AGLI

Recortes de Prensa    Lunes 11  Enero  2010

 

Feijóo
El culo y las temporas
José Vilas Nogueira Libertad Digital 11 Enero 2010

En la campaña electoral el actual presidente de la Comunidad Autónoma de Galicia prometió que los padres podrían elegir la lengua, entre español y gallego, en que sus hijos recibirían la enseñanza. Tal promesa suscitó la reacción enfurecida de los nacionalistas (y compañeros de viaje), que son pocos pero chillan mucho, y están colocados por los dos grandes partidos, sedicentemente nacionales, en puestos clave de la comunicación y la política cultural. La posibilidad de esta libertad de elección fue calificada como un ataque a la lengua gallega por esta gente, sabedores de que de llevarse a cabo les privaría de su principal bandera legitimadora y de los beneficios económicos y de todo tipo que el régimen de imposición del gallego en la escuela les garantiza.

Pero aquella promesa desafiaba la línea adoptada por el Partido Popular, al menos en los últimos seis años, de hacer "poquita" oposición, y de concentrarla en un solo tema, actualmente la crisis económica donde los continuos disparates del Gobierno de Zapatero se lo ponen particularmente fácil. Así, entre los insultos de los nacionalistas y la incomodidad de Rajoy y sus niñas ante posiciones tan "radicales", desde su victoria electoral Núñez Feijóo ha hecho todo lo posible por desnaturalizar sus promesas de la campaña. El primer paso fue el nombramiento de un nacionalista (cuando menos, "nacionalista cultural") como secretario de Política Lingüística. El segundo y más conocido ha sido la propuesta de articular la lengua vehicular del sistema de enseñanza en tres tercios: español, gallego e inglés.

Para mi sorpresa, incluso algún comentarista independiente y de indudable competencia jurídica ha saludado con alborozo tal propuesta. Pero, dicho brevemente, esta iniciativa confunde el culo con las témporas, y dice bien poco de la competencia profesional del famoso secretario lingüístico de Núñez Feijóo. En un futuro previsible, el inglés nunca será en Galicia una lengua equiparable al español o al gallego. Para la inmensa mayoría de la población será sólo (lo que, desde luego, no es poco) una herramienta de trabajo. Quizá inconscientemente influidos por la extrema proximidad entre el español y el gallego actual, nuestros menguados gobernantes creen que para hablar inglés basta con proponérselo. Olvidan que, dada la escasa competencia en inglés de los profesionales gallegos (y españoles, en general), decretar que, de la noche a la mañana, hayan de dar sus clases en inglés es una tomadura de pelo. Lo menos malo será que nadie se tome en serio el decreto, porque es para echarse a temblar pensar en la caricatura de inglés en que se impartirían esas clases, con los consiguientes vicios que comportarían para un correcto aprendizaje del inglés.

La maniobra de Feijóo no le ahorrará los insultos de los nacionalistas. En cambio, si es posible que Rajoy, sus niñas, y algunos de sus barones territoriales celebren su huida del "radicalismo".
José Vilas Nogueira es profesor emérito de la Universidad de Santiago de Compostela

Feijóo
Intervencionismo salomónico en la lengua
Javier Pereda Libertad Digital 11 Enero 2010

En la comunidad autónoma de Galicia, Alberto Núñez Feijóo, incumpliendo las promesas electorales por las que le votaron muchos ciudadanos gallegos, ha adoptado una solución salomónica en lo que a política lingüística se refiere, al imponer el aparente criterio equitativo de que se imparta la enseñanza en las lenguas a partes iguales para agradar a todos y que no haya conflictos. De tal forma que las asignaturas se estudiarán un tercio en castellano, otro en gallego, y otro, en este caso inédito, en inglés. Y así, pensará, todos contentos. Pero la polémica ya está servida.

Las soluciones salomónicas no siempre son los más justas. De hecho, Salomón, el día de autos en que tuvo que impartir justicia, sabia y equitativamente, lo que planteó a las dos madres que se disputaban al niño fue un ardid con su solución "salomónica", es decir, disparatada; se trataba de plantearles la trampa de que lo dividiesen por la mitad, al objeto de descubrir la verdadera madre. El resultado lo sabemos: la madre verdadera como quiere que no le pase nada a su hijo, cede ante las reivindicaciones de propiedad de la falsa, y entonces el Rey descubre a quién ha de otorgar la razón.

El presidente de la comunidad autónoma gallega ha pretendido contentar a los que sustentan que el castellano es la lengua oficial del Estado, y a los que preconizan el gallego como la lengua oficial de esta comunidad autónoma. Ambas dos cooficiales, según la Constitución española y el Estatuto de Autonomía gallego, pero de distinto rango e importancia, como lo tienen estas dos normas jurídicas, que se complementan y no se contraponen –o no deberían– con un régimen de prioridad e importancia distinto. Lo particular, lo local, no puede prevalecer sobre lo nacional y estatal. Salvo que queramos equiparar en rango a estos dos órdenes distintos, convirtiendo lo autonómico en nacional, pretensión natural de los nacionalistas para dejar vacía de contenido nuestra Constitución.

Se ha adoptado una solución salomónica, que no necesariamente justa. Aunque, dicho sea de paso, ha mejorado algo el anterior sistema de inmersión lingüística en gallego del nacionalismo exacerbado –sin que esto sirva de consuelo– que pretendía excluir en esta comunidad autónoma, de forma inconstitucional, cualquier atisbo de presencia del castellano. Llegando, como ocurre con los nacionalismos, a situaciones demenciales –incluso jocosas si no fuera por la importancia del asunto– dentro de su desesperación totalitaria, como la de imponer la rotulación en gallego en las lápidas de los cementerios.

El actual Gobierno autonómico gallego, siguiendo la nueva deriva que ha orquestado su jefe de filas, el también gallego Rajoy –que ha pecado, una vez más, de timorato– pretende trasladar este modelo trilingüe al resto de las comunidades autónomas como Cataluña, Valencia, Baleares, y País Vasco. Ya estamos con las equidistancias, los complejos, querer contentar a todos –sobre todo a la presión de los nacionalistas– a base de ir cediendo, y dejar desamparada a la gran mayoría social de su partido, para al fin y a la postre vulnerar el art. 3 de la Constitución Española, estableciendo que el castellano es la lengua española oficial del Estado, y que todos los españoles tienen el deber de conocerla y el derecho a usarla. A partir de ahora tendrá que ser a razón de un tercio, al diluir incluso su importancia con el inglés, como de forma experimental se quiso hacer en la Comunidad Valenciana con Educación para la Ciudadanía; ya saben, un fracaso.

Las tentaciones intervencionistas de los gobernantes a imponernos todo tipo de ideas liberticidas, que poco o nada tienen que ver con los intereses de los ciudadanos, y en este caso de la lengua en que se ha de hablar en los centros de enseñanza, son manifiestas e inevitables en los nacionalistas y socialistas. Lo que sorprende es que el Gobierno del Sr. Núñez Feijóo, teóricamente inserta su política en la de un partido liberal conservador, en vez de dejar libertad a los padres que decidan en qué lengua quieren que se eduquen sus hijos, preservando a su vez la cooficialidad del castellano y gallego, dictamine salomónicamente, partiendo "al niño" en tres trozos. Eso sí, iguales, o aparentemente iguales, porque habrá que saber, está por ver, quién se lleva la mejor parte, es decir, las asignaturas troncales.

Lo que ocurre en estos casos, como ya se tiene experiencia en otras Comunidades Autónomas, es que al final los estudiantes no sepan hablar y escribir correctamente la lengua española oficial del Estado, ni ninguna otra. Al menos, no se les va a obligar con castigos, como en Cataluña, por hablar en castellano en los recreos; y podrán expresarse en clase y en los exámenes en la lengua que deseen, pero eso son pequeños remiendos para no resolver de lleno el fondo del asunto. ¿Tan difícil es que los padres, y no el estatismo asfixiante, sean quienes elijan en qué lengua quieren que sean educados sus hijos? De tal forma que quienes prefieran recibir la enseñanza en gallego sean respetados; y los que deseen que las asignaturas se les imparta en castellano puedan acceder a este derecho y deber constitucional, sin que se tenga que diluir y mermar su derecho por los poderes públicos, con un aparente sentido de la igualdad, a costa de ceder a las imposiciones nacionalistas, y, en detrimento, una vez más, de la libertad.

Degeneración
El PP, un partido antiespañol
Pío Moa Libertad Digital 11 Enero 2010

De la degeneración del PP de Rajoy en partido antidemocrático ya hemos tenido muestras muy abundantes en relación con los estatutos balcanizantes, la colaboración del Gobierno con la ETA, la "memoria histórica", el aborto y similares fechorías, con respecto a las cuales el PP ha practicado una inhibición o seudo oposición "de bajo perfil" que equivale a un apoyo práctico al Gobierno y engaño a los electores. Por no hablar de sus presiones para silenciar a Jiménez Losantos y a César Vidal, sus ataques a la libertad de expresión y otros desmanes típicos. O de su propio antidemocrático funcionamiento interno. O de su conducta en cuanto al caso Gürtel...

Por lo que se refiere a la unidad de España, uno de los mayores desmanes rajoyanos ha sido su incorporación a la tendencia disgregadora de separatistas y socialistas, mediante unos estatutos de autonomía no reivindicados por nadie más que por las pandillas políticas organizadas en las regiones. Y el PP acaba de redondear la jugada: durante la transición se cometió el error monumental de dejar la enseñanza en manos de los energúmenos separatistas, que la han aprovechado a fondo para atacar la cultura y el idioma común, y ahora el PP está tratando de oficializar el inglés, por la vía de los hechos consumados, al mismo nivel que el español común. "Normalización" anticonstitucional que ataca en profundidad las bases de la cultura española.

Conviene explicar esto, porque muchos malintencionados gustan confundir las cosas. El inglés es, sin duda, un idioma muy útil no sólo por ser el de la primera potencia mundial, con la proyección y prestigio que ello supone, como, sobre todo, porque en él se publica hoy por hoy la mayor parte del material interesante sobre una gran variedad de temas desde la ciencia al arte, el pensamiento o la política. Por ello es conveniente conocerlo: como idioma extranjero, naturalmente, no en el mismo plano que el español. Este es también un idioma internacional, pero mucho menos útil, tanto porque no existe hogaño ningún país hispanohablante fuerte o respetable políticamente, como, más aún, porque las contribuciones actuales a la alta cultura en nuestro idioma tienen escaso relieve. Esta tendencia puede invertirse, pero de momento va a peor. Además, una porción creciente de las no abundantes contribuciones intelectuales hispanas se expresa o publica en inglés: congresos, tesis universitarias, artículos en revistas especializadas y demás, ¡hasta la filología hispánica se escribe cada vez más en inglés!; inventos e ideas españoles se titulan en ese idioma, en el que también se producen películas sufragadas con dinero público, etc. Se trata de una invasión que va expulsando al español, de forma acelerada, como idioma de alta cultura. Encontramos así dos tendencias complementarias: una calidad a la baja en la producción cultural del ámbito hispanohablante, y un desplazamiento del idioma propio por el inglés. No hace falta explicar por qué una cosa va con la otra.

Y no sólo se produce ese desplazamiento en la alta cultura. El periodismo y el habla popular están cada vez más plagados de spanglish, y uno sólo tiene que andar por la calle o mirar la televisión para percibir la proliferación en aumento de anuncios, rótulos, informaciones, canciones, fondo musical de cualquier programa de radio o televisión, en inglés, incluso en frases escritas en las mochilas o las ropas de los niños, hasta de los bebés...

Todo esto parece satisfacer mucho a los líderes del PP, tan ignaros despreciadores de la cultura hispana como activos y entusiastas agentes de una intrusión que la convierte en simple apéndice de la anglosajona.

Pero ocurre que España, los países hispanohablantes, heredan una historia y una cultura propias que abarca a un considerable ámbito de la humanidad, legado de inmenso valor cuyos beneficiarios tienen el derecho y el deber de defender y desarrollar frente a políticos y gentes faltos del menor sentimiento o conocimiento cultural propio. El peligro es muchísimo mayor que el de los separatismos. Estos suponen una amenaza política, pero culturalmente son insignificantes. Es correcta la defensa y estudio de los idiomas regionales, el problema radica en el empleo de ellos contra el español común, una lengua tan propia de Galicia, Vascongadas o Cataluña como dichas lenguas regionales, e incomparablemente más fuerte y útil, y en el que está escrita la mayor parte de la literatura vasca, gallega o catalana. Además, ante los atentados lingüísticos separatistas existe una reacción cada vez mayor. En cambio se aceptan con total inconsciencia actitudes como las de los anglómanos peperos, incomparablemente más peligrosas desde el punto de vista cultural. Alguno dirá: "¿Y qué se puede hacer contra eso?". Pues ante todo tomar conciencia de ello. De ahí saldrán las medidas oportunas. Una de las cuales, e inmediata, consiste en poner en la picota y negar el voto a partidos de ese estilo.

PSC
Entre guerras y montillas
Agapito Maestre Libertad Digital 11 Enero 2010

El periodismo estúpido se extraña de que José Montilla, presidente pro-secesionista de Cataluña, no haya respondido a las críticas que Alfonso Guerra, presidente de la Comisión Constitucional de un parlamento suicida, ha dirigido a la estrategia de presión del PSC sobre el Tribunal Constitucional para que declare legal el Estatuto más secesionista de la historia de España. Montilla, dicen los indocumentados de pastorear la "opinión pública", evita responder a Guerra. Falso. Montilla no comete error alguno, quien cae en las peores contradicciones de la política socialista es, sin duda alguna, Alfonso Guerra, que pretende vendernos su traición a la nación española con una defensa de boquilla, o sea, cínica de la institución más degradada de España: el Tribunal Constitucional.

