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Recortes de Prensa    Sábado 12 Diciembre  2009

 

Cataluña
Resumen semanal
Maite Nolla Libertad Digital 12 Diciembre 2009

Me pregunta una amiga nacionalista que qué miedo tenemos los españoles a las mal llamadas consultas de este domingo. Yo miedo no tengo, la verdad; el que tiene miedo es Artur Mas, que ya ha dicho que una consulta evidenciaría que Cataluña quiere seguir siendo España. Es más, yo soy partidaria de hacer ya un referéndum, bajo la condición de que si sale el "no" sea definitivo; porque si sale "sí" seguro que lo será.

Les recomiendo que no se lleven la falsa impresión de que a este Gobierno todo el mundo le toma por el pito del sereno. Todo lo contrario. Es parte de su estrategia. El Gobierno se va a lavar las maninas –algún día les explicaré una anécdota descacharrante que me pasó en Gijón– y va a permitir el uso ilegal del censo, del padrón y de los medios públicos para fines privados, porque el ministro de Justicia se manifiesta contra el bilingüismo y contra la Constitución. Marruecos no nos torea, nos da órdenes. Zapatero amplía el catálogo de derechos y libertades de todos, menos de los que atentan contra nuestro interés general. Y lucha contra el blanqueo de capitales y los paraísos fiscales, excepto contra la cueva de piratas llamada Gibraltar. Y todo en una semana.

Aunque a mí, lo que me ha sorprendido esta semana, además de que el ABC le dé un premio a Carmen Chacón –próxima española del año–, es que la paz valga lo mismo que la libertad: un millón de euros. Casualidades del destino, mientras los noruegos hacían entrega de un millón de euros a Obama en reconocimiento de lo que Obama puede hacer por la paz –¿es una donación bajo condición?–, el pujolismo depositaba la misma cantidad en la cuenta que a tal efecto tiene habilitada la Audiencia Nacional; por dos. Eso sitúa a Cataluña en el corazón de Occidente. El Nobel a Obama es lo más parecido a una subvención, como las que se dan para los cursos de formación de parados. Si el dinero no se destina a los cursos, te pueden obligar a devolverlo. A ver si hacen lo mismo. Lo otro es más complicado. Hay que llenar mucho la despensa para tener un remanente para este tipo de eventualidades. Desde luego, robar –presuntamente– mucho, te garantiza poder salir de la cárcel, y en el caso de la cúpula pujolista, no volver a entrar en ella. Como pasa con Millet, aquí acaba todo. Entre tres y cuatro años de instrucción y otros tantos para obtener una sentencia definitiva, nos plantamos con los presuntos con casi ochenta tacos.

Y para acabar, este fin de semana se desploman las temperaturas en España, como justo boicot a la manifestación de los sindicatos. Pese a las permanentes acusaciones contra Madrid y todo el rollo, los catalanes hemos exportado el modo catalán de hacer política, es decir, las fórmulas de democracia participativa, que dice mi colega Álvaro Vermoet. El individuo como último eslabón, no fuera a ser. Para evitar que la gente se manifieste contra el Gobierno, los sindicatos se manifiestan contra la gente. Abríguense.

Fallo sistémico
«En plena crisis del buenismo, sin mejor expectativa que esperar que otros nos arrastren fuera de la recesión, Rodríguez Zapatero se dispone a asumir la presidencia semestral -y ahora compartida- de la UE»
JAVIER ZARZALEJOS El Correo 12 Diciembre 2009

Los británicos lo llaman el 'mid-term blues', el 'bajón' que sufren los gobiernos en la mitad del mandato. Es algo así como un síndrome político descrito en los manuales; como la 'pájara' que agarran los deportistas en pleno esfuerzo sin saber muy bien por qué. Es ese periodo en la gestión de gobierno en el que se ha consumido el impulso de la victoria y no se siente todavía el estímulo de las próximas elecciones que obliga a mantener la guardia alta. Es esa etapa en la que un gobierno parece más vulnerable a los acontecimientos; cuando las políticas emprendidas al comienzo de la legislatura no rinden todavía sus frutos y sólo se hacen visibles los costes de la espera. Son momentos en los que aumenta la probabilidad estadística de que se presenten situaciones de crisis. La percepción del gobierno se debilita en la opinión pública, el desgaste natural hace cometer errores que se encadenan, se sufre en las encuestas y la oposición empieza a hacerse ilusiones mientras los más previsores se plantean si no sería prudente tomar alguna discreta posición ante la eventualidad de un cambio.

Pero de la misma manera que, casi de repente, el Gobierno se encuentra con que no da pie con bola, un buen día empieza a ver que las cosas vuelven a salirle bien. La crisis ha pasado, y su suerte comienza a brillar de nuevo. La economía abandona la recesión llevada en volandas por nuestros vecinos más poderosos y se vuelve a alardear eficazmente de la gran sensibilidad social que nos gobierna. Retornan los improvisadores, la retórica recupera el terreno a la realidad. Medio año de exposición internacional hace madurar la imagen de un líder ya curtido en dificultades. Será entonces, por ejemplo, cuando las acusaciones de doble moral de la izquierda en el asunto del Sáhara tengan su respuesta en la ética de la responsabilidad de un Gobierno inconmovible ante las amenazas del vecino africano.

Bien. Hasta aquí lo que podría ser el relato tranquilizador que tal vez se le esté ofreciendo a Rodríguez Zapatero -o que él mismo esté elaborando- para encontrar un marco justificativo de lo que parece el fallo sistémico del Gobierno irrecuperable. La mala noticia para Rodríguez Zapatero es que la caída de su política en el descrédito, la incompetencia gestora y la carencia de un proyecto mínimamente reconocible al margen de su estrategia de poder obedecen a causas mucho más graves que el tropiezo pasajero en la mitad de su mandato.

