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Recortes de Prensa    Martes 16 Febrero  2010

 

Los principios de ZP
César VIDAL La Razón 16 Febrero 2010

Resulta expresión común en periodistas y opinadores varios la de insistir en que ZP no cree en nada –ni en su abuelo– sino que su personalidad es la de un personaje abyecto que sólo ansía mantenerse en el poder como sea. Desde esa perspectiva, decisiones adoptadas por él como la ampliación del aborto, la ley de Memoria Histórica, el nuevo estatuto de Cataluña o los matrimonios homosexuales no serían sino cortinas de humo cuya finalidad sería la de entretener a los pobres ciudadanos a fin de que no capten los males derivados de su perversa gestión. Este punto de vista es muy popular y personalmente estaría encantado de compartirlo porque significaría que ZP es un mero oportunista.

Sin embargo, debo decir que abrigo la convicción más absoluta de que ZP es uno de los pocos políticos españoles que tiene principios y que, precisamente por ello, está dispuesto a cualquier cosa con tal de lograr su triunfo. La desgracia para España es que los principios de ZP son rancios, malignos y sustentados en una visión táctica similar a la de Lenin cuando proclamaba que «la mentira es un arma revolucionaria». Aunque ZP no destaca por su cultura –más bien por lo contrario– es un leninista clásico. Cree en un solo partido legitimado moral y políticamente para aniquilar a todos los demás; cree que la única labor del político es cambiar la sociedad procediendo a la creación de una nueva humanidad; cree que la justicia verdaderamente socialista es aquella que se amolda dúctilmente a los objetivos perseguidos aun a costa de quebrantar la legalidad; cree que hay enemigos de clase –los empresarios, las iglesias, las fuerzas armadas, los partidos que no han visto la luz– que deben ser aniquilados aunque, ocasionalmente, se pueda pactar con ellos como Stalin pactó con Zinóviev y Kámieniev para liquidar a Trotsky; cree que el Parlamento no debe ir más allá de ser una caja de resonancia del Ejecutivo; cree que las nacionalidades deben tener un trato de favor aunque incurran en el terrorismo o el expolio porque han sido previamente oprimidas por la monarquía nacional y cree, por citar otro ejemplo significativo, que la economía es un engorro sin importancia que no debe distraerle de tareas más esenciales.

En todos y cada uno de esos aspectos, ZP es un calco –eso sí, con trajes a medida– de Lenin y Stalin y también como ellos es consciente de la importancia de que los sindicatos sean meras correas de transmisión o de que hay que utilizar a los supuestos intelectuales para apoyarlo y jalearlo. Ciertamente, Amenábar no es Eisenstein ni Gamoneda es Mayakovsky, pero tampoco ZP habría podido resistir la embestida de Hitler. Ignorante y separado de la realidad, sí, pero estúpido y sin principios, no. Precisamente porque ZP es un hombre de principios sólidos no podemos abrigar muchas esperanzas de cara al futuro cercano.

Quisiera equivocarme, pero mucho me temo que ZP no cederá en sus convicciones ni se inclinará ante los hechos testarudos como el aumento del desempleo, el desprecio con que nos contemplan en Europa o la crisis financiera provocada en no escasa medida por la intervención de los políticos en las cajas o el desbordamientode las autonomías. Tampoco es posible que acepte mediaciones de una institución execrable como la monarquía. ZP es un hombre de principios. ¡Ojalá fuera un oportunista!

ETA-PSOE
Negociación sumergida
Francisco José Alcaraz Libertad Digital 16 Febrero 2010

Después del mal llamado "proceso de paz", hay algunos ingenuos y otros oportunistas que proclaman con bastante imprudencia que no se va a volver a negociar con ETA. Y en parte tienen razón: nunca volveremos a saber que se esté llevando acabo un proceso de negociación con ETA. Es de tan sentido común, que no se puede obviar nuestra historia más reciente para poder llegar a la conclusión de que ni con este Gobierno ni con ningún otro veremos anuncios de negociación con ETA. No tendría sentido cuando la prioridad de los dirigentes políticos es sacar o mantener votos, y negociar es algo que no contribuye de manera especial a obtener una tajada electoral.

Una negociación con ETA puede efectuarse sin hacerse pública (tal y como se llevaron a cabo los contactos PSOE-Batasuna ETA desde el año 2000 hasta que se hicieron públicos en 2006) y sin sufrir ningún tipo de acoso, ¿por qué no recurrir a esa misma estrategia?

El continuo acercamiento de presos de ETA a la comunidad autónoma vasca, la excarcelación, por motivos nada convincentes, de terroristas condenados por asesinatos, la todavía presencia de ANV en las instituciones, el vigente permiso del Parlamento para negociar con ETA, y la marginación, aún hoy, de las víctimas del terrorismo que nos opusimos al proceso de negociación con ETA, son sin duda hechos que generan una persistente desconfianza hacia un Gobierno que ha mentido a toda España.

Esta nueva estrategia es, sin lugar a duda, la estrategia más acertada para los intereses de Zapatero, puesto que estaría muy protegida de las críticas de la oposición, de los medios de comunicación, de la sociedad española, y de la mayoría de las víctimas del terrorismo que nos oponemos a ello. Y para hacer creíble la continuidad del proceso, hay que detener a terroristas, excepto al negociador Josu Ternera y su hijo. Estas detenciones tienen una doble intencionalidad: la primera debilitar la posición de aquellos con quienes negocias, y la segunda, despejarles las dudas a quienes pudieran cuestionar el cambio de rumbo en materia antiterrorista. No es una estrategia desdeñable, ya que por muy siniestra que parezca, más aún lo fue el proceso de rendición con sus mentiras e incluso la supuesta colaboración con ETA, como ilustra el caso del bar Faisán. De hecho ETA, cada vez que negociaba con los gobiernos socialistas, pedía más atentados y más féretros blancos encima de la mesa (asesinato de niños) para, de esa manera, hacer sentir su poder al Ejecutivo durante las negociaciones; la misma fuerza que mostraría el Gobierno con las detenciones. En esta estrategia se chalanean cesiones y gestos de voluntad del Gobierno con estos continuos acercamientos y otras decisiones que estarían fuera de los focos, y todo ello sin que prácticamente nadie diga nada, pues supuestamente no hay negociación.

Si ETA hubiese dado por roto totalmente el proceso de negociación con el PSOE, sin duda alguna utilizaría un arma política incluso más demoledora que los atentados: las actas de la negociación. En éstas aparecerían todas y cada una de las cesiones políticas del Gobierno y despejarían muchas incógnitas, entre ellas las del caso Faisán. ETA no las hace públicas porque dinamitaría el proceso de negociación. Por otro lado, el Gobierno tan sólo tendría que hacer público el final del acuerdo con los terroristas, un acuerdo con hechos consumados y que nos lo venderían como el fin de ETA. Obviamente este sería un final sin vencedores ni vencidos, lo que significaría que la traición a las víctimas del terrorismo y la memoria, dignidad y justicia que durante tantos años hemos reclamado, sería un espejismo.

Finalmente, nos venderán una ETA buena, la que ha negociado políticamente y está totalmente amortizada, y la ETA mala, la que seguirá asesinando.
Francisco José Alcaraz Martos es víctima del terrorismo.

Un auto de la Audiencia contra la impunidad
EDITORIAL El Mundo 16 Febrero 2010

LA SALA de lo Penal de la Audiencia Nacional dictó ayer una importante resolución que obliga al juez Garzón a seguir investigando el chivatazo del bar Faisán y que supone un duro golpe a las tesis de la Fiscalía.

El Ministerio Público había pedido en octubre pasado al juez que archivara la causa, argumentando que la instrucción no había logrado esclarecer los hechos y que, por tanto, no se podían exigir responsabilidades penales a los agentes y mandos policiales investigados.

La Sala responde ahora que «la gravedad sin precedentes en la historia de la lucha contra el terrorismo en España» de lo ocurrido obliga al instructor a proceder con «especial diligencia y celo» hasta «el agotamiento más allá de lo normal» de la investigación. Ello desbarata el intento del ministro de Interior de restar importancia al asunto con el argumento de que todos los miembros de la red de extorsión de ETA fueron detenidos posteriormente. Lo que dice la Audiencia Nacional es algo tan obvio como que, con independencia de ese hecho, el chivatazo fue un acto de auxilio a la banda desde el interior de la Policía y, por tanto, un hecho punible por sí mismo.

En su resolución, la Sala de la Audiencia asegura también que estamos ante delitos de revelación de secretos y de colaboración con banda armada cometidos «dentro del grupo de funcionarios policiales que tenían conocimiento de la operación». Es, por tanto, en el interior de la Policía donde hay que investigar la autoría material y entre sus superiores políticos donde habrá que encontrar el impulso intelectual.

Los tres magistrados que dictan este fallo instan, además, al juez instructor a practicar nuevas pruebas que había denegado a la acusación popular. La principal de ellas es que Garzón deberá llamar a declarar al inspector Carlos G., el funcionario policial que realizó la investigación interna y que redactó los informes en los que se concluye que el chivatazo partió de la cúpula policial. Este inspector sostiene que quien dio la orden de alertar a Joseba Elosua, uno de los jefes de la trama de extorsión de ETA, fue el ex director general de la Policía, Víctor García Hidalgo. Aunque parezca increíble, Carlos G. nunca había sido llamado a declarar por el juez Garzón, lo que corrobora su escaso interés en conocer la verdad.