¿Por qué tendría que enzarzarse Montilla, delegado de Zapatero en Cataluña, en una discusión con Guerra, delegado del mismo jefe del PSOE en el Congreso de los Diputados, sobre el Estatuto de Cataluña? Montilla desprecia a Guerra, pues que éste, una vez que le dio el visto bueno al Estatuto en el Congreso, perdió su fuerza política... Guerra ya no es nada. Un adorno ajado en el museo de las traiciones socialistas a su nación. Montilla ha superado el cinismo de Guerra y arremete contra el PP; Montilla sirve a su amo Zapatero con coherencia, honestidad, humildad e, incluso, pudor político al atacar al PP por recurrir el articulado del Estatuto ante al Tribunal Constitucional, mientras que Guerra es incoherente, deshonesto, orgulloso y sin pudor alguno a la hora de mostrar al público sus vergüenzas.

Montilla representa, sí, a un partido menor y así se comporta; por el contrario, Guerra refleja las más graves contradicciones de un partido que ha roto de modo salvaje el bien más preciado que tenía que conservar: la nación española. El Estado-nacional. El PSC es un partido secesionista sin coraje para reconocerlo. A sus dirigentes les falta tanta valentía como jindama les sobra al pensar un futuro en soledad, es decir, sin la ayuda de un González, natural de Sevilla, o un Rodríguez Zapatero de Valladolid. Los avispados del PSC intuyen su mal, pero lo ocultan haciéndose las víctimas del Estado-nación, España. Son nacionalistas vergonzantes, es decir, doblemente cobardes: mientras son parásitos la nación española, intentar robar el botín que esconden las alimañas que despedazan a la nación, sus socios de gobierno en Cataluña.

Gentes como Montilla, presidente de la Generalidad de Cataluña, o Isidre Molas, vicepresidente del Senado, no estarían en esos puestos sin Zapatero, en la presidencia del Consejo del Gobierno, ni Rojo, en la presidencia del Senado, respectivamente. Tristes ensoñaciones, pesadillas, serían Montilla y Molas sin las instituciones de España. En otras palabras, el PSC, a pesar de ser un partido diferente del PSOE, sigue siendo vicario, o peor, esclavo de los dictados del partido que gobierna España. El PSC también depende de Zapatero. Son, pues, los socialistas del PSOE quienes legalizan y "legitiman" esa cobardía estructural de los dirigentes, militantes y votantes del PSC.

Por eso, precisamente, Montilla nunca entrará en un cuerpo a cuerpo con Guerra. Tampoco éste lo hará de forma directa o con argumentaciones genuinamente políticas con los burócratas del PSC. Todos son taimados. Tribales. No se matarán entre ellos. Sobrevivirán. Todos están colocados en las empresas públicas. Sí, sí, todos seguirán arrastrándose por los lodazales socialistas, porque se sienten antes miembros de una tribu que de un partido político. La responsabilidad para esta gente es filfa ante la mera supervivencia individual. Ocultan su trivialidad tribal al ritmo que les impone un "castellano con mortaja" y unas aleves cancioncillas de Serrat y Llac. Consuelos, tristes, para conllevar la tragedia del PSC: este partidito nunca será nada sin la ayuda tribal del PSOE. El Estatuto de Cataluña, que es la principal baza política de este gris partido, no es obra del PSC sino del PSOE. De Zapatero.

¿Que dónde quedan Guerra y sus seguidores, el 90 % de los militantes del PSOE al parecer de Leguina? Dicho con la garrulería de Guerra, todos están en la estratosfera; su única dedicación es la construcción de diques lingüísticos en que cada frase, o declaración, no tenga otra función que hacernos olvidar a la anterior. La prensa obtusa, ésa que no entiende el silencio de Montilla ante las críticas de Guerra, colabora diligentemente con esa esforzada tarea de olvido: de mentir sobre la mentira.

La inconstitucionalidad del "Preámbulo" del nuevo Estatuto catalán
Carlos Ruiz Miguel Periodista Digital 11 Enero 2010

Hoy día 11 de enero parece que el TC se vuelve a reunir para debatir sobre el nuevo Estatuto catalán. Quizás haya suerte y en este año 2010 por fin se dicte sentencia. Uno de los puntos más importantes del debate es la referencia a la "nación" catalana en el "Preámbulo" del Estatuto. Lo que quiero argumentar aquí es que el TC no sólo debe declarar inconstitucional esa referencia, sino todo el "Preámbulo" porque, sea cual sea su contenido, una ley no puede tener un "Preámbulo" sino como mucho, una "Exposición de Motivos".

I. "PREÁMBULO" NO ES LO MISMO QUE "EXPOSICIÓN DE MOTIVOS"
Las Constituciones tienen "Preámbulos" y las leyes tienen "Exposiciones de motivos".

Un "Preámbulo" contiene un pronunciamientos sobre el PRESUPUESTO POLÍTICO que LEGITIMA el articulado.
Ejemplo: la Constitución Española tiene en su Preámbulo esta afirmación:

La Nación española, deseando establecer la justicia, la libertad y la seguridad y promover el bien de cuantos
la integran, en uso de su soberanía, proclama su voluntad de

Una "Exposición de motivos" no contiene tanto un un pronunciamiento sobre el "presupuesto político que legitima el articulado" sino una explicación didáctica de las razones que justifican la aprobación o el cambio de una ley y una síntesis o resumen de lo que esa ley dispone.

No todas las Constituciones tienen "Preámbulos", pero en los Estados constitucionales sólo las "Constituciones" tienen "Preámbulos" (cfr. Fernando Santaolla, "Exposiciones de motivos de las leyes: motivos para su elminación", Revista Española de Derecho Constitucional nº 33, 1991, p. 47 ss., p. 54 y 55-56).

Precisamente porque el nuevo Estatuto catalán no es ni debe ser una Constitución, no puede tener "Preámbulo".
La Constitución Española dice en su artículo 88, en referencia a los "Proyectos de ley" que

Los proyectos de Ley serán aprobados en Consejo de Ministros, que los someterá al Congreso, acompañados de una exposición de motivos y de los antecedentes necesarios para pronunciarse sobre ellos.

Por tanto, los "proyectos de ley" tienen una "exposición de motivos".
Nada se dice, en la Constitución acerca de las "proposiciones de ley". Pero la Constitución Española está presidida por un Preámbulo.

II. EL TC HA DICHO QUE LAS "EXPOSICIONES DE MOTIVOS" NO TIENEN VALOR JURÍDICO
Quienes defienden la constitucionalidad del nuevo Estatuto catalán aluden a una sentencia, la sentencia del Tribunal Constitucional 150/1990, de 4 de octubre que dice, con razón, que las "exposiciones de motivos" no tienen valor jurídico.

Esta sentencia se dictó para resolver un recurso de inconstitucionalidad contra la ley 15/1984, de la Comunidad de Madrid, que regula el Fondo de solidaridad municipal de Madrid.

Esta ley se antecede de una "exposición de motivos".
En el recurso de inconstitucionalidad que se presentó contra esta ley se recurrieron varios artículos y además se recurrió la "Exposición de motivos" (Antecedentes de Hecho, I.1.i.).

En su sentencia, el Tribunal Constitucional dijo en su Fundamento Jurídico 2º, textualmente, que:
en la demanda de los Diputados se solicita incluso la declaración de inconstitucionalidad y nulidad de determinados párrafos o
apartados de la Exposición de Motivos de la Ley, pretensión ésta que debe ser rechazada a limite, pues los preámbulos o exposiciones de motivos de las leyes carecen de valor normativo y no pueden ser objeto de un recurso de inconstitucionalidad.

Este pronunciamiento, que como se puede comprobar es un pronunciamiento brevísimo y de pasada, se utiliza como el "gran argumento" para convalidar el "Preámbulo" del nuevo Estatuto catalán.

Pero para comprender correctamente, la sentencia 150/1990, hay que dejar claro que:
1º. Lo que contenía la ley recurrida (ley 15/1984 de la Comunidad de Madrid) era una "Exposición de motivos", no un "Preámbulo".
2º. El Tribunal Constitucional dice que las "Exposiciones de motivos" no tienen valor normativo.
3º. La referencia al "Preámbulo" de las leyes es una inclusión AÑADIDA Y QUE NO TIENE QUE VER CON EL RECURSO PLANTEADO por lo que no tiene valor de jurisprudencia. Es lo que se llama una referencia "obiter dictum" o "de pasada".
4º. El Tribunal Constitucional, por tanto, lo que ha juzgado en esa sentencia es una "Exposición de motivos". No ha juzgado ningún "Preámbulo".

III. EL NUEVO ESTATUTO CATALÁN INCLUYE UN "PREÁMBULO", NO UNA EXPOSICIÓN DE MOTIVOS.
El nuevo Estatuto catalán, aprobado mediante ley orgánica 6/2006, no aparece precedido por una "Exposición de motivos", sino de un texto llamado "Preámbulo".

La utilización de esa palabra no es casual.
Basta leer cualquier "Exposición de motivos" de cualquier ley y luego el "Preámbulo" del nuevo Estatuto catalán para darse cuenta de que lo que el nuevo Estatuto quiere tener no es una "Exposición de motivos", sino un "Preámbulo".

El problema radica, precisamente, en que el Estatuto de Cataluña de 1979, aprobado mediante la Ley Orgánica 4/1979, TAMBIÉN incluía un Preámbulo que, a mi juicio, tampoco era conforme con la Constitución.

No era la única disposición del Estatuto de 1979 que no era conforme con la Constitución, a mi juicio, pero se produjo un acuerdo tácito de no recurrir al Tribunal Constitucional las inconstitucionalidades del Estatuto a cambio de que los nacionalistas cooperaran para consolidar el nuevo Estado.
Como es notorio, ese pacto se rompió por los nacionalistas. Algunos dicen que a partir del Pacto de Estella, aunque a mi juicio esa ruptura formal se produjo cuando en 1989 y 1990

El 12 de diciembre de 1989, la Comisión de Organización y Administración de la Generalidad y Gobierno Local del Parlamento de Cataluña adoptó la Resolución 98/111 sobre el derecho de autodeterminación de la nación catalana y poco después el 15 de febrero de 1990 el Pleno del Parlamento Vasco aprobó la proposición no de ley sobre el derecho de autodeterminación del pueblo vasco.

De aquellos polvos vienen estos lodos. Ahora ya no se puede mirar a otro lado.

La Nación en nuestra Constitución
MANUEL JIMÉNEZ DE PARGA, de la Real Academia de Ciencias Morales y Políticas ABC 11 Enero 2010

Desde el día en el que se afirmó, desde una tribuna oficial, que la Nación era algo cuestionado y cuestionable, han proliferado los debates políticos en torno a ese elemento básico de nuestro ordenamiento constitucional. ¿Qué es una Nación? ¿Qué valor tiene la Nación en la arquitectura jurídico-política diseñada para España en 1978?

Si queremos responder a esas preguntas debemos recordar que la cuna del nacionalismo español se encuentra en las Cortes Generales y Extraordinarias que se reunieron, primero en la asediada Isla de León, el 24 de septiembre de 1810, y se trasladaron luego, el 24 de febrero de 1811, a Cádiz, en cuyo templo de San Felipe Neri terminaron de elaborar la Constitución que lleva fecha 19 de marzo de 1812, festividad de San José.

La España que vivimos arranca en Cádiz, donde el Pueblo se hizo Nación y soberano, y la Monarquía dejó de ser absoluta para, siendo ya constitucional, terminar en el siglo XX siendo parlamentaria. De las Cortes de Cádiz surge una nueva idea de España, que será la continuación de las nociones previas, acompasadas ya al nuevo ritmo de la Historia. La singularidad del episodio gaditano, lo que hace de él algo tan distinto frente a otros procesos de redefinición de la idea de España en el pasado, es que aquél fue un proceso que consta en acta. Un proceso parlamentario en el que se discutió -y se discutió de raíz- sobre el ser de España y su mejor gobierno, concurriendo en el debate toda suerte de opiniones e ideologías. El resultado fue un proyecto de Estado y de Nación del que todavía somos tributarios.

Fue en el Cádiz de las Cortes, además, donde el patriotismo brota y se convierte, como dijera el poeta Quintana, en «una fuente eterna de heroísmo y prodigios políticos». «Patria» y «amor a la patria» eran vocablos que venían de la Antigüedad clásica, pero «patriotismo», novedad del siglo XVIII, hacía referencia a la predisposición para sacrificarse por la colectividad. El patriotismo, así entendido, recibe un impulso decisivo de los constitucionalistas gaditanos.

En Cádiz se forja una idea de España, pero en la fragua se fundieron las ideas precedentes, dándose así continuidad a un proceso que todavía no ha podido detenerse. En aquellos debates parlamentarios confluyeron -dije antes- sensibilidades muy diversas, que es costumbre agrupar alrededor de las distintas filiaciones ideológicas de los Diputados: realistas, americanos y liberales. Sería esta última la orientación ideológica dominante en nuestro primer texto constitucional, pero son evidentes los vestigios debidos a quienes no lograron imponer sus planteamientos. Y, por encima de todo, es llamativa la terca voluntad liberal en presentar como simple actualización de la tradición y de la Historia lo que constituían verdaderas innovaciones revolucionarias. Hasta tal punto se era consciente de que no se trabajaba sobre el vacío o desde la nada, sino a partir de una entidad histórica que reclamaba una nueva formulación política.

