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Recortes de Prensa    Jueves 13 Agosto 2009

 

Vísperas de otoño empeorado
Lorenzo Contreras Estrella Digital 13 Agosto 2009

No es éste el mejor momento de la democracia española para que sus valedores oficiales, representados por sus dos principales partidos, se hayan entregado a la más feroz de las batallas dialécticas. En el marco de la crisis económica, que en España ofrece peores perfiles que en los países de nuestro entorno, la contienda de las escuchas telefónicas y otras modalidades del espionaje político se ceba en la víctima principal: la democracia. Su descrédito avanza, su debilidad es cada día más manifiesta, para mayor provecho de los nacionalismos independentistas, que no dejarán pasar la oportunidad de ejercer sus conocidas presiones. Ahí tenemos, de paso, a ETA, siempre a lo suyo, echando combustible al fuego con sus atentados desgraciadamente perfectos, esta vez jugando con los temporizadores de los explosivos que hace incluso estallar cerca de la familia real, aunque no parezca ésta el objetivo y el Rey de vacaciones diga estar muy tranquilo, literalmente segurísimo, pero sin dejar de asesorarse por los máximos representantes de la policía.

Mientras la banda terrorista pone en solfa las garantías de la insularidad, concretamente la mallorquina, siempre considerada una jaula para las fieras, el delegado del Gobierno en las Baleares comunica, por si hiciera falta advertirlo, que la familia real "hace vida normal como si nada hubiera pasado". Pero ha pasado. Y pasará, allí o en cualquier otro lugar, hasta que ETA considere llegado el momento de frenar para estudiar el balance de su estrategia. El saldo ya se adivina: dejar la condena del Tribunal de Estrasburgo en agua de borrajas e intentar ganar tiempo a fin de que el Gobierno baje la guardia inútil y se avenga a capitular en otra negociación. Ya lo ha anunciado Ares, secretario de Interior del Gobierno vasco, negando, por supuesto, que esa posibilidad se dé: ETA busca fórmulas para recuperar la actividad política a través de una organización legal, es decir, sus conocidas sucursales o máscaras.

¿Y a qué se dedican los políticos mientras tanto? No tanto a investigar con mayor ahínco las actividades de ETA como a investigarse ellos mismos recíprocamente a través del espionaje. Se nota que el Gobierno y su partido se han puesto nerviosos. Los escándalos de las corrupciones, de las que ninguno de los actores está libre, son las armas de combate. Y para ello utilizan como campo de maniobra o de tiro a determinados medios de comunicación. Cada bando tiene su favorito o favoritos. Ya no hacen falta en esos medios los cacareados equipos de investigación. Se les proporciona la investigación hecha. Hay un periodismo buzón que se limita a relejar las confidencias que reciben. Se trata de regalos que incrementan la tirada o la audiencia, según el medio de que se trate.

Simultáneamente, la torpeza política con que unos y otros actúan parece increíble. Hay acusaciones a primer toque que luego el poder judicial, si cabe llamarlo así, desactiva. Pero el turno de agresiones continúa. Cualquiera diría que los partidos se mueven a golpe de encuesta, escrutando las posibilidades del enemigo, más que adversario, como si el gran compromiso electoral definitivo se viniera ya encima. De momento ha bastado un sondeo que concede ventaja milimétrica al PP sobre el PSOE para que la histeria socialista se haya desatado. Zapatero ha preferido en estos últimos rifirrafes el silencio vacacional, pero Rubalcaba, ministro de Interior, ha roto por primera vez su tradicional flema polémica para mostrar sus nervios. La Cospedal, portavoz popular, le ha sacado de quicio. Y para colmo, los estilos de actuación rompen con los moldes de un mínimo respeto. ¿Hacía falta esposar a dos sospechosos populares de manejos turbios, obligándoles a desfilar hacia su lugar de detención con las manos derechas sujetas de uno a la del otro para entorpecer y ridiculizar su marcha? Esa humillación sobraba.

Ahora, a esperar. Se acerca el otoño, y todo indica que será más caliente que nunca.

