AGLI

Recortes de Prensa    Viernes 5 Febrero  2010

 

Zapatero consigue que nadie confíe en España
EDITORIAL Libertad Digital 5 Febrero 2010

Cuando ya era evidente que la economía española estaba embarcada en una crisis especialmente grave, el Gobierno de Zapatero lo negaba, acusando a quienes nos limitábamos a contarlo de antipatriotas. La excusa, dijeron, es que esos mensajes negativos podían generar desconfianza en nuestra economía y empeorar aún más las cosas. Sin embargo, en aquel momento la confianza no era ningún problema, y negar la evidencia sólo servía para sembrar dudas, por lo demás plenamente justificadas, en la competencia económica del Gobierno; dudas que podrían costarnos caro más adelante.

Es precisamente ahora cuando estamos sufriendo una crisis de confianza. La Unión Europea está viendo con preocupación lo que está sucediendo en Grecia. El país heleno no sólo corre riesgo de quebrar, sino que ha mentido sobre datos macroeconómicos fundamentales, como su déficit real. Pero dado el tamaño de su economía, es un entuerto relativamente menor para la UE, que mal que bien podría superar sin excesivos problemas. Pero los siguientes en la lista son España y Portugal, y nuestro país –por el tamaño de su economía– sí es un grave riesgo para la estabilidad de toda la zona euro.

Así, cuando se han desvelado los tejemanejes de Grecia, los ojos de los inversores de todo el mundo se han fijado en la situación española, y no les ha gustado lo que han visto. La Unión ya parecía haberlo previsto, obligando a Zapatero a tomar medidas que ya eran necesarias al comienzo de su mandato y llevan siendo urgentes desde el inicio de la crisis, en agosto de 2007. Si el Gobierno hubiera reconocido la gravedad de nuestra situación y la absoluta necesidad de tomar medidas, y hubiera abordado con decisión un plan de recorte del gasto, una reforma de las pensiones y otra del mercado de trabajo, sin arrepentirse ni recular al día siguiente ante la reacción de la opinión pública, España podría haber recuperado la confianza de los inversores.

Naturalmente, el Gobierno ha hecho justo lo contrario de lo que debía. Ha presentado parte de las reformas rehusando explicar la necesidad de abordarlas, y dando la impresión de que se echará atrás a la mínima. El espectáculo ofrecido el miércoles por la testaferro de Zapatero en Economía, Elena Salgado, retirando del documento enviado a la Unión Europea en el que se explicaban las medidas que se habían tomado la ampliación en diez años de la base de cálculo de las pensiones, no podía llegar en peor momento. Así, se ha disparado el precio de los seguros (CDS) que adquieren los inversores para protegerse de un posible impago de su deuda por parte del Gobierno español, y el diferencial de tipos con Alemania sigue subiendo, encareciendo nuestro abultadísimo déficit. Y los inversores han castigado con dureza a las empresas de nuestro país en la bolsa, ante el temor de que nuestra economía –acercándose al 20% de paro– no sea capaz de salir adelante.

No más edificante ha sido el espectáculo dado por la oposición, pese a que su parte de culpa sea infinitamente inferior a la del Gobierno. Justo cuando fuera de nuestras fronteras han perdido completamente la confianza en Zapatero es cuando un líder de la oposición responsable debería haber ofrecido al menos la esperanza de que las cosas pueden cambiar en un plazo relativamente corto de tiempo. Sin embargo, no sólo no se ofrece como alternativa, lo único "útil" que puede hacer ahora, sino que se dedica a una crítica populista de las medidas –insuficientes, sí, pero aún así mucho más que todo lo que ha hecho Zapatero en seis años– que los inversores juzgan imprescindibles.

Ante esta situación, no cabe duda de que la Unión Europea seguirá presionando a Zapatero. El riesgo de que quiebre el Estado español, aunque aún bajo, ha dejado este jueves de ser una posibilidad absurda. Lo más probable es que llegue la calma después de la tempestad que estamos viviendo estos días, pues la labor de reducción de nuestra deuda pública durante los gobiernos de Aznar nos da cierto margen. Pero si no fuera así, no cabe descartar incluso que tuviéramos que llegar a negociar un Gobierno de coalición que devolviera la confianza a las instituciones internacionales y los inversores extranjeros, naturalmente sin Zapatero al frente. Sería el final más apropiado para alguien que, siendo incapaz de dirigir una comunidad de vecinos, se puso al frente de una de las diez economías más grandes del mundo. El problema, que su incapacidad la pagaremos todos muy cara.