Empieza a hacerse evidente que la comodidad con la que Rodríguez Zapatero ha querido instalarse en el poder no es gratis y es ahora cuando el Gobierno se encuentra rehén de sus principales políticas y sin margen de maniobra para rectificarlas como se necesitaría en las actuales circunstancias. No hace falta acudir a comparaciones -que por otra parte el propio Rodríguez Zapatero no ha dejado de hacer- para constatar que el debilitamiento de la posición exterior de nuestro país es la consecuencia esperable de una política exterior consistente en 'llevarse bien', sin un anclaje sólido en el interés nacional, ideologizada y divisiva. Esa historia comienza con la renuncia a la posición adquirida por España en el Tratado de Niza -con el único propósito de congraciarse con el 'eje Chirac-Schröeder'- y concluye, de momento, con la torpeza sin límites demostrada a propósito del 'caso Haidar', que ha logrado la cuadratura del círculo: generar una crisis con Marruecos, soportar sus amenazas, asumir las pretensiones de Rabat sobre el Sáhara y confirmar que Rodríguez Zapatero -que en 2004 afirmó que resolvería el conflicto en seis meses- da la espalda a un problema ante el que no todos los gobiernos españoles han actuado de la misma manera.

Un Gobierno tan carente de relieve como éste no puede siquiera hacer de su deterioro la consecuencia inevitable de haber emprendido reformas necesarias aunque impopulares. Bien al contrario, el Ejecutivo ha dirigido todos sus esfuerzos políticos, mediáticos y presupuestarios precisamente a negar que sea necesario sacrificio alguno, haciendo ostentación de una largueza en el uso de fondos públicos que hace bueno, a ojos socialistas, aquello de que el dinero público no es de nadie.

Es muy difícil que así pueda ganarse credibilidad. En esta clave hay que entender las palabras del presidente del Banco Central Europeo, Jean Claude Trichet, advirtiendo de que la política de tipos de interés de la entidad no esperará a la recuperación en España porque «no hay dos euros», uno acolchado para nuestro país y otro exigente para el resto de los miembros de la moneda única. Y tampoco tranquiliza que la calificación de la deuda española se encuentre en revisión, como ha hecho Standard & Poors. No es un dogma de fe pero delata un escepticismo creciente hacia la capacidad del Gobierno para afrontar la corrección de los graves desequilibrios presupuestarios.

En plena crisis del buenismo, sin mejor expectativa que la de esperar que otros nos arrastren fuera de la recesión, dedicando el poco margen que le queda a una absurda agenda de división de la sociedad, Rodríguez Zapatero se dispone a asumir la presidencia semestral -y ahora compartida- de la Unión Europea.
Seguramente, el presidente del Gobierno ve en ello una gran oportunidad de recuperación política. No debería descartar, sin embargo, que esa esperanza sea el espejismo que haga más patente su debilidad. De eso, por cierto, deben de saber bastante en el Sáhara.

Nuevo consenso nacional
Enrique de Diego Semanal Digital  12 Diciembre 2009

Lo que era el discurso "marginal" del programa A Fondo, de Radio Intereconomía, y de la Plataforma de las Clases Medias; lo que sólo se difundía a través de dicho espacio y era asumido por los adelantados, vanguardistas y corajudos miembros de la insigne Plataforma de las Clases Medias; todo ese discurso que provocaba la risión de los serviles y mamporreros de la casta parasitaria, de cualquiera de sus facciones –no son iguales, pero se parecen muchos como hermanos siameses-, ora el PSOE, ora el PP.

Todo ese discurso que se pretendía marginal ya es la corriente dominante de la sociedad española, de la inmensa mayoría de los españoles y como tal emerge en las encuestas, ya sin excepción alguna.

Hemos roto los tabúes y han saltado hechos añicos. Hemos mostrado y demostrado que lo que parecía un sólido edificio no era otra cosa que el escenario de una pantomima de mentira y corrupción; de groseras mentiras difundidas por medios de comunicación sumisos al poder, que han hecho lo que nunca debe hacer un medio de comunicación que se precie y pretenda sobrevivir: anteponer los intereses de los políticos, de la casta parasitaria, de los expoliadores, a los de los ciudadanos, a los de los expoliados.

Ejes fundamentales de comunicación del programa A Fondo y del discurso de la Plataforma de las Clases Medias como la reforma de la Constitución o la desafección hacia los políticos cuya representatividad es escasa (y cada día más) o el rechazo de la presión fiscal gozan ya de un respaldo que alcanza niveles de nuevo consenso nacional, de plebiscito social.

Según una encuesta del diario El País, el 84% de los españoles consideran necesaria la reforma de la Constitución; que se haga desaparecer el nefando, estúpido, destructor y suicida concepto de "nacionalidades". Lo que hemos venido defendiendo y que se tildaba de marginal o testimonial.

Según el CIS catalán –el Centre d´Estudio d´Opinió- el 37,9% de los catalanes destacan como problema la insatisfacción política (dato que antes apenas superaba el 10%). El 75,8% de los catalanes piensa que los políticos no tienen en cuenta a la gente y el 70,3% que sólo buscan el beneficio propio. Esa desafección hacia los políticos no se debe a problemas coyunturales, sino a estructurales. Estos políticos, de las listas cerradas y bloqueadas, sólo se representan a sí mismos.

Por último, según una encuesta de FEDEA, el 82% de los españoles está en directa oposición a las subidas de impuestos. El 80% considera que perjudicará a empresarios y autónomos. El 75% sostiene que la pagarán las clases medias.

Reforma constitucional y desafección hacia los políticos (la casta parasitaria), oposición a la presión fiscal. La sociedad está preparada y clamando por la insurrección fiscal. Hacia ella vamos.

Zapatero y Fernando VII: paralelismo y fracaso en el liderazgo
Francisco Rubiales Periodista Digital 12 Diciembre 2009

Zapatero dice que la salida de la crisis está próxima y que España pronto recuperará la senda del crecimiento. Sin embargo, la verdad descarnada es bien distinta: España seguirá hundiéndose mientras Zapatero permanezca en el poder.

