AGLI

Recortes de Prensa    Sábado 20  Junio 2009

 

Coacción lingüística
¿Libre elección?
José María Marco Libertad Digital 20 Junio 2009

La coacción lingüística impuesta en varias comunidades autónomas ha llevado a la imposibilidad de seguir la enseñanza primaria y secundaria en castellano. Ante eso, los movimientos a favor de la libertad lingüística han recurrido al argumento de que el Estado tiene la obligación de impartir clases en la lengua de elección de los padres.

Se comprende muy bien la intención del argumento y su apelación a la libertad, sin contar con que no es cuestión de discutir el fondo del asunto, sobre todo cuando la defensa del bilingüismo y la libertad de elección de lengua en la escuela son un gestos esforzados, heroicos, en Cataluña, País Vasco, Galicia, Baleares y Valencia.

Conviene recordar, aun así, que el argumento es algo frágil. Si los padres tuvieran libertad para elegir la lengua en la que quieren escolarizar a sus hijos –doy por supuesto que es la lengua materna, como decían los catalanistas en los años setenta–, el Estado español tendría la obligación de asegurar ese derecho, lo que daría pie a una monumental confusión en la enseñanza, combinada sin remedio con reivindicaciones identitarias y multiculturales. Lógicamente, es algo que no existe en ningún país del mundo. Allí donde se aplicó, por ejemplo en algunos Estados norteamericanos, los propios ciudadanos la echaron para atrás en vista de los desastrosos resultados que en cuanto a integración y aprovechamiento escolar estaba dando.

En el caso español, en lo que conviene insistir es en la obligación del Estado, que es ofrecer un programa en castellano en todo el territorio, y otro en la lengua cooficial en aquellas comunidades autónomas que la tengan. Las encuestas y los cuestionarios como los que ha lanzado el gobierno de Núñez Feijóo pueden estar bien como un gesto conciliador, pero siempre que se tenga claro cuál es la obligación del Estado español, representado por el gobierno autonómico, en cada comunidad, llámese así o nacionalidad. En cambio, la apelación a la supuesta libertad de los gallegos, no puede servir de pretexto para no cumplir las responsabilidades que a cada uno le corresponden.

Un grito de rabia impotente
ISABEL SAN SEBASTIAN El Mundo 20 Junio 2009

ESTO NO ES UNA columna sino un grito de rabia. La expresión de un hartazgo amargo imposible de encauzar a través del intelecto. Un estallido de impotencia.

He perdido la cuenta de las palabras gastadas en la condena estéril de los asesinos de Eduardo Puelles. Son tantos lustros reviviendo las mismas escenas de dolor incrédulo, tantas ruedas de prensa oyendo promesas huecas, tantas fuerzas perdidas en cargar con una roca que alguien se encarga siempre de hacer rodar montaña abajo� que me he quedado sin fe. Ganaremos algún día, sí. O no. Pero ¿a qué precio? ¿Cuántos hijos tendrán que despedir a un padre calcinado entre los hierros de un coche bomba? ¿Cuántas mujeres escucharán con horror desde el balcón el estruendo que las convierte en viudas? ¿Cuántos falsarios acudirán a funerales que habrían podido evitar?

Ayer, mientras me enteraba por la radio de este nuevo crimen etarra, estaba leyendo en las páginas de este periódico la dimisión de la cúpula antiterrorista del CNI por «desavenencias con la jefatura»; esa «jefatura» tan aficionada a pescar peces espada en aguas exóticas con cargo al contribuyente. Y sentí nauseas.

La víspera había estado comentando con varios colegas la noticia lanzada a través de la televisión por dos ertzainas encapuchados, que tanto escándalo ha causado en la opinión pública. Esto es, la denuncia formulada por esos agentes de que con el gobierno del PNV en el País Vasco no se les dejaba trabajar en la lucha contra ETA. Y sentí ira. Ira, sí, porque hace ya nueve años, en septiembre de 2000, salió publicado un libro titulado El Árbol y las Nueces, en cuya página 165 y bajo el epígrafe «La Ertzaintza, policía de partido», se detalla el modo en que dicho ejecutivo autonómico estuvo boicoteando sistemáticamente la labor de sus fuerzas de seguridad en la persecución del terrorismo. Y nadie hizo nada. Ni la clase política, ni la Judicatura. Nadie movió un dedo para investigar ese fraude formidable a la democracia, a la legalidad y a la ciudadanía. Nadie se atrevió a mirar a la verdad a la cara. Prefirieron sentarse con los terroristas y otorgarles la condición de interlocutores respetables en un imaginario proceso de paz que nunca existió.

Y es que resulta más grato. Es mucho más agradable, a la par que seguro, perseguir a Otegi de buen rollito para demostrar que en el fondo no es mal tío, que jugarse el tipo denunciando, para nada, los trapos sucios de quienes le dan las órdenes. Descansa en paz, querido Eduardo. Por ti, sólo por ti, por tu viuda, por tus huérfanos y por tus compañeros, seguiremos intentándolo.

¿Por qué nos siguen engañando con ETA?
Pedro de Hoyos Periodista Digital 20 Junio 2009

Conste que de mis labios, o de mi teclado, no salió ni una palabra de censura cuando Zapatero intentó la vía del diálogo con ETA. Todos los presidentes lo habían intentado, y fracasado, pero ninguno lo había intentado con una ETA tan debilitada como aquella con la que Zapatero intentó entenderse. Si el enemigo está débil, ése es el momento de negociar. Pero una de dos, o ETA no estaba tan débil o eran más burros que un arao, que decía mi pobre padre.

Otra cosa fue cuando ETA empezó a poner bombas en Barajas, robó 400 pistolas en Francia y preparaba zulos. Ahí, para mí ya cambiaban las cosas, Zapa seguía empeñado en una negociación con quien se estaba preparando para todo lo contrario, ésas no son maneras de negociar, José Luis. Tarde, demasiado tarde, el hombre que nunca dejaba de sonreír, así le estuviesen apretando los tegumentos procreativos, se dio cuenta y cambió el panorama. ¿Negociar con ETA nosotros? ¡Jamás de los jamases!

Y luego han venido varios muertos, éste de ayer especialmente cruel e inconcebible. Cruel porque el hombre pereció asándose lentamente sin que nadie pudiera ayudarle. Inconcebible porque no parece que tomara medidas de autoprotección, ni, estando encargado de un puesto decisivo en la lucha contra ETA, parece que hubiera un sistema de contraespionaje que le protegiera de los seguimientos a los que sin duda fue sometido.

Ahora se pone en toda crudeza la absurda, ofensiva y estúpida entrevista de “El Follonero” a Arnaldo Otegui. El colegueo descarado con quien fue el delegado de ETA en la vida política es antes que nada una ofensa al sentido común. Además puede ser una cobertura insensata de las posturas batasunas y un intento de disimular y minimizar su radicalismo. Claro que de La Sexta se puede esperar cualquier cosa y la culpa la tiene quien le proporcionó pista de aterrizaje en el panorama de los medios de comunicación. Lo mismo digo de “Público”. Por lo visto los apoyos de Prisa no eran suficientes ni suficientemente izquierdistas, no eran suficientemente “rojos”, y hubo que buscar radicalismo donde lo hubiera. Por cierto, ¿han leído alguna vez los comentarios de los lectores de este periódico a las noticias relacionadas con Batasuna, ETA y el País Vasco? No sé para cuando, pero alguna vez escribiré algo titulado “El público de Público”. No debía bastar con Gara, Egin o como leches se llame ahora la cosa esa. Gracias, Zapa.

De todas formas nos siguen engañando con ETA. Las declaraciones de nuestros líderes me estorban, me molestan, me distraen, no sirven salvo, quizá, para animar a las doloridas mesnadas. Son declaraciones vacuas, hueras, vacías de contenido, reiterativas, incómodas, insatisfactorias, destinadas a dar un titular periodístico, a la publicidad más basta y ordinaria. Encuentro en ellas una insustancialidad que me molesta, sobran, no ayudan, no pintan nada. No sé qué tenían que decirnos en lugar de estas palabras conocidas y manidas. Quizá simplemente no existan palabras, quizá es que sean palabras exculpatorias de sus propias limitaciones, quizá es que sólo buscan decir algo así como "Oiga, que no es culpa mía, que yo estaba en ello, trabajando con toda mi buena voluntad, pero llego hasta donde lelgo y...." Como pasa con todas las disculpas, éstas tampoco sirven para nada.

El Tribunal Superior de Justicia de Galicia rechaza el recurso de la CIG por la consulta a los padres sobre el gallego en la enseñanza
JUAN JULIO ALFAYA Periodista Digital 20 Junio 2009

El Tribunal Superior de Justicia de Galicia acaba de resolver un auto tras un recurso interpuesto por la CIG contra una instrucción de la Consejería de Educación. En ésta se instaba a los directores a prohibir actos o actividades a favor o en contra del cuestionario. El sindicato solicitaba la paralización de dicha directriz por vulnerar los derechos de libertad de expresión, información, asociación y sindical. El TSXG la ha desestimado al entender que estos derechos se pueden ejercer «sin restricción derivada de aquella instrucción».

La CIG ya anunció que si se publica la norma sin modificaciones la recurrirá, ya que vulnera el actual decreto del gallego, aún en vigor, en donde se obliga a que al menos el 50% de los contenidos estén en esta lengua. El sindicato recuerda que se trata de una involución más respecto al gallego.

¡Qué miedo!
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La banda nacionalista y terrorista ETA ha asesinado a Eduardo Antonio Puelles

La banda terrorista ETA ha asesinado una vez más a un vasco en nombre de la utopía nacionalista. Eduardo Antonio Puelles García era inspector de la brigada de información de la Policía Nacional y responsable del grupo de seguimientos a terroristas. Los terroristas colocaron una bomba lapa en los bajos del vehículo (junto al depósito de gasolina), que estalló a las nueve y cinco de la mañana, en Arrigorriaga, Vizcaya. El artefacto estaba compuesto por entre kilo y medio y dos kilos de explosivo.

Eduardo Antonio Puelles, de 49 años de edad, nació el 20 de enero de 1960 en Baracaldo e ingresó en 1982 en el Cuerpo Nacional de Policía. Según ha indicado el Sindicato Profesional de Policía, Puelles, al que definen como "un buen policía" y "un buen vasco", tenía 16 años de experiencia en tareas de Información. Estaba casado, tenía dos hijos de 16 y 21 años y estaba preparando su ascenso a inspector jefe. Ascendió a inspector en abril de 2002.

La explosión provocó que el vehículo quedara "completamente en llamas", por lo que no se pudo "hacer absolutamente nada" para intentar salvar la vida del inspector. Un vecino de la localidad vizcaína, cuya furgoneta se vio afectada por la explosión y que se encontraba en las inmediaciones con su mujer, explicó que, tras la explosión, era "todo fuego" y que escucharon "cómo el hombre chillaba" pidiendo ayuda, aunque no pudieron "hacer nada".
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La actitud de Pachi López ha sido de condena firme y clara, nada que ver con la ambigüedad calculada del nacionalista Ibarreche

El lendacari, Pachi López ha dicho que Eduardo Antonio Puelles "era uno de los nuestros, un defensor de Euskadi y de los vascos". También ha expresado todo su apoyo al Cuerpo Nacional de Policía y demás fuerzas de seguridad y ha señalado que "el Gobierno vasco está con vosotros". El lendacari ha convocado concentraciones mañana al mediodía delante de las instituciones vascas y una manifestación a las seis en Bilbao para dar "un nuevo giro de Euskadi contra ETA".

El lendacari asistirá a la manifestación acompañado por el consejero de Interior, Rodolfo Ares, y por la consejera de Justicia y portavoz del Gobierno de Vitoria, Idoia Mendia, así como por otros miembros de su gabinete. La marcha en repulsa del atentado partirá a las 18:00 horas de la Plaza del Sagrado Corazón y recorrerá la Gran Vía, la Plaza Circular, la calle Buenos Aires, y acabará en el Ayuntamiento de Bilbao.

Por la mañana, López acudirá a la concentración de condena del asesinato que se celebrará a las 12:00 horas frente al Ayuntamiento de Arrigorriaga (Vizcaya), así como al funeral por Eduardo Antonio Puelles, en la Iglesia de San José de la Montaña de Bilbao.

Principios ante ETA
Antonio Pérez Henares Periodista Digital 20 Junio 2009

ETA ha matado a un policía nacional en el País Vasco. La noticia es triste. La más triste. Hacía bastante tiempo que no teníamos la obligación de darla.
En este asunto todas las editoriales están ya escritas. Así que solo reafirmaré los principios.

1) Nuestras Fuerzas de Seguridad detendrán a los culpables y nuestra justicia los juzgará. Y el único horizonte de los asesinos sólo puede ser el de 40 años de cárcel.

2) El único camino contra el terrorismo es el de combatirlo y derrotarlo. No se puede ni negociar ni transigir ni con ellos ni con sus tentáculos. Sólo cabe su rendición y la entrega de las armas. El crimen no puede obtener rédito alguno.

3) Es posible derrotarlos y estamos en el camino de hacerlo aunque nos cueste y no es eufemismo, nunca lo fue, “ sangre, sudor y lagrimas”. No puede jamás trasmitirse a la población que son indestructibles y que por tanto hay que llegar a “alguna solución”. Sería, estuvo en un trís de serlo, un suicidio y la inmolación de nuestros principios democráticos y de lo más esencial de los derechos humanos de derecho a la libertad y a la vida.

4) Hay que desterrar tentaciones , atajos y cantos de sirena. Ya hemos “explorado” demasiados. Y, de una vez por todas, repudiar esos repugnantes “colegueos, como el de ese tal “Follonero” (una formula televisiva en auge y que supone la más repulsiva y nociva de las telebasuras por frivolizar y corromper asuntos tan graves) con Otegui. Cuidado con volver a las malas andadas.

P.D. El inspector asesinado no era para mí un desconocido.

EL FORO ERMUA CONDENA EL ATENTADO EN ARRIGORRIAGA
FORO ERMUA 20 Junio 2009

Convoca, junto con la AVT, concentraciones en Bilbao, Vitoria, San Sebastián, Pamplona y Madrid para mañana sábado a las 20:00 horas

* El FORO ERMUA condena el atentado en Arrigorriaga y quiere expresar no sólo su solidaridad con los familiares, amigos y compañeros del policía nacional asesinado, D. Eduardo Antonio Pueyes García, sino su sentido reconocimiento a la labor y entrega de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado.

* Es obligación del Estado devolver la democracia al País Vasco y para ello se requiere, en primer lugar, terminar con ETA. Es posible derrotar al terrorismo con una política de firmeza democrática basada en los siguientes puntos: (1) Desarrollo legislativo para asfixiar a la estructura terrorista. (2) Persecución en vía judicial del conjunto del entramado de ETA. (3) Eficacia policial. (4) Unidad política con el objetivo único de la derrota de los terroristas. (5) Actuación en el ámbito internacional. (6) Legitimación social del movimiento cívico constitucionalista. (7) Oposición ideológica al nacionalismo identitario que es el caldo de cultivo de la banda.

* La presencia del brazo político de ETA, ANV, en más de cuarenta ayuntamientos, la falta de nuevas iniciativas legislativas relevantes destinadas a mejorar el marco jurídico de lucha contra el terrorismo, la parcial inactividad de la fiscalía frente a determinadas actuaciones del entramado civil de la banda, la incapacidad para recuperar la unidad del pacto por las libertades y contra el terrorismo de manera expresa, el olvido del destierro provocado por la acción conjunta de ETA y el nacionalismo, la falta absoluta de cualquier acción pedagógica en el ámbito internacional, el abandono del movimiento cívico, o la mimetización de partidos nacionales con la ideología del nacionalismo, entre otros ejemplos, son buena prueba de que todavía queda mucho por hacer para derrotar a ETA y para recuperar una auténtica democracia en el País Vasco.

* Exigimos nuevamente la disolución de los ayuntamientos gobernados por ANV, brazo político de ETA según resolución firme del TS. La situación es insólita: que el partido político de una organización terrorista gobierne municipios no puede ser asumido por un Estado democrático.

* El nuevo Gobierno vasco debe tomar la iniciativa en la lucha contra ETA y su entramado civil en todos los frentes, y debe ser quien empuje al Gobierno central a abandonar la relativa complacencia en relación con la política antiterrorista. Debe proponer la adopción de las medidas necesarias para exterminar el terrorismo de nuestra tierra y hacer comprender que la lucha antiterrorista no puede limitarse a la eficacia policial contra el aparato armado.

* Las concentraciones para mañana, sábado 20 de junio, a las 20:00 horas, convocadas junto con la AVT, serán en los siguientes lugares:

- Bilbao, Plaza Moyua.
- San Sebastián, Plaza Guipúzcoa (frente a Diputación).
- Vitoria, Calle Postas. (Frente a edificio de Correos, peatonal).
- Pamplona, Plaza del Baluarte, frente al monumento a las víctimas del terrorismo (convocada junto con Libertad Ya).
- Madrid, Plaza Cibeles. En el Ayuntamiento (antiguo edificio Correos).

Rotunda condena ante el asesinato del policía nacional Eduardo Puelles
Asociación 11-M Verdad y Justicia  20 Junio 2009

Desde la Plataforma Ciudadana Peones Negros manifestamos la más rotunda condena ante el asesinato del policía nacional Eduardo Puelles García por la banda terrorista ETA esta mañana en Arrigorriaga, y enviamos nuestro más sentido pésame a su viuda, hijos y demás familiares y amigos.

El atentado contra un experto antiterrorista demuestra que lo que más daño le hace a ETA es la lucha policial. Ese es el camino para acabar con los asesinos: la vía policial. Exigimos a los principales partidos políticos que renuncien a cualquier tipo de diálogo o negociación que en el futuro pudieran pretender entablar con los terroristas.

Nos unimos a cuantas manifestaciones de rechazo se organicen desde las instituciones democráticas y las asociaciones de víctimas.

