AGLI

Recortes de Prensa    Viernes 28 Agosto 2009

 

Desgobierno
IGNACIO CAMACHO ABC 28 Agosto 2009

DESDE un plano puramente técnico, éste puede ser el Gobierno más incompetente desde que se restauró la democracia, lo que incluye el crítico año final de Adolfo Suárez, que al menos tenía la atenuante de haber perdido el control de su propia mayoría. Por lo general, en España los malos gobiernos lo han sido por falta de ideas, por abotargamiento o por soberbia, pero éste lo es además por incapacidad administrativa. A su inclinación por la improvisación y la frivolidad añade una pavorosa falta de competencia gestora que embarranca incluso sus propios proyectos -más bien ocurrencias- en un pedregal de confusión y rectificaciones. Crea un problema para cada solución y carece de fluidez, de solvencia, de formalidad y de confianza.

Esa desquiciada manera de gobernar (?) a tirones ha sumido al país en el desconcierto en una circunstancia especialmente crítica. Cuando más falta hace un poder fiable que marque el rumbo nacional, el zapaterismo se pierde en un descacharrado desorden interno. La reciente voltereta de la ayuda a los parados revela un caos de profundidades abisales en la coordinación funcional de la Administración, y la comparecencia parlamentaria de la vicepresidenta Salgado ha elevado al paroxismo la trémula ausencia de pautas, criterios o simple organización interna. El espectáculo fue abracadabrante: la responsable de los asuntos económicos se presentó en las Cortes enseñando las palmas de las manos vacías. No tenía papeles que enseñar, ni cifras que ofrecer, ni certidumbres que aportar. Fue incapaz de aclarar las cantidades reales que van a percibir las autonomías, los impuestos que van a pagar los ciudadanos y el alcance del déficit público. Ya sería grave que un Gobierno ocultase a la nación datos tan esenciales del funcionamiento público, pero aún resulta más inquietante la muy verosímil posibilidad de que no los conozca él mismo.

Tanto en una hipótesis como en la otra, el problema causal de fondo es idéntico: una ignorancia insondable de las reglas de la gobernanza. Puede ocurrir que los encargados de dirigir el país no sepan de veras qué van a hacer ni a qué resultados conducen sus decisiones, o puede ser que los atisben tan vergonzantes que sientan un culpable remordimiento de confesarlos. En ambos casos estamos ante una política licuada, insustancial, de una frivolidad que si ya parecía preocupante en tiempos de bonanza se vuelve francamente perturbadora en medio de una recesión angustiosa. Ayunos de método los dirigentes zapateristas trampean la crisis con parches y triscan con irresponsable alegría por los predios de un Estado que no saben administrar. Si al menos se tratase de un trastorno organizado podría confiarse en la existencia de una descabellada hoja de ruta, pero cada vez parece más plausible la sospecha de un descontrol estructural tan aventurado como aleatorio.

Fin de ciclo
FERNANDO FERNÁNDEZ ABC  28 Agosto 2009

HACER las maletas y volver a Madrid es duro. Sólo me consuela pensar lo que le espera al presidente Zapatero. Tiembla el gobierno de coalición con el PSC hace aguas la política económica. Claro que no debería consolarme sino agobiarme, porque con el Estatuto de Cataluña puede desaparecer la Constitución de 1978 y para la crisis la receta ya ha sido anunciada: más impuestos para los ricos, que seremos todos para que cuadren las cuentas.

La conversión del PSOE en una federación de partidos nacionalistas es el fenómeno político más trascendente desde la Transición. No es un proceso acabado, ni siquiera irreversible, espero, pero sin duda esa es la marca Zapatero. No se ha producido por convicción ideológica, aunque es cierto que ha ayudado la confusión de la izquierda europea desde Mitterrand y la caída del muro y que Blair, el único socialista que ha entendido la globalización, haya resultado un esbirro de Bush. Tampoco ha sido una evolución ordenada, producto de la evolución natural de la cosas. Ha sido mero oportunismo, producto de la voluntad cainita del socialismo de ZP. Llegado al poder sin esperarlo en 2004, Zapatero se abraza alegremente a la causa catalana. Esta conversión feudal del Partido Socialista trae ahora causa de gran preocupación.

Empieza el curso sabiendo que el Estatuto de Cataluña es anticonstitucional en aspectos esenciales. Lo que ha provocado reacciones que revelan bien la catadura política de nuestros gobernantes. La primera, la más obvia y probablemente inevitable, presionar a los magistrados del Constitucional con toda clase de males si fallan en contra. Mientras tanto, y por si acaso, se han estudiado todos los trucos legales para modificar la composición del Tribunal y asegurar un resultado políticamente correcto. No ha podido ser porque este país no es Venezuela, aunque algunos bien lo han intentado. Se ha puesto entonces en marcha una segunda operación golpista, utilizo el término en el mismo sentido ligero que lo hace Javier Cercas en Anatomía de un Instante, consistente en poner al Parlamento por encima de la ley. Ante un hecho consumado, en una situación de secuestro físico en el 23-F y político en el Estatut, nos saltamos la letra y el espíritu de la Constitución, olvidamos que la democracia son formas y respeto a las leyes, arrinconamos a Montesquieu y declaramos periclitado el Tribunal Constitucional, ¿quiénes son esos señores para oponerse a la voluntad de Cataluña? Tampoco ha funcionado y llega septiembre con una tercera operación en marcha, concebir la democracia española como un Pacto entre dos soberanías originarias, Cataluña y España. Pacto que se rompería si el Constitucional no avalara el Estatuto. Con independencia de la opinión que cada uno pueda tener sobre esa teoría, una ensoñación imperial en mi opinión, lo cierto es que no está en la Constitución que aprobamos todos los españoles en referéndum.