En su balance económico de 2009, el jueves 10 de diciembre, Zapatero exhibió de nuevo su optimismo patológico, que no es otra cosa que la utilización del engaño para evitar el desgaste y la sangría de votos que merece por su pésima gestión de la crisis económica que está destrozando a España. Una vez más, sorprendiendo a todos y en contradicción con lo que piensan los expertos, dijo que la crisis agoniza y que prosperidad está ya ahí, a la vuelta de la esquina.

Sin embargo, la verdad objetiva, faro y guía de toda democracia, es distinta, más descorazonadora y dura que la "falsa verdad" del presidente: "No habrá recuperación posible para España mientras Zapatero siga gobernando."

Se escucha en los pasillos de la Comisión Europea y del Fondo Monetario Internacional. Lo afirman ya los expertos en numerosas instituciones españolas e internacionales, escandalizados ante la tozudez suicida del presidente, que se niega a adoptar las medidas que España necesita para salir de la crisis y que está llevando al país, con terquedad y mano firme, hacia el desastre.

La amenaza de rebajar todavía más la calificación de la ingente deuda española, hasta niveles próximos a la deuda basura, ha sido el último aviso a un Zapatero que está desconcertando a las instituciones internacionales y que se está ganando a pulso el "título" de gobernante inepto y el "rango" de adversario de la propia España que gobierna.

Es más que probable que Zapatero sea considerado por la Historia como el peor gobernante español desde Fernando VII.

Al igual que Fernando VII, Zapatero se considera un tipo afortunado y no sólo adopta medidas erróneas que hunden la prosperidad y el prestigio de España, sino que desmoraliza a la sociedad y le cercena la esperanza con mentiras, ausencia de valores y, sobre todo, con una política que busca la división, el enfrentamiento y la disputa entre los españoles.

Como Fernando VII, Zapatero utiliza la sonrisa y el engaño para fortalecer su poder, una táctica que está desmoralizando a España y causándole heridas que tardarán mucho en cicatrizar. Fernando VII provocó la pérdida del Imperio Colonial y el sacrificio de los sectores más modernos y pujantes de la sociedad, mientras que Zapatero está provocando la pérdida del prestigio español en el mundo, de la prosperidad económica ganada con esfuerzo, y del respeto al sistema democrático, al mismo tiempo que causa el sacrificio de las clases medias y emprendedoras, sobre las que descansaban la estabilidad, la pujanza y la creación de riqueza en la España moderna.

El paralelismo entre Fernando VII y Zapatero es impresionante. El Borbón decapitó a los mejores miembros del partido monárquico y sometió a sus partidarios a todo tipo de caprichos y arbitrariedades, mientras que Zapatero está haciendo lo mismo con el PSOE, donde las voces más críticas y las conciencias más lúcidas, pensantes y éticas están siendo masacradas por un líder vulgar al que, también como a Fernando VII, únicamente le importa su permanencia en el poder.

Uno y otro fueron engañadores profesionales y gobernaron muchas veces en contra del criterio de las mayorías. El felón juró la Constitución liberal y democrática de Cádiz (la Pepa) para después aplastarla. Zapatero, al aprobar el Estatuto de Cataluña y con otras muchas actuaciones tan innobles como "comprar" votos a los nacionalistas para mantenerse en el poder, también ha herido de muerte la Constitución de 1978.

Aunque la sociedad española se encuentra dividida, narcotizada, confundida y plagada de corruptos y de fanáticos, en gran parte gracias a la acción del propio gobierno y de una oposición lamentablemente vulgar y acobardada, todavía quedan espacios de lucidez suficientes entre los ciudadanos para percibir el deterioro de la democracia, el creciente divorcio entre ciudadanos y políticos, la corrupción generalizada, el hundimiento del liderazgo y el fracaso económico al que el país se dirige raudo, bajo el atolondrado y obtuso mandato de ZP.

Zapatero pasará a la historia, probablemente, como el gobernante español más incapaz y nefasto en los dos últimos siglos, desde aquel Borbón felón y traidor que reinó con el nombre de Fernando VII. Su herencia quizás sea todavía más dramática que la de Fernando, después de cuyo reinado la monarquía entró en crisis y cientos de miles de españoles empezaron a soñar con una república decente y justa. Seguramente, después de Zapatero, varias generaciones de españoles, al contemplar la patria deshecha que dejará como herencia, soñarán también durante décadas con una democracia auténtica, con la justicia, las dignidad y la decencia.

Voto en Blanco

La transición y sus protagonistas
Pío Moa Libertad Digital 12 Diciembre 2009

El período de la transición tiene el mayor interés histórico por muchas razones. En primer lugar era un tópico comúnmente asumido en casi todo el mundo que una dictadura no puede dar paso a una democracia, sino que solo puede ser derrocada por la violencia o por una intensa presión de violencia implícita: un caso ligeramente anterior a la transición española fue la llamada “revolución de los claveles” portuguesa, de 1974, que echó abajo la dictadura salazarista mediante un golpe militar de izquierda. Sin embargo, en España ocurrió muy de otro modo, que iba a ser imitado en otros países de América y de Europa: sentó un precedente, aunque la forma como se produjo fue realmente única. En segundo lugar, la transición pudo haber conducido a una situación de “ruptura” con el régimen anterior y efectos parecidos a los de la transición de 1930-31, que abrió el paso a una república convulsa. En tercer lugar, la transición dio lugar a una democracia que, al revés que casi todas las demás de Europa occidental, procede de la propia evolución interna del país y no de la intervención useña en la II Guerra Mundial.

