AGLI

Recortes de Prensa    Jueves 9 Julio 2009

 

EL PAPEL, LAS INCOHERENCIAS Y LOS OLVIDOS DE JOSÉ MARÍA AZNAR
Rafael López-Diéguez AES  9 Julio 2009

El verano, con los cursos de FAES, suele ser un tiempo pródigo en declaraciones de José María Aznar. Desde su salida de la presidencia del gobierno el dirigente popular no se ha recatado a la hora de expresar sus opiniones, aun cuando éstas,
aparentemente, pudieran ser disonantes con el discurso de Mariano Rajoy y su equipo.

Tengo, desde hace tiempo, la impresión de que José María Aznar, pese a las especulaciones sobre una posible vuelta a la dirección popular, ha asumido un papel muy claro dentro de la estrategia del Partido Popular. Lo que no tengo tan claro es si lo ha hecho por iniciativa propia o por una distribución de papeles pactada de antemano.

José María Aznar, resulta evidente, se había reservado el papel de director ideológico del Partido Popular. Una forma de dirigir sin mandar. Papel que ejerce a través de FAES.

Oficiosamente Aznar representa o se le hace representar a la derecha del PP, aunque para Aznar el horizonte del partido es el centro liberal.

FAES no es, por mucho que así se la quiera pintar, el laboratorio ideológico de la derecha, al menos de lo que todo el mundo entiende por derecha.

He seguido las declaraciones que el expresidente del gobierno está haciendo en estos días. En especial una entrevista realizada por un periodista próximo al PP, Carlos Dávila, para Intereconomía TV. Aznar afirma que habla porque ante la situación de España él no puede guardar silencio. No quiere que nadie le presente como cómplice de la situación ni como augusto mudo. Aparentemente parece un dardo envenenado hacia Rajoy ¿Lo es?

En su reflexión, el expresidente del gobierno, incide en la profunda crisis del Estado que sufrimos, en la reducción del Estado por las transferencias a las Autonomías, en la necesidad de que el Estado recupere capacidad de decisión, siguiendo el ejemplo alemán, en la imposibilidad de salir de la crisis o de actuar frente a ella cuando se choca con diecisiete planes (refiere el ejemplo del tema de las ayudas para la adquisición de vehículos). Según Aznar es necesario fortalecer el Estado y para ello es preciso el pacto de los dos grandes partidos.

Nada que objetar a la necesidad de que el Estado sea más Estado. Pero José María Aznar olvida que él fue quien realizó las mayores transferencias a las Autonomías, lo que obligaba a solucionar el sudoku de la financiación; que fue durante su gestión cuando en el PP se defendía la asimetría y que en el seno del Partido Popular se contemplaba como una opción elevar los techos competencias. Olvida que el único pacto que se ha realizado en los últimos años es el del PP y el PSOE para sacar adelante los nuevos estatutos de autonomía que minimizan aun más al Estado.

José María Aznar habla, y mucho, sobre la crisis. De hecho una de las argumentaciones que los populares usan en su discurso es el éxito económico de Aznar, la capacidad del PP para sacarnos de la crisis, los millones de empleos creados. Al expresidente del gobierno y al propio PP se le olvida con suma facilidad que la burbuja inmobiliaria se puso en marcha
durante su gobierno, que en 2003 ya se advertía sobre la situación de riesgo en que se movía el sector, pero se prefirió hacer oídos sordos.

En el I Foro de El Mundo de Ibiza y Formentera, José María Aznar, se ha referido a la reciente Ley de Educación de Cataluña, afirmando, con razón, que lo que se pretende con ella es “erradicar el castellano”. Pero haría bien José María Aznar en recordar que la ley de “normalización lingüística”, arranque del proceso, se puso en marcha durante su mandato
y que su partido no siguió adelante con el recurso de inconstitucionalidad.

Más elocuente fue, porque no me podía sorprender, su cautela a la hora de abordar un posible pacto con el nacionalismo. Después de pronunciarse contra la balcanización, de pedir -entiendo- que el Estado sea más Estado, lo que no puede entenderse sin plantear la reasunción de competencias, de bramar contra la Ley de Educación de Cataluña, cuando le preguntan por el posible pacto opta por eludir la respuesta. España necesita mayorías plurales vino a decir. Lo que traducido significa que apoya el pacto PP-CiU. Y es necesario recordar que CiU fue la madre de la normalización
lingüística y ahora ha sido el padre de la LEC.

Me reafirmo pues en la idea de que Aznar no busca ningún protagonismo perdido. Lo que Aznar hace es desempeñar a la perfección su papel. Presentarse como el sueño perdido de la derecha española, como la voz con la que sintonizar en el PP, para ejercer de muro de contención electoral. La prueba de que no me equivoco la cifro en que ni una sola de estas teóricas soluciones pasará a formar parte de discurso popular y sí la aproximación a CiU y la simpatía hacia las tesis nacionalistas
en Cataluña.

Las víctimas lideran la reapertura del 11-M
EDITORIAL Libertad Digital 9 Julio 2009

La Asociación de Ayuda a las Víctimas del 11-M ha presentado este miércoles una sólida y argumentada querella criminal contra el ex responsable de los TEDAX, Juan Jesús Sánchez Manzano y una perito del Cuerpo Nacional de Policía, en la que les acusan de los delitos de omisión del deber de perseguir delitos, encubrimiento por ocultación de pruebas y falso testimonio. La querella, redactada por el abogado José María de Pablo, relata con gran exactitud los hechos que la motivan y que demuestran que los querellados ocultaron primero a la Policía Científica los vestigios de las explosiones, cómo luego hicieron desaparecer la inmensa mayoría de los mismos y cómo posteriormente faltaron a la verdad ante Tribunal del 11-M al afirmar que era habitual en todos los atentados no entregar a la Policía Científica los vestigios explosionados.

La querella señala, en este sentido, que el protocolo de actuación dictamina, tal como se ha venido haciendo tanto antes como después de los atentados del 11-M, que los vestigios recogidos en los focos de explosión deben analizarse, primero, en el laboratorio de la Unidad Central de los TEDAX (análisis operativo) y, después, en el laboratorio de la Comisaría General de la Policía Científica (análisis científico). La querella demuestra cómo el propio Sánchez Manzano ha estampado su firma en decenas de oficios en los que, como máximo responsable de la Unidad Central de los TEDAX, remitía a la Policía Científica vestigios o restos de explosiones, contradiciendo así sus palabras ante el Tribunal. Sánchez Manzano faltó a la verdad sabiendo que así lo hacia.

Tal y como señala la querella, los hechos relatados en ella no han sido inanes para la investigación y esclarecimiento de los execrables atentados del 11-M. La actuación de los dos querellados impidió que la Policía Científica determinara la marca concreta del explosivo empleado en los atentados. Nótese, por ejemplo, que cuando en 2007 el Tribunal ordenó a ocho peritos analizar los pocos vestigios de los focos que la Unidad Central TEDAX no había hecho desaparecer, se encontró en todos ellos los distintos componentes específicos de la dinamita Titadyn (DNT, nitroglicerina, y nitroglicol): si este hallazgo lo hubiera realizado la Policía Científica en su momento –marzo de 2004– y no tres años más tarde, se podría haber abierto una línea de investigación para tratar de identificar a la/s persona/s que proporcionaron dinamita de esa marca a los terroristas del 11-M.

Parece mentira que tengan que ser las víctimas las que emprendan acciones penales contra funcionarios del Estado en pro del esclarecimiento de un atentado de la gravedad del 11-M. Pero todas las demás instancias han fallado, incluido unos partidos políticos totalmente desinteresados ante el evidente hecho de que el juicio por el 11-M se ha cerrado en falso. Esperemos, al menos, que la Asociación de Víctimas del Terrorismo también se sume a esta querella que debe tener como consecuencia la reapertura del juicio por el mayor atentado perpetrado en la historia de Europa.

El 11-M vuelve a estar en manos de la Justicia
EDITORIAL El Mundo 9 Julio 2009

DOS ACCIONES judiciales coincidentes casualmente en el tiempo han resucitado la actuación judicial sobre el 11-M. La primera es la acción civil interpuesta por el comisario Sánchez Manzano contra EL MUNDO, que ha aprovechado esta demanda para presentar nuevos documentos, testimonios y pruebas periciales que corroboran los gravísimos errores cometidos por el antiguo responsable de los Tedax. Nuestro periódico ha tenido acceso a esos documentos de indiscutible interés público hace semanas, y en algunos casos hace meses, pero -por respeto a la función jurisdiccional- decidió no revelar su contenido hasta después de la práctica de la prueba en la vista oral.

