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Recortes de Prensa    Sábado 21 Noviembre  2009

 

Zapatero, mil problemas para cada solución
Pedro de HoyosPeriodista Digital 21 Noviembre 2009

Zapatero se hunde. En las encuestas y en los problemas. Si alguna cosa le puede salir mal, en esta temporada le está saliendo peor. Zapatero, o cómo encontrar mil problemas para cada solución.

De la crisis que no existía y que se está llevando por delante cuatro millones de parados pasamos a la inacción absoluta en el secuestro del Alakrana, ese barco español de bandera vasca que nos ha costado dos millones y pico a los españoles pero sin que España haya pagado nada. Si usted lo entiende, por favor, póngame un telegrama urgente. Póngaselo a todos los españoles. Eso sí, España exporta revolucionarios progres a Bolivia. Viva la Madre Patria que nos envía el apoyo del Gran Guayomin.

Ha estado el pesquero vasco casi cuarenta días abandonado por el gobierno y sus gobernantes, durante los que periódicos y radios han estado apedreándonos cada día con sus piratas, sus amenazas y sustos varios sin que Zapa apareciera en público ni sus ayrgamboys ministros y nancys ministras movieran un dedo. “Allá se pudran” debió pensar alguien. Sin embargo a los pocos días de que las esposas de los marineros calentaran los titulares prácticamente les tenemos en casa. Eso sí, enseguida Zapa hinchó el pecho y apareció en primer plano para arrogarse la solución de la crisis. Machote como nuestro presi no hay, de no hacer nada a ser el único gestor de la solución. Sin Zapa no existiría España. Es un maestro del camuflaje cuando hay tormenta, en cuantito ésta pasa Zapahuero se pone el traje de pavo real.

Y como las cosas nos van bien aquí, no hay crisis ni parados, los valedores del Obama de Valladolid se nos van a Bolivia. ¿Alguna vez aprenderemos que la culpa de los problemas de Bolivia es de lo bolivianos y los corruptos que ha mantenido en el poder? Llevan demasiados años independientes como para todavía arrojar culpas a la colonización española. Pues allá van todo machotes los Zapatero’boys a convencer de las bondades de la revolución a los indios del altiplano y a machacar a la prensa que todavía no comprende las bondades intrínsecas del régimen de Evo Morales, el que insulta a los pocos periodistas que no le ríen las gracias y hasta se atreven a hacerle críticas.

No me digan que Morales no se parece en eso a Berlusconi. En pobre y cutre, pero con la prensa… tal para cual. Se diferencian, sin embargo, en que los italianos, yo no les alabo el gusto, no critican en exceso a su jefe de gobierno porque en el fondo aspiran a ser tan ricos y cínicos como él. En cambio en Bolivia… ¿quedará alguien que quiera ser como Evo? No neguemos la realidad, éste no es un militarote de los habituales, parece demócrata y no se lo está llevando calentito. ¿Soluciones? No, parece que tampoco.

Zapatero se hunde. En las encuestas y en los problemas. Si alguna cosa le puede salir mal, en esta temporada le está saliendo peor. Si encima tiene mala suerte los titiriteros le encuentran el gusto a ser bolivianos y se quedan allí, para desgracia de Zapa y beneficio de los ciudadanos. Zapatero, o cómo encontrar mil problemas para cada solución.

Coacción inaceptable al TC
Editorial ABC 21 Noviembre 2009

EL consejero de Interior y Relaciones Institucionales de la Generalitat de Cataluña, Joan Saura, reclamó ayer a los magistrados de Tribunal Constitucional que presenten su dimisión para favorecer su renovación. Saura hizo esta frívola petición al mismo tiempo que deslegitimaba al TC para dictar la sentencia pendiente sobre el Estatuto de Cataluña. Declaraciones de este tipo revelan, ante todo, el nerviosismo del tripartito catalán ante los rumores de una posible sentencia contraria al Estatuto catalán. Si los rumores apuntaran en sentido contrario, Saura habría mantenido el mismo silencio que tanto él como socialistas y nacionalistas catalanes mantuvieron cuando parecía existir en el TC una mayoría proclive a la constitucionalidad del Estatuto. Por otro lado, Saura incurre en la misma esquizofrenia política que el PSC, al reclamar al TC un apoyo al Estatuto que su socio de gobierno, Esquerra Republicana, no le dio. Pero Saura no ha pedido la dimisión de los cargos de ERC en el tripartito. Sí, en cambio, la de los magistrados del TC por una sentencia que aún no ha dictado. Además, olvida Saura que, si hay que hablar de legitimaciones, el referéndum de 2006 dio al nuevo Estatuto un respaldo mucho menor que el recibido por el Estatuto de 1979. Y también olvida -a propósito- que si los magistrados del TC siguen en sus puestos se debe a que el PSOE se ha negado a cubrir la vacante del fallecido Roberto García Calvo con otro magistrado propuesto por el PP -como era la costumbre- y a negociar en el Senado, donde el PP tiene mayoría, los otros cuatro candidatos.

Los ataques desde el tripartito catalán al TC son los más graves que ha recibido una institución del Estado en la historia democrática. Sin embargo, no sólo se reiteran sin límite alguno, sino que no encuentran respuestas contundentes el Gobierno central. Sí en la presidencia de la Generalitat, cuya desautorización, sin embargo, suena hueca después de que fuera el propio Montilla, semanas atrás, quien presionara al TC para dictar una sentencia favorable al Estatuto. Es cierto que el TC está incurriendo en una dilación inaceptable de sus funciones, pero lo que plantea Saura nada tiene que ver con una protesta por los plazos de la decisión, sino con una ataque a la jerarquía del TC en la interpretación y defensa de la Constitución. Realmente, Saura está propugnando la sustitución de la Constitución por el Estatuto. Estos aliados de Rodríguez Zapatero son los que verdaderamente hacen daño al Estado, y no la oposición que pregunta y controla legítimamente a su Gobierno en el Parlamento.

Crónica de una muerte anunciada
Federico Quevedo El Confidencial 21 Noviembre 2009

Nunca tuvo que haber ganado las elecciones de 2008, pero las decisiones de los ciudadanos son muchas veces incomprensibles, y siempre legítimas, por lo que no pueden ponérsele peros al resultado electoral de hace ya más de año y medio. Pero a pocos meses de cruzar el ecuador de esta legislatura es más que evidente que este Gobierno está ya desahuciado, y que lo que reste de aquí al final será como una interminable agonía que nos va a hacer sufrir a todos lo indescriptible, porque por desgracia cuando un Gobierno agoniza, son todos los ciudadanos los que sufren las consecuencias.

Les decía el pasado jueves que había señales inequívocas de ese fin de ciclo, señales que, como en el cine de catástrofes, predicen la peor de las desgracias, y me refería en concreto al caso del secuestro del Alakrana y la humillante actuación de nuestro Gobierno, y el modo en que Rubalcaba perdió los nervios ante un diputado del PP. No fue el único que perdió los nervios… De hecho, es el Gobierno en pleno el que se encuentra al borde de un ataque de histeria y sólo basta escuchar las respuestas de De la Vega en el Congreso para darse cuenta de que no es que hayan perdido el norte, sino que hace tiempo que extraviaron la brújula entera.

Lo cierto es que son muchos los síntomas que anuncian una enfermedad terminal, pero sin duda el más claro, el más evidente de todos ellos, es la absoluta inacción del Ejecutivo unida a una tensión creciente entre los propios miembros del Gabinete. En la medida que su jefe de filas, es decir, Rodríguez, ha abandonado la tarea de dirección de su equipo, las tensiones entre ellos fluyen como la lava ardiendo de un volcán, y la crisis de Alakrana ha puesto en evidencia los enfrentamientos entre miembros muy destacados del Ejecutivo y, sobre todo, la tirantez existente entre la mayoría del Gobierno y su vicepresidenta primera, María Teresa Fernández de la Vega.

Papel irrelevante de los ministros
Los pocos ministros que estos días han tenido algo de protagonismo –Chacón, Caamaño, Moratinos y Rubalcaba- han acumulado un desgaste insoportable, y quizá por eso el resto de sus compañeros de Gabinete han optado por tener un papel irrelevante. ¿Alguien se acuerda de que existe una ministra de Agricultura llamada Elena Espinosa, ahora que el campo se revuelve contra el Gobierno porque los suyos son los únicos sindicatos no manipulados por el poder central? Y qué decirles de González Sinde: llegó, subvencionó a los de la ceja, y desapareció hasta el punto de no permitir a los periodistas que le hagan preguntas en los actos a los que acude.