Asociación 11M Verdad y Justicia - www.11mverdadyjusticia.es
Plataforma Ciudadana Peones Negros - www.peonesnegros.es

Las raíces del fanatismo etarra
ROGELIO ALONSO, Profesor de Ciencia Política. Universidad Rey Juan Carlos ABC

Con el asesinato de Eduardo Puelles García son ya 856 las personas asesinadas por el grupo terrorista desde 1960. En todo este tiempo, y a pesar de la dolorosa letanía de muertes, la política antiterrorista ha mejorado su eficacia debilitando enormemente a una banda que, no obstante, todavía es capaz de asesinar. Esta capacidad para la cual no es precisa una enorme fortaleza no debe servir para maquillar la debilidad de un grupo terrorista que, sin duda, atraviesa una profunda crisis derivada de la presión policial y judicial que sobre ella se ejerce. Una de sus manifestaciones es particularmente preocupante para los terroristas, pues cada vez son detenidos con mayor rapidez. Además, después de tantos años de combate antiterrorista, podemos constatar que el debilitamiento de la banda es directamente proporcional a la intensidad de la presión que desde el Estado se impone y a la negación de expectativas de éxito para ETA.

Sin embargo, existe un ámbito en el que la respuesta antiterrorista expone un déficit que entorpece los logros de la política contra ETA. Desgraciadamente han sido escasos los esfuerzos del Gobierno vasco y del español por diseñar una estrategia frente a la radicalización de individuos dispuestos a asesinar a sangre fría a un ser humano como Eduardo Puelles. Contrasta esta importante carencia con el interés que ha suscitado esta dimensión tras la consolidación de la amenaza del terrorismo yihadista a raíz de los atentados del 11 M. Numerosos están siendo los recursos dedicados al estudio y prevención de la radicalización yihadista, cuestión que se ha convertido en prioritaria para nuestro Gobierno y muchos otros. En cambio, las autoridades españolas y vascas carecen de una estrategia frente a la radicalización de extremistas que asesinan en el nombre de una causa nacionalista. Es más, desde las instituciones vascas el nacionalismo representado por PNV y EA ha fomentado durante años la radicalización de quienes persiguen fines compartidos, si bien a través de medios diferentes.

La ideología nacionalista constituye un elemento homogeneizador de una población heterogénea en su caracterización social que encuentra en el nacionalismo un denominador común y aglutinador. Ese es el motivo por el que Juan María Atutxa llegó a asegurar que «un nacionalista combatiendo a ETA le daña más en su raíz y en su corazón», pues de ese modo se neutralizaría el argumento etarra del «avasallamiento español» (El País 15/2/93). En contra de esa lógica el nacionalismo no violento ha aportado durante años una peligrosa cobertura política e ideológica al nacionalismo violento. Así lo ha hecho a través de las constantes y serias deslegitimaciones del marco estatutario del que emanaba su autoridad al frente de las instituciones vascas y mediante el cuestionamiento incesante de la democracia española. Unas declaraciones de Xabier Arzalluz en abril de 1994, que también podrían atribuirse en forma similar a otros dirigentes nacionalistas, reflejan cómo un determinado discurso radical favorece la instrumentalización del nacionalismo en beneficio de quienes finalmente recurren al terrorismo: «Que no nos vengan diciendo que sin la violencia se puede defender cualquier cosa, porque cuando defendemos algo que viene de nuestra propia libertad y en lo que los nacionalistas creemos se nos echa todo el mundo encima porque son de otra patria». Esta retórica, o la que ha descalificado la Ley de Partidos y otras eficaces y necesarias medidas contra ETA como decisiones «políticas» y «anti democráticas», es idéntica a la que el terrorista utiliza con el fin de presentar el asesinato de Eduardo Puelles como necesario.

Los constantes agravios de los que se ha alimentado el victimismo articulado por el nacionalismo no violento han servido también para que el terrorismo haya sido interpretado por sus perpetradores como eficaz. Desde la perspectiva de jóvenes adoctrinados en una ideología nacionalista y socializados en una subcultura de la violencia y del odio a «lo español», el terrorismo etarra representa la vanguardia reveladora de la ineficacia de esos nacionalistas no violentos que comparten con ETA las mismas denuncias hacia una democracia española siempre cuestionada desde el nacionalismo. El entramado ideológico y discursivo construido por el nacionalismo vasco aporta una útil retórica autojustificativa y legitimadora de las acciones puramente criminales llevadas a cabo por fanáticos como los que ayer se cobraron su última víctima.

Aunque el nacionalismo no violento insiste en su condena pública del terrorismo, la defensa de los principios que propugna deriva a menudo en una lógica fundamentalista, convirtiendo a la ideología nacionalista en un vehículo facilitador para la inmersión en un ideario radical sustentador de la violencia etarra. En consecuencia, el fanatismo se ha consolidado en la sociedad vasca con la aquiescencia de relevantes referentes políticos y religiosos, así como del sistema educativo y de los medios de comunicación. Debe subrayarse que la radicalización violenta es la conclusión de un proceso que gradualmente progresa hacia sus estadios más peligrosos gracias a actitudes de ambigüedad hacia el terrorismo como las que abundan en la sociedad vasca. Sirvan de ejemplo las pastorales de destacados religiosos en el País Vasco en las que la violencia de ETA ni siquiera aparecía mencionada, cuando no era contextualizada y equiparada con acciones legítimas y legales de un Estado democrático.

En diciembre de 2007 el Parlamento vasco ofrecía otro indicador de esa radicalización al patrocinar una declaración de estudiantes de seis centros escolares sobre la construcción de la paz. En el texto, los estudiantes se comprometieron a promover «más oportunidades de diálogo», rechazando los «comportamientos fascistas» de quienes «no respetan Euskal Herria». También constituye otro signo de deriva radical el etnicismo excluyente de quienes criticaron a dirigentes del Partido Popular por hacerse una foto con la camiseta del Athletic en San Mamés con argumento tan xenófobo como el siguiente: «Rajoy necesita esta foto, pero nosotros no, porque somos de aquí».

La interrelación entre el terrorismo etarra, la radicalización estimulada desde diversos estamentos y el adoctrinamiento de adolescentes en una subcultura del odio y de la violencia se apreciaba también en la profanación de la tumba del concejal Gregorio Ordóñez, asesinado por ETA. Con motivo de aquel despreciable acto, Josu Ugarte, director de la ONG Bakeaz, declaró: «En las aulas vascas es más sencillo hablar de Palestina y de Darfour que del propio problema que soporta Euskadi, pues se piensa que acercarse a este asunto genera más conflictividad». Denunciaba por ello las preocupantes carencias de un sistema educativo que rehúye el conocimiento de las víctimas del terrorismo y, por tanto, la empatía con ellas.

El primer Gobierno vasco no nacionalista dirigido por Patxi López tiene ante sí el desafío de un terrorismo decadente complementado con el reto de la radicalización de una parte de la sociedad que amenaza con perpetuarse si persiste la inacción ante los factores que la provocan. Por ello una de las prioridades de la política antiterrorista del Gobierno vasco y del español debe ser la prevención y desactivación de esa radicalización. De ella brotan las raíces que alimentan el fanatismo radical de quienes siguen justificando el asesinato de un ciudadano vasco, padre de dos hijos, vilmente deshumanizado por sus asesinos por ser miembro de la Policía.

Brotes rojos
IGNACIO CAMACHO ABC 20 Junio 2009

HA sido el primer muerto para el lendakari Patxi López, pero eso no cambia nada. Si acaso, el asesinato de Arrigorriaga debería servir para enfriar el voluntarismo de quienes desde que fracasó el malhadado proceso de «pazzzzzzzz» siempre permanecen dispuestos a atisbar brotes verdes de diálogo donde sólo existen los amargos brotes rojos de la sangre. O para remover un poco la conciencia de esos impolutos magistrados constitucionalistas que decidieron abrir paso a una lista de mamporreros del terror. O para frenar los impulsos de beatificación de Otegi y sus colegas que parecen asaltar a algunos biempensantes de la izquierda caviar. Por lo demás, esta nueva muerte inútil sólo indica que todo sigue igual. Que queda un largo trecho, un difícil camino de dolor y de rabia, aunque objetivamente ahora sea menos complicado de recorrer bajo la determinación común de combatir sin fisuras.

El crimen de ayer viene a recordar, por si a alguien se le hubiese olvidado, que en el País Vasco no gobierna una alianza antinacionalista, sino una coalición de víctimas unidas por una trayectoria de sufrimiento. Víctimas vascas, como Eduardo Puelles, amenazadas por verdugos vascos que se arrogan desde un delirio totalitario el derecho de decidir sobre las vidas ajenas. Nada nuevo en los últimos cuarenta años. Lo nuevo es que ahora, al menos, esas víctimas han expresado desde el espacio democrático su voluntad de defenderse. Y van a hacerlo; se ha acabado el tiempo de las impunidades morales.

Hay tarea para el nuevo Gobierno de Patxi López. La principal, achicar ese ámbito de complicidad en el que encuentran amparo los asesinos. Para matar a Puelles no bastaba con la mano criminal que puso la bomba bajo su coche; ha habido ojos que espiaban sus pasos, dedos que señalaban sus hábitos, miradas que marcaban sus desplazamientos, mentes que han amparado la intención canallesca de los asesinos. Es en ese territorio de viscosa connivencia ciudadana donde tiene que moverse ahora una Ertzaintza que hasta anteayer recibía consignas de desatender su primordial obligación de vigilancia. Es ahí, en ese sórdido espacio de delaciones y cobijos, en esa turbia amalgama de cooperación silenciosa con el lado oscuro, donde más pronto y con más eficacia puede notarse el salto cualitativo que supone el cambio en el poder autonómico.

El nuevo lendakari recibió ayer su bautismo de luto. Nada que no esperase, por otro lado; López ha visto caer a tantos compañeros, a tantos amigos, a tantos conciudadanos que lo raro es que durante un tiempo llegase a parecer que se le había olvidado. El asesinato de Eduardo Puelles viene a manifestar que todo sigue más o menos igual, pero el cargo con que lo sufre Patxi López permite atisbar que todo puede empezar a ser distinto.

Acabar con ellos
EDURNE URIARTE ABC 20 Junio 2009

Acabar con los terroristas es uno de los objetivos más difíciles de los sistemas democráticos. No cabe establecer un Estado policial y los criminales utilizan todos los espacios de libertad en su beneficio. Ni siquiera los gobiernos de Aznar pudieron lograrlo, a pesar de que fueron los primeros con una voluntad clara de acabar definitivamente con ellos. Sin concesiones y sin juegos políticos.

El problema del resto de gobiernos, muy especialmente los de Zapatero, es que ha faltado esa voluntad clara de acabar definitivamente con ETA, sin concesiones, sin negociación, sin historias de terroristas malos y buenos, sin coqueteos con Batasuna, sin miedo. Y no es posible saber si esa voluntad de acabar con ellos ha llegado al Gobierno de Zapatero, cuando no ha habido una sola palabra de rectificación y de perdón por todos los enormes errores cometidos en estos últimos años.
A pesar del discurso más duro contra ETA escuchado a Patxi López en los últimos tiempos. Si ese discurso tiene detrás la voluntad de enseñar a los terroristas el camino de la cárcel y no el camino del hotel en el que el PSE se reunió con Batasuna en plena negociación con ETA, lo veremos el resto de la legislatura.

Y si López demuestra que es así, el PSOE tiene en sus manos lo que el Estado nunca tuvo. La fuerza de las instituciones vascas y otro cuerpo policial, la Ertzaintza, suficientes para afrontar la gran asignatura pendiente de la lucha antiterrorista, la deslegitimación del discurso terrorista en la sociedad vasca. Claro que para eso no se puede cometer el error en el que López incurrió ayer mismo, tras su enérgico discurso contra ETA: convocar una manifestación «Por la paz y por la libertad». Eduardo Puelles no ha muerto en una guerra. Ha sido asesinado por una banda de criminales. Y a los criminales no se les pide la paz. Simplemente se acaba con ellos.

Después de tres años sin resolver los siete recursos presentados contra el «Estatut» de Cataluña, doña Emilia Casas ha decidido trabajar en agosto
Sin vacaciones
Alfonso USSÍA La Razon 20 Junio 2009

El marqués de la Valdavia acuño la setencia: «Madrid, en agosto y con dinero, Baden-Baden». El marqués de la Valdavia se lo debió pasar muy bien en Baden-Baden, de acuerdo con su exaltación. Para el que escribe, Madrid en agosto siempre ha sido una tortura. El gran castigo al mal estudiante. Esas cuatro de la tarde del Madrid agosteño, con la ciudad vacía, los comercios cerrados, los plátanos asfixiados y las aceras al rojo vivo, con dinero y todo, poco Baden-Baden se me antoja. Pero de todo hay en la viña del Señor, y si John Lennon se enamoró de Yoko Ono, cualquier cosa puede pasar en el mundo, según los gustos de cada cual.

Este año han sido castigados a pasar el mes de agosto en Madrid los magistrados del Tribunal Constitucional. La Presidenta del presumible Alto Tribunal, también se ha impuesto el castigo. Después de tres años sin resolver los siete recursos presentados contra el «Estatut» de Cataluña, doña Emilia Casas ha decidido trabajar en agosto. Afirma doña Emilia que no lo hace presionada por los políticos y los periodistas, porque la agenda del Tribunal Constitucional es independiente. Ya tenemos una nueva metáfora de papelería. La independencia de la agenda.

Las agendas, a partir de ahora, se venderán o regalarán en Navidad, dependientes o independientes. Sucede que doña Emilia, con independencia de su agenda independiente, ha llegado a la conclusión de que tanto ella como los magistrados del Constitucional están quedando muy mal ante la opinión pública. Lo oí en una tertulia futbolera: «Guti es más vago que el Tribunal Constitucional». Otro contertulio protestó vivamente. «Una cosa es la crítica y otra la calumnia. Decir eso del pobre Guti me parece injusto e ignominioso». Y en ese punto de la discusión, los dejé.

No se me antoja buena la idea del castigo agosteño. Se puede tratar también de una inteligente añagaza. En agosto, no se sabe el motivo, las noticias se digieren mejor. Esas olas de las playas, esos bosques frondosos, esos mares azules, debilitan la importancia de una novedad fundamental. Y la depresión septembrina impide las reacciones. Tengo para mí que las resoluciones están ya redactadas, que la Política ha influído plenamente en sus contenidos y que doña Emilia Casas ha ideado hacerlas públicas el 15 de agosto, Día de la Virgen y ecuador del verano, en el que nadie trabaja excepto Luis María Anson. De estar equivocado, la teoría de la vagancia cobra fuerza y fundamento.

Tres años tocándose el bolo son muchos años para un Tribunal Constitucional, un nuevo Estatuto de Autonomía que supera en determinados puntos, y con creces, los límites establecidos por la Constitución, y una ciudadanía que aguarda con infinita paciencia que sus más altos magistrados resuelvan unos recursos de los que depende, ni más ni menos, que el futuro de la soberanía de España. En ese supuesto, más que de indolencia y laxitud, habría que hablar también de irresponsabilidad. El mes de agosto da de sí para aprobar las matemáticas o el Derecho Romano que se han suspendido en junio. Pero no para mucho más. Castigar a los que no han trabajado en tres años para sacar adelante el dichoso «Estatut» en treinta días, es decisión precipitada. A no ser que pretendan comprobar si el marqués de la Valdavia tenía razón.

PP y CiU
Antiespañol del mes
Maite Nolla Libertad Digital 20 Junio 2009

La habitualmente aburrida política catalana, de vez en cuando, se anima con alguna cosita. Me alegra que pasadas las elecciones europeas don Aleix Vidal-Quadras se haya recuperado del marianismo y haya dicho del eventual pacto del PP con CIU, lo que piensan la mayoría de votantes, militantes y dirigentes –excepto los que mandan– del PP. Yo no añadiré ni una coma, y es que cuando don Alejo está bien, está muy bien. Ahora sólo queda que pase del tiempo parcial o del fijo discontinuo, al tiempo completo y es que en este fin de semana caluroso previo a la coca de Sant Joan, ustedes se deben preguntar por qué no lo dijo unas semanas antes, en concreto dos. Y ya puestos, la crítica al pacto con CiU debe extenderse a los dirigentes con mando en el PP, porque no creo que la táctica pactista la esté ideando Jimmy Choo, sino un señor con barba que le acompañó de mítines durante el mes de mayo.

La otra salsa la ha puesto don Jordi Pujol, uno de los pocos españoles –español a su pesar, claro– que puede cruzarse la Unión Europea sin intérprete –cosa que admiro y envidio. Para sorpresa de la derecha española, don Jordi se ha quejado amargamente de que los mossos hablen castellano. La queja, viniendo de quien viene, tiene algunas objeciones. La primera es que un hombre como él, un políglota, debe apreciar que los mossos acrediten expresarse, al menos, en dos idiomas, algo que no se estila entre los políticos catalanes. La segunda es que un español del año, como él, debe enorgullecerse de que los policías catalanes cumplan la Constitución Española, con eso de que todos tienen el derecho a usar el castellano y el deber de conocerlo, algo que tampoco se estila entre los políticos catalanes –lo de cumplir la Constitución, me refiero–. La tercera es que, al fin y al cabo, los mossos reflejan lo que es la sociedad catalana. En las últimas elecciones los nacionalistas han tenido en Cataluña menos de setecientos mil votos, algo así como un quince por ciento de los que pueden votar en Cataluña. Eso quiere decir que, al igual que en la sociedad catalana, los que se presentan a las oposiciones de mossos son nacionalistas catalanes –no necesariamente catalanes–, catalanes no nacionalistas, socialistas –en su inmensa mayoría–, ecosocialistas de Comella, independentistas, ciudadanos de Cataluña en general, más de la mitad abstencionistas y algunas, como yo, catalano-parlantes y otros no, o ¿pensaba usted que iba a ser diferente, don Jordi?

Si así piensa el español del año, no quiero ni saber cómo debe hacerlo el antiespañol del mes, o del siglo.

