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Recortes de Prensa    Lunes 1 Febrero  2010

 

Las políticas de Estado en un sistema casi insostenible
ÁNGEL EXPÓSITO, Director de ABC 1 Febrero 2010

El principal problema de España no es quién gobierna, ni siquiera cómo lo hace. Para eso están las elecciones. Tampoco lo son nuestras relaciones exteriores, la crisis económica o la ausencia de valores. El mayor problema de esta nuestra España, que a su vez recoge todos los anteriores, es el casi insostenible sistema político y territorial en el que nos hemos metido poco a poco, y del que parece imposible salir a flote. Pero se tiene y se debe reconducir.

Lo primero que a uno le sorprende cuando trata los asuntos que repercuten a las políticas de Estado con presidentes autonómicos, alcaldes o dirigentes territoriales de todos y cada uno de los partidos políticos que inundan nuestras páginas, insisto, de todos, es que la inmensa mayoría de ellos tienen un verdadero concepto del Estado. O al menos así lo expresan «off the record». ¿Qué ocurre entonces para que, sencillamente, mientan o, por decirlo suavemente, no digan toda la verdad sobre su pensamiento cuando hablan en público? La respuesta es muy sencilla: Hay elecciones en su territorio.

Algo falla y ese fallo es de enorme gravedad, si con demasiada frecuencia un político dice una cosa y la contraria, en función de si lo expresa en público o en privado. El fenómeno no es nuevo y resulta consustancial con la democracia y el sistema de partidos, pero el abuso de dicho ejercicio y más aún si de lo que se habla es de cuestiones de Estado, entonces, hace que el problema sea de fondo. Y es que no se quiere decir la verdad porque se cree que los votantes del terruño, pueblo, provincia, cabildo, diputación o comunidad autónoma no la compartirían.

Las finanzas públicas de nuestro descentralizadísimo mapa de competencias resultan imposibles porque hacen aguas por todas partes y, lo que es peor, por todos los libros de cuentas y balanzas de la Administración. Pero una vez más, aunque se reconoce en privado, se niega abiertamente en público y hasta con ostentación. En este sentido, la pregunta debería ser nítida y sencilla: ¿Quién va a pagar la fiesta cuando se demuestre que es imposible seguir costeando el guateque? Seamos sinceros: Nadie podrá abonar la factura.

Ahora bien, ¿quién da marcha atrás a este proceso sin fin? ¿Alguien se atreverá a poner el cascabel al gato del despilfarro administrativo? ¿Quién tendrá el valor político suficiente para plantear siquiera un recorte no ya competencial -¡Dios mío, me van a mandar al mismísimo infierno!- sino tan siquiera un control férreo del gasto? Casi todos a los que no puedo citar con nombre y apellidos reconocen que esto, el sistema autonómico, se ha ido de las manos. Y tienen razón.

Pero a continuación asistimos a otro curioso fenómeno y es que, tras el cinismo de la clase política territorial, nos enfrentamos a la identificación absurda y hasta imposible de los términos ultraderecha y antiautonomista, o lo que es lo mismo, si cuestionas cualquier punto de la España autonómica, entonces eres, sencillamente, «un facha», por usar la terminología del señor Carod-Rovira.

No creo que compense dedicar un renglón más a tamaña estupidez porque resulta evidente que si alguna tendencia debiera defender la unidad del Estado habría de ser la izquierda, frente a altas burguesías autonómicas que suelen ser nacionalistas. Dicho de otro modo, la aparentemente inexorable unión entre partidos nacionalistas y formaciones de izquierda es antinatura, a no ser que se entienda en términos de mera aritmética electoral. Entonces sí, porque todo vale.

La sucesión de dimes y diretes que hemos vivido en las últimas fechas en torno al Almacén Temporal Centralizado de residuos nucleares, aparte de suponer un espectáculo inenarrable, ha mostrado todas las vergüenzas del sistema. Más allá del debate energético en sí -eso es para otra tanda de Terceras- lo que ha quedado patente es que aquí casi nadie piensa públicamente en el Estado, en España, y la sociedad tan solo recibe mensajes nacidos tras pensar en las elecciones territoriales de unos meses después.

Y al manido almacén nuclear habría que añadir tantos capítulos como subsecciones tiene un periódico. O si no, planteemos un ejercicio mental que a buen seguro hemos llevado a cabo en la práctica en numerosas ocasiones.

Porque seguro, segurísimo, que hemos hablado con infinidad de profesores y catedráticos sobre el mapa educativo en España y el disparate, y a la vez el dispendio, que suponen las decenas de campus universitarios por todo el territorio nacional. O tienes una Universidad o no existes. Como se podría decir de los aeropuertos. O construyes y gestionas un aeropuerto o tampoco eres nadie en el mapa de las infraestructuras. Otra cosa es quién lo pague, quién asuma el desastre presupuestario de su construcción, de la puesta en funcionamiento, de los agujeros correspondientes o quién deba el dinero a la caja de ahorros regional. ¡Ay! las cajas de ahorro...

Y tras el ATC, la universidad, el aeropuerto o las cajas, nos asomamos al insondable mundo de la sanidad. Resulta chocante, cuando no un insulto, acudir a un centro de salud en determinada comunidad autónoma, proviniendo de otra, y entrar por la ventanilla de «desplazados». Como es desolador la gestión para un traslado en ambulancia o gestionar una diálisis para las vacaciones. Incomprensible.

Preguntemos, si no, a los embajadores españoles desperdigados por el mundo, cuando tienen que explicar nuestro sistema político, su desarrollo y el reparto competencial. Menudo papelón el de nuestros diplomáticos y empresarios cuando en sus respectivos «road-shows» han de vender la marca España y se convierten en explicadores de un mapa casi incomprensible.

O el agua. ¿De quién es el agua? ¿Quién es el dueño del Ebro? -le oí preguntarse a sí mismo a un político esta semana-. Por no plantearnos el bochornoso espectáculo, inconcebible, de las lenguas co-oficiales y el maltrato abiertamente anticonstitucional al idioma español mediante multas, leyes y demás tonterías.

Seamos francos, aunque escueza un poco, y aunque sea por una vez. La única salida a este galimatías autonómico la tienen los dos grandes partidos estatales. El Partido Popular desde una visión de toda España y el Partido Socialista Obrero Español también desde una perspectiva estatal del asunto. Hasta que unos y otros no se sienten de verdad, frente a frente, y se digan a la cara lo que se ha hecho mal desde aquel pacto constitucional hasta hoy, no se podrá avanzar en serio. Incluyendo en el debate, por supuesto, la ley electoral.

Y tras repasar lo sucedido, habrá que gobernar y tomar decisiones. Desde el agua a la dudosa implantación de campus universitarios, pasando por los almacenes nucleares, los hospitales, las cajas de ahorro, el bochornoso espectáculo de las multas por rotular en castellano y la desaparecida unidad de mercado.

Los anteriores son ejemplos concretos de una realidad generalizada, por lo que habrá que decidir cómo se paga la fiesta y detener la sangría de incongruencias territoriales que cada día surgen en cualquier rincón de España. Se debe hacer. Lo que está viviendo el País Vasco demuestra que si se quiere... se puede. Antes de que sea demasiado tarde.

La agonía de Zapatero
CÉSAR ALONSO DE LOS RÍOS ABC 1 Febrero 2010

Digo agonía y no en el sentido etimológico de mera lucha, como utilizaba el término Unamuno, sino de debate por la supervivencia. La que precede a la muerte. Como presidente del Gobierno, en este caso. Esta es la lucha en la que está comprometido Zapatero quizá sin ser consciente de ello. La aceptación de la reforma laboral, la subida del paro al 19%, la prolongación de la jubilación... son la última fase del proceso a la que le han llevado los errores económicos e ideológicos.

La situación a la que ha llegado es fruto, sin duda, de los éxitos que le han acompañado. También, paradójicamente, a la incapacidad de la oposición. «A la muerte se puede llegar por el éxito rápido», dijo González. En efecto, Zapatero derrotó a Bono superviviente de aquel reino de corrupciones que era el PSOE de finales de los ochenta; sedujo al demediado PCE tras la hecatombe comunista; asumió todas las expresiones de la izquierda noventayochista (ecologismo, antiglobalización, feminismo radical. laicismo...) y, por si ello fuera poca cosa, asumió los proyectos confederales de los nacionalismos, esto es, la destrucción de la nación. Por fin, pudo contar con la fidelidad de los sindicatos y la banca. En estas condiciones ¿qué temores económicos podría tener? 

Ha sido tal la seguridad de Zapatero que iba a tardar en darse cuenta de la importancia de la recesión. Tampoco fueron más conscientes los banqueros norteamericanos según Krugman. Pero el hecho es que, al desgarrarse la burbuja de la construcción, tan aceptada por los liberales de los tiempos de Aznar, quedó al aire la debilidad del modelo económico, la estabilidad del sistema partidario y la corrupción de las grandes instituciones. Ante la catástrofe, que le espera no sólo al PSOE sino a España, algunos insinúan la solución de un gobierno de los dos grandes partidos. Pero ¿acaso no sería más soportable para Zapatero la muerte misma?