Trinidad Jiménez, muy activa en los primeros pasos de la epidemia de Gripe A, ahora ha optado por aparecer lo menos posible no sea que un error en la gestión de la crisis pandémica empañe su imagen. De Elena Salgado que quieren que les diga: nació sepultada bajo un alud de críticas el mismo día que sustituyó a Solbes y, desde entonces, no ha levantado cabeza. Bibiana Aído ya tiene en su haber ser la ministra del aborto libre y con eso parece contenta, pero su Ministerio no da para más y no sabe cómo llenar su agenda. Sebastián ha perdido el favor de Rodríguez y pese a haber hecho una cosa bien –el Plan 2000 E- da la sensación de que se lo haya tragado la tierra. Beatriz Corredor es de los pocos miembros del Gabinete que puede ofrecer algo positivo, pero quizás por eso está preservando su imagen ya que parece que el vacío de liderazgo del PSOE en Madrid la reclama a corto plazo. Y Blanco está dedicado en cuerpo y alma a cambiar la suya haciendo de Papa Noel por todas las regiones de España y sus respectivos medios de comunicación.

Chacón acumula más errores que ningún otro ministro en tan corto espacio de tiempo, Caamaño que prometía ser la solución a los problemas de la Justicia se ha convertido de nuevo en otro problema y encima arrastra sobre sí el caos de la detención de los dos piratas somalíes, Corbacho debe estar en alguna cola del Inem, Garmendia… ¿quién es Garmendia? Gabilondo no sabe ni contesta y Moratinos… Moratinos es el hazmerreír de Europa. De los tres vicepresidentes Chaves sigue igual que el primer día, es decir, sin hacer nada –pero eso sí, cobrando por ello-, Salgado busca brotes verdes hasta en la sopa, y De la Vega ha conseguido pasar de ser la ‘trabajadora’ del Gobierno a la ‘caradura’ que aprovecha los viajes oficiales para conocer mundo.

Es tan cierto que el Gobierno se dedica a cualquier cosa menos a gobernar que, salvo los Presupuestos y la Ley del Aborto, en el Congreso no se registran otras iniciativas parlamentarias que no sean modificaciones legislativas y trasposiciones de directivas europeas. Y aunque al Parlamento se le llame el Poder Legislativo, tal y como está estructurado nuestro sistema político, es el Gobierno el que tiene encomendada la tarea de elevar leyes a las Cortes. Y no lo hace. Si ya en la pasada legislatura el Gobierno pecó de escasez, en ésta está siendo escandaloso. Pero se veía venir, y por eso les decía que nunca tuvo que haber ganado las elecciones.

Un Gobierno sin proyecto político
Verán, Rodríguez hizo de la primera legislatura un tiempo para la ruptura y el enfrentamiento, buscó la confrontación y provocó el distanciamiento con el espíritu de consenso que había primado en España desde la Transición. Quiso modificar las estructuras políticas y dio los primeros pasos en la dirección de un ‘nuevo orden moral’ dirigido por el relativismo progresista. El fracaso de la negociación con ETA y las tensiones surgidas a raíz del Estatuto Catalán le han obligado a dar marcha atrás en algunos de sus objetivos y, sobre todo, abrieron los ojos de muchos dirigentes socialistas que hasta ese momento avalaban a Rodríguez. La victoria de 2008, pese a ser corta, apaciguó en parte esa incipiente contestación interna, pero Rodríguez encaraba la segunda legislatura sin más objetivos concretos que el de mantenerse como fuera en el poder.

Y un Gobierno sin proyecto político, o con el único proyecto político de la supervivencia, está condenado irremediablemente al fracaso, porque todo lo hace sobre la base de la improvisación. Rodríguez creyó que la crisis económica no le afectaría hasta el extremo en que lo ha hecho, pero todas sus previsiones han fallado. Se ha mostrado como un dirigente débil cuando de lo que se trata es de dar solución a situaciones difíciles, aunque aparezca implacable en su empeño por aniquilar a la oposición. Ha perdido su capacidad de liderazgo, ha dejado de tener carisma, y por eso, a pesar de seguir siendo el dirigente político más valorado, al mismo tiempo –y éste es el dato que de verdad hay que tener en cuenta- es el presidente que acumula mayor porcentaje de rechazo de la opinión pública –más del 72%- desde 1995, y el dirigente político que cuenta en su haber con más abandonos de sus colaboradores.

Ni Aznar logró tanto en el peor de sus momentos, con la Guerra de Iraq como telón de fondo. Independientemente de lo que diga el CIS, los sondeos privados empiezan a ofrecer ya datos mucho más demoledores para las expectativas electorales del Gobierno, y la distancia del PP sobre el PSOE supera ya los seis puntos, y en algunos casos se acerca a los siete. Suficiente para pensar en una mayoría amplia que le permitiría, hoy por hoy, al PP gobernar con mucha comodidad, algo que empieza a preocupar, y mucho, en el PSOE donde ya le han puesto la cruz a Leire Pajín que –acuérdense de lo que les digo- no va a llegar a las elecciones generales. Esta es la realidad ante la que nos encontramos, con el agravante de que mientras Rodríguez se aferre –legítimamente, eso nadie lo pone en duda- al cargo, nuestra capacidad para superar la crisis política-social-económica que nos hunde a plomo se irá viendo cada vez más mermada.

El 7-N, un antes y un después: Zapatero en horas pésimas
Enrique de Diego Semanal Digital 21 Noviembre 2009

La marcha a La Moncloa, el 7 de noviembre, de la Plataforma de las Clases Medias ha marcado un antes y un después en la política española. Zapatero, ya abucheado en las vallas de su castillo, tiene que recurrir a los lacayos de palacio, a los liberados de UGT, para acarrearlos como borregos para que intenten recuperar la calle perdida, con lema esotérico, confuso y caótico. ¡Qué diferencia con la Plataforma de las Clases Medias! Nosotros, cada uno, con su libertad, acudió pagándoselo de su bolsillo; ellos, los lacayos de UGT, sangrando al contribuyente, lo único que saben hacer, para lo único para lo que sirven.

Zapatero ya sabe que su mentira ha llegado al final, que nadie le cree, salvo cuantos estén a sueldo. Que no le respalda el Tribunal Constitucional en su proyecto de destrucción de España a través del Estatuto de Cataluña que, con tal de llegar y mantenerse en el poder, apoyó. Que ningún mérito hay en pagar a piratas y que ya no va a tener una oposición lanar y sesteante.

El 7 de noviembre, la marcha a La Moncloa fue también un mensaje claro, un aviso al PP, a la oposición para que lo sea sin ambages, tapujos, medias tintas, ni reservas mentales.

En Alonso Martínez y en la marcha a La Moncloa hubo miles de personas pidiendo regeneración, críticas hacia el PSOE tanto como hacia el PP y viceversa.

No puedo por menor que elogiar y respaldar a Mariano Rajoy en la petición de reprobación de la ministra de Defensa, el ministro de Justicia y la cada vez más histérica e ineficaz vicepresidenta. Nunca había tenido España en el Gobierno tal colección de inútiles e incapaces.

Bien, Mariano, esa es la línea. Esas reprobaciones no pueden ser otra cosa que el paso previo a la moción de censura.

Porque la sociedad no aguanta dos años con este deterioro galopante.

Porque las buenas gentes, las gentes sencillas, las clases medias no aguantan dos años. A duras penas, dos meses.

Otrosí: Tengo una buena noticia: La Plataforma de las Clases Medias ha decidido poner en práctica y promover la insurrección fiscal (más información en clasesmedias.org)

La Constitución española no sirve
Francisco RubialesPeriodista Digital 21 Noviembre 2009

Cuando nuestra Constitución fue redactada, la sociedad española creía en la bondad de los partidos políticos y asumió un documento que depositaba en esos partidos demasiado poder, más del que era prudente, según ha demostrado la Historia.

Cuando la actual Constitución fue redactada y aprobada, la democracia española daba sus primeros pasos y, después de cuatro décadas de Franquismo, confiaba plenamente en la bondad de los partidos políticos. En consecuencia, España asumió una Constitución que entregaba a los partidos políticos demasiado poder y representación, más del que era prudente, según ha demostrado la historia.

Hoy, aquellos partidos políticos a los que la Constitución otrogó tanto poder y representatividad, incluso el derecho a intervenir en la Justicia y a mediatizar los grandes tribunales, ya no son de fiar, tras haberse convertido en maquinarias implacables de poder y de clientelismo, más fieles a sus propios intereses que al bien común y a los intereses de la nación.

