AGLI

Recortes de Prensa    Lunes 13 Julio 2009

 

Cataluña
Expoliadores y, además, victimistas
José Vilas Nogueira Libertad Digital 13 Julio 2009

Le han cogido la aguja de marear al memo de Zapatero. Ante el silencio del Tribunal Constitucional, aun no recuperada su nefanda presidenta de la bronca que le propinó la vicepresidenta del Gobierno, Fernández de la Vega, ha decidido la clase política catalana establecer un régimen de co-soberanía con el Estado español. Y el que rechiste, ya se sabe, está devorado por el odio a Cataluña. Y ya no es cosa sólo, como originariamente, de los regionalistas o nacionalistas, sino del entero espectro partidario catalán. Así, el secretario general de Iniciativa per Cataluña-Los Verdes, Joan Herrera viene de acusar al presidente autonómico de Galicia, Núñez Feijóo, de "atizar el odio contra Cataluña" por incitar a los presidentes de las comunidades ninguneadas a rechazar el modelo de financiación cocinado entre el Gobierno de Zapatero y la clase política catalana. En plata, si no te dejas robar no es en defensa de tus intereses o de tu dignidad, sino porque odias a Cataluña (que se está beneficiando con la complicidad de aquel Gobierno y del Tribunal Constitucional, a su servicio, de una total vulneración de la Constitución de 1978).

Aunque no cabe hacerse ninguna ilusión sobre el desenlace final, dado el carácter oligárquico, incluso mafioso, de los grandes partidos españoles, la posición de Feijóo está siendo particularmente gallarda. En un notable artículo, publicado a primeros de mes en El Correo Gallego, su redactor Carlos Luis Rodríguez situaba el origen de lo que él llamaba darwinismo social en la derecha catalanista de Cambó, deseosa de quedarse en el Estado, pero en una sala VIP, oponiendo esta idea al principio de solidaridad (de clases y regiones) propio de los auténticos progresismos. Si se prescinde de las retóricas, destinadas prioritariamente a optimizar la manipulación de las masas, la insolidaridad y la ausencia de lealtad constitucional, propias de la derecha catalanista, conforman hoy el programa mínimo de las élites políticas catalanas.

No resulta, por tanto, sorprendente que UPyD, Ciutadans y el Círculo Balear hayan acusado a los populares de las Baleares de ser un partido catalanista más, con motivo de la negativa de un ayuntamiento gobernado por el PP ibicenco a dirigirse en español a una juez, que así se lo pidió, por no entender el catalán. Esta ambigüedad de cierta derecha tradicional, respecto de la lengua y de los símbolos nacionales, acentúa los complejos de inferioridad del PP, máxime cuando el PSOE ha liquidado cualquier residuo de carácter nacional, entregados unos y otros a una oportunista colaboración con "nacionalismos" aldeanos. A este propósito, el propio caso gallego no es una excepción. Las promesas electorales de una situación de mayor equilibrio en el uso de las dos lenguas, la oficial del Estado y la oficial de la Comunidad, han dado paso a una situación en la que nada ha cambiado, salvo la de ofrecer una coartada a los torticeros argumentos de que la nueva Junta quiere acabar con el gallego.

Y, sin embargo, Feijóo ha encontrado más apoyo en su pretensión de resistencia al diktat zapaterino-catalán en los nacionalistas que en los socialistas, sometidos a la férula monclovita. Por primera vez se ha podido percibir algún barrunte de que los nacionalistas gallegos percibían que sus alineamientos retóricos con vascos y catalanes traicionaban también a la pretendida "nación" gallega, sometiéndola a intereses antagónicos. Quizá sea sólo una ilusión mía. Pero si no lo fuese, bienvenida sea. En un terreno tan propicio a la irracionalidad, algo de pragmatismo y sentido común nunca vienen mal.
José Vilas Nogueira es profesor emérito de la Universidad de Santiago de Compostela

Una nueva financiación contra España y contra los españoles
EDITORIAL Libertad Digital 13 Julio 2009

Si el modelo político español se construyó bajo la nefasta premisa de "café para todos", parace que el modelo de financiación de esa estructura política no va a apartarse demasiado de tales principios. Y lo cierto es que no es de extrañar, ya que las "contradicciones internas" de la configuración del Estado han terminado por buscar refugio en el presupuesto.

Básicamente, las comunidades autónomas han ido desarrollado su propia administración para competir con la del Estado. Nuestro país ha padecido una duplicación de las funciones y los cargos públicos simplemente porque las autonomías se han negado a ser las representantes de España en sus regiones. Han querido convertirse en algo distinto a España (especial, pero no exclusivamente, en las zonas con presencia nacionalista) pero sin dejar de ser España: en esencia, y por muchos alegatos independentistas que se hayan lanzado, el objetivo último es una independencia sufragada y mantenida por el resto del país; algo así como los refugios indígenas estadounidenses.

El sistema de financiación autonómica no es más que la derivada lógica de esta pretensión: las autonomías determinan sus "necesidades de gasto" muy por encima de sus ingresos, y la diferencia la paga el Estado central. Así, tras las correspondientes cesiones de tributos, una gran parte de los impuestos de los españoles se introducen en una caja negra donde se redistribuirán entre las autonomías en función del gasto que les quede pendiente de cubrir.

Lo importante no es lograr una financiación justa y eficiente, sino que cada mandatario político obtenga la mayor cantidad posible de impuestos del resto de los españoles; un perverso incentivo a las irresponsabilidad política y presupuestaria: cuanto más necesidades de gasto se le reconozcan a cada comunidad, más podrá tomar de todos los españoles. Las autonomías que quieran gastar menos no verán recompensados a sus ciudadanos con una menor presión fiscal, ya que igualmente habrán de pagar la abultada factura del resto de políticos regionales manirrotos. Sólo así puede entenderse que el independentismo catalán estuviera obsesionado con maximizar los ingresos fiscales per cápita de su comunidad: queremos que España nos sufrague nuestro lujoso Estado catalán independiente.

La reforma socialista mantiene y amplía este vicio de raíz ya que pretende saciar las expansiones del poder político de los caudillos autonómicos con 11.000 millones más al año que saldrán de los bolsillos de todos los españoles. La más beneficiada de esta dotación adicional será, obviamente, Cataluña; algo en total consonancia con la total dependencia política –y afinidad ideológica– del Gobierno de Zapatero de las minorías radicales españolas, entre las que sobresale el nacionalismo catalán.

Lo trágico es que la mayoría de gobernantes autonómicos han guardado silencio o han aplaudido este enorme despilfarro en tiempos de crisis porque todas ellas van a recibir más dinero a partir de 2009. ¿Cómo es posible que en unos momentos en los que la recaudación se está hundiendo todas las comunidades perciban más fondos que durante las épocas de bonanza? Simplemente porque el Estado central incrementará sus recursos emitiendo deuda, es decir, cargando a las generaciones futuras los costes del café para todos actual.

Precisamente por ello, los políticos autonómicos regionales no sólo deberían pensar en España a la hora de oponerse al plan Salgado. En la medida en que sus ciudadanos pagarán –no como madrileños, catalanes, valencianos o andaluces sino como españoles– vía impositiva los excesos actuales de gasto, deben rechazar esta reforma. Que sea pan para todos hoy y hambre para todos mañana no debería servir de consuelo. Sólo los oportunistas, y no los políticos con perspectiva, se complacen de expoliar a las generaciones futuras para sufragar el voto clientelar de las presentes.

