AGLI

Recortes de Prensa    Jueves 20 Agosto 2009

 

La peripecia del Estatuto catalán
Germán Yanke Estrella Digital 20 Agosto 2009

La peripecia del Estatuto de Cataluña en el Tribunal Constitucional es una de las cosas más pasmosas de la vida política institucional. Tras una demora incomprensible, retrasos, cambios de borradores, etc., han pasado años desde que en el verano de 2006 se presentarán los correspondientes recursos. Para los magistrados no puede ser tan difícil dictaminar la constitucionalidad del texto si en el Tribunal no hubiera una batalla interna, de ribetes políticos, y en el exterior una presión, también política, en la que entran en contradicción lo políticamente conveniente con lo jurídicamente admisible. De hecho, si la bilateralidad y la dependencia de las políticas generales del Estado de un acuerdo con la Generalitat son declarados constitucionales, aunque sea con retórica a la baja, la conclusión no podría ser otra que, aquí y ahora, todo, una cosa y la contraria, pueden ser del mismo modo constitucionales. El problema, seguramente, es que los magistrados están en la encrucijada de salvar o no salvar los elementos más discordantes del Estatuto a cambio de dejar sin sentido la Constitución o salvaguardarla de algún modo. Este equilibrismo quizá necesite dos, tres o más años.

A la peripecia en el Constitucional se añade la particular visión del Gobierno: nada hay extraño en el texto aprobado en su momento ya que está vigente todo este tiempo sin que pase nada, como ha venido a decir el ministro de Justicia. ¿Nada? Quizá el desorden legal e institucional que padecemos, que ha tenido su último episodio en la negociación de la financiación autonómica, le parezca nada al Gobierno, pero no se puede argumentar seriamente de ese modo, sobre todo siendo, como al parecer es el ministro Caamaño, profesor de Derecho Constitucional. Si se compara, a trazos gruesos y un tanto infantiles, el Estatuto con aquello que se llamaba la ?España rota?, se puede admitir que España sigue sin romperse. Pero si se contrasta el texto del Estatuto con el funcionamiento adecuado del Estado y de las políticas generales estamos padeciendo, incluso para salir de la crisis (véase, como ejemplo, el caso de las fusiones de cajas de ahorro y sus peajes autonómicos), los efectos de una España institucionalmente destartalada.

El caos de consensos, peajes, competencias contradictorias y vetos de los lander en Alemania hizo que el Gobierno socialdemócrata se propusiera poner orden para salvaguardar las políticas estatales, las que se consideraban convenientes y las que, además, se habían votado en las elecciones generales. Aquí estamos terminando, con un aire ufano que escandaliza, en el lugar que los alemanes se decidieron abandonar. Añádase a la confusión y a la pérdida real del sentido de las prescripciones de la Carta Magna, y a la discusión técnica y serena sobre las mismas, el que Carod Rovira, consejero primero del Gobierno de coalición con el PSOE, llame ahora, desde su representación institucional, a salir a la calle para presionar al Tribunal Constitucional empezando la batalla, como ha dicho su lugarteniente Tardá, que la presión, como en el caso de la financiación, es el único modo para que el PSOE, y con él los magistrados competentes, ceda a la ?voluntad del pueblo catalán?. Ese es el ambiente, en el que la ley ha dejado de tener sentido, y esa es la peripecia, en la que sus guardianes no encuentran, claro, el norte. El norte para salvarse ellos, que ya parece que lo de la Constitución y el Estatuto es lo de menos.

Terrorismo
Se busca líder para una libertad perdurable

GEES Libertad Digital 20 Agosto 2009

Podría ser, como afirma el editorialista del Wall Street Journal, que el lema de la democracia en Oriente Medio sea "Un hombre, un voto...una vez". El caso es que, oficialmente, desde marzo Estados Unidos ya no está en guerra contra el terrorismo. Las operaciones militares americanas son hoy "contingencias exteriores". Según el asesor antiterrorista de Obama, debe reemplazarse la guerra contra el terror por una campaña que "combine todas las facetas del poder nacional para derrotar al enemigo". En Afganistán hay que "deshacer, desmantelar y derrotar la red terrorista de Al Qaeda".

El resultado de la estrategia es inmediato. Se está produciendo un recrudecimiento terrorista en Oriente Medio, a pesar de la mucha mayor templanza y comprensión con la que lo tratan los medios en comparación con la era Bush. No cabe duda de que, tanto antes como ahora, lo que temen los terroristas es la liberación del mundo musulmán del fundamentalismo islámico. Por ello actúan. Odian y temen la libertad, el orden y la prosperidad. A ello responden los salvajes atentados de los últimos días en Irak y Afganistán. Ellos saben de que se trata. Por eso precisamente se echa de menos ahora una retórica inspirada que argumente con coherencia acerca de las intervenciones en Irak y Afganistán. El problema para muchos es que éste es el mismo en ambos países: la necesidad de liberar naciones oprimidas, dirigidas por tiranos al frente de Estados que protegen y financian el terrorismo.

Para vencer esta dura guerra de nuestro tiempo, siguen abiertos Guantánamo, el centro de retención de Bagram, y se siguen produciendo asesinatos selectivos de jefes talibanes, aunque nadie eleve una sola queja a Obama. Por eso sólo hay una pregunta relevante que hacerse: ¿Preferimos luchar, y acaso morir, por un mundo más libre o estamos dispuestos a pagar el chantaje de quien nos quiere coaccionar rindiendo la democracia en Irak y Afganistán?

Más allá de la retórica, no hay que preguntarse qué puede hacer Obama por nosotros, sino qué podemos hacer para que Obama siga haciendo mal que bien lo mismo que Bush y lo culmine con éxito. Más allá de los eufemismos debilitantes, de las palabras huecas, se esconde una guerra en la que se ponen de manifiesto, de entrada, la libertad de los afganos e iraquíes, y más allá la existencia de una ideología que quiere, literalmente, acabar con Occidente tras arrasar Oriente. O se exclama un churchilliano we will never surrender, o un kennedyense we will pay any price, bear any burden o seguiremos recogiendo escombros. Bajo la que yacerán junto con la libertad de los afganos e iraquíes, la de los occidentales.

Y puesto que desde que Obama llegó a la Casa Blanca es habitual deleitarse con cada discurso, por vacío e históricamente inconsistente que sea, proporcionamos a nuestros lectores estas líneas que les reconfortarán sin ninguna duda, y que señalan la necesidad de un líder para la libertad perdurable:

Los intereses vitales de América y sus más profundas convicciones son hoy una y la misma cosa. Desde el día de nuestra fundación hemos proclamado que todos los hombres y mujeres tienen derechos y dignidad, y un valor incomparable porque están hechos a imagen del Hacedor del cielo y la tierra. A lo largo de generaciones hemos proclamado el principio del gobierno del pueblo, porque nadie está en condiciones de adueñarse de los demás, ni nadie merece ser esclavo. Promover estos ideales es la misión que creó nuestra nación. Es el honroso logro de nuestros padres. Ahora es una necesidad urgente para la seguridad de nuestra nación, y la llamada de nuestro tiempo.
George W. Bush

GEES, Grupo de Estudios Estratégicos.

