AGLI

Recortes de Prensa    Sábado 9  Enero  2010

 

Círculo Balear denuncia el timo del decreto del gallego de Feijoo
JUAN JULIO ALFAYA Periodista Digital 9 Enero 2010

Andaba yo algo preocupadillo porque recibí varios mensajes de Cataluña y Baleares diciéndome que la información de la que allí disponían sobre el decreto del gallego de Feijoo era positiva. Algunos me pidieron datos y webs donde informarse mejor pues, efectivamente, la estrategia de Feijoo es representar el equilibrio entre dos “extremismos”: Queremos galego (plataforma vinculada al BNG) y Galicia Bilingüe (a la que han querido vincular, aunque sin éxito, al PP o al Club Financiero Vigo).

La estrategia de Feijoo es sumamente astuta, más propia de un zorro a punto de asaltar un gallinero que de un político que en cierto momento todos creímos sensato y honrado, pues ésa era la imagen que nos ofrecía. Feijoo trató de presentarse “urbi et orbi” como el centro y el equilibrio entre dos “extremismos”, el “ultragalleguismo” de la blocallada y el supuesto “españolismo” de Galicia Bilingüe, de tal manera que socios y colaboradores de GB pasábamos de ser unos simples defensores de la libertad de idioma a unos impositores de la lengua oficial del Estado en el más puro estilo franquista.

Sin embargo, como todo lo que no tiene recta intención, el engaño se está volviendo contra el mismo Feijoo, pues poco a poco su zorrería está quedando al descubierto y cuanto más haga por encubrirla, tanto peor le salen las cosas. Aunque sé de sobra que en este Occidente materialista que navega a la deriva la Biblia no está de moda, creo oportuno citar este pasaje que le viene a Feijoo que ni pintado:

El Señor maldice la casa del malvado,
pero bendice el hogar del hombre justo.
El Señor se burla de los burlones,
pero trata con bondad a los humildes.
La honra es el premio de los sabios,
pero los necios se destacan por su deshonra.
(Proverbios 3:33-35)

Al final, Sr. Feijoo, las malas intenciones salen a la luz y va a quedar usted en ridículo, con el culo al aire y su partido perderá, por su culpa, unos cuantos miles de votos en las próximas elecciones. Mire, Sr. Presidente, hasta en las Islas Baleares ya le han visto el plumero. Lea la noticia que publica Libertad Digital y, puesto que ya va siendo “vox populi” la zorrería que se oculta tras sus buenos modales y su palabra aparentemente sosegada, tenga la valentía de dedicarse a otro oficio donde le permitan ejercer impunemente la mentira y las malas artes.

Aquí tiene la noticia, léala y que le sirva de lección: «La asociación cívica Círculo Balear se suma también al malestar generado por el decreto del "trilingüismo" de Feijoo. El Círculo considera que se trata de "un timo" y muestra su preocupación por el anuncio de Rajoy, que aseguró que este documento será el ejemplo a seguir también en Baleares».

http://www.libertaddigital.com/sociedad/circulo-balear-el-decreto-gallego-que-rajoy-aplicara-en-baleares-es-un-timo-1276380904/

LAS PROMESAS INCUMPLIDAS DE FEIJOO
Las frases entrecomilladas son palabras textuales de Feijoo pronunciadas antes de ganar las elecciones.

“Y de entrada a nosotros nos parece que las asignaturas troncales deberían ser elegidas por los padres. El idioma en el que se den las asignaturas troncales, que son las de los textos, las del material didáctico, las asignaturas más importantes, deberían de elegirlas los padres, y por eso en ese primer sobre de matrícula les vamos a hacer esa pregunta y esa pregunta va a vincular al gobierno”.

Transcripción de otra de las grabaciones:
“Darle libertad a todos los alumnos para que puedan dirigirse en clase al profesor en el idioma que quieran, para que puedan comprar los libros en el idioma que quieran, y esa libertad conllevará la última medida que adoptaré, que es solicitar a los padres en los impresos de matrícula del próximo curso escolar una casilla donde me digan cómo quieren que se den las asignaturas troncales; es decir, las asignaturas con textos; si quieren que se den en castellano o quieren que se den en gallego”.

Resumiendo, Núñez Feijoo hizo tres promesas fundamentales que no cumplió:
* Los padres elegirán el idioma de las asignaturas troncales.
* Habrá una casilla con la pregunta vinculante en el sobre de matrícula.
* Los alumnos tendrán libertad para utilizar oralmente y por escrito cualquiera de las dos lenguas en el aula.

Zapatero
El maestro Ciruela abre en Europa una escuela
Pablo Molina Libertad Digital 9 Enero 2010

Zapatero es un personaje irrepetible al que algún día la psiquiatría clínica deberá analizar para provecho de las generaciones futuras de estudiosos de la mente humana. La realidad no tiene para él ningún valor, de hecho no existe en lo que a él respecta, y si en algún caso los hechos contravienen sus predicciones con tozudez, su respuesta es persistir en el error con mayor terquedad. Un tipo cojonudo nuestro presidente.

De joven tuvo que ser absorbido por un vórtice cuántico que le alejó definitivamente del espacio-tiempo en el que se desarrollan los fenómenos físicos, de ahí que a sus cincuenta años siga creyendo sinceramente que sus deseos transforman la realidad y la de los que le rodean. Un tipo así dedicado a la venta ambulante es peligroso; como presidente del Gobierno es letal.

Cuando el proceso rotatorio anunció la llegada de Zapatero a la presidencia de la UE, los medios de comunicación extranjeros soltaron la gran carcajada, mayormente porque La Secta no emite para el resto del continente y, aunque lo hiciera, su audiencia sería previsiblemente igual de lamentable, así que la imagen que el presidente tiene fuera de nuestras fronteras es, a diferencia de España, completamente fidedigna. Ahora bien, después de este primer anuncio de Zapatero sobre lo que pretende hacer con Europa la risa se habrá convertido en un rictus de estupor mezclado con miedo a partes iguales. Este tío va a dejar Europa que no la va a conocer ni la progenitora B que la alumbró (por no seguir las recomendaciones del Gabinete de salud reproductiva). Y si a los ciudadanos europeos les gusta su actual forma de vida peor para ellos.

El problema de Zapatero es que su capacidad destructiva en Europa va a ser mucho más limitada que dentro nuestras fronteras, donde actúa con una patente de corso que nadie le ha expedido, porque también en democracia existe un Estado de Derecho que vincula a los gobernantes; a ellos en primer lugar. Otra cosa es que las instituciones garantes de la legalidad y la leal oposición miren para otro lado a la espera de heredar el país a beneficio de inventario, en cuyo caso no convalidan el delito sino que, sencillamente, se convierten en sus cómplices.

Zapatero es el gobernante que ha provocado en cualquier país la mayor devastación política, económica y social en el menor tiempo posible, lo que no le impide proponer una agenda al resto del continente por una década con sanciones a los que se salgan de sus recetas: envilecimiento de la política, subida de impuestos, derroche presupuestario, legislación contra la propiedad privada y la familia, idiotización de la infancia y la juventud a través del sistema educativo y creación de una casta de pesebristas que agiten las masas a su favor. Si no fuera porque la Unión Europea tiene un presidente permanente desde el pasado uno de diciembre y algunos primeros ministros sensatos, la llegada de Zapatero a la presidencia europea sería un nuevo Lepanto con el resultado invertido. En todo caso, está bien que la izquierda europea conozca de primera mano cómo se las gasta su referente más radical. Hala, a disfrutar el momento, que un semestre pasa volando.

Pablo Molina es miembro del Instituto Juan de Mariana.

La guerra de taifas
MANUEL MONTERO El Correo 9 Enero 2010

Tengo la impresión de que cuando nos educábamos sobre la cosa pública se produjo un error. En vísperas de la Transición estábamos imbuidos en la idea de que el enfrentamiento entre la izquierda y la derecha constituía la esencia de la democracia. Los marxistizantes creíamos que la lucha de clases era el motor de la historia y que, en plan revolucionario o con flojera socialdemócrata (así era el espíritu de la época), las peleas entre las fuerzas del liberalismo capitalista y los sectores populares jalonarían nuestro devenir. Estaba también la idea, que hoy se antoja rara, de que las conquistas nacionales nos aproximarían a la libertad.

Por eso lo que ha venido en los últimos treinta años nos ha cogido a contrapié. No nos habíamos entrenado para ello. Tras tanto comernos el coco con la lucha de clases, resulta que la clave de nuestra vida en sociedad es la guerra territorial, el combate perpetuo entre regiones y nacionalidades, que se lanzan unas sobre otras con entusiasmo y saña. No sólo las liberaciones nacionales se convirtieron en el punto de partida para coartar libertades a los ciudadanos, sino que toda comunidad autónoma se sueña reino de taifas.

Así, por ejemplo, apenas hay debates sobre la fiscalidad. Ni la izquierda aspira a sacar a los ricos hasta la última gota de sangre en impuestos ni la derecha anhela eliminar cualquier contribución progresiva para que lo paguen todo los menestrales. Si hay alguna bronca fiscal suele ser más bien retórica y pasajera. En este aspecto, las luchas titánicas se producen entre las comunidades autónomas sobre cómo ha de repartirse el pastel. Llegó la crisis y las taifas se aprestaron a salvarla logrando más recursos del Estado. Las comunidades ricas quieren que éste les dé más y así las pobres cobrarán menos. Como Robin Hood pero al revés. Las autonomías pobres se resisten como gato panza arriba. El presidente del Gobierno, que fue pillado en renuncio, aseguró de pronto que todas las autonomías cobrarían más que antes. Después, averiguamos perplejos que todas cosecharían por encima de la media. Habría para todos. Milagro. La incógnita no se ha resuelto: ¿En qué gastará menos la Administración central? Como los recursos no son infinitos, para dar más a las taifas hay que quitarlos del fondo común. O multiplicar los panes y los peces, improbable hazaña con precedentes bíblicos.

