AGLI

Recortes de Prensa    Martes 28 Julio 2009

 

El quinto problema
IGNACIO CAMACHO ABC 28 Julio 2009

DENTRO de tres días la clase política echará hasta abajo la persiana como si se hubiese ganado las vacaciones que ya no pueden disfrutar varios millones de españoles, y se irá de veraneo para darle un respiro a la ciudadanía; en España ya empieza a pasar como en la Argentina de los cincuenta, donde se decía que el país aguantaba sin hundirse porque se reponía de noche mientras dormían sus dirigentes públicos. Para lo que ha ayudado el Gobierno a lo largo de este año de crisis nadie lo echará de menos durante el mes de descanso, y si algo habrá que lamentar es que en septiembre vuelva dispuesto a estropear lo que ha quedado a salvo de su alcance en el primer curso de legislatura.

La percepción ciudadana del trabajo gubernamental, plasmada en el último barómetro del CIS, es de un desasosiego social inconsolable, de un pesimismo desesperanzado. Apenas quince meses después de su victoria en 2008, el equipo de Zapatero está desfondado y genera un desaliento inquietante. No aprueba un solo ministro, la gente está agobiada con el paro y descree con desoladora rotundidad de sus representantes políticos, a quienes identifica como el quinto problema de la nación, sólo detrás de los cuatro jinetes habituales de nuestro Apocalipsis cotidiano: paro, economía, inmigración y terrorismo. El país está en estado de mala esperanza, y en cada oleada de opinión pública se retrata con un ánimo más desarbolado.

La desconfianza es general, pero el poder se lleva como es lógico la peor parte: por primera vez desde 2004, el PP va por delante en intención de voto. Los analistas más conocedores saben que en las democracias estables los cambios políticos no se producen tanto porque la oposición genere expectativas como porque los gobiernos pierden el crédito y la confianza. Eso ya ha empezado a ser un hecho en la sociología electoral española. Zapatero ni siquiera puede consolarse con el escaso entusiasmo que despierta su adversario; sin hacer nada relevante y cercado por el escándalo Gürtel, el Partido Popular se basta a día de hoy para comerle la merienda. Y ello con un sesgo interpretativo del recuerdo de voto según el cual, tomado literalmente, los socialistas habrían ganado las elecciones europeas, que en realidad perdieron por tres puntos y medio. O sea, que están mucho más hundidos de lo que benévolamente le estiman sus augures de cabecera.

Desgastado por un rechazo creciente, implacable, el Gobierno acaba el curso sin ideas, sin rumbo, sin proyecto, sin pulso. Prematuramente agotado, quemado como los bancales serranos tras un incendio forestal. En estas descorazonadoras condiciones de desgaste político, de abatimiento psicológico y de postración social, agosto no va a ser un mes de vacaciones, sino de tregua.

Carod-Rovira está que trina
LUIS MARIA ANSON El Mundo 28 Julio 2009

José Luis Carod-Rovira, como el canario Paulino Rivero, está que trina con Zapatero, aunque por otros motivos. Se ha despojado incluso de la corona de espinas para poder protestar más airadamente. No comprende cómo el Gobierno zapateresco no premia los servicios por él prestados poniendo a su disposición un Falcon para sus viajes no sólo a Perpiñán sino también a otros países, testigos de su cruzada en favor de gloriosas lenguas en trance de extinción, como el suhar, el makua, el otomí, el chiriguano o el cocamo.

- Resulta -ha dicho José Luis a sus asesores, a los que convocó en el Liceo y eran tantos que abarrotaban el patio de butacas- que María Antonia Trujillo tenía un helicóptero para cualquier emergencia y yo nada, ni siquiera un avión para mis viajes intercontinentales.

Exagera Carod-Rovira. A la ex-ministra Trujillo le picó una avispa en el campo. Y, claro, una miembra del Gobierno presidido por el faro de la Alianza de las Civilizaciones no podía acudir en coche al ambulatorio más próximo. Tomó el teléfono móvil oficial y ordenó a un helicóptero que acudiera a rescatarla, trasladándola a un hospital de Madrid. Pues no faltaba más. Una ministra es un bien de Estado y lo menos que puede hacer Zapatero por sus colaboradoras es dotarlas de los mínimos auxilios imprescindibles.

La decisión de la ministra Trujillo hizo fortuna. La consejera de Interior del Gobierno de Baleares no iba a ser menos. Quería hablar urgentemente con un funcionario de un asuntillo y le envió un helicóptero para recogerle. La operación costó a los contribuyentes la irrisoria cifra de 6.000 euros. Hubo riesgo para sacar al funcionario del torrente donde trabajaba pero todos se expusieron con mucho gusto para complacer a la consejera Ángeles Leciñena, la cual ordenó de forma expresa que el helicóptero volara con dos pilotos y un rescatador. La consejera, por cierto, no tuvo tiempo de recibir al funcionario hasta muchas horas después por las obligaciones de un cargo tan relevante como el suyo.

A la vista de cómo se emplean los medios aéreos públicos, habrá que convenir que José Luis Carod-Rovira tiene razón. Si el Gobierno de Zapatero no le facilita un avión para que pueda llevar a cabo sus hazañas lingüísticas en remotos países africanos o asiáticos, exigirá a Montilla que la Generalidad se ocupe de dotarle adecuadamente. Carod-Rovira sólo necesita dos helicópteros para sus viajes por los Países Catalanes, un Falcon para sus desplazamientos a las naciones extranjeras europeas como España o Francia y un avión como el del Rey para sus visitas de Estado a África, Asia o América. Se gastó la calderilla de 435.000 euros del pueblo catalán, por ejemplo, en condones que repartió en Mozambique. Necesita, por consiguiente, un buen avión para trasladar cargamentos tan importantes y, además, para invertir el dinero público en la magna obra cultural de rescatar de la indigencia las nobles lenguas indígenas oprimidas por el centralismo procaz en muchas naciones. El madurés, el minankabáu, el mijé, el zozil, el tuscavore, el jacaso y el sango aguardan impacientes a su salvador.

Luis María Anson es miembro de la Real Academia Española.

Educación
César VIDAL La Razón 28 Julio 2009

Hoy tenemos invitado a cenar a un matrimonio de Dallas, Texas. La pareja siente una especial debilidad por mi hija y se entrega a prodigarme consejos sobre su futura educación. En un momento determinado, mi hija saca su portátil y comienza a compartir Dios sabe qué archivos con el hombre. «Compraste este ordenador hace por lo menos tres años, ¿verdad?», le pregunta el texano. Mi hija me mira con ojitos de desconsuelo. Estaba convencida –como yo– de que aquel cachivache era el último modelo y por acá no lo debe ya utilizar nadie. Y entonces nos embarcamos en una conversación sobre la educación. El de Dallas derrama sobre la mesa una abrumadora cascada de datos. Algunos resultan sobrecogedores.

Nuestro mundo avanza a tal velocidad que un muchacho que comience una carrera de cuatro años se encontrará en tercero con que más de un cincuenta por ciento de la información ya es obsoleta. Me consuelo pensando que será en carreras de contenido científico porque Virgilio siempre será Virgilio, pero el dato es para no pegar ojo. No sólo eso. La velocidad con que se genera información obliga a un esfuerzo educativo que no hemos conocido en ningún momento de la Historia, quizá porque sólo una semana de lectura del «New York Times» recoge muchos más datos de los que un hombre del siglo de la Ilustración podría aprender a lo largo de toda su vida. En este nuevo mundo, sólo hay dos lenguas, el inglés y el español. En dos o tres décadas, previsiblemente se sumarán el árabe de la Europa sometida al islam y el chino.

«Ustedes tienen la suerte de educarse en español», me dice con sonrisa complacida el texano. Le aclaro que no, que en Cataluña el español está proscrito de las aulas y que en las Vascongadas han ido por el mismo camino. El hombre de Dallas me mira con la perplejidad inundándole el rostro. «¿No estudian en español? ¿Y en qué pretenden estudiar?». Le explico que en catalán o en vascuence. Por un instante, temo que se desmaye de la impresión. «Pero... ¿por qué...?», me dice a punto de romper a llorar. Intento explicarle algo sobre los nacionalismos. No sé si es peor. El texano, ya totalmente descompuesto, explica: «Aquí los indios iroqueses conocen su lengua, pero se educan en inglés...».

Estoy a punto de contarle lo de Carod-Rovira recibiendo la lanza de un indio a cambio de un millón de euros. Me callo. Aunque el hijo del guardia civil sea nacionalista, me da mucha vergüenza reconocer que estas cosas suceden en España. El texano no ceja. «Pero... pero esos chicos están condenados... ¿Adónde piensan ir con el catalán o el vascuence? ¿A recoger fruta a otro país?». Sigo sumido en el silencio porque no creo que el catalán te permita hacer la vendimia con más facilidad.

Compadecido de mí, el sureño me pasa un brazo solidario por el hombro y musita apesadumbrado: «Poor people... poor, poor people». Asiento agradecido a su muestra de solidaridad, pero me digo que la pobre gente son los sometidos a esos sistemas educativos y no los que los impulsan. ¿Cómo se va a llamar pobre gente a un personaje como Montilla que sólo hizo el Bachillerato, que cada día demuestra su incompetencia y que, a pesar de todo, cobra más que el presidente del Gobierno?