ROSA DÍEZ, SOBRE LOS "EXABRUPTOS" DE ERC
"Zapatero ha enseñado a Cataluña que el camino del chantaje es el más útil"
A Rosa Díez no le sorprenden los "exabruptos" de ERC a propósito de la esperada sentencia del Tribunal Constitucional sobre el Estatuto. A su juicio, Zapatero ha enseñado a Cataluña que "el camino del chantaje y la presión es el más útil".
EUROPA PRESS Libertad Digital 20 Agosto 2009

En declaraciones a Europa Press, la líder de UPyD se refería así a la propuesta del vicepresidente de la Generalidad, Josep Lluís Carod Rovira, de convocar una manifestación en defensa de la norma catalana antes de que falle el Alto Tribunal, y después de que el diputado de ERC en el Congreso Joan Tardá reclamara retirar temporalmente a los parlamentarios catalanes de la Cámara Baja para presionar al Constitucional y evitar así una sentencia que recorte el Estatuto.

La diputada tachó de "exabrupto" las palabras de Tardá, si bien considera que son consecuencia de que la actitud "irresponsable" de Zapatero y su Gobierno ha ido enseñando a los catalanes que "el camino del chantaje y la presión es el más útil". "En Cataluña y en el resto de Estado ya todos los partidos y ciudadanos son conscientes de que, ante la presión, Zapatero cede ¿De qué nos podemos asombrar? --sostuvo--. ¿O no hemos hecho un sistema de financiación sometido a la presión del Estatut o no hemos ido estableciendo la bilateralidad para contentar los catalanes?"".

Rosa Díez reconoció que tampoco le ha sorprendido que Carod Rovira haya planteado la posibilidad de celebrar una manifestación a favor del Estatuto. Y es que, a su juicio, si el ministro de Justicia, Francisco Caamaño, "presume de dar instrucciones" al Constitucional con respecto a la norma catalana, "¿qué se puede esperar de Carod Rovira?".

El titular de Justicia, en una reciente entrevista concedida a Europa Press, señaló que el Estatuto "lleva aplicándose dos años y pico largos y no ha pasado nada excepcional: ni se ha roto la unidad de mercado, ni los catalanes tienen derechos distintos a los del resto de los españoles". Además, tildó de "paradójico" que una norma "tan manifiestamente inconstitucional, según dicen, y que iba a acabar con toda la estructura del país ya esté aplicándose todos los días y no haya habido consecuencias tan dramáticas, como algunos nos han querido vender".

A su juicio, esta manifestación de Caamaño demuestra que es el Gobierno el que "abre la brecha de interferir" en las decisiones del Alto Tribunal. "Entonces --se preguntó-- ¿cómo se pueden escandalizar en el Ejecutivo de que Carod Rovira convoque una manifestación?".

Díez considera "excesivo" el tiempo que se está tomando el citado tribunal para resolver sobre las constitucionalidad del Estatuto, si bien atribuye el hecho de que aún no lo haya hecho a una "estrategia" de la que, según destacó, el PSOE es "plenamente responsable".

En este punto, la dirigente de UPyD se mostró convencida de que el TC recibe "presiones" para no emitir su sentencia sobre la normativa catalana. "El hecho de que el Constitucional no termine de dictaminar hace que, de facto, el Estatuto se esté cumpliendo y permite a Caamaño decir que ya llevamos dos años y no ha pasado nada", indicó. "No es casualidad que no falle porque puede ser que sea peor el dictamen que no dictaminar", apuntó.

Y eso, añadió Díez, provoca que, a la hora de resolver, los jueces tengan "una presión muchísimo mayor, porque no sólo tienen que decir si el Estatut es constitucional o no, sino todo lo que se ha ido montado alrededor de él", lo que, a su juicio, "cada vez complica más" la decisión del TC.

La política vasca cree, sin embargo, que "lo grave" no es que el Gobierno trate de "intervenir" en las decisiones de la Justicia, sino que ya lo había hecho antes. En este punto, recordó la "bronca" que la vicepresidenta primera del Ejecutivo, María Teresa Fernández de la Vega, echó a la presidenta del Tribunal Constitucional, María Emilia Casas.

El problema, en opinión de la líder de UPyD, es que "ahora no disimulan". "La impunidad con la que el Gobierno trata de imponer y de condicionar las decisiones de los tribunales se ha convertido en soberbia y en prepotencia", denunció Díez.

Así las cosas, Díez lamentó que España se haya convertido en un país en el que "no hay separación de poderes y no hay democracia, y donde se ha impuesto la moda de la deconstrucción en la política". "Al paso que vamos, nos van a tener que explicar por qué vivimos en democracia, porque no va a haber manera de darnos cuenta", apostilló.

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La otra cara de ETA
Aún con capacidad de causar desgracias como las de Mallorca y Burgos, la redada de ayer revela que la Policía pisa los talones a la cúpula de la banda
FLORENCIO DOMÍNGUEZ El Correo 20 Agosto 2009

Hubo un tiempo en el que ETA era una potente organización clandestina estructurada en torno a tres grandes aparatos, el político, el militar y el logístico, de los que dependían otras ramificaciones menores. Los responsables de esas tres ramas eran los jefes todopoderosos de la dirección de ETA. En la cúpula etarra eran todos prescindibles menos esos tres dirigentes.

En los viejos buenos tiempos de los terroristas, el aparato logístico de ETA construyó zulos subterráneos de grandes dimensiones debajo de las casas de algunos amigos franceses que les daban cobertura. Fue a principios de los ochenta cuando crearon esas instalaciones bajo tierra en las que almacenaban las reservas estratégicas de armas en cantidades suficientes para dotar a un regimiento de los de antes, en las que fabricaban explosivos o granadas de carga hueca, en las que guardaban piezas para fabricar diez mil subfusiles UZI que iban montando poco a poco o en las que depositaban los millones de los secuestros metidos en bidones de plástico.

Eran escondites tan secretos que hasta los jefes del aparato logístico, los pocos que conocían su ubicación, para acceder a ellos tenían que llegar a la casa metidos en el maletero de un automóvil, como hacía 'Iñaki de Rentería' para entrar en 'Txernobil', el zulo construido en Riviere (Las Landas).

La banda fue perdiendo aquellas infraestructuras, algunas después de veinte años de uso, y, al perderlas, descubrió que cada vez que una de esas instalaciones caía en manos de la policía el daño para ETA era tan grande como el zulo. Así que fueron renunciando a los grandes escondites y los cambiaron por zulos en el monte de andar por casa, con una capacidad pequeña comparada con las infraestructuras subterráneas de los ochenta.