Ya, por favor, ya
Alfonso USSÍA La Razón 5 Febrero 2010

Muy mal tiene que estar Zapatero para que plumas amigas con indudable talento como la de Carmen Rigalt se vean inducidas a recurrir a Aznar para salvar los trastos. Aznar no dijo otra cosa que con Zapatero España ha descendido a la Segunda División, que es opinión moderadísima. Menos moderados han estado el presidente socialista de Castilla-La Mancha, José María Barreda, y el Comisario de Asuntos Económicos de la Comunidad Europea, el también socialista Joaquín Almunia, que ha anunciado posibles intervenciones en España, Portugal y Grecia si sus respectivos Gobiernos no se toman en serio sus políticas económicas. Y el antiguo asesor de Zapatero y Nobel de Economía Paul Krugman ha ido más allá, manifestando que la situación española es mucho más grave que la portuguesa o la griega, que manda huevos. Improvisación, incompetencia, frivolidad y ridículo. Contradicciones y desmentidos. Los ministros del Gobierno se desautorizan unos a los otros un día sí y otro también. Hasta los subvencionados sindicatos se han atrevido a protestar y anunciar movilizaciones. Pienso en Zapatero y no me queda más remedio que recurrir al gran P. G. Wodehouse describiendo a un viejo conocido: «Su coeficiente de inteligencia era algo menor que el de una almeja vuelta al revés; una almeja, todo hay que decirlo, que hubiera sido golpeada en la cabeza en su infancia».

Zapatero es un político desvinculado de la lógica y el sentido común. Exceptuando a Rubalcaba –hoy agobiado por el siniestro «Caso Faisán»–, y a José Blanco, parece haber formado su Gobierno mientras jugaba con su familia al «Trivial Pursuit». La vicepresidenta De la Vega también se ha contagiado y protagoniza últimamente excesivas banalidades. Carmen Chacón, la ministra de Defensa, se salva del desbarajuste. Pero el resto es de vodevil malo, de carcajada mostrando las encías. Esa Bibiana, esa Sinde, ese Moratinos, ese Corbacho, esos desastres, son consecuencia directa del desastre principal, del efímero orante.

En lo único que ha demostrado Zapatero decisión y astucia ha sido en la recuperación del rencor. Se trata de un doctrinario obsesivo. En Europa se lo toman como al pito del sereno y en los Estados Unidos se ríen de sus cosas.

Como español, me siento avergonzado de la imagen internacional del que es mi presidente. Ya le fallan hasta las malas ideas. Y todo es consecuencia de una mentira imperdonable. Zapatero mintió con descaro negando la existencia de la crisis económica. Lo hizo para ganar votos. No fue una mentira electoral oportunista y sin importancia como las reconocidas por el Viejo profesor, Tierno Galván. Fue una mentira brutal e irresponsable, cínica y demoledora. España no se preparó para enfrentarse al desastre y hoy padece las consecuencias del grupo de tontos que nos gobiernan. En el momento que escribo mi lamento, la almeja golpeada se halla en plena oración. Me uno al ruego y se lo pido. Váyase ya, por favor, váyase ya.

Intervención
¿Nos han intervenido? Ya era hora
Juan Ramón Rallo Libertad Digital 5 Febrero 2010

En apenas siete días, Zapatero ha reconocido de facto que toda la política económica con la que nos ha torturado durante los últimos dos años y medio ha sido un completo fiasco. Una burla, una pérdida de tiempo y dinero, una farsa continuada, una mascarada deliberada y universal dirigida a apacentar a las ovejas españolas mientras las esquilaba.

En poco más de una semana, el Ejecutivo socialista ha anunciado un urgente recorte del gasto público que cifran en 50.000 millones a lo largo de los tres próximos años, una inaplazable reforma de las pensiones que pasa por rebajar su cuantía y retrasar la edad de jubilación y una apremiante flexibilización laboral cuyos detalles conoceremos este viernes.

No se trata, claro, de que las medidas sean ni mucho menos suficientes para impulsar la pronta recuperación que tanto ansían los españoles. El tijeretazo de 50.000 millones del gasto debería implementarse en un solo año y no en varios. El sistema público de pensiones no resistirá con los meros parches propuestos, tal y como ha puesto de manifiesto el profesor Barea, y en todo caso constituye un fraude que debería ser sustituido por uno de capitalización. Y la reforma laboral previsiblemente no meterá mano a esa fascistada de los convenios colectivos.