Financiación
La hora de Esperanza Aguirre
Emilio Campmany Libertad Digital 13 Julio 2009

A esta hora que escribo, la oferta de Zapatero a Cataluña va por los 3.600 millones de euros. Es una equivocación creer que Zapatero está cometiendo la indignidad de someterse al chantaje de un minúsculo partido como es el de la Esquerra. La indignidad y el chantaje existen, pero no es la Esquerra la única que lo practica. Son la mayoría de los catalanes, independentistas o no, los que votan a partidos y políticos cuyo principal promesa electoral es la de chantajear a lo que ellos llaman el Gobierno central y que, en realidad, somos todos los demás. Bueno, todos, no. A los vascos y navarros, gracias al cupo, el asunto les resbala. También nos equivocamos en la Meseta cuando decimos que el nuevo Estatuto catalán carece de legitimidad porque no ha sido respaldado por la mayoría de los catalanes. Mentira. Lo que hizo la mayoría de los catalanes es desentenderse del asunto, dejando que fueran otros los que decidieran entrar a saco en la caja común para luego ser todos ellos, incluidos los que se abstuvieron, los beneficiados. Pudieron votar "no", pero no lo hicieron. Prefirieron abstenerse y dejar que las cosas, y el dinero, siguieran su curso.

No sé si los catalanes son o no mayoritariamente independentistas. Lo que es obvio es que la solidaridad con el resto de España no es allí un valor al alza. Antes, los independentistas reclamaban un referéndum. Ahora ya no. Las cosas han llegado a un punto de hartazgo que, si se llegara a convocar y celebrar en toda España, podría darse la sorpresa de que los independentistas lo perdieran en Cataluña y lo ganaran en el resto de España.

También es un error achacar la culpa de esta situación exclusivamente a los catalanes. Los dos partidos mayoritarios podrían sin esfuerzo haberse puesto de acuerdo en cortar de raíz la deriva insolidaria que poco a poco ha ido tomando Cataluña. No lo hicieron. En cambio, no tardaron ni diez minutos en acordar gastarse 90.000 millones de euros en tapar los agujeros que ha dejado su gente en las cajas de ahorro que mangonean unos y otros.

Entre tanta subasta, se echa en falta la voz de Esperanza Aguirre. Rendido Rajoy a la futura necesidad de negociar con CiU, herido de muerte Francisco Camps, la única que puede y debiera tronar es ella. El nuevo sistema diseñado por Zapatero consiste en repartir mucho más dinero que antes para que todos reciban más y no se note que en realidad lo que está haciendo es quitárselos a uno para dárselo a los otros. Naturalmente, no tenemos ese dinero. Hay que pedirlo prestado y lo primero que hará la nueva financiación autonómica es entramparnos hasta las cejas. Como los más ricos son los que más cobrarán, según el criterio impuesto por Cataluña, Madrid saldrá muy beneficiada. Si de verdad Esperanza Aguirre quiere ser la dirigente nacional que todavía puede ser, debería denunciar este sistema y negarse rotundamente a aceptarlo por mucho que beneficie a los ciudadanos de su comunidad y por mucho que ella no vaya a ser la responsable de tamaño endeudamiento. No debería temer la reacción de los madrileños. Ni son insolidarios ni votan a partidos que prometen insolidaridad. En cuanto lo hiciera, serían muchas las comunidades que la seguirían. Es posible que llegara a apuntarse alguna de las gobernadas por los socialistas. No es el momento de contar monedas, sino el de la verdadera grandeza política.

Financiación
Barra libre contra el contribuyente
Juan Ramón Rallo Libertad Digital 13 Julio 2009

Aunque hay opiniones para todos los gustos, los liberales suelen favorecer la descentralización tributaria por un motivo esencial: la competencia fiscal entre los distintos Estados les impide ser especialmente depredadores con sus ciudadanos. Si España sube el impuesto de sociedades al 50% y Portugal lo baja al 10%, tal vez muchas empresas españolas decidan trasladar su sede al país vecino y a nuestros mandatarios no les quede más remedio que recular en su idea inicial.

En un mundo y en una economía globalizada, la posibilidad de votar con los pies cada vez deviene más importante a la hora de controlar los excesos del poder político. Si no se pueden subir mucho los impuestos, probablemente tampoco se vayan a aumentar demasiado los gastos (aunque el PSOE ha demostrado en España que la irresponsabilidad política puede no conocer límites y que un gobierno suficientemente ideologizado y sectario puede recurrir a déficits del 10% con tal de no bajarse del burro). Por tanto, la competencia fiscal suele facilitar la existencia de Administraciones Públicas limitadas y su reverso, la armonización fiscal, suele convertirse en la receta para una expansión coordinada del poder del Estado.

Siendo así las cosas, ¿cómo es posible que en España los 17 mini-Estados autonómicos no hayan competido fiscalmente entre sí y merced a esa competencia hayan tenido que restringir un gasto público cada vez más desbocado? Simplemente porque en España, pese a las apariencias, no disfrutamos de una auténtica descentralización fiscal, sino de un perverso esquema que permita a las distintas autonomías desplumar de manera coordinada a los sufridos contribuyentes.

Básicamente, el Estado central calcula cuáles son las necesidades "objetivas" de gasto de las comunidades autónomas en las distintas competencias que les ha ido cediendo como educación o sanidad; ese cálculo se realiza atendiendo a distintos criterios, como la población, el territorio, la dispersión, la insularidad... Y con posterioridad, el Estado establece un mecanismo de ingresos con los que suplir ese gasto "objetivo".

Lo normal debería ser que cada comunidad autónoma sufragara sus gastos con los ingresos fiscales que obtiene, así actúan en última instancia los Estados y, de manera mucho más digna, las empresas privadas. Sin embargo, en la España de las autonomías esto no sucede. Sólo dos comunidades autónomas, según el sistema de financiación establecido en 2001, cubren sus necesidades de gasto con las figuras tributarias que se les han cedido: Madrid y Baleares. El resto de comunidades autónomas financian ese "déficit" con dinero que aporta la Administración central (esto es, todos los españoles con sus impuestos) a través del llamado "fondo de suficiencia".

Obviamente, se trata de un modelo que tiende a inflar el gasto público, ya que todas las comunidades pretenden que se les reconozcan mayores necesidades de gasto –sean reales o no– con tal de captar un mayor porcentaje de la tarta fiscal.

El nuevo modelo de financiación ideado por Solbes-Salgado sólo hace que profundizar en este perverso esquema: gaste tanto como quiera que entre todos le pagamos el resto. Básicamente, lo que persigue es incrementar las "necesidades de gasto" actualizando los parámetros por los que se determinan. Ese enorme incremento del gasto va a suplirse con una mayor cesión de impuestos (el 50% del IVA y el 58% del IRPF, entre otros) pero, sobre todo, con una asignación adicional por parte del Estado (a través de cuatro fondos determinados por distintos conceptos pero que no varían en la esencia redistribuidora antes expuesta) de 11.000 millones de euros, de los cuales más de un tercio irán destinados a Cataluña.

Sólo hay un problema: con los ingresos fiscales derrumbándose, esos 11.000 millones saldrán obviamente de emisiones de deuda por parte del Estado, es decir, de los impuestos futuros de todos los españoles, algo totalmente suicida en medio de la crisis actual. Así, el Estado central habilita a las comunidades autónomas a que despilfarren mucho más a costa de todos los españoles, de modo que los gobernantes autonómicos no respondan ante sus votantes-contribuyentes, sino que endosen el coste de sus ansias derrochadoras a los ciudadanos de otras regiones: barra libre contra el contribuyente.

Ante este grotesco esquema, las opciones parecen ser dos: o terminamos de una vez con la descentralización competencial y presupuestaria, de manera que sea el Estado central quien planifique la prestación de servicios (con o sin colaboración autonómica) y pague y cobre por ellos; o establecemos una auténtica descentralización competencial y presupuestaria, esto es, que las necesidades de gastos no sean estimadas ni objetivizadas y que sean sufragadas íntegramente por los impuestos de cada comunidad autónoma (de modo que los déficits se eliminen como siempre se eliminan los déficits: o aumentando impuestos o reduciendo el gasto, pero no pidiendo que sean el resto de regiones quienes abonen el importe).

