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Recortes de Prensa    Lunes 18 Enero  2010

 

Faisán: ahí están los nombres y los apellidos
EDITORIAL El Mundo 18 Enero 2010

TODAVÍA AYER Zapatero negaba en una entrevista la participación de «mandos policiales o directores generales» en el chivatazo del bar Faisán de Irún, en mayo de 2006. La información que hoy publica EL MUNDO contradice la afirmación del presidente del Gobierno, ya que establece que, según los investigadores, el chivatazo a ETA siguió la vía jerárquica de la cúpula policial.

La parte secreta del sumario que instruye el juez Garzón incluye un organigrama que muestra la implicación del ex director general de la Policía, Víctor García Hidalgo, que fue alertado por el jefe superior de Policía del País Vasco, Enrique Pamiés, de que se preparaba una operación para desarticular la red de extorsión de la banda. Este alto funcionario había sido avisado a su vez por una inspectora jefa de San Sebastián y por otro comisario que operaba en la lucha contra ETA en Francia.

Si la información circuló de abajo hacia arriba, como es habitual en una institución jerarquizada como es el Ministerio de Interior, las órdenes vinieron de arriba a abajo. García Hidalgo habló telefónicamente con el jefe superior del País Vasco y éste envió a un inspector de Vitoria para que contactara con Joseba Elosua, dueño del Faisán y colaborador de ETA. Fue este inspector de Vitoria, especializado en islamismo, el que le pasó a Elosua el teléfono móvil con la llamada en la que le avisaron de que la Policía había preparado una operación en la frontera para detener a los intermediarios que cobraban el impuesto revolucionario.

El registro de conversaciones telefónicas, siempre según los investigadores, muestra que el inspector de Vitoria llamó en esos momentos al jefe superior de Policía del País Vasco, que fue quien presumiblemente dio el chivatazo, siguiendo las instrucciones expresas de García Hidalgo.

El relato de los hechos es un tanto prolijo, pero merece la pena insistir en él porque demuestra que la investigación policial sí ha podido determinar con exactitud a los responsables del chivatazo y, por tanto, existen sólidos indicios para sentarles en el banquillo. No es, pues, cierta la teoría filtrada desde medios gubernamentales de que no existen datos en el sumario para proceder contra nadie y de que lo que sucedió en Irún sigue siendo un misterio inescrutable.

Lo que publicamos hoy hace altamente sospechosa la actuación de la fiscalía de la Audiencia Nacional, que pidió hace unos meses el archivo de la causa alegando que no se había podido atribuir a nadie la autoría del chivatazo. Hay que recordar que, por aquella época, en plena tregua de ETA, el Fiscal General del Estado defendió la teoría de que las togas debían mancharse «con el polvo del camino», sugiriendo que la Justicia tenía que contribuir a que la negociación del Gobierno con la banda terrorista finalizara con éxito.

Lo que hoy revela EL MUNDO pone el foco de atención sobre el ex director general de la Policía, un militante de confianza del PSOE, que, si lo que dice el sumario es cierto, habría cometido un gravísimo delito. ¿Consultó con sus superiores del Ministerio del Interior? Mariano Rajoy declaraba en este periódico que «no es creíble, por no decir imposible, que un alto mando policial ordenase el chivatazo a ETA sin permiso del Gobierno».

Efectivamente, todo apunta a que el Gobierno fue el responsable último de esta fechoría, lo que explica por qué tiene tanto interés en echar tierra sobre el asunto y por qué el fiscal ha querido archivar el caso que instruye Garzón. Lo que publica hoy nuestro periódico demuestra que hay suficientes elementos para exigir responsabilidades penales concretas. Ahí están los nombres y los apellidos.

Leguina, guerra, bono, ibarra...
CÉSAR ALONSO DE LOS RÍOS ABC 18 Enero 2010

Reclaman comprensión personal, ternura casi, Leguina, Guerra, Bono, Ibarra... Tan duros, ellos. Callaron durante años y años. Vulgarmente «tragaron». Votaron a favor del Estatuto catalán y/o lo apoyaron desde fuera del Parlamento. Permitieron una política destructora que ahora llaman «territorial» por miedo, todavía, a hablar de la unidad de España, de la nación, de la patria común. Lo expliqué en «La izquierda y la nación»: entre Zapatero y Maragall se cargaron «lo» que ya había dejado González en agonía. ¿Ante quién desean justificarse ahora?

Todavía es tiempo. Siempre es tiempo. Lo ha hecho Rosa Díez a su manera. ¿Por qué no podrían romper con el partido que tanto les debe? De estos cuatro que cito el más veterano en la izquierda fue Leguina. Aún llegó a militar en el FLP y desde ahí se pudo escurrir hacia el PSOE, con gentes estupendas por cierto, donde iba a hacer más fortuna que en la estadística y en la narrativa. «Majo tipo», habría dicho el padre de uno de los chicos del Gran Wyoming, falangista él. Pero Zapatero los ha dejado caer y ni siquiera Guerra es capaz de mantener una imagen clara ante la sociedad a pesar de tener en sus manos la Fundación Pablo Iglesias y varias publicaciones.

Importa España. Zapatero la está destruyendo. No es verdad que haya un problema de sucesión en el PSOE, como se dice estos días, aunque sí podría haberlo si estos y otros le pusieran una mano, encima, a Montilla, y a Rubalcaba... De lo contrario tendremos que convenir que el PSOE ha sido siempre nefasto para España. Si los Elías Díaz de ayer y de hoy no se han atrevido a decir nunca, en público, que Largo Caballero fue el responsable de la Guerra del 36, mañana tampoco dirán que Zapatero destruyó, entre siglos, la nación española. Territorialmente, si así lo prefiere Leguina. Pero que vengan al club. Ahora, cuando todavía hay tiempo de salvar esto. Aunque sea «territorialmente».

Entrevista
El País de Zapatero
Agapito Maestre Libertad Digital 18 Enero 2010

Las respuestas de Zapatero a las preguntas de El País, aparte interpretaciones interesadas, muestran a un Zapatero más firme que nunca en sus dislates. Pero, por desgracia para España, de todos esas brutalidades, exageraciones y arbitrariedades, que él osa llamar argumentos, saca rédito electoral. De esta entrevista-río, a pesar de que nos disguste, sale muy favorecido el personaje. Aparece, desde su nuevo puesto de presidente de la UE, como más "legitimado" que nunca para decir barbaridades sobre la Unión Europea, la crisis económica y, sobre todo, para contestar con la frialdad de un verdugo profesional sobre la próxima sentencia del Tribunal Constitucional acerca del contra constitucional Estatuto de Cataluña.

Sobre sus destrabadas, contradictorias y desmentidas noticias acerca de que es menester sancionar a los países de la UE que no cumplan con la agenda económica 2020, que han sido el hazmerreír del mundo entero, declara que han generado un grandioso debate en Europa del que nadie jamás se olvidará. De las preguntas sobre la crisis económica, casi siempre planteadas al margen de España, sale con garbo y desfachatez; sí, él, el presidente del Gobierno, nada tiene que ver con esta crisis que, en cuanto empiece a remontar, le hará recuperar los puntos que ha perdido en los dos últimos años respecto al PP.