La segunda de esas acciones judiciales es la interposición de una querella criminal por parte de la Asociación de Ayuda a las Víctimas del 11-M contra Sánchez Manzano por tres presuntos delitos en la investigación de los atentados de Madrid, tal y como anunciaba nuestro periódico el pasado lunes.

El primero de los documentos aportados por EL MUNDO en la vista celebrada ayer es un oficio de la Dirección General de la Policía que hace constar que «el examen y estudio de explosivos corresponde con carácter exclusivo al laboratorio de la Policía Científica». Sánchez Manzano eludió esa obligación en el mayor atentado de la historia a pesar de que, en un periodo de seis años, este laboratorio había analizado 116 muestras de explosivos, según otro informe oficial.

Dos expertos de la Guardia Civil, con un gran historial de servicios, declararon ante la juez que ellos no hubieran dado «el visto bueno» a los análisis realizados el 11-M en el laboratorio de los Tedax. A lo que se suma el testimonio de los peritos Iglesias y Romero, que calificaron de «aberrantes y negligentes» esos análisis.

Además, EL MUNDO aportó al tribunal un dictamen pericial que demuestra que Sánchez Manzano no dijo la verdad al afirmar que el teléfono móvil Trium 110, hallado en la mochila de Vallecas, guardaba en su memoria la fecha y la hora para la que estaba programado. Eso es imposible porque este modelo borra los datos almacenados al agotarse o ser retirada la batería, como así sucedió.

Todo ello refuerza la sospecha de que la investigación policial fue manipulada y orientada para apuntalar una hipótesis preconcebida. Sánchez Manzano pudo ser una pieza clave en esta trama, ya que sus negligencias y falsedades resultan de otro modo inexplicables.

La querella criminal de la Asociación de Ayuda a las Víctimas denuncia siete desapariciones del material recogido por los Tedax en el escenario de los atentados. En concreto, piedras del andén de todas las estaciones, parte de las muestras de Atocha, los vestigios de uno de los focos de la calle Téllez, restos de arena y tierra y otros elementos que no se sabe dónde están.

Tras examinar exhaustivamente la actuación de Sánchez Manzano, los querellantes le acusan de omisión del deber de perseguir delitos por la ocultación de esas pruebas, de encubrimiento por el entorpecimiento de la investigación y de falso testimonio por decir, bajo juramento, que él nunca enviaba restos de explosivos al laboratorio de la Policía Científica y por justificar su referencia a «la nitroglicerina» como una inverosímil alusión genérica a la dinamita.

A estas alturas, queda ya muy claro que Manzano manipuló y obstaculizó la investigación sobre el 11-M. Lo que no sabemos es por qué. Eso es lo que deberían determinar los tribunales si la querella es admitida a trámite y se empieza a indagar sobre la cadena de negligencias y omisiones de las que el comisario es responsable.

11M, un clavo da en el clavo.
Antonio Javier Vicente Gil Periodista Digital 9 Julio 2009

La Asociación Ayuda a las Víctimas del 11-M acusa en una querella de varias cosas al señor Sánchez Manzano, que fuera jefe de los Tedax en los días del atentado. Lo que más me llama la atención es el destino de los cientos y cientos de muestras que se tomaron de los focos de explosión, de todos esos cientos, los Tedax tan solo conservaban 23 muestras de los 12 focos de explosión. Lo más sangrante no es que de algunos focos no quedase en manos de Manzano ni una sola muestra, es que del foco número 3 del tren de la calle Tellez solo entregaron al tribunal un clavo. Ese clavo debería ser como el del rey aquel que por un clavo perdió su reino, aquí debería ocurrir que por un clavo ganásemos la verdad. Son muchísimas más las pruebas, pero ese único clavo está gritándonos que hubo ocultación de pruebas por parte de Manzano, que desaparecieron cientos y cientos de ellas, y eso exige justicia y tirar de ese hilo y de otros para saber la verdad.

Ese clavo que se ve en la foto que aparece en el sumario del 11M es todo lo que quedó de las muestras recogidas en el foco 3 del tren de Tellez. Eso clama al cielo, ese clavo da en el clavo de la realidad de la desaparición de las pruebas, y si se hicieron desaparecer fue porque no convenía y si no convenía era porque demostraban algo distinto a lo que se dijo.

En apoyo de la Asociación Ayuda a las Víctimas del 11-M, y como algo que clama por su aclaración, trascribo una parte del documento original de la querella contra Manzano sobre la desaparición de pruebas (páginas de la 30 a la 33):

DÉCIMO.- Número y estado de las muestras recibidas por los peritos del Tribunal del 11-M.

Era de suponer que, tras doce explosiones, dos de ellas controladas, los peritos nombrados por el Tribunal para realizar la antedicha pericial de explosivos recibirían centenares de muestras procedentes de los focos de explosión. Nada más alejado de la realidad. La Unidad Central de Desactivación de Explosivos y NRBQ solo conservaba 23 muestras procedentes de esos 12 focos. Ni llega ni a dos muestras por cada foco.

En concreto, se recibieron:
A) Focos de la estación de Atocha.
- Del foco nº 1 de Atocha, solo se recibieron tres tornillos doblados (muestra M-6-1).
- Del foco nº 2 de Atocha, solo se recibió una decena de tornillos doblados (muestra M-6-2).
- Del foco nº 3 de Atocha, solo se recibieron tres clavos (muestra M-6-3).
- Del foco nº 4 de Atocha, solo se recibieron seis clavos (muestra M-6-4).
- Además, se recibieron la muestra M-6-5 (una decena de tornillos) y M-6-10 (un trozo de chapa) de distintos focos de Atocha.

B) Focos de la calle Téllez.
- Del foco nº 1 de Téllez, solo se recibió una decena de tornillos doblados (muestra M-6-6).
- Del foco nº 3 de Téllez, solo se recibió un clavo (muestra M-7- 1-D).
- Además se recibió un trozo de chapa procedente de un foco indeterminado (muestra M-6-11).

Esto significa que, al menos, de uno de los cuatro focos de Téllez (sea el nº 2 o el nº 4, dependiendo de a cual de ellos pertenezca la M-6-11) la Unidad Central de los TEDAX no conservó ninguna muestra.

Además, de otro de los focos, el nº 3, lo único que conservó la Unidad Central de los TEDAX es este clavo:
C) Focos de la estación de El Pozo.
- Del foco nº 3 de El Pozo se recibió una pequeña cantidad de polvo de extintor (muestra M-1).
- Del vagón nº 4 de El Pozo se recibió un clavo doblado (muestra M-6-7).

- De un foco indeterminado de El Pozo se recogieron una decena de clavos (muestra M-6-8), una bolsa azul (M-6-12-A), un trozo de cilindro metálico (M-6-12-B), una pila (M-6-12- C), una bobina eléctrica (M-6-12-D), trozos de un teléfono móvil (M-6-12-E), una hebilla con fragmentos de plástico (M- 6-12-F), un cargador y una batería (M-6-12-G).

D) Focos de la estación de Santa Eugenia.
- Del único foco de la estación de Santa Eugenia se recibieron seis o siete clavos (muestra M-6-9), un poco de lana de vidrio (M-6-13-A), un trozo de chapa (M-6-13-B) un muelle, medio tornillo y un trozo de plástico (M-6-13-C).

En el informe emitido por los ocho peritos nombrados por el Tribunal para realizar la mencionada pericial de explosivos, se dice, en cuanto al número de las muestras:

“Hay que hacer una consideración especial en relación a las evidencias más importantes de esta pericia, los focos de las explosiones. Dada la magnitud del atentado, las evidencias de los focos parecen escasas. Igualmente se carece de bancos analíticos con los que contrastar el fondo del lugar de los hechos”.
(Informe pericial general de explosivos del juicio del 11-M, página 18)

Y los peritos tienen toda la razón. Si tenemos en cuenta lo dicho en el hecho SEGUNDO de este escrito, tenemos que:

1. En general, han desaparecido las piedras del andén, así como los algodones con agua y acetona que —según el Inspector Jefe con carnet profesional 28296— se recogieron en todos los trenes.

2. Las muestras que se han conservado de la estación de Atocha son sorprendentemente exiguas para la magnitud de los hechos (del foco nº 1, por ejemplo, solo se han conservado tres tornillos).

3. Han desaparecido todos los vestigios de uno de los focos de la calle Téllez.

4. Del foco nº 3 de Téllez han desaparecido todos los vestigios, a excepción de un mísero clavo.

5. Han desaparecido las muestras de arena, tierra, algodón, agua y acetona que el Oficial TEDAX con carnet 35690 aseguró haber recogido en el tren de Téllez

6. Han desaparecido las muestras de tierra que se tomaron del cráter de la explosión controlada de El Pozo, según aparece en la fotografía del folio 53835 del Tomo 145 del Sumario del 11-M.

