AGLI

Recortes de Prensa    Domingo 3  Enero  2010

 

Feijoo ganó las elecciones, pero perdió la dignidad
JUAN JULIO ALFAYA Periodista Digital 3 Enero 2010

Feijoo al ganar las elecciones por un solo escaño y con menos votos que la oposición (no lo olvidemos), perdió su dignidad y decidió enterrar sus promesas electorales. Digamos que vendió su dignidad por nada, pues el poder no dura eternamente y su imagen quedará manchada para el resto de sus días. Me he enterado de su maniobra vergonzosa muy lejos de Galicia, en una comunidad monolingüe y acogedora donde no saben absolutamente nada de la desgracia que supone tener dos lenguas.

Pues lo que podía ser una riqueza cultural se ha transformado en una fuente de tensiones, falsedades, incumplimientos, discriminaciones, malestar y, sobre todo, sufrimiento para los estudiantes y sus familias, y para todos los gallegos que tenemos como lengua propia el español, aunque algunos hablemos el gallego como lengua aprendida y lo hagamos con sumo gusto con quien se lo merece, no con oportunistas, impositores y chupópteros como nuestro actual presidente.

Nada más llegar a casa, me compré el Faro de Vigo y leí la carta de Gloria Lago. Os ruego la leáis detenidamente y le deis la máxima difusión. El presidente que tenemos no merece serlo y, por mi parte, haré lo posible para que se vaya cuanto antes por falso y mentiroso. Lo que hizo no se lo hace ningún político honrado a sus votantes.

Sr. Feijoo, no tenía usted la obligación de prometer nada. Si lo hizo fue para sacar más votos y traicionar después a su electorado. Eso es lo que nos ha dejado bien claro a todos. Usted nunca fue sincero ni honrado.

Sr. Feijoo, para otra vez (si la hubiere, que no creo) no prometa lo que no está dispuesto a cumplir. Y si pierde las elecciones, al menos no habrá perdido la dignidad. Usted, al faltar a su palabra, ha prolongado «sine die» el sufrimiento de muchos alumnos y sus familias que pusieron en usted su confianza y le dieron su voto con toda la ilusión y la ingenuidad del mundo. Su respuesta, una vez en la poltrona, ha sido traicionar a todos los gallegos que tenemos el español como lengua propia y hacer que ahora todos estén descontentos, los que le votaron y aquellos ante los que usted se arrodilló por cobardía perdiendo su dignidad de político y de persona.

El día que deje el poder y se vaya de Galicia para vivir en ese pueblo del Brasil donde tan a gusto se encuentra por lo bien que le doran la píldora, lo celebraré con mis amigos por todo lo alto. Galicia no paga a traidores.

Juan Julio Alfaya

La paz de Rodríguez. Gobierno ilegítimo
Pío Moa Libertad Digital 3 Enero 2010

(ambos artículos, en Época)

LA PAZ DE RODRÍGUEZ

Dije en otra ocasión que el "rojo" presidente del gobierno actual tiene bastantes cosas en común con Hitler. Por los años 20 y 30, los rojos trataban de asaltar las democracias "burguesas" para instaurar dictaduras de izquierda. Lo intentaron en muchos países, entre ellos España, en 1934. Los nacionalsocialistas o nazis, al contrario, utilizaron el sistema de libertades para alcanzar el poder y, una vez en él, demoler la democracia. En 1934, el PSOE combinó el asalto armado a la república con algunas tácticas nazis, y lo hizo deliberadamente, como sabrá quien haya leído Los orígenes de la guerra civil. Pero es evidente que el ensayo más completo ha sido el actual. Desde el poder, Rodríguez y los suyos se han aplicado a liquidar la legalidad, vaciando de toda sustancia las instituciones, hundiendo el espíritu de reconciliación que caracterizó el comienzo de la actual democracia y poniendo en riesgo creciente la unidad de España. Proceso cuyos frutos envenenados percibe cada día todo aquel que no quiera cerrar los ojos y sobre el que he hablado abundantemente, por lo que no voy a extenderme ahora. Esta forma de ejercer el poder ilegitima tanto a Hitler como a Rodríguez, pese a haber llegado al gobierno de modo formalmente legal.

Otra semejanza entre los dos personajes es su afición a llenarse la boca con la palabra "paz". Pues las agresiones de Hitler se perpetraron bajo el lema y cobertura de la paz, la autodeterminación y similares, y los desmanes del actual presidente siguen la misma tónica.

Hay una tendencia inconsciente a creer que las palabras invocadas por los políticos reflejan la verdad de sus creencias y prácticas, pero en muchos casos la verdad es la contraria. Ya en la oposición patrocinó Rodríguez el Rojo la toma, a menudo violenta, de la calle, con destrozos de mobiliario urbano, asalto a supermercados y a sedes del PP, etc. Su llegada al poder vino inmediatamente precedida de una explotación indecente, violenta, embustera y golpista de la matanza del 11-m. Y seguida de la recompensa a los presuntos autores de la masacre mediante la retirada de tropas que en Irak ayudaban a los irakíes contra asesinos parecidos a los de Madrid, fueran estos islamistas o no.

Con motivo de los chanchullos del gobierno en el caso del Alakrana, Rodríguez ha acusado a sus críticos de querer resolver los conflictos por medio de la fuerza y no de la negociación. Pero hay formas legítimas e ilegítimas de emplear la fuerza, y negociaciones legítimas y otras que pueden ser criminales. Así, por ejemplo, la negociación con los asesinos de la ETA a costa de la legalidad, de las víctimas, de la unidad de España, es solo una criminal colaboración con el terrorismo que justifica y premia el asesinato como forma de hacer política. ¿Dónde está ahí el carácter pacífico de la política del Rojo? Y sin embargo, en el colmo de la infamia, ha bautizado esa colaboración como "proceso de paz".

Así, la política de subvencionar generosamente el desenterramiento de viejos odios a base de falsificar la historia, ¿qué tiene que ver con la paz? Tanto como el propio gobierno con la honestidad o la libertad. Nada de pacífica tiene, asimismo, su "alianza de civilizaciones", como bautiza su apoyo a tiranías como la de Castro y muchas otras de izquierdas. Y nada de pacífica, sino de muy alarmante para el futuro, tiene su apoyo tácito a las infracciones legales de los nacionalistas catalanes, que, como en verano de 1934, se han situado ya al margen de la ley, o del residuo de ella.

Una sociedad, compuesta de tendencias, intereses e ideas contradictorias, se mantiene en pie gracias a la ley. En 1934 y 1936, las izquierdas destruyeron la legalidad de la república y ello ocasionó la guerra civil. Hoy asistimos a un proceso similar, cuyo desenlace ignoramos, pero que solo puede ser desastroso. Si no es detenido a tiempo, algo que el PP ha renunciado a hacer.

ANTE UN GOBIERNO ILEGÍTIMO

Recordaré los puntos que hacen ilegítimo al gobierno español actual. Para empezar, su origen está estrechamente ligado a la mayor matanza terrorista perpetrada en Europa. Y no porque ella aumentase la votación a su favor (Rajoy había perdido gran parte de la ventaja con que había emprendido la campaña electoral), sino por la explotación violenta, calumniosa y demagógica que hizo el PSOE de la matanza y el premio que a continuación dio al terrorismo islámico, supuesto perpetrador de la misma. Pero en el ejercicio del gobierno, Rodríguez y los suyos han ido mucho más allá. Su llamado "diálogo" con los asesinos etarras ya era de por sí ilegal, y aumentaba su ilegalidad al convertirse en franca colaboración con la ETA, a la cual entregó reconocimiento nacional e internacional, dinero, sabotaje a la persecución judicial, reducción drástica de la persecución policial, silenciamiento de las víctimas y, sobre todo, el estatuto catalán, clamorosamente contrario a la Constitución.

Solo estas fechorías –coherentes con el nefasto historial del PSOE, causante principal de la Guerra Civil– muestran la clase de partido que está en el poder, y lo deslegitiman. Pero ha ido aún más allá con su ley llamada de memoria histórica, en realidad de exaltación de la cheka. Dicha ley tiene un doble objeto: por una parte, legitima a los asesinos del terror izquierdista antes y durante la guerra civil, y también, cómo no, a los etarras, presentando a unos y otros como "víctimas", igualándolos a los inocentes que también cayeron en la represión de derechas. Es difícil imaginar una ley más infame, amparadora del crimen, una ley contra el más elemental sentido de la justicia, que califica plenamente a sus promotores.