Y tal sería la Constitución de 1812. Un texto constitucional, el primero auténticamente español, de tantos méritos como trágico destino. Su vigencia fue en verdad pequeña, pero su influjo se ha hecho notar hasta nuestros días, y desde el principio disfrutó del mejor predicamento más allá de nuestras fronteras. Se inserta, sin duda, en la escogida tradición de las Constituciones que han marcado la senda del constitucionalismo universal, que arranca con la de los Estados Unidos y, pasando por Cádiz, recorre México y continúa por Weimar y Bonn, trazando un mapa constitucional que tiene aquí en España una de sus capitales. Para nosotros, particularmente, supuso el inicio de la modernidad, el nacimiento de la España que conocemos. Una España cuyos contornos enseguida hubo que revisar a raíz de la emancipación americana, pero que en lo sustantivo se ha demostrado capaz de llegar a los doscientos años.

Se crea así una España que es Estado; y Estado constitucional, unitario, descentralizado y liberal. En verdad sólo puede hablarse del proyecto de una España así definida, pues en Cádiz apenas se inició un proceso que, en esa línea, tardaría muchos años en realizarse. Quizás tantos como los que median hasta la Constitución que nos dimos en 1978. Pero el proyecto ya estaba entonces trazado y los primeros pasos pudieron comenzar a andarse.

El punto de partida fue la soberanía de la Nación española, fundamento primero de un Estado que trae causa de la voluntad soberana formalizada en la Constitución. El arranque no podía ser más radical ni, tampoco, más extemporáneo, demasiado adelantado en el contexto de una Europa de Cartas otorgadas que se movía al ritmo desacompasado del Congreso de Viena. De allí la causa de su perdición a manos de los Hijos de San Luis. Tardaría en recuperarse aquel axioma, pero ya era un dogma irrenunciable de nuestra incipiente tradición constitucional. Soberanía de la Nación, del Pueblo, concebido como sujeto unitario al que no cabe oponer otros sujetos de su misma calidad. Se admitirían, a lo sumo, unos sujetos subordinados y constitutivos de la Nación, a los que no puede corresponder otra cosa que una autonomía que, por definición, no es soberanía.

Preguntarse por la idea de España en la Constitución de Cádiz es hacerlo por la España que hoy vivimos. No es, por supuesto, la definitiva. Si algún día alcanzáramos una España perfectamente acabada habríamos dado con una España moribunda, desprovista del genio que ha hecho posible su continuada reinvención, necesaria para su acomodamiento en cada tiempo histórico. Pasados ya casi doscientos años cabría preguntarse si el modelo gaditano muestra ya signos de agotamiento; si, como sus predecesores, ha cumplido un ciclo y se impone volver a comenzar. No lo creo.

La España de principios del siglo XXI apenas recuerda en lo económico, social y jurídico a la España de 1812, pero la abrumadora distancia que media entre una y otra se ha recorrido con el Estado nacional inaugurado en Cádiz y sucesivamente perfilado en las Constituciones que jalonan nuestra accidentada tradición constitucional.

El viaje ha sido difícil, demasiadas veces penoso y hasta trágico, pero la nave botada en San Fernando no ha hecho agua y mantiene el rumbo de la singladura que entonces emprendimos y que en la Historia cuenta los días por centurias.

Quizás Europa, se dirá, acabe siendo el trance histórico que imponga una nueva idea de España. Acaso así ocurra, pero no debe olvidarse que la construcción europea es obra, ante todo, de los Estados y España es uno de los más antiguos y de mayor peso histórico. En la futura organización de Europa la realidad profunda de España encontrará, sin duda, la manera de traducirse en una idea acompasada con esa nueva organización. Casi dos mil años son prueba fehaciente de que en esta Península hay una Nación que pugna por manifestarse como una unidad protagonista de la Historia.

Como afirmara Muñoz Torrero en las Cortes Generales y Extraordinarias, y consta en la página 1745 del Diario, «yo quiero que nos acordemos que formamos una sola Nación, y no un agregado de varias Naciones».

Así se dijo, así se sintió en aquel templo del constitucionalismo mejor: «Una Nación verdaderamente una; donde todos sean iguales en derechos y obligaciones, iguales en cargas». «Aquí no hay provincia, aquí no hay más que la Nación, no hay más que España», leemos en el Diario de las Cortes.

En espera de la sentencia
Editorial ABC 11 Enero 2010

ARRECIAN las presiones sobre el TC por parte del tripartito catalán, con José Montilla al frente de la manifestación. Parece que llega la hora de la sentencia sobre el estatuto y todo apunta a un serio recorte del soberanismo que inspira el texto. La referencia a Cataluña como nación y a sus «símbolos nacionales», las relaciones bilaterales con el Estado, la financiación privilegiada o la regulación de la Justicia son cuestiones de máxima trascendencia para el modelo de organización territorial. La mayoría de los ciudadanos y los juristas más prestigiosos coinciden en la percepción de que la norma es inconstitucional porque diluye la soberanía del pueblo español en favor de unos supuestos derechos históricos de Cataluña. La imposición del catalán como lengua propia es otra de las consecuencias de este planteamiento, que desborda los principios constitucionales para desembocar en una fórmula confederal. En las últimas semanas se aprecian ciertas tensiones entre PSOE y PSC, pero conviene recordar que -al margen de estos fuegos de artificios- varios ministros han expresado sin pudor su criterio de que el TC no puede vulnerar la voluntad del pueblo catalán.

Está claro que todo vale con tal de sacar provecho en las próximas elecciones autonómicas de una posible sentencia negativa para el estatuto. El objetivo es echar la culpa al PP, presentándolo falsamente como partido «anticatalán», cuando lo único que pretende su recurso es defender la letra y el espíritu de la Constitución. Zapatero impulsó en su día de forma irresponsable este proceso y ahora intenta obtener ventajas partidistas aunque moleste a algunos sectores de la «vieja guardia» socialista. En todo caso, los ciudadanos saben quién es el responsable de un desafío al concepto de España como nación de ciudadanos que no admite privilegios territoriales. Es hora de que el TC culmine una tarea que le ha llevado demasiado tiempo, prolongando una situación de interinidad que le perjudica gravemente. Las reglas del juego deben respetarse y Montilla y sus socios tienen el deber de acatar la sentencia. La movilización de una sedicente sociedad civil esconde en buena medida a un conjunto de entidades debidamente subvencionadas por la Generalitat, que pagan ahora la «generosidad» de un poder político que actúa como un régimen al margen de la democracia pluralista.

Las dudas hamletianas del TC
JOSÉ MARÍA CARRASCAL ABC 11 Enero 2010

COMO un Hamlet con toga, el Tribunal Constitucional lleva tres años sumido en la duda de si aprueba o no el nuevo estatuto catalán. En realidad, es una duda sobre sí mismo, sobre su naturaleza y papel en el ordenamiento democrático español, sobre sus deberes y derechos, funciones y responsabilidades. En otras palabras: sobre el espacio a que pertenece, el político o el jurídico. Los otros tribunales lo tienen muy claro, aunque no lo practiquen siempre: forman parte del tercer poder del Estado, independiente de los otros dos.

El Constitucional, en cambio, se mueve en esa zona fronteriza donde confluyen política y judicatura, los imperativos del hoy con los de siempre, nunca fáciles de encajar, y en ocasiones, imposible. Por ejemplo: hacer constitucional lo que no lo es. Durante tres años, la presidenta del tribunal, doña María Antonia Casas, con la ponente del caso, doña Elisa Pérez Vera, vienen tratando de resolver esa cuadratura del círculo. Creyeron encontrarla en una sentencia «abierta», es decir que pudiera interpretarse tanto en un sentido como en otro. Pero pronto se encontraron con el muro de la realidad, contra el que no hay interpretación que valga. Si la soberanía nacional reside «en el pueblo español» (Art. 1), no puede haber soberanías de una parte de ese pueblo. Si la Constitución se funda en «la indisoluble unidad de la Nación española, patria común e indivisible de todos los españoles» (Art. 2), no puede haber otras naciones en España. Si el castellano es «la lengua oficial del Estado, que todos los españoles tienen el deber de conocer y el derecho a usar» (Art. 3), no puede ser desplazada en ninguna comunidad.

«Lo que no puede ser, no puede ser, y además, es imposible». Creíamos que esta máxima del torero había sido adoptada por el TC, al emerger allí una mayoría dispuesta a atenerse más a los principios que a las circunstancias, y que esta semana tendríamos sentencia.

Pero parece que las dos señoras siguen dispuestas a encontrar una salida más acorde con las circunstancias políticas, y habrá que seguir esperando. Como se retrasen un poco más, se nos echan encima las elecciones catalanas, y entonces sí que sería cuestión de no mezclar el fuego con la gasolina. Aunque puestos ya a esperar, ¿por qué no dejarlo para 2013, tras las próximas elecciones generales? ¿ O «ad kalendas graecas»? A fin de cuentas, ¿qué necesidad hay de ese fallo? El nuevo estatuto catalán ya se está desarrollando y aplicando sin que nadie se alarme ni se ofenda. Y si se ofende, que se aguante. Claro que alguien podría también preguntarse: ¿para qué necesitamos entonces el Tribunal Constitucional? ¿Para que se aplique la Constitución o para impedir que se aplique?
En tales condiciones, tan malas o peores que las meteorológicas, sólo nos queda esperar lo mejor y estar preparados para lo peor.

El PP cierra el año traicionando a sus votantes
JUAN JULIO ALFAYA Periodista Digital 11 Enero 2010

Al PP le ha salido un granito en el culo con las malas artes de Alberto Núñez Feijoo. Nadie se esperaba que este señor fuera a pasarse cobardemente a las tesis nacionalistas y a traicionar de forma tan vergonzosa a sus propios votantes. El análisis que hace Libertad Digital en su editorial del último día de 2009 me parece que explica de forma clara, breve y concisa el proceso de traición de Feijoo a sus votantes. Léanlo, no tiene desperdicio.

EDITORIAL DE LIBERTAD DIGITAL
Núñez Feijoo devolvió la Xunta de Galicia al PP el pasado 1 de marzo entre promesas de regeneración democrática y, sobre todo, de extensión de las libertades civiles y lingüísticas a todos los ámbitos de la sociedad y especialmente al educativo. Los escándalos de gastos suntuarios con cargo al erario público por parte de los altos dirigentes socialistas y nacionalistas crearon el caldo de cultivo para lo primero y la rebelión ciudadana encabezada por Galicia Bilingüe –y personificada en la figura de Gloria Lago–, para lo segundo.

Pocas veces un compromiso electoral se formuló de manera tan clara, explícita y reiterada por parte de un político: derogación del decreto de política lingüística del PSOE-BNG durante los primeros 100 días de Gobierno y libertad de elección de la lengua en la enseñanza obligatoria. Promesas que repitió a los pocos días de ganar las elecciones al declarar que su objetivo era "promocionar y proteger el gallego bajo un marco de libertad lingüística, y no de imposición" y anunciar el fin de las galescolas bajo la premisa de que no quería "imposición lingüística de ningún tipo"; y a principios de abril, cuando reafirmó sus compromisos bajo la proclama de que iba a "restaurar los derechos civiles de los gallegos" y de que ajustaría su política lingüística "a la opinión de los padres".

Pero ni a los 100 días derogó el decreto de política lingüística (más bien pervirtió su promesa nombrando a un conocido defensor de la imposición del gallego, Anxo Lorenzo, como responsable de Política Lingüística de la Xunta), ni el nuevo decreto que debía restaurar la libertad de elección de la lengua ha sido otra cosa que un enjuague con el que camuflar su flagrante y masivo engaño a los electores gallegos.

De las tres medidas en que debía concretarse esa liberalización educativa –autonomía parental para escoger la lengua en las troncales, casilla vinculante en el sobre de matrícula y libre expresión del alumno en clase– sólo la tercera aparece de una manera difuminada en el borrador del nuevo decreto (ya que no habrá libertad para utilizar los libros de texto en el idioma preferido por el alumno). En su lugar, Feijoo ha optado por imponer una enseñanza trilingüe en castellano, gallego e inglés como señal de pluralismo y diversidad: se ha trocado la libertad de elección por la coacción de un "equilibrio" precocinado.

Parece que en el nuevo PP no han terminado de entender que libertad consiste en no coaccionar a los individuos a la hora de adoptar sus decisiones y no en imponerles el menú lingüístico que el planificador de turno considera óptimo para una determinada sociedad. Así de simple: de lo que se trataba era de ampliar el rango de opciones de los padres y de los alumnos, no de predeterminarlo a una única opción donde todas las lenguas estén proporcionalmente representadas.

No sabemos si Feijoo mintió deliberadamente a sus votantes cuando realizó las promesas anteriores o si ha sido incapaz de resistir a las presiones de los nacionalistas. Pero en cualquiera de los dos casos, por falta de voluntad y de capacidad, ha incumplido la que sin lugar a dudas fue su principal promesa electoral. Tal y como ha declarado Gloria Lago sobre Feijoo en esRadio: "Este señor nos ha engañado y se ha aprovechado de la ilusión de unos padres que han trabajado y se han arriesgado".

Así cierra el año el PP, renunciando a una de las principales señalas de identidad de todo partido liberal-conservador: la defensa de la libertad como principio rector de una sociedad, también en la enseñanza. Lo peor es que no parece haber sido un error, sino una consolidada estrategia dentro de la formación política. Desde Elche, liberales y conservadores sobran; de ahí que Rajoy desee para el año que viene la misma deslealtad que ha ofrecido a sus bases en 2009.

EDITORIAL, Libertad Digital, 2009-12-31
http://www.libertaddigital.com/opinion/editorial/el-pp-cierra-el-ano-traicionando-a-sus-votantes-52570/

Las promesas incumplidas de Feijoo
Las frases entrecomilladas son palabras textuales de Núñez Feijoo pronunciadas antes de ganar las elecciones.

