AGLI

Recortes de Prensa    Viernes 25 Septiembre 2009

 

Futuro imperfecto
Proyecto Cívico El Semanal Digital 25 Septiembre 2009

Han transcurrido ya tres años desde aquel infausto último trimestre de 2006, en el que nuestro universo cambió. De poco sirvieron los alegatos locales sobre un 'resfriadito' o una exageración intencionada de los enemigos del régimen. El sistema demostró su vulnerabilidad ante una clase política y financiera irracionalmente ambiciosa y capaz de manipular a su antojo los principales resortes de la economía, haciendo caer en su trampa a millones de ciudadanos cortos de criterio propio.

Tres años de impensable crueldad, nos han demostrado que sea cual sea el castigo social, los actores principales siguen en el mismo sitio y al frente del único modelo que saben gestionar. Un modelo que ha perfeccionado una burda imitación de la democracia y que está basado en evidentes formas de corrupción institucional y de servidumbre a intereses particulares.

Nada ha cambiado el presente de nuestro país, la gran masa electoral vive secuestrada por la ceguera y la mansedumbre que provocan los mensajes populistas del poder político y sus secuaces. Poderes que han comprobado una cosa terrible para todos nosotros: ya no hay riesgo de levantamientos populares ni militares; a esta población le vale todo. Vengan deudas, chapuzas, abusos e impuestos, somos de goma.

La cuestión es si estos tres años han traído alguna novedad reseñable. En lo político y social, nada nuevo, con dos partidos políticos, impecables cancerberos deteniendo cualquier opción que no les beneficie. Y en lo económico, la certeza de que nos hemos descolgado de la primera división y de que nuestras posibilidades de competir con éxito en un mercado global están seriamente amenazadas.

Sin embargo, la suma de lo que debemos dejar de hacer más lo que podríamos empezar, no rectifica el rumbo en una economía que necesitaba crecimientos superiores al 2% de PIB para generar empleo. De aquí a 10 años, aventuramos que el retroceso del sector inmobiliario, no puede cubrirse con el progreso de sectores alternativos. Por lo que el tamaño de país que podemos sostener con una economía como la que pueda resultar, es más parecido al de los 40 millones de habitantes del 2000 que al de los 46 millones actuales. Nuestra población potencialmente activa no daría para más. Esa situación afectará de manera importante a los flujos migratorios (negativos por fuerza a partir de ahora) y ralentizará el consumo y la recaudación de impuestos directos e indirectos.

En esa dinámica, algunos sectores sufrirán caídas profundas de actividad: agroalimentario tradicional, industria manufacturera básica, automoción, construcción y obras públicas en general, sanidad, educación y servicios relacionados con éstos. Y crecerán los sectores relativos a la sociedad del conocimiento: ingeniería de proyectos, marketing, Internet, software, mantenimiento, servicios personales y generales externalizados.

Los ciudadanos estamos ante una oportunidad única de refundar un modelo económico, pero es evidente que a nuestro grado de competitividad actual, el futuro le sienta como un tiro. Con nuestro modesto quehacer internacional, podemos aspirar a un escaso valor añadido y con sus moderadas compensaciones salariales. Paradójicamente, seguiremos sosteniendo con unos impuestos empobrecedores a una casta gobernante de lujo y capricho y a una administración sobredimensionada.

Nuestro retrato a 10 años será bien distinto. Un país que habrá ido de más a menos, incapaz de agarrarse al G-8 y en la pendiente abajo del G-20. Dejaremos de ser un país donde el optimismo y la formidable vida familiar que nos caracterizaba dejarán paso a una mayor austeridad personal, un descomunal esfuerzo por integrar a la población emigrante y una fe muy limitada en la clase política. Y lo que es más importante, se dará una terrible pérdida de identidad, propiciada por la tarea de sustituir valores democráticos universales por unos huecos postulados relativistas, que más que vertebrar la convivencia sirve para polarizar a la sociedad, dividiéndola y enfrentándola, sirviendo a intereses electorales y ruines propósitos sectarios.

Seremos muchos los que no encontremos acomodo en una economía de tan baja productividad y tengamos que tomar el camino de una emigración, no menesterosa como antaño, pero con un alto nivel de sacrificio personal y familiar. En todo caso un futuro incierto e imperfecto en el que no tienen razón de estar los mismos que se aprovecharon de nuestra desgracia.

Si piensa que el futuro nos puede deparar mejoras imprevistas con estos mismos ingredientes con los que caímos, hagánoslo saber, con sus propuestas elaboraremos como siempre nuestro Manifiesto Cívico.