Igualmente, la Sala ordena al instructor que pida el listado y el contenido de las llamadas realizadas por el etarra al que Elosua tenía que entregar el dinero ese mismo día en Francia, otra diligencia que podría aportar luz al caso y que Garzón nunca quiso practicar.

La resolución de ayer de la Sala de lo Penal de la Audiencia supone, por tanto, un importante respaldo para EL MUNDO, sin cuyas revelaciones este caso habría sido ya seguramente archivado u olvidado. Hay que recordar que fue nuestro periódico quien primero informó sobre la existencia del chivatazo, luego sobre la implicación de la cúpula policial y, por fin, sobre el cruce de llamadas entre el ex director general de la Policía y Antonio Camacho, el secretario de Estado de Seguridad, en la víspera del delito.

Ayer mismo se escucharon ya las primeras voces intentando deslegitimar la resolución por el hecho de que uno de los tres magistrados, Enrique López, fue portavoz del CGPJ a propuesta del PP. Los que pretenden descalificar a López -que nunca figuró en unas listas electorales ni fue diputado como Garzón- olvidan que el fallo fue también suscrito por otros dos jueces con plena autonomía personal, a diferencia de la actuación de la Fiscalía, que depende orgánicamente del Gobierno y que ha hecho todo lo posible para echar tierra sobre el asunto. No lo ha conseguido porque el auto de la Audiencia Nacional desmonta las argucias de quienes han intentado por todos los medios que unas conductas extraordinariamente graves queden en la impunidad.

«Caso Faisán»: llegar hasta el final
Editorial ABC 16 Febrero 2010

EN plena negociación política con ETA, un supuesto «chivatazo» policial en el bar «Faisán» de Irún alertó al aparato de extorsión de la banda sobre una operación antiterrorista. Se trata de un episodio de máxima relevancia jurídica y política, respecto del cual la sala de lo Penal de la Audiencia Nacional corrigió ayer la decisión del juez Baltasar Garzón al admitir los recursos de Dignidad y Justicia y de la AVT contra el archivo de las actuaciones y la negativa a practicar nuevas pruebas. Nada menos que 32 diligencias había rechazado el juez instructor en una decisión como mínimo precipitada, según refleja el acuerdo de la sala, que también deja en mal lugar al Ministerio Fiscal por su apoyo al sobreseimiento provisional.

La implicación en el caso de un ex director general de la Policía y de varios inspectores es motivo más que suficiente para llegar hasta el fondo del asunto con el rigor que corresponde al Estado de Derecho en la comprobación de los hechos y la determinación de los presuntos culpables. No sobran, por tanto, nuevos informes de la Guardia Civil, declaraciones de otros policías o análisis de llamadas telefónicas, entre otras diligencias solicitadas en su día y que Garzón eludió de forma injustificada. En el plano jurídico, el asunto presenta una «gravedad sin precedentes», según los términos rotundos de la propia sala. Hay que felicitarse por ello de que las asociaciones recurrentes vean reconocido su interés legítimo en llevar la investigación al extremo para la búsqueda de la verdad.

En el ámbito político, el «escándalo Faisán» es una consecuencia directa de la vergonzosa negociación con ETA impulsada por Rodríguez Zapatero durante la pasada legislatura. Si se confirman los indicios, afectaría directamente al presidente del Gobierno y al ministro del Interior, porque se trata de eventuales delitos de revelación de secretos y colaboración con banda armada cometidos -si es el caso- por subordinados de Alfredo Pérez Rubalcaba en el contexto de una decisión política al más alto nivel. Procede ahora practicar las pruebas indebidamente rechazadas, por mucho que el deseo de agradar a los responsables políticos haya podido influir en las prisas del instructor para cerrar el asunto. Utilizar los instrumentos del Estado al servicio del interés partidista supone una grave perversión del sistema democrático. La investigación tiene que llegar hasta el final, sin omitir ningún elemento que permita extraer todas las consecuencias.

Congreso de Víctimas
No asistí
Salvador Ulayar Libertad Digital 16 Febrero 2010

Se ha celebrado estos días el Sexto Congreso Internacional sobre Víctimas del Terrorismo, organizado por el Observatorio Internacional de Víctimas del Terrorismo de la Fundación Universitaria San Pablo CEU. Esta vez en Salamanca. Buena gente la del CEU San Pablo. Llama la atención la presencia en el Comité de Honor del mismísimo don Alfredo Pérez Rubalcaba en calidad de ministro del Interior; vamos, del Interior del chivatazo policial a la ETA del bar Faisán. ¿Se habrá inclinado la organización por el humor negro? Hombre... hasta queriendo ser muy muy piadoso, se me hace incompatible la nominación de Rubalcaba con el decoro. Será un error. Si bien, el Gobierno del mendaz Zapatero ha sido representado físicamente por su ministro Caamaño. Salvo que la información de mis espías paraguayos falle, el titular de Justicia no ha revelado cosa alguna sobre por qué demonios ni Rubalcaba, ni Zapatero ni él mismo tienen ningún empeño en detener al jefe etarra y contertulio de la negociación Josu Ternera, localizado hace meses en Italia.

Me comunican que también el líder popular, Mariano Rajoy, ha honrado a los concurrentes con su presencia. Tras disculpar la ausencia de ZP –qué menos– ha rehusado aportar ningún dato acerca del silencio de su formación política respecto del mismo espinoso asunto de Ternera y de la zapateresca impunidad que lo ampara. Por otro lado, mis fuentes aseguran que el gallego sigue mostrando una pertinaz resistencia a desvelar el contenido de los acuerdos que en materia de terrorismo cerró con el presidente del Gobierno en 2008, así como a responder preguntas relativas a las sospechas que sobre él recaen por el asolamiento de la Asociación de Víctimas del Terrorismo, por tanto, de la Rebelión Cívica. ¡Pero qué digo! Eso debe ser un error de mis informantes, pues estoy completamente seguro de que nadie le habrá inquirido por esa bobada. Nonadas. El cachete a ZP que líneas arriba evitó el popular se lo dio una víctima/político del aparato pepero. Pero vaya, que tampoco de lo de Ternera y del silente papel de su propio partido y de la AVT debe saber nada la criatura. Así que se guardó en el bolso –supondré que para mejor momento– el cachete a Mariano. Otra vez será, ¿verdad hija?

La AVT aún no ha explicado las bondades de la política autodestructiva emprendida en la presidencia de García Casquero. Ha sido vista su vicepresidenta, Ángeles Pedraza, charlando en corrillo, pero parece que no ha tenido a bien disertar sobre las excelencias de la pasmosa pasividad de la junta directiva que tan dignamente vicepreside. Se ignora por qué la AVT no dice ni "mu" ante la evidencia de que a Zapatero y a Rajoy se la sopla el paradero de Ternera. ¿Será que a la Junta de la AVT se la sopla? Hombre, eso estaría mu malamente. En cualquier caso, los circunstantes quedaron admirados por las excelentes relaciones que la actual AVT mantiene con la calle Génova y con la calle Ferraz. Gente modosa. Si serán modosos que tampoco a Garzón le han montado un circo –ni mucho menos, hombre– por la faisanada. Modosos como los mandarines del pepé, vaya. Y así, en esa sintonía perfecta, cuentan que a la salida soltaron esta perla: no hay nada como estar despolitizados pa´ llevarse bien con to´ dios. Y la unidad, hijos e hijas, la unidá de las víctimas. Amigo lector, ya casi todas nuestras asociaciones de víctimas están totalmente despolitizadas, Deo gratias. El buen rollito y la subvención no tienen color político. La política pa´ los políticos o pa´ los ciudadanos ¿qué no? Nosotros somos víctimas, nada más, afirmaba enfáticamente con su voz engolada una víctima, habitual de la cosa.

No se ha visto por allí a Francisco José Alcaraz. Parece que no ha acudido. Bueno, convendrá conmigo el lector en que es un tipo incorrecto, algo malvado, incómodo en estas reuniones de bien. Ciertamente fue el capacico de las hostias durante la negociación. De los de enfrente y de medio lado. Incluso de algunas víctimas cuya actitud supuso una inmejorable colaboración con el proceso de negociación de ZP y la ETA. Otras lo han hecho ya en el tardozapaterismo al socaire de la calle Génova, por ejemplo. Pues algunas de ellas sí que han participado, y muy contentas, en este Congreso. Y parlaban que pelillos a la mar, que Alcaraz y su jodida Rebelión Cívica se saquen los puñales de lo alto de la espalda como puedan. Apostillaron con el reclamo de un café con leche... y bollito, por favor.