“Y de entrada a nosotros nos parece que las asignaturas troncales deberían ser elegidas por los padres. El idioma en el que se den las asignaturas troncales, que son las de los textos, las del material didáctico, las asignaturas más importantes, deberían de elegirlas los padres, y por eso en ese primer sobre de matrícula les vamos a hacer esa pregunta y esa pregunta va a vincular al gobierno”.

Transcripción de otra de las grabaciones:
“Darle libertad a todos los alumnos para que puedan dirigirse en clase al profesor en el idioma que quieran, para que puedan comprar los libros en el idioma que quieran, y esa libertad conllevará la última medida que adoptaré, que es solicitar a los padres en los impresos de matrícula del próximo curso escolar una casilla donde me digan cómo quieren que se den las asignaturas troncales; es decir, las asignaturas con textos; si quieren que se den en castellano o quieren que se den en gallego”.

Resumiendo, Núñez Feijoo hizo tres promesas fundamentales que no cumplió:
* Los padres elegirán el idioma de las asignaturas troncales.
* Habrá una casilla con la pregunta vinculante en el sobre de matrícula.
* Los alumnos tendrán libertad para utilizar oralmente y por escrito cualquiera de las dos lenguas en el aula.

Doble frenazo psicológico y operativo a ETA
EDITORIAL El Mundo 11 Enero 2010

LAS DOS OPERACIONES, sin conexión aparente, llevadas a cabo en Francia y Portugal en las que fueron detenidos cuatro miembros de ETA, han asestado un duro golpe a la banda terrorista, tanto desde el punto de vista operativo como psicológico. Sus acciones criminales son frenadas en seco, en un momento en el que existe una evidente tensión interna en la llamada izquierda abertzale a propósito de la continuidad de la violencia. La eficacia de las Fuerzas de Seguridad del Estado y la colaboración antiterrorista de los gobiernos francés y portugués han posibilitado estas detenciones de gran impacto, que se producen después de que el ministro del Interior alertara sobre la posibilidad de un atentado de grandes proporciones o un secuestro por parte de la banda. En Francia, una acción conjunta de la policía gala y la Guardia Civil llevó a la captura cerca de Clermont-Ferrand de dos de los terroristas más buscados del aparato logístico de ETA que fueron sorprendidos cuando salían de un zulo en cuyo interior guardaban dinero y documentación. La operación llevada a cabo en suelo francés pone en evidencia no sólo que la eficacia de la colaboración entre ambos países pasa por su mejor momento, sino que la infiltración de las Fuerzas de Seguridad, y del CNI, en ETA está dando resultados muy concretos.

Aunque en un combate tan difícil no se puede garantizar el éxito al cien por cien -en Mallorca, este verano, no se pudieron evitar los atentados- sí tenemos suficientes pruebas de que muchos de los movimientos de los etarras son controlados por los efectivos antiterroristas. De forma que la advertencia del ministro del Interior -«cuando vayan al zulo se encontrarán con las Fuerzas de Seguridad y cuando vayan por la carretera estarán esperándoles, y así hasta que esto acabe»- es mucho más que una brillante frase de guerra psicológica contra el enemigo. Es la constatación de que, como también dijo Rubalcaba, «sabemos en lo que está ETA y ETA sabe en lo que estamos nosotros».

Las dos detenciones de Portugal, que parecen producto del azar de un control rutinario en una carretera rural de Zamora, no son menos importantes, puesto que los etarras conducían una furgoneta cargada con explosivos y materiales para hacer zulos y fabricar bombas. Ello lleva a los expertos de la lucha antiterrorista a concluir que ETA intenta montar una base operativa en Portugal, ante el acoso de la policía francesa. No es la primera vez que los etarras miran al país luso, aunque la colaboración con el Gobierno de José Sócrates también ha funcionado a la perfección. El ministro portugués del Interior se mostró dispuesto a acelerar la extradición de Garikoitz García e Iratxe Yáñez, quien al parecer participó en los atentados del pasado verano en Burgos y en Mallorca.

Hay que felicitarse pues, como ayer hicieron todas las fuerzas políticas democráticas y las asociaciones de víctimas, de que el Gobierno -con el impulso decisivo de un político experimentado, astuto y tenaz como Rubalcaba- esté combatiendo a la banda criminal con la mayor eficacia que se recuerda, después de las barbaridades que se hicieron en la primera legislatura durante el proceso de paz de Zapatero. Un combate que se produce en todos los ámbitos -policial, judicial y político- y que debería llevar a los que de verdad apuesten por vías pacíficas dentro de la llamada izquierda abertzale a tomar buena nota y a abominar definitivamente de la violencia.

Regeneración democrática / Carta de un militar a Carmen Chacó
Pío Moa Libertad Digital 11 Enero 2010

La semana pasada hablamos de la necesidad de formar asociaciones con diversos objetivos concretos, al estilo de la AVT, Hazte oír, Galicia bilingüe, etc., aunque se hizo evidente que muchos prefieren el noble ejercicio de la cháchara gimoteante y el descubrimiento de la masonería detrás de cada movimiento político del mundo a derecha o a izquierda.

Bien. Contra un gobierno ilegítimo como el actual es legítima la violencia, pues de no ser así viviríamos eternamente bajo el despotismo. Pero que sea legítima no significa que sea siempre acertada, y menos en circunstancias como las actuales, cuando vivimos en una involución no concluida, en la que siguen existiendo elementos importantes de libertad.

Resumamos la situación: toda dictadura es por su naturaleza un régimen transitorio. El franquismo, o parte de él, el propio Franco, creyó por un período que estaba asentando un régimen estable y a largo plazo, pero a partir de 1969 una mayoría se inclinaba por una evolución que solo podía marchar en el sentido de las democracias occidentales. De ahí la importancia de la transición.

La transición se hizo en dos etapas: en la primera, las tendencias rupturistas fueron vencidas, el cambio se hizo a partir de la legitimidad franquista, y la reforma ocurrió sin grandes traumas, que habrían sido inevitables de imponerse la ruptura. En la segunda etapa, los reformistas echaron a perder en gran medida su ventaja inicial, como se manifestó en las excesivas concesiones a una oposición que nunca había sido democrática, error plasmado en una Constitución sumamente defectuosa y contradictoria, aunque por otra parte tenía el valor de ser la primera en la historia de España realizada por consenso, lo que le daba una autoridad mayor que a cualquier otra. En todo caso, ella ha definido la legalidad y contenido la anarquía o la involución hasta hace muy poco.

Tres rasgos decisivos de la evolución posterior fueron la renuncia de una parte de la derecha a la defensa de sus orígenes y a la batalla de las ideas, mientras otra parte soñaba con el golpismo y en alguna medida lo intentó, e incluso practicó un poco de terrorismo; en segundo lugar, la izquierda y los separatismos procedieron a socavar los principios de la democracia en la medida en que les era posible, dadas las circunstancias, lo que facilitó en un momento dado el poder de la derecha y una oportunidad de rectificación o regeneración del sistema; en tercer lugar, la izquierda y los separatismos procedieron a ilegitimar al franquismo, falsificando la historia, como medio de ilegitimar solapadamente la democracia y la monarquía surgidas del franquismo.

Hoy puede afirmarse que vivimos en plena involución: la separación de poderes es ficticia; la mayor parte de los medios de comunicación están degradados y no cumplen su función crítica, informativa y vigilante sobre los excesos del poder, al contrario; la oposición ha sido liquidada por la camarilla de Rajoy.

¿Qué queda, entonces, de la democracia? En primer lugar, los procesos involutivos, aunque cada vez más peligrosos y dañinos, distan de haber alcanzado su fin y despiertan una creciente resistencia; en segundo lugar, permanecen las libertades, y todavía no fusilan ni meten en la cárcel a los discrepantes: existe aún libertad de expresión, de asociación, etc., y hay cada vez más ciudadanos conscientes de que "hay que hacer algo" y no solo lloriquear; aunque dichas libertades sean todavía poco y a menudo mal empleadas por los ciudadanos, y algunos sigan soñando con golpes y dictaduras; y subsisten algunos jueces que son algo más que meros funcionarios al servicio del poder. Esto queda, que es mucho y muy aprovechable, salvo para quienes añoran otra dictadura o no piensan pasar de quejarse.

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**** Rubalcaba dice que las detenciones demuestran "en qué está ETA"

Vaya, parece que después de treinta años de asesinatos el listillo se ha enterado. Y después de años de colaboración de Rubalcaba y del gobierno con los asesinos, colaboración en toda regla que ha avanzado enormemente el proceso de involución política en España. En fin, entre la ETA y el gobierno hay muy pocas diferencias ideológicas y, por ello, posibilidades de "diálogo". Pero hasta en las mejores familias se producen disgustos, y ahí tienen a Rubalcaba descubriéndonos no sé qué.

**** Un blog que suele dar información sobre el islamismo: http://www.martinito.blogspot.com/
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Hace tres, dos, un año:

http://blogs.libertaddigital.com/presente-y-pasado/debieran-leerlo-todos-los-universitarios-1755/
http://blogs.libertaddigital.com/presente-y-pasado/que-hara-rajoy-en-el-poder-2767/
http://blogs.libertaddigital.com/presente-y-pasado/la-cristianizacion-de-europa-4274/

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Barcelona 20 de Noviembre de 2009
Sra. Dña, Carmen Chacón
Ministra de Defensa

Señora Chacón:

Cuando el presidente Rodríguez decidió nombrar a la primera mujer de la Historia de España como ministra de Defensa, ya sabe, de ese país que está al sur de Andorra, no actuó de la misma forma que el hoy archimillonario González cuando decidió nombrar al primer civil como Director General de la Guardia Civil: entonces eligió al primero que pasaba por allí, y los resultados ya son historia del choriceo a niveles institucionales. En su caso, el señor Rodríguez decidió nombrar a la primera mujer como ministra de Defensa, no con el criterio de un presidente de verdad, sino con la clara y decidida intención de culminar la tarea emprendida desde hace tiempo, y a la que él pone la guinda, de convertir al Ejército español en un ectoplasma de muy difícil definición y objetivos. Y para conseguir eso, la eligió a usted, sectaria de segunda fila del PSOE, nacionalista catalana, antimilitarista del clan "¡yo también soy Rufianes", pero obediente a su amo para quitarle a los militares hasta la última brizna de dignidad.

Le diré que su andadura es como la del caballo o la yegua de Atila. Cada paso que da es, no ya una ofensa a la inteligencia y a la dignidad, sino una deliberada intención de arrancar hasta las raíces los sentimientos, los ideales, la Historia, los recuerdos...que conforman el espíritu de una colectividad humana: la gran familia militar.

La destrucción ordenada, ejecutada y cumplida casi a rajatabla por los disciplinados Mandos, de todo vestigio de la Historia de la España reciente, de la Historia del Ejército, de sus hombres de sus héroes y hasta de sus mártires, se culminará, y antes de que usted deje con un "¡ahí queda eso!" y se largue a sus labores de telonera política, la tarea encomendada por el peor presidente que ha tenido España, será llevada con éxito hasta sus últimas consecuencias.

Usted nació cuando yo llevaba ya dos años al mando de una Batería de Costa en Gerona, feliz con mis artilleros, con mi destino, con la vecindad de mis amigos catalanes de aquel pueblecito de la costa, feliz con la España a la que servía y en la que vivíamos... Hoy, que ya es mayorcita, después de pasearse por el mundo acumulando títulos que sorprendentemente no han mejorado en un ápice su parco nivel intelectual, estamos todos inmersos en tiempos de ignominia, y hemos de soportar, porque los Mandos militares lo permiten, que escupa sobre nuestras Hojas de Servicios (y las suyas), sobre nuestros ideales, sentimientos, Historia..., sin que a usted, encantada de haberse conocido, le importe una higa, ardite, rábano o pepino el daño que pueda hacer a tantos españoles.

España es un país extraño. Al asistir en Barcelona a la misa por Franco y José Antonio en este último 20 de noviembre, he comprobado el espectacular éxito de la apisonadora zapatera. Un par de centenares mal contados oímos misa en la Iglesia de la Merced, aquella que destruyeron los suyos en julio de 1936 y que se reconstruyó muy poco después de acabada la guerra, habiéndose reinstalado la Virgen Patrona de Cataluña que había sido derribada de la cúpula de la iglesia. Hoy, los homínidos y los androides campan por sus respetos encaramados en el poder...

No puede España soportar por mucho más tiempo a tanta piraña. A lo largo de la Historia, ha salido de situaciones que parecían de muerte por enfermedad o por suicidio, incluso cuando el enemigo estaba dentro; sin embargo, observamos que el actual horizonte, con tanta cobardía instalada en las instituciones, incluida la que usted manipula a su antojo, nos hace temer que, por nuestros propios pecados, estamos abandonados de la mano de Dios y que ya empezamos a rozar el fin de nuestra Historia.

Mientras se hace fotos con los soldados que se divierten haciendo el ganso como si la fotografiada fuera una cabaretera de visita al regimiento; mientras hace la inútil sideral en temas como el "Alakrana", ya sabe, el pesquero sin bandera; mientras se saca leyes del flequillo para encabronar la Carrera Militar, usted aun tiene tiempo para empujar al Mando sumiso para que destruya hoy una vidriera, al día siguiente un escudo de España que las ratas aborrecen, otro día arrasarán una Cruz, una lápida que recuerde a mártires que fabricaron los suyos, o algún cementerio que molesta...; se cambiarán los libros, las enciclopedias, y en las escuelas, además de enseñar a masturbarse a los niños, ejercicio de indudable sabor progresista, se les envenenará con mentiras sus pobres cerebros...