Este último hecho conviene explicarlo algo más. Aunque el término “democracia” es equívoco y contradictorio, el sistema político que hoy responde a tal nombre surge como un desarrollo del liberalismo. Este supone un régimen de libertades políticas, separación de poderes y control público, al que se añade el sufragio universal. El sufragio universal es muy reciente en la historia, pues data del siglo XX en la mayor parte de Europa, y ha tenido una historia bastante turbulenta y con abundante corrupción electoral en la mayor parte de los países. Durante el siglo XIX, el sufragio universal solo se aplicó en Francia desde 1848 (aunque no con plenitud y continuidad hasta 1914), y en Alemania desde 1867 (lo que convirtió a su Parlamento en el más democrático del continente) y en España desde 1890. En gran parte de Europa, el sufragio universal, con más o menos corrupción, fue imponiéndose en las primeras décadas del siglo XX, en unos casos con la concesión del voto a la mujer, y en otros no. En 1918 se introdujo en Reino Unido, con restricciones a las mujeres, que no lo obtuvieron plenamente hasta 1928. En España, el voto femenino fueaprobado en 1931 (con renuencia de la izquierda y de las feministas) y aplicado en elecciones generales en 1933 (que ganó la derecha), en Francia en 1944. Pero la democracia quedó descartada en Rusia desde la revolución de 1917 (aunque con sufragio universal), en Italia desde 1925, en Alemania desde 1933, y en otros numerosos países durante estos decenios, y con la II Guerra Mundial estuvo muy cerca de hundirse en todo el continente, se hundió efectivamente en el centro-este de él hasta finales de siglo, y fue salvado o recuperado en la Europa Occidental por la intervención de Usa. De manera indirecta, la intervención de Usa afectó asimismo a España, pero esa deuda quedó saldada por la neutralidad española durante la guerra mundial, que tuvo un valor difícil de exagerar para la victoria de Usa. Por eso puede decirse, que, al revés que
en la mayor parte del continente, nuestra democracia la debemos a nosotros mismos (y también su involución actual).


Teniendo en cuenta lo anterior, la transición post Franco fue un logro realmente extraordinario, y cabría pensar que sus protagonistas lo fueron también. Sin embargo, la impresión que ofrecen todos ellos, exceptuando hasta cierto punto a Torcuato Fernández Miranda, es de una notable mediocridad. El rey, Suárez, Areilza, Herrero de Miñón, Calvo Sotelo, Fernández Ordóñez, algo menos Fraga, etc., dejan la impresión de políticos oportunistas, a veces hasta la ramplonería, y de escasa visión histórica. De la oposición rupturista, los jefes del PSOE tienen mucho de golfos vulgares, menos vulgar pero más inquietante Santiago Carrillo. De hecho, apenas se percibe en todos ellos conciencia del alcance de lo que estaban haciendo, ni de la historia anterior, lo cual les llevó a cometer errores graves que llegarían a comprometer con el tiempo la obra realizada. Pero, centrándonos en el período mismo de la transición, cabe preguntarse: ¿cómo, siendo tan mediocres, pudieron realizar tal proeza? El secreto radica en que partían de una situación, una inercia y unas condiciones extremadamente favorables, creadas por el régimen de Franco. Tenían casi todo hecho de antemano. Las dificultades para la tarea provinieron casi todas de la oposición antifranquista (rupturismo, terrorismo, etc.) y pronto del oportunismo de bajo nivel de los propios reformistas, que, aunque maniobraron bien al principio, pronto cayeron en los pequeños manejos y claudicaciones sin sentido del largo plazo histórico.

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Hasta ahora no he podido leer nada de David Gress, pero hace unos días, cenando con Stanley Payne, este me comentó que el trabajo de Gress From Plato to NATO era original y valioso. Ahora he recibido una carta suya.

Estimados colegas y amigos,

Me desagrada mucho informar a Vds. que la fundación Carlsberg de Dinamarca no ha querido financiar mi proyecto de un libro sobre la Guerra Civil Española intitulado "The Spanish Civil War: A New History." Eso no me asombra. Mi proyecto quizás no era lo suficiente políticamente correcto.

No obstante, tengo el propósito firme de llevar a cabo el proyecto. Como ya he explicado en mi primero mail a Luis Moa, tuve en mi visita a Madrid, al Escorial y al Valle de los Caídos en el verano de 2008 la sensación muy fuerte de que algo me solicitó a escribir tal libro. No sé qué. ¿El espíritu de esos lugares? ¿El deseo de escribir finalmente un libro de historia de mi propia elección? ¿El deseo de hacer justicia a los dos bandos? Tal vez sencillamente que fue encantado por el paisaje castellano entre Madrid y la Guadarrama, y por El Escorial. Tal vez algo de España me encantaba y me preguntaba de contar sine ira et studio ese capítulo trágico, dramático y heroico de su historia en un libro de larga difusión en inglés. Me he enseñado el español leyendo muchos libros, los de Luis Moa, el de Stanley sobre la historia de España, los de Ricardo de la Cierva y las novelas de José María Gironella (¡formidables!). Quedan muchísimos otros que no puedo buscar sino en Madrid, como no puedo encontrar en Dinamarca las fuentes guardadas en los archivos militares españoles.

Señores, mi problema sigue siendo el de la financiación. Después del 31 de enero no tendré ingresos algunos, y había proyectado de poder comenzar en serio el trabajo el 1 de enero. Por eso, pregunto a Vds. se tienen conocimiento de fuentes de financiación españolas (o americanas) que a plazo corto puedan ayudarme.

Saludos,  David Gress

Treinta años después
JAVIER RUPÉREZ, Embajador de España ABC 12 Diciembre 2009

Hace treinta años, el 12 de diciembre de 1979, finalizaba el secuestro al que me había sometido la banda terrorista ETA -versión «poli mili»- durante treinta y un días. En los aniversarios anuales procuro dirigir una breve e intensa plegaria de acción de gracias a la Virgen de Guadalupe, cuya fiesta se celebra ese día, y en los decenios -ya vamos por el tercero- torno ligeramente la vista atrás para ensayar la comparación del tiempo que entonces fue con el actual. Es tópico convencional afirmar que mi vida comenzó de nuevo aquel doce de diciembre cuando los terroristas, a lo que parece dirigidos por el insigne «hombre de paz» llamado Arnaldo Otegui, decidieron poner fin a la vesania que durante un mes tuvo a mi vida en peligro y a todo el país sumido en la incertidumbre. No lo es tanto el procurar dejar constancia de un testimonio raro: el de un superviviente de entre tantos que, sometidos a la misma tortura, pagaron con su vida o con su razón la voluntad de servicio público a una patria que quisieron amplia, generosa, democrática, distinta.