Como es un tema vidrioso, los grandes partidos nacionales no tienen un modelo sobre la financiación autonómica, para evitar que 'sus' autonomías riñan entre sí. El asunto les sirve para echarse los trastos el uno al otro, pero en los dos partidos muchos arremeten contra sus correligionarios de otra comunidad si atisban en lontananza alguna tajada autonómica.

No hay modelo para la estructura autonómica de España, pero sí una tendencia. El sistema evoluciona hacia el desmantelamiento progresivo de la Administración central. Nunca una competencia ha vuelto a ésta, ni al comprobarse que la transferencia era cara e ineficaz, o que se creaban estructuras administrativas replicantes e inoperantes. Como se hace sin un modelo previamente pergeñado y consensuado -esto va al albur de los apuros de populares y socialistas cuando están en el poder: de ambas circunstancias hay ejemplos-, las Españas van mudando en migajas. Llegamos a cosas absurdas. Cada comunidad autónoma elabora su propio reglamento taurino, para afirmar su identidad. Los toreros tendrán que viajar con un manual de Derecho Autonómico-Taurino Comparado.

La convivencia nacional no peligra sólo por los nacionalismos periféricos que cuestionan España, que en el fondo no es la cuestión fundamental. Los mayores riesgos vienen de la identificación particularista de cada autonomía con unos intereses propios cuya afirmación prioritaria niega la misma noción de intereses generales. Y se multiplican al solaparse las apuestas nacionalistas y la forja de identidades autonómicas.

Montilla
Carbón no, brasa
Maite Nolla Libertad Digital 9 Enero 2010

A Montilla los Reyes no le han traído carbón, le han traído brasa, pero para repartirla ¡Qué pesao! ¡Qué pesadilla humana! Es una de las características de los nacionalistas y Montilla lo ha aprendido rápida y eficazmente. La cuestión es no dejar descansar al prójimo ni para Reyes. Después de más de un mes de cartas, editoriales, adhesiones inquebrantables, discursos y, en general de una puesta en escena bastante cómica –al menos en la forma–, todavía hay alguien que piensa que eso que llaman aquí la sociedad civil catalana ha manifestado su malestar de forma espontánea. Si esto parece Fama ¡a bailar! Por cierto, ¡qué bonito concepto el de la sociedad civil catalana! Alguien debería traducirlo, pero bonito lo es un rato. Cuando se habla de sociedad civil no se refieren a los ciudadanos, se refieren al notario que redactó el editorial, al dueño de Planeta, al conde de Godó y al piyama de Jan.

Y es que es necesario un ejercicio de traducción de lo que pasa por aquí. Lo primero es determinar la intención con la que se hace todo esto: dejar bien claro que diga lo que diga el Constitucional, el estatuto se aplicará y a ver quién se atreve a obligar a lo contrario. Sea cual sea el contenido de la sentencia, mientras en Cataluña gobierne el nacionalismo en cualquiera de sus formas, la política lingüística, educativa y, en general, la política, será la que se establece en el estatuto y ni siquiera eso es necesario. El Gobierno de España no va a hacer lo contrario porque está a favor, y el Partido Popular tampoco porque aspira a ser un partido de gobierno en Cataluña, exigiendo a CiU únicamente que renuncie al derecho a decidir –declaraciones de Alicia Sánchez Camacho publicadas en La Razón el domingo 3 de enero. Por cierto, o mintió la señora Sánchez Camacho el domingo a La Razón, o le mintió el miércoles por la noche a Mariano Alonso diciendo que el pacto es imposible. Ya ven, se puede decir una cosa y su contraria con el escalofriante margen de tres días. Decidan ustedes teniendo en cuenta que este jueves los populares se han autofiltrado que "el PP trata de acercar posturas con CiU para echar al tripartito, a pesar del Estatut".

Volviendo al tema, ¿que lo de Montilla tiene una intención electoral? Es posible, porque si la sentencia es mínimamente abrasiva con el estatuto, CiU y ERC tienen la campaña hecha. Ante eso, Montilla lo que pretende es pasarles en nacionalismo, asumir su discurso y aumentarlo a tope. Ya les digo, eso es posible, pero no creo que el PSC pierda o gane votos por el contenido de la sentencia. El PSC pierde o gana votos según sus votantes se quedan en casa o van a votar, que lo primero pasa en las autonómicas y lo segundo en las generales.

Lo que si deben tener presente es que, como pasa en muchas ocasiones, el lenguaje nacionalista ha venido para quedarse. Hemos asumido los conceptos nacionalistas como si nada y hasta hemos entrado a discutir sobre ellos. Por eso es bueno recordar que cuando Montilla dice "recortar el estatuto", debería decir que el Tribunal Constitucional, en el legítimo ejercicio de sus atribuciones, según los artículos 159 y siguientes de la Constitución Española, puede declarar inconstitucional todo o parte del estatuto de autonomía. Cuando dice la "voluntad del pueblo catalán aprobando mayoritariamente el estatuto en referéndum", significa que todos los que votaron "sí" sabían que aunque el estatuto se aprobara en referéndum y se aprobara por las Cortes y por el Parlament de Cataluña, el Tribunal Constitucional tiene plena legitimidad para declararlo inconstitucional, y la Constitución lo ampara.

Entiendo que deben estar ustedes hasta arriba de todo esto y que incluso están tentados de poner los informativos de Antena 3, que sólo hablan del tiempo. Pero ahí está la clave: mientras el dueño de Antena 3 les ofrece una miscelánea banal todos los días, lleva firmados no sé cuántos manifiestos de apoyo al estatuto; un notable de la sociedad civil catalana, por cierto.

Nacionalismo degradado
José María MARCO La Razon 9 Enero 2010

El nacionalismo catalán de todos los partidos, con el añadido del presidente de un club de fútbol, se ha empeñado en una espiral reivindicativa cada vez más desquiciada. Si el efecto que persigue es alejar a Cataluña del resto de España, lo está consiguiendo, pero la escisión no viene del lado catalán, siempre obsesivamente pendiente de «Madrit», sino del otro, del resto de los españoles, cada vez más indiferentes a cualquier cosa que les ocurra a los catalanes. Que eso no es bueno para el conjunto de España está claro. Que es pésimo para Cataluña, todo lo demuestra, incluidas las tasas de paro, la degradación de la vida pública y el particularismo, es decir el provincianismo en que se hunde Cataluña bajo una apariencia de modernidad vanguardista que ya no engaña ni a los más ignorantes de los paletos de Hollywood.

En España hemos perdido el sentido histórico de las cosas y nos resulta difícil comprender para qué se pensaron originariamente nuestras instituciones, cuáles son las razones de nuestros usos, a qué objetivos respondió alguna vez la realidad que nos rodea. En el caso del nacionalismo catalán todo esto es aún más difícil, porque ha ido evolucionando según líneas tácticas, coyunturales, inexplicables fuera de cada circunstancia. Y sin embargo, no estaría mal que se recordara el elemento regenerador español que tuvo el primer nacionalismo, en particular el de Cambó, el carácter conservador del de Prat de la Riba, su voluntad de integrar el catalán y la cultura catalana en la gran cultura, más allá de una manifestación de narcisismo local, su voluntad de colaborar en la gobernación de España y contribuir a su progreso. Dejar que todo eso, que constituyó la razón primera del nacionalismo catalán, acabe convertido en motivo de algarada, en vejaciones al resto de los españoles y en instrumento para conseguir parcelas de poder que se podrían lograr por medios menos groseros resulta indigno de España y degradante para Cataluña.

A pesar de la crisis, el Estado español se niega a adelgazar
Francisco Rubiales Periodista Digital 9 Enero 2010

Lo que etá ocurriendo en España es de una gravedad extrema. Los medios de comunicación sometidos no hablan de ello, pero la realidad cada día es más evidente: la clase política gobernante parece dispuesta a llevar el país hasta la ruína y el desastre antes que renunciar a sus privilegios.

Es una realidad terrible que está rompiendo todo vínculo entre la gente decente y "la casta".

Dominado por partidos políticos más obsesionados por el poder y los privilegios que por el bien común, el Estado español, despilfarrador, ineficaz, corrupto y enfermo de una grave obesidad mórbida, se niega a adelgazar, a pesar de que todos los epecialistas le recetan una dieta radical en tiempos de crisis.

Acostumbrados a disponer de dinero abundante y fácil durante los tiempos de bonanza, cuando los impuestos del consumo y del ladrillo llenaban las arcas públicas hasta rebosar, ahora, ante la escasez de ingresos propia de la crisis económica, los políticos prefieren esquilmar al ciudadano con impuestos y sanciones, antes de someter al Estado al la dieta de adelgazamiento que le recomiendan al unísono los expertos y las grandes instituciones económicas mundiales.