Por otro lado, Zapatero no deja lugar a dudas sobre la viabilidad de sus alternativas frente a las del PP, que no pasa de ser, según su parecer un partido sin ideas, o peor, un partido de la extrema derecha, obsesionado por perseguir a los trabajadores y apoyar a los empresarios explotadores al exigir un cambio de la reforma laboral. Zapatero sabe a la perfección que se la juega en el asunto de la crisis económica, de ahí que reitere sus críticas al PP y, sobre todo, le recuerde, una y otra vez, que en lo fundamental la oposición ha apoyado sus medidas para salir de la crisis.

Pero, al margen de sus dislates sobre la aplicación del Tratado de Lisboa y los tiempos que "inventa" para salir de la crisis económica, resulta imposible pasar por alto su desvergüenza a la hora de interpretar la sentencia que saldrá del Tribunal Constitucional sobre el Estatuto de Cataluña. Ahí Zapatero revela una frialdad y dureza respecto a la cuestión central de nuestra vida en común, la nación española, que da miedo. Para él la sentencia del Tribunal Constitucional, que seguro que ya conoce enteramente, no acarreará ningún problema. Dejará las cosas tal y como están. Punto. Además, los pocos comentarios, críticas y desazones no durarán "más allá de unas semanas."

En eso, sin duda alguna, tiene razón. Eso es lo trágico. Todos tragarán, viene a decir Zapatero, con la desaparición de la nación española que yo he propuesto, dirigido y ejecutado. Ahí reside el gran triunfo de Zapatero. Allí donde fracasaron los socialistas de antaño, él solito está imponiendo su ley: España como Nación ya ha muerto, y él se está encargando de que la plebe no se entere. O peor, cuando se entere, será demasiado tarde. Zapatero trata a marchas forzadas de esconder el cuerpo del delito para que nadie lo acuse... Él sólo ha llevado hasta sus últimas consecuencias el ejemplo más "insigne de corrupción democrática", por decirlo con el reciente libro de Gustavo Bueno (El fundamentalismo democrático), de la España democrática, o sea, "de generación de efectos indeseables para la Nación española, de fraude de ley, si se quiere (como algunos dicen), que la democracia, si no ha propiciado como tal, por lo menos ha facilitado y en todo caso no ha podido conjurar".

El Estatuto, el PNV y Franco
José Luis Orella www.gaceta.es 18 Enero 2010

La revelación de que el PNV pactó con Franco al comienzo de la Guerra Civil, hecha por LA GACETA, siguiendo el libro de Olozábal, tiene un enorme interés, porque pone de relieve como el Estatuto vasco dividió al PNV.

La proclamación de la II República le dio la oportunidad a la autonomía vasca. El nacionalista José Antonio Aguirre encabezó un movimiento de ayuntamientos en pro de la autonomía, que culminó en la reunión de Estella. Entretanto, la izquierda primaba la consolidación de la República y relegaba la reivindicación autonomista a un segundo plano. Nacionalistas y carlistas optaban por el Estatuto con la esperanza de convertir al País Vasco-Navarro en un territorio a salvo de la legislación anticlerical republicana. El artículo más conflictivo del Estatuto de Estella era que el poder autonómico se reservaba la facultad de negociar concordatos con la Santa Sede. Sin embargo, el proyecto quedó en suspenso al ser el texto estatutario declarado anticonstitucional por reservarse una facultad del Ejecutivo nacional, como era la negociación con el Vaticano.

En diciembre de 1931, se abría otro proyecto estatutario. El Gobierno se aseguró de que se haría conforme al espíritu laico de la Constitución, por la composición izquierdista de las comisiones gestoras. La izquierda republicana lo apoyó y los nacionalistas lo aceptaron con agrado. No obstante, las fuerzas católicas lo rechazaron por antirreligioso y antiforal.

Navarra rechazó el proyecto y el 6 de febrero de 1933 los ayuntamientos vascos aceptaban el nuevo proyecto que excluía a Navarra del Estatuto. En Vizcaya y Guipúzcoa el resultado fue aprobado por una gran mayoría, pero en Álava fue por un corto margen. De esta manera, el PNV iniciaba su camino por separado de los intereses del resto de los católicos vascos en función de instaurar un Estado vasco gobernado por ellos.

En las elecciones de 1933, el nacionalismo consiguió una representación numerosa, pero el proyecto del Estatuto quedaría congelado en el bienio del Gobierno radical-cedista por la oposición de la derecha. De este modo, el Frente Popular pudo en 1936 incluir la reivindicación del Estatuto en el programa electoral de su rama vasca, apoyándose en el autonomismo de los republicanos vascos, el derecho a la autodeterminación defendido por los comunistas y el deseo de aproximación a ANV.

El triunfo del Frente Popular fue la activación del Estatuto. La Guerra Civil no paralizó el proceso y el Estatuto fue aprobado el 1 de octubre de 1936 por unas Cortes reducidas a los diputados del Frente Popular afines. El texto del socialista Prieto era más breve que en las versiones anteriores. El Estatuto entró en vigor durante nueve meses y fue efectivo en Vizcaya hasta su liberación por las fuerzas navarras en junio de 1937, dos meses antes del Pacto de Santoña.

*José Luis Orella es profesor de Historia de la Universidad San Pablo CEU.

Ocho años y ni uno más
Francisco Rubiales Periodista Digital 18 Enero 2010

El principio de que el poder corrompe es universalmente admitido. Aristóteles recomendaba una corta duración de los cargos públicos en la democracia griega, de sólo días, para evitar la inevitable corrupción. Pese a toda esta ciencia y experiencia acumuladas, Zapatero pretende repetir como candidato del PSOE en las elecciones del 2012, aupado por su partido y por las ordas de enchufados y ventajistas que han encontrado en el Estado una fuente inagotable de privilegios y de poder desmesurado, sin control cívico alguno.

Conseguir que Zapatero no vuelva a presentarse y que ocho años sea el máximo tiempo que un presidente pueda ostentar el poder, debe convertirse en una prioridad absoluta para los demócratas y para la gente decente de España.

Todas las democracias serias del mundo, con la de Estados Unidos a la cabeza, tienen limitado el mandato de sus presidentes. La española es una de las que permiten que un presidente pueda ser reelegido hasta que muera. Esa reelección perpetua es una abominación antidemocrática que es necesario erradicar.

Zapatero, el inepto y fracasado presidente del gobierno español, bajo cuyo mandato España se ha llenado de parados, nuevos pobres, corruptos y enchufados a sueldo del Estado, pretende presentarse a las próximas elecciones para seguir ejerciendo su nocivo liderazgo cuatro años más.