Usted no leerá esta carta, pero puede tener la completa seguridad de que va a correr por Internet como lo que en esta tierra llaman "correcamas", que a mucha pezuña política va a chamuscar. Y no me lance a los jueces por culpa de esta carta, porque ya sabe que al rey, a la Bandera o al Himno Nacional se les puede insultar por aquello de la sacrosanta libertad de expresión, y yo no la insulto, sólo valoro su siniestro paso por encima del cadáver de España. En todo caso, si tiene ese capricho, hable con ese amiguete que entiende de soluciones finales tipo "Paracuellos".

Sólo me queda, para despedirme, no mandarla al infierno como me lo pide el cuerpo, porque tratándose de una mujer (ya sabe, la educación "franquista", etc, etc...) me lo impide, sencillamente la mandaré a hacer compañía a Moratinos en el Limbo, lugar que se cerró hace tiempo pero que por obvias razones tuvo que abrirse para instalar a esa lumbrera apagada de la presunta diplomacia.

Jesús Flores Thies
Coronel de Artillería-retirado
Barcelona

Sin tregua
EDITORIAL El Correo 11 Enero 2010

La confirmación de que ETA sigue activa medirá el coraje de la izquierda abertzale para desmarcarse de la violencia

La detención el sábado por la noche de cuatro presuntos miembros de ETA, dos de ellos junto a un zulo en Francia y los otros dos en Portugal -adonde supuestamente se dirigían en un coche y una furgoneta con armas y explosivos-, certifica la trascendencia de la cooperación internacional en la lucha contra el terrorismo. Pero si algo demuestran los arrestos en este momento es, por una parte, que la banda etarra prosigue con sus movimientos delictivos sin que en su comportamiento quepa atisbar ningún viso de renuncia a la violencia; y, por otra, que las Fuerzas de Seguridad del Estado actúan conforme a esa convicción, cuya expresión más cruda fue la advertencia lanzada en Navidad por el ministro de Interior sobre la posibilidad de que los terroristas tengan en mente cometer un atentado de gran repercusión e, incluso, un secuestro. Alfredo Pérez Rubalcaba quiso hacer hincapié ayer tanto en el escepticismo sobre eventuales cambios en el seno de ETA y en su entorno, como, sobre todo, en su debilidad operativa, al asegurar que el Gobierno «sabe en lo que está» la organización terrorista y que la persecución seguirá llegando a zulos, carreteras y domicilios «hasta que esto acabe». Ese discurso apunta al final de la violencia como algo inevitable por efecto de los reiterados golpes infligidos a la banda por el Estado de Derecho, al tiempo que constituye el reverso del ultimátum dado a la izquierda abertzale para que se decante por la política o por las bombas.

La constatación de que ETA sigue activa y de que las últimas detenciones han podido evitar nuevos atentados sitúa el debate abierto en la izquierda abertzale en sus términos más precisos, que no son verificar o no si el terror está dispuesto a facilitar esa reflexión interna, sino si quienes no se han desmarcado de la violencia hasta ahora tienen el coraje definitivo de hacerlo. Pero también coloca a esa misma izquierda abertzale ante la certidumbre de que el tiempo se le acaba; de que el progresivo e irremediable debilitamiento de ETA puede acabar convirtiendo en estéril, en tanto que tardío, cualquier paso de condena o rechazo de las armas. En este sentido, es particularmente elocuente que Arnaldo Otegi haya desmentido, dos semanas después de su publicación, la autoría de una carta desde la cárcel contraria a la persistencia de la violencia; pero no por el desmentido en sí, sino porque ello cuestiona el mensaje principal -su apuesta por las vías exclusivamente políticas- que lleva años atribuyéndosele.

De previsiones y mentiras
Roberto Centeno El Confidencial 11 Enero 2010

Esta época del año es siempre tiempo de previsiones, con muchos datos anuales conocidos y con toda una serie de medidas de efecto económico significativo ya en marcha. Previsiones, que como es habitual en la España de Zapatero, nada tienen que ver con las mentiras oficiales. “Estamos a punto de superar la crisis si no es que la hemos superado ya”, afirma el personaje, defendiéndose del pitorreo generalizado que ha producido su nombramiento como presidente europeo de turno: un inepto incapaz de arreglar su propia economía, promete arreglar la de Europa en seis meses.

Le recuerdan el paro, particularmente el juvenil y el femenino, en que somos líderes europeos, o un sector de la construcción, el único que sigue aún en caída libre, y se preguntan como el editorial del Times “¿cómo esta España tambaleante puede guiar a Europa?”. Pero yo les doy otro dato, más representativo si cabe de la realidad económica actual, e imposible de ocultar por los palmeros del INE y del Banco de España: el consumo de electricidad lleva quince meses cayendo, algo que no había ocurrido ¡desde la posguerra! Pero es que en noviembre, cuando el BdE con datos sesgados afirma con total desvergüenza que las cosas van mejor, resulta que frente al mismo mes del año anterior la caída del consumo ha sido del 5,4%, peor que octubre sobre octubre, -2,8 %, y peor que la media anual, -4,4 %.

Los agentes económicos, y no digamos la gente, no parecen todavía conscientes del desastre que se avecina, y creen o quieren seguir creyendo a un Gobierno para quien la mentira es su única estrategia. Las previsiones oficiales sobre 2009, tanto del BdE como del Gobierno fueron de una mendacidad absoluta. Según el BdE, la tasa de paro bajaría del 10,2% al 9,2%, mientras que el PIB, que había caído ya al 1,8% interanual, subiría al 2,1 %. Y don Miguel Ángel se quedó tan ancho. En los PGE 2009, PIB, 1%; tasa de paro, 12,5%; necesidades netas de financiación del Estado, 28.500 millones de euros.

Realidad oficial con datos a noviembre: PIB, -4%; tasa de paro, 19,4% (Eurostat); necesidades netas financiación Estado, 126.000 millones de euros. Jamás en la larga historia de la hacienda española y del BdE, se había mentido tan masivamente. Realidad pura y dura: PIB, -7%, estimado por la variación del consumo de gasóleo automoción y por los componentes de la oferta y la demanda; tasa de paro, añadiendo los colectivos excluidos, a mayor gloria de Zapatero, 22,6%.

Problemas específicos
Aparte la crisis general, en España existen problemas específicos sin cuya solución previa cualquier recuperación es imposible.

Ningún país del planeta tiene un modelo de Estado donde la parte del gasto de gobierno sea sólo la tercera parte del resto de administraciones; donde se haya fragmentado el mercado interior de tal forma que existen más barreras interiores que exteriores; donde exista un funcionario o similar por cada cinco ocupados – uno por cada 15 en la UE o por cada 36 en EEUU-; donde un volumen de gasto público, equivalente al 7% del PIB, sea puro despilfarro, y donde la corrupción institucional y personal haya alcanzado niveles tan escandalosos.

Ningún país civilizado tiene un sistema bancario con la mitad de los activos en manos de políticos regionales y sus amigos, que lo utilizan a su antojo. Un modelo esencialmente corrupto e incompatible con el mundo actual, pero que increíblemente va a más y no a menos. Tampoco existe sistema bancario alguno cuya deuda supere en 50 veces sus beneficios anuales oficiales, y no digamos los reales.

En ningún país desarrollado el nivel de endeudamiento de familias y empresas alcanza más del doble del PIB, y supera en un 40% a todo su ahorro, y lo que es peor, mientras el proceso de desapalancamiento está casi terminado en la mayoría de países, en España apenas ha comenzado. Tampoco ningún país tiene el sistema energético en manos monopolios privados –la electricidad y el gas van a subir más de un 20%, no la ridícula cifra que proclama el Gobierno- ni un sistema de distribución que multiplica por cinco o más el precio de los productos agropecuarios desde el origen, ni tampoco un mercado laboral tan rígido y profundamente injusto.

Previsiones 2010
En la economía real, los hechos esenciales cara a 2010 son: crecimiento imparable del gasto de las AAPP y reducción de la renta disponible de las familias, devastada por el paro, los incremento brutales de tasas e impuestos de todo tipo, y por la subida desbocada de todos los servicios esenciales. En la financiera, la incapacidad del sistema bancario para amortizar su deuda, casi 90.000 millones en 2010; para absorber una morosidad creciente, más del doble de la oficial, y para seguir ocultando mucho tiempo más una situación de quiebra. Resulta inaudito que el BdE haya permitido dar beneficios de más de 16.000 millones en 2009 al sector, y en lugar repagar deuda, han refinanciado más de 80.000 millones con aval del Estado. En varios bancos cotizados, los especuladores están apostando por su hundimiento.

¿Y cuál es la situación de partida? Mucho peor que hace un año, primero por el hundimiento de las cuentas públicas y la nula voluntad de CCAA y Ayuntamientos a reducir su despilfarro; luego porque la industria y los servicios, después del atisbo de recuperación durante el verano, han vuelto a caer, particularmente en noviembre, y no muestran signo alguno de recuperación, y finalmente, por un nivel de endeudamiento de familias y empresas que supera todo lo imaginable.

¿Y las cifras? Las necesidades netas de endeudamiento, que son las que miden el agujero real de las cuentas públicas, ascendieron en 2009 a 172.000 millones de euros o el 16,6% del PIB, 126.000 del Estado. En 2010, la estimación del Estado, dada la infravaloración de numerosas partidas, como subsidios de desempleo o intereses de la deuda, y la sobrevaloración de ingresos, basada en previsiones delirantes del consumo y la inversión, es de 200.000 millones, y lo realmente demoledor, casi todo estructural, ¡la mitad del gasto se financia ya con deuda! Para el resto de AAPP y empresas públicas, si el próximo día 28 el Gobierno no logra un compromiso real de reducción de gastos y sigue autorizando sin mirar todas las peticiones de endeudamiento que se le presentan, éste superará los 60.000 millones –46.000 en 2009-, en conjunto unas necesidades de financiación netas de 260.000 millones o el 25,1% del PIB, que llevarán el ratio deuda/PIB al 93% a fin de año, lo que supondrá rebajas de “rating”, y dificultades graves para financiar tan enorme masa de gasto estructural, consecuencia de un modelo de Estado inviable e intrínsicamente corrupto.

Y en cuanto al paro, está creciendo en más 180.000 personas mes, y ello sin tener en cuenta las trampas del efecto Caldera y otras varias. El paro registrado ha sido de más de 50.000 personas, en noviembre y diciembre, pero han sido suprimidos de las listas de demandantes de empleo los parados inscritos en el Programa Temporal de Protección por Desempleo, más de 100.000 al mes, 368.000 hasta final de noviembre, aparte 15.000 autónomos/mes que tampoco figuran como parados. Da igual cuantos parados oculte la EPA clasificando a más de 500.000 jóvenes como inactivos, la realidad es un paro actual superior al 22% y al 27% a fin 2010, más de 6 millones de parados. Enero será particularmente dramático, con un paro registrado que superará probablemente los 150.000, o 250.000 sumándole los parados eliminados del Programa Temporal.

Y termino, no hay espacio para valoraciones sectoriales, pero si mencionar el desplome de la construcción. Con cifras oficiales manipuladas, el número de viviendas iniciadas cayó un 47,2% en el tercer trimestre respecto al segundo, lo que significa que en 2010 se iniciaran menos de 100.000, algo realmente inaudito. Al contrario que en el resto de países, la situación es dramática. Los precios de la vivienda deben bajar entre un 30% y un 50 % adicional, algo que los bancos con la permisividad del BdE están impidiendo.

El resumen, aunque la cifras y previsiones del INE y el BdE se ajustarán como siempre a las necesidades de Zapatero, apoyando, como antes de las elecciones generales, sus afirmaciones más delirantes, e ignorando que la caída del PIB del cuarto trimestre es superior a la del tercero, lo peor está por llegar. A fin de 2010, la situación económica será insostenible y al borde de la suspensión de pagos, y con una distribución de la riqueza escandalosamente desigual, que nos acerca cada día más a una sociedad dual, con la clase media en proceso de liquidación.

(*) Catedrático de Economía de la Escuela de Minas de la UPM

España sin esperanza
Francisco Rubiales Periodista Digital 11 Enero 2010

El número real de parados se acerca a lo cinco millones y al 60 por ciento de las familias españolas no les llega el dinero a final de mes, mientras que las colas son cada día más largas en los comedores de caridad y se incrementa el número de los sin techo que habitan en rincones de las ciudades, bajo cartones y plásticos. El déficit del Estado se ha quintuplicado en apenas un año y la deuda española es ya considerada "basura" en los mercados monetarios. El Estado se niega a adelgazar y desprecia la austeridad obligada contratando a muchos nuevos altos cargos. Todo un drama, doloroso, antidemocrático y caústico.

El tejido empresarial español, envidia de muchos países hasta hace pocos años y la única esperanza para la recuperación económica, se destruye cada día más, abandonado por el gobierno, que sólo cree en el funcionariado y en el poder del Estado. Hay 127.000 empresas desaparecidas, decenas de miles de autónomos expulsados del mercado y el 80 por ciento de las pymes que sobreviven están asfixiadas y en peligro de quiebra.

Esta España descoyuntada es la obra maestra de Zapatero, el peor dirigente posible, todo un drama para España, un tipo taimado, arrogante y autoritario que oculta sus propias carencias y vergüenzas detrás de una sonrisa falsa y de un talante maquillado.

Los datos económicos y el imparable proceso de destrucción de la prosperidad y la decencia que él está pilotando convierten a Zapatero en un verdadero tumor. Las encuestas reflejan que cada día son más los que rechazan a Zapatero y lo responsabilizan de los enormes daños que está sufriendo España. Muchos analistas y comentaristas lo califican ya como el peor gobernante de España desde Fernando VII. Pero el proceso de rechazo al cáncer es desesperadamente lento, tan lento que quizás alcancemos el colapso antes de que millones de españoles salgan a las calles para exigir elecciones anticipadas.