No dejemos la política a los políticos
De Eduardo San Martín ABC 13 Agosto 2009

¿Nos mereceremos alguna vez en este país un juego político normal? Alguno de los visitantes de este blog han manifestado ya su hastío ante este continuo arrojarse las instituciones unos a otros. Confieso que siento lo mismo. Un gran desánimo. Pero los ciudadanos más o menos conscientes no debemos ceder a tentación de inhibirnos del juego que practican en España nuestros políticos. Como dice mi admirado Víctor Pérez Díaz, el más ilustre liberal que conozco en España y el teórico más fecundo de la sociedad civil en nuestro país, “la política es demasiado seria para dejársela a los políticos”.

Unos de nuestros grandes males es el desistimiento de muchos ciudadanos de la política. De tal forma que la clase política, en connivencia con los medios (mea maxima culpa), han creado una especie de burbuja de la que la ciudadanía se siente cada día más distanciada. Grave error. Aunque muchas de las escenas a las que asistimos nos provoquen nauseas, tenemos la obligación de no desistir. Y vuelvo a la pregunta inicial: algún día nos mereceremos un debate político civilizado si los ciudadanos, cada uno desde su propia perspectiva, practicamos un marcaje cerrado a los políticos, aunque se trate de aquellos que defienden nuestras propias ideas.

Porque ese es otro mal de la sociedad española: el alineamiento acrítico con una determinada opción partidista, a la que se apoya incondicionalmente y a la que se perdona los errores que jamás se disculpa a los de enfrente. No voy a entrar en los episodios concretos de la última semana. Ya lo he hecho en mis artículos en ABC. Me voy unos días fuera de España, a respirar otros aires, con la sensación de haber estado dando vueltas en torno al mismo círculo vicioso mientras los grandes problemas del país se hurtan al debate público. A la vuelta, espero esta en disposición de romper con esa inútil inercia que nos conduce inexorablemente a la más estéril de las melancolías.

Bendita crispación
HERMANN TERTSCH ABC 13 Agosto 2009

¿CUÁL es la noticia capital del día? ¿Qué nueva nos traen la prensa, las radios y televisiones, los confidenciales de Internet, que influya nuestro inmediato devenir? Esta pregunta es hoy ociosa en nuestro país. Puede resumirse en la mucho más tediosa pregunta de ¿quién ha hablado hoy? La respuesta suele ser la misma con todas las variaciones posibles. «Habló Rajoy! ¡Ay, otra vez Pepiño! ¡Pajín de nuevo! ¡Fraga opina! ¡Madina, Mr. Secta en ascendencia! ¡Soraya! Mensajes exigentes para el lector inteligente.

Hubo una época en la que muchos profesionales nos quejábamos en nuestros propios medios -cuando todavía quejarse u objetar no era heroísmo- sobre la omnipresencia de declaraciones de políticos que roban tiempo y espacio a la información real. Hoy abren las portadas de los periódicos titulares que son reflexiones inanes, insultos o lemas de combate de políticos cuyos prestigio y credibilidad nunca fueron inferiores en la historia de nuestra democracia. Personajes que ningún empresario o autónomo en su sano juicio jamás contratarían ni de forma efímera para una urgencia, cuentan a diario con todas las tribunas mediáticas y en ellas sentencian, descalifican, anuncian, prometen, valoran y arengan. Estos últimos días hemos visto -seguro que algunos hinchas del moderantismo con mucha alarma-, que el tono se ha «crispado», como dicen.

La crispación, nos dicen el Gobierno y la Secta es peor que los cinco millones de parados que tendremos después del otoño negro. Más que la lenta pero segura destrucción de nuestro tejido industrial. Es más nociva que la constante violación de las reglas del estado de Derecho por parte del Gobierno. Es más perversa que la dinamización gradual de nuestra constitución por medio de las leyes estatutarias con la colaboración vergonzosa del Tribunal Constitucional. Es más dañina que el hundimiento de nuestro prestigio y respeto en el exterior -en el no bolivariano-. Es más grave, finalmente, que la permanente infantilización del mensaje político.