7. Han desaparecido las muestras de telas, material aislante, y tierras que la perito 17632 aseguró haber recibido en su laboratorio y analizado el día 11 de marzo por la mañana.

NOTA 1: y no digamos ya de la desaparición completa de los trenes realizada antes de pasar dos días de la masacre, vaya prisas por volatilizar pruebas mayúsculas.

NOTA 2: la realidad de este país de miserias que no quiere saber quien mató a 192 personas en Madrid el 11 de marzo del año 2004 está en el Google, pueden buscar qué medios sacan esta noticia y verán esa realidad, de los dedos de una mano sobra alguno.

ETA
Vaya, Aznar tenía razón

Javier Moreno Libertad Digital 9 Julio 2009

El otro día Iñaki Gabilondo nos sorprendía al reconocer que Aznar tenía razón en su planteamiento de lucha contra el terrorismo. Su reacción, concomitante al fallo del Tribunal de Estrasburgo, podría explicarse de muchas maneras, según el encuadre que se le diera. Pero a mí me interesa desvelar y entender la ideología y la psicología subyacentes a su paradójica afirmación. Tenemos por un lado, mirándolo desde la óptica psicológica retorcida pero inmediata, su tartufería de sacerdote resentido, esa falsa humildad nacida de un violento orgullo, que explicaría en parte que admitiera haber estado en un error (sintiendo que tiene, pese a todo, en el fondo y en lo fundamental, la razón).

Pero en el terreno ideológico, que es en sus sustratos más hondos también psicológico, las explicaciones van menos dirigidas al personaje en particular y sus circunstancias y revelan algunos aspectos de la forma de pensar de los progresistas.

Debemos partir de una constatación: en política, la mano izquierda es la que se eleva para el saludo demagógico, la que arrea la bofetada coactiva, así como la que se mete en el bolsillo del contribuyente (ese ser abstracto cuyo rol social pasa por convertirse en socio capitalista de la ruinosa empresa del gasto público). La mano derecha permanece escondida en la espalda, invisible y solamente algunos tipos despiertos como Adam Smith se percatan de que dirige el mercado y, en general, todas las cosas, en este mundo de necesidades y escaseces. En general los progresistas creen que se puede progresar a empujones, tantas veces empellones, de esa mano izquierda grande, visible, torpe y de ruda fuerza. Los liberales en cambio piensan que es mejor dejar actuar a esa otra mano, la derecha, que con suavidad quita y pone, ordena y deshace, y va poco a poco moldeando la bella y proporcionada escultura de una sociedad próspera y libre.

En su permanente campaña propagandística, los ideólogos y creyentes del gran sueño progresista, sugieren que "la derecha" no quiere solucionar los problemas, que no quiere mejorar las cosas, es más: desea mantener un status quo de desigualdad e injusticia que beneficia sólo a unos pocos (exactamente lo que se decía de la política de Aznar contra ETA). Concretamente en el terreno de la justicia, los sacerdotes de la religión progresista mantienen vivos varios mitos, a cual más erróneo y dañino. Por encima de todos hay dos:

Primero tenemos el mito de la tabla rasa, de la mente humana perfectamente moldeable por la sociedad, que les mueve a creer con firmeza en la posibilidad de reformar al delincuente y al malvado inculcándoles los valores "sociales" de los que parecen haberse desviado y así poder reinsertarle en la sociedad (el diálogo con ETA todo lo puede). Pensemos en todos esos delincuentes que salen a la calle "reinsertados", y vuelven a delinquir.

Segundo tenemos el mito del positivismo jurídico, según el cual lo que dicte un juez es la verdad. La autoridad, en este caso la judicial, determina lo que es correcto o incorrecto, lo que es bueno y malo, lo que es justo e injusto, lo que es cierto y lo que es falso. Así, la sentencia del 11-M no merece ya revisión alguna, es la verdad, y cualquier intento de revisarla responde a algún perverso y espurio interés político o a una conspiranoia demencial.

Por otro lado, y relacionado sólo parcialmente con la justicia, tenemos el mito político de la democracia absoluta, según el cual todos los votos son idénticamente legítimos, de modo que todas las ideas que representan deben ser representadas dentro del marco institucional democrático. Este mito se asienta en el relativismo moral, en el polilogismo según el cual tanto valen unas ideas como otras, siendo a priori solamente distintos puntos de vista con igual peso racional, lógico y moral, que adquieren mayor peso de legitimidad exclusivamente en función del número de votos. Los cientos de miles de votos de ETA serían pues tan válidos como cualesquiera otros, así como las ideas (ay, y los actos a los que conducen) votadas. No es de extrañar, por tanto, que se quiera dialogar con ellos, al considerar que sus X mil votos les hacen dignos representantes de una parte no desdeñable de la "ciudadanía" que merece ocupar las instituciones.

En el caso que nos ocupa, con el fallo de Estrasburgo el positivismo jurídico se ha impuesto al deseo de reinsertar a los etarras en la política y la sociedad, y se ha impuesto además desde las instituciones europeas, tan veneradas por los progresistas de mentalidad provinciana de nuestro país. Hay que acatar y callar. Pero Aznar tenía razón desde el principio, y ellos estaban entonces y están ahora equivocados de raíz.
Javier Moreno es economista y colabora en los blogs La Nueva Ilustración Evolucionista y Desde el Exilio.

El armario de las aulas de Cataluña
Manuel Romero www.lavozlibre.com 9 Julio 2009

El lema elegido por los organizadores de la manifestación del Día del Orgullo Gay, celebrado en Madrid el fin de semana pasado, fue ‘Escuela sin armarios’. Denunciaban la presión psicológica y ambiental a la que están sometidos niños y jóvenes homosexuales en las aulas. Dirigiendo el foco en los colegios, los colectivos gays querían sensibilizar a profesores, alumnos, centros y autoridades académicas del esfuerzo necesario para romper la barrera de la diferenciación en un ámbito donde el alumno puede estar sometido a las burlas, el desprecio y la discriminación.

Tengo un amigo en Barcelona cuyo nombre obedece a las siglas G.R. Le conocí hace un año y, desde entonces, me ayuda a contactar con ciudadanos catalanes que reclaman libertad de elección lingüística en las escuelas de sus hijos.

Nada más conocerle, advertí que cuando hablaba conmigo por teléfono su voz era grave, casi rallando el susurro. Cuando le pregunté el porqué de su comportamiento, me respondió que se debía a que “todavía no había salido del armario”. Por el contexto, entendí que la metáfora no aludía a su condición sexual, sino a su opción lingüística. Nadie en su empresa sabía que defendía la opción del castellano y del bilingüismo frente a la imposición del catalán.

Cataluña es un gran armario en el que muchos ciudadanos simulan una catalanidad que les sirve de llave en su promoción social y laboral. No es difícil de entender que, si todas las puertas de acceso al ‘club de los integrados’ están condicionadas a hablar catalán, los ciudadanos dobleguen su voluntad y traten de modificar su condición personal lingüística.

En el armario de las aulas de Cataluña, además de los gays y lesbianas, se encuentran los niños y niñas que, teniendo como idioma materno el castellano y reconociendo la Constitución su lengua como oficial, están obligados a renunciar a ser educados en ella. Como los niños gays y lesbianas, tampoco en el patio, los comedores o en las actividades extraescolares se ven libres de la presión normativa impuesta.

También ellos creen que su lengua es una “anormalidad”. Porque, ¿cómo puede ser normal que no haya un solo colegio en español y esté decretada su prohibición en un territorio en el que el cien por cien de su población lo habla? Son muchos los niños que esconden su lengua incluso en el ámbito privado. Son muchos los que en otras comunidades de España, con similar problema, muestran un sentimiento de culpabilidad.

Mientras tanto, se repiten los mismos esquemas descalificativos hacia los que denuncian esta situación, tratando de difuminar el conflicto: no hay suficientes casos, al final nadie se ha muerto de ello, cuando acaban sus estudios salen con una formación completa.

El propio presidente del gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, preguntado la semana pasada acerca de su opinión sobre la Ley de Educación de Cataluña, que consagra el catalán como única lengua de la enseñanza, erradica el castellano y lo deja en dos horas como si de una lengua extranjera se tratara, respondió que lo que existe es “una convivencia pacífica entre castellano y catalán”.