Montilla
¿Hasta dónde vamos a llegar?
Clemente Polo Libertad Digital 28 Julio 2009

De entre las opiniones publicadas en los últimos días, fiel reflejo de la profunda degradación moral de nuestra clase política, destacaría las del presidente del Gobierno de la comunidad autónoma de Cataluña, capaz incluso de poner en cuestión la competencia de las instituciones encargadas de fiscalizar las actuaciones de los poderes ejecutivos y legislativos. Hace unos días nos desayunábamos con una entrevista al Sr. Montilla (El País, 17 de julio 2009) en la que éste afirmaba sin titubear que "el Estatuto es constitucional, pero además de una ley orgánica es un pacto político. Y los pactos políticos no los pueden tumbar los tribunales". Se deduce de sus palabras que el Tribunal Constitucional no es competente para examinar el recurso de inconstitucionalidad interpuesto por el PP hace más de tres años y todavía pendiente de dictamen.

En el párrafo precitado, el Sr. Montilla realiza dos aseveraciones harto preocupantes. En primer lugar, afirma que el Estatuto es constitucional porque es una ley orgánica. Pero, ¿acaso no reserva el artículo 161 de la Constitución al Tribunal Constitucional la potestad de determinar si las leyes o normas con rango de ley son inconstitucionales? El Sr. Montilla, como miembro de los poderes ejecutivo y legislativo de la comunidad autónoma de Cataluña tiene competencias reconocidas en la Constitución para proponer y aprobar leyes y normas en el ámbito de sus competencias, no para dictaminar si éstas o aquellas otras normas que se hayan aprobado en otras comunidades o en las Cortes, como es el caso del Estatuto, son o no constitucionales. Con sus afirmaciones, el Sr. Montilla demuestra por enésima vez más su falta de respeto a la Constitución y su desprecio hacia el Tribunal Constitucional, una de las instituciones claves de nuestra democracia,

Si la primera afirmación del Sr. Montilla revela el desconocimiento más palmario de nuestra Constitución, la segunda revela su desprecio a la norma que preside todo nuestro ordenamiento jurídico. ¿Cómo el presidente de una comunidad autónoma puede afirmar que el Tribunal Constitucional no puede dictaminar inconstitucional parte alguna del Estatuto de Cataluña por ser éste un pacto político? No se puede llegar más lejos. ¿Desde cuándo un pacto político está por encima de la Constitución y las leyes? ¿Quiénes son los firmantes de dicho pacto y cuáles sus términos? La que podemos denominar a partir de ahora doctrina Montilla, avanzada por este reconocido jurista y constitucionalista, es que la Constitución se puede alterar mediante pactos secretos cocinados entre algunos políticos y que el Tribunal Constitucional no puede considerar inconstitucional ningún artículo de una ley fruto de tales acuerdos. ¡Viva Lizarra!

No contento con desposeer de sus competencias al Tribunal Constitucional, el Sr. Montilla volvió a amenazar al Gobierno central, a las Cortes y al propio Tribunal Constitucional al advertirles de que si el Tribunal se atreviera a tocar el Estatuto "el problema ya no sería de desafección, sería más grave". ¿Ha perdido sus cabales o simplemente se ha dado cuenta de que amenazando al Sr. Rodríguez Zapatero con desafección y cosas más graves se le puede obligar a cambiar el Gobierno y a utilizar toda su influencia, dentro el PSOE y en los Tribunales, para que el Ejecutivo catalán se lleve el gato al agua, como ha ocurrido en la pugna mantenida entre el Sr. Montilla y el Gobierno de España sobre el nuevo modelo financiación autonómica en el último año?

Se están socavando los cimientos del Estado de Derecho y el Sr. Rodríguez Zapatero y su Gobierno son los principales responsables del desaguisado. Convertir en retales y vender a tiras las instituciones a cambio de contar con el apoyo del Sr. Montila y los independentistas de ERC es un error histórico cuyas consecuencias vamos a padecer lo que quede de los españoles durante muchas décadas.
Clemente Polo es catedrático de Fundamentos del Análisis Económico en la Universidad Autónoma de Barcelona

Zapatero es nuestro Chamberlain
Lorenzo Contreras Estrella Digital 28 Julio 2009

El fracaso (¿provisional?) del pacto de Gobierno con la CEOE, presentado como total, ha hecho posible que Zapatero acredite una vez más sus dificultades para la administración o gestión de los problemas que España tiene planteados. Pero al mismo tiempo ha sabido hacer uso de sus márgenes de maniobra política personal. Esa ruptura de relaciones con la patronal ha significado simultáneamente una interesada imagen social del presidente del Gobierno. Una imagen capaz de proporcionarle simpatías electoralmente rentables para el mañana, si es que la crisis no devora del todo su fondo de maniobra política. Los errores e incompetencias de ZP son indudables y están a la vista, pero no para toda la sociedad que le observa. Teóricamente, el jefe del Ejecutivo es para el sector laboral que todavía conserva empleo, y teme por su grado de riesgo a perderlo, un factor más tranquilizador que, por ejemplo, el mundo que refleja la mentalidad de Díaz Ferrán, el presidente de la CEOE.

A la hora de valorar la situación, el trabajador en peligro de perder su empleo, y también el parado con una cierta esperanza de recuperarlo, probablemente deposita en Zapatero más confianza que en la dirección de la CEOE con sus postulados de reestructuración de la maquinaria económica, despido libre incluido, por mucho que Díaz Ferrán haya matizado en sentido menos alarmante esto último.

De todos modos, la lucha contra la crisis tiene en Zapatero la peor garantía. Objetivamente es así. Un jefe de Gobierno capaz de hacer bueno a Solbes, que hasta su cese ha sido la mejor diana de la crítica feroz de los expertos, algo habrá hecho mal en su estrategia de renovaciones y nombramientos. Elena Salgado, por ejemplo, no inspira desde la vicepresidencia económica del Gobierno prácticamente ninguna confianza.

Con el apoyo de unos sindicatos pagados y convertidos en una sección funcionarial de la Administración, ZP defiende su reputación izquierdista como gato panza arriba. En este sentido ha sabido fabricarse la imagen que necesitaba, un escudo protector que halla en la inmensa mayor parte del aparato audiovisual y en la prensa de todo tipo al alcance de su influencia, que no es poca en estos tiempos de miseria, el mejor soporte.

El ciudadano consciente podría pensar si no estamos inmersos en un conflicto mundial comparable a una guerra de naturaleza distinta a la convencional y clásica, pero guerra a fin de cuentas. Y para tales casos resulta esencial un gestor político (y de paso económico) de suficiente categoría. Cuando estalló la II Guerra Mundial, Inglaterra tuvo la suerte de poder hacer frente al nacional-socialismo de Hitler con el alto apoyo político militar y moral de Winston Churchill. Habría sido terrible para sus destinos en esa contienda haber continuado bajo la dirección de Neville Chamberlain. En España tenemos a cargo del timón, que orienta, o más bien desorienta, nuestros rumbos de todo orden, a un Chamberlain de perfecta factura. No le falta nada para contribuir mejor que nadie a la desorientación nacional, para ofrecer la menos reconfortante de las estampas frente a los problemas que nos asedian, incluida la garantía del trabajo, nada digamos del mundo financiero y económico. Un mundo que por otra parte sabe ponerse a cubierto de la tempestad reinante mejor que otros sectores de la vida española. Lógico mientras, además, la Bolsa sube.

Es evidente que como país tenemos mala suerte. No hay gerifalte nuevo, en los altos campos de la actividad nacional, que no haga vigente la conocida sentencia de que más vale malo conocido que bueno por conocer. Ahí tenemos el propio ejemplo de Díaz Ferrán, que hace añorar a ciertos sectores la figura del desaparecido José María Cuevas, aquel ex funcionario del sindicalismo vertical que, a su manera, antes de y después en los tiempos llamados democráticos, supo encontrar ciertos equilibrios en la lucha de intereses de la CEOE, cuya presidencia ocupó largos años, con el mundo del trabajo y del empresariado modesto. Eran otros tiempos, ciertamente. Pero lo que nos faltaba era una tormenta sin paraguas.

¿Pagaremos más impuestos?
MANUEL LAGARES El Mundo 28 Julio 2009

El cuantioso volumen que está alcanzando nuestro gasto público y el acelerado descenso de los ingresos tributarios están teniendo como consecuencia mayores déficits e importantes emisiones de deuda pública para financiarlos.

Como el nivel de deuda preexistente con relación al PIB era relativamente modesto, la colocación de la nueva deuda pública no está planteando excesivos problemas por ahora, sobre todo porque algunos de sus más importantes adquirentes -bancos e instituciones de crédito- pueden pignorarla casi automáticamente en el Banco Central Europeo para obtener las abundantes y generosas facilidades que se les han concedido para combatir la crisis.

En épocas de tipos bajos como la actual los intereses devengados por ese mayor volumen de deuda son relativamente modestos y pesan poco sobre las cuentas públicas.

Como, además, la amortización de las nuevas emisiones queda relativamente lejana, los Gobiernos caen fácilmente en el espejismo de que sus gastos son prácticamente gratuitos, recurriendo sistemáticamente a ellos para resolver cualquier problema económico o político que se les presente.

