AGLI

Recortes de Prensa    Sábado 23 Enero  2010

 


Los idiomas regionales
Pío Moa Libertad Digital 23 Enero 2010

En varias regiones españolas existen, además del español común o castellano, idiomas regionales que también son propios de ellas. Pero algunos energúmenos con ansias de hacer carrera política y convertir esas regiones en cacicatos de su propiedad, utilizan los idiomas regionales como ariete contra España y el español común, es decir, aspiran a privar a las respectivas regiones de un elemento básico de identificación, de riqueza y de solidaridad con el resto de España. Aseguran que el español “no es el idioma propio” de esas regiones, cuando la historia y la cultura lo han hecho tan propio como los idiomas regionales. Vascos, gallegos y catalanes siempre se han sentido españoles y su cultura superior se ha expresado preferentemente en el idioma común, así las respectivas literaturas, por ejemplo.

Evidentemente, los idiomas regionales son muy poco útiles tanto fuera como dentro de dichas regiones. Pero la utilidad no es el único criterio al respecto. Sobre esa base todos podríamos muy bien abandonar el español y adoptar el inglés o, en un futuro, quizá el chino. O el árabe, si el islam sigue progresando y su lengua se vuelve útil (lo hablan ya cientos de millones y a nuestro lado mismo, no a miles de kilómetros como el español de América, y siempre se puede invocar al respecto el precedente de que millones de pobladores de la península hablaron áraba varios siglos ha, y que por lo visto eran muy cultos). El idioma no es un simple medio de comunicación, como afirman muchos. Es también una seña de identidad personal y colectiva que, como otras, promueve una fuerte adhesión afectiva, y no hace falta ser fanático para sentirla. Quizá muchos carecen de ese sentimiento, como carecen de patriotismo, e incluso prefieran que se imponga el inglés en España (¡es tan útil!, afirman): muy bien, es su opción personal. Pero otros muchos tenemos nuestras propias opciones personales, tan válidas al menos como las suyas.

Por lo que respecta a España, me parece muy bien que los idiomas regionales se mantengan y se cultiven, son idiomas españoles y parte del patrimonio cultural español. Pero siempre que no se haga contra el otro idioma propio de esas regiones, el español por antonomasia, y que los padres decidan sobre su enseñanza.

Quienes obran como lo vienen haciendo separatistas y progres, están perjudicando muy gravemente a España y a sus propias regiones, y no solo porque quieren mutilarlas de aspectos esenciales de su cultura, sino porque están convirtiendo a los idiomas regionales en vehículos de la demagogia, la falsedad, el odio y la simple tontería. Julián Marías, tan admirador del alemán, uno de los más importantes vehículos de la cultura europea, recordaba como fue cobrándole aversión conforme los nacionalsocialistas lo degradaban, empleándolo masivamente para su demagogia.

Pero no son ellos los únicos culpables. Ha sido Fraga en Galicia y los del PPOE en Valencia y Baleares los que han creado el problema. Del que ahora quieren escapar, los bergantes, a base de promover el inglés al mismo nivel que los idiomas propios. Todos parecen unánimes en atacar al idioma común y a su cultura, cada uno a su manera.

La quiebra del Estado insostenible
Enrique de Diego  www.gaceta.es 23 Enero 2010

Hace casi un año dije que Zapatero había quebrado al Estado español. No es el único culpable. El problema es el modelo político inviable y la degeneración mercantilista del económico. Aquello sorprendió mucho. Vivimos en un mundo en el que la verdad se ha hecho hiriente y lo grave no es la catástrofe provocada por la casta parasitaria, sino denunciarla.

Las quiebras se declaran un día; se gestan mucho antes. Ahora ya vamos aceleradamente hacia la declaración de quiebra. Algunos bancos españoles se desprendieron de deuda española. Ahora Goldman Saschs y Deustche Bank recomiendan venderla. La prensa internacional ha detectado a España como enfermo terminal, dentro de la pandemia planetaria. El FMI ha avisado a Portugal por un déficit mucho menor que el nuestro.

Se descuenta ya que el rating de la deuda española va a descender de manera inminente. El despilfarrador incrementa el gasto a beneficio de inventario de deuda tiene corto recorrido. Esa deuda no va a ser asumida por el mercado; de hecho ha sido adquirida por bancos y cajas en común engaño y competencia desleal respecto a las empresas, cortándoles el grifo del crédito.

Cuando alguien se endeuda mucho, surge la preocupación de si podrá pagar. Si endeudarse deviene en costumbre, crece la sospecha de estafa. El sistema y Zapatero han convertido al Estado en estafa piramidal, con cada vez menos gente para sostener la ficción. El Estado español va aceleradamente, (en semanas o en unos pocos meses), a la quiebra. La situación va a empeorar mucho y es preciso que los ciudadanos tomen medidas.

Desde la época de los Austria no quebraba el Estado y es difícil intuir las consecuencias de algo de lo que no tenemos experiencia.