Sólo unas horas después de ofrecer esta opinión, las hijas del presidente participaban en la manifestación del Día del Orgullo Gay en Madrid pidiendo una escuela sin armarios. Qué bueno sería que su padre les explicara por qué en Cataluña y en otras zonas de España (hasta alcanzar al 40% de la población del país), no está reconocido el derecho a estudiar en español, no existen centros en este idioma y los niños lo hablan por la inercia familiar y la presencia de la televisión en los hogares. En su opción lingüística, la escuela es un gran armario.

FROB
PP, nido de hipócritas
Manuel Llamas Libertad Digital 9 Julio 2009

El PP acaba de mostrar, una vez más, su auténtico rostro con su apoyo al Fondo de Rescate Bancario (FROB) en el Congreso. Gracias al voto de los populares, el Gobierno ha obtenido luz verde para salvar de la quiebra a entidades financieras –la mayoría, cajas de ahorros– con el dinero de los contribuyentes, presentes (impuestos) y futuros (deuda pública).

Era de esperar. Aún así, ¡qué descaro! Muy poca vergüenza exhibe la cúpula del PP al aprobar dicha norma cuando hace escasamente unos días, su líder, Mariano Rajoy afirmaba que "no es la ley que hay que hacer" sino un mero "parche" de dudosa efectividad para restablecer el crédito a familias y empresas. De nada han servido tales críticas a la hora de la verdad.

El rescate bancario ha sido consensuado entre ambos partidos políticos. El PP cede el bastón de mando a Salgado que, instituida en banquera central, podrá ahora reestructurar a su antojo el sobredimensionado sistema financiero español. El Gobierno dispondrá, en principio, de hasta 90.000 millones de euros (casi el 9% del PIB) para tal fin. De hecho, el FROB abre la puerta a la nacionalización bancaria en España.

En un reciente editorial, Libertad Digital resumía a la perfección la esencia del FROB:

El Gobierno podrá sustituir a los administradores y decidir sobre los procesos de fusión de las entidades y convertirá en acciones los fondos que bancos y cajas no devuelvan antes de siete años.

Su objetivo es claro:
Reestructurar el sistema bancario español a gusto del Gobierno para luego nacionalizarlo total o parcialmente [...] y si el intervencionismo estatal [...] ha sido una de las causas más importantes de esta crisis, no parece que la solución vaya a consistir en incrementarlo aún más. Estos planes de rescate diseñados a la medida de los burócratas no nos harán ni más prósperos ni más libres, sino todo lo contrario: más pobres y, especialmente, más sumisos.

Con su apoyo, el PP se ha convertido en cómplice y, por lo tanto, culpable de esta felonía. A saber, inyectar una ingente cantidad de dinero público para mantener en pie de forma artificial a casi una treintena de entidades, según los propios cálculos del PP, cuya gestión ha resultado ser nefasta. Las cajas de ahorros, dirigidas por ex políticos de todo color y condición, sobrevivirán gracias al dinero de los ciudadanos honrados.

Una especie de "barra libre para insolventes", tal y como acertadamente advierte Rosa Díez. ¿Dónde está la necesaria y urgente privatización de las cajas de ahorros? ¿Dónde queda la sana liquidación de entidades quebradas e innecesarias? ¿Dónde la garantía de que los recursos públicos serán gestionados eficazmente y no serán empleados para salvar a banqueros amigos y cajas al servicio de los poderes autonómicos?

Por más que busquen, no encontrarán respuesta. Sencillamente porque el FROB no contempla tales cuestiones. El plan tan sólo pretende mantener bajo estricto control a un sector, el bancario, en el que el libre mercado brilla por su ausencia.

Valiente aportación la de los populares. Sus críticas al rescate bancario no sólo son soflamas populistas de inexistente valor, sino que constituyen una falsedad manifiesta, un intento de engaño colectivo de cara a la galería. No obstante, el PP apoyó el Plan Solbes, pese a saber que no serviría para reanimar el crédito. Poco después, abrazó el intervención de Caja Castilla-La Mancha (CCM) por parte del Banco de España. No obstante, los consejeros populares de la caja manchega dieron su visto bueno a las desastrosas inversiones llevadas durante los años del boom.

Y ahora, esto. Votos a favor de un plan repleto de incertidumbres e intervencionismo político. Y es que, al fin y al cabo, son conscientes de que algunas de sus cajas de ahorros (con domicilio social en región popular) correrán la misma suerte que CCM. Tan sólo es cuestión de tiempo. Además, al igual que el PSOE, también el PP se ha beneficiado de la condonación de créditos por parte de la banca.

El PP se ha convertido en un nido de hipócritas. De burócratas acomplejados y con escasos conocimientos económicos que, con tal de salvar la cara, son capaces de decir una cosa y, al día siguiente, hacer justamente la contraria. Los efectos del FROB serán sufragados por la ciudadanía, pero la responsabilidad de su fracaso será tan sólo de ambos partidos.

Manuel Llamas es jefe de Economía de Libertad Digital y miembro del Instituto Juan de Mariana.

¿Pero qué cuento de la lechera es ése que le va contando Zapatero al oído a cada presidente autonómico?
Una crisis muy rara
Iñaki EZKERRA La Razón 9 Julio 2009

Los españoles estamos en una crisis muy rara. Yo creo que es la primera crisis del mundo y de todos los tiempos en la que nadie habla de apretarse el cinturón. Al revés. De lo que estamos hablando todo el día es de gastar, de la financiación autonómica, de repartir más. Como el indigente flipado que especulara en la puerta de la iglesia donde pide limosna sobre a quién incluirá en su testamento. ¿Pero qué cuento de la lechera es ése que le va contando Zapatero al oído a cada presidente autonómico? Zapatero se aprovecha de la desunión, la insolidaridad y la competitividad que hay entre los españoles y las autonomías para prometerle a cada uno por separado que le va a dar más que a los otros. Yo creo que se deberían reunir todos los honorables y los lehendakaris de España para revelar cada uno de ellos el porcentaje del presupuesto que Zapatero les ha prometido a la oreja. Comprobarían que todos los tantos por ciento no suman 100 sino bastante más.

Comprobarían que no salen las cuentas y que el Presidente ha prometido regalar a todo el conjunto de nuestras taifas democráticas bastante más pasta que la que el pobre Estado lleva en su trasquilado bolsillo. Nos encontramos así con la paradoja de que la unidad y la solidaridad nacionales que no se consiguieron convertir en realidad en la pasada Legislatura desde el movimiento cívico vasco-catalán y su oposición a los nacionalismos las van a tener que abanderar ahora los economistas.

Lo que no lograron hacer ni los intelectuales ni las víctimas del terrorismo lo tienen que hacer ahora los peces fríos que vienen de Económicas y de Empresariales. No digo yo que no hubiera excesos retóricos en aquel «España se rompe». No pasa nada por ser autocríticos. Eran quizá inevitables esos abusos melodramáticos en la gente que venimos de letras, aunque a mí personalmente siempre me pareció más adecuado amenazar con el «Estado disfuncional e inoperante» del que hablaba el profesor Sosa Wagner que el «me duele España» de Unamuno, y así lo dije. A mí para el llanto por España me faltaba el fuelle noventayochista que les sobra a algunos.

Pero aquello es agua pasada. Ahora ya no estamos en el «España se rompe» sino en el «España quiebra» y les toca a los de ciencias explicar que no es viable la financiación al alza de nuestra kafkiana burocracia autonómica con todos sus consejeros, subconsejeros, parlamentarios, junteros, embajadores y miles de cantamañanas en coche oficial.

El hecho de que las autonomías más tradicional y problemáticamente reivindicativas (la catalana y la vasca) no estén hoy gobernadas por nacionalistas debería facilitar las cosas en este sentido y constituir una oportunidad histórica para la revisión no ya de la Constitución sino del Estado, pero de momento ocurre lo contrario. Montilla quiere demostrar que es más nacionalista que nadie, y López ya veremos.

En esta rara crisis que atraviesa España se echa de menos un liderazgo nacional básico; una voz realista que pida la abnegación mínima de todos, incluidos los feudos autonómicos; un Churchill de la economía que prometa sangre, sudor y lágrimas, pero también la victoria a cambio. Sin embargo, están terminantemente prohibidas las expresiones clásicas de las crisis: «sacrificio», «austeridad», «esfuerzo», «apretarse el cinturón¿». En su lugar nos encontramos a un tipo extraño que quiere regalar bombillas y que del paternalista «café para todos» del felipismo pasa al «café, copa, puro y cuatrocientos euros».

