AGLI

Recortes de Prensa    Martes 15 Diciembre  2009

 

Que se disuelvan, que se diluyan
Francisco Rubiales Periodista Digital 15 Diciembre 2009

La única decisión razonable que debería adoptar hoy la Conferencia de Presidentes Autonómicos españoles, reunida para deliberar sobre España y sus problemas, es la de disolver el Estado de las Autonomías. Las autonomías no son entendidas ni apreciadas por los ciudadanos y son percibidas únicamente como un montaje de los políticos para engordar más al Estado en un país que no puede mantener a tantos parlamentos, tantos gobiernos y tantos políticos inútiles, todos ellos disparando el déficit y cavando al unísono la fosa donde tendremos que enterrar a España.

La Conferencia de Presidentes Autonómicos es una reunión desgraciada y sin sentido, habitualmente dominada por el tedio, un teatro de exhibición política inútil que los demócratas españoles ya no soportan. Las autonomías no tienen sentido porque son incosteables y porque multiplican innecesariamente el aparato del Estado, llenando España de políticos inútiles, de parlamentos innecesarios y de gobiernos cuya supresión no causaría al país otro trauma que el de los cientos de miles de enchufados que dejarían de cobrar del arruinado erario público español.

Para colmo de males, todas las autonomías españolas, excepto tres, se han endeudado por encima del límite, contribuyendo así, directa e intensamente, a la ruina y al fracaso de una España que es más víctima de sus malos políticos que de la crisis económica brutal que nos aplasta.

En las actuales circunstancias, la única decisión razonable que debería adoptar la Conferencia, la única que sería entendida y aplaudida por los ciudadanos españoles, sería la de disolver el nefasto Estado de las Autonomías, el peor cáncer de España junto con la corrupción de la clase política y la degeneración de la democracia.

¡Disuélvanse! Y háganlo por España. La desaparición de las autornomías representaría para España más democracia, más austeridad, más protagonismo del ciudadano y menos dominio de "la casta". Copien el ejemplo de sacrificio y autoinmolación que ofrecieron los miembros de las Cortes franquistas, que se hicieron el "harakiri" para dejar vía libre a lo que ellos creyeron que iba a ser una democracia.

Sin embargo, los españoles de hoy no somos tan ilusos y sabemos que aquel gesto de generosidad, protagonizado por los "odiosos fascistas" de Franco, es imposible hoy porque las castas políticas de la democracia española son más egoístas y están mucho más envilecidas que aquellas.

Nuestros políticos "demócratas" no sólo no reformarán y adelgazarán el Estado irracional e incosteable que ellos mismos han creado y nos imponen, sino que, si pueden, se endeudarán todavía más y buscarán la forma de que las administraciones públicas españolas, enfermas ya de obesidad mórbida, sigan engordando y atiborrándose de poder y de dinero.

Voto en Blanco

Autonomías
Un plan para recortar el gasto autonómico
Emilio J. González Libertad Digital 15 Diciembre 2009

La reunión que ha celebrado en el Senado el presidente del Gobierno con los presidentes autonómicos es una ocasión perdida para poder enderezar de una vez por todas el rumbo de la economía española. Zapatero acudió allí para, como siempre, hacerse la foto de rigor y tratar de dar la sensación de que de verdad está haciendo algo por la economía española. Y, como cabía esperar, todo lo demás ha estado prácticamente vacío de contenido porque ZP no ha sido capaz de presentar una propuesta concreta para resolver los problemas de nuestro país. Por el contrario, se ha limitado a hablar de la creación de grupos de trabajo para ver cómo entre todos, Gobierno y autonomías, se puede generar empleo, lo que, en términos zapateriles, significa el ver cómo se puede engatusar a las comunidades autónomas para que financien sus ocurrencias y disparates, como la ley de economía sostenible. Es decir, el actual inquilino de La Moncloa, fiel a las peticiones coreadas el sábado pasado en la manifestación de los sindicatos contra los empresarios acerca de que lo importante es el paro y no el déficit, ha vuelto a equivocarse por completo de estrategia, desperdiciando, de esta forma, una buena ocasión para buscar el verdadero pacto que necesita la economía española para superar la crisis.

El contenido de ese pacto es muy sencillo. Se trata de arbitrar una estrategia para todos los niveles de la Administración Pública española para reducir el déficit público, lo que equivale a decir para recortar el gasto público en no menos de 60.000 millones de euros, un esfuerzo que no puede hacer el Estado por sí solo. Y es que en los presupuestos es donde reside uno de los elementos claves para superar la crisis y crear empleo. Un país con un déficit público de dos dígitos necesita cantidades ingentes de recursos para financiar semejante agujero presupuestario, recursos que, como es lógico, se detraen de la financiación del sector privado. Esta es la razón por la cual está cayendo el crédito a empresas y familias, que es tan necesario para financiar la inversión y el consumo generadores de empleo. Mientras no se resuelva este problema, es ilusorio pensar en generar nuevos puestos de trabajo porque, sin crédito, las empresas en el mejor de los casos no tienen dinero para invertir; en el peor, y por desgracia el más normal en estos tiempos, se ven condenadas a echar el cierre, y eso por no hablar de los cientos de miles de autónomos que están desapareciendo como consecuencia de la falta de crédito. Por tanto, cualquier estrategia para superar la crisis y generar empleo pasa, necesariamente, por que fluyan los préstamos al sector privado y eso no se conseguirá mientras el sector público siga absorbiendo cantidades enormes de recursos financieros.

La financiación, además, no sólo tiene que estar disponible, sino que debe serlo a tipos de interés asequibles. Para desgracia de la economía española, en estos momentos esos tipos no van a ser los que fije el Banco Central Europeo para la zona euro, sino los que establezca el mercado para la deuda española, que marcan el suelo de los tipos de interés en España. Y lo que está empezando a decir el mercado es que el diferencial de tipos entre el bono español y el alemán debería estar en el entorno de los cuatro puntos porcentuales, o sea, unos tipos de interés del 7%, siempre y cuando la situación española no se deteriore aún más. Con esos tipos, ¿cómo se puede financiar una inversión generadora de empleo? Muy difícilmente. Por ello, lo prioritario, en contra de lo que dicen Méndez y Toxo, es reducir el déficit lo antes posible.

En esa estrategia, las administraciones territoriales tienen que jugar un papel fundamental, ya que mientras el Estado sólo gestiona el 25% del gasto público total, ellas manejan el 75%. Son ellas, por tanto, quienes tienen que hacer el mayor esfuerzo en ese sentido y eso es lo que debería haberles pedido Zapatero a los presidentes regionales. A ZP, como presidente del Gobierno, le toca presentar a las autonomías un verdadero plan de saneamiento de las cuentas públicas del Reino de España. Eso es lo que debería tratar con los presidentes regionales. Por desgracia, como Zapatero sigue empeñado en salir de la crisis a golpe de talonario y a base de ocurrencias, dicho plan brilla por su ausencia y mientras no se aborde, aquí tendremos crisis para largo.

Preguntas incómodas sobre el secesionismo catalán
JUAN JULIO ALFAYA Periodista Digital 15 Diciembre 2009

1ª) ¿A quién beneficia el secesionismo?
No a la sociedad catalana en general, no a los catalanes de a pie que viven honradamente de su trabajo, no a los más humildes, no a los discriminados en sus derechos civiles. Llamémosle a las cosas por su nombre: el secesionismo beneficia a los poderosos, a las nuevas élites culturales, sociales, políticas y clericales que han medrado gracias al odio a España, disfrazado de amor a Cataluña y resumido en dos palabras: «nacionalismo catalán».

2ª) ¿Qué objetivo persiguen estos pseudo-referendos?
El primero de todos, presionar al Tribunal Constitucional a sabiendas de que en España la separación de poderes es una ficción en la que ya pocos creemos, que tenemos un gobierno débil y arrinconado contra las cuerdas con un presidente que quiere mantenerse en el poder al precio que sea. Si el precio es descuartizar España, se descuartiza y punto. Pero lo primero es él y su papel de líder endiosado que ha llegado a identificarse con el personaje redentor que él mismo ha decidido representar en esta tragicomedia. Quizás por eso es tan amigo de los comediantes.

El segundo objetivo es profundizar en el chantaje al Estado de Derecho, desacreditarlo, tratar que la ilegalidad derrote y deje en ridículo a la legalidad, demostrar que Cataluña es capaz de hacer saltar a España en pedazos y los nacionalistas quedar como héroes de una batalla en la que los tiros y los cañonazos tienen efecto bumerán.

El tercero, llevar el victimismo hasta sus extremos más ridículos y degradantes, pues el victimismo nacionalista no es más que una forma vulgar de chantaje emocional a nivel colectivo. Ya lo dijo Laporta: "A Cataluña la están matando". ¿Quiénes? Todos los que no compartimos las ideas absurdas y trasnochadas del nacionalismo catalanista. El ama de casa, el camionero, el taxista, el carnicero, la pescadera, los funcionarios, los empresarios, los periodistas, los médicos, los abogados, los enfermeros, los padres de familia, la cajera del supermercado, el guardia municipal, el policía de tráfico, el estudiante, el informático, la prostituta y usted, querido lector, que ignoraba que fuese un asesino. Todos estamos matando a Cataluña.