El gasto público se va a venir abajo porque no va a haber dinero, y ello afectará a los sueldos de los funcionarios, a los subsidios de los parados y a las pensiones, para las que ya se habla de una reducción del 20%. Sería muy lamentable que se mantuviera a los sindicatos y a los cineastas en el Presupuesto o que se sostuviera, contra viento y marea, el gravoso canon de la SGAE. Toda la mentira en la que hemos vivido instalados va a venirse abajo. Un Gobierno insostenible ha hecho insostenible al Estado.

Otrosí: Escribiré de la oposición cuando exista.

El PP no aprende
Alfonso Basallo  www.gaceta.es 23 Enero 2010

Lo que transforma a los pueblos no son los votos sino la Filosofía de Bachiller.

Las interminables discusiones sobre la vuelta de la tortilla, allá por los años 70, terminaban siempre igual: es un problema de educación. Lo que transforma a los pueblos no son las armas ni los votos, sino la Filosofía del Bachiller. Con un presupuesto puedes cambiar el alcantarillado del municipio, pero con un plan de estudios puedes dominar el futuro del país. Lo vieron muy bien los socialistas cuando la pana de González aterrizó en las perchas de La Moncloa. No creas que se complicaron la vida: cogieron la Enciclopedia Álvarez y cambiaron de barba; la del Cid por la del tipógrafo Iglesias, y cocinaron su propia FEN trufada de consignas. El conocimiento fue sustituido por los dogmas ideológicos y en dos generaciones dejaron a España que no la conocía ni la madre que la parió, que dijo el profeta.

Alumbraron una camada de Einsteins, cuyos conocimientos de geografía terminaban en los afluentes de su comunidad autónoma. Saberes universales.

Troqueladas las cabecitas, estaba tirado hacer toda suerte de experimentos con un país carente de resortes intelectuales. Veinte años y varias leyes de educación después, vino Zapatero y remató la faena con su propio catecismo, Educación para la Ciudadanía. Eso, la derecha nunca lo ha tenido claro: se debió chupar la clase cuando explicaban a Gramsci. Y no fue capaz de reaccionar: ni cuando perdió la ocasión de enderezar el rumbo, durante el aznarismo, ni ahora mismo cuando ha pasado de rechazar EpC a envainársela, con matices. El problema no es tanto el contenido (esos valores cívicos y constitucionales a los que debe ceñirse la asignatura según el PP), como el continente: dejar en los planes de estudios una asignatura cívica que puede ser activada como bomba de ingeniería social cuando los socialistas vuelvan al poder. Es el viejo truco. Se retiran, pero siempre dejan el terreno minado. ¿Ya no se acuerda el PP del Ministerio del Interior?

*Alfonso Basallo es redactor jefe de Opinión de LA GACETA.

PPC
Con la "o", ¿qué es lo más importante para Cataluña?
Maite Nolla Libertad Digital 23 Enero 2010

El Partido Popular de Cataluña ha repartido esta semana un megafolleto con una foto obamoide de Alicia Sánchez-Camacho y una pregunta muy incisiva: "¿Qué es lo más importante para Cataluña?". Gallardón, que es un tío simpático y que piensa que en esta casa se hace humor, supongo que sabe que nos inspiramos en propuestas como las de Alicia Sánchez-Camacho para nuestros guiones. Es más, de aquí a octubre me propongo ir desgranando la programación del PP para las elecciones catalanas, y ya que sean ustedes los que decidan si quieren que con su voto se haga nacionalismo. Eso sí, el asunto de María San Gil lo dejo para el día de reflexión, para que ustedes mediten si quieren que una de las autoras de su traición y posterior difamación obtenga un buen resultado en Cataluña. Y no les diré una palabra de nada que tenga que ver con la situación interna del PP de Cataluña, para que vean que no les guardo rencor. Además, lo de María San Gil no fue una cuestión interna, sino que fue la gran cuestión.

Como prometieron, en la publicidad del PP no se dice ni una palabra del estatuto que ellos mismos impugnaron. Desde luego, entiendo que es difícil sacarle punta a todo lo que dicen los políticos, pero lo que ahora manifiesta el PP sobre el estatuto demuestra en qué fase del proceso de huida nos encontramos. Ahora el PP lo que quiere es que el Constitucional diga si el estatuto es constitucional o no; yo pensaba que ya que el PP impugnó el asunto, lo que quiere es que el Constitucional diga que el contenido esencial del estatuto es inconstitucional, que no es lo mismo.

Otra cosa que hacen muy mal es fantasear. Como publicaba esta casa, las encuestas prevén que el PP perderá votos, pero ganará algún escaño si nadie repite lo de 2006, pero nunca más de uno. Con lo cual, el rollo de que quieren ser un partido de Gobierno y que van a traer el cambio a Cataluña no se lo creen ni ellos. Pasando por alto, por aburrida, la cuestión de los pactos, yo le hago una pregunta a la presidenta del PP: Con la "o", Alicia, ¿qué es lo más importante para Cataluña? Que exista oposición. Lo más importante para Cataluña es que alguien se oponga a algo en el parlamento autonómico. La cuestión principal es que la oposición a un nacionalismo aproximadamente de izquierdas es un nacionalismo lejanamente de derechas. En realidad, ni unos son de izquierdas ni los otros son de derechas; son nacionalistas que están de acuerdo en el nacionalismo. Y el PP está dispuesto a apoyar a cualquiera de ellos. Leía una frase de Natalia Araguás, muy dura y muy contundente: si Ciudadanos o Rosa Díez no entran en el parlamento, no habrá representación no nacionalista en Cataluña. Exactamente.