Personalmente, prefiero la última opción, pues no resulta incompatible ni con la garantía de los derechos individuales (por ejemplo en el ámbito educativo) y además permite que los españoles huyan de aquellas comunidades autónomas más manirrotas y voraces; hoy no tienen escapatoria, porque al final son el conjunto de los españoles quienes pagan el gasto descentralizado de cada taifa.

Sin embargo, más importante que planificar un sistema adecuado para financiar el Estado es reducirlo a una mínima expresión. Ningún sistema recaudatorio, en tanto coactivo, será perfecto y satisfará las necesidades de todos. Ahora bien, si los errores de planificación de ese sistema impositivo se dieran con tamaños moderados del Estado, sus consecuencias nocivas serían bastante imperceptibles. Hoy, con unas Administraciones Públicas que suponen entre el 40% y el 50% de toda la economía, cualquier error de bulto es fatal. Por desgracia, con el nivel intelectual de nuestra clase política, estamos condenados a vivir instalados en esa fatalidad.

Juan Ramón Rallo es jefe de opinión de Libertad Digital, director del Observatorio de Coyuntura Económica del Instituto Juan de Mariana, profesor de economía en la Universidad Rey Juan Carlos y autor de la bitácora Todo un Hombre de Estado. Ha escrito, junto con Carlos Rodríguez Braun, el libro Una crisis y cinco errores donde trata de analizar paso a paso las causas y las consecuencias de la crisis subprime.

Más dinero para los ricos
JOSÉ MARÍA CARRASCAL ABC 13 Julio 2009

LES habíamos oído decir que bajar los impuestos era de izquierdas, lo que seguro chirriaría en el oído de los viejos socialistas. Pero se lo perdonamos porque bajar los impuestos no es de izquierdas ni de derechas, es de todos cuantos nos ganamos el condumio trabajando.

Pero ahora nos vienen con que los que tienen más deben recibir más del Estado. Y eso, no. No, porque eso ya no tiene que ver con la ideología, sino con la decencia. En otras palabras: es, sencillamente, de la caverna. Algo que no puede aceptarse en un Estado Social de Derecho, ya que no sería social, ni de derecho ni de Estado moderno, sino una vuelta al feudalismo, que a veces parece ser una de las metas de nuestro gobierno.

Pues esto es lo que ha venido, no ya a decir, sino a hacer con la nueva financiación autonómica: dar más -en determinados casos, muchísimo más- a las comunidades más ricas y, para encubrirlo, dar algo más a las pobres. Ni Reagan ni la Thatcher habían llegado a tanto. ¿Qué dice a ello la progresía? Pues la progresía no dice ni pío. Para ella, reaccionario es sólo lo que hacen los otros.

Dando a Cataluña el 33 por ciento del incremento total de la financiación autonómica -con posibilidades incluso de incrementarlo-, cuando hay 16 autonomías que los necesitan tanto o más, este gobierno se ha superado a sí mismo en cinismo, partidismo, sordidez e ineficacia. Sí, ineficacia, pues aunque ese dinero le sirva para ganar algunas votaciones parlamentarias, los catalanes le pedirán cada vez más -ya se lo están pidiendo-, y llegará un momento en que no pueda dárselo, por la sencilla razón de que no habrá dinero en las arcas públicas ni crédito para conseguirlo. Volviendo adonde estaba, sólo con un déficit astronómico.

Hacienda acaba de advertir que la deuda española crece un 20 por ciento anual, pudiendo alcanzar en 2011 el 90 por ciento del PIB, es decir que nos endeudaremos casi tanto como producimos. ¿Es así cómo vamos a salir de la crisis? ¿Es así cómo se crea una economía sostenible? A veces da la impresión de que nuestro presidente y su ministra de Hacienda creen que puede engañarse a los números como a los españoles. Y eso que ella es ingeniera. No quisiera yo pasar por uno de sus puentes.

Pues las explicaciones que dan a este reparto de bienes comunes van de lo propagandístico a lo chusco. Empiezan diciendo aquello tan gastado de que «garantiza la igualdad en educación, sanidad y servicios sociales de los españoles» y terminan advirtiendo que «también las comunidades del PP lo aceptan». ¿Qué querían, que renunciasen a ese dinero? ¿A más de cornudos, apaleados? Lo aceptan porque no les queda otro remedio, porque en otro caso se quedarían a dos velas, que es como estará España dentro de no mucho.

El 80% de los recursos del sistema se destinará a los servicios públicos fundamentales -sanidad, educación y prestaciones sociales
La financiación espera el sí quiero
Editorial La Razón 13 Julio 2009

El largo culebrón de la financiación autonómica parece que ha llegado a su fin. Tras semanas de especulaciones sobre las entrevistas de Chaves y Salgado con distintos presidentes de comunidades autónomas -especialmente con Cataluña y Andalucía-, a la búsqueda de encontrar la cuadratura del círculo de sus demandas, ayer, la vicepresidenta segunda y ministra de Economía, Elena Salgado, anunció que el «sudoku» estaba resuelto.

El Ejecutivo aportará más de 11.000 millones de euros anuales adicionales, que se entregarán íntegros en el año 2012 aunque irán introduciéndose gradualmente desde este mismo año, para conseguir un acuerdo en el nuevo modelo de financiación autonómica. Rodríguez Zapatero, este pasado viernes, desde la ciudad italiana de L¿Aquila, había anunciado que el nuevo sistema se traduciría en más dinero para todos. Más fondos, anunció en esta época de crisis, para educación y sanidad. Ayer, la vicepresidenta Salgado, tras el sí quiero de ERC -fundamental para salvar el escollo de la Generalitat catalana- hizo el anuncio y aseguró que el sistema será «más solidario» y «favorecerá el estado del bienestar», aunque, curiosamente, se negó a precisar las cifras que recibirá cada una de las comunidades autónomas.

Unas autonomías que ayer por la tarde hacían sus propias cábalas en atención a los parámetros de población, dispersión, insularidad, envejecimiento, población escolar, bilingüismo o superficie para saber «a cuánto salen». Sólo garantizó Salgado que Cataluña «estará ligeramente por encima de la media» en términos de financiación por habitante y que otras regiones, sin precisar cuáles, quedarán por debajo. Algo que ha hecho afirmar al portavoz económico del PP, Cristóbal Montoro, que «se ha puesto en riesgo la igualdad de los españoles a la hora de acceder a los servicios públicos».

Sin duda la reforma del modelo de financiación era necesaria, como bien explicaba ayer la ministra, ya que el modelo presente no actualizaba correctamente la población, a pesar de que ha crecido entre 1999 y 2009 en más de 6 millones de habitantes, y tampoco garantizaba la financiación de los servicios públicos, como la sanidad y la educación. Sin embargo, ese abrir la caja del Estado ha provocado recelos y desconfianzas entre las distintas comunidades ante la posibilidad de que unas resultasen más beneficiadas. En este sentido, el modelo, que se actualizará anualmente, incorpora mayor corresponsabilidad fiscal al ceder a las autonomías el 50% del IVA y el 50% del IRPF, además del 58 por ciento de los Impuestos Especiales.