Otro que no ha asomado la nariz por Salamanca es José Antonio Ortega Lara, el hombre que hace unos meses, al recoger el premio "La puerta del recuerdo" que otorgaba el CEU, largó poniendo a PP, PSOE y AVT cual no digan dueñas. Hubo entonces quienes criticaron al hombre. Decían que fíjate si no ha tenido José Antonio días para decir lo que piensa y se le ocurre soltarlo aquí y ahora, en el careto de los aludidos que, por otra parte, tan adecuadamente ornan la reunión. Hasta alfombra roja dicen que había. El principal defecto de José Antonio consiste en su funesta manía de decir lo que piensa. Y eso conlleva algún inconveniente. Total, que tampoco José Antonio ha hecho acto de presencia en el Congreso. ¿Imagina el lector si le da por largar como hace unos meses? ¡Hombre, por Dios! Si las propias víctimas del terrorismo que se dan cita no se quejan por la liquidación de la Rebelión Cívica, a qué tocar las narices al personal. Hay que ser prácticos. Si aquí empezamos a largar y aflora demasiado el significado político y ciudadano de la víctima, lo mismo se arma una zapatiesta y es el último año que se celebra el Congreso, hombre de Dios. Que nos dejan sin peana.

Hablan algunos, y no paran, sobre la vibrante a la par que mesurada intervención de su Alteza Real Don Felipe. La deseable mesura de la Familia Real, la que con galanura exhibió durante los años del proceso de negociación de ZP y la ETA. Mientras muchas víctimas eran escarnecidas e insultadas por su oposición a que el Gobierno mercara con nuestros muertos, la Corona estaba en su puesto, sin bajarse al fango, como debe ser, como de normal suele ser. Tan suele ser así que sólo en una ocasión, una y no más, se le ha ocurrido a Don Juan Carlos quebrantar el tácito precepto de no alabar a un presidente de la democracia en activo. Se le escapó con ZP. Pero eso, que se le escapó. Cosas suyas. Va a tener razón mi amigo Agapito Maestre cuando dice que la monarquía en España es un asunto entre el PSOE y Don Juan Carlos. No sé, no entiendo de esas cosas, pues que yo sólo soy una probe vístima. Por otra parte durante la referida negociación y persecución a las víctimas díscolas, que se sepa, nadie dio vela a S.M. en el entierro.
Concluyendo. Todo precioso y emocionante. Y el personal con el cleenex en la mano a cada paso. Al final todos contentos en Salamanca e incluso tomando alguna cosilla juntos. El otro día me preguntaba una amiga si yo asistiría a este Congreso. Con la misma inocente sinceridad que caracteriza a estas líneas, proclamé que me daba mucha pena penita pena perdérmelo. Total, que lo he intentado pero no he llegado a tiempo. Los canapés ya fríos y el vino caliente. Desolador.
Salvador Ulayar es hijo de Jesús Ulayar, víctima del terrorismo.

Garzón, el caso Faisán y la impostura de El País
EDITORIAL Libertad Digital 16 Febrero 2010

Hace ahora trece años que comenzó uno de los episodios más lamentables de la historia judicial española: el del acoso, derribo y linchamiento de Javier Gómez de Liaño, a la sazón juez de la Audiencia Nacional. El error de Liaño fue encausar al entonces todopoderoso poder fáctico Jesús de Polanco, a su palafrenero Juan Luis Cebrián y al consejo de administración de Sogecable en pleno. Liaño pagó carísima su audacia y hoy vive apartado de la carrera judicial ejerciendo de abogado.

Durante varios años todos los medios de comunicación del grupo PRISA se cebaron con el juez hasta extremos que hoy nos parecerían intolerables. El mascaron de proa del grupo, el diario El País, machacó, literalmente, a Liaño hasta que hubo conseguido su ruina personal y profesional. Bien, toda esta misma artillería la está empleando el mismo grupo hoy pero no para hundir a un juez de la Audiencia Nacional sino para salvarle de la quema. Este juez es Baltasar Garzón, un hombre de la casa que está pasando en estos días por un calvario que él mismo, por obra de su ineptitud, arrogancia y parcialidad, se ha buscado.

Pero con lo que PRISA no contaba mientras se deshacía en halagos a Garzón era con que la Audiencia Nacional no es sólo él. La Sala Segunda de lo Penal ha ordenado al juez que prosiga con la investigación del caso Faisán, esa espinita clavada en la parte más sensible de la negociación con la ETA de la que nadie –ni el Gobierno ni sus medios adictos– quieren hablar. Garzón, pues, tendrá que reabrir el caso; y decimos reabrir porque el Faisán lleva cerrado desde que el juez instructor lo aparcó al poco de empezar a instruirlo hace dos años. No puede haber ya más demoras y, en lo relativo a la línea de instrucción que ha de seguir Garzón, la Sala Segunda ha especificado por dónde tienen que ir y a quién hay que citar.

Parece mentira que un caso tan importante lleve cogiendo polvo en el despacho de Garzón desde 2008. El juez, que no quiere saber nada de él, se ha aprovechado de que la propia Fiscalía tampoco está muy interesada por saber quiénes dieron la orden de avisar a los etarras de una operación antiterrorista que, allá por 2006, llevaba a cabo el juez Marlaska. La actitud de Garzón, el juez que se empeñó en instruirlo a toda costa, pone de manifiesto la catadura del personaje y lo urgente que es apartarlo de una vez de la carrera judicial. Porque, según está la administración de Justicia, ya no se trata de creer en ella, sino de hacerlo en algunos magistrados como Hurtado, de Diego y López, los mismos que han puesto, al fin, a Garzón en su sitio después de tantos años de chulería y desmanes judiciales.

Así las cosas, a estas alturas poco podrán hacer sus amigos de PRISA –amigos también del Gobierno Zapatero– para evitarle un mal que él solito se ha proporcionado. Dar salida al caso Faisán debe ser ahora un objetivo prioritario, porque en él residen ocultas las verdaderas claves del proceso de rendición ante la ETA que planificó Zapatero durante su primera legislatura. Conocemos la propaganda, lo que el Gobierno nos vendió adornándolo de buenismo, pero no la naturaleza de la negociación y los extremos a los que llegó Zapatero con tal de sacar algo en claro de aquella infamia. Dicho esto, si Garzón no acelera la instrucción y sienta en el banquillo a los responsables que están dentro del Ministerio, es que no es el juez adecuado para un caso de esta relevancia y de ninguna otra, se ponga El País como se ponga.

Caso Faisán
¿Llega el "polvo del camino" hasta el CGPJ?
Guillermo Dupuy Libertad Digital 16 Febrero 2010

Dado el nulo interés de Garzón por hacer avanzar la investigación en el caso del chivatazo policial a ETA, y vistas las no menos bochornosas prisas de la Fiscalía por cerrarlo, debemos recibir como una buena noticia la orden que ha dado la Audiencia Nacional al juez para que practique nuevas pruebas, entre las que se encuentran la declaración de tres agentes de policía que participaron en la investigación y solicitar a las autoridades francesas la documentación sobre las llamadas realizadas desde una cabina telefónica por Joseba Elosúa.

Si tenemos en cuenta que el chivatazo a ETA sólo pudo provenir de quienes estaban investigando a su aparato de extorsión, parece evidente que el interrogatorio de todos sus responsables (empezando por el director de la investigación), lejos de ser "inútil y perjudicial", tal y como tuvo Garzón la desfachatez de afirmar al desestimar la petición de las asociaciones de víctimas, "resulta necesario con el fin de esclarecer los hechos lo más posible", tal y como ha concluido en su auto la Audiencia Nacional.

Reiterando la necesidad de llevar a cabo esta y las otras nuevas pesquisas ordenadas por la Audiencia Nacional, no puedo sin embargo dejar de echar en falta una pesquisa que aun me parece más evidente y necesaria. Me refiero a la que debe tener como objetivo el interrogatorio del representante del Gobierno de Zapatero ante ETA, José Manuel Gómez Benítez, quien durante el "proceso de paz", y según documentación incautada en Francia a los terroristas y que obra en poder de la juez Laurent Levert, señaló la comisión de este chivatazo como prueba de la voluntad del Gobierno de Zapatero de seguir avanzando en el "diálogo" con la banda terrorista.

Quien señala como mérito de un Gobierno la comisión de un delito de colaboración con banda armada, tal y como presuntamente hizo Gómez Benítez, no puede seguir siendo un día más vocal del Consejo General del Poder Judicial, cargo al que el Gobierno de Zapatero le elevó tras sus servicios prestados durante el mal llamado "proceso de paz". Tomar declaración a Gómez Benítez no sólo resulta necesario para aclarar si estamos ante esta bochornosa circunstancia, sino también para saber si los funcionarios y agentes que perpetraron el chivatazo lo hicieron motu proprio o, como parece mucho más probable, siguiendo órdenes de sus superiores políticos.

De un juez como Garzón, confeso simpatizante de la "paz sucia" de ZP con la excusa de que "por la paz hay que hablar hasta con el diablo", que durante tanto tiempo ha tenido en el cajón del olvido la instrucción de este escalofriante caso, que tantas pegas ha puesto a la acusación ejercitada por las asociaciones de víctimas –incluida la inaudita de exigirles una fianza–, que está poniendo similares trabas al PP para personarse en la causa, y que considera "inútiles y perjudiciales" las pesquisas más evidentes, no podemos esperar nada en este sentido. Más aún si tenemos en cuenta que es íntimo amigo de Gómez Benítez.

Otro tanto podríamos decir de una Fiscalía cuyo único movimiento en esta causa ha sido su bochornosa petición de sobreseimiento, y que depende de un fiscal general del Estado que, como Cándido Conde Pumpido, no tuvo empacho en pedir a jueces y fiscales que la "ley no sea obstáculo" para el proceso de paz, y que aseguró, en el colmo de la más abyecta cursilería, que "el vuelo de las togas de los fiscales no eludirá el contacto con el polvo del camino".