Después de haber demostrado hasta la saciedad su incompetencia al no saber controlar la crisis y de haber llenado las calles de España de desempleados, nuevos pobres y corruptos, ahora dicen sus secuaces que debe seguir cuatro años más "para sacarnos de la crisis". Una barbaridad política de tan inmenso tamaño sólo puede pasar sin sanción en España, donde los esclavos y manipulados por el poder integran una marea inmensa y sobrecogedora. En cualquier país serio, decente y con capacidad de hacer balance, lo que han afirmado los colaboradores más próximos a Zapatero, sus amigos Pepiño Blanco y Alonso, sería motivo suficiente para escándalos y dimisiones.

En América Latina, donde la democracia, a pesar de sus muchas carencias, es más sólida y solvente, en la mayoría de los países, que en España, la lucha entre democracia y dictadura se centra, precisamente, en la ofensiva del gorila vanezolano Hugo Chávez, apoyado por los sanguinarios hermanos Castro, dictadores de Cuba, para conseguir que los presidentes puedan perpetuarse en el poder. El objetivo es lograr que gorilas y sátrapas como Daniel Ortega, en Nicaragua, Evo Marales, en Bolivia, Correa, en Ecuador, y los otros líderes totalitarios captados por el "chavismo", logren dinamitar sus respectivas constituciones y consigan, como Fidel Castro en Cuba y Hugo Chávez en Venezuela, ejercer el poder sin límites de tiempo ni de normas, transformándose en dictadores indecentes que se someten a elecciones siempre trucadas.

En Honduras, las grandes instituciones han parado en seco al bolivariano Mel Zelaya, depuesto tras intentar suprimir, precisamente, la limitación de mandato presidencial. El noble ejemplo de Honduras, a pesar de haber sido combatido por muchas falsas democracias, entre ellas la española, ha demostrado al mundo que permitir que un presidente sea elegido sin límites es la forma más rápida, engañosa y sucia de abrazar la tiranía.

En España, José María Aznar, cuyos abusos y tics dictatoriales le impidieron pasar a la historia como un demócrata, sí acertó al negarse a prorrogar su mandato más de ocho años, dando así un ejemplo y abriendo un camino regenerador que el poco democrático Zapatero es incapaz de continuar.

España están tan postrada y es víctima de tantos abusos e injusticias que los demócratas tenemos que empezar a elegir entre lo que es necesario, lo que es urgente y lo que resulta insoportable. Insoportable es la corrupción y la vigencia de la actual Ley Electoral, plagada de normas que sostienen más una dictadura de partidos que una democracia de ciudadanos.

Eliminar la posibilidad de que ineptos, canallas, sinvergüenzas o delincuentes pudieran alcanzar el poder en el futuro, a través de las urnas, sin límite de tiempo, es una de las urgencias extremas de esta España mal gobernada, que está siendo conducida hacia su ruina como nación y su derrota como pueblo.

Voto en Blanco

Los pistoleros de ETA recuerdan quién manda en Batasuna
Editorial La Razón 18 Enero 2010

El único interés con el que se aguardaba un nuevo comunicado de la banda terrorista ETA estribaba en conocer el grado de amenaza y matonismo que destilaba después de que su brazo político realizara un debate interno vigilado por los pistoleros. El resultado, publicado en «Gara», es meridianamente claro: quien manda es ETA y los batasunos deben actuar en el terreno político siguiendo sus instrucciones. Sólo los ilusos y quienes aún abogan por la negociación se habrán sentido decepcionados por el comunicado etarra, pues cierra el más mínimo resquicio a una hipotética legalización de la llamada izquierda abertzale. Por el contrario, al zanjar ETA el debate interno con una expresa e inequívoca reivindicación del terrorismo, se confirma que la política más acertada es la de impedir que Batasuna acceda a las instituciones democráticas; expulsarla de aquellas en las que aún permanece, como son los Ayuntamientos controlados por ANV; aplicar con rigor la normativa penitenciaria a los terrroristas presos; y, por supuesto, la persecución policial y judicial, que tan excelentes resultados está cosechando. El mensaje de los partidos democráticos a ETA, a su brazo político y a los nacionalistas que recogen las nueces ha de ser inequívoco: la única salida para los pistoleros es la cárcel o el abandono.

Un nuevo Tribunal Constitucional
Germán Yanke Estrella Digital 18 Enero 2010

Puede ser que, al final, el problema no sea tanto la sentencia del Constitucional sobre el Estatuto catalán, sino el mismo Tribunal. No me refiero a que su decisión pueda dejar insatisfechos a todos sino a que, sea la que sea, el desprestigio sufrido a lo largo de estos años resulte mortal para uno de los organismos básicos de la estructura del Estado de Derecho. Para criticar a priori lo que pueda ocurrir, ya que los partidarios del texto del Estatuto temen una sentencia adversa, se ha insistido en algunas cuestiones absurdas (como el planteamiento de una oposición entre el principio democrático y el de legalidad), pero también se ha puesto de manifiesto lo impresentable que resulta un Constitucional politizado e incapaz de asegurar su independencia. Y a esto es difícil replicar razonablemente.

El PSOE (salvo el PSC) y el PP dicen ahora confiar en el Tribunal. El presidente añade algo tan paradójico como que confía "en la parte conceptual-jurídica" de la sentencia, y el PP, que mostró sus recelos con tanta evidencia, pide ahora que se le deje trabajar con tranquilidad en la esperanza, y seguramente sólo por ello, de que la decisión le sea favorable en lo fundamental. Es tan evidente la politización, el juego de mayorías y minorías, el sentido de las recusaciones, la significación real de los apoyos y presiones que recibe, que el Tribunal ha perdido la confianza de los ciudadanos y sólo sirve para adecuarse, mal que bien, estratégicamente, "políticamente", a los intereses contrapuestos de los partidos que eligen a sus magistrados.

Convendría que PSOE y PP, si quieren salvar algo más allá de una sentencia problemática, deberían reflexionar conjuntamente, replantearse el nombramiento de los magistrados, abandonar las cuotas, elegir a juristas independientes que no tengan la oposición de ninguna de las partes. Urgentemente.

El Congreso de los que no se resignan
Vicente A. C. M. Periodista Digital 18 Enero 2010

Dice el Sr. Rajoy, que no se resigna, y es totalmente cierto. No se resigna a no seguir mangoneando en el PP y se niega a que haya democracia en su partido imponiendo a un líder sin consultar a las bases, como siempre y como él mismo accedió al cargo. La proclamación del Sr. Bouzá como presidente del PP Balear, sigue la estela del anti democrático Congreso de Valencia y niega la presentación de alternativas como la de D. Carlos Delgado. No se resigna a admitir sus tremendos errores mientras promete grandes cambios en la política en España y en unas reformas que no precisó.

No deja de ser significativo el que aludiera al caso Gürtel como ya superado y que dijera que “por mucha porquería que salga…ya no nos pillarán desprevenidos”. Es curioso que diga eso y que tiene fe en la inocencia de las personas mientras los hechos no le demuestren que está equivocado. Y yo digo que y aún con las pruebas incriminatorias e imputaciones , seguirá sin querer dar crédito y apoyará a esas personas de su “entera confianza” como el Sr. Bárcenas o el Sr. Sepúlveda. Sin embargo, con aquellos como el Sr. Camps o el Sr. Costa que no gozan de sus simpatías, no duda en dejar que otros le hagan el trabajo sucio de denostarles y sentenciarlos.