Amaparados en las ventajas y poderes que les otorgaron los incautos españoles, los partidos han reforzado su poder, se han acorazado de inmunidad e impunidad y han invadido demasiados espacios de la sociedad, incluso aquellos que les están vedados en democracia: universidades, sindicatos, religiones, empresas, instituciones, asociaciones, cajas de ahorro, medios de comunicación, etc., acabando así con la independencia y colocando en coma profundo una sociedad civil española que, en democracia, debe ejercer como firme contrapeso independiente del poder político y como fuerza controladora del poder del Estado.

En consecuencia, la Constitución debe ser reformada si se quiere limpiar España de escoria corrupta e instaurar en serio una verdadera democracia.

Se habla desde hace meses de un cambio en la orientación del poder y en posibles pactos entre el PSOE y el PP para consensuar políticas como la Justicia y la lucha contra el terrorismo. Desgraciadamente, esos pactos no van a solucionar el problema porque el problema son los partidos políticos, que, sin controles ciudadanos y dueños absolutos del Estado, se han transformado en el peor enemigo de la democracia y en el mayor obstáculo para que se termine la degradación de la política española.

Un ejemplo claro del descontrol antridemocrático reinante en España es las reformas que propone la Fiscalía General del Estado, orientadas a convertir a los fiscales en una especie de custodios de los jueces, una medida que encadena todavía más el poder Judicial a la política de partidos y que se orienta justo en el sentido contrario del que establece la verdadera democracia.

Encomendar a los partidos políticos españoles la regeneración de la democracia española es como pedir a la zorra que cuide de las gallinas. ¿Quien puede ser tan imbecil para creer que los partidos políticos, que son auténticas organizaciones autoritarias, verticales y antidemocráticas, siempre sometidas al poder y al capricho de las élites, en cuyo interior se imponen el sometimiento al lider y el miedo a debatir libremente, puedan democratizar este país?

La unica regeneración auténtica y saludable de la democracia española pasa, inevitablemente, por limitar el poder de los partidos políticos y por restaurar los controles ciudadanos al poder, controles que obliguen a los poderes a competir entre sí, a que los representantes rindan cuentas a los ciudadanos, no a los partidos, como ahora hacen, y a restaurar el protagonismo que el ciudadano y la sociedad civil deben tener en el sistema, el cual les ha sido ilegítimamente arrebatado por los insaciables y degenerados partidos políticos.

Cualquier reforma debe partir de cambios profundos en la injusta y antidemocrática Ley Electoral española, cambios que eliminen las listas cerradas y bloqueadas que confeccionan los partidos y ante las que los ciudadanos únicamente pueden decir "sí" o "no", sin poder elegir a sus preferidos. No menos urgente es garantizar el valor igual de los votos, evitando que unos partidos necesiten 50.000 votos para lograr un diputado y otros casi 400.000. Y sin olvidar la que quizás sea la reforma más urgente y necesaria, la de conseguir que los políticos electos respondan ante los ciudadanos que los eligen, no ante las élites de sus respectivos partidos, como ahora ocurre en esta democracia española sin entrañas, sin justicia y sin ciudadanos soberanos.

Voto en Blanco

Cataluña
Que voten las piedras
Maite Nolla Libertad Digital 21 Noviembre 2009

A mí la propuesta de Rajoy de ofrecer un pacto al PSC no me parece mal. Me parece mal que un partido se presente a las elecciones anunciando pactos y no por sí solo, pero eso es otra cosa. Es más, ofrezco una entente a los que consideran que esto es un golpe de un mago de la estrategia política y que ha descolocado a CiU, frente a los que pensamos que llamar a esto ocurrencia es atribuirle una intencionalidad excesiva. Rememos pues en la misma dirección.

Sorprende que el PP y el PP de Cataluña no quieran saber nada de la izquierda no nacionalista que representan Ciudadanos y Rosa Díez, y, en cambio, se ofrezca un pacto a una presunta izquierda ciertamente nacionalista; pero incluso eso lo podemos pasar por alto. Es más, pasaré por alto también que esta cogitación tenga por objeto poner celosillos a los convergentes, cuando lo que debería pretender es derrotarles. Pero sigamos siendo positivos.

Efectivamente, hay que recordar a los Montilla, Maravillas Rojo, Corbacho o a la señora Chacón que si no son nacionalistas, no deben comportarse como tales; y ofrecerles una salida. Y si la respuesta es el rechazo de Pepe Zaragoza o del mismo Montilla, pues dirigirse a los votantes socialistas y recordarles que con su voto se está haciendo nacionalismo y se les está multando por cumplir la ley. Está todo inventado.

Y para que vean que mis intenciones son buenas, les diré en qué cuestión pueden empezar a ponerse de acuerdo. En Cataluña, para tapar otras cosas, se ha retomado un viejísimo debate sobre la ley electoral propia. Una madeja es una tontería al lado del problema que se plantea. Por una lado, en el Gobierno de la Generalitat, PSC e Iniciativa apoyan la propuesta lanzada por el lobby próximo a Maragall, llamado Ciutadans pel Canvi, alos que algún gamberro denominó ciutadans pel càrrec [ciudadanos por el cargo]. No confundir con Ciudadanos ni con la asociación Ciutadans de Catalunya. Proponen que la ley electoral respete lo más posible el principio "un ciudadano, un voto" y a mí, aunque venga de este grupo de presión, me parece bien. Por el contrario, CIU y ERC piden, en su ensoñación colectiva, que se respete la representatividad de los territorios; vamos, que valga lo mismo un voto en el Parque de Aigüestortes i Estany de Sant Maurici, que doscientos mil en Barcelona. Dicho sea de otra manera: que voten las piedras. Es decir, el tripartit está roto en este particular, con el agravante de que el ponente de la ley es de ERC. Y sumen a este lío que el nuevo estatuto, que vive en el limbo de la constitucionalidad, crea las siete provincias catalanas, llamadas veguerías.

Para que se hagan una idea, en las autonómicas de 2006, a CIU y a ERC, cada diputado les costó unos 19.000 votos. 21.000 a PSC, 22.000 al PP, 23.000 a Iniciativa y –pobres hasta para esto– casi 30.000 a Ciudadanos. Si a CiU le hubieran costado los diputados lo que a Ciudadanos, apenas tendría treinta. Y si Ciudadanos hubiera comprado los votos al precio de CiU, tendría cinco.

Pues nada, la propuesta, en este artículo cargado de buenas intenciones, es que PP y Ciudadanos apoyen a socialistas y ecosocialistas. Problema principal: que la herencia de otros tiempos, ahora retomada, impide al PP sumar con nadie. Entre los cuatro grupos suman sesenta y seis. No me dirán esta vez que no lo he intentado.

El cojuelo Rubalcaba
JUAN MANUEL DE PRADA ABC 21 Noviembre 2009

EL fallecido maestro Campmany gustaba de comparar al ministro Rubalcaba con aquellos famosos pícaros que se apañaban en la vida con el engaño, la astucia y demás argucias del ingenio ibérico, desde Lázaro de Tormes al Buscón don Pablos, desde Guzmán de Alfarache al Cortadillo cervantino; y hasta con la pícara Justina lo hubiese comparado, si no fuera porque Rubalcaba es un tío con toda la barba. De seguir amarrado a la columna, el maestro Campmany no hubiese tardado ni un segundo en emparentar a Rubalcaba con otro personaje inmortal de nuestra literatura del Siglo de Oro, ahora que nuestro ministro ve todo lo que hacemos y escucha todo lo que decimos. Porque, al mando del artilugio llamado Sitel, a quien más se nos parece Rubalcaba es a aquel Diablo Cojuelo urdido por la fantasía bulliciosa y socarrona de Luis Vélez de Guevara.

Recordarán las tres o cuatro lectoras que todavía me soportan cuál era la principal destreza de aquel Diablo Cojuelo, dejando aparte la maledicencia, que es habilidad compartida por todas las huestes del Averno. Cuando Cleofás, el estudiante que lo libera de la redoma en la que se hallaba encerrado, le pregunta si acaso es Lucifer, Satanás o Belcebú, el Diablo Cojuelo le responde con arrogancia: «Demonio más menudo soy, aunque me meto en todo: yo soy las pulgas del infierno, la chisme, el enredo, la usura, la mohatra». Y para demostrarle sus mañas de metomentodo y lechuzo de vidas ajenas, el Diablo Cojuelo toma a Cleofás de la mano y lo conduce volando, en mitad de la noche, hasta el capitel de la torre de San Salvador, mayor atalaya del Madrid de la época; desde allí, le enseña lo que acontece en la «Babilonia española», levantando los tejados de los edificios como si fueran de hojaldre, y dejando a la vista el pastelón que en ellos se cuece. Y entonces, ante la vista del estupefacto Cleofás, desfilan las vidas de los desprevenidos habitantes de Madrid, como en una especie de «pepitoria humana», expuestos sus secretos y vergüenzas al escrutinio jocoso del Cojuelo, que para todos guarda un sabroso donaire o una sangrante chanza.