Sin embargo, al margen de este lamentable juez y de esta lamentable Fiscalía, es mucho lo que todos –empezando por las acusaciones particulares– podemos hacer para que se sepa si el polvo –más bien lodo– de esa sucia paz de ZP ha manchado o no a un vocal del Consejo General del Poder Judicial.

Ideología
Zapatero y las patatas
Cristina Losada Libertad Digital 16 Febrero 2010

El periodista Louis Fischer explicaba, en los años cuarenta, cómo se puede uno alinear con una causa a pesar de que los hechos más escandalosos la desacrediten. En The god that failed, uno de los primeros libros de ex comunistas, reflejaba así el modo de superar aquella disonancia: "¿Cómo podía uno quejarse de la escasez de patatas cuando se estaba construyendo el socialismo?". He ahí, en pocas palabras, el misterio de la ideología. Y he ahí también el lamento que debe de proferir hoy el presidente del Gobierno. Zapatero ha embarrancado en las patatas, cuando se había especializado en vender sucedáneos ideológicos.

El ardid funcionó mientras jugábamos a ser ricos. Ardid, toda vez que la ideología de Zapatero no es un enigma histórico, sino un secreto de Polichinela. Nada hay salvo una colección de poses, pues la izquierda posmoderna no representa una doctrina política específica, sino una proclamación de virtud, sentimental y orgullosa. Superioridad moral se llama su producto más preciado. Y luego, los adornos para la estantería, signos de diferenciación, como la memoria histórica, la política de género, la alianza de civilizaciones, los nuevos derechos, el laicismo y restos de la vieja retórica de lucha de clases pasados por la turmix. Todo ello hacía el papel de "estamos construyendo el socialismo" o, en versión infantil, "otro mundo es posible". Y siempre, bien a la vista, el gran reclamo, la etiqueta ideológica, la marca "izquierda".

Resulta que ha llegado la escasez de patatas y la sociedad postmaterialista a la que se dirigían aquellos señuelos está desapareciendo. Reclama la vuelta a la prosperidad, qué antigua, cuando el socialismo que nos ha tocado sólo está a sus anchas predicando contra los males del crecimiento. El electorado de izquierdas, cuya movilización fue el as del doble triunfo, se le escapa y con razón. De ajustarse a sus parámetros ideológicos, Zapatero no daría dinero a los bancos: los expropiaría. No retrasaría la jubilación: la adelantaría. No contentaría a los mercados: los suprimiría. No sugeriría una reforma laboral: haría funcionario a todo el mundo. Esto para empezar a hablar. Así, no extraña su resistencia a un pacto económico con el Partido Popular. Poco más le falta para soliviantar a los que, por él abducidos, adquirieron entradas para el show de los "rojos" contra la derecha.
Cristina Losada es uno de los autores del blog Heterodoxias.net.

Titiriteros neochekistas / Almogávares
Pío Moa Libertad Digital 16 Febrero 2010

Los titiriteros que se reparten los goyas tienen el rasgo común de ser pro etarras, pro castristas, pro Zapo, muy comprensivos con los islámicos, e importarles un bledo su propio país, salvo para ordeñar su erario y explotar la publicidad gratuita que les brinda a varios de ellos el gobierno colaborador de la ETA y pro chekista, como ellos mismos. Pues por propios méritos, se arruinarían. No es que todos los directores y actores sean así, pero estos son los que dan la nota, como la dan del conjunto de la cultura española actual, un auténtico páramo, este sí. Tiene gracia el trozo de vídeo en que sale el grotesco niñato de la Moncloa soltando sus necios topicachos, y dos titiriteros riéndose a sus espaldas. Es que son así, la pura farsa.

¿Cómo se ha llegado a esto? La historia es larga: a finales de los años 60, el PCE tenía en la Complutense algo más de cien militantes, que no se presentaban como PCE sino como “Junta de Estudiantes”, heredera del fallido “Sindicato Democrático de Estudiantes”, siempre tan demócratas los stalinistas. Había algunos centros, como la Escuela de Cine, la Escuela Oficial de Periodismo, Bellas Artes y alguna más, en la que solo había un militante o a lo sumo dos, y con ellos se formó una célula de “centros asimilados”, no recuerdo por qué se llamaba así. La Escuela de Cine venía siendo económicamente mimada por el régimen, o más bien por Fraga, que salió del gobierno en la crisis del 69, y creo recordar que, al igual que Periodismo, solo tenía un miembro del partido. ¡Pero hay que ver lo que hacía, a veces, un solo miembro del partido! En la Escuela de Cine se iba creando, con ayuda de los circulillos de “tontos útiles” de siempre, los “progres”, como les llamábamos algo despectivamente, un ambiente de lo más “progresista”, y del mismo modo en Periodismo organicé la primera huelga (era director Emilio Romero, y subdirector Luis María Ansón), a raíz de la cual nuestra propaganda entró masivamente en la escuela por medio de murales, libros, octavillas y diversa actividad de prácticas, orientada por nosotros. No es que aquella propaganda convenciese a la mayoría de los alumnos, y algunos se indignaban, pero eran incapaces de contrarrestarla, y sus argumentos solían ser lo bastante toscos como para que los ridiculizáramos inmediatamente, de modo que apenas se atrevían a dar la cara. Algo de eso lo he tratado en De un tiempo y de un país.

Ya he dicho en otra ocasión que la actividad que más beneficios rindió a los stalinistas del PCE, tras la derrota del maquis, fue la llevada a cabo entre intelectuales y universitarios. Un ingenuo podría pensar que esos medios, por su superior nivel intelectual, serían refractarios a una propaganda cuyo carácter totalitario bajo sus pretensiones “democráticas” debiera ser fácil de descubrir, pero ocurría lo contrario. Y ocurría así por lo que ya he dicho: porque nosotros éramos mucho más aguerridos, activos y organizados, y nuestros razonamientos aparentemente mucho más sólidos; además explotábamos a fondo las muy esporádicas violencias de los “fachas” para tildarlos de “violentos” “antidemócratas”, etc. Mientras, por ejemplo, apoyábamos a la ETA, que se fue haciendo muy popular, incluso en la prensa corriente. Frente a nuestra propaganda, los otros simplemente se “achantaban”, y el ambiente general que deseábamos iba expandiéndose.

De todo aquello vino lo que ahora hay, aunque no fuera el PCE, sino el PSOE, que entonces prácticamente no existía en la universidad, quien terminara recogiendo los frutos. Un poco como cuando Prieto le birló el tesoro del Vita al muy procomunista Negrín. Porque el choriceo ha sido siempre la gran especialidad del PSOE, y lo de los goyas es solo una más de sus muchas manifestaciones.
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Almogávares
Tenía yo de los almogávares la idea no falsa, pero sí restringida, originada en su expedición más famosa, la del Imperio bizantino, narrada por Muntaner. Pero ayer en unas jornadas sobre ellos, dirigidas por Salvador Fontenla y Guillermo Rocafort, estos y Sebastián Gaspariño aprendí bastante más. El término almogávar es claramente de origen árabe, relacionado con “algara”, incursión, y su traducción podría ser la de “incursor”, el que se dedica a realizar incursiones en territorios enemigo, de las que vive. Gente, por tanto, de frontera, que existía entre los andalusíes y de quienes tomaron el nombre quienes hacían lo mismo en los reinos cristianos, pues hubo almogávares, con este nombre y organización igual o muy parecida, en Aragón, Castilla y Portugal.

En fin, para los interesados, las jornadas continúan hoy y mañana, en la Casa Palacio del Duque del Infantado, Carrera de San Francisco 2, Madrid. A las 19,00 horas. Por cierto, el palacio sirvió de cheka durante la guerra, creo que la llevaba al principio el ilustre socialista García Atadell.
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El Gobierno y el Tribunal Constitucional
Domingo Bello Jameiro La Voz 16 Febrero 2010

desde hace veinte años se aprueban en el Parlamento catalán leyes de derecho civil -por no hablar del Estatuto- en expresa contradicción con la Constitución española, sin que ningún Gobierno interpusiese recurso de inconstitucionalidad contra ellas cuando las mayorías parlamentarias no eran absolutas.

La primera Ley del Código Civil de Cataluña, en cambio, fue recurrida por el Gobierno, entonces presidido por Aznar, el 10 de abril del 2003, pero dicho recurso fue retirado por el Gobierno del mismo presidente actual, Zapatero, el 3 de septiembre del 2004, al poco de asumir el poder.

A partir de entonces, Cataluña, con efecto mimético para el resto de comunidades, ha regulado la mayor parte del derecho civil, siendo la última la Ley del Libro Quinto de su Código Civil, por lo que, por la mecánica del recurso de inconstitucionalidad, a consecuencia de la pasividad -por motivos políticos- de los legitimados activamente para interponerlo, existen multitud de leyes autonómicas que, vulnerando claramente el contenido de la Constitución, conservan, empero, su vigencia.