3ª) ¿Cuál fue el resultado real de los pseudo-referendos?
El primero de todos y el más evidente, la falta de oficialidad y de cobertura legal. Quien siembra ilegalidad, recoge ilegalidad.

Segundo, el escaso porcentaje de votantes. No llegaron ni al 30%, a pesar de que podían votar desde los 16 años, incluidos los inmigrantes dispuestos a hacer lo que sea por un puesto de trabajo y un permiso de residencia.

Tercero, ha quedado claro que a menor población, mayor porcentaje de síes. ¿Qué demuestra esto? Que la presión social funciona. En el municipio con más población, Sant Cugat del Vallés, la participación ha sido sólo del 25,48%, y según la Coordinadora, en los municipios con más de 10.000 habitantes la media ha sido de sólo el 22%, mientras que en los de 5.000 a 10.000 habitantes es del 24%, entre 1.000 y 5.000 habitantes del 27% y en los de menos de mil habitantes del 35%. Es decir, a menor población, mayor presión social. Y a más presión social, menos libertad. Así de simple.

4ª) ¿Por qué los organizadores no han tardado ni 24 horas en tirarse los trastos a la cabeza?
Porque todo fue una mascarada para escenificar un chantaje más al Estado que no dio los resultados esperados. ¿A quién echar la culpa? ¿A los ciudadanos de a pie para indisponerlos contra "la causa"? ¡Nooooo! Simplemente, como no había pastel que repartir, empezaron a echarse la culpa unos a otros. Alfonso López Tena, en la radio RAC1, culpó a la Coordinadora para la Consulta sobre la Independencia de la bofetada de los votantes en forma de abstención. "Es un magma mal organizado, mal planteado y hecho desde el sectarismo y la exclusión". Mejor definición, imposible.

En fin, allá ellos, si se separan que se separen y se atengan a las consecuencias. A mí personalmente, no es un asunto que me quite el sueño. No necesito ni a los catalanes ni a sus productos para nada.

Si no se separan, seguirán incordiando y chantajeando. Así que mejor que se separen y que les vaya bonito. A enemigo que huye, puente de plata. Después les tocará «lidiar» con la Unión Europea. No creo que ésta les resulte tan fácil de chantajear como una España que ha perdido el norte. En Europa todavía hay naciones que no lo han perdido.

Juan Julio Alfaya

¿A quién/para qué sirven?
Daniel Martín Estrella Digital 15 Diciembre 2009

En Camino de perfección Pío Baroja afirma que "indudablemente España es el país más imbécil del orbe". Por supuesto, en nuestro actual sistema educativo los autores de la nunca existente generación del 98 se ven -sin leerse- de pasada, como si no hubiesen supuesto una cima literario-filosófica del siglo XX. Aparte de que saber no está muy bien visto, el espíritu que respiran los respectivos pesimismos de Ganivet, Unamuno, Azorín o Baroja, entre otros, respecto a la naturaleza y devenir españoles casan demasiado bien con la actual situación de nuestro país. Tan solo hemos mejorado en lo material. En lo demás cada vez encuentro más semejanzas con lo que aquellos grandes autores denunciaban en sus obras.

Por ejemplo, es innegable que España, sin llegar nunca a ser cristiana -como sugería Unamuno-, sigue respirando catolicismo por sus cuatro costados, de ahí que los grandes fastos nacionales y sociales se reserven para los fines de semana, perpetuando así el gusto por la santificación de las fiestas.

El sábado los sindicatos salieron a la calle. Lógico en tiempos de crisis, aunque no tan lógico el hecho de que no se sepa muy bien qué reivindicaban. Sin representar siquiera al 9% de los trabajadores españoles y con más de cien mil liberados, CCOO y UGT saben muy bien de dónde les viene el dinero que les da de comer y qué mano no deben morder. Lo del sábado me recordó a las imágenes del NODO que muestran la celebración del 1º de mayo, entonces San José Obrero, durante el franquismo. La identificación sindical con el Gobierno es realmente sospechosa, más cercana a un sistema propagandístico que a una auténtica defensa de los trabajadores.

El domingo ABC publicó una foto de un sindicalista de Comisiones usando los servicios de un limpiabotas antes de la manifestación. Efectivamente, siempre a cargo del presupuesto, la sindical es una nueva clase social con bastantes posibles, enorme influencia y unos disparatados privilegios. Por eso su afán por que no cambien las cosas: ellos viven muy bien en el actual statu quo. De ahí que insistan en que, a estas alturas de Estado del Bienestar, siguen teniendo algo de sentido. Aunque, como se puede comprobar fácilmente, su actitud, cerrazón e intransigencia tan solo sirvan para vaciar España se auténticas iniciativas empresariales.

Al acto sindical del sábado le siguió el domingo un acto de astracanada. El nacionalismo excluyente, según Kapuscinski uno de los grandes problemas del siglo XXI, convocó una serie de consultas populares para permitir a los catalanes de 166 municipios votar sobre si desean o no ser independientes... de España, claro está, porque en la pregunta del referéndum iba incluida la continuidad en la Unión Europea. Es decir, se convocó inconstitucionalmente a una serie de ciudadanos a espaldas de la voluntad tanto del resto de los españoles como de la totalidad de los europeos.

Un acto tan inútil, despótico, ilegal e innecesario sería imposible de creer para aquellos escritores del 98. España entonces era un absurdo, pero aún no se conocían los desmadres de los hermanos Marx y sus seguidores. La consulta del domingo, contra España y a favor de Europa, contra la Historia y a favor de las necesidades ideológicas y alimenticias de unos cuantos extremistas -que han hecho del odio, el hecho diferencial y la exclusión su medio de vida-, si no fuera tan escandalosamente grave, tan real, sería más propia de la Libertonia de Sopa de ganso que de un país serio y moderno. Cierto es que en Escocia, Bélgica y otros países europeos también crecen algunos movimientos secesionistas, pero en ningún sitio se han atrevido, como en Cataluña, a hacer algo tan evidentemente prohibido por el ordenamiento jurídico.

En respuesta a la pregunta que hago en el título del presente artículo, está claro que sindicalistas y nacionalistas se sirven a ellos mismos. Con estas salidas de todo se mantienen presentes en la actualidad y hacen pensar que lo suyo tiene algo de sentido. Para qué sirven sus actos y actitudes ya es de más difícil esclarecimiento.

Seguramente la respuesta más sencilla sería decir que para nada. Pero entonces uno podría concluir que, efectivamente, Baroja tenía razón y España es un país imbécil. Y eso uno no quiere ni pensarlo. Somos un país real, con mucha historia y demasiados problemas como para pensar que gente con tanto nombre, influencia, medios y aparentes buenas intenciones hagan las cosas para nada. Alguna seriedad deben poseer. ¿No? Claro que si uno piensa en los cuatro gatos que vinieron a Madrid el sábado -muchos menos que liberados sindicales- y los tres que acudieron a las urnas el domingo, lo de la nada va ganando puntos. Mientras tanto, el paro, la crisis, las carencias democráticas, las inseguridades física y jurídica, el pésimo sistema educativo... van creciendo irremisiblemente. Exactamente igual que si Rufus T. Firefly nos estuviese gobernando. Pero con mucha menos gracia.

dmago2003@yahoo.es

Constitución
España (II)
David Jiménez Torres Libertad Digital 15 Diciembre 2009

"No hay un hombre", dijo Costa; "No hay voluntad", dijo Azorín; "No hay valor", Burguete; "No hay bondad", Benavente; "No hay ideal", Baroja; "No hay religión", Unamuno; "No hay heroísmo", exclamaba yo, pero al siguiente decía: "No hay dinero", y al otro, "No hay colaboración". Nuestras palabras se contradecían, se anulaban.

Así glosaba Ramiro de Maeztu la obra del 98 algo más de una década después del Desastre, cuando empezaba a quedar claro que aquellos que alzaron la voz con tanta estridencia y tanta aparatosidad tras la pérdida de las colonias sólo habían contribuido a la destrucción de la vieja España, y no a la construcción de "otra". Así glosaba esa maraña de proyectos e iniciativas de tertulia que no habían llevado sino a la progresiva paralización e inoperancia del sistema.

Entonces como ahora. En el reciente aniversario de la Constitución (31 y ya vieja), no se prodigaron los elogios sino los análisis y las explicaciones sobre por qué, a pesar de vivir la época de mayor estabilidad y prosperidad de nuestra larga historia, España se hunde, se descompone, se fosiliza, etc. También ahora se multiplican las "causas" de los males, a dos o tres por comentarista: la inacción y complicidad del Rey, el sectarismo de la izquierda, la crispación de la derecha, el centralismo, la descentralización, el exceso de "pluralismo", la falta de pluralismo, que somos una democracia joven, que somos una nación vieja, que el antiguo modelo está agotado, que el antiguo modelo nunca se implementó de verdad, el excesivo historicismo, la falta de verdadero historicismo, los artistas, el modelo educativo, los profesores, los alumnos, los sindicatos, la estructura del mercado laboral, el modelo económico, la pasividad, la hiperpolitización, el sistema judicial, la ley electoral, el bipartidismo, la demasía de partidos, la estructura de los partidos en sí, la clase política en su totalidad, la corrupción, la ausencia de cultura democrática, las provincias, el centro, el 11-M, la Guerra de Irak, los medios de comunicación de la izquierda, los medios de comunicación de la derecha, la tele, la prensa, la radio, internet, el revanchismo guerracivilista, la Guerra Civil en sí, el franquismo, la Transición, las diversas oportunidades perdidas, a una por año. Y bueno, si aún queda tiempo antes de regresar a clase o a la oficina, podemos entrar en los Reyes Católicos, en la Guerra de Sucesión, en los Habsburgo, en la expansión del castellano, en el descubrimiento de América, en la Reconquista...