Las administraciones están llenas de enchufados y de amiguetes del poder, a los que ahora no pueden pagar porque los ingresos públicos han disminuido. Ante el drama, en lugar de reducir personal como haría cualquier empresa en tiempos de dificultad, los políticos han decidido esquilmar a la ciudadanía a travésde impuestos, multas, tasas y sanciones. Las irregularidades urbanisticas, las obras sin licencia, el tráfico y cualquier infracción menor son ahora objeto de sanción porque los políticos necesitan dinero y no se atreven a incrementar todavía más la ya agobiante presión fiscal, por miedo a perder votos.

Ni siquiera son capaces de renunciar al arbitrario reparto de dinero público entre sus socios, amigos y aliados, una distribución de los fondos públicos que se hace no para beneficiar a la sociedad o para propiciar el bien común sino para ganar apoyos políticos, pagar favores, crear clientelismo y ganar los votos necesarios para seguir en el poder. Las últimas muestras: nombramiento en los últimos meses de más de un centenar de nuevos altos cargos del gobierno y 700.000 euros regalados por Zapatero a la represiva y antidemocrática policía de Nicaragua, mientras se le niegan recursos imprescindibles a la Guardia Civil española.

El Estado en España es un monstruo obeso, enfermo, pesado y sudoroso que necesita una intervención urgente que le achique el estómago en el quirófano. Pero los políticos se niegan a esa terapia porque perderían poder al perder peso y ganar la agilidad que la nación requiere para subsistir en la crisis.

El actual gobierno español es incapaz de aplicar las recetas eficaces exigidas por la brutal crisis que agobia al país. En lugar de estimular la actividad empresarial bajando los impuestos y eliminandos los centenares de obstáculos burocráticos que estrangula a la iniciativa privada española, los políticos socialistas prefieren convertir al gobierno en empresario creador de empleo y riqueza, una opción errónea y suicidad cuya ineficacia ha sido mil veces demostrada a la largo de la historia. Cada vez que el Estado se ha hecho intervencionista y empresario, sólo ha sabido crear pobreza, esclavitud, descontento y violencia. Ahí están para demostrarlos las experiencias del socialismo real en el extinto Imperio Soviético, en Cuba y en cualquier otra tierra sometida a opresores y sátrapas.

Zapatero y su gobierno han multiplicado por cinco el déficit español, convirtiendo nuestro crédito internacional en basura, pero se niegan a ayudar a los ciudadanos y a las empresas creadoras de empleo y riqueza bajando impuestos y sometiéndo al Estado a la dieta de adelgazamiento y austeridad que la crisis exige.

El poder político, decepcionante y alejado de los intereses ciudadanos, demuestra cada día que prefiere arruinar al país antes de renunciar a sus privilegios, a sus legiones de enchufados, flotas de coches oficiales, tarjetas de crédito ilimitadas, gastos de representación, secretarias y sueldos estratosféricos, inmerecidos e injustos a juzgar por los resultados de su gestión de gobierno.

Los ciudadanos españoles, desprovistos de cualquier poder democrático en esta partitocracia degradada, se han convertido en rehenes de sus políticos y no pueden hacer nada para obligarles a que apliquen las recetas correctas ante la crisis e impedir que sus errores arruinen a un país que, gracias al esfuerzo de varias generaciones, llegó a ser próspero y solvente.

Voto en Blanco

La estratosfera
José Antonio VERA La Razon 9 Enero 2010

Si Guerra no existiera habría que inventarlo. La Transición política no hubiera sido igual sin su aportación, y ahora en el PSOE se le echa en falta. No sólo por la facilidad que tiene para la ironía o el insulto intelectual, sino porque en el fondo de Guerra lo que hay es sentido común, a veces expresado de manera abrupta, es verdad. Pero su discurso sintoniza con la gente porque anda con los pies en el suelo y dice a su manera lo que la mayoría piensa.

Por eso hay que ponerlo de vez en cuando en el escenario. Para que le saque los colores a unos cuantos. Particularmente a los de su partido, donde ejerce gran autoridad. Incluido, por supuesto, en Cataluña. La tragedia del socialismo catalán y ahora de Montilla es que su público es más del PSOE que del PSC, más de Guerra y de Felipe que en su época de Obiols y Raventos, más de Zapatero que de Maragall. Se ve cada vez que hay elecciones. En las generales vota el 70 por ciento del electorado y arrasa el PSOE. En las autonómicas apenas acude a las urnas el 40 y pierde el PSC. Pero ellos insisten en hacer la política del PSC y no la del PSOE, pese a que en el extrarradio de Barcelona y en los populosos barrios de la capital lo que vende es el PSOE y no el PSC. Si algún día se dieran cuenta de esta circunstancia y actuaran en consecuencia, vencerían también en las elecciones catalanas, pero se empeñan en ser lo que no quiere su gente. En parecerse más a CiU y a Esquerra que al partido de Guerra. Error en el que con el ahínco del converso persevera Montilla fuera de toda lógica.

Montilla quiere ser más nacionalista que Más y más catalán que Pujol en una tierra en la que lo que predomina es la mixtura. Gente que llegó de otros lados y que se siente atraída por el discurso del PSOE, pero no por el del PSC. Gallegos, extremeños y andaluces como Montilla que no tienen interés alguno en dejar de ser españoles y empiezan a estar un poco hartos de la estratosfera política catalana. Por eso cada día votan menos, como se vio en las últimas autonómicas y en el referéndum del Estatut, aprobado de manera pírrica por apenas el 36 por ciento (1,8 millones sobre un total de 7) de una población a la que no interesa ese limbo en el que se mueven, con el dinero de todos, políticos como Carod, Más, Saura y Montilla. El limbo de la subvención y el agravio constante, antes a Madrid y ahora a España, como si fuera España la culpable de que ellos se dediquen a dilapidar el ahorro de todos en planes identitarios y embajadas absurdas, en subvenciones al cine en catalán y en informes esotéricos para pagar favores a familiares y amigos. Malgastan el dinero público en sus intereses de casta y se olvidan de invertirlo en solucionar los problemas de la gente.

Acabamos de conocer las cifras del paro en Cataluña. Son escalofriantes. Si el president Montilla se dedicara de verdad a resolver este drama, en vez de a buscar fantasmas en Madrid, como sus predecesores, tendría la mayoría absoluta asegurada en las próximas elecciones. Pero él prefiere la estratosfera. Se lo acaba de decir con cierta crueldad Alfonso Guerra.

Lágrimas de cocodrilo
IGNACIO CAMACHO ABC 9 Enero 2010

ES una lástima que los políticos de amplio recorrido, como Alfonso Guerra, estén presos de su biografía, porque cuando tienen razón en un análisis suelen entrar en contradicción con su trayectoria de pasadas sinrazones. Este Guerra sensato y ponderado que acusa a los dirigentes catalanes de vivir en la estratosfera y de discutir una sentencia que aún no se ha producido es el mismo que como presidente de la Comisión Constitucional se tapó la nariz ante un Estatuto que repudiaba, y el que cuando gobernaba con poderes de valido propuso, ay, asesinar a Montesquieu sometiendo el espíritu de las leyes al soplo de la política. Con la mala fortuna de que en aquel entonces su palabra era de obligado cumplimiento y la separación de poderes quedó indefectiblemente averiada por mecanismos de sumisión diseñados en su propio despacho. Le faltan remordimientos a esta lucidez intelectual del Guerra contemporáneo que tiene la sabiduría senatorial del tribuno veterano curtido en el escepticismo de la perspectiva, pero sin cuya pretérita arrogancia de poderoso no habría hoy epígono capaz de desafiar al sistema judicial con la presión preventiva de quien se cree investido de legitimidad para sentirse dueño del arbitraje.

De aquella petulante maniobra para someter a los jueces al juego de las mayorías proviene esta fatal inclinación a arrogarse la potestad de influir en el criterio de las sentencias; de aquel avasallador blitzkrieg político sobre la independencia de la magistratura se deriva esta peligrosa costumbre intimidatoria que hoy pone al propio Guerra contra el espejo de su antigua doctrina. Otra cosa es que acaso en los tiempos de la dominancia felipista no habrían pasado de presidir una diputación estos montillas que ahora se consideran capacitados para encarnar presuntos liderazgos nacionales desde los que proyectarse en la Historia. Poco le habría durado al vicetodo -poco le duraron, de hecho, los que le tocaron en suerte- un rebelde virreinal encaramado sobre privilegios territoriales; en este jacobinismo de hierro no hay reproches que formular a los antiguos gerifaltes gonzalistas, salvo el de mostrarse en exceso contemplativos con el adanismo de unos herederos dispuestos a demoler lo más sólido de su obra.

Porque quizá ése sea el aspecto más triste de estas razonables críticas de hogaño: su fondo de puñaladitas de pícaro, de lágrimas de cocodrilo, de consuelo verbal inútil y algo tardío de la desolación por una frívola deriva ante la que ya no sólo no tienen influencia de mentores con autoridad moral, sino ni siquiera fuerzas o interés para moderar más allá de un leve desahogo. Este distanciamiento descreído y mordaz no es más que una débil esgrima de salón para aplacar la desazón ante la cosquilla nostálgica de una cierta impotencia; la de comprobar que un tiempo que no es mejor no sólo los alcanza sino que los desborda.