¿Es la pluma más fuerte que la espada?
Francisco Rubiales Periodista Digital 1 Febrero 2010

La pluma (el pensamiento y las ideas) y la espada (la fuerza bruta) se han enfrentado a lo largo de la Historia por el dominio del mundo. A veces ha predominado una y otras veces ha dominado la otra. En nuestros días, la espada, manejada por castas políticas y gobiernos que nunca antes habían tenido tanto poder, parece ejercer un dominio indiscutible. Sin embargo, la pluma conserva toda su fuerza potencial porque la palestra donde se libra la contienda es la Opinión Pública.

Las experiencias de Voto en Blanco y de otros muchos ciudadanos y medios que reaccionaron ante la decadencia y la corrupción blandiendo el pensamiento, las ideas y la crítica al poder, demuestran que la pluma puede ser más fuerte que la espada. Hace seis años, cuando este blog comenzó a emitir afirmando que muchos políticos españoles eran corruptos, que los valores estaban siendo abandonados, que la democracia española había sido traicionada y asesinada por la clase política y que había que reformar la Constitución y la Ley Electoral, aquellas ideas parecían exóticas y suicidas. Sin embargo, hoy, después de años de lucha constante y de más de 20.000 artículos con análisis, argumentos, denuncias y protestas, las cosas están cambiando tanto que hasta José Bono, un destacado engendro de la "casta" inepta, aboga por cambiar la Ley Electoral para "acercar a electores y elegidos".

La pluma puede ser más fuerte que la espada, pero necesita dos condiciones: que sea inteligente y que tenga paciencia. Los análisis lúcidos, los argumentos solventes, la verdad, al fin y al cabo, terminan por abrirse paso, incluso en un mundo tan corrupto y degradado como el de la "casta" política española, muchos de cuyos miembros carecen de escrúpulos y son capaces de aplastar la democracia con tal de conservar sus ilegítimos privilegios y su asqueroso dominio sobre el Estado y los ciudadanos.

Cuando en 2004 empezamos a decir que la "Democracia estaba secuestrada" y que los políticos eran los nuevos amos de nuestro mundo, con fueros y privilegios superiores a los que tenían durante el absolutismo la nobleza y el clero, demostrando también que el poder político era ya superior al poder económico, nos tacharon de radicales y de antisistemas, sin saber que para nosotros no existe una alabanza mayor que ser llamados "antisistemas" por los esclavos de un sistema que se ha pervertido y que ha perdido sus rasgos nobles y dignos. Hoy, según las encuestas, dos de cada tres españoles rechazan más o menos abiertamente el sistema, aunque muchos de ellos todavía sigan apoyando a "su partido" para evitar que gane "el contrario".

Pero ya apenas les queda un paso para ser libres y dejar de estar sometidos a los que viven de subyugar y de aplastar. La pluma va doblegando a la espada con sus análisis, con sus argumentos lúcidos y convincentes, destapando el engaño, cultivando la verdad y confrontándola con la mentira y la opresión.

No existe mejor prueba de que la pluma se abre camino que lo que reflejan las encuestas sobre los políticos, considerados ya como el tercer gran problema de España, detrás de la situación económica y el paro. En pocos meses y sin "maquillajes" y "cocinas", las encuestas reflejarán que ese rechazo cívico a "la casta" ocupa el primer puesto que justamente merece esa clase dirigente que nos lleva hasta el fracaso, la pobreza y la desesperanza.

Afirmaciones que hace cinco años nos hicieron perder amigos y nos colocaron en la "línea de fuego" del poder, hoy son ya compartidas por una creciente masa de españoles como realidad irrefutable: "la corrupción en el sector público es indecente, masiva y escandalosa"; "la democracia ha sido asesinada en España", "el gobierno miente", "los ricos son cada día más ricos y los pobres más pobres", "los periodistas sometidos son los perros del poder", "los políticos son los nuevos amos del mundo", la sociedad civil española está en estado de coma", los sindicatos y la patronal están comprados", "los partidos políticos se han convertido en el principal obstáculo para la democracia", "La Constitución no se respeta", "en España no se cumple ni una sóla regla básica de la democracia", ... etc. etc.

El aumento de la audiencia del blog y la participación en sus debates, la proliferación imparable de blogs democráticos y el aumento del rechazo cívico al corrupto y al mal gobernante son algunos de los muchos "signos" que demuestran el avance de la razón frente a un poder político privado de razón, que sólo sabe esgrimir su fuerza.

La pluma fue más fuerte que la espada en la Revolución Francesa, en el derrocamiento del Sha de Irán, Reza Palhevi, en la caida del Muro de Berlín y en otros muchos momentos brillantes y exultantes de la Historia. Muchos pueblos, movidos por las ideas, se han lanzado a la calle para expulsar a los corruptos del poder o han utilizado las urnas para librarse de parásitos indecentes.

España, uno de los países del mundo democrático más maltratados por su clase política, que ha sido capaz de arruinar el esfuerzo colectivo y privar a los ciudadanos de la prosperidad y la esperanza que se habían forjado, pronto se convertirá en una nueva muestra patente de que de que el poder de la razón puede derrotar al sucio poder del privilegio corrupto y a la fuerza embrutecida del Estado, cuando los ciudadanos exijan con determinación a sus representantes menos envilecimiento, más democracia, mas valores, menos corrupción, más eficacia, más control ciudadano sobre la "casta" y que se abran de par en par las puertas de las cárceles para que ingresen en ellas los muchos miles que han robado, oprimido y violado en España la Constitución con contumacia.

Voto en Blanco

El Manifiesto de Arenys
JUAN JULIO ALFAYA Periodista Digital 1 Febrero 2010

Hoy, a diario, en Cataluña, mediante la sanción y la coacción, se está imponiendo un régimen lingüístico homogéneo incompatible con el derecho de los catalanes a utilizar cualquiera de las dos lenguas oficiales. Hoy, a diario, en Cataluña, se niega la condición de ciudadanos catalanes de pleno derecho a aquellos que opten libremente por utilizar la lengua castellana como lengua común en el espacio público. Grandes y pequeños establecimientos son obligados a destinar parte de su presupuesto a rotular obligatoriamente en catalán con la excusa de los derechos lingüísticos de los consumidores y usuarios.

Hoy, en Cataluña, se condiciona la concesión de las licencias de apertura o el mantenimiento de los establecimientos privados a la rotulación obligatoria en catalán, ignorando la Constitución y los Tratados Internacionales firmados por España, también vinculantes para las instituciones catalanas que proclaman la libertad de expresión y la libertad de empresa.

Hoy, en Cataluña, un gobierno sectario está sancionando a quien no disponga de las cantidades necesarias para cumplir esta imposición o a quien anteponga la libertad de expresión y de empresa. La excusa de los derechos lingüísticos de los consumidores es utilizada por el Gobierno de Cataluña con el objetivo de uniformizar el paisaje comercial en sólo una de las dos lenguas oficiales y para ello no duda en multar y utilizar todos los medios coercitivos a su alcance. La falta de libertad para utilizar cualquiera de las lenguas oficiales en los documentos y señalizaciones de los establecimientos privados no tiene parangón en ninguno de los ordenamientos jurídicos de otros territorios con pluralidad lingüística.

Los intolerantes intentan confundir a la opinión pública ocultándose tras la coartada de los derechos de los consumidores para así imponer la disciplina en un sector de naturaleza privada, en el que no debiera caber la injerencia del poder público. Las personas que apoyamos este manifiesto defendemos el bilingüismo en las instituciones públicas, pero declaramos que la lengua de interlocución entre empresarios y clientes debe ser definida libremente por estos sin imposiciones por parte de las administraciones.

Empresarios y comerciantes que nunca han tenido problemas con sus clientes o proveedores por la lengua en que rotulan o se relacionan no merecen ser sancionados por este hecho, agravado por la actuación de un Gobierno que de forma arbitraria y despótica condiciona el futuro de esos negocios a través de delatores anónimos subvencionados por él mismo, y que ordena a los inspectores de consumo priorizar la policía lingüística mientras se despreocupa de cuestiones como los horarios comerciales o las garantías sanitarias.

Lamentablemente, este Gobierno vuelca su esfuerzo inspector en hacer cumplir instrucciones propias de una administración enferma de totalitarismo. Con sus acciones injustas, el gobierno nacionalista presidido por el PSC se reduce a sí mismo a una mera caricatura, y se dibuja como un gobierno inflexible y ridículo, que se ceba con los débiles imponiendo multas a titulares de carpinterías, zapaterías, agentes inmobiliarios, a los que asedia y obliga a cambiar los rótulos, las cartas de los restaurantes, los modelos de contratos, las facturas. Un gobierno que fomenta la delación y prepara el campo para los enfrentamientos lingüísticos que, inevitablemente, llegarán a la sociedad catalana, no puede ser un buen Gobierno.

Es por todo ello imprescindible expresar nuestra solidaridad con todas las personas que reciben la visita de los representantes de la Agencia Catalana de Consumo en cumplimiento de las órdenes de los tiranos lingüísticos. La obligación de usar una lengua no se debe imponer en las relaciones jurídico-privadas, especialmente cuando este deber sólo se contempla respecto a una de las lenguas oficiales en toda Cataluña. En el año 1998, con motivo de la aprobación de la Ley de Política Lingüística, el Defensor del Pueblo manifestó: “Resulta desproporcionado un uso obligatorio y general de la lengua catalana en toda la señalización, los carteles de información de carácter fijo y los documentos de oferta de servicios, sin permitir que el titular del establecimiento o empresa pueda decidir en cada caso lo que resulta más oportuno, cara a satisfacer del mejor modo las preferencias de su clientela.”