Un reparto que aportará más fondos a las CC AA pero que debilitará la caja del Estado y puede provocar su endeudamiento. En lo que respecta a las autonomías se ha de mirar con lupa el destino de ese dinero, ya que, si en vez de dedicar los fondos a enjugar sus elevados déficit se destinan a más gasto público, autobombo o gestiones dudosas -como abrir en los lugares más insospechados «embajadas»-, el resultado del «sudoku» que Solbes comenzó a resolver sería nefasto. No estaría de más que el Estado mantuviera algún tipo de control sobre el destino del dinero de todos. La propuesta de financiación ya tiene fecha de presentación ante el Consejo de Política Fiscal y Financiera: el próximo miércoles. El Ejecutivo no tendrá mayor problema para sacarlo adelante, con el apoyo de las comunidades gobernadas por el PSOE. Otra cosa será si el nuevo modelo cumple su propósito, de servir al ciudadano, y no deriva en más dinero público para ser despilfarrado en cometidos dudosos, ajenos a la austeridad que demandan estos tiempos.

Camps y otros irónicos
CÉSAR ALONSO DE LOS RÍOS ABC 13 Julio 2009

Homenaje a Miguel Angel Blanco en su 12 aniversario. Homenaje a dos etarras permitido por el poder judicial. La «comprensión» de tal realidad habría sido definirla por Kierkagaard irónicamente imposible. Otro caso: la financiación de las CC.AA. va a obedecer a los criterios de la muy minoritaria ERC. ¿No habría que juzgar el hecho con dramatismo?. No, porque según Rajoy el PP podría perder la centralidad. Y aunque Montoro critica al Gobierno a las CC.AA. de Valencia y Madrid les va bien el reparto.

Quizá el más pretendidamente irónico de nuestros políticos haya sido Camps. La cláusula del Estatuto valenciano fue una muestra ejemplar de ello. Es verdad que con ella no podrá mejorarse ya el Estatuto valenciano sea cual sea la sentencia del TC. Camps quedará como un arrebatacapas por su falta de respeto al Estado y como un perdonavidas por su desconocimiento del juego partidario. El amor por el arbitrismo le llevó a Camps a intentar resolver el problema de las clases de educación cívica con la enseñanza de inglés. Tal gusto por el engaño y la visión irónica de la política puede llevarle a ser condenado por cohecho.

He citado a Kierkegaard por el parecido que existe entre el caso que él describe en «Mi punto de vista» y el que estamos viviendo en España. Siendo dramática nuestra situación los «notables» han decidido tener una visión irónica cuando ello les resulta imposible por su justificación «en masa» y por su pertenencia a «la gran familia». Gentes que quieren convertirse en lo que no pueden ser.

No es extraño que González Pons se empeñe en defender el proceso autonómico por aquello de la necesaria aproximación de la gobernación a las gentes aunque las consecuencias hayan sido un puzzle de taifas y una revuelta contra lo que le dio el ser a España, como la lengua común. La ironía utilizada por incapaces hace de nuestro caso algo tragicómico.

No me creo que un catalán de a pie esté obsesionado por sacar tajada a costa de otros españoles
Todos descontentos
Faustino F. ÁLVAREZ La Razón 13 Julio 2009

Si el Estado de las Autonomías tiene como finalidad que los diversos territorios profundicen en sus raíces, acerquen la gobernación a la ciudadanía y fomenten un espíritu de cooperación en la España plural, el fracaso ha sido descomunal. No hay más que ver los manejos de estos días, sacando conejos de la chistera para resolver la financiación autonómica, y para que todos quedasen contentos, lo cual es metafísicamente imposible, y hasta es una ingenuidad el intentarlo. Y no porque la equidad no sea deseable -es obligada- sino porque previamente se había fomentado un ambiente de sucursalismos, un zoco partidista en que se cambiaban apoyos parlamentarios por dinero, y hasta una guerra por los ríos con un absurdo sentido de la propiedad del agua que mana y corre y viaja y, al final, naufraga si no se la aprovecha con sensatez y con generosidad.

El Norte se queja de que se ha convertido en lo que en otros tiempos fue el Sur lastimero y marginado; los ricos -Madrid, Cataluña, Valencia- dicen que tienen derecho a un trato especial; baleares y canarios ponen sobre la mesa la insularidad; Castilla y León plantea la dispersión y el envejecimiento de su población¿Y todos, como en la canción, queremos más y más y mucho más¿Pero resulta que ese querer más, aun en plena crisis, no es un capricho sino una necesidad para satisfacer demandas elementales de la población.

En los tiempos de las vacas gordas se derrocharon ayudas europeas en obras perfectamente prescindibles, y en lugar de haber empleado aquel dinero en consolidar tejido empresarial o en facilitar la creación de riqueza, se hicieron carreteras que no iban a sitio alguno y se tendieron puentes donde no había río. La utilización de esas ayudas comunitarias, que se acaban, merece un análisis riguroso para que a algunos se les caiga la cara de vergüenza. Pero vayamos al maratón telefónico de las últimas horas, con el Gobierno intentando desesperadamente quedar bien con todos, que es el mejor camino para que todos estén descontento, incluidos los supuestamente mejor tratados en el reparto. No me creo que un catalán de a pie esté obsesionado por sacar tajada a costa de otros españoles, pero es llamativo que desde el ejecutivo de Valladolid se haya dicho que lo que recibe cada catalán equivale a lo que se les asigna a tres castellanos y leoneses¿

COPE
César y Federico
Pedro de Tena Libertad Digital 13 Julio 2009

Los dirigentes del PP se equivocan gravemente y han mostrado un desagradecimiento lamentable. Se equivocan, y no levemente, porque no terminan de aprobar la asignatura de la libertad de expresión, ni fuera ni dentro del partido, que es una de las libertades concretas de la libertad en general que predican y pregonan las democracias. Mientras el PSOE, de orígenes ideológicos totalitarios como todo lo que procede del marxismo, tiene muy claro que "el que se mueve no sale en la foto", el PP de 1996 hizo albergar esperanzas de que en el centro derecha español las cosas podrían ser distintas. Y lo fueron un tiempo.

Entre los periodistas de verdad, no esos sucedáneos que tanto pululan hoy, y el poder político, hay siempre una tensión que procede del afán de veracidad que inspira a aquellos sin importarles los momentos ni las consecuencias y del afán de administrarlo todo, los tiempos y las consecuencias que tienen los políticos, los hombres de poder. Los periodistas, en las democracias, son los que conducen la información veraz hasta el recóndito y misterioso lugar donde los ciudadanos elaboran el sentido de su voto. Los políticos tienen que procurar, en buena ley, obtener el interés general en condiciones de seguridad y con libertad y, en mala ley, perpetuarse en el machito.

La tensión es real, poderosa y, a veces, alta. Los que hemos vivido en ambas trincheras, lo hemos comprobado. Los hombres de poder necesitan información veraz pero casi nunca la exponen. Con la verdad pueden hacerse muchas cosas: desde negociar con ella hasta procurar sepultarla hasta el fin de los tiempos. Casi nunca funciona, porque, como hemos dicho en otra parte, la verdad sufre un empuje hacia la luz proporcional al grado de libertad que hay en una sociedad. Tenemos muy reciente las nuevas investigaciones sobre el 11-M. Finalmente, se acerca la luz.

Pero los dirigentes del PP se han equivocado gravemente tratando, no de admitir y asumir la tensión, sino intentando eliminar a uno de sus polos, resumiendo, a César y Federico (cabezas de un movimiento periodístico mucho más amplio). No sólo es un pecado democrático sino que es una estupidez que le hace daño a todo el mundo empezando por el propio PP, que parece tener una insólita pasión por ganarse enemigos o, cuando menos, por incrementar el número de sus ex votantes. Fraguar un agujero en el débil centro derecha político no parece la mejor estrategia ni a corto ni a medio plazo.