El desafío de Montilla
EDUARDO SAN MARTÍN ABC 9 Enero 2010

Salvadas las diferencias formales, el reto que la dirección del PCS y el tripartito catalán plantean a las instituciones del Estado se va pareciendo cada ve más al que lanzó en su día Ibarretxe. Y que se formula más o menos así: oigan, nosotros queremos quedarnos en España, pero las condiciones de esa relación las ponemos nosotros, no la Constitución ni su intérprete legítimo. Y como el ex lendakari, se refugian en los deseos supuestamente mayoritarios de la sociedad. Doscientas asociaciones son muchas, pero es dudoso que representen a la mayoría de Cataluña. La única expresión comprobable de tal voluntad, hasta el momento, son las cifras de aprobación del estatuto: una tercera parte de los catalanes censados.

Ignoro si el PSOE ha caído en la cuenta del problema de futuro que les está generando Montilla. Quien corre serios riesgos es el socialismo español en Cataluña. La vieja sección del PSOE en el Principado, que puso el esqueleto del PSC al comienzo de la transición, ha terminado parasitada por quienes sólo pusieron el traje y la barretina: el nacionalismo pequeñoburgués disfrazado de progresía intelectual. Al final, asomaron la patita y Montilla y sus antiguos coroneles se dejan seducir.

En este punto me atrevo a expresar una convicción que puede poner los pelos de punta a muchos: creo honradamente que el futuro de España no está en peligro ni siquiera en el caso de que una de sus partes se escinda. Acabo de leer el libro de recuerdos y pensamientos de Vaclav Havel («Sea breve, por favor»), que presidió la separación de Checoslovaquia, y su lectura ha ahuyentado el poco miedo que aún pudiera albergar por las escisiones pactadas. Perderles el miedo reduce sustancialmente la eficacia de la extorsión nacionalista y pone a prueba su voluntad real de escisión. Entretanto, conviene no dar a sus proclamas retóricas más valor que el tienen. Cuando llegue el momento, si es que llega algún día, habrá que sentarse a la mesa con los nervios templados y la mano en la cartera. Hasta entonces, más vale ocuparse de los verdaderos problemas de España.

Perversiones terroristas
ISABEL SAN SEBASTIAN El Mundo 9 Enero 2010

EL TERRORISMO empieza por atentar contra nuestras vidas y termina enfrentándonos en debates estériles que pretenden destruir nuestra forma de vivirla. Ése es su efecto más perverso, el más devastador, el que con más ahínco persiguen los adoradores de la muerte que envenenan este tiempo.

Recuerdo muy bien las discusiones bizantinas que, tras la masacre de Hipercor, enfrentaron a la sociedad española a propósito del desalojo del local, la actuación de la Policía y demás asuntos tangenciales ajenos al meollo de la cuestión; esto es, la brutalidad de los asesinos capaces de perpetrar tamaña barbarie y la necesidad imperiosa de derrotarles cuanto antes. ETA ha empleado siempre con maestría el arma de la división, hasta el punto de que todavía hoy, después de 40 años de sangre, treguas-trampa y felonía, las encuestas no dilucidan si la mayoría de los ciudadanos opta por la negociación o por la persecución implacable como método para terminar con la banda. ¿Es legítimo votar a un partido integrado en una estructura criminal? El propio fiscal general del Estado defendía esta tesis hace sólo un par de años, con su célebre metáfora del Guantánamo electoral. Si no hemos sido capaces de alcanzar un consenso en relación a algo tan evidente, ¿cómo vamos a resolver sin graves daños colaterales el viejo dilema libertad/seguridad?

Lo malo no es que cada cual defienda sus posiciones al respecto. Lo pernicioso es que en el intercambio de argumentos lo primero que se pierde es la referencia al origen de la disputa y, con ella, la perspectiva. Porque si estamos en vísperas de renunciar a nuevas parcelas de intimidad, de comodidad y de tranquilidad en nuestros viajes no es por causa imputable a nosotros mismos, sino porque existen ideologías o creencias religiosas lo suficientemente depravadas como para intentar imponerse a bombazos. Son esas ideologías y esas creencias religiosas las que hay que combatir con todas nuestras fuerzas, manteniendo intactos los principios que han cimentado nuestras sociedades democráticas, incluso a costa de perder libertad de movimientos. Porque no hay movimiento que pueda equipararse en valor a la conciencia y es ésta, la conciencia, depositaria de nuestras convicciones más profundas, la que hay que preservar a toda costa del ataque de los fanáticos islamistas. Ojalá no hiciera falta para ello instalar en nuestros aeropuertos nuevos dispositivos de vigilancia. Ojalá bastase con instalarlos. Serán necesarios muchos más sacrificios, mucha más fe en la valía de nuestra civilización, si queremos preservarla del embate de estos bárbaros del tercer milenio.

Juan Vicente Santacreu exige libertad lingüística
"Quiero que mi hija pueda utilizar el castellano cuando le dé la gana"
Sólo ha recibido respuesta del gabinete de Rosa Díez, de UPyD
Lucía Fernández Periodista Digital 9 Enero 2010

Natalia es una niña ejemplar que obtiene sobresalientes en todas sus asignaturas. Tiene un nivel de inglés de segundo de Bachillerato y unos conocimientos muy amplios para tratarse de una niña de tan sólo diez años. Estudia quinto de primaria en el colegio público Profesor Sanchís Guarner, en Valencia, y hace unos meses su historia saltó a los medios de comunicación.

Una profesora le había suspendido varios exámenes por contestar en castellano. Natalia está matriculada en la línea de castellano, según la cual la propia lengua de la comunidad y una de las asignaturas -Conocimiento del Medio- se dan en valenciano pero el resto en castellano. En la práctica, las cosas son muy diferentes. Excepto matemáticas, todas las asignaturas se imparten en valenciano y es el idioma que habitualmente se usa en las conversaciones dentro del aula.

Juan Vicente Santacreu, el padre de Natalia, sigue luchando para que se reconozca el derecho de su hija a contestar en español los exámenes:

"Mi hija hace todo en valenciano, pero porque le obligan. Me dicen que no me queje porque sólo tiene una asignatura en valenciano pero eso es mentira. Dan todo en valenciano menos matemáticas"

"Entiendo que en la asignatura de valenciano responda y hable en valenciano, en la de inglés, en inglés. Pero en el resto de asignaturas ella tiene derecho a contestar en castellano"

EL COLEGIO NO RECTIFICA
El director del colegio donde estudia Natalia, el Consejo escolar y el inspector no dan su brazo a torcer. Incluso llegaron a amenazar con expulsión de la niña si no se ponía fin a la situación.

"Antes de que esto saliera a la luz, en el colegio la intentaron convencer de que el valenciano es muy bueno para ella porque el día de mañana le servirá para mantener relaciones comerciales con Cataluña, tiene que convencer a los papás... Un adoctrinamiento"

"El colegio no rectifica ni hace absolutamente nada. El inspector tampoco hace nada: lo consiente"

El Consejo escolar tampoco le apoya. Juan Vicente se percató de que el inspector se había reunido con ellos porque utilizaban los mismos argumentos para no apoyar su lucha:

"Dicen que quiero crear una brecha en el sistema educativo de la lengua en Valencia. Pero yo no quiero crear ninguna brecha, lo que quiero es que mi hija, que está en la línea de castellano, tenga la opción de estudiar en español"

"Quiero que mi hija pueda utilizar el castellano cuando le de la gana, siempre y cuando saque sobresaliente en la asignatura de lengua valenciana"

"Mi hija no está contestando en chino, ni en gallego. Está contestando en una de las dos lenguas oficiales que hay en Valencia"

CASO OMISO DE LOS POLÍTICOS
Juan Vicente ha trasladado sus preocupaciones por el tema a algunos políticos como Mariano Rajoy, Esperanza Aguirre, Rosa Díez e incluso ha escrito al Rey. El padre de Natalia cree que el caso de su hija ha de servirnos para reflexionar sobre la educación en España.

"De los políticos a los que me dirigí con este tema, sólo he recibido respuesta de Rosa Díez, de UPyD, diciéndome que están conmigo y me apoyan"

"Pero, por ejemplo, de Rajoy no he sabido nada. Tiene miedo a perder votos. Se esconde"

Nace en Madrid la Asociación Nacional por la Libertad Lingüística
"Es injusto abandonar la defensa de la libertad en manos de unos pocos que se encuentran en lugares hostiles"
 www.lavozlibre.com 9 Enero 2010

Madrid.- El próximo martes 12 de enero, a las 12.15 horas, tendrá lugar en el Hotel Eurobuilding 2 de Madrid el acto de presentación de la Asociación Nacional por la Libertad Lingüística (ANLL), una entidad constituida el pasado mes de diciembre con la intención de plasmar su denuncia contra la imposición lingüística a nivel nacional.

“Quiero manifestar mi apoyo, mi respeto y mi homenaje a la labor que las diversas asociaciones cívicas de diferentes comunidades autónomas llevan años realizando en defensa de la libertad lingüística”, ha manifestado Pablo Yánez, presidente de la ANLL. “Ellos son el ejemplo sin el cual esta nueva andadura nunca hubiese tenido lugar”.

“Entendemos, sin embargo, que la vulneración de derechos individuales a través de procesos de imposición lingüística en el ámbito educativo, comercial o laboral es un problema nacional, en la medida en que rompe la igualdad ante los poderes públicos que la Constitución garantiza a todos los españoles”, añade Yáñez.

“Consideramos injusto abandonar en manos de unos pocos, en unos pocos lugares casi siempre hostiles, la denuncia de esta situación, la defensa de la libertad de todos y la búsqueda de soluciones”, explica el presidente de la ANLL, tras lo cual añade que el problema lingüístico necesita una respuesta nacional.