Como aquel Cojuelo de Vélez de Guevara, Rubalcaba es maestro de la trampa y el guirigay, perito en zarabandas e intrigas; y, ahora que puede levantarnos los tejados de las casas con el artilugio llamado Sitel, dueño de nuestros secretos y vergüenzas, que es tanto como decir monarca absoluto de nuestras vidas. Y así, convertidos por arte diabólica de Sitel en un gran puchero humano donde el Cojuelo Rubalcaba puede meter la cuchara cuando le pete, para probar el sabor y la temperatura del guiso, a los que hasta hoy vivíamos desprevenidos, pensando ingenuamente que los tejados de nuestras casas nos protegían de fisgones, no nos queda otra salida sino desazonarnos, como esos locos de los manicomios que se rascan sin cesar, picoteados por las pulgas del infierno. Locos y paranoicos llama el Cojuelo Rubalcaba a quienes le piden que deje de levantar los tejados de sus casas, mientras se carcajea de sus picores; y, en efecto, locos y paranoicos somos, pues la vida acechada por el artilugio llamado Sitel es lo más parecido al infierno que pueda hallarse en este mundo, y el infierno -escribía Vélez de Guevara- es «casa de todos los locos más furiosos del mundo». Al Cojuelo Rubalcaba, harto de las astucias del pícaro, se le ha subido a la cabeza el artilugio llamado Sitel; y, arrebatado de soberbia, quiere ver todo lo que hacemos y escuchar todo lo que decimos, lo cual es tanto como querer emular a Dios. Ya sabíamos que la soberbia fue el primer pecado de los diablos; pero también sabemos que querer emular a Dios es locura. El Cojuelo Rubalcaba ha enloquecido de soberbia; y, para consolarse, ha decidido traer las pulgas del infierno a nuestras vidas.
www.juanmanueldeprada.com

11-M
El alacrán
Gabriel Moris Libertad Digital 21 Noviembre 2009

Los tristes acontecimientos que la vida nacional nos depara últimamente, nos ayudan a recordar la fauna ibérica. Casualmente, las especies que mueven tantas opiniones en los últimos tiempos no parecen estar en peligro de extinción.

No hace mucho tiempo tuve la ocasión de descubrir un alacrán y de presenciar su muerte utilizando un insecticida y rematándolo con el clásico pisotón. Créanme que sentí complacencia al ver por primera vez en mi vida un animal que sólo conocía a través de los libros, pero al mismo tiempo, sentí pena al ver morir a un animal que sin duda desempeña alguna función en el equilibrio del mundo animal.

Durante estos días he visto compensada mi pena con la liberación de la hembra del alacrán. Esperemos que ello garantice la continuidad de esta especie tan temida por los seres humanos.

Yo quiero recordar, como es mi deber, el picotazo que un inmenso alacrán –quizá del tamaño de los dinosaurios– produjo en el corazón de la parte mas indefensa de la sociedad española. Este alacrán tuvo mejor suerte que su hembra. A pesar de su tamaño y a pesar del gran número de víctimas que causó, no ha sido visto y por lo tanto no ha podido recibir la dosis de insecticida ni el pisotón que el pobre alacrán de mi historia recibió antes de poder clavar su aguijón sobre alguna presa. Me cuesta entender que un alacrán del tamaño de los dinosaurios no fuera identificado previamente. Me cuesta creer que un ejemplar de dicho tamaño no haya sido reducido por un Estado que presume de ser la octava potencia mundial. Me cuesta creer que La Alakrana pueda concitar la atención de todos, máxime cuando el objetivo fundamental del caso se ha resuelto favorablemente. El alacrán prehistórico sigue vivo, pero aún no lo hemos podido ver a pesar de su gran tamaño. El alacrán prehistórico puede volver a causar estragos en la sociedad cuando se reponga del veneno vertido sobre los inocentes viajeros de los trenes de cercanías. El alacrán prehistórico no parece preocupar a nuestro poderoso Estado de Derecho. ¿Será por miedo o por qué otras razones será?

Ahora que la economía ocupa las primeras preocupaciones de los ciudadanos en la España que llamamos democrática sin ningún rubor, ¿podríamos cifrar y aclarar en qué partida presupuestaria se han previsto los costes para investigar, juzgar, condenar y prevenir la aniquilación del alacrán gigante que mató tantas ilusiones y que puede seguir destrozando la columna vertebral de nuestro Estado?

Seguro que existen razones para justificar la actitud de olvido y de cierre definitivo de este caso. Seguro que hay razones para que las víctimas de dicho atentado no acampemos permanentemente en algún lugar exigiendo verdad, justicia y acciones preventivas para que la historia reciente de nuestro país no permita un nuevo picotazo del alacrán, pero yo víctima del horrible crimen, no soy capaz de intuir ninguna razón medianamente lógica para mantener esta actitud por parte de esta sociedad; llevando los razonamientos al absurdo, llego a intuir las causas de esta actitud colectiva. Pero hoy no es el día de explicitarlas, hoy prefiero limitarme a hablar de alacranes.

Nos acercamos al sexto aniversario de la masacre, visitaremos el monumento a las víctimas del 11-M, iremos al Bosque del Recuerdo, antes bosque de los ausentes, algunos dirán que quieren y ayudan mucho a las víctimas, otros dirán que las víctimas sólo queremos mantener un estatus como tales...

Yo, en lo que a mí se refiere, solamente pido que los poderes del Estado cumplan con su deber y su primer deber es proteger la vida de los ciudadanos. Esto sí se ha logrado con La Alakrana.

Faltaría a la verdad si no reconociera el trabajo de muchos profesionales y ciudadanos en general que en su día trabajaron y aún trabajan por ayudar a paliar los efectos del atentado, así como algunos medios de comunicación y personas concretas de los mismos que han entregado lo mejor de sí mismos para ayudar a esclarecer lo que otros han tapado impunemente a pesar del gran tamaño del alacrán.

Juicio
La célula paquistaní de Barcelona
GEES Libertad Digital 21 Noviembre 2009

El juicio contra los once integrantes de la célula desarticulada por la Guardia Civil en enero de 2008, y acusada de planear atentados suicidas en el metro de Barcelona, está desarrollándose en estos días en la Audiencia Nacional. Los once individuos sentados en el banquillo, nueve paquistaníes y dos indios, formaban parte de un engranaje transfronterizo transeuropeo y conectado con el entonces líder del Movimiento Talibán de Pakistán, Baitullah Mehsud, fallecido en agosto pasado tras ser herido por el ataque de un avión no tripulado estadounidense.

Este proceso, muy esperado tanto dentro como fuera de España, debería de servir para corregir lagunas detectadas en juicios anteriores contra terroristas yihadistas, tanto en lo que a la carga de la prueba respecta como en cuanto a la necesaria colaboración entre servicios de seguridad y agencias de inteligencia. La existencia de un testigo protegido que ante la inminencia de los atentados decidió destapar el plan, y el hecho de que lo hiciera ante los servicios de seguridad franceses, obliga ya de partida a una colaboración franco-española que se habrá blindado de cara al inicio del proceso. Además, como el plan implicaba ataques escalonados tanto en Barcelona como en ciudades de Alemania, Francia, Holanda, Portugal y Reino Unido en el caso en que estos países occidentales no atendieran las exigencias de Mehsud en cuando al abandono de las tropas europeas de Afganistán, deberá de haberse hecho lo propio con los otros países de la lista.

Los acusados son miembros del Tabligh, movimiento islamista muy implantado en Cataluña y que tanto aquí como fuera de nuestras fronteras ha surtido generosamente a células y grupos terroristas de candidatos. Por otro lado, la detención en Holanda de uno de los miembros de la célula que ahora no está siendo juzgado con sus compañeros en la Audiencia Nacional habrá obligado a interactuar especialmente con aquel país y sería deseable que todo ello se refleje en el proceso. En este caso, y como ya ha ocurrido anteriormente en muchos otros, la necesidad de actuar de forma preventiva ha llevado a que no se cuente con una cantidad apreciable de explosivo que reforzaría la posición de la Fiscalía a la hora de demostrar las intenciones de estos individuos. El escasísimo explosivo intervenido ya ha permitido escucharse esta semana en la Sala que quizás las intenciones de los terroristas eran simplemente experimentales y no las de realizar un atentado. Todos sabemos que la organización y la preparación de los componentes de la célula constituyen los datos más importantes y que el explosivo puede llegar en el último minuto.