Soplones de ETA en Arrigorriaga
La información que marcó a Eduardo Puelles tenía que ser actualizada con frecuencia, probablemente, por algún vecino del barrio de Santa Isabel y utilizada después por un «comando» del complejo Vizcaya que eludió el operativo de hace un año
D. M. / J. P. | MADRID ABC 20 Junio 2009

Los expertos antiterroristas atribuyen el asesinato del inspector de Policía Eduardo Puelles a un «comando» del «complejo Vizcaya», cuya infraestructura pudo quedar intacta pese a la detención, en julio del pasado año, del jefe del otro grupo, Arkaitz Goikoetxea, y la huida de Julen Martitegi, arrestado meses después en Francia. Además, los pistoleros disponen de un grupo de chivatos camuflados entre la población de Arrigorriaga, ya que en esa zona se han perpetrado en los últimos años varios atentados que requerían de datos precisos y actualizados.

En concreto,la información que marcó al inspector pudo salir de entre los vecinos del barrio de Santa Isabel, de Arrigorriaga, donde «vivía de toda la vida», o del cercano barrio de La Peña, ya en Bilbao. Se trataría de una información actualizada con cierta frecuencia, toda vez que ETA debe suponer que un agente dedicado a la lucha antiterrorista podría cambiar periódicamente de vehículo o matrícula, o modificar sus costumbres para no caer en la traidora rutina.

El 9 de octubre de 2007, Gabriel Ginér, escolta del concejal del PSE en Galdácano Juan Carlos Domínguez, resultó herido al estallarle una bomba lapa colocada también en la parte trasera, junto al depósito de gasolina. Ocurrió muy cerca de Santa Isabel, en el barrio de La Peña. En este barrio el PSE tiene una sede que el 17 de abril de 2008 fue objeto de atentado.

La información que marcó al inspector pudo salir de entre los vecinos del barrio de Santa Isabel, de Arrigorriaga, donde «vivía de toda la vida», o del cercano barrio de La Peña, ya en Bilbao

Pese a la caída del «comando» de Goikoetxea y Martitegi, las Fuerzas de Seguridad eran conscientes de que existía en Vizcaya al menos otro «talde», ya que la detención del primero de ellos no sirvió para esclarecer una serie de atentados que se habían perpetrados en esa provincia tras la ruptura de la tregua. La comisión de otras acciones terroristas poco después de aquella operación, sin que hubiera dado tiempo al relevo procedente de Francia, avaló esta hipótesis.

El pasado 16 de diciembre, los terroristas colocaron otra bomba lapa bajo el vehículo de un agente, que no llegó a esplosionar. Antes, el 21 de septiembre, el «comando» colocó un coche bomba junto a la comisaría de la Ertzaintza en Ondárroa. El mismo grupo criminal podría ser el autor de los atentados contra El Correo, el edificio que alberga EITB y la vivienda de un empresario de Amorebieta. El siniestro curriculum lo completarían los atentados contra el repetidor de Arnotegui, los Juzgados de Sestao y la casa del pueblo de Derio.

El «comando» que opera en Vizcaya podría estar integrado por «legales» dirigidos por uno o dos «liberados». El hallazgo de bombas lapa en los últimos «zulos» desmantelados confirma que ETA quiere también atentados mortales y «selectivos».

AYATOLÁS A LA GALLEGA
J.A. MARTÍNEZ SEVILLA El Ideal Gallego 20 Junio 2009

Algunos, cuando el pueblo soberano con sus votos los ha revolcado por el suelo, sacan a relucir su “ethos radical”, su particular ética revolucionaria del “tú debes”, en el imperativo categórico kantiano: obra de modo que la máxima de tu voluntad pueda valer siempre como dogma de una legislación universal. Aludo a los hongos que inundan nuestra Galicia en tiempos lluviosos de crisis económica salvaje. Valgan, como ejemplo, las movilizaciones exacerbadas sobre el bilingüismo -amenazas de muerte a quienes osan discrepar-, los trabajadores en pie de guerra contra ciertas empresas, las huelgas revolucionarias con bombas, cócteles molotov y ataques a personas e instituciones públicas y privadas...

Asistimos otra vez al descamisamiento político del fascismo -etapa de lucha por el poder- en la feliz frase acuñada por Ortega y Gasset. La democracia y su ejercicio de libertades permiten a estos iluminados erigirse en salvadores de vidas y haciendas, eso sí, dejando a salvo sus bicocas, liberados y partrimonio ganado a fuerza de barricadas que cierran la calle pero abren el camino... Nada de sacrificio, madurez, arrimar el hombro, disciplina y tesón. Esas son cosas de la maldita burguesía, clases medias, obreros especializados, técnicos, auxiliares y peones sin calificación profesional. Preocupa la radicalización del panorama productivo gallego. Que todo tenga que dilucidarse a base de garrotazo y tentetieso. Algo falla cuando estos ayatolás sindicales se muestran incapaces. No hay que derribar -utilizando mediaciones opresivas y tiránicas-, sino de implantar justicia y democracia social sin adjetivaciones. O, ya que se encuentran en el secreto, ¿por qué no se hacen empresarios responsables asumiendo al completo los riesgos...?

LENGUA | Hablado por 450 millones de personas
La celebración del 'Día del Español' recorre todos los rincones del mundo
Europa Press | Madrid El Mundo 20 Junio 2009

El Instituto Cervantes ha dado el 'pistoletazo de salida' a la primera fiesta del 'Día del Español', que se celebra en 43 países de todo el mundo con el objetivo de mostrar la importancia de este idioma, hablado por 450 millones de personas y oficial en 21 países.

Tras guardar un minuto de silencio, en memoria de la última víctima de ETA, el policía Eduardo Antonio Puelles García, la directora del Instituto Cervantes, Carmen Caffarel, inauguró esta fiesta en la sede del Instituto Cervantes en compañía de la ministra de Cultura, Ángeles González-Sinde, con un discurso en el que apeló a las palabras "paz, solidaridad y libertad", tras un "día trágico".

Seguidamente, se lanzó una lluvia de palabras en español propuesta por los internautas, quienes mayoritariamente prefirieron la palabra 'malevo'. En este sentido, Caffarel confesó que "aunque 'malevo' es una palabra preciosa" había votado por 'añoranza'. "Si hoy pudiera cambiarlo, votaría paz", apostilló.

Por su parte, González-Sinde consideró "muy difícil elegir una palabra de un idioma tan rico", aunque entre sus preferidas se encuentran "todas las relacionadas con la memoria y la añoranza".

Una fiesta en todo el mundo
A la fiesta del español se han sumado 43 países de todo el mundo de los que 30 también lanzaron una lluvia de palabras en español, como Japón, donde a las 11:00 hora local está previsto que se produzca un lanzamiento de serpentinas típicas del Kabuki con palabras impresas, o el lanzamiento de mil globos al cielo en la ciudad alemana de Bremen o un karaoke español en la ciudad de Shangai.

Por otro lado también se presentó el informe sobre el estado de la lengua española en el mundo, donde se puso de manifiesto que dentro de tres generaciones el idioma español será entendido por el 10% de la población mundial. Además, en el año 2050 Estados Unidos será el primer país hispanohablante del mundo.

De hecho, según dicho estudio, los hispanohablantes norteamericanos capaces de manejar el español y el inglés ganan una media de 7.000 dólares al año más que las personas monolingues a uno de los dos idiomas.

Del informe también se desprende que el español es la tercera lengua más utilizada en Internet porque el 8,2% de los usuarios de la red se comunica en este idioma.

Por último, el informe también indica que 14 millones personas estudian español como lengua extranjera y 237.000 estudiantes se desplazan anualmente a España para aprender el idioma.

En manos de un auténtico irresponsable
Federico Quevedo El Confidencial 20 Junio 2009

Hubo un tiempo en que por razones aparentemente lógicas una parte importante de la sociedad mostraba una irrefrenable tendencia hacia posicionamientos ciertamente radicales. Acabábamos de salir de una dictadura férrea y era hasta cierto punto comprensible que los ciudadanos, o buena parte de ellos, buscaran satisfacción en el extremo contrario, y eso llevó a que los responsables políticos respondieran a esas demandas con posturas maximalistas en asuntos como la OTAN –OTAN no, bases fuera- o las centrales nucleares –Nuclear, no gracias-. Era tiempo de eslóganes fáciles y rentable demagogia, y accidentes como el de Chernobil restaban credibilidad a los argumentos de quienes desde el sentido común defendían la energía nuclear como una alternativa muy viable y barata a un más que probable escenario de escasez energética.

Llevado por esa necesidad de satisfacer la demanda social, el gobierno de Felipe González aprobó la moratoria nuclear y España dejó de avanzar en ese campo permitiendo que el resto de los países de nuestro entorno nos tomaran una apreciable delantera. Pasaron los años y las cosas han cambiado notablemente. La nuestra es una sociedad que en su mayor parte huye de los radicalismos. Rodríguez supo utilizar muy bien esa baza en la pasada legislatura con asuntos como Educación para la Ciudadanía o los matrimonios gays que empujaron a las calles a los sectores católicos con los obispos en primera línea de batalla, de modo que el resto de la sociedad lejos de ver a Rodríguez como el ‘radical’, señalaba a estos sectores como los extremistas, de lo que Rodríguez obtuvo una ventaja singular.

Pero ya no cuela. Las provocaciones de antaño -aborto, píldora del día después- ya no consiguen llenar las calles de católicos indignados marchando en pos de las sotanas, que era lo que la izquierda quería ver antes de las elecciones, y la oposición a estos asuntos se ha trasladado al terreno político, donde el que aparece como radical es Rodríguez, y como provocador. De cara a la sociedad, en un momento bien distinto al de la pasada legislatura, el presidente ha dejado de ser el campeón de talante y ahora muestra su rostro más irresponsable con un discurso extremadamente ideologizado y dirigido a satisfacer, en este caso, las demandas de sus electores más la izquierda, alejándose del centro político y de la moderación. Esa actitud es la que le lleva a mantener una posición absolutamente irresponsable en un asunto que es de vital importancia para nuestro futuro. Rodríguez solo mira por el corto plazo y por sus intereses electorales, pero a un presidente hay que exigirle que sea capaz de ver más allá, y el cierre de la central nuclear de Garoña, lejos de ser un símbolo del ecologismo, es una absoluta insensatez porque implica condenar a nuestro país al ostracismo energético y a una dependencia exterior cada vez mayor, lo que actúa en contra de nuestros propios intereses porque supone que la energía que compramos fuera se produce en su mayor parte mediante las mismas centrales nucleares que nosotros rechazamos tener aquí. Y, además, nos conduce a un encarecimiento de la energía difícil de soportar.

Que la energía nuclear es una energía limpia, barata y constante lo ha entendido ya todo el mundo y es lógico que políticos como Felipe González que en su día mantuvieron una actitud contraria, ahora hayan rectificado sus posiciones lo cual es muy de agradecer. No es el único converso, los hay muy destacados como el fundador de Greenpeace, Patrick Moore, para quien la correcta combinación de energía nuclear y renovable garantiza el abastecimiento futuro. Los expertos señalan que esa combinación debería darse en un porcentaje de un tercio para cada una de las fuentes de energía, la tradicional –ciclo combinado-, la nuclear y la renovable. Y en plena crisis económica, este debate cobra una singular importancia en lo que al coste de la energía se refiere. Pero, lejos de aceptar las opiniones de quienes quieren ver este asunto desde el sentido común, incluso dentro de su propio partido, Rodríguez vuelve a pretender engañarnos con recursos a la demagogia y con mentiras fáciles de desmontar. Justifica el cierre de Garoña diciendo que en el mundo solo hay una central con más de cuarenta años y que dentro de dos años va a cerrarse. Falso. La realidad es que en Estado Unidos hay actualmente una central nuclear que ha superado los 40 años (Oyster Creek) y tiene permiso de funcionamiento hasta los 60 años. Asimismo, existen otras 8 centrales en Estados Unidos que tienen actualmente entre 38 y 39 años y han recibido autorización para operar hasta los 60 años. También existen 2 centrales suizas, que llevan operando más de 38 años y disponen de permiso de operación indefinido.

Añade Rodríguez que en el mundo hay solo seis centrales con un escenario de prórroga para pasar los cuarenta años de funcionamiento. Falso también. La verdad es que actualmente hay en el mundo 58 centrales en operación con permiso para operar hasta los 60 años: 4 en Estados Unidos, 4 en Suiza y 1 en Holanda. También existen otras 19 centrales en los Estados Unidos que están a la espera de recibir la autorización para operar hasta los 60 años. El colmo de la mentira es cuando el presidente afirma, sin tapujos, que en todo el mundo solo se está construyendo una central nuclear, cuando lo cierto es que actualmente existen 50 centrales en construcción en el mundo: 3 en Japón, 1 en Argentina, 14 en China, 1 en Francia, 6 en la India, 6 en Corea, 3 en Rumanía, 1 en los Estados Unidos, 1 en Finlandia, 8 en Rusia, 2 en Eslovaquia, 2 en Taiwán y 2 en Ucrania. Y existen en proyecto otras 51 centrales: 12 en Japón, 1 en Brasil, 13 en china, 8 en la India, 2 en Corea, 2 en Sudáfrica, 5 en Rusia y 8 en los Estados Unidos. Afirma Rodríguez que la prórroga es una excepción en la vida de una central cuando lo cierto es que en Estado Unidos, de las 104 centrales en funcionamiento, hay 54 que tienen autorización para operar hasta los 60 años y 19 más que están en proceso de evaluación. Esto significa que un 70% del parque nuclear de Estados Unidos está en el proceso de operación hasta los 60 años. Pero el colmo de la demagogia y el oportunismo de nuestro presidente llega cuando afirma que para el consumidor tiene el mismo coste el kilowatio de energía nuclear que el kilowatio de energía eólica: mentira. La realidad es que, con datos de 2008, el coste de generación eléctrica –por megawatio/hora- fue de 35 euros para la nuclear, 60 para la de ciclo combinado, 80 para la eólica y 400 euros para la fotovoltaica, y para cualquiera con dos dedos de frente es fácil comprender que la sustitución de la energía nuclear por otra más cara afecta irremediablemente al coste marginal del sistema y eso se traduce en un aumento del precio final que paga el consumidor. Irresponsable. Mentiroso e irresponsable. Rodríguez se ha convertido en un verdadero freno a nuestro progreso y desarrollo pero, esta vez, tengo para mí que los españoles han empezado a comprenderlo.

Artículo en 'El Mundo' de Joseba Arregi, ex consejero vasco:
'El debate de las lenguas en España'

"La convivencia de las lenguas en España se está convirtiendo en un problema considerable"
JOSEBA ARREGI  www.lavozlibre.com 20 Junio 2009

Madrid.- Por su destacado interés, reproducimos íntegramente el artículo de Joseba Arregi, ex consejero vasco y actual presidente de la plataforma cultural Aldaketa, publicado por el diario 'El Mundo' el viernes 19 de junio de 2009.

"No hace falta mucha perspicacia para darse cuenta de que la convivencia de las lenguas en España se está convirtiendo en un problema considerable. Es probable que la realidad diaria no sea tan alarmante como lo puedan hacer parecer ciertos casos individuales que existir, existen, y son reflejados por los medios de comunicación, pero también es más que probable que la alarma no se deja reducir al empeño de algunos medios de comunicación, y de algunos partidos, especialmente el PP, a crear alarma donde no existe más que perfecta armonía. Sin engarce en la realidad no se pueden construir comunicativamente ni alarmas ni problemas.

Llama la atención que quienes de un lado hablan de la nación española en el sentido de la nación etnolingüística construida por el romanticismo alemán, y que quienes, por otro lado, se sirven de la diversidad y de la diferencia lingüística para derivar de ellas consecuencias políticas de tipo nacionalista, recurran permanentemente a la necesidad de despolitizar la cuestión lingüística. El tratamiento de las lenguas se ha convertido en cuestión política por excelencia con la constitución de los estados nacionales.

El hecho de que la constitución española establezca una jerarquía entre las lenguas españolas -el español cuyo conocimiento es un deber, y las lenguas españolas que pueden ser cooficiales si así lo determinan los respectivos estatutos de autonomía- es un hecho político por excelencia. Y la declaración de cooficialidad del euskera o del catalán y del gallego, afirmando además que el catalán o el euskera son, a diferencia del español, lenguas propias de las correspondientes comunidades autónomas -con el añadido del deber de conocimiento en el nuevo estatuto catalán-, son también hechos políticos por excelencia.

Estamos, pues, ante un debate ciertamente político. Un debate que tiene mucho que ver con la estructura del Estado, con el discurso de la España plural, con la integración o no de los nacionalismos periféricos en un proyecto estatal común. Un debate que tiene que ver con derechos básicos de los ciudadanos, con obligaciones también importantes de los ciudadanos, con la cohesión social, con el derecho al trabajo, con la libertad lingüística dentro de los parámetros fijados por la declaración de cooficialidad de las lenguas. No es un debate estrictamente cultural, ni un debate puramente lingüístico. Es un debate político y es mejor tomarlo como tal.

Como este debate corre el riesgo de ser malinterpretado por la situación lingüística de los participantes, vaya por delante que quien esto firma es vascoparlante monolingüe de familia, alguien que aprendió español o castellano en la escuela. Pero también alguien para quien el castellano no es lengua extraña, para quien el castellano es tan lengua propia como el euskera, lengua ésta de relación familiar casi en exclusividad, y de trabajo en la universidad. Alguien que no tendría inconveniente alguno en sustituir la obligatoriedad constitucional del conocimiento del castellano por la constatación del valor de lengua franca del español para la cohesión del estado. Y alguien que no tendría inconveniente en cambiar el calificativo aplicado por el estatuto vasco al euskera como lengua propia, a diferencia del español.