Que la instauración de un régimen de súbditos dependientes, adultos y menores subvencionados, aterrados ante las represalias por cualquier transgresión del pensamiento único. Lo necesario, nos cuentan, es la armonía. Lo importante y razonable, es que, mientras el Gobierno, su fiscalía antioposición y sus medios acólitos andan a la caza de miembros de la oposición para exhibirlos como trofeos en televisión, el jefe de la oposición acepte viajar en el mismo avión que el presidente a las exequias de unos policías asesinado. Integrado en su séquito. Ahora Rajoy dice que ha vuelto a enfadarse. Lo malo es que a este hombre los enfados se le pasan pronto. Resultado: la ventaja del PP sobre el PSOE está dentro del margen de error estadístico. Mientras Cameron le lleva dieciocho puntos de ventaja a Brown. Merkel diecisiete al SPD y Sarkozy ya ha dejado a los socialistas como partido residual. Y es que parece que Rajoy no sabe aún hoy con quién se las juega. Convendría que se enfadara un poco más y que le durara mucho. La crispación responde a la sana indignación que tanto hace falta en este país para que los desafueros no se perpetúen.

No se trata de una broma
JUAN JULIO ALFAYA Periodista Digital 13 Agosto 2009

"Qué bonito es despertarse, ir al baño y lavarse los dientes con un dentífrico que te diga "Buenos días Cataluña", decorado con la estelada. Vestirse con ropa de un buen diseñador catalán y/o con una buena camiseta que exprese alguna cosa atractiva y agradable de Cataluña. Beber el café con la Llet Nostra (Nuestra Leche), la leche de los ganaderos de Osona. Ir a la oficina y encima de la mesa tener el agua de los Países Catalanes por si tenemos sed. Ir a comer y beber un buen vino de la Viña de San Galderic, el patrón de los agricultores catalanes. Después de comer, tomar un buen güisqui Jaime I, nuestro Rey. Y por la tarde, para merendar, tomar un Desperta Ferro para animarnos un poco. ¡El proyecto es fortalecer la personalidad de los catalanes para que sea más lúcida y, si es necesario, más combativa!"

Este es el texto completo traducido al español:
Lunes, 21 de mayo de 2007
Aula de degustación del Mercado de la Boqueria

Discurso hecho por Ramón Carner en el acto de presentación
Buenos días, soy Ramón Carner, un pequeño empresario catalán y miembro fundador de la XECNA (Xarxa d'Establiments amb Consciència Nacional = Red de Establecimientos con Conciencia Nacional). La gente que forma parte de la XECNA (Red de Establecimientos con Conciencia Nacional) somos pequeños empresarios que queremos hacer hervir la olla.

Os presento:
* Jordi Bernal: Secretario de la XECNA
* Oriol Quera: Uno de los mejores dibujantes de cómics catalanes y autor del dibujo del logotipo del Desperta Ferro.
* Pere Ferret: Gerente de Ferret y Matáis, una empresa tradicional catalana de elaboración de Vinos y Cavas que se ha implicado en el proyecto de la XECNA.
* Lluis Cintas: El "Andy Warhol" catalán, que ha hecho el diseño del Desperta Ferro.

Cuando tienes un contacto diario con la gente del país te das cuenta que la firmeza y la ilusión de los catalanes se tambalea.

En todos los pueblos se producen situaciones complejas y difíciles, pero en Cataluña traemos muchos años de pifias y pifias históricas.

Cómo reza el dicho:
Cuando nuestros ilustres fallan, el pueblo aguanta.

Esta frase sintetiza muy bien los motivos de creación de la XECNA: Nosotros tenemos el ideal de cambiar una realidad que no nos gusta y que siempre es mejorable.

La XECNA es una respuesta a esta situación de desfallecimiento y cansancio del país y de su gente.

Sin el romanticismo no se hubiera producido la Renaixença Catalana.

La XECNA es un proyecto romántico, noble y alegre, que pretende hacer llegar a los catalanes productos competitivos en relación calidad/precio y que, además, tienen un componente emocional de recuperación nacional y elementos históricos y educativos.