En cuanto a esa porquería que puede asomar, supongo que asomará en el momento que al Gobierno le convenga a sus intereses, como ha venido demostrando con las frecuentes y delictivas filtraciones del caso Gürtel, cuyos responsables siguen impunes y sin ser juzgados. Un escándalo que empaña lo que pudo haber sido un caso ejemplar de lucha contra la corrupción. Pero esta vez el Gobierno y el PSOE han tropezado con la misma medicina que vienen aplicando en Andalucía durante los últimos treinta años de Gobierno. Su impotencia en controlar al TSJPV ha puesto en evidencia otra vez la falta de independencia del Poder Judicial y la politización de sus cargos.

El PP en este Congreso interparlamentario mantiene la aplicación del viejo proverbio de Confucio “Espera sin impaciencia a ver pasar delante de tu casa el cadáver de tu enemigo”. Un inmovilismo que solo espera que los errores del Gobierno del Sr. Zapatero, minen el apoyo aún muy significativo de la sociedad española, que crédulamente acepta el engaño de este feriante. Pero eso no basta para convencer a un electorado que sigue sin ver como alternativa a un Partido en el que se acallan las voces discrepantes, se imponen sanciones a militantes críticos o se protege con descaro a imputados en causas penales de corrupción.

Quizás el Sr. Rajoy no se resigne a ser el eternamente cuestionado líder, pero es que tampoco posee las características esenciales para ejercer ese liderazgo. Su falta de carisma político es solo superado por su injustificado optimismo y seguir viéndose como la solución del problema de España, cuando como el Sr. Zapatero no solo no es la solución, sino es el problema agravado por su incapacidad en reconocerlo. Porque si bien es verdad que el PP ha obtenido en Galicia una mayoría absoluta, se ha demostrado que fue porque el Sr. Feijoo prometió, como ahora el Sr. Rajoy, un cambio de rumbo y de política. Los hechos han demostrado que mintió y que ha traicionado el voto que le apoyó, pero la memoria de los ciudadanos hará que eso tenga consecuencias en las generales. De eso no tengo ninguna duda.En cuanto a las Europeas, el candidato era el Sr. Mayor Oreja y desde luego que goza de muchás más confianza y credibilidad que el Sr. Rajoy. ESo de ponerse plumas ajenas no es muy ético.

El PP ha demostrado en este Congreso de Mallorca que sigue en su burbuja de irrealidad y alejado de los problemas de los ciudadanos. Un PP autoritario y con nula visión democrática reflejada en la designación de un candidato por aclamación de la Ejecutiva Nacional ynegando la pluralidad y las reglas básicas de la democracia. Un partido que no progresa y que ha desengañado a muchos de sus votantes. Para cuando llegue la hora de la encuesta real de las elecciones, será demasiado tarde.

Mientras prevalezcan los intereses de los líderes sobre los de la sociedad a la que dicen representar, el fracaso será la única cosecha que recogerán. Lo malo es que el fracaso de ellos es también el fracaso de la democracia y del progreso de la Nación.

El País prepara la negociación con ETA, la vanguardia armada.
Antonio Javier Vicente Gil Periodista Digital 18 Enero 2010

Estamos donde siempre hemos estado, se tardará un poco más o un poco menos, hoy El País, defensor a ultranza de la negociación con ETA, publica un editorial en el que le indica a la banda de asesinos qué tienen que hacer para volver a negociar con el gobierno, decir que han abandonado las armas, o sea lo mismito del último encamamiento de ZP con ETA.

En el editorial titulado “El papel de ETA” El País le dice bien clarito a los asesinos que puede haber negociación si dan muestras inequívocas, que seguro verificará Rubalcaba, de haber abandonado la violencia y las armas. Es curioso que no hablan de entregar las armas, solo de abandonarlas en algún zulo para tenerlas bien a mano.

“En realidad, esto también lo dice el escrito, aunque de forma más barroca, cuando afirma que en su "primera fase" el "proceso" estará caracterizado por la lucha que permita "crear las condiciones necesarias": la famosa acumulación de fuerzas, es decir, de atentados, que venzan la resistencia de los partidos y gobiernos a negociar. Si ETA hubiera querido decir otra cosa, y concretamente que está dispuesta a dejar las armas para que sólo cuenten las razones políticas y se pueda discutir sin injerencias ni tutelas de la vanguardia armada, lo habría dicho. Pero eso es lo que no ha hecho.”

Tanta obscenidad se vuelve emética, aquí los tenemos, a la izquierda progre roja en su Pravda particular dando indicaciones a ETA para volver a negociar políticamente. Volverán a la cama, harán sus guarradas y tras leer este editorial me huelo que no falta mucho.

Fíjense que hasta le lanzan un piropo, no les llaman asesinos, les califican de “vanguardia armada”, ese calificativo seguro que habrá hecho felices a los asesinos terroristas.

Parece que El País se complacería con una nueva negociación política con la vanguardia armada de los chicos buenos y pacíficos que la forman.

Este editorial es una muestra impúdica y escandalosa de cómo la izquierda que dirige ideológicamente El País entiende el futuro de los asesinos, ese futuro es para ellos la negociación política y mientras los asesinados que se sigan pudriendo y a las víctimas vivas que les vayan dando.

Los asesinos de ETA siguen gobernando ayuntamientos vascos con la anuencia de ZP, la autorización del Congreso para negociar con ETA sigue vigente, el chivatazo del bar Faisán sigue siendo encubierto por Zapatero y Rubalcaba, aunque parece que ambos pueden estar implicados, y de momento preparando el terreno para volver al pampaneo con los asesinos.

Zapatero en el proscenio
ÁLVARO DELGADO-GAL ABC 18 Enero 2010

Zapatero se ha iniciado en el cargo de presidente de la UE bajo dos advocaciones superpuestas y difícilmente conciliables: la de Mr. Bean y la de Alejandro Magno. Nuestro mandatario se ve como lo segundo, en tanto que no pocos de sus colegas europeos lo perciben más bien como lo primero. La cosa, por supuesto, viene de lejos. La terrible parodia que, usando a Mr. Bean de contrapunto, ha hecho la Rai del secretario general del PSOE, muy divulgada por la red durante estos días, data de 2006, cuando Zapatero viajaba aún con el viento a favor. En su momento, pudo parecer una broma divertida y un punto malasombra, no más digna de ser tenida en cuenta que otras de las muchas que se ensayan en los espacios cómicos de televisión a expensas de políticos y famosos. Ahora, con el viento en contra, suena a otra cosa. Suena a actual, como si las farsas de antaño hubiesen adquirido el carácter de documentos... milagrosamente proféticos.