España es diversa y plural. Es un hecho. En España se hablan varias lenguas, además del español. También es un hecho que la diversidad de lenguas en España no es como en Suiza, que no cuenta con una lengua franca, o como en Bélgica, donde tampoco existe una lengua común. En España sí existe una lengua común. Por eso, el discurso de la España plural no tiene sentido, ni responde a la realidad, si no se completa con el discurso de la pluralidad de Cataluña, de Euskadi y de Galicia: estas comunidades autónomas no son homogéneas en términos lingüísticos, sino plurales. Como lo son, por cierto, también, en el sentimiento de pertenencia.

Existe, sin embargo, una diferencia en lo que al hecho de la pluralidad de España y de la pluralidad de Cataluña, Euskadi y Galicia se refiere: desde el punto de vista lingüístico existen amplios territorios y amplias demografías en España que son homogéneas en castellano, y la pluralidad se refiere a que existen zonas en las que está presente, además del castellano, otra lengua. En Cataluña, Euskadi y Galicia no existe prácticamente ningún kilómetro cuadrado, ni ningún segmento o zona poblacional homogéneo en cuanto a la presencia de una única lengua: estas comunidades autónomas son estructuralmente mucho más plurales que lo es España en su conjunto.

En los debates recientes muchos se han referido a que el español no está en peligro en Cataluña. Pero no es ésa la cuestión: la cuestión no está en los derechos de la lengua, sino en los derechos de los hablantes. De la misma forma que un hablante bilingüe puede en Cataluña o Euskadi reclamar la satisfacción de su derecho a ser atendido por la administración en la lengua de entre las oficiales que elija, el mismo derecho le asiste a un ciudadano monolingüe, por lo que no puede haber, en este contexto de derechos, una lengua privilegiada de la administración.

En el contexto educativo, no existe un derecho a ser escolarizado en la lengua materna, y menos por razones supuestamente pedagógico-psicológicas. Pero sí existe el derecho de los padres a que la lengua de su elección de entre las cooficiales sea también lengua vehicular. Y ante este derecho fallan los argumentos de que la otra lengua cooficial está en situación de debilidad, de que ya aprenderán esa lengua de elección en la calle o en los medios de comunicación, entiéndase la televisión, que el monolingüismo de inmersión es el único medio que garantiza la cohesión social, y está dando buenos resultados. Ninguno de estos argumentos anula el derecho de los padres a reclamar que la lengua que quieren sea también vehicular en la enseñanza de sus hijos. Dicho simplemente: no hay razón alguna, y menos técnicas, para esconder en la enseñanza ninguna de las lenguas cooficiales de una comunidad autónoma como lengua vehicular.

Otra cosa es que en una sociedad con la presencia de dos lenguas, los monolingües sí debieran reconocer su obligación de facilitar la comunicación en cualquiera de las dos lenguas, siempre desde la constatación de que no existen sociedades bilingües perfectas, unas en las que todos los ciudadanos fueran igual de competentes en las dos lenguas.

En el ámbito del trabajo, se enfrentan dos derechos -y la política es el arte de priorizar unos derechos sobre otros- el derecho de los bilingües a ser atendidos en la lengua de su elección, y el derecho de los monolingües o de los bilingües imperfectos a que muchos puestos de trabajo, además los mejor cualificados -por seguridad de empleo y también por condiciones económicas-, no les estén vedados. El derecho al trabajo debe primar sobre el derecho electivo a ser atendido en una determinada lengua oficial, máxime cuando este derecho puede ser atendido sin dañar el otro.

Todas las políticas lingüísticas se encuentran con un problema crucial: es bastante fácil instrumentar desde la administración los mecanismos necesarios para asegurar que las generaciones futuras tengan un conocimiento básico suficiente de la lengua en situación de minoría o de debilidad. El problema surge cuando al aumento en el conocimiento no le sigue un aumento en el uso social de la lengua aprendida y minorizada.

Es en ese momento en el que todos los responsables de política lingüística se ponen muy nerviosos. Y la reacción más común ante ese problema crucial de las políticas lingüísticas es dar una vuelta más de tuerca, pasar de la planificación posible y aceptable de los instrumentos que garanticen el conocimiento de una lengua por parte de las nuevas generaciones, a intentar planificar por medios de promoción y ayuda, pero también por medios coercitivos lo que ni es posible ni es lícito planificar desde la administración pública: el uso de una lengua, pues esta planificación choca con la libertad básica y fundamental de los individuos. Y ahí está la frontera de lo democráticamente aceptable".


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El mayor reto de Patxi López
EDITORIAL Libertad Digital 20 Junio 2009

ETA retomó ayer la que siempre ha sido su principal actividad: matar. Este viernes acabó con la vida del inspector de la Policía Nacional Eduardo Puelles García mediante una bomba lapa colocada en su automóvil. Tras 40 años de asesinatos, nadie debería sorprenderse de que estos criminales continúen agrandando su sangriento historial. La irracionalidad y la maldad, combinadas con una ideología sectaria, excluyente y fanática, tienen como inevitable colofón que la amenaza terrorista siempre esté latente y que en cualquier momento pueda mostrar su cara más funesta.

La civilización no debería ponerse en la piel de la barbarie para tratar de comprenderla y buscar motivaciones racionales. Simplemente no las hay: el terrorismo debe ser rechazado en el plano intelectual y, sobre todo, combatido policialmente en la práctica. Para lo primero, es fundamental aislar a ETA y no concederle ningún tipo de justificación o dispensa a su actividad; para lo segundo, todos los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado deben trabajar de manera conjunta y coordinada en el único objetivo de poner punto y final a la banda.

El primer gobierno constitucionalista en la historia del País Vasco ofrece una oportunidad histórica para alcanzar ambas metas. Por un lado, el Ejecutivo vasco carece por fin de ataduras y conexiones ideológicas con ETA. Si el PNV nunca fue capaz de dejar de considerar a los terroristas como una especie de hijos descarriados que eventualmente –lograda la independencia del País Vasco– regresarían al buen camino, socialistas y populares son conscientes de la profunda falsedad de esta idea. Los terroristas son delincuentes y como tales hay que tratarlos.

Por otro lado, tras varias décadas de gobierno peneuvista, la Ertzaintza por fín podrá trabajar sin cortapisas y contraórdenes con la Policía Nacional y la Guardia Civil. Si los socialistas logran purgarla de indeseables infiltrados, la policía vasca podrá convertirse en una pieza fundamental para profundizar en todos los ámbitos y territorios en la lucha policial contra el terrorismo.

Por primera vez en 30 años, todas los mecanismos –políticos y policiales– para aplastar a ETA pueden utilizarse a pleno rendimiento. La cuestión es si las autoridades responsables tendrán el coraje, la intención y la habilidad para emplearlos.

De momento, si bien existen indudables señales para la esperanza, también hay motivos para guardar una cierta cautela. El primero concierne al orden político, de cómo debería articularse el discurso para deslegitimar por completo a ETA allí donde aún se la acoge con ciertas reservas. Si bien el lehendakari ha estado acertado al indicar a los asesinos dónde se encuentra el camino hacia la cárcel, convendría evitar ciertas expresiones desafortunadas que pueden ser muy dadas a la manipulación nacionalista. Patxi López ha calificado a Eduardo Puelles de "uno de los nuestros"; algo que sin duda alguna era, pero como lo habría sido cualquier otro ciudadano español: Puelles, policía nacional, no defendía sólo a los vascos, sino a todos los españoles y su asesinato es despreciable por su condición de ser humano.

El lenguaje nacionalista, que segregaba a los muertos en función de sus afinidades políticas, debería desaparecer por completo de las instituciones vascas; y aún cuando Patxi López haya querido arropar a la víctima e indicar a su familia que, ahora sí, cuenta con todo el apoyo del Gobierno, hay determinadas expresiones que trasladan el problema al campo nacionalista.

El segundo motivo de cautela es de orden más práctico: la dudosa "firmeza inquebrantable" de Zapatero para terminar con ETA. Si algo ha demostrado el líder de los socialistas en sus cinco años de gobierno, es que su política antiterrorista se caracteriza no por su firmeza y continuidad en el tiempo, sino más bien por lo contrario: por ser quebrantable según el contexto político. Si Zapatero y López no se convencen de la necesidad de terminar policialmente con el terrorismo –y sólo policialmente–, si no permiten que las fuerzas de seguridad desempeñen su labor sin servidumbres y condicionantes políticos, de poco valdrá que los nacionalistas hayan abandonado Ajuria Enea.

Acabar con ETA está a nuestro alcance. Pero para ello hay que añadir a los medios necesarios, la suficiente determinación y la inteligencia. Esperemos que nuestros gobernantes estén a la altura de las circunstancias.

ETA
La inercia no es suficiente
GEES Libertad Digital 20 Junio 2009

Todo parece indicar que ETA ha conseguido consolidar cierta estructura operativa en la provincia de Vizcaya. Este grupo tiene capacidad de actuar en los alrededores de Bilbao, y de desplazarse a provincias limítrofes –caso del atentado del 6 de mayo en Castrourdiales. Si la banda tiene dificultades para consolidar comandos estables fuera del País Vasco –sustituyéndolos por itinerantes, a veces llegados de Francia– en determinadas comarcas vascas sigue teniendo apoyo para lograr cierta infraestructura, pequeña, organizada y capaz de hacer mucho daño.

Lo que incluye cierta capacidad informativa. A la espera de conocer los detalles –tipo de bomba, colocación, medidas de autoseguridad del fallecido– está claro que el objetivo no ha sido simplemente un miembro de las FCSE, sino un miembro destacado de la lucha contra la banda. El crimen constituye una amenaza para aquellos miembros de cuerpos policiales que puedan dedicarse a combatirla en el futuro –caso de la Ertzaintza–, cuyos agentes son susceptibles de ser atacados de igual manera. Para los propios, ETA ha elegido un enemigo con mayúsculas, un caza-terroristas de la brigada de Información, librando a la izquierda abertzale y a su propia militancia de cualquier escrúpulo como el generado cuando mata a civiles, como los últimos de Ignacio Uría o Isaías Carrasco. El crimen es una búsqueda de autolegitimación de la aislada banda.

ETA, aún débil, mantiene capacidad económica y logística. Lo cual desmiente a Rubalcaba, que cada vez que la banda mata repite que ya está derrotada. Una vez más, los acontecimientos cogen al ministro con el pie cambiado, ausente en las primeras horas, sin proporcionar información. ¿Por qué se esconde el ministro de Interior? Habitualmente, le vemos correr a los medios cuando las noticias, o las no-noticias, son buenas, pero le cuesta sobremanera dar la cara cada vez que ETA asesina. Desde el consejero de Interior vasco hasta los representantes de la oposición, todos comparecen antes que aquel a quien corresponde hacerlo.

Por otro lado, ETA aún busca arrastrar a Zapatero a una nueva mesa de negociación. Zapatero nunca se ha arrepentido de la negociación con la banda, sumando a un error –el pacto con ETA–, un segundo error –la falta de una autocrítica convincente. Desgraciadamente, el peor Zapatero sigue siendo para ETA mejor que cualquier Rajoy comprometido con la aniquilación de la banda. Por eso busca arrastrarle a otra negociación. A cambio, en esta ocasión por primera vez le hemos oído decir que quiere "acabar con ETA", en vez de los circunloquios habituales de "acabar con el terrorismo" o "lograr la paz".

Algo es algo, pero no es suficiente. Ya advertimos aquí que la política del Gobierno se resumía en ni una mala palabra, ni una buena acción. Entre 1996 y 2004, la lucha antiterrorista, en todos los niveles, experimentó un paso adelante cuantitativo y cualitativo. Desde entonces –con el triste paréntesis de la negociación– el Gobierno socialista ha funcionado por inercia, quizá por esa falta de convicción que afecta a su presidente: la derrota de ETA no ocupa un lugar destacado en la agenda política de Zapatero.

Esta inercia, ante la ETA actual, no es suficiente. Al contrario de lo que afirma Rubalcaba, ETA, aún débil, tiene aún capacidad de matar y sembrar el terror: en el País Vasco o fuera de él. Queda aún mucha lucha contra la banda. Mostrar unidad con un documento firmado por todos los partidos no es suficiente: es hora de que el Gobierno impulse nuevas medidas legales, policiales e institucionales contra ETA. Empezando por la aún presencia de ETA en los ayuntamientos: ¿cómo es posible que la banda todavía siga ocupando cargos institucionales?
GEES, Grupo de Estudios Estratégicos.

Otro obstáculo más para la libertad
JOSEBA ARREGI El Correo 20 Junio 2009

La lucha policial contra ETA debe acompañarse con la «necesaria deslegitimación política y social» del terrorismo, recuerda el autor. «Queda mucho por hacer, queda por preguntar» por qué la banda terrorista «ha podido sobrevivir tanto tiempo», subraya

Y si ETA con cada asesinado coloca un obstáculo más a la libertad de todos los vascos, eso quiere decir que va colocando un obstáculo más a la consecución de su proyecto político. Con cada asesinato, ETA demuestra que su proyecto político es contrario a la libertad de todos los vascos. Ni los medios dejan de influir en los fines que pretenden alcanzar, ni los fines dejan de tener influencia en los medios que se eligen. Lo acaba de poner bien a las claras Arnaldo Otegi en Radio Euskadi(¡): la violencia de ETA es manifestación del conflicto. Quien crea que es posible terminar con la violencia de ETA sin acabar con el conflicto, es un ingenuo. Más claro, agua.

Era sabido que, a pesar de todos los éxitos policiales, a pesar del camino recorrido en la denuncia del terror de ETA por la sociedad vasca, ETA podía volver a atentar. Y lo ha hecho una vez más. Ha asesinado a un policía dedicado a luchar contra el terrorismo, o lo que es lo mismo, a defender la vida y la libertad de todos los ciudadanos vascos. El lehendakari ha dicho que era uno de los nuestros: porque su función era fundamental en un Estado de Derecho, defender la vida y la libertad de los ciudadanos. Y ETA lo ha matado por eso: porque no admite el Estado de Derecho, no porque no admita el Estado español, o el francés, o porque prefiera el 'Estado' vasco. No: porque no admite el Estado de Derecho, la sumisión de la soberanía, del sentimiento, de la identidad, de los deseos, al imperio del derecho y de la ley, lo único que garantiza la convivencia en libertad, pudiendo cada uno preservar, de forma limitada, sus sentimientos y sus identidades.

Es el primer asesinato tras las elecciones al Parlamento vasco, y tras la nueva mayoría en ese Parlamento, y tras la elección del nuevo lehendakari. Desde el nacionalismo se trató de deslegitimar las elecciones, la nueva mayoría y el nuevo Gobierno vasco. Las palabras recordadas de Arnaldo Otegi ponen claramente de manifiesto por qué el Estado de Derecho se tiene que defender de opciones políticas como la suya: porque afirma que si no se concede a ETA lo que pide no habrá paz ni libertad en Euskadi, porque pide la sumisión del derecho y la ley a la fuerza del terror, porque pretende consagrar la ley del más fuerte, la ley de la selva, la negación del pluralismo y de la democracia.

No es el meollo de la cuestión, pero quienes hicieron aprobar en las Juntas Generales de Bizkaia la moción para negar la entrada a uniformados en la Casa de Juntas de Gernika pusieron de manifiesto algo más que un símbolo anecdótico, el desconocimiento de que las fuerzas armadas y los cuerpos de seguridad del Estado en una democracia, en un Estado de Derecho, son garantes de libertad, de esa libertad cuyo símbolo es el árbol de Gernika. Al parecer un árbol al que los nacionalistas le quieren cortar algunas ramas.

Todavía no hemos terminado con ETA. Todavía tenemos que seguir defendiendo la libertad contra las amenazas de ETA. Sabemos que la lucha contra ETA sigue siendo compleja. No porque la contraposición de lucha policial y lucha política tenga sentido alguno. No. Sino porque la lucha policial necesita de algunos complementos fundamentales, como son los que se recogen en los términos que, poco a poco y no sin dificultades, van entrando en el discurso público, como es el término de la necesaria deslegitimación política y social de ETA.

Queda mucho por hacer. Queda por explicar qué significa la deslegitimación política de ETA. Queda por socializar la necesidad de esa deslegitimación: que todo el mundo entienda que es necesario plantear la pregunta de si los fines de ETA no quedan hipotecados por los más de ochocientos asesinatos que su búsqueda ha causado. Queda por explicar con claridad que esos ochocientos asesinatos no pueden haber pasado sin consecuencia alguna por el motivo que los provocó, por el proyecto político que los legitimó, por los fines que se convirtieron en causas de esos asesinatos.

Queda por preguntar cómo ha sido posible que en el seno de la sociedad vasca haya surgido la aberración de ETA, por preguntar por qué ha podido sobrevivir tanto tiempo, dónde han estado no sólo los partidos políticos, sino la sociedad misma, durante tanto tiempo. He escuchado estos días al ararteko decir que todos podemos hacer más en la lucha contra ETA. Y lo primero que podemos hacer es evitar que exista ni siquiera la apariencia de la más mínima legitimidad para la existencia de ETA, para su forma de actuar, para sus asesinatos. Ni directa, ni indirecta.

Hay quien piensa, y lo escribe, que los asesinados por ETA son víctimas del conflicto, y que el conflicto es entre Euskadi y España. No. Las víctimas son víctimas de ETA, del terror de ETA, del proyecto político de ETA. Y el conflicto, antes que un conflicto entre Euskadi y España, es un conflicto entre vascos, entre distintas maneras de ver Euskadi, entre distintas maneras de ser vascos. Porque, en definitiva, el conflicto existe entre quienes pretenden que la sociedad vasca sea homogénea, se defina desde la homogeneidad, y quienes piensan, quienes pensamos, que la convivencia debe ser posible sea cual sea la forma de entendernos como vascos que podamos tener unos u otros. Porque más allá de los sentimientos y de las identidades nos une nuestra condición de ciudadanos constituidos en los derechos y en las libertades.