El segundo objetivo de la ley es la deslegitimación radical del franquismo, y por ello de cuanto procede de él, es decir, la democracia y la monarquía. Esa ley anula el espíritu y la letra de la transición, así como la reconciliación alcanzada bajo aquel régimen, que permitió, precisamente, la evolución relativamente tranquila a una relativa democracia. Esa ley pesa como la mayor amenaza involutiva sobre nuestra convivencia en libertad, unida a la corrosión de la independencia judicial y al arruinamiento de la Constitución por medio de hechos consumados. Ruina en la que colabora el PP de Rajoy.

Durante años, la mayor parte de la gente ha preferido cerrar los ojos ante estos desmanes o buscarles atenuantes. Pero admitirlos es admitir la bananización de la democracia alcanzada en la transición, democracia defectuosa pero en vías de enmendarse por el Pacto por las Libertades y contra el Terrorismo. Es admitir que la política se convierta en una especie de patio de Monipodio, en el que la ley solo sirva como motivo de irrisión.

¿Qué puede hacer el ciudadano? Un gobierno ilegítimo, en vías de transformarse en régimen gracias a una seudo oposición, puede y debe ser resistido por aquellos para quienes la libertad política significa algo. José Alcaraz, presidente de la AVT antes de que el PP de Rajoy la redujera a la impotencia, habla a menudo de "rebelión cívica". Esbozos de tal rebelión fueron las masivas manifestaciones de hace unos años, que Rajoy, una vez más, se encargó de anular. Los ciudadanos tienen dos vías: o someterse quejumbrosamente u organizarse a distintos niveles y con objetivos parciales. Pero además es preciso pasar de la mera crítica y elaborar un programa de regeneración democrática que oponga a la demagogia y confusionismo hoy reinantes un análisis preciso de la situación y unas medidas claras y sencillas para corregir las derivas de estos años. Como dije, el mayor delito del actual gobierno fue transformar el Pacto por las Libertades y contra el Terrorismo en pacto con el terrorismo y los separatismos contra las libertades y la integridad nacional. Aquel Pacto marca la orientación general, y debe desarrollarse.

Temblor en Europa
Alfonso USSÍA  La Razón 3 Enero 2010

Tiembla Europa, nieve aparte. El turno semestral ha llegado a La Moncloa. Lo intuí cuando veía el Concierto de la Filarmónica de Viena. Aparente alegría pero hondas miradas de preocupación en los miembros de la orquesta. Los del oboe tenían la mirada perdida. No es fácil ser austriaco, alemán o luxemburgués y amanecer de golpe presididos por Zapatero. Menos mal que le han puesto dos ejecutivos, presumiblemente competentes, y que la presidencia de España nace devaluada. Dicen que lo más divertido que puede suceder en un dormitorio noruego es que se caiga el edredón. Todos cayeron en la noche de entreaños, pero no de diversión, sino de susto. Y nadie sabía aún de las intenciones del desajustado español. Hoy las ha confirmado: «Acepto el reto de sacar a Europa de la crisis». No es capaz de sacar a España y acepta el reto de sacar a Europa, que es reto sencillo, por cuanto la mayoría de las naciones ya están en plena recuperación. Europa es muy suya, pero de ahí a maltratarla, resta un largo trecho. He pensado en lo que habrán experimentado al leer las manifestaciones de Zapatero las familias de la potente clase media europea. Los Williams en Londres, los Mc Intosh en Edimburgo, los Lambert en París, los Moronesi en Roma, los Rodrigues en Lisboa y los Braun en Berlín, por no seguir con todos. Estupor. «Zapatero nos quiere sacar de la crisis. Que Dios nos ampare». Hasta los Braun de Berlín, nada religiosos, se han amparado en Dios al leer las palabras de Zapatero.


Para mí, que nada entiendo de política europea y menos si la economía anda de por medio, que el principal objetivo de Zapatero tendría que ser sacar a España de la crisis. Imposible consecución mientras se dedique a despilfarrar el dinero público y endeudar a España hasta las orejas. Zapatero, por lo que está demostrando, no está dotado ni para presidir una comunidad de propietarios. Y no lo escribo con desprecio, porque quien firma este artículo, de presidir una comunidad de propietarios acabaría con todo, con la comunidad y los propietarios. Zapatero es una calamidad pública, y sólo cuando la calamidad ha invadido los hogares de millones de españoles, sus votantes se han apercibido del error de sus votos. Zapatero y una mayoría abrumadora de los miembros de su Gobierno, no son una broma. Ni una mala broma. Constituyen una tragedia, un despropósito y un sonriente camino hacia la quiebra total, no sólo la económica, sino la moral, la ética y la social. Zapatero no puede sacar a Europa de crisis alguna, porque ha metido a España en un áspero pozo de desesperanza y resentimiento. Zapatero no puede representar internacionalmente a Europa, porque Zapatero es partidario de sostener tiranías y dictaduras insoportables para cualquier amante de la libertad. Zapatero no puede moverse por Europa porque para decir «yes» necesita tres intérpretes. Zapatero es un desconsuelo encadenado, una ristra de improvisaciones y frivolidades, un barco a la deriva siempre a babor. Aquí estamos obligados por respeto democrático a soportarlo. Europa no se merece esta amenaza. Menos mal que le han puesto dos ejecutivos para restarle poder. De no ser así, ay de la vieja y puta Europa, pobrecita ella.

Desde París (II)
César VIDAL  La Razón 3 Enero 2010

Me refería en mi anterior entrega a ese sentimiento de patria que caracteriza a Francia. Debo ahora detenerme en otra de las claves innegables de su éxito, esa circunstancia que Napoleón definió como la «centralización». Uno de los méritos innegables de la Revolución francesa fue convertir a todos los franceses en términos legales en ciudadanos libres e iguales. Eso implicaba una igualdad de leyes para todos, una lengua nacional para todos –durante la Revolución fue común que se clavara en las puertas de los domicilios un cartel que afirmaba «en esta casa estamos orgullosos de hablar francés»– y una educación igual para todos en la que el esfuerzo resultaba esencial.

Es revelador que entre las inscripciones que circundan la tumba de Napoleón en los Inválidos, se hayan conservado de manera especial las referentes a estas tres cuestiones y que se recuerde cómo el emperador insistió en que su mayor legado había sido el acabar con la maraña de normas civiles de las distintas regiones para promulgar un código que, muy pronto, copió casi todo el mundo civilizado. Para demostrar hasta qué punto la solución francesa es adecuada bastaría con recordar que en territorio francés hay vascos y catalanes, pero ni por aproximación se han producido problemas como los que ahora amenazan con liquidar nuestro orden constitucional. Incluso los corsos –los más agresivos– no pasan de ser un grupo folclórico comparado con lo que padecemos en España por culpa de los denominados nacionalismos periféricos. Por añadidura, el Estado francés –excesivo desde no pocos puntos de vista– cuenta con recursos simplemente porque lleva a cabo una política nacional que no se ve desangrada por las regiones. A su vez, éstas prosperan porque no dilapidan ni tiempo ni recursos en «construcciones nacionales».

El resultado de esa situación es verdaderamente espectacular. Los museos franceses pueden tener un contenido inferior a los españoles –desde luego, el Louvre como pinacoteca no tiene punto de comparación con el Prado– pero el cuidado, el impulso y las visitas suelen ser muy superiores porque no existe una Córcega gastándose el dinero de todos los franceses en embajadas en el extranjero ni una Bretaña derrochando recursos públicos en el cine bretón ni una Normandía con un concierto económico privilegiado. En el terreno de la sanidad, el español siente verdaderas ganas de llorar al comparar con Francia, pero es que allí no existe el turismo sanitario ni hay diferencias de trato entre regiones. Y, por supuesto, el Código Civil es la ley de todos los franceses siquiera porque no existen esos residuos medievales resucitados por Franco a impulso de los carlistas que son las recopilaciones forales. El Estado francés se puede permitir, con izquierdas y con derechas, tener una inmensa cobertura social porque desde la Revolución captó que los regionalismos –no digamos ya los nacionalismos– son un cáncer letal para una democracia dispuesta a avanzar y lo son porque siempre anteponen miras mezquinas y aldeanas a un gran proyecto nacional. Quizá por eso Francia mantiene un imperio– hablaré de ello en mi próxima entrega– mientras que nosotros nos deslizamos peligrosamente hacia una crisis institucional provocada como siempre por la existencia de dañinas taifas defendidas por dos partidos entusiasmados de sus logros –un PSOE enloquecido y un PP que no tiene reparos en traicionar a su electorado– pero sin capacidad para frenar la codicia de los nacionalistas.