Se niega, por pura soberbia, a hacer lo que le aconsejan el FMI, la Unión Europea, otras instituciones internaciones y miles de expertos y es tan soberbio que cree que él tiene razón y todos los demás están equivocados. Un tipo así es como dormir con una víbora en la cama, pero España está llena de drogatas, borrachos, puteros, narcotizados, fanáticos y esclavos, impotentes para distinguir entre el bien y el mal, incapaces de percibir la tragedia que se avecina.

A Zapatero todo le sale mal. Contamina lo que toca. Algunos dicen que es "gafe", pero es más bien un inepto con poder, lo que es muchos peor.

Zapatero, a pesar de sus fracasos y del inexorable hundimiento de su prestigio e imagen, se niega a convocar nuevas elecciones y se mantiene en el mando practicando lo que mejor sabe hacer: la compra de voluntades.

No hace mucho compró el apoyo del PNV y de Coalición Canaria para que apoyen unos Presupuestos Generales para el año 2010 que los economístas y analistas políticos califican, con una unanimidad casi plena, como nefastos. Antes ya cerró pactos, a cambio de favores y concesiones, con los nacionalistas vascos, catalanes y gallegos, gente que, por sus ideas y por su odio a la España constitucional, deberían ser sus adversarios.

Zapatero se sostiene como jefe del gobierno de la maltrecha España, un país que llegó a ser próspero y al que el liderazgo torpe y mediocre de Zapatero le ha arrebatado la tranquilidad, la esperanza y el respeto, porque tiene enfrente a una sociedad envilecida y cobarde, que es capaz de votar en las urnas a su verdugo, y porque la oposición política, representada por el Partido Popular, es una auténtica vergüenza, plena de debilidad, de falta de ideas, de incapacidad para ilusionar y sin un liderazgo solvente que sea capaz de echar sobre el cadáver político de Zapatero las tres paladas que necesita.

Existe en la sociedad española un intenso malestar de fondo contra el gobierno y la oposición. El drama envuelve ya a toda la "casta" política, que, fracasada, aparece ya en las encuestas como el tercer gran problema de España. Si no fuera tan inútil e inepta, la oposición de derecha lo tendría "a huevo". Es tan innútil la oposición y el "Zapaterismo" está causando tanto daño a la nación que si existiera una alternativa política atractiva, ya habría sido obligado a dimitir.

Pero el peor drama de España es que, para desgracia de los españoles, han coincidido en esta etapa histórica el peor gobierno, la peor oposición y la sociedad más envilecida y cobarde.

La solución, nos guste o no, sólo está en manos de los ciudadanos porque nuestros políticos son un verdadero fracaso y un lastre para nuestro futuro.

Voto en Blanco

No me cabe duda, no creo que llegue a gobernar.
Vicente A. C. M. Periodista Digital 11 Enero 2010

¡Largo me lo fiá D. Mariano! si esperamos a que gobierne usted para que baje el paro. Aún está por ver que como candidato gane unas elecciones generales. Porque si nos fiamos de las encuestas, ni siquiera en la etapa más desastrosa del PSOE y del Sr. Zapatero logra usted superar en más de 3,5 puntos las expectativas de votos. Si usted gana no será por una abrumadora mayoría, como hizo la Sra. Aguirre en Madrid, sino “por los pelos” y obligado a pactar hasta con el diablo si quiere formar Gobierno. Así que menos promesas y más realidades.

No sé quien le seguirá a usted con cantos de sirena diciéndole que “esto está ganado”, pero del dicho al hecho hay mucho trecho y aún quedan dos años de travesía en el desierto. Que se sepa, usted ya lleva más de seis años desde que perdió las elecciones del 2004 y se vio a sí mismo como el único salvavidas del PP. La pena es que los acontecimientos no le han dado la razón y su discurso es un caos incomprensible de entender incluso por sus incondicionales. Claro que de estos, como a Zapatero, ya le van quedando menos.

Usted afirma que está dispuesto a “congelar” el sueldo de los funcionarios. Sin embargo, la medida correcta aunque impopular en ese colectivo, es la de adelgazar la Administración Pública. Un País como España no puede permitirse tantos funcionarios como parados en la actualidad y que el esfuerzo impositivo recaiga sobre un colectivo de trabajadores insuficiente para soportarlo. Su demagogia no se diferencia en nada de la del Sr. Zapatero, porque no tiene una voluntad real de acabar con el grave problema de sobredimensionamiento de funcionarios.

También reniega de bajar el IRPF, cuando no hace ni un mes decía todo lo contrario. Eso demuestra lo vacío de su discurso y la tremenda hipocresía oportunista. Si usted tuviera fe en la economía Liberal desde luego que su apuesta debería ser por la bajada de impuestos, sobre todo el del IRPF que grava directamente las rentas del trabajo. Por supuesto que también se debe rebajar el IVA que actúa de un modo indiscriminado sobre todas las economías con independencia de su nivel de ingresos.

La ideología es algo esencial y no demagogia, salvo que usted Sr. Rajoy, carezca de ideología, lo cual es una certeza que tengo desde hace tiempo. Su demagogia no se diferencia tampoco de la que practican desde el PSOE y el Gobierno. De hecho, no existen diferencias entre el PP y el PSOE a la hora de hacer políticas, salvo matices secundarios o excepciones populistas como las promocionadas por el Sr. Zapatero como la ampliación de la Ley del Aborto, la Ley de la Memoria Histórica, etc.

Por último, quiero dejar constancia de que me ha parecido oportunista y manipulador dejarse fotografiar ante una de las oficinas del INEM donde un grupo de parados hacían cola. Su imagen de ciudadano acomodado económicamente y su atuendo con un lujoso tres cuartos de piel, resulta fuera de lugar y transmite la sensación de ser un mero espectador, de alguien que pasa como el que pasa ante uno de los muchos mendigos que se adivinan bajo los cartones y mantas en un soportal .

Lamentablemente no le creo Sr. Rajoy, no creo en sus promesas, ni creo en sus medidas que considero insuficientes y demagógicas. España necesita líderes que tengan fe en sus ideales y en el logro de sus objetivos para vencer la crisis.

¡Cataluña, ¡Esa gran Nación!
Ángel Boya Minuto Digital 11 Enero 2010

Una gran nación que, según su clase política y sus adláteres, existe desde el 2º milenio antes Cristo.

¡Pero hay! La historia la ignora. Ni, griegos, ni romanos, ni fenicios, ni visigodos la identificaron. Sólo se reconoce su existencia desde 1359.
No sólo eso, Cataluña jamás ha sido un país independiente.

¡Cataluña esa gran nación! ¡Que no tiene historia militar! Su gran genio militar, parece que fue, un tal Roger de Flor, un alemán nacido en Italia, que jamás pisó Cataluña.

Cataluña, esa gran nación, cuya clase política en sus crisis pierde el sentido de la dignidad y ofrece su soberanía al que la quiera aceptar.
¡Cataluña, esa gran nación! ¡Que no tiene hombres de letras a lo largo de su historia!

¡Salvo los que su clase dirigente roba a sus vecinos, franceses, baleáricos y valencianos! Ramon LLull, Joanot Martorell, Luis Vives, el papa Calixto III, etc. etc.!

Cataluña esa gran nación sin artistas de relevancia ni plásticos, ni musicales, ni, ni, etc. etc.

El único artista catalán de repercusión mundial, Salvador Dalí se fiaba tanto de los políticos de su tierra que dejó su sustanciosa fortuna como herencia, no a su pueblo natal, Cadaqués, no a la Generalitat de Catalunya, no. Al Estado Español. ¿Intuía el genial pintor la existencia de los Millet, Prenafeta y similares?

Cataluña esa gran nación sin lengua propia. La que tiene la comparte con sus vecinos, las gentes de Languedoc y con otros vecinos españoles.

Cataluña cuyos mejores escritores actuales escriben en castellano y sólo escriben en el

catalán-fabrino los que precisan de las subvenciones para poder vivir.
¡Cataluña, esa nación, cuya población no quiere seguir los mensajes independentistas de su clase política, a pesar del uso fascista que hace de los medios de comunicación.

¡Con menos presión mediática el general Franco ganaba con mucha mayor holgura sus referéndums!
Cataluña esa gran nación, gobernada por una minoría, que para mantenerse en el poder amordaza a la prensa, de manera fascista, con subvenciones de más de 90 millones de euros al año ¡No se publica lo que pueda molestar al tripartito o a CIU!

Cataluña esa gran nación, cuya clase política cuando tiene autonomía (gobierno de Lluis Companys (1936-1939) y Constitución de 1978) la utiliza para hacer asesinar a más de 8200 personas y/o vulnerar los derechos fundamentales de parte de su población, al mejor estilo estalinista o fascista.
Cataluña esa gran nación, cuya clase dirigente se justifica difundiendo el odio a España. Odio que fomenta basándolo en el engaño.

Mentira es la información que sobre la historia de Cataluña y España imparte a su población escolarizada a todos los niveles.

“Cataluña no es una más de la tropa del café para todos, es algo distinto” dice Artur Mas. Lo que no aclara es ¿Qué tiene Cataluña que no tenga Jaén o Zamora?
Respecto a la autonomía económica de Cataluña del resto de las comunidades autónomas españolas, reflejada en los intercambios económicos relativos al año 2005, cito al profesor Roberto Centeno.

Balanzas financieras. En cifras absolutas Cataluña aportó al resto de comunidades españolas 5069 millones de euros.

Balanzas comerciales. Cataluña exportó 30 000 millones de euros más que los que importó del resto de España. Cataluña exporta al resto de España dos tercios de lo que produce.

Balanzas de ahorro-inversión. El 70% de las inversiones realizadas en Cataluña se efectúa con ahorro obtenido en otras regiones españolas, de donde desaparece ese ahorro. La forma de quitar el ahorro de otras regiones españolas es por medio de la red de Cajas de Ahorro catalanas.

Como concluye el profesor Roberto Centeno el “España nos roba, no sólo es una memez, es un insulto insoportable”

¿Qué rasgos de nación existen en Cataluña? Respuesta. ¡Ninguno!

Matonismo golpista…¡Y socialista!
Teresa Puerto Ferre Minuto Digital 11 Enero 2010

Los afortunados españolitos que no vivimos el espantoso drama de la Guerra inCivil Española del ´36, vamos entendiendo cada día , más y mejor, la intemporal genética GOLPISTA y ANTIDEMOCRÁTICA de la izquierda española, verdadera causante de aquel colosal desastre.

Y para entenderlo basta observar las actitudes fascistas de la actual Casta Política NacionalSocialista catalana. El matonismo golpista de esta izquierda carodmontillesca contra la Constitución de la Concordia que nos dimos los españoles en 1978. Sus irresponsables gestos de hooliganismo matón contra el Tribunal Constitucional , son vil copia del GOLPISMO ANTIDEMOCRÁTICO de la triple Revolución Socialista de Ocubre de 1934.

Y es que a la izquierda española nunca le han gustado las leyes, ni la legalidad ni las normas constitucionales . Sus propias fuentes le delatan. Releyendo el ensayo histórico “España” de Salvador de Madariaga (tio-abuelo del socialista Javier Solana ) descubrimos con todo detalle cómo en octubre de 1934 el Presidente de la República Alcalá-Zamora tras encargar formar gobierno a su Jefe de Gobierno Alejandro Lerroux logra que su Partido Radical se fortalezca con 3 ministros de derechas. La izquierda entonces, tan democrática ella, no acepta la legítima alternancia política y hace GOLPISMO revolucionario que el historiador Madariaga define como el “Triangulo Revolucionario de Octubre del ´34”, cuyos tres vértices eran:

1º- la “revolución desde abajo”: con la rebelión armada de los mineros y la toma violenta de Oviedo con 100 muertos. Revuelta dirigida por el diputado socialista González Peña quien siguió en Asturias las órdenes del socialista Indalecio Prieto y proclamó una “Republica Comunista y Libertaria” ….

2º – la “revolución desde arriba”, con el anarco-sindicalista catalán Lluis Company que se hizo golpista y se burló de la Constitución de 1931,declarándose INDEPEN DIENTE ( “l´Estat Catalá” ) e impuso el “federalismo” unilateralmente con la ayuda de las masas anarco-sindicalistas. Un matón anarquista este Company pues, pese a que , por su cargo de President de la Generalitat Catalana era el garante de la Republica Española en Cataluña, se declaró en rebeldía contra la Constitución … (¿les suena la música?)

3º -la “revolucion socialista en Madrid” : el socialista Largo Caballero se levantó en armas en Madrid porque no aceptó el gobierno legítimo de derechas y anunció la “dictadura del proletariado” como “único remedio de los males de España”. Alguien tan poco demócrata, este socialista Largo Caballero que, cuando a fines de diciembre del ´36, le escribe el mismísimo genocida Josep Stalin para que, de cara al exterior, mantuviese al menos una apariencia de régimen parlamentario , le responde el 6 de enero´37, diciendo que “en España nadie deseaba ni la sombra de un parlamento” …, y, de hecho, la zona republicana se gobernó desde principio a fin EN RÉGIMEN TOTALITARIO pues no hubo reunión de cortes, tan solo un par de encuentros propagandísticos entre unos cuantos amiguetes.

Eso es la izquierda .

Todos estos acontecimientos , tan ocultados por la golpista izquierda española, provocaron aquellas famosas y rotundas palabras de condena de don Salvador de Madariaga: “con la rebelión de 1934 la izquierda española perdio hasta la sombra de autoridad moral para condenar la rebelion de julio del 36”…………: alguien que había sido TRES VECES golpista carecía de legitimidad moral para, luego , condenar las revuelta civil que surgió del 18 de julio.