Lejos de la prudencia proclamada por el Defensor del Pueblo, el Gobierno de Cataluña ha ideado un régimen sancionador inexorable que aplica con mano de hierro y ha incrementado las campañas contra los empresarios catalanes. Atrapado en su propia dinámica represiva ahora pretende que el Parlamento apruebe el Código de Consumo de Cataluña que otorgará al Gobierno competencias para cerrar temporalmente los establecimientos privados e imponer multas de hasta 10.000 euros por infracciones leves o de hasta 100.000 euros por infracciones graves si considera que la negativa a rotular en catalán es deliberada.

De aprobarse el nuevo Código y amparados en el deber de disponibilidad lingüística, podrán sancionar también a todos aquellos establecimientos que no puedan garantizar la atención oral y por escrito en la lengua que escoja el cliente, con lo que miles de trabajadores que atienden al público pueden ver condicionada su estabilidad laboral por esa decisión.

El propio Gobierno de Cataluña y las entidades que le dan apoyo están dinamitando la convivencia ejemplar del pueblo catalán mediante la implantación de un régimen alimentado por el temor, la desconfianza y el enfrentamiento. Es hora de abandonar las medidas punitivas y procurar que los ciudadanos, voluntariamente, fomenten de forma razonable el libre uso de los idiomas oficiales en Cataluña.

Por ello, exigimos:

* Que las Administraciones Públicas garanticen la libertad de elección lingüística en las relaciones privadas entre clientes y establecimientos abiertos al público.

* Que el Gobierno de Cataluña derogue la normativa que regula supuestos derechos lingüísticos, suprimiendo este tipo de requisitos contrarios al principio de libertad de empresa en las relaciones de consumo, y que abandone el régimen sancionador en esta materia.

* Que la Agencia Catalana de Consumo archive todos los procesos sancionadores abiertos contra ciudadanos y empresas por motivos lingüísticos.

MANIFIESTO POR UNA CATALUÑA EN LIBERTAD
¡NO A LAS MULTAS LINGÜISTICAS!
http://nomultaslinguisticas.com/el-manifiesto-de-arenys/

Censura en catalán
EDITORIAL Libertad Digital 1 Febrero 2010

Libertades individuales y nacionalismo no suelen ir de la mano. Lo primero implica respetar todos aquellos comportamientos que no suponen un ejercicio de la violencia contra otras personas y lo segundo parte de la base de que hay que cohesionar a las masas de individuos en torno a un conjunto de supersticiones y mitos colectivos, incluso a través de la violencia.

Cataluña es un caso paradigmático de esta profunda enemistad entre ambos conceptos. La casta política nacionalista ha tomado el control de las instituciones azuzando el enfrentamiento entre los catalanes y el resto de españoles y colocando como la esencia de la catalanidad su lengua y tradiciones "propias".

La falsa necesidad de defender una manipulada identidad colectiva de la ofensiva que, dentro de ese imaginario, libraba el imperialismo español, ha venido a legitimar cualquier abuso y ataque contra las libertades individuales: desde la inmersión lingüística en contra de la voluntad de los padres hasta las sanciones a aquellos empresarios que hayan cometido la osadía de rotular en castellano.

La última ocurrencia de la clase política catalanista ha sido la de obligar a las salas de cine a que emitan la mitad de sus películas en castellano y la otra mitad en catalán, aun en contra de los deseos y preferencias de sus consumidores. Parece claro que si, a día de hoy, sólo un pequeñísimo porcentaje de todas las películas se ofrecen en catalán es porque los propios catalanes, los depositarios de la cultura que el nacionalismo dice querer preservar a toda costa, prefieren escuchar las películas dobladas al castellano.

No se trata de que, al no existir una oferta real de cine en catalán, los ciudadanos no tengan libertad efectiva de elegir. Si hubiese una demanda insatisfecha tan evidente como para que incluso los políticos la detectaran, antes lo habría hecho algún avispado empresario que, ofertando cine en catalán, habría visto repuntar su cuenta de beneficios.

Simplemente, a esa demanda ni está ni se la espera y por eso el Gobierno nacionalista y socialista de Cataluña se ha decidido a obligar a las salas de cine a instaurar la paridad lingüística que ese mismo Gobierno, por cierto, incumple en tantos ámbitos como el educativo. Ante el previsible declive en sus beneficios, los empresarios del sector no han tenido reparos en llevar a cabo una huelga contra la ley este mismo lunes.

Ayer domingo, sin embargo, esa base social que ha interiorizado todo el discurso nacionalista y que se ha convertido en su principal valedor, trató de amedrentar a las salas con pintadas y pegatinas en las que se las acusó de querer marginar el catalán. Parece que, como decíamos al inicio, las huestes catalanistas no toleran demasiado bien la libertad individual e intentan aplastarla por todos los medios políticos y sociales que tienen a su alcance. Pero tampoco parecen llevarse muy bien con la lógica, pues en todo caso, a quienes habría que acusar de marginar el catalán no es a los empresarios que ofertan cine en castellano, sino a la inmensa mayoría de la sociedad catalana que pese a décadas de adoctrinamiento sigue demandando cine masivamente en castellano y no en catalán.

Parece que la nomenclatura catalanista y sus apparatchiks no van a descansar hasta erradicar por completo cualquier manifestación de la libertad individual en materia lingüística y cultural. Y por ahora, sólo una valiente minoría se ha mostrado dispuesta a rebelarse contra tamaña represión. ¿En algún momento el Estado de las Autonomías dejará de ser un salvoconducto para que cada taifa regional cercene a las libertades de sus súbditos y pasará a convertirse en un Estado destinado a proteger los derechos de sus ciudadanos?

Érase una vez
Pilar García de la Granja www.gaceta.es 1 Febrero 2010

Zapatero debería obligar a las Administraciones a reducir tamaño y gasto. Si no actúa en seis meses y con sensatez, nos arruina completamente. En seis años España se ha convertido en un lastre real para la UE.

Érase una vez un país pobre que quiso ser siempre rico, sin poner los medios para ello. Érase una vez un país en el que daba igual la naturaleza de las leyes que se aprobaban en el Congreso porque la sociedad civil estaba anestesiada; o era colaboracionista, o vivía en la más plena ignorancia.

Érase una vez un país en el que se pretendió, por ley, cambiar el modelo productivo sin saber qué modelo productivo se pretendía conseguir.

Érase una vez un país que decidió que todo aquel que había ahorrado en un piso, (rico o pobre), era un especulador y por lo tanto un ser a perseguir y finalmente a arruinar.

Érase una vez un país que vivía del turismo hasta que su Gobierno decidió que las playas eran sólo para unos pocos privilegiados y se dedicó a perseguir a la segunda industria en términos de producto interior bruto (PIB).

Érase una vez un país, tan verde tan verde, que se olvidó de la productividad y la competitividad, que se quedó en los setenta, con el eslogan: “Nucleares no”, aunque con energía nuclear se ahorraría un 20% en los costes de producción, lo que evitaría miles de despidos.

Érase una vez un país en el que se aprobaba el Presupuesto General del Estado un 29 de diciembre, para modificarlo sustancialmente un mes después de forma inaudita. Un país, en el que se desvió el déficit publico en cuatro décimas sin que 800 economistas se enterasen. Un país en el que se desvió la previsión del paro en un millón de personas, en 12 meses, sin que los miles de funcionarios del Ministerio de Trabajo se enterasen.

Érase una vez un país en el que sus gobernantes se dieron cuenta de repente de que la Seguridad Social estaba en quiebra y tuvieron que reformar en 48 horas la cuantía de las pensiones de los menos desfavorecidos.

Érase una vez un país en el que sus gobernantes decidían la edad de jubilación sin preguntar, al igual que perseguían a los gordos, pretendían prohibir las hamburguesas y legislaban sobre lo que es una vida humana y lo que no lo es con la misma intensidad que defendían las operaciones de estética, (“Como si te operas de las tetas” dijo una vez la ministra de Igualdad).

Érase una vez un presidente que odiaba el más allá, pero que por una foto era capaz de rezar por los Estados Unidos de América. No sabía que integración no son papeles para todos, sino papeles para trabajar. No entendía que Estados Unidos era un país, una nación, una bandera y símbolo de la libertad.

Érase una vez un país en el que cada mañana te despertabas con 5.000 parados más, pero en el que no hacía falta una reforma laboral porque los sindicatos, (que representan al 7% de la población activa), decidían la política de empleo.

Érase una vez un país en el que el precio de los activos inmobiliarios y el suelo había caído un 40%, en el que los balances de los bancos no lo reflejaban porque tenían el “mejor sistema financiero del mundo”. Cuando el resto del mundo había reestructurado el sector bancario, ese país se quedó a dos velas, viendo cómo sus entidades más pequeñas no tenían liquidez, ni forma de conseguirla. Ese país no tenía un problema de liquidez: tenía un problema de solvencia.