Pues ese Gobierno tan permisivo cuando le interesa ahora recurre, mucho antes del fin del plazo y sin previa negociación, la ley de cajas de Galicia pero no idénticos preceptos de Cataluña, País Vasco o Andalucía, y se dice que nuestra norma no fue aprobada por todos los grupos parlamentarios y que el Gobierno autonómico es de distinto signo político. Pero este mismo Gobierno central, ahora sí, el último día del plazo, 23 de marzo del 2007, tras la correspondiente negociación con el entonces Gobierno bipartito gallego, recurrió ante el Tribunal Constitucional determinados artículos de la vigente Ley de Derecho Civil de Galicia aprobada por unanimidad en el Parlamento gallego.

Es interesante, desde luego, que se pronuncie el Tribunal Constitucional sobre la atribución competencial en materia de derechos civiles forales que contiene la Constitución, acaso con motivo de la Ley de Derecho Civil de Galicia o sobre la acomodación a la Constitución (no a la Lorca, como también se dice) de la ley de cajas de Galicia. Ahora bien, hay que ser coherentes, porque se ha hurtado al conocimiento del alto tribunal la acomodación a nuestra Constitución de la posibilidad de dictar un amplio Código Civil en Cataluña y otras comunidades o de tener una moderna ley autonómica acorde con una gran caja de ahorros.

Todo hay que decirlo. Y esto es lo inadmisible, ya que no resulta justificable impugnar ahora lo que no se impugnó antes. Porque no se entiende. O, quizás, sí.

Euronews bucea en las problemáticas del independentismo catalán
"Lo que se debe hacer poco a poco es ampliar las fronteras, no restringirlas”, dice Albert Boadella en el reportaje
www.lavozlibre.com 16 Febrero 2010

Barcelona.- El canal europeo de televisión Euronews ha realizado un reportaje en el cual analiza las tensiones generadas por el nacionalismo en Cataluña. El documental, de nueve minutos de duración y titulado ‘Cara y cruz del nacionalismo catalán’, intenta recoger los diferentes puntos de vista en torno al independentismo catalán. El reportaje muestra la opinión de independentistas como Francesc Ribera, vocalista del grupo de rock ‘Brahms’, Uriel Bertran, diputado de ERC, el escritor Alfred Bosch, o la de un panadero y un granjero del pequeño municipio de Rupit. Asimismo, recoge el punto de vista no nacionalista de Albert Rivera, presidente de Ciudadanos, Francesc de Carreras, profesor de Derecho Constitucional, Francisco Caja, presidente de Convivencia Cívica Catalana, y Albert Boadella, director de ‘Els Joglars’.

“La gira de Brams coincide con varias oleadas de votaciones populares no oficiales por la independencia catalana, organizadas desde diciembre en distintos puntos de la región, comienza explicando el locutor de Euronews, tras lo cual añade que en 2006 se aprobó el nuevo Estatuto de Autonomía catalán, que amplía las competencias de la comunidad. “El Tribunal Constitucional español delibera ahora sobre si el Estatuto respeta la Carta Magna o la vulnera”, añade.

“Para reflejar de cerca la situación, Euronews ha viajado hasta algunos de los bastiones del nacionalismo catalán”, manifiesta la voz en 'off'. El reportaje muestra el municipio catalán de Rupit, donde viven 370 personas. “Colectivos independentistas les han invitado a participar en una consulta popular, legalmente no vinculante, sobre la independencia de Cataluña; será el 28 de febrero. Votaciones similares se han convocado para abril y junio”, continúa el locutor de Euronews.

El reportaje recoge el punto de vista de un panadero, un granjero y el dueño de un restaurante de Rupit, los tres independentistas. “Si todos los impuestos que pagamos al Gobierno central español se quedasen aquí, en Cataluña, todos nuestros servicios e infraestructuras serían mucho mejores”, declara Josep, panadero del municipio.

Por su parte Joan, granjero y activista independentista, critica que el 10% del PIB catalán vaya a parar a otras regiones españolas. “Las ventajas de la independencia son sobre todo económicas. Estamos hablando del equivalente de 3.000 euros al año por cada uno de los siete millones de catalanes. Con ese dinero podríamos dotarnos de mejores hospitales, mejores escuelas, mejores carreteras, en las que no tendríamos que pagar peajes”, denuncia el granjero, tras lo cual se reúne con el organizador del “controvertido referéndum”, Albert Marcé. “Hace cinco años este tipo de consultas habría sido impensable”, subraya.

Preguntado por el reportero por un posible riesgo de violencia, Albert declara que los catalanes tienen “un gran sentimiento pacifista. Siempre preferimos dialogar antes que empuñar un arma”, manifiesta.

El locutor de Euronews hace alusión a la Guerra Civil y a la dictadura de Franco y recuerda que algunos de los que la vivieron temen que este debate sobre la independencia vuelva a dividir a la sociedad en dos. “La gente joven tiene muchas ganas de participar en el referéndum y hacer algo por el futuro de Cataluña. Están muy contentos porque es algo nuevo. Pero entre los mayores no pasa eso. Les da un poco de miedo”, afirma Jaume Marsal, dueño de un restaurante.

Euronews continúa su análisis acudiendo a la Universidad Abierta de Cataluña y declara que recientemente publicó un sondeo en el que se afirmaba que en un referéndum oficial el 50 por ciento de la población votaría a favor de la independencia, el 18 por ciento en contra y el 25% se abstendría.

El reportaje recoge el punto de vista de Uriel Beltrán, diputado de ERC. Preguntado por cuáles serían las consecuencias de una posible sentencia negativa del Tribunal Constitucional al Estatuto de Autonomía, Uriel afirma que “al día siguiente el Parlamento de Cataluña tendría que volver a consultar al pueblo catalán”. “Tendría que convocar un referéndum para que los catalanes puedan decidir su futuro y puedan decidir si quieren un Estado propio que respete la voz del pueblo de Cataluña”, afirma.

ALBERT RIVERA
Tras ofrecer diversos puntos de vista independentistas, Euronews acude a Albert Rivera, presidente de Ciudadanos-Partido de la Ciudadanía, quien ofrece una opinión diferente. “Ir en contra de los tiempos es lo que representa dividir a las personas, levantar murallas, muros y fronteras. Levantar fronteras dentro de la Unión Europea, cuando estamos construyendo una integración, no tiene ningún sentido”, afirma el diputado, quien añade que tampoco está justificado a nivel económico. “España es un mercado de 45 millones, no sólo de siete. En vez de ir a menos debemos ir a más”.

Francesc de Carreras Serra, profesor de Derecho Constitucional, apoya las tesis no nacionalistas y declara que la única soberanía reside en el pueblo español. “Hablar de nación catalana es un invento ideológico”, afirma el catedrático. “Como sucede en todos los estados del mundo, en España no hay un derecho de autodeterminación, y por tanto, para que se diera la independencia de una parte del territorio, debería producirse un cambio constitucional”, explica.

Posteriormente, el canal europeo de televisión acude a Alfred Bosch, autor de la trilogía ‘1714’. “Como en otros muchos rincones de Europa, hemos tenido un parlamento y un gobierno propios”, afirma Bosch en relación a Cataluña. “El actual presidente es el número 136 de una sucesión que se interrumpió durante 200 años, una sucesión que interrumpió la guerra, una invasión conjunta de España y Francia, nuestros encantadores vecinos, quienes vinieron a imponernos un sistema diferente”, denuncia.

Sin embargo, tanto Francisco Caja, presidente de Convivencia Cívica Catalana, como Albert Boadella, director de ‘Els Joglars’, ofrecen puntos de vista diferentes. “La nación catalana nunca ha existido”, objeta Caja, quien apuesta por la unidad de Cataluña y España y critica que la educación sea íntegramente en catalán y al español sólo se le dediquen las mismas horas que a un idioma extranjero. “Es cierto que hay una lengua que es minoritaria, y que tiene menor importancia social e internacional, el catalán. Éste debe estar lógicamente protegido, pero no se puede excluir a la otra lengua, al idioma de uso mayoritario”, añade. “Porque eso es hacer ingeniería social, querer cambiar la sociedad”, denuncia Caja.

Albert Boadella concluye el reportaje afirmando que “quizás en Cataluña, donde el ateísmo gana terreno, las necesidades espirituales las cubra ahora el nacionalismo”. “Creo que hay una tendencia de los hombres como es la nostalgia de la tribu, que es una tendencia negativa, mientras que hay otra positiva que es el sentido universal. Yo entiendo que lo que se debe hacer poco a poco es ampliar las fronteras, no restringirlas”.

Enrique de Diego: “El socialismo actúa de caballo de Troya del islamismo”
Redacción Minuto Digital 16 Febrero 2010

El periodista Enrique de Diego acaba de publicar un libro titulado ‘Islam, visión crítica’ (Editorial Rambla). A raíz de ello, hemos mantenido la siguiente entrevista:

¿Cuál es el objetivo de su libro ‘Islam, visión crítica’?
Pretende ser un libro pedagógico que explique en qué consiste el Islam, qué dice El Corán, si los integristas son una perversión o salen del texto coránico. Entiendo que la explicación, la erradicación de la ignorancia, es ya una forma de exorcizar los peligros de la islamización.