¡El proyecto es fortalecer la personalidad de los catalanes porque sea más lúcida y, si hace falta, más combativa!

Que bonito es despertarse, ir al baño y lavarse los dientes con un dentífrico que te diga "Buenos días Cataluña", decorado con la estelada. Vestirse con ropa de un buen diseñador catalán y/o con una buena camiseta que exprese algo atractiva y agradable de Cataluña. Beber el café con la Llet Nostra (Nuestra Leche), la leche de los ganaderos de Osona. Ir a la oficina y encima de la mesa tener el agua de los Países Catalanes por si tenemos sed. Ir a comer y beber un buen vino de la Viña de Santo Galderic, el patrón de los labradores catalanes. Después de comer, tomar un buen güisqui Jaime I, nuestro Rey. Y por la tarde, para merendar, tomar un Desperta Ferro para animarnos un poco.

Y muchos más ejemplos que podemos dar. Con 10 años así la moral de los catalanes y la confianza en el País volvería.

Cómo podéis ver, el proyecto de la XECNA combina el ideal con la realidad

No se trata de discutir si Cataluña es o no es una nación. Cataluña es una gran nación, que ha contribuido con creces al desarrollo de la civilización de la Europa Moderna. Esto ya lo dijo el maestro Pau Casals a la ONU hace unas cuantas décadas y ahora parece que una parte de catalanes no tiene esta percepción. Es por esta razón que la XECNA pretende proporcionar estímulos y reforzar los signos de identidad de nuestra nación.

Tenemos que decir también que la XECNA, esta entidad, esta idea, no la queremos desarrollar nosotros sólo. Hoy la presentamos y la ofrecemos porque entre todos la hacemos grande. Pero no queremos que este proyecto sea "una flor en un zarzal" ni "un clamor en el desierto". De esta idea esperamos que otros catalanes "normales" (otros empresarios y gente con más iniciativa que nosotros) la puedan hacer suya y nos ayuden a hacerla crecer.

Dicen que la felicidad de los catalanes no consiste en poseer o ganar, sino en luchar y perseverar. Estos somos nosotros: Catalanes que soñamos despiertos y trabajamos por una causa noble y un ideal digne.

Cómo decía el doctor Antoni de Capmany el año 1791: "Un pueblo que ha sido rico y poderoso por su industria y su actividad, si no pierde su carácter y la propia opinión, va retrasando su destrucción para levantarse en cuanto reciba el primer impulso".

La XECNA quiere sumar, siempre sumar, no restar ni dividir, sino unir. Está demostrado que los catalanes colectivamente somos un desastre: siempre nos dividimos, siempre nos fraccionamos. Pero la XECNA y los productos de la XECNA son para reforzar el pueblo catalán, por resurgir. No para cerrarnos, sino por engrandecernos.

La XECNA quiere ser una contribución comprometida con nuestro país y con nuestra historia. Porque un pueblo que no conoce su historia es un pueblo muerto. La historia se tiene que transmitir para adelantar y mejorar: LOS CATALANES TIENEN QUE CONOCER Y RECORDAR SU PASADO PARA EMPRENDER LA CONQUISTA DE SU FUTURO.

Aquí tienen el texto en catalán para que comprueben que no se trata de una broma: http://www.apats.com/cola/presentacio-despertaferro-boqueria.php

La necesidad de un 'tercer partido' nacional
ROSA DIEZ El Mundo 13 Agosto 2009

LA PALABRA más repetida de las personas que se acercan a nosotros [cargos y militantes de UPyD] a mostrarnos su simpatía o su confianza es «necesarios». Hay quienes lo expresan con enorme satisfacción por el hecho mismo de nuestro nacimiento como partido político; quienes nos hacen saber que lo estaban esperando; quienes nos confiesan que les hemos sacado de la abstención, del voto a regañadientes, del hastío; quienes nos aseguran que les hemos devuelto la ilusión... Y también existen quienes, sencillamente, constatan ante nosotros que somos necesarios. Que hacemos falta; y que por eso saludan nuestra irrupción en la vida política española.

