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Recortes de Prensa    Miércoles 7 Octubre  2009

 

España, de nuevo, invertebrada
José Antonio Zarzalejos El Confidencial 7 Octubre 2009

En 1921, en pleno pesimismo nacional, como el actual, José Ortega y Gasset, nuestro más eximio filósofo del siglo XX, escribió uno de sus ensayos más lúcidos e imperecederos, titulado España invertebrada. A juicio del escritor madrileño, nuestro país incurría en dos graves vicios, el del particularismo (“cada grupo deja de sentirse a sí mismo como parte, y, en consecuencia deja de compartir los sentimientos de los demás. No le importan las esperanzas o necesidades de los otros y no se solidariza con ellos para auxiliarlos en su afán”) y la que él llamaba “ausencia de los mejores”.

Esta última carencia la describía con la siguiente plasticidad: “Por una extraña y trágica perversión del instinto encargado de las valoraciones, el pueblo español, desde hace siglos, detesta todo hombre ejemplar, o, cuando menos está ciego para sus cualidades excelentes. Cuando se deja conmover por alguien, se trata, casi invariablemente, de algún personaje ruin e inferior que se pone al servicio de los instintos multitudinarios”.

Si Ortega y Gasset viviera hoy en España podría volver a escribir estas líneas redactadas en 1921, porque España está de nuevo invertebrada justamente por la concurrencia de esas dos circunstancias históricas: la eclosión de los particularismos nacionalistas y por la manifiesta mediocridad de quienes nos gobiernan. Por el particularismo se explica que el modelo de Estado español haya dejado de ser solidario y prime la parte sobre el todo, con fortísimas tensiones centrífugas que se manifiestan en expresiones políticas como las del Estatuto de Cataluña, que pretende replicar la organización del propio Estado, o la pretensión del nacionalismo vasco de convertir normas fiscales de las Juntas Generales de Vizcaya, Álava y Guipúzcoa en leyes materiales –en eso consiste el 'blindaje' del Concierto que reclama el PNV—para que sólo sean impugnables ante el Tribunal Constitucional y no, por lo tanto, ante los Tribunales ordinarios.

En ese contexto se mueven las reclamaciones de “deudas históricas”, la pelea por el agua entre regiones y nacionalidades o los criterios de financiación autonómica. Se ha perdido la visión del conjunto para centrar la mirada, replegada, sobre el breve territorio de cada cual. Lo que, digámoslo, es suicida en un país con casi cuatro millones de parados y un endeudamiento tan brutal que lleva a los organismos internacionales (FMI) a pronosticar que España atravesará por un lustro “perdido” en su desarrollo y progreso.

‘Política pop’
Mientras tanto, los partidos políticos –los dos grandes y los nacionalistas—muestran día a día que no están en manos de los mejores: la mediocridad intelectual se combina en muchas ocasiones con la corrupción, situaciones de las que no se libra el partido de la oposición enrocado en usos y maneras que antaño fracasaron. El Gobierno está dirigido por un personaje que hace “política pop” (Claudio Magris dixit) según el modelo del que denostaba Ortega.

Mientras tanto, los jueces van a la huelga, las organizaciones cívicas regresan a la protesta callejera (en esta ocasión contra el proyecto de ley de despenalización total del aborto, el próximo día 17), los sindicatos viven del Presupuesto y la ciudadanía, según encuestas convergentes en sus resultados, atribuyen al Ejecutivo “improvisación” (81%), desconfianza (61%) y dan bajísimas calificaciones a todos los dirigentes, incluidos los de la oposición.

No se confía en los que nos gobiernan, pero tampoco hay el más mínimo entusiasmo sobre los que aspiran a hacerlo en el futuro. La trama Gürtel, de la que ayer se conocieron nuevos datos de la instrucción sumarial, no sólo alarma sino que también indigna y habrá de traer consecuencias desastrosas para el PP.

Enric Juliana, uno de los periodistas con la prosa más fresca y las ideas más claras del periodismo español, ha escrito en La Vanguardia (4. 10. 09) un magnífico artículo titulado El enfermo de Europa. Afirma Juliana –autor de libros de aconsejable lectura como La España de los Pingüinos y La deriva de España— que nuestro país “está destronando estos días a la desconcertante Italia de Silvio Berlusconi, donde el inquietante deterioro de la vida pública se combina con una más que notable capacidad de resistencia a la crisis económica.” Juliana refiere recensiones de la prensa internacional según la cual España es sin duda “el enfermo de Europa”.

Y dice: “Los alemanes nos sitúan en la unidad de grandes quemados (…) y los franceses, más paternales, en el hospital pediátrico”. Efectivamente: un paseo por la prensa de referencia, sea europea o americana, es una peripecia desoladora. De ahí la enorme preocupación que cunde en la Unión Europea ante la presidencia española en el primer semestre de 2010 porque hay líderes que se preguntan si Rodríguez Zapatero impulsará desde la peana de la UE un discurso al estilo de los populismos con los que nuestra diplomacia parece entenderse tan bien, sean los de Chávez, los de Morales o los de Correa.

Unamos a esta panorama –susceptible de objetivarse con guarismos de todo tipo (desempleo, PIB, índice de confianza, productividad…) y ejemplos tocantes y sonantes—el páramo intelectual en el que se ha convertido nuestro país en el que la excelencia se mide con raseros que conciernen al éxito estrictamente comercial y cuantitativo referenciado a las audiencias de los programas más cutres de las televisiones generalistas o a los personajes más excéntricos y nihilistas de los muchos que saquean las páginas de las revistas, de los periódicos o se cuelan en los debates en la red.

Ésta es la España en la que se martiriza –aunque ella no lo sepa—a Belén Esteban, que ríe las gracias al más procaz y que desprecia cuanto ignora. Es, otra vez, la España invertebrada de Ortega que comienza a suscitar la ansiedad de una nación que no termina de cuajar, que circularmente se da de bruces con sus demonios familiares, que se reencuentra con su peor pasado. Es, otra vez, la España en la que Ortega y Gasset debe ser releído, y con él, Unamuno, y Pérez de Ayala y Gregorio Marañón y tantos otros que en las primeras décadas del siglo pasado ya advirtieron de la idiosincrasia de una sociedad debilísima –la española-- que requiere de persuasión y disciplina, esfuerzo y solidaridad, ética cívica y libertad, moderación y firmeza, unidad y pluralidad. Dejémoslo ahí por hoy. Porque lo que viene es un tsunami político.

La cólera del español sentado
ALBERTO ROJAS El Mundo 7 Octubre 2009

Decía Julio Camba que, en España, la toma de la Bastilla se hubiera producido desde la comodidad de una cafetería. No, no es que el español no tenga capacidad de indignación, que la tiene y mucha, sino que es muy dado a cabrearse con el mundo en una tertulia de taberna, en un semáforo, o en la zona de la máquina del café, allí donde la conspiración contra el jefe y los compañeros no sólo se permite, sino que se fomenta.