El NacionalSocialismo carodmontillesco del 2010, con su estela de disparates bravucones , es la perfecta réplica de aquella ANTIDEMOCRÁTICA izquierda que vuelve revestida de sus eternos VICIOS . Y el peor de todos: su GENETICA GOLPISTA

www.teresafreedom.com

El TC deberá resolver además «cuestiones técnicas» antes de sacar la sentencia
Los magistrados se reunirán en Pleno esta semana. Elisa Pérez Vera tiene que presentar el quinto borrador de su ponencia
El TC deberá resolver además «cuestiones técnicas» antes de sacar la sentencia
NIEVES COLLI | MADRID ABC 11 Enero 2010

«Estamos trabajando con el objeto de llegar a un acuerdo lo más amplio posible». Es la frase que fuentes del Pleno del Tribunal Constitucional repiten hasta la saciedad cuando se les pregunta por la fecha en que verá la luz la sentencia que determinará el encaje del Estatuto catalán en la Carta Magna. Ese amplio acuerdo, o el ansiado consenso, que todos consideran conveniente en una resolución de tanto calado y trascendencia, se ha demostrado muy complicado en los tres años y medio que el recurso del PP lleva en el TC y, a día de hoy, sigue siendo «difícil». No obstante, se buscan todas las fórmulas posibles para el acercamiento.

Trabajo pendiente
Las fuentes citadas explican que son varias las cuestiones pendientes de resolver por el Pleno, y que no se limitan a los artículos referidos a la financiación, al Poder Judicial ni a la definición de nación contenida en el preámbulo del Estatuto. Junto a esas cuestiones, «hay otros aspectos técnicos que no están del todo resueltos y respecto de los cuales, por lo tanto, las deliberaciones siguen abiertas».

Entre esos otros asuntos sin resolver, las citadas fuentes mencionan, con carácter general, aspectos relacionados con la declaración de derechos de los ciudadanos, el blindaje de las competencias o las relaciones internacionales.

Los magistrados trabajan pues con la idea de acercar sus posiciones, aunque las fuentes consultadas por ABC aseguran que el margen de maniobra «no es muy amplio», y menos después de tres años de deliberaciones. Además, cada uno de ellos ya ha expuesto de forma clara sus posiciones en la sentencia del Estatuto valenciano. Esa resolución, que es el precedente de la que tiene ahora entre manos el Pleno, contó con el voto particular de Javier Delgado, Ramón Rodríguez Arribas, Vicente Conde, Jorge Rodríguez Zapata y el fallecido Roberto García Calvo.

Así las cosas, esta semana comienza una etapa que podría ser clave para las deliberaciones y para el resultado de las mismas. Después de numerosas reuniones informales durante todo el mes de diciembre, en estos días habrá Pleno y la ponente, Elisa Pérez Vera, debería presentar un nuevo borrador de sentencia -el quinto- con las ideas y aportaciones extraídas de los encuentros de despacho.

Votar la sentencia
La opinión mayoritariamente compartida en el seno del Tribunal pasa por que la resolución sobre el recurso del PP (de los siete presentados el más amplio, al cuestionar 114 artículos del Estatuto catalán) se vote y notifique entre lo que queda del mes de enero y febrero. No más allá. Y así se lo han comunicado varios magistrados a la presidenta, María Emilia Casas, a quien han puesto de manifiesto la conveniencia de que el texto sea sometido a votación sin más dilaciones. «Está todo tan discutido ya -indican algunas fuentes- que la sentencia debería salir, esté como esté y cuente con los apoyos que cuente, antes de principios de marzo».

******************* Sección "bilingüe" ***********************

Una sola Nación: España
JORGE DE ESTEBAN El Mundo 11 Enero 2010

DIGÁMOSLO DE UNA VEZ: toda la calamitosa peripecia del Tribunal Constitucional, en busca de una sentencia justa sobre la constitucionalidad del Estatut de Cataluña, oculta una única cuestión. En efecto, no se trata ni más ni menos que de dar por buena la mención a una Nación catalana en su Preámbulo, porque lo demás son destellos que derivan de esa afirmación.

Si Cataluña es una Nación, hay que reconocer en consecuencia sus símbolos nacionales; si se reconocen sus símbolos nacionales, hay que aceptar la soberanía del pueblo catalán; si se establece que el pueblo catalán es soberano, hay que adoptar la bilateralidad en sus relaciones con el Estado español; si se acepta la bilateralidad hay que respetar que las competencias que reconoce el Estatut están blindadas y no se pueden modificar; si se blindan las competencias de la Generalitat hay que asumir que la Constitución no es ya la primera norma en Cataluña; y si la Constitución no rige ya en este territorio, hay que reconocer también como válidos unos órganos propios, diferenciados de los españoles, tales como otro Defensor del Pueblo y otro Tribunal Constitucional. En otras palabras: la independencia está ya al alcance de los nacionalistas catalanes, que en puridad no representan, en su versión radical, ni la mitad de la población.

Como se ve, pues, la quintaesencia que envuelve al Estatut no es ni más ni menos que la que trasmite el concepto de Nación, pues si se reconoce éste, todo lo demás se dará por añadidura. No es extraño, por tanto, que los nacionalistas catalanes lleven dando la matraca durante varios meses con que Cataluña es una Nación, incluido el cordobés Montilla, hoy, paradójicamente, presidente sobrevenido de la Generalitat, aunque su catalán esté todavía en mantillas. De esta forma, se demuestra una vez más que el pánico de que el Tribunal Constitucional eche abajo, todo o parte, del Estatut, es algo que les preocupa sólo a los dirigentes nacionalistas, que intentan convecernos a todos los demás españoles de que es una aspiración general de la población catalana, cuando basta para desmentirlo el mero hecho de comprobar la cifra de los que votaron en el referéndum sobre su aprobación -no alcanzó ni siquiera el 50%-, demostrándose así que Cataluña es un territorio, como otros muchos de España, empezando por Madrid, plural en su composición en razón de sus orígenes variopintos. En consecuencia, para aclarar semejante aspiración de los nacionalistas, incluidos los conversos u oportunistas, vamos a analizar tres cuestiones.

En primer lugar, aun con el riesgo de ser algo esquemático, cabría distinguir tres vertientes distintas del concepto de Nación, desde que el término, sobre todo a partir de la Revolución francesa, se populariza en los siglos XIX y XX. La primera vertiente sería el concepto sociocultural de Nación, concebida ésta como la consecuencia necesaria de una serie de elementos objetivos como la geografía, la lengua, la religión, la etnia, la historia o las tradiciones. Fichte en Alemania y Mancini en Italia -ejemplos privilegiados de esta corriente- elaboraron doctrinas similares en aras de conseguir la unidad de sus países respectivos. En suma, cuando existen factores como los señalados se puede mantener que un grupo humano homogéneo es una nación, culturalmente hablando, aunque no tiene por qué deducirse ninguna consecuencia jurídica. Una segunda vertiente es la del concepto político de Nación, en el que priman, a diferencia del anterior, elementos subjetivos especialmente, concepción que está representada por la llamada escuela francesa que encabeza Renán o la doctrina suiza, que se basa en un Willensnation (deseo de ser Nación), descansando ambas en un claro voluntarismo, es decir, en la voluntad de querer vivir juntos y de afrontar un futuro común, con independencia de que haya uno o varios grupos culturales diferenciados en un mismo territorio.

Y, por último, la tercera vertiente, que es la que más nos interesa aquí, es lo que podríamos llamar el concepto jurídico de Nación. En este supuesto, se define por ser el sujeto de la soberanía, esto es, identificada con lo que llamamos pueblo, es el conjunto de ciudadanos que se ha dado una Constitución, que posee un derecho común, una igualdad de derechos, de deberes y de oportunidades, con unos símbolos comunes y una solidaridad entre todos.

Por supuesto, cuando las tres vertientes señaladas concurren en un grupo humano, la Nación resultante, convertida en un Estado único, será mucho mas sólida, cohesionada y solidaria. Sin embargo, eso no significa, como ocurre en Suiza o en la España actual, que no pueda existir un Estado único con varias naciones culturales en su seno, pudiéndose hablar así de una Nación (jurídico-política) de Naciones (culturales). Por consiguiente, desde el punto de vista jurídico, no cabe reconocer, en un Estado desencentralizado como es el español, más que una Nación, que arropa al único sujeto de la soberanía, dueño de su destino en la doble faceta de poder constituyente originario (el que aprueba la Constitución) y de poder constituyente constituido (el que modifica la Constitución). En consecuencia, una vez aprobada la Carta Magna por todos los españoles, sólo puede modificarse en el caso de la secesión de un territorio por el conjunto de los españoles, que es en donde reside la soberanía, lo cual significa que la mención de Cataluña como Nación, jurídicamente hablando, en el Estatut es una ruptura de la unidad constitucional de España.

Sin embargo, se ha mantenido, en segundo lugar, por parte de muchos, que al incluirse la palabra Nación en el Preámbulo y no tener éste valor jurídico inmediato es irrelevante dicha mención. Afirmación que no es cierta, porque el propio Tribunal Constitucional ha mantenido (sentencias TC 36/81, 64/82 y 82/86) que el Preámbulo de la propia Constitución posee una importancia innegable, puesto que lo que se afirma en él es después desarrollado por otros artículos de la Constitución. En el mismo sentido, cabría decir, como ha señalado certeramente Javier Tajadura, que los preámbulos constitucionales tienen un claro valor normativo indirecto, porque sus disposiciones pueden ser utilizadas por el intérprete, en unión de lo dispuesto en otros artículos, para extraer normas jurídicas vinculantes. Sostener, como afirman muchos, que los preámbulos de las constituciones o estatutos son anodinas formulaciones semánticas, es la demostración de una miopía política y jurídica que no quiere ver la realidad.

Porque, además, en tercer lugar, en el caso español actual se da otra circunstancia que agrava el hecho de que se defina a Cataluña como Nación en el Preámbulo del Estatut, salvo que lo eche abajo el Tribunal Constitucional. Me refiero a la curiosa doctrina que se ha afirmado en nuestro derecho, respecto al llamado bloque de la constitucionalidad. Esta idea, copiada mal de la doctrina constitucional francesa, que se refiere a otro supuesto diferente, venía originada por la peculiar redacción del Título VIII de la Constitución. Lo que no decía la Carta Magna en él, o lo decía confusamente, tenía que completarse o aclararse con lo que dijesen otras leyes posteriores para delimitar de una vez lo que era propio del Estado y lo que correspondía a las Comunidades Autónomas.

POR ELLO, se incluyó en la Ley Orgánica del Tribunal Constitucional el artículo 28, que establece que «para apreciar la conformidad o disconformidad con la Constitución de una ley, disposición o acto con fuerza de Ley del Estado o de las Comunidades Autónomas, el Tribunal considerará, además de los preceptos constitucionales, las leyes que, dentro del marco constitucional, se hubieran dictado para delimitar las competencias del Estado y las diferentes Comunidades Autónomas o para regular o armonizar el ejercicio de las competencias de éstas».

Todo da a entender que, en la mente del legislador, lo que se contemplaba era una especie de leyes constitucionales, como podrían ser las indicadas en el artículo 150, que completasen las lagunas de la Constitución y que, por tanto, sirviesen también de parámetro para evaluar la legitimidad constitucional de las leyes. Sin embargo, a través de una doctrina, a mi juicio equivocada, y de la propia jurisprudencia constitucional (ver, por todas, STC 149/91), se ha ido consolidando la teoría de que el bloque de la constitucionalidad está formado por varias normas, entre ellas «muy destacadamente», los estatutos de autonomía. Con ello se ponía a éstos en régimen de igualdad con la Constitución, puesto que una norma puede ser declarada inconstitucional por contrariar lo que mantenga un Estatuto de Autonomía, algo que no debiera haber ocurrido nunca, porque los estatutos no pueden tener el mismo rango que la primera de la normas del Estado.

Pero, sea lo que fuere, el caso es que es así y en la actualidad, ante esta situación jurídica, el Tribunal Constitucional debería ser muy prudente al pronunciarse sobre el Estatut, porque de no anular la mención a la Nación en su Preámbulo, en ese bloque de la constitucionalidad ya no habrá una sola Nación, España, sino otra más, Cataluña, con todo lo que eso comporta. Porque aunque Cataluña pudiese ser considerada una Nación en sentido cultural, nunca lo podría ser en sentido político, porque no existe un acuerdo generalizado sobre la secesión y hasta ahora, salvo que el Tribunal lo permita, tampoco es una Nación en sentido jurídico, según lo que he expuesto.

Jorge de Esteban es catedrático de Derecho Constitucional y presidente del Consejo Editorial de EL MUNDO.

Eusko Batasuna
«La que está diseñando la estrategia de salida es ETA. Ya no interesa la violencia porque ha dejado de ser rentable. Lo que pretende ahora ETA con su nueva estrategia es recoger dividendos políticos de los años dedicados al terrorismo»
ANDRÉS MONTERO GÓMEZ El Correo 11 Enero 2010

Zapatero tiene fe en el futuro, sobre todo en dos eventuales expresiones del futuro. Quisiera llegar a la campaña para las elecciones generales de 2012 habiendo superado la crisis económica y habiendo certificado que ETA ha decidido, finalmente, disolverse. La vinculación de ambas expectativas es incluso evidente para la propia banda terrorista, que en su propaganda interna divaga sobre la necesidad que tiene Zapatero de negociar con los etarras para no perder potencia electoral, por si acaso la recuperación económica no llegara a tiempo. Esta conciencia terrorista de oportunidad es perfectamente racional en el entorno de ETA, es espeluznante para la opinión pública, pero también es ventajosa para la política antiterrorista... si es que se sabe aprovechar.