Esperemos que con la reforma de nuestro Código Penal, tanto tiempo esperada y aprobada por el Consejo de Ministros del pasado 13 de noviembre, se pueda por fin superar estas lagunas. Que hay individuos dispuestos a matar, y algunos de ellos a morir matando, es lo esencial en términos de amenaza y denota que la radicalización es un mal muy extendido, también en nuestro país. Por otro lado las figuras del adiestramiento, la integración o participación en organizaciones o grupos terroristas, la captación y el adoctrinamiento están ya plenamente integradas en nuestro ordenamiento. Lo esencial es que no haya que esperar a que los terroristas maten para tener luego alguna garantía de que van a recibir penas ejemplares.
GEES, Grupo de Estudios Estratégicos.

La financiación de los partidos políticos (I): planteamiento de la cuestión
Cristina Falkenberg El Confidencial 21 Noviembre 2009

Este diario se hizo eco antes que nadie de la presentación en la Asociación de la Prensa de Madrid del estudio sobre “La Financiación de los Partidos Políticos” del Catedrático de Derecho Administrativo y Vicepresidente del Foro de la Sociedad Civil, Gaspar Ariño, en que se denunciaban, entre otras cosas, la excesiva permisividad de los bancos con la deuda de los partidos. Sin embargo ésta no es sino la consecuencia del creciente gasto en que incurren quienes posteriormente son susceptibles de resultar los detentadores del poder. No parece muy realista esperar que nadie vaya a enfrentarse abiertamente a quien luego quizá, vaya a ser quien le gobierne.

Las necesidades ilimitadas de financiación de los partidos políticos, con miles de sedes y “burócratas” al servicio de líderes endiosados, junto a unas severas deficiencias en el sistema de contratación pública, de planificación del suelo y ordenación económica, entre otros factores, sólo han potenciado la arbitrariedad indispensable para saciar el voraz apetito financiero de estas organizaciones. Estamos en una materia caracterizada por la opacidad, tanto ad extra de los partidos -con poca información, incompleta y tardía-, como ad intra de los mismos. Cierto: los partidos funcionan en base a un sistema de caja única controlada por unos pocos individuos con un enorme poder y las cuestiones de los dineros no son objeto de debate ni siquiera a nivel de los órganos directivos de la organización política. La cuestión ha sido objeto de escándalos de corrupción, con frecuencia no aclarados del todo por unos partidos que pactan la omertá entre ellos, al tiempo que tratan de salvar a sus líderes máximos.

El coste de conquistar el poder
El Profesor Ariño sostiene que la financiación de los partidos es un elemento tan importante en la configuración de la democracia de un país, como la ley electoral o la forma de Estado. La financiación de la vida política tiene sin duda su cauce principal a través la financiación de los partidos políticos. La conquista del poder, las elecciones, son hoy en nuestras sociedades fuertemente dominadas por los medios de comunicación, costosísimas operaciones de marketing al alcance de muy pocos.

En España el fenómeno se agudiza a la vista de nuestro sistema electoral proporcional “del resto mayor” o sistema d’Hondt, diseñado en su día precisamente para reducir a unos pocos partidos la llamada “sopa de letras”, la miríada de partidos que surgieron al iniciarse la Transición. Las grandes circunscripciones, provinciales según el artículo 68.1 de la Constitución, encarecen enormemente las elecciones. Frente a él se propondría el sistema de los distritos unipersonales, que permiten unas campañas mucho más económicas -el famoso “puerta a puerta”-, donde los candidatos son responsables ante sus electores, a diferencia de la irresponsabilidad y por ende divorcio de la sociedad, que fomenta el actual sistema de listas cerradas y bloqueadas.

Lo ocurrido en aquellos años de la Transición fue clave en decidir la democracia que tenemos hoy. Y no sólo porque redujo la “sopa de letras” concentrando la representación popular en unos pocos grandes partidos, sino que se pensó que la financiación debía ser esencialmente pública, a fin de evitar que sólo aquellos partidos que tuviesen un grupo de interés económico privado respaldándoles, fuesen los que tuviesen los medios que les facilitasen el acceso al poder. Quizá fue cierto en su día: hoy no lo es.

Una función constitucional esencial que justifica la financiación pública
Financiación pública y crecimiento ilimitado de la misma con partidos incapaces de poner freno a su gasto son las notas que hoy caracterizan al sistema español. Sin embargo sería impensable una democracia moderna sin ellos: su función primordial, “expresando el pluralismo político”, concurriendo a la “formación y manifestación de la voluntad popular” a través las elecciones, los erige, como dice el artículo 6 de nuestra Constitución, en instrumento fundamental para la participación política. Lo que es más: es que su función de indudable interés general, justifica que reciban una porción de financiación pública.

Con una miríada de facciones y “prima donnas” el país sería simplemente ingobernable. Sin embargo entre ese extremo y las máquinas de poder en que se han convertido los partidos, hay una gran diferencia. Una primera exigencia a todos sería la de que su funcionamiento interno fuese democrático, como manda ese mismo artículo 6 de la Constitución en que se basan para vivir a costa del contribuyente a través los Presupuestos Generales del Estado.

Como pone de manifiesto Pilar de Castillo, la formación de la voluntad popular es un proceso previo al Estado. Los partidos políticos son en efecto asociaciones privadas. Como emanación de la sociedad —y no órganos del Estado—, deben hallar su principal sostén en los individuos que se identifiquen con sus ideas. Asimismo se exigen dos notas: transparencia en la gestión y control efectivo de la misma por organismos independientes.

La realidad se aparta empero de este ideal: actualmente el 90% de la financiación la acaparan PSOE y PP, auténticas supraestructuras paraestatales que tienen al ciudadano secuestrado, dice Ariño, oligarquías que viven desconectadas de la sociedad.

A las fuentes de financiación privada han de añadirse cuatro tipos de financiación pública: subvenciones para gastos de funcionamiento ordinario, para gastos electorales, a los grupos (parlamentarios y municipales) y a las asociaciones y fundaciones vinculadas orgánicamente a los partidos. Las subvenciones pueden provenir del Gobierno o de las Cámaras, sean del Estado o de las Comunidades Autónomas, además de las Corporaciones Locales. Pero toda la variedad se funde en la caja única, y el sistema premia claramente a los partidos que obtienen más votos y escaños: es una pescadilla que se muerde la cola pues ellos son de nuevo quienes más recursos tienen para financiar unas elecciones.
Cambiar algo para que nada cambie

La historia legislativa se inicia con el Decreto-Ley sobre normas electorales de 1977 y la Ley de Partidos de 4 de diciembre de 1978; la Ley Orgánica del Régimen Electoral general (LOREG) de 19 de junio de 1985 reguló las subvenciones electorales y la Ley Orgánica 3/1987 de 2 de julio la financiación de los gastos ordinarios. Desde aquella norma a la Ley Orgánica 8/2007 de 4 de julio, como afirma Ariño, los partidos estuvieron veinte años literalmente mareando la perdiz: era importante hacer algo cara a la galería, aunque en el fondo nada cambiase. Y al contrario: alguna vieja reivindicación se vio satisfecha, como la posibilidad de condonar deuda por los bancos, a la que el PSOE llevaba años aspirando y que finalmente consiguió. Lo resuelve la Disposición Transitoria Segunda de la nueva ley bajo la expresión eufemística de “poder llegar a acuerdos respecto de las condiciones de la deuda que [los partidos] mantengan con las entidades de crédito… según los usos y costumbres del tráfico mercantil habitual…” Vamos, que lo habitual es que el banco le perdone a uno el crédito hipotecario…
La semana que viene, más…

07.- Racismo nacionalista en la literatura galleguista de los siglos XIX y XX.- El siglo XX.- Vicente Risco.
JUAN JULIO ALFAYAPeriodista Digital 21 Noviembre 2009

Escrito por Miguel Salas desde Taiwán para la Revista Tonos Digital, de la Universidad de Murcia. 28 de Enero de 2009.