Pero lo de salir a la calle a protestar por algo, eso sí que no. Eso no va con nosotros, salvo que uno sea ferviente antiabortista (esos sí que están movilizados), o le desciendan el equipo de fútbol a Segunda en los despachos o bien prohíban el sagrado botellón. Pero los demás, nada de nada.

¿Dónde está el punto de ebullición? ¿En qué momento la indignación de un pueblo hace que salte la espoleta? ¿En los cuatro millones de parados, en los cinco, en los seis? No es que uno quiera que le prendan fuego al Congreso (aunque sobran los motivos) ni que la gente emule al mítico Cojo Manteca muleta en mano. Pero de ahí al adormecimiento general, va un trecho.

A lo mejor es que no estamos tan mal, es todo una gran mentira, vivimos en la Arcadia prometida y la crisis es sólo un mal sueño pasajero, pero mientras tanto el desempleo ya va camino del 20% (sin contar con el maquillaje del Plan E); el Ejecutivo lucha por ganarse a pulso el título de 'Peor Gobierno de la Democracia' (a este paso lo conseguirá).

La oposición, inoperante, se hunde en las arenas movedizas de la corrupción mientras que uno de los acusados de llevarse el dinero de todos a manos llenas se compara con Winston Churchill sin que nadie se tire al suelo a partirse de risa; su líder ya ha perdido dos elecciones generales y va camino de las terceras; la Constitución, aprobada no hace tanto por la gran mayoría de españoles es ya, para muchos, papel mojado.

Los ayuntamientos se financian ilegalmente con el ladrillo (algo que todo el mundo sabe), la compra de vivienda protegida se paga en parte, sí o sí, con dinero negro; las casas se han encarecido el triple por la acción de los especuladores, la codicia de los constructores, la inacción de los Ejecutivos de Aznar y Zapatero y por el enriquecimiento de los políticos corruptos, que en España son legión.

La Casa Real, imprescindible en la Transición, sólo es hoy un carísimo servicio diplomático (y ya tenemos muchos diplomáticos).

Hay más de tres millones de funcionarios, pero la administración sigue siendo lenta e ineficaz; los gobiernos autonómicos, la mayoría enfermos de corrupción, cada vez gastan más porque colocan a sus afines en cada nueva legislatura sin prescindir de los afines del Gobierno anterior, pero cada vez están más lejos del ciudadano. Ah, por cierto, la mayoría de las oposiciones a la Administración están amañadas para que las saque, sin dar un palo al agua, el hijo de, primo de o amante de. Los sindicatos hace tiempo que se traicionaron a sí mismos y a los trabajadores que dicen defender.

Las televisiones regionales (todas) están vergonzosamente manipuladas por políticos de bajísima estofa que creen que nadie se da cuenta de sus maniobras; partidos secesionistas, en la peor tradición nacionalista (nacionalistas y fascistas son, históricamente, primos-hermanos), hacen fortuna insistiendo en lo que nos separa, sin tener en cuenta lo que nos une; la educación española es un naufragio; la sanidad, saturada de pacientes, va de mal en peor; se inventan nuevos impuestos y nos suben los antiguos sin que ninguna mejora los justifique.

Las televisiones privadas hieden de telebasura; el respeto a los mayores brilla por su ausencia; la productividad española está bajo mínimos; ya no vienen ni los 'hooligans' a emborracharse en verano y ninguna universidad española está entre las 100 mejores del mundo.

Mientras tanto, como dijo Lope de Vega, continúa la cólera del español sentado, aquella que puede ser volcánica, pero que no va más allá de la tertulia del café, así arda al país por los cuatro costados.

Qué envidia de aquellos 'sansculottes' franceses, esos desesperados armados de ira al asalto de la Bastilla.

GOLPE AL CASTELLANO EN LAS AULAS
Bilingüe, sí, pero en catalán y árabe
IMPRESIONES El Mundo  7 Octubre 2009

EL RODILLO lingüístico del Gobierno catalán del PSC ha propiciado un nuevo episodio que no sólo es grave, sino que resulta esperpéntico: un instituto de Torrelles de Foix (Barcelona) ha enviado una circular a los padres de sus alumnos para tener una reunión junto a los profesores del centro. El texto es bilingüe, pero no castellano-catalán, como impone la lógica, sino catalán-árabe. La dirección del instituto se justifica diciendo que se trata de una atención con los padres de alumnos inmigrantes, pero llama la atención que sólo uno de ellos es de origen magrebí. No es, como pretenden hacer creer desde la dirección del centro, una medida integradora, sino un nuevo agravio comparativo con el castellano. Con su actitud, el PSC fomenta este tipo de atropellos lingüísticos en las aulas catalanas.

Crisis política
Políticamente incorrecto
Manuel Llamas Libertad Digital 7 Octubre 2009

Basta ya de palabras medidas y discursos moderados; mentiras a medias y verdades difusas; basta ya de circunloquios y subterfugios; de palabrería barata adornada con bellas palabras y soplos de optimismo falso; entierren la demagogia manida en el fondo de un pozo y olvídense de una vez por todas de los cálculos electorales y del anclaje a la poltrona... Ya es hora de dejar atrás lo políticamente correcto.

España necesita un revulsivo para despertar del engañabobos al que nos tiene acostumbrado la inepta clase política de este país, un líder empresarial o institucional valiente que sea capaz de decir lo que realmente piensa, con la verdad por delante y sin miramientos. Día sí y día también saltan a la luz opiniones diversas de responsables políticos, sindicales y empresariales acerca de la difícil situación y pocos, por no decir ninguno, se saltan el guión preestablecido por el pensamiento único dominante.

El gobernador del Banco de España anima a Zapatero a reformar el mercado laboral, por vigésima vez, pero no se moja a la hora de reclamar la eliminación de la negociación colectiva que tanto encorseta al empresariado español, o una rebaja sustancial en el coste del despido, o la flexibilización total de la contratación laboral. De hecho, Miguel Ángel Fernández Ordóñez defiende la subida de impuestos aprobada por el Gobierno. Eso sí, siempre y cuando esa mayor recaudación se destine a reducir el déficit.

Ordóñez, el mismo que está permitiendo a las entidades financieras ocultar su morosidad real con engaños contables. De la misma calaña es José Viñals. El ex subgobernador del Banco de España se atreve ahora a dar consejos de prudencia crediticia y bancaria desde su nuevo cargo en el Fondo Monetario Internacional tras su nefasta gestión al frente de la supervisión del sistema español.