¿Existe riesgo de islamización en España?
Por supuesto. Donde es más acusado es en Cataluña, pero también en toda la Comunidad Valenciana, Murcia, Almería, Granada, Sevilla y Madrid. Es preciso recordar que un grupo de integristas asesinaron a 192 personas en la masacre de Atocha y que esos integristas estaban aquí, como inmigrantes, y que empezaron a formarse en la mezquita de la M-30.

¿Usted señala que los socialistas han elegido a los islamistas como grupo mascota?
Coinciden en algunos objetivos o enemigos, como el cristianismo o el valor de la libertad, clave en la civilización occidental. Es una de las cuestiones que trato con mayor detenimiento, porque el socialismo está actuando como caballo de Troya del islamismo.

¿Usted es partidario de cerrar las mezquitas?
Las mezquitas y cualquier otro lugar desde el que se haga apología del asesinato y del genocidio. Y eso es lo que hace El Corán. El islamismo o no es una religión o es una religión de odio.

Dedica un capítulo a rememorar el 11-S y el 11-M.
No se nos debe olvidar la gravedad del peligro, ni la crueldad con la que han actuado. Y es preciso sacar las conclusiones fuera de esa maraña de lo islámicamente correcto: los terroristas salen de las mezquitas.

¿Es partidario de modificar la política de inmigración?
Propiamente no ha existido ni existe política. Por supuesto, la inmigración ha de estar relacionada con el contrato de trabajo y no estar subvencionada. Y los integristas o fundamentalistas no tienen cabida en nuestra sociedad. No se les debe permitir la entrada y deben ser expulsados de inmediato.

¿A qué público aspira a llegar con ‘Islam, visión crítica’?
A un público amplio, pero me gustaría que llegara a los jóvenes. Hace poco le pregunté a un universitario muy inteligente y estudioso que le habían enseñado en la escuela sobre el Islam, y me dijo: “nos dicen que hemos de respetar todas las culturas, y que el islamismo es bueno, pero el cristianismo es intolerante y no las respeta”. Esto representa un desarme brutal y por eso creo que mi libro hará mucho bien.

«Cuando éramos honrados mercenarios»
JAVIER PÉREZ | MADRID ABC  16 Febrero 2010

«Cuando éramos honrados mercenarios»
Arturo Pérez-Reverte
Alfaguara (Madrid, 2009)
362 páginas
18 euros
La trayectoria de Arturo Pérez-Reverte
Arturo Pérez-Reverte (Cartagena, 1951) fue reportero de guerra durante veintiún años y es autor, entre otras novelas, de El húsar, El maestro de esgrima, La tabla de Flandes, El club Dumas, Territorio Comanche, La piel del tambor, La carta esférica, La Reina del Sur y Cabo Trafalgar; y de la serie histórica Las aventuras del capitán Alatriste. Es miembro de la Real Academia Española

Desde oportunistas gobernantes a irredentos nacionalistas, pasando por feministas cerriles, Arturo Pérez-Reverte no deja títere con cabeza en «Cuando éramos honrados mercenarios», el libro más reciente del escritor cartagenero y en el que se recoge una selección de los artículos publicados cada domingo en «XL Semanal» entre 2005 y 2009.

Como lleva haciendo desde hace diecisiete años, el ojo clínico y avezado de este viejo mercenario ha sabido captar fielmente las virtudes y, sobre todo, miserias, de un país que ha pasado del clímax al gatillazo económicos en estos últimos cuatro años.

«Herodes y sus muchachos» o «Aquí nadie sabe nada» reflejan de manera lúcida cómo el país inflaba una burbuja inmobiliaria que tras estallar ha dejado un reguero de daños colaterales en la cola del INEM ante la aparente ingenuidad de unos ciudadanos de quienes «asombra lo poco que advertían el estado real de las cosas».

Como buena letra «T» de la Real Academia Española, Pérez-Reverte también reivindica en algunos de sus artículos la independencia de una institución que no se aviene a las exigencias caprichosas de nacionalistas, feministas («feminatas», las llama el escritor) o adeptos de lo políticamente correcto: «Que España sea un continuo disparate no significa que quinientos millones de hispanohablantes también estén dispuestos a volverse gilipollas».
Hojear las páginas de «Cuando éramos honrados mercenarios» también supone pasear por algunos capítulos de la historia desconocidos para la mayoría de lectores. «El hombre que atacó solo», «Frailes de armas tomar» o «1490: comandos en Granada» relatan las azañas y el coraje de personajes que, a pesar de su entrega, «aquí no son más que tristes agujeros negros en la memoria».

Hojear las páginas de «Cuando éramos honrados mercenarios» también supone pasear por algunos capítulos de la historia desconocidos para la mayoría de lectores

Eran otros tiempos
Entre los numerosos artículos en que el demiurgo del universo Alatriste arremete contra las miserias de este país también hay sitio para otras piezas en que el estilo ácido y mordaz del escritor da paso al lenguaje sereno y templado de quien, a sus 58 años, rememora algunos momentos del pasado con la perspectiva que da el paso del tiempo.

Un Pérez-Reverte de cinco años que, atónito, contempla su caballo de cartón destrozado; el viejo vendedor de libros que visitaba la redacción de «Pueblo» o la niña aventurera que intercambió su sonrisa con un pequeño delfín son ejemplos de esos entrañables viajes al pasado que, en ocasiones, pierden su romanticismo y regresan al presente cargados con todos sus fantasmas: en «La chica del blindado» y en «Fantasmas de los Balcanes», los gritos y horrores de la guerra vuelven a la memoria del antiguo corresponsal que durante 21 años estuvo presente en conflictos como los de Líbano, Eritrea, Nicaragua o Bosnia.

Eran otros tiempos, otra forma de hacer periodismo, en que la opinión se dejaba para editorialistas y columnistas mientras los «periodistas de infantería» eran «mercenarios eficaces y peligrosos» que se curtían en busca de la noticia.

Después de «Patente de corso», «Con ánimo de ofender» y «No me cogeréis vivo», los anteriores recopilatorios de sus artículos semanales, «Cuando éramos honrados mercenarios» se puede considerar una radiografía de la historia más reciente de España, una historia en la que, de una u otra forma, el lector se verá reflejado.

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Justicia maniatada
Editorial www.gaceta.es 16 Febrero 2010

La pelota de la politización está en el alero de los partidos.

25 años después de que la Ley Orgánica del Poder Judicial oficiara las exequias de Montesquieu al convertir el órgano rector de los jueces en longa manus de los partidos, un millar de magistrados denuncia en un manifiesto el atropello y pide que se recupere el espíritu constitucional.

Algunas de las escenas más bochornosas de nuestra democracia serían impensables con una auténtica división de poderes. Desde la ejecutoria de personajes como el ex ministro Bermejo hasta la caza de brujas contra el juez Varela, por apreciar indicios de prevaricación en el juez Garzón, pasando por la chusca estampa de Margarita Robles, vocal del CGPJ, presumiendo del cambio de cromos en la promoción de 18 jueces miembros de su asociación.

La Justicia tiene una pésima valoración entre los españoles (incluida la endémica lentitud). Y la clave hay que buscarla en el vicio de origen que supuso la pérdida de independencia cuando los socialistas convirtieron al Consejo General del Poder Judicial es un clon del juego de mayorías partidistas del Parlamento. La Ley Orgánica de 1985, en pleno felipismo, arrebató a los jueces su originario derecho a elegir a 12 de los 20 miembros del CGPJ, tal como denuncian los autores del manifiesto.

La intoxicación política se ha extendido al ámbito autonómico, con consejos judiciales como el que contempla el Estatut, que implica además la ruptura de la unidad judicial. Y aunque no se trate de poder judicial, el Constitucional es otra instancia gravemente contaminada por la pugna partidista, en asuntos donde se juega la integridad del Estado, como evidencia el bloqueo de la sentencia del Estatut, al que cabe responsabilizar a su presidenta María Emilia Casas.

Un caso paradigmático es el de Baltasar Garzón, espécimen típico de un sistema judicial politizado. El hombre que llegó a ir en las listas del PSOE está poniendo toda suerte de trabas (al PP, a la AVT o la asociación Dignidad y Justicia) en la investigación del chivatazo a ETA. Hasta el punto de que la Audiencia Nacional acaba de corregirle, ordenando que practique diligencias que pidieron las acusaciones particulares y a las que inicialmente se negó. La Audiencia llama la atención sobre la “gravedad sin precedentes” de los hechos: revelación de secretos y colaboración con banda armada... por parte de miembros de las Fuerzas de Seguridad. No puede ser más inquietante el cóctel: un juez tratando de torpedear conscientemente la investigación de un chivatazo de Interior a una banda terrorista y la Fiscalía echando tierra sobre tan grave asunto.

Lamentablemente, la Justicia seguirá maniatada mientras los partidos políticos no muevan ficha. El manifiesto pide un pacto de Estado entre las formaciones, pero no parece que al PSOE y al PP les interese. El primero fue quien enterró a Montesquieu con la Ley Orgánica (y quedan para la Historia las inequívocas palabras de Guerra). Y el segundo se benefició, en la era Aznar, de las “mayorías judiciales”. Cierto que Rajoy ofreció una interesante propuesta en la campaña de las últimas elecciones generales. Pero luego nunca más se supo.

Lo triste es que quien tenga a la postre la sartén por el mango sea el poder político. Los jueces hipotecaron parcialmente su independencia al ceder ante los partidos y éstos son los únicos que pueden devolverla. Es como pretender que la zorra tenga la última palabra sobre el gallinero.