Vicente Risco
Si algo caracteriza a Vicente Risco entre sus compañeros de generación literaria y política es el agudísimo misticismo de su nacionalismo. Sus concepciones raciales son muy similares a las del galleguismo de su época, pero cargadas de una gran emotividad religiosa. En “Leria”, uno de sus más aclamados libros, un trasunto ficticio del autor tiene una interesantísima conversación con Stephen Dedalus, protagonista de “Ulysses” de Joyce. En ella, éste último afirma la sacralidad de su sangre en un párrafo en el que se compara la raza, oprimida bajo el poder de “las águilas” –los imperios castradores de las naciones celtas, como por ejemplo Inglaterra y España– con Cristo crucificado:

“Pero yo lo único bendito que llevo conmigo es mi sangre celta. Mientras no me quiten mi sangre celta, no me podré apartar de la cruz; (…) Porque nuestra raza es también un árbol podado, y también un Cristo clavado en la cruz derramando su sangre; bajo las águilas nuestra raza es la viva imagen de Cristo crucificado” (Risco, 1961, p. 82).

La raza celta vuelve a ser, en los textos de Risco, el eje central de la nacionalidad gallega. Superior e purísima, ajena al mestizaje peninsular: “La superioridad de la raza tiene que ser efecto de su aislamiento, porque la raza de este modo se conserva más pura, más fina y aristocrática” (Risco, 1984, p. 30), “Sea por la mejor adaptación a la tierra, sea por la superioridad de la raza, lo cierto es que ni la infiltración romana, ni la infiltración ibérica consiguieron destruir el predominio de elemento rubio centroeuropeo en el pueblo gallego” (Risco, 1966, p. 22)), Risco extiende sus reflexiones sobre la etnicidad a otros pueblos como el vasco, el alemán o el judío en un interesante libro de viajes llamado “Mitteleuropa”. En él relaciona, por ejemplo, la prosperidad de las provincias vascas con tres factores imprescindibles en todo discurso nacionalista: el idioma, la conciencia nacional y el orgullo racial. Gracias a ellos, opina el autor, el pueblo de Euskadi constituye la vanguardia peninsular: “Los vascos tienen limpieza, dinero, instrucción, educación, bellas ciudades, teléfonos, carreteras asfaltadas; pero fijémonos bien en que tienen una conciencia nacional muy fuerte, una soberbia de raza primigenia y un idioma que nadie entiende excepto ellos” (Risco, 1984, p. 23).

Como ya hemos mencionado, la pureza y antigüedad de la raza son, en el imaginario nacionalista, factores que guían al pueblo en la zozobra de las malas épocas. En la sangre, que es una con la tradición, está escrito el código natural de conducta de la raza, al que la nación ha de regresar si quiere superar las crisis y la oscuridad. Así funciona, para Risco, en el caso de los vascos, cuya sangre, “la savia sagrada del roble troncal, del árbol de los ancestros es tan fuerte, lleva disuelta tal cantidad de vida nueva, joven y pujante, es tan roja y tan caliente a pesar de los siglos, está tan oxigenada, tan cargada de prâna vital, que su hirviente bullir se purga solo de los descarríos peligrosos de la inteligencia” (Risco, 1984, pp. 28-29).

¿No recuerda la última frase aquel famoso “¡Muera la inteligencia!” que gritó Millán Astray en el ateneo de Salamanca apenas comenzada la Guerra Civil española? ¿No era precisamente la lucha de la sangre y la razón lo que proponía el fundador de la Legión Española? La preponderancia de la raza sobre la razón forma parte del atávico corazón del nacionalismo. A la misma idea responde la ya mencionada cita de Fichte según la cual la patria está por encima del orden social, los derechos de la historia sobre el contrato social. La sangre representa el instinto, método de conocimiento natural, anterior y más poderoso que la inteligencia: cuando esta última se descarría, la sangre –el instinto racial– muestra el camino. Esta idea permite a Risco hacer afirmaciones como la siguiente:

“El odio de las razas radica en un fondo del alma inatacable por el razonamiento. Es un instinto. (…) Y digo yo: ¿es posible que un sentimiento tan unánime contra los judíos no tenga una causa real? Tiene que tenerla. Todo instinto corresponde a una causa; el instinto atina siempre, adivina las causas” (Risco, 1984, pp. 299-300).

La sangre, valor absoluto, ha de ser pura para satisfacer los planteamientos nacionalistas. Lo hemos visto repetido en los autores del XIX, y Castelao es de la misma opinión. Como ellos, Risco cree que “El mestizaje de las culturas, destructor, esterilizador de la personalidad individual y colectiva, no puede darse mas que en pueblos inferiores o en pueblos decadentes –recaídos en la inferioridad” (Risco, 1984, p. 289).

En el centro de todo este complejo planteamiento ideológico se encuentran los partidos nacionalistas, cuyo papel no es otro que materializar políticamente las tendencias de la sangre que, originadas en un supuesto inicio de los tiempos, han de imponerse a los mencionados descarríos de la inteligencia. Dice el autor gallego: “Un movimiento nacionalista no puede tener otro fundamento que la Tradición nacional. No se trata, en todos los caso, de las formas externas, sino de las formas esenciales de la Tradición, de investigar, de traer a la luz y hacer productivas las tendencias congénitas de la Raza” (Fernández Riego, 1995, p. 112).

¿Y quién interpreta las tendencias congénitas de la raza, quién decide qué es racial y no lo es, qué características viven en nuestro flujo sanguíneo y cuáles son meros préstamos extranjeros? Los propios galleguistas, desde luego. De tal forma de pensar surgen los términos “buen y mal gallego”, tan utilizados por la literatura galleguista. El nacionalismo siempre procura imponer su visión del grupo social, dividiendo todo hecho cultural en nacional y extranjero, correcto e incorrecto, bueno y malo en última instancia. Ya Nietzsche nos previene contra el tipo de individuo que se empeña en mostrar a los pueblos “cómo hacerse todavía más nacionales: ése agrava la enfermedad de este siglo y es un enemigo del buen europeo, un enemigo de los espíritus libres” (Savater, 1996, p. 23).

Miguel Salas
Taiwán

MIENTRAS SIGUE SIN RESOLVER SOBRE EL ESTATUTO
El Supremo establece que el TC debe indemnizar a los afectados por sus retrasos
El Tribunal Supremo ha establecido esta semana que los ciudadanos pueden reclamar una indemnización por los retrasos indebidos del Constitucional en resolver sus recursos. La decisión llega mientras el tribunal continúa sin dictar sentencia sobre el Estatuto catalán.
LIBERTAD DIGITAL 21 Noviembre 2009

Lo cuenta este sábado María Peral en El Mundo: la sala de lo Contencioso-Administrativo del Supremo decidió esta misma semana que los ciudadanos que se vieran afectados por retrasos indebidos del Supremo en resoluciones sobre recursos de amparo pueden solicitar una indemnización al Estado.

La decisión puede generar un nuevo conflicto entre ambos tribunales, cuyas relaciones nunca han sido fáciles. Se adoptó con sólo cuatro votos en contra y también establece que la fiscalización de la responsabilidad patrimonial por retrasos del TC corresponde al Supremo. El fallo se ha fundamentado en los artículos 9.3 y 106 de la Constitución que encomiendan a los tribunales controlar la legalidad de la actuación administrativa.

La resolución llega después de que un particular reclamara en la jurisdicción ordinaria responsabilidades al TC por la tardanza en resolver sus recursos. Sin embargo, el demandante no ha considerado que, en este caso, el tribunal deba indemnizar al ciudadano porque no ha acreditado ningún perjuicio o daño económicamente evaluable.

Además del nuevo enfrentamiento que surge entre ambos tribunales, la decisión recuerda de inmediato a la sentencia más polémica aún en manos del tribunal, cuestionado, precisamente, por su tardanza: la del Estatuto catalán. Este mismo viernes, Joan Saura llegaba a reclamar la dimisión de los magistrados por su incapacidad para dictar sentencia en un asunto trascendental para España.

LA CEP APUNTA A UNA ORDEN POLÍTICA
"El chivatazo a ETA es el caso más grave que se ha dado dentro de la Policía"
El portavoz de la Confederación Española de Policía, el sindicato mayoritario del Cuerpo, ha exigido en esRadio que la investigación "no se cierre". También ha pedido "voluntad política y judicial" para esclarecer de dónde vino la orden.
LIBERTAD DIGITAL 21 Noviembre 2009

Lorenzo Nebreda, portavoz y secretario de organización de la CEP, ha afirmado en una entrevista en "Sin Complejos", de esRadio, que no entienden "cómo el caso ha estado tres años paralizado". "Lo único que pretendemos es que no se cierre", ha afirmado antes de recordar que hay "ganas" y "medios" pero son también necesarias "voluntad política y judicial".