El ex ministro Jordi Sevilla, por su parte, discrepa de su antiguo jefe de filas y critica, vagamente, unos Presupuestos Generales cuya falsedad y engaño son más que evidentes. La patronal de empresarios se contenta con disparar balas de fogueo contra la política económica del Gobierno. Acepta subir los salarios, pese a que deberían bajar, no se revuelve contra el aumento de la presión fiscal, apenas se limita a pedir tímidamente una reforma light del mercado laboral no vaya a ser que los ministros se nos enfaden.

¡Y qué decir de los sindicatos! Potentados burgueses que conducen coches de lujo y viven a cuerpo de rey mientras denuncian a viva voz la explotación del proletariado con el puño en alto. Nadie mejor que un líder sindical sabe aplicar el dicho aquel de en boca cerrada no entran moscas, y el tan acertado no muerdas la mano que te da de comer.

La oposición, por supuesto, no se queda atrás. La cúpula del PP no habla, tan sólo se limita a contemplar y esperar a que la manzana podrida se caiga del árbol sin apenas menear el tronco. Ni una palabra sobre la necesaria reducción drástica del gasto público; concreción nula a la hora de exigir reformas estructurales para incentivar la mermada competitividad de nuestra economía... Al contrario. Los populares tan sólo se mueven para pulsar el botón verde y apoyar así al PSOE en la aprobación del PER nacional para parados, el rescate de Caja Castilla-La Mancha haciendo uso de los impuestos de los contribuyentes o la creación de un fondo de rescate bancario dotado con casi 100.000 millones de euros cuya transparencia es nula.

Mentiras, engaños y falsas promesas son los ingredientes básicos que conforman el discurso de los representantes políticos y sociales. ¿Para eso pagan impuestos los españoles? Son meros parásitos que no están a la altura de las circunstancias. Dejen ya de confiar en la política. Nada van a hacer por usted. Dependemos única y exclusivamente de nosotros mismos para salir del pozo en el que otros, ahora convertidos en falsos profetas, nos metieron. Basta ya de hipocresía.

Manuel Llamas es jefe de Economía de Libertad Digital y miembro del Instituto Juan de Mariana.

La pandilla de los inútiles y la tribu de los suicidas
Francisco Rubiales Periodista Digital 7 Octubre 2009

En último informe del Fondo Monetario Internacional (FMI) sobre España otorga toda la razón a aquellos que hace una semana exhibían una pancarta, en el velódromo de la ciudad sevillana de Dos Hermanas, que definía al gobierno de Zapatero como una "Pandilla de inútiles, que estáis arruinando España".

El ex ministro Cristóbal Montoro, al ver aquella pancarta en el masivo acto del PP en Dos Hermanas, la leyó en su discurso y acusó al Gobierno de "estar arruinando España" por "haber metido mano en la caja" de todos los ciudadanos, al aprobar una subida de impuestos que crea en España una nueva crisis: la fiscal.

El coordinador de Política Económica de los populares señaló que el país "vive tres crisis simultáneamente", la financiera, ya que a las empresas les falta crédito; la del paro, "la mayor del mundo desarrollado"; y desde ayer "la crisis fiscal del Estado".

Ahora, con su demoledor criterio sobre España, el FMI no sólo desmiente las previsiones optimistas del gobierno de Zapatero, sino que ha ratificado que España pasará por dificultades económicas durante "bastante tiempo" y llamó al gobierno español a reducir el déficit presupuestario, recortar el gasto, reformar el mercado laboral y mejorar la competitividad. A juicio del FMI, España requiere "una reestructuración fundamental de su economía, ya que su crecimiento potencial ha caído probablemente más que casi ningún otro país europeo".

"Evaluamos que en España prevalecerán condiciones bastante estrechas durante bastante tiempo", ha anunciado Ajai Chopra, vicedirector del Departamento Europeo del FMI, quien sostiene que España será uno de los pocos de la eurozona donde se prolongará la recesión en 2010 (-0,7%). "El déficit presupuestario tiene que ser corregido en España" ,

¿Cómo ha reaccionado el gobierno español? Desacreditando al FMI, reiterando su optimismo y negando su demostrada insolvencia, Por boca de una de las voces mas desprestigiadas del Ejecutivo, el vicepresidente tercero del gobierno y ministro de Política Territorial, Manuel Chaves, ha dicho que "La posibilidad de error del FMI es muy grande".

El criterio del FMI es compartido por la inmensa mayoría de los españoles, según la encuesta que publica el diario "El País", la cual revela que el 61 por ciento de los españoles "desaprueba la gestión de Zapatero".

La crisis está erosionando cada vez con más intensidad el capital político del presidente José Luis Rodríguez Zapatero, que ya inspira poca o ninguna confianza al 72 por ciento de los españoles, casi las tres cuartas partes de los ciudadanos, según la encuesta, realizada por Metroscopia.

Los distintos datos sociológicos y las opiniones de las grandes instituciones internacionales, de la prensa y de los expertos indican que los ciudadanos españoles creen realmente lo que decía aquella terrible pancarta, que "la pandilla de inútiles" que integran el gobierno "está arruinando a España".

La conclusión que emana de todos estos datos y opiniones es que España está secuestrada, en manos de un gobierno inepto y rechazado por los ciudadanos, que sigue en el poder y se niega a dimitir y a convocar nuevas elecciones, a pesar de su incapacidad comprobada, amparándose en la masa de votos que le aupó hasta el poder en 2008 y en la tribu de los fanáticos y suicidas que siguen apoyándoles todavía, a pesar de que es ya más que evidente que España, bajo el mandato de Zapatero, avanza hacia la pérdida de su prosperidad y hacia su derrota como pueblo.

Voto en Blanco

El faisán cantó a favor de ETA y luego nos reímos de Berlusconi
Pedro de Hoyos Periodista Digital 7 Octubre 2009

España tiene desde hace más de treinta años un grave problema que se llama ETA. Es, si hacemos excepción de la costosa, torpe e ineficaz política económica del Zapahuero y de la indiferencia de Rajoy ante la corrupción en su partido, la amenaza más grave que pesa sobre la democracia española.

Se supone por lo tanto que todas las fuerzas políticas, judiciales y policiales deben trabajar al unísono contra ETA, sus diversas formas y variantes, sus clones, sus ramificaciones y sus militantes y apoyos. Si una sola parte de este complicado engranaje estatal actúa por su cuenta, a su aire o, no digamos, en contra de las demás el esfuerzo de todos se va por el desagüe más próximo.

Las habilidades delictivas, sus esfuerzos, su larga experiencia y los errores del Estado hacen que ETA todavía esté presente en nuestras vidas, aunque no con la gravedad, insistencia y poder mortífero de hace un buen puñado de años. La labor efectiva y continuada de todos los gobiernos de la democracia, plagada de ofensivas y treguas de unos y de otros, ha llevado a ETA al atolladero donde la tenemos. Donde estamos, conste.