En próximas entregas les comentaré lo que obvia el PP de Cataluña y por qué la mayoría de cosas que proponen no se pueden hacer, no se van a atrever a hacerlas o no las hicieron cuando gobernaron. Empieza la campaña, también para mí.

EN EL FORO "REGENERACIÓN Y CRISIS"
Vidal-Quadras y Abascal piden a Rajoy que no pacte con los nacionalistas
El vicepresidente del Parlamento Europeo, Alejo Vidal-Quadras y el presidente de la Fundación DENAES, Santiago Abascal, rechazaron un pacto con los nacionalistas, como pretende Rajoy, que calificaron de "imposible" por la "radicalización soberanista" de CiU y PNV.
agencias Libertad Digital 23 Enero 2010

En opinión de Vidal-Quadras, un acuerdo de los populares con las "fuerzas secesionistas" implicaría aceptar el Estatuto de Cataluña y la "transformación de España en un estado confederal", lo que acarrearía "la explosión" del PP. Hicieron estas declaraciones durante el Foro del Partido Popular de Madrid sobre "Crisis y Regeneración", celebrado este jueves por la noche, según informaron los organizadores en un comunicado.

En la presentación del Foro, que coordina el profesor de Derecho Constitucional d la UCM Ramón Peralta, tanto el Vicepresidente del Parlamento Europeo, Alejo Vidal-Quadras, como el Presidente de la Fundación DENAES, Santiago Abascal, coincidieron en señalar “la gravedad de la crisis que atraviesa España”. Vidal-Quadras la calificó de “múltiple” e indicó que es a la vez “moral, económica, institucional y de unidad nacional” y que su carácter es “estructural”.

Abascal insistió en que el Partido Popular, además de trabajar para ganar las elecciones de 2012, ha de saber "para qué" quiere la victoria en las urnas.

Ambos oradores, que habían sido invitados por el Foro para animar el debate, abogaron por una estrategia política para su partido que apuntara a "un gran pacto de Estado" con el nuevo equipo dirigente del Partido Socialista que surgiera tras la previsible derrota de Zapatero en las generales para “regenerar el sistema”. Asimismo, Vidal-Quadras y Abascal consideraron un nuevo acuerdo con los nacionalistas "imposible" por la radicalización soberanista de CiU y PNV.

Vidal-Quadras señaló que una alianza parlamentaria del PP en el Congreso con las fuerzas “secesionistas” implicaría aceptar el Estatuto de Cataluña y la transformación de España en un Estado confederal y que ello acarrearía “la explosión” de su partido, por lo que descartaba tal posibilidad.

En el transcurso del coloquio, varios asistentes reclamaron un discurso más incisivo y más comprometido por parte de la actual dirección nacional del PP y se refirieron a la aparición de opciones electorales como UPyD, Ciudadanos y Plataforma por Cataluña como una seria amenaza para los resultados de su formación en las elecciones autonómicas catalanas de este año. Sobre la aparición de pequeños partidos, Vidal-Quadras afirmó que "es mejor intentar orientar hacia el rumbo correcto a un acorazado que ya navega a toda máquina que botar una chalupa en un mar proceloso". Ramón Peralta, por su parte, planteó como objetivos del Foro "la democratización interna del PP, el impulso de una nueva ley electoral y una reforma constitucional que acabe con el chantaje nacionalista".

El Foro "Crisis y Regeneración" se propone desarrollar un programa amplio de debates y elevar sus conclusiones al Comité Ejecutivo Regional del PP de Madrid.

Fotos festivas
FERNANDO SAVATER El Correo 23 Enero 2010

Como cada año, vi la izada de bandera en la noche de San Sebastián. Por televisión, claro: soy 'ñoñostiarra' como el que más, pero no hasta el punto de jugarme la integridad física por mera nostalgia. Y, oiga, bastante bien. La plaza de la Constitución va poco a poco mereciendo su nombre. Ha desaparecido, digamos que en un ochenta por ciento, la exhibición de pancartas y símbolos proetarras que durante tanto tiempo amenazaban y humillaban en el comienzo de su fiesta mayor a tantos ciudadanos de una villa poco o nada simpatizante con el terrorismo. Por lo visto, impedir ese despliegue insultante no era tan imposible como se empeñaban en decirnos algunas autoridades responsables a los protestantes de siempre.