En los primeros destaca el componente emocional, de ilusión; los segundos caracterizarían lo que podríamos denominar el pensamiento crítico, el ejercicio del libre albedrío. No es que sean impulsos incompatibles. A veces las emociones y la reflexión crítica se encuentran en ambos grupos; pero el impulso primario para considerarnos necesarios se percibe de forma indisimulada en el énfasis. Tampoco es una cuestión de edad; aunque los más jóvenes están mayoritariamente en el primero de los grupos, también encontramos en él a personas de mi generación y de la anterior que han recuperado la ilusión que tuvieron en los primeros años de la democracia. En el segundo grupo predomina la gente que nunca dejó de votar, pero que terminó haciéndolo en blanco; que casi siempre votó a una izquierda que quería más progresista y menos sectaria y/o a una derecha que quería más liberal y más moderna.

Ambos grupos piensan que en España hace falta un partido como el nuestro, un partido que ponga freno a los otros dos. Con o «sin emoción», como declaraba Adolfo Domínguez en una entrevista en el Magazine de EL MUNDO el pasado domingo, muchos miles de españoles consideran que somos necesarios. Gracias a nuestra aparición, muchos ciudadanos han descubierto que no tienen por qué resignarse a dejar las cosas como están; o a votar a quienes ya le han defraudado, a quienes ya le han demostrado que no merecen su confianza. Justo lo que pensamos nosotros, los que promovimos este partido, los que se incorporaron después, los que nos ayudan desde fuera, los que seguimos en la brecha con más ganas que nunca.

Somos la alternativa necesaria, no para nosotros, sino para nuestro país, por muy pomposa que pueda parecer la afirmación. Tanto que si no hubiéramos decidido nosotros hacer este formación, una tercera opción nacional, progresista, abierta, transversal y laica, alguien tendría que haberla hecho. Porque ya no podemos esperar que nadie venga a salvarnos desde fuera.

Pongamos por caso nuestra integración en la Unión Europea. La actual crisis económica, financiera y social que sufrimos ha quebrado el paradigma al que nos aferramos durante los últimos años, viniendo a demostrar que formar parte de la UE, por muy imprescindible que resulte, no resuelve todos nuestros problemas.

La gente de mi generación ha comprobado que la garantía democrática que representa ser parte de Europa no impide que tengamos que resolver algunos de nuestros problemas por nosotros mismos. España es el hecho diferencial del viejo continente en la destrucción de empleo, en el tiempo que nos va a costar salir de la crisis, en el coste social que estamos pagando, en el crecimiento de la desigualdad, en la disminución de la cohesión, en la desvertebración del mercado... La normalización de España (perdónenme la palabreja) no pasa exclusivamente por formar parte de Europa, sino que requiere que actuemos como europeos (o sea, con sentido de Estado) en todos los frentes. Eso es lo que nos falta.

Los españoles hemos aprendido que el espacio de seguridad que Europa representa no puede protegernos de las consecuencias de nuestras propias irresponsabilidades. Ser Europa no puede evitar que paguemos la inacción de nuestros gobernantes, el pasotismo de nuestra clase política. Estrasburgo no puede subsanar nuestros errores a la hora de articular respuestas al terrorismo, o ante políticas lingüísticas que conculcan derechos, o a la dependencia partidaria de los estamentos de la Justicia.

Estrasburgo no puede evitar que el Gobierno y sus socios nacionalistas e independentistas aprueben unos Presupuestos Generales del Estado que falsifican las cuentas y no dan respuesta a los problemas que viven los ciudadanos españoles. Estrasburgo no puede evitar que el Gobierno Zapatero se someta al chantaje nacionalista y ponga en marcha un sistema de financiación que anula toda capacidad del Ejecutivo nacional para impulsar políticas comunes que garanticen la igualdad.

LOS ESPAÑOLES saben que la crisis que sufrimos es responsabilidad de los políticos y de los poderes económicos y financieros. Los ciudadanos creen que sus representantes se han convertido en una clase que defiende intereses propios, ajenos -cuando no contradictorios- con el interés general. Los españoles creen que esa degeneración (que no es exclusiva de nuestro país; ahí están casos como el de Berlusconi en Italia o el escándalo político que ha salpicado a Inglaterra...) afecta a todos los ámbitos de la Administración del Estado, siendo especialmente visible en la Justicia.