Momentos decisivos para la democracia
JOSEBA ARREGI El Mundo 25 Septiembre 2009

CUALQUIER HISTORIADOR podría recriminar el título de estas líneas que pretenden analizar por qué España, como Estado, se encuentra ante momentos decisivos, indicando que una mirada a la Historia ayuda a relativizar la sensación de gravedad que puede embargar a quienes viven momentos difíciles. Puede que sea verdad que la Historia es maestra, entre otras cosas porque ayuda a relativizar el significado de cada momento presente.

En los momentos en que el PNV, CIU y BNG firmaron la declaración de Barcelona en defensa del soberanismo, una de las razones que muchos empleaban a la hora de valorar lo que esa declaración podía suponer, era la de que ya habían pasado casi 25 años desde la aprobación de la Constitución española, y se podía proceder a su renovación, indicando que otras constituciones habían procedido a muchos cambios a lo largo de su historia. Se llegó a afirmar que por qué no se variaba la Constitución cada 25 años, pues así cada nueva generación podía hacerla suya votándola. Otro argumento radicaba en que la Carta Magna era fruto de equilibrios inestables, y que por eso era posible y necesario cambiarla.

Una mirada tranquila a la Historia permite constatar que grandes construcciones institucionales tardan mucho tiempo en ser puestas en pie, en ser consolidadas, pero que, sin embargo, pueden ser destruidas con relativa rapidez. Cuesta menos destruir un Estado que construirlo, cuesta menos construir pactos fundacionales para definir sociedades políticas que destruirlos. Y si es cierto que la constitución española contiene elementos de fragilidad, en lugar de deducir de ello permiso para cambiarla con facilidad, se debiera deducir todo lo contrario. Lo que no significa que no necesite cambios, pero para consolidarla, pues no creo que exista Constitución alguna que haya admitido cambios que impliquen su suicidio, que es lo que no pocos que hablan de cambiar la Constitución quisieran que fuera el resultado.

Se ha establecido como dogma en determinados ambientes políticos, e incluso intelectuales, que la crítica al nacionalismo ha sido fuente de resurrección del mismo, que la política de Aznar, calificada de anticatalana, fortaleció al nacionalismo catalán y dio alas a ERC. Es un dogma que da continuidad a la idea de que el franquismo es el culpable de la fuerza del nacionalismo en Cataluña y Euskadi, lo que lleva a pensar que toda, o casi todas las críticas a los nacionalismos en España, especialmente si van de la mano del auge del nacionalismo, tienen algo de franquistas.

Lo cierto es que había elementos dentro de la misma Constitución, en la forma de su desarrollo, en la lógica de los nacionalismos, en la forma de actuar de los gobiernos centrales, que hacían casi necesario el auge de los nacionalismos e incluso su radicalización. Es probable que determinados gestos y actitudes de Aznar, críticas con los nacionalismos, contribuyeran a ello, de la misma forma que actitudes y discursos proclives a los nacionalismos, antes y después de Aznar, no han parado ni el auge ni la radicalización de los nacionalismos. Estaba en la lógica interna de éstos que en algún momento dieran el paso.

Y lo han dado. Y siguen dando pasos. Lo dio primero el nacionalismo vasco con su apuesta de Estella/Lizarra -conviene recordar a los incautos que siguen reclamando gobiernos transversales que aquella apuesta la preparó el PNV mientras gobernaba con los socialistas vascos-, y los siguió dando Ibarretxe con sus distintos pero iguales planes. Se les juntó Maragall con su proyecto de nuevo estatuto para Cataluña, un proyecto que, básicamente, se movía en un contexto de confederalidad.

Ahora andamos entre consultas populares por la autodeterminación de Cataluña por un lado, y acusaciones al acuerdo de gobierno entre el PSE y el PP vasco, de ser un ataque directo al pueblo vasco -palabras del diputado general de Guipuzcoa con ocasión del debate de política general en las Juntas Generales de ese territorio-.

Hay procesos o movimientos históricos que, una vez puestos en marcha, tienen que completar su recorrido, hasta alcanzar su meta, o hasta agotarse en sus propias contradicciones e imposibilidades. No creo que conduzca a nada, ni sea muy provechoso, elevar el grito al cielo contra quienes promueven las consultas populares en los municipios catalanes, ni sorprenderse por los exabruptos que se escuchan de boca de líderes nacionalistas vascos.