El mecanismo que ha propiciado ese modesto milagro cívico nos lo revelaba al día siguiente una dolorida información de 'Gara', que en estas cuestiones es muy de fiar. Por lo visto, la tarde anterior agentes de la Ertzaintza «vestidos de paisano, incluso encapuchados» (se escandalizaba 'Gara', aunque con la que estaba cayendo las capuchas no vendrían mal) entregaron puerta a puerta a los vecinos de la plaza una carta en la que se prohibían soportes y símbolos ilegales, haciéndose responsables de su exhibición no sólo a sus autores materiales sino a los propietarios de los domicilios y locales que la asumiesen.
El escrito apuntaba los obvios fundamentos legales que convertían esa propaganda en «enaltecimiento del terrorismo». Mano de santo. Bastantes de los que, año tras año, se resignaban por miedo a tanta parafernalia se acogieron ahora al imperativo legal para suprimirla. Lo dicho, no era tan difícil.

Por supuesto, al comienzo de la tamborrada aparecieron una serie de personas con las habituales fotos de presos. Las enseñaron un rato a los asistentes, que seguían a lo suyo, ETB hizo lo posible por que se les viera poco y ellos se retiraron discretamente incluso antes de que tocaran retreta. Es cierto que la Ertzaintza no intervino en ningún momento, al contrario de lo que en tantas ocasiones similares han demandado muchos, entre otros yo mismo.

Sin embargo, a partir de esa noche he empezado a pensar que quizá no sea tan malo que se paseen esos retratos los días festivos. Sin duda molestarán a bastantes, sobre todo como es lógico a las víctimas de los fotografiados, pero también tienen su utilidad: son una advertencia. Algo parecido a esas fotos horrorosas de bubones y cánceres con que van a decorarse a partir de ahora las cajetillas de tabaco, o sea, una forma preventiva y gráfica de decir que quien mal anda, mal acaba. Por cierto, espero que en el caso del terrorismo sean más eficaces que las otras en la disuasión de fumadores.

Supongo que quienes muestran esas fotos desean que sus familiares y amigos vean aliviadas o acortadas lo más posible sus condenas, incluso que vuelvan a casa cuanto antes. Y también deben de saber que si ETA continúa en el tajo, sin duda el año que viene volverán a pasear las mismas fotos y probablemente unas cuantas más. De modo que precisamente esos retratos sirven para recordar a quien corresponda que el ejercicio de la violencia no lleva a la independencia, sino a la dependencia carcelaria y que los que de verdad se preocupen por los encarcelados deben exigir con más celo que nadie el final del terrorismo, por el bien de sus allegados. Es algo que suelen olvidar muchos de los alegres 'borrokas' que queman contenedores y después se van a festejarlo al bar, porque para eso estamos en fiestas.

En cambio, según mostró también ETB, en la tamborrada de Azpeitia prevalecía más bien el antiguo régimen: aunque menos que otros años, abundaron todavía las pancartas y los símbolos de propaganda proetarra, y desde luego estaban presentes las acostumbradas fotografías de presos. La novedad fue un cartelón que desplegó la gente del Ayuntamiento, donde se leían tres palabras misteriosas, equivalentes a aquéllas de 'mane, tekel, upharsin' que aparecieron en el festín del impío rey Baltasar: 'elkarrizketa, konponbidea, bakea'.

Se pidió guardar un minuto de silencio, supongo que para meditarlas, y luego se retiró de nuevo la pancarta. Durante ese minuto reflexivo, espero que a más de uno se le viniera a las mientes lo obvio: a saber, que estaban en el orden equivocado y que la paz -o sea, la renuncia definitiva a la violencia- debe ser lo primero para quienes luego pretenden el diálogo y la solución a nuestros males. Creer a estas alturas que la paz va a ser un resultado y no el comienzo inexcusable para llegar a obtener resultados es vivir en Babia. O en Azpeitia.

En fin, ojalá que el año próximo ya no estemos hablando de fotos ni de pancartas como ésas, sino de cosas más positivas. Y, aunque sea ocioso y reiterativo decirlo, no se olviden ustedes de que ahora lo urgente es que todos tenemos que ayudar a los haitianos en su catástrofe.


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El complejito de Núñez Feijóo
JUAN MANUEL DE PRADA ABC 23 Enero 2010

EL bueno de Núñez Feijóo afirma orgulloso que él va «siempre por el centro», frente a los «extremistas» que le demandan enseñanza en gallego o enseñanza en castellano. ¿Y qué hace el bueno de Núñez Feijóo para ir por el centro, en medio de extremistas tan enconados? ¿Ofrecer enseñanza bilingüe? Eso lo haría, tal vez, si fuese un centrista equidistante; pero el bueno de Núñez Feijóo se ha propuesto ser un centrista por elevación, que queda mucho más superferolítico. Y, en vez de contentarse con agradar a tirios y troyanos, añade el inglés a la oferta lingüística, en un gesto que me recuerda las pródigas ofertas dominicales de los periódicos, que a poco que te descuidas te regalan cachivaches suficientes para instalar un bazar. Sólo que las ofertas dominicales de los periódicos las sufragan sus propietarios; mientras que la magnificencia o prodigalidad centrista del bueno de Núñez Feijóo la sufragarán los contribuyentes.