El fallo del Constitucional sobre el Estatuto catalán fijará como única nación a España
Progresistas y conservadores negocian vaciar de contenido el artículo de los símbolos nacionales
JULIO M. LÁZARO - Madrid El País 3 Enero 2010

La única nación es la española. Cataluña no lo es ni puede tener símbolos nacionales, salvo que se vinculen a la nacionalidad catalana y no al término nación. Estas son las premisas que inspiran las últimas deliberaciones entre magistrados progresistas y conservadores del Tribunal Constitucional, que buscan conformar una mayoría suficiente para desatascar la sentencia más esperada de los últimos tiempos, de la cual depende el Estatuto de Cataluña.


El próximo pleno es el 11 de enero pero antes se sucederán las reuniones
Por primera vez empieza a vislumbrarse entre los dos bloques ideológicos la voluntad de cerrar de una vez las deliberaciones y alumbrar la decisión sobre el recurso del PP, que lleva más de tres años en el Tribunal. Al Constitucional le han "dado las uvas" también este año, pese a que su presidenta, María Emilia Casas, descartara esa posibilidad en junio. Traspasada la barrera psicológica del 31 de diciembre sin la sentencia, los magistrados intentan cerrar un acuerdo a ser posible este mismo mes de enero.

La próxima convocatoria del pleno, según el calendario preestablecido de "semanas jurisdiccionales" es para el 11 de enero, pero antes se celebrarán reuniones de despacho para aproximar y quizá cerrar acuerdos.

En las últimas semanas, María Emilia Casas ha intentado liderar una mayoría de magistrados de los dos sectores, que si bien podría rebajar las aspiraciones nacionalistas sobre la "nacionalidad" de algunos enunciados del Título Preliminar y sobre el Consejo de Justicia de Cataluña, trataría de salvar el núcleo central de las competencias y de la financiación.

Durante todo diciembre y pese a no haberse habilitado las fechas de Navidad para reuniones del pleno, los magistrados han trabajado incesantemente y los que no están fuera de Madrid han intensificado las reuniones durante la última semana y las retomarán a partir de mañana.

Entre las hipótesis de cierre que se están explorando se estudia la posibilidad de superar el problema del término "nación", -con el que llevan a vueltas desde el pasado verano-, de manera que permita concitar una mayoría que retocase lo menos posible el Título Preliminar del Estatuto catalán pero dejando claro que la única "nación" es la española.

En esa línea, se intentarían mantener la literalidad de que los "símbolos nacionales" de Cataluña del artículo 8.1 del Estatuto son la bandera, la fiesta y el himno, pero dejando claro que se trata de símbolos de una "nacionalidad", tal como se define a Cataluña en el artículo 1 del propio Estatuto y en la referencia que hace el artículo 2 de la Constitución a "la autonomía de las nacionalidades y regiones" que integran la Nación española.

Paralelamente, y aunque los Preámbulos no tiene valor normativo ni jurídico según tiene declarada la jurisprudencia constitucional, el texto haría hincapié en que la referencia a "Cataluña como nación", tal como la ha definido de forma ampliamente mayoritaria el Parlamento catalán, no implicaría en ningún caso la equiparación a la nación española, en tanto titular y depositaria de la soberanía. La hipótesis contemplaría llevar al fallo una declaración en ese sentido.

Por ahora se trata de estudios a los que se sigue dando vueltas para salvar el Estatuto en lo posible, pero sin perder de vista que algunos magistrados del bloque progresista se muestran reticentes a la operación y esperan a conocer el texto final para decantar su voto. Tampoco está clara la postura del conservador Jorge Rodríguez Zapata y de algún otro magistrado conservador, ni que el conjunto de los magistrados estén lo suficientemente "centrados" como para abordar una votación, más allá de las habituales "prospecciones" que el pasado octubre les llevaron a constatar que estaban en un callejón sin salida.

EL SUDOKU CATALÁN
Una nueva filtración apunta a un pacto en los debates del TC
El Semanal Digital 3 Enero 2010

La noticia más esperada del 2010 todavía se cuece a fuego lento con sorprendentes filtraciones que tratarían de comprobar las reacciones a cómo se teje y desteje la sentencia definitiva.

En el ámbito judicial -como ha destacado El Semanal Digital-, sin duda la noticia más esperada de este 2010 que acaba de empezar es la sentencia del Tribunal Constitucional sobre el Estatuto de Cataluña. Esta resolución tendrá una importancia esencial en las elecciones autonómicas catalanas que se celebrarán en otoño.

Sobre las filtraciones que se están prodiciendo, la secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal, ha subrayado que la Constitución es el marco de convivencia de los españoles señalando que si a alguien no le gusta la Carta Magna o el Tribunal Constitucional que la salvaguarda, entonces deberá plantear una reforma de la Constitución. "Lo que no se puede hacer", ha señalado Cospedal, es "tratar de vulnerar" por "la puerta de atrás" el ordenamiento que han aprobado todos los españoles. "Y tengo que recordar que en Cataluña, los catalanes votaron a favor de nuestra Constitución, porque también es la Constitución de Cataluña. Porque esto se suele olvidar", hizo hincapié Cospedal.

Las recientes palabras de Cospedal han sido recordadas en el momento en que llega una nueva filtración de los debates este domingo a través de El País. ¿Alguien querría utilizar el diario de Prisa para comprobar las diferentes reacciones a lo que se está cociendo bajo la presidencia de María Emilia Casas? En algunas fuentes judiciales hay sorpresa por estas filtraciones que no están ayudando a que exista un clima de serenidad sobre todo en los círculos políticos catalanes. En esta nueva entrega de El País se subraya que hay avances en las deliberaciones, y que el fallo del Estatuto catalán fijará como única nación a España a la vez que se asegura que los jueces negocian un acuerdo para evitar cambiar el preámbulo.

Las nuevas novedades girarían sobre tres pasos dados: la única nación es la española; Cataluña no lo es ni puede tener símbolos nacionales, salvo que se vinculen a la nacionalidad catalana; y se descarta la utilización del término nación. Éstas serían las premisas, según el diario de Prisa, que inspiran las últimas deliberaciones entre magistrados progresistas y conservadores del Tribunal Constitucional que buscan una mayoría suficiente para desatascar la sentencia sobre el Estatuto de Cataluña.

En esta línea, se intentaría mantener la literalidad de que los "símbolos nacionales" de Cataluña del artículo 8.1 del Estatuto son la bandera, la fiesta y el himno, pero dejando claro que se trata de símbolos de una "nacionalidad", tal como se define a Cataluña en el Estatuto y en la Constitución. El texto también haría hincapié en que la referencia a "Cataluña como nación" no implicaría en ningún caso la equiparación a la nación española

GLOBALIZACIÓN
Sobre la subversión ideológica: cómo se ha fabricado nuestro mundo
Eduardo Arroyo Semanal Digital 3 Enero 2010

Dos décadas atrás un antiguo agente de los servicios soviéticos contó la forma en que se había llevado a cabo una de las mayores operaciones de éstos. Tanto que hasta hubo sorpresas.

Al hilo de lo expuesto en esta misma columna la semana anterior acerca de la manera en que se subvierte un país, me viene a la memoria una entrevista realizada por un antiguo oficial del KGB soviético, que se hizo famoso allá por los años 80 hablando de la "subversión ideológica". El mencionado oficial atendía por el nombre de Yuri Bezmenov pero su verdadero nombre era Thomas David Schuman y nació en la URSS en 1939. Su trabajo en la agencia de noticias comunista Novosti le permitía dedicarse a sus tareas como espía de la URSS en los EEUU. La cuestión no es que espiara sino que, como contó a Ed Griffin en 1984, su tarea no tenía nada que ver con el espionaje. La "subversión ideológica" era algo mucho más complejo que, en su opinión, de acuerdo con la información aportada por otros espías del KGB de su mismo calibre, también desertores en Occidente, acaparaba más del 80% de los recursos del KGB, algo muy distante de las tareas de inteligencia a lo James Bond.

¿En qué consistía la "subversión ideológica"? Se trataba de un proceso lento consistente en "transformar la percepción de la realidad de cada norteamericano de modo que, prescindiendo de la abundancia de información, nadie fuera capaz de alcanzar conclusiones significativas interesantes para la defensa de sí mismos, sus familias, su comunidad y su país". Schuman añadía que se trataba de "un gran lavado de cerebro que procede lentamente y que se divide en cuatro fases". La primera de ellas es la "desmoralización", que dura entre 15 y 20 años porque este lapso de tiempo es el mínimo requerido para educar a una generación de estudiantes en el territorio enemigo, de manera que la "ideología marxista leninista es insuflada en el interior de los maleables cerebros (soft heads) de por lo menos tres generaciones de estudiantes… sin que sea contrarrestada por los valores americanos básicos".