******************* Sección "bilingüe" ***********************

El valor de la palabra
Luis del Pino Libertad Digital 9 Enero 2010

Entradilla al programa "Sin complejos" del sábado 9 de enero

El 30 de enero de 2009, semanas antes de las elecciones gallegas, Alberto Núñez Feijóo era entrevistado por Federico Jiménez Losantos en la cadena Cope. En esa entrevista, y a preguntas de los oyentes, el entonces candidato a presidir la Xunta de Galicia adquirió cinco compromisos concretos:

* que en enseñanza infantil los padres elegirían en el 100% de los casos el idioma de la enseñanza
* que en los niveles educativos superiores, se preguntaría a los padres en qué idioma preferían las asignaturas troncales y que esa consulta sería vinculante, aclarando que por asignatura troncal se entendía aquélla que dispusiera de libro de texto.
* que esa pregunta a los padres se realizaría de cara al nuevo curso escolar 2009 - 2010.
* que los niños podrían usar el idioma que prefirieran en la clase, incluyendo en sus comunicaciones con el profesor y en los exámenes
* que derogaría el decreto de normalización promulgado por el bipartito en sus primeros cien días de gobierno

El 28 de abril de 2009, después de las elecciones y ya como nuevo presidente del gobierno gallego, Alberto Núñez Feijóo volvió a acudir al programa de Federico Jiménez Losantos para una nueva entrevista. En esa segunda ocasión, repitió otra vez sus compromisos electorales, con la única matización de que la solución que adoptara tendría que tener en cuenta las peculiaridades demográficas de Galicia, que imponen que en algunos colegios sólo existe un aula por curso, lo que hace inviable separar a los alumnos por lengua.

Además, en esa segunda entrevista adquirió un sexto compromiso: que a la hora de elaborar el nuevo decreto, hablaría con las asociaciones, haciendo una mención especial a Galicia Bilingüe, de quien dijo que era una asociación que defendía "un bilingüismo razonable".

Sin embargo, con el correr de los meses, fue quedando de manifiesto que, como decía Tierno Galván, "las promesas electorales están para no ser cumplidas".

La primera bofetada a aquéllos que creyeron en las promesas de Feijóo en materia lingüística fue el nombramiento de Anxo Lorenzo, un partidario de la imposición del gallego, como nuevo Director General de Política Lingüística. En lugar de nombrar a alguien partidario de aquello que él mismo había denominado "un bilingüismo razonable", Núñez Feijóo nombraba a una persona partidaria de todo lo contrario.

El segundo desplante sería el incumplimiento de su promesa de derogar el decreto anterior de normalización en sus primeros cien días de gobierno.

El tercer incumplimiento fue el permitir que el curso escolar 2009 - 2010 comenzara sin haber alumbrado aún la nueva normativa.

Sólo hubo un signo positivo en esos meses, y es que gobierno gallego efectuó una consulta a los padres para saber qué lengua vehicular preferían en la enseñanza. El resultado de aquella consulta no pudo ser más claro:

* En educación primaria, el 54,6% de los padres preferían que el idioma vehicular exclusivo o mayoritario fuera el castellano, frente al 18,3% que preferían el gallego y un 26,6% que se inclinaban por las dos lenguas en igualdad.
* En educación secundaria, el 48,5% de los padres preferían que el idioma vehicular exclusivo o mayoritario fuera el castellano, frente al 27,5% que preferían el gallego y un 23,6% que se inclinaban por las dos lenguas en igualdad.

Pese a estos resultados, el pasado 30 de diciembre por la tarde, con nocturnidad navideña, el gobierno gallego dio por fin a conocer el borrador de nuevo decreto. Y en él, lejos de atenerse a la voluntad individual de cada padre (que sería lo legal, para respetar los derechos constitucionales y sus promesas electorales) y lejos también de atenerse a la voluntad mayoritaria de los padres consultados, el gobierno gallego establece lo siguiente:

* donde único podrán elegir los padres cuál es el idioma de enseñanza es... en preescolar. Aunque, en lugar de poner aulas en gallego y en castellano lo que se hará es imponer en cada aula el criterio mayoritario.
* en educación primaria y secundaria sólo se podrá elegir idioma para Matemáticas o para Ciencias Sociales, siendo la otra asignatura obligatoriamente en el idioma contrario.

* el resto de las asignaturas, troncales y no troncales, se dividirán equilibradamente entre el castellano, el gallego y el inglés, pero quien elegirá qué asignaturas se imparten en cada idioma será el consejo escolar, con lo cual se abre la puerta para que se repita la misma historia que en Cataluña ha terminado por llevar a que se cubran las horas de castellano con las clases de gimnasia.

* en bachillerato, formación profesional y enseñanzas artísticas y deportivas, se deja a los consejos escolares libertad para determinar la oferta lingüística.
* en sus comunicaciones con el profesor y en los exámenes, los niños podrán usar cualquier idioma, pero las asignaturas que se den en gallego tendrán el libro de texto en gallego.

* en todos los centros escolares y en la administración educativa se promoverá y fomentará - y estoy citando textualmente - la lengua gallega y su uso tanto oral como escrito, en todas las relaciones mutuas e internas y en todas las relaciones con las administraciones territoriales y locales gallegas y con las demás entidades públicas y privadas de Galicia.

* en todos los centros educativos habrá lo que se denomina un "equipo dinamizador de la lengua gallega", formado por representantes de los profesores, de los padres, de los alumnos y del personal no docente. Por supuesto, se pueden ustedes imaginar quiénes se van a hacer con el control de esos “equipos dinamizadores del gallego” en los colegios.

* ese equipo dinamizador de la lengua gallega dispondrá de un coordinador al que se le reconocerá la misma categoría que a un jefe de departamento docente. Es decir, que en cada centro habrá un comisario lingüístico encargado de impulsar la "normalización" del gallego, figura que ya introdujo el gobierno bipartito de socialistas y nacionalistas. Ese comisario lingüístico ni siquiera tiene por qué ser un profesor.

* las decisiones de los consejos escolares sobre distribución de horas en uno y otro idioma se reflejarán en un "proyecto lingüístico de centro" que será redactado por una comisión de la que forman parte el comisario lingüístico del centro, el cual puede llegar a tener (en determinados casos) el voto decisivo.

En resumen, estamos ante una nueva versión del anterior decreto promulgado por socialistas y nacionalistas, aunque ligeramente atenuado.

Si este decreto es aprobado finalmente, Alberto Núñez Feijóo habrá incumplido sus promesas electorales y habrá engañado a sus votantes. Y las habrá incumplido de la cruz a la raya:

* ni derogó el anterior decreto en sus primeros cien días de gobierno
* ni el nuevo sistema está en vigor en el curso 2009 - 2010
* ni los padres van a gozar de libertad total de elección en educación infantil
* ni los padres van a poder elegir la lengua vehicular de enseñanza en educación primaria y secundaria
* ni los niños van a poder usar libros de texto en castellano en todas las asignaturas
* ni tampoco se ha dignado el presidente gallego a reunirse con Galicia Bilingüe en los meses que lleva en el Gobierno.

El único aspecto positivo que cabe resaltar es que estamos, todavía, ante un simple borrador de decreto. Todavía existe, por tanto, margen para la rectificación.

Así que me voy a permitir hacer una apelación desde estos micrófonos a don Alberto Núñez Feijóo. Puesto que estamos ante un borrador de decreto, espero, don Alberto, que rectifique usted de plano y que, cuando el texto definitivo vea la luz, ese texto cumpla escrupulosamente las promesas que en su día hizo, cuando era un simple candidato a presidente gallego.

De lo contrario, don Alberto, cualquiera podrá decir, con toda la razón del mundo, que la palabra de Alberto Núñez Feijóo no vale absolutamente nada.

ETA
Pa´ eso estamos
Salvador Ulayar Libertad Digital 9 Enero 2010

El seis de julio de 2006, Patxi López y Rodolfo Ares cumplieron el compromiso que habían adquirido con la ETA durante las infaustas negociaciones del proceso de ZP. Así, celebraron una reunión pública en el hotel donostiarra Amara Plaza con los batasunos Otegi, Etxeberria y Dañobeitia. En la puerta, la madre de Joxeba Pagazaurtundua clamaba contra la maniobra de legitimación social de la ETA que en esos momentos llevaban a cabo esos dos antiguos compañeros de partido de su hijo, asesinado, precisamente, por la banda terrorista. Aquello fue duro. No menos que una entrevista de López en Gara –sí, sí, ¡Gara!– en la que no descartaba llegar a gobernar en un futuro apoyándose en Batasuna. Ahora Patxi López es presidente del Gobierno vasco y organiza actos oficiales de homenaje a las víctimas del terrorismo, tan majas ellas, con sus tan pulquérrimas y educaditas asociaciones... Uno queda pasmado contemplando al mismo tipo ora de cháchara con etarras, ora de oficiante en homenajes a sus víctimas. ¡Un artista, oiga!

En esta no sé si conversión, trayecto entre poses, mudanza de principios, vano ético, conveniencias o tutti frutti, don Patxi, por supuesto, no ha considerado oportuno entonar un mea culpa por esas ofensas y otras como las reuniones de Loyola con Batasuna, en las que se ofrecía precio político por parte del Gobierno de ZP y, en general, por su apoyo a un proceso con hechos tan amargos como el chivatazo policial del bar Faisán, asunto del que es responsable Zapatero y con él el lehendakari. Por no hablar de la persecución por tierra, mar y aire a la AVT verdadera y muy especialmente a su presidente, un tipo honrado, insobornable, llamado Francisco José Alcaraz. No cansaré al lector con más detalles lacerantes para las víctimas de aquel proceso al que, de modo tan entusiasta, se entregó Patxi López.