Tanto, tanto que queremos cambiar. No es de extrañar que, por lo que dicen las encuestas, la gran mayoría pensemos que la Constitución necesita cambios. Ya que todo va mal, cambiemos el documento que lo rige todo. Eso sí, la mayoría queremos solamente pequeños retoques. Consecuencias de que el Jenga nunca se hiciera demasiado popular en España.

Nietzsche, tan amado por aquellos noventayochistas y probablemente su mayor error, nos acusó a los españoles de querer demasiado. La pregunta es si es querer demasiado desear que la historia no se repita, en variante del siglo XXI. Empiezo a pensar que sí.

Paro
La aristocracia sindical
José García Domínguez Libertad Digital 15 Diciembre 2009

Algo antes de que el Gran Wyoming pasara a convertirse en el referente intelectual y moral de la socialdemocracia, Kautsky, el renegado más célebre de la Historia, pergeñó la doctrina de la aristocracia obrera. Un asunto, ése de los proletarios convertidos en los primeros explotadores de la plusvalía del prójimo, que al compañero Cándido Méndez le debe sonar a chino mandarín, aunque no a Toxo. Y es que todavía hay clases: no es lo mismo Comisiones, una gremial que nació de la izquierda pata negra, con genuino pedigrí antifranquista, que la UGT, un tinglado funcionarial concebido ex profeso para pastar a la sombra del Presupuesto.

Méndez, que lo más subversivo que ha hecho en toda su vida fue animar al Jaén en la grada del Cádiz, de esas cosas no entiende. Pero Toxo, que ejerció de trotskista en la LCR antes que de fraile mendicante en la procesión del buen rollito zapateril, seguro que lo sabe. Sabe que lo que la vieja izquierda, la decente, siempre consideró intolerable, escindir a los trabajadores en castas enfrentadas, se parece como dos gotas de agua a lo que defienden con uñas y dientes los sindicatos, hoy. Ya lo advirtió aquél: al final, todo el mundo acaba pareciéndose a su peor enemigo.

Así, la aristocracia obrera que denunciara Kautsky, aquellos asalariados de las metrópolis que asentaron sus privilegios sobre la sórdida miseria de sus iguales en las colonias, se reencarna ahora en la novísima nobleza poscapitalista. El exclusivo club de quienes se han blindado contra el mercado merced a los contratos indefinidos, he ahí la genuina sangre azul que el sábado aireó sus blasones, desfilando altiva por las calles de Madrid. Y motivos con tal de sentirse orgullosa de su Gobierno le sobraban, por cierto.

Al cabo, España logró el mismo día una hazaña internacional llamada a pasar a los anales. A saber, en la OCDE, sólo Lituania ha sido capaz de destruir más empleos que nuestra patricia economía estamental. Un alarde que, por lo demás, no esconde ningún misterioso arcano. Simplemente, el paro masivo, crónico y estructural de los jóvenes del Tercer Estado constituye el perentorio derecho de pernada exigido por la nobleza sindical con tal de garantizar la inamovible estabilidad laboral de toda su distinguida estirpe. Así de simple. Así de estúpido. Así de clasista.
José García Domínguez es uno de los autores del blog Heterodoxias.net.

Forrados
Alfonso USSÍA La Razon 15 Diciembre 2009

Están forrados. Los sindicatos, quiero decir. Siete millones de euros cada mes a UGT y CCOO de nuestro dinero. Con las cuotas de los afiliados no pagarían ni las telas de las pancartas. Carlos Herrera le dice a Cándido Méndez «tercer vicepresidente del Gobierno». Se equivoca. Es el vicepresidente primero. Tony Fidalgo avergonzado de la convocatoria manifestante. Cuatro millones y medio de parados y los culpables, los empresarios. Zapatero no. Zapatero es el que reparte los dineros y las propinas. Lo escribió Tip: «Duérmete niño mío/ que viene el CCOO/ y castiga al patrono/ que paga poco».

Con diez euros de aliciente, tren o autobús pagados y un día de turismo por Madrid, muy poca afluencia. Solís Ruiz lo hacía mejor. Y el topicazo. La Bardem y el «Wyoming», que denuncia un linchamiento mediático. Le arrean a otro y el linchado es él. La Bardem asistió rebotada. Se rumorea que la pobre Aminatu Haidar ha pedido que no vuelva la Bardem a darle la tostada en Lanzarote. A falta de foto con Aminatu, tribuna sindical, o mejor sindicalista.

A los manifestantes sin trabajo les pudo parecer exótico que la proclama fuera pronunciada por un individuo que lleva años forrándose en las cadenas de televisión, acompañado de una actriz de reparto que viaja más que Hillary Clinton. El uno y la otra –supongo–, tienen sus sociedades limitadas, y por ende son empresarios. Se manifestaron contra ellos mismos, lo cual tiene su gracia. Cuatro millones y medio de parados y los empresarios del cine y de los chistes encabezando la manifestación. A Zapatero ni rozarlo. Negó la crisis, mintió a los votantes, no tomó medidas preventivas, llegó la crisis, siguió engañando a los votantes, le crecieron los enanos, fabricó millones de parados, y nada más.

Es decir, que Zapatero no tiene la culpa de nada y que la responsabilidad es de los empresarios. Especialmente de las decenas de miles de pequeños empresarios que han tenido que cerrar a causa de la ruina. Eso no lo entienden CCOO y UGT, que reciben cada mes siete millones de euros para sostener a sus elefantes. Y eso tampoco lo entienden el «linchado» por los medios y la subvencionada viajera solidaria. A ellos, Zapatero los trata muy bien, y si Méndez y Toxo dicen que la culpa es de los empresarios, pues adelante con la murga.

Además, todo eso para hacer el ridículo. Poquita gente para tan apreciable oferta turística. La próxima convocatoria, veinte euros de dieta. Y si persiste el desánimo, una tercera con cincuenta euros, que el dinero sobra. «Que no se aprovechen los empresarios de la crisis». ¿En qué quedamos? ¿No aseguró Zapatero que la crisis era una artimaña electoral del Partido Popular? ¿No acusó a los que anunciaban la crisis de antipatriotas? ¿Cómo se van a aprovechar los empresarios, muchos de ellos arruinados, de una crisis que es un invento de los que quieren levantar el culo de Zapatero de los sillones de La Moncloa? Por mí, que se manifiesten lo que les plazca, y si se divierten, jauja. Para eso están el «Wyoming» y la Bardem. Pero háganlo mejor. Copien a Solís Ruiz, que con unas pocas pesetas llenaba el Bernabéu. Y sin famosos.

España y el retrato de Zapatero Grey
Federico Quevedo El Confidencial 15 Diciembre 2009

No sé hasta dónde llega su pacto con el diablo, aunque a la vista de la elevada consideración que tiene de sí mismo, del grado insoportable de narcisismo que le acompaña, el alcance debe ser importante: ¿quizá su propia perpetuidad en el poder, una intocable supervivencia al tiempo que todo a su alrededor se desmorona? Puede ser, aunque en este caso quien sufre las consecuencias del paso del tiempo no es su retrato, ni siquiera su caricatura, sino la propia España que se descompone a pasos de gigante.

La semana pasada ante unos pocos empresarios que quisieron acompañarle en Moncloa, ayer ante los presidentes autonómicos. Rodríguez hace gala de un insufrible éxtasis de autoestima que le lleva a creer que sólo él tiene razón y el resto de la humanidad está equivocada. Nadie ve lo que él ve, todos a su alrededor están ciegos, sordos y mudos ante la única verdad que es la suya y de la que él se sabe en posesión. Pero mientras Rodríguez se autoalaba, se autocomplace, se autoconvence y se autobomba, el país se cae en pedazos, se cuartea como el retrato de Dorian Grey, se hunde como si se tratara de la constatación de una apocalíptica profecía maya tan al gusto de los guionistas de Hollywood.

No hay nada que funcione como debiera. El sistema financiero está al borde del abismo y nuestra economía ya goza del sorprendente mérito de compararse con la de Eslovaquia después de haber jugado la champions league de las economías mundiales, en palabras del propio inquilino de La Moncloa, donde cualquier día de éstos se presenta el Cobrador del Frac en nombre del Banco Central Europeo. Nuestra política exterior es patética, nunca habíamos pintado tan poco en el concierto de las naciones, ni siquiera en la dictadura, y permitimos que cualquier estado fallido, que cualquier pandilla de delincuentes nos tome por el pito del sereno. Lo grave de eso es que hemos dado pasos atrás en la defensa de nuestra soberanía y de nuestros intereses nacionales, hemos humillado a nuestro Ejército delante de cuatreros, y a los ojos del mundo hemos aparecido como unos débiles incapaces de enfrentarse a un enemigo por pequeño que éste sea.