Razón marciana o sentido común
VALENTÍ PUIG ABC 9 Julio 2009

ESCASEA tanto el sentido común que incluso el astrónomo real del Reino Unido, Martin Rees, considera que en otros planetas puede haber formas de vida diferentes a la nuestra a partir de una composición química del todo distinta. Otros auscultan la noche estelada confiados en poder detectar algún día mensajes o señales electromagnéticas formuladas por una inteligencia extraterrestre. En un artículo de 1998, una sagaz columnista norteamericana explicitó la muerte del sentido común. Cuesta ratificarlo si uno es, precisamente, un partidario del sentido común que en política desconfía de la originalidad y la extravagancia. En su columna, Lori Borgman describió la capacidad de supervivencia del sentido común hasta llegar al «piercing».

El punto de no retorno se concretaba en la llegada de lo políticamente correcto a las aulas. Convertido de modo sistemático en elemento de la pedagogía del buen salvaje, lo políticamente correcto había desalojado de las escuelas la enseñanza y práctica del sentido común. Quizás por eso, millones de personas suman la potencia informática de sus ordenadores a esa gran red que intenta procesar todo indicio de inteligencia extraterrestre captada por radiotelescopio. Extraviado el sentido común en este valle de lágrimas, búsquenlo en algún lodazal de Marte.

Aún así, todavía aparecen rastros de sentido común en la corteza evanescente de nuestro planeta. Kissinger ha hablado recientemente del elemento idealista implícito en el buen realismo. Eso explica, por ejemplo, que el Tribunal Europeo de Derechos Humanos haya confirmado la legalidad de algo tan justo y necesario como la Ley de Partidos con la que la sociedad española entró en una fase categórica de su enfrentamiento con el terror. Hubo tenacidad y coraje en aquel empeño, lo mejor de nuestro sentido común, y sus momentos de zozobra precedieron siempre de las turbulencias de lo irracional, de la política sin visión, de la micropolítica, del cortoplacismo. Esa sentencia es un triunfo de muchas cosas, y todas nobles, y en gran manera del sentido común. Véase que, pese a todo, las noticias sobre la muerte definitiva del sentido común están ligeramente exageradas.

Así, hasta hoy, lo que fuera la ilegalización de Batasuna en la que las conciencias buenistas tan poco creyeron, adquiere según sentencia memorable del Tribunal Europeo de Derechos Humanos la condición de «necesidad social imperante». Aquella Ley de Partidos de 2002 acabó con todas las máscaras maléficas que se irían poniendo los terroristas de ETA. Es motivo de puñetazos en la barra de las «herriko tabernas» y de honda satisfacción en los hogares de las gentes de buena voluntad. Otra victoria del sentido común. Aquí no intervino ningún politólogo canadiense políticamente correcto. Dan gusto la austeridad, pudor y discreción con que los principales promotores de Ley de Partidos celebran lo que fue un servicio notable al bien común. Que no digan que la política siempre es una especie de lupanar.

Por desventura, el sentido común sigue ajeno a la política educativa y al despliegue de esa concepción tan peculiar del Estado de Derecho. El ala zapaterista del PSOE funda su razón práctica en el descrédito del sentido común. Pero incluso ha perdido toda su presunta originalidad para envejecer de modo muy prematuro. Ahí quizás no quede más remedio que recurrir a reservas interplanetarias de inteligencia extraterrestre. Bueno, ya veremos si la Ley de Partidos se integra debidamente como nota a pie de página en la historia de la libertad en España.
www.valentipuig.com

Querella contra Juan Jesús Sánchez Manzano
Asociación 11-M Verdad y Justicia 9 Julio 2009

asociacion@11mverdadyjusticia.es
La Asociación de Ayuda a las Víctimas del 11-M, que representa a un gran número de víctimas de los atentados del 11 de marzo de 2004, ha presentado una querella contra quien fuera jefe de la Unidad Central de Desactivación de Explosivos (TEDAX), D. Juan Jesús Sánchez Manzano, y contra la perito Jefe de Laboratorio de la misma unidad, la profesional con carné 17632. Les acusan de omisión del deber de perseguir delitos, encubrimiento y falso testimonio en relación con la investigación policial de dichos atentados. La actuación de ambos funcionarios ha impedido, a juicio de los querellantes, que sepamos con certeza el explosivo utilizado en la masacre y que se abriesen, de acuerdo con el mismo, otras líneas de investigación.

Los sindicatos policiales mayoritarios han coincidido en que no se conoce toda la verdad de lo ocurrido y han pedido que las responsabilidades no se limiten al comisario Sánchez Manzano, sino que éstas se exijan también a las personas que estaban por encima en la cadena de mando.

Los ahora demandantes solicitaron, al acabar la vista oral del juicio del 11-M, deducción de testimonio contra varios funcionarios policiales, entre ellos los ahora demandados. El Juez Gómez Bermúdez se escudó en que "no era el momento procesal oportuno", mientras que, de forma privada, tranquilizó a las víctimas asegurando que se llevarían a cabo más adelante esas deducciones de testimonio. Sin embargo, terminó el proceso, ha pasado el tiempo y la Justicia no ha practicado ningún tipo de procedimiento contra ninguno de ellos.

Recordemos que recientemente el Sr. Sánchez Manzano interpuso una querella contra la Plataforma Ciudadana Peones Negros por la difusión de un vídeo que plantea interrogantes en relación a las muestras recogidas en los focos de las explosiones. La querella fue sobreseída por considerar tanto el juez como la Fiscalía que el contenido del vídeo no era constitutivo de delito y que todas y cada una de las afirmaciones que en él se vierten estaban documentadas mediante las declaraciones de los mandos policiales que testificaron en la vista. El citado vídeo puede reproducirse pinchando en el siguiente enlace:
http://www.youtube.com/watch?v=UeFivxT68v0&feature=channel_page

Una vez más se pone de manifiesto que para esclarecer lo ocurrido aquel trágico día, son las propias víctimas y la sociedad civil quienes llevan el peso de las investigaciones y acciones necesarias para ello, toda vez que ni la clase política ni judicial lo han hecho. Desde esta plataforma ciudadana queremos agradecer la iniciativa de esta asociación de víctimas, confiamos en que la querella sea admitida a trámite y en que se depuren las responsabilidades correspondientes, abriéndose nuevas líneas de investigación que nos permitan conocer toda la verdad del 11M.

¡PÁSALO!
Asociación 11M Verdad y Justicia - www.11mverdadyjusticia.es
Plataforma Ciudadana Peones Negros - www.peonesnegros.es

PRUEBAS DE EL MUNDO EN LA QUERELLA DE MANZANO
Los Tedax incumplieron la ley el 11-M al no enviar muestras a la Científica
El Mundo ha presentado pruebas para la querella que presentó Sánchez Manzano contra el diario y Jiménez Losantos. Señala que el ex jefe de los Tedax no respetó el protocolo y que no dijo la verdad en otros puntos. Además, recoge el testimonio de dos guardias civiles y dos peritos.
 Libertad Digital 9 Julio 2009

El diario de Pedro J. Ramírez presentó varias pruebas durante la vista oral por la demanda que presentó el ex jefe de los Tedax, Juan Jesús Sánchez Manzano, contra el medio de comunicación, su director, Casimiro García-Abadillo, Fernando Múgica y Federico Jiménez Losantos.

Entre las pruebas más importantes, El Mundo aportó un documento de la Dirección General de la Policía en el que se detalla los protocolos a seguir en el caso de atentados terroristas. Dice que "el examen y estudio de las muestras de los explosivos hallados en el lugar de los hechos corresponden con carácter exclusivo a la Policía Científica". Como prueba de esto presenta un informe de Interior en el que se apunta que entre 2000 y 2006, los Tedax enviaron 116 muestras de varios atentados a dicha unidad de la Policía, algo que Sánchez Manzano no hizo después del 11-M, rompiendo así el protocolo a seguir. Eso, además, pese a que él mismo reconoció ante Del Olmo que su laboratorio no reunía los medios técnicos suficientes. De hecho, sólo se hizo el análisis en la Científica cuando lo ordenó Javier Gómez Bermúdez tres años después.

Pero las pruebas van más allá. El Mundo aportó un dictamen pericial de un especialista en el que se señala que el móvil hallado en la mochila de Vallecas –un Mitsubishi Electric Trium 110– no puede mantener la hora y la fecha cuando se le retira la batería, lo cual es incompatible con la información que aportó Sánchez Manzano al juez Juan del Olmo. Hay que recordar –según contó el tedax Pedro– que cuando se desactivó la mochila se llevó a la Policía Científica, donde se le quitó la tarjeta SIM y por lo tanto la batería.

En la vista de este miércoles, testificaron dos guardias civiles que trabajaron en los Tedax y dos químicos que participaron en la identificación del explosivo. Estos dos últimos, según cuenta El Mundo, fueron Antonio Iglesias y Carlos Romero Batallán. Ambos calificaron de "aberrantes" y "negligentes" los análisis de los Tedax a pocas horas de los atentados ya que no había datos sobre el "componente genérico" de los explosivos. Por su parte, los dos guardias civiles declararon que nunca hubieran dado su visto bueno al informe de Sánchez Manzano del 11-M que envió a Del Olmo.