A principios de enero, Mr. Bean volvió a colarse en las páginas web de la presidencia española de la UE. Ya no se trataba de una broma, sino del sabotaje de un hacker. Los hackers no son grandes intelectuales. No razonan, no discuten, no analizan. Se limitan a deslizar iconos elementales y archisabidos, y, por archisabidos, inmediatamente comprensibles. Un publicitario sacrificaría su ojo derecho y la mitad del otro porque la marca que intenta difundir adquiriese rango icónico. Pero daría los dos ojos por borrar el icono cuando éste se revira y vuelve en contra del producto que le importa vender. Me temo que Mr. Bean pertenece a la especie de los iconos aviesos. El 5 de enero, el Financial Times sacaba sobre Zapatero un editorial muy displicente en que salía a relucir el caricato inglés. Poco después, nuestro hombre deslució aún más su imagen proponiendo, inauditamente, sanciones para los países que no cumplieran objetivos de crecimiento fijados políticamente. El Wall Street, en su editorial del 13, se permitía algún sarcasmo sobre esta idea, digna de los inventos del TBO. La opinión mundial, en fin, ha recibido a nuestro presidente con algo peor que rechinar de dientes. Ha empezado por partirse de risa, lo que suena mal para España, y, de paso, mal para la UE.

De todo esto se ha hablado harto en los medios nacionales. Sin embargo, ha tendido a pasarse por alto un artículo mucho más lesivo, aparecido en el Frankfurter Allgemeine Zeitung también el 5 de enero. La Prensa alemana cultiva un género especial: el del editorial rubricado. Por aparecer en primera página, el texto aloja una dimensión o peso corporativo de que están desprovistos los escritos de las páginas interiores. El artículo, bastante largo, llevaba por título «España en el agujero» y ostentaba al pie la firma de Leo Wieland, corresponsal del Frankfurter en España. Los dos tercios iniciales del editorial hacían un resumen convencional de la situación económica española y despachaban con brevedad los servicios que Zapatero pudiera hacer a la Unión, o viceversa. El último tercio era, sencillamente, letal.

Tras señalar que la mayor fuerza de Zapatero es la debilidad del PP, reducido a un espectro tras la era Aznar, Wieland nos retrataba como un país doblemente escindido. En primer lugar, escindido territorialmente, con una Cataluña al borde de la insumisión y un País Vasco añorante del liderazgo nacionalista. Para referirse a España Wieland usaba, por cierto, un término casi intraducible: Vielstämmestaat, o «estado pluritribal». Un estado «pluritribal» no es lo mismo que un estado compuesto, en la acepción que los juristas dan a este concepto. Basta repasar las páginas de Google para advertir que se aplica la denominación, no a la República Federal Alemana o a los Estados Unidos, sino a Irak o Afganistán.

Al desgarro territorial se sumaba, según Wieland, el moral, provocado por Zapatero para marginar a la derecha. Resultado de esta labor había sido la destrucción de los consensos que presidieron la Transición. Wieland se mostraba específicamente sorprendido por lo que conocemos aquí como Recuperación de la Memoria Histórica, un intento, según el corresponsal, por reabrir la Guerra Civil e, invirtiendo el pasado, ganarla ahora en el plano simbólico para la izquierda. Wieland cerraba su terrible escrito notando que la supervivencia del régimen alumbrado tras la muerte de Franco no puede darse por descontada.

Ciertamente, no conviene exagerar la agudeza de la Prensa extranjera en los asuntos tocantes a España. La americana se ocupa de nosotros poco y mal, y la británica es propensa a empalmar, a nuestra costa, tontería tras tontería. Hace pocos años, The Economist sacó un editorial económico encabezado por el titular «¡Un hurra por Zapatero!». Hace un mes, nos calificaba como «el hombre enfermo de Europa». La contundencia boba del escrito remoto debería ponernos en guardia sobre la exactitud del pronóstico posterior. El Financial Times, igualmente, una vez que dejó de trabajar en él Tom Burns, ha menudeado sobre este país opiniones tajantes y superficiales. Esto dicho, no conviene tomar el artículo de Wieland a la ligera.

Lo primero, porque Wieland lleva bastantes años entre nosotros. Lo segundo, porque ha cambiado de parecer. Conocí a Wieland hace cuatro o cinco años. Era un alemán silencioso, que escuchaba con reserva cortés los pronósticos pesimistas de algunos de sus colegas españoles. «¡Cómo exageran los del sur!», parecía pensar. Debe de estimar ahora que, lejos de exagerar, nos quedábamos cortos. Haciendo balance, y sin presuponer en nadie una penetración excepcional, parece razonable llegar a la conclusión de que los desajustes nacionales han adquirido un volumen aparatoso. El suficiente, al menos, para que los foráneos nos tasen a bulto y sacudan impresionados la cabeza. En los buenos tiempos, les impresionaba que perseverásemos en crecer al tres o cuatro por ciento. Ahora les impresionan los cuatro millones de parados y que España, por las trazas, se esté desvencijando.

En efecto, muchas de las cosas que ha escrito Wieland son mera crónica, no apreciaciones personales. El señor Castells acaba de aseverar que la Transición se hizo mal; la clase política catalana prepara, llevada de la mano del señor Montilla, la desobediencia preventiva ante un fallo quizá adverso del Tribunal Constitucional, el cual ha sido descalificado mucho antes de que se pronuncie materialmente sobre el Estatut; y nadie habla del imperio de la ley, que ese tribunal tendría que garantizar, sino de pulsos entre magistrados, cuyos nombres trascienden a la opinión herrados con la marca de un partido. Quien piense que estos achaques son los típicos de una democracia, ha perdido el sentido de la realidad. En la misma deriva hacia el disparate, se habla de federalizar al Estado como el único movimiento que podría evitar una metástasis a la yugoslava. Me permito recordar algunas de las cifras que ha resumido Francisco Bello en un artículo reciente -«El Estado español: una rara avis camino de la extinción», Actualidad Económica, 8-1-2010-. Incluso después de haber descontado la factura de Defensa, el Gobierno federal norteamericano gasta, en proporción al PIB, 2,7 veces más que los estados, es decir, el doble de los recursos que el Gobierno central español emplea con relación a las regiones, Seguridad Social incluida. ¿Es éste el Estado que aún no hemos tenido el arrojo de «federalizar»? El arrojo, no nos engañemos, nos será dado por la imposibilidad de contener el fermento catalán que irresponsablemente se activó durante la legislatura pasada. El ministro de Justicia ha insinuado ya que podría acudirse al artículo 150.2 de la Constitución para transferir a Cataluña lo que el TC pudiera negar a ésta si incurre en el fanatismo de aplicar la ley a rajatabla. Cabría decir, parafraseando a Groucho Marx: éste es nuestro caos, y si no le gusta, tenemos otro mejor. No es maravilla que se compare a Zapatero con Mr. Bean. Los dos son expertos en poner las cosas patas arriba.