Algo así está ocurriendo en España. Aprovechando lo fácil y barato que resulta hoy emitir deuda pública, nuestro Gobierno mantiene una política en la que parece que no importa como se gaste con tal de que se gaste mucho, porque así se sostiene la demanda global y se evita el paro.

Cuando llegue la recuperación -viene a pensar nuestro Gobierno- los ingresos volverán a crecer automáticamente sin necesidad de aumentar sus tipos y tarifas, los gastos también disminuirán de forma automática y el déficit terminará por desaparecer sin mayores esfuerzos.

Incluso se generarán superávits suficientes para amortizar la deuda ahora emitida. Un dulce panorama que algunos vemos muy alejado de la realidad previsible.

Esa realidad será mucho menos agradable según todos los indicios. En primer término, porque el tejido productivo que ya ha desaparecido tardará mucho en regenerarse transformándose, además, en otro modelo sin tanta construcción ni tan dependiente del turismo.

La recuperación, por tanto, será bastante lenta, como nos pronostican los organismos internacionales y comienzan a reconocer algunos miembros del Gobierno.

En segundo lugar, porque una parte considerable de los nuevos gastos públicos -obras municipales, casi siempre poco necesarias- quizá mejoren el bienestar de algunos pero sirven poco para aumentar nuestra capacidad productiva o para ayudarnos a cambiar el modelo de producción.

Otros gastos se dirigen a una ampliación considerable del ámbito autonómico, que resultará casi imposible reducir en el futuro. Otros, finalmente, se han aplicado a pagar importantes aumentos de empleados públicos coadyuvando a desacelerar el crecimiento del paro.

Esos nuevos empleados seguirán en el futuro, aumentando sus costes de forma apreciable. Por eso no cabe esperar una disminución automática de los gastos públicos sin una dura política de recortes, a la que apenas si le quedará donde aplicarse, al haber disminuido todavía más el ámbito del Estado en beneficio de las Comunidades Autónomas.

En los ingresos tributarios tampoco cabe el optimismo. Una recuperación lenta, con cifras de paro elevadas durante bastante tiempo, conducirá a un crecimiento muy escaso de esos ingresos.

El déficit no desaparecerá automáticamente ni será posible atender a la amortización de la deuda actual. Y, si los tipos de interés se elevan, los nuevos intereses que habrá que pagar para la mera renovación de la que tan alegremente estamos emitiendo ahora generarán todavía más déficit público.

Por eso algunos pensamos que, si se controlase el aumento del gasto destinándolo exclusivamente a inversiones productivas, se impulsaría el crecimiento futuro de nuestra economía además de mantener ahora la demanda y evitar el paro.

Todo eso facilitaría la recuperación, reduciendo además el déficit y permitiendo la amortización de la deuda. Incluso sería posible efectuar entonces reducciones en las tarifas de los impuestos que coadyuvasen a impulsar esa recuperación, como ya se hizo con gran éxito en 1999 y en 2002 al reducir los tipos del IRPF.

Por el contrario, con la política actual resultará inevitable elevar las tarifas de los impuestos para no acumular nuevos déficits, lo que pondrá en riesgo cualquier atisbo de recuperación.

Pero para entonces ya habrá pasado tiempo y quizá sean otros los que tengan que enfrentarse a la dura tarea de pasar desde el 10 o el 12 por 100 de déficit público hasta el límite europeo del 3 por 100.

En 1996 reducir el déficit desde el 6 por 100 hasta ese límite costó casi cinco años y, por fortuna, ninguna sangre pero sí mucho sudor y bastantes lágrimas. Ya veremos lo que nos cuesta dentro de poco.

CCM
De Madoff a Hernández Moltó
Juan Ramón Rallo Libertad Digital 28 Julio 2009

"A río revuelto, ganancia de pescadores", debieron pensar Zapatero, Obama y cuantos socialistas más que durante años se hubieran rendido a la aparente y falsa evidencia de que su odiado capitalismo y su más detestada especulación creaban riqueza para las masas. Nunca dijeron ni pío sobre los pies de barro y las inestabilidades de ese crecimiento inflacionista, por mucho que quienes sí defendían y comprendían los libres mercados –como los economistas de la Escuela Austriaca– llevaran décadas denunciando las debilidades de un sistema que sólo forzando el lenguaje cabía calificar de liberal.

Por ello, cuando la torre de Babel crediticia construida durante un lustro por los bancos centrales y sus sucursales privadas comenzó a derrumbarse de manera acelerada, la izquierda resentida debió frotarse las manos. Ni entendían por qué no había caído antes ni entendían por qué caía ahora, pero al fin y al cabo tenían una oportunidad de oro para denunciar los excesos del "neoliberalismo salvaje" y clamar por su regulación, esto es, por convertir lo que hasta entonces había sido un cortijo de la banca en un cortijo del Estado.

Así, durante los últimos meses hemos oído hablar hasta la saciedad de los males de la desregulación, del shadow banking, de la especulación desenfrenada, de la codicia inversora, de los altísimos salarios de los directivos, del retroceso de la política y de la necesidad de regresar a un modelo de banca más "tradicional". Algo así como el mito del buen salvaje pero aplicado al sistema financiero.

Ni una palabra, claro, del monopolio que ostentan los bancos centrales para emitir la moneda de curso forzoso y orientar los tipos de interés. Ni una palabra, faltaba más, de la imposición estatal de un dinero fiduciario que arrebata a los consumidores e inversores cualquier soberanía para oponerse a los excesos del lobby financiero y de la nomenclatura estatal. Cero, se ve que no tocaba.

Pues bien, hete aquí que en España, el país en el que el resto de la comunidad internacional parece querer fijarse para conformar las nuevas regulaciones, quiebra Caja Castilla-La Mancha y el resto de nuestros patrios Montes de Piedad están al borde de su bien merecida bancarrota.

No deja de ser un mito que nuestro sistema bancario haya resistido mejor que el resto los achaques de la crisis internacional. Más que nada porque hasta ahora ya ha recibido tanto dinero público como el estadounidense (y a buen seguro obtendrá sumas superiores en el futuro gracias a ese FROB tan dócilmente apoyado por el PP).

Pero con el caso Caja Castilla-La Mancha no sólo debería derrumbarse este mito. Hay una asimetría si cabe más perversa que sugiere que el sector privado es esencialmente corrupto y el público fundamentalmente pulcro. El mercado nos arrastra hacia la competencia feroz y la ley de la selva mientras que el Estado nos empuja hacia la cooperación y las mieles de la civilización. Implícitamente se sugiere que el Estado debería sustituir al mercado y que si en vez de la avaricia privada hubiésemos gozado de la solidaridad pública, ninguno de estos desaguisados se habría producido.

Sin embargo, tan sólo es necesario observar de qué manera se han comportado las cajas de ahorro durante las recientes fluctuaciones económicas para comprender cómo sería un mundo donde la banca estuviera controlada y dirigida por políticos. El paraíso con el que sueñan Zapatero y Obama, el de la banca pública, está aquí en España: amiguismo, corrupción, inversiones suicidas y créditos alocados. "Infracciones muy graves" que demuestran que el hombre y no el mercado es el codicioso y potencialmente mancillable. La diferencia está, o debería estar, entre otros asuntos básicos en que en un mercado libre los errores se pagan con la quiebra y los fraudes con la restitución de las víctimas; en un sistema público, con rescates, opacidad y más poder regulatorio para los políticos.

A la izquierda le ha resultado muy fácil aprenderse el apellido Madoff y recitarlo cual letanía liberticida cada vez que se le oponen argumentos económicos sensatos. No deberíamos olvidar a Hernández Moltó: más que un Madoff hispano es el primer, que no el último, Madoff del impoluto y honrado sector público.

Juan Ramón Rallo es jefe de opinión de Libertad Digital, director del Observatorio de Coyuntura Económica del Instituto Juan de Mariana, profesor de economía en la Universidad Rey Juan Carlos y autor de la bitácora Todo un Hombre de Estado. Ha escrito, junto con Carlos Rodríguez Braun, el libro Una crisis y cinco errores donde trata de analizar paso a paso las causas y las consecuencias de la crisis subprime.

Treinta años tarde y sin ayuda de Suárez ETA recibe un duro golpe
Pascual Tamburri El Semanal Digital 28 Julio 2009

Los símbolos de ETA y de los abertzales aún están en muchos lugares públicos. Desde la Transición los políticos con complejos toleraron esa apología pero hoy la Fiscalía empieza a moverse.

Aparentemente es una historia de hace pocos días. El día 17 la Fiscalía decidió iniciar diligencias de investigación sobre la presencia de carteles, pancartas y pintadas con símbolos y lemas de apoyo a la organización terrorista ETA que están colocados en calles, bares y establecimientos públicos de varios municipios de Navarra. La Audiencia Nacional fue informada por la Delegación del Gobierno de esa situación. El pasado día 24 la Fiscalía de la Audiencia Nacional ha ordenado "la inmediata y urgente retirada" de estas pancartas y símbolos de apoyo a ETA. ¿Reconfortante vuelta al orden, no es cierto?

Dice nuestro fiscal coordinador de Terrorismo, Vicente González Mota, que la colocación de estos símbolos puede ser constitutiva de un delito de enaltecimiento del terrorismo. Acabáramos. Es decir, que esos símbolos que a lo largo de cuatro décadas han estado presentes en la vida de muchos vascos y navarros son ilegales y se relacionan con ETA. Quién podía sospecharlo… estábamos ya tan acostumbrados a ellos que parecía que nuestra democracia los protegía con sus libertades constitucionales. Y resulta que no era así.