En la operación Faisán alguien dio un chivatazo a un presunto culpable, que impidió el éxito total de los trabajos. Alguien llamó al “Faisán” para advertirle de que no debía mantener una reunión proyectada con los jefes del aparato financiero de ETA porque estaba siendo vigilado. El chivatazo salió de dentro del Estado, de dentro de aquellos a los que pagamos para acabar con ETA, alguien nos traicionó. A todos. A todos los españoles. A todos sus compañeros. Al juez. A la Justicia. A España. A todos. Los chivatos son siempre traidores y merecen por ello el desprecio. Y las penas de cárcel que las leyes del Estado Democrático prevean.

Y sin embargo, ese mismo Estado, su representante el fiscal Javier Zaragoza, nos pide ahora que lo olvidemos todo, pelillos a la mar, que nos encojamos de hombros y echemos unas risas mientras, tal vez, nos fumamos un sabroso cigarrillo, eso sí, al aire libre. Seguimos sin saber quién dio el aviso traidor pero dicho fiscal propone que hagamos la vista gorda, que demos un paso atrás en la lucha anti ETA y hagamos como si no hubiera pasado nada.

Y luego nos reímos con Berlusconi y sus berlusconadas. ¿Si yo pido que el Carrión sea navegable me harán caso?

Gürtel, Filesa y los espejos
IGNACIO CAMACHO ABC 7 Octubre 2009

LA trama Gürtel se parece tanto a la de Filesa que hasta hay incrustado en ella un tipo que se llama Galeote. En España los partidos políticos son mucho más semejantes entre sí de lo que ellos quisieran y desde luego más de lo que quisiéramos los ciudadanos, obligados a elegir entre espejos que reflejan las mismas imágenes. Hasta en el ámbito municipal y espeso de las mociones de censura locales se repiten esquemas y procedimientos, como ese Benidorm gallego que le ha surgido al PP en Silleda. Los mismos vicios, idénticas reacciones. No es ya que no haya nada nuevo bajo el sol, sino que nadie aprende siquiera de los errores del adversario.

Si acaso cabe explorar algunos matices de estilo, propios de la personalidad de cada uno. Por Filesa y demás entramados financieros del felipismo pululaban intermediarios de medio pelo que se compraban, como Aida Álvarez, neveras para guardar abrigos de pieles, mientras los Correas, Bigotes y demás rinconetes tardoaznaristas son pijos acostumbrados a vestir trajes de alpaca y conducir todoterrenos de lujo. Unos hablaban el crudo lenguaje de los desclasados y otros pronuncian como si llevasen una pelota de golf encajada en la boca. Todos comparten la pasión por el dinero fácil y el conocimiento desahogado de esos pasillos en cuyos recovecos habitan los fontaneros de la partitocracia.

En esta teoría de paralelismos especulares conviene recordar que después de mil vueltas por los tribunales Filesa acabó, como antes el caso Naseiro, con condenas leves de un par de personajes secundarios a quienes los socialistas repusieron en sus cargos apenas salidos del trullo. Y por supuesto sin que nadie devolviese un céntimo; uno de los peores problemas de la corrupción española es que suele salir rentable. De hecho, la financiación ilegal ni siquiera es delito, por lo que a los trujimanes que la llevan a cabo hay que empurarlos por causas derivadas, tales como el cohecho, la información privilegiada, el blanqueo de capitales y otras artes del birlibirloque pecuniario. Y ni siquiera así hay modo de que aflojen la pasta que han distraído.

La principal diferencia entre Filesa y Gürtel puede radicar en que a los socialistas les estalló el escándalo en el poder, desde donde lograron poner todas las trabas a aquel porfiado juez Barbero, mientras a los populares les han sorprendido en la oposición y los pueden arrastrar por un rastrojal de imputaciones. De ahí que hayan apelado al victimismo como defensa ante tan sólidas evidencias de mamoneo; al final, a los políticos sólo les importan estas cosas en la medida en que afectan a la facturación de la empresa. Y ésa se mide en votos, salvo para los satélites de manos largas que viven encostrados en esa zona oscura de las cañerías por las que circula el dinero. De ahí brota el olor fétido que sube por las plantas del edificio del PP, aunque Rajoy lo tape con el aroma de su impasible habano.

Crónica de alcantarillas
GABRIEL ALBIAC ABC 7 Octubre 2009

NADIE va a responder -de pagar ni hablo- por lo más grave que pueda sucederle a una democracia: que sus supremas jerarquías de seguridad actúen al servicio de una banda terrorista. Es, al menos, lo que acaba de formular la fiscalía. En dos extraordinarios movimientos de tablero: primero, el que sugiere que el chivatazo a ETA, en vísperas de que parte de su jefatura fuera a ser detenida en el bar Faisán, provino de la dirección misma de la policía; después, el que establece que es mejor dejar las cosas impunes y cerrar el caso.

Estamos, otra vez, en los desagües del Estado. Pero puede que, en España, el Estado no sea mucho más que sus desagües. Al menos, desde que Felipe González apostó por imprimir de un modo perenne el sello del socialismo sobre la Constitución española. En dos por igual luctuosos movimientos: a) desdoblamiento del ministerio del interior, cediendo la función operativa al ministerio sumergido, eso que, para simplificar, llamamos GAL; b) liquidación de la autonomía del poder judicial, consumada por la Ley Orgánica del año 1985. De ambas cosas resultó este extraño mundo en el cual vivimos: a mitad de camino entre una democracia, algunos de cuyos preciosos atributos -libertad de expresión, elecciones regulares...- bien que mal conservamos, y un muy poco ilustrado despotismo, cuyo mayor gravamen es la potestad de ciertas estructuras ejecutivas del Estado para delinquir al margen de responsabilidad legal si llega el caso. Que llega. Siempre.

Escena en Argel, verano de 1989. Frente a frente, Domingo Iturbe, Txomin, y Rafael Vera, el hombre de los desagües. Socialista nacional frente a nacional socialista. Pistola frente a pistola. Delincuente frente a delincuente. Ha sido el momento crítico de cuatro decenios de negociación entre la red armada clandestina del nacionalismo vasco y la red armada clandestina del socialismo español. Pudo llegar a puerto. Porque sólo entre los iguales es posible el acuerdo. Pero Iturbe acabaría muerto. Y Vera en la cárcel. Ni está claro quién carga con la muerte del primero, ni lo está quién entrega la cabeza del segundo. Pero al precio de ambas, muerte y decapitación, el sistema quedó a salvo. ETA siguió como siempre. El subsuelo de interior, también. Y entre las criaturas de las sombras siempre quedan misteriosas galerías en donde la comunicación más oscura es posible.