Hacía apenas un año que la Constitución había recibido el respaldo mayoritario de los españoles y las Cortes comenzaban el debate sobre los primeros estatutos de autonomía. Fue precisamente en el curso de la discusión sobre el Estatuto de Guernica cuando tuvo lugar mi secuestro, concebido por los nacionalistas radicales como un sistema de presión sobre el gobierno del Madrid. El general Franco había muerto cuatro años antes, en 1975, y los españoles habían sabido demostrar, en la peor de las circunstancias posibles, una admirable madurez en el tránsito hacia la democracia, ya por entonces motivo de admiración y envidia para propios y extraños. A finales de 1979 quedaba todavía mucho por hacer. Comenzaba el rodaje de la descentralización recogida en el capítulo VIII del texto constitucional, dedicado a las autonomías. España quedaba todavía fuera de los organismos europeos y de la OTAN. Le economía, a la que todas las fuerzas políticas y sociales habían aportado su colaboracion en los pactos de la Moncloa, era todavía débil e incierta. El terrorismo golpeaba con mucha más virulencia que durante los tiempos de Franco. Ciertos sectores militares chirriaban ante los cambios políticos. En definitiva, nada ni nadie que no fuéramos nosotros mismos nos garantizaba que el experimento en la instaurada democracia fuera a tener éxito permanente, pero una inmensa mayoría de españoles creían haber encontrado en el texto constitucional el amparo para tantas carencias de la vida nacional: la consagración de la libertad de los ciudadanos, el establecimiento de la democracia parlamentaria, el reconocimiento de las diversidades existentes en el solar patrio, la superación definitiva de los enfrentamientos fratricidas de la guerra civil. En definitiva, la recuperación de un país digno, respetado, asentado en sus tradiciones y abierto a las novedades, unido y plural, próspero a la vez que austero, normalizado en el interior y en el exterior.

No está claro que lo hayamos conseguido. Qué duda cabe: es España hoy un país más próspero, mejor dotado, más conocido y apreciado que el que yo y las gentes de mi generación con tanto esfuerzo como ilusión nos empeñamos en sacar a flote hace tres décadas. Y hasta hace todavía pocos años, los que transcurren entre 1982 y 2004, la veintena virtuosa de la convivencia española, y a pesar de los problemas que nunca dejaron de acecharnos -el terrorismo, en primer lugar- la sociedad española siguió dando muestras de una admirable vitalidad creativa. Este era un país que parecía tener ganas y hechuras para jugar en las grandes ligas.

Pero las insidias de unos y la dejadez de otros han contribuido a socavar gravemente la forma y la sustancia de la ley constitucional -en cuya textualidad, y no en otro lado, se encierra el pacto constitucional-. Herederos como fuimos de un patriotismo nacional tan hipostasiado como débil pensamos que las fórmulas del texto de 1978 bastarían para saciar la reivindicación nacionalista y no ha sido así. Por el contrario, cesiones y abandonos han alimentado un proyecto radical que nunca fue leal a los pactos políticos iniciales y que no ha perdido ocasión para avanzar en los proyectos segregacionistas. La Constitución que quiso y mereció ser de todos, y cuya larga vida tantos deseamos como garantía de la libertad de todos, lucha en sitios insospechados, algunos de ellos cercanos a los entresijos del poder, para mantener la virtualidad de su afirmación central, aquella que define a España como «la patria común e indivisible de todos los españoles». No está hoy de moda el constitucionalismo ni en curso las invocaciones a la «Pepa» del 78.

Como tampoco lo están las convocatorias a la reconciliación entre los españoles, en su momento una de las más poderosas bases para facilitar el tránsito pacífico de la dictadura a la democracia. Pasados treinta y seis años de la muerte del general Franco y transcurridos setenta y uno del final de la guerra civil los desenterradores profesionales de la memoria histórica se aferran al macabro propósito de reescribir unas vicisitudes sangrientas que la inmensa mayoría de los moradores de este ajetreado territorio habían colocado en los espacios del perdón, o del olvido, o de ambos.

Y entre dimes y diretes, la sociedad española, al amparo de las fórmulas políticas al uso, se recuesta en el hedonismo insustancial y equidistante del morisco machadiano -versión don Manuel- donde la educación es pobre, nulas las ambiciones, magras las ganancias y bastantes las coberturas sociales. Y donde reina el botellón, signo supremo de los tiempos.

Claro que en el almario quedan algunas, pocas, esperanzas:que Otegui siga en la cárcel y el terrorismo definitivamente desaparezca; que los dedicados estudiantes españoles que hoy desarrollan sus esfuerzos en el extranjero puedan volver pronto a una patria mejor; que el modelo político recientemente instalado en el País Vasco, hecho de la colaboración entre las dos grandes fuerzas políticas nacionales, tenga su seguimiento en Cataluña; que el hartazgo ante la corrupción fuerce la adopción de medidas y la imposición de conductas donde prime la frugalidad y el buen sentido; que en toda su amplitud retorne a la vida patria el imperio de la ley -lo que en verdad significa el Estado de Derecho- y el respeto a la mejor Constitución que nunca tuvo la nación española, la de 1978.

Pero, treinta años después, no me siento autorizado al optimismo. ¿Hemos dejado escapar otra ocasión histórica? ¿Nunca tuvimos remedio? ¿Es «hoy siempre todavía», versión machadiana, don Antonio? De verdad que no lo sé. Quisiera no tener que dudarlo.

El último engaño de ETA
ANTONIO BASAGOITI ABC 12 Diciembre 2009

EN los últimos tiempos se han dado avances en la lucha antiterrorista. La eficacia policial, la actuación judicial, la cooperación internacional, la unión de los principales partidos para la derrota de ETA y el cambio en el País Vasco han situado a la banda terrorista en una posición de mayor debilidad. Tras el paréntesis del proceso de negociación emprendido por Rodríguez Zapatero, se recupera la política antiterrorista, y además se le añaden las decisiones de una nueva mayoría parlamentaria y un Gobierno vasco que tienen como prioridad acabar con ETA. Hoy las expectativas de los asesinos y sus defensores son menores. Ven cómo caen los comandos, padecen la aplicación de la ley, se les impide convertir en héroes a los delincuentes y se les acaban las subvenciones y los altavoces públicos. Y esto no quiere decir que no tengan capacidad de hacer daño, que por desgracia aún la tienen, pero sí podemos decir que se puede ver luz al final del túnel, porque su retroceso en las calles del País Vasco es notable y, sobre todo, porque están dejando entrever algo de revuelo en ese mundo.