No sólo cambiaron de modelo de zulos, sino que, incluso, cambiaron de estructura de organización. Como no se fiaban del aparato logístico tradicional porque creían que estaba infiltrado por la policía, la estructura militar creó su propia logística. Eso incrementó el poder del jefe de los comandos de ETA, pero a largo plazo no ha supuesto un aumento de la seguridad ni de la eficacia de la banda terrorista.

La falta de eficacia es lo que le ha llevado a poner en marcha una nueva reorganización interna, tarea en la que se encuentra ahora: «Llevar a cabo esa reestructuración y renovación general es la respuesta que tiene que dar la organización para desarrollar su camino con eficacia», afirma un documento interno de ETA que establece la seguridad y la compartimentación como piedras angulares sobre las que debe asentarse la remodelación del grupo.

Eco mediático mundial
Los recientes atentados de Burgos y Mallorca evidencian que los terroristas mantienen capacidad para causar desgracias, aunque no sean tantas como en el pasado. No hay más que comparar los datos: entre 1978 y 1984, ETA cometió una media de 20 atentados al mes, mientras que en un periodo similar de tiempo, entre 2002 y 2008, la media registrada es de 2,6 atentados al mes. Puede hacer mucho daño, aunque no tanto como el que ha causado antes.

La espectacularidad del ataque de Burgos y el doble crimen de Mallorca, concentrados en apenas veinticuatro horas, dieron a la reaparición etarra un gran eco mediático en todo el mundo, que transmitió la idea de una organización terrorista poderosa. Ahora, apenas veinte días más tarde, se ve la otra cara de la moneda: la de una ETA acosada en Francia, a cuyos dirigentes la Policía les pisa los talones.

Hace apenas mes y medio agentes franceses capturaron una célula de la 'logística militar' de ETA y ayer fue detenida otra, la que había ocupado el lugar de la primera. La celeridad en las caídas de los cuadros dirigentes es uno de los problemas principales para la banda que no está en condiciones de hacer una sustitución eficaz de aquellos que ocupan los puestos de responsabilidad en las estructuras de dirección en Francia.

Para cubrir esas lagunas en su organigrama, la banda tiene que echar mano de militantes que carecen de experiencia, pero que ascienden rápidamente por falta de personal cualificado. Dos de los tres detenidos ayer, por ejemplo, no han formado parte de comandos de ETA ni se tiene conocimiento de que hayan intervenido en atentados antes de huir de su domicilio. Pero una vez que pasaron a la clandestinidad se encontraban ya realizando tareas en la estructura en Francia. Les hubiera bastado pasar un poco más de tiempo y que los detenidos fueran sus jefes, y no ellos, para encontrarse en puestos de mando.
Ese problema de la falta de cuadros preparados no se compensa con el voluntarismo de la organización y tarde o temprano se refleja en esa pérdida de capacidad terrorista. Tal vez por eso algunos miembros de ETA han expresado su escepticismo ante las nuevas propuestas de reestructuración de sus jefes: «Queda claro que una cosa es la teoría y otra cosa es llevar a la práctica esa teoría. Hace cuatro o cinco años se recogían en otra nota propuestas, proyectos y teorías, pero ¿dónde han quedado esos proyectos?», se preguntaba hace unos meses uno de esos etarras descreídos que todavía espera respuesta.

f.dominguez@diario-elcorreo.com

A Zp se le complica el juego
Lorenzo Contreras Estrella Digital 20 Agosto 2009

Dos circunstancias, no exentas de dramatismo político, compiten con la gripe A para complicar la situación que se vive en España. Esas dos circunstancias son el escandaloso embrollo de los plazos para que los parados sin ingresos perciban las ayudas económicas aparentemente prometidas por el Gobierno, y, simultáneamente, el no menos escandaloso retraso del Tribunal Constitucional a la hora de dictar sentencia sobre el Estatuto de Cataluña, demora ya de tres años, nada menos.

En el primer aspecto, el de las subvenciones a parados sin recursos, podría decirse que el zapaterismo, con su líder al frente, pone en peligro la bolsa de votos que parecía dispuesto a garantizarse cultivando la imagen de la protección a los "descamisados" a la española. Una imagen que ha quedado tan a la intemperie del descrédito como la suerte de los afectados por el fracaso de la operación de los subsidios, convertida de repente en un jeroglífico de interpretaciones sobre el alcance o la concreción de los derechos anunciados.

Podría decirse que el verano se encamina hacia su último tercio sin que nuestro país parezca en condiciones de experimentar alguna ilusión respecto a la superación o suavización de la crisis, anunciada en otros países y formulada con cierta firmeza por el presidente del Banco Central Europeo, el señor Trichet.

Cabría sostener la opinión de que al Gobierno le crecen los enanos. La confusión creada en torno a las ya citadas promesas en beneficio de parados sin recursos ha obligado a Pepiño Blanco, en el papel de portavoz de emergencia en ausencia de Leire Pajín, a pedir disculpas con el anuncio de que, en el futuro, el Gobierno se esforzará en informar mejor. Al mismo tiempo, como ministro de Fomento, ha tenido que referirse también al ?apagón? del aeropuerto de Barajas, otro escalón más en la sucesión de calamidades que le vienen afectando y que, por supuesto, lastiman o deterioran el crédito que Zapatero intenta conservar.

En esta coyuntura hay quienes sospechan que las nuevas detenciones de cabecillas etarras en Francia, normalmente gestionadas y preparadas por las investigaciones de las fuerzas de seguridad españolas allí operantes, representan una compensación que el ministerio del Interior, bajo la estrategia oportunista de Rubalcaba, ha buscado para ofrecer algo positivo a la opinión española. La gendarmería francesa colabora sin necesidad de asumir la iniciativa de las acciones. Se sirven de las informaciones que los agentes españoles les proporcionan y se limitan a practicar las detenciones cuando les parece oportuno. En ese sentido, Paris manda.

En cuanto al otro escándalo en marcha, el del Tribunal Constitucional que no se decide a dictar sentencia sobre el Estatuto catalán pese al tiempo que lleva recurrido, la novedad es la irrupción de Carod Rovira, presidente en funciones de la Generalitat, con acosos y presiones a la institución para que no se le ocurra modificar el contenido del articulado que tiene entre manos.