Eso volvió a suceder en mayo de 2006. «Alguien» avisó al ministerio de finanzas de ETA: la pasma iba a trincarlos al día siguiente, en su lugar de reunión, con las manos en las pasta. Ese alguien sólo podía estar en lo más alto de la pirámide de la seguridad nacional. Y, al tiempo, en lo más hondo de sus pozos negros. No parece difícil darle nombre. Como no lo parecía, cuando lo del GAL, apuntar directamente a José Barrionuevo... Más allá, las tinieblas de una incógnita, a la cual el mismo Garzón de ahora bautizó con una convencional X. Pero X quedó a salvo, al precio de las cabezas de ministro y viceministro.

Durante ocho largos años, su banda pasó al ostracismo. Durante esos ocho largos años, en los que el gobierno Aznar no se atrevió a depurar las completas responsabilidades; ni siquiera a limpiar discretamente el ministerio oculto. Vino después el once de marzo de 2004. Retornaron los de los desagües. Cometieron un error crítico que los puso al descubierto en el Faisán. Pero allí estaba Garzón. Allí estaba la fiscalía. Y aquí estamos nosotros. Sin Estado garantista que merezca tal nombre. Es la perpetua crónica de las alcantarillas. No hay misterio. Todos sabemos que a esto se llama Estado-González, Estado-PSOE. Lo sabemos. Pero da lo mismo.

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******************* Sección "bilingüe" ***********************

Golpe al Estado de Derecho
Editorial ABC 7 Octubre 2009

LA petición de archivo, aun cuando fuera provisional, presentada por la Fiscalía de la Audiencia Nacional al juez Garzón en la causa que investiga el «soplo» al presunto cabecilla de una red de extorsión de ETA, Joseba Elosúa, es una agresión en toda regla a la dignidad del Estado de Derecho y a las víctimas del terrorismo. El Ministerio Fiscal fundamenta su solicitud en que no hay indicios para incriminar al responsable o responsables de esos hechos, cuya existencia no discute, cuando lo cierto es que, después de tres años de investigación, lo que sí hay es una serie de indicios suficientes para presumir que la llamada de aviso al dirigente de la red terrorista provino de funcionarios policiales relacionados con la investigación. Es más, esos indicios, según la investigación, apuntaban al entonces director general de la Policía, Víctor García Hidalgo, y a otros mandos policiales en el País Vasco. Por tanto, respetando la presunción de inocencia y sin anticipar acusaciones ni, menos aún, juicios de condena, al Ministerio Fiscal le sobran indicios para que se sigan investigando las responsabilidades individuales por estos gravísimos hechos.

Al no hacerlo así, la apariencia de esta nueva polémica actuación de la Fiscalía de la Audiencia Nacional es la propia de un carpetazo a lo que fue resumen de todas las indignidades del proceso de negociación política con los terroristas. No es vano recordar que, para blindar judicialmente este proceso, se tomaron decisiones que provocaron auténtico escándalo, como la retirada de acusación contra Arnaldo Otegi por un delito de enaltecimiento del terrorismo, y otras que buscaban dar cobertura al diálogo del Gobierno con el entramado etarra, como aquel auto del juez Garzón en el que legalizó una «izquierda abertzale» de nuevo cuño, pero en la que se escondían los mismos personajes de la Batasuna ilegalizada. La confusión moral que propició aquel proceso de negociación, en el que hubo quienes no sabían diferenciar a víctimas de verdugos, llegó a su culminación con este «soplo» policial que pretendió la impunidad de los recaudadores de ETA.

Por más que el proceso de negociación esté cancelado -al menos así se desprende del cambio político en el País Vasco y de la eficaz actuación de las Fuerzas de Seguridad del Estado en la desarticulación de «comandos» etarras-, aquél «chivatazo» a una trama de ETA ha de ser investigado hasta sus últimas consecuencias. Si no fueron los sospechosos identificados hasta ahora, serán otros. Pero hay que identificarlos. Si no hubo «razón de Estado» para tapar la guerra sucia de los GAL, tampoco la hay para tapar, como quiere el fiscal, esta posible connivencia de algún responsable político o policial con personas que estaban siendo investigadas por el juez Grande-Marlaska. Existiendo una indudable fuente de pruebas, como es la sucesión de llamadas a teléfonos móviles en la zona de vigilancia del Bar Faisán, centro de operaciones de la trama extorsionadora, el juez Garzón no puede racional ni procesalmente sobreseer el caso por falta de indicios incriminadores.

Éstos están a la vista y, con lo que se sabe hasta el momento, permitirían o bien presentar acusaciones formales, o bien solicitar nuevas diligencias de investigación.

Chivatazo
El Faisán y la Gallinita ciega
José García Domínguez Libertad Digital 7 Octubre 2009

El hombre que fue Jueves. Londres, últimas bocanadas del siglo XIX. Gabriel Syme, poeta diletante, es reclutado por Scotland Yard con el propósito de infiltrarlo en una siniestra organización terrorista. Astuto, no tardará en ser promocionado hasta el Consejo Central de Anarquistas del Mundo, arcano sanedrín que dirige el grupo. Siete hombres lo integran, todos nominados en clave al modo de los días de la semana. Avanzada la trama, Jueves, que así le dirán a Syme, descubre por qué, pese a sus infinitos intentos, no logra desarticular la estructura criminal: los otros miembros del Consejo, todos, resultan ser policías infiltrados igual que él. Era la Policía, pues, quien libraba aquella sangrienta guerra sin cuartel contra la Policía.

Provincias vascas, principios del siglo XXI. La realidad imita al arte. Joseba Elosúa, tabernero simplón, fronterizo y abertzale, regenta un bar Faisán. Dicen que detrás de cada gran fortuna hay un crimen, pero en la trastienda de la suya se amontonan cerca de mil. Y es que Joseba guarda una cuenta bancaria en Liechtenstein cebada con tres millones de euros.

Tres. Y todo a base de despachar tapas de cecina y carajillos de txakolí. Gran virtud el ahorro, sí señor. La policía de Zapatero lo sabe, claro. Y también conoce de dónde procede hasta el último céntimo atesorado por el Midas de Irún. De ahí que, llegado el momento procesal oportuno, tomara la firme decisión de... auxiliarle. Que no fueran Lunes, Martes ni Miércoles, sino Viernes en persona, es decir el director general de la Policía, quien le pasó el "soplo", resulta lo de menos. Lo de más es que orden tan comprometida únicamente pudo partir de Domingo, el one que decían los defenestrados de la vieja guardia. ¿De quién si no?

Mas los sábados y los domingos –o los alfredos y los joseluises, si se prefiere– pasan, pero el Estado permanece. Así, a propósito de la violencia nacionalista, el PSOE lleva lustros demostrando que es capaz de hacer cualquier cosa con la legalidad, salvo cumplirla. La cárcel, sin duda, les habría ayudado a rehabilitarse. Pero Aznar no quiso remover la porquería bajo las alfombras. Craso error. Hay miserias morales que no prescriben jamás. Y la Gallina ciega, más pronto o más tarde, debería pagar lo del Faisán. Es de Ley.