Garantizar una enseñanza bilingüe en aquellas regiones de España que cuenten con dos lenguas oficiales (con dos lenguas propias) no me parece cuestión de centrismo, sino de puro sentido común. Y aquí el bueno de Núñez Feijóo, en lugar de colocarse la escarapela centrista, podría haber tildado de cerriles a sus detractores; pues, en efecto, pretender excluir de la escuela gallega cualquiera de las dos lenguas habladas en Galicia, antes que extremismo ideológico, es angostura mental. Pero el bueno de Núñez Feijóo no se ha conformado con garantizar una enseñanza bilingüe, pues al acomplejado no le basta con hacer gala de sentido común. El acomplejado necesita hacerse perdonar del modo más peregrino y estupefaciente su adscripción ideológica, sacándose de la chistera algún embeleco que la camufle. Al bueno de Núñez Feijóo sus votantes le reclamaron que acabara con el proceso de inmersión lingüística urdido por socialistas y nacionalistas; y el bueno de Núñez Feijóo, en lugar de actuar en consecuencia, garantizando -como exige el sentido común- una enseñanza bilingüe, se sacó por complejito de la chistera el embeleco del inglés. El mecanismo psicológico que empuja a un gobernante acomplejado a conceder a una lengua foránea el mismo trato que a una lengua oficial es fácilmente imaginable: el bueno de Núñez Feijóo debió de pensar que si incorporaba el castellano en las escuelas gallegas los progres lo tacharían de facha irredento; así que decidió tirar por elevación, incorporando también el inglés, a modo de penacho o floripondio cosmopolita, tal vez después de escuchar la megafonía del aeropuerto de Vigo o Santiago, donde los vuelos se anuncian en gallego, castellano e inglés. El bueno de Núñez Feijóo, en fin, calculó que el único modo de hacerse perdonar la enseñanza del castellano era camuflándola en el mismo lote que la del inglés, como el contrabandista camufla la mercancía que pretende colar entre las mercancías que tienen vía libre en la aduana.

Pero le ha salido el tiro por la culata. Pues nada hay más patético que tratar de contentar a quienes nunca se darán por contentos; o que sólo se darán por contentos cuando vean caer a quien patéticamente los trata de contentar. Entretanto, la introducción de una enseñanza trilingüe en Galicia exigirá inversiones muy onerosas que, inevitablemente, se abastecerán con los impuestos de los contribuyentes. Y, lo que aún resulta más penoso, al tratar por igual lo que por naturaleza es desigual (una lengua foránea, por grande que sea su difusión y relieve, no puede encumbrarse a la misma categoría que una lengua materna), el bueno de Núnez Feijóo demuestra que su sentido de la justicia está claramente perjudicado por su complejito. Esto ya lo han olfateado quienes le montan manifestaciones, que son los mismos a quienes trata patéticamente de contentar; y no dejarán de montárselas hasta que lo vean caer.
www.juanmanueldeprada.com

Los principios de Aznar frente a los complejos de Rajoy
EDITORIAL Libertad Digital 23 Enero 2010

La situación política, social y económica de España es ciertamente crítica. El consenso constitucional sobre el que se asentó la democracia se ha ido desmembrando de manera progresiva hasta prácticamente desaparecer. Ya sucedió durante los gobiernos de Felipe González cuando trató de recrearse el modelo mexicano del PRI (la dictadura perfecta, en palabras de Vargas Llosa); un proceso que, por fortuna, fue abortado en 1996 por la victoria de José María Aznar y su conato de regeneración institucional y democrática: la Segunda Transición, tal y como la denominó el ex presidente del Gobierno en uno de sus libros.

Zapatero, sin embargo, ha continuado y radicalizado la obra que dejó inacabada González. De hecho, pocos serán quienes no vean que el imperio de la ley se está disolviendo en los enjuagues de una partitocracia cada vez más liberticida. El PSOE tomó el poder en 2004 y lo mantuvo en 2008 mediante el pacto y las cesiones a partidos contrarios a las instituciones constitucionales actuales, como Izquierda Unida o Esquerra Republicana de Cataluña. Todos los límites al poder político, a su poder político, han ido estallando uno a uno en un intento de eliminar todos los contrapesos: la justicia, la educación, los medios de comunicación, internet, las víctimas del terrorismo, la Iglesia o incluso la oposición política.

Esto es, precisamente, lo más grave que ha sucedido en esta segunda legislatura de Zapatero: no que el líder socialista haya proseguido con este proceso de boliviarización de la vida política española, sino que la oposición haya renegado de su papel y se haya sumado entusiasta al proyecto zapateril por pensar que así heredará los escombros del régimen.

A las ya conocidas renuncias a combatir el nacionalismo, a defender la libertad lingüística, a proponer un modelo económico alternativo al socialismo, a fiscalizar la política antiterrorista del Gobierno, a buscar la verdad en el 11-M, a impulsar una justicia independiente del poder político, a purificar su organización de cualquier sospecha de corrupción, a defender del derecho a la vida para todos los seres humanos, incluido el nasciturus, a eliminar el adoctrinamiento educativo o a promover un uso nacional del agua, el PP ha añadido esta semana dos nuevas afrentas contra los valores y principios de sus votantes.