Reducción al absurdo
«El mayor activo político de Batasuna es ETA. Es hora de que vayamos diciéndolo porque se acerca el final. Por eso Batasuna no renunciará a ETA, no renunciará a sí misma. Por eso no queda otra opción digna que desarticular policialmente a ETA»
ANDRÉS MONTERO GÓMEZ El Correo 16 Febrero 2010

Batasuna nunca va a condenar la violencia de ETA. Ni lo harán Otegi ni Usabiaga. Es casi imposible ontológicamente y ni siquiera sería útil a corto plazo, sino a largo. La condena crearía una escisión en ETA y produciría un nuevo Aralar. De manera que no lograría el abandono del terrorismo por parte de ETA, sino su reactivación. Por supuesto supondría una erosión crítica en la capacidad de ETA para sostenerse, una especie de carga explosiva en una de las vigas maestras de la izquierda abertzale. No nos lo van a poner así.

Es decir, nunca vamos a obtener una condena de la violencia etarra en ningún comunicado de Batasuna. Ahora bien, imaginemos por un momento que en los últimos tiempos no ha habido dos procesos paralelos de reflexión en ETA y en Batasuna, sino uno. ETA ya se pronunció recientemente en equilibrio funambulista apoyando tanto la declaración de Alsasua como el valor del terrorismo. Batasuna, por su parte, todavía no se ha pronunciado con toda la prosopopeya. En Eusko Alkartasuna quieren creer que, cuando concluya la reflexión, en Batasuna puede haber algún tipo de desmarque con respecto a ETA. Es mejor que no depositen demasiadas expectativas en el pronunciamiento de Batasuna, porque será como el de ETA, pero al revés. En donde ETA llamaba a continuar con el proceso político pero ponía en valor la violencia, Batasuna llamará a impulsar el frente soberanista poniendo en valor la ausencia de violencia en el futuro sin renunciar al pasado. Ingeniería semántica? ¿para qué?

Pues imaginemos que ésos que nos parecen porque así se han calculado escrupulosamente en lo político y lo mediático- dos procesos son una sola operación pero con dos escenarios interdependientes. La operación está programada por ETA y los escenarios interdependientes son dos 'aparentes' vías de reflexión con dos comunicados 'distintos'. En el primero ETA parece sofocar la teatralizada independencia de Batasuna para que vuelva al redil; en el segundo, Batasuna calcula(rá) alguna frase esperanzada sobre un futuro de ausencia de «violencias» en Euskadi, centrando ese futuro en el soberanismo.

O sea, imaginemos que Batasuna y ETA son la misma cosa? o, mejor expresado, que Batasuna es una instrumentación de ETA para infiltrar las instituciones y avanzar, apoyándose en el asesinato, hacia el independentismo. Tampoco es que haga falta mucha imaginación, porque eso es precisamente lo que han dictaminado todos los tribunales, desde la Audiencia Nacional hasta Estrasburgo, como fundamentación para ilegalizar a Batasuna. Sin embargo, como parece que la realidad no es suficiente para nuestros análisis, porque continuamos pensando que se han abiertos dos procesos de reflexión autónomos en ETA y Batasuna, y que igual Otegi es capaz de redactar una condena, aunque sea tibia, de la violencia, no nos queda más remedio que recurrir a la imaginación para llegar a la realidad. Es como ese proceso que en matemáticas se denomina reducción al absurdo, ya saben, proponer una hipótesis tratando de demostrarla para al final llegar a un resultado en donde los hechos la contradicen, de manera que contradiciéndola concluyamos que es absurda y, por tanto, desechable.

Es absurdo pensar que Batasuna condenará a ETA. Imaginemos, pues, que ETA y Batasuna son la misma cosa. Imaginemos también que ETA está, desde un tiempo, en una nueva estrategia. Esa estrategia es la rentabilización de la violencia, esto es, la búsqueda de su disolución pero sin que parezca que ha sido derrotada, consciente de que el terrorismo ya no tiene sentido ni le proporciona utilidad, pero de que la derrota es inasumible y, lo que es peor, deficitaria a futuro. De manera que.. ¿cómo abandonar el terrorismo sin abandonarlo antes de que las fuerzas de seguridad desarticulen a ETA?.

No es sencillo y es retorcido, pero es viable si participamos con credulidad. Continuando con la imaginación, supongamos que ETA está jugando al 'torturador bueno, torturador malo'. En ese juego, los objetivos de ambos torturadores son idénticos, conseguir información de la víctima, dándole una de cal y otra de arena, aprovechando el 'bueno' la vulnerabilidad creada por el 'malo'. ETA no quiere aparecer como que deja la violencia y mucho menos hacerlo porque Batasuna lo demande expresamente. Lo que sí puede hacer, en cambio, es hacernos creer que Batasuna es un caballo que tiende a desbocarse, que ETA lo controla con riendas firmes, para irlo domando poco a poco hasta que llegue un momento, cuando quiera el domador, que el caballo pueda pasearse sin riesgo por los campos del caserío. La operación del bueno y el malo funciona siempre que la víctima crea que el bueno es realmente bueno. Es decir, que nos creamos que esa reflexión de Batasuna es independiente de ETA? y no una artimaña paulatina y paciente de ETA.

El beneficiario de esa estrategia disociada puesta en marcha por ETA es Aralar... ¿Cómo que Aralar? Sí, Aralar. Claro que, para entenderlo, lo tenemos que poner en sentido negativo. Tan duro y repugnante como resulte asumirlo, el mayor activo político de Batasuna es ETA. Es hora de que vayamos diciéndolo porque se acerca el final. Por eso Batasuna no renunciará a ETA, no renunciará a sí misma. Por eso no queda otra opción digna que desarticular policialmente a ETA.

La masa central de votantes de Batasuna apoya un determinado sentido de la violencia, del terrorismo. Ésa es su escalofriante textura sentimental y el andamiaje de su cohesión política. En ese magma, la repulsa, el 'desmarque' como dirían en EA, es un ingrediente incompatible. ¿Hacia dónde mirarían los votantes de ese futuro político que ETA pretende diseñar? A Aralar.

Pactistas sin pacto
FLORENCIO DOMÍNGUEZ El Correo 16 Febrero 2010

La capacidad del PNV de sacar el máximo partido a las coyunturas políticas para obtener ventajas mediante la negociación con otros partidos o gobiernos es un dato suficientemente acreditado a través de los años. La formación nacionalista ha sido siempre muy habilidosa a la hora de aprovechar las dificultades de los partidos del Gobierno central para obtener contrapartidas de largo alcance a cambio de apoyos ocasionales.

En la más reciente negociación, la del apoyo a los últimos presupuestos generales del Estado presentados por el Ejecutivo de José Luis Rodríguez Zapatero, el PNV ha rizado el rizo de la habilidad para el regate en corto pues con ella, además de sacar contrapartidas de alto calado, ha conseguido introducir una cuña entre el PSOE y el Partido Socialista de Euskadi. Los socialistas vascos todavía no se explican cómo sus correligionarios de Madrid aceptaron condicionar las transferencias de las políticas de empleo a las exigencias del PNV, desairando al Gobierno de Vitoria y al lehendakari.

Ahora, el PNV y el Gobierno de Patxi López están representando ante la opinión pública un juego florentino para aparentar ser más dialogante que el adversario. La ciudadanía vasca no aprecia los conflictos frontales entre partidos y prefiere ver entendimiento entre ellos para evitar tener que tomar partido. Por eso premia las manifestaciones del talante de diálogo por encima de las afirmaciones de principios que exigen pronunciamientos claros. Los partidos lo saben y por eso buscan transmitir voluntad de negociación, aunque sea para conseguir que sea el otro el que tenga que asumir el papel de malo.

El Ejecutivo vasco, que tiene una holgada mayoría parlamentaria gracias al apoyo del PP, no tiene necesidad aritmética de los votos del PNV para gobernar. Sin embargo tiene un gran interés político por alcanzar acuerdos con este partido para consolidar ante la opinión pública una imagen de apertura y transversalidad que el PNV le viene negando de manera sistemática.

Al PNV, en cambio, no le interesa que se consolide esa imagen del ejecutivo de Patxi López y no quiere contribuir a ella. Ese es el contexto en el que se está produciendo la escenificación de la formación nacionalista que se presenta en público dispuesta al pacto con el Gobierno de López, pero que aprovecha cualquier circunstancia -como el error de que se difundiera en prensa la invitación al diálogo antes de que llegara al destinatario- para poner dificultades y hacer aparecer a los socialistas ante los ciudadanos como responsables del fracaso de esos acuerdos.