El resultado es una generación de intelectuales que "están programados para pensar y reaccionar a ciertos estímulos de acuerdo con un cierto patrón. No puedes cambiar su mentalidad incluso si les presentas información auténtica. Incluso cuando les demuestras que el blanco es blanco y el negro es negro, tampoco puedes cambiar la percepción básica y la lógica del comportamiento". Para una persona sometida al proceso "desmoralizador", "la exposición a información auténtica ya no importa" porque por que el sujeto "es incapaz de valorar la información verdadera… los hechos no significan nada para él incluso si recibiera una ducha de información con pruebas auténticas, con documentales y fotos… él rehusará creerlo. Esta es la tragedia de la situación de desmoralización".

Llegados a este punto el proceso de "desmoralización es irreversible" y se necesitan otros 15 o 20 años para educar a otra generación en un sentido opuesto. Según Schuman (a) Bezmenov, el proceso de desmoralización había finalizado a mediados de los años 80 en los EEUU y había alcanzado, gracias a la "perdida de estándares morales", esferas que ni siquiera el por entonces director del KGB Yuri Andropov y sus expertos hubieran podido sospechar.

El paso siguiente es la "desestabilización", otro proceso de entre 2 y 5 años de duración, que afecta básicamente a la economía, las relaciones exteriores y la defensa. Bezmenov o Schuman, como se quiera, se asombra de la enorme influencia que alcanzaban por aquél entonces las ideas marxistas en los EEUU y es aquí donde su profecía verdaderamente truena: "La mayoría de los políticos americanos, periodistas y educadores enseñan a otra generación de gente que creen que viven una época de paz. Falso. Los EEUU se hallan en estado de guerra, una guerra no declarada y total contra los principios básicos y fundadores de su sistema. Y el que ha iniciado esta guerra no es el camarada Andropov, por supuesto, sino el sistema".

Finalmente, en la fase siguiente de "crisis", que se prolonga por un período de unos 2 o 3 meses, se alteran de manera crítica la concepción y la propia situación de relaciones económicas, de política exterior o de defensa. En opinión del experto soviético, puede llevar el tiempo señalado conducir a un país a la "crisis", pero ésta desemboca finalmente en la última fase de "normalización", un cínico concepto acuñado por la propaganda comunista cuando el aplastamiento de Checoslovaquia por los tanques, que puede durar indefinidamente y que hace que una situación que violenta radicalmente los intereses y la propia supervivencia de un país se enquiste como si fuera algo "normal".

Es posible que el entrevistador de Schuman-Bezmenov fuera una persona controvertida e incluso dudosa. G. Edward Griffin era miembro de la John Birch Society, una organización de "extrema derecha" a la que se culpó del mismísimo asesinato de JFK, pero ese tipo de descalificación es irrelevante para un espíritu crítico sensato porque lo que de verdad importa es si lo expuesto por Schuman era o no cierto y si el KGB llegó a poner a punto técnicas para actuar a largo plazo, sobre generaciones enteras.

A nuestro juicio no es de extrañar. Quienes vimos por aquellas fechas la propaganda "pacifista" que solicitaba abiertamente el "desarme unilateral" de Occidente y pedía el desmantelamiento de los misiles Pershing mientras Europa era apuntada por infinidad de misiles balísticos SS-20, no podemos dejar de pensar que Schuman tenía razón. Además, observe ahora el lector crítico e inteligente –o sea, los que no leen prensa- y desmenuce este proceso tetrafásico para intentar explicar cómo se ha transformado la realidad española a golpe de "desmoralización" y subsiguientes. ¿Es que hay un agente del KGB debajo de la cama? Sin duda no. Pero sí que existen varias generaciones de personas educadas por la propaganda prosoviética y marxista en los 60 y 70 que ocupan ahora cargos respetables, sin rendir en absoluto cuentas de su pasado oscuro. Además, posiblemente este proceso de "desmoralización" sea el mejor que pueda idearse para transformar la mentalidad de una sociedad al punto de que llegue a aplaudir todo lo que le envenena, mina y reconcome hasta su destrucción.

Es posible que los plazos aquí expuestos deban modificarse y matizarse pero sin duda cuestiones como el invierno demográfico, la inmigración masiva, el aborto, el capitalismo global, la desmoralización absoluta o todo lo que fomenta el odio al propio país han llegado por medio de estrategias muy parecidas a las que aquí describe Bezmenov. La "memoria histérica" o la "educación para la majadería" que propone el gobierno son ejemplos paradigmáticos de técnicas soviéticas de educación de la población general. Sirva este modesto artículo para poner en guardia a nuestros compatriotas de qué es lo que realmente nuestro país enfrenta.

Ante la 'Gramática'
La aportación más novedosa de la 'Nueva gramática de la lengua española' que acaban de publicar la Academia española y las americanas es que intenta dar una perspectiva en todas sus manifestaciones geográficas
JOSÉ ANTONIO MILLÁN El País 3 Enero 2010

"Pocos habrá que nieguen la utilidad de la Gramática si se considera como medio para aprender alguna lengua estraña; pero muchos dudarán que sea necesaria para la propia, pareciéndoles que basta el uso". Así decía el prólogo de la primera Gramática de la Academia (1771). A pesar de los casi dos siglos y medio transcurridos, la afirmación podría mantenerse. De hecho, una de las no pequeñas sorpresas que tendrá un lego en la materia al ver la voluminosa Nueva gramática académica es pensar: ¿toda esta gramática tiene el español? Y la respuesta es sorprendente: "Sí: y usted la domina prácticamente toda...".

La sorpresa es pensar: ¿toda esta gramática tiene el español? Sí: y usted la domina

Es básico que esta obra esté disponible lo más pronto posible en Internet

¿Qué hay en una gramática? La descripción de los sonidos de una lengua (fonética y fonología), de la estructura interna de las palabras y sus constituyentes (morfología) y de las relaciones entre palabras (sintaxis). Así, el diccionario proporcionaría las piezas, y la gramática la forma de modificarlas y combinarlas.

La Nueva gramática de la lengua española que acaban de publicar la Academia española y las americanas se propone al tiempo ser una obra descriptiva (contar cómo funciona la lengua) y tener valor normativo (por ejemplo: resolver si "se la cayó un diente" es una expresión correcta). Tampoco quiere perder de vista el aspecto didáctico, para hispanohablantes y para quienes tienen el español como segunda lengua.

El plan general de la obra comprende tres diferentes versiones, que facilitarán la adaptación a uno u otro de sus fines. Los dos volúmenes aparecidos, con sus casi 4.000 páginas (más el futuro tomo tercero, la Fonética), se presentan como una obra de consulta general y al tiempo como texto de estudio de nivel universitario: explorar la anáfora o leer 30 páginas sobre las oraciones impersonales es algo que no va a hacer un hablante común. A ella seguirán un Manual de unas 750 páginas, para profesores y estudiantes de español de niveles no universitarios, e hispanohablantes cultos no profesionales de la lengua, y por fin una Gramática básica para gran público y el ámbito escolar.

Hace casi 80 años que no aparecía una gramática de la Academia: exactamente desde 1931. En 1973 se publicó un Esbozo de una nueva gramática de la lengua española, que, como el propio nombre indica, quería ser un avance de una nueva obra, pero que nunca se completó. Mientras tanto, y fuera del ámbito de la Academia (aunque ésta la auspiciara), el mayor acontecimiento en el área fue la aparición en 1999 de la Gramática descriptiva de la lengua española, dirigida por Ignacio Bosque y Violeta Demonte. Con sus 5.500 páginas, fue la primera obra que, con un criterio científico y moderno, realizó una descripción general del español (cosa que ya existía para otras lenguas de nuestro entorno). Sin este prodigioso esfuerzo de síntesis no habría sido posible elaborar la actual obra académica, y de hecho, ha sido su mismo codirector, Ignacio Bosque, quien ha tenido la responsabilidad de la Nueva gramática. Su sabia intervención ha servido para sortear otro de los escollos que se yerguen en el camino de una obra científica sobre la lengua: la "multitud de opiniones y de disputas que reynan entre los Gramáticos", como ya decía la Academia en 1771 y no ha hecho más que complicarse desde entonces.