En realidad nunca ha sido así. Cientos de policías y de guardias civiles arriesgaron sus vidas para quitar esos símbolos de opresión y de crimen a comienzos de la Transición. Bastantes murieron o fueron heridos. Ciertamente los precedentes no invitaban al optimismo, porque mientras que había hombres de España jugándose el tipo por hacer cumplir la Ley algunos políticos pequeños, como el después tristemente fallecido Tomás Caballero, la violaban en las instituciones; y así se convirtió la bandera vizcaína del PNV en un símbolo tolerado y después legal. Lógicamente es complicado después de eso pedir a la gente que se arriesgue a morir por retirar un símbolo que algún político calculador o acomplejado podrá legalizar o tolerar después. Por eso, porque siempre hay un Rodolfo Martín Villa para un descosido, esos símbolos están ahí. Siempre han estado, incluso aunque menos en los mejores años de Aznar.

Ahora bien, eran ilegales y siguen siendo ilegales. Ahora se ordena de nuevo a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado que procedan a su retirada y que practiquen "las indagaciones necesarias para identificar a los autores de su colocación". Bien. Pero para pedir a esos hombres y mujeres esa tarea hace falta unidad de la clase política, respaldo absoluto y sin fisuras a las personas de uniforme y seguridad de que no habrá, esta vez, pasos atrás. Tolerancia cero. Órdenes parecidas ya se dieron y algunos murieron, para que después unos símbolos se consintiesen, otros se coronasen y en suma pocas cosas cambiasen. Eso no puede volver a suceder.

La ambición es rasgo necesario de todo político, pero esa ambición se subordina a los principios en el caso del político digno y se reduce a simple codicia personal a cualquier precio –incluso la vida ajena y la dignidad de la nación- en el político profesional. Carmelo López-Arias recordaba hace pocos días cómo Adolfo Suárez decía ante su amigo Armando Marchante en 1975 a la muerte de Fernando Herrero Tejedor "Yo quiero ser ministro; donde sea, con quien sea y para lo que sea". Pedro Carlos González Cuevas ha hablado de consagración del oportunismo político por parte de esa "clase de políticos que encarnan la crisis de la personalidad moderna y profundizan y enrarecen la crisis de la política contemporánea", que "representan una percepción tosca, empírica y elemental de las cosas", que sustituyen "el pensamiento sistemático por un conjunto de equívocos y de mistificaciones generalizadas", reduciendo "todo a la esfera de lo útil y del efecto inmediato". Quizás la ambición sin mesura ni dignidad explique por qué entonces se claudicó en cuanto a los símbolos. Ni Navarra ni España pueden hoy permitirse el lujo de renovar sus dirigentes políticos de centro o de derecha con semejante horizonte moral.

ESA GENTUZA
Arturo Pérez-Reverte XL Semanal  28 Julio 2009

http://xlsemanal.finanzas.com/web/firma.php?id_firma=9091&id_edicion=4307

Paso a menudo por la carrera de San Jerónimo, caminando por la acera opuesta a las Cortes, y a veces coincido con la salida de los diputados del Congreso. Hay coches oficiales con sus conductores y escoltas, periodistas dando los últimos canutazos junto a la verja, y un tropel de individuos de ambos sexos, encorbatados ellos y peripuestas ellas, saliendo del recinto con los aires que pueden ustedes imaginar. No identifico a casi ninguno, y apenas veo los telediarios; pero al pájaro se le conoce por la cagada. Van pavoneándose graves, importantes, seguros de su papel en los destinos de España, camino del coche o del restaurante donde seguirán trazando líneas maestras de la política nacional y periférica. No pocos salen arrogantes y sobrados como estrellas de la tele, con trajes a medida, zapatos caros y maneras afectadas de nuevos ricos.

Oportunistas advenedizos que cada mañana se miran al espejo para comprobar que están despiertos y celebrar su buena suerte. Diputados, nada menos. Sin tener, algunos, el bachillerato. Ni haber trabajado en su vida. Desconociendo lo que es madrugar para fichar a las nueve de la mañana, o buscar curro fuera de la protección del partido político al que se afiliaron sabiamente desde jovencitos. Sin miedo a la cola del paro. Sin escrúpulos y sin vergüenza. Y en cada ocasión, cuando me cruzo con ese desfile insultante, con ese espectáculo de prepotencia absurda, experimento un intenso desagrado; un malestar íntimo, hecho de indignación y desprecio. No es un acto reflexivo, como digo. Sólo visceral. Desprovisto de razón. Un estallido de cólera interior. Las ganas de acercarme a cualquiera de ellos y ciscarme en su puta madre.

Sé que esto es excesivo. Que siempre hay justos en Sodoma. Gente honrada. Políticos decentes cuya existencia es necesaria. No digo que no. Pero hablo hoy de sentimientos, no de razones. De impulsos. Yo no elijo cómo me siento. Cómo me salta el automático. Algo debe de ocurrir, sin embargo, cuando a un ciudadano de 57 años y en uso correcto de sus facultades mentales, con la vida resuelta, cultura adecuada, inteligencia media y conocimiento amplio y razonable del mundo, se le sube la pólvora al campanario mientras asiste al desfile de los diputados españoles saliendo de las Cortes. Cuando la náusea y la cólera son tan intensas. Eso me preocupa, por supuesto. Sigo caminando carrera de San Jerónimo abajo, y me pregunto qué está pasando. Hasta qué punto los años, la vida que llevé en otro tiempo, los libros que he leído, el panorama actual, me hacen ver las cosas de modo tan siniestro. Tan agresivo y pesimista. Por qué creo ver sólo gentuza cuando los miro, pese a saber que entre ellos hay gente perfectamente honorable. Por qué, de admirar y respetar a quienes ocuparon esos mismos escaños hace veinte o treinta años, he pasado a despreciar de este modo a sus mediocres reyezuelos sucesores. Por qué unas cuantas docenas de analfabetos irresponsables y pagados de sí mismos, sin distinción de partido ni ideología, pueden amargarme en un instante, de este modo, la tarde, el día, el país y la vida.

Quizá porque los conozco, concluyo. No uno por uno, claro, sino a la tropa. La casta general. Los he visto durante años, aquí y afuera. Estuve en los bosques de cruces de madera, en los callejones sin salida a donde llevan sus irresponsabilidades, sus corruptelas, sus ambiciones. Su incultura atroz y su falta de escrúpulos. Conozco las consecuencias. Y sé cómo lo hacen ahora, adaptándose a su tiempo y su momento. Lo sabe cualquiera que se fije. Que lea y mire. Algún día, si tengo la cabeza lo bastante fría, les detallaré a ustedes cómo se lo montan. Cómo y dónde comen y a costa de quién. Cómo se reparten las dietas, los privilegios y los coches oficiales. Cómo organizan entre ellos, en comisiones y visitas institucionales que a nadie importan una mierda, descarados e inútiles viajes turísticos que pagan los contribuyentes. Cómo se han trajinado –ahí no hay discrepancias ideológicas– el privilegio de cobrar la máxima pensión pública de jubilación tras sólo 7 años en el escaño, frente a los 35 de trabajo honrado que necesita un ciudadano común. Cómo quienes llegan a ministros tendrán, al jubilarse, sólidas pensiones compatibles con cualquier trabajo público o privado, pensiones vitalicias cuando lleguen a la edad de jubilación forzosa, e indemnizaciones mensuales del 100% de su salario al cesar en el cargo, cobradas completas y sin hacer cola en ventanillas, desde el primer día.

De cualquier modo, por hoy es suficiente. Y se acaba la página. Tenía ganas de echar la pota, eso es todo. De desahogarme dándole a la tecla, y es lo que he hecho. Otro día seré más coherente. Más razonable y objetivo. Quizás. Ahora, por lo menos, mientras camino por la carrera de San Jerónimo, algunos sabrán lo que tengo en la cabeza cuando me cruzo con ellos.

EL PRÓXIMO MARTES, EN SANTA POLA
Homenaje a Silvia Martínez, asesinada por ETA cuando tan sólo tenía seis años
La familia de Silvia Martínez, asesinada por ETA en el atentado contra la casa cuartel de Santa Pola, ha convocado para el próximo martes (coincidiendo con el séptimo aniversario de la tragedia) un emotivo homenaje en recuerdo de su hija. Su madre, Toñi Santiago, explica a Libertad Digital en qué consistirá.
Libertad Digital 28 Julio 2009

El próximo martes cuatro de agosto se cumple el séptimo aniversario de la muerte de Silvia Martínez, asesinada por la banda terrorista ETA en el atentado contra la casa cuartel de la Guardia Civil de Santa Pola cuando tan sólo tenía seis años de edad.

En declaraciones a Libertad Digital, su madre, Toñi Santiago, ha explicado que este acto de recuerdo lo convocan su marido y ella aunque han recibido el apoyo del Ayuntamiento de Santa Pola así como de la Fundación de Víctimas del Terrorismo y de la Asociación Verde Esperanza de Jaén. "Lo único que pretendemos es hacerle un homenaje a nuestra hija y hacerlo extensivo a todas las víctimas del terrorismo", afirma.