Según ha contado, "hay mucha indignación dentro del Cuerpo Nacional de Policía" y "muchas ganas" de conocer quién está detrás. En su opinión, es y era imprescindible que la investigación cayera en manos de agentes que no tuvieran ninguna implicación en el caso, al contrario de lo que ocurrió. Tras trascender la supuesta implicación del jefe superior de policía del País Vasco y el antiguo director general de la Policía, he recordado que esto "no puede quedar archivado ni en el olvido".

Respecto al origen de la orden, Nebreda ha sido claro: "Estoy completamente convencido de que un policía, por propia iniciativa, no da información a un terrorista". En su opinión, la ausencia total de "transparencia" en este caso se debe a que "no hay voluntad" para que se sepa quién dio esta información a un etarra y quién está detrás.

Nebreda también se ha pronunciado sobre SITEL para defender la actuación de la Policía. "Tenemos claro que es una herramienta importante en la lucha contra los malos y lo están utilizando perfectamente nuestros compañeros". Sí se ha pronunciado a favor de su regulación mediante ley orgánica y ha considerado un "error" que esté constantemente en los medios de comunicación. También ha indicado que el PP saque a colación el sistema en relación al caso Gürtel: "Hacen un flaco favor a las Fuerzas de Seguridad del Estado".


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Saura pide la dimisión de los magistrados del TC
 La Razón 21 Noviembre 2009

barcelona- La incertidumbre que genera la sentencia del Tribunal Constitucional (TC) sobre el Estatut comienza a provocar instantes de desesperación. Los dirigentes catalanes aguardan con expectación un fallo que parece que no vaya a llegar nunca. Con el objetivo de precipitarlo, el consejero de Interior y Relaciones Institucionales de la Generalitat, Joan Saura, abogó ayer por una solución inédita: la dimisión de los 12 magistrados del Alto Tribunal. «Dimitir en bloque facilitaría la renovación», dijo en un desayuno informativo organizado por el Fórum Europa.
Saura admitió que «no es fácil» que su propuesta prospere, pero la defendió con el argumento de que el TC está «deslegitimado» debido a la politización que sufre. ERC aplaudió la sugerencia de su socio en Cataluña, pero el presidente de la Generalitat, José Montilla, no tardó a salir al paso para desautorizarle. El presidente catalán precisó que las palabras de su consejero «no son fruto de un debate interno» en el seno del Ejecutivo y añadió que se trata sólo de «las opiniones personales del líder de ICV». Sin embargo, Montilla aprovechó la ocasión para advertir de nuevo al Alto Tribunal de que ya es hora de que vaya agilizando sus trabajos.
Los partidos de la oposición recibieron con sorpresa la salida de tono del titular de Interior. De todas formas, el presidente de CiU, Artur Mas, evitó hacer valoraciones y se limitó a exigir celeridad al TC. Los populares, por su parte, exigieron al presidente de la Generalitat que «desautorice» a su socio de gobierno por su acto de «irresponsabilidad». El diputado del PP Josep Llobet recordó que, en caso de no corregir las declaraciones de Saura, Montilla se convertiría en «cómplice».


El Consello da Cultura exige que el gallego "no dé pasos atrás"
Reclama al Parlamento que impulse el Plan de Normalización
MARÍA PAMPÍN - Santiago El País

El Consello da Cultura Galega se suma, meses después, a la preocupación que mostró la Real Academia Galega por las políticas sobre el gallego y el debate que mantienen los partidos al respecto. Ante la "controversia política y social envuelta en una excesiva virulencia", el Consello ha traslado al Parlamento gallego y a los tres partidos una propuesta en la que reclama la puesta en marcha de una comisión que, por consenso, elabore una propuesta de desarrollo del Plan Xeral de Normalización Lingüística. En el texto, recuerda que el valor del plan queda de manifiesto al haber sido aprobado en dos ocasiones -en 2004 y 2008- por unanimidad y bajo gobiernos de signo político diferente.


El organismo considera necesario que el discurso sobre el gallego "deje de formularse" como si el idioma fuese un problema y pase a ser defendido como un activo social o un recurso desde todos los partidos e instituciones públicas. El consenso -roto cuando el PP no votó a favor del decreto del gallego en la enseñanza que estipulaba que un mínimo del 50% de las clases se impartiría en el idioma propio de Galicia- reclamado para el desarrollo del Plan de Normalización debe regir también las "líneas maestras" de la política lingüística del Gobierno y no debe ser sólo político, sino también social e institucional.

Estas medidas "en ningún caso" deberán suponer un "paso atrás" en el proceso de recuperación del idioma porque, dicen, será imposible alcanzar este objetivo "a base de improvisación y de imposición, de medidas que no cuenten con un amplio consenso político, social e institucional".

El Consello da Cultura, organismo oficial creado por el Estatuto de Autonomía, se muestra preocupado en el escrito que dirige al Parlamento por las "polémicas irracionales" que crean los debates sobre el gallego ya que "llegan a poner en cuestión las bases" que sustentan la identidad gallega "e incluso la legitimidad de las políticas de promoción" del idioma. En este sentido, la institución presidida por Ramón Villares alerta de la falsedad que supone la asociación de gallego e imposición y de castellano y libertad. "Resulta una grosera falsificación de la realidad que carece de toda base en la historia, remota y reciente, de nuestro país", critica la propuesta. De hecho, el Consello opina que el apoyo de la Administración debe ser "especial" con el gallego para superar la posición actual de "desventaja, resultado del maltrato que recibió en el pasado".

Saura reclama la «dimisión en bloque» del Pleno del Tribunal Constitucional
El presidente de la Generalitat, José Montilla, se desmarca de su consejero de Interior, pero no lo desautoriza
IVA ANGUERA DE SOJO | BARCELONA ABC 21 Noviembre 2009

El consejero de Interior y Relaciones Institucionales de la Generalitat, Joan Saura, reclamó ayer la «dimisión en bloque» de todos los miembros del Tribunal Constitucional (TC) para «facilitar su renovación». Así se expresó el responsable en el gobierno catalán del desarrollo del nuevo Estatuto -recurrido ante el TC por el PP, el Defensor del Pueblo y cinco comunidades autónomas- para descalificar a los magistrados que deben decidir sobre la constitucionalidad del texto aprobado en 2006.

Lo hizo, además, la misma semana en que el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, había reclamado al PSC, durante la reunión de la Ejecutiva del PSOE. que atempere las quejas de la Generalitat en este sentido.

Con estos precedentes aterrizó ayer Saura en Madrid para dejar bien claro que el gobierno tripartito no se dirige desde el Comité Federal del PSOE y que los partidos catalanes siguen siendo tan beligerantes como siempre contra un eventual recorte del Estatuto por parte del TC. Después de tres años esperando la sentencia, anunciada por su presidenta, María Emilia Casas, primero para el pasado agosto y luego para finales de octubre, Saura aseguró que el Constitucional «está deslegitimado» para dictar una sentencia como la del Estatuto de Cataluña.

Tras constatar que «existe división» en el TC sobre esta cuestión, Saura señaló que «ante el bloqueo de la sentencia, la incapacidad y las interferencias» sería «importante que el Tribunal Constitucional, en un gesto de valentía, dimitiera y facilitara su renovación». Pese a su proclama, el propio Saura reconoció que «no es fácil que ocurra» y abogó, como alternativa, por una «sentencia prudente».

Montilla se desmarca
Sin embargo, el presidente de la Generalitat, José Montilla, se desmarcó de la propuesta de Saura, que atribuyó a su condición de presidente de ICV, no de consejero de la Generalitat, e insistió en que el TC debe «agilizar sus trabajos, dictar sentencia intentando no hacer de tercera cámara o de nuevo legislador». Montilla confió en que la sentencia sea «favorable» y constató que el órgano se encuentra en una situación «compleja».

«Las otras reflexiones que haya hecho (Saura) las ha hecho no fruto de un debate ni de una posición del Govern, sino que, supongo, como presidente que es de ICV», añadió Montilla. Para certificar la oposición socialista a estas declaraciones, la consejera de Justicia, Montserrat Tura, se desmarcó también de Saura y afirmó que lo importante ahora es que se cumpla «escrupulosamente» el sistema de renovación del TC.

Por contra, la portavoz de ERC, Anna Simó, consideró «muy loable» la propuesta de Saura.

De la Vega no opina
Por su parte, la vicepresidenta primera del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, evitó pronunciarse sobre «las opiniones de otros responsables políticos» tras la reunión del Consejo de Ministros. En su última visita a Barcelona, De la Vega ya lanzó un serio aviso a los partidos catalanes sobre la necesidad de dejar de «especular» sobre la sentencia del Estatuto y reclamó prudencia sobre esta cuestión tras reunirse con Montilla en el Palau de la Generalitat.