Instituciones sometidas
El Tribunal Constitucional atraviesa una de sus peores crisis de legitimidad que, de hecho, afecta a todo nuestro sistema jurídico, aquejado de una indolencia estructural y una crisis de ‘dependencia’ absolutamente ajena al espíritu constitucional. Como consecuencia de ello, las afrentas al Estado de Derecho se suceden y la ley de vulnera y se retuerce sin que el Gobierno tome cartas en el asunto. Lo ocurrido, por ejemplo, este domingo en Cataluña refleja una preocupante dejación de funciones por parte de las autoridades públicas, hasta el punto de que cabría asegurar que el Estado de Derecho no existe en aquella comunidad como salvaguarda del interés general y del bien común.

Las instituciones se ven sometidas a la arbitrariedad del poder político, y no son capaces de responder ante ataques tan clamorosos a los derechos civiles de los ciudadanos como la nueva ley del aborto o la amenaza de retirada de los crucifijos de las escuelas. Sí, es verdad, se detienen terroristas, pero lo hace un Gobierno que niega a la ciudadanía y a los tribunales explicaciones sobre uno de los mayores escándalos de nuestra democracia, el chivatazo a ETA en el Bar Faisán, razón que pone bajo sospecha su voluntad real en la lucha contra el terrorismo. La corrupción se extiende como la metástasis de un cáncer incurable y, en definitiva, nuestra democracia vive un periodo de extrema debilidad gobernada por un personaje a quien no le tiembla la mano a la hora de someter el interés general a los intereses de aquellos a los que subvenciona para poder perpetuarse en el poder, llámense sindicatos o artistas de la Secta de la Ceja.

Ésta es la realidad de un país que se descompone por los cuatro costados, que lo hace tanto desde la perspectiva territorial, como política e institucional, mientras Rodríguez sigue mirándose en el espejo de su propia iniquidad convencido de que está llamado a algún tipo de destino histórico que los demás no comprendemos. Él se ve a si mismo lozano, orgulloso, imparable… Pero el retrato de la España de Rodríguez es el retrato de una España a la que le duelen todos los huesos que la sostienen, cuya piel se observa ajada y cuarteada, y cuyo propio lienzo empieza a agrietarse y a dejar jirones en el tiempo de su existencia.

http://twitter.com/Federicoquevedo y también en www.facebook.com

La Plataforma de las Clases Medias lucha por el progreso
Enrique de Diego: "Hay que decir basta a los lacayos y los bufones del inútil de La Moncloa"
Más de 400 personas respaldan en Almería la insurrección fiscal
Nosotros somos el bien y ellos son el mal, sin paliativos
Redacción Periodista Digital 15 Diciembre 2009

Más de cuatrocientas personas asistieron el pasado sábado a la concentración de la Plataforma de las Clases Medias en Almería, en la Plaza de Puerta de Purchena, contra la confiscación fiscal y avalando la propuesta de insurrección fiscal que promueve la Plataforma.

Enrique de Diego, líder de la Plataforma Clases Medias, ha explicado en una conferencia los reclamos de la misma y ha apoyado las concentraciones que se suceden en territorio español.

EXIGENCIAS AL GOBIERNO
1. El pago inmediato por las administraciones de sus deudas con proveedores, empresas y autónomos.
2. Que no haya que adelantar el IVA de las facturas no cobradas.
3. El cierre inmediato de los ministerios de Igualdad, Vivienda y Cultura, tal y como ha aprobado el Congreso de los Diputados.
4. La supresión de la asignatura llamada educación para la ciudadanía.

INSURRECCIÓN FISCAL
Muchos ciudadanos no están dispuestos a cruzarse de brazos mientras se juega con su dinero, se recorta el gasto público pero le pesa más el bolsillo al político. La insurrección fiscal es, teóricamente, un instrumento capaz de devolver a la sociedad el valor del trabajo y el esfuerzo.

Enrique de Diego:
"Aquí hemos venido a luchar por nuestras familias, por nuestros compatriotas, son coraje y espíritu de servicio, y a decir que se va a acabar esta expoliación terrible que nos está hundiendo a todos, que está poniendo en peligro la supervivencia de la sociedad española, que está llenando los comedores de Cáritas hasta desbordarlos"

"Nosotros somos el bien y ellos son el mal, sin paliativos"

LA LUCHA POR EL PROGRESO
La insurrección fiscal de las clases medias es necesaria. La lucha por la libertad y por el progreso ha de continuar con carácter fuerte:

"Ellos utilizan la Agencia Tributaria para robarnos. Nos obligan a estar afiliados a todos los partidos, a todos los sindicatos, aunque no queremos. No, no y mil veces no, no queremos estar afiliados a UGT. Tampoco queremos estar afiliados a Comisiones Obreras. Tampoco queremos financiar películas que no vemos y que insultan nuestras convicciones, ni pagar más caros los productos informáticos, ni sostener este entramado de corrupción institucional que vive a costa de los ciudadanos bajo la patente de corso del socialismo"

"Aquí estamos quienes luchamos por la libertad y el progreso, allí han estado los serviles, los chupópteros, los que practican de continuo el hurto legal, los que se lucran del paro con las subvenciones a una formación continua cuyos cursos ni siquiera se imparten"

Enrique de Diego lo tiene claro: basta ya de silencio. Hay que protestar. Hay que decir basta. Las clases medias han de alzarse:

"Ha llegado el momento de la rebelión de las clases medias. Ha llegado el tiempo de decir basta, de plantar cara, de regenerar esta cloaca a la que han ido a defender los lacayos y los bufones del inútil de La Moncloa. Ha llegado el momento de la insurrección fiscal"

España me da vergüenza, ¿será grave?
Pedro de Hoyos Periodista Digital 15 Diciembre 2009

Y cuando digo España no me refiero, aunque también, al gobierno, que ya lleva lo suyo. Me refiero a España, a los españoles, a la sociedad española, conformada por gente… por gentuza como nosotros.

Estamos viviendo una perversión de valores; no un cambio, al menos no sólo un cambio de valores, quizá incluso estamos viviendo una pérdida de valores y de ello somos culpables todos los ciudadanos que lo permitimos asombrados y acobardados.

No me refiero al chantaje secesionista que con relativo éxito (en verdad sólo buscaban abrir hueco y lo han logrado perfectamente, tiene razón Albert Boadella) están llevando a cabo entre los que quieren imponer la independencia y los que quieren imponer (al mismísimo Tribunal Constitucional) el estatut, con el simple argumento de que lo han votado los ciudadanos de Cataluña(¡!). Y todo ello con la dejación de la sociedad civil que asiste en silencio y como si la cosa no fuera con ella.

No me refiero a que con la bajada de hombros de una sociedad anestesiada y aletargada se esté ampliando una ley del aborto que nadie demandaba, salvo unas insaciables clínicas abortistas, y que permite que las niñas de dieciséis años aborten sin conocimiento de sus padres (no vaya a ser que se cabreen y les riñan, oiggg). Y todo ello con la dejación de la sociedad civil que asiste en silencio y como si la cosa no fuera con ella.

No me refiero a una sociedad que permite, sin reacción y casi con simpatía, que unas cochambrosas e indecentes series televisivas eduquen a generaciones de niños y jóvenes en situaciones sexuales impropias de la edad, pues los supuestos límites de horario en televisión se incumplen diariamente. Y todo ello con la dejación de la sociedad civil que asiste en silencio y como si la cosa no fuera con ella.

Tampoco me refiero a una sociedad que no reacciona cuando un padre lleva a juicio al maestro de su hija porque la ha puesto de cara a la pared por no hacer los deberes. Y todo ello con la dejación de la sociedad civil que asiste en silencio y como si la cosa no fuera con ella.

Ni siquiera me refiero a una sociedad que calla (¿abochornada?) cuando una hija de trece años lleva a juicio a su padre, que la encontró borracha a altas horas, porque la agarró por las axilas y se la llevó "en volandas" hasta el coche después de dos intentos inútiles de exigirle que volviera a casa de su madre. Y todo ello con la dejación de la sociedad civil que asiste en silencio y como si la cosa no fuera con ella.

No me refiero a ninguna de estas cosas pero me refiero a todas ellas y a muchas más que ocurren con la dejación de la sociedad civil que asiste en silencio y como si la cosa no fuera con ella.

España, la sociedad española, me da vergüenza, ¿será grave?

Nuevo decreto e iniciativa contra la discriminación lingüística en la selectividad.?
www.libertadlinguistica.com 15 Diciembre 2009

Estimados socios y simpatizantes:

En los próximos días esperamos que se haga público el nuevo decreto, el que sustituya al calamitoso e impositor 124/07. No sabemos si se nos dará tramité de audiencia previa como esperamos, deseamos y creemos que legalmente tenemos derecho.

Precisamente por eso, nos gustaría conseguir una fuerte revitalización en estos días de las firmas en la iniciativa contra la discriminación lingüística en la selectividad para hacer coincidir la primera presentación de las firmas y el nuevo decreto, que suponemos no satisfará las expectativas de todos los que nos hemos movilizado por la libertad de lengua. Todos los indicios basados en declaraciones y entrevistas nos llevan a sostener esa opinión.

Por todo ello, os rogamos la mayor difusión posible, invitando a vuestros conocidos a firmar en nuestra página web, www.libertadlinguistica.com, también a través de FACEBOOK invitando a vuestros amigos a formar parte del grupo, pero sobre todo firmar.