El acto, que se celebrará a las a las ocho de la tarde, consistirá en una ofrenda floral y en el encendido de velas. Además, se soltarán unos 300 globos con el nombre de "Silvia Martínez" en ellos.

La madre de la pequeña asesinada por ETA explica que, si bien el primer año "éramos literalmente cuatro", en 2008 más de medio millar de personas les acompañaron en su sufrimiento. "Tenemos el calor de nuestros vecinos", asegura.

"Es un día muy duro, tenemos que recordar que nuestra hija ya no está con nosotros, pero gracias al apoyo de todos volvemos a casa con un balón de oxígeno y con fuerzas para seguir esta lucha", explica.

Al homenaje, que es "privado", se acercan cada año numerosas víctimas del terrorismo. Nunca falta Francisco José Alcaraz, ex presidente de la AVT. "A título personas puede venir quien quiera", explica.

La cita es el próximo martes en la plaza de la Diputación, frente al cuartel de la Guardia Civil en el que ETA arrebató la vida a la pequeña Silvia.

INSTA AL CGPJ A QUE CESE AL MAGISTRADO
Toñi Santiago: "Hago responsable de mi dolor al juez Pedraz"
En una entrevista con Libertad Digital, Toñi Santiago hace "responsable" al juez Santiago Pedraz de su dolor al permitir que se homenajeara a uno de los presuntos etarras que asesinó a su hija, Silvia Martínez. "Nos sentimos agraviados y humillados", reconoce. Pide al CGPJ el "cese inmediato" del magistrado.
Pablo Montesinos Libertad Digital 28 Julio 2009

La madre de Silvia Martínez, la niña asesinada por ETA en el atentado contra la casa cuartel de la Guardia Civil de Santa Pola cuándo tan sólo tenía seis años, ha reclamado al Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) el "cese inmediato" del juez Santiago Pedraz por permitir homenajes a etarras. Además, ha presentado ante la Audiencia Nacional un escrito instando al Gobierno a que actúe.

En una entrevista concedida a Libertad Digital, Toñi Santiago explica que en uno de esos actos autorizados por el magistrado se exaltó la figura de Ósca Celarín, uno de los presuntos asesinos de su hija.

"No sé puede hacer una idea del agravio y la humillación que tanto mi marido (José Manuel Martínez Bautista) como yo estamos sufriendo por la decisión del señor Pedraz", asegura, para después reconocer que su estado psicológico "se ha agravado de manera considerable" ante la impunidad con la que el mundo de ETA sigue celebrando actos con el beneplácito de la Justicia.

Y añade: "del dolor que estoy sufriendo hago responsable a este juez, por su cinismo y por su consentimiento". "Con estos actos asesinos como el de mi hija se convierten en héroes, para ellos es una recompensa", lamenta.

Critica "el silencio" de instituciones y partidos

En este sentido, acusa a las diferentes instituciones públicas y partidos políticos de ser "cómplices" por no haber interferido en esta decisión judicial para evitar la celebración de los homenajes a etarras. "Es muy grave porque con su silencio han permitido que estos actos se hayan podido realizar", sentencia.

Tras la celebración de varios de estos actos en el País Vasco, la Fiscalía optó el lunes por recurrir el permiso de Pedraz al considerar "prematura" su decisión. Por su parte, el ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, dijo respetar la decisión del magistrado pero reconoció que los homenajes permitidos eran "apología del terrorismo". Las víctimas del terrorismo y dirigentes del PP se han postulado radicalmente en contra del auto.

Mensaje a la AVT
Por último, Toñi Santiago también manda un mensaje a la Asociación Victimas del Terrorismo y, en especial, a su presidente Juan Antonio García Casquero. Considera "lamentable" que no se hayan tomado cartas en el asunto y que "siempre vayan a remolque de lo que hacemos los demás". "Estoy muy descontenta con el camino que está tomando la AVT este último año", finaliza.

EL GALLEGO EN LA ESCUELA
Galicia Bilingüe anima a comprar los libros de texto en el idioma que se prefiera

La asociación considera que «la adquisición y el uso en las aulas de los libros de texto en castellano es perfectamente legal».
EFE La Voz 28 Julio 2009

Galicia Bilingüe ha animado a los padres «a adquirir los libros de texto en el idioma oficial que se prefiera».

Tras señalar que «la adquisición y el uso en las aulas de los libros de texto en castellano es perfectamente legal», considera en un escrito que, «en la cuestión sobre la legalidad o ilegalidad del uso de material didáctico en cualquiera de los dos idiomas en clase persisten ciertas lagunas que habilitan a los alumnos para poder elegir».

En este sentido, «si el centro educativo pusiera alguna pega, la asociación aconseja a los padres o estudiantes que soliciten una resolución específica por escrito que invoque normas concretas».

La presidenta de la asociación, Gloria Lago, señala en el escrito que «cuantas más personas se sumen a esta iniciativa sin complejos, más difícil resultará a cualquier grupo de presión hacer frente a esta revolución pacífica».
 

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Decreto
Feijóo, un compromiso, cien días
Cristina Losada Libertad Digital 28 Julio 2009

Ay de los que pidan el cumplimiento de promesas electorales. No se los verá siquiera como aguafiestas. Serán unos pesados, cuya insistencia provoca el bostezo. Unos simples, por no decir necios, que desconocen la complejidad de los asuntos de gobierno. Unos empecinados, dirán que unos fanáticos, atentos sólo a la causa, dirán que pequeña y ridícula, de sus desvelos. Imagino que en alguna de esas categorías estarán, a ojos del PP gallego, quienes hoy recuerden que Núñez Feijóo se comprometió a derogar en sus cien primeros días el decreto que expulsaba al idioma español de las aulas y que, a punto de vencer el plazo, no lo ha hecho.

¿Se ha tomado una prórroga? Sí y no. En realidad, ha modificado los términos del compromiso. La promesa de derogar el infausto decreto, obra de socialistas y nacionalistas, se ha reemplazado por la de consensuar la norma que debe sustituirlo. Lo que no sólo es cambio de ritmo, que también, sino cambio de sustancia. De la certeza de que se eliminaría un abuso se ha pasado a la incertidumbre de una negociación con quienes lo habían impuesto. Y todo ello sin que mediara más explicación que unas vagas alusiones a problemas de orden jurídico. "Nunca faltarán a un príncipe razones legítimas con las que disfrazar la violación de sus promesas", escribió Maquiavelo.

Legítimas o no, esas razones abocan al gran interrogante que no atañe a cómo se incumplen, sino a cómo se elaboran los programas. Pobre elaboración en este caso. ¿Ignoraba Feijóo que no podía derogar un decreto sin disponer de otro que cubriera el hueco? ¿Se topó de bruces con la realidad de la vida oficial y hubo de envainarse la promesa? De ser así, el presidente de la Xunta queda como un novato. Un botarate que no dedica dos tardes a estudiar los temas antes de formular objetivos y plazos. Un político que promete lo que no puede prometer por una mezcla de irresponsabilidad e inexperiencia. Vaya con el retrato-robot que aparece si tomamos en serio las disculpas dadas para retrasar la derogación del decreto.

A otro perro con ese hueso. Feijóo no pisa por vez primera las estancias del poder y tiene fama de gestor competente. Sucede que, parafraseando a La Rochefoucauld, prometió según las esperanzas del electorado e incumple según los temores de su partido.
Cristina Losada es uno de los autores del blog Heterodoxias.net.

Cristina Losada:
"Feijóo ha tenido tiempo de sobra para preparar un Decreto Lingüístico alternativo"

 Periodista Digital 28 Julio 2009

El 'periodo de gracia' concedido a Feijóo ha terminado. Cristina Losada, analista política gallega, cree que, "siempre comparándolo con el Gobierno del PSOE y el Bloque", el nuevo Gobierno de la Xunta aprueba. Eso sí, no olvida "el incumplimiento" de Feijóo respecto a la derogación de la normativa que impone el gallego en las escuelas. Se pregunta Losada: "¿Por qué se comprometió a derogarlo en los cien primeros días si no tenía uno alternativo"? Sobre la labor de la oposición, cree que "no tienen legitimidad para exigir prácticamente nada" porque "su gestión fue de dejadez y de incompetencia".

Los ciudadanos gallegos aprueban en las encuestas la gestión del nuevo gobierno gallego. ¿Cuáles han sido sus mayores aciertos?
Yo creo que el mayor acierto es que se ha acabado con la mayor parte de las extravagancias y de los delirios del Gobierno de socialistas y nacionalistas. Me refiero tanto a las medidas de corte radical como a las nacionalistas. Era un Gobierno dedicado a la construcción nacional, a reforzar siempre la diferenciación con el resto de España y a una tarea de ingeniería social como era la imposición lingüística. El Gobierno de Feijóo ha reducido en gran medida ese componente estrafalario. Es un Ejecutivo moderado que, siempre comparándolo con el otro, merece ese aprobado que le dan los encuestados.

PSOE y BNG ven parálisis y recortes en los primeros cien días del Gobierno de Feijoo. ¿Qué valoración hace de esas críticas?
Estos dos partidos, como hizo el propio Zapatero en el resto de España, estuvieron negando que hubiese una crisis económica y estuvieron diciendo que, en el caso de que la hubiera, Galicia era la que estaba mejor preparada para resistir. ¿Qué hicieron ellos para afrontar el golpe de la crisis? Nada. Ahora lo que mejor haría era quedarse calladitos porque su gestión fue de dejadez y de incompetencia. No tienen legitimidad para exigir prácticamente nada.