Lo que realmente sorprende y asusta es la respuesta que se da desde las instancias centrales del Estado, desde el Gobierno central y desde los partidos implantados en toda España. La respuesta o la falta de respuesta. La facilidad con la que caen en las trampas del discurso nacionalista, la frivolidad con la que responden a los planteamientos nacionalistas. Y tan frívolo es refugiarse en una declaración de que la Constitución es intocable porque sí, que la única soberanía reside en el pueblo español porque lo dice la Constitución que es intocable, que afirmar que se va a aceptar lo que venga de cualquier parlamento autonómico, porque España es plural.

Es preciso reclamar de las instancias centrales del Estado y de los partidos que representan a la gran mayoría de ciudadanos españoles una respuesta de mayor altura, mejor argumentada, más seria y más acorde a la situación en la que nos encontramos. Los dos partidos son los responsables del desprestigio del Tribunal Constitucional, en cuyas manos se encuentra una respuesta clave al problema de constitucionalidad del nuevo estatuto catalán. El propio Tribunal, con sus retrasos, no está favoreciendo en nada ni a la Constitución, ni a la estructura del Estado.

LA DEFENSA DEL ESTADO y de la Constitución debe ser planteada como una defensa de la democracia, especialmente de la democracia en Euskadi y en Cataluña, porque si algo hay plural en España, más que el propio conjunto, son algunos de sus elementos integrantes: la sociedad vasca y la sociedad catalana son mucho más estructuralmente plurales y complejas que lo que pueda ser España en su conjunto. Y sin respuesta adecuada a ese pluralismo y a esa complejidad no hay democracia ni en una ni en otra. La Constitución y unos estatutos adecuados a una lectura que no obligue a la Constitución a hacerse el harakiri son necesarios no porque a alguien le da la gana, sino porque son la mejor forma de responder tanto a la pluralidad de España como a la pluralidad de Euskadi y de Cataluña, de las sociedades vasca y catalana.

Sin Constitución y sin estatutos respetuosos con una lectura no suicida de la misma no hay democracia ni en el conjunto de España, ni en Cataluña, ni en Euskadi. El valor de la Constitución española y de los estatutos de autonomía definidos en coherencia con ella no se encuentra en la sacralidad de los textos, sino en su función de preservar la democracia en Cataluña y en Euskadi.

Es realmente difícil de entender que con los problemas que los nacionalismos vasco y catalán están planteando al Estado el PSOE y el PP no sean capaces, ni siquiera, de sentarse a reflexionar conjuntamente la línea a seguir, las reformas a introducir en la constitución para, viendo el desarrollo autonómico, su éxito y los problemas que en su historia han ido apareciendo, viendo la lectura que de todo ello hacen los nacionalismos, establecer las reformas constitucionales que den respuesta a los momentos decisivos que estamos viviendo. Y la reforma clave es la del Senado, para que en él esté representada la pluralidad territorial del Estado, y así completar la representación igualitaria de los ciudadanos en el congreso. Consolidar el Estado procediendo a terminarlo federalmente.

Joseba Arregi es ex consejero del Gobierno vasco y presidente de la plataforma cívica Aldaketa. Es autor de Ser nacionalista y La nación vasca posible.

Zapatero sí tiene una receta para salir de la crisis
Luis Miguez Macho El Semanal Digital 25 Septiembre 2009

Mucho se ha especulado estos días en los medios de comunicación sobre la supuesta soledad en la que se hallaría sumido el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero. Los más osados hasta hablan de un inevitable adelanto electoral, mientras el interesado se saca del medio con uno de esos disparatados periplos misioneros en los que se materializa una política exterior inconcebible para un país como el nuestro.

Está igualmente muy extendida la opinión de que Rodríguez Zapatero y su Gobierno no tienen ni idea de cómo hacer que España supere la crisis económica que vivimos, y que todas las medidas que proponen o ejecutan no denotan otra cosa que la más completa improvisación. En realidad, las dos cosas van unidas: la soledad del presidente derivaría de esa incapacidad para hacer frente a la situación de la economía española.

Pues, con todos los respetos, yo creo que este tipo de análisis son esencialmente erróneos. Rodríguez Zapatero no está hoy más aislado que cuando fue investido por primera vez presidente del Gobierno en el año 2004, sino que conserva aproximadamente los mismos apoyos entre la izquierda radical y los nacionalistas; otra cosa es que haya perdido algunos colaboradores de la primera hora, o que quienes siempre desconfiaron de él en su propio partido alcen de vez en cuando la voz para discrepar de su política –manteniendo, eso sí, la inquebrantable disciplina socialista. Los pocos que han sido capaces de romperla están en UPyD con Rosa Díez, que, como es bien sabido, tiene un diputado en el Congreso frente a los 169 del PSOE: en definitiva, una anécdota.