Quiero pensar que Zapatero ha descubierto este verano que Ortega, Azaña, Suárez, González y hasta Aznar no eran idiotas que no habían entendido a Cataluña, sino que simplemente las pretensiones nacionalistas no caben en la Constitución, ni podrán caber aunque las suscriba el PSC. Y exijo que dejen de amenazarnos. Ya está bien del chantaje sobre «la revisión de la relación de Cataluña con España», no vaya a ser que nos animemos y la revisemos nosotros. Que modifiquemos el sistema de financiación para que Cataluña no salga privilegiada, que apliquemos la doctrina de económica de defensa de la competencia también en Cataluña y persigamos las ayudas de Estado. En fin, señores, que este ciclo político se acaba, por avaricia y porque con la crisis se han evaporado las posibilidades de comprar voluntades con cargo al Presupuesto y la borrachera de consumo se ha traducido en resaca impositiva.

gobierno de españa
Ernesto SÁENZ DE BURUAGA La Razón  28 Agosto 2009

Me gustan los anuncios que terminan con esa frase solemne, reiterativa, de Gobierno de España. Nos viene a decir lo bien que hace las cosas nuestro Gobierno. Lástima que en esos anuncios no se incluyan las medidas económicas de los últimos meses para combatir la crisis, tan ineficaces como frívolas en muchas ocasiones. Ocurrencias que nos llevan a un gasto desmedido y a convertirnos en los líderes europeos en paro y endeudamiento. Lástima que en esos anuncios no nos revelen un secreto, impropio de nuestros tiempos, relativo a la financiación autonómica, de la que sólo sabemos que a Cataluña le corresponde más porque el Tripartito pasa por caja.

En ese escenario decir Gobierno de España no sería políticamente correcto y además se les pondría la cara colorada porque no todos somos iguales, lo que ya es una desvergüenza. Lástima que en esos anuncios no se refleje el pacto en Cataluña entre políticos, que lo consideran por encima de la Ley, léase sentencia del Constitucional, para un Estatuto con la garantía y el compromiso del presidente del Gobierno de España. Lástima que en esos anuncios no nos den los datos de la próxima subida de impuestos, consecuencia de la mala gestion de nuestro Gobierno con el dinero de todos. Lástima que en esos anuncios no nos recuerden que bajar impuestos es de izquierdas porque ahora subirlos tambien será de izquierdas manteniendo la norma de decir una cosa y cuando conviene apuntarse a la contraria según el método ZP: decir a cada uno, en cada momento, lo que quiere oír. Gobierno de España.

11-M
La verdad nos hará liebres
Joan Valls Libertad Digital  28 Agosto 2009

Oyente: ...y de ahí mi disconformidad con el punto de partida.
Invitado: Es que la mejor forma de avanzar hacia la verdad es investigando y haciéndolo llegar a la opinión pública.

Oyente: Es en el planteamiento vertical donde veo el error. Yo creo que, primero, habría que haber identificado el problema en la masa y no en una élite manejando a presuntos encubridores. Entre quienes cuestionan la versión oficial, se ha asumido el siguiente escenario, aunque más bien lo definiría como paradigma: la matanza del 11-M es un atentado dirigido contra la nación española, la cual, en un estado de ignorancia permanente, es engañada sistemáticamente por una casta de políticos y medios afines. La única forma de revertir esta dinámica perversa sería desenmascarando a los cerebros y ejecutores del 11-M para que la sociedad reaccione. A partir de ahí, según esta visión, las cosas cambiarán para mejor.

Moderador: Bueno, nos estamos repitiendo.