Lo más alarmante es que el ministerio de Justicia intenta rodear de normalidad el desarrollo del asunto, con el argumento de que el Estatuto, con toda su carga de ilegalidad, lleva dos años aplicándose sin que nada pase. Olvida que pasa lo esencial, es decir, que se atenta contra la Constitución, se cuestiona la configuración actual del Estado y se le fuerza a desnaturalizarse desde una concreta comunidad autónoma, la catalana, que busca, más que un federalismo español, una salida confederal y soberanista que dote a Cataluña de un Estado propio. En concreto, se intenta conseguir, por vías aparentemente reformistas, nada menos que la independencia que Pujol preparó y acabó dejando en manos de otros, incluido ese cordobés llamado Montilla, siempre a las órdenes de los dirigentes de ERC, empezando por Puigcercós y acabando por Carod Rovira.

Verde Cenicienta
Iñaki EZKERRA La Razón 20 Agosto 2009

S e trata de una vieja y vergonzosa cuestión que surge y resurge a golpe de atentado de ETA: la precariedad de la Guardia Civil, su tradicional y proverbial y ancestral escasez de medios, la ofensiva desprotección de sus casas cuartel, el tercermundismo doloroso de sus viviendas, la «prehistoricidad» –cuando no la pura ausencia– de inhibidores de frecuencias y demás equipamientos básicos, las racanerías en sus sueldos y sus uniformes, el dinero que los propios guardias deben poner de su bolsillo para hacerse con «herramientas de trabajo» que son elementales, la extemporaneidad asombrosa de su parque móvil, la falta de unos garajes seguros que lo alberguen… Hace unos días ha sido Esther María García, la madre de uno de los guardias civiles asesinados en Calviá, la que lo ha dicho en una carta dirigida a un periódico y tiene razón. Tiene razón en protestar por «el dinero que el Gobierno da para el exterior». «Para el exterior y para el interior», habría que añadir. Para la cúpula de Barceló en Basilea y para las subvenciones al cine español y para pagarle un caro tratamiento hormonal de fertilidad a la etarra Beloki, a la que se le ha ocurrido ser madre después de tirarse cuarenta y siete años pegando tiros.

Tiene razón Esther María García y hay que decirlo en voz alta para que se les caiga la cara de vergüenza a éste y a todos los Gobiernos que hemos tenido en España sin excepción. Porque no ha habido un Gobierno que reparara ese agravio que se vuelve sangrante cuando se establece la comparación con los modernísimos medios de los que dispone, por ejemplo, la Ertzaintza. La Benemérita es la Cenicienta de la democracia, la gran asignatura que España tiene pendiente consigo misma. Sé de qué hablo. Sé de las sórdidas misas bajo las cutres vigas del puente del Guggenheim en las festividades de la Inmaculada; de sus celebraciones en pabellones hospicianos y de sus dietas pobretonas y del veraneo chafado por una orden intempestiva de última hora. Sé de una dignidad que reside en la disciplina y el sacrificio, no en la arrogancia ni el orgullo.

En Madrid hay fantasmones a los que nunca ha amenazado nadie que lucen escolta y automóvil oficial como un signo de distinción social para que los porteros se les cuadren, pero en Bilbao mientras se ocupó de mi protección la Guardia Civil (primero los Grupos Antiterroristas Rurales, luego la Comandancia de La Salve) nunca fui en coche oficial porque ese cuerpo tiene prohibido trasladar en sus vehículos a sus protegidos por más que sus nombres aparezcan en la lista de un comando. Pues bien, recuerdo el engorroso episodio de un taxi al que tuve que pedirle que se detuviera camino del aeropuerto porque el renqueante coche de mis escoltas no le podía seguir a esa velocidad. Recuerdo, sí, la cara de ironía del taxista y el comentario despectivo de nacionalista que hizo ante esa escena de película de Funes o tebeo de Mortadelo y Filemón. Recuerdo que esa sonrisa me hirió porque me sentí uno de ellos.

La dignidad y el orgullo, sí. La Guardia Civil sabe de esa diferencia porque muchas veces se ha comido el orgullo por la gran dignidad que posee. Verde Cenicienta y austera y adusta y sacrificada y parca y firme y digna y humilde... No hago este artículo para darle jabón, sino para decir que está muy bien eso de gritar «¡viva la Guardia Civil!», pero hay que poner los medios para que «viva» efectivamente.

Comienza el período gallináceo

JUAN JULIO ALFAYA Periodista Digital 20 Agosto 2009

La Xunta presentó ayer la nueva imagen de las escuelas infantiles (una gallinita azul), que escolarizarán a los niños de cero a tres años, y que integrarán la Red de Escuelas Infantiles de Galicia. Con esta presentación desaparece la denominación galescolas, que tanta polémica levantó en su momento por su parecido con el término vasco ikastolas que fueron y siguen siendo auténticos semilleros de odio a España que para muchos vascos, adoctrinados en el nacionalismo sabiniano, es la auténtica encarnación del Mal.

Una personalidad deformada desde la infancia es difícil de enderezar después. ¿Existe alguna psicopatología mental originada en la niñez que no deje una huella imborrable para toda la vida? La mayoría de las neurosis y psicosis tienen su origen cuando la persona es más indefensa y moldeable, por ello es posible corregir hasta cierto punto la conducta y los hábitos, pero nunca cambiar el núcleo de la personalidad.

Si el símbolo de las galescolas era una casita sonriente con la bandera gallega en el tejado, la Xunta se ha apresurado a crear otro logo inspirado en el cuento del escritor orensano Carlos Casares "A galiña azul". El mensaje de este cuento, escrito para una niña que vive fuera de Galicia, es que no pierda sus raíces. Bueno, si la libertad forma parte de sus raíces, no me parece mal.

La nueva identidad de las escuelas infantiles no estará tanto en la cartelería ni en el material de los centros (edredones, mochilas, mandilones, baberos o bolsas de merienda), sino en los contenidos pedagógicos. El logo de las galescolas era una casita con una bandera gallega. A partir de ahora será una gallinita azul, pero ¿es eso lo más importante?

Si las clases van a ser impartidas por el personal enchufado por el bipartito durante el período pregallináceo, no creo que el fondo de la cuestión cambie mucho. El cartel, los mandilones y los baberos son lo de menos. Lo importante es que los niños sean educados en libertad y para la libertad, sin intoxicar sus mentes con películas de buenos y malos, de "bos e xenerosos" y de "imbéciles i escuros" a las que tan aficionados eran los socialistas por conveniencia y sus socios del BNG por ideología.

Las detenciones de los etarras, un éxito de la investigación policial
Editorial La Razón 20 Agosto 2009

No es una frase hecha afirmar que los terroristas están cada vez más acorralados. Los hechos lo corroboran. Gracias a la impecable labor de investigación de la Comisaría General de Información de la Policía Nacional, en la madrugada del martes fueron detenidos los etarras Aitzol Etxaburu, Andoni Sarasola y Alberto Machain. Éstos –que eran los responsables del almacenamiento de armas y explosivos– tenían en su poder 42 detonadores industriales y una veintena de fiambreras cargadas de explosivo.