La derogación del decreto de imposición del gallego es la gran promesa incumplida de Feijóo. El fichaje de un "independiente" que apoyó las políticas linguisticas del BNG también causó mucho rechazo. ¿Está dando bandazos Feijóo?
La principal extravagancia que ha hecho Feijóo en estos cien días es el nombramiento de Anxo Lorenzo, que no es independiente, en el sentido estricto de la palabra, aunque no tenga el carnet de ningún partido. Ha sido uno de los promotores de las políticas de imposición lingüística en diferentes ámbitos. Es más, Lorenzo participó en la elaboración del programa del Partido Socialista en las elecciones anteriores en la parte lingüística. Este nombramiento es un gran borrón de estos cien días, acompañado del gran borrón también que es haber prometido derogar el Decreto que prácticamente establecía el monolingüismo en las aulas.

¿Sabe hacia dónde quiere ir el nuevo Ejecutivo en este tema?
Yo más que preguntarme por qué no lo ha cumplido, yo me pregunto: ¿por qué prometió derogarlo en los cien primeros días sin tener otro preparado que lo sustituyera? ¿No sabía el señor Feijóo esto? Es lógico y lo tenía que saber.

¿La encuesta a los padres no fue una conejo que se sacó para ganar tiempo hasta después del verano?
Con esta encuesta se gana o se pierde tiempo, según se vea. Yo lo que creo es que se está perdiendo tiempo porque estas cosas hay que hacerlas, como dijo Feijóo, en los cien primeros días. En ese tiempo hubiera tenido tiempo de sobra para preparar un Decreto alternativo y en el curso que empieza la gente hubiera tenido otra situación en las clases.

¿Por qué es mejor en esos cien primeros días?
Porque es cuando todavía tienes el apoyo del votante, el halo de la victoria. Luego eso se va perdiendo, porque el poder te desgasta, y te vuelves más frágil y más débil. Lo que ha hecho Feijóo es un error desde cualquier punto de vista.

¿Hay descontento entre los votantes del PP con Feijóo por su errática política lingüística?
Sí, por supuesto. Entre la gente que más consciente ha sido de estos problemas claro que hay descontento. Y ha irritado mucho el hecho de que se vaya a negociar el nuevo Decreto con los que impusieron el anterior. ¡Hombre! Hay gente que está realmente enfadada con este giro y este incumplimiento que ha dado Feijóo a unos compromisos que hizo en la campaña.

Sobre la política económica, Feijóo ha recortado 40 millones las nóminas de altos cargos. ¿En este tema lo está haciendo bien?
Hacer una política económica que dé resultados en este momento no es fácil. Pero, en lo fundamental, que es hacer un Gobierno austero y controlar el gasto público ha hecho bien. De todas formas, es pronto para saber si las medidas que ha tomado y que pueda tomar la Comunidad son acertadas o no. Entre otras cosas, porque tiene poco margen de maniobra.

Dice Feijóo que habló más con Touriño en estos cien días que en los cuatro años de oposición. ¿Por qué no hubo ese entendieminto durante el bipartito? ¿Es signo de ese “centrismo” del que hace gala el presidente de la Xunta?
Feijóo no ha sido nunca de expresiones radicales aunque sí es verdad que a veces ha sido contundente en sus críticas al Gobierno de la Xunta cuando estaba en la oposición.

¿Y la labor de los socialistas y del Bloque en la oposición?
La verdad es que no se les ha visto demasiado porque siguen igual o peor que cuando estaban en el Gobierno. No han entendido por qué han perdido el poder y, al no entenderlo, andan completamente desnortados respecto a qué hacer. De hecho, el Bloque se ha radicalizado y el PSOE parece que pretende, en lugar de hacer un giro hacia menos imposición lingüístico, hacia posiciones como las que en tiempos tuvo Paco Vázquez, quiere hacer un giro hacia el nacionalismo todavía más pronunciado, para tratar de quitarle votos al BNG. Con un despiste monumental, vamos.

José Blanco y Feijóo han firmado en estos 100 días un acuerdo escrito que fija la llegada del AVE a Galicia en 2015. ¿Es realista esta fecha?
Yo creo que si hoy nos preguntaran a los que vivimos aquí si nos creemos esa fecha, diríamos que no. Se han dado tantas fechas y se han retrasado siempre que, al final, lo que prima es la desconfianza. A lo mejor esta vez va la buena pero mantengamos una margen de vigilancia y de desconfianza.

Igual ayuda un poco el que haya un gallego en el Ministerio de Fomento…
No. Eso se creía en la época de la dictadura de Franco. Cuentan que acudieron a Madrid muchos gallegos pensando que como era gallego les iba a dar trabajo. Y no fue así, claro. Estas cosas de la pertenencia regional yo creo que ya no funcionan.


Luis María Anson:
"Es lamentable que se estimule lo que ofende al español para proteger el catalán"
"La voracidad de los partidos nacionalistas no tiene límite"
M.A.G.  www.lavozlibre.com 28 Julio 2009

Madrid.- El académico de la lengua española Luis María Anson considera "asombroso" el tratamiento que el Gobierno catalán da al español en las escuelas. "Mientras en Brasil se establece el castellano como idioma de estudio, en las escuelas catalanas se erradica". Anson, fundador del diario 'La Razón, ha conseguido los seis grandes premios del periodismo español: el Premio Príncipe de Asturias de Comunicación y Humanidades; el Mariano de Cavia, el Luca de Tena, el Víctor de la Serna, el González Ruano y el Nacional de Periodismo. Actualmente es el presidente de 'El Imparcial' y colaborador asiduo en distintos medios. Defiende apasionadamente la riqueza cultural del mapa lingüístico español, aunque se lamenta de las políticas que se hacen con el control de las lenguas y del papel que juegan los partidos nacionalistas en estos asuntos.

- ¿Qué opinión le merecen las políticas lingüísticas en España?
- Me parece lamentable que unos políticos, con el objetivo de mandar un poco más, traten de imponer en sus regiones una fórmula lingüística que no resulta aceptable. Creo que tenemos la suerte de tener en España idiomas bellísimos como el catalán -el próximo premio Nobel español seguramente será para Pere Gimferrer, un poeta excepcional que escribe en catalán principalmente-. Tenemos una lengua como el euskera o vascuence, también de extraordinaria belleza y con una antigüedad digna de hacer investigaciones y estudios a fondo, y tenemos el gallego que nos enlaza de alguna manera con Portugal y que también es una lengua que ha proporcionado a la cultura española páginas bellísimas. Una vez dicho eso, lo que no se puede hacer en ninguna de las regiones es erradicar el castellano como hizo Franco, sólo que al revés.

- Esa comparación con lo que hacía Franco, ¿qué punto tiene de exageración?
- Hay una persecución del castellano en Cataluña similar a la que hizo Franco, que erradicó el catalán de una manera lamentable, porque este idioma forma parte de la cultura española general y es la lengua vehicular de una buena parte de las familias catalanas. Pero ahora se está erradicando el castellano. En aquella época firmé un manifiesto que vino precedido por un artículo, ‘El catalán, un vaso de agua clara’, escrito por José María Pemán, miembro en ese momento de la Real Academia Española. Ahora firmaría un manifiesto a favor del castellano ante la persecución que está sufriendo en Cataluña.

- ¿La persecución es social, política o tiene un poquito de ambas?
- Es una persecución que está circunscrita a la clase política, porque la verdad es que el pueblo catalán, con el buen sentido que ha tenido siempre, no solamente no se suma a la exclusión del castellano, sino que todos podemos comprobar que utiliza las dos lenguas con total normalidad. Mi madre es barcelonesa y, por lo tanto, tengo un gran vínculo con la vida en Cataluña. Cuando uno va a esta comunidad, si habla en castellano le contestan en castellano en cualquier sitio. La utilización de las dos lenguas es normal y habitual. En Cataluña hay siete millones de habitantes y sólo tres millones hablan catalán.

"EN BARCELONA TIENEN QUE MULTAR PARA QUE SE CAMBIE UN RÓTULO DE UN ESTABLECIMIENTO"
- ¿Y de qué manera se impone el catalán?
- No me atrevo a hablar de toda Cataluña, pero en las capitales, en especial en Barcelona, al final la política se impone, se tiene que multar para que se cambie un rótulo de un establecimiento, para que se estudie algo determinado en las escuelas y para que los niños no puedan hablar en castellano en el recreo. Es una imposición, porque espontáneamente las personas se manifiestan en la lengua que tienen como lengua vehicular en su casa. No nos olvidemos de que son siete millones de castellanohablantes y que no llega a la mitad los que hablan catalán. Las editoriales todavía están en castellano, los grandes periódicos en español, así como la radio y la televisión, excepto la que paga la Generalitat.

- Parece que dan a entender que el pueblo rechaza a quien no siga las normas de la Generalitat.
- Eso no lo siente el pueblo catalán. El ciudadano medio catalán se da perfecta cuenta de que son maniobras de un grupo de políticos en el Gobierno que no tienen nada que ver con la realidad social de que el bilingüismo es un hecho, como lo era en tiempos de Franco.