Oyente: Bien, permítame un minuto más. El 11-M, al margen de algunos avances, se ha consolidado como algo inexpugnable, pero no por la connivencia de élites y de encubridores, sino por la actitud de su víctima principal, que es el pueblo, lo que una vez fue una incipiente ciudadanía, rápidamente abortada. En realidad, al situarnos por encima del pueblo, creemos saber qué es lo que le conviene y, en consecuencia, tratamos de aplicarle una receta en forma de entrega de luz y conocimiento, todo muy prometeico. Pero la masa tiene muy interiorizado que la verdad nos hará, haría, liebres, que el esclarecimiento de los hechos nos mostrará una realidad tan repugnante, que todos correremos como lagomorfos para huir de semejante estercolero o para molernos a palos los unos a los otros. Y eso es algo que los cerebros del 11-M conocían muy bien cuando diseñaron la matanza. Una historia de atentados de la ETA les había demostrado que la nación entera no deseaba enfrentarse a lo que muchos se huelen que hay detrás de este asunto. Si los ciudadanos se temen que la verdad los hará liebres en desbandada, entonces no hace falta tomar demasiadas precauciones una vez cometida la matanza. Torres más altas han caído en otros lugares sin que se haya desmoronado el tongo evidente. No, el primer paso es asumir que la sociedad no quiere saber, que el espíritu de los tiempos es ése. Investigar es una obligación moral, pero siempre siendo conscientes de que la sociedad no sólo no demanda conocer la verdad, sino que prefiere la mentira. Suena duro, pero lamentablemente es así. Otra cosa es que las minorías sean las que ponen en marcha los cambios, pero a lo mejor son plenamente observables dentro de dos o tres décadas y, para entonces, muchos se habrán desmovilizado por el camino. La masa es estúpida en la forma, pero no en el fondo.

Invitado: No estoy de acuerdo para nada. Hemos avanzado mucho y cada vez hay más personas conscientes de la mentira que nos han contado.

Oyente: Pero, vamos a ver, no cuestiono eso. Probablemente, la mayoría de los españoles sepa o sospeche en su interior que nada cuadra, pero el temor de que la verdad nos haga liebres puede más, mucho más. La X de los GAL es el punto límite hasta donde la sociedad quiso llegar en su momento. En el 11-M, el freno es preventivo desde la primera letra del abecedario. Cuando a lo largo del 12-M se gritaba "queremos saber", lo que en realidad se decía es "queremos saber que nada va a cambiar". Y, desde luego, el tiempo juega en contra del esclarecimiento del 11-M como catarsis.

Invitado: En fin, no veo alternativas en su argumento. La investigación desenmascara y presenta los hechos como fueron o, al menos, como no fueron.

Oyente: ¿Y por qué habría de ofrecer alternativas? ¿Acaso no es útil un replanteamiento? Porque el enfoque actual no me sirve ante la complejidad de la sociedad, y más si considero que la premisa está viciada. El 11-M no es ante todo una cuestión del tipo de explosivos, sino de respuesta social. No es una realidad parcelable, sino un magma de acción-reacción en su diseño, de respuesta social clarísima. ¿Alternativas? Por un lado, investigación en la que se asuma que no se van a cosechar resultados en forma de respuesta social ni tan siquiera a medio plazo, a fin de evitar desmovilización en las propias filas, algo ya palpable, por desgracia. Por otra parte, un cambio de paradigma: no son sólo las élites, sino sobre todo la mayoría de la sociedad, la que se mueve en dirección contraria e inequívoca a lo que llamamos verdad. Hacer de Prometeo en el infierno es como arar en el mar, por lo que quizá habría que robarles a los dioses la máquina de hielo. Aznar, con torpeza, venía a decir que la asunción de la verdad del 11-M queda para el futuro. Woody Allen repite que comedia es igual a tragedia más tiempo. Si no nos hacemos pronto con la máquina de hielo, el 11-M quedará como campo de estudio para los historiadores.

Moderador: Vamos a ir terminando, por favor.

Oyente: De todas formas, mi intervención era sólo para hacerles llegar una cita que leí hace unas semanas y que me parece muy interesante. No sé cómo me he desviado tanto, así que les pido disculpas. Se trata de un párrafo de una columna de Mr. Dooley publicada en el Chicago Post en 1898. Leo: "Sobre John D. Rockefeller: Es como una Sociedad para la Prevención de la Crueldad con el Dinero. Si se da cuenta de que un hombre está utilizando mal su propio dinero, se lo quita y lo adopta".

Moderador: Gracias y buenas noches.

CRISIS, ESTATUT, LA POLÉMICA DEL ESPIONAJE…
Las claves del nuevo curso político: un otoño caliente para Zapatero y Rajoy
Terminan las vacaciones y comienza el curso político: este viernes se celebra el primer Consejo de Ministros y en diez días se reanudará la actividad parlamentaria. Muchos y muy variados asuntos estarán sobre la mesa: el Gobierno tendrá un otoño complicado, pero también la oposición.
MERCEDES R. MARTÍN Libertad Digital 28 Agosto 2009

Pese a la pausa en la actividad política y el parón parlamentario, este verano han nacido polémicas que ya adelantan cómo será el otoño y lo difícil que les resultará este curso tanto a Zapatero como a Rajoy. Estos son algunos de los temas que, seguro, darán que hablar en los próximos meses:

La incógnita de la sentencia del Estatuto catalán
La posibilidad de que el Tribunal Constitucional se decida, tres años después, a dictar sentencia, ha devuelto el protagonismo a un asunto clave para España. Mientras la Generalidad ya ha advertido que no acatará el fallo en aspectos tan esenciales como el lingüístico, ERC, que en su día no apoyó el texto, ha hablado de organizar una especie de manifestación "preventiva" en previsión de una hipotética sentencia en contra. El Gobierno tampoco está callado: de forma más o menos explícita, ha contribuido a las presiones defendiendo la constitucionalidad del Estatuto mientras continúan las deliberaciones del tribunal.