Los españoles son ya conscientes de que el desarrollo del Estado de las Autonomías no sólo no ha colmado las reivindicaciones de los nacionalistas sino que ha multiplicado los problemas por 17, generando movimientos reivindicativos e insolidarios como respuesta a una forma de gobernar que ha venido favoreciendo al que más capacidad para amenazar ha demostrado. Los españoles son plenamente conscientes de que las políticas comunes se desdibujan en su adaptación territorial (las europeas, también), lo que termina afectando de forma negativa la igualdad real entre todos los ciudadanos.

En este estado de opinión es en el que se celebraron los últimos comicios europeos. Yo creo que la respuesta ciudadana (más allá de la enorme abstención) nos ha proporcionado un dato de interés: mientras que el PSOE y el PP se quedaron en el 54% y el 65% de sus resultados de las últimas elecciones generales, UPyD alcanzó el 148%. Yo creo que es la expresión más directa del fenómeno al que me he estado refiriendo: la gente parece estar dispuesta hacer algo más que quejarse.

Creo que los ciudadanos son plenamente conscientes de que en España es necesario un partido que ponga freno a los desmanes de quienes se sienten cómodos sin que nada cambie. En nosotros recae la responsabilidad de seguir consolidándonos como esa alternativa necesaria.

Rosa Díez es diputada y portavoz de Unión, Progreso y Democracia.
 

******************* Sección "bilingüe" ***********************

Un debate sin capucha
IRENE LOZANO ABC 13 Agosto 2009

CON CAJAS TEMPLADAS
A ratos, los etarras debaten. No se precisa en los papeles incautados por la Policía si lo hacen encapuchados o sin capucha, aunque no es un detalle menor. Si hablan embozados bajo el anonimato del bandolero, no tiene explicación que nadie diga dentro de ETA lo que todo el mundo sabe fuera: que sus asesinatos son estériles. Y sin embargo, se ha visto con los años que quienes comparten los objetivos etarras, pero no sus medios criminales, han de abandonar ETA o morir delante de su hijo. Todos los etarras conocen a todos.

Entonces, imaginemos uno de sus debates: frentes cejijuntas y pelos de la nariz a la vista. Y la brillante intervención del que va y dice: «Debemos emplear la lucha armada como método de enseñanza». Créanme, alguno lo ha afirmado, y los demás lo han considerado una aportación tan valiosa como para hacerla constar en un documento interno. ¿Qué ocurre después? ¿Lo jalean los flequillos y las barbas? ¿Pide aclaración alguna oreja? ¿Dice alguna boca: a ver, valeroso gudari, podrías explicar eso un poco más, precisar quiénes son los alumnos, qué estamos enseñando, etcétera? No consigo ponerme en situación. Aún dando por supuestas sus evidentes taras morales, no concibo una organización paramilitar con tan escaso sentido de la eficacia. Se ve que nadie se atreve a decir lo obvio: que los vascos y los españoles son malos estudiantes, que en cuarenta años de atentados, lo único que les ha enseñado ETA es a repudiar sus crímenes, que la gente ha sabido también organizarse contra el asesinato como instrumento político. Su método se ha demostrado contraproducente, y a pesar de ello, ni un solo ceño fruncido pide, ya que no decencia, resultados.

País sin garantías
Serafín Fanjul Libertad Digital 13 Agosto 2009

Si usted es un ciudadano normal, es decir, que paga cuantos impuestos le echan encima, respeta las señales de tráfico y ni por pienso se le ha ocurrido maltratar o asesinar a la prójima, cuando reciba una citación judicial, por muy variopintos motivos, lo más probable es que le entre la tembladera o, como mínimo, se sienta incomodísimo e inquieto y sea exquisito en la obediencia al mandamiento certificado que, con su prosa mala, pero despectiva y mandona, le conmina a esto y lo otro. Pero eso es usted.