Una de las consecuencias inmediatas de la detención ha sido la localización de un zulo con cien kilos de explosivo y doce kilos de nitrometrato. Así, los Cuerpos y las Fuerzas del Estado han desactivado una vez más la voluntad y decisión de matar de los etarras. Este éxito –en el que es fundamental la colaboración con Francia– es fruto de una operación minuciosa en la que han participado decenas de agentes y en la que el factor humano y la intuición policial han sido claves. Es necesario subrayar que con la detención de Etxaburu ya están a disposición judicial los seis terroristas más buscados en los dos últimos años. Aunque, como señaló ayer el ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, «ETA lo va a volver a intentar», lo cierto es que, hoy, los españoles nos podemos sentir más seguros.

Los disimulos del Ararteko
AURELIO ARTETA CATEDRÁTICO DE FILOSOFÍA MORAL Y POLÍTICA DE LA UPV-EHU, El Correo 20 Agosto 2009

V amos a felicitar de entrada a la institución que dirige el Ararteko. Su informe sobre la 'Atención institucional a las víctimas del terrorismo en Euskadi', por su cuidado y rigor, incluso por su inusual atrevimiento, merece la debida atención por parte de las autoridades y exige ser resumido para difundirlo cuanto antes entre los ciudadanos. Sí, también entre los nacionalistas, aunque en estas fechas les quede poco tiempo para su lectura, ocupados como están en protestar por la retirada de los edificantes carteles terroristas. Mientras los lectores más interesados se zambullen en las centenares de páginas de este documento, me van a permitir un juicio de urgencia. Y puesto que otros se encargarán de resaltar los innegables aciertos del Informe, me ocuparé de sus no menos visibles desaciertos: algunas confusiones, ciertas ausencias notorias... y los llamativos comentarios del señor Lamarca en su presentación a la prensa.

Creo que la peor de las confusiones es definir el atentado con víctimas mortales como «un acto injusto intencionado, en nombre de un fin que decía justificar los medios» (pág. 616). Tal definición condena los medios violentos por injustificables, al tiempo que da por sentada la legitimidad de los fines. ¿Y si también los fines, así como los presupuestos últimos desde los que esos fines se postulan, carecieran de justificación democrática suficiente? ¿Y si fueran los falsos derechos nacidos de tales presupuestos los que han empujado y aún empujan a muchos a servirse de la fuerza o a disculparla? Son consideraciones en que los redactores, por si acaso, no se adentran. Tampoco resulta correcto insistir en que las víctimas de persecución (los amenazados) han sido escogidas por 'representar la pluralidad en Euskadi'.

Representan sólo una parte de esa pluralidad, más bien la parte constitucionalista. En definitiva, encarnan justamente la resistencia frente al intento de acabar con la pluralidad o, mejor, con el pluralismo. De modo que esas víctimas no representan «la pluralidad de las ideas políticas» en nuestra sociedad, porque entre los amenazados no se distinguen precisamente a defensores de ideas políticas abertzales. Representan sólo las posiciones críticas frente al nacionalismo, pero esto es algo que al parecer quiere disimularse.

A mi entender, hay otros graves ejercicios de disimulo. Uno de los capítulos del documento expone los resultados de una encuesta entre los escolares vascos de la ESO sobre sus actitudes ante ETA (368 y ss). Espeluznantes, pero nada sorprendentes a ojos de cualquier observador atento. Que sólo una mitad de ellos se pronuncie con claridad contra ETA y la 'kale borroka' es para echarse a llorar... y a temblar por el mañana. Que ese porcentaje descienda bastante todavía en los alumnos del modelo D tal vez debiera hacernos pensar si ese modelo, antes que una opción lingüística, supone una opción ideológica, y una opción malsana. Pero una lectura tan arriesgada no se la permiten los autores. Que casi una cuarta parte constante de alumnos reprueben a ETA en un grado nada más que «regular» manifiesta esa tibia equidistancia que seguramente habrán aprendido de sus mayores. De nada vale que los investigadores se pongan radicales y sentencien: «Con que hubiera un escolar, solamente uno, que no rechazara a ETA debiera preocuparnos». He ahí una fórmula para desentenderse radicalmente de las raíces de lo que está pasando. Dígase más bien que son los frutos de ese relativismo moral del 'todas las opiniones son respetables', 'todas las ideas son legítimas', 'no hay que juzgar a nadie' o, por favor, 'no querrá usted convencerme'. Aquel 'probido prohibir' de Mayo del 68 sigue haciendo estragos. Algunos aprovecharán la ocasión para clamar por la educación en valores (¿), pero hace ya tiempo que aquí nuestras facultades de Pedagogía y escuelas de Magisterio han prescindido de la Ética en beneficio de la Educación Vial y otras didácticas de chichinabo...

Llama así la atención que los sociólogos no hayan planteado a los profesores una encuesta parecida a la de los escolares (396). A lo mejor por ahí se encontraban algunas claves de tanta perversión. Sin temor a que los resultados me desmientan, aventuro la hipótesis de que las actitudes de los profesores no iban a alejarse mucho de las de sus alumnos. Es decir, una minoría se atrevería a exponer en clase su diatriba frente al terrorismo y sus cómplices, en tanto que otra minoría mayor -y más copiosa aún en el modelo D- pregonaría ante los alumnos sus convicciones abertzales. Entre medio, claro, la mayoría optará por callarse o no levantar demasiado la voz. Y, ya puestos, uno se pregunta por el silencio de los empresarios (499). Sabemos las criminales extorsiones a las que están sometidos y nos duele imaginar sus angustias, pero eso no les concede bula para esconder sus actitudes respecto de ETA y su terror. A menos que ellos desconfíen del anonimato, estén 'au dessus de la melée' o tan sólo hayan de rendir cuentas en el tribunal del mercado.

Decir que ciertas declaraciones de Íñigo Lamarca al ofrecer su Informe, tal como las recogió este periódico (14 de julio), fueron llamativas es quedarse corto en el adjetivo. A la vista de la legión de escolares vascos afines a las propuestas terroristas, aquél sólo acierta a reconocer «un cierto fracaso en el habilitar democrático (¿)». Menos mal. Pero asombran más las declaraciones del Ararteko a propósito del encuadramiento político o profesional de las víctimas -las mortales y las amenazadas- del terrorismo. O yo no le entiendo, o él no recordaba su propio Informe, o trata de seguir disimulando; lo cierto es que se contradice a tope.

Pues el caso es que el Informe insiste en que «la inmensa mayoría de las personas amenazadas o heridas por ETA pertenecían previamente a colectivos amenazados» (478). Que también la «violencia de persecución (...) implica la amenaza de muerte y la limitación de la libertad de los miembros de algunos colectivos» (495) y que «sólo afecta a una minoría» (513). Que entre tales colectivos figuran militares, policías de todos los cuerpos, jueces, funcionarios de prisiones, miembros del PSE y del PP, a los que se añaden periodistas y directores de prensa, intelectuales, articulistas, profesores, escritores que trabajan en actividades relacionadas con la creación y transmisión de ideas (...)» (498), y es de suponer que no serán ideas abertzales. Para el Ararteko, sin embargo, «no hay fronteras ideológicas» entre los candidatos a víctima y cualquier vasco está «potencialmente amenazado» por ETA.