La nueva gramática académica no rehuye señalar que hay temas debatidos: en ese sentido no habla ex cátedra, sino como una obra científica (aunque este aspecto quede lamentablemente mermado por no incluir bibliografía). Tampoco aporta, como las antiguas gramáticas, un elenco de usos dignos de imitación: las numerosas citas de autores y artículos de prensa, españoles y americanos, ya no constituyen "un canon de excelencia", sino en muchas ocasiones la simple documentación del uso. Pero quizás su aportación más novedosa sea el intento de dar una perspectiva de la lengua española en todas sus manifestaciones geográficas. La asunción implícita de otras obras (académicas o no) era muchas veces que lo que se habla y escribe en España es el español, y el resto son "variantes". Pero, aunque fuera el lugar donde nació nuestra lengua, España tiene sólo la décima parte de los hispanohablantes del mundo, y si lo consideramos políticamente, constituye sólo una vigésima parte de los Estados donde el español se habla como lengua oficial o cooficial.

La Nueva gramática da un gran salto científico y político al distinguir sistemáticamente por un lado el "español general", común a todo el ámbito de nuestra lengua (que tiene un notable grado de unidad, sobre todo en la sintaxis y en su registro escrito y culto), y por otro, y en plano de igualdad, los españoles específicos: el "europeo", de Canarias o de Valladolid, o el "español americano" de México o Chile. Cuando se describe un uso, se asigna sencillamente a las zonas donde se produce: los diminutivos en -ito se dan en todo el mundo hispanohablante, pero ande por "donde" se usa en el español dominicano y en el andaluz. A veces se añade un juicio: ande es una "variante desprestigiada".

Repárese en que el lema académico desde el XVIII, "Limpia, fija y da esplendor", se refería únicamente a esta tarea normativa. Sin haber abdicado de ella, la Academia actual, desde la dirección de Fernando Lázaro, ha abordado también la construcción de un gran corpus científico sobre el español, del que esta Nueva gramática es parte.

Siguiendo un uso inaugurado en 1999 con la Ortografía, la Nueva gramática aparece avalada por las academias de la lengua de los países hispanohablantes, por cuya intervención tanto ha hecho la dirección de García de la Concha. Parte de la labor que ha provocado que esta obra sea tan compleja y de elaboración tan costosa ha sido la recopilación de modalidades (y de normas) de todos esos lugares. Una muestra de la riqueza que puede alcanzar: construcciones como "estaba media dormida" (en vez de "medio dormida") se dan "en la lengua popular de México, parte de Centroamérica, Venezuela, Chile y del Río de la Plata, así como en el noroeste de España y en las islas Canarias". Pero se recomienda la variante "medio dormida".

De todas formas, es necesario señalar que los contenidos descriptivos son los que priman a lo largo de toda la obra, sólo salpicada aquí y allí por recomendaciones. Por ejemplo: se desaconseja el verbo haber impersonal concordado ("hubieron dificultades", en vez de "hubo dificultades"), a pesar de que es frecuente en el este de España y de uso creciente en América y en periódicos de ambas orillas. Estas notas normativas no aparecen justificadas (son juicios de valor, que emanan de la institución académica), a diferencia de las observaciones gramaticales, que lo que hacen es recoger la producción científica de los últimos años.

Por cierto: es básico que la Nueva gramática esté disponible lo más pronto posible en Internet, aunque carezca de entrada de todas las mejoras de indización y referencia de las que sin duda puede dotarse. La obra es tan rica e importante que su simple texto buscable prestaría un valioso servicio a consultantes de todo el mundo. La versión electrónica debería incluir urgentemente las numerosísimas referencias bibliográficas que han debido de servir para su redacción, y de las que la edición en papel ha prescindido, sin duda para no alargar la obra.

Si añadimos a los seis años que duró la elaboración de la Gramática descriptiva los 11 años de la Nueva Gramática, podemos concluir que ahora culminan casi dos décadas de investigación sobre el español. Además de los esfuerzos institucionales, y de los patrocinios de entidades públicas y privadas, es justo reconocer un esfuerzo individual: el del lingüista y académico Ignacio Bosque. Su aguda mirada gramatical y su fruición de la lengua convierten con frecuencia estas páginas (que muchos cometerían el error de considerar a priori áridas) en un auténtico festín intelectual.

José Antonio Millán es lingüista y editor digital.

LA AUDIENCIA NACIONAL PERMITE UNA MANIFESTACIóN IDéNTICA A OTRA QUE HABíA PROHIBIDO
Los jaleadores de ETA se burlan de la Justicia
IMPRESIONES El Mundo 3 Enero 2010

MILES de personas participaron ayer en Bilbao en una manifestación en favor de los presos de ETA. La marcha, además de un nuevo escarnio para las víctimas de la banda y para el conjunto de la sociedad, supuso una auténtica burla para la Justicia. Porque la Audiencia Nacional había prohibido una manifestación idéntica para evitar que se produjera un acto de exaltación del terrorismo. Y, sin embargo, la misma Audiencia permitió la concentración de ayer con el argumento de que estaba convocada por varios partidos y que se trataba de una manifestación distinta a la anterior, convocada por la asociación de familiares de presos etarras Etxerat. Pues bien, bastó que arrancara la marcha para que se produjera lo que todo el mundo sabía: Etxerat se hizo con el protagonismo, y una gran pancarta con sus reivindicaciones encabezó todo el recorrido. Si inaceptable es que partidos como EA o Aralar sigan respaldando y ofreciendo su altavoz a Batasuna y al entorno etarrra, resulta más que frustrante la candidez de la Justicia, que no acaba de entender que acabar con ETA pasa por terminar con su impunidad en las calles.

Apelan con palabras huecas a la importancia de una sentencia de consenso
El Tribunal Constitucional no cumple con su deber
Los últimos rumores señalan un plazo que va desde hoy mismo hasta el 15 de enero
Periodista Digital 3 Enero 2010

Encuesta¿Cree que habría que celebrar referéndums y preguntar a vascos y catalanes si quieren ser independientes de España?
Si, porque hay que respetar el derecho de autodeterminación de los pueblos Sólo en el caso de que se consultara al conjunto de la población española No, porque va contra la Constitución y contribuiría a hacer más profundo el caos Quizá, pero Alava tendría que poder independizarse del País Vasco

En un nuevo ejercicio de pueril irresponsabilidad, hasta altas autoridades del Gobierno se dedican últimamente al bonito juego de hacer quinielas con la fecha de la sentencia del Tribunal Constitucional sobre el Estatuto de Cataluña, vaticinando además si será una "sentencia interpretativa" o no.

El presidente y demás miembros del Gobierno sabrán lo que dicen y por qué lo dicen: si no lo saben, son unos inconscientes indignos de ostentar los cargos que ocupan; si lo saben, tendrían que explicar cómo lo han sabido y qué clase de contactos turbios hay con un organismo que necesita vitalmente ser independiente del Ejecutivo so pena de hundirse en el descrédito.

Ahora parece que los últimos rumores señalan un plazo que va desde hoy mismo hasta el 15 de enero. No vamos a entrar en este juego estúpido. Pero creemos que este lamentable asunto contiene algunas enseñanzas que queremos destacar.

Es evidente que tanto los autores del proyecto de Estatuto como los políticos que lo alentaron y los parlamentarios que lo retocaron han sido plenamente conscientes, desde el primer día, de que se trata de un texto plagado de preceptos inconstitucionales, empezando por la idea inspiradora de la totalidad del documento.

De no ser así, carecerían de sentido todas las abiertas presiones y amenazas de los nacionalistas y socialistas de Cataluña, desde el presidente de la Generalidad hasta el último chiquilicuatro de Esquerra Republicana. Todos ellos son los principales responsables de este engendro.

Sentado esto, los propios magistrados del TC, con su presidenta a la cabeza, no están tampoco exentos de responsabilidad, ni mucho menos.

Han incumplido su deber de forma clamorosa, y no sólo por la vulneración de los plazos establecidos por la Ley que regula la Institución, sino por otras razones de más fondo, entre las cuales no es la menor el haber sido tan impúdicamente sensibles a las presiones políticas y mediáticas.

Se suponía que el cargo de magistrado constitucional debería recaer en personas con la entereza personal y moral suficiente para resistir estas presiones; si no son capaces de eso, deberían haberse ido a sus casas cuanto antes.

No vale apelar con grandes palabras huecas a la importancia de una sentencia de consenso o usar cualesquiera otros artificios verbales para escabullirse de su responsabilidad.

Está perfectamente previsto qué hay que hacer si no hay consenso: se vota. Y si hay empate, el presidente tiene voto de calidad. No lo han hecho. Han incumplido su deber. No han querido hacerse responsables de sus actos.

Han querido escurrir el bulto, como gráficamente reza la expresión popular. Unos magistrados así no merecen serlo. Y su presidente, menos que nadie.

El Rey ha pedido respeto a las instituciones. Bien estaría si sus componentes fueran los primeros en dar ejemplo.