Nota sobre el proceso de firma: es muy importante completar el proceso de firma que implica lo siguiente:
1º Dar tus datos
2º Recibir un correo en tu dirección de correo electrónico, que tiene que ser correcta
3º seguir el enlace del correo
4º firmar definitivamente.

Es un proceso que puede parecer lento, pero no lleva ni un minuto completarlo, y sus jalones nos permiten garantizar que la persona que firma quiera realmente firmar con la opción de hacer públicos o no sus datos en la lista de firmantes; también se pregunta si quiere recibir correos electrónicos de nuestra asociación. Nos hemos encontrado que muchas personas no han completado el proceso de firma pensando que pinchando el primer enlace llegaba. Por favor, tenedlo en cuenta.

Ello además permitirá aumentar considerablemente el número de personas a las que se puede informar y, por tanto, movilizar por la libertad de lengua. Somos muchos, tenemos que conocernos. Por desgracia nos va a hacer falta volver a movilizarse.

Un saludo a todos, José Mª Martín

PETICIÓN "EXTEMPORÁNEA"
La Audiencia rechaza de nuevo reabrir el sumario del 11-M
La Audiencia Nacional rechaza en un auto hecho público este martes que se reabra la investigación de los atentados del 11-M. De esta forma, el tribunal desestima la petición llevaba a cabo por la Asociación de Ayuda a la Víctimas del 11-M, que preside Ángeles Domínguez.
ÁNGELA MARTIALAY Libertad Digital 15 Diciembre 2009

La Sección Tercera de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional ha desestimado el recurso de apelación presentado por la Asociación de Ayuda a la Víctimas del 11-M, que preside Ángeles Domínguez, para que se reabra el sumario del 11-M. Las víctimas pedían en este recurso que se esclareciese qué tipo de explosivos se utilizaron en la masacre y quienes fueron los autores materiales de la misma.

En un auto hecho público este martes, del que ha sido ponente el magistrado Guillermo Ruiz Polanco, la Sala estima que la cuestión planteada por las víctimas ya ha sido resuelta en sentencia firme por el Tribunal Supremo.

Señala la resolución que el recurso “no puede pretender que la Sala acepte la utilización de un cauce procesal anómalo o extravagante para vulnerar la vinculación de la cosa juzgada, formal y material, modificando hechos ya declarados probados”.

Además, el auto recoge los mismos términos utilizados por el juez Eloy Velasco cuando rechazó, por su parte, esta petición de Gabriel Moris y Pilar Crespo, padres de una víctima, a la que se había adherido la Asociación de Ayuda a las Víctimas del 11-M. En ese momento el juez tachó sus peticiones, de reabrir la causa y realizar nuevas pruebas a los explosivos utilizados en la masacre, de "extemporáneas" y "redundantes". Ahora, la Sección Tercera de la Audiencia utiliza los mismos calificativos en su auto para justificar su decisión.

La desazón catalana
ANTONIO PAPELL El Correo 15 Diciembre 2009

Sin dramatismo y con toda normalidad -una normalidad inquietante por la frialdad que trasluce-, se ha celebrado en Cataluña una consulta simbólica e informal sobre la soberanía. Frente a la vitriólica contundencia del terrorismo independentista que practica el radicalismo vasco, Cataluña lanza un mensaje pacífico de una mucho mayor contundencia intelectual: después de seis años de inquietante desencuentro en la búsqueda de un encaje institucional cómodo en el seno del Estado de las Autonomías, y cuando aún planea la amenaza de una grave regresión a cargo de un Tribunal Constitucional con muy escaso remanente de prestigio a estas alturas, Cataluña lanza un educado y tranquilo pero firme mensaje de hastío que el resto del Estado no puede ni debe desconocer.

Quienquiera que pulse el estado de ánimo de la sociedad catalana percibirá sin demasiado esfuerzo una desazón cargada de cierto resentimiento. Con independencia de sus ideas políticas, que sólo matizan su posición de fondo, el ciudadano medio de Cataluña se siente mal comprendido e injustamente atacado por el centralismo español, concepto en el que se engloban la opinión pública estatal y los grandes partidos. Así, por ejemplo, en el Principado irrita especialmente que desde fuera de Cataluña se denuncie la existencia de un conflicto lingüístico que no es real en absoluto. Primero, porque para la inmensa mayoría de los ciudadanos la lengua no es más que la entrañable herramienta de comunicación, sin ingredientes agresivos de ninguna clase, y, segundo, porque el bilingüismo de la región, en la que los flujos inmigrantes de castellanohablantes han sido intensísimos desde los años cincuenta del pasado siglo, ha sido en todo momento una realidad magníficamente gestionada por el sentido común y el instinto tolerante de la sociedad civil.

Tampoco digiere bien la ciudadanía catalana el permanente gesto de desconfianza y superioridad con que «Madrid» -la seca Castilla de la que ya hablaba Ortega- observa el proceso político catalán, como si tuviera que tutelar el descarrío adolescente de una colectividad inmadura. En este sentido, los referendos independentistas expresan, con una sutileza que convendría que aprehendiera la clase política española, que Cataluña es parte integrante de España porque así lo quiere hoy, positiva y explícitamente, una masa crítica elevada de catalanes, y no por algún designio histórico o trascendente ajeno a la pura y simple racionalidad. De forma que si este hastío que hoy se siente y se manifiesta llegara a mayores, hasta convertirse en rechazo y en irritación rupturista, Cataluña exigiría imperativamente, aunque sin levantar la voz, el cese de la actual convivencia, que se habría vuelto insoportablemente incómoda para los catalanes.

Ya se sabe que este incipiente hartazgo, bien perceptible al margen de las rivalidades políticas, está siendo explotado por minorías radicales y por fuerzas nacionalistas primarias que juegan con los sentimientos de la ciudadanía. Pero junto a esta explotación inicua que hacen los demagogos soberanistas de unas dificultades que pueden y deben ser superadas, hay que denunciar también la manipulación del problema a cargo de las fuerzas estatales, que enarbolan la cuestión autonómica como arma arrojadiza para desgastar al adversario y juegan con los sentimientos de pertenencia como si se tratara de mercancía de saldo apta para cualquier subasta o susceptible de ser carne de almoneda.

La desazón catalana, tan evidente, es un aviso, que el 'establishment' español debería recibir con espíritu abierto y sincero afán por regresar a la fecundidad del diálogo creativo y sincero. De momento, no hay indicios de que la llamada de atención haya sido correctamente interpretada.

Mil mentiras siguen siendo mil mentiras
Nota del Editor 15 Diciembre 2009

A estas alturas de la película, afirmar "la existencia de un conflicto lingüístico que no es real en absoluto" es un insulto a los españoles, especialmente a los que sufren la imposición lingüística en Cataluña y demás regiones donde el español es lengua impropia.

El mayor fracaso de ETA
TERESA JIMÉNEZ - BECERRIL ABC 15 Diciembre 2009

DE Bruselas a Jaén, pasando por Madrid, Sevilla y Córdoba. Y si hubiera sido necesario, habría atravesado medio mundo para recibir el premio Voces Contra el Terrorismo de manos de mi sobrino, Alberto Jiménez-Becerril, quien con sus recién estrenados dieciocho años me dio una sorpresa que casi me deja sin voz para agradecer un galardón que distingue precisamente a los que se hacen oír en contra de los terroristas y sus cómplices.

Y en esa clara noche andaluza, con los olivos aún en mi retina, rodeada de quienes más han sufrido, pero no de aquéllos que más odian, miré a mi sobrino, que con su enorme sonrisa nos iluminaba a todos y quien, a pesar de quedarse huérfano de padre y madre a la edad de siete años, por la crueldad de pocos y la cobardía de muchos, brillaba con luz propia en esa noche de dolor y alegría. Y entonces, cogí el micrófono y dije, señalando a Alberto:

-«He aquí el mejor ejemplo del fracaso de ETA. Te miro Alberto y veo un muchacho noble, feliz, que ama la vida y la vive sin odio, que espera lo mejor del futuro y que, a pesar de todo lo que ve, sigue creyendo en España. Espero, Alberto, que los españoles no te defrauden. Yo no te defraudaré, porque voy a luchar, esté donde esté, por defender los valores por los que murieron tus padres».

Y en esa intensa noche española, donde nuestra bandera tuvo un papel principal y donde el himno de España se escuchó con tanto sentimento que dudé de estar en mi patria, allí, mirando a Rosa Alcaraz, que perdió a sus hijas y a su hermano en el cuartel de Zaragoza; a Toñi, que vio morir a su hija de seis años en Santa Pola, a María Jesús, que casi muere ella y su hija Irene en un atentado en Madrid; a Pilar Elías, que tiene que convivir con quienes asesinaron a su marido; a Pilar, que se crió sin su padre Máximo, allí, en ese salón jiennense donde el honor, el valor y la patria significaban tanto, pronuncié el final de mi discurso, y nunca las palabras «Libertad, Justicia, Memoria y Dignidad» fueron tan auténticas.

Al terminar esa sentida y hermosa noche, en medio de sinceros abrazos, de risas, de fuerza, de coraje y de amor, me convencí de lo que ya sabía: que son las víctimas, con su valentía y su amor a España, el mayor fracaso de ETA y, en consecuencia, el mayor triunfo de la democracia.