Ciertamente positivas son las actuaciones del actual Ejecutivo vasco en el terreno antiterrorista y las saludo, lo cual no empece lo más mínimo el justo y necesario reclamo de la satisfacción pública de una deuda que contrajo con las víctimas que nos movíamos en la Rebelión Cívica –la inmensa mayoría– frente al proceso negociador con la ETA. Es difícil pensar que si, por ejemplo, desde el PSE el señor Pastor llamó literalmente sinvergüenza al presidente de la AVT verdadera, no sea necesaria alguna iniciativa reparadora desde el partido y el Gobierno de López. Pero estos tipos decidieron que al enemigo ni agua. Insisto, ni una palabra ha dicho este hombre que valga de disculpa por la sañuda persecución de las víctimas levantiscas que, finalmente, alguna razón llevábamos. Como ZP.

Hoy ha llegado a mis manos la revista de la actual AVT. En las páginas de este último número, García Casquero y los miembros y miembras de su Junta directiva, han tenido a bien acoger un artículo de López, presidente del Gobierno vasco y conocido contertulio de Otegi –el Gordo– y su hato de matarifes, como va dicho.

Qué quieren, no sé si vale la pena seguir, pues que el asombrado lector tendrá ya una composición de lugar muy precisa. Pero bueno, digamos algo más. Habla el texto, entre otras cosas, del trabajo de su ejecutivo, de la necesaria deslegitimación social y política de los terroristas... ¡respingo!

Está claro que desconoció este extremo, tan bien expuesto ahora, cuando mantuvo la referida reunión pública –además de las secretas– con los batasunos del hotel Amara Plaza. También habla de la "izquierda abertzale radical" y de la "condena de la violencia"... ¿Compraría el lector un coche usado a este tipo que, obviando sus recientes hazañas, pretende mostrarnos que ahora es quien más lejos mea? Pues el inefable García Casquero, desatendiendo la necesidad de guardar algún decoro, está claro que sí. Y lo que le echen. Ya saben, en la actual AVT los de la Rebelión Cívica somos malos malísimos, pero Patxi López es mu güeno y hay que ayudarle de forma totalmente acrítica a que se limpie del culete la caquita de aquel proceso negociador a más de persecutor de la AVT verdadera. Pa´ eso eso estamos, hombre. Que para que nos bañen las loas en Interior, en Ferraz y en Génova la cosa exige un poquito de voluntad. Y nada, que si en semejante cambiazo en la AVT ha tenido alguna mano –que tiene mucha pinta– es justo reconocérselo: buen trabajo, don Alfredo.
Salvador Ulayar es hijo de Jesús Ulayar, víctima del terrorismo.

El irremisible regreso de ETA
José Antonio Zarzalejos El Confidencial 9 Enero 2010

Aunque los ciudadanos consultados por las dos últimas encuestas del CIS releguen el terrorismo a lugares secundarios en las preocupaciones generales, lo cierto es que la banda terrorista ETA asesinó en 2009 a cuatro personas por distintos procedimientos criminales: coche-bomba (dos guardias civiles); bomba lapa (un inspector de policía) y tiro en la sien (un empresario). Además, siguió extorsionando y destruyendo –las viviendas de la Guardia Civil en Burgos, atentado que pudo costar muchas vidas— y maquinando para urdir otros crímenes. El saldo de las cuatro vidas cobradas por el terrorismo etarra es escandaloso en la Europa de 2009. Somos el único país occidental con esta lacra que, por desgracia, está aún lejos de diluirse de modo definitivo

El aviso público de Pérez Rubalcaba, en el sentido de que ETA podría perpetrar un secuestro o un asesinato (o varios), se inscribe, efectivamente, en una correcta política antiterrorista. Como ha escrito Florencio Domínguez, experto periodista en este tema, redactor jefe de la agencia Vasco Press, “este tipo de alertas se han empleado unas veces tratando de provocar movimientos de los terroristas y otras, justamente para lo contrario, buscando que no se movieran. En todos los casos, los responsables antiterroristas contaban con sus informaciones que les permitió desarrollar operaciones que se movían en el campo de la guerra psicológica”.

Y es que lo que está ocurriendo en el seno de ETA y de su entorno abertzale, preludia que los llamados duros de la organización reduzcan las contradicciones y cierren el debate mediante la comisión de un atentado o de un secuestro con un formato alternativo: el de Ortega Lara –largo y con mucha infraestructura delictiva-, el de Miguel Ángel Blanco -corto y sometido a la inminencia del asesinato-. Es verdad que la colaboración francesa se ha incrementado de manera sustancial (el Tribunal Correccional de París condenó el jueves a Josu Ternera y a su hijo en rebeldía por pertenencia a asociación de malhechores), y es toda una novedad que la Consejería de Interior del Gobierno vasco esté en manos de un hombre decidido y sin complejos como el socialista Rodolfo Ares que ha puesto a la Policía Autónoma a trabajar en la lucha antiterrorista. Pero aun así y todo, los etarras disponen de capacidad -aunque menos que antes— para provocar una tragedia.

Un debate falso
Desde que la sentencia del Tribunal de Estrasburgo de 10 de noviembre de 2009 convalidase la ilegalización de Batasuna, dejando a los cómplices de ETA sin instancia de recurso alguno, los agentes etarras en la legalidad están tratando de volver a las instituciones en las elecciones municipales y forales de 2011 para, en primer lugar, vivir del presupuesto y nutrir las arcas de sus herriko tabernas (locales de la izquierda proetarra), y en segundo, para disponer de un altavoz para sus tesis de apoyo a la banda criminal, revestidas de reclamación soberanista o independentista.

Para obtener la vuelta a la legalidad y depredarla, los abertzales han puesto en marcha, por enésima vez, un debate absoluta y totalmente falso: la discusión de un documento en el que de forma implícita –lejanamente implícita— se renunciaría a la violencia. El documento de debate se denomina Interpretación de la fase política y la estrategia y se ha discutido en más de dos centenares de pueblos y localidades por más de seis mil militantes. El documento en cuestión es, de nuevo una trampa. No hay una apuesta decidida, clara, terminante e irreversible de reclamar a ETA el abandono del terrorismo, sino circunloquios y eufemismos, que ya han sido contestados por la propia banda con otro documento –denominado Mugarri—en el que ponen los puntos sobre las íes.

La cúpula de la organización criminal ha lanzado mensajes claros: ha expulsado del colectivo de presos a cinco criminales que están penando sus delitos, después de haber excluido de su ámbito a otros, todo ellos con cierta relevancia. Pero los presos que, naturalmente quieren salir, desean soluciones pacíficas para beneficiarse de eventuales medidas de gracia, prevista en el llamado Pacto de Ajuria Enea de 1988 y que suscribieron todas las fuerzas políticas. ETA los disciplina a través de sus abogados de cabecera, presionando a sus entornos familiares y haciéndoles el vacío social. En último caso, si salen, los liquida como hizo con María Dolores González Cataraín, Yoyes, a la que asesinó el 10 septiembre de 1986 en Ordizia.

La llamada izquierda abertzale dispone de un potencial en el País Vasco de entre 100.000 y 150.000 votos que se disputan los proetarras y los nacionalistas del PNV y de EA. Y, naturalmente, la propia ETA, porque de ese magma extrae la organización a sus delincuentes, apoyo logístico, recursos para la kale borroka y capacidad de movilización como la del sábado pasado contra la “dispersión” de los presos. Otegui, en la cárcel ahora y, a tenor de los casos que tiene pendientes, en ella seguirá por mucho tiempo, parece ser el líder de ese abertzalismo quizás algo más reblandecido al que le gustaría una vida más cómoda, agarrada a la ubre de los presupuestos públicos.

ETA sabe cómo tratar estos decaimientos de sus hooligans, conoce muy bien los mecanismos precisos para aglutinar a sus manadas y conoce los recursos que hay que utilizar para disuadir a los disidentes. Y sabe muy bien que nada emite un mensaje más nítido sobre quién tiene el mando que una exhibición de fuerza en forma de atentado criminal, a poder ser en un escenario social y político de máxima repercusión como podría ser este primer semestre durante el que se celebran en España varias cumbre y encuentros europeos con motivo de la presidencia española de la UE.

Pistolas encima de la mesa
La experiencia es la madre de todas las ciencias, y entre ellas, de la ciencia histórica. Ésta señala que la banda terrorista ETA deja hilo a la cometa –es decir, permite hasta un cierto límite una especie de debate-, pero si la discusión rebasa determinados controles de ortodoxia –y es lo que ahora está sucediendo— pone las pistolas, las bombas o los secuestros encima de la mesa y reina el silencio y la unanimidad entre sus huestes. Y eso es lo que hará a no tardar porque no sólo ha de dar una respuesta a sus bases, sino al Gobierno central y al vasco.

De fondo, además, se produce otro enfrentamiento menos visible pero encarnizado, que ETA tiene muy en cuenta: el de las distintas familias nacionalistas que pugnan por llevarse los restos de serie del abertzalismo, descapitalización que tampoco consentirán los terroristas. Por eso, el regreso de ETA –su criminal reaparición— es desgraciadamente irremediable.