Tampoco es exacto que Rodríguez Zapatero carezca de una receta para sacar el país de la crisis económica. Su receta es no tenerla, en una actitud que se podría resumir, aunque corra el riesgo de parecer pedante, con la expresión francesa "laissez faire, laissez passer" (dejad hacer, dejad pasar).

Sí, retuerzo ese viejo lema liberal para indicar que la política económica de nuestro Gobierno es no tener política económica, no emprender ninguna reforma, no hacer nada que no sea aumentar el gasto público, pero no con el fin keynesiano de impulsar el consumo y la producción, sino simplemente como parche para mantener la tranquilidad social, en espera de que una mejoría de la situación económica internacional tire de la economía española en este mundo globalizado en el que vivimos.

Por eso es ilusorio pensar en un adelanto electoral. ¿Para qué adelantar unas elecciones que en estos momentos se podrían perder, aunque fuese por poco? La legislatura acaba de empezar, y la estrategia de Rodríguez Zapatero se basa en aguantar como sea. Malo será que en tres añitos que faltan para las próximas elecciones generales no salgamos un poco de la crisis empujados por la recuperación de la economía mundial, y entonces la pequeña ventaja que hoy le dan las encuestas al PP se volvería a desvanecer.

Sólo hay punto de incertidumbre en este plan evidente e irrefutable, y no es otro que la repercusión que pueda producir la ansiada sentencia del Tribunal Constitucional sobre el nuevo Estatuto de Autonomía de Cataluña. No es por pereza por lo que se está retrasando tanto: como es imposible decir amén sin más al desatino jurídico-constitucional que supone ese Estatuto, cualquier sentencia imaginable, por interpretativa y cauta que sea, tiene un gran peligro para quien vendió su alma al diablo cuando juró que aceptaría cualquier cosa que le pusiese delante la oligarquía política catalana.

La gran pregunta que yo me hago al terminar estas reflexiones es la siguiente: ¿puede un país como España resignarse a que su política interior y exterior sea como acabo de exponer? ¿Se ha extinguido en la sociedad española y en su elites la ambición de ocupar un puesto digno en el concierto de las naciones, como antiguamente se decía? ¿Cuándo tendremos por fin una clase política y un Gobierno que dejen de hacernos ser humillante y ridículamente diferentes a los países de nuestras mismas características?

Presupuestos
Las razones del PNV
Emilio Campmany Libertad Digital 25 Septiembre 2009

A día de hoy, parece que Zapatero tiene apalabrados suficientes votos para sacar adelante los presupuestos de 2010. Aunque CiU no está por la labor de votarlos debido a que, por ser de izquierdas, serán completamente inadecuados para combatir la crisis, es casi seguro que los 6 diputados del PNV los respaldarán. Con los 169 del PSOE, suman 175. Los 3 de la Esquerra, además de Llamazares y Herrera, completarán esa mayoría, aunque el voto del PNV debería bastar.

Es extraño que los nacionalistas vascos no venguen su desalojo del poder a manos del socialista Patxi López aislando al PSOE en la votación más importante del año. Los analistas nos cuentan que la clave de esa decisión se encuentra en la Diputación de Álava. Allí continúa gobernando el PNV, a pesar de que PSOE y PP unidos podrían hacerse con ella. Eso es precisamente lo que ha pedido el PP del País Vasco. Tiene toda la lógica del mundo que los populares, tras entregar la lehendekaritza a los socialistas sin pedir nada a cambio, exijan reciprocidad en la Diputación alavesa, donde ambos partidos son mayoría. Sin embargo, el PSOE no está dispuesto a pagar favor por favor y ha decidido que la Diputación siga en manos del PNV a cambio de que éste vote los presupuestos de Zapatero. El PP podría reaccionar rompiendo la baraja. Pero no lo hará. Es tal la ilusión que ha generado el haber logrado echar al PNV de Ajuria Enea que su electorado entendería mal que, a pocos meses de haber logrado la hazaña, permitiera que se arriara nuevamente la bandera española del viejo palacio vitoriano, quién sabe si para siempre.

El análisis es en esencia correcto. Sin embargo, está cojo, pues no explica cómo un partido conservador y de derechas, con un electorado perteneciente en su mayoría a la burguesía vasca, está dispuesto a apoyar unos presupuestos que, con toda seguridad, serán, no ya inapropiados para combatir la crisis, sino abiertamente contraproducentes pues contribuirán a agravarla. Puede que la Diputación de Álava bien valga dos puntos del IVA, pero me extraña que el empresariado vasco participe de esa misma opinión. Alguna explicación tiene que haber.