Primero fue el apoyo entusiasta a la Ley Sinde, ese proyecto por el que el PSOE pretende cercenar las libertades de los españoles en internet con la excusa de proteger un "derecho fundamental" inexistente como es el de la propiedad intelectual. Más tarde hemos tenido que contemplar cómo la secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal, volvía a actuar como candidata del PP a la presidencia de Castilla-La Mancha al tratar de expedientar a los ediles populares de la localidad de Yebra por postular a ese municipio como sede del Almacén Temporal Centralizado. En otras palabras, pese a que el PP supuestamente defiende el uso de la energía nuclear, el nuevo PP está siendo el primero en sumarse a la típica retórica antinuclear de los grupos ecologistas.

Frente a esta confusión del PP de Rajoy contrasta la claridad con la que José María Aznar ha afrontado algunos de los principales temas de actualidad en la entrevista que el realizaron ayer en TVE. En unos pocos minutos, el ex presidente del Gobierno ha dejado meridianamente clara su opinión sobre el obstáculo que suponen las políticas keynesianas de Obama para la recuperación económica, sobre el proceso de desmembración nacional a través de los nuevos estatutos o sobre la política antiterrorista del Gobierno que, más bien, vino caracterizada por el abierto entendimiento.

Han bastado unos instantes para que el discurso liberal que mejor conecta con las bases naturales del PP brillara con luz propia frente a un taciturno y acomplejado Rajoy. Lo que la nueva dirección popular no termina de entender es que para encauzar el desnortado rumbo que está siguiendo España de la mano de Zapatero no basta con ganar las elecciones a los socialistas, sino que se vuelve imprescindible imprimir unos nuevos principios a nuestra democracia; principios que Rajoy y los suyos están importando del PSOE y que Aznar sabe extraer del ideario liberal sobre el que se fundamentan todas las sociedades libres, avanzadas y prósperas.

Sería deseable que el nuevo PP se fijara más en el antiguo PP, el único que hasta la fecha le ha proporcionado éxitos a su partido y a España. De momento, sin embargo, parece que prefiere emular al PSOE, la única estrategia que ni les ha traído éxitos a ellos ni a España.

Un recado de Aznar
M. MARTÍN FERRAND ABC 23 Enero 2010

JOSÉ María Aznar ha entrado en una nueva dimensión. Sin cumplir todavía los cincuenta y siete años, tan vigoroso como vigoréxico, prefiere ser un recuerdo que una posibilidad y, en su nueva condición de paseante en Cortes, escribe cartas persas al estilo del barón de Montesquieu y les manda recados tanto a sus amigos como a sus enemigos. Ayer, en TVE, estuvo acertado cuando dijo que la nueva generación de estatutos de autonomía «no ha sido una buena idea» y especialmente cuando, con precisión de entomólogo, atravesó con el alfiler de los diagnósticos la mariposa de la coyuntura: «(En España) hemos dejado de discutir la organización de la pluralidad para discutir lo común». Ahí está el detalle y, con él, el señalamiento de la quiebra democrática que acompaña a la alarmante situación económica que nos aflige como ciudadanos y nos disminuye como Nación al tiempo que el Estado, hueco de competencias, asiste a su propia destrucción.

Dijo Aznar que «el Estado se está deshilachando». La imagen es rotunda si dejamos claro que las hilachas que va perdiendo el paño español no son consecuencia de su mucho uso, sino capricho de sus usuarios periféricos con saña centrífuga. Cuando, como nos pasa, se pretenden simultáneamente una cosa y su contraria surge el despropósito y llega la catástrofe. Piénsese en la ridícula polémica energética que genera la actualidad. Tenemos, en una esquina del ring a José Luis Rodríguez Zapatero, campeón de las energías renovables y costosas, y en la otra a Mariano Rajoy, aspirante al título de la sensatez nuclear.

Entre ambos han convertido en ideología lo que es un asunto meramente técnico y económico. A mayor abundamiento, los cuidadores del aspirante consideran un infierno el hecho inevitable y lógico de que si hay energía nuclear tendrá que haber almacenes para sus residuos y se niegan a tenerlos en sus jurisdicciones. No es raro que Aznar no quiera volver a la política activa y combatiente. Cuando la razón brilla por su ausencia y los intereses comunes no le importan ni a sus beneficiarios, cuando todo son apriorismos y militancias ciegas, un líder en edad de merecer debe quedarse en cama. La experiencia, eso que tan poco valoramos, le habrá enseñado que, aquí y ahora, España es una idea demasiado grande para unas mínimas, jibarizadas, cabecitas políticas en las que cabe poco más que el nombre del municipio de su nacimiento.