Pero, en todo caso, las tres reformas avanzan en la dirección que algunos de nosotros ya reclamábamos hace más de dos años –reducción del gasto público y liberalización del mercado de trabajo– y en la contraria en la que permanecían enrocados los socialistas; a saber, lo que necesita este país es más dispendio estatal y salarios más elevados para relanzar la demanda de nuestra economía. Boberías que nunca han enriquecido a ninguna sociedad, pero sí han empobrecido a muchas, tal y como ilustra la ciénaga en la que Zapatero y sus compinches han transformado a la nuestra.

¿Por qué entonces Zapatero ha terminado por tragarse sus propias palabras? ¿Por qué ha renunciado aunque sea tímidamente a su bravuconería socialista, a su retórica intervencionista, a su arrogancia keynesiana? ¿Por qué lo ha hecho, además, en algunos asuntos con efectos tan a largo plazo como las pensiones? ¿Por qué, en fin, en una semana ha enmendado el discurso de toda una legislatura?

Desde la izquierda más ultramontana –políticos marxistas, sindicatos apesebrados y periodistas afectos al régimen– han vinculado el cambio de actitud de Zapatero, su traición a los principios generales del movimiento, a la presión que ejercen los mercados financieros. Probablemente ni siquiera entiendan el modo en que éstos funcionan, pero al menos el sintagma les sirve para continuar endilgándole al (neo)liberalismo todos los males de la humanidad que en realidad ellos han creado. Dado que la realidad no les agrada, dado que la realidad no encaja en su distorsionado paradigma ideológico, prefieren simplemente descalificar la realidad. Allá ellos con su conciencia, si es que la tienen.

Pero lo cierto es que resulta más que dudoso que al PSOE le importe mínimamente la opinión de los inversores (como ilustra el último año y medio), salvo para tratar de colocarles cantidades crecientes de deuda que le permitan continuar gastando a manos llenas.

Lo razonable no es fijarse en los especuladores a quienes Zapatero quería apretar las tuercas, sino en Uropa, esa otra entelequia que tanto encandila a la izquierda salvo cuando se utiliza para pedirles que sean mínimamente responsables. Muy tontos serían los políticos europeos si se quedaran contemplando cómo el kamikaze Zapatero inmola a España en el altar del socialismo y, de paso, se carga la economía europea de la que ellos se amamantan. Parece que lo que no supieron percibir cuando nuestro presidente prometía llevarnos al corazón de Europa es que iba a hacerlo con una bomba de relojería escondida debajo de sus cincuenta pares de calzoncillos.

Sin duda, con Grecia tienen suficiente en la Unión Europea. Las instituciones y el euro no lo aguantan todo y menos a un niño tan tragón como España. Todavía tenemos muchas deudas que pagar a alemanes, franceses e ingleses; demasiados intereses como para que nos dejen descarriarnos y descarriarlos a ellos.

Pero al cabo, que esta panda de vampiros de Bruselas intervengan la economía española puede ser la mejor y probablemente única solución. Si Zapatero sigue sabiendo la misma economía que cuando nació y Rajoy piensa encabezar la próxima manifestación sindical contra la reforma de las pensiones, o nos intervienen desde fuera como se hace con todas las repúblicas bananeras, y España lo es salvo por lo de república, o estaremos condenados a seguir pagando las irresponsabilidades de una cuadrilla de políticos a cada cual más populista.

Veremos hasta dónde llega la intervención. La clave, en la reforma laboral del viernes: si el Gobierno impusiera cambios drásticos a un mercado laboral que todavía sigue disfrutando (especialmente sus cinco millones de parados) de las generosas regulaciones de Franco, entonces podremos decir que quien reinará pero no gobernará en España, al menos en asuntos de política económica, no será el Borbón sino el Rodríguez. "O haces lo que te decimos o te juegas". Ya podrían haberle amenazado antes; no sólo hemos perdido más de dos años jugando a ser Keynes, sino cientos de miles de millones de euros. Y eso ni lo pagará el PSOE, ni el PP, ni los de Bruselas: lo pagaremos ustedes y yo.

Gabilondo, dispuesto ahora a hablar de la cuestión lingüística
M. ASENJO | MADRID ABC 5 Febrero 2010

El ministro de Educación, Ángel Gabilondo, pidió ayer que las lenguas no sean utilizadas como elemento de confrontación y se mostró dispuesto a hablar de la cuestión lingüística en el proceso de búsqueda del Pacto de Estado por la Educación, pero siempre dentro del marco constitucional.
Gabilondo, que compareció ante la Comisión correspondiente del Congreso de los Diputados para informar sobre ese pacto, manifestó que, dentro de espíritu constitucional, «estamos dispuestos a hablar» del asunto de la lengua y «si así se considera encontraremos un buen acuerdo para hacerlo».