El PP, cuyo recurso, junto con el de varias comunidades y el Defensor del Pueblo, está en el origen de la futura sentencia, ha optado por pedir respeto a los jueces y exigir que se acate lo que digan los magistrados. Pero el verdadero cataclismo llegará si, como se supone, el TC se decide por fin a tomar postura. Si la sentencia declara inconstitucionales aspectos considerados clave por los nacionalistas, el Gobierno tendrá que hacer frente a un varapalo político que le forzará, además, a reaccionar ante la ya anunciada negativa del Gobierno catalán a dar marcha atrás en la aplicación del texto. Si el fallo es favorable al Estatuto, habrá que ver si el PP retoma la denuncia de su inconstitucionalidad o entierra la polémica.

La crisis
Otros países europeos comienzan a salir de la recesión económica pero este otoño, según todos los pronósticos, será negro para España. Los principales problemas serán el paro, que según el propio INEM podría acumular 700.000 desempleados más a la lista, y el agujero en las arcas públicas por el desplome de los ingresos y el gasto impulsado por el Gobierno. Al Ejecutivo se le están acabando las excusas para minimizar la crisis y en los próximos meses le tocará adoptar medidas impopulares, cuando no contraproducentes, para intentar tapar algunos agujeros en sus cuentas. El tranquilo mes de agosto ha sido, de hecho, el elegido para anunciar decisiones polémicas, como una subida de impuestos que vendría a mermar aún más el bolsillo de la clase media y a retrasar la salida de la crisis, o la congelación en el sueldo de los funcionarios que tanto criticó el PSOE en el pasado.

Los costosos apoyos a los Presupuestos
Con esta situación, al Gobierno se le va a hacer difícil cuadrar las cuentas del próximo año, que también tendrán que ser aprobados en otoño. A falta de conocerlos, ya se puede prever que al Ejecutivo se le hará muy complicado contar con los apoyos suficientes para sacarlos adelante, y no sólo por cuestiones económicas: ya no cuenta con el respaldo del PNV tras el pacto PP-PSOE en el País Vasco y CiU ha dicho que no los respaldará si hay subida de impuestos. La opción será pactar con los partidos situados más a la izquierda, pero habrá que ver si logra, y a cambio de qué, su apoyo.

¿Más tropas en Afganistán?
Se acerca la confluencia "planetaria" de la que habló Pajín, con Zapatero presidiendo la UE y Obama al frente de EEUU, y todo apunta a que Afganistán será un tema clave para que la relación fluya entre los dos mandatarios. Defensa ya ha apuntado este verano a un posible aumento del "compromiso" en el país, es decir, un aumento del contingente español desplazado a la conflictiva zona, y varios diarios han adelantado ya que el Ejército español podría hacerse cargo en breve del control del aeropuerto de Kabul, con un nuevo envío de tropas. También podría quedarse parte del "batallón electoral" que se desplazó a la zona para reforzar la seguridad durante las elecciones afganas. El previsible aumento en el número de soldados generará debate en España: el refuerzo llega con una situación en el país cada vez más complicada y peligrosa para las tropas extranjeras. La propia Chacón admitió que se trata de la misión más difícil a la que se ha enfrentado nuestro Ejército, pero desde el Ejecutivo siguen resistiéndose a hablar de guerra en Afganistán.

El caso Gürtel y las escuchas
No sólo pasará apuros el Gobierno en los próximos meses. Al PP se le terminan unas de las vacaciones más agitadas que se recuerdan y que apuntan a un otoño salpicado de polémica. El motivo, la denuncia de Cospedal de supuestas escuchas ilegales a su partido, que enmarcó dentro de la "persecución" que a su juicio sufre el partido por parte de la Fiscalía y el propio Gobierno, haciendo uso de los instrumentos del Estado de Derecho. Aludía a episodios como el desfile de cargos del PP esposados en los juzgados de Palma por el caso "Palma Arena" o el anuncio de De la Vega de que recurriría el archivo de la causa contra Camps. Pero del espionaje a cargos del PP, entre los que se encontraría ella misma, no se aportaron más datos y tampoco llegó de inmediato una denuncia en los juzgados más allá de la ya presentada por las filtraciones del caso Gürtel. Las palabras de Cospedal, secundadas días después por Rajoy, provocaron una catarata de críticas por parte del PSOE y otros partidos. El PP piensa seguir hablando de ello en el Congreso y han hablado de llegar a Europa con sus denuncias, pero su líder dejaba en el aire el pasado domingo si realmente acudirían a los juzgados con las pruebas que dicen tener del espionaje a sus cargos. A la polémica se suma la continuación de los procesos judiciales del caso Gürtel, con Luis Bárcenas temporalmente fuera del PP para alivio de Rajoy pero imputado por el Supremo.

Otros temas, como ETA –el acuerdo en política antiterrorista entre los dos principales partidos continúa manteniéndose– o el 11-M –ninguno de los principales partidos parecen estar por la labor de impulsar la investigación o retomar el asunto en el Congreso–, no estarán, de momento, en la arena política de un otoño muy agitado para Gobierno y oposición.