Érase una vez un país que fue la envidia de Europa con políticas liberalizadoras, y que en seis años, (seis), se convirtió en el único lastre real de la Unión Europea. Allí para saber qué era un parado había que hacer un máster, pero en el que al final había más de dos millones de hogares con todos sus integrantes en paro.

Érase una vez un país en el que el ministro de Trabajo cifraba la economía sumergida entre el 16% y el 20% del producto interior bruto.

Érase una vez un país en el que la patronal vivía de las rentas que dejó un tal Cuevas, que de negocios no sabía nada, pero que lo consiguió casi todo.

Érase un país que se gobernaba de espaldas al país, dividido entre rojos y azules, ricos y pobres, obreros y patronos, especuladores y curritos, y en dónde apuntarse al paro en Andalucía era por “solidaridad con la familia”.

Érase una vez un país que, endeudado hasta extremos inimaginables, anunciaba recortes de gastos en 50.000 millones de euros, cuando contabilizaba desviaciones de déficit de cinco puntos. Decían sus gobernantes que el recorte también iba a afectar a las comunidades autónomas, pero estas no sabían nada.

Érase una vez un país con un Gobierno que engañaba en las cuentas públicas, sin impunidad.

Érase una vez un país que no sabía que el que maneja el dinero de todos es el que tiene que ser más escrupuloso que ninguno. Érase una vez un país, en el que su presidente no tenía claro si presidía una nación o varias, hablaba un idioma o ninguno y para el que sus habitantes no eran personas, sino votos.

Érase una vez un país en el que algunos anunciaban que todo esto iba a suceder, y fueron acusados de antipatriotas. Los economistas oficiales y periodistas oficiosos decían que no teníamos ni idea.

Pues muy bien: este es el país. Se llama España y muchos como yo hace dos años que avisamos de la deriva económica. Nos van a rebajar el rating y vamos a tener un problema añadido de financiación pública en los mercados internacionales.

Señor presidente: además de llamar a los presidentes de los bancos a Moncloa, haga usted el favor de llamar a algún economista sensato. Evite que la ministra Salgado mienta una vez más y obligue a las Administraciones a reducir tamaño y gasto. Si usted no hace esto en seis meses, nos arruina completamente. La Tierra puede ser del viento, pero España no es suya. De momento es de los españoles.

Chivatazo
Rubalcaba: dimisión o cárcel
GEES Libertad Digital 1 Febrero 2010

¿En qué circunstancias debe dimitir un ministro? En España, se han visto obligados a hacerlo generalmente por motivos de corrupción. El vicepresidente Alfonso Guerra dimitió en 1991 cuando se descubrió el tráfico de influencias llevado a cabo por su hermano, en un caso de corrupción y comisiones; Julián García Valverde, ministro de Sanidad, dimitió en 1992 por acusaciones sobre su gestión anterior como presidente de RENFE. En 1994, lo hizo Vicente Albero como ministro de Agricultura, acusado de no haber declarado varios millones de pesetas a Hacienda. Manuel Pimentel lo hizo tras descubrirse un caso de corrupción protagonizado por la esposa de un miembro de su equipo.

Respecto a temas y carteras más delicados, destacan la dimisión del vicepresidente Narcís Serra y del ministro de Defensa Julián García Vargas en 1995, por el caso de las escuchas generalizadas llevadas a cabo por el CESID. En cuanto al Ministerio del Interior, Corcuera dimitió cuando el Tribunal Constitucional declaró ilegal su iniciativa estrella, la "ley de la patada en la puerta", en 1993. Y en 1994 Antonio Asunción dimitió cuando su equipo fue incapaz de impedir la fuga de Luis Roldán, acusado de corrupción, y de lograr su rápida detención. Ninguno de éstos dos había obrado ilegal ni ilegítimamente, pero la importancia de su cartera les obligó a ello.

Casos gravísimos, pero que se quedan en pecadillos al lado del caso que afecta a Rubalcaba: la colaboración de miembros del ministerio del Interior con la banda terrorista ETA y su aparato de chantaje y extorsión –parte fundamental del reaprovisionamiento de la banda–, obstaculizando y haciendo fracasar una operación de la Audiencia Nacional. Si la colaboración de la cúpula de Interior con la banda terrorista, autora de la muerte de centenares de policías y guardias civiles, no es motivo para la dimisión del ministro, no se nos ocurre qué puede serlo. Ni se nos ocurre en qué circunstancias debería dimitir un ministro –cualquiera– a partir de ahora si por un caso así no lo hace el de Interior: ¿cómo justificar una dimisión por escándalos de corrupción a partir de ahora cuando no se dimite por un caso de colaboración con ETA?

Medios de comunicación y clase política actúan como si su dimisión dependiera del descubrimiento futuro de una mayor implicación en este asunto del ministro, lo que es un gran error: una mayor implicación de Rubalcaba en el caso Faisán implicaría, no ya su dimisión –para la que ya hay motivos y hasta tradición política suficientes– sino un horizonte penal. Una mayor implicación de Rubalcaba sólo puede significar que las órdenes de avisar a ETA de la acción policial partieron del propio Rubalcaba, y que sus subordinados sólo cumplían sus órdenes. Pero en este caso él sería, no el responsable, sino el culpable, y tendría que enfrentarse al delito de colaboración con banda armada que, por ahora, sólo se esgrime en relación con alguno de los miembros de su equipo. Rubalcaba ya ha cruzado el umbral de la dimisión; si está implicado más que lo que por ahora sabemos en el caso Faisán, el umbral será el de las responsabilidades penales, y con ellas la cárcel.

Lo cual, por cierto, nos lleva de nuevo a la maraña de complicidades, lealtades y silencios que caracterizaron a los escándalos de la lucha contra ETA de la anterior época socialista, en la que los ministros encubrían a sus subordinados, éstos protegían a los ministros y el presidente del Gobierno amparaba a todos ellos dificultando las investigaciones, viciando las relaciones con la justicia y los medios de comunicación. ¿Es que los socialistas no pueden llevar una lucha antiterrorista normal? Sí, nosotros también sabemos la respuesta. Pero dudamos de que la sepa Rubalcaba, de quien esperamos y a quien deseamos sólo la dimisión.
GEES, Grupo de Estudios Estratégicos.

Los ladrones "salvaron" el museo del Prado
Pío Moa Libertad Digital 1 Febrero 2010

En Época
EL EXPOLIO DEL TESORO HISTÓRICO-ARTÍSTICO POR EL FRENTE NACIONAL

Con su habitual golfería, pues no vale ninguna otra calificación, el actual e ilegítimo gobierno, autoconsiderado heredero del Frente Popular, más los intelectuales organizados y subvencionados, han organizado uno de sus montajes habituales para loar el "modelo" de la "protección" del patrimonio artístico español por las izquierdas durante la guerra: el expolio se presenta como salvación. El asunto es demasiado largo para tratarlo en un breve artículo. Lo he resumido sucinta, pero suficientemente, en un capítulo de Los mitos de la guerra civil, y existen informes técnicos importantes pero no, que yo sepa, un estudio de conjunto y accesible al gran público. España ha sufrido tres brutales episodios de destrucción del arte y la cultura. El primero fue el perpetrado por los napoleónicos durante la Guerra de Independencia, el segundo por la Desamortización de Mendizábal y el tercero por el Frente Popular. Es difícil decir cuál de ellos ha sido más destructor, y sin duda no estaría de más un estudio comparativo. El relato de los desmanes, robos y tropelías llevados a cabo por el gobierno del Frente Popular, organizadamente y ya desde los primeros meses del reinicio de la guerra en el 36, pone los pelos de punta, al tiempo que ofrece el retrato más perfecto de aquellos sujetos.

Al margen de los inventarios de destrucciones, robos, objetos desaparecidos, monedas antiguas de oro y de plata robadas de museos y casas particulares, fundidas muchas de ellas, incunables y primeras ediciones de libros valiosísimos destruidos o saqueados, bibliotecas enteras quemadas o destrozadas, joyas arquitectónicas pasto de las llamas, hasta las alhajas depositadas por gentes necesitadas en los montes de piedad... Algo realmente monstruoso, que viene reconocido de forma somera pero clarísima en la correspondencia cruzada entre Negrín y Prieto cuando el segundo birló al primero, con ayuda del presidente mejicano Cárdenas, el tesoro transportado en el yate Vita, parte importante, pero solo una parte, del inmenso botín. Otra parte fue enviada a la URSS, además del oro del Banco de España, en pago por armas, y otra porción sirvió para que los jefes se pagasen un exilio cómodo y disputasen entre ellos por el control político de los exiliados.

Un caso extraño fue el "salvamento" de los cuadros del Museo del Prado. Ya he tratado en varias ocasiones el enorme fraude del supuesto salvamento, que Salvador de Madariaga explicó muy bien en su momento. Pero queda el enigma de por qué el gobierno hizo peregrinar aquellos fondos exponiéndolos a los más graves peligros, incluso guardándolos cerca de polvorines y otros objetivos militares, como recordaba Azaña, y que no fueron bombardeados solo porque el servicio de inteligencia de los nacionales conocía su ubicación. Al revés que una multitud de otros objetos, los cuadros eran demasiado famosos para ser vendidos en el mercado, y tampoco podían ser reducidos a lingotes como se hizo con tantas joyas y monedas. He aventurado la hipótesis de que los cuadros debían ser entregados a la URSS en pago por grandes remesas de armas una vez agotado el oro llevado a Moscú.