Podría encontrarse en el concierto vasco. Es verdad que los tipos del IVA son los mismos para toda España y que muchas de las desastrosas medidas que incorporarán estos presupuestos se aplicarán en todo el territorio nacional, incluido el País Vasco. Pero ocurre que el concierto otorga a las diputaciones de los tres territorios forales, todas ellas en manos del PNV, empezando por la de Álava, como hemos visto, la gestión de todos los impuestos, también el IVA. El modo en que se gestiona un impuesto permite, por vía de omisión o de acción, intervenir en la repercusión real que tiene sobre la economía del territorio gestionado: basta relajar la inspección para lograr que sea inferior y es suficiente agriarla para que sea superior. No me cabe la menor duda de que el propósito del PNV es gestionar de modo que se atemperen los nocivos efectos que en el resto de España tendrán las inoportunas medidas de Zapatero. Pero, para eso, necesita tener bajo control las tres diputaciones, incluida por supuesto la de Álava. He aquí cómo unos presupuestos enemigos de la creación de riqueza pueden ser para el PNV y su base empresarial un buen negocio, aunque sean letales para el resto de España. Y todavía se presentan como víctimas.

Los socialistas mintieron sobre la crisis y pueden hacerlo ahora con igual destreza sobre los impuestos
La piel de Smiley
 La Razón 25 Septiembre 2009
Dadas las tropelías monclovi- tas no es de extrañar que algunos crean que doblan las campanas por esta Administración. Pero quizá venden la piel de Smiley antes de cazarlo. No es incuestionable que el castigo al pueblo y la zozobra del Gobierno se hayan traducido en que una proporción suficiente de españoles anhelen sustituir a Smiley por Barbie. Sospecho que los socialistas están tocados pero no hundidos: han colado un bulo y se aprestan a colar otro. No es prudente desdeñar su probada capacidad trilera. El primer embuste, el de la crisis, no les ha salido mal: sus votantes se han creído que la crisis y el desempleo no tienen que ver con el Gobierno, y que éste sólo atiende al socorro de los más necesitados. En medio de una espectacular subida del paro, que se debe al intervencionismo político y legislativo, la banda de Smiley, que apoya y ejecuta dicho intervencionismo, y a la que por tanto cabría responsabilizar de la catástrofe, se ha puesto de perfil y ha pasado esta prueba. No veo por qué no va a superar la siguiente, que consiste en hacer creer que no hay otra alternativa que subir los impuestos, que el Gobierno lo hace porque sólo piensa en las viudas y los huérfanos, y que lo recaudado a los asquerosos ricos se asignará a la protección social. Es mentira, claro, pero podrá colar. Cuando Leire Pajín, digna hija de su madre, anuncia que el PSOE hará propaganda sobre los impuestos nos podemos reír, pero no deberíamos: si hay algo que los socialistas hacen bien es eso mismo. Y, por cierto, falta mucho tiempo para las elecciones generales. La economía se recuperará, el paro disminuirá y Smiley no sólo podrá pretender bajar los impuestos entonces sino que se adjudicará todos los méritos y bien puede volver a ganar, incluso en un contexto político europeo más hostil a la izquierda, como el que se avizora. No conviene olvidar que a la hora de conseguir y conservar el poder a Smiley y a sus secuaces les sobra en temeridad lo que les falta en escrúpulos.

EL PLAZO FINALIZA EL 1 DE OCTUBRE
Piden al PP que recurra la ley de educación catalana y ni siquiera contesta
En una carta remitida la pasada semana, la Asociación por la Tolerancia solicitó a Rajoy que recurra ante el Constitucional la Ley de Educación de Cataluña, que destierra el castellano. El PP puede hacerlo al disponer de suficientes diputados pero ni siquiera ha contestado.
Libertad Digital

La Asociación por la Tolerancia ha informado este jueves en un comunicado que la pasada semana remitió por escrito una carta dirigida al líder del PP, Mariano Rajoy, pidiéndole que su partido recurriera ante el Tribunal Constitucional la Ley de Educación de Cataluña (LEC), que fue aprobada el pasado 1 de Julio.

Esta ley supone la desaparición del castellano de la enseñanza en la región y la vulneración más absoluta de los derechos de los castellanohablantes.

Como recuerda la Asociación por la Tolerancia, el plazo para la presentación de un recurso finalizará el próximo 1 de Octubre y si bien PP podría hacerlo, por disponer de suficientes diputados en el parlamento nacional, por el momento ni ha presentado dicho recurso, ni ha respondido al escrito que le remitió Asociación por la Tolerancia.