Triste alternativa: PSOE o PPOE
FEDERICO JIMENEZ LOSANTOS El Mundo 18 Enero 2010

AZNAR NOS desengañó de muchas cosas al llegar al Poder en 1996, aunque en 1993 ya apuntó maneras de político implacable: ni un principio que no pueda ser cancelado por el interés; ni una fidelidad que pueda costar algo de Poder. Entre el 93 y el 96 se produjo, sin embargo, una de tantas campañas protogolpistas del PSOE, en el Poder o la Oposición. El fichaje de Garzón y el doberman, el guerracivilismo del grupo Prisa y el cainismo tribal de casi toda la Prensa de Barcelona (ahora, con el parte-editorial único, por fin ha alcanzado la unanimidad subvencionada que anhelaba) movilizó la bilis histórica de la izquierda neovieja y la mugre feudal nacionalista. Pero, por reflejo, agrupó también todo el voto de la derecha, algo de izquierdas y muchos nuevos votantes. La pinza Aznar-Anguita era la inevitable náusea ante todas las fechorías y el gansterismo implacable del felipismo. En 1996 hubo cambio y se notó. Debía notarse, al menos en la economía, aunque Aznar entró en Moncloa de puntillas y anduvo de rodillas ante el Rey y Pujol hasta el 2000. Tras la mayoría absoluta, ay, no se puso en pie: se elevó a la estratosfera. Pero sin la nueva campaña golpista del PSOE, siempre con Prisa al frente, que llevó del Prestige y la Guerra de Irak al 13-M, el PP habría ganado. Y adiós, ZP.

La infamia del 11 -M -sobre el crimen, la impunidad- afrentará siempre a las instituciones, de Zarzuela a Moncloa y de Ferraz a Génova, pasando por los juezifiscales automáticos. Pero quedó casi cancelada -el casi durará toda la vida, queremos saber quiénes destruyeron las pruebas- en las elecciones de 2008. Y lo peor no es que perdiera el PP, sino que se nos perdió el PP, acaso para siempre. Rajoy decidió salvarse liquidando al partido de Aznar. Y muerto está, que yo lo vi. Su cadáver insepulto se paseó por Mallorca este fin de semana y su trompetería anuncia que Arenas podría ganar en Andalucía. ¿Quitándole la Junta al PSOE? No, pero es lo de menos: hay Poder en el horizonte. Que Gürtel retoñe en Suiza -miles de millones de pesetas aparecidas en cuentas opacas- y que Mallorca sea el paradigma de la corrupción del PP -tras de Matas, Estarás; tras de Estarás, Bauzá, votado sólo por dos foráneos: Rajoy y Cospedal- les da igual. No dejan que, por higiene, voten las bases. Y nos ofrecen una triste alternativa: ¿corrupción del PSOE o del PPOE? ¿Sería ésta menor? Palma no es sitio para abrigar esa esperanza.

Recital de mentiras, contradicciones y trivialidades
La no-entrevista de ZP en El País
Sigue augurando como hace un año que lo peor "ya pasó"
Luis Balcarce Periodista Digital 18 Enero 2010

En la extensa entrevista que publica El País este domingo, ZP muestra una asombrosa habilidad para no responder las preguntas que se le plantean. Sabíamos de su capacidad para mentir descaradamente sin que le mueva una ceja pero no de su arte para dejar frustrado a cualquier entrevistador -en este caso Javier Moreno, director del diario de Prisa- que le pregunte sobre temas como los crucifijos, el paro o la economía española. Sin datos ni triunfos de los que poder presumir, para ZP el mejor ataque siempre es la artimaña de la no-respuesta.

* P: ¿Introducirá sanciones o correctivos para los países que incumplan los compromisos o no?
R. Debo ser cauto.

* P. ¿Puede precisar qué quiere usted decir cuando habla de la solidaridad de la zona euro?
* R. Solidaridad.

* P. ¿Quiere decir dinero?
* R. No, solidaridad razonable. (¿?)

* P. ¿La ley de Libertad Religiosa pondrá fin a la presencia de los crucifijos en las aulas de la escuela pública?
* R. No adelantemos acontecimientos. Esperemos al contenido de la ley.

* P. Lo dice como si usted no tuviera nada que ver con la ley.
* R. Opinaré, pero no sólo opinaré yo. Opinará el Consejo de Ministros y opinarán más.

* P. ¿Y cuál es su opinión ahora?
* R. Mi opinión es que tenemos que avanzar en la dirección de la normalización en el ámbito de todas las instituciones públicas, en la normalización.

* P. ¿Normalización es poner fin a los crucifijos en las aulas de la escuela pública?
* R. Normalización.

Y es que ZP no responde, sino que desorienta. Prefiere el despiste a una respuesta contundente, el enredo antes que un buen titular. Al igual que hace frente la crisis, ZP en la entrevista no da muestras de querer actuar con medidas claras sino que elige difuminarse en un estéril juego de simulaciones y apariencias.

La economía española se desploma estruendosamente y Zapatero sigue en la inopia profunda. Apenas se moja en la entrevista apoyando la entrada de Turquía
* "Mi opinión es favorable. Otra cosa es qué va a pasar"

Pero además de no-respuestas, también hubo hueco para incongruencias:
* P. El compromiso de España y de Europa es con la reducción de emisiones, con las energías renovables. ¿Cómo se compatibiliza eso con las nuevas ayudas al carbón?
* R. El carbón tiene un factor social; decir "suprimimos las ayudas al carbón ya" es condenar al paro a 3.000, 4.000 o 5.000 trabajadores y hacer que las comarcas mineras, que ya han perdido población, prácticamente entren en una crisis social por el monocultivo. Yo no voy a aceptar eso. Y quien defienda eso, que lo diga.

La misma "conciencia social" y "solidaridad razonable" con la que aceptó impulsar el cierre de Garoña aunque provocara la pérdida de 1.000 empleos y 30 millones anuales

Y para alguna mentira:
* "Este año no hay recortes en I+D+i. No se va a venir abajo ningún proyecto, ninguno"

A lo que el respetuoso Javier Moreno responde:

* Con el debido respeto, señor presidente, eso no lo ha creído casi nadie en España, empezando por los investigadores, que han firmado protestas y manifiestos.

Con tanta sequía de titulares, a El País no le queda más remedio que ir por lado de la compasión del Hijo del Viento ante los parados, que tanto abriga en estos fríos días en la cola del Inem:
* "Entiendo a los ciudadanos en su crítica, en su desasosiego y en su insistencia"

Otro gesto de 'solidaridad razonable'...

La cúpula de la Policía estaba al corriente del chivatazo a ETA
El juez Garzón cuenta con un informe policial que señala a García Hidalgo como la persona que dio el soplo al dueño del bar Faisán
www.lavozlibre.com 18 Enero 2010

Madrid.- La jerarquía de la Policía estaba al corriente del chivatazo a ETA en el 'caso Faisán'. El director general de la Policía, el jefe superior del Cuerpo en el País Vasco, un comisario, una inspectora jefa de San Sebastián y un inspector de Vitoria.