******************* Sección "bilingüe" ***********************

Encuesta, que algo queda
AURELIO ARTETA,  CATEDRÁTICO DE FILOSOFÍA MORAL Y POLÍTICA DE LA UPV-EHU El Correo 9 Julio 2009

El autor cuestiona la encuesta sobre el euskera en Navarra por «deficiente y tramposa» y defiende el criterio de zonificación porque «plasma el principio de adecuación a la realidad sociolingüística»

M uchos ciudadanos de la comunidad vasca suponen, por lo que les han contado, que en la vecina Navarra rige una política lingüística que atenta contra los derechos de los navarros. No hace falta ser nacionalista para creer semejante cosa, ni siquiera tenerse por progresista. Basta con saber que allí manda un Gobierno de derechas, no hay más que hablar, como si hasta ahora los gobiernos nacionalistas de Euskadi o su política lingüística fueran de izquierda. Así que se supone que la navarra es una política vejatoria del euskera por dos razones principales: porque aplica sobre el territorio un injusto criterio de zonificación, que establece derechos lingüísticos según la presencia de vascohablantes en una u otra zona; y, en consecuencia, porque hay muchos euskaldunes navarros que ven frustrados sus deseos de comunicarse en la 'lingua navarrorum'.

Pero ya va siendo hora de entender que el criterio de zonificación es precisamente el que plasma el principio de adecuación a la realidad sociolingüística, a fin de cuentas, lo que exige la justicia lingüística. Lo recoge también la ley vasca, aunque a modo de papel mojado, y es de esperar que pronto lo invoque como fundamento para su política el nuevo Gobierno vasco. Y, en cuanto a los presuntamente numerosos vascohablantes de la comunidad foral, sería bueno que los reticentes comparen sus prejuicios con la terca realidad que dibujan los estudios empíricos.

Pues se acaban de publicar los resultados de la enésima encuesta sobre el euskera en Navarra (2008). Uno piensa que nos habremos muerto y el Gobierno de turno seguirá encargando estudios sobre el euskera en Navarra. Tal vez no quede entonces ningún euskaldun ni siquiera en la zona vascófona, pero aquí seguirán a la espera de que algún día la realidad se aproxime a las insensatas aspiraciones de algunos. El firmante de este artículo ya advirtió varias veces el año pasado y los anteriores en este y otros periódicos de los requisitos sin los cuales esta encuesta, 'como todas las demás' hechas en esta tierra sobre la materia, sería 'deficiente, cuando no tramposa'. Nadie quiso tomar nota, y la encuesta ha salido deficiente y tramposa. Algún otro denunció hace unos días que el tenor de las preguntas y la selección de las muestras probablemente han desfigurado los resultados, y nadie replica. Ni el señor consejero del ramo, ni la acreditada empresa encuestadora, ni los sociólogos de ambas universidades ni los grupos parlamentarios favorables o contrarios. A partir de semejantes resultados, los de siempre darán la tabarra un año más, y habrá más subvenciones un año más, y se repetirán las mismas falsedades o amenazas otro año más. Pero ésta es la ciudadanía navarra y no se ponga usted así, con lo cerca que están las fiestas...

De manera que vuelve a recurrirse a las preguntas telefónicas, que no informan de cuánto entienden, hablan, leen o escriben los navarros el euskera, sino de lo que éstos creen o quieren decir acerca de ello. Ya sólo por eso todo el tinglado se viene abajo y nada es lo que parece. Figúrense: que en la zona no vascófona dicen entenderlo entre un poco y bastante bien ¡un 10%!; o que en Pamplona la suma de esos presuntos entendidos ¡asciende al 20%!... Pese a su evidente exageración al alza, las cifras muestran un panorama desolador: verbigracia, en la única zona vascófona -poblada por la décima parte de los navarros- dos tercios dicen comprender la lengua, pero sólo la mitad de sus habitantes confiesa hablarlo (no de ordinario, según se verá), y leerlo o escribirlo, bastantes menos.

Pero es que además los resultados más reiterados son puras obviedades que nadie ignoraba sin consultar a expertos. Así nos enteramos de que el euskera se conoce mejor en la zona vascófona y que en la zona mixta es mayor el porcentaje de euskaldunes que en la no vascófona. Aprendemos asimismo que entre los nacidos en Navarra la lengua vasca se cultiva más que entre los foráneos. Incluso, qué cosas, en los pueblos hoy deseosos de ser incluidos en la zona mixta los vecinos más favorables están entre la población euskaldun y los menos, entre los castellanohablantes.

Claro que esto último ya es algo misterioso, porque en esos pueblos donde esa opción es la mayoritaria los euskaldunes se cuentan con los dedos de una mano y sobran cuatro. Lo que tampoco es tan extraño, si partimos de que la lengua materna del 92,7% de los navarros es el castellano y sólo del 7,3% el euskera; que de los mismos ciudadanos vascófonos sólo la mitad tienen el vascuence como su primera lengua, mientras que los 'mixtos' la tenemos en un 3,6% y prácticamente nadie entre los no vascófonos. Pero, para misterio, ahí están los ciudadanos cuasi-euskaldunes (¿), una categoría que los autores del estudio ni siquiera se dignan definir, pero que representan una proporción nada despreciable en todas las mediciones.

Si venimos al uso habitual del euskera (el que se confiesa, repito) los datos no parecen avalar el contumaz desafuero de Nafarroa Bai de proponer declararlo lengua cooficial en todo el territorio foral. El castellano es la lengua usual por lo menos del 94,1% de nosotros y el euskera, del 5,2% por lo más. Éste es el dato más relevante, contra el que nada pueden la historia pasada, unos pretendidos derechos o reivindicaciones injustas. No hay un derecho lingüístico previo a ese uso, sino que este uso funda aquel derecho. Pero es que en la zona vascófona tal uso no pasa de un tercio de sus hablantes y en la mixta... del 2,6% y, por cierto, ese empleo habitual disminuye conforme aumenta el nivel de instrucción. ¿Por qué seguir, pues, llamando zona vascófona de Navarra a lo que es más bien mixta y zona mixta a la habitada por sólo un 2,6% de población que se califica vascohablante? ¿Y por qué se escucha siquiera la pretensión de esos pueblos que quieren pasarse a la zona mixta, cuando en cada uno de ellos es una realidad clamorosa que «en este municipio no se habla euskera»? Porque sólo una minoría de vecinos en esos pueblos se atreve a declararlo. Y es que eso, sin lugar a dudas, cuesta mucho más que condenar los atentados de ETA.

Resulta que tres cuartas partes de la población castellanohablante navarra, o sea, de casi todos, reconoce ser indiferente ante el euskera. Pero incomprensiblemente más de la mitad de ellos demanda mayor promoción del euskera; y en la zona mixta y no vascófona casi el 70% manifiesta querer para esa lengua -que no es la suya ni le interesa- más subvenciones, más enseñanza, más rotulaciones viarias y más presencia en las ofertas de empleo público. ¿Locura o cobardía ante la presión ambiental? Sabemos la respuesta, pero volveremos a ocultarla en la próxima encuesta.

La realidad lingüística de Navarra no es como la de Euskadi, ya lo sabemos. Pero queda a su cargo, lector, ponderar cuánto de lo que vale para la primera comunidad vale también para la otra.

País Vasco
La oferta "trampa" del PNV
Cayetano González Libertad Digital 9 Julio 2009

El PNV no acaba de digerir bien haber perdido el poder en el gobierno vasco después de casi treinta años de permanencia ininterrumpida en él. Se puede llegar a entender esta dificultad que tienen los nacionalistas, porque son muchos los militantes y simpatizantes del partido fundado por Sabino Arana que vivían a cargo del erario público y que ahora están teniendo que buscar trabajo fuera de la Administración.

A esta razón de subsistencia hay que añadir otras, para entender mejor este "descoloque" del nacionalismo vasco. El PNV sabe que ETA propició su caída del gobierno vasco. No le prestó los votos que en las elecciones autonómica del 2001 si les dejó –cerca de 80.000– para evitar que el tándem Jaime Mayor Oreja-Nicolás Redondo ganara aquellos comicios y el constitucionalismo llegara a Ajuria Enea. En esta ocasión no ha sido así, y Patxi López es el nuevo lehendakari merced al apoyo del PP.

