereis una enseñanza íntegramente en gallego?
- C. C.: Defendo que se aplique o decreto. Un rapaz castelanfalante ten que ter as competencias comunicativas en galego.

-¿El modelo que quiere el PP creará conflicto social?
- G. L.: No si las personas que quieren imponer se conforman con lo que ellos quieren.
- C. C.: O Goberno do PP cada vez bota máis leña ao lume. As organizacións que representan de verdade á comunidade educativa non están por promover o dereito á ignorancia e por crear unha fractura social.

-¿Es posible un consenso?
- C. C.: O consenso existe, está no decreto, xa que o PP estivo nel. Estamos defendendo a lei e o plan do PP. Normas aprobadas por unanimidade. O propio Anxo Lorenzo dicía hai uns meses que quen rompeu o consenso de forma pouco cívica foi o PP. O consenso existe. Paraenterrar o galego non o van ter.
- G. L.: Hay que hacer un gran trabajo de información. Nadie se puede oponer a lo que se hace en Europa. La sociedad no se descohesiona, los niños en Finlandia son felices, aquí algunos no por el problema de la lengua.

Probablemente, sin el actual decreto del gallego no existiría Galicia Bilingüe, una asociación que nació a raíz de esta norma para «defender la igualdad de derechos lingüísticos de todos los ciudadanos de Galicia» y que aboga por la derogación de la misma. La Mesa pola Normalización, mientras, considera que el famoso decreto es el inicio de un buen camino. La Voz reunió a los presidentes de ambas organizaciones, Gloria Lago y Carlos Callón, para debatir sobre este asunto. Ambos demostraron en el cara a cara que comparten idioma, pero no argumentos, muy distanciados como para encontrarse.

-¿Por qué hay que derogar, o mantener, el decreto?
- Gloria Lago: Defendemos la libertad de los padres para elegir la lengua de enseñanza, como se hace en todos los sistemas democráticos en los que hay más de una lengua oficial. Cuando empezamos a trabajar, lo que más nos preocupaba era la enseñanza, porque iba a entrar en vigor un decreto que imponía el gallego. Se permitía que el 100% de las asignaturas excepto las lenguas se impartiesen en un idioma que no era el propio de muchos niños. Tampoco nos gusta ese aspecto del plan de normalización y también había malestar con el anterior decreto [el del 95]. Creo que el PP tenía una táctica, que era no cumplir sus propias leyes, porque se hacía la vista gorda, había profesores que impartían las materias obligatorias en gallego o en español. No había malestar porque no había presión.
- Carlos Callón: Desde a Mesa é importante salientar que isto non é unha contraposición de quen defende o galego ou o castelán. Estamos nunha situación central en defensa do consenso. Para que haxa liberdade ten que haber condicións para escoller, e hai unha lingua desamparada. Defendemos o consenso existente, porque existe no Estatuto de Autonomía, a Lei de Normalización aprobada por unanimidade, o plan xeral e a carta europea das linguas. Hai un consenso existente no que se establecen os mínimos que recolle o decreto, que ten un apoio unánime da comunidade educativa.

-¿Comparten la afirmación de que el gallego esta más desamparado y hay que articular medidas para impulsarlo?
- G. L.: Evidentemente, sabemos que en el Estatuto de Autonomía se dice que la lengua propia de Galicia es el gallego. Es verdad que hay que defender y proteger las lenguas cuyos hablantes tienen más dificultades para emplearlas, pero eso no puede convertirse en una imposición. Estamos notando un rechazo en los niños que ven cómo su vocabulario se restringe en su lengua. No creemos que la mejor forma de promover una lengua sea imponerla.
- C. C.: Sinalouse antes como se incumpría a lexislación. Os informes estatísticos recollen que os rapaces son competentes en castelán, pero un 20% de entre 14 e 19 anos eran analfabetos funcionais en galego. Hai que tomar medidas para garantir a igualdade de competencias.

-¿Sería viable un modelo como el vasco en Galicia?
- G. L.: Como el vasco, el navarro y el de Finlandia, que está a la cabeza en el informe PISA y se hace lo que pedimos nosotros. Los padres tienen sueco y finés y escogen. En Gales, en Eslovaquia, en todo el mundo. Eso puede llevar un tiempo, pero si se hace en países como Eslovaquia, con una renta per cápita inferior, por qué no nosotros. Feijoo no prometió exactamente eso, sino que en las materias troncales puedan escoger la lengua los padres, y el resto se impartan en la otra, y eso nos parece muy bien.
- C. C.: No Estado español non estamos nunha situación autoritaria. O Consello de Europa xa emitiu informes moi claros sobre a vulneración dos dereitos lingüísticos que se producen en Galiza en diferentes ámbitos, entre eles no ensino. Non queremos unha sociedade dividida, senón cohesionada, onde nenos e nenas aprendan por igual o castelán e o galego. E cantas máis linguas mellor, e é imposible que co modelo educativo que propón o PP os rapaces finalicen as etapas educativas con coñecementos en castelán e en galego. Á escola non se vai a escoller lingua, vaise a formar parra poder escoller. Un pode escoller se coñece as dúas linguas. Propoñen o modelo do País Vasco, pois nós non queremos unha sociedade confrontada.

-La Lei de Normalización impide la segregación por razón de lengua. ¿Debe modificase?
- G. L.: Puede, porque en estos momentos pasan cosas como proyectos para que los niños pudiesen estudiar solo en gallego.
- C. C.: Pois hai outro exemplo que é máis simple. Coller as páxinas amarelas e chamar a centros de educación infantil para dicir que queres que o teu fillo estude en galego. ¿A ver onde? Cinco, en toda Galicia.

- G. L.: Están hablando de descohesionar la sociedad, pero no les importa que haya colegios de primaria en los que los niños puedan recibir la enseñanza íntegramente en gallego. Los que llaman segregacionistas a los que pedimos lo mismo que en Europa no les importa que se pudiera escoger, si fuese solo en gallego.
- C. C.: É algo que non existiu. ¿Onde se aplicou? É menos do un 1% do total.

- G. L.: La verdad es que hay niños a los que les dicen que son una oveja negra por llevar el libro en castellano. Hay profesores así. ¿Quereis una enseñanza íntegramente en gallego?
- C. C.: Defendo que se aplique o decreto. Un rapaz castelanfalante ten que ter as competencias comunicativas en galego.

-¿El modelo que quiere el PP creará conflicto social?
- G. L.: No si las personas que quieren imponer se conforman con lo que ellos quieren.
- C. C.: O Goberno do PP cada vez bota máis leña ao lume. As organizacións que representan de verdade á comunidade educativa non están por promover o dereito á ignorancia e por crear unha fractura social.

-¿Es posible un consenso?
- C. C.: O consenso existe, está no decreto, xa que o PP estivo nel. Estamos defendendo a lei e o plan do PP. Normas aprobadas por unanimidade. O propio Anxo Lorenzo dicía hai uns meses que quen rompeu o consenso de forma pouco cívica foi o PP. O consenso existe. Paraenterrar o galego non o van ter.
- G. L.: Hay que hacer un gran trabajo de información. Nadie se puede oponer a lo que se hace en Europa. La sociedad no se descohesiona, los niños en Finlandia son felices, aquí algunos no por el problema de la lengua.
 


 

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