Ayer, la vicepresidenta recordó que el Gobierno ya ha trasladado al Senado la petición renovación del Tribunal Constitucional, pero «para que se produzca tiene que haber acuerdo entre varios grupos políticos».

Mas pide al Constitucional que «ponga fin al esperpento»
Madrid - Efe  La Razón 21 Noviembre 2009

El presidente de CiU, Artur Mas, ha calificado hoy de "absolutamente esperpéntico" que después de tres años de deliberaciones el Tribunal Constitucional (TC) aún no haya emitido su sentencia sobre el Estatuto catalán y le ha urgido a poner fin a esta "incertidumbre" que pesa sobre Cataluña.

Después de que el conseller de Relaciones Institucionales de la Generalitat, Joan Saura, haya dicho hoy que lo mejor que puede hacer el TC es "dimitir en bloque para facilitar la renovación", Mas ha evitado reiterar esta misma petición, que él también planteó este pasado fin de semana.

"Lo que es importante es que la sentencia llegue ya y que sea favorable a los intereses de nuestro país, porque Cataluña no puede vivir en esta situación de incertidumbre permanente respecto a una ley tan importante como ésta", ha defendido Mas en rueda de prensa, en el marco del congreso que el Partido de los Liberales Demócratas y Reformistas Europeos celebra entre hoy y mañana en Barcelona.

Dimisión en bloque
El conseller de Interior y Relaciones Institucionales de la Generalitat de Cataluña, Joan Saura, ha dicho hoy que lo mejor que puede hacer el Tribunal Constitucional es "dimitir en bloque para facilitar la renovación".

En una conferencia pronunciada en un desayuno informativo organizado por Fórum Europa, Saura se ha referido así al Constitucional, un tribunal que, a su juicio "esta deslegitimado" para hacer una sentencia como la del Estatuto de Cataluña.

Tras destacar que "existe división" en el alto tribunal, Saura ha señalado que "ante el bloqueo" de la sentencia, "la incapacidad" y "las interferencias" sería "importante que el Tribunal Constitucional en un gesto de valentía dimitiera y facilitara su renovación".

En el caso de que el TC se pronunciara en contra del Estatuo, Saura ha dicho que no sabe qué pasaría pero ha señalado que seguramente "nada bueno", ya que probablemente sería necesario reformar la Constitución.

En este sentido, ha dicho que "hay que hacer desaparecer la idea de que la Constitución es inmutable".

Nervios en el tripartito a un año de las elecciones
La inminencia de las elecciones y las malas perspectivas electorales auguran nuevas fisuras en el tripartito catalán
I. A. | BARCELONA ABC 21 Noviembre 2009

El líder de ICV y número tres del gobierno catalán, Joan Saura, le abrió ayer una nueva brecha a José Montilla justo en el flanco que parecía controlado hasta el pasado lunes, el del desarrollo del Estatuto catalán. El debate sobre la respuesta que el tripartito debe dar a una eventual sentencia contraria del TC es una de las amenazas recurrentes a la estabilidad del gobierno de Montilla, soslayada en las últimas semanas por el estallido de los casos de presunta corrupción urbanística ligados a la «operación Pretoria» y el «caso Millet», además de los problemas derivados de la crisis económica, que golpea con especial virulencia en esta Comunidad.

Zapatero no deja de lanzar mensajes a Montilla -ya sea en la Ejecutiva del PSOE o a través de la vicepresidenta De la Vega- para que rebajen la tensión sobre el Constitucional. Pero sus socios de ERC presionan en sentido contrario y CiU no está dispuesta a dejar escapar este elemento de discordia entre los socios del tripartito. Por ello, el propio Montilla ha lanzado advertencias contra un eventual recorte del Estatuto, aunque nadie sabe cuándo ni cómo llegará la sentencia.

Lo que sí parece cada día más claro es el nerviosismo que se ha apoderado tanto del tripartito como de la clase política catalana en general. Con las elecciones a un año vista -aunque se empieza a especular con la posibilidad de que Montilla disuelva el Parlamento catalán en junio- y unos sondeos que auguran el descalabro tanto del PSC como de ERC, los tres partidos que dan apoyo al Gobierno catalán están sumidos ya en el lanzamiento de candidatos y mensajes abiertamente enfrentados.

Los socialistas tienen que contrarrestar los efectos de la «operación Pretoria» y el descontrol en algunos de sus ayuntamientos, con Santa Coloma al frente. ERC se enfrenta a un nuevo cisma protagonizado por el ex consejero Joan Carretero, mientras busca una salida a Josep Lluís Carod-Rovira. Y los ecosocialistas de ICV pugnan por mantenerse con el nuevo liderazgo del desconocido Joan Herrera. Motivos más que suficientes para muchos nervios y nuevos patinazos.

congreso del psoe en ourense
Pajín acusa a Feijoo de «querer convertir la lengua de todos en un problema»

La secretaria de Organización del PSOE acusa al presidente de la Xunta de «recortar los derechos de los gallegos».
Efe La Voz 21 Noviembre 2009

La secretaria de Organización del PSOE, Leire Pajín, acusó hoy a Albergo Núñez Feijoo de «recortar los derechos de los ciudadanos» y de «querer convertir la lengua de todos y todas en un problema, cuando nunca lo fue».

Durante la celebración del Congreso Provincial del partido en Ourense, que acoge el Conservatorio Municipal de Música a lo largo del día de hoy, Pajín reprochó al presidente de la Xunta de «desmantelar los derechos y el bienestar que los socialistas gallegos le disteis a los ciudadanos de esta comunidad».

Entre los principales recortes, aseguró que «seguramente lo más grave que han hecho los dirigentes populares de Galicia ha sido recortar las becas a los niños y los libros de texto», además de «impedir que la Sanidad y los Servicios Públicos estén fortalecidos para acceder a más gente y que no tenga que haber listas de espera».

En palabras de Pajín, el PP es un «ejemplo de un partido dividido, que va a la deriva y que por eso no puede gobernar este país».

Por ello, abogó por que los socialistas generen «alternativas creíbles y construir un partido fuerte que sea capaz de gobernar en las próximas elecciones municipales».

En este sentido, dijo del PSOE que «siempre ha sido municipalista porque creemos en las políticas más próximas a los ciudadanos», para concluir que es necesario «convertir los ayuntamientos de toda España y también de Galicia en un motor de desarrollo económico de bienestar y de lucha contra el desempleo».

En la misma línea, se pronunció el secretario general del PSdeG, Manuel Vázquez, en el día más «importante y emocionante» para los gallegos.

Según Vázquez los presupuestos de la Xunta para el 2010 cuentan «con las peores inversiones de toda la provincia, en donde el envejecimiento está disparado y faltan recursos».

Así, se mostró partidario de que la dirección provincial se convierta en la «alternativa de Gobierno que tiene que tener Ourense», sostenida, dijo, «en las cuatro columnas que representarán desde ahora las secretarías provinciales» y sustentada desde un punto de vista «socialista pero también galleguista».

Sobre las cajas
En su discurso se refirió también a la posible fusión de las cajas gallegas para decir: «La semana que viene se va a consumar el gran fracaso histórico de Feijoo y de la derecha porque fue capaz de llevar a Galicia a un escenario económico de fracaso en el fortalecimiento, trabajo y desarrollo de las dos cajas gallegas», Caixa Galicia y Caixanova.

Por ello, concluyó: «No queremos ser cómplices de Feijoo en el fracaso de las estructuras financieras para Galicia».

Pasado el mediodía, los compromisarios votaron la elección del nuevo representante político de la provincia que, como se esperaba, fue para la única candidatura de Raúl Fernández, ex delegado de Política Territorial y ex alcalde de Castro do Val.

Cumplidas las 14:00 horas, los socialistas dieron a conocer los resultados de la votación, en la que salió elegido Raúl Fernández, con 78 votos a favor; ocho en blanco y tres nulos.

Consumada la victoria, el candidato elegido abogó ante los militantes por «seguir creciendo para ser una alternativa fuerte», con el apoyo de todos, y pidió «lealtad» a la militancia con el objetivo de ganar las próximas elecciones municipales.

Entre sus primeras palabras, Fernández se comprometió a visitar antes de verano «todas las agrupaciones políticas provinciales» y trabajar para que el PSdeG se integre «en todas las redes sociales».

«No vale con decir que el PP utiliza todas las armas, tenemos que denunciarlo y hacer un modelo de gestión completamente diferente», aseveró.

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