"EL PSOE JAMÁS DEBIÓ FORMALIZAR SU ALIANZA CON EL BNG. PERDIERON LAS ELECCIONES POR ESA ACTITUD FUNDAMENTALISTA"
- En varias Comunidades Autónomas ha habido ataques graves, como los que se produjeron en Galicia contra Gloria Lago y algún profesor. ¿Puede ir a más?
- Si siguiese el BNG en el poder desde luego que podría ir a más. No nos olvidemos que Galicia ha tenido uno de los sectores más extremistas en la vida política española en general: el BNG. Jamás debió formalizar el PSOE una alianza con ellos. Lo hizo porque quería estar en el poder, pero significaba estar en el poder con un grupo de extrema izquierda, ultra y, concretamente, radicalizado. Al final han perdido las elecciones, precisamente por esa actitud fundamentalista.

- ¿Por qué cree que existe este conflicto por el bilingüismo? ¿Da miedo que pueda desaparecer el catalán si no se impone?
- No creo que haya miedo a que desaparezca la lengua catalana. Hay un porcentaje alto de familias que la hablan. Otro caso es el del País Vasco, donde la lengua regional ya está desaparecida prácticamente. Creo que lo que que existe es el planteamiento de una minoría política que quiere cada vez más poder hasta llegar a la independencia de Cataluña para tener 'embajadas', estar representados en organismos internacionales, estar presentes en el Comité Olímpico Internacional... Aunque en estos momentos, tienen tal cantidad de transferencias de poder que casi lo tienen completo, pero todavía quieren más. Eso lo explicó muy bien Ortega y Gasset en 1932 en el debate que tuvo con Azaña en el Congreso de los Diputados. La voracidad de los partidos nacionalistas no tiene límite. En ese intento de ocupar cada vez más parcelas de poder, el excluir al castellano y compensar al catalán es una fórmula que tiene cierta utilidad, por eso se hace.

- Se están impulsando cada vez más 'micronacionalismos' ¿Se pueden considerar como otra parcela de poder de las que habla?
- Es posible, pero no tengo información precisa. Creo que están surgiendo infinidad de asociaciones, de grupos, de fundaciones minoritarias que quieren 'chupar de la teta' del Estado. En este caso, podría ser la Generalitat para tener una subvención del tipo que sea de apoyo. Las más pintorescas asociaciones y fundaciones defienden cosas asombrosas.

"LA LEC ES AGRESIVA CONTRA EL CASTELLANO, NO ES ACEPTABLE"
- ¿Qué opinión le merece la Ley de Educación de Cataluña?
- No me la he estudiado a fondo, pero por las reacciones que hay, al margen de otras cuestiones, es una ley agresiva contra el castellano y eso no es aceptable. Hay una cuestión de fondo: hay que cerrar el Estado de las autonomías o impedir que se hagan más transferencias de poder, pero por encima de eso hay que recuperar la educación. Si el Gobierno central no recupera el control pleno de la educación, tendremos diecisiete modelos distintos en España y una dificultad enorme de cohesionar la vida.

- A priori, parece que eliminar horas de castellano puede cercar el futuro profesional de los estudiantes.
- Evidentemente. Las relaciones normales de Cataluña con el resto de España deben ser el sesenta por ciento del volumen de todas las relaciones que tienen: comerciales, culturales, etc. Después tendrán un veinticuatro por ciento con América y el resto son con Europa. La falta de conocimiento a fondo del español es lesiva para las futuras generaciones de catalanes. Aunque por mucho que presione Carod-Rovira no van a dejar de hablar español porque, por ejemplo, hay trescientos canales de televisión en español en Cataluña. Sin embargo, la gente sí que va a dejar de escribir y saber escribir en español. Esto produce el déficit de que cuando un tipo termina la universidad habla castellano con normalidad, pero sólo sabe escribir en catalán. Entonces no podría escribir cartas comerciales, por ejemplo. Es lo mismo que pasó con Franco. No erradicó el catalán, la gente lo hablaba, pero no lo sabían escribir porque en la escuela y en la universidad había que escribir en castellano.

"FEIJÓO HA HECHO UNA OPERACIÓN MUY ÚTIL PARA GALICIA CON LOS CUESTIONARIOS LINGÜÍSTICOS"
- ¿Es una buena medida la de Feijóo y los cuestionarios? ¿Podría funcionar en otras comunidades?
- Es una solución inteligente para Galicia. En otras regiones sería más complicado. En Cataluña habría que partir de una situación en la que no estaban ni Galicia ni el País Vasco. Feijóo ha hecho una operación inteligente que va a ser muy útil para Galicia.

- Hace nada se han conocido los datos del Plan de Financiación Autonómica. A las comunidades bilingües se les da más dinero por este mismo motivo.
- Creo que es justo. Cuando una región tiene la suerte histórica y el tesoro cultural de tener una lengua propia hay que gastar dinero en su estudio, en su aprendizaje y en su conocimiento. No debemos colocarnos en posiciones extremadas o pugnaces. La realidad es que a nadie le parece mal si una región tiene una colección de pinturas excepcionales, para cuya conservación hay que gastar dinero o, por ejemplo, el gasto de mantenimiento que tienen algunas ciudades con sus catedrales.

- Entonces, ¿por qué se ha armado este lío?
- El problema es que la ley de financiación de las autonomías no está hecha para eso. Está hecha para que los diputados del tripartito voten a Zapatero en los Presupuestos Generales del Estado y, por eso, en estos momentos se le han dado a Cataluña mil ochocientos millones de euros por encima del límite que había ofrecido Solbes. Por eso, también se le ha destituido y se ha nombrado a una persona que hace lo que quiere Zapatero y éste lo que quiere es que le voten. Paga porque le voten, ha comprado los votos catalanes con ese dinero. Eso es una realidad objetiva hablando de una manera muy desencantada. Ahí no ha habido rechazo, se han estado apoyando todas las tropelías que se hacen contra los castellanohablantes en Cataluña. Pero el motivo de la financiación y por lo que Cataluña se ha llevado casi la mitad del total de la cantidad adicional que se ha dado, cuando tiene el dieciséis por ciento de la población española, va en función de que el presidente del Gobierno necesita los votos del tripartito catalán, incluso los de CiU si llegase el momento.

- ¿Cómo se puede paliar esta situación? ¿Qué movimientos hay actualmente?
- Hay muy poco, la única manera de resolver eso es hacer una reforma de la Constitución, que se cierre el Estado de las Autonomías y se le devuelva al Gobierno central el control de la educación.

- El año pasado por estas fechas sí hubo un movimiento cultural. se llamó el Manifiesto por la Lengua Común. ¿En qué ha quedado eso? Parece que está dormido.
- No exactamente. Hay unos presupuestos muy activos manejados por Carod-Rovira que se dedican a financiar, pagar y estimular todo aquello que sea ofender al castellano y proteger el catalán y eso es lamentable. Hay que proteger al catalán, impulsar al catalán, que es una lengua bellísima todo lo necesario y más.

- ¿Qué papel juegan los personajes culturales en el conflicto lingüístico?
- En sitios como Cataluña tienen un papel extraordinario. Hay un sector de intelectuales, desde Marsé a Boadella, que están haciendo una labor ingente a favor de que no se erradique el castellano ni en la educación ni en la vía. En gran parte lo están consiguiendo.

- Pero han tenido problemas, ¿se potencia más a los artistas o intelectuales que están a favor de la imposición del catalán?
- No cabe duda, ellos tienen todas las subvenciones, las ayudas, los patrocinios… Cualquier grupo que quiere diez mil o treinta mil euros para crear un grupito de teatro en catalán los va a conseguir inmediatamente. En cambio, el que quiere hacer teatro, cine, novela en castellano, se encuentra con que jamás recibirá una ayuda. Sin embargo, están luchando estupendamente en defensa del castellano, aunque muchos sean bilingües. Es lógico, el castellano tiene una dimensión internacional de primer orden y el catalán no. Marsé y Eduardo Mendoza escriben en español y Albert Boadella hace sus obras de teatro en castellano, aunque los tres conocen perfectamente el catalán.

- Y usted, ¿seguirá luchando personalmente contra la persecución lingüística?
- Lo hacemos todos. Tenemos el principal tesoro cultural en España que es el castellano, que tiene una repercusión mundial de primer orden, algo que es como un milagro y naturalmente hay que defenderlo. Hay que luchar frente a estas tropelías que hacen que, mientras en Brasil se establece el castellano como idioma de de estudio, en las escuelas catalanas se erradica, algo asombroso. Claro, esas contradicciones desde el punto de vista intelectual no están bien. Hay que plantarse ante ellas y combatirlas.

La escuela privada es más bilingüe que la pública
Jesús Royo Arpón  www.lavozlibre.com 28 Julio 2009

¿Por qué razón, al llegar a un determinado nivel social, la presión normalizadora se relaja? El gran colegio privado de La Garriga, el SEK, inaugurado el curso 95-96, anuncia que la enseñanza en la escuela se dará en la lengua del alumno. O sea, según las tesis de la satánica CADECA. En general, parece que en las escuelas privadas no se practica aquella inmersión tan cruda de la escuela pública. ¿Por qué?