Y ante las críticas que algunos grupos han lanzado sobre la enseñanza del español aseveró: «Y si se trata de que todos los alumnos tengan garantizado el conocimiento de la lengua con independencia del terreno en el que estén, de acuerdo, eso queda garantizado; y también queda garantizado que esto ocurre y ocurrirá y ha de ocurrir en todas las comunidades autónomas». Recordó asimismo que los sistema actuales existentes en las comunidades autónomas con lenguas cooficiales, con más o menos acierto, son fruto de consensos sociales de cada territorio, avalados por parlamentos democráticos y la doctrina constitucional

Acerca de la libertad de enseñanza, otro de los aspectos más polémicos en el proceso del acuerdo, el titular de Educación indicó que es «pura Constitución», lo que significa que no se pone en duda. No obstante, como en el caso anterior, expresó su disposición a incluirlo en el debate para ponerse de acuerdo en su significado y a establecer con claridad los derechos y los deberes que implican los conciertos.

Pública y concertada
En este contexto y al referirse a una enseñanza pública de calidad, aseguró que la defensa de la pública no se hace atacando a la concertada sino dotando a la primera de los medios necesarios para que preste servicio en las condiciones adecuadas.

Ante los temores expresados por los grupos nacionalistas en relación con sus competencias, el ministro dijo que el pacto no pretende excluir a nadie ni «recuperar competencias en materia educativa por parte del Gobierno central».

En cuanto a la consideración de 4º de la ESO como un curso de orientación hacia el Bachillerato y la FP aseguró que no se trata de establecer un «darwinismo social» vinculado a las circunstancias económicas o intelectuales del alumnado, porque cualquiera que sea la opción que elijan los alumnos tendrán el mismo título de ESO .

El portavoz del Grupo Popular, Juan Antonio Góméz Trinidad, reclamó reformas «profundas», porque en el modelo educativo actual subyace la Logse. Para Gómez Trinidad, que dijo desconocer todavía los objetivos del pacto, el auténtico problema de la educación no es una «guerras de lenguas», sino de calidad, de fracaso escolar.

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Comienza el primer juicio por las sanciones al español
Juicio contra la Generalitat por multar los rótulos en castellano
Joan Planes La Razón 5 Febrero 2010

BARCELONA-El propietario de una pequeña inmobiliaria de Vilanova i la Geltrú (Barcelona), Manel Nevot, fue ayer el protagonista de un hito en la historia judicial de Cataluña. Por primera vez, la Generalitat se sentó en el banquillo de los acusados por un asunto de multas lingüísticas.

Nevot fue sancionado en 2006 con dos multas de 400 euros cada una, en cumplimiento de la Ley de Política Lingüística aprobada por la Generalitat en 1998 y que permite sancionar a los comercios que no rotulen en catalán. En este caso, las multas fueron por no tener los carteles ni las hojas de reclamación en este idioma.

La denuncia fue interpuesta por la Agencia Catalana del Consumo (ACC), ahora en manos de ERC. Según pudo saber LA RAZÓN, el abogado de la defensa de la Generalitat argumentó durante el juicio que «nosotros no queremos prohibir el castellano, sino que queremos imponer el catalán».

Desde que la ACC está dirigida por independentistas, las multas por no rotular en catalán se han multiplicado. Por este motivo, este juicio es importante y el implicado no descarta recurrir al Tribunal Constitucional o al de Estrasburgo, de la Unión Europea, en caso de perder.

No obstante, al finalizar la vista Nevot se mostró optimista. Recordó la parte más chocante de la sanción, que es que los rótulos de su establecimiento están en catalán y castellano desde hace 20 años. Ni Nevot ni su defensa entienden el motivo de la denuncia, pero el caso ha llegado a los juzgados.

A la espera del fallo, Nevot insistió en que «el cartel siempre ha estado en ambos idiomas, creo que es suficiente, y además esto consta en la denuncia.

Pienso que vamos a ganar».
Por su parte, el abogado de Nevot, Ángel Escolano Rubio, hizo referencia al escrito de demanda de Quebec de 1989, en el que los demandantes alzaron su queja al Comité de Derechos Humanos de la ONU. El abogado de la Generalitat respondió que «son casos distintos, ya que ahí se prohibía rotular en inglés, y aquí no hay prohibición».