José García Domínguez es uno de los autores del blog Heterodoxias.net.

Rubalcaba
De faisanes y otros bípedos
Pablo Molina Libertad Digital 7 Octubre 2009

Sostiene González Pons, esta vez sin la sonrisa que le caracteriza, que el Gobierno de Zapatero ha convertido a la Fiscalía General del Estado en una especie de abogacía del partido con mando en plaza, noticia que a todos nos ha sorprendido. La novedad no es que los socialistas utilicen todos los apéndices del poder del Estado en beneficio propio, sino que el portavoz del PP denuncie pública y enérgicamente una situación de facto inadmisible en un Estado de derecho.

El chivatazo del bar Faisán es una canallada hacia las víctimas del terrorismo y un insulto a todos los españoles, además de un delito que la justicia debiera haber perseguido y castigado con ejemplaridad. En lugar de eso, la Fiscalía solicita el archivo propiciando que el Gobierno pase la última página del vergonzoso "proceso de paz" al que nos abocó Zapatero con la inconsciencia dañina consustancial al personaje.

Y por encima de todo este asunto sigue planeando la sombra rasputínica de Rubalcaba, profundo conocedor de las "cloacas del Estado" en definición de su anterior jefe. No sabemos cómo lo hace este hombre, pero está siempre en el epicentro de los asuntos más sucios que ocurren en España desde hace veinticinco años. Será una coincidencia, claro, pero el hecho es que desde el GAL, no hay desmán protagonizado por los socialistas en contra de los derechos y libertades de los españoles en que el apellido Rubalcaba no aparezca destacado.

Lo del chivatazo al responsable de las finanzas terroristas para evitar su detención, sin que tras su descubrimiento se haya sustanciado dimisión o cese alguno, es un jalón más en la trayectoria de un personaje con una de las biografías más sustanciosas que se recuerdan en el socialismo español, que ya es mucho. El PP debiera haber empezado a pedir con insistencia su cese treinta segundos después de que Zapatero anunciara el nombramiento. Tras cinco años solicitando su decapitación política y abandonando el parlamento cada vez que hiciera uso de la palabra, probablemente hoy no estaríamos escribiendo sobre este asunto.

Es hora de que el bueno de D. Alfredo cumpla su sueño de formar parte en la directiva del Real Madrid para viajar cada domingo con el primer equipo, pero como el presidente es del Barça, prefiere tenerlo en el Gobierno velando por la libertad y la seguridad de todos los españoles. De sobra sabe Zapatero que con la mirada rubalcábida en la nuca, Casillas pararía los penaltis aunque se los lanzaran con una pelota de beisbol.

Pablo Molina es miembro del Instituto Juan de Mariana.

Comedia Bífida
Juan Julio Alfaya //blogs.periodistadigital.com/galhispanos.php 7 Octubre 2009

Galicia Bilingüe ha remitido a la prensa un comunicado denunciando la campaña impulsada por la Editorial Galaxia basada en el desprecio a los gallegos que tenemos como lengua materna y habitual el español. Los socios, colaboradores y simpatizantes de dicha asociación hemos recibido una información que incluye el pasaje de la obra en el que se describe cómo el Español «se come» al gallego y que yo reproduzco íntegramente para los lectores de Periodista Digital. Por último, también reproduzco el comunicado de apoyo de la Mesa por la Libertad Lingüística a la denuncia de GB.

COMUNICADO DE GB
La Xunta de Galicia financia y promueve algunas actividades dirigidas a escolares con un alto contenido ideológico nacionalista y basadas en el menosprecio a los castellanohablantes.

De esta forma, Galicia Bilingüe considera altamente tendenciosa una campaña impulsada por la Editorial Galaxia e integrada en el programa Bocaberta de la Secretaría Xeral de Política Lingüística, una iniciativa que pretende el acercamiento al gallego de los más jóvenes mediante espectáculos teatrales, de marionetas y publicaciones didácticas. “En galego, por que non?”, es el nombre de una de estas acciones, destinada a jóvenes de Secundaria y Bachillerato, que consiste en la representación de la obra teatral Comedia Bífida, de Manuel Núñez Singala, y que incluye la entrega a los asistentes de la publicación “En galego, por que non?” del mismo autor.

El libro, escrito por el director del Servicio de Normalización Lingüística de la Universidad de Santiago de Compostela, representa, supuestamente en clave de humor, un juicio a cuatro acusados de atentar contra la lengua de su país, que “non deben ser considerados” como gallegos por utilizar el castellano de forma habitual.

Galicia Bilingüe critica que el gobierno liderado por Núñez Feijoo impulse este tipo de actividades que, bajo el paraguas del apoyo al idioma gallego, se concentran básicamente en la censura y la burla hacia los gallegos que tienen como lengua habitual el español y en el adoctrinamiento de los escolares en la ideología nacionalista. Además, Comedia Bífida es un libro de lectura obligatoria en algunos institutos de Galicia y son muchos los grupos de teatro que han representado esta obra a lo largo de todo el territorio gallego.

El juicio se centra en cinco acusados de utilizar el castellano “a pesar de vivir en Galicia”. Paradójicamente, el fiscal está representado por el demonio y su alegato comienza de la siguiente forma:

“Hoxe imos xulgar a fala e o que hai aquí son galegos, só galegos, salvo algunha excepción. A ver, hai aquí franceses? Non. E rusos? Non. Hai chineses ou romaneses ou italianos ou exipcios ou etíopes? Non. Só galegos, Por que? Porque os franceses falan francés, os rusos ruso, os chineses chinés… só os galegos non queren falar galego. E iso é moi feo. En realidade non é que sea feo, é patético. Hai algo máis triste ca unha persoa que se nega a ser o que é e pretende ser algo diferente? (…) A traizón é mala, pero a traizón contra a propia identidade é penosa. Un galego que desprece a súa lingua atenta contra si mesmo, contra a identidade do seu pobo, da súa cultura, do seu ser. Non debería nin sequera ser chamado galego”.

A lo largo de toda la obra, los argumentos de los acusados para defenderse quedan en entredicho y se intenta hacer ver a los espectadores mediante alegorías que el castellano “se come” al gallego. Finalmente, cuando el juicio está visto para sentencia, se cancela y tanto fiscal como abogado defensor lanzan un último mensaje al público para que los asistentes reflexionen sobre su conducta lingüística antes de que sea definitivamente tarde y puedan ser condenados.

En definitiva, el contenido de la obra atenta contra la identidad y la dignidad de muchos de los alumnos a los que va dirigida, dando a entender que hay algo de desleal e inmoral en el hecho de que un gallego pueda tener como idioma el español, haciendo ver incluso que tienen un déficit de identidad o una que no les corresponde.