Los movimientos cívicos, o partidos minoritarios como Ciudadanos o UPyD, que ha expresado en reiteradas ocasiones su voluntad de recurrir esta ley, no pueden hacerlo al no disponer de diputados suficientes. Pese a todas estas peticiones, Mariano Rajoy y la actual dirección del PP prefieren mirar para otro lado.
 

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EL TSJ VASCO CONTRADICE A LA AUDIENCIA NACIONAL EN LAS FOTOS DE ETARRAS
Una justificación absurda de un fallo que humilla a las víctimas
IMPRESIONES El Mundo 25 Septiembre 2009

LA SENTENCIA del Tribunal Superior de Justicia del País Vasco en la que autoriza la exhibición de fotos de etarras provocó ayer un fuerte rechazo político y social. Esa reacción obligó al presidente de la Sala de lo Contencioso a intentar justificar a los jueces firmantes. Juan Luis Ibarra admite que los magistrados saben que mostrar esas fotos «es delito», pero alega que era el Gobierno vasco el que tenía que haber prohibido directamente las manifestaciones o haber probado que existía entre sus convocantes «la segunda intención» de enaltecer a ETA. Tal argumentación no se sostiene. Es como si la Guardia Civil se negara a multar a un conductor suicida alegando que debía habérsele retirado el carné antes.

La «segunda intención» a la que alude Ibarra es evidente para quien conozca lo que sucede en el País Vasco, pero además, una sentencia de julio pasado de la Audiencia Nacional establece que la exhibición de fotos de etarras es un delito de enaltecimiento del terrorismo. Ibarra intenta arrojar la pelota al tejado del Gobierno vasco, pero la postura de la Consejería de Interior ha sido impecable: decidió no prohibir unos actos convocados formalmente para pedir que los presos etarras cumplan condena en el País Vasco, pero, eso sí, advirtió que no se podía ensalzar a la banda. Era una decisión ponderada en un Estado de Derecho donde la libertad de expresión es un valor constitucional. El fallo del TSJ vasco es un error que humilla a las víctimas y debilita la lucha contra el terrorismo.

Ridículo
La Razón 25 Septiembre 2009

Una, que algo ha viajado, es un desastre para los idiomas. En Inglaterra pronuncio «cenquiú» como si contara centavos en vez de dar las gracias; en Francia digo «mersi» y parece que estoy pronunciando una marca de bombones. Y demás idiomas ni los nombro, que de alemán pronunció «Heil Hitler» a la perfección de ver tantos documentales y como que no procede por tantas y tan crueles razones. En el pecado llevo la penitencia. Cuando salgo fuera, el dedo índice casi me lo tienen que entablillar de lo mucho que señalo porque no sé expresarme verbalmente. En la intimidad, hablo conmigo misma y el galimatías es peor. Por eso me entra la risa floja cuando veo que ciertos políticos vascos nacionalistas cometen faltas de ortografía en castellano que a mí me hubieran privado de casi todo menos de irme a un prado a pastar y aprender a escribir «ierba» con h.

Un despropósito. Si hay vida inteligente en España les recomendaría a los nacionalistas obtusos que no desaprovecharan el privilegio que yo no tengo: ser bilingüe, hablar euskera, catalán, gallego y castellano con conciliación, sin que una reste puntos a la otra. Lo de los parlamentarios del PNV, y de ese partido que por más que esté no recuerdo su nombre, han demostrado lo que son. Presentar unas enmiendas con faltas de ortografía es para darles collejas hasta que se les activara el riego sanguíneo. Insisten en emponzoñar al confundir España con intereses bastardos que desprecian una lengua que hablan más habitantes de los que conocerán en su vida. Lo peor es que empobrecen a su pueblo, les hacen provincianos. El euskera tiene la vida que los vascos decidan, no las instituciones. Da vergüenza ajena, porque una se ahorra la propia para causas mejores.

Las víctimas denuncian que exhibir fotos de etarras legitima el terrorismo
J. A. | MADRID ABC 25 Septiembre 2009

Las víctimas de ETA, por unanimidad, alzaron ayer su voz para proclamar que la exhibición de fotos de los presos, que cumplen condena por sus múltiples crímenes, constituye para ellas «una humillación intolerable» y «una «legitimación de la actividad de ETA, ya que su objetivo es mostrar a nuestros asesinos como héroes».

Quienes más de cerca han sufrido los zarpazos del terror no entienden que «pueda aceptarse como normal lo que es una anormalidad palmaria», en alusión a la actitud de partidos, como el PNV, que ven como un ejercicio de «libertad de expresión» la exhibición de fotos de los asesinos de ETA. «¿O es que alguien podría entender como normal que en la Feria de Sevilla se exhibiese la fotografía del presunto asesino de Marta Del Castillo?».