Máximo apoyo al denunciante
El empresario denunciante y multado, Manel Nevot, no estuvo ayer sólo en el juicio. Contó con el total apoyo de la recién creada coordinadora «Por una Cataluña en libertad. No a las multas lingüísticas». Concretamente, a la vista asistieron el presidente de Convivencia Cívica Catalana, Francisco Caja, el miembro de Ciutadans–Partido de la Ciudadanía, Nito Fontcuberta, y otro comerciante multado por el mismo motivo, Xurde Rocamundi. Todos ellos se mostraron muy optimistas ante el fallo del juicio.

"Los comerciantes no irán a campos de concentración"
Los chivatos de Montilla sacan pecho por las multas conseguidas: 3.000 en 2009
La mayor máquina de crear multas está orgullosa de contribuir a la imposición lingüística en Cataluña. La organización independista Catalunya Acció denunció el año pasado a 3.000 comercios por no rotular en castellano. Su meta es lograr la independencia en 2014.
Libertad Digital 5 Febrero 2010

El presidente de la organización independentista, Catalunya Acció, Santiago Espot, habla y posa orgulloso para El Mundo. Sólo el año pasado denunció a 3.000 empresarios catalanes por no rotular su comercio en catalán.

“Lo hemos hecho para que se respete el catalán”, responde satisfecho. Su récord está en presentar más denuncias en 2009 por este hecho ante la Generalidad que las que presentaron numerosos chivatos a título individual en 2008.

La pasada semana los organizadores de la marcha en Arenys de Mar, con el lema “Por una Cataluña en libertad, no a las multas lingüísticas”, denunciaban la existencia de“delatores subvencionados por el gobierno de Montilla”. “En nuestra organización no existe la figura del soplón, ya que siempre hemos denunciado dando la cara, nunca de forma anónima”, dice Espot. Lo que no soporta el empresario independentista es que tachen su actividad de fascista: “Comparar la lengua catalana con el nazismo sí que es una enfermad”.

"Los castellanohablantes no irán a campos de concentración"
Pero su fin último es “lograr la independencia en 2014”, para lo que no escatima esfuerzos ni se ciñe exclusivamente en denunciar a los comercios que ejercen su libertad. Así, participó en el boicot a Air Berlin por no utilizar el catalán y se opuso a las candidaturas olímpicas de Madrid, recuerda El Mundo.

No le gusta ningún político catalán, por ser demasiado blandos y todas sus esperanzas las tiene puestas en Laporta. “Por su popularidad y su posición ya ha hecho un gran favor al independentismos; agradeceríamos que se presentase, es una alternativa fiable y atractiva”.

Ya por último se mofa de los que sufren esta persecución lingüística y se ven obligados a pagar cuantiosas cantidades, que podrían aumentar, por rotular su negocio en castellano. “El día que seamos independientes, la única lengua oficial será el catalán, pero no habrá persecución: al castellanohablante no se le pondrá en un campo de concentración”.

Los etarras y el tráfico de droga
Pedro Fernández Barbadillo Periodista Digital 5 Febrero 2010

Cada vez están más claros los vínculos entre los etarras y el narcotráfico.

La semana pasada la Ertzaintza detuvo a varios miembros de ETA. Aparte del material bélico destinado a matar había otro que también mata: droga destinada a la venta.

El comando etarra desarticulado en Ondárroa tenía 39 dosis de cocaína y sustancias para el corte, además de balanzas para pesar la droga. Los análisis realizados sobre el contenido de 41 bolsitas que contenían sustancia estupefaciente revelaron que 39 de ellas guardaban cocaína y las dos restantes productos para cortar y adulterar la droga. Además, la policía encontró cuatro básculas para el pesaje de la droga, lo que acreditaría que alguno de los detenidos en la operación puede estar implicado en actividades de narcotráfico.

Se le ha dado poco importancia a este descubrimiento -que no es una novedad- en las noticias de la detención de los terroristas, aunque demuestra que ETA, al igual que otros grupos terroristas del mundo, como las FARC colombianas, obtiene gran parte de sus ingresos de la droga. ¿Y a quién vendían la droga los etarras? A los jóvenes vascos. ¡La acusación hecha en la maldita transición por los abertzales a la Guardia Civil de difundir el consumo de droga para diezmar a la juventud combativa se vuelve contra ellos!

Las pruebas confirman que ETA, como dice el escritor italiano Roverto Saviano, es "paramafiosa".