¿Por qué algunos burgueses de Barcelona envían los hijos a hacer cursos fuera de Cataluña para mejorar su dominio del castellano? Evidentemente, un director de empresa no puede exhibir un castellano vacilante. No puede ir diciendo “Cuántas en quiere”.

Realmente, aquellas escuelas públicas de hace quince años, donde no se oía ni pío en catalán, no se parecen nada a las escuelas de ahora. ¿O quizá sí se parecen? ¡A lo mejor lo único que ha cambiado es la lengua! Antes estaban aquellos maestros castellanos, altivos, que ignoraban el catalán de los niños. Ahora hay un maestro catalán, que ignora olímpicamente el castellano de los niños. Antes, el maestro podía ser catalanohablante fuera de la escuela. Ahora, muchas veces el maestro es castellanohablante. Aquel maestro tenía mentalidad de funcionario y una cierta idea nacional de España. Este maestro de ahora tiene la misma mentalidad de funcionario y una idea nacional catalana calcada de la anterior. No hemos cambiado mucho, quizá sólo hemos cambiado las etiquetas: nos hemos “reciclado”.

El profesor Mosterín se pregunta qué derecho tiene el poder público a imponer al ciudadano la lengua en que quiere aprender. Y propone como normalización verdadera que todo el mundo pueda ir a la escuela en la lengua que le dé la gana: catalán, castellano, inglés, árabe. ¿Y por qué no? Pregunto.

Galicia Bilingüe anima a adquirir los libros de texto en el idioma que se prefiera
No existe una normativa que fije una lengua específica
 www.lavozlibre.com 28 Julio 2009

Madrid.- Galicia Bilingüe sostiene que la adquisición y el uso en las aulas de los libros de texto en castellano es perfectamente legal, y así lo está trasladando a las personas que se dirigen a la asociación para realizar alguna consulta al respecto.

La entidad recabó a finales del curso pasado información de distintas editoriales y constató la existencia de ejemplares en gallego y castellano para la mayoría de materias y en todos los niveles educativos, con la salvedad de Conocimiento del Medio e Historia en algún tema puntual. No obstante, la mayor parte de esas editoriales ya expresaron en aquel momento su disponibilidad para editar los libros en español también para estas dos materias y adaptados a los currículos establecidos en Galicia.

Para la asociación gallega, en la cuestión sobre la legalidad o ilegalidad del uso de material didáctico en cualquiera de los dos idiomas en clase persisten ciertas lagunas que habilitan a los alumnos para poder elegir. Si el centro educativo pusiera alguna pega, la asociación aconseja a los padres o estudiantes que soliciten una resolución específica por escrito que invoque normas concretas. Si el colegio se remite al controvertido decreto del gallego 124/2007, concretamente al artículo 13, se podrá esgrimir falta de cobertura legal, además de la propia cláusula de excepción que incluye este mismo artículo respecto precisamente de la obligación de usar siempre el gallego en las documentos y comunicaciones internas de los centros.

En cualquier caso, no cabe sanción alguna ni a padres ni a alumnos, ya que el centro tendría que encuadrar la conducta del escolar en algún tipo sancionable, cuestión de todo punto imposible, pues llevar un libro a clase en una determinada lengua, y más si se trata de un idioma oficial, no implica obviamente interferencia alguna en el desarrollo de la clase.

Según Galicia Bilingüe, a día de hoy son ya muchos los que han optado por ejercer ese derecho y adquirir los libros en castellano, en algunos casos de manera organizada, por cursos, y en otros masivamente. “Cuantas más personas se sumen a esta iniciativa sin complejos, más difícil resultará a cualquier grupo de presión hacer frente a esta revolución pacífica”, indicó la presidenta de la asociación, Gloria Lago.

El pasado mes de octubre, alrededor de dos mil padres y madres presentaron coordinadamente solicitudes en las oficinas de la Inspección Educativa de cinco ciudades gallegas para que se permitiera expresamente a sus hijos elegir el idioma de estudio, tanto para el material didáctico como para su uso oral en clase o la realización de pruebas y exámenes.

Galicia Bilingüe aseguró en un comunicado: "La Consejería de Educación de la Administración entonces dirigida por Emilio Pérez Touriño rechazó en enero una primera solicitud asumiendo ciertas tesis radicales de la imposición lingüística y sin hacer referencia prácticamente ni responder a ninguno de los argumentos jurídicos que sustentaban la petición promovida por la asociación, así como sin resolver todas las cuestiones planteadas, como marca la Ley".

La Xunta, al menos a la asociación no le consta lo contrario, no contestó posteriormente las demás solicitudes y de hecho, a principios del pasado junio, Gloria Lago dirigió una carta al actual consejero para que emitiera una circular que específicamente diera ya libertad a los alumnos para examinarse en la lengua que quisieran. Pero llego el fin de curso sin respuesta, según explica el comunicado.

idioma
El 57% de los padres de escolares participaron en la consulta sobre el uso del gallego en la enseñanza

La Voz La Voz 28 Julio 2009

El conselleiro de Educación, Jesús Vázquez, anunció ayer que su departamento dará a conocer «entre esta semana e a vindeira» los resultados de la encuesta que se efectuó entre las familias acerca del uso del gallego en la enseñanza. Vázquez calcula que las conclusiones estarán listas «en catro ou cinco días», y que espera poder hacerlas públicas «moi proximamente». También se comprometió a ofrecer «toda a documentación e todo o relacionado coa consulta».

Los resultados solo se conocerán cuando termine el proceso, ya que, según Vázquez, solo se han pasado las consultas por un lector óptico, por lo que únicamente la empresa que está tratando la información conoce los datos, debido a que el programa que utilizan está preparado para que solo se pueda conocer el resultado al final. Lo que sí señaló es que han recibido 190.000 valoraciones, lo que implica que el 57% de los padres de escolares han participado en la consulta. El volumen de encuestas explica, dijo Vázquez, el retraso en la divulgación del resultado.

Vázquez salió así al paso de las críticas vertidas por representantes del BNG, que atribuían esta demora a que la Xunta quiere «cociñar» los resultados y acercarlos a sus posturas. El conselleiro defendió «o xogo limpo» del proceso. «Somos os primeiros interesados en coñecer a opinión dos pais con respecto ao uso das linguas dentro da ensinanza en Galicia», explicó el conselleiro.

Escuelas de enfermería
Por otra parte, durante la reunión que el Consello Galego de Universidades celebró ayer en Lugo, y en la que participó Jesús Vázquez, se acordó iniciar contactos con las cuatro escuelas universitarias de Enfermería que hay en Galicia, y cuya titularidad corresponde al Sergas, para que pasen a depender de Educación. Según el conselleiro, con este cambio las escuelas «terán un plan de dotacións, infraestruturas e orzamentos adaptados ás súas necesidades».

EL GOBIERNO VASCO NO LO ELIMINARÁ
"Euskal Herria es el país del euskera, un territorio de cultura y lengua común"
Tras la advertencia del PNV, el Gobierno vasco se ha apresurado a decir que no eliminará "Euskal Herria" del currículum educativo. Dice su consejera de Educación que el término "existe" y que se refiere "al país del euskera, un territorio de cultura y lengua común que compartimos los vascos".
EFE Libertad Digital 28 Julio 2009

La consejera de Educación, Isabel Celaá, ha asegurado que el Gobierno vasco no eliminará el término "Euskal Herria" del currículum educativo "por la sencilla razón de que Euskal Herria existe, es el país del euskera y es un territorio de cultura y lengua común que compartimos los vascos".

En una entrevista en Radio Euskadi, Celaá intentó de justificar la polémica decisión, que llega tras la dura advertencia del PNV: "Euskal Herria es un territorio donde se conjugan siete territorios distintos (entre los que se encuentran País Vasco, Navarra y tres provincias francesas) y, por tanto, aparecerá una y otra vez en el currículum vasco".

No obstante, ha señalado que la consejería de Educación va a "precisar exactamente lo que es Euskal Herria porque los niños tienen derecho a recibir una educación que sea científica, fundada en la realidad" y, por eso, "no se definirá Euskal Herria como una entidad jurídico-administrativa, como aparece en el prólogo del currículum que nosotros estamos intentando mejorar".

Sale en defensa del vasco
Celaá, que estos días ejerce como lehendakari en funciones debido a que Patxi López se encuentra de vacaciones, también se ha referido a la derogación por parte de su departamento -en cumplimiento de una sentencia del Tribunal Superior vasco- de la parte del decreto de educación infantil, que fijaba que el vasco debía ser la lengua vehicular principal de esta etapa educativa.

Ha asegurado que las dos lenguas cooficiales "son iguales para nosotros y así deben estar en la legislación vigente; otra cosa muy distinta es el hecho de que dentro del recinto escolar las comunidades educativas atribuyan mayor proporción horaria a una de las lenguas", como ha ocurrido hasta ahora con los modelos B y D, donde el vasco es lengua principal, ha dicho.

Celaá ha abogado por que cada centro "en ejercicio de su autonomía y con unos límites mínimos que deben ser puestos por la Administración" determine la organización de la docencia.

La consejera ha señalado que el sistema educativo debe garantizar que los alumnos dominen las dos lenguas oficiales y ha reconocido que en modelo A (todo en castellano con euskera como asignatura) "hay dificultades para transmitir euskera", por lo que "hay que mejorarlo", pero "sin convertir el modelo A en un modelo B".

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