Climatólogo de 26 años
Fran Hervías (Gerona): "Ni Franco llegó tan lejos con la imposición lingüística"
Pablo Yáñez www.lavozlibre.com 15 Diciembre 2009

Barcelona.- "La imposición del catalán no es reciente, es algo que viene de muchos años atrás", sostiene Fran Hervías, nacido en Tossa de Mar (Gerona) en 1983. Este licenciado en Geografía, que trabaja como climatólogo, señala a los pactos del PSOE y del PP con los nacionalistas como origen de la discriminación lingüística en Cataluña.

- ¿Cuál era la situación lingüística en tu centro cuando empezaste tu vida escolar?
- Recuerdo que siempre he vivido mi etapa escolar bajo la inmersión lingüística. Aunque por suerte, aun con mis amigos y compañeros podíamos hablar en nuestra lengua materna en el patio. Incluso recuerdo que mi profesora me obligaba a escribir mi nombre en catalán. Con 6 años, poca oposición podía hacer.

- ¿Cómo fue la evolución del tema lingüístico durante las diferentes etapas?
- Siempre ha dependido del profesorado y su orientación ideológica, pero en términos generales el catalán era siempre el idioma de uso normal en todas las asignaturas. Únicamente, en 1º de ESO una profesora daba sus clases de Ciencias Sociales en castellano aunque puedo asegurar que es sólo un espejismo. En 1º de Bachillerato, mis clases de castellano eran en catalán. La imposición del catalán no es reciente, es algo que viene de muchos años atrás.

- ¿Cuándo tuviste conciencia real de la situación de imposición de la lengua?
- Cuando uno es pequeño lógicamente no se da cuenta de lo que le rodea. Antes que la imposición lingüística, me di más cuenta del adoctrinamiento nacionalista que rodea la enseñanza en Cataluña. Empezando por los mismos libros escolares y acabando por las actividades extraescolares. Durante la ESO y Bachillerato, cuando uno lee que en 1714 España ocupó Cataluña siendo Casanova un mártir o te hacen estudiar los 'Países Catalanes' como una entidad territorial independiente y propia, uno comienza a darle vueltas a las cosas. Cabe remarcar, que yo no he estudiado en una región de España donde se pueda respirar libertad, pues Gerona es para una persona defensora de la igualdad y la libertad entre todos los ciudadanos de España un lugar, digamos, poco apto.

- En tu caso, ¿el sistema educativo te ha garantizado alcanzar el mismo nivel en ambos idiomas?
- Ni mucho menos, mi dominio del catalán tanto hablado como escrito es muchísimo mejor que el del castellano. Y como yo, la gran mayoría de los estudiantes en Gerona. Quien diga lo contrario miente.

- ¿Cómo fue tu etapa universitaria?
- La verdad, tengo que agradecerle mucho a la Universidad de Gerona, ya que estudiar allí me ha servido para ver con mis propios ojos hasta dónde puede llegar la enfermedad del nacionalismo. Estudiar rodeado de panfletos independentistas y en numerosas ocasiones de pancartas de apoyo a Terra Lliure y ETA, me sirvió para ver que Cataluña no va por buen camino. ¡Hasta hice amigos de la CUP! A lo largo de la carrera con el profesorado no tuve muchos problemas, a excepción de los últimos años. Me enteré que podía hacer los trabajos en castellano, y allí estaba yo, entregando trabajos de último curso en lengua castellana y lo que es mejor, entregándolos a un cargo público del PSC en Gerona. Aparte de eso, adquirí una gran riqueza cultural sobre la historia de los 'Países Catalanes', su vegetación y geografía característica, sus tradiciones, su lengua común… Eso sí, del Ebro para abajo únicamente que Madrid nos roba.

"LOS MISMOS QUE IMPONEN EL CATALÁN EN LAS AULAS, PREPARAN PANCARTAS DE APOYO A ETA"
- ¿Existía en tu entorno estudiantil conciencia de la merma de libertades que supone la imposición del catalán?
- Mucha gente es consciente de ello, pero callan por miedo. Puede parecer exagerado, pero es así. Los mismos que imponen el catalán en las aulas, mediante campañas mafiosas y de extorsión con frases como “rotula en catalán o te denunciamos”, son los mismos que se dedican a preparar pancartas de apoyo a miembros del comando Barcelona de ETA. Un ejemplo es entrar en alguna página web de algún grupo independentista y ver cuántas declaraciones de condena hay por un atentado de ETA y cuántas hay de apoyo a los que ellos llaman “presos políticos” o contra las “fuerzas de ocupación”; de lo primero, ya lo digo yo, ninguno; de lo segundo, basta con empezar a contar…

- Llegado el momento, decides dar un paso adelante e involucrarte en la defensa de esas libertades que están en peligro. ¿Cómo fue ese paso? ¿Es común en los jóvenes?
- A lo largo de 2006 mediante internet me llegó la noticia de que un grupo de intelectuales había fundado un partido arropado por miles de ciudadanos de Cataluña que estaban cansados de la asfixia nacionalista y del recorte de libertades individuales que suponía el nuevo Estatut. Lo fui siguiendo y después de escuchar al presidente de ese partido decidí afiliarme. Estoy hablando del partido Ciudadanos. En principio se lo dije a la gente más cercana, aunque intentaba evitar a los radicales independentistas. A la larga se acabaron enterando, a partir de aquí os podéis hacer una idea: amenazas, insultos, malas miradas, prohibido ir a determinados lugares, etc. No es muy común pero hay muchos jóvenes, y dentro de C’s tenemos muchos ejemplos, que son conscientes de la deriva nacionalista que está tomando Cataluña por culpa de los partidos tradicionales de España que se venden a los nacionalistas por un par de sillas.

- ¿Qué puede hacer un joven en la esfera política para denunciar la situación?
- Yo siempre he dicho que no me considero político ni tengo ninguna intención de vivir de la política. Soy un simple ciudadano más que dedico una pequeña parte de mi vida a luchar para que los derechos en Cataluña vuelvan a ser de las personas y no de los territorios. Simplemente, me gustaría animar a todos aquellos jóvenes, que como muchos otros ciudadanos, están aportando su granito de arena para que Cataluña y también el resto de España sea un país donde los ciudadanos sean iguales en derechos y libertades.

"LOS PACTOS POLÍTICOS TIENEN LA CULPA DEL RECORTE DE LIBERTADES QUE HAY EN CATALUÑA"
- ¿Cual es el futuro del conflicto lingüístico en Cataluña?
- Muy negro. Las dinámicas de fragmentación social que están creando los nacionalismos, con el beneplácito de los principales partidos nacionales, están originando una vulneración continua de la Constitución y, por tanto, de los derechos como ciudadanos españoles que se recogen en ella. La libertad lingüística es un claro ejemplo. No solamente prohíben la escolarización en castellano o en bilingüe en regiones como Cataluña, sino que están llegando más lejos y están convirtiendo el castellano en una lengua extranjera, imponiendo un monolingüismo tanto en las instituciones como en la vida privada. Ni Franco llegó tan lejos con la imposición lingüística.

- ¿Hay espacio para recuperar el terreno perdido en materia de bilingüismo? ¿Por dónde pasa esa recuperación?
- La clase política actual está corrompida. Hace falta una reforma de la Ley Electoral haciéndola más justa y una regeneración democrática. Debemos romper la partitocracia actual y tener claro que el sujeto de la política es el ciudadano. No nos engañemos, los pactos con los nacionalistas, tanto del PP como del PSOE, han originado, entre otras cosas, la imposición lingüística. Ha tenido que ser un partido como Ciudadanos quien denuncie y sacara a la luz estos atropellos; hasta entonces ningún partido había alzado la voz contra la censura y la imposición lingüística. Los pactos políticos son el verdadero culpable del recorte de libertades que hay en Cataluña y en otras regiones de España

La 'ñ' y las tildes se abren paso en Europa con los dominios '.eu'
EURid pone por primera vez a disposición de los usuarios los nombres de dominio internacionalizados
Efe www.lavozlibre.com 15 Diciembre 2009

Madrid.- La letra ñ, las tildes, así como otros caracteres de los alfabetos latino, griego o cirílico, se pueden registrar desde el pasado jueves en los dominios de internet '.eu', de forma que las 23 lenguas oficiales de la Unión Europea (UE) se podrán utilizar plenamente a la hora de crear un dominio europeo. EURid, la entidad que gestiona los dominios de primer nivel '.eu', pondrá a disposición de los usuarios por primera vez los nombres de dominio internacionalizados o IDN.

El director general de EURid, Marc Van Wesemael, indicó que una de las principales ventajas de los IDN es la posibilidad de reflejar tanto la identidad europea de su propietario como su carácter local. En su opinión, un ciudadano o una empresa pueden darse a conocer mejor a través de los caracteres propios de su idioma, mientras que el dominio '.eu' reafirma su pertenencia a la Unión Europea (UE).

No obstante, reconoció la utilidad de registrar dos nombres, uno en los caracteres propios de su idioma y otro en caracteres estandarizados (por ejemplo: 'españa.eu' y 'espana.eu'), ante la dificultad para introducir determinadas letras y signos desde un teclado extranjero.