Más allá de la incoherencia, esa gastada tararira de que todos -desde el portavoz del PNV hasta el delegado del Gobierno- estamos en el punto de mira del terrorista cumple funciones inadmisibles. No sólo falsea palmariamente la realidad, sino que las falsas víctimas restan méritos a las verdaderas y anulan la rebelión social porque, oiga, bastante hacemos con soportar esa universal amenaza. Peor aún, sirve para cortar de cuajo la sospecha de la mayor responsabilidad de unas creencias públicas en mantener este horror, y de la indudable complicidad de unos ciudadanos cuando se amedrenta a otros conciudadanos. No nos amenaza un terrorismo indiscriminado, sino otro cada vez más selectivo. Y el Defensor de los ciudadanos vascos lo denuncia, pero debería atreverse a denunciarlo sin tantas cautelas.

«No nos amenaza un terrorismo indiscriminado, sino otro cada vez más selectivo. Y el Defensor de los ciudadanos vascos lo denuncia» en su reciente informe «pero debería atreverse a denunciarlo sin tantas cautelas», entiende el autor

La sentencia silenciada
Aurelio Arteta El País 20 Agosto 2009

La reciente sentencia del Tribunal Europeo de Derechos Humanos está pasando entre nosotros con bastante pena y escasa gloria. El Tribunal desestima la demanda contra la Ley de Partidos y la subsiguiente ilegalización de Herri Batasuna y Batasuna, es decir, da la razón sin rodeos y por unanimidad en ambos puntos al Gobierno de España. Pues como si nada. Que los partidos demandantes no acaten su condena y se lancen a tomar en calles y bares de Euskadi lo que les quitan los jueces de Europa, era cosa de esperar. Que los demás partidos nacionalistas vascos -los "democráticos", ya saben- vuelvan a arremeter contra la Ley de Partidos ahora firmemente avalada y a amparar a sus camaradas más radicales..., eso aún habrá podido sorprender a algunos. Pero que tantos hombres públicos en este país no aprovechen aquella sentencia europea para la muy necesaria educación ciudadana, eso debería sorprendernos a todos. Porque aquí hay mucha tela que cortar.

Tal vez recuerden ustedes con qué furor clamaron los nacionalistas "democráticos" contra aquella Ley y la contumacia con que sucesivamente la recurrieron, sin éxito alguno, ante el Tribunal Supremo y el Constitucional. Incluso con cuánto fervor secundaron también el recurso que el abertzalismo radical presentó en Europa y hoy ha sido rechazado. Todos los recurrentes coincidían (y siguen coincidiendo) en denunciar el notorio déficit de la democracia española, que al parecer obstruye los legítimos derechos de expresión y de asociación de aquellos partidos disueltos. Uno se pregunta por eso si en Derecho Penal no debería regir algo así como un principio de transitividad: quienes comparten las razones principales de la demanda que un tribunal condena por las razones contrarias, ¿no quedarán ellos también implícitamente condenados por ese mismo tribunal? Pero los miembros de la gran familia nacionalista no se dan por aludidos, porque la sentencia alude tan sólo a los de Batasuna.

Lo más probable es que tampoco hayan leído ni siquiera el núcleo central de la sentencia de marras. O que no lo hayan entendido o, claro, que lo estén ocultando por la cuenta que les trae. Pues el caso es que el alto tribunal no rechaza la libertad de expresión de los demandantes, que acoge hasta las ideas que hieren, chocan e inquietan y excluye las que "incitan a recurrir a la violencia". Criminalizan las ideas, sí, pero justamente las criminales. Ni tampoco coarta su libertad de asociación, pues sus partidos no han sido cancelados tan sólo por negarse a condenar los atentados terroristas; ni siquiera, fíjense, por pretender "un cambio en las estructuras legales o constitucionales del Es-tado". Han sido prohibidos por encarnar "un proyecto político incompatible con las normas de la democracia". O, para ser más claro, por "proponer un programa político en contradicción con los principios fundamentales de la democracia". ¿Lo prefieren de otra forma? Porque ese partido propugna "un modelo de sociedad... que estaría en contradicción con la concepción de una sociedad democrática". Por si no lo han captado todavía, porque defiende un "proyecto político contrario en su esencia a los principios democráticos proclamados por la Constitución española".

No se irriten conmigo. Más insistentes aún son los jueces, que reiteran este fundamento nada menos que once veces en las últimas páginas de su sentencia. No se limitan a condenar los medios violentos de Batasuna y afines, como obvios "instrumentos de la estrategia terrorista de ETA". Lo que machaconamente sostienen es que también los fines (el proyecto) y los presupuestos (el programa) de esos partidos son antidemocráticos. Repito: no sólo inconstitucionales, como aquí pontifican nuestros comedidos juristas; son antes aún antidemocráticos. Ya ven cómo no es cierto que "todas las opiniones son respetables", una opinión que tanto favorece a las opiniones de los más brutos. A lo mejor algún día renunciamos a la blanda falsedad de los tópicos que le siguen, como que "todas las ideas pueden defenderse en democracia", que "en ausencia de violencia, todos los proyectos políticos son legítimos" y otros disparates.

Y es que la democracia no es un sistema de gobierno del que importen nada más que los procedimientos -elecciones y regla de la mayoría-, sino también sus premisas y contenido morales. Defender la prevalencia (por razones raciales o lingüísticas) de una comunidad étnica particular sobre la ciudadana general; anteponer presuntos derechos colectivos a los individuales, etcétera, no aprueban un examen de democracia. Así las cosas, las persistentes negativas a distanciarse del terrorismo son sin duda síntomas de complicidad con los terroristas. Pero la sola repulsa de los medios violentos tampoco vuelve democrático a ningún partido, al revés de lo que predica la simpleza política reinante; sólo lo vuelve pacífico. Para calificarlo de democrático, deberá probar además que su programa y su proyecto respetan la igualdad política y postulan la libertad de los ciudadanos. Algunos han tardado 30 años en aceptar que la amenaza o el asesinato deben desaparecer de la política; asusta imaginar cuántos años más habrán de pasar para asumir que la política democrática demanda asimismo el libre debate de sus creencias y buenos argumentos, además de votos suficientes, que justifiquen sus propósitos.