El escritor italiano Roberto Saviano describió este lunes a la banda terrorista ETA como una organización "paramafiosa" que trafica con cocaína y que recurre a la ideología para justificar sus actos.

¿Por qué se oculta este vínculo entre el terrorismo etarra y el narcotráfico?

El escritor italiano Roberto Saviano ha opinado hoy que en España se niega una posible implicación de ETA en el tráfico de drogas porque se quiere llegar a "un acuerdo de paz" con la banda terrorista y si se la relaciona con el narcotráfico esto no sería posible.

¡Con esta gentuza han negociado ZParo y el PNV!

CODA: Declaración del terrorista Carlos sobre el negocio terrorista:
Nosotros no pedíamos dinero: lo exigíamos. Los Estados pagaban en millones de dólares, y yo estoy orgulloso de haber desempeñado en esa cuestión un papel fundamental. Y no solamente a estados "amigos", entre comillas, sino a estados enemigos: y pagaban. Los franceses nos pagaron cinco millones de dólares, sí, estando yo en Argel, en el año 1976, por un avión de Air France que nos llevamos hasta Entebe, el aeropuerto de Uganda. Todo el mundo paga, hermano.

(ESTA NOCHE, A PARTIR DE LAS 22:30 PODRÉIS VERME EN LD TV O ESCUCHARME EN ES.RADIO. INTERVENGO EN LA TERTULIA DE CÉSAR VIDAL. ¡¡PREPÁRATE MUNDO PROGRE!!)

«Si hace falta iré a Estrasburgo, pero no pondré el rótulo en catalán»
E. ARMORA | BARCELONA ABC Cataluña 5 Febrero 2010

Argumentos contrapuestos
Manel Nevot considera que «imponer coactivamente el uso de una lengua sobre otra es un atropello a la libertad de expresión» y, en este sentido, «vulnera la Constitución». Asimismo, considera la sanción «ilegal» e «injusta» porque el rótulo de su establecimiento también está en catalán.

La Generalitat niega que la ley «prohíba» rotular en castellano y desestima el argumento de Nevot de que ha rotulado en catalán porque, según apunta, sólo aparece en esta lengua la marca de la empresa (Finques Nevot), que está exenta de la normativa, y no la totalidad del rótulo.

Desde que Mariano Rajoy (PP) le mentó ante las cámaras, el 3 de marzo de 2008, en pleno fulgor del debate electoral contra su oponente y actual presidente del Gobierno, José Luís Rodríguez Zapatero, el empresario Manel Nevot no ha dejado de ser noticia.

Ayer, este agente de la propiedad inmobiliaria de 73 años, propietario de Fincas Nevot (Vilanova i la Geltrú),volvió a saltar a la palestra mediática por llevar a los tribunales a la Generalitat a raíz de la multa que la Agencia Catalana de Consumo (ACC) le impuso por no rotular su negocio en catalán, sanción que recurrió ante los tribunales. La cuantía de la penalización -400 euros (también se le ha dictado otra del mismo importe por no disponer de hojas de reclamación)- es, según afirma,«lo de menos». Lo que realmente le ha llevado a iniciar su cruzada contra la administración autonómica ha sido, según reconoce en declaraciones a ABC, «el deseo de que se respete el derecho de todos los ciudadanos de Cataluña a expresarse en la lengua que quieran, y, por supuesto en castellano, que es la otra lengua oficial». «No se puede fomentar el uso de una lengua prohibiendo otra», apuntó Nevot en declaraciones a los medios. Pocos minutos antes de ininiciarse la vista, que quedó vista para sentencia, el empresario se abrió paso hacia la sala, entre micros y cámaras de televisión.

«He llegado hasta aquí porque considero que esta multa es ilegal e injusta y lo que me ha ocurrido es un atropello a la libertad tanto como empresario como persona», dijo indignado. Preguntado sobre qué pasará si el tribunal no falla a su favor, Nevot ya avanzó que no se detendrá y que está dispuesto a llevar la causa al Constitucional (TC) y a Estrasburgo si hace falta». «Tengo claro que no pienso rotular en catalán», añadió en declaraciones a la prensa.
«He llegado hasta aquí porque considero que esta multa es ilegal e injusta»
Inconstitucionalidad