Ecuatorianos de Baleares: "No podemos permitir que nos obliguen a aprender catalán"
"Yo no culparía únicamente a la lengua del fracaso escolar de la comunidad inmigrante"
Belén Piedrafita www.lavozlibre.com  28 Agosto 2009

Palma de Mallorca.- "Está muy bien aprender varias lenguas pero no vemos lógico que nos tengan que obligar", afirma Darío Atacusi, presidente de la Asociación de Ecuatorianos Residentes en Baleares (ADERB), una organización nacida en 2003 con el objetivo de establecer lazos de amistad entre españoles, ecuatorianos y el resto de colectivos inmigrantes existentes en las islas Baleares. Actualmente la población ecuatoriana en las islas es de entre 18.000 y 20.000 personas y la mayoría se concentra en la ciudad de Palma.

- ¿Por qué ADERB se sumó a la manifestación organizada por Círculo Balear en favor de la libertad lingüística?
- Porque Jorge Campos, su presidente, nos informó de todo lo que estaba sucediendo. Nosotros venimos aquí a asumir la forma de vida local pero a la vez no podemos olvidar nuestras costumbres ni permitir que nos obliguen a aprender una lengua determinada. Está muy bien aprender varias lenguas pero no vemos lógico que nos tengan que obligar.

- ¿Cómo ve la comunidad ecuatoriana la polémica entre catalán, mallorquín y español?
- Nuestra asociación es antipolítica por lo que intentamos no mezclarnos en estos temas. Todas las personas involucradas en el mundo de la política en esta comunidad pertenecen a las Islas Baleares, y realmente me parece paradójico que quieran imponer la lengua catalana sobre la mallorquina. Cada uno tiene sus razones pero nosotros lo miramos de otra manera.

- ¿Cómo se incorpora una familia que acaba de llegar a Baleares a un sistema escolar en el que el idioma de enseñanza es el catalán?
- Yo puedo hablar de mi experiencia personal. Yo llegué hace diez años y seis meses después vino mi hija, que en ese momento tenía ocho años. Los niños pequeños se adaptan a todo. La niña ya no era tan pequeña, por lo que yo pensaba que iba a tener problemas para integrarse e el sistema de enseñanza. Sin embargo, al contrario de lo que pensaba no le fue muy difícil. Desde el principio se interesó por la otra lengua y no se le hizo complicado. No todos los niños son iguales. Ella aprendió el catalán muy bien. Ahora lo entiende y lo habla, pero con según qué personas no le gusta utilizarlo y prefiere emplear el castellano, que es su lengua materna.

- ¿Cree que la integración es más difícil si los chicos son un poco más mayores?
- Sí. Cuando crecen, pierden el interés por aprender catalán, sobre todo porque te dicen que no es un idioma extendido que se emplee en todo el mundo. Al contrario, se interesan en el inglés porque desean aprender algo que les pueda servir en el futuro. Los niños lo aprenden enseguida porque, al ver que sus amigos lo hablan, se interesan, escuchan y desean aprenderlo también ellos, pero los jóvenes prefieren estudiar otro tipo de lenguas.

- ¿Habla usted catalán?
- He aprendido un poco, pero tampoco me he esforzado demasiado porque en el trabajo en el que estoy no me ha sido necesario.

- Otras asociaciones de inmigrantes comentan que la elevada tasa de fracaso escolar entre los extranjeros estaba estrechamente ligada a la enseñanza en una lengua diferente a la materna. ¿Son en ADERB de la misma opinión?
- Yo no culparía a la lengua del fracaso escolar. Quizás tiene algo que ver, pero no creo que sea la única causa. Si a una persona le interesa aprender, puede hacerlo. Si tienes que estudiar un idioma o una asignatura concreta y debes hacerlo para poder seguir adelante, lo haces. La tasa de fracaso escolar de la población ecuatoriana es más elevada que la de la población local, pero lamentablemente creo que se debe a otras razones. El principal motivo de fracaso escolar es que se deja que los niños hagan lo que quieran. El aprendizaje de una nueva lengua es también una de las causas de este problema pero hasta cierto punto.

- ¿A qué se debe entonces que el fracaso escolar entre la población ecuatoriana sea más alto que entre la local?
- El colectivo inmigrante llega con otras costumbres y otro estilo de vida, por lo que en determinadas franjas de edad cuesta adaptarse. Por ejemplo, un chico de 15 ó 16 años no quiere estar en casa, se pasa el día en la calle mientras los padres están trabajando y éstos no tienen ningún control sobre él.

- ¿Cree que el conflicto lingüístico está realmente presente en la calle?
- Yo soy técnico electricista y a menudo debo recorrer toda la isla de Mallorca. Cuando alguien me ha hablado en mallorquín o en catalán, más o menos le he entendido, pero siempre esa persona, al ver que yo le respondía en castellano, enseguida se ha disculpado y me ha dicho que emplearía también el castellano para que pudiéramos entendernos mejor. Nunca nadie ha tenido conmigo una reacción negativa y jamás me he encontrado con una persona que no quiera hablar castellano y que hable únicamente mallorquín. Al revés. Muchas veces, al ver que yo era suramericano, inmediatamente han pasado a hablar en castellano. Nunca nadie me ha condicionado a nada. Quizás otras personas puedan haber tenido algún problema, pero no es mi caso.