Y que nadie se engañe: no hay debate que liquide a la banda. A los terroristas sólo cabe derrotarles, detenerles, juzgarles, no darles tregua alguna y lograr su extinción sin diálogos y sin atajos. Demostrando así que el Estado se impone sin resquicio de cesión alguna. ETA ha tenido tres oportunidades (1989, 1998 y 2006) para acabar su macabra trayectoria de forma dialogada. Las tres las ha despreciado. Por lo tanto, la única solución es la eliminación de la última banda terrorista en Europa. Lo cual, por cierto, sería mucho más fácil si el PNV y EA colaborasen más para lograrla.

Viejas inercias
«No se puede negar la existencia del sentimiento nacionalista. Pero sí es necesario, desde una defensa de la democracia como gestión del pluralismo, negar el derecho de ese sentimiento a proclamarse único representante de la sociedad vasca»
JOSEBA ARREGI El Correo 9 Enero 2010

Aunque hayamos comenzado un año nuevo, no parece que la sociedad vasca pueda librarse de sus viejas inercias. Una parte de la sociedad vasca ha proclamado durante estos últimos largos años que todo se podía cambiar, incluso los marcos jurídicos e institucionales que regulan y hacen posible la convivencia en pluralidad y libertad, a condición de no someter a cambio alguno los propios sentimientos. Las constituciones se pueden cambiar, pero los sentimientos nacionalistas son sagrados, intocables, y deben ser el eje de articulación de cualquier marco jurídico y político.

Al igual que algunos proclaman, sin matices, que el derecho debe ajustarse a la realidad social, así la organización del poder y de la convivencia debe ajustarse a los sentimientos, mejor: al sentimiento, y no al derecho, a la libertad y al pluralismo. Y se sigue afirmando que esto es lo más democrático, lo más moderno, lo mejor para el pueblo vasco.

Miles de personas se manifiestan por las calles de Bilbao reclamando el, supuesto, derecho de acercamiento y de agrupamiento de los presos de ETA. Pero lo que en realidad la manifestación ponía de manifiesto, valga la redundancia, es la fuerza del sentimiento nacionalista como fuerza política. Arzalluz vuelve a repetir que el Gobierno del lehendakari López es un 'gobierno okupa', el presidente del PNV proclama que su partido es el que lidera a la sociedad vasca, el partido que llamó en las últimas elecciones a votar a los de aquí y no a los que no son de aquí, es decir, a votar a los nacionalistas que son los únicos de aquí, mientras que todos los no nacionalistas son, en términos de Arzalluz, 'okupas' en su propia sociedad, a los que el nacionalismo, en sus momentos buenistas, tolera de forma paternalista, y en los momentos malos forzaría a exiliarse.

Y si alguien comete el atrevimiento de criticar la posición nacionalista, se le contesta diciendo que o bien quiere diluir la identidad vasca, o bien quiere negar el derecho a la existencia del sentimiento nacionalista. Pero esa misma contestación pone de manifiesto la incapacidad para la democracia del nacionalismo vasco. Pues la identidad vasca que los nacionalistas ven en peligro de disolución por culpa del Gobierno del lehendakari López no es la identidad vasca real, compleja y plural que existe en Euskadi, sino una identidad depurada de todos los elementos que, al parecer, no le gustan al nacionalismo, producto de una limpieza que conlleva la negación de muchos elementos de la historia de la sociedad vasca, amputándola no pocas veces de lo mejor de sí misma.

No se puede pretender negar la existencia del sentimiento nacionalista, no se puede negar el derecho a la existencia de dicho sentimiento. Sí es necesario, sin embargo, desde una posición de defensa de la democracia como gestión del pluralismo, negar el derecho de ese sentimiento a la exclusividad, negar el derecho de ese sentimiento a la obligatoriedad, negar el derecho de ese sentimiento a proclamarse único representante legítimo de la sociedad vasca. Sólo desde esa negación democrática se abre el espacio a la existencia de sentimientos plurales, se abre espacio a la democracia. En caso contrario nos encontramos en la peor forma de confesionalismo, de confusión de creencia particular y privada -por muy social que sea- con el espacio público de la democracia.

Y como seguimos con estas inercias, con partidos que se consideran al mismo tiempo movimientos porque aspiran y pretenden no ser parte de la sociedad, sino el todo de la sociedad, como seguimos con esta falta de entendimiento de lo que son los principios básicos de la democracia, del Estado de Derecho y de la cultura constitucional, es posible que existan resultados de encuestas como las que se dan en la sociedad vasca, que más que mostrar una fotografía de la opinión pública vasca, muestran una enfermedad vasca basada en la primacía del sentimiento: el mundo nacionalista niega al Gobierno del lehendakari López, al PSE y al PP el pan y la sal, los valora con un cero redondo fruto del sentimiento de que, al no ser nacionalistas, son 'okupas'. Basta que entre el resto de los ciudadanos se den las proporciones normales de ciudadanos críticos para entender tanto la valoración de los líderes políticos como el nivel de confianza del Gobierno vasco.

Y también desde estas inercias se entiende que haya periodistas y comentaristas que siguen mezclando la transversalidad en la que se fundan políticamente todas las sociedades democráticas con gobiernos de coalición entre nacionalistas y no nacionalistas. Todas las democracias parten de un acuerdo fundacional entre diferentes, de un pacto fundacional que es, por ser un pacto entre sensibilidades radicalmente diferentes, transversal. Y a partir de ese pacto fundacional transversal, da igual si los gobiernos que se formen son de un tipo o de otro, si son monocolores o multicolores, porque la transversalidad está salvaguardada donde debe estarlo, en el pacto fundacional.

No así para algunos entre nosotros: para poder seguir siendo desleales con el pacto fundacional, para poder ponerlo permanentemente en duda, para poder empequeñecerlo, para poder poner en cuestión el pacto político fundacional de la sociedad vasca sin el que ésta no existe como entidad política, sino que existe a lo más como muestra de la división de una sociedad, hay que parchearlo con la exigencia, cuando gobiernan los demás y no cuando gobierna el nacionalismo, de gobiernos mal llamados transversales.

El nacionalismo vasco está sometido a una doble tragedia: sabe que una buena parte de la sociedad vasca se va a resistir a su pretensión de establecer su sentimiento y su idea depurada de la identidad vasca, fruto de una operación de limpieza, como obligatorios para todos los vascos. Y además, aunque quizá no todos lo sepan, está sometido a lo que algunos sociólogos llaman el 'síndrome de la comunidad autodestructiva': siempre habrá alguno que sea más limpio, más puro, más ortodoxo que ellos. Y así el nacionalismo vuelve a su raíz: la intransigencia.

Lengua escolar a la carta

Tras agitar la lengua como arma electoral, Feijóo no contenta a nadie con su propuesta educativa
EDITORIAL El País 9 Enero 2010

La campaña que devolvió al PP al poder en Galicia hace nueve meses tuvo en la política lingüística uno de sus estandartes. El ahora presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, agitó el fantasma de la discriminación del castellano basándose en una norma aprobada por el anterior Gobierno de coalición de socialistas y nacionalistas que otorgaba al idioma autóctono una cuota mínima del 50% en cada curso escolar (sin tope máximo) y una posición preeminente entre las llamadas asignaturas troncales. De ese modo, el candidato rompió con la política que el PP había mantenido durante los mandatos de Fraga a favor de la discriminación positiva del gallego.

La norma educativa instaurada por el bipartito podía ser discutible en algún aspecto, pero se limitaba a desarrollar un plan elaborado durante la etapa de Fraga y aprobado por unanimidad en el Parlamento autónomo poco antes de que el PP dejase el poder. Roto el consenso, Feijóo nunca fue capaz de aclarar su alternativa. Empezó reivindicando un sistema equilibrado, en el que gallego y castellano se repartiesen las asignaturas al 50%. Pero, poco antes de las elecciones, abrazó las tesis del colectivo que encabezaba las protestas contra la política del bipartito, Galicia Bilingüe, que defiende una suerte de liberalismo lingüístico radical: el derecho ilimitado de los padres a elegir la lengua escolar de sus hijos.

Las promesas de Feijóo empezaron a diluirse una vez alcanzado el Gobierno. La elección del idioma escolar a la carta choca con la Constitución, según acredita una reciente sentencia del Tribunal Supremo que desestimó la demanda presentada por el padre de un alumno de Vigo. Optar por ese modelo equivaldría a segregar a los niños en función del idioma y, a efectos prácticos, multiplicaría las necesidades presupuestarias de la Administración educativa, obligada a crear dos sistemas paralelos.

Tras meses de debate interno, Núñez Feijóo ha presentado un proyecto de normativa que parece formado por retales. A los que pedían libertad para elegir trata de contentarlos otorgándoles ese derecho en la enseñanza infantil, de tres a seis años. A partir de ese nivel educativo, retorna al principio de equilibrio entre idiomas con la novedad de que el inglés aparece en escena con el objetivo de establecer un sistema trilingüe, repartido equitativamente entre las tres lenguas.

El modelo es complejo y de difícil cumplimiento, ya que la propia Xunta admite que no tiene profesores suficientes para impartir clases en inglés. El empeño de Feijóo por contentar a todo el mundo ha logrado exactamente lo contrario: desde Galicia Bilingüe hasta los colectivos progallego, la norma sólo ha recogido descalificaciones. La pretensión de la Xunta de buscar un amplio consenso parece ahora mismo una quimera, por muy deseable que resulte en una comunidad que nunca había sufrido conflictos lingüísticos hasta que el PP vio en el idioma la ocasión para arañar un puñado de votos.
 