Su abogado, Ángel Escolano, recordó al juez, tal como apunta el escrito de demanda, que algunos preceptos de la Ley de Política Lingüística del Govern (artículo 32) «son inconstitucionales» por lo que pidió al tribunal que plantee «una cuestión de inconstitucionalidad», ya que «vulnera el derecho fundamental de la libertad de expresión». En el escrito de demanda, Nevot -asesorado por Convivencia Cívica Catalana (CCC)- se cuestiona si una ley, de ámbito estatal o autonómico, «puede limitar las libertades y privar a las personas de elegir la lengua que deben utilizar para relacionarse entre sí». Otro fundamento que aporta la demanda saca a colación la ergión canadiense del Quebec que, justamente el nacionalismo tiene como espejo. En concreto, se refiere a tres comerciantes que recurrieron al Comité de Derechos Humanos de la ONU, después de que el gobierno de Canadá y del Quebec les prohibiesen utilizar el inglés en la rotulación de sus establecimientos y les obligara a rotular en francés.
Precedente del Quebec

El Comité declaró que «todo Estado puede optar por tener uno o más idiomas oficiales, pero, fuera del ámbito público, no puede negar a nadie el derecho a expresarse en un determinado idioma».

Por su parte, la Generalitat recordó al empresario que la actual ley no prohibe rotular en castellano sino que obliga a que «al menos» figure en catalán, algo que el abogado de Nevot consideró «engañoso». Ante el argumento de la administración, Manel Nevot pidió la palabra para aclarar que su establecimiento «está rotulado en catalán desde 1990». Fuentes judiciales y de la ACC negaron que se trate del primer caso de estas características que llega a los tribunales.

Manuel Nevot: "Lucharé para que no se multe a ningún empresario por rotular en castellano"
El juicio que el comerciante multado interpuso contra la Generalitat ha quedado visto para sentencia
www.lavozlibre.com 5 Febrero 2010

Barcelona.- El juzgado de lo Contencioso Administrativo número 9 de Barcelona acogió ayer jueves, 4 de febrero, el primer juicio que un particular interpone contra la Generalitat de Cataluña a causa de las multas lingüísticas. Manuel Nevot, propietario de una agencia inmobiliaria en la localidad barcelonesa de Vilanova i la Geltrú, lleva cuatro años luchando contra la sanción que la Agencia Catalana de Consumo le interpuso en 2006 por rotular su negocio únicamente en castellano. El comerciante, que también fue multado por no disponer de un cartel indicador de la existencia de las correspondientes hojas de reclamaciones, alude que colocó el nombre de su establecimiento también en catalán en 1990. Manuel Nevot, que considera la sanción “injusta e ilegal”, asegura estar dispuesto a llevar el caso hasta el Tribunal de Estrasburgo.

Durante la celebración del juicio los abogados de la Generalitat presentaron como pruebas dos sentencias de otros juzgados contenciosos administrativos que les dan la razón en enfrentamientos por la lengua utilizada en empresas. Sin embargo, no aclararon qué casos eran. Ante esta afirmación el letrado de Nevot manifestó que tras buscar en la base de datos judicial de Cataluña no había encontrado ninguna sentencia que sancionara el uso del castellano en comercios. Escolano recordó que la ley no se empezó a aplicar hasta el año 2004 por lo que declaró que las sentencias, en caso de haberlas, deberían ser bastante recientes.

Los abogados de la Generalitat afirmaron asimismo que en Cataluña “no se prohíbe” el uso del castellano en ningún sitio, y menos para denominar a una tienda, aunque recordaron que la ley sí especifica que “como mínimo se ha de rotular en catalán”. Este argumento no convenció al letrado del comerciante, quien lo definió como una “argucia legislativa” y manifestó que se prioriza el uso de una lengua sobre otra, lo que calificó como una forma de discriminación.

El juicio ha quedado visto para sentencia. El comerciante ha asegurado que si no le dan la razón llevará el caso al contencioso administrativo español “o incluso a Estrasburgo”. “No cambiaré mi letrero, pero no es sólo por eso, lucharé para que no se multe a ningún empresario por rotular en castellano”, afirmó el propietario de la inmobiliaria.

Manuel Nevot fue denunciado en 2006 por la Agencia Catalana de Consumo. El comerciante presentó varios recursos pero la Generalitat rechazó las alegaciones bajo el argumento de que si bien existían letreros en catalán, el principal estaba escrito en castellano. Tras recibir en 2008 una nueva notificación de la sanción, Nevot llevó a cabo un contencioso administrativo que se resolvió ayer.