Si en ETA existe algún debate, como se apunta desde distintos medios de comunicación, y sin esperar nada de ellos porque siempre acaban igual, es porque las cosas se están haciendo bien, y eso les provoca problemas. La historia dice que las dudas en la banda siempre acaban con más terrorismo, con supuestas treguas incluidas, y que siempre se producen como consecuencia de éxitos de la democracia. Cuando están apretados utilizan la táctica de buscar un tiempo muerto para coger aire.

En los próximos tiempos vamos a vivir un momento crucial porque ahora ETA está sufriendo la aplicación del Estado de Derecho desde las instituciones nacionales y también autonómicas, y porque se acercan las elecciones municipales.

ETA va a hacer de todo para colarse con alguna de sus marcas en las candidaturas a los ayuntamientos y diputaciones forales vascas. Saben que quedarse sin concejalías y escaños de junteros puede ser un golpe prácticamente definitivo. Supone que en un momento de debilidad pierdan definitivamente fondos económicos, altavoces mediáticos, influencia ciudadana e incluso censos de vecinos.

La banda, utilizando todos sus tentáculos, en breve, jugará con los atentados, presentará a los otegis como personas de paz, unirá a las fuerzas nacionalistas, malmeterá entre socialistas y populares, y filtrará las tácticas que le interesen.

Es más importante que nunca dar una respuesta adecuada al penúltimo engaño de ETA. Jaime Mayor Oreja lo bordó definiendo y desbrozando lo del 98 como una tregua trampa. Lo que va a ocurrir en 2010 será otra gran mentira, esta vez forzada por la crisis que produce la pérdida del poder y el dinero local. ETA ya se está disfrazando o ya está disfrazando a algunos de sus brazos, ya están poniendo el cebo en el anzuelo para que alguien pique, y la verdad es que en 1998 pescó al PNV, y en 2006 a Rodríguez Zapatero. Y en los dos engaño a más de un ciudadano de buena fe que quería vivir en paz.

Hoy a nadie le debería quedar ninguna duda de que las negociaciones y concesiones alimentan a ETA, y de que a la banda se la puede ganar. El final del terrorismo tiene una meta volante que es imprescindible pasar, la meta de las elecciones municipales y forales de 2011 sin las marcas blancas de Batasuna. Aún queda mucho trabajo, y aún padeceremos momentos duros, pero vamos a ver el fin de ETA porque en los últimos tiempos se ha avanzado mucho, y porque las cosas van en la buena dirección. Todo el esfuerzo de muchos héroes que plantaron cara al terrorismo puede verse recompensado en no mucho tiempo con la derrota definitiva del terrorismo.

Ganar la batalla de las municipales es poder ganar definitivamente la paz con libertad en el País Vasco y en el conjunto de España.

Esperpento sindical
M. MARTÍN FERRAND ABC 12 Diciembre 2009

RAMÓN del Valle-Inclán, en lo que al esperpento respecta, resulta un pardillo si se le compara con Cándido Méndez e Ignacio Fernández Toxo, grandes fabuladores sociales. Luces de Bohemia, frente a la manifestación sindical convocada para hoy en Madrid, es un pequeño sainete de costumbres burguesas y Max Estrella, un notario de provincias. Supongo que liderar sindicatos escasamente representativos y enchufados a la ubre del Presupuesto debe de ser una tarea imposible que exige grandes dosis de imaginación y oportunismo. Hacerlo, además, en actitud de guardaespaldas de un Gobierno errático y confuso requiere la desvergüenza precisa para, sin inmutarse, llamarle redondo a lo cuadrado.

Como en los mejores tiempos del sindicalismo vertical del franquismo, el sindicalismo actual, horizontal en razón de su siesta permanente a la hora de defender los intereses de los parados, los inmigrantes y los autónomos, ha fletado trenes y autobuses, dieta y viáticos incluidos, para que «espontáneamente» los empleados se manifiesten contra sus empleadores sin que, más allá de la superada lucha de clases -la máxima razón del sindicalismo de izquierdas medien razones concretas que puedan justificar la movilización. Es dramático, pero las organizaciones a las que el tiempo y el progreso social -el Estado del bienestar- han dejado sin contenido en los países del Viejo Continente necesitan, periódicamente, demostrar su existencia. Tienen que obtener su fe de vida, como un abonado a la Plaza de Toros de las Ventas, para seguir renovando su abono.

Ya sería de difícil explicación, dadas las circunstancias que perfila el momento, una manifestación sindical contra el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, culpable por omisión y tardanza en sus reacciones, de una parte del problema laboral vigente; pero manifestarse contra los empresarios confirma el diagnóstico del maestro Valle-Inclán: «España es una deformación grotesca de la civilización europea». La movilización que promueven CC.OO. y UGT, tan extemporánea como ridícula, no es un camino para promover el empleo, la más urgente de nuestras necesidades colectivas, sino todo lo contrario: una maniobra para incrementar el recelo de los emprendedores, propios y extraños, y extremar las cautelas de los inversores abrumados por el creciente riesgo financiero que supone invertir en España. Por lo demás, muy oportuna la iniciativa.

La nueva Gramática
LAURA CAMPMANY ABC 12 Diciembre 2009

Ha tardado once años en gestarse y siglos en concebirse. Lleva dentro, según dicen, todos los giros, todas la hablas, todas las miniaturas y colosos, todos los modos, declinaciones, sintaxis y regímenes tributarios de nuestro idioma a los dos lados del Charco, o sea, en los veintidós países -con sus más de cuatrocientos millones de hablantes- que lo practican a diario para entenderse y entender la vida, que falta nos hace. Consta de dos volúmenes, como lirios gemelos: uno para las mimbres y otro para ir trenzando la canasta.