- ¿Cree que la situación lingüística ha cambiado en Baleares en los diez años que lleva usted en las islas?
- Sí. Hace años toda la documentación oficial que recibía nuestra asociación era tanto en castellano como en catalán. Sin embargo, ahora no recibimos nada en castellano. En ADERB pensamos que ambas lenguas deberían impartirse para facilitar la total comprensión de la población.

- ¿Cuál es su conclusión?
- Creo que este tema es más un asunto político que otra cosa. Mi deseo sería que se trabajara buscando lo mejor, no sólo para los colectivos de inmigrantes, sino para el conjunto de la población. Porque aquí todos somos España.

******************* Sección "bilingüe" ***********************

Estatut
Ésos son otros Pérez
Maite Nolla Libertad Digital 28 Agosto 2009

Desde que en esta casa me publican con cariño los artículos que les mando con amor, yo no sé la de veces que mis compañeros de cuadrícula y yo hemos tenido que analizar no sé cuántas amenazas de ruptura entre la minoría nacionalista que gobierna en Cataluña y el resto de España. Me gustaría decirles que ni todos los catalanes somos así, ni los que permanentemente pretenden poner en jaque al sistema son mayoría. Pero el socialismo catalán, que ni es nacionalista ni necesitaría serlo para gobernar, ha perpetrado el mayor ataque a la España constitucional y a nuestro ordenamiento jurídico en años. Digo que no es nacionalista, aunque se comporten como si lo fueran, porque no acepto a Maravillas Rojo y a Montilla como animales de compañía, por más que se pongan.

Pero el caso es que el socialismo catalán –y a su rebufo los demás– pretende que si el estatuto no casa con el ordenamiento jurídico se cambie el ordenamiento jurídico. Se lo dije la semana pasada, medio en broma, y la señora Tura me ha tomado la palabra. Lo que me faltaba: dar ideas.

Y no es que tenga fijación, pero me chiflan las reacciones del socialismo catalán ante la sentencia que, de momento, no existe. De repente, ellos consideran que los socialistas españoles son otros Pérez, y piden un grupo propio, la ruptura, el Apocalipsis y hasta un gobierno de coalición con el PSOE. Nos conocemos todos y en las ciudades pequeñas más. Se lo pregunto por segunda vez: ¿va la señora Cunillera, doña Tere, a dimitir de la vicepresidencia del Congreso si el Constitucional recorta –horrorosa expresión– el Estatut? ¿Se va usted de vuelta al escaño a aplaudir, doña Tere? ¿Maravillas Rojo nos va a hacer un favor y va a dimitir como secretaria de Estado de Trabajo? ¿Se vuelve Carmen Chacón a Esplugas de concejala? Ya se lo digo yo: no.

Y a los que tampoco entiendo en absoluto son a los del PP de Cataluña. Si los rumores son ciertos, la sentencia será coincidente en mucho con los motivos del recurso del PP. Es decir, si no lo entiendo yo mal, el PP va a conseguir una victoria política sin precedentes. Va a conseguir que el sistema legal español impida que se aplique una norma inconstitucional que iba a condicionar la política en toda España. Bravo, por ustedes; por Soraya y por Trillo, que, si no recuerdo mal, fueron los que sellaron la copia. Es más, el PP estaría más que legitimado para pedir cuentas y la dimisión de aquellos que aprobaron una ley inconstitucional y que engañaron al electorado en aquel referéndum, empezando por Zapatero. Podrán decir bien alto y con orgullo que tenían razón cuando pidieron el "no" hace tres años. Y todo ello, sin entrar en los motivos de oportunidad política.

En cambio, como recordaba Álvaro Vermoet esta semana –sacando de quicio al director de La Razón, para diversión del personal–, la señora Camacho ya ha dicho que en su campaña no se va a hablar de sentencias. ¿Cómo si nos diera vergüenza? Exacto. El caso es que después de muchas pruebas, el PPC ha decidido aplicar el principio de Maurice Minnifield, el entrañable astronauta millonario y déspota de Doctor en Alaska: ya es hora de que esta vaca nos dé leche a nosotros también.

Símbolos indignos
Opinión ABC 27 Agosto 2009

EL acuerdo alcanzado ayer entre el Ejecutivo autonómico vasco y la asociación que representa a las municipios de esta comunidad para eliminar de las calles los símbolos de ETA representa otro avance en la dirección correcta. Esta vez no se trata de una acción aislada, basada en una resolución judicial o una iniciativa concreta, sino de un planteamiento institucional de alcance general cuya efectiva puesta en práctica supondría un cambio sustancial en un panorama dominado por el chantaje y la coacción. ETA y sus brazos sociopolíticos son muy conscientes de la importancia de los símbolos en la vida cotidiana. De hecho, la bandera, el escudo o cualquier expresión pública de la España constitucional son eliminados de forma sistemática en los espacios bajo control de los secuaces del terrorismo.