Es el primer asesinato de ETA tras la firma del acuerdo para la investidura del nuevo lehendakari entre el PSE y el PP. Se me antoja que los principios básicos de ese acuerdo contienen las líneas maestras de la lucha contra el terror de ETA: el valor del ciudadano por encima de las identidades y las lenguas, el valor del derecho por encima de los sentimientos de pertenencia, el respeto a las leyes por encima de los gustos, el valor de la cultura constitucional y de la cultura pactista por encima de toda pretensión de homogeneidad. La defensa de todo lo que aborrece ETA: el pacto, el compromiso, la colaboración, la complejidad, el derecho, la sumisión de la soberanía, la territorialidad, la identidad, la cultura, los sentimientos al imperio del derecho y de la ley.

Contamos con una mayoría parlamentaria y con un Gobierno que no sólo entiende la lucha contra el terrorismo de ETA como una de sus tareas, sino que su propio punto de partida es la proclamación de lo mejor de la lucha contra ETA. Contra este nuevo asesinato de ETA, mantengamos la esperanza de que los valores que inspiran el acuerdo de gobierno terminarán siendo los valores de convivencia de la sociedad vasca.

El lazo azul
ANDRÉS MONTERO GÓMEZ El Correo 20 Junio 2009

A veces caemos en la tentación de pensar que un atentado de ETA es fácil. Es una especie de pereza mental que nos ocurre casi siempre en coincidencia con una tipología de atentado o con un perfil de víctima. Coincide cuando son bombas lapa o tiros en la nuca contra militares o policías. No nos hemos dado cuenta de que es una pereza mental defensiva, autoprotectora para el que piensa, que se escuda en la presunción de que ETA está débil porque ya 'sólo' mata a policías. Nos tenemos que rebelar contra ella, ejercitarnos, prestar atención para no caer en la desidia mental.

Nunca un atentado de ETA debe ser fácil para nosotros. De ninguna manera, jamás, un atentado de ETA puede ser poco arriesgado para quien lo comete. Esas palabras no deben atravesar nuestra mente. Un atentado de ETA siempre es difícil, siempre se lleva una vida humana, siempre destroza una familia, siempre nos asesina un poco a cada uno de nosotros. Desde luego que un comando asesino de ETA elegirá el momento, la circunstancia, el método operativo más rentable y el ritmo estratégico que le convenga en cada circunstancia. Una bomba en el vehículo de un inspector de la brigada antiterrorista del Cuerpo Nacional de Policía en Euskadi, hermano de un ertzaina, un par de días después de que los 'ministros' de Interior de Euskadi y España comuniquen un significativo acuerdo policial con la Ertzaintza y el mismo día que se cumple el aniversario del atentado de Hipercor. Ésas son oportunidades tácticas y estratégicas en las operaciones de una banda criminal. El terrorismo es una violencia disfrazada de símbolos.

Tenemos que rebelarnos contra nosotros mismos y, cuando lo hayamos hecho, contra ETA. Cuando dejemos de pensar que un atentado es fácil, saldremos en manifestación multitudinaria por cada calle y ciudad de España... cada vez que asesinen, cada vez que mutilen la vida y la familia de uno de nuestros policías. Porque cada policía muerto es un ciudadano muerto y otro desprotegido. Es cierto que nos hemos levantado contra ETA. Desde los secuestros de industriales y empresarios en los noventa, desde el cautiverio de Ortega Lara, desde el asesinato de Miguel Ángel Blanco. Sí, es cierto. Sin embargo, estos resquicios de pereza mental que tenemos en ocasiones malditas como el asesinato de un policía nos informan con terquedad de que, siendo cierto, no es de ningún modo suficiente.
Patxi López ha convocado una manifestación de repulsa en Bilbao. Quizás estas palabras escritas de periódico estén manifestándose debajo del brazo de cientos de miles de ciudadanos ahora mismo. Si es así, quizás hay esperanza. ¿Cuántos llevamos el lazo azul de repulsa al terrorismo... ése que nos hemos olvidado en algún cajón? Si Miguel Ángel Blanco no hubiera sido asesinado, podría portar ese lazo azul. Ahora estamos éticamente obligados a portarlo por él, también cuando asesinan a policías y a militares.

Aparte las oportunidades operacionales en este atentado para ETA, la banda también se pronuncia emitiendo las conclusiones de aquello que ha denominado eufemísticamente 'proceso de reflexión'. Conclusiones que ya conocíamos y que ETA también conocía. Continuar matando, porque ETA es una banda profesional del asesinato. También hay un elemento adicional en la ecuación de este atentado, que del mismo modo apunta a nuestra pereza, a nuestras vulnerabilidades. ETA ha concluido su enésimo y maquillado proceso de reflexión creyendo que todavía tiene apoyo social. Y lo cree porque lo tiene. Y lo tiene porque dejamos que prostituya cualquier rendija de nuestro sistema, porque pensamos que Iniciativa Internacionalista es un partido de ideas liberales que actúa con legitimidad. Y nos hemos vuelto a equivocar. ETA ha interpretado, y se ha felicitado por ello, que los 175.000 votos de Iniciativa Internacionalista son la medida de su respaldo popular, aunque no hayan logrado escaño.

Algún análisis podría apuntar, no obstante, que contra la interpretación voluntarista e interesada que ETA pueda hacer de la realidad bastante poco queda por articular. Ese análisis sería errado. ¿Por qué, siendo tan o más independentista, tan o más abertzale, ETA no mide los votos de Aralar como indicador de su respaldo popular? Porque Aralar se ha manifestado en contra de ETA. Por eso la condena explícita al terrorismo etarra es tan significativa y por eso se está utilizando como causa impulsora de procesos de ilegalización.

La asignatura más relevante que tiene Patxi López por delante, más que cualquier -imprescindible- acuerdo entre servicios de seguridad o inteligencia, es desmantelar tanto el apoyo como la pereza sociales respecto de ETA. De un lado y de otro. Si este periódico va debajo de su brazo en una manifestación mañana y usted lleva un lazo azul, entonces no hemos perdido la esperanza. Si además estamos en Madrid o Barcelona, quizás conjuraremos al enemigo de nuestra pereza. El uniforme de cada policía asesinado es azul.

ETA, más cruel y más aislada que nunca
EDITORIAL El Mundo 20 Junio 2009

ETA venía anunciando desde hace semanas que iba a intentar marcar con un siniestro atentado las primeras semanas de Patxi López como lehendakari. Ayer asesinó en Arrigorriaga, muy cerca de Bilbao, a Eduardo Puelles, de 49 años, inspector de la Policía Nacional y responsable de un grupo de seguimiento a etarras.

Puelles murió entre las llamas provocadas por la explosión de una bomba colocada en su vehículo, lo que hace todavía más cobarde y deleznable esta acción de la banda terrorista, que mata a personas indefensas sin asumir ningún riesgo. ETA sabía que Puelles era policía -lo había tenido en su punto de mira en los años 90-, pero se desconoce si estaba al tanto de que trabajaba en la lucha antiterrorista, por lo que la investigación judicial debería tratar de determinar si hubo algún chivatazo que facilitó su identificación.

La banda no actuaba desde diciembre pasado, cuando abatió a tiros en Azpeitia al empresario Ignacio Uría. Pero había advertido en su último comunicado que iba a intensificar sus acciones violentas.

En una reciente entrevista publicada por Gara, varios portavoces de ETA corroboraban que la organización apuesta por un recrudecimiento de sus atentados para forzar a negociar al Estado. Explicaban que la banda va a retomar su vieja idea de «socialización del sufrimiento», la ponencia Oldartzen de los años 90, para volver a sembrar el terror y que todo el mundo padezca las consecuencias del «conflicto».

Su propósito es tan quimérico como descabellado porque la banda es hoy mucho más débil y la sociedad vasca ha cambiado sensiblemente. El propio Gobierno que preside Patxi López es una prueba de ello.

López se trasladó a Arrigorriaga nada más conocer el atentado y contestó al crimen con unas palabras que congratulan a cualquier demócrata: «Ellos nos enseñan el camino del dolor, pero nosotros les enseñamos el camino de la cárcel».

Igualmente, Arantza Quiroga, presidenta del Parlamento vasco, leyó un firme comunicado de condena, al que se sumaron respetuosamente todos los grupos. Por primera vez en mucho tiempo, vimos ayer en la Cámara de Vitoria un repudio unánime del terrorismo, sin que nadie intentara justificar la acción de los asesinos. Una escena similar se produjo en el Congreso de los Diputados.

Afortunadamente, el consenso entre el PSOE y el PP en la política antiterrorista se ha recuperado porque los dos grandes partidos comparten la idea de una lucha policial implacable contra la banda y su entorno, que se encuentra hoy más debilitado que nunca.

El asesinato de Puelles hace todavía más difícilmente comprensible la decisión del Tribunal Constitucional de autorizar la lista proetarra encabezada por Alfonso Sastre en las elecciones europeas, que afortunadamente no tuvo representación.

Tampoco hay que restar importancia a actitudes como la de un popular personaje de la televisión, que se permitió trivializar en una entrevista a Arnaldo Otegi sobre su negativa a condenar la violencia, como si fuera un juego intelectual.

Pero al margen de episodios más o menos anecdóticos, el aplastante rechazo a ETA se impone dentro y fuera del País Vasco. Casi nadie cree ya que la banda pueda doblegar a un Estado de Derecho que tiene en estos momentos casi todas las bazas para derrotar a la organización terrorista. De lo único que debe hablar el Gobierno con ETA es de las condiciones de su rendición, que serán hoy mejores que mañana.

ETA asesina a un policía Todos contra el terror
ETA ya no espera
FLORENCIO DOMÍNGUEZ El Correo 20 Junio 2009

En los últimos meses ETA ha mantenido un perfil bajo que se ha traducido en un descenso de la actividad terrorista. Así, en el primer semestre del pasado año la banda cometió 17 atentados, incluidos dos asesinatos; en cambio, desde el 1 de enero hasta el jueves pasado sólo había perpetrado seis atentados que no habían ocasionado víctimas mortales. La actividad etarra ha sido este ejercicio prácticamente un tercio de lo que fue en 2008.

Ese descenso era explicado, 'sotto voce', como el resultado de la decisión de ETA de facilitar las gestiones anunciadas en marzo por Arnaldo Otegi para constituir un bloque soberanista en torno a lo que han llamado una «estrategia independentista eficaz». Era evidente que cualquier iniciativa de Otegi llamando a las puertas de ELA, de EA o de Aralar para hacerles una oferta política iba a encontrarse con una respuesta desfavorable si al mismo tiempo ETA se mantenía cometiendo atentados y asesinatos.

Así, pues, desde enero ETA no había realizado atentados que tuvieran intención de matar, aparte de bajar el número de acciones terroristas. Este comportamiento se interpretaba como un gesto para facilitar la operación en la que se ha embarcado la izquierda abertzale. Sin embargo, el margen de gracia concedido por la banda era limitado: sólo unos meses. El asesinato de ayer pone de relieve que ese plazo ya se había acabado. La operación de formar el bloque independentista, además, va con retraso, pues ya hace semanas que se anunció que se dejaba hasta el otoño y ETA no está en condiciones de quedarse de brazos cruzados un periodo tan largo sin contrapartidas esperando a ver si la operación de Otegi conduce a alguna parte.

Desde hace un mes, además, ETA y la izquierda abertzale están entregadas a una campaña de agitación utilizando como excusa la desaparición del miembro de la organización terrorista Jon Anza. A este etarra, del que lo poco que se sabe es que se marchó por su propio pie, se le vio por última vez el 18 de abril, pero ETA y los suyos tardaron un mes en dar la voz de alarma. Eso sí, desde entonces están en campaña permanente.

La ausencia de Anza ha sido utilizada para recrear viejos fantasmas, para hacer creer al entorno etarra que ha vuelto la 'guerra sucia', para poder escribir de nuevo en los carteles PSOE-GAL. Los terroristas saben que un episodio de esa naturaleza contribuye al cierre de filas entre sus seguidores, que provoca la cohesión interna y que es lo que hace que todos se pongan de manera incondicional al lado de ETA. Así que se han inventado el espantajo de una nueva 'guerra sucia' para evitar el desgaste de su base social y para aglutinarla en torno a la banda.

ETA y su entorno político creen que es más fácil justificar un nuevo asesinato por el hecho de que Anza no haya vuelto a casa.

El crimen, por otro lado, es también una forma de tratar de demostrar que ETA no está tan débil como dicen las autoridades y como evidencian los datos vistos con perspectiva. A pesar del asesinato de ayer, la banda terrorista es consciente de que está en una situación de debilidad estructural, aunque conserve la capacidad para matar. En los tres años siguientes a la ruptura de la tregua de 1999, ETA mató a 43 personas. En los dos años y medio que han transcurrido desde que rompió la última tregua, ha matado a siete. Para los demócratas la importancia de ETA no se mide por la cantidad de muertos, pero para los etarras sí.

Los miembros de ETA, la mayoría de los miembros de la banda, en ese debate virtual interminable que vienen manteniendo desde que rompieron la tregua, habían decidido continuar con el terrorismo, a pesar de su debilidad, con la esperanza de que su situación mejore con el tiempo. Ése fue el mismo espíritu con el que dicidieron continuar con las armas en 2003. Hoy están mucho peor que entonces

¡Todos contra ETA!
Vicente A. C. M. Periodista Digital 20 Junio 2009

No hace mucho tiempo que el mismo que hoy habla de “firmeza inquebrantable” en la lucha antiterrorista contra ETA, llamaba a Otegi y de Juana Chaos “Hombres de paz” y abogaba por el diálogo. Entonces ¿a quién hemos de creer?¿ A aquél que desoyendo cualquier advertencia sobre comportamientos pasados y la falta de credibilidad en las falsas treguas se obcecaba en querer pasar a la historia como “el gran pacificador de Euskadi? ¿O debemos ahora creer a este nuevo adalid de la lucha anti terrorista, que incluso cuando el atentado de la terminal del aeropuerto T4 de Barajas se escondió de la opinión pública para no ceder en su “plan de paz”?

ETA sigue matando y lo hace a traición y cuando puede. Usa la bomba lapa, el coche bomba o el tiro en la nuca por detrás, como cualquier cobarde asesino. ETA sigue activa a pesar de que una y otra vez se detiene a sus cabecillas o capos, porque hay una parte de la sociedad vasca, que está manchada con la sangre de los inocentes que ETA asesina. ETA sigue porque hay un grupo de nacionalistas que aunque dicen constantemente que debe desaparecer, durante los 25 años que han estado en el poder no han movido ni un dedo para que fuera realidad. ETA sigue activa porque los papeles de la mezquindad y de la hipocresía de unos políticos están repartidos. Unos hablan de paz, mientras otros ponen las bombas.Unos mueven el árbol y otros recogen las nueces.

Y en este escenario es cuando ahora se quieren poner al frente de la lucha el Sr. Zapatero y el Sr. López del PSE. Nunca es tarde si al final podemos entre todos los demócratas acabar con esta lacra de la sociedad española y, como ha dicho el nuevo Lehendakari, que estos terroristas acaben conociendo el camino de la cárcel. Mientras tanto, seguiremos en pie soportando nuestro duelo por otra víctima inocente caída por la barbarie terrorista, resuelta a imponer su ideología y sus pretensiones secesionistas por la fuerza bruta y no por las vías democráticas.

Muchos han muerto ya y otros han querido silenciar las justas reivindicaciones de Justicia de las víctimas del terrorismo etarra. De ser abanderados de su plataforma e incuestionables defensores, han pasado a considerarles como molestos compañeros y relegarles al olvido e incluso a la expulsión, como fue con Dª María San Gil. Así que ahora, de poco valen las adhesiones y las grandes frases de apoyo, cuando los hechos lo desmienten y dejan entrever la hipocresía y la demagogia de su discurso.

Hoy es hora de hacer el duelo, pero también de mirar con decisión al futuro y para eso, la sociedad española no necesita de intermediarios que le tomen la palabra y se apropien de sus sentimientos. Igual que pasó aquél julio de 1997 tras el asesinato de Miguel Ángel Blanco, ahora los ciudadanos deben tomar las calles y pintarse otra vez las manos de blanco para mostrar a ETA y sus secuaces que le apoyan que no nos vamos a rendir y que aquí estamos para ser su diana. Aunque deben tener en cuenta que ellos son también la diana de la sociedad española y al final terminarán abatidos y derrotados.

Propongo que se movilice la ciudadanía española y dé una respuesta contundente a este nuevo ataque al pueblo español. Propongo que se les aísle y se les haga sentir en sus nucas el miedo y el terror que ellos levan infligiendo a la sociedad durante tantos años. ¡Todos a la calle contra ETA!

ETA (nos) mata
EDUARDO ÁLVAREZ El Mundo 20 Junio 2009

Viernes, 19 de junio de 2009.- Escribo estas líneas apenas unas horas después de que ETA haya perpetrado su último asesinato. Me cuesta concentrame ante el teclado. Desde primera hora de la mañana me esfuerzo para contener las lágrimas, y me siento bastante irascible y conmocionado. Resulta difícil explicar por qué, pero este atentado me ha producido un espanto y un dolor especialmente intensos.

Quizá sea porque nos estábamos acostumbrando a vivir en un país normal, en un país democrático, en el que nadie mata a nadie por unas ideas políticas que se convierten en miserables desde el momento en el que se asesina por ellas (sí, ya sé que el último crimen de los terroristas se cometió hace sólo unos meses, pero para quienes somos vascos y hemos crecido en Euskadi, eso es toda una eternidad). O quizá sea porque las cosas que han pasado últimamente (investidura de un 'lehendakari' socialista, campaña electoral para las europeas sin atentados, desarticulación de comandos y descabezamiento de no sé ya cuantas cúpulas de la banda...) nos habían llevado a vivir en una especie de burbuja irreal.

Pero las cosas son como son, y Eduardo Puelles García está muerto. Ésa es la única realidad. Nos costará mucho tiempo dejar de escuchar sus chillidos mientras pedía auxilio sin que nadie pudiera socorrerle. Es imposible imaginar más espanto. Ante todo, estas horas deben servir para enviar todo nuestro aliento a su familia.