Los agentes que han realizado la investigación del 'caso Faisán' sitúan a estas cinco personas como las responsables de alertar a los terroristas de ETA de la operación que la Policía estaba llevando a cabo para destapar la trama de extorsión, según publica hoy 'El Mundo' en su portada.

El detallado informe policial, en poder del juez Baltasar Garzón, cuenta que el jefe superior de la Policía en el País Vasco, Enrique Pamiés, alertó a Víctor García Hidalgo, entonces director general de la Policía, de que se iba a proceder a detener a Joseba Elosua, dueño del bar Faisán, y a desmantelar toda la organización etarra dedicada a la extorsión.

García Hidalgo encargo a Pamiés alertar a Elosua y, tras una serie de infructuosos intentos por localizarle, el jefe superior mandó a un inspector especializado en islamismo, que fue el que visitó el bar y entregó un móvil al etarra Elosua. El propio Pamiés habría sido quién mantuvo la conversación con él dándole todos los detalles de la operación que había emprendido el juez Grande Marlaska.

EL PP PIDE EXPLICACIONES
Por su parte, la secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal, aseguró que su partido continuará pidiendo explicaciones sobre el caso del soplo a ETA y se preguntó "cómo es posible que en la lucha antiterrorista primen antes los terroristas que los miembros del cuerpo nacional de Policía".

De Cospedal indicó que el Gobierno socialista "no quiere que se sepa qué paso en el bar Faisán", pero avanzó que el PP va a seguir preguntado en sede parlamentaria por este asunto. Además, recordó que su formación "está personada en la causa, a pesar de que están intentado que no se reconozca la personación", y va a "impedir que se archive" el caso como solicita el fiscal.

EL DIRECTOR, DE CAÑAS EN ESRADIO
Boadella: "Barcelona para mí es territorio comanche"
El director teatral Albert Boadella ha estado este domingo "de cañas" con Pedro Madera y Elia Rodríguez en "Estamos de fin de semana". Con ellos ha hablado de toros y de algo que conoce mucho: las restricciones a la libertad individual.
LIBERTAD DIGITAL - ESRADIO 18 Enero 2010

Albert Boadella, director de los Teatros del Canal, donde se exhibe la obra "Fedra" en versión flamenca, habló de Cataluña, de libertad y de tauromaquia. "Tengo malas relaciones con Barcelona", bromeó cuando le preguntaron por sitios donde salir un domingo. "Para mí es territorio comanche. Si me voy de cañas me van a llamar fascista", apuntó.

El director teatral se refirió también a la reciente polémica por la petición para prohibir los toros en Cataluña. Lamentó que el gremio se haya quedado "callado", sin saber reaccionar y apuntó que deberían haber explicado "lo que significa el rito taurino, esencial de nuestra cultura, un arte extraordinario y el único de la Antigüedad que ha sobrevivido" hasta nuestros días.

Además, recordó que en Cataluña lo han convertido en una "historia política" por "ignorancia" al creer que es algo representativo de la cultura española, cuando es "tan salmantino como catalán". Desde esRadio, pidió que se declararan patrimonio artístico nacional y que se defiendan los toros también en la televisión pública.

Boadella ha hablado también de libertades y ha alertado de que a veces, "con la excusa del bien común, la libertad personal queda muy coartada". "Hay que andarse con mucho cuidado, llegará un momento en que encontraremos una serie de derechos esenciales suprimidos por un bien común", apuntó el director poniendo como ejemplo la obligatoriedad de llevar cinturón de seguridad en el coche, algo que "no perjudica a nadie" excepto al propio sujeto y es, por tanto, un "derecho personal".

"Encontrábamos algo tremendo lo que ocurría en esos paraísos comunistas, pero la realidad es que con guante blanco, en las democracias estamos llegando a cosas parecidas, hay que vigilarlo", concluyó

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LA BANDA HACE UN LLAMAMIENTO A LA UNIDAD DE LA IZQUIERDA 'ABERTZALE'
ETA sigue apostando por la violencia, EA valora «positivamente» su lucha
IMPRESIONES El Mundo 18 Enero 2010

ETA DIFUNDIÓ ayer a través del diario Gara un comunicado en el que hace un llamamiento a la unidad de la izquierda abertzale, defendiendo la teoría de la acumulación de fuerzas para lograr la independencia del País Vasco. La dirección de la banda tiende una mano al sector liderado por Otegi y Usabiaga, que defendían en la propuesta de Alsasua iniciar un proceso político sin ingerencias de la violencia. ETA reconoce la labor de este sector posibilista y les invita a sumarse a su proyecto independentista, pero al mismo tiempo deja claro que va a seguir matando. Resulta insólita, por ello, la reacción de Peio Urizar, secretario general de Eusko Alkartasuna (EA), valorando «positivamente» el comunicado de ETA. Urizar argumenta que ETA apuesta por «la lucha política» como EA, pero lo que olvida es que también defiende el asesinato como parte de esa lucha. Sus declaraciones le convierten en cómplice de la banda, que sigue considerando la violencia el eje central de su estrategia y pretende que la izquierda abertzale acepte este dogma como una verdad indiscutible.

Para ETA, no ha cambiado nada en estos últimos 30 años y pretende hacer creer a los suyos que podrá doblegar al Estado. La realidad es bien distinta porque la banda está acorralada policialmente y las circunstancias políticas han cambiado en el País Vasco, lo que hace todavía más difícilmente comprensibles las declaraciones de Urizar.

ETA mata el «debate» interno
Editorial ABC 18 Enero 2010

EL diario «Gara» hizo público ayer un comunicado de ETA en el que la banda terrorista zanja la supuesta discusión interna de la izquierda abertzale sobre la continuidad de la violencia terrorista y la utilización de vías políticas para sus objetivos. Nunca ha existido realmente ese debate, menos aún en los términos que algunos voluntaristas han querido sobre una supuesta emancipación de la izquierda abertzale frente a ETA. A lo sumo, se han planteado tácticas para una misma estrategia, que es lo que la banda terrorista dio ayer por zanjado, con un comunicado que tiene la misma literatura que los que ha publicado en los últimos treinta años. La apuesta por el «proceso democrático» es un eslogan de la ETA más antigua, porque lo que ETA entiende por tal proceso no es más que la rendición del Estado ante una negociación que acepte la paz a cambio de la autodeterminación. La misma polisemia caracteriza la expresión «lucha política», que incluye, en el diccionario de ETA, la violencia terrorista como primera acepción, porque ETA, como terrorista, es cínica y, por eso, se permite hablar de democracia, mientras justifica su terrorismo y emplaza al Estado a cesar en «la intervención y la violencia».

Por tanto, lo que ETA ha querido decir es que no hay experimentos que valgan en la izquierda abertzale y que cualquier propuesta política que emane de este mundo debe estar orientada a conseguir los objetivos que fije la banda terrorista. Y lo que es más importante, que será la propia ETA la que dirigirá cualquier actividad de la izquierda abertzale.