El Ayuntamiento de Bilbao, con su alcalde, Iñaki Azkuna, a la cabeza, se ha mostrado sensible a este clamor de las víctimas, ya que ayer adelantó que en la Semana Grande del próximo año no concederá licencia a las «txoznas» que en las pasadas fiestas enarbolaron símbolos de ETA, como las fotos de sus presos. Azkuna se desmarca así de su partido, el PNV. Hace días, el Consistorio de Basauri, gobernado por el PSE, se comprometió a no permitir «txiringitos de ETA» en sus próximas fiestas patronales.

Bilbao y Basauri se convierten así en los primeros municipios que responden afirmativamente al llamamiento hecho por el consejero de Interior, Rodolfo Ares, quien pidió a los ayuntamientos «tolerancia cero» a la hora de conceder licencia a estas «txoznas» cómplices del terror.En este contexto, la Ertzaintza, a requerimiento de la Fiscalía de la Audiencia Nacional, inspeccionó ayer los bares «Irati», «Iluntz», «Basati» y «Ekaitz», así como el restaurante «Uarkape», de Mondragón, y retiró carteles de presos etarras que se exhibían en su interior. Los agentes, que al parecer también se incautaron de huchas en las que se recolecta dinero para los asesinos, identificaron a los responsables de los locales.

Y mientras la Ertzaintza se reafirma en la firmeza para acabar con la impunidad de etarras y cómplices, el Tribunal Superior de Justicia del País Vasco ha revocado la orden del Departamento de Interior que prohibía a la asociación de apoyo a los presos Etxerat exhibir fotos de reclusos en una concentración convocada para hoy en Mondragón, y otras dos previstas a final de mes en el mismo municipio. En la resolución, el TSJPV señala que si Interior tiene la sospecha de que en esas concentraciones se puede llegar a enaltecer el terrorismo o se podrían producir alteraciones del orden público, debiera haberse prohibido su mera celebración. Según la resolución, si no se han prohibido ni se han cuestionado sus lemas y motivos, el Tribunal no ve razón constitucional para que se pueda impedir una exhibición de fotografías.

Ares puntualizó que la decisión se refiere a actos concretos pero no entra a valorar la difusión de simbología etarra. Y advirtió que informará a la Audiencia Nacional de las concentraciones que convoquen los proetarras, porque es la competente para decidir.

La Generalitat 'nacionaliza' el sur de Francia a través de la Bressola en el centro Pompeu Fabra
Carod-Rovira 'catalaniza' a 600 niños a precio de oro

Belén Piedrafita www.lavozlibre.com 25 Septiembre 2009

Perpiñán (Francia).- Mientras los colegios públicos de Cataluña se encuentran a la cola de los países de la OCDE, el vicepresidente de la Generalitat, Josep-Lluis Carod-Rovira, gasta 1.771 euros más por cada uno de los 600 niños franceses del centro escolar Pompeu Fabra, en El Soler (sur de Francia), subvencionado a través de la Fundación La Bressola, que por niño catalán en las propias escuelas públicas de Cataluña. En total 3.515.894 millones de euros. "La cuestión es hacer país, construir una nación, incluso más allá de nuestras fronteras. La lengua sólo es un instrumento", asegura Antonio Robles, catedrático de Filosofía y antiguo diputado de Ciudadanos, que renunció recientemente a su acta en el Parlament.

Josep-Lluís Carod-Rovira, vicepresidente de la Generalitat de Cataluña, aprobó en mayo de 2008 una subvención de 625.000 euros destinada a Amigos de La Bressola, una asociación que promueve la enseñanza en catalán en el sur de Francia. Asimismo destinó 120.000 euros al Ayuntamiento de Perpiñán “para la promoción del uso social del catalán". Esta misma fundación recibió en octubre de 2007 una subvención de 2,9 millones de euros destinada a la construcción del centro Pompeu Fabra, en el municipio de El Soler, una localidad situada en el departamento francés de los Pirineos orientales (región de Languedoc-Rosellón).

"El instituto Pompeu Fabra tienen una finalidad clara, que es la construcción nacional de Cataluña, dentro de lo que entiende el nacionalismo catalán como la Cataluña Norte. Intentan a través de la escuela que todas las generaciones jóvenes, como han hecho en España, sientan la necesidad de reconstruir el imaginario romántico nacionalista. Es una reconquista al modo franquista", señala Antonio Robles.