En cambio, las fotos de los asesinos y los símbolos siniestros de ETA aparecen de forma continua en determinados municipios vascos como desafío al ordenamiento jurídico y a la dignidad de las personas decentes. En la misma línea que el rechazo anunciado por Rodolfo Ares hacia las «txoznas» y los «productos» pseudocomerciales del entorno etarra, la lucha contra la simbología radical refuerza la vigencia de la Constitución en el País Vasco y ofrece un horizonte de esperanza para muchas personas que viven desde hace mucho tiempo sometidas a la coacción -física y moral- de la izquierda abertzale. Por lo demás, es también un paso al frente para acabar con la sensación de impunidad de los radicales, privados por fin de las ventajas que obtenían de la «equidistancia», cuando no de la complicidad, del PNV y sus socios en Ajuria Enea.

Por todo ello, es imprescindible que el acuerdo de ayer no sea una simple expresión de buenos deseos, sino que se lleve a la práctica con el máximo rigor. Limpiar las calles de cualquier elemento que suponga apología del terror totalitario que practica ETA es un objetivo posible si existen voluntad política y colaboración social. La normalidad institucional está ahora más cerca en una sociedad que, bajo el poder nacionalista, ha consentido la exhibición ostentosa de símbolos que humillan a las víctimas y ofenden a los demócratas de todos los partidos. Por supuesto, los buenos propósitos necesitan ser confirmados por los hechos. De momento, el pacto PSE-PP que permite gobernar a Patxi López sigue ofreciendo frutos positivos no sólo para el Estado de Derecho, sino también para la convivencia civilizada en una comunidad autónoma que necesita dejar atrás un periodo demasiado largo de nacionalismo excluyente.

Begoña Bermúdez (La Coruña): "Mi hijo ya no puede ni ver el gallego, antes no le ocurría"
"El niño confundía castellano y gallego por lo que tuve que comprarle los libros en castellano"
Belén Piedrafita www.lavozlibre.com 28 Agosto 2009

La Coruña.- "El niño confundía castellano y gallego por lo que tuve que comprarle los libros en castellano", afirma Begoña Bermúdez Pérez, que tiene un hijo de 10 años que actualmente está cursando 4º de Primaria en el colegio Eusebio da Guarda de La Coruña.

- ¿Su familia es castellanohablante?
- No, curiosamente yo hablo castellano pero tanto mis padres como los de mi marido se expresan en gallego y el niño pasa muchísimo tiempo con ellos. Como yo tengo un comercio en cuanto mi hijo sale del colegio pasa prácticamente todas las tardes con sus abuelos, por lo que está habituado a oírles hablar en gallego. Sin embargo, al niño le cuesta mucho porque el gallego que oye en la calle no es el mismo que el que le enseñan en el colegio.

- ¿Antes del Decreto de Normalización Lingüística en qué idioma se impartían las clases en el colegio de su hijo?
- Más o menos la mitad en castellano y la otra mitad en gallego, dependía del profesor que te tocara. Si la persona que tenía que dar la clase no dominaba el gallego o no se expresaba bien en él hablaba en castellano. No había ningún tipo de obligación. Por el contrario, ahora estamos viendo que incluso se dan malos rollos entre los profesores.

- ¿Ha tenido problemas con los profesores?
- Al contrario que otros padres, yo no he tenido demasiados problemas con los profesores. La tutora de mi hijo es una persona con la que se puede hablar, por lo que de momento no me ha ido muy mal, pero tengo la sensación de que a mi hijo le va a costar mucho tirar para adelante si sigue con el tema del gallego.

- ¿Cree que los niños pueden llegar a sentir un cierto rechazo al gallego por el hecho de que se les imponga?
- Sí. Totalmente. Mi hijo ya no lo puede ni ver. De hecho, si ahora se tiene que poner a leer en gallego lo pasa mal, cuando antes no le ocurría. Lo entiendo porque a mí me pasa igual.

- ¿Cambió la situación tras la aplicación del Decreto?
- Tajantemente. Una vez aprobado el Decreto de Normalización se empezaron a impartir todas las asignaturas en gallego (hasta Música). El caso de Matemáticas fue el más repentino, ya que el año pasado, a comienzo de curso, la asignatura se daba en castellano. De repente, en octubre, 15 días después, pasó a impartirse en gallego. A los niños les extrañó mucho y lógicamente nos preguntaron a qué se debía este cambio. Pero como son pequeños se adaptan a todo.

- ¿El colegio convocó a los padres a alguna reunión con objeto de informarles de que se iba a cambiar el idioma de enseñanza?
- No. De hecho en la habitual reunión de principio de curso del año pasado los padres estábamos preocupados por lo que suponíamos que iba a ser una avalancha del gallego. La mayoría de nuestros hijos son castellanohablantes, por lo que el cambio de idioma nos inquietaba un poco, así que unos cuantos preguntamos a los profesores hasta qué punto iba a llegar esto. Nos respondieron que se haría una introducción paulatina y que en ningún momento se les impondría el gallego ni se les exigiría que lo emplearan. Luego vimos casos de niños que siempre habían obtenido buenas notas y por no expresarse en gallego en los exámenes, les suspendían la asignatura.