En fin, ya el propio Azaña describía así a aquella gente: "política tabernaria, incompetente, de amigachos, de codicia y botín, sin ninguna idea alta". O Marañón, un "padre espiritual de la república": "¡Qué gentes! Todo es en ellos latrocinio, locura, estupidez. Han hecho, hasta el final, una revolución en nombre de Caco y de caca"; "Bestial infamia de esta gentuza inmunda"; "Tendremos que estar varios años maldiciendo la estupidez y la canallería de estos cretinos criminales, y aún no habremos acabado. ¿Cómo poner peros, aunque los haya, a los del otro lado?".

Azaña y Marañón parecen estar describiendo a los políticos actuales. Por algo admiran estos tanto al Frente Popular, o bien "miran al futuro"...

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**** La democracia no consiste en votar cada cuatro años a una u otra banda de golfos. Consiste más bien en dificultar que los golfos manden.
**** Laporta: "Estoy capacitado para gobernar Cataluña"
Ciertamente. Si lo han hecho Pujol, el otro y Montilla, ¿por qué no él? Lo mismo pasa con España después de Zapo: podría gobernarla Chikilicuatre.

**** Zapatero pide a África contundencia contra la piratería y el terrorismo
¿No debiera pedirles "diálogo" y "talante"?

**** Zapatero quiere que España sea "el país mejor visto por los africanos"
Por las tiranías africanas. Las civilizaciones, como él tiene a bien llamarlas.

**** Ibarreche, premiado con el Sabino Arana por su labor como lehendakari
Con el premio Mengele, podríamos decir. Lo merece: trabajó muy bien en apoyo del terrorismo, del racismo y del separatismo (todo va junto). Otro distinguido premio Sabino fue Herrero de Miñón, también merecido, qué duda cabe.

La Consejera de Educación sí puede hacer más‏
José Carlos Muñoz, hazteoir@hazteoir.org  1 Febrero 2010

Querido/a amigo/a:
Hace unas semanas, la Consejera de Educación de la Comunidad de Madrid, Lucía Figar, aseguró que el Gobierno regional no puede "hacer nada más" por los objetores a Educación para la Ciudadanía (EpC), una vez que el Tribunal Supremo afirmó que no cabe la objeción de conciencia a estas asignaturas.

La realidad es bien diferente: en uso de sus competencias y sin desdecir lo dispuesto por el TS, la Consejería de Educación sí puede adoptar decisiones que aliviarían la situación que viven los padres objetores madrileños y sus hijos. Madrid Educa en Libertad solicita a Lucía Figar cuatro medidas cuya adopción sólo depende de su propia voluntad política:

1. Resolver por vía administrativa las declaraciones de objeción para que, en caso de que éstas fuesen denegatorias, las familias que las han planteado puedan recurrir ante los tribunales.

2. Dar instrucciones -y velar por que se cumplan- para que los centros y profesores que así actúan dejen de presionar y amenazar a los alumnos objetores.

3. Instar a los centros educativos y profesores a respetar escrupulosamente las sentencias del TS, que prohíben expresamente adoctrinar o "imponer criterios sobre cuestiones morales controvertidas".

4. Exigir a los centros escolares que en sus proyectos educativos se reconozca expresamente el derecho de los padres a que sus hijos reciban en la actividad académica la formación moral y religiosa que consideren acorde con sus convicciones (art. 27.3 CE) y que en la práctica docente se garantice su pleno ejercicio.

Apoya a los padres madrileños que con tanto ahínco están defendiendo las libertades de educación, de pensamiento y de creencias.

Pincha en el enlace para enviar una carta a Lucía Figar, pídele que no deje abandonados a los objetores de Educación para la Ciudadanía:
http://www.hazteoir.org/node/27489

Muchas gracias por cuanto que haces en defensa de la libertad de todos.

Un saludo,
José Carlos Muñoz y todo el equipo HO

ISLAM, VISIÓN CRÍTICA
Por qué los socialistas han adoptado lo islámico como mascota
El Semanal Digital 1 Febrero 2010

¿Qué une a socialistas e islamistas si los segundos odian algunos "mantras" de los primeros? Enrique de Diego, en esta prepublicación de su último libro, da las claves.

Muchas gentes se extrañan de la simpatía que los socialistas muestran hacia los musulmanes y hacia todo lo islámico. Mientras los socialistas de continuo perpetran ataques hacia la religión cristiana y las prácticas del cristianismo, exigiendo que sean reducidas al ámbito de lo privado, con la misma constancia promueven la expansión social del islamismo y fomentan, mediante donaciones de terrenos, la construcción de mezquitas o ceden locales públicos como sedes de asociaciones islamistas o están prontos a subvencionar cualquier manifestación islámica de apariencia cultural.

Esta curiosa sintonía fluye a pesar de evidentes contradicciones. Es notorio que los islamistas nunca corresponderán con cordialidad hacia quienes se proclaman agnósticos o ateos. Ni la más mínima piedad se establece para los tales en el texto canónico islámico. Los socialistas se muestran tan radicales en el feminismo –algún dirigente varón se ha definido como feminista- que han inventado lo que denominan ideología de género como uno de sus más constantes ejes de comunicación. Sin embargo, nadie como el islamismo proclama la inferioridad de la mujer respecto al varón, lo cual se manifiesta en costumbres como la venta de la novia, sin atender lo más mínimo a su libertad, o en el propio velo. De manera pasmosa, los socialistas no hacen la más mínima censura hacia esas vejaciones públicas. Mientras siempre tienen en la punta de la boca la acusación de machismo o combaten, hasta extremos delirantes, ese pecado genérico del sexismo, toda esta pasión desplegada se acaba en el rompeolas de las mezquitas, donde las mujeres han de ocupar lugares que ejemplifican su consideración ínfima.

No es la única extraña y patente contradicción de los socialistas, quienes llegan a pedir retribuciones compensatorias a los descendientes de los moriscos. Así, los socialistas han hecho del matrimonio homosexual uno de sus principales logros. Consideran como uno de los peores pecados laicos la homofobia, cualquier muestra de descrédito hacia quienes se sienten atraídos por el mismo sexo. Sin embargo, aunque, los homosexuales no son infrecuentes en las sociedades islámicas, la homosexualidad está penada en todas las naciones de mayoría islámica, y en varias con la muerte. Se producen habitualmente colgamientos de grúas de homosexuales en Irán. Ni la más mínima condena emiten los socialistas contra tales salvajes castigos. Es notorio que el llamado día del orgullo gay, tan generosamente subvencionado, no podría celebrarse en ninguna ciudad musulmana.

Estas toscas y abrumadoras contradicciones, exaltación del más absoluto absurdo, son sostenidas de manera tan constante como acrítica por los socialistas, a pesar de que cuando los islamistas han llegado al poder, por supuesto, una de sus primeras medidas ha sido liquidar físicamente a sus extraños mentores y aliados. Así sucedió en Irán. Socialistas y comunistas compartieron con Jomeini la lucha contra el Sha, pero cuando éste fue derrocado y declarada la república islámica, sus compañeros de viaje desparecieron de la escena. Como una macabra reproducción de los juicios estalinistas, los dirigentes del partido comunista iraní aparecieron en la televisión oficial abjurando de sus errores y proclamando las virtudes del islamismo, para ser de inmediato ejecutados.

¿Por qué, entonces, los socialistas persisten en esta senda manifiestamente suicida? ¿No les debería llevar su pretendido laicismo a ser especialmente severos en la crítica al integrismo y al islamismo, en su conjunto, donde la unión entre política y religión es completa? Una primera respuesta es que los socialistas han situado como su principal objetivo la demolición del cristianismo y, en el caso de los españoles, de la Iglesia católica. Se establece, de esa forma, una sintonía frente al enemigo común. No es el único. Los islamistas se presentan como la alternativa planetaria contra el capitalismo y las sociedades que son en algunos aspectos liberales, dispuestos a llenar el vacío dejado por el fracaso del socialismo real. Ahí se da otra comunidad de objetivos. Ambos, socialismo e islamismo, muestran dosis de resentimiento hacia Occidente y comparten el resquemor frente a la libertad personal. Son diferentes antítesis de Occidente.

Ese odio a Occidente como concreto de paralelismos muy alejados y, seguramente llamados a confrontarse, es muy visible en la alianza de Hugo Chávez y su socialismo del siglo XXI, con Mahmud Ahmadineyad y su integrismo chií. Para Ahmadineyad, por ejemplo, "Irán y Siria tienen la misión de crear un nuevo orden mundial basado en la justicia y en Alá". Es un fundamentalista en las antípodas de la reedición bananera y megalómana de los más groseros errores comunistas perpetrada por el golpista venezolano, pero ello no es óbice para que Venezuela aporte gran parte del uranio necesario para los planes armamentísticos nucleares de Irán, ni para que aparezcan, en cuantas ocasiones pueden, juntos en las fotos con un objetivo común: la destrucción de Occidente.

El socialismo occidental, sin embargo, ha abandonado sus objetivos pasados de ir hacia una sociedad sin clases, ya sea mediante la violencia por la dictadura del proletariado, o utilizando arteramente los formalismos democráticos, pero, en buena medida, ha mutado, sin abandonar sus fobias, con ropajes buenistas y formulaciones sentimentales, impregnando a la izquierda y condicionando a la derecha tanto europeas como norteamericanas.