Esta es la primera vez que todos los ciudadanos de la UE pueden utilizar todo su alfabeto para registrar un nombre de dominio '.eu', algo que ya era posible en español en el dominio '.es', así como en Alemania, Austria, Grecia o Polonia, pero no en Francia o el Reino Unido, señaló Van Wesemael.

Hasta ahora, los nombres registrados bajo el dominio de primer nivel '.eu' solo podían constar de los caracteres de la a a la z, de los dígitos del 0 al 9 y del signo - . Así, por ejemplo, los checos solo podían usar 27 de los 42 caracteres de su alfabeto y, los lituanos, 23 de 32. Según EURid, los nombres de dominio '.eu' están disponibles según la norma de que el primero en llegar es el primero en ser atendido.

Por esa razón, aconsejan que todo aquel que quiera registrar un IDN '.eu' debe actuar con rapidez para conseguir el nombre de dominio internacionalizado deseado. Van Wesemael asegura que los agentes registradores acreditados esperan un registro de entre 50 y 100 nombres a lo largo del día. EURid recomienda a los interesados registrar su nombre '.eu' por medio de un registrador acreditado que puede elegirse por idioma, localidad o nombre en la página web de EURid.

Tras su apertura en abril de 2006 a particulares, empresas y organizaciones europeas, el número de dominios '.eu' ronda ya los tres millones. Según datos de la Comisión Europea, el número de registros con el nombre de dominio '.eu' se incrementó un 11 por ciento tanto en 2007 como en 2008, a lo que contribuyó la rebaja de los costes de registro de 10 a 5 euros en 2007, y a 4 euros en 2008.


******************* Sección "bilingüe" ***********************

Los polvos de Zapatero
LUIS MARIA ANSON El Mundo 15 Diciembre 2009

SE LO ADVIRTIÓ Ortega y Gasset, primera inteligencia del siglo XX español, a Manuel Azaña, en su histórico debate en el Congreso de los Diputados. La voracidad de los partidos nacionalistas carece de límites. El político republicano creía que el caramelo del Estatuto era suficiente para albriciar y contener al nacionalismo periférico. Al poco tiempo, desde el balcón de la Generalidad, se proclamaba «el Estado Catalán, dentro de la República Federal española».

Zapatero tuvo la ocurrencia, antes de las elecciones generales del año 2004, de prometer a los nacionalistas que respaldaría una reforma estatutaria en Cataluña si resultaba votada por una mayoría relevante en el Parlamento autonómico. Semejante disparate pasó enseguida factura. Los barones del PSOE se revolvieron como panteras de Java contra la ocurrencia zapateresca. Y el asilvestrado Estatuto del Parlamento catalán experimentó una considerable poda. Aún así, parece claro que conserva artículos anticonstitucionales, y prueba de ello es que el Tribunal Constitucional, presionado hasta la náusea por los nacionalistas catalanes, y también por Zapatero y sus cómplices, lleva tres años con miedo a pronunciarse.

Una macroencuesta demostró que ni siquiera al 50% de los catalanes les interesaba la reforma estatutaria. Dos años de publicidad desmedida y de parafernalia política no consiguieron movilizar para el referéndum ni al 50% de la población. La verdad es que el Estatuto sólo interesa a la clase política catalana que quiere mandar más.

Zapatero, precario vencedor electoral en el año 2004, como es listísimo el hombre, pretendía reformar vía Estatutos de Autonomía, la Constitución. La Carta Magna precisa para su modificación de dos tercios del Congreso y del Senado y por dos veces además, muy lejos todo de las posibilidades zapatéticas. Y la reacción del presidente dadivoso, y la de Montilla, ante la actual tropelía estatutaria ha sido decir: «Se ha aprobado el Estatuto y aquí no pasa nada. Son catastrofistas, incluso fascistas, los que dicen que se fragilizará la unidad de España».

Y tenía razón Zapatero y su think tank. A cortísimo plazo, claro, no iba a pasar nada. A medio y largo plazo sí pasarán, están pasando ya, muchas cosas. Incluso el líder del centro derecha nacionalista, Artur Mas, declaró para que no existieran dudas: «El Estatut es sólo un peldaño de la escalera hacia la independencia».

Con el referéndum del domingo, los partidos nacionalistas han puesto la mano sobre la rodilla de España. La ascensión hacia zonas más atractivas se hará inevitable. Ciertamente el 80% de los catalanes de ciudades adictas al nacionalismo se ha desentendido de la consulta. Pero eso, con ser relevante, carece de importancia. El camino ha quedado expedito. Los partidos nacionalistas han empezado a meter mano a la unidad de España. Controlan la educación y los medios de comunicación y sólo es cuestión de tiempo el que se alteren los porcentajes del domingo.

Los polvos de Zapatero han generado ya estos lodos. Nadie se hubiera atrevido a plantear un desafío semejante a Felipe González o a José Bono. Ante la maniobra, puesta ya en marcha, sólo un pacto de Estado entre el PSOE y el PP para desbaratar el secesionismo catalán podría contener lo que se nos viene encima. Ese pacto con Zapatero es imposible. Se necesita un hombre de Estado al frente del PSOE. Aún más: si el presidente circunflejo hubiera ganado las elecciones gallegas, hoy tendríamos a Ibarreche de lendakari y a Patxi López de vicelenda-kari. La alianza del PSOE y los nacionalistas -pan para hoy y hambre segura para mañana- es lo que le pedía el cuerpo a Zapatero. Lo que le sigue pidiendo. Esa es la alianza que le garantiza gobernar en Madrid durante unos años y el que venga detrás que talle como pueda. La derrota en Galicia, la crisis económica y el paro han esterilizado en parte los polvos zapatéticos. Pero el presidente de las dádivas y las mercedes no cejará en sus propósitos. Es hombre de sostenella y no enmendalla.

Luis María Anson es miembro de la Real Academia Española.

Pilar Rahola
Mentiras de una nacionalista
Clemente Polo Libertad Digital 15 Diciembre 2009

Cualquier ciudadano que aspiró a vivir tras la dictadura franquista en una sociedad libre y abierta y haya vivido en Cataluña durante las últimas décadas, además de haber visto recortados algunos derechos fundamentales reconocidos por la vigente –¡quién lo diría!– Constitución de 1978, sabe muy bien cuál es el ingrediente esencial del régimen nacionalista que instauró el Sr. Pujol en 1980 y que continuaron sus sucesores, los Sres. Maragall y Montilla, al frente de la Generalitat: maquillar la historia y realidad presente de España y, sobre todo, de Cataluña, para hacer creer a los ciudadanos residentes en esta comunidad –la mayoría, por cierto– venidos de otras partes de España y otros países algo más lejanos, que son víctimas de un expolio perpetrado por los españoles del que únicamente podrán librarse si Cataluña se transforma en un Estado independiente. Y pobre de aquél que no comparta esta mentira y su corolario xenófobo, porque será inmediatamente arrojado a las tinieblas e incluido en la lista de traidores al "pueblo catalán".

Un artículo publicado por la Sra. Rahola, fundadora y líder del fracasado Partido por la Independencia, sobre el legado del fotógrafo Don Agustí Centelles ilustra de manera paradigmática como razona o, mejor, desvaría, una mente infectada por el virus nacionalista. Comienza la Sra. Rahola su alegato en la tribuna calificando un hecho que debiera contemplarse con total normalidad, la adquisición del legado por el Ministerio de Cultura tras alcanzar un acuerdo con los hijos y herederos del fotógrafo, de "expolio económico" y estafa sonora "a la memoria del propio Agustí Centelles". He aquí reunidos todos los ingredientes a los que hace un momento me refería: victimismo, expolio y traición de los disidentes, los descendientes del fotógrafo en este caso. Y es que para el corto y nublado entendimiento de una independentista resulta inconcebible que el legado del Sr. Centelles acabe en el Archivo General de Salamanca, el archivo histórico más importante de España y, por tanto, también de Cataluña.

El feroz enseñamiento de la Sra. Rahola con los malos catalanes, los hijos del Sr. Centelles, da una idea de lo que esta señora podría ser capaz de hacer en circunstancias más propicias para la práctica de la violencia totalitaria, como en los felizmente lejanos años de desgobierno que padeció Cataluña durante la Guerra Civil española. A la manifestación que hizo uno de los hijos del fotógrafo "de que nunca permitirían que la Generalitat se lo quedara [el legado], con lo mal que se habían portado", la heroína nos cuenta haberle respondido que "no se estaban vengando de la Generalitat... sino dejando sin legado al pueblo de Cataluña". Esta mujer, aunque gritona ya no una niña, parece no haberse percatado todavía de que ese Ebro que desemboca en Tarragona nace en Santoña y de que el Imperio Romano abarcaba el Mare Nostrum, de orilla a orilla, hace dos mil años. Tampoco parece hacerse cargo de que el legado del Sr. Centelles no pertenecía al pueblo de Cataluña sino a sus descendientes legales que han hecho con él lo que les ha parecido más apropiado para su conservación, como haríamos cualquier hijo de vecino, incluida la Sra. Rahola, con el legado de nuestros padres.