Ahora que puede, algunos no quieren que Rajoy gane
Federico Quevedo EC 23 Enero 2010

Obviamente, porque no tendría sentido que fuera así, no me refiero a los socialistas. No se quién dijo aquello de “líbrame Dios de mis amigos, que de mis enemigos ya me cuido yo”, creo que la frase se le atribuye a Churchill, aunque también a Pío Cabanillas de quien recuerdo aquella otra de “cuidado, que vienen los nuestros”. Lo cierto es que en la vida diaria de la derecha española ambas frases son aplicables sin muchos condicionantes: el cainismo al que nos tiene acostumbrados la derecha española sigue estando ahí, y aflora como lava hirviendo cuando quien dirige los pasos del hoy principal partido de la oposición tiene más cerca que nunca la posibilidad de ocupar el poder. Son pocos, es cierto, incluso diría que a día de hoy caben en un taxi, pero hacen mucho ruido. Tanto, que logran llamar la atención de los medios -por otro lado muy proclives a ver problemas donde no los hay cuando del PP se trata- y distraerla de los asuntos verdaderamente importantes, principalmente los que ocupan a la errática labor de un Gobierno en cuyo declive ha decidido arrastrarnos a todos.

Hay principalmente tres asuntos que han hecho saltar al sector que agrupa la intolerancia de la derecha activado por el resorte de la intransigencia: el decreto sobre bilingüismo de la Xunta de Galicia, el documento sobre Educación y el debate con Rodríguez en el Parlamento Europeo. Del segundo asunto ya escribí largo y tendido el pasado jueves -ver artículo-, pero la idea inicial me sigue resultando válida para éste, sobre todo teniendo en cuenta que hubo quienes no entendieron o no quisieron entender la ironía del titular. Aquí se pueden hacer dos cosas a la vista del desastre de país que nos está dejando Rodríguez: o actuar al modo del radicalismo -más o menos como nos tienen acostumbrados los intolerantes de la izquierda y el nacionalismo- e incendiar La Moncloa, o introducir algo de sensatez en el debate político. Lo primero tiene como consecuencia que actúa como despertador de los sentimientos más enconados de ambas partes, y ahí suele perder la derecha. Lo segundo activa, sin embargo, la atención de esa mayoría silenciosa que huye de radicalismos, que está harta de Rodríguez y que necesita el asidero de un proyecto político que le aporte tranquilidad y serenidad.

Y en esa segunda derivada el partido de Rajoy parece encontrarse bastante cómodo. ¿Implica eso abandonar o traicionar los principios, como se afirma desde el talibanismo derechil? No, pero sí implica tomar decisiones que a veces pueden resultar no muy fáciles de entender para ciertos sectores duros de mollera, pero que convencen a buena parte de la población de que se encuentran ante un partido con sentido de Estado y en consonancia con la mayoría. El decreto aprobado por el Gobierno de Núñez Feijóo en Galicia es, probablemente, uno de los descubrimientos jurídicos del momento, por la habilidad con la que la Xunta ha conseguido conjugar la convivencia equilibrada de dos lenguas, ambas oficiales según la Constitución, sin que ninguna de ellas se pueda ver o sentir marginada por la otra. La decisión ha molestado sobremanera a un extremo y al otro del nacionalismo, hasta el punto de coincidir ambos en la crítica exacerbada y, en el caso de la izquierda, violenta contra el nuevo Gobierno de la Xunta. Cuando los extremos coinciden, quiere decir que quien ocupa el centro ha acertado en su decisión, sin lugar a dudas.

Ese mismo mensaje de sentido de Estado, equilibrio y moderación es el que ha querido hacer llegar el PP a la mayoría de los ciudadanos rehusando a utilizar de modo partidista el debate de Rodríguez en el Parlamento Europeo. ¿Significa eso que el PP comparte la política de Rodríguez? Cabría alguna duda si en el Parlamento español los ‘populares’ mantuvieran alguna clase de ambigüedad, pero es evidente que no. Las críticas que diputados de otros países hicieron a Rodríguez por su política errónea e incapacidad de liderazgo de la UE para salir de la crisis son suficientemente implacables como para necesitar que también los eurodiputados españoles del PP hurguen en la herida. El ensañamiento suele ser muy mal consejero, y Rodríguez está lo suficientemente ‘tocado’ como para permitir al PP un gesto de entereza que lejos de hacerle perder votos, le hace ganar en responsabilidad y sentido común. Pero nada de todo esto convence a ese sector que Ignacio Villa llamaba el viernes por la mañana desde los micrófonos de la COPE “la derecha de la derecha”, y que por intereses partidarios, o espurios, o simplemente porque en el fondo viven mejor en la oposición a Rodríguez, han vuelto a las andadas contra Mariano Rajoy.

http://twitter.com/Federicoquevedo y también en www.facebook.com

Cuenta atrás para ETA
El Gobierno y el PP deberían considerar si no sería conveniente estudiar posibles mejoras en la legislación electoral para afrontar maniobras fraudulentas del entramado etarra
JAVIER ZARZALEJOS El Correo 23 Enero 2010

Las operaciones contra ETA con las que se inició el año situaron en sus justos términos el comunicado de la banda fechado el 31 de diciembre. Furgonetas cargadas de explosivos y preparación probada de atentados, felizmente frustrados, confirmaban por enésima vez lo que la banda entiende por «política», y mostraban el alcance que hay que dar a la torpe jerga etarra cuando dice que «de ahora en adelante el eje de la actuación de la izquierda abertzale será el proceso democrático».