Aunque se me agolpan las ideas y los sentimientos, hay dos cuestiones que no dejan de martillear mi cabeza. La primera tiene que ver con el modo en que se ha producido el atentado y el perfil de la víctima. Es pronto para conocer los detalles, y tengo plena confianza en los cuerpos de Seguridad, que sin duda lograrán esclarecer lo sucedido.

Pero cuesta mucho entender qué ha podido fallar para que los etarras hayan sido capaces de acabar con la vida nada menos que de uno de los jefes policiales del grupo de seguimiento a terroristas. Matar es muy fácil (cuando quien lo hace ha mutado su naturaleza humana en la de un animal asesino, claro), pero no lo es matar a cualquiera y en cualquier circunstancia.

Y duele más todavía imaginar a esta hora a los terroristas celebrar que han sido capaces de liquidar a uno de los máximos responsables de perseguirles a ellos. "Una pieza de caza mayor", dirán en su macabra terminología. ¿De dónde ha venido el chivatazo, cómo podían saber los terroristas quién era Puelles y a qué se dedicaba (más allá de saber que era policía)?

Estremece pensar que a ETA le funcionen tan bien sus canales de comunicación, que en el momento el que se supone que más débil está la banda siga teniendo esta capacidad operativa y que, probablemente, alguien del entorno de Puelles es quien se ha encargado de suministrar información sobre su actividad profesional, sobre sus horarios, sobre sus costumbres...

Y otra cuestión sobre la que creo que no se debe pasar por alto. Éste es el primer atentado con Patxi López como 'lehendakari'. Sin duda, ello también tiene su significación política, que habrá tiempo de analizar. Pero es igualmente el primer atentado con el PNV como principal partido de la oposición en el País Vasco. Y habrá que estar muy atentos en las próximas horas a su comportamiento.

Yo creo que el nacionalismo, y en especial el PNV, tiene un papel fundamental en la pacificación y en el fin de ETA. Y ahora tiene una magnífica oportunidad para demostrar grandeza y determinación, prestando toda su ayuda al nuevo 'lehendakari'. Al terrorismo no se le combate sólo policialmente. Yo creo que también se le combate en la calle, donde todos los demócratas tienen que demostrar su repulsa ante tanto horror.

El sábado el Gobierno vasco ha convocado una manifestación, y es muy, muy importante, que sea masiva, que cientos de miles de vascos salgan a protestar contra ETA, a exigir su desaparición y a gritar muy alto que no quieren saber nada del terror. Y el PNV debe movilizar a todos los suyos, y los dirigentes del partido tienen que pedir una participación masiva en las manifestaciones. Hay que volver a crear en Euskadi un clima social como el que se vivió tras el execrable crimen de Miguel Ángel Blanco, y eso sólo se puede hacer con la implicación del nacionalismo.

Descanse en paz Eduardo Puelles.

ETA
La oportunidad de López
Pablo Molina Libertad Digital 20 Junio 2009

El primer atentado de la era constitucionalista del País Vasco ya está aquí, con una víctima mortal asesinada por el brazo armado del nacionalismo vasco, aspecto éste que no suele destacarse en las condenas de rigor, seguramente para no molestar al PNV, con cuyos dirigentes los dos partidos nacionales se ven obligados a pactar de forma recurrente en el Congreso de los Diputados.

Ha estado bien Pachi Lopez en su papel de lehendakari, mostrando a los autores del crimen y sus compañeros el camino a la cárcel (trayecto que recorrerán sin duda como ha ocurrido con todos sus antecesores), salvo por su definición de los asesinos como "violentos". Hombre, violentos son, claro, pero también son algo más, por ejemplo asesinos fanatizados por una ideología totalitaria de raíz marxistoetnicista. No obstante, la imagen de un presidente de la comunidad autónoma vasca condenando un atentado sin adversativas es, por novedosa, digna de ser destacada.

Los políticos llevan más de treinta años intentando acabar con ETA. Digo en su mayoría; otros se han dedicado a recoger nueces con el resultado conocido. Por probar lo han probado todo, incluida la humillación a las víctimas con el último "proceso de paz", en el que López, por cierto, tuvo una importante participación.

Precisamente ahora tiene el flamante lehendakari la oportunidad de demostrar con hechos su decisión de acabar con la ETA, pero para eso no basta con convocar concentraciones y manifestaciones ciudadanas. Habrá que hacer algo más, aunque eso suponga un coste político en otras instituciones gobernadas por su partido. Si estuvo dispuesto a pagar la factura de reunirse con el brazo ilegalizado de la ETA, ahora tiene la ocasión de hacer lo mismo en el sentido contrario. Es decir, el correcto.

Pablo Molina es miembro del Instituto Juan de Mariana.

UNO DE LOS NUESTROS
Antonio JIMÉNEZ La Razon 20 Junio 2009

Suele decirse aún que el País Vasco es, probablemente, el único lugar del mundo donde la normalidad se convierte en noticia porque, hasta ahora, lo normal allí es la excepción. Excepcional por abominable y reprobable ha sido, como cualquier crimen, el primer asesinato perpetrado por ETA con Pachi López como lendakari, y mientras, normales por dignas, sinceras, firmes y contundentes fueron las reacciones de todos cuantos condenaron dentro y fuera del Parlamento vasco el atentado que acabó con la vida del policía Eduardo Puelles.

El nuevo tiempo político que se abrió en Euskadi con la llegada de un socialista a la Presidencia del Gobierno vasco apoyado por los populares se prodiga en «normalidades» que afortunadamente dejan de ser noticia. Nunca antes se había respondido con la rapidez y contundencia con que lo hicieron ayer el lendakari y el Parlamento de Vitoria tras un asesinato perpetrado por ETA. Nunca antes había sido tan creíble y sincero un lendakari en sus palabras de pesar y apoyo a las víctimas, y de firmeza para acabar con los terroristas como lo fue Pachi López. El nuevo tiempo político ha instaurado la normalidad en el País Vasco y, con ella, la vuelta a la unidad de los buenos frente a esa porción de malos que insiste en recorrer un camino de excepción y sangre que más pronto que tarde dejará de ser noticia.

ETA ha acabado con la vida de un policía nacional que como subrayó López es «uno de los nuestros», porque nuestras, desde siempre, han sido todas las víctimas de la banda, sin distinciones sociales o ideológicas; y también en esto se ha recuperado la normalidad, en contraste con la excepción que suponía que los Atucha, Arzalluz o Eguíbar, sólo se refirieran a los nuestros cuando la victima militaba o simpatizaba con el PNV.

Vileza terrorista
EDITORIAL El Correo 20 Junio 2009

ETA confirmó ayer, una vez más, que la única voluntad que alberga es la de proseguir con su enloquecida trayectoria de muerte y destrucción. Los terroristas volvieron a recurrir a la bomba lapa para arrebatar la vida al inspector de la Brigada de Información de Bilbao Eduardo Puelles García, un vasco de Barakaldo, casado y con dos hijos, que sufrió una dramática agonía antes de que los etarras lograran consumar su despiadado objetivo. Los gritos desesperados de la víctima cuando el artefacto hizo explosión y el incomparable dolor de la viuda al reconocer su cuerpo calcinado confieren una singular vileza a este atentado, que ha segado de cuajo las expectativas vitales de un hombre dedicado a proteger la seguridad de sus conciudadanos. Eduardo Puelles había asumido una responsabilidad profesional que llevaba aparejada una amenaza de muerte y un impagable compromiso personal, moral, para impedir que la dictadura del terror se impusiera al Estado de Derecho.

Aun cuando ETA mantenga su mortífera capacidad para sobrecoger a la sociedad, es obvio que ha sido derrotada ya en su intento de subvertir las instituciones y someterlas a la ley del asesinato, la coacción y el silencio. Pero si eso ha sido posible ha sido gracias a la entrega de servidores públicos como Eduardo Puelles y a la preocupación callada de su familia, que desde ahora deberá aprender forzosamente a convivir con su ausencia y que precisará del cariño, la cercanía y el arropamiento que tantas veces echaron en falta quienes en el pasado también vieron rota su vida por defender la de los demás.

«Uno de los nuestros»
El lehendakari López reaccionó ante el primer atentado mortal perpetrado por ETA bajo su mandato subrayando que la víctima era «uno de los nuestros», un explícito mensaje de empatía que define la voluntad del nuevo Ejecutivo por rearmar el discurso institucional frente a los violentos y las intolerables consecuencias de sus actos. Que López se sintiera en la necesidad de identificar a Eduardo Puelles como lo que había sido siempre, un ciudadano vasco, asesinado ayer por otros vascos que seguramente recopilaron los detalles que facilitaron el atentado en el entorno vecinal del agente, refleja hasta qué punto quedan obstáculos por remover en la lucha antiterrorista más allá de la imprescindible eficacia del Estado de Derecho. Un rearme institucional que aún es más perentorio ante la brutal amenaza que lleva implícita este atentado por la condición de la víctima -que se extiende a la de su hermano ertzaina- y por la progresiva legitimación que la labor de las fuerzas y cuerpos de seguridad ha ido ganándose en la sociedad vasca.

Supondría un injusto reduccionismo interpretar el asesinato de Arrigorriaga como la constatación de que ETA está dispuesta a cumplir sus advertencias contra el nuevo Gobierno vasco. Porque si algo demuestra este atentado, que ha coincidido además con el aniversario de la masacre de Hipercor, es que los terroristas no se han descabalgado de su estrategia homicida en todos estos años, ni han interiorizado aún que la única salida que se les ofrece es la de la rendición incondicional.

Respuesta social
Esta constatación sólo puede dar lugar ya a una respuesta por parte de la democracia, y es la de acortar el final definitivo del terrorismo mediante la aplicación sin descanso y sin resquicios de la persecución policial y judicial contra quienes se aferran al uso de las armas. La reafirmación del presidente Rodríguez Zapatero en su «firmeza inquebrantable» frente a ETA y la unidad exhibida por todas las fuerzas políticas adquirirán su sentido más pleno y eficaz si apuntalan la convicción de que es posible derrotar a ETA por la simple superioridad del Estado de Derecho. Cualquier fisura en ese convencimiento alimenta hoy por hoy las expectativas fantasmales de una izquierda abertzale que no debería seguir siendo interpelada por su supuesta impotencia ante ETA, sino directamente apuntada por su connivencia expresa o muda con asesinatos como el de Eduardo Puelles. Insistir en los baldíos llamamientos a la clandestina Batasuna vulnera la memoria de la víctima y recrea espejismos frustrados por la realidad de las bombas.

Los éxitos de la lucha antiterrorista labrados por agentes como Puelles, la acción de jueces y tribunales y la colaboración internacional han convertido en algo verosímil y, en cierto modo, inminente la derrota definitiva de ETA. Pero también han inducido en la ciudadanía la convicción de que no ha de cumplir otro papel que esperar el final de la banda terrorista. Nada más lejos de las necesidades de la democracia y de la libertad. Es cierto que el mito de la imbatibilidad de ETA cayó por tierra hace ya tiempo. Pero es imprescindible que sea la sociedad vasca la que protagonice el combate final y la liquidación absoluta de la organización terrorista. Máxime cuando ETA persiste en su afán por acabar con la vida de quienes ha señalado como enemigos. El Gobierno vasco ha convocado hoy en Bilbao una manifestación contra el último asesinato, de reconocimiento de la deuda contraída por la sociedad con la víctima y de compromiso colectivo para acabar con el terror. Cada vasco debe preguntarse en conciencia si realmente tiene esta tarde algo más importante que hacer que acudir a esa marcha.

Crimen y desconcierto
Pablo Sebastián Estrella Digital 20 Junio 2009

La banda terrorista ETA ha vuelto a reaparecer en la localidad vizcaína de Arrigorriaga donde, con una bomba lapa adherida a los bajos de un coche, ha segado la vida del policía Eduardo Puelles, saludando así, con la sangre de otro inocente, la llegada del nuevo gobierno vasco no nacionalista y provocando terror ciudadano y la natural desolación de los familiares y amigos del funcionario fallecido, así como de la inmensa mayoría de los ciudadanos españoles donde crece la indignación y el desconcierto porque las instituciones democráticas no son capaces de acabar con ETA -lo que no es nada fácil, aunque la banda está más deteriorada- ni de expulsar de la vida pública a los representantes políticos de los terroristas.

Los que siguen en ayuntamientos vascos bajo las siglas de ANV, y los que han podido presentarse a las pasadas elecciones europeas bajo las siglas de Iniciativa Internacionalista, por causa de las equivocaciones del Tribunal Constitucional que ha consentido esta burla, a sabiendas de la certeza que pesaba sobre el burdo camuflaje de los nuevos batasunos que tienen una cobertura nueva para presentarse en sociedad.

Por lo menos en este caso y ante este crimen miserable de ETA el gobierno vasco, el lehendakari y el parlamento de Vitoria han condenado de manera unánime la fechoría, cosa que no ocurría en los tiempos de Ibarretxe, donde el PNV no dudaba en apoyarse políticamente en los diputados batasunos de la banda, haciendo la vista gorda sobre sus andanzas o tomando medidas de ayudas a los criminales encarcelados. O consintiendo la propaganda burda y desafiante de las fotos de los terroristas expuestas en las calles y plazas del País Vasco, cosa que afortunadamente se ha acabado, al tiempo que los ciudadanos han enviado al enloquecido Ibarretxe a su casa, y al PNV a la oposición.

Pero ahora, cuando terminen los funerales oficiales, los gobernantes y los partidos políticos deben actuar en consecuencia. En primer lugar teniendo en cuenta el regreso criminal de la banda, cuando se pensaba que estaba en tiempo de grandes dificultades y estrechando el cerco y la vigilancia, labor en la que colabora un CNI con problemas de cohesión y dirección, lo que no es nada bueno y menos aún cuando se anuncia una nueva avalancha de los terroristas que han decidido volver a matar.

Por su parte, el palacio de la Moncloa debería dejar de transmitir señales de optimismo, sobre división de presos etarras o propuestas negociadoras que según sus portavoces oficiosos emanan de distintos sectores de ETA, y más bien al contrario tomar iniciativas parlamentarias y de la fiscalía para sacar a los pro etarras de todas las instituciones, y dejarlos fuera de la legalidad y del juego democrático. Y esta debe ser una iniciativa personal de Zapatero, para demostrar esa "inquebrantable" decisión de acabar con ETA de la que habla en estos momentos de duelo e impotencia. Es lo menos que se debe de hacer en respuesta a estas circunstancias, y si el marco legal vigente no permite abordar estas cuestiones con la celeridad que requiere el caso pues que se cambie la ley para que no quede el menor resquicio como los que han llevado al Tribunal Constitucional a autorizar a la nueva Batasuna y permitir que vuelvan a medir, como hicieron en los comicios europeos, sus apoyos y simpatías en los sectores más oscuros de la sociedad. La única novedad positiva de esta jornada ha sido la condena del atentado de ETA por parte de Aralar.

ETA, sangre y bellotas

ANTONIO LUCAS El Mundo 20 Junio 2009

OTRA MUESCA más del viejo odio de aldea. Otro crimen de banderas. ETA asesina de nuevo. ETA asesina siempre. Es el caldo de su venganza medieval. No conoce otro idioma. No tiene otro fin. Matar es fácil. Mi generación, la del 75, lleva desde entonces escuchando con cada crimen las gastadas profecías de los oráculos del Estado. Palabras que tienen en su rabia el taimado rumor de la impotencia, una cansada atonía. Es el mismo hilo musical que hoy descubren también los hijos de mis amigos. Puta herencia.

Resulta agotador este gallo de amonal que deja cadáveres puntualmente, para nada. Pero más aún desconcierta que ninguna iniciativa haya sido eficaz. Se ha tirado de todos los recursos: desde los que desatan la vergüenza, como aquellos que pretendían el desguace del terrorismo por el atajo de la delincuencia oficial (cuando el primer PSOE); a esos otros ajustados a la legalidad que -aun esperanzadores- no dejaron más noticia que un fracasado parlamento en las catacumbas.

No faltan recetas para acabar con los sicarios abertzales. Todos tenemos una. Pero desbaratar su desplante criminal no acepta más trocha que la democrática. Y algo más que buenas intenciones. Exije, por ejemplo, un CNI eficaz en el que no dimitan a chorros los agentes, un órgano de inteligencia donde el jefe no sea un cruce de Pepe Piscinas y Hemingway de corral. Pues todo esto debilita el cepo contra el terrorismo y le da puntos de fuga.

A cada muerto pienso que no anda lejos la solución. Y ésta sospecho que pasa no sólo por perseguir a una cuadrilla de hienas desquiciadas, sino a alguien más. A esa inmensa minoría de cómplices y benefactores que tiene presencia en todas las esferas. A esa cierta burguesía nacionalista, siniestra y felona. La misma que contribuirá a poner en peligro la fragilidad de Patxi López, como le anuncian con esta perversa salva de bienvenida.

El resultado de la olla podrida es una recua de zumbados que se mueven por el siglo XXI con un repertorio de consignas etnicistas y un marketing de bombas. En verdad están en desventaja. Sólo les quedan los plomos de las parabellum, un ideario de bellotas y un Zutabe a modo de matorral: el resto de su ajuar de acción está en las cantinas del trullo o en la clandestinidad. Y su butano financiero, apagado. Sólo desde el desarme se puede acabar con la falange tribal que aún trota los montes, también el desarme social y político cuando éstos van a compás de la amenaza, de la extorsión, del atentado. Ya no hay crédito para el parchís de otro diálogo. Siempre lo cierran igual: haciendo real su quimera de sangre.

Se funde el hielo
TONIA ETXARRI El Correo 20 Junio 2009

No hay consuelo posible. Pero también el dolor, la indignación y la firmeza se manifiestan de otra manera en las reacciones de nuestros gobernantes. Nadie le podrá devolver a su marido, pero la viuda del inspector Eduardo Puelles, asesinado por ETA, sintió ayer una cercanía institucional que otros familiares de otras víctimas del terrorismo no conocieron hace años.