El verbo es el principio y el final de las cosas. Es la patria del hombre frente a la inmensidad y el sumo caos. Su plata más allá de la avaricia. Su ancla más paradójica y compacta. Su madre morfológica y nutricia. Es también el lugar donde la rosa debe a su nombre su belleza exacta. Es una forma de apresar el tiempo (sus ruidos, sus paisajes) en marañas de hipérboles precisas, anáforas, sinécdoques, metáforas, sinestesias que todo lo confunden, hipálages que todo lo desplazan.

Algo debemos hoy a la Academia. A la nuestra y a todas sus hermanas. Y a don Ignacio Bosque, que coordinó el esfuerzo. Y a todos los notarios de esta fe en nuestra lengua, que es española, y es americana, y ya es universal como un violín o un mito, o un Morse de encendidos telegramas. Bajo esta intensa luz recién amanecida, Mío Cid se está leyendo a Vargas Llosa, Octavio Paz a Lope, Borges a Bécquer y Boscán a Larra. ¡A los tiempos!, que dicen allá en Quito. Porque sos el final de un laberinto, salve, nueva y ubérrima gramática.

Las formas del bilingüismo en Galicia
Juan Julio Alfaya Periodista Digital 12 Diciembre 2009

Aclararé, en primer lugar, qué entiendo por bilingüismo. Cuando coexisten dos lenguas en una misma comunidad, como es el caso de Galicia, hablamos de «bilingüismo social». Cuando una persona de esa misma comunidad es capaz de comunicarse en ambas lenguas, hablamos de «bilingüismo individual». También es bilingüe individual la persona que puede comunicarse en dos lenguas pertenecientes a estados diferentes, como es el caso de Vladimir Nabokov que hablaba y escribía en ruso y en inglés, o Rainer Maria Rilke que lo hacía en alemán y en francés (fue secretario del escultor Auguste Rodin y se encargaba de su correspondencia).

La aristocrática familia de Vladimir Nabokov hablaba en ruso, inglés y francés, por lo que éste fue trilingüe desde muy pequeño, si bien sus institutrices le enseñaron antes el idioma inglés que el ruso. Sus primeros escritos estaban en ruso (1926 a 1939), pero alcanzó su reconocimiento literario internacional escribiendo en inglés (1941 a 1977). Se trata, por tanto, de un caso de «equilingüismo» o dominio de al menos dos idiomas. No me consta que llegase a escribir nada en francés ni de su dominio del mismo a nivel hablado.

Joseph Conrad era de origen polaco (su lugar de nacimiento, Berdyczów, pertenece actualmente a Ucrania); no obstante, sólo escribió en inglés y nunca en su lengua materna, el polaco.

Rainer Maria Rilke, nacido en Praga, dominaba al menos tres lenguas: el alemán, el francés y el italiano. Llegó a adquirir amplios conocimientos de ruso, pero sin llegar a dominarlo. En francés escribió, al final de su vida, poemas de una perfección comparable a la de un poeta francés nativo. Su último poema lo escribió en alemán.

Si bien no es fácil llegar al perfecto «equilingüismo», Álvaro Cunqueiro y Rosalía de Castro lo consiguieron. Cunqueiro se expresaba perfectamente en gallego y en español, tanto a nivel de habla como de escritura. Rosalía lo logró muchos años antes que él.

En el pueblo donde vivo la mayoría de los vecinos hablamos indistintamente gallego o español, e incluso cambiamos de un idioma a otro en la misma conversación y con el mismo interlocutor, dependiendo de los recursos lingüísticos necesarios para expresarnos óptimamente en cada momento. Como curiosidad diré que hay personas que hablan conmigo siempre en gallego, menos cuando lo hacen por teléfono, pues entonces utilizan el español.

Lo más común en Galicia es el «bilingüismo funcional», es decir, el hábito de expresarse en uno u otro idioma según los interlocutores, los objetivos y las circunstancias. Así un niño en el colegio se esforzará en hablar con sus profesores (con mayor o menos éxito) en la lengua en la que éstos imparten sus clases, dependiendo siempre del nivel de exigencia del profesor y de la lengua propia del niño. La inmensa mayoría de los políticos se expresan en sus actos públicos en gallego y en su casa en español. Podría dar nombres de políticos e intelectuales nacionalistas y galleguistas archiconocidos de los que soy testigo presencial de su bilingüismo funcional a pesar de ofrecer una imagen pública de monolingües en gallego y defender el monolingüismo en dicho idioma.

Quisiera referirme por último al «bilingüismo secuencial» que consiste en el aprendizaje de una primera lengua antes de los tres años y una segunda a partir de esa edad, a veces bastantes años más tarde, como es mi caso, que aprendí el gallego a partir de los 25 años, ya que la mayor parte de mi vida transcurrió entre Vigo y Tuy, ciudades en las que se habla mayoritariamente el español, con un paréntesis de nueve años en un pequeño pueblo de Andalucía y algún que otro viaje al extranjero.

El bilingüismo es un fenómeno complejo, con muchas variantes que, a su vez, admiten múltiples enfoques. El bilingüismo o el multilingüismo individual es siempre una riqueza. El bilingüismo social puede convertirse, por causas ajenas a los ciudadanos de a pie, en una fuente de conflictos que pueden llevar al extremo de la balcanización de los estados. Ésta sería, a mi modo de ver, su peor consecuencia.

La lengua de cada uno es una propiedad inmaterial con los mismos derechos y deberes que otorga y exige la posesión de las propiedades materiales. La diferencia es que la lengua, como la naturaleza, las instituciones públicas o el medio ambiente, es, además de un bien individual, un bien compartido que debe su existencia al mismo hecho de su uso como medio de comunicación.