Pero es que, además, César y Federico –y lo que tienen detrás y a los lados–, son ya un movimiento de regeneración moral de la democracia por su vertiente derecha que espera que, por la izquierda, otros se sumen a la tarea. Hay ciudadanos hartos de que les roben, les mientan, les frían a impuestos, les manipulen, les oculten, les generalicen y les confundan. Se aspira a la honestidad, a la dignidad ciudadana, a la veracidad, a la defensa ante el Estado y sus secuaces... O este movimiento, absolutamente democrático y legítimo se encauza en los partidos políticos vigentes o se encauzará en otros y/o por fuera de la política. Un político de talla lo hubiera visto con claridad. Hablar de extremismo, de fachas y de esas sandeces es impropio e indigno.

Pero además los dirigentes del PP han sido desagradecidos con César, Federico y demás tropa. Cuando la cúpula del PP lloraba por las esquinas del 11-M, con la derrota a cuestas y la sorpresa en los ojos, hubo en la COPE un faro ideológico y moral que hizo que las rodillas no se doblaran. Lo que podría haber sido una desbandada a lo loco como le pasó a UCD en la década de los 80, se convirtió en un rearme moral y político que pocas veces se ha visto en un partido.

Desde La Mañana y desde La Linterna, con dos luces distintas para un solo discurso verdadero, se han aportado hechos, dichos, razones, argumentos, ideas, imágenes, metáforas, eslóganes, proyectos y debates que han hecho que media España se niegue a ser sometida por la otra media y empiece a recordar que España, gran patria, exige de la presencia de todos para ser España. De estar apartados como si tuvieran la peste, el PP, gracias a muchas cosas, entre ellas esos dos programas, han logrado recuperarse de la paliza y el estupor de las elecciones de 2004. Lo que jamás ha sabido hacer el PP, emocionar, apasionar, simpatizar, iluminar e incluso divertir lo han hecho César, Federico y demás compaña.

Ya se sabe que hay políticos, los denominados de raza, que aprovechan las energías de todos los que le rodean para subir como la espuma. Succionan la inteligencia, la imaginación, incluso las virtudes, de sus próximos para impulsarse hacia las alturas del poder. Al político, ni siquiera al de raza, no debe pedírsele mucho, pero sí "intuición histórica" como quería Ortega en su ensayo sobre Mirabeau. Siempre excesivo, Ortega concluía: "Yo siento mucho que la veracidad me obligue a decir que no creeré jamás en las dotes de un político de quien no haya oído cosa parecida" (componer un Tratado de Analogía mientras atravesaba los Alpes, como César; redactar el reglamento de la Comedia Francesa como hizo Napoleón o como Mirabeau, componer un Tratado de Gramática).

Bueno, bueno. Pero al menos, les podemos pedir algunas cosas. No ir contra sus propios actos y ser agradecidos, que es de bien nacidos. Pedirles que abandonen la moral "canija" y que aprendan a convivir con la discrepancia, ya es demasiado, al parecer.

Ya sé, ya sé que ha sido la COPE la que los ha purgado. Pero, ¿hay alguien que se crea que tal cosa hubiera sido posible con la oposición activa de la cúpula del PP? No. Con su indiferencia o su complicidad, sí

Retorna con fuerza el Zapatero “Gafe”
Francisco Rubiales Periodista Digital 13 Julio 2009

Durante su primera legislatura, el presidente del gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, se labró una sólida imagen de “gafe” que arruinaba todo lo que tocaba. Fracasos tan sonados con el de su frustrada “paz” con ETA, el profundo deterioro de la democracia española bajo su presidencia, la osadía disgregadora y arrogante de los nacionalistas, a pesar de que Zapatero los había convertido en aliados o en socios de gobierno, y el anticonstitucional Estatuto de Cataluña, que él mismo impulsó, ayudaron a “cimentar” su fama de siniestro “gafe”.

Sin embargo, su victoria en los comicios de 2008, que le otorgó un nuevo mandato en la Moncloa, disipó temporalmente aquella imagen, entre otras razones porque un “gafe”, por definición, es un perdedor nato y Zapatero había vencido a Rajoy, a pesar de que su imagen estaba en declive y de que las cosas iban muy mal en España.

Pero ahora, en 2009, cuando las sucesivas oleadas de fracasos y de reveses están destruyendo a España y la evidencia vuelve a demostrar que Zapatero arruina todo lo que toca, incluyendo la prosperidad de España, que se derrumba y avanza irrefrenable hacia los cinco millones de desempleados, la imagen del “Zapatero gafado”, que contamina y destruye todo lo que toca, retorna fuerte y saludable.

No gana el hombre para sustos. La realidad le desmiente casi a diario y las estadísticas dejan al descubierto sus mentiras. Cuando no es el turismo es el paro y el día que no se le tuerce un pronóstico, le falla un tren AVE.

Lo del martes 23 de junio fue memorable: después de "triunfar" en Togo poniendo su nombre a la ley que abole la pena de muerte en el país, Zapatero se topó con una nube de mosquitos que obligó al avión que le transportaba, el Falcon 900 T-18 del Ejército del Aire, a abortar con toda urgencia el despegue. Como el aparato ya había cogido gran velocidad, el violento frenazo provocó la pérdida de presión de las ruedas, circunstancia que, una vez detectada, hizo imposible un segundo intento de despegue.

El viernes 22 de mayo, en el mitin de inicio de la campaña electoral para las europeas, celebrado por Zapatero en Murcia, una grua de televisión se desplomó sobre el público y ocho personas sufrieron lesiones. Algunos medios volvieron a esgrimir el viejo fantasma del “gafe” del presidente.

Lo cierto es que, aunque Zapatero alardea en privado de ser un tipo con suerte, alguien que nunca ha perdido, su larga cadena de desgracias, cada día más densa y espectacular, está consiguiendo que crezca como la espuma el número de los que creen precisamente lo contrario, que está gafado, que casi todo lo que él toca se estropea sin remisión.

Su “balance” de desgracias y fracasos es tan portentoso que ningún observador, analista o experto puede explicarse cómo es posible que no haya dimitido o por que extraña razón la oposición no está diez o quince puntos por delante de Zapatero en intención de voto. Algunos, bromendo, afirman que el problema es que Rajoy, líder de la oposición, “es todavía más gafe que el presidente”.

Entre sus numerosos fracasos, además de los mencionados de la frustrada paz con ETA, el estatuto insolidario y anticonstitucional de Cataluña y el desprestigio generalizado de la política y la democracia en España, destacan algunas decenas momerables:

-El apoyó a la candidata socialista Ségolène Royal, perdedora de las elecciones frente a Nicolás Sarkozy.

-Su amigo Miguel Sebastián, designado por el propio Zapatero candidato a la Alcaldía de Madrid, fue humillado y derrotado en su enfrentamiento a Ruiz Gallardón.

-Sus relaciones internacionales han debilitado la posición de España en el mundo. Sus principales amigos y aliados son dictadorzuelos devaluados y sin porestigio como los de Iran, Venezuela, Cuna, Nicaragua y otros de similar talla.

-Las encuestas reflejan que su mandato se impregna de un sucio tinte de corrupción que no para de crecer, un hedor parecido al que envolvió a Felipe González en sus últimos años de poder y que terminó arrojándolo de la Molcloa.

-Cuando asistió en Ibiza a la cumbre hispano-italiana, abrazó a Romano Prodi, el cual, nada más regresar a Roma, tuvo que presentar la dimisión.

-Bajo su mandato, por primera vez en la democracia, las encuestas reflejan que los ciudadanos no sólo desconfían ya de los polítiicos sino que los consideran un grave problema para el país, concretamente el quinto mayor problema, lo que demuestra un deterioro de la política y hasta del sistema mucho más grave de lo que pensaban los más pesimistas .

- El Estatut de Cataluña, impulsado personalmente por Zapatero, fue aprobado vergonzosamente en un referéndum que consiguió menos del 30 por ciento de los votos ciudadanos.

-La excarcelación camuflada del terrorista de Juana Chaos fue otra tragedia personal para un Zapatero que la impulsó personalmente.