Dicen quienes han perdido a uno de los suyos en un atentado que no se sienten tan reconfortados en la comprensión del dolor como en el momento en que otra víctima se les acerca para consolarlos. Ayer la familia de Isaías Carrasco visitó a los Puelles en el hospital. Después los de Inaxio Uria. Y la viuda del inspector, mientras se fundía en un emocionado abrazo con Mari Mar Blanco, actual presidenta de la comisión de Derechos Humanos del Parlamento, le pedía entre sollozos: «No me dejéis sola».

Porque conoce bien las sombras de Euskadi y ha visto otras soledades, se aferraba a la necesidad de la protección humana. ETA sigue queriendo parar la Historia. Y ahora que se ha quedado sin representación en el Parlamento vasco y en el europeo, y perseguida policial y judicialmente, necesitaba un golpe de efecto. Y con una víctima cuidadosamente elegida, para enviar un recado al gobierno socialista. Que los terroristas no están tan acabados, como dice el ministro Rubalcaba, y que además son capaces de golpear en el nervio de la lucha antiterrorista.

Porque Eduardo Puelles García pertenecía a la Brigada de Información de Bilbao. ETA quiere detener el paso del tiempo con su anacrónica existencia, pero el avance hacia la libertad parece imparable si los gobernantes actuales están decididos a acabar con la banda. Pasó el turno de la negociación. Todos lo saben. Pasó también el turno de la frialdad, la indiferencia, la equidistancia. Ha habido cambio de Gobierno. Presidido por los socialistas y apoyado por los populares.
Por eso el actual lehendakari (el primero amenazado directamente por ETA) tuvo ayer una reacción al atentado que rompía con la inercia de las palabras huecas, de decirle a ETA que ése no es el camino y otros mensajes huecos de perfil plano. Patxi Lopez fue rápido y contundente. Con un discurso inmediato, cálido en lo humano y firme en lo político, hizo que se derritiera el hielo al que se refirió en su día Maite Pagazaurtundua cuando recriminó a los gobernantes nacionalistas su corazón imperturbable, horas después de que cayera asesinado su hermano Joxeba.

Ayer ni siquiera hacía falta comparar los mensajes del anterior lehendakari con los del actual. Bastaba poner ante el espejo de los contrastes las palabras de Urkullu, actual presidente del PNV, y las de Patxi López. El jelkide: «ETA mata... una persona es una parte de la sociedad y por lo tanto no mata sólo a una persona, sino también en cierto grado a la sociedad». Patxi López: «Ellos (ETA) nos han enseñado el camino del dolor; nosotros les vamos a enseñar el camino de la cárcel».
Y al referirse al inspector asesinado como «uno de los nuestros», no lo estaba encasillando, como se hizo en otras ocasiones, en una familia ideológica determinada, sino que lo estaba definiendo como defensor del Estado de Derecho, de Euskadi y de los vascos. En este caso, decir «uno de los nuestros» significa uno de todos. Ahí también está la diferencia.

Derrota sin condiciones
Editorial ABC 20 Junio 2009

EL asesinato del inspector Eduardo Puelles García rompió ayer el espejismo de una ETA en fase terminal y situó al Gobierno ante la realidad de una organización terrorista débil, por supuesto, pero no vencida, y sobre la que no terminamos de aprender que no se deben hacer pronósticos optimistas. El hecho de que el inspector Puelles fuera miembro del Servicio de Información antiterrorista del Cuerpo Nacional de Policía demuestra que ETA sigue teniendo redes de seguimiento e identificación entre los vecinos de sus víctimas y que es capaz de localizar el vehículo, supuestamente protegido, de un funcionario policial. En este atentado hay una preparación logística muy preocupante. Esta vez, los terroristas, después de los fallos que impidieron la detonación de artefactos explosivos utilizados en algunos de sus últimos atentados, se han asegurado del éxito de su golpe criminal con una carga junto al depósito de combustible del inspector asesinado, quien murió envuelto en llamas. La crueldad de esta agonía hace aún más repulsivo el crimen.

ETA anunció hace pocas semanas que mantendría el terrorismo mientras no se cediera a sus chantajes. Tal anuncio iba acompañado de un respaldo explícito a la estrategia de Batasuna de reagrupar al nacionalismo radical en un frente soberanista. A esta apuesta del entramado batasuno le faltaba un asesinato para poder decir que el conflicto sigue vivo y que la violencia de ETA está legitimada por la negación de derechos al pueblo vasco. Nada cambia en el infierno etarra, pero los terroristas deberían, ahora más que nunca, saber que algo sí ha cambiado fuera. Este es el momento para hacer real el cambio político en el País Vasco, porque la eficacia policial y la respuesta judicial ya están en marcha, pero hacen faltas políticas complementarias. Patxi López es lendakari gracias al PP, y no para sustituir al nacionalismo por el sentimentalismo dialogante, sino para ejecutar acciones políticas contundentes que den la vuelta al sistema educativo y a los medios de comunicación públicos del País Vasco e impulsen la dedicación de la Ertzaintza contra ETA. Después de casi treinta años de monopolio nacionalista, es el turno de otra manera de gobernar el País Vasco y de combatir a ETA desde la sociedad vasca.

La unidad política es otro frente que debe presionar a los terroristas. Las declaraciones del presidente del Gobierno y de Mariano Rajoy son inequívocas y ofrecen a la sociedad la tranquilidad de que ETA ya no los divide. Pero también son precisos acuerdos que den cuerpo a esta unidad política de PP y PSOE, con reformas legales que mejoren la eficacia de la acción policial y judicial y, urgentemente, reparen las fisuras de la ley de Partidos Políticos, seriamente afectada por la sentencia del Tribunal Constitucional sobre Iniciativa Internacionalista, la última franquicia del entramado batasuno. Huelga decir que sobre este partido debe recaer toda la atención de las Fuerzas de Seguridad y del Ministerio Fiscal para ilegalizarlo en cuanto sea mínimamente posible.

Hay que asumir que ETA volverá a asesinar, porque se lo exige su naturaleza esencialmente criminal y porque las estrategias políticas que ordena a Batasuna siempre necesitan violencia para justificarse. La respuesta está en la ley y en la justicia, en la derrota sin condiciones, por supuesto, pero también en el compromiso del Gobierno de no volver, nunca más, a negociar con estos asesinos.

Uno de los nuestros
EDITORIAL El País 20 Junio 2009

Sólo ETA y su entorno siguen en la estrategia del terror, aunque ya no sepan bien para qué

Eduardo Puelles, policía nacional adscrito a la brigada antiterrorista de la Comisaría de Bilbao, pereció ayer abrasado por las llamas provocadas por la bomba que ETA había colocado en su coche en un aparcamiento de la localidad de Arrigorriaga, donde residía con su familia. Es el primer atentado mortal desde la toma de posesión del nuevo lehendakari, el socialista Patxi López, cuyo Gobierno fue declarado "objetivo prioritario" por la banda. En una breve y directa declaración, López calificó ayer a la víctima como "uno de los nuestros": alguien que trabajaba "por garantizar la seguridad y la libertad" de los vascos.

Uno de los nuestros: la deslegitimación de ETA es en primer lugar la legitimación de quienes la combaten desde la legalidad democrática, con policías y jueces a la cabeza. Pasaron los tiempos en que un manto de silencio temeroso despedía a las víctimas pertenecientes a las Fuerzas de Seguridad. Se lamentaba su muerte, pero sin ese reconocimiento tan gráficamente expresado por el nuevo lehendakari.

También pasaron los tiempos en los que la condena de los atentados se ponía en el mismo plano que la de la negativa a reconocer el "derecho a decidir". Ayer, todos los partidos (menos uno) estuvieron a la altura que requería el brutal atentado, y fueron las fuerzas nacionalistas las más interesadas en exigir a la izquierda abertzale que alzase su voz contra el crimen. Pero esa formación, la única que no estuvo a la altura, sólo fue capaz de difundir un escrito en el que equipara el asesinato del policía con "las últimas detenciones y la desaparición de Jon Anza" (un etarra en paradero desconocido desde hace dos meses) como prueba de "la crudeza del conflicto".

Como otras veces, ETA ha cortado en seco las especulaciones sobre una supuesta tregua tácita que estaría manteniendo para facilitar el propósito anunciado por Otegi de lanzar, a comienzos de otoño, su "polo soberanista", especie de nuevo Pacto de Lizarra pero ahora sin el PNV. La idea es que aquel frente nacionalista fracasó porque el partido de Urkullu, el mayoritario del pacto, no era verdaderamente independentista. Tras los resultados de las europeas, en las que Batasuna ha recobrado, a través de la lista de Alfonso Sastre, la primogenitura en su campo amenazada por Aralar, los de Otegi han creído llegado el momento del gran salto adelante: el de demostrar que el Estado no ha conseguido "borrar a la mayoría social" soberanista.

Pero en las elecciones del día 7 esa supuesta mayoría (Iniciativa Internacionalista, Aralar y EA) agrupó al 21,63% de los votos en la Comunidad Vasca y al 18,44 en Navarra; con el añadido de que los portavoces de Aralar y EA han declarado que mientras persista la violencia las dificultades para llegar a acuerdos con los de Otegi serán "insuperables".

ETA es capaz de matar, pero hacerlo no le sirve ya para hacer avanzar esa "estrategia político-militar" de la que todavía hablan sus teóricos de corbata. En eso consiste su derrota.

La banda, por donde solía
Carmen Gurruchaga La Razon 20 Junio 2009

ETA no ha tardado en presentarse al nuevo lendakari y lo ha hecho como acostumbra: asesinando a un ciudadano vasco que, precisamente, tenía entre sus funciones profesionales la lucha contra este cáncer que destruye la normal convivencia en esa comunidad. Eduardo Puelles era vasco, de Barakaldo, y uno de sus hermanos es «ertzaina»; de ahí la frase del inquilino de Ajuria Enea: «Era uno de los nuestros, un defensor de Euskadi y de los vascos». La banda ha vuelto a destrozar una familia y a dejar huérfanos a dos jóvenes más; todo un fracaso que, en cambio, «venderá» ante sus seguidores como una hazaña. No hace falta una gran infraestructura ni medios para colocar dos kilos de explosivo en los bajos del coche de un inspector de policía. Patxi López, que vivió ayer su primer atentado como lendakari, recibió el apoyo personal de Rubalcaba, que se trasladó al País Vasco.

Como es habitual en estos casos, se sucedieron las condenas y la Cámara Vasca aprobó por unanimidad un escrito con tres puntos: el rechazo frontal a ETA, la solidaridad con la familia de la víctima y el llamamiento a la ciudadanía a sumarse a los actos de repulsa. Ésta es quizás la única novedad del dramático atentado, la unanimidad de los partidos en el Parlamento de Vitoria, una institución en la que no está el brazo político de ETA. Esta realidad evidencia la necesidad de que los demócratas aíslen a los violentos, sin concesiones.

Sentencia
El Estatut ante el Tribunal Constitucional
Clemente Polo Libertad Digital 20 Junio 2009

Desde principios de mayo se ha producido un apagón informativo en torno a la esperada sentencia que el Tribunal Constitucional (TC) ha de redactar sobre el recurso de inconstitucionalidad presentado por el PP contra el Estatut de Cataluña, una Ley Orgánica aprobada con el voto favorable del 54% de los diputados en las Cortes el 15 de abril de 2006 y refrendada por el 36% de los ciudadanos con derecho a voto en Cataluña el 18 de junio de 2006, ante la apatía de más del 50% del censo que no se molestó siquiera en acudir a las urnas a votar la que se supone iba a ser la esperada carta magna del "país", la denominación preferida de los nacionalistas para referirse a esta Comunidad Autónoma española. Este penúltimo retraso obedecería, al parecer, a que el TC no quería hacer pública la sentencia antes de las elecciones al Parlamento Europeo del 7 de junio a fin de no influir en la decisión de los potenciales votantes.

Así que seguimos esperando a que se ponga fin a un período de inseguridad jurídica durante el cual los políticos nacionalistas catalanes no han dejado de amenazar más o menos abiertamente al TC con las siete plagas si osaban modificar el Estatut. Sin excepción, todo el espectro nacionalista desde los Sres. Montilla e Iceta (PSC) hasta los Sres. Carod-Rovira y Puigcercós (ERC), pasando por los Sres. Mas y Durán (CiU), han advertido a los magistrados del TC sobre las graves consecuencias que tendría una sentencia que rebajara las competencias atribuidas al gobierno de la Generalitat o las implicaciones financieras del Estatut. En otras palabras, los políticos nacionalistas han venido a decir que sobre aquellas normas que afecten a Cataluña los magistrados no son competentes para emitir una sentencia que disguste al Ejecutivo o al Legislativo catalán, un dislate comparable al que habrían cometido los magistrados del TC si se les hubiera ocurrido cuestionar públicamente la competencia de la Generalitat y el Parlament de Cataluña para proponer y aprobar normas legales.

Las noticias que llegaban hasta principios de mayo del alto tribunal, apostaban por que el auto avalaría formalmente la mayoría de los artículos recurridos, aunque rebajaría sustancialmente la interpretación que de ellos hacen los partidos nacionalistas catalanes. Si estas informaciones se llegan a confirmar, quienes nos opusimos al Estatut tendríamos algunos motivos para sentirnos, si no contentos, algo aliviados. En primer lugar, la sentencia despejaría la inseguridad jurídica de una norma que tiene carácter de Ley Orgánica y habría estado conculcando algunos derechos fundamentales de los ciudadanos desde hace casi tres años en Cataluña. En segundo lugar, confirmaría lo acertado que estuvo el PP al presentar primero el recurso y haberse resistido luego a retirarlo, pese a las presiones recibidas de los nacionalistas en este sentido. En tercer lugar, la interpretación que hiciera el TC de algunos artículos podría servir para corregir excesos similares presentes en otros Estatutos aprobados posteriormente que el PP apoyó haciendo gala de una incongruencia impropia de un partido de ámbito nacional. Finalmente, demostraría que los magistrados del TC pese al sistema de cuotas vigente guardan un ápice de independencia y son capaces de examinar un texto legal con cierta objetividad, sobreponiéndose a las injerencias y veladas amenazas dirigidas contra ellos por todo el espectro de los líderes de los partidos nacionalistas catalanes: PSC, CiU, ERC e ICV-EUiA.

No resolverá ni mucho menos esta sentencia los graves problemas que ha originado y va a seguir creando el Estatut catalán y los restantes estatutos aprobados en la pasada legislatura en otras Comunidades Autónomas, pero al menos el TC habrá establecido algunos límites a las pretensiones de los nacionalistas de gobernar Cataluña sin contar con el resto de las instituciones del Estado español. También servirá para demostrar que los estatutos de autonomía impulsados por el PSOE del Sr. Rodríguez Zapatero durante la pasada legislatura y el abuso interpretativo que se hace de algunos artículos en Cataluña, resultan incompatibles con multitud de principios y derechos reconocidos en la Constitución española.

He aquí una lista no exhaustiva de dichos principios y derechos: el papel central del castellano como lengua oficial del Estado y el derecho de todos los españoles a usarlo sin menoscabo de que existan y se utilicen otras lenguas en determinadas Comunidades Autónomas; la obligación de utilizar junto a las banderas propias de cada comunidad o ayuntamiento la bandera de España; la igualdad de todos los ciudadanos sin que pueda prevalecer discriminación alguna por razón de nacimiento, raza, sexo, religión, opinión o cualquier otra condición o circunstancia personal o social, como puede ser la lengua; el derecho a la libertad de enseñanza y a la libertad de creación de centros docentes dentro del respeto a los principios constitucionales; la libertad de empresa en el marco de la economía de mercado; la obligación de todos los españoles de contribuir a los gastos públicos de acuerdo con su capacidad económica; el derecho a trabajar y a la libre elección de profesión y oficio; la potestad del Gobierno para dirigir la política interior y exterior; la independencia de jueces y magistrados; la obligación de cumplir las sentencias y resoluciones firmes de jueces y tribunales; la imposibilidad de que las diferencias entre los Estatutos de las Comunidades Autónomas puedan implicar privilegios económicos o sociales; el reconocimiento de que todos los españoles tienen los mismos derechos y obligaciones en cualquier parte del territorio del Estado; la imposibilidad de federar Comunidades Autónomas; las competencias exclusivas del Estado para regular las condiciones que garanticen la igualdad de todos los españoles en el ejercicio de los derechos y deberes constitucionales, la inmigración, la extranjería, las relaciones internacionales, la administración de justicia, el fomento y la coordinación de la investigación científica y técnica, la cultura...

Cataluña no es un Estado y toda pretensión de bilateralidad en las relaciones entre Cataluña y España, sujetas ambas a la norma constitucional, resulta tan absurda como lo sería que Tarragona pretendiera mantener una relación bilateral con Cataluña. Resulta incluso más absurda y desmedida que la exigencia de bilateralidad en las relaciones entre España y la UE, siendo España un Estado soberano en el momento de adherirse a la Comunidad Económica Europea en 1986. La Constitución española reconoce la indivisibilidad de la Nación española y cualquier pretensión de independencia, bilateralidad o federalismo asimétrico simplemente no tienen cabida en nuestro marco constitucional (a menos que se reforme) y ningún Estatuto puede introducir por la puerta trasera cambios que alteren los principios, derechos y deberes recogidos en la Constitución. Así que el recortador que recorte el Estatut de Cataluña y sus interpretaciones abusivas buen recortador será. Habrá prestado un gran servicio a los ciudadanos de Cataluña, España y la UE.
Clemente Polo es catedrático de Fundamentos del Análisis Económico en la Universidad Autónoma de Barcelona

El Gobierno apremia al Constitucional para que resuelva el Estatut
G.SANZ | MADRID ABC 20 Junio 2009

El Gobierno se unió ayer al coro de voces que apremia al Tribunal Constitucional (TC) para que haga pública de una vez la sentencia en el recurso contra el «Estatut de Cataluña», después de tres largos años de deliberaciones. Si el jueves su presidenta, María Emilia Casas, defendió que el TC trabaja sin tener en cuenta «la agenda política», ayer la vicepresidenta primera del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, usó la mesa del Consejo de Ministros para reconocer la tardanza: «A todos nos gustaría que los tiempos fueran más cortos y las resoluciones salieran antes». Eso sí, la justificó porque el Estatuto catalán es un asunto complejo que requiere «reflexión reposada y debate sosegado» de los magistrados. «Parece que el tema está muy avanzado» y, en consecuencia, «pronto» habrá sentencia, dijo, en consonancia con lo que vienen sosteniendo en las últimas semanas fuentes gubernamentales. Estas fuentes dan por seguro que el TC no va a declarar inconstitucional todo el Estatut, sino que hará un falló «interpretativo». En eso confía el Gobierno, en que sea constitucional en su conjunto y corregible en aquellos aspectos que limite el TC.