Y si tratan de esconderse tras el burladero de la sentencia interpretativa (que es lo mismo que dar luz verde para cualquier cosa, renunciando a establecer lo que es y lo que no es constitucional), a la indignidad moral añadirán la responsabilidad política de propiciar la descomposición de nuestra democracia por la vía de haber reducido la Constitución a puro papel mojado.

Porque no es cierto que esta sentencia sea técnicamente difícil: sólo requiere magistrados a la altura de lo que se esperaba de ellos, gusten o no sus decisiones: capaces de defender sus puntos de vista y de asumir su responsabilidad.

El sistema político español sigue comandado por personajes de medio pelo
La hidra de siete cabezas que es este Estado insaciable
No quieren mejorar la educación, porque, así, entre mediocres, ellos parecen más listos
Miguel Durán Periodista Digital 3 Enero 2010

En este día grisote, invernal, se hace difícil preguntarle al Creador por motivos de alegría, puesto que ganan en el balance los de la tristeza: ya sólo pueden volar sin miedo los pájaros (salvo tiro al desgaire inesperado); el ministro del Interior nos dice que los de ETA, -esos criminales a los que él y Zapatero les dieron una preciosa tregua de más de dos años- están dispuestos a secuestrar o matar a alguien muy notorio; el Estado, -o sea, nosotros-, seguimos palmando pasta por un tubo, porque quienes nos gobiernan gastan un 78% más de lo que ingresan y siguen viviendo como si nada; hay muchos niños que, cuando miren sus zapatos el Día de Reyes, sólo verán suelas vacías, eso, si alguien no se los ha robado antes (no me extraña que aumenten los republicanos). Se cargaron el ladrillo, pero nos matan a ladrillazos; hablan del medio ambiente, pero dan subvenciones para el sector del automóvil, cambiando euros por chatarra.

La hidra de siete cabezas que es este Estado insaciable que chupa y chupa sin medida para engordar él solo, sigue comandada por personajes de medio pelo que no quieren mejorar la educación, porque, así, entre mediocres, ellos parecen más listos, sobresalen más; estamos en manos de controladores aéreos que ganan un millón de euros al año; cantamos villancicos porque eso es lo que se lleva, pero no porque la gente crea en el Nacimiento del Hijo de Dios; te dicen que hagas fiestas, pero, si bebes, te arrean unas que tiembla el Misterio y te quitan los puntos y la pasta.

El mundo sigue en manos de fanáticos y de asesinos, nutridos por quienes obtienen pingües beneficios vendiéndoles armas; los que dicen defender la vida, la asesinan en el vientre de las madres.

Si tienes con qué, tendrás por dónde, pero, si no, te darán por donde...

¡Niño nuestro que bajas del Cielo! Échanos una mano en serio, porque, a veces, te confieso que es difícil encontrar la luz, dar con el buen camino.

ETA pro nobis
Ernesto Ladrón de Guevara Minuto Digital 3 Enero 2010

El título de este artículo es como el del excelente libro de Iñaki Ezkerra de 2002, de necesaria lectura para entender la complicidad de la Iglesia vasca con el nacionalismo, y en muchos casos con ETA hasta el punto de que la Banda surgió en determinados rincones tenebrosos muy ligados al ámbito eclesial.

En su capítulo “El pecado de omisión. El pueblo elegido y la comparación palestina” Iñaki Ezkerra dice: “El pecado de omisión se encuentra tan penalizado en el catecismo como el de comisión y la práctica demuestra que alguna razón había para ello. Si en el discurso de la Iglesia vasca nada es inocente, lo son menos sus omisiones. ¿Por qué esa institución nunca se ha pronunciado sobre ETA de un modo no ligado a la inmediata comisión de un atentado y para condenar a la banda terrorista por sí misma al margen de que lleve meses matando mucho, matando poco o no matando nada? […] ¿No merecía un fenómeno semejante un diagnóstico sosegado y detallado de los representantes de las diócesis vascas?[…] Otra de las omisiones constantes de la Iglesia vasca es la preocupación de carácter social. Perderá el tiempo quien trate de rastrear en los textos de los obispos reivindicaciones que no sean nacionalistas […]” Etc. Etc.

No dejen de leer ese texto si quieren conocer de verdad el papel de la Iglesia en el fortalecimiento del nacionalismo desde hace décadas. Por ello no debe asombrarnos la reacción de la mayoría del clero guipuzcoano, tan entrelazado con el régimen nacionalista como lo estuvo en su día con el franquista, oponiéndose de forma indisciplinada y descarada al nombramiento por la jerarquía eclesiástica de un nuevo obispo que anuncia nuevas formas.

Pero no tendrán ninguna sanción. No sucederá ahora lo que ocurrió cuando un pequeño grupo de curas y fieles católicos lanzó a la opinión pública un manifiesto titulado MANIFIESTO POR LA VERDAD, LA JUSTICIA Y EL PERDÓN EN EUSKADI. FORO DE EL SALVADOR, digno del más exigente requerimiento moral, que terminaba con el siguiente párrafo: “Como cristianos y personas libres, nos sentimos alarmados por la grave hegemonía del nacionalismo en la Iglesia vasca y el uso perverso que hoy se hace de la doctrina de la caridad y del perdón para amparar al fascismo de ETA y a sus cómplices políticos. Lamentamos lo desatendidos que hoy se encuentran por nuestra Iglesia los fieles que no son de ideología nacionalista y las propias víctimas del terrorismo. Y reclamamos con urgencia de esa misma Iglesia, a la que pertenecemos, un discurso que por fin concilie los valores cristianos con los derechos ciudadanos”. Recuerdo perfectamente, porque yo fui uno de los firmantes de aquel manifiesto, las presiones, más bien coacciones, sufridas por algún sacerdote para que retirara su firma de aquella declaración conjunta, hasta el punto de tener que rectificar en público para no ser trasladado a otra diócesis. No puedo dar el dato concreto para no perjudicar al afectado. Ahora me gustaría, como persona convencida de que fuera de la civilización cristiana no hay más que desolación y deshumanización, que se hiciera lo mismo con esos curas díscolos que no respetan a la jerarquía. Al menos así se desagravaría a don Jaime Larrínaga, excura de Maruri, al que se le impidió el ejercicio de sus funciones espirituales en su tierra natal simplemente por condenar el asesinato como práctica política y la persecución a los no nacionalistas.

Sin duda hay mucha gente que, como me ha ocurrido a mí mismo, ha debilitado su fe en la Iglesia institucional, aunque no así sus creencias humanistas de carácter cristiano, ante el testimonio evangélico tan débil de demasiados clérigos vascos que han arruinado los principios más esencialmente sustantivos del mensaje de Jesús.

No se puede sustituir la doctrina evangélica por los postulados ideológicos del credo nacionalista, de la misma forma que Sabino Arana ultrajó el legado apostólico al mezclarlo con una caracterización nítidamente racista y excluyente, con grandes dosis de odio y de impiedad, en su diseño doctrinal bajo el lema “Jaunkoa eta lege zaharrak” (Dios y fueros)

Desconozco al nuevo obispo designado para dirigir la Diócesis guipuzcoana, pero me parece haber percibido una nueva forma de hacer las cosas donde lo políticamente ideológico queda al margen de los muros de las iglesias para centrarse más en el mensaje de Jesús de Nazaret, que no tenía nada de nacionalista pues el objeto de su mensaje de salvación se centra en el amor y en la no diferenciación entre hombres, mujeres, razas, lenguas, orígenes territoriales y creencias políticas. Un cuerpo doctrinal antropocéntrico que nada tiene que ver con una cosmovisión tan cerrada y limitada como es la nacionalista de corte totalitario y excluyente.

Bienvenido Monseñor Munilla. Tiene en mí un cristiano dispuesto a volver a pisar el recinto de mi Parroquia si cambian las formas y se transmite un nuevo catecumenado más abierto y universal. ¿No es por eso por lo que la Iglesia se llama Católica?

Una buena reflexión para estos momentos de Adviento.

******************* Sección "bilingüe" ***********************

¿Cataluña, nación? ¿Y yo qué?
Pedro de Hoyos Periodista Digital 3 Enero 2010

Aparte de preguntarme para qué sirve el Tribunal Constitucional si tarda tres años en sacar adelante una sentencia de la máxima importancia me pregunto si como adelanta hoy “El País” no van a dejar que Cataluña se erija en nación. ¿Por qué no?