Ese socialismo, o aún bajo las siglas tradicionales o disfrazado bajo esa moda nihilista y destructiva de lo políticamente correcto, norma de la beatería progresista, ha interiorizado la mentalidad de ungido y ha elegido a los musulmanes como uno de sus grupos mascota.

Los ungidos –estudiados por el economista estadounidense Thomas Sowell- tienden a considerar que los problemas son resolubles mediante la coerción estatal y parten de que toda desviación de la conducta humana individual se debe a un problema objetivo, con el que se puede acabar mediante la actuación política. Un tipo de mentalidad que suele caer en muy profundos errores de diagnóstico, del tipo de que el terrorismo islámico es fruto de la pobreza de las sociedades musulmanas –culpa, por supuesto, de Occidente- y que se terminará cuando se acabe con ella, a pesar de que no son infrecuentes los suicidas provenientes de familias adineradas y de que el móvil común de los terroristas es el fanatismo islámico.

La elección de los musulmanes como grupo mascota es caprichosa, aunque contenga las oscuras sintonías descritas anteriormente. Los defectos del grupo mascota se cubren con un espeso velo, en un gesto, voluntario y muy firme, de estricta irracionalidad. Aunque, por utilizar el argot, los musulmanes sean extremos en el machismo y en la homofobia, los ungidos nunca les afearán a los miembros de su grupo mascota pecados que les producen tan íntima y manifiesta repugnancia en cualesquiera otros. De hecho, los ungidos han inventado otro pecado nefando, la islamofobia, para la mejor protección de su grupo mascota.

Islam, visión crítica, último ensayo del periodista Enrique de Diego, estará disponible en breve en los anaqueles de las librerías.

Los “talibán” nacionalistas, de nuevo contra la libertad.
Paco Sande Periodista Digital 1 Febrero 2010

Los ataques a los defensores de la libertad lingüística y los derechos mas básicos de los gallegos, como es el que cada padre pueda elegir la lengua en la que quiere a educar a sus hijos, y, máxime, sabiendo que esa lengua es el idioma oficial del país en que vivimos, no censan en Galicia. Esta vez le ha tocado a la vivienda del catedrático de Derecho Constitucional de la Universidad de Santiago de Compostela y conocido articulista de opinión, Roberto Blanco Valdés, que fue atacada la semana pasada, con nocturnidad y alevosía, con un artefacto explosivo de fabricación casera.

Es de lo mas lamentable la villanía cometida por estos bellacos contra el profesor, porque a su vez estos actos van contra la libertad, no solo del profesor, sino de todos los gallegos que no admitimos que nadie nos dicte, que queremos ser ciudadanos libres y poder disponer de nuestra vida y decidir la mejor manera de preparar a nuestros hijos para el futuro.

Hay quien defiende que no todos los nacionalistas son iguales, que están los violentos, pero que también hay gente razonable y pacifica.

Es verdad, entre los nacionalistas, están los radicales, estos son los más peligrosos, gente que si no se les mete mano dura y se les para los pies y pronto, esto va a acabar en tragedia. Imbéciles descerebrados que no pararan ante nada con tal de salirse con la suya. Bandas de matóncetes que se ven a si mismos como salvadores de Galicia por un derecho divino. Ellos están aquí para liberar el espíritu de Galicia de la influencia española y lo harán aunque tenga que ser a base de terror y quiera el espíritu de Galicia, ser liberado o no.

En realidad, una pandilla de fracasados y fracasadas, hay que tener cuidado con Bibiana, que al carecer de una meta en la vida, tratan de inventarse una. Les gustaría ser alguien, algo, un héroe, una heroína, salvar al mundo, salvar a los oprimidos, etc., pero, como, además, en esta clase de personajillos, el espíritu de sacrificio brilla por su ausencia, tratan de ser héroes desde la casa de papa y mama y, pudiendo ser, sin dar palo al agua.

Para ellos la cosa marcha así: un 17 por ciento de los gallegos vota a algún partido nacionalista.

Luego, para ellos, estos son los que saben, los inteligentes, los buenos de corazón, los gallegos de verdad.

Pero queda un 82 por ciento de los gallegos que no los quiere ver ni en pintura, literal. Y estos para ellos son: o imbéciles o traidores o cómplices de los invasores españoles o cipayos de estos o, simplemente, están engañados, pero ahí están ellos para desengañarlos y velar por la libertad de Galicia y de todos los gallegos y estos van a “tener que aceptar” esa libertad por las buenas o por las bravas. ¡Faltaría más!

Estos son los peores, pero, si que es verdad que hay otros muchos nacionalistas que no son violentos y que parecen razonar y ver también los puntos de vista de aquéllos que no pensamos como ellos. Pero esto último es una falacia. Es verdad que me he encontrado con muchos nacionalistas que nos son ni desean ser violentos, pero hasta la fecha no me he encontrado jamás a ninguno que al final me admita mi libertad a decidir. Para ellos todo empieza y termina en lo mismo, tiene que se en gallego porque estamos en Galicia.

Pero también estamos en España, ¿o no? ¡Ah!, para ellos eso no importa, aquí hay que “vivir”, como dicen ellos, en gallego y punto.

Y vivas donde quiera que vivas en España y por mucho que tú lengua materna sea el castellano, cuando hables de ciudades o pueblos de Galicia, que no se te ocurra decir, La Coruña, Orense, Noya o Sanjenjo. Hay que decir, “A Coruña, Ourense, Noia y Sanxenxo”, etc., ¿Y por que tiene que ser así? Porque lo dicen ellos y punto pelota.

Luego recíprocamente en la televisión gallega, podemos oír, “Badaxoz, Torrexon o Xetafe y la Compañía de Radio-Televisión de Galicia, junto con la “Xunta” promueven el “Atlas mundial galego” en Internet, con el objetivo de la estandarización de los nombres geográficos en gallego.
Parece ser un chiste, pero es un drama.

Gabilondo: "El conocimiento del castellano no es un problema prioritario"
El ministro de Educación ha afirmado que cuidarán la lengua nacional sin enfrentarla a las cooficiales
www.lavozlibre.com 1 Febrero 2010

Madrid.- El ministro de Educación, Ángel Gabilondo, ha abordado en ‘Hoy por Hoy’ (SER) algunos de los aspectos de su propuesta de pacto educativo, como el lugar que ocupa el castellano y su convivencia con las lenguas cooficiales en las comunidades bilingües.

Gabilondo ha rechazado emplear la cuestión lingüística como” arma arrojadiza”. “El fin del idioma no es ese. Podemos hablarlo con toda tranquilidad pero no debemos hacer de ello un debate ideológico”, ha respondido el ministro de Educación a Carles Francino cuando le ha cuestionado acerca del lugar que debe ocupar el castellano en el sistema educativo.

El ministro ha considerado que “el conocimiento del castellano no es un problema prioritario” en España. “Tenemos que buscar una salida común”, ha afirmado Gabilondo. “La Constitución habla del deber de conocer el castellano y del derecho a usarlo”, ha añadido.

En cualquier caso, considera que el conocimiento del castellano es bueno. "Vamos a ver cuál es el grado de conocimientos de la lengua en cada comunidad. Se conoce bien el castellano en todas las provincias con otras lenguas. No hay que introducir nuevos problemas". Y ha puesto un ejemplo: "Las normas sin más no cambian la realidad. Un estudiante que termina tiene que conocer perfectamente el castellano y el catalán", ha señalado Gabilondo.

El ministro de Educación responde así a las declaraciones efectuadas por Mariano Rajoy el pasado viernes. El líder del PP afirmaba que echaba en falta “tres o cuatro cosas” en la propuesta de pacto de educación, destacando la defensa del castellano y la libertad de los padres para elegir el sistema de enseñanza.

El ministro de Educación ha manifestado que “si hay algo innegociable es la equidad del modo educativo”. “El pacto no es una rendición pero tampoco una victoria de unos u otros”, ha remachado.

525 de las 795 pantallas que hay
La mayoría de cines de Cataluña cierran hoy en contra de la ley
Agencias www.gaceta.es 1 Febrero 2010

Calculan que los espectadores caerán de los 20 millones a 4 por las imposiciones
Un total de 76 cines de toda Cataluña cierran hoy sus puertas en protesta por la futura ley catalana del cine , coincidiendo con la entrega esta noche de los Premios Gaudí

Un total de 76 cines de toda Cataluña cierran hoy sus puertas en protesta por la futura ley catalana del cine , coincidiendo con la entrega esta noche de los Premios Gaudí

Los 74 cines agremiados --suman 525 de las 795 pantallas que hay en Cataluña-- cierran hoy para "escenificar" qué pasará si la ley del cine catalán entra en vigor. También hoy la Academia del Cine Catalán entregará los Premios Gaudí, pero el presidente del Gremio de Empresarios de Cines de Cataluña, Camilo Tarrazón, clarificó que su medida no boicotea la gala de la industria catalana, sino que es "la mejor manera de ayudarla y que los premios no pasen a la historia".