Además, ETA está propiciando un "frente abertzale" con EA, Aralar, LAB y organizaciones sociales de ese entorno, en el que no quiere que esté el PNV. Un "frente" que en un futuro, si ETA desaparece, podría ser el socio preferente del PSE para el gobierno vasco. Ése es, ni más ni menos, el proyecto de Zapatero para el País Vasco: un gobierno con grupos nacionalistas de izquierdas similar al que el PSC tiene en Cataluña con ERC e IU.

Con ese panorama, el PNV ha decidido mover ficha y ofrecer un acuerdo de estabilidad institucional y presupuestaria al PSE. Los nacionalistas siempre han sabido hacer de la necesidad virtud y al verse desplazados, descolocados, con el agua bastante al cuello, han salido por un registro que además sabían iba a ser recibido con división de opiniones en el socialismo vasco y en Ferraz. Es decir, cuando el actual secretario general del grupo parlamentario del PSOE en el Congreso, el joven diputado Eduardo Madina, dice que él rechazaría una alianza entre el PSE y el PP, está expresando no sólo una opinión personal, sino lo que piensa su jefe Zapatero o muchos dirigentes del PSE y del PSOE que han hecho de tripas corazón al tener que aceptar que para ver a Patxi López como lehendakari no les quedaba otro remedio que aceptar los votos del PP en la investidura.

Por eso, la tentación inmediata del PSE va a ser explorar la sinceridad real del ofrecimiento del PNV, aunque de sobra saben que no lo es. Curiosamente, el socialista vasco que más claramente ha hablado para criticar ese ofrecimiento ha sido el alcalde de San Sebastian, Odón Elorza, que lo ha llegado a calificar de "cinismo político".

Para probar la sinceridad del mismo, no estaría de más que el PNV se pronunciase claramente sobre las siguientes cuestiones: ¿está dispuesto a apoyar mociones de censura en aquellos ayuntamientos donde hay alcalde de ANV? ¿Está dispuesto a firmar un acuerdo con el PSE y el PP donde se comprometa a buscar la derrota total de ETA? ¿Respeta el derecho de los padres a elegir la lengua en la que quieran que sean educados sus hijos? Y por último, ¿se compromete a no volver a cuestionar, como ha hecho en los últimos ocho años, el marco jurídico-político del País Vasco que está definido por la Constitución y el Estatuto de Gernika? Es metafísicamente imposible que la pérdida del poder le haya hecho cambiar tanto al PNV como para que estuviera en condiciones de responder afirmativamente a estas cuatro cuestiones.

Si el PSE entra al trapo que le ha tendido el PNV, habrá empezado a minar la gran esperanza que su acuerdo con el PP despertó en muchos ciudadanos vascos y españoles que vieron en el la oportunidad de un cambio político en el País Vasco después de treinta años de régimen nacionalista. El PNV sabe de esas dudas del socialismo y por eso ha hecho este ofrecimiento, hábil pero absolutamente tramposo.

¿Qué significa la lengua propia?
Jesús Royo Arpón www.lavozlibre.com 9 Julio 2009

Según el Estatut, el catalán es la lengua propia de Cataluña. De las dos lenguas oficiales, pues, una es la lengua propia. Pero la palabra propia es polisémica, tiene muchos sentidos. El sentido más igualitario, más neutral y más democrático sería que en Cataluña hay dos lenguas oficiales en todo el territorio, una que es propia, el catalán, porque está desde hace siglos, y otra, el castellano, que proviene de la inmigración masiva del último siglo. Hay que rechazar que el calificativo de 'propia' comporte algún tipo de prioridad o desigualdad: eso supondría que la ley consagra la desigualdad entre los ciudadanos catalanes.

Pues no. Los nacionalsociolingüistas han aprovechado la ambigüedad de la expresión para introducir una mercancía discriminadora de poca o nula calidad democrática. Casi todas las disposiciones posteriores a la ley de NL se basan en esta falacia: si el catalán es la lengua propia de Cataluña, también es la lengua propia de la enseñanza, de la cultura, de la Administración, del comercio...

Pero aquí hay una trampa: en 'propia de Cataluña' y 'propia de la Enseñanza' no usamos la misma palabra. Son dos significados diferentes. Y lo podemos ver en sus respectivos contrarios: lo opuesto a 'lengua propia de un territorio' es 'lengua nueva, venida de fuera, ajena'; en cambio, lo opuesto a 'lengua propia de una actividad' es 'lengua impropia, inadecuada'. Si el catalán es la lengua propia de la enseñanza, cualquier otra lengua pasa a ser 'impropia'. Por lo tanto, en este caso fundamenta una desigualdad. Podemos hacer la prueba con otras situaciones parecidas: la lengua propia de Irlanda (el gaélico), del Paraguay (el guaraní), etc.

La lengua propia se ha de entender como cuando hablamos de la cocina propia o los cultivos propios: la uva es propia y el tomate es traído de fuera (de América). Lo cual no implica que neguemos el agua y el sol a los tomates, deliciosos por tantas y tantas razones.

¿ Anticatalanista ?
Boletin 44 AES 9 Julio 2009

Pues sí. A diferencia de otros, me confieso profundamente y vitalmente anticatalanista. Entendiendo por catalanismo el conjunto de ideas, proyectos que conforman el quehacer del nacionalismo catalán.

Soy anticatalanista porque no estoy de acuerdo con las tesis de los “paíssos catalans”. Aquella que encierra el proyecto de la “gran Cataluña” y en el que nuestras queridas Baleares, el Reino de Mallorca, pasa a constituirse en las tierras insulares de la nueva nación.

Ningún historiador de prestigio ha sido capaz de avalar semejante engendro, nacido de la mente calenturienta de un burgués romántico.

Los trabajos de Levi-Provençal, Julián Ribera, Menéndez Pidal, Claudio Sánchez Albornoz, Américo Castro, Álvaro Santamaría, y un largo etcétera de medievalistas que se han ocupado de la cuestión del nacimiento de los reinos españoles, afirman que el mismo es el resultado del desmembramiento del imperio califal y cuya naturaleza hay que encontrarla
en la suma de los aportes hispano-godo, judío y musulmán.

Cuando Jaime I, Rey de Aragón, inicia la reconquista, el reino autónomo de Mallorca tiene ya más de trescientos años de existencia. Y su fuerza comercial, agrícola y cultural es tan superior a los reinos y condados peninsulares que el rey aragonés le otorga sus propias “franquessas” consolidando su personalidad diferenciada.

Afirmar que Mallorca forma parte de Cataluña es, simplemente, una infamia. Además de una ignorancia supina de la historia.

Soy anticatalanista porque estoy frontalmente opuesto a las tesis separatistas del radicalismo nacionalista.

Atentar contra la unidad de la Nación Española es atentar contra dos mil años de historia común, de un proyecto político que ha señoreado el mundo conocido y que lo agrandado.

Cuando en el siglo XIX, tras la revolución francesa, se van construyendo las modernas naciones, los liberales españoles, reunidos en Cádiz, se dotan de una Constitución que no duda en proclamar la unidad de la Nación. Cuando en 1931 la República laica y anticatólica discute su cuerpo normativo nadie, ni de derechas ni izquierdas, pone en cuestión la unidad de la Nación. Hemos tenido que esperar a los débiles gobiernos de la transición para contemplar como se pone en duda nuestra propia existencia.

Resulta ridículo, si no fuera trágico, comprobar como hijos de Aragón, Extremadura, o de Andalucía, levantan banderas independentistas de Cataluña. Y como, tonta ignorancia, algunos políticos dicen que nada importa el numero de naciones mientas se conserve el Estado Y no menos ridículo resulta oír hablar de razas diferentes, cuando los procesos migratorios internos, durante más de dos mil años, hacen imposible encontrar un solo rincón de nuestra geografía en la que no se haya producido el mestizaje ¿Pero qué sería de Cataluña sin la mano de obra barata que le han proporcionado extremeños, andaluces, murcianos, o castellanos?

Soy anticatalanista porque me indigna considerar la idea que la Lengua Mallorquina-Balear ha de desaparecer entre las fauces de la lengua catalana. Todos los historiadores anteriormente reseñados, todos los medievalistas, son unánimes al afirmar que a partir del siglo V, y hasta el siglo XV, España, conoce una floración de lenguas romances nacidas de la vulgarización del latín. Todos los ciudadanos que en ella viven, musulmanes, judíos o cristianos, se expresan, se comunican,
en romance, guardando el árabe culto reducido a los temas de la Corte, como el latín lo era para los asuntos de la Iglesia y de los Reinos Cristianos.

El mallorquín, como el portugués, como el gallego, como el castellano, es el resultado de la evolución de su propio romance enriquecido, en mayor proporción por el tiempo de permanencia, por el árabe, y por otras aportaciones exteriores.