Otros españoles viven el trance de muy diferente modo: si Su Merced es más que proetarra y sobre su persona recaen fundadas sospechas de estar apoyando y ayudando a la banda, bastará con que alegue estar de vacaciones para que el juez citante –ése, sí, el de las cacerías, las charlas subvencionadas a millón y con eterna bula entre sus compadres para hacer lo que le dé la gana– sea comprensivo y solícito con usted, porque tampoco es cosa de obligarle a cambiar bañador y cocochas por la espera en un pasillo de juzgado; y, sin salirnos de la misma tropa, si usted anhela quedar embarazada, recibirá un trato cariñoso de la Justicia, que la pondrá en la calle, a ver si hay suerte; pero si, a fortiori, se apellida Sánchez Manzano y anda de crucero –o eso dicen– por el Mediterráneo, tampoco deberá acudir a declarar en calidad de nada hasta que la nave atraque en buen puerto y el mes de agosto concluya: en la lentitud reside la paz del alma, dicen los árabes.

Podríamos ponernos mucho más trágicos y airados –tal vez debemos– recordando cómo jueces, policías, políticos, periodistas se esfuerzan por velar las caras, reducir su nombre a iniciales y proteger el honor de criminales inmundos que han violado y asesinado a niños, que han organizado y practicado el crimen de estado o que, desde altos cargos oficiales trincaron cantidades de vértigo, o bien para su partido o pro domo sua, o ambos, que es lo más corriente: no se puede poner en la picota ni se deben hacer juicios paralelos, sambenitos y linchamientos son derivas medievales que un Estado moderno, octava potencia económica mundial y Faro (laico) de Occidente no puede consentir. Según de quién se trate, claro.

¿Recuerdan aquello de no estigmatizar a González llamándole a declarar? Creó escuela. Así pues, si Su Señoría es etarra, empleado de la Pesoe, inmigrante tercermundista o asesino de la peor calaña (hay algunos grupos más), descanse tranquilo y vaya o no vaya, a su aire, porque lo de inquietarse por la Justicia con usted no va.

En estos días, los actuales dirigentes del PP andan medio encabritados –poquito– por el trato humillante y vejatorio propinado por la Policía a varios de sus militantes en Mallorca, y con la coda final del recochineo de Rubalcaba asegurando que él había dado órdenes contrarias: hace bien en coñearse cuando enfrente tiene lo que tiene. Comprobamos la primera muestra fehaciente de las intenciones de la Pesoe en la imaginaria agresión a Bono, al detener de mala manera a dos afiliados al PP, que pasaron despavoridos por la comisaría, por tratarse de dos de esos ciudadanos normales más arriba mencionados, pero también asistimos al primer indicio de las nuevas, suaves y tiernas brisas que ya se mecían sobre el PP: nada más saberse del supuesto incidente, Mariano Rajoy y varios connotadísimos periodistas de la derecha –¿recordamos los nombres?– perdieron el trasero por condenar tal vandalismo y bla, bla, bla. Todavía estamos esperando que algún dirigente de la Pesoe condene la cacería bestial desarrollada contra militantes y altos cargos del PP desde el Prestige y la guerra de Irak, con culminación en la tarde del 13-M de 2004. Y añadan cuantos casos gusten, que son de sobra conocidos.

¿Quién puede creerse que en España hay garantías jurídicas, separación de poderes, igualdad de todos los ciudadanos ante la ley? Yo, desde luego, no.

Polo norte soberanista
Batasuna busca legalizarse como parte de una coalición independentista con partidos legales
EDITORIAL El País 13 Agosto 2009

Una ofensiva terrorista destinada a hacer creíble la posibilidad de negociación y una serie de movimientos destinados a burlar la Ley de partidos y conseguir que la izquierda abertzale ligada a ETA pueda presentarse a las elecciones locales de 2011. ¿Qué une a esas dos dinámicas del mundo radical? De los papeles internos de ETA conocidos estos días y de las declaraciones de diversos dirigentes políticos parece deducirse que ambas cosas tienen que ver con la propuesta de "Polo soberanista" anunciada en su momento por Otegi y que la sentencia de Estrasburgo ha obligado a afinar.