El Foro de Ermua recurrirá el archivo del «caso Ibarretxe»
El TS dice que hablar con Batasuna no es delito y archiva la causa
I. REYERO | BILBAO ABC 5 Febrero 2010

El Foro de Ermua ratificó hoy su intención de recurrir ante el Tribunal Constitucional el fallo del Supremo que archiva la causa abierta contra Ibarretxe, Patxi López y Rodolfo Ares por las reuniones mantenidas en 2006 con dirigentes de la ilegalizada Batasuna.

En un comunicado, el Foro ha expresado su “estupor” por la sentencia del TS, que rechaza que puedan criminalizarse los procesos de diálogo emprendidos por un Gobierno democrático, y ha manifestado su “profunda preocupación” en relación con “la calidad y el estado de la justicia en España”.

La agrupación, que ejerció junto con Dignidad y Justicia la acusación popular en el caso, ha declarado que “acata” la sentencia, si bien no comparte los fundamentos de la resolución. “Y mucho menos el tono y determinadas expresiones”, añade la nota. Asimismo, ha criticado que el Supremo haya entrado a juzgar el fondo del asunto “en un recurso que sólo trataba de la legitimación de la acción popular para solicitar la apertura del juicio oral”.

Además, no comparte el argumento del Alto Tribunal, que entiende que los acusados no cometieron un delito de desobediencia porque “este requiere la existencia de una orden expresa que sea desobedecida” y se remite a la sentencia que ilegaliza a Batasuna, y que ordenaba el cese inmediato de sus actividades. "Si esto no es una orden expresa susceptible de ser desobedecida, ¿qué es?, ¿una recomendación?, ¿una sugerencia?".

Cine catalán: entre el pisto y la samfaina
BARCELONA AL DÍA ABC Cataluña 5 Febrero 2010

ACASO los premios Gaudí del cine catalán sirvan para que «Tres días con la familia», la interesante película de Mar Coll que ganó el premio principal, tenga un segundo aire en la taquilla. Y también los otros títulos premiados en la gala, como «Garbo, el espía», «Las dos vidas de Andrés Rabadán» o «Los condenados», pues todos ellos habían pasado de puntillas por el interés y la atención del público.

Si esta ceremonia consigue que los espectadores se encuentren con el mejor cine catalán del año, nadie podrá reprocharle nada ni a la Academia catalana ni a su presidente, Joel Joan..., ni siquiera ese traje arlequinado que llevó para la ocasión probablemente con la idea de que el gracioso del palco tendría que ser él, con Montilla y Tresserras a su lado.

Y sólo con unas enormes dosis de sentido del humor podía entenderse que, mientras se celebraba una ceremonia sosita y pretenciosa a la vez, la mayoría de los cines catalanes estuvieron cerrados al público como protesta por la nueva ley del cine catalán en la que sólo sobra la palabra «cine», pues su interés no está dirigido a él sino a la batalla lingüística de los políticos catalanes contra todo lo que tenga boca y hable.

No es díficil de entender que la vil política acorrale cualquier sector o cualquier pensamiento si con ello alimenta sus intereses de partido o ideológicos, pero no es natural que sean los propios cineastas quienes antepongan esos intereses (partidistas o lingüisticos) a los suyos propios: el cine catalán tiene una particularidad que es inaccesible a ningún otro, y es precisamente ése, la posibilidad de ser «en» catalán, y regalarle esa baza a otras cinematografías tal vez sea oportuno electoralmente pero es insensato cinematográficamente.

Lo que tendría que hacer Joel Joan y su Academia, y mucho antes incluso de pasarle una plancha a su traje de arlequín, es preocuparse de que la media docena de películas interesantes que se producen en Cataluña durante el año tengan garantizado su sitio en la cartelera y sean debidamente promocionadas y por lo tanto vistas por el mejor público que pueden tener, o sea el propio.

Da grima ver que algunos de los títulos de este año, como «Xtrems», «The Frost», «Los condenados» o «Trash» han tenido menos visitas que el blog de mi vecino vegetariano. Pero más grima da aún el ver cómo salía durante la gala del cine alguno de los profesionales laureados a decir eso de «viva el cine catalán y en catalán», en pleno acto de coherencia garbancera con el habitual y pesadísimo «viva el cine español» de los Goya.

A los profesionales y a los cinéfilos (incluso a la gente, sin más) les gusta el cine, las películas. y cuanto mejor hecho esté, más les gusta. Lo de «español», «catalán», «barcelonés» o de «Reus» no es un calificativo, y si un profesional de esto prefiere poner el acento en «catalán» en lugar de en «cine» es porque debiera dedicarse a otra cosa: en vez de a hacer películas, por ejemplo, a dirigir un club de fútbol.

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