Feijóo rechaza de plano que los alumnos puedan segregarse por su uso idiomático
E. A. SANTIAGO ABC Galicia 9 Enero 2010

El presidente de la Xunta rechazó ayer de nuevo las críticas al borrador del decreto sobre la lengua gallega en la enseñanza. «Sería sorprendente que nadie estuviese de acuerdo antes de conocer las bases», comentaba de forma irónica antes de recalcar los dos objetivos que regirán el texto: «Que los niños salgan de la escuela dominando el gallego y el castellano, y manejando con soltura una lengua extranjera, en este caso el inglés. Hay algunos muy nacionalistas que después acompañan a sus hijos al aeropuerto para que viajen y aprendan inglés», espetaba.

También rechazó la existencia de clases segregadas en función del uso idiomáticos de los menores: «La Ley de Normalización establece el derecho de los padres a decidir en la etapa infantil y la no segregación. Hay experiencias piloto aprobadas por el gobierno anterior fuera de las bases de la Ley de Normalización Lingüística».

El presidente de la Xunta reiteró que la auditoría externa realizada a las cajas estará finalizada en el mes de enero, si bien recalcó que «no corresponde al gobierno dar la fecha» de su presentación, sino a la firma que la realiza. Asimismo, rechazó que exista premura en la renovación de los órganos de dirección de las entidades, que se producirá a los largo de los dos próximos meses: «En el País Vasco, el plazo fue de 45 días, y aquí una de las cajas ya había iniciado la renovación de su asamblea», comentó. Igualmente apuntó a que «las circunstancias de concentración financiera no son las normales. No es muy normal que el Banco de España obligue a fusionarse a dos cajas en un plazo de horas. Trabajamos de acuerdo con los calendarios que sugiere el regulador».

Pagos en 45 días
La incorporación de la posibilidad de facturar vía electrónica a la administración aprobada ayer supondrá establecer «por primera vez en España», dijo Feijóo, un límite de 45 días para los pagos de la administración autonómica a sus proveedores.

Feijóo acusa al bipartito de incumplir la ley de normalización lingüística
"El anterior ejecutivo puso en marcha una experiencia piloto en la que 2.500 niños sólo estudiaban en gallego", señala E CCOO anuncia movilizaciones si no se abre una negociación
AGENCIAS | SANTIAGO La Opinión 9 Enero 2010

El presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo reivindicó ayer la "vuelta a la ley de normalización lingüística y al equilibrio" entre las dos lenguas oficiales de Galicia de la mano del nuevo decreto del gallego, después de que "decisiones del bipartito" se situasen "fuera" de este marco normativo.

En este punto, recordó "una experiencia piloto" puesta en marcha por el anterior Ejecutivo autonómico, en virtud de la cual 2.500 niños estudiaban "únicamente" en gallego. "Yo voy a volver al equilibrio", enfatizó, para incidir en que el nuevo decreto para la enseñanza es "muy respetuoso" con las dos lenguas oficiales y, a la vez, facilita el aprendizaje de una lengua extranjera con independencia de "la capacidad adquisitiva" de los padres.

"Quiero que un niño gallego tenga las mismas competencias lingüísticas que uno alemán, francés o noruego", proclamó Feijóo, tras evidenciar que la "mayoría" de los europeos adquieren este "plurilingüismo" en su etapa escolar. Debido a este "objetivo", convino que muchas personas "con sentido común" están "mirando con interés" el borrador de decreto, puesto que garantiza la "calidad" de la enseñanza pública.

Preguntado por el rechazo mostrado desde colectivos de padres, de docentes, fuerzas políticas y diversas entidades culturales, Feijóo asegura que "nadie" puede estar o no de acuerdo "antes de analizar las bases" de la normativa.

Por su parte, el secretario provincial del PSOE en Lugo, Ricardo Varela advirtió ayer de que "no habrá aproximación" al consenso sobre la situación lingüística en Galicia, mientras el PPdeG continúe "agrediendo" al gallego. Varela asegura que los socialistas llegarán a un acuerdo "siempre que se retomen" los postulados anteriores -un 50% de materias impartidas en gallego- al actual decreto sobre la enseñanza.

"El PSOE defendió siempre la convivencia del gallego y el castellano. Somos plenamente defensores de la libertad de los ciudadanos para elegir la lengua en la que quieren hablar, pero indudablemente el gallego no puede ser agredido y menos por el gobierno de todos los gallegos", esgrimió.

Atendiendo a este consenso, Varela insistió en que "el partido socialista estará siempre abierto pero el punto de partida del acuerdo es retomar las posiciones que había antes de la agresión unilateral realizada por el PP". "Los populares han hecho la agresión más fuerte que se le conoce a la lengua gallega. Para llegar a acuerdos con los socialistas, lo tienen muy fácil y es retomar la senda del Plan de Normalización Lingüística", aclaró.

Por otro lado, CCOO reclamó también a la Xunta la "presentación urgente" de un calendario de negociaciones sobre el decreto y advirtió de que "de no percibir voluntad de diálogo" por parte de la Administración se verá "abocada" a estudiar la convocatoria de movilizaciones. Este sindicato reiteró en un comunicado su "desacuerdo" con una normativa que provocó la "apertura de un debate inexistente", pero valoró que el secretario xeral de Política Lingüística, Anxo Lorenzo, "se comprometiese a mantener todos los foros de negociación" que permitan resolver los "abundantes problemas técnicos y de contenido" que CCOO observa en el borrador presentado.

Para este sindicato, "ya ha pasado tiempo suficiente" desde la presentación de este borrador, por lo que exigió la presentación de un calendario de negociaciones "preciso y detallado".

ENTREVISTA EN "SIN COMPLEJOS"
Gloria Lago: "Feijóo se refirió a nosotros como un grupo extremista"
Gloria Lago se ha mostrado muy crítica con el nuevo modelo del gallego de Feijóo, al que acusa de "tomar el pelo" a los ciudadanos y vender su traición lingüística "como si fuera algo maravilloso". Denuncia, además, que ha puesto en marcha "la maquinaria" contra Galicia Bilingüe.
Libertad Digital 9 Enero 2010

En una entrevista en "Sin Complejos" de esRadio, la presidenta de Galicia Bilingüe, Gloria Lago, ha calificado de "mazazo" el nuevo modelo del gallego en la enseñanza de la Xunta, a la que acusa de engañar a los ciudadanos.

"Es un espectáculo muy extraño", ha asegurado Gloria Lago, para quien Alberto Núñez Feijóo ha tomado "el pelo" a los ciudadanos y, sin embargo, "intenta venderlo como algo maravilloso".

Tras recordar que el presidente gallego ha incumplido su palabra, la presidenta de esta asociación ha puesto el acento en que "la cosa queda exactamente igual" que cuando el PSOE gobernaba en Galicia y ha apostillado que "este señor -Feijóo- tampoco ha respetado su promesa de bilingüismo en la administración pública".

Una firme postura que, según ha desvelado, les ha creado más de un enemigo en la Xunta de Galicia, que ya ha puesto en marcha "la maquinaria" para desacreditarles. "El otro día en RNE, Feijóo se refirió a nosotros como un grupo extremista", ha criticado, para después poner el énfasis en que "nosotros no hemos sido quienes nos hemos movido de sitio".

"Estamos asustados de ver la maquinaria que tienen para machacar a alguien", ha continuado ante los micrófonos de esRadio. Pese a todo, Lago anuncia que no cejará en su empeño de una enseñanza en libertad: "vamos a seguir, ¿por qué mienten a los ciudadanos si al final van a saber lo que pasa?".

Independentistas cuelgan una pancarta contra un empresario que rotuló en castellano
El grupo Brigadas Revolucionarias Arenyenques se dirigió a Xurde Rocamundi, multado por no rotular en catalán
 www.lavozlibre.com 9 Enero 2010

Barcelona.- Jóvenes independentistas de la localidad barcelonesa de Arenys de Mar aprovecharon la víspera de Reyes para transformar una fiesta tradicional como la ‘Nit de naps’ ('Noche de nabos') en un ataque ideológico contra Xurde Rocamundi, el dueño de una inmobiliaria que fue multado por no haber rotulado su negocio en catalán.

Durante el transcurso de una festividad, en la que los jóvenes varones de la localidad salen a altas horas de la madrugada a tirar nabos a los balcones de las jóvenes por las que se sienten atraídos, el grupo Brigadas Revolucionarias Arenyenques colgó frente al negocio de Xurde una pancarta de cuatro por dos metros en la que se podía leer “Xurde, per ser bon ciutadá, apren el català” (“Xurde, para ser buen ciudadano, aprende catalán”). Posteriormente el Ayuntamiento retiró el cartel.

El pasado mes de agosto, Xurde Rocamundi confesó a ‘La Voz Libre' que la Agencia Catalana de Consumo le había informado de que alguien, de forma anónima, había denunciado que los carteles de su establecimiento no estaban en catalán. La ACC le adjuntó un folleto con toda la legislación vigente en materia lingüística y le pidió que modificara los letreros de su establecimiento para que estos constaran “al menos en catalán”. Xurde se negó a hacerlo por lo que posteriormente se le multó con 1.200 euros por “vulnerar los derechos lingüísticos del consumidor”.

Xurde presentó un recurso y el pasado 29 de diciembre recibió la respuesta. El tribunal ha hecho caso omiso a sus alegaciones y mantiene la obligación de pagar la multa establecida.

Recortes de Prensa   Página Inicial