Hace unas semanas, ETA depuró el frente carcelario con la expulsión de cinco de sus miembros -a cada cual más sanguinario- y con la orden de iniciar acciones de protesta. Ayer, ETA canceló el debate en su frente «político», llamando al cierre de filas bajo la tutela de las pistolas, que son las que siempre prevalecen en los debates internos de la banda terrorista. Es obvio que ETA no deja más opción que su derrota y condena a sus colaboradores y apologistas a enfrentarse a la acción policial y judicial, porque nada que esté bajo ETA es lícito. Puede que aún queden incautos que piensen que cuando ETA habla de «proceso democrático» se está refiriendo a la democracia. No, se refiere a un chantaje inaceptable.

ETA manda callar
Casi nadie esperaba otra actitud de la banda después de la localización de una furgoneta cargada de material explosivo en Zamora
TONIA ETXARRI El Correo 18 Enero 2010

Sin otra novedad en el frente de la izquierda abertzale que el cerrojazo que ha dado la dirección de ETA al debate. Eso es lo que significa el comunicado con el que ayer los terroristas pretendieron zanjar las discusiones que sus representantes políticos habían mantenido dentro y fuera de la cárcel. Nada más lejos de pensar en la posibilidad de que se acabara, al fin, la pesadilla del terrorismo. No hay abandono de las armas. Ni un atisbo de esperanza en que quieran echar el cerrojo a su negociado, aunque esté cundiendo el desfallecimiento en el ánimo de su mundo, cada vez más cuestionado socialmente y más perseguido por el Estado de Derecho.

Casi nadie esperaba otra actitud de la banda después de que la semana pasada la Policía localizara una furgoneta cargada de explosivos. Un hallazgo que vino a dar la razón al ministro Rubalcaba, que había alertado a la ciudadanía del peligro de que ETA estuviera planeando volver a la carga. El entramado político de la banda, de todas formas, no había llegado al fondo de la cuestión en sus discusiones. Quizás porque en ningún momento se atrevió a plantear con claridad y sin subterfugios si debía continuar, o no, la violencia terrorista. Frío, Frío.

Lo que se traían, entre documentos, era el control del mando: si se debía mantener todo el conglomerado radical bajo el dominio de la banda, y seguir sumisos a sus directrices, o desplazar el liderazgo a los portavoces políticos quedándose ETA tutelando todos los movimientos, pero desde la retaguardia. Y el comunicado deja entrever tal preocupación por mantener la unidad que sus escribanos resaltan la importancia de la política reconociendo que, a través de la violencia, no van a conseguir nada.

Pero se reafirman en querer desgastar al Estado con sus abominables métodos. Mandan, como casi siempre con una excepción, quienes tienen las armas. Y todos los partidos políticos, menos EA, se han fijado en lo fundamental del mensaje: que ETA quiere seguir manejando su capacidad de intimidación practicando el terrorismo.

Sólo Eusko Alkartasuna prefirió fijarse en lo accesorio, en su reconocimiento de la validez de las vías políticas. Una aseveración, la del reconocimiento de que su fortaleza reside en la lucha política, que lejos de suponer una apuesta, más bien parece un reconocimiento nostálgico de una realidad pasada. Una realidad de la que se beneficiaron, antes de que la Justicia los ilegalizara, cuando los representantes políticos de ETA podían utilizar las instituciones, como fuente de influencia, ingresos y protección. Tiempos pasados que sin duda quieren recuperar cuanto antes para poder presentarse en las próximas elecciones municipales y forales.

El próximo sábado se cumplirán quince años del asesinato del popular Gregorio Ordóñez. En todo este tiempo, las verdades soltadas a bocajarro por aquel dirigente sin complejos se han venido concretando en la lucha contra el terror. A finales de la década de los ochenta, a muchos políticos les recorría un sudor frío por el cuerpo cuando oían al concejal popular de San Sebastián clamar por una política de firmeza y sin concesiones con el mundo de ETA. Al final, y después de todos los experimentos posibles la Ley de Partidos, ha tenido que despejar el campo contaminado. Ordóñez fue la primera víctima de todo un ciclo oscuro de crímenes contra cargos públicos. Cuando ETA lo mató, también el entorno de la banda estaba inmiscuido en un debate de entretenimiento. Tanto fue así que, al día siguiente de su asesinato, EL CORREO tituló 'ETA revienta el debate'.

Si ahora la dirección terrorista dice que apoya las vías políticas pero sin renunciar a seguir practicando el terrorismo, no hay debate posible. Salvo que Otegi y sus socios se atrevan a iniciar el camino por su cuenta (una situación difícil de imaginar porque el dirigente abertzale ya explicó en más de una ocasión que esta aventura no la haría sin ETA), las voces de los llamados moderados se difuminan con la niebla del paisaje y la espesura de su propia historia.

Mientras no tengan el coraje y la habilidad que mostraron los dirigentes de ETA-pm (séptima asamblea) cuando decidieron abandonar la intimidación terrorista, los debates sin hechos no tendrán ninguna credibilidad. En el proceso de disolución de aquel grupo, en 1982, fue decisiva la influencia de Mario Onaindia y la colaboración de Juan Mari Bandrés. Pero en el entorno de Batasuna no han tenido hasta ahora mentes tan lúcidas, tan brillantes. Ni dirigentes tan generosos y decididos. Hay que echarle un par de razones para explicar a los terroristas, desde dentro, que lo tienen que dejar.

Onaindia lo hizo porque ejercía una autoridad moral reconocida sobre una parte de la banda. En Batasuna, siguen sin levantar la voz a ETA. Mientras tanto, los cantos de sirena pretenden envolvernos. Se tornan más sonoros a medida que se acortan los plazos para la próxima convocatoria electoral. Y cuatro incautos y diez aprovechados insisten en que a la izquierda abertzale no le dejan expresarse. Pero ETA sigue tutelando el tinglado de la izquierda abertzale, y desde Aralar, que conocen a sus clásicos como nadie, así lo han entendido.

No pagará la multa por rotular en español
Redacción Minuto Digital 18 Enero 2010

Xurde Rocamundi, un comerciante catalán de Arenys de Munt, le ha plantado cara a la Generalitat. El gobierno autonómico le reclama desde hace más de un año 1.200 euros de multa por no poner los carteles de su inmobiliaria en catalán. Él se niega a pagar porque siente vulnerados sus derechos y está dispuesto a llegar al Tribunal Constitucional.

Su pesadilla empezó a mediados de 2008 con una denuncia anónima. Entonces la Agencia de consumo le dio dos meses de plazo para cambiar los carteles. Tras su negativa le multó con 1.200 euros.

Rocamundi lleva presentando alegaciones desde entonces porque no está de acuerdo. Argumenta que siente vulnerados sus derechos lingüísticos en su propio país. Habla incluso de la inconstitucionalidad de la norma que le obliga a rotular en catalán.

Este empresario asegura que está dispuesto a llegar al Tribunal Constitucional y, si fuera necesario, al Tribunal europeo de derechos humanos. Además, se plantea la consecución de firmas a través de las redes socilaes.

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