ETA no deja lugar a dudas cuando habla en nombre de la izquierda abertzale, cuando dicta la estrategia que ésta ha de seguir, y le comunica lo que tiene hacer. Por eso, no tiene inconveniente en reafirmar «los esquemas de Anoeta» porque, ya sean dos o doscientas las mesas de negociación que pudieran abrirse, ETA se asegura de que mandará en todas ellas. De la misma forma, a pesar de su debilitamiento operativo evidente y continuado, ETA ha zanjado las dudas e inquietudes manifestadas en algunos movimientos internos cuyo alcance como impugnación de la violencia terrorista ha sido sobrevalorado.

Ahora bien, conviene estar advertidos de que, en el comunicado en cuestión, ETA agita señuelos que en un pasado no lejano ha sido eficaces para la estrategia de la banda. La banda deja en ese comunicado ciertos cabos a los que en otros momentos algunos se han agarrado para construir expectativas fallidas. Con el calendario corriendo en su contra, presionada por la cuenta atrás electoral, ETA parece querer dejar alguna vía para algún movimiento táctico con el que, llegado el caso, eludir la ley en las elecciones municipales y forales del próximo año.

Desde que el Gobierno volvió a la estrategia antiterrorista de eficacia acreditada, ETA sigue debilitándose mientras sus representantes políticos se encuentran en la cárcel y acumulan causas criminales precisamente por los hechos que en la legislatura anterior les dieron una proyección inaudita, a pesar de que sus organizaciones ya habían sido ilegalizadas.

En esta pendiente política y organizativa en la que se encuentra ETA, las próximas elecciones forales y municipales plantean a la banda terrorista un problema crítico: la desaparición de estos ámbitos institucionales donde sus representantes aún se mantienen.

Es obligado actuar con la hipótesis de que ETA y sus diferentes instrumentos van a maniobrar de aquí a un año para evitar ese escenario que les resulta absolutamente terminal.

El riesgo de que estrategias de confusión como las que ETA pondrá en marcha tengan acogida política parece reducido -afortunadamente- si no se presta oídos a los que todavía fantasean con procesos de paz y en algún momento intentarán vender que hay nuevas oportunidades que no pueden ser desaprovechadas.

Para entonces, el presidente del Gobierno será, además, candidato del Partido Socialista y ésta es una condición que puede ofuscar el juicio o hacer que la prudencia se ignore. Rodríguez Zapatero ha demostrado que como candidato es particularmente imprevisible, y se muestra adicto a la improvisación y al golpe de efecto sin calcular las consecuencias ni cuantificar sus compromisos. No es probable, pero si en 2011 aparece el Rodríguez Zapatero que, por ejemplo, en 2003 se comprometió a apoyar lo que aprobara el Parlamento catalán, podría hacer un serio roto a la estrategia terrorista, hoy de nuevo compartida. La política antiterrorista sólo debería salir a escena electoral para que el PP y el Partido Socialista se reafirmaran en su acuerdo.

Si ETA va a maniobrar, si se mantiene controlado el riesgo de que sus maniobras puedan tener eco político, sólo quedará poner a punto la respuesta legal. Es evidente que no puede repetirse el grotesco episodio de 2007 a propósito de las candidaturas de ANV, cuyo resultado, de hecho, fue aceptar la continuidad de una organización política sucesora de las anteriores marcas electorales de ETA ya ilegalizadas. Es preciso recordar que la Ley de Partidos y los procedimientos de ilegalización llevados a cabo han quedado plenamente convalidados por el Tribunal Europeo de Derechos Humanos y que éste Tribunal ha establecido una doctrina avalando la ilegalización de las organizaciones políticas de ETA que va más allá de la adoptada por el Tribunal Supremo y el Tribunal Constitucional.

El pronunciamiento del Tribunal Europeo fortalece los instrumentos jurídicos para impedir la impunidad y legitima la máxima exigencia para que nadie que no condene sin reservas la violencia terrorista pueda participar en el proceso político democrático. El Gobierno y el PP deberían considerar si, a la luz de la doctrina del Tribunal de Estrasburgo, no sería conveniente estudiar posibles mejoras en la legislación electoral y de régimen local para afrontar desde el Estado de Derecho las maniobras fraudulentas del entramado etarra.

Es evidente que una adecuada respuesta legal al eventual intento de ETA de hacer pasar sus listas electorales sólo es posible si la Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y sus servicios de información aportan a los tribunales el material probatorio necesario. De nuevo, lo ocurrido en 2007, cuando consideraciones de oportunidad condicionaron la eficacia de los informes policiales, no puede repetirse. Si la hipótesis verosímil es que ETA intentará otra vez el fraude a la legalidad, es preciso que quien debe hacerlo otorgue a esta maniobra de ETA y su entramado la prioridad que requiere para que los tribunales puedan actuar sobre la base firme que el derecho necesita.
 

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