La representación de esta obra a través de la campaña financiada por la Xunta comienza hoy en Ourense, y a lo largo de todo el mes pasará por los concellos de Viveiro, A Estrada, Vilalba, Ferrol, Vilagarcía de Arousa, Cangas y Carballo.

Galicia Bilingüe
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COMUNICADO DE APOYO DE LA MLL
A la atención de los Sres. Presidente y Consejero de Educación de la Xunta de Galicia:

Desde la Mesa por la Libertad Lingüística nos sumamos a la denuncia efectuada por la entidad Galicia Bilingüe, según correo adjunto, en relación con la representación de la obra teatral Comedia Bífida con el patrocinio y apoyo de la Secretaria General de Política Lingüística.

No es admisible la utilización de fondos públicos de los presupuestos de la Xunta de Galicia para estos menesteres, a costa de los contribuyentes. Si bien es dudosa la utilidad de cualquier política cultural sostenida con fondos públicos por muchas y variadas razones que no viene al caso señalar, en ese caso son obvias las razones que nos llevan a protestar. Estamos por la libertad de expresión, pero no estamos para que con el dinero de todos se apoyen estas actuaciones que asumen las posiciones más radicales del nacionalismo y menosprecian a una gran parte de la sociedad gallega.

Saludos
José Mª Martín López-Suevos
Mesa por la libertad Lingüística
www.libertadlinguistica.com
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Topónimos: ¿por qué no llamar a las cosas por sus nombres?
Roberto Blanco Valdés La Voz 7 Octubre 2009

Si el único argumento para rechazar que los pueblos y ciudades de Galicia puedan denominarse oficialmente como los llaman en realidad sus habitantes reside en lo que dispuso hace un cuarto de siglo la Ley de Normalización Lingüística, el asunto no debería tener dudas. Cámbiese esa ley y dispóngase lo que, en buena lógica, debería haberse establecido en su momento: que, donde existan topónimos en castellano y en gallego, los dos serán oficiales. La Ley de Normalización se aprobó en 1983 en un ambiente de consenso que no permitía prever que iba a ser torticeramente utilizada para lo que lo ha sido finalmente: para tratar de erradicar de Galicia una de las dos lenguas que hablamos los gallegos.

Por eso entonces se aceptó esa norma de que «los topónimos de Galicia tendrán como única forma oficial la gallega» y por eso hoy, visto lo visto, hay cientos de miles de gallegos que consideran que los topónimos bilingües son más coherentes con la cooficialidad lingüística que establece la Constitución y, sobre todo, con el evidente bilingüismo de nuestra sociedad.

Ocurre, claro, que la razón por la que no quiere ni oírse hablar de la toponimia en castellano es la misma por la que no quiere ni oírse hablar del propio castellano: porque se parte de que en Galicia hay una lengua del país y otra extranjera que, como tal, debería desaparecer o quedar reducida, en el mejor de los casos, a las catacumbas del hogar de cada uno.

Que los nacionalistas defiendan ese delirio identitario -puesto al servicio de un proceso de construcción nacional que debería acabar en la independencia- está tan en sus entrañas como es contradictorio con las suyas que lo hagan el PSdeG o algunos sectores del PP.

Pero en esta ceremonia de la confusión ya vale todo: vale que ahora se alce en defensa de la legalidad lingüística en A Coruña el mismo BNG que la desafió desde el Gobierno bipartito de una manera sistemática, llamando siempre Galiza a un país que se denomina Galicia oficialmente; vale que se trate de colar de matute, como una simple cuestión de legalidad, lo que no es más que la expresión de un sectarismo lingüístico -el de los nacionalistas- que ha conseguido al fin dividir a este país; y vale, en fin, que un partido (el BNG) que representó en las autonómicas al 16% de los votantes (el 11% del censo) se haya arrogado, con la aceptación borreguil de amplios sectores de nuestra sociedad, la capacidad para decidir quién es buen gallego y quién es malo.

Por eso, con la de L de A Coruña se juegan hoy en Galicia dos partidos: el de una letra y el de la libertad de un país para aparecer como es en realidad y no como lo imaginan quienes sueñan con barrer de un plumazo varios siglos de su historia.

Galicia Bilingüe acusa a la Xunta de financiar acciones que menosprecian el castellano
La Voz 7 Octubre 2009

Galicia Bilingüe acusó ayer a la Xunta de financiar y promover actividades dirigidas a escolares «con un alto contenido ideológico nacionalista y basadas en el menosprecio a los castellanohablantes». Juzga «altamente tendenciosa» la campaña En galego, por que non?, impulsada por la editorial Galaxia e integrada en el programa Bocaberta, que impulsa la Secretaría Xeral de Política Lingüística.

La iniciativa busca acercar al gallego a los jóvenes mediante acciones como la pieza teatral Comedia bífida, de Manuel Núñez Singala. La obra representa, «supuestamente en clave de humor», según Galicia Bilingüe, un juicio a cuatro acusados de atentar contra la lengua de su país, que «non deben ser considerados» como gallegos por usar el castellano.

A Coruña
La «L» que enfrentó al PSOE y al PP

En el 2004, los socialistas votaron en el pleno a favor de «La Coruña», y los populares ?se abstuvieron. La Xunta de Fraga se opuso y obligó a utilizar solo la forma gallega
Francisco Espiñeira La Voz 7 Octubre 2009

Más de 26 años después de que 66 de los 75 diputados del Parlamento autónomo aprobaran la Lei de Normalización Lingüística, el conflicto de la cooficialidad del topónimo coruñés sigue al rojo vivo. Fue el PP, liderado por Manuel Fraga, el que impuso el rodillo en el cumplimiento de la norma. Y el PSOE coruñés se atrincheró detrás de la bandera levantada por el entonces regidor, Francisco Vázquez, en defensa de la singularidad coruñesa.

El campo de batalla se trasladó a los tribunales. Y la ele cosechó revés tras revés. En 1994 fue el Tribunal Superior de Xustiza de Galicia (TSXG) el que decretó la oficialidad exclusiva de la versión en gallego. La sentencia fue ratificada por el Tribunal Supremo, aunque los socialistas coruñeses nunca acabaron de acatarlo.

En el año 2004, el ahora embajador en el Vaticano buscó un resquicio legal para lograr la autorización de la fórmula toponímica en castellano: la Ley de Grandes Ciudades.

En el transcurso del pleno municipal celebrado el 2 de noviembre del 2004, con los votos a favor del PSOE, la abstención del PP local, que lideraba Fernando Rodríguez Corcoba -a pesar de que lucía, junto con el resto de ediles de su grupo, una camiseta con una L de grandes dimensiones- y la rotunda negativa del BNG, se aprobó una declaración en la que se reconocía que «el nombre del municipio y el de su capitalidad serán, a todos los efectos, en gallego A Coruña y en castellano La Coruña». También se autorizaba al Ayuntamiento a utilizar conjunta o indistintamente, «sin ninguna cortapisa», ambas designaciones en toda su papelería oficial y cartelería, según la iniciativa que en aquella sesión defendió el portavoz socialista -que hoy es el alcalde-, Javier Losada.