Negociar con ETA no es sólo inconveniente, sino imposible. Tras medio siglo asesinando con la vista puesta en la negociación, ETA nunca ha sido capaz de negociar. Y ha sido incapaz porque sus presupuestos de partida, las reivindicaciones políticas, son intraducibles a la realidad. De manera que la negociación jamás llegará a producirse.

Los hechos han sido tercos en demostrar que la estrategia antiterrorista más efectiva contra ETA es desmontar a la banda en todos y cada uno de sus frentes, cerrando incluso la posibilidad de negociar 'técnicamente' sobre los presos (otra cosa serán las reinserciones individuales). Es decir, la experiencia dicta no dialogar con ETA antes de que haya decidido abandonar el terrorismo. De esa manera, si ahora ETA tiene expectativas de negociar porque sus estrategas tienen el presentimiento de que Zapatero les necesita electoralmente (ya es tremendo pensarlo), es justo el momento para incrementar la ofensiva del Estado de Derecho.

Noviembre de 2009 fue testigo de una amplia operación contra Segi, la que se denomina 'organización juvenil' de ETA que ya estaba ilegalizada por el Tribunal Supremo. Esas detenciones y algunas previas en 2005 (Jarrai) y 2008 (Segi) revelaron algo que cualquier amenazado en Euskadi conoce íntima y dolorosamente... el grado de penetración de ETA en la Universidad y el sector cultural vascos. Quién iba a decirlo, la cultura y la educación representan dos de los caladeros porcentualmente más activos de ETA. También una parte sustantiva de los mecanismos de financiación terrorista a través de iniciativas o empresas culturales.

Es difícil argumentar en público sobre la necesidad de limpiar de infección etarra la Universidad vasca. Tampoco es sencillo articular la limpieza después de decirlo. Y no tiene que ver con los alumnos etarras matriculados en la UPV-EHU, esa nota es anecdótica. Hace poco, a mediados de diciembre, un grupo de profesores se manifestaba en la UPV-EHU a favor del retorno de presos etarras a las matrículas universitarias. La escena recordaba ligeramente a la estrategia de Arnaldo Otegi de rodearse de personas significadas de la cultura vasca (los 'babes taldeak', los grupos de abrigo) para apoyar su vía 'alternativa' a ETA. La propaganda es una dimensión antiquísima de los conflictos, en función de la cual se disfraza de Y lo que en realidad es X. Pues igual pueden contemplarse esas manifestaciones supuestamente vestidas con el uniforme de los derechos académicos de los presos etarras. Es inconcebible creerse a estas alturas que la penetración de los cimientos etarras en la Universidad vasca no esté por debajo de la generación de una sostenida narrativa de propaganda al servicio de la causa, de la causa etarra por supuesto.

La pregunta mágica respecto de esa porción de la Universidad o del sector cultural vascos o del sindical, como elementos de fondo, o con el periplo de Otegi o la refundación política de Batasuna, como capítulos coyunturales, es si ETA está tras el gran diseño de elementos de una misma estrategia... y la respuesta es afirmativa. ETA está detrás de todo ello. Otra cosa es probarlo.

Y no hay que equivocarse. Cuando se menciona a ETA, sobre todo actualmente, no hay que pensar únicamente en atentados. La primera que es consciente de que el ciclo del terrorismo está agotado es ETA. La que está diseñando la estrategia de salida del terrorismo es también ETA. Un error común, voluntarista pero equivocado, es pensar que hay una parte de la izquierda abertzale significativa e independiente de ETA, que desea que la banda abandone la violencia. Es cierto que existen individuos, algunos históricos etarras, que apuestan por el fin de la violencia. Sin embargo, tanto éstos, como algunos grupúsculos abertzales, como la propia ETA están en la misma sintonía: ya no interesa la violencia porque ha dejado de ser rentable. Lo que pretende ahora ETA con su nueva estrategia es rentabilizar la violencia, recoger dividendos políticos de los años dedicados al terrorismo.

El objetivo de ETA en el frente político es tener presencia en las elecciones locales y forales de 2011. En cualquier estrategia contra ETA, conocer ese objetivo anticipadamente es ideal, pues permite diseñar acciones para evitar a ETA un beneficio o, si es posible, ocasionarle un perjuicio. De eso tratan las estrategias antiterroristas efectivas. Es posible que Otegi haya descompasado en cierta medida el ritmo impuesto por ETA y también puede que Otegi sea una (o la) pieza valiosa en el camino de salida etarra. Sin embargo, esta estrategia está diseñada por ETA. ¿Hay que facilitar a ETA su salida de la violencia o continuar debilitándola todavía con mayor intensidad para reducir sus expectativas de rentabilidad?

"Euskadi, nación en construcción" y tal.
Carlos Salvador Armendáriz Periodista Digital 11 Enero 2010

Ayer, el Presidente del PNV, Íñigo Urkullu, escribía un artículo en DEIA, con el título "Euskadi, una nación en construcción"

El artículo (no) tiene desperdicio, pero como viene de quien viene no podíamos dejar de leerlo.

Hay que reconocer que el cacao mental de los nacionalistas vascos en torno al concepto de su propia nación es más que notable. Si la nación está en construcción, como reza el título del artículo, díficilmente se puede afirmar que Euskadi sea a la vez una nación fuerte como hace el Sr. Urkullu a lo largo del artículo. O está construida o está en construcción.

Dos reflexiones menores sobre el artículo de marras (bastante plúmbeo por otra parte):

Una la referencia al terrorismo de Eta cuando dice: "La paz... es una parte de nuestro desafío, es desde hace unos años ya un desafío europeo, porque sólo nosotros sufrimos el azote de un terrorismo caduco y sin ningún horizonte" Imagino que con la expresión "sólo nosotros" no se habrá querido referir a los militantes de su partido, o a los ciudadanos vascos en general. Si fuera ese el significado alguien tendrá que decirle a este señor que el PNV, que gobernó en el País Vasco demasiado tiempo mirando para otro lado (eso él ya lo conoce), no es el más indicado para ir ahora de víctima de la violencia de eta.
Quiero pensar que el "sólo nosotros" se quiere referir a los espñoles como única nación que soporta un terroristo organizado dentro de Europa. En fín, allá él. A mí no me van a engañar

Dos, el texto del artículo -dos hojas- incluye 19 referencias a Euskadi, como nación construida o en construcción (?) La pregunta evidente es: ¿porqué en unos foros pretenden defender la existencia de Euskadi como nación, y en otros (como el currículo vasco) ocultan esta misma denominación y la sustituyen por la más genérica Euskalherria? ¿es una nación con dos nombres? ¿se construyen a la vez dos naciones distintas? ¿se puede pertenecer a una nación cuyos presuntos nacionales ni siquiera se ponen de acuerdo en como denominarla?

Lo dicho, un auténtico cacao

Nota: Yo soy navarro y español, básicamente, por si no estaba claro.

Gloria Lago: 'Se impondrá la verdad'
'En septiembre la realidad será que la imposición lingüística permanecerá, disfrazada entre consultas sobre una o dos asignaturas, pero ahí seguirá'
GLORIA LAGO www.lavozlibre.com 11 Enero 2010

Madrid.- Por su interés, recogemos el artículo publicado por Gloria Lago, presidenta de 'Galicia Bilingüe' en 'La Voz de Galicia', sobre el proyecto de utilización de lenguas en la enseñanza en esa comunidad autónoma elaborada por la Xunta:

Era difícil, pero valía la pena. Para unos ciudadanos de la calle, darle vida a un movimiento que surge con firme voluntad de independencia, era arriesgado. Con sus 100.000 firmas lograron la primera meta: la palabra imposición dejó de ser un tabú llenando los labios de libertad. Después llegaron el reconocimiento, las promesas, las elecciones, pero el verdadero reto llega ahora, al enfrentarse a la impostura; no a la de quienes pintan un corazón en la mesa para simular que donde antes se comía hoy tan solo se ama, sino a la de quien hace malabarismos con sus propias palabras para intentar ocultar un engaño. Lejos de su despacho, de sus asesores y de sus fabricantes de argumentos y eufemismos, la calle continúa viviendo la realidad.

Quienes no tienen otro interés que el beneficio de los escolares y la libertad de todos seguirán informando; es, pues, un esfuerzo estéril ocultar que en las otras democracias a los padres se les ve capacitados para elegir la lengua en la enseñanza, que allí cooficialidad no implica bilingüismo individual obligatorio, que la enseñanza bilingüe es voluntaria en los países número uno en educación, pues el esfuerzo añadido requiere motivación, que la pirueta trilingüe sin profesores disponibles ni alumnos capaces de aprovecharla es una inviable maniobra de distracción para tapar un incumplimiento. No cumplió. Le habían pedido un sistema europeo de elección de lengua vehicular; él prometió elegir las asignaturas troncales y potenciar la otra lengua en las demás. Pero no cumplió. De nada sirven los sucesivos intentos de falsear sentencias y contenidos constitucionales, pues chocan con la realidad de que, con la misma legislación, en otras autonomías eligen los padres; de nada servirá recurrir ahora al Estatuto o a la ley, los conocía muy bien cuando hizo sus promesas.

En septiembre la realidad será que la imposición lingüística permanecerá, disfrazada entre consultas sobre una o dos asignaturas, pero ahí seguirá. La preservación de una lengua mantendrá su estatus por encima de la educación de los niños. Y él habrá dilapidado la ilusión de quienes esperaban un derecho que en el futuro sería muy difícil retirar, la ilusión generada por quien había enarbolado una bandera no por convencimiento, sino por estrategia. ¿Por qué no podemos aspirar a un presidente que diga la verdad?

La Carta Europea deja a las familias la elección de lengua para sus hijos
Vázquez: «Con este modelo no se forma a futuros militantes»
POR A. PUERTA ABC Galicia 11 Enero 2010

La Mesa por la Normalización Lingüística de Galicia vaticina una «contundente condena internacional», porque, a su juicio, el decreto que propone la Xunta para la enseñanza vulnera tanto la ley gallega de normalización como diversos tratados internacionales, entre ellos la Carta Europea de las Lenguas Regionales y Minoritarias, cosa que, con una simple lectura de la Carta, parece totalmente falso.

En primer lugar, a nadie se le escapa a estas alturas que detrás de los nacionalismos se esconden tentaciones separatistas o autodeterministas. Pues bien, para empezar, el propio preámbulo de la mencionada Carta Europea de la Lenguas aclara que entre sus principales objetivos están conseguir la «unión más estrecha» entre los miembros de la Unión Europea para salvaguardar su patrimonio común.

Por eso considera necesaria «la protección de las lenguas regionales o minoritarias históricas de Europa, de las que algunas corren el riesgo de desaparecer con el tiempo». Aboga por el derecho a utilizarlas en la vida pública y privada. Subraya el «valor de lo intercultural y del plurilingüísmo» y que todo ello «representa una contribución importante a la construcción de una Europa basada en los principios de la democracia y de la diversidad cultural». Hasta ahí una de las tesis que interesan a los nacionalistas, pero a continuación, la Carta subraya que todo esto debe hacerse «en el ámbito de la soberanía nacional y de la integridad territorial».

Y en este mismo aspecto incide el texto de la Carta en su artículo 5, al indicar que nada de esto «podrá ser interpretado en el sentido de que lleve consigo el derecho de emprender cualquier actividad o de realizar cualquier acción que contradiga los fines de la Carta de las Naciones Unidas u otras obligaciones del Derecho Internacional, incluido el principio de soberanía y de integridad territorial de los Estados».

Las familias deciden
Después de apelar al «respeto, la comprensión y la tolerancia», la Carta, en su Artículo 8, dedicado a la enseñanza, en su apartado primero advierte que las medidas deben tomarse «...sin perjuicio de la(s) lengua(s) oficial(es) del Estado» y, en el resto de apartados añade que la enseñanza en las lenguas regionales o minoritarias deben estar garantizadas para «los alumnos cuyas familias lo deseen y cuyo número se considere suficiente». Es decir, la Carta no sólo no se las impone a nadie, sino que, además deja a las familias la potestad de elegir la lengua en la que quieren que sean educados sus hijos y que todo ello se haga sin perjuicio para la lengua oficial de los Estados.

Equilibrio
A la vista de la Carta Europea de las Lenguas Regionales y Minoritarias, no parece pues que la propuesta educativa del presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, vulnere su articulado, sino más bien todo lo contrario, ya que, fiel a la recomendación europea de «respeto, comprensión y tolerancia», viene a proponer que los niños gallegos puedan estudiar en cualquiera de las dos lenguas oficiales de la Comunidad gallega, buscando el «equilibrio» como «antídoto contra los extremismos». Feijóo, afirma que ha recibido presiones tanto de los grupos nacionalistas que le acusan de «no respetar» el gallego, como de Galicia Bilingüe. «Unos dicen una cosa y otros la contraria -afirmaba el pasado jueves Feijóo- pero lo único que hace el decreto es trasladar la cordialidad de la calle a las aulas», O sea, trasladar a las aulas el espíritu de respeto, comprensión y tolerancia que recomienda la Carta Europea de las Lenguas Regionales, traducido al derecho que tienen los padres de gozar de la libertad para elegir la lengua en la que quieren que sean educados sus hijos.

Suscrita por el PSOE
Por su parte los socialistas acusan al presidente de la Xunta de «traicionar el galleguismo» si sigue adelante con el decreto, pero hay que recordar que la Carta Europea de las Lenguas Regionales o Minoritarias, fue suscrita por el Gobierno socialista de Felipe González en Estrasburgo el 5 de noviembre de 1992 y ratificada el 2 de febrero de 2001 por el gobierno popular de José María Aznar.

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