A mí no me importa que Cataluña sea o no sea una nación. No sé si España es necesariamente una unidad de destino en lo universal, me gustaría creer que sí, pero eso es algo que se puede defender simplemente si la Constitución hablara de la indisolubilidad del Estado Español. Que Cataluña sea una nación no perjudica a nadie, ni a España ni a ningún ciudadano español.

Lo que sí perjudicaría a España y a la mayoría de los ciudadanos españoles sería si a partir de la aceptación de Cataluña como nación se pudieran derivar determinadas discriminaciones, si hubiera españoles de primera y de segunda. Por cierto, ¿eso no existe ya actualmente?

Porque si Cataluña es una nación ¿por qué no lo es Castilla? ¿Qué tienen las llamadas autonomías históricas que no tenga Castilla? ¿Historia? ¿Territorio? ¿Tradiciones, fueros y leyes de siglos? ¿Idioma propio, acaso Castilla no tiene un idioma propio? La indisolubilidad del Estado se puede defender aún aceptando que España está formada por varias naciones que confluyen por razones de la Historia en un solo Estado.

Pero de esa aceptación no pueden surgir privilegios, si naciones son Euskadi y Cataluña, iguales o mayores razones tienen Castilla o Aragón para serlo, sin que aceptarlo suponga la ruina del Estado ni la desaparición de España. Sin embargo a Castilla se le ha troceado en cinco autonomías de la señorita Pepis, buscando interesadamente su ruina y la pérdida de su influencia demográfica y territorial en la actual España constitucional.

¿Dónde nació este idioma que usted, lector, y yo estamos manejando? (¿dónde se aceptaba hasta ahora que estaba la cuna de este idioma?) ¿Por qué, entonces, se le llamó castellano y no riojano? Puestos a dividir a Castilla, inventándose una Castilla-La Mancha, ¿por qué no inventaron también una Castilla-La Tierra de Campos? ¿O por qué a nadie se le ocurrió inventar una Cataluña-El Valle de Arán con su autonomía correspondiente?

A nadie perjudica que Cataluña sea una nación si de ello no se obtienen discriminaciones económicas, sociales o legales. Por cierto, eso ya está ocurriendo ahora, eso ya ocurría en pleno franquismo, ¿cómo es que las guías telefónicas de Cataluña están llenas de apellidos como Fernández, García o Martínez mientras las de Castilla no están llenas de Fortuny, por poner un elemental ejemplo? Y esas discriminaciones vienen ocurriendo desde la dictadura, en Castilla faltan tres millones de ciudadanos, y sus descendientes, que se vieron obligados a emigrar porque las fábricas se ponían donde no había población, obligando así a grandes movimientos de población que ahora producen riqueza y pagan impuestos fuera de su lugar original.

Y luego nos vienen a contar esa memez supina de “Espanya ens roba” ¿Acaso los ciudadanos de Cataluña pagan más impuestos que los de Palencia? Que España nos devuelva esos tres millones de ciudadanos, sus hijos y sus nietos. Ya, que es tarde.

NUEVAS FILTRACIONES SOBRE EL FALLO
El TC estudia que el Estatut hable de "símbolos de una nacionalidad"
La inminente, según se apuntaba, sentencia del Estatuto sigue sin llegar tres años después. Mientras, desde diarios como El País se siguen filtrando algunas de las últimas deliberaciones de los magistrados, que tratan de hacer encajar, como pueden, el texto en la Constitución.
LIBERTAD DIGITAL 3 Enero 2010

Según el diario, la estrategia ahora es vaciar de contenido el artículo que habla de los símbolos nacionales y superar el escollo del término "nación" tratando así de superar el bloqueo en el tribunal. Así, en el artículo 8.1, referido a los símbolos nacionales de Cataluña, pretenderían dejar claro que la bandera, la fiesta y el himno son símbolos de una "nacionalidad", el mismo término que sí acoge la Carta Magna.

Mientras, para el preámbulo, que establece que el Parlamento catalán ha definido Cataluña como una nación, se establecería en el fallo que dicha referencia no implica equiparar a Cataluña a la nación española.

El objetivo, según El País, es salvar el Estatuto en lo posible y para ello, dice, los magistrados han trabajado "incesantemente" también en Navidad. No han logrado, como se apuntaba, que el fallo llegara en 2009 y la fecha que ahora baraja el diario es el mes de enero. La próxima convocatoria del pleno se celebrará el día once pero antes, según El País, habrá también "reuniones de despacho" para acercar posiciones.

María Emilia Casas, presidenta del tribunal, quiere liderar una mayoría de los sectores conservador y de izquierdas capaz de consensuar una sentencia que, apunta el diario, retocaría alrededor de un tercio de los artículos recurridos pero salvaría el núcleo central de las competencias y de la financiación.

Entrevista | alberto núñez feijoo presidente de la xunta de galicia
«Es falso que el gallego vaya a tener menos horas que el castellano»

El jefe del Ejecutivo defiende el esquema trilingüe que abre el nuevo decreto educativo y asegura que será copiado por otras comunidades autónomas
Domingos Sampedro La Voz 3 Enero 2010

El Gobierno gallego cerró el pasado miércoles el curso político aprobando el nuevo borrador de decreto que regulará el uso del gallego en las aulas. Es rechazado por la oposición, pero Feijoo augura que será copiado por otras comunidades autónomas.

-¿Qué cosas cambia el nuevo decreto?
-Volvemos a un equilibrio de las lenguas e iniciamos una nueva senda para poner a Galicia en la educación europea, con la extensión de la enseñanza del inglés. Por primera vez, además, los padres tienen mucho que decir y los alumnos, margen para expresarse en clase, así que lo que hacemos es archivar la estéril discusión sobre los dos idiomas de Galicia e introducimos una nueva ambición colectiva que es la del plurilingüismo.

-¿Plurilingüismo a costa de qué? ¿De sacrificar el espacio de lenguas oficiales?
-No podemos formar a personas que van a ser los líderes de Galicia en los próximos años sin un componente básico, que es el conocimiento del inglés. Con las tres lenguas estamos conociendo los idiomas más importantes del mundo, a excepción del mandarín, porque el gallego nos acerca a los 200 millones que hablan portugués, mientras que tanto el español como el inglés lo hablan más de 500 millones de personas cada uno; así que creo que estamos incorporando a Galicia a la sociedad del siglo XXI.

-Aún así, el rechazo de la oposición no se hizo esperar...
-Sí, pero hay que distinguir entre un rechazo premeditado de uno racional y argumentado. Es la primera vez en democracia que hay manifestaciones en contra de un Gobierno que no ha tomado posesión y en contra de un texto que no ha sido aprobado. Realmente, el consenso entre el gallego y el castellano está en la calle y me gustaría trasladarlo a la clase política.

-¿Y qué tiene que ocurrir para llevarlo a la política?
-Creo que hace falta altura de miras de los dirigentes. Teníamos un consenso de un decreto en el 2007 que se rompió con un informe del Consello Consultivo advirtiendo de indicios de inconstitucionalidad, al que después se sumó un programa electoral avalado por las urnas y la consulta a los padres. La realidad ahora es otra, pero me gustaría dejar claro que nadie puede decir que el gallego vaya a tener menos horas que el castellano, porque es falso, ni que no hemos abierto un abanico para consultar a los padres.

-Las consultas de la Xunta también son selectivas. ¿Por qué en la educación y no en otros ámbitos?
-Ahora se nos criticará que nosotros consultamos a los padres o también se nos puede criticar que los consultamos poco, pero la verdad es que nunca han sido consultados como ahora. Y eso no es malo, porque la Administración quiere colaborar con las familias en la educación de los hijos.

-¿Estaría dispuesto a retocar el decreto para ampliar su respaldo político?
-Aquí están planteadas unas bases, pero no me gustaría que las alegaciones fueran una cosa y su contraria, me gustarían propuestas de modificación consensuadas entre los proponentes. Pero si no las hay, lógicamente el Gobierno tiene que gobernar.

-¿Y aplicarlo tal cual?
-Con el decreto anterior no fue consultada ni la Real Academia ni el Consello da Cultura, y nosotros no le tenemos miedo a lo que puedan decir, he leído discursos de los académicos y siempre escuché un término que es el multilingüismo. Ahora bien, el Consello y la RAG pueden decir lo que consideren oportuno, como es natural.

-¿No cree que algunos elementos del decreto pueden chocar con la opinión del Consello da Cultura?
-¿Por qué?

-La falta de consenso, aspectos como el derecho a la alfabetización en la lengua materna...
-El Consello siempre ha hablado de plurilingüismo y de equidad entre gallego y castellano. Este texto respeta la Lei de Normalización que defiende el Consello y la RAG, ahora bien, nosotros estamos dispuestos a hacer otras cosas siempre que se explique el qué.