"TUVE QUE COMPRAR A MI HIJO LOS LIBROS EN CASTELLANO, PORQUE EN GALLEGO NO LOS ENTENDÍA"
- ¿Cómo afrontó su hijo la implantación del gallego en la enseñanza?
- Le costó mucho. El niño mezclaba el castellano y el gallego, los confundía, así que tuve que comprarle los libros en castellano porque en gallego no los entendía.

- ¿En algún momento se presionó a los niños para que se expresaran en una u otra lengua?
- Sí, les forzaban para que hablaran en gallego, escribieran en gallego y lo hicieran todo en gallego. A mí no me ocurrió porque la profesora de mi hijo emplea el castellano, pero hay profesores que hablan en gallego y si te diriges a ellos en castellano, te siguen respondiendo en gallego.

- ¿Ha hablado con otros padres acerca de esta situación?
- Sí. Estamos todos revolucionados De hecho una madre se vio especialmente afectada. A su hija le tocó un profesor perteneciente al Bloque Nacionalista Galego (BNG). La niña siempre había sacado muy buenas notas pero comenzó a suspender al no expresarse en gallego. A raíz de esto, la madre se movilizó y se metió en el Consejo Escolar. Nos enteramos de la situación por ella, ya que aquí nadie cuenta nada. El profesor tiene a la niña totalmente apartada en clase. Aunque levante la mano para indicar que sabe lo que está preguntando, el profesor la ignora completamente. Cuando a mí me explicaron el caso, me puse en contacto con la madre, la cual empezó a contarme muchos hechos más de los que yo no tenía noticia.

- ¿Ha apreciado un cambio en la situación tras las elecciones autonómicas?
- Lo único que he visto es que ahora la profesora de mi hijo habla en castellano cuando antes no lo hacía. Además, les ha dado carta blanca para hacer las redacciones que les manda tanto en castellano como en gallego. Ahora les deja que las hagan en el idioma en el que mejor se expresen sin ningún problema, cuando antes no era así. Sin embargo, hay una contradicción porque los libros de texto son exclusivamente en gallego. Yo los tengo que comprar en castellano para que mi hijo entienda asignaturas como Conocimiento del Medio y Matemáticas, pero después puede darse el caso de que llegue al colegio y le toque un profesor que le obligue a hablar en gallego.

- ¿Cuál sería la opción idónea para vosotros?
- Que nos dejasen elegir. No se puede implantar de esta manera un idioma porque a cuatro les interese o porque se les ha metido en el cuerpo que hay que hablar en gallego. Me parece muy bien que se imparta una asignatura de gallego y que mi hijo esté en relación con las costumbres y con la cultura de Galicia, pero no implantarle todas las asignaturas en gallego y una serie de cosas que no tienen ni pies ni cabeza.

- ¿Crees que sería posible implantar un sistema de itinerarios?
- Podría ser una opción para poder empezar. Lo importante es que nos dejen elegir. Creo que éste es un problema que puede ir a más. Ahora no estoy directamente afectada, pero quizás el día de mañana me toque a mí. Francamente no me parece normal cómo están implantando todo esto.

- ¿Cuál es la situación del pequeño comercio?
- Yo tengo una tienda desde hace diez años. Cuando la abrí solicité diferentes tipos de ayudas para PYMES y recuerdo que había una que se concedía únicamente si el nombre de la tienda, los rótulos, las bolsas, las tarjetas y demás merchandising, se hacían en gallego. Si querías hacerlo en castellano no te daban nada.

- ¿Cree que es positivo proteger una lengua o fomentarla para que no se pierda?
- Entiendo que tienen que proteger el gallego pero no de esta manera. Esto es ir a un extremo totalmente radical. Creo que podría haber una o dos asignaturas en gallego, una de aprendizaje del propio idioma y otra de costumbres y geografía gallega, por ejemplo, pero no hacer lo que están haciendo actualmente. Me parece un atraso atroz que mi hijo tenga que aprender las partes del cuerpo en gallego y no en castellano, por ejemplo.

- ¿En la calle se combinan ambas lenguas?
- Sí. Pero es que aquí por regla general se habla el castellano. Por mucho que ellos quieran implantar el gallego, ésa no es la lengua que se habla en la calle. Los amiguitos de mi hijo emplean el castellano, lo mismo que sus padres.

- ¿ Cómo definiría esta situación?
- No creo que ésta sea la mejor forma de avanzar. Se parece más a una dictadura. Ahora mismo estamos nosotros en el poder y decidimos que te guste o no hay que hablar en gallego, y punto. No me parece bien. Ni es lo acertado ni es lo que se debe hacer. Nosotros no decimos que quiten el gallego, por supuesto que tiene que haber una asignatura de gallego, pero no el 80 o el 90 por ciento de las asignaturas en este idioma.


 

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