El centro, financiado completamente con dinero público de la Generalitat de Cataluña, fue inaugurado el 30 de agosto de 2008. El diario 'La Gazette des Communes' se hacía eco del acto de inauguración. Además de Carod-Rovira estuvieron presentes el ex presidente de la Generalitat, Jordi Pujol; el director del Servicio de Políticas Sectoriales de la Vicepresidencia de la Generalitat, Josep María Jové; el vicepresidente de la asociación Omnium Cultural, Josep Colomer; el presidente de La Bressola, Miquel Mayol; su director general, Joan Pere Le Bihan; el presidente de Amigos de la Bressola en Barcelona, Ricard Gené; y diversas personalidades de la región francesa.

"Cualquier dinero que se gasten en esa reconstrucción nacional -construcción nacional diríamos nosotros, porque no ha habido antes nada que haya habido que reconstruir- para ellos está bien. No tienen nada que ver con el Instituto Cervantes español, que tiene como fin enseñar la lengua española y las regionales. Aquí no se trata de eso, sino de que la lengua sirva de vehiculo para transmiitr una cultura nacionalista para transmitir una cultura nacionalista y adoctrinar a los jóvenes", afirma Antonio Robles.

“La puesta en marcha de este colegio catalán supone el ejemplo mismo del reciente impulso dado a las lenguas regionales, en general, y al catalán, en particular, el cual, de acuerdo a la revisión constitucional (francesa) de julio de 2008, es parte integrante del patrimonio de Francia”, explicó François Calvet, diputado francés y alcalde del municipio de El Soler.

842 COLEGIOS CATALANES CON CLASES EN BARRACONES
La generosa subvención provocó las críticas de numerosas personalidades españolas, que replicaron que en Cataluña todavía hay 842 colegios que imparten sus clases en barracones. Frente a ello, el consejero de la Generalitat, Joaquín Nadal, explicó que “El Gobierno contribuye a la escuela Bressola para defender el modelo lingüístico, no el educativo”. “Es como un liceo francés”, concluyó.

El organismo beneficiario de tan cuantiosas donaciones es la institución Amigos de La Bressola, una asociación que desde su constitución formal en 1986 tiene como objetivo primordial “divulgar y obtener apoyos morales, materiales y económicos para dotar a la Bressola de medios”. En 1993, Amigos de La Bressola constituyó la Fundación Bressola con el objetivo primordial de canalizar los apoyos “independientemente de la coyuntura política”.

Amigos de La Bressola ha logrado que más de 170 municipios e instituciones (entre ellos el Gobierno balear, la Diputación de Gerona y la de Barcelona) den apoyo económico a La Bressola. Sin embargo, ha sido el continuo apoyo de la Generalitat de Cataluña el que ha hecho posible la pervivencia de esta institución. Las subvenciones han sido constantes desde el año 1986, si bien se han disparado durante los últimos dos años. Paradójicamente, no han partido de la Consejería de Educación sino de la de Vicepresidencia, gestionada directamente por Carod-Rovira. La Bressola, que escolariza a unos 600 niños franceses, ha recibido 3,5 millones de euros desde 2007.

En mayo de 1976 nació el primero de los ocho centros que existen actualmente, todos ellos situados en el departamento francés de los Pirineos Orientales, en las proximidades de Perpiñán. La segunda escuela vio la luz un año después.

SUBVENCIONES TAMBIÉN DEL GOBIERNO FRANCÉS
Los primeros diez años se caracterizaron por las dificultades económicas, pues la Bressola contaba con pocos medios y las instituciones regionales francesas se negaban a subvencionarla. En 1981 se produjo una división interna que dio lugar al inicio de las relaciones con el Gobierno francés. En 1986, el año del nacimiento de Amigos de La Bressola, el Ejecutivo galo propuso integrar las guarderías en el sistema público de enseñanza. Un año después, coincidiendo con el ascenso al poder de Jacques Chirac, La Bressola pierde las subvenciones.

Entonces, es la Generalitat de Cataluña, a través de Amigos de La Bressola, la que pone el dinero junto a los propios simpatizantes del colectivo. En 1998, con otro cambio de gobierno en el país vecino, La Bressola vuelve a recibir subvenciones de Francia. Previamente, entre 1990 y 1995, se firmaron distintos convenios de colaboración con el Gobierno galo. El más importante de ellos, de 1995, aceptaba el catalán como lengua vehicular y establecía que si bien durante los cinco primeros años las escuelas debían financiarse de forma autónoma, a partir del sexto año el Elíseo se haría cargo del sueldo de los maestros. Entre 1975 y 1995 se crean tres escuelas y, a partir de 1996, cuatro escuelas y un centro de Secundaria.
 


 

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