Bajo el lema 'Por el futuro de los cines, catalán y trabajo sí; cuotas y paro, no', el gremio instó al resto de cines de Cataluña (muchos de gestión municipal que no abren cada día) a secundar esta protesta.

Las "consecuencias nefastas" de la ley se explicaron en base a un estudio económico-financiero sobre el sector con datos de 2001 a 2008 recabados por el economista Jose María Gay.

Según el autor del estudio, Jose María Gay, el cine es un sector que no le cuesta dinero a la sociedad
Si en 2009 se recaudaron 130 millones de euros y se alcanzó una cifra de espectadores de 20 millones, la implantación de la ley hace preveer, en el peor de los casos, un mercado catalán sólo con cuatro millones de espectadores sin libertad más que para ver películas comunitarias, porque no saldrían las cuentas para estrenar el resto.

El texto de ley que ya ha llegado al Parlament y que se tramitará por vía de urgencia estipula que las películas europeas con 15 o menos copias serán las únicas que estarán exentas de incluir el catalán en el doblaje o la subtitulación. Las americanas, por ejemplo, con menos de 15 copias sí deberán distribuir la mitad de las copias en catalán. La norma ya no es general.

"Es una distorsión del consumo cultural en el territorio, y los pequeños cines tendrán que cerrar. Salas cerradas significa más paro", indicó Tarrazón, cuyo objetivo es cambiar "radicalmente" la ley para que no haya sanciones ni imposiciones.

'Mapa de los sonidos de Tokyo', 'Agora' y 'Planet 51' son películas que hubiesen estado en una situación atípica, pese a ser de producción española y catalana, por estar rodadas en inglés, por lo que tendrían que haber acatado las imposiciones lingüísticas de la ley.

En la situación intermedia, cuando el texto preveía que todas las películas con 15 o menos copias estaban exentas de traducirse, la previsión no era mucho más halagüeña: se temía que muchos títulos se comercializaran con 15 copias o menos, porque "ninguno con ocho en castellano y ocho en catalán recaudará más dinero que salir con 15, ya que la demanda en catalán se tiene todavía que desarrollar", dijo Tarrazón. En ese escenario se recaudarían 70 millones al año con la asistencia de 10 millones de espectadores, la mitad de lo que se consiguió en 2009.

Según el autor del estudio, el cine es un sector que no le cuesta dinero a la sociedad "en un momento de gasto público desmadrado" porque se financia con capitales propios, "sin ningún tipo de ayuda", por lo que instó a "dejarlo" en paz con su "esfuerzo para seguir adelante". Con la ley, 'Apocalypsis Now', resumió.

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Reaparición controlada
Al presidente del PNV no le favorece ni el resurgimiento de Ibarretxe ni que Egibar haya dicho que el lehendakari le trató con desdén
TONIA ETXARRI El Correo 1 Febrero 2010

Ha vuelto. Con el mismo disco de su plan de nacionalismo obligatorio. Hoy se cumple el quinto aniversario de la presentación del nuevo Estatuto de autonomía en el Congreso de los Diputados. Y con tan fausto motivo, ha vuelto Ibarretxe. El lehendakari más nacionalista de todos los tiempos, con permiso de Garaikoetxea (al final Ardanza resultó tan «transversal» que lo llegaron a considerar un blando), el más empecinado en 'abertzalizar' a todos los vascos y vascas. El que se aupó a la presidencia del Gobierno vasco con la ayuda de los votos del entorno de Batasuna, ha vuelto.

Los portavoces socialistas y populares esperan que sea por unas horas. Y muchos de los suyos aseguran que se trata de una reaparición controlada, que eso es lo que desean, en el fondo, para que su encasillamiento en el discurso radical no acabe por incomodar al PNV.

Que no ponga entre las cuerdas al partido que dirige Iñigo Urkullu, cuyo liderazgo se sigue cuestionando casi un año después de las elecciones vascas. Un partido que intenta mantener un equilibrio entre el desgaste del nuevo Gobierno de Patxi López y un discurso de oposición responsable. Un partido al que, fundamentalmente en Vizcaya, incomodaría notablemente la recuperación del discurso radical de Ibarretxe porque su electorado más leal no quiere sobresaltos.

El caso es que el lehendakari desplazado ha vuelto para recoger el premio de la Fundación Sabino Arana. Y, de paso, para recordar. Justo el mismo día en que se conmemora el quinto aniversario de la fecha en la que la soberanía del Congreso de los Diputados hizo valer su poder sobre la voluntad de los parlamentarios vascos y el sueño de Ibarretxe quedó en agua de borrajas.

El tiempo va pasando y cuenta a favor de Patxi López porque la ciudadanía, a no ser que se quebrante su ánimo con una desgracia, se va acomodando. Y lo que se viene conociendo como un cambio hacia un clima de «normalidad», su antecesor lo denomina «adormidera social». Y a la posibilidad de que el pacto entre el partido socialista y el Partido Popular se extienda a diputaciones y ayuntamientos en las próximas elecciones, él lo tilda de «amenaza». El PNV sigue queriendo desprestigiar la labor del lehendakari Patxi López. Pero a su manera.

Y le ocurre que, en tiempos de niebla, las ayudas se le tornan dardos. Porque si al presidente Iñigo Urkullu no le hace ningún favor la reaparición de Ibarretxe, tampoco le ayuda Egibar dedicándose a contar que Patxi López le trató con desdén. Si bien es cierto que el jelkide guipuzcoano llegó a esta conclusión después de haber escuchado al lehendakari decir que no necesita ninguna ayuda del PNV, no deja en buen lugar al presidente de los nacionalistas vascos si admite que éste ha quedado en posición de debilidad frente a López tras su entrevista del pasado viernes en Lehendakaritza.

Las comparaciones son odiosas pero, a veces, resultan inevitables. Si el PNV, por ejemplo, se ha quejado de que el lehendakari haya recibido dos veces al presidente de su partido en ocho meses de mandato, los socialistas sacan la calculadora: Ibarretxe recibió a Lopez tres veces, tres, en cuatro años de legislatura. Era más intenso el diálogo que practicaba con la izquierda abertzale que con los constitucionalistas. Y no digamos con el PP, de quien llegó a decir en sede parlamentaria que los populares «son lo peor de este país». Así es que será mejor no seguir por ahí.

Y en cuanto a los intereses creados en torno a la entrevista entre el lehendakari y el presidente del PNV, llama la atención que Iñigo Urkullu se haya rasgado las vestiduras porque el portavoz de los socialistas vascos José Antonio Pastor haya azuzado el fuego aludiendo a los que mandan en su partido. Fue precisamente el PNV quien marcó la senda de la bicefalia en donde nos han tenido tan entretenidos durante tantos años. «Una cosa es el Gobierno, otra el partido», no se cansaban de repetir cuando Arzalluz removía las aguas de Ajuria Enea provocando, desde el EBB, no pocas inquietudes a los lehendakaris.

En el PSE no hay bicefalia, pero sí composiciones polifónicas dedicadas a destacar las contradicciones del adversario. ¿Quién manda en el PNV?, se regodea Pastor. Y Urkullu, lógicamente, se revuelve. Son juegos propios de los políticos que no deberían tener más trascendencia si no fuera porque los sondeos que manejan los socialistas hablan de cierta «tendencia a la estabilidad» del Gobierno de Ajuria Enea. De ahí su aparente arrogancia cuando dicen que las tendencias de la encuesta del Euskobarómetro, de la que sigue alimentándose el PNV, está ya superada.

Del refuerzo al apoyo mayoritario a la Constitución siguen sin decir nada los nacionalistas pero en Ajuria Enea se tiene en cuenta este dato, que creen fundamental para sopesar que el grado de afección al autonomismo se va asentando con menos ruido que el provocado por los debates en torno al reagrupamiento abertzale. Mientras tanto, Ibarretxe reaparece y vuelve a hablar de una relación amable entre España y Euskadi. En condición de igualdad. De país a país. Alguien le tendrá que explicar que lo que preocupa a los ciudadanos ahora es el paro y los debates sobre los residuos nucleares. Renovarse o morir.

Varela defiende salvaguardar el gallego por ser el gran patrimonio de Galicia
La Opinión 1 Febrero 2010

Consideró "fundamental salvaguardar y promocionar la lengua gallega, que definió como la parte esencial de la cultura de Galicia y de su identidad como pueblo

EFE El conselleiro de Cultura, Roberto Varela, abogó hoy por "salvaguardar y promocionar" la lengua gallega porque es "el gran patrimonio cultural de Galicia" y contiene "una forma de estar en el mundo, una historia propia que es nuestro legado a nuestros hijos".

Varela participó esta mañana en la inauguración del XXXIX Simposio de la Sociedad Española de Lingüística, que se celebra desde hoy en Compostela, y lo hizo con un discurso en el que intercaló el gallego, para hablar sobre esta lengua, y el castellano, que utilizó para abundar en cuestiones relativas al congreso.

Así, destacó no se puede desligar el carácter de las personas, la vertebración de sus ideas y la realización de sus obras artísticas y culturales "de la lengua en la que viven y se expresan, en la que vivimos y nos expresamos".

Por ello, consideró "fundamental salvaguardar y promocionar la lengua gallega, que definió como la parte esencial de la cultura de Galicia y de su identidad como pueblo, además de un sistema de comunicación "complejo y vivo" con el que relacionarnos y presentarnos ante los demás "de forma singular como un pueblo único".