Tampoco faltan en la pieza de la Sra. Rahola duras invectivas dirigidas, ¡cómo no!, contra los expoliadores españoles, al frente de los cuales coloca a la Sra. González-Sinde, ministra de Cultura. La ministra, afirma, forma parte de la banda de mentirosos que firmaron "un manifiesto contra el catalán" y denunciaron la "persecución del castellano", y la acusa de ser incapaz de comprender "la pluralidad cultural del Estado". ¡Qué inventiva victimista! La ministra no ha firmado ningún manifiesto contra el catalán que yo sepa y si España (no el Estado) es plural en muchos aspectos, incluido el lingüístico, Cataluña resulta ser incluso más plural que España. Pero tan grande es la viga que tiene atravesada en sus ojos la Sra. Rahola que achaca a la Sra. González-Sinde y al Gobierno español lo que es patrimonio personal suyo, del Gobierno catalán y de cualquier nacionalista catalán: la mentira reiterada, la deslealtad permanente hacia el resto de españoles e instituciones comunes reconocidas en la Constitución (Gobierno de España, Cortes Generales y Tribunal Constitucional), la negación de la pluralidad cultural de Cataluña y la violación continuada de derechos fundamentales de quienes residimos en esta comunidad autónoma.

A pesar de la pluralidad incontestable de la sociedad catalana en la actualidad, la mayoría (sí, bien digo, la mayoría) de los españoles que aquí residimos estamos obligados a contribuir con nuestros impuestos a sostener al Gobierno catalán y soportar al mismo tiempo que se excluya nuestra lengua habitual, el castellano (más conocido como español urbi et orbe) dentro de la asfixiante galaxia que forman las administraciones públicas catalanas y su materia oscura: medios de comunicación y empresas públicas y la miríada de asociaciones y fundaciones que flotan en el espacio unidas por un cordón umbilical a los presupuestos públicos. También tenemos que aguantar que la lengua y literatura castellanas reciban el mismo trato que el inglés en la enseñanza primaria y secundaria en Cataluña y que el Gobierno y el Parlamento catalán incumplan con toda impunidad los Reales Decretos de enseñanzas mínimas y las sentencias del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña.
¿A que recuerda este régimen nacionalista a otro felizmente ya marchito? A mí, desde luego, al régimen nacional sindicalista del general Franco bajo cuya tutela fui educado pero cuyos postulados e imposiciones siempre rechacé desde mi adolescencia. La misma aspiración a vivir en libertad en una sociedad abierta que me animaba entonces, me impulsa hoy a combatir los mitos e imposiciones totalitarias del régimen nacionalista catalán que preside el Sr. Montilla con la inestimable ayuda de su vicepresidente, Carod-Rovira, el hombre que renunció a su apellido paterno, Pérez, para encubrir sus plurales orígenes a su fraternal prole antiespañolista y antiborbónica
Clemente Polo es catedrático de Fundamentos del Análisis Económico en la Universidad Autónoma de Barcelona. Escribe regularmente en su blog.

Parodia independentista

Indiferencia en la inmensa mayoría de los ciudadanos de Cataluña frente a la consulta
Editorial La Razon 15 Diciembre 2009

La consulta sobre la independencia de Cataluña en 166 municipios de la comunidad autónoma se desarrolló entre la indiferencia general de la inmensa mayoría de los ciudadanos. Los convocantes, obviamente, calificaron de éxito rotundo la cita soberanista, pero la realidad es que los datos aportados procedían de un proceso sin control legal y administrativo alguno. Bajo esas premisas, los grupos independentistas pudieron jugar a su antojo con las cifras porque, sencillamente, no podían ser contrastadas ni, en consecuencia, contestadas. Pero más allá de la anecdótica participación de una minoría militante, la peor noticia de la jornada fue la actitud de una buena parte de los partidos catalanes que actuaron por estrategias partidistas y cortoplacistas hasta hacer el juego a una formación en declive como Esquerra Republicana de Cataluña.

Claro está, todo lo que sucedió ayer en esos municipios catalanes, así como el debate abierto, hay que interpretarlo en clave de elecciones autonómicas catalanas. Pero nada justifica que algunas formaciones, que consideramos serias y responsables, no hayan tenido la altura de miras necesaria como para desmarcarse de una iniciativa absolutamente baldía, que únicamente divide y confunde a la sociedad. Y más en una coyuntura política, donde el ánimo soberanista no se encuentra entre los principales problemas de la gente, por no decir que no es una inquietud en Cataluña. Estamos convencidos además de que, lejos de movilizar votos a favor de los partidos que han participado o comprendido la campaña soberanista, una masa decisiva de votantes se han sentido defraudados y en absoluto representados. De nuevo, ha quedado patente una secuencia repetida en los procesos electorales de Cataluña como es el desapego de la gente de a pie hacia buena parte de la clase política, que se manifiesta en un abrumadora abstención. Esa brecha entre los intereses de los partidos y los intereses de los ciudadanos de Cataluña, que ya quedó patente en el reducido apoyo al Estatut, no para de ensancharse, como reflejan todos los estudios demoscópicos.

Ayer, en las «ferias» independentistas que se sucedieron en esos 166 municipios, nadie recordó a los miles de parados de la comunidad, ni a las muchas familias con dificultades, ni a los autónomos con problemas para salir adelante, ni a los pequeños y medianos empresarios que necesitan ayuda y no la encuentran en la Administración. La Cataluña real se quedó al margen de la parodia de esa Cataluña soberanista, victimista y pequeña, que quedó ridículamente retratada en las palabras de Joan Laporta: «Cataluña se está muriendo porque la están matando».

Más allá del fracaso evidente de la proclama independentista, de que sea un brindis al sol sin validez jurídica alguna, del hastío que produce en una sociedad que tiene otras prioridades y necesidades, y que no puede perder ni tiempo ni energías en estas historias, sí echamos en falta una reacción pedagógica del Gobierno y de la Generalitat contra el mensaje de que existe hoy un clamor soberanista. Han preferido ponerse de perfil y tratar el asunto casi con desgana y en tono político menor. No estamos convencidos de que ésa sea la réplica más conveniente ante la imagen de Cataluña que algunos sectores trasladan sin más a la opinión pública. La incomodidad del Gobierno, al ser uno de sus socios en Barcelona y Madrid, como ERC, el motor de este proceso, no justifica su actitud comedida y contenida.

Colegios y APA defienden el trilingüismo y rechazan que los padres elijan el idioma
El Gobierno de Núñez Feijóo, que se comprometió a aprobar el decreto del gallego en 2009, aún no ha desvelado el contenido ni consultado a la comunidad educativa
SELINA OTERO | A CORUÑA La Opinión 15 Diciembre 2009

Un modelo trilingüe, con asignaturas en gallego, castellano e inglés, siempre que el colegio tenga el profesorado suficiente para impartir materias en lengua extranjera, y u n "no rotundo" a que sean los padres los que elijan el idioma en el que desean la educación de sus hijos, aprovechando la cooficialidad lingüística en la comunidad. Directores de centros y asociaciones de padres de alumnos de Galicia (APA) coinciden en las ventajas de un modelo educativo trilingüe (tal y como adelantaba hace dos meses Política Lingüística como posible opción para renovar el decreto del gallego) aunque advierten de que, en la actualidad, "no hay profesorado suficiente en Galicia formado en lengua extranjera para implantarlo".

En cuanto al papel de las familias en el diseño del decreto, tanto la Xunta de directores de la comunidad como las propias APAs sostienen que los padres "son padres y no técnicos en Educación para tomar una decisión que corresponde, necesariamente, a la Administración teniendo en cuenta el sentir de toda la comunidad educativa".

A dos semanas de terminarse el año 2009, fecha límite que se autoimpuso el Gobierno de Núñez Feijóo para aprobar la nueva normativa sobre idiomas (un compromiso pendiente desde campaña para entrar en vigor el próximo año en los centros educativos), el nuevo decreto del gallego todavía es una incógnita. Ni la Xunta de directores, ni las APAs, ni el Consello Escolar ni tampoco los grupos parlamentarios socialista y nacionalista han recibido ningún tipo de información sobre el contenido, la forma o los plazos de la nueva normativa. Desde la Consellería de Educación y Ordenación Universitaria guardan silencio pese a la expectación creada entre los agentes de la comunidad educativa a 15 días de finalizar el año y a 7 de iniciarse las vacaciones de Navidad. "Hasta que tengamos todo listo no nos vamos a pronunciar", transmitía ayer el departamento que dirige Jesús Vázquez. A falta de información oficial, las hipótesis que baraja la comunidad educativa son varias.

El secretario xeral de Política Lingüística de la Xunta, Anxo Lorenzo, desvelaba en octubre que el modelo sería trilingüe, de modo que el inglés podía fijarse a través de un porcentaje de asignaturas (al igual que gallego o castellano) o permitirle la licencia de la inversión anual, con el incremento paulatino de asignaturas en lengua extranjera en función de las opciones del claustro de cada centro (a medida que incrementan el número de docentes formados en la tercera lengua). No obstante, no está claro que sea el modelo definitivo al percibirse en las filas urbanas del PP una corriente favorable a la elección del idioma por parte de los padres, demanda defendida desde hace meses por Galicia Bilingüe pese a que el Supremo rechazó en noviembre un recurso de una familia viguesa que exigía clases íntegramente en castellano para su hijo. La Justicia se pronunció contra la libre elección de idioma en la enseñanza.

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