Se comprende entonces la zozobra de quienes, voceando deplorar tales medios (pero disfrutando de sus rentas), comparten los presupuestos y metas de esos partidos que el Tribunal de Estrasburgo ha reprobado. Dirán que acatan su veredicto, al tiempo que abominan de aquella Ley de Partidos que esta sentencia juzga intachable, pero que ellos creen destinada maliciosamente a expulsar a los nacionalistas del poder. Verbigracia, Iñigo Urkullu, presidente del PNV.

Urkullu, como Zabaleta y otros dirigentes de la tropa nacionalista -la "democrática", no se olviden-, confunde la pluralidad, o mera presencia de diversas opciones políticas en una sociedad, con el pluralismo, o sea, el marco legal que permite el enfrentamiento tolerante de esas opciones mediante el diálogo y no por la fuerza. El presidente abertzale declara que el Gobierno socialista busca recortar la "pluralidad" política de Euskadi. Simula olvidar que sólo podando algunas ramas podridas de aquella pluralidad podrá garantizarse allí el pluralismo. Para este político borrar de manera definitiva el "color diferente" de Euskadi sólo puede responder a un empeño perverso. Prendido en la torpe ideología de la diferencia, supone que lo diferente es bueno tan sólo por ser diferente, no por probar ser bueno, y que hay que conservarlo aunque fuere un monstruoso fruto del fanatismo.

¿En suma?: suma y sigue, y sigue y sigue...

Aurelio Arteta es catedrático de Filosofía Moral y Política de la Universidad del País Vasco. Editor de El saber del ciudadano. Las nociones capitales de la democracia (Alianza).

ETA busca sangre para negociar
La Polícía, en estado de alerta y a la capatura de nuevos terroristas
Efe www.lavozlibre.com 20 Agosto 2009

Madrid.- La banda terrorista tiene agotado su discurso. Sólo les queda aumentar el caudal de sangre para buscar un nuevo momento de agotamiento y de debilidad del gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero para volver a reclamar "diálogo" y tratar de obtener sus demandas independentistas de España y anexionistas de Navarra. No cambian.

La última operación contra ETA ha permitido la detención en Francia de tres presuntos responsables del aparato logístico de la banda terrorista que suministraban armas, municiones y explosivos a los comandos y el descubrimiento de un zulo con más de cien kilos de material para elaborar amonitol.

ATENTADO DE LA T-4
Los detenidos en Villarembert, en la región de Saboya, son Alberto Machaín, Andoni Sarasola -hermano de Mattin Sarasola, uno de los presuntos autores del atentado de la T-4 de Barajas- y Aitzol Etxaburu, cuya entrega será solicitada por la Audiencia Nacional para juzgarle por su participación en un atentado con coche-bomba perpetrado en un polígono industrial de Ávila en septiembre de 2005.

Etxaburu Artetxe, además, está considerado el responsable del grupo como sustituto en la logística del aparato militar de ETA de la miembro de la banda Itziar Plaza, detenida el pasado 4 de julio, y de Jurdan Martitegi, arrestado el pasado 18 de abril en Montauriol.

Los tres arrestados hoy ocupaban una vivienda en la que se han encontrado 4 revólveres -tres Smith&Wesson calibre 357 Magnum y uno calibre 22-, 42 detonadores industriales y una veintena de "tuppers" o fiambreras "preparadas para explotar", según el ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba.

Fuentes de la investigación han indicado a Efe que los "tupper", eran de tamaño pequeño y tenían "montado" el circuito eléctrico, pero que en su interior no había todavía ni explosivos ni detonadores.

La operación ha permitido el descubrimiento en la localidad de Ferrières, en el departamento francés de los Altos Pirineos y a sólo 40 kilómetros de la frontera española, de un zulo que contenía unos cien kilos de nitrato amónico y doce litros de nitrometano.

Los terroristas utilizan el nitrato amónico para fabricar el explosivo amonal, que mezclado con el nitrometano, un aditivo utilizado como potenciador en los combustibles de aeromodelismo, forma el amonitol.

Este explosivo, de alto poder destructivo y cuyo manejo es extremadamente delicado, ha sido utilizado por ETA en varias ocasiones.

Las Fuerzas de Seguridad investigan ahora si el vizcaíno Aitzol Etxaburu Artetxe y los navarros Alberto Machaín Beraza y Andoni Sarasola Yarzabal -sobre quien ya pesaba una orden de detención librada por el Juzgado Central de Instrucción número 3 de la Audiencia Nacional- tienen alguna relación con los atentados de este verano en la isla de Mallorca.

"Tenemos que analizar todo el material que ha aparecido y que, confiamos, en que siga apareciendo en los próximos días para dar una respuesta taxativa a esa pregunta; de momento no tenemos ninguna evidencia de que eso sea así", ha señalado Rubalcaba al ser preguntado por este extremo.

Los arrestados, que iban armados, tenían en su poder abundante material informático, incluidos varios ordenadores portátiles, además de una furgoneta Peugeot Partner de color gris, que había sido robada en Saint Bonne le Froid (Francia) el pasado 17 de junio.

A LA ESPERA DE MÁS DETENCIONES
El titular de Interior ha insistido en que la operación, realizada por la Policía Judicial francesa en colaboración con la Comisaría General de Información de la Policía Nacional, sigue abierta y en que las Fuerzas de Seguridad esperan encontrar en los próximos días más material del que tenían preparado para suministrar a los comandos.

El ministro ha recalcado que con la detención de Etxaburu han sido capturados los seis presuntos etarras que figuraban en un cartel que fue difundido por la Policía y la Guardia Civil en el verano de 2007 y que ha quedado "sin efecto".

Rubalcaba -que la semana que viene viajará a París para entrevistarse con su homólogo francés, Brice Hortefeux- ha subrayado que desde que se publicó el cartel, y haciendo un sencillo cálculo, las fuerzas de seguridad han detenido a uno de los terroristas más buscados cada cuatro meses, lo que constata la eficacia policial.
El ministro ha dicho también que Etxaburu, además de ser el jefe del grupo desarticulado, es un individuo con un historial que le liga al que fue número uno de la banda, Garikoitz Aspiazu, "Txeroki".

Del cartel a la cárcel
Detenidos en Francia tres miembros del aparato militar de ETA
Etxaburu, el jefe de la Logística militar huido desde 2005
Machaín, dentro de la nueva ofensiva «enloquecida» de ETA
Sarasola, hermano de uno de los asesinos de la T-4
ETA escondía 800 kilos de explosivo en los siete zulos descubiertos este año
Los etarras tenían cien kilos de explosivo y veinte fiambreras preparadas para estallar
Los seis más busados, publicado en ABC hace sólo dos años
E. M. | MADRID ABC 20 Agosto 2009

El pasado mes de junio, antes de la oleada «enloquecida» -palabras del ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba- que ha llevado a la banda terrorista ETA a dar varios zarpazos en Burgos y Palma de Mallorca (en dos ocasiones) de este verano, un alto cargo de la Policía Nacional vaticinaba para ABC.es que el cartel difundido en el año 2007 por el Ministerio del Interior se vería agotado «en breve». Sólo quedaba uno de los seis etarras fotografiados en ese cartel, que ha vestido (y sigue en muchos lugares, como los aeropuertos canarios) las infraestructuras de transporte y las comisarías de todo el país, así como de las de Portugal y Francia.