-Otro tanto le ocurrió con la OPA a ENDESA, una empresa que fue acosada por sus colaboradores personales, lo que le causó un profundo desgaste, sobre todo tras las acusaciones del presidente de la CNMV, Manuel Conthe, que implicó a los asesores económicos de Zapatero en irregularidades corrruptas.

-El deseo de Zapatero de sustituir la enseñanza de religión en los colegios españoles por la asignatura “Educación para la Ciudadanía” también ha resultado otro desastre, sobre todo tras el varapalo que le propinó el Consejo de Estado en su informe.

-El destino es cruel con Zapatero si se tiene en cuenta lo que le ocurrió en los últimos días del año 2006, cuando el presidente del gobierno se dirigió a los españoles para transmitirle un optimismo desbordado (hoy estamos mejor que ayer y el año que viene estaremos mejor que hoy) y al día siguiente el terrorismo etarra e colocó una enorme bomba en los aparcamientos de Barajas, dando al traste con el optimismo presidencia y provocándole un depresión que tuvo que superar escondido en el Parque Nacional de Doñana.

-No menos cruel fue lo que le ocurrió antes de las ultimas elecciones generales en Alemania, cuando Zapatero presto todo su apoyo a Gerhard Schroeder y su partido, el SPD, resultó derrotado por Angela Merkel y el CDU, o cuando Zapatero prestó todo su entusiasmo para apoyar el voto afirmativo en el referendum sobre el proyecto de la constitucion europea. El resultado es conocido por todos: la victoria abrumadora del voto negativo mandó al proyecto de cosntitución al basurero.

Similares fracasos ha cosechado ZP en casi todas las restantes líneas básicas y operaciones claves de su gobierno, entre las que cabe mencionar el descontrol de la inmigración y su frustrada alianza con Convergencia y Unió, dinamitada por un Montilla rebelde que cerró el camino de la Generalitat a los convergentes al reeditar, contra la opinión de Zapatero, el desprestigiado “tripartito” en Cataluña.

-Pero hay más desastres: ZP se convirtió en el único dirigente democrático de Occidente que no era recibido en la Casa Blanca en tiempos de Bush.

- La alianza de Civilizaciones languidece sin apoyos. Otro fracaso, éste de índole personal.

-Ni siquiera la amistad con el gorila rojo de Venezuela le ha salido bien. Chavez se enfrentó con Zapatero y el Rey de España y no hace mucho nacionalizó un banco español en Vanezuela.

Pero los dramas recientes son los mas terribles y los que están consiguiendo que retorne con fuerza su imagen de “gafe” dañino.

-Ocultó la existencia de una crisis económica para ganar las elecciones de 2008 y se retrasó al adoptar medias, lo que ha causado daños enormes a la economía española, la peor parada de Occidente, con más de cuatro millones de parados y en carrera imparable hacia los cinco.

-El endeudamiento de España es sobrecogedor y ha hipotecado ya la riqueza de las próximas tres generaciones de españoles.

-El desgaste de sus ministros es dramático. El de Justicia tuvo que dimitir al ser sorprendido en una cacería elitista con el juez Garzón. La actual ministra de defensa está acosada por haber ocultado un brote de gripe A en un acuetelamiento. La ministra de igualdad ha dicho algo tan estúpido como que “un feto de 13 meses no es humano”. El vicepresidente tercero, el andaluz Manuel Chaves, se niega a dimitir a pesar de que el asunto de la subvención a su hija Paula lo señala como más que presunto corrupto, lo desprestigia y coloca al pie de los caballos, etc., etc.

No existe unanimidad a la hora de señalar su fracaso más destacado. Unos creen que fue el de la frustrada paz con Eta, pero otros creen que el mayor ha sido el de negar la existencia de la crisis económica o el de estar conduciendo a España hacia la pobreza y la derrota, con más de cuatro millones de parados y llenando las calles de nuevos pobres. Otros, sin embargo, creen que el mayor fue el cosechado en los últimos días del año 2006, cuando el presidente del gobierno se dirigió a los españoles para transmitirle un optimismo desbordado (“hoy estamos mejor que ayer y el año que viene estaremos mejor que hoy”) y al día siguiente el terrorismo etarra le colocó una enorme bomba en los aparcamientos de Barajas, dando al traste con el optimismo presidencial y provocándole un depresión que tuvo que superar escondido en el Parque Nacional de Doñana.

Nosotros creemos que en su balance como “gafe” hay que incluir el espectáculo bochornoso de la final de la “copa del Rey” de fútbol 2009, cuando medio estadio, infectado de nacionalismo independentista, abucheó el himno nacional español y a los monarcas presentes, que no tuvieron el valor de abandonar el estadio ante la ofensa.

Voto en Blanco

LAS COMUNIDADES EMPIEZAN A HACER CUENTAS
"El nuevo modelo atenta contra las bases del Estado de las autonomías"
Tras recibir un borrador que no concreta cifras, las comunidades han comenzado a hacer cálculos. Además de Cataluña, regiones como Andalucía, Extremadura o Castilla-La Mancha han celebrado el pacto. Madrid pide una rectificación y Galicia critica el papel de ERC.
AGENCIAS Libertad Digital 13 Julio 2009

Desde la Comunidad de Madrid, el consejero de Economía y Hacienda, Antonio Beteta, criticó duramente el documento enviado por el Gobierno, al que calificó de "tortura estadística". En declaraciones a Telemadrid, denunció, además, que la propuesta no reconoce el derecho de los ciudadanos madrileños a contar con una "financiación suficiente".

Según dijo, se han eliminado 300.000 ciudadanos en la financiación común y 600.000 en la financiación sanitaria. "Unos 900.000 madrileños se quedan sin financiación sanitaria. Es una auténtica vergüenza", denunció, tras exigir al Gobierno la "inmediata rectificación" de las bases estadísticas del documento.

Sobre cómo ha llevado el Gobierno la negociación de la reforma, Beteta denunció el "oscurantismo absoluto" que ha mantenido el Ejecutivo que, según dijo, no ha dado a las comunidades ni un documento desde el mes de diciembre.

"Esto sólo se explica cuando se pretendía mentir descaradamente como hace este documento", criticó el consejero, tras recordar que el Gobierno se comprometió a reconocer la población real de cada región y asegurar que en el texto que han recibido sólo aparece reflejada la del año 1997. En su opinión, se trata de un "documento que atenta contra las bases del Estado de las autonomías".

En Galicia, donde participaba en un homenaje a Miguel Ángel Blanco, Alberto Núñez Feijóo indicó que no le parecía "en ningún caso razonable que sea Esquerra Republicana la interlocutora máxima con el Gobierno de España".

Añadió que "los únicos interlocutores son las comunidades autónomas, no los partidos" en este proceso de negociación que debería concluir en los próximos días. Para Feijóo "los únicos interlocutores que debería tener el Gobierno son los presidentes de las comunidades autónomas" y lamentó que "en este momento Esquerra Republicana se convierta en el árbitro de la financiación de todos".

Apuntó, ya antes de recibir el documento, que eso era "una muestra inequívoca de que este proceso no se está llevando con la altura institucional y con el compromiso de pacto de estado que debería ser la financiación autonómica".

Quejas de Camps
Otro dirigente popular, el presidente de la Generalidad Valenciana, Francisco Camps, ha pedido al Gobierno central que, si los recursos adicionales establecidos superan los 9.000 millones de euros previstos inicialmente, como así ha sido, la región debería recibir "como mínimo" entre 1.500 y 1.900 millones de euros.

El presidente valenciano ha mantenido una conversación telefónica esta mañana con Salgado y en ella ha expresado sus demandas. No obstante, fuentes de la Generalidad han recordado que la Comunidad no conoce todavía la cifra de financiación que le corresponde y que "se mantiene a la espera" de que el Gobierno central, que es a quien le corresponde, dé "el siguiente paso". Y enfatizan que en el Ejecutivo regional "siempre se ha defendido y se seguirá defendiendo la igualdad y la solidaridad entre los territorios españoles en materia de financiación", han agregado.