Batalla jurídica
Pero la Xunta, que seguía siendo dirigida por el PP de Manuel Fraga, optó por presentar batalla contra el acuerdo aprobado en pleno. Fue Xesús Palmou, que en aquel entonces era el conselleiro de Xustiza, Interior e Administración Local, el que interpuso un recurso contencioso contra el dictamen aprobado en el pleno coruñés para «repór a legalidade». La razón era «anular o acordo adoptado en pleno por un órgano manifestamente incompetente, con exceso das súas funcións e con afectación ás da Xunta de Galicia».

Asimismo, la Consellería de Xustiza, en su dictamen previo, estimaba que el acuerdo plenario que ahora reclama el PP se había adoptado entonces «prescindindo absolutamente do procedemento legalmente establecido para o cambio de denominación do municipio, que non é outro que o previsto nos artigos 48, 49 e 50 da Lei de Administración Local de Galicia».

Los argumentos de la Xunta fueron atendidos primero por un juzgado de lo contencioso el 15 de septiembre del 2005, que aseguró que «non hai motivos para volver a reexaminar» el nombre de la ciudad y acusó al Ayuntamiento de «non respectar» o procedemento, además de añadir que «non é de recibo» la explicación del Concello que pretendía normalizar el uso de las dos formas del topónimo, tanto en gallego como en castellano, según la argumentación jurídica esgrimida por los abogados que defendían la postura del gobierno municipal en este caso.

Usan el Cervantes para difundir catalán, pero quitan el español de su web
El Instituto Catalán en Nueva York sólo ofrece catalán e inglés de su página
 www.lavozlibre.com 7 Octubre 2009

Nueva York.- El Instituto Catalán de América, una asociación nacionalista cuya página web no contiene versión en español, utiliza, sin embargo, las instalaciones del Instituto Cervantes para dar clases de catalán. Este colectivo ha eliminado cualquier referencia al idioma castellano en sus promociones pero aprovecha las infraestructuras públicas y el presupuesto estatal para alcanzar sus fines. Entre las noticias destacadas por la web del Instituto Catalán de América se encuentran aquéllas que hacen referencia a la independencia y a las consultas ilegales que se están convocando en Cataluña. Además, el mapa que ofrece en la red menciona que el catalán es un idioma que hablan 10 millones de personas y que ocupa territorialmente, además de la propia Cataluña, la Comunidad Valenciana, las Islas Baleares, parte de Aragón, el sur de Francia y una localidad en Italia.

El pasado mes de febrero el Instituto Cervantes firmó un acuerdo con la Generalitat de Cataluña con el objetivo de promocionar la lengua y la cultura catalana fuera de España. Este convenio marco coordina más de un centenar de acuerdos de colaboración que el Cervantes tiene suscritos con diversas instituciones catalanes, tanto públicas como privadas. En base a ello el Cervantes está incrementando su oferta de cursos de catalán, labor que cuenta con la colaboración del Instituto Ramón Llul.

El Instituto Cervantes ha incorporado a la enseñanza los idiomas autonómicos, pero acuerda sus cursos con entes nacionalistas radicados en el extranjero cuyo fin, más que lingüístico, es político. La demanda de los idiomas autonómicos frente al castellano es escasa. En EE.UU. 172.000 estudiantes norteamericanos han estudiado español durante los últimos dos años frente a los 900 que se han matriculado en cursos de catalán y los 100 que lo han hecho en vasco o en gallego. Pese a las ayudas y subvenciones que reciben los idiomas autonómicos del Cervantes, senadores nacionalistas se han quejado de la preponderancia del castellano y achacan su éxito al apoyo estatal.

El principal órgano difusor de la lengua española no ha evitado las críticas nacionalistas. “No sentimos que el Instituto Cervantes promueva y difunda las lenguas cooficiales”, afirmó el pasado junio Iñaki Anasagasti, senador del PNV. “El Estado dedica 335 millones de euros a la proyección cultural exterior y no hay ninguna partida destinada específicamente a la cultura y la lengua catalana”, denunció Miquel Bofill, senador de Entesa.

En el colegio Guerau de Peguera
Una escuela de la provincia de Barcelona reparte circulares sólo en catalán y árabe
Daniel G. Sastre | Barcelona El Mundo 7 Octubre 2009

El cóctel entre, por un lado, la consideración del catalán como única lengua vehicular en las escuelas de Cataluña y, por otro, la llegada masiva de inmigración extranjera en los últimos años está provocando situaciones curiosas en algunos centros. Uno de ellos, el Guerau de Peguera, distribuyó la semana pasada a los padres una circular perfectamente bilingüe. En la parte superior de la hoja se utiliza el catalán; en la inferior, el árabe.

Este caso es una excepción. Sin embargo, no parece que la demografía de Torrelles de Foix, un pequeño municipio en la comarca del Alt Penedès (Barcelona), exija esa deferencia: de los 2.432 habitantes que tenía el año pasado, sólo 255 habían nacido en el extranjero, apenas un 10,49%. Muy por detrás de poblaciones que han acogido un verdadero alud de inmigrantes en los últimos años, como Vic (con un 22% de habitantes foráneos) o Salt (con un 36%).

La circular en cuestión convocaba a los padres y madres de los alumnos de primero y segundo de Primaria a una reunión, el martes a las 17.30 horas, para charlar sobre unos "puntos importantes".

Fuentes conocedoras de la situación añadieron que en una reunión anterior estaba presente una intérprete de árabe, que traducía las indicaciones del personal del colegio.

El Partido Popular de Cataluña critica que "el centro, en sus comunicaciones con las madres y los padres de los alumnos utiliza como lenguas de comunicación el catalán y el árabe", considera que "excluye el castellano como lengua para comunicarse con las familias de los alumnos".
Las preguntas del PP

El PP ha presentado en el Parlament una batería de preguntas para aclarar lo sucedido en el centro.

¿Cuáles son los motivos por los que el CEIP Guerau de Peguera de Torrelles de Foix excluye la lengua castellana en sus comunicaciones con las familias de los alumnos?

¿Por qué motivo sí que se dirigen las comunicaciones en catalán y árabe a los padres que tienen ésas lenguas como habituales y en cambio no se envían las comunicaciones en castellano a los padres que tienen como lengua habitual el castellano? ¿Qué justifica esta discriminación?

¿Por qué motivos hay una persona traductora de árabe en las reuniones entre el centro y los familiares de los alumnos?
 

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