De aquellos seis -Ander Múgica, Eneko Zarrabeitia, Saioa Sánchez, Joseba Mikel Olza, Leire López y Aitzol Etxaburu- sólo quedaba uno por meter entre rejas, el último, considerado colaborador íntimo de Garikoitz Aspiazu, alias «Txeroki», y -en el momento de la conversación con el agente- el etarra más vinculado a la logística del aparato militar de ETA, además de Itziar Plaza (a la que se echó el guante el pasado 4 de julio).

El ministro Rubalcaba ha confirmado hoy lo que auguraban los miembros especializados en la lucha antiterrorista: con la detención de Etxaburu, se retiran esos carteles y los esfuerzos deben centrarse en los nuevos seis etarras más buscados desde la difusión de nuevas fotos el pasado 31 de julio, después de que ETA asesinase en Palmanova (Mallorca) a dos guardias civiles, Diego Salvá y Carlos Sáenz de Tejada.

Pero de ese renovado cartel, también descuelga ya una foto, después de que con Etxaburu se haya «herido» a dos pájaros en una misma operación, y se haya puesto a la sombra a Alberto Machaín, buscado por colocar una bomba en un polígono abulense, en 2005. Los esfuerzos de los Cuerpos de Seguridad se centran ahora en la detención de las dos mujeres que aparecen en esas instantáneas, Itziar Moreno e Iratxe Yáñez, puesto que se les considera ejecutoras de la colocación de los cuatro artefactos que estallaron en Palma de Mallorca el 9 de agosto en varios establecimientos hosteleros y los bajos de la Plaza Mayor de la ciudad. Rubalcaba sugirió tras esos atentados múltiples que los responsables podían ser «razonablemente» los mismos que mataron a Salvá y Sáenz de Tejada, y que sin duda, las Fuerzas de Seguridad los buscaban «en territorio español». «Trabajan para la banda desde España», no en Francia, como ya se presuponía, aclaró el titular de Interior.

Retiran ya los carteles de los anteriores más buscados
Hoy mismo, tras la detención de Etxaburu, muchos locales han comenzado a ver cómo caían los carteles difundidos desde el verano de 2007. En septiembre de ese año, ya se apresó a Ander Múgica. Su imagen, con una pequeña cola de pelo, se había aposentado en nuestras retinas, especialmente cuando la Policía lo consideró el terrorista que abandonó una peligrosísima furgoneta cargada con 115 kilos de explosivo en Ayamonte (Huelva) y que huyó posteriormente, al verse sorprendido por un control policial rutinario cerca de la localidad de Morella, en Castellón.

Saioa Sánchez fue capturada en Francia en diciembre de ese mismo año, cuando iba acompañada de otro etarra, supuestamente Aitzol Etxaburu, que consiguió huir de la Gendarmería francesa, no así su compañera a quien se le relacionaba directamente con el atentado que costó la vida a dos guardias civiles, Raúl Centeno y Fernando Trapero, en la localidad gala de Capbreton. Sánchez fue apresada junto a otro de los miembros de la banda que más quebraderos de cabeza daba a la Policía, Asier Bengoa.

Hubo de pasar algo más de un año hasta un nuevo golpe contra las alimañas etarras. No obstante, la operación policial dejó descabezada por completo a una banda que dependía de «Txeroki», a los mandos tras la detención de otro número uno, Francisco Javier López Peña, «Thierry». Además de «Txeroki», se detuvo a una mujer, Leire López Zurutuza, la segunda de las féminas presentes en el cartel, acusada de intervenir en varios atentados con bomba cometidos cuando formaba parte del «comando Zapa». El «Zapa» se formó en 2004, a cargo de José Ángel Lerín Sánchez y Leire López, una antigua concejal de Batasuna en Beasain (Guipúzcoa). El grupo estaba a las órdenes de «Txeroki», que era quien los reclutó, los encuadró, les proporcionó el adiestramiento, los explosivos y las órdenes.

Del cartel a la cárcel
Siguiendo las indicaciones del dirigente etarra, el grupo colocó sus dos primeras bombas el 16 y el 22 de octubre de 2004 en otras tantas oficinas de empresas inmobiliarias de San Sebastián. «Txeroki» les había indicado que las colocaran en un plazo máximo de diez días, tal vez porque quería hacerlas coincidir con el envío de cartas de extorsión a empresas de ese sector. «Txeroki» cayó ese noviembre de 2008 y, a su lado, estaba López.

En bicicleta...Un mes después siguió sus pasos el cuarto protagonista del cartel, Eneko Zarrabeitia Salterain, acusado de haber pertenecido a los comandos «Vizcaya» y «Larrano» antes de ser encuadrado en las estructuras de la organización terrorista en Francia. Se le acusó de haber proporcionado el coche bomba que estalló en el cuartel de Legutiano, matando al agente Juan Manuel Piñuel. Nacido en Abadiño (Vizcaya) en 1981, Zarrabeitia, alias «Sorgin», huyó a Francia y se alojó en un piso de Limoges hasta que «Txeroki» también lo reclutó para integrar el comando «Larrano», el que fue enviado a Cantabria para cometer un atentado con coche bomba en Santander. Zarrabeitia y su compañero, Aritz Arginzoniz, viajaron desde Francia en bicicleta, se alojaron en un camping de la localidad cántabra de Isla, pero sus planes se vieron frustrados con el arresto inesperado de Arginzoniz. Entonces, «Sorgin» volvió al país galo.

Con una distancia de apenas unos días, cayó el quinto, Joseba Mikel Olza, huido desde marzo de 2007, tras la desarticulación por la Guardia Civil del «comando Urederra» de ETA. Fue detenido montando en bicicleta, en las inmediaciones de la localidad de Tarascon-sur-Ariege, en la región de Midi-Pyrénées, al sur del país francés. Mikel Olza fue detenido con Ugaitz Astiz en otro control de tráfico, armados con una pistola del calibre 22 y un revólver y documentación relacionada con la banda terrorista que llevaban en las mochilas.

El último de los etarras, como se sabe, ha sido sorprendido mientras dormía. Aitzol Etxaburu pasa hoy la noche en la comisaría de Lyon, a la espera de pasar a disposición judicial. La media, la ha calculado Rubalcaba: «Han pasado dos años. Cada cuatro meses, las Fuerzas de Seguridad francesa y española ha detenido a uno de los etarras más buscados». Quedan cinco del nuevo cartel.
 

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