Barreda y Vara, satisfechos
Los presidentes socialistas parecen estar más conformes. Según ha informado el Ejecutivo extremeño, Extremadura recibirá, de aprobarse el nuevo modelo de financiación autonómica, 202 millones de euros adicionales, con lo que la cantidad total se situaría en los 3.456 millones.

Con estos datos Extremadura mantendría su posición como tercera CCAA en financiación per cápita tras Cantabria y La Rioja, y pasaría de los 2.985 euros por habitante de 2007 a los 3.170 euros del nuevo sistema. El Ejecutivo de Guillermo Fernández Vara considera que se pondera con este modelo más la dispersión y el envejecimiento, por lo que consideran que el modelo "es más justo". Algo que augura su apoyo en la reunión del Consejo de Política Fiscal y Financiera (CPFF).

Mientras, el presidente de Castilla-La Mancha, José María Barreda, se ha mostrado también satisfecho con los 500 millones de euros adicionales que recibirá la región, que irán destinados "íntegramente" a los ciudadanos, según ha dicho. Esto supone "más dinero para sanidad, más dinero para educación, más dinero para los servicios sociales, más dinero para ayudar a nuestras empresas", ha afirmado Barreda en Ciudad Real.

Barreda ha explicado que "le ha gustado escuchar hoy que algunas de las nuevas variables que se consideran tienen mucho que ver" con la posición de Castilla-La Mancha, como "el fondo de convergencia y la consideración de la baja densidad de población".

Griñán, entusiasmado
Mientras, la otra comunidad protagonista de las negociaciones, Andalucía, ya ha hecho su valoración a través de su presidente. En declaraciones a los periodistas, el presidente de la Junta, José Antonio Griñán, confirmó que el nuevo modelo supondrá para la región un total de 3.133 millones de euros, de los que 1.795 corresponden a los fondos adicionales, 390 a las mejoras de los impuestos tributarios y los 948 millones restantes a las competencias propias. Unas cifras que le hicieron hacer una valoración muy positiva del cambio, con el que, dijo, "Andalucia mejora, ya que se reducen las desigualdades entre comunidades autónomas y aumenta los recursos de la región".

Otro presidente, el de Cantabria, Miguel Ángel Revilla, declaró que ve el nuevo modelo con "moderado optimismo". La comunidad estima que podría recibir unos 100 millones de los 11.000 millones de euros de recursos adicionales que el Estado aportará, a falta de analizar el borrador a fondo. Desde la región celebran que se tengan en cuenta las variables de dispersión y el envejecimiento.

Los embajadores difundirán en sus destinos la sentencia de Estrasburgo
Ofensiva diplomática del Gobierno para acabar con los apoyos de ETA en el exterior
F. Gutiérrez La Razón 13 Julio 2009

MADRID-El Gobierno español ha decidido utilizar la sentencia del Tribunal Europeo de Derechos Humanos contra Batasuna para desplegar una ofensiva diplomática que acabe con los pocos apoyos políticos que le quedan a ETA y Batasuna en el extranjero. En estos días, los embajadores españoles están recibiendo una copia del fallo que da la razón al Estado en la ilegalización de Batasuna, con el objeto de que den a conocer su contenido en los países donde están destinados, informaron a Ep fuentes gubernamentales.

Frases como que Batasuna tenía por objetivo «completar y apoyar políticamente la acción de organizaciones terroristas para perturbar el orden constitucional y alterar gravemente la paz pública», o que su ilegalización suponía «una necesidad social imperiosa», recogidas en la sentencia del Tribunal, no van a ser desaprovechadas por el Gobierno, que se apoyará en el prestigio del que goza la Corte de Estrasburgo en todo el mundo.

El apoyo exterior a las tesis de ETA ha ido disminuyendo progresivamente en los últimos años, fruto de la persistencia de la banda por continuar recurriendo a la violencia. Sin embargo, distintas formaciones y organizaciones europeas y, sobre todo iberoamericanas, continúan simpatizando con el brazo político de la banda, cuando no con la propia organización terrorista, al considerar su «lucha» legítima, dirigida contra un Estado español «opresor» que no deja ejercer a los vascos su derecho a la autodeterminación.

El Gobierno considera que los últimos cartuchos del «victimismo» de Batasuna en el exterior han quedado mojados con la sentencia de un Tribunal que se ha distinguido en el pasado por poner negro sobre blanco los abusos de Estados como el ruso o el turco, condenándolos por su actuación contra chechenos y kurdos. La sentencia es interpretada como un paso más de la asfixia exterior de ETA y Batasuna, precedido de otros, como la ruptura del último proceso de paz y la definitiva ausencia de marcas de la izquierda abertzale proetarra del Parlamento europeo.

El TC fija los criterios para admitir los amparos dos años después de la reforma de su ley
El TC fija los criterios para admitir los amparos dos años después de la reforma de su ley
NIEVES COLLI | MADRID ABC 13 Julio 2009

Dos años después de la entrada en vigor de la nueva ley reguladora del Tribunal Constitucional (LOTC), el Pleno de esta institución ha fijado por fin cuáles son los criterios objetivos que deberán regir los recursos de amparo para hacer posible su admisión a trámite. Es decir, ha especificado qué supuestos tienen la «especial trascendencia constitucional» que la citada reforma exige para merecer que el TC haga un análisis de fondo.

El Pleno del Tribunal ha creído necesario, «dado el tiempo transcurrido» desde la entrada en vigor de la nueva ley, «avanzar en la interpretación» del requisito establecido en el artículo 50.1.b) de la LOTC, algo que no había hecho de forma extensa hasta ahora. Según el citado artículo, se entenderá que los amparos tienen «especial trascendencia constitucional» en función de su «importancia para la interpretación de la Constitución, para su aplicación o para su general eficacia y para la determinación del contenido y alcance de los derechos fundamentales».

Listado abierto
El carácter «notablemente abierto e indeterminado» de las condiciones impuestas por la LOTC ha llevado al Pleno a elaborar un listado (en ningún caso cerrado) de aquellos supuestos en los que el pronunciamiento de fondo del Tribunal estará justificado.

Así, al ya establecido en una sentencia del pasado mes de marzo (se admitirán a trámite los amparos que planteen «un problema o una faceta de un derecho fundamental sobre el que no haya doctrina del Constitucional), el Pleno del Tribunal ha añadido ahora los siguientes:

Los recursos que den al Tribunal ocasión para «aclarar o cambiar su doctrina» como consecuencia de un proceso de reflexión interna o por el surgimiento de nuevas realidades sociales o de cambios normativos relevantes o de un cambio en la interpretación de los tratados y acuerdos internacionales;

cuando la vulneración del derecho fundamental «provenga de la ley o de otra disposición con carácter general»; si el origen de la vulneración del derecho es «una reiterada interpretación jurisprudencial de la ley» y el Constitucional cree «necesario proclamar otra interpretación»;

cuando la doctrina del Tribunal Constitucional «esté siendo incumplida de modo general y reiterado por la jurisdicción ordinaria» o cuando existan resoluciones contradictorias; cuando un órgano judicial incurra en una «negativa manifiesta del deber de acatamiento» de la doctrina del TC; o, en definitiva, y con carácter general, cuando el asunto «trascienda del caso concreto porque plantee una cuestión jurídica de relevante y general repercusión social o económica o tenga unas consecuencias políticas generales (...)».
El Pleno del TC ha elaborado este listado en una sentencia que estima el recurso de amparo de una mujer que fue condenada a ocho días de localización permanente por una falta de hurto cuando el fiscal (única parte acusadora) había solicitado sólo una multa.