Saquen, por tanto, sus propias conclusiones sobre la supervivencia de algo tan complejo que existe gracias a la comunicación y que ve seriamente amenazada su existencia cuando se convierte en un muro de incomunicación.
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Gallegos Hispanohablantes
1) http://blogs.periodistadigital.com/galhispanos.php
2) http://www.libertadengalicia.es/index.php/section-blog/39-gallegos-hispanohablantes

Homenaje a las víctimas del cuartel de Zaragoza
 La Razón 12 Diciembre 2009

ZARAGOZA- La Asociación de Víctimas del Terrorismo rindió ayer un homenaje a las víctimas del atentado en la Casa Cuartel de la Guardia Civil de la Avenida de Cataluña de Zaragoza en el XXII aniversario de un ataque que causó la muerte a once personas, entre ellas seis menores de edad, y otras treinta resultaron heridas.

A este homenaje, al que asistió el delegado en Aragón de la AVT, José Marco Calle, se sumó el ayuntamiento de Zaragoza, con la colocación de un monolito en la plaza «Parque de la Esperanza». Asimismo, la delegación en Aragón de la AVT recordó a las víctimas de atentados con un programa de actos que incluyó una ofrenda floral en el lugar del atentado, así como una misa en la parroquia San Pío X, en la que se lleva años recordando a las víctimas del brutal atentado. La AVT pretende que las «víctimas supervivientes y las familias de los asesinados se sientan reconfortadas» a la vez que reciben el «más sincero» cariño de sus compañeros.

Un monolito recuerda desde hoy a las 11 víctimas de la casa cuartel de Zaragoza
Un sencillo monolito ubicado en el parque de la Esperanza de Zaragoza recordará para siempre a las once personas, entre ellas cinco niñas y dos mujeres embarazadas, que fallecieron el 11 de diciembre de 1987 en el atentado de ETA contra la casa cuartel de la Guardia Civil de la capital aragonesa.
Zaragoza - Efe  La Razón 12 Diciembre 2009

El monumento ha sido inaugurado por el alcalde de Zaragoza, Juan Alberto Belloch, en un acto al que se han unido el presidente de las Cortes de Aragón, Francisco Pina; el consejero de Presidencia, Javier Velasco, y el de Justicia, Fernando García Vicente, además de agentes de la Guardia Civil y familiares de las víctimas.

En el monolito se han grabado los nombres de las víctimas: las niñas Silvia Ballarín, Esther y Miriam Barrera, Rocío Capilla y Silvia Pino, y los adultos Pedro Ángel Alcaraz, José Ignacio Ballarín, Emilio Capilla, María Carmen Fernández, María Dolores Franco y José Pino.

Familiares de las víctimas han depositado once rosas blancas, una por cada una de ellas, a los pies del monumento, y han coincidido en resaltar que les ha costado mucho tener este reconocimiento.

Como Laura, que vivía en la casa cuartel cuando ocurrió el atentado y a pesar de que han pasado 22 años y entonces tenía 14, lo recuerda todo "perfectamente" cada día y lo revive cuando sucede otro atentado, ha explicado a los medios muy emocionada. Los hermanos Felipe y Lorenza Tocado han comentado que perdieron a su sobrino, que estaba casado y tenía dos hijos, y sólo sobrevivió uno de ellos, un niño de ocho años.

El monolito mantendrá viva la memoria de lo que ocurrió y recordará a los fallecidos, "que servían a intereses importantes", han señalado, al tiempo que han recordado el momento en que llegaron al lugar después de enterarse del atentado. "Estaba todo derrumbado, había ambulancias y policía por todas partes, es una experiencia muy mala, que no se olvida", ha relatado Felipe.

Juan Alberto Belloch, por su parte, ha insistido en que "recordar y honrar a las víctimas es, sobre todo, un deber moral de cualquier persona decente", aunque a su juicio el homenaje definitivo es sólo uno: acabar con el terrorismo en todos los ámbitos.

Zaragoza no olvidará nunca a estas personas, ha sentenciado el alcalde, quien ha considerado que "es un paso importante" el nuevo protagonismo que afortunadamente tienen las víctimas y las asociaciones que las organizan "en la lucha política contra el terrorismo".

Respecto al tiempo que ha tardado el Ayuntamiento en inaugurar este monolito, ha explicado que hasta ahora consideraban que el monumento a los niños del arquitecto Carlos Pérez era suficiente, pero la nueva sensibilidad sobre el protagonismo de las víctimas exigía un monumento como éste.

También ha estado en el acto el presidente de la Asociación de Víctimas del Terrorismo de Aragón, José Marco, quien ha dicho que es importante y emocionante tener un monumento en el que se reflejan los nombres de las víctimas y que "recuerda que esto fue un terrible atentado que no debería volver a ocurrir".

Marco ha querido transmitir que las víctimas necesitan el "calor y el acercamiento de la sociedad", aunque en actos como éste "pueden pasar un rato malo y llorar" recordando a los suyos.


******************* Sección "bilingüe" ***********************
Organizaciones de apoyo a ETA se manifiestan libremente en Madrid
Redacción Minuto Digital 12 Diciembre 2009

El separatismo más violento ya no es propiedad exclusiva de regiones españolas como el País Vasco, Galicia o Cataluña. La pasada semana, colectivos relacionados con el entorno etarra se manifestaron con total impunidad en el centro de Madrid ante la sorpresa de miles de ciudadanos que vieron como las calles de la capital de España servían como plataforma publicitaria del separatismo más violento.

No faltaron los carteles en favor de los presos etarras y las banderas de organizaciones ilegales. Tampoco pancartas que pedían libertad para los miembros de la organización terrorista SEGI detenidos hace un par de semana en el País Vasco por intentar coordinar, otra vez, esta organización ilegalizada. También se pedía solidaridad con la activista saharaui Aminatu Aidar.

El separatismo vasco cuenta en Madrid con todo tipo de apoyos. En concreto, una organización llamada ‘Plataforma en Madrid de apoyo a Egunkaria’ (diario vasco cerrado por su relación con ETA), ya prepara movilizaciones de cara al juicio que comenzará en la Audiencia Nacional contra los directivos del rotativo ‘batasuno’.

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