Por otro lado, la vicepresidenta primera se refirió ayer a la polémica que afecta al director del Centro Nacional de Inteligencia (CNI), para negar que ocultara a la ministra de Defensa, Carme Chacón, el descabezamiento de la cúpula del CNI en materia antiterrorista. Sáiz, dijo De la Vega, «ha informado siempre de manera puntual» al Ejecutivo y comparecerá el martes que viene ante el Congreso «y todas las veces que sean necesarias» para aclarar si sus viajes de ocio al extranjero los hace con cargo al erario público

Pablo Gay-Pobes:
"En Vizcaya y en Guipúzcoa no hay ningún centro con modelo en castellano"

Portavoz de la 'Plataforma por la Libertad de Elección Lingüística' del País Vasco
 www.lavozlibre.com 20 Junio 2009

Vitoria.- Pablo Gay-Pobes es el portavoz de la 'Plataforma por la Libertad de Elección Lingüística', una asociación del País Vasco que nació tras la aprobación del Decreto 175/2007, de 16 de octubre, por el que se establece el currículo de la Educación Básica. Considerando que dicho decreto limitaba la posibilidad de los vascos de recibir educación en castellano, un conjunto de padres y madres de distintas ideologías se agruparon con el objetivo de reclamar la libertad de elección de lengua.

- ¿Cuáles son los tres itinerarios que existen en el sistema educativo vasco?
- El modelo A, en castellano con la asignatura de Euskera; el modelo B, mixto; y el modelo D, en euskera con una asignatura de Castellano.

- ¿Cuál fue el origen de la 'Plataforma por la Libertad de Elección Lingüística'?
- La 'Plataforma por la Libertad de Elección Lingüística' del País Vasco surgió en enero de 2008. Nos constituimos como reacción a los derroteros que estaba tomando el Departamento de Educación del Gobierno vasco, sobre todo en materia lingüística y educativa. Un grupo de madres -autodenominadas 'radio patio'- detectaron que un centro había tomado unilateralmente la decisión de eliminar la oferta en modelo A para Educación Infantil y Primaria. Estas madres se agruparon como reacción y, posteriormente, también los padres. Comenzamos siendo un grupo de 5 ó 10 personas que, poco a poco, hemos conseguido aglutinar y abanderar alrededor de 3.300 padres de todo el País Vasco.

- ¿Cuál es su principal objetivo?
- Abogamos por la defensa de la libertad de elección. En ocasiones, se nos considera como los padres que defendemos el castellano, lo cual de alguna manera es cierto. Hemos situado la problemática planteada por los Gobiernos Autonómicos y, concretamente, por el del País Vasco como una vulneración del artículo 26 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos. De acuerdo a este artículo, todos tenemos derechos a la educación establecida en niveles de calidad. Los padres son los legítimos titulares de ese derecho por delegación de sus hijos. Denunciamos que el planteamiento en materia lingüística en el País Vasco, Cataluña, Galicia, Baleares o Valencia es una ilegítima intromisión de los Gobiernos Autonómicos, por transferencia del papel del Estado, en una esfera privada. Se nos está privando del ejercicio de una libertad individual. Los ciudadanos tenemos que parar los pies al Estado para que no traspase esas fronteras de lo que debe ser su papel en una sociedad democrática.

- ¿Por qué desaparecieron las líneas de los modelos A y B?
- Ha habido una falta de oferta. El plan estratégico diseñado por el Gobierno vasco en 1998 establecía que es la oferta la que crea la demanda. Han venido aplicándolo de manera sabia y estricta y así, poco a poco, han ido eliminando de la oferta tanto el modelo A como el B. Por ello, a los padres no nos queda más remedio que optar por el modelo D (el de euskera). Ése ha sido el proceder del Gobierno vasco en los últimos diez años.

- ¿En qué año comenzaron a suprimir esas líneas?
- Siempre ha existido una discriminación positiva a favor del modelo D, pero la supresión de las líneas A y B comenzó de manera premeditada y estratégica en 1998, tras la publicación del Plan Estratégico.

"LA ÚNICA MANERA DE CONSEGUIR LA LIBRE ELECCIÓN DE LA LENGUA ES A TRAVÉS DE LA POLÍTICA"
- ¿Cómo acogen al nuevo Gobierno vasco de Patxi López?
- Inicialmente con optimismo. Entre sus postulados recoge el reconocimiento del derecho a la libertad de elección en materia educativa. De alguna manera hemos conseguido inculcar en el subconsciente de la sociedad que lo que demandamos es un derecho legítimo. Inicialmente nos tomaban por unos lunáticos, pero los propios padres y la sociedad civil tenemos la obligación moral y legal de reclamar el derecho a la libre elección de la lengua. La única manera de conseguirlo es a través de la política. Vemos que, poco a poco, nuestras demandas se materializan. Hemos tenido un reconocimiento a nivel político, por lo que nos sentimos mucho más legitimados.

- ¿Confían en que la promesa de libertad de elección se materialice?
- Somos optimistas, pero también cautelosos. Nos hemos planteado ser prudentes, ya que si leemos detenidamente el documento vemos que hay que ser cauto. Sí que hay un planteamiento genérico de libertad de elección de los padres, pero a la hora de concretar ese aspecto se nos habla de la implantación de un sistema 'trilingüe' -euskera, español e inglés- en el que prevalece lo que se llama la 'autonomía de los centros'. Este concepto es muy peligroso, ya que para nosotros el elemento nuclear de la perversión de este sistema es, precisamente, la conversión de lo que debería ser un régimen de concertación educativa en lo que en realidad es actualmente un sistema de subvención. Así, el Departamento de Educación del Gobierno correspondiente tiene las manos libres, ya que es el que suelta el dinero.

- ¿Quién ostenta entonces el verdadero poder de dirección?
- Los titulares de los centros. Los colegios se rigen por un doble sistema de gobierno y control. La Dirección del centro está constituido por el titular, que en la mayoría de concertados, al ser centros religiosos, es la persona que designan las órdenes religiosas. A continuación, está el claustro de profesores y, después, hay un elemento únicamente de carácter consultivo y con poca acción ejecutiva, que es el Consejo Escolar. Nosotros, como miembros de la Plataforma, hemos intentado colocarnos en todos esos consejos escolares y en todos en los que nos hemos presentado, hemos obtenido buenos resultados. Sin embargo, el verdadero poder de dirección está en los titulares de los centros.

- ¿Temen que la dirección del centro tome una decisión en función de la subvención que pueda recibir de la Consejería de Educación y que los profesores escojan el euskera para evitar tener competencia con docentes procedentes de otras Comunidades Autónomas?
- Efectivamente. Ésas son las dos razones más poderosas. El problema es que la Consejería de Educación es la que suelta el dinero y, por tanto, decide. Por otro lado, durante los últimos diez o doce años ha habido una importante purga en el profesorado, derivada del conocimiento del euskera, que es una forma de garantizar y blindar el puesto de trabajo. Imagino que habrá sucedido algo similar en Galicia y en Cataluña, pero con la dificultad añadida de que el castellano no proviene del euskera, ni a la inversa. El problema es que aunque los profesores sepan euskera, los niveles de calidad de la enseñanza se resienten, porque no es un idioma lo suficientemente rico con carácter técnico como para poder ser un elemento de educación de calidad (excepto para aquéllos que lo tengan como lengua materna). El Tribunal Constitucional manifiesta que el niño debe recibir educación en su lengua materna, por lo menos hasta que no adquiera un conocimiento de otro idioma de un nivel igual o superior. Es evidente que lo que estamos sopesando no es un tema de política lingüística ni de salvación de lenguas. Estamos hablando, pura y llanamente, de libertad.

"SI QUEREMOS GARANTIZAR LA LIBERTAD DE ELECCIÓN NO PUEDEN SER LOS CENTROS LOS QUE ESTABLEZCAN LO QUE OFRECEN"
- ¿Cuál sería la fórmula idónea para la 'Plataforma por la Libertad de Elección Lingüística'?
- El cheque escolar. ¿Por qué los Gobiernos autonómicos han optado por el sistema de concertación y han dejado absolutamente desamparada a la escuela pública? Porque el ratio -el coste- de alumno por año en la escuela pública es de 6.500 euros, mientras que en la red privada es de 3.000. Si de verdad queremos garantizar el sistema de libertad de elección no pueden ser los centros los que establezcan lo que ofrecen. Según la ley de la escuela pública vasca y la ley de normalización del uso del euskera -las dos vigentes actualmente- a la hora de programar la oferta educativa hay que atender a la realidad socio-lingüística y a la voluntad de los padres. Para nosotros lo más lógico sería que el Gobierno vasco pague a los padres 3000 euros, que es el coste del niño, y que sean los mismos padres los que paguen ese dinero al colegio que les oferte lo que ellos quieren. Es eso lo que nosotros estamos planteando como una de las vías más claras y más evidentes para implantar el sistema de libertad de elección. Mientras los colegios estén en un régimen, no de concertación, sino de subvención, harán lo que les mande quien les paga, hecho que implica una perversión. El Ejecutivo tiene que garantizar la prestación del servicio público pero no imponer el sistema.

- ¿Tienen previsto entrevistarse con la nueva consejera de Educación del Gobierno vasco?
- Sí, el próximo miércoles 24 de junio. Ya conoce nuestros postulados así que vamos a intentar que cumpla con lo que le planteamos. Desde el principio teníamos la absoluta certeza de que sería Isabel Celaá y siempre hemos dicho que, por el conducto reglamentario, la primera reunión debería ser con la consejera de Educación. Aspiramos a que nos reciba también el lehendakari. Cuando tengamos los datos y hayamos podido hablar con ella, trataremos de concertar una entrevista con Patxi López.

"PEDIREMOS A LA CONSEJERA DE EDUCACIÓN QUE REABRA TODAS LAS LÍNEAS DE LOS MODELOS A Y B"
- ¿Qué piensan plantearle en líneas generales?
- Queremos que se reabran todas las líneas de los modelos A y B que hayan sido cerradas en los diferentes centros educativos. La Consejería de Educación nos ha garantizado que se hará siempre y cuando nosotros seamos capaces de acreditar una demanda de por lo menos 20 padres. En base a esto nosotros vamos a tratar de adquirir un compromiso lo más estricto posible, y en ese sentido es preferible obtener un acuerdo escrito. Así, si efectivamente podemos llegar a acreditar la demanda, obligaremos a que esta promesa verdaderamente se cumpla.

- ¿Cómo van a demostrar que existe esa demanda?
- Muchos padres se han puesto en contacto con nosotros para preguntarnos qué se podría hacer para reabrir las líneas de los modelos A y B. Por ello, desde la Plataforma, y casi coincidiendo con el cambio de gobierno, decidimos implementar un sistema de formularios que rellenarían los mismos padres. Van con dos ejemplares a los centros educativos, les devuelven uno sellado y ése nos lo hacen llegar a nosotros para que dentro de algún tiempo podamos acudir a la Inspección Educativa a denunciarlo e incluso a los tribunales. De hecho, el Tribunal de Justicia del País Vasco acaba de resolver una medida cautelar -le planteamos un recurso para derogar los dos decretos que promulgó el consejero antes de marcharse: el de Bachillerato y el de Infantil- en la que se anula la cláusula que establecía que la lengua vehicular de la enseñanza sería el euskera. Así, vamos a exigir a todos aquellos centros que dijeron que cambiaban la oferta educativa porque les obligaba la ley que vuelvan a ofrecer los modelos que existían antes.

- ¿Comenzaron la campaña de distribución de formularios antes de que la Consejería de Educación les planteara la opción?
- Sí. Lo tenemos en nuestra web desde hace por lo menos un mes. Los propios padres nos estaban demandando que hiciéramos algo.

- ¿Cuándo van a presentarlos?
- De momento no podemos ya que es demasiado precipitado. Sin embargo vamos a ir a la reunión del miércoles 24 con datos cualitativos muy interesantes. Respecto a los formularios de demanda, lo ideal sería disponer de ellos antes de fin de verano pero ya veremos cómo se desarrollan las cosas.

- ¿En qué periodo deben realizar los padres la solicitud de inscripción para el siguiente curso escolar?
- Cualquier periodo es válido porque estamos en una situación de inseguridad jurídica. Actualmente, pensamos que lo más importante es concienciar a los padres. Después, cuando podamos demostrar que hay demanda, pediremos forzosamente que, cuando en febrero se abra el periodo de prematrícula, se atienda este criterio. Y todos aquellos colegios que no oferten los modelos que demandan los padres, que salgan de la concertación. No tenemos por qué pagarlos. Si quieren ofertar modelos alternativos que lo hagan pero desde una visión puramente privada. Y que se financien ellos mismos, no con el dinero de los padres.

- ¿En los actuales impresos de inscripción no se permite que los padres escojan modelos que no oferte el centro?
- En el mundo 'matrix' que ellos han montado sí, pero la realidad es que no. Aunque en teoría aparece la opción, en verdad los centros escolares no te la ofertan, con lo cual al final no podemos hacer nada. Ni en Vizcaya ni en Guipúzcoa hay ningún centro que ofrezca el modelo A, mientras que en Álava se mantienen dos o tres privados y cuatro o cinco públicos. Pero eso no atiende a la demanda.

- ¿Qué situación desea denunciar?
- Se plantea una perversión todavía mayor. Los padres podemos ejercitar el derecho de libertad de elección únicamente cuando nuestro hijo se incorpora al sistema educativo, porque a partir de ahí el modelo que elijamos en principio va a ser para siempre. El Gobierno vasco promulgó una orden en la que establecía que la educación para menores de tres años fuera obligatoriamente en euskera, y que todos aquellos que llevaban a sus hijos a las aulas de dos años, cuando llegase el periodo de elección de idioma no lo tendrían que hacer. Esto implica que, por mucho que exista un formulario, si posteriormente no te dejan ejercer tu derecho no te sirve de nada. Ese tipo de mecanismo es el que se ha venido utilizando y es el que nosotros estamos denunciando desde hace tiempo.

- ¿Qué otras actuaciones tienen previstas?
- Hemos recurrido el decreto de Educación Infantil y vamos a recurrir el de Bachillerato. Estamos en conversaciones con el defensor del pueblo, ya que queremos que sea él el que siente las bases de lo que en realidad deberían ser los principios del sistema educativo en el País Vasco. Además, avisamos en su momento de que implementaríamos una vertiente jurisdiccional penal, porque entendemos que puede haber un posible delito de prevaricación en la forma en la que se promulgaron los dos decretos -días antes de las elecciones-, e incluso dos más que se promulgaron después. Y finalmente no cerramos el planteamiento ante el Consejo de Europa de la vertiente económica derivada de la restricción a la libertad de movimiento de los trabajadores.

- ¿Qué opinión le merece el sistema político?
- Está pervertido. El sistema debe garantizar el derecho a la educación, pero no sólo eso, está obligado a que ésta sea de calidad. Lo que no se puede hacer es pretender una educación de calidad en un idioma que no conozco, que no habla mi familia ni mi entorno social. Yo creo que cualquier persona sensata entiende lo que estamos diciendo. Yo no hablo euskera pero mis hijos reciben una hora más que el resto de los niños por voluntad nuestra. No tenemos nada en contra del euskera, pero eso no quiere decir que nos tengan que imponer el cien por cien de la enseñanza en dicha lengua.

La Consejería de Educación de la Xunta recibió en una semana 1.000 llamadas protestando por la consulta del gallego
Preguntaban por los plazos de consulta y la fecha de llegada de los cuestionarios
Ep  www.lavozlibre.com 20 Junio 2009

Santiago de Compostela.- La Consejería de Educación ha recibido cerca de 1.000 llamadas de familias durante esta semana interesándose por participar en la consulta del gallego, sobre todo por cuestiones relativas a los plazos de consulta y la fecha de llegada de los cuestionarios a los hogares.

Así lo aseguró el departamento autonómico en una nota de prensa en la que recordó asimismo que hoy termina el plazo para que las familias participen en el proceso de consulta sobre la lengua en la enseñanza.

El cuestionario consta de cuatro partes -para Infantil, Primaria, Secundaria y Formación Profesional-, en las que se pregunta, además de por la preferencia lingüística respecto a las materias troncales, libros y exámenes, por la conveniencia de impartir materias en inglés.

Los formularios fueron enviados a los 1.490 centros de enseñanza no universitaria de Galicia, donde se repartieron a 330.000 alumnos desde el pasado jueves 12 de junio hasta el lunes de esta semana. El plazo de entrega por parte de los padres que voluntariamente quieran realizar esta consulta termina mañana.

EQUIPOS DE NORMALIZACIÓN LINGÜÍSTICA
Por su parte, la Coordinadora Gallega de Equipos de Normalización Lingüística mostró su "malestar" por la "imposibilidad de desenvolver con absoluta normalidad una campaña de información a las familias".

En esta línea, denunciaron que desde la puesta en circulación del tríptico 'As linguas suman' reciben llamadas nocturnas a sus teléfonos particulares de directores prohibiendo el reparto del tríptico, el personal del profesorado y las AMPA que pretendían repartir el material fueron expulsadas y han recibido amenazas y denuncias así como aperturas de expedientes sancionadores.

 

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