Pretender que una lengua francesa como el catalán, nacida de la naturaleza transpirenaica catalana, traída por un grupo de Caballeros conquistadores eliminó por completo la lengua propia del Reino de Mallorca, es tan absurdo como pretender que los mallorquines y baleares fuerón mudos entre el siglo V y el siglo XIII. Sin duda hubo fuertes influencias, pero en ningún caso, lean a los medievalistas, pudo haber implantación de una lengua por otra.

Soy anticatalanista porque me indigna el intento de erradicar al español de los “paíssos catalans”, con una furia que sólo puede entenderse en el odio de los conversos. El español, aunque les pese a tanto político oportunista como puebla el nacionalismo catalán, es, hoy, una lengua universal. Su fuerza, su dinamismo, le permite enfrentarse con ventaja a cualquier otro idioma, incluido el inglés. El ejemplo de Estados Unidos es, al respecto, paradigmático. Pretender que hemos de renunciar a él es decirnos que renunciemos a Cervantes, a Lope, a Calderón, a Quevedo los cuales dierón lastre al Siglo de Oro español.

El español es la lengua común de los españoles, y lo es en consecuencia de los mallorquines y baleares en régimen tradicional con nuestra propia Lengua Mallorquina-Balear.

Soy anticatalanista, en suma porque creo que la naturaleza de un pueblo se forja en su capacidad para defenderse de los enemigos que lo enfrentan. La historia está llena de ejemplos al respecto. El pueblo que no sabe luchar desaparece. Luchemos.
David Gil de la Paz*
Mallorca Diario (15-VI-2009)
*David Gil es miembro de Alternativa Española (AES).

Marta Rivera de la Cruz:
"Enseñar en gallego, porque el castellano se aprende con la tele, es una irresponsabilidad"

La escritora gallega afirma que el bipartito "intentó eliminar el castellano de la vida pública"
M.A.G. www.lavozlibre.com 9 Julio 2009

Madrid.- Tras firmar el Manifiesto por la Lengua Común y expresar su apoyo, en más de una ocasión, a la causa de Galicia Bilingüe en su página web, Marta Rivera de la Cruz fue objeto de las iras y las críticas de los nacionalistas. La escritora y periodista gallega asegura que prefiere no ver el conflicto lingüístico como una lucha, sino como una "constante declaración de principios de respeto a las libertades".

Nacida en Lugo en 1970, Rivera es autora de cuatro novelas, varios ensayos y numerosos artículos en prensa. En 2006 fue finalista del Premio Planeta con la novela 'En tiempo de prodigios'. Con su primera obra 'Que veinte años no es nada' ganó el Premio Ateneo Joven de Sevilla. Además, ha cosechado el éxito internacional dando conferencias en las universidades de Oxford, la Complutense de Madrid, Pennsylvania y Rider-New Jersey.

- ¿Cree que existe una imposición lingüística de verdad?
- Le contesto con una anécdota: este año, en una visita a un colegio gallego, una profesora bajó la voz para dirigirse a mí en castellano porque, según sus palabras, "al director no le gusta que usemos el castellano en el centro".

- ¿Se exagera la polémica?
- Cuando en un país civilizado hay que bajar la voz para usar un idioma, y más un idioma oficial, me temo que no hay exageración posible.

- ¿Por qué cree que es conflictivo el uso del castellano en regiones con lenguas vernáculas?
- Habría que preguntárselo a quienes ponen trabas para usar un idioma oficial.

- ¿Qué supone la llegada de Alberto Núñez Feijóo (PP) al Gobierno de la Xunta de Galicia?
- Es pronto para saberlo. Al menos, hay una disposición de cambio.

- ¿La política ejerce cierta presión con los idiomas?
- La política ejerce presión sobre todo.

- ¿Se usa el lenguaje como herramienta política?
- Por supuesto.

- ¿Cuál es el principal problema de la política lingüística? ¿Es el mismo en otras comunidades como Cataluña, Valencia, Baleares o País Vasco?
- No lo sé. No he vivido en esas comunidades. En Galicia, el problema es que durante la anterior legislatura se ha intentado eliminar el castellano de la vida pública, uno de los dos idiomas cooficiales.

- ¿Es más factible el bilingüismo en el País Vasco, que en Cataluña o Galicia?
- En el País Vasco hay un idioma, el euskera, casi completamente desconocido para un amplio porcentaje de la población. Y evidentemente, eso hace imposible generalizar su uso en detrimento del castellano.

- ¿Puede llegar a desaparecer el castellano en alguna de estas regiones?
- De ninguna manera. Lo que puede ocurrir es que aparezcan generaciones con un deficiente uso del castellano a nivel académico.

- ¿Cómo afectan las políticas lingüísticas españolas a la enseñanza?
- En Galicia, si la política lingüística aplicada a la enseñanza no cambia radicalmente, habrá muchos estudiantes que sólo sabrán manejar el castellano a nivel oral. Eso de que hay que enseñar en gallego porque el castellano se aprende viendo la tele es una irresponsabilidad absoluta.

- ¿Se puede trasladar la responsabilidad del fracaso escolar de algunos niños a la enseñanza en lenguas regionales?
- No se trata de fracaso escolar. Se trata de limitar las opciones de los estudiantes.

- ¿Puede ser perjudicial para el futuro profesional de los alumnos el que la enseñanza sea exclusivamente en una lengua regional?
- Obviamente. El manejo de un idioma a nivel escrito se aprende en el colegio. Uno puede aprender castellano en la calle a nivel conversacional. Pero a desarrollar pensamientos abstractos, y más aún por escrito, se aprende en la escuela. Si en el colegio sólo se emplea el gallego para las materias troncales, ¿dónde se supone que van a aprender los chicos a hacer un examen en castellano?

- ¿Qué opina de los contenidos de libros de texto en las regiones nacionalistas?
- He visto ejemplos que podrían aparecer en la antología del disparate. Pero quiero pensar que son excepciones y no reglas.

- ¿Qué opina de los famosos cuestionarios de Feijóo?
- Si se hacen con rigor y se responden con libertad, es una buena idea pulsar la opinión de los padres en cuanto al idioma en el que quieren que sus hijos sean educados. Lo que me sorprende es la furibunda reacción de los nacionalistas. No sé qué hay de malo en preguntar, salvo que sepas que la respuesta no te va a gustar.

- A los ciudadanos que se oponen a la política monolingüística en sus comunidades se les contesta con frases como "A quien no le guste, que se marche". ¿Qué le parece?
- Que eso es lo que les gustaría: que se fuesen todos aquéllos que no quieren comulgar con ruedas de molino.

- ¿Hay presión social en algunas comunidades contra el uso del castellano?
- En determinados sectores, sí. La enseñanza es uno de ellos.

- ¿Cómo puede afectar el conflicto lingüístico al desarrollo cultural?
- Desde hace tiempo, la política cultural en Galicia se ha reducido a una política lingüística en favor del gallego. Y la cultura la integran muchas más cosas que el idioma.

- ¿Se promocionan o fomentan más cineastas, escritores y artistas defensores de la imposición del gallego?
- Para la anterior Consejería de Cultura, comandada por Ánxela Bugallo, quien no empleaba el gallego, simplemente no existía. La señora Bugallo ha sido la peor consejera de Cultura que hemos tenido los gallegos. Y mire que Pérez Varela le había puesto difícil llevarse el título.

- Se han producido altercados contra Gloria Lago -presidenta de Galicia Bilingüe- y ataques a profesores como Miguel Cancio, ¿puede la violencia ir a más?
- Si las autoridades quieren, no. De ellos depende que los autores de actos violentos sean identificados y tratados de acuerdo con la ley. El problema es entender los actos vandálicos como forma de protesta política. Ahí se empieza a perder la batalla y a dar patente de corso a la violencia.

- ¿Cree que hay suficiente movilización social y política? ¿Cómo se podría lograr una convivencia real y pacífica de dos lenguas?
- Me temo que ésa es la cuadratura del círculo. De todos modos, hace seis años no existía en Galicia, ni de lejos, el nivel de confrontación que se vive ahora.

- ¿Cómo se podría frenar esta imposición de lenguas cooficiales?
- Basta con respetar la ley. La Constitución garantiza a todos los españoles el derecho a emplear el castellano. No es tan difícil.

- ¿Existen otras vías, aparte de las políticas, en la lucha lingüística?
- La concienciación social.

- ¿Participa de algún modo en la lucha?
- Prefiero no verlo como una lucha, sino como una constante declaración de principios de respeto a las libertades y de reivindicación del derecho a usar una lengua que hablan cuatrocientos cincuenta millones de personas.
 

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