Cada vez que ETA está débil (es decir, cuando constata que hay más detenciones que atentados en un periodo largo) tiende a refugiarse en el conjunto del nacionalismo, y despliega una estrategia frentista. Ahora ha llegado a la conclusión de que el fracaso del frentismo de Lizarra y de los ulteriores intentos de revivirlo fueron motivados por la presencia en el mismo, como fuerza hegemónica, del PNV; y propugna como alternativa un frente explícitamente independentista que excluya a los de Urkullu e integre a EA, Aralar y Batasuna, y en el que esta última sería la fuerza principal.

Pero esos posibles socios condicionan su participación a la desvinculación de los de Otegi de la violencia. Las maniobras de las que ha hablado Rubalcaba (y confirmado el consejero vasco de Interior) irían dirigidas no tanto a obtener ya la legalización de Batasuna como a dar satisfacción a esos posibles socios: el nuevo secretario general de EA mostraba el domingo pasado la disposición de su partido a dar una oportunidad a Batasuna "si realmente apuesta por las vías políticas".

La maniobra consistiría en una declaración de Otegi (con la autorización de ETA) de adhesión a los métodos democráticos y pacíficos. Algo similar al compromiso que el propio Otegi firmó en 1999 con Ibarretxe o al que planteó en Anoeta en 2004, y que no le impidieron callar ante la reanudación de los asesinatos.

Con esos antecedentes, es difícil que una declaración de ese tipo bastase hoy para recuperar la legalidad, como probablemente habría bastado en el periodo de tregua, después de tres años sin muertos. Pero tal vez sí podría servir para que EA y Aralar, con el apoyo de los sindicatos nacionalistas, aceptasen presentarse a las elecciones en una coalición soberanista de la que formaría parte Batasuna. El objetivo de esta formación sería estar presente en los comicios a través de su asociación con partidos plenamente legales. Con la esperanza de que ello dificulte la anulación de la candidatura.

No sólo para recuperar la cuota de poder (y las subvenciones) en el ámbito local, sino para disputar al PNV de Urkullu la condición de interlocutor de una posible negociación política futura: esa de la que hablan los papeles de ETA como resultado de "ofrecer parones en la lucha armada" para "recoger los frutos" de la ofensiva terrorista.

Terrorismo
Hermosura y dignidad
Salvador Ulayar Libertad Digital 13 Agosto 2009

Veo en la prensa de Navarra cómo el nacionalista Jiménez, de Aralar, Nafarroa Bai, ensucia el espacio público con sus miserias. Declara que nunca apoyarán a los guardias civiles que luchan contra la ETA; a los guardias que son asesinados por la ETA; a los guardias que nos defienden de la ETA. Txentxo Jiménez, Patxi Zabaleta... miseria de reciclaje batasuno.

Sigo leyendo. Montse Lezáun, madre de Diego Salvá, uno de los guardias civiles asesinados en el último atentado mortal cometido por los etarras, caminaba por una céntrica calle de Palma de Mallorca. La Reina Sofía y las Infantas Cristina y Elena paseaban por la zona y reconocieron a la navarra. Se acercaron y la saludaron cariñosamente.

Leo algo de lo que ha trascendido de aquellos minutos de conversación. Algo que se hinca en el corazón y en la razón; una bella pincelada informadora del retrato moral de la madre de Diego, e intuyo que de su familia entera. Montse, tras asegurar que se encuentra muy arropada, habló a la Reina de Esther, la madre de Carlos Sáenz de Tejada, el guardia civil asesinado en el mismo atentado que mató a su –nuestro– Diego: "Esther no tiene siete hijos como yo y ella no se está sintiendo tan arropada." Remató con un "hay que hacer algo".

Más allá del relato emocionado del encuentro, uno no es capaz de dar con palabras mínimamente elocuentes de la hechura humana de la madre de Diego, nada que refleje mejor este ejemplo de hermosura y dignidad que nos regala Montse Lezáun. ¿Y los tipos del comienzo? Nada.
Salvador Ulayar es hijo de Jesús Ulayar, víctima del terrorismo.
 

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