"Espero que todos ustedes puedan apreciarlo y nosotros sepamos comunicarlo", añadió el conselleiro, quien ya en castellano expresó su satisfacción por ser Compostela, en este Año Santo, el lugar elegido para la celebración de este simposio, en el que participarán más de 200 personas.

Tras recordar que es responsabilidad de los organizadores estimular la producción con discursos innovadores a lo largo del congreso, Varela aplaudió los esfuerzos del comité que preparó el simposio, que estudiará científicamente cuestiones lingüísticas propias de la lengua gallega, precisó.

En esta línea, el secretario general de Política Lingüística, Anxo Lorenzo, dijo durante su intervención que es "necesario" y de "interés" este tipo de encuentros para el avance del conocimiento científico y la investigación en el ámbito de la lingüística, aspectos destacados por la organizadora, Milagros Fernández.

Asimismo, el presidente de la Sociedad Española de Lingüística, Salvador Gutiérrez, confió en la utilidad de estas jornadas, con gran variedad de participantes y de temas a tratar en el marco de la Universidad de Santiago, de la que la vicerrectora de Cultura, Elvira Fidalgo, destacó sus más 500 años de historia y cerró el turno de intervenciones alegando en lengua gallega que ésta "es la lengua propia de esta universidad, la lengua que nos une".

Pintadas contra los cines que no quieren proyectar en catalán
EP www.gaceta.es 1 Febrero 2010

Algunos cines de Barcelona amanecieron el domingo con pintadas y pegatinas que critican las salas cinematográficas que han anunciado para mañana una huelga en contra de la nueva Ley del Cine, que promueve el Gobierno catalán.

Algunos cines de Barcelona amanecieron hoy con pintadas y pegatinas que critican las salas cinematográficas que han anunciado para mañana una huelga en contra de la nueva Ley del Cine, que promueve el Gobierno catalán.

En las pintadas se tacha a las salas de "marginar el catalán", después de que 74 cines de Cataluña --que suman 525 de las 795 pantallas que hay en Cataluña-- manifestaran su intención de secundar la huelga para "escenificar" qué pasará si la ley del cine catalán entra en vigor.

En este sentido, en el cine Renoir Les Corts, situado en el barrio de Les Corts de Barcelona, unos desconocidos realizaron pintadas en las que se puede leer "Este cine margina el catalán", y pegaron varias pegatinas en los carteles de las películas pidiendo "cine en catalán".

Bajo el lema 'Por el futuro de los cines, catalán y trabajo sí; cuotas y paro, no', el gremio instó al resto de cines de Cataluña (muchos de gestión municipal que no abren cada día) a secundar la protesta.

El texto de la futura ley, que ya ha llegado al Parlament y que se tramitará por vía de urgencia, estipula que las películas europeas con 15 o menos copias serán las únicas que estarán exentas de incluir el catalán en el doblaje o la subtitulación. Las americanas, por ejemplo, con menos de 15 copias sí deberán distribuir la mitad de las copias en catalán.

HUBO UN CHIVATAZO DENTRO DEL CHIVATAZO
Otro obstáculo más a la investigación del 'Faisán'
IMPRESIONES El Mundo 1 Febrero 2010

EL MUNDO revela hoy que hubo otro chivatazo dentro del chivatazo: el director general de la Policía, Víctor García Hidalgo, fue alertado de que sus teléfonos estaban intervenidos durante la investigación del caso Faisán en septiembre de 2006. García Hidalgo disminuyó al máximo el uso de esos teléfonos, por lo que los investigadores llegaron a la conclusión de que había recibido «un soplo». En un intento de evitar lo que sucedió, el juez Grande-Marlaska -tras apartar al comisario Telesforo Rubio del caso- había ordenado a los agentes que no informaran a sus superiores. Todo indica que hubo filtraciones, que coinciden además con las fechas en las que Baltasar Garzón se hizo cargo del sumario. Lo que hoy publicamos corrobora las dificultades con las que se topó una investigación que apuntaba a la cúpula policial, que tenía buenos motivos para intentar que no prosperara.

ESTATUTO DE CATALUÑA
Si cuela lo de nación
SALVADOR SOSTRES El Mundo  1 Febrero 2010

SI SINTIERA ESPAÑA como mi nación la defendería como la defiende el PP, sin complejos, con honor y aferrándome a su integridad. Por eso mismo, como siento Cataluña como mi nación, deseo que sea soberana y libre, y lo digo y lo escribo sin tapujos y, por supuesto, con todo el honor. Me parece que planteándolo así, el debate tiene más interés, porque es más sincero y es un debate entre hombres y no entre cobardes.

El autonomismo es una cobardía. Es una cobardía de España y es una cobardía de Cataluña. Ni el café para todos refleja ninguna realidad -y es simplemente un ortopédico invento que, por cierto, favorece la corrupción-, ni conceptos como un mayor autogobierno resuelven el problema de fondo entre España y Cataluña, que es el de la soberanía.

El último rumor es que la sentencia sobre el Estatut va a salir entre el 14 y el 18 de febrero. Han corrido tantas filtraciones, tantos chismes y tan truculentos, que el Tribunal Constitucional está ya totalmente desprestigiado, por partidista y tardón. Salvo Montilla y sus empleados, que como mediocres, y funcionarios, sólo buscan salvarse ellos mismos, todo el mundo espera que la sentencia sea demoledora. De un lado, los españoles que defienden España con honor están horrorizados, y con razón, ante la posibilidad de que se reconozca que la máxima autoridad judicial en Cataluña es el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña y no una instancia estatal. También ante el concepto de bilateralidad, que no es que rompa España, pero sí que establece un statu quo entre Cataluña y Madrid que no es lo que un español de verdad está precisamente ansiando de ver. Es evidente, y lo acepto, que la Cataluña que describe el Estatut no cabe en la Constitución ni en la idea de España que yo tendría si me sintiera español. Y, vamos, si cuela lo de nación, si España traga que Cataluña es una nación, hasta yo me voy a escandalizar, y tendré que replantearme la sincera admiración que siento por una de las naciones más importantes de Europa.

Del otro lado, los catalanes que no renunciamos a la libertad de nuestra nación exactamente por los mismos motivos que los españoles de pro quieren mantener España unida, los catalanes que no renunciamos a nuestra libertad colectiva, porque sería como renunciar a nuestra dignidad, de ningún modo deseamos una sentencia absolutoria para este Estatut totalmente insuficiente, por muchos avances que contenga. Por decirlo claro: no queremos un Estatut, sino una Constitución. No queremos ni mayor ni menor autogobierno, sino un Estado. Todo el mundo sabe que así como el nacionalismo es un movimiento natural en Cataluña, el independentismo es normalmente reactivo y crece, sobre todo, cuando con más contundencia se pronuncia una idea de España. Que nadie tenga ninguna duda de que fue Aznar, con su modo descortés de referirse a Cataluña, quien encumbró a Carod-Rovira. La Cataluña normal, la Cataluña no excitada, siempre había votado, muy mayoritariamente, a una Convergència que, desde hace sólo tres años, ha asumido algunas tesis soberanistas. En cualquier caso, una terrorífica sentencia del Constitucional nos vendría muy bien para convencer a los más moderados de que ya no nos queda otra que dar el gran paso.

Pero que quede claro que el problema, en su profundidad, no es de dinero ni de avanzar más o menos, sino de idea, de concepto. Siento todo el respeto del mundo por los que tienen una idea fuerte de España y a ese mismo respeto apelo para que se entienda que muchos catalanes tenemos una idea fuerte y libre de Cataluña. Muchas veces se dice que el independentismo catalán es minoritario, y se citan encuestas y sondeos que así lo reflejan. En democracia es poco consistente -y poco serio- establecer lo que un pueblo quiere con arreglo a extrapolaciones y encuestas. Si España quiere saber cuántos catalanes queremos la independencia, que tenga la valentía democrática de convocar un referendo legal y vinculante. Si España quiere hablar de mayorías y de minorías, que confíe en la musculatura de la democracia y que deje a mayorías y minorías expresarse en las urnas, que es donde el pueblo se expresa en democracia. Si España quiere saber qué queremos, que nos lo pregunte. Me parece un pacto razonable.

No sé si la sentencia va a salir o no a mediados de febrero. Sí que sé que, salga cuando y como salga, será el penúltimo acto de una opereta ridícula, carísima e insincera. Unos y otros, llevamos desde la restauración democrática haciendo ver que estamos hablando de algo de lo que en el fondo no estamos hablando porque en realidad hablamos de otra cosa. Y ya está bien. El tiempo de la farsa se ha terminado y después de tantos años de coexistencia, de conllevancia, autonomía, de autogobierno, de café para todos, de armonizaciones, de financiación, de archivos para arriba y para abajo, de soportarnos y de no soportarnos, nos debemos la última claridad de hablarnos cara a cara, como hombres de honor y no como empleados de supermercado, y de decirnos la verdad.

Antes Cartagena
Nota del Editor 1 Febrero 2010

Si, antes que Cataluña, está Cartagena. Y en cuanto pueda, yo tambien me independizo, pero quiero que me devuelvan mi parte de España (vaya problema, y ¿qué es España ?).

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