Con esta sentencia, el Tribunal modifica su doctrina (es uno de los criterios recién fijados para la admisión a trámite) respecto de la interpretación del principio acusatorio. Hasta ahora consideraba aceptable que los jueces impusieran penas más altas a las solicitadas en el juicio por las acusaciones siempre y cuando estuvieran dentro de los límites de las fijadas por la ley para ese tipo penal concreto. Quedaba así un margen de libertad para el tribunal.

Cambio de doctrina
Ahora, esta sentencia elimina ese margen al establecer que «el deber de congruencia» entre acusación y fallo impide imponer una pena «que exceda, por su gravedad, naturaleza o cuantía, de la pedida por las acusaciones (...) aunque la pena en cuestión no transgreda los márgenes de la legalmente prevista para el tipo penal que resulte de la calificación de los hechos formulada en la acusación y debatida en el proceso».
La sentencia cuenta con el voto particular de los magistrados Jorge Rodríguez Zapata y Eugeni Gay.

******************* Sección "bilingüe" ***********************

Txupinera
IÑAKI EZKERRA El Correo 13 Julio 2009

El cambio vasco es un lehendakari que llame a los asesinos por su nombre; es una víctima del terrorismo que se sienta arropada por la ciudadanía y las instituciones; es una escuela en la que el euskera deje de ser una imposición; es un mapa callejero que no tenga nombres de etarras y son también unas fiestas populares que no sirvan de refugio al mundo de ETA ni a la ideología de ETA, ni a las comparsas de ETA, ni a los presos de ETA ni a los familiares de los presos de ETA que no se han distanciado ni política ni moralmente de ETA sino que han hecho de ese parentesco una militancia. El cambio vasco es que 'no se le dé bola a ETA' ni en ETB ni en las fiestas de Bilbao ni en el txupinazo de esas fiestas. Pero ¿por qué hay que pagar ese 'impuesto lúdico-revolucionario' como una suerte extraña de penitencia por no sé qué misterioso pecado original que presuntamente hemos cometido? ¿Qué maldición hereditaria, qué fátum, qué insólito hado del destino nos obliga a automortificarnos con un infalible tótem de ETA que bendiga nuestras juergas colectivas y nuestro esparcimiento estival?

El problema de Sonia Polo, la txupinera bilbaína, que un año más nos quieren colar unas inquietantes comparsas que se erigen en depositarias de las esencias festivas pero que se representan sólo a sí mismas, no es que sea la hermana de un asesino sino que está muy orgullosa de serlo y que es una militante activa de los movimientos proetarras o paraetarras. El problema es que en las sociedades normales se elige para esas funciones a un personaje popular y querido por su simpatía, su carisma, su bonhomía, sus méritos o su labor en favor de la comunidad, alguien que representa unos valores consensuados.

¿Qué valores representa Sonia Polo? El problema no es que Sonia Polo acceda benevolentemente a no sacar la pancarta de la serpiente y el hacha cuando suelten las vaquillas o los fuegos artificiales sino que en su lugar debería haber alguien que represente algo bueno, como, por ejemplo, Paqui Hernández, la viuda del policía Eduardo Puelles, o como Carlos García, el joven y honesto concejal del PP que ha destapado esta premeditada politización y totalitarización del txupinazo bilbaíno. Las fiestas populares, como las vacaciones, son el derecho que una sociedad tiene a la evasión y a la celebración. Imponer a la Semana Grande de una ciudad una txupinera proetarra es algo tan lógico como obligarnos a cargar en el veraneo con un portero que sea concejal de ANV o un socorrista de piscinas que sea jarraitxu con el argumento de 'por la paz un padrenuestro'. El cambio vasco es también enterrar ese peregrino argumento.

ERC se jacta de haber «plantado cara y ganado» al Estado y avisa de que quiere la independencia
MARÍA JESÚS CAÑIZARES | BARCELONA ABC 13 Julio 2009

CiU cree que el tripartito le hace el «juego sucio» al TC
A diferencia del acuerdo del Estatuto, el papel de los nacionalistas en las negociaciones de la financiación ha sido prácticamente nulo. De hecho, el presidente José Montilla se limitó ayer a llamar por teléfono al líder de CiU, Artur Mas, para invitarle a leer los detalles del pacto en Internet. Por ello, CiU no disimuló su despecho y acusó al tripartito de hacer el «juego sucio» al Tribunal Constitucional (TC) por avalar un modelo de financiación que, a su juicio, no cumple con el Estatuto, ni en la cifra -los nacionalistas reclaman 5.000 millones, inversiones al margen- ni en fecha, pues comenzará a aplicarse con un año de retraso, 2012. El presidente de CiU, Artur Mas, ya calificó el sábado de «ilegal» la oferta del Gobierno, pero el número dos de CDC, Felip Puig, fue más allá. «Si Cataluña acepta este pacto impuesto, el tripartito estará haciendo el trabajo sucio al Constitucional, porque serán los propios catalanes quienes estarán recortando el Estatuto»

ERC se sacó ayer la espina del Estatuto, en la que quedó excluida del acuerdo entre PSOE y CiU, y se arrogó el mérito de haber logrado para Cataluña 3.855 millones de euros. El esperado y previsible «sí» de los socios de José Montilla en el Gobierno catalán se produjo ayer, tras un fin de semana de contactos al más alto nivel, incluido el del propio presidente José Luis Rodríguez Zapatero, que habló por teléfono con los dirigentes republicanos para romper el supuesto bloqueo de la negociación.

Y si el sábado se jactaban de haber entrado en contacto personalmente con Zapatero, los republicanos se presentaban ayer como los artífices de un acuerdo «histórico» para Cataluña. Para ello, utilizaron a la propia vicepresidenta Elena Salgado como telonera, pues no hubo aval oficial de ERC hasta que terminó la rueda de prensa de la máxima responsable económica del Ejecutivo, quien confirmó que Cataluña estaría por encima de la media de la renta per cápita española. Esos 3.855 millones coinciden con las reivindicaciones del empresariado catalán y con la cifra que desde hace unos días reclamaba ERC. Esta cantidad surge de los cálculos efectuados por los propios republicanos, pero el Gobierno catalán, que también reivindica su papel en el pacto, se resiste a hacerla suya. Fuentes de la Consejería de Economía sólo dan por buena, de momento, la horquilla de entre 3.400 y 3.600 millones que anteayer anunció el PSC. La cifra definitiva se hará pública antes de la reunión del Consejo de Política Fiscal y Financiera de este miércoles.

ERC sostiene que, si a esa cantidad, se añade las inversiones en infraestructuras previstas en la disposición adicional tercera del Estatuto, Cataluña alcanzará en 2012 unos ingresos de 5.000 millones de euros. «La gente puede ver que, si se trabaja y se presiona, la política es útil, y hemos plantado cara al Estado y hemos ganado, dijo el líder republicano, Joan Puigcercós, quien precisó que, para su formación, el «sistema definitivo sigue siendo el concierto económico, y mejor aún, la independencia de Cataluña».

Pero los republicanos no cejan en sus exigencias y, tras advertir de que no se fían de Zapatero, dados sus reiterados incumplimientos en fechas y cifras, avisan que su «sí» a la última oferta del Gobierno está condicionado a su inclusión literal en la reforma de la Ley Orgánica para la Financiación de las Comunidades Autónomas (LOFCA).

El presidente José Montilla leyó una declaración institucional en la que aseguró que el nuevo modelo es «la victoria de la justicia» y «hará grande a Cataluña, a su gente y a los valores». Montilla confía en que «algún día, la historia juzgue como se merecen a los que no han tenido escrúpulos» para intentar «minar el acuerdo con mentiras y calumnias».

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