CONFLICTO INTERNO POR EL FRACASO DEL TRIPARTITO
Montilla y Maragall, los dos nacionalismos del PSC
IMPRESIONES El Mundo 16 Febrero 2010

ERNEST MARAGALL ha tomado el testigo de su hermano, el ex presidente de la Generalitat, como factor de desestabilización del PSC. La andanada del consejero de Educación, en la que dijo que el tripartito ha llegado a «fatigar» a los catalanes y que al Gobierno de Montilla le falta «proyecto de país», ha sacado a la luz todas las contradicciones del PSC con las elecciones catalanas a la vuelta de la esquina. Montilla intentó ayer apagar el fuego, rechazando la dimisión que le presentó su consejero, mientras Maragall hacía un amago de rectificación. Pero lo cierto es que la etapa de Gobierno del PSC en Cataluña -en alianza con ICV y ERC- aparece como un fracaso ante la ciudadanía, tal y como reflejan las encuestas. Ernest Maragall, junto con el poderoso consejero de Economía, Antoni Castells, propugna un giro nacionalista que pasa por distanciarse aun más del PSOE e incluso por crear un grupo parlamentario propio en el Congreso. Lejos de imponer una línea alejada de CiU y ERC, que era la que pedía su electorado, Montilla ha practicado un nacionalismo vergonzante que le pasa factura.

educación
Poca demanda de enseñanza en castellano
A falta de conocer hoy los datos oficiales, los centros no recogen el mínimo de 20 inscripciones para abrir aulas de modelo A
M. JOSÉ TOMÉ | BILBAO. El Correo 16 Febrero 2010

A falta de los datos oficiales, que se harán públicos hoy, todo apunta a que la demanda de castellano en los centros concertados que han retirado esta línea de enseñanza ha sido irrelevante en el periodo de preinscripción que concluyó el viernes. Según ha comprobado este periódico, el colegio La Pureza de Bilbao sólo ha recibido nueve solicitudes para el aula de 2 años en modelo A, mientras que cuatro familias realizaron la petición para el primer curso de Infantil. En Vitoria, Sagrado Corazón contabilizó las peticiones de tan sólo dos niños mientras que en Marianistas, otro centro que retiró la línea el año pasado, no se ha recibido ninguna.

Es un primer sondeo, pero bastante relevante, ya que estos colegios son los que habían generado más expectativas de concentrar una hipotética demanda de castellano. De confirmarse estos datos, no habría posibilidad de reabrir aulas de modelo A , ya que el Departamento de Educación estableció como número de referencia un mínimo de 20 alumnos para negociar con Kristau Eskola -la patronal de los centros religiosos concertados-, la recuperación de la enseñanza en castellano en aquellas escuelas donde fue eliminada.

La polémica se centraba en media docena de colegios que ofertaban modelo A y que dejaron de hacerlo ante los planes de la anterior consejería, dirigida por EA, de sustituir el actual sistema de modelos por otro con una exigencia tan alta de euskera que, en la práctica, suponía la desaparición de la enseñanza en castellano. Algunos centros decidieron amoldarse al futuro sistema antes incluso de su entrada en vigor y, así, decidieron dejar de admitir alumnos de modelo A en aulas de dos años o primero de Infantil. Con la llegada del Gobierno socialista y la anulación de los decretos que establecían el euskera como lengua principal de la enseñanza, grupos de padres -como los representados por la Plataforma por la Libertad de Elección Lingüística- exigieron la reapertura de estas líneas. «Hay demanda -argumentaban-, lo que ocurre es que no se visualiza».

Con el fin de calibrar si realmente había progenitores en esta situación, Educación puso en marcha en el periodo de preinscripción que finalizó el viernes un sistema informático que permitía a las familias solicitar una plaza de modelo A, sin que ello les restase puntos en su segunda opción dentro del mismo centro. Educación dará a conocer hoy la cifra exacta de peticiones realizadas en lengua castellana, aunque no parece factible que puedan reabrirse las aulas que cerraron.

Un grupo de padres bilbaínos que en los últimos días han intentado movilizar esta demanda mostraron ayer su decepción. En su opinión, las «trabas» puestas en las secretarías de los centros y la «nula información» facilitada desde la consejería de Isabel Celaá ha desvirtuado el proceso. «Los datos informáticos que ha recibido el Gobierno vasco no responden a la realidad», señalan.

«Ningún colegio nos ha explicado bien el procedimiento de matriculación y nos desviaban al modelo B. Da la impresión de que Educación sólo quería una estadística y, encima, manipulada». En su opinión, las novedades del nuevo sistema «se han anunciado a última hora» y los padres «no hemos tenido tiempo de reacción».

Profesores de FP sin perfil
Estas mismas tesis son compartidas por el PP. Para los populares, el Ejecutivo de Patxi López «no ha hecho lo suficiente» para garantizar la enseñanza en castellano, un asunto que se ha convertido en un serio escollo a superar en su pacto de Gobierno. Ayer, el secretario general del PP vasco y responsable en temas educativos, Iñaki Oyarzábal, no quiso entrar a valorar los datos «hasta que sean oficiales». El parlamentario popular sí habló, en cambio, de los profesores de FP sin conocimientos de euskera, a los que Educación debe «liberar» para obtener el perfil lingüístico.

A través de una proposición no de ley, el PP insta al Gobierno a que tome «las medidas oportunas» para garantizar que en las Ofertas Públicas de Empleo ningún docente de FP pueda perder su puesto de trabajo por no acreditar el conocimiento de la lengua vasca. En su opinión, la realidad sociolingüística de estos estudios «no se ajusta en absoluto» al modelo de la OPE, ya que «la mayoría del alumnado desarrolla su formación en castellano».

Critican el «fanatismo» del Govern por subvencionar la delación lingüística
MARÍA JESÚS CAÑIZARES | BARCELONA ABC 16 Febrero 2010

Impulso Ciudadano, «lobby» no nacionalista contrario al monolingüismo catalán, advirtió ayer del «fanatismo en el que se ha instalado el Govern» por subvencionar a plataformas que facilitan la delación de establecimientos que no rotulan en castellano.

Tal como publicó ayer ABC, el tripartito ha concedido casi dos millones de euros desde 2006 a Plataforma per la Llengua y Consum Català, entidades que, a través de Internet, tramitan las quejas ciudadanas contra comercios donde no se utiliza en catalán. Impulso Ciudadano, plataforma en la que participan PP, Ciutadans y UPyD, lamenta «que la voluntad inquisitorial del actual Govern le lleve incluso a fomentar la delación entre los ciudadanos por razones lingüísticas».

En este sentido, alerta de que el artículo 311.5 del proyecto de ley del Código de Consumo establece el «deber de cooperar» de los ciudadanos en la delación de quienes incumplen la normativa lingüística, que conlleva multas de 10.000 euros.

A juicio de Impulso, «el marco legal que se pretende crear con la nueva ley es tan demencial y totalitario que, de aplicarse una lectura restrictiva y literal del futuro Código de Consumo y dado el modelo de policía lingüística implantado en Cataluña, sería perfectamente posible sancionar por incumplimiento de la normativa de consumo a aquellas personas que no cumplieran con la obligación de denunciar». El «lobby» solicita que se retiren del Código de Consumo esos aspectos relacionados con la obligación de denunciar.

Mascarada a la catalana
SPECTATOR IN BARCINO
SERGI DORIA ABC 16 Febrero 2010

MARTES de Carnaval. Así se titulaba la esperpéntica trilogía valleinclanesca. La política catalana no depara el verbo ubérrimo de esas piezas, pero sus componentes siguen haciendo teatro. ¡Ya le gustaría a Montilla contar con el léxico exuberante de don Ramón!... Pero la retórica, ya lo sabemos, no se contó nunca entre sus habilidades.

Haciendo de la necesidad virtud, don José dio el pego los primeros tiempos de este infausto tripartito que, como anunciábamos la semana pasada, se descompone dejando en el país un cúmulo de residuos políticos difícilmente reciclables. A lo que íbamos: cuando asumió la presidencia de la Generalitat, pasaba por ser un gestor más preocupado en els «fets que les paraules». Se juntó con los comunistas e independentistas y parecían conjurados al «Come y calla». Tres años después es rehén del programa de unos socios que ni callan ni dejan comer. Ahí le tienen con el Estatut en el Constitucional, la ley de Veguerías intoxicando el territorio, dos consellers comunistas carbonizados en Horta de Sant Joan (todavía, a estas horas, sin dimitir) y al «germà d´en Pasqual» repitiendo que el Tripartito 1.2 es un artefacto inútil que fatiga a la ciudadanía. Sí, Maragall (Ernest): el mismo que cuando entró en Ensenyament amagó con cumplir la legalidad estatal y aplicar la tercera hora de castellano que esta autonomía escatima a sus educandos. Y el mismo que se arrugó cuando los socios de Esquerra pusieron cara de «pomes agres».

En Cataluña, parafraseando a Larra, «todo el año es Carnaval». En el corro de de la convergente «sociedad civil» dicen que a ver cuando gana el PP porque el pacto del Majestic salió bien; conversas con socialistas y corroboran su hartazgo de la «crosta nacionalista» que patentó el diputado Ferran; pero luego se impone el «Come y calla»; el clientelismo reparte subvenciones, les endosa la máscara patriotera y representan una mala imitación de la Commedia dell´Arte.

Carnaval, comedia y esperpento que dan como mucho para los divertidos gags de «Polònia» aunque no alcance la dimensión de Valle Inclán o Goldoni. La política catalana es un patético funambulismo entre ser y parecer. Pero el público ya no mira al escenario: está en otras cosas y los cambios de registro de los actores Montilla y Maragall le traen al fresco.
Un deprimido ciudadano paga la mascarada y los «bolos» del característico Carod... Y los chistes del Tripartito no le hacen puñetera gracia.

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