Propone que las materias se impartan en español, gallego y lengua extranjera
Feijóo plantea un «decreto trilingüe» para recuperar el castellano en las aulas
 La Razón 3 Enero 2010

Alberto Núñez Feijóo busca establecer un «equilibrio» entre el gallego y el castellano en la educación primaria y secundaria a partir del próximo curso escolar y, junto con ello, la incorporación de una tercera lengua. Son las intenciones del presidente de la Xunta de Galicia tras anunciar un nuevo decreto cuyo objetivo inmediato es establecer la paridad entre ambas lenguas oficiales e incorporar el inglés u otra lengua en el currículo escolar.

Un anuncio que hizo un día antes de presentar el balance de sus primeros nueve meses en el Gobierno gallego, en el que señaló que « la Xunta ha cumplido su papel de gobernar sin derrotismo con el único interés de acertar para que cada gallego tenga más confianza, más bienestar y más libertad», informa Ep.

Feijóo indicó que su intención es que las materias escolares se impartan a razón de un tercio en gallego, un tercio en castellano y un tercio en inglés u otra lengua extranjera, y que los padres puedan elegir el predominio de una sobre otra, una medida esta que ha tenido mucho protagonismo en el poco tiempo que Feijóo lleva al frente del Ejecutivo regional y que fue presentada en el último Consejo de la Xunta de 2009.

Ese día indicó que pretende que los padres de los alumnos puedan elegir la lengua de sus hijos en educación infantil, decidir en primaria que matemáticas sea en gallego y conocimiento del medio en castellano o viceversa, y que ambas sean en uno u otro idioma en secundaria. Junto a esto, afirmó que el «decreto trilingüe» que quiere adoptar tiene como «objetivo final» el conocimiento por parte de los alumnos de tres lenguas, aunque sin incrementar los recursos actuales, si bien el consejero de Educación, Jesús Vázquez, que le acompañó, anunció que aumentará los cursos de formación del profesorado y fomentará la movilidad entre centros.

Su deseo, subrayó, es que los alumnos pasen del «monolingüismo al trilingüismo».

El decreto «plurilingüe» levanta ampollas
E. P. RODRÍGUEZ-SOMOZA, SANTIAGO. ABC 3 Enero 2010

Libertad de elección para la enseñanza de sus hijos. A viva voz, los padres de los estudiantes gallegos exigían acabar con la imposición que el bipartito aplicó en las aulas al poco de tomar las riendas de la Xunta. Con la llegada de elecciones, el PP arrasaba en las urnas con la promesa, bajo el brazo, de un cambio en esta dirección. En su programa, los populares garantizaban dar respuesta a una de las demandas más clamorosas a la sociedad creada entre socialistas y nacionalistas.

Nueve meses al frente de la Administración gallega, el tiempo que lleva el equipo de Alberto Núñez Feijóo, y el nuevo decreto del gallego en la enseñanza ha pasado del papel a la realidad, si bien no ha estado exento de polémica. A todas miras la normativa avala un equilibrio real y blindado entre lenguas, que permite por primera vez la elección a los padres y alumnos, al tiempo que cumple con la Constitución, el Estatuto de Autonomía y la Ley de Normalización Lingüística. Si bien, la celeridad y agilidad con la que el Ejecutivo autonómico ha querido responder a su promesa electoral ha levantado ampollas entre más de un colectivo, que cita entre sus argumentos que la medida supone un «retroceso y una involución».

En este sentido se pronunció ayer el Movimiento de Renovación Pedagógica Nova Escola Galega, que ha pedido recuperar el entendimiento para lograr acuerdos y consenso a partir de lo previsto en el Plan General de Normalización Lingüística (PNL) de 2004. A su juicio, el texto presentado por la Xunta «desconsidera los preocupantes datos sobre la salud del idioma al renunciar a la adopción de medidas realmente efectivas de protección y promoción del gallego».

Al igual que este movimiento pedagógico, pero mucho más crítico y duro en su reacción, el presidente de A Mesa pola Normalización Lingüística, Carlos Callón, tildó la norma «galegófoba» e «inaplicable», al tiempo que anunció que acudirá a la vía de las «denuncias internacionales» para echar abajo el decreto.

«Una decisión política»
Similar visión aportan las declaraciones vertidas por la Coordinadora Galega de Equipos de Normalización e Dinamización Lingüística, al considerar «clara» la discriminación del gallego en el borrador presentado por la Xunta, atribuyendo ésta a «una decisión política y no pedagógica».

No obstante, desde el Ejecutivo autonómico mantienen que la intención es la de llegar a equiparar ambas lenguas cooficiales, sin que predomine una sobre otra, muy lejos de la exclusión -en uno u otro sentido- a la que se refieren las diferentes plataformas. En este sentido, el planteamiento inicial contempla dividir a medio plazo las horas lectivas, «con un tercio en gallego, un tercio en castellano y otro tercio en lengua extranjera, predominantemente en inglés», tal y como indicó ayer el presidente, Alberto Núñez Feijóo, en su intervención en una entrevista en Radio Galega.

Así, contra la normativa antigua que supuso una inmersión lingüística que rompió el equilibrio, el Gobierno propone ahora a los alumnos que elijan el idioma que consideren oportuno -tanto en expresión oral como escrita-, para dirigirse a sus profesores.

Periodismo profesional en ABC
Nota del Editor 3 Enero 2010

Ya no hay que preguntar de qué lado está ABC, en la noticia precedente lo aclara vehementemente: está a un lado, el de los normalizadores de los anormales que tenemos el español como lengua materna.

A ver cuando se fijan en la constitución y se percatan de que las lenguas regionales no pueden equipararse, que sólo existe el deber de conocer la lengua española.

El nuevo reglamento lingüístico del Ayuntamiento excluye el español de la vida pública
Barcelona arrincona el castellano

Hoy acaba el periodo de alegaciones de la normativa municipal aprobada el pasado 18 de noviembre.
3 Enero 10 - M. Espanyol  La Razón 3 Enero 2010

El PP no se rinde. Hace ya un mes y medio que el Ayuntamiento de Barcelona aprobó inicialmente el Reglamento del Uso del Catalán, la nueva normativa lingüística que, según el presidente del grupo municipal popular, Alberto Fernández, «excluye al castellano de la vida pública municipal». Y aunque el texto salió adelante con el apoyo de todos los grupos municipales, a excepción del PP, los populares han impugnado con un texto alternativo el reglamento lingüístico del Ayuntamiento de Barcelona.

Hoy termina el periodo de alegaciones y exposición pública de la nueva normativa. Ahora, sólo le queda un paso para entrar en vigor, que el pleno municipal la ratifique. Sin embargo, los populares albergan la esperanza de que se tengan en cuenta algunas de sus propuestas. No están dispuestos a aceptar, y menos si haber luchado antes, que las notificaciones que se envían a los ciudadanos, las invitaciones públicas, la publicidad municipal e incluso el idioma «preferente» que los trabajadores del Consistorio deben usar a la hora de relacionarse sea el catalán.

«Té un missatge nou»
El nuevo reglamento, incluso, establece que el catalán es el idioma de los teléfonos móviles de los empleados municipales. Para el PP este detalle es una muestra clara de cómo el Ayuntamiento «no apuesta por una Barcelona bilingüe». Fernández insiste en que el nuevo reglamento «discrimina al castellano del ámbito público con el pretexto de potenciar el catalán». La normativa, elaborada por el Instituto de Estudios del Consistorio, establece que «el catalán es la lengua oficial y de uso preferente y normal del Ayuntamiento de Barcelona y debe ser usada de manera preferente en tareas y relaciones».

Por ejemplo, el artículo 6 dice que «los impresos se han de ofrecer en catalán, sin prejuicio del derecho a rellenarlo en castellano» y añade que «la versión en castellano estará a disposición de los interesados que hagan la petición –expresamente–». Para Fernández, «este ejemplo es la muestra de que la nueva normativa consagra el monolingüismo». En contra del nuevo reglamento, el PP propone que «la organización municipal use tanto el castellano como el catalán en su actuación, garantizando el derecho de los ciudadanos a ser atendidos en la lengua oficial que elijan, así como que todos los documentos se redacten en ambas lenguas».

El PP quiere que el bilingüismo de la sociedad se traslade al Consistorio. Y no quiere que ERC se salga con la suya. Los republicanos están detrás del nuevo reglamento. Lanzaron la propuesta tras hartarse de la dejadez lingüística del gobierno municipal. «Aparecían faltas en la documentación en catalán y cada vez había más escritos en castellano», argumentaron en favor del cambio.
 

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