AGLI

Recortes de Prensa    Domingo 21 Febrero  2010

 

Vuelta a la nada
JOSÉ MARÍA CARRASCAL ABC 21 Febrero 2010

¿A qué ha ido ese hombre a Londres, con la que hay armada en Madrid? ¿A cortejar a los mercados o a enseñarles el dedazo, como Aznar a sus «fans» en Oviedo? ¿A fotografiarse con Brown o con Papandreu? ¿Por qué crea una comisión triministerial para reunirse con los dirigentes de los demás partidos, si el portavoz del suyo ya se está reuniendo con ellos? ¿Por qué no ha citado a Rajoy, si dice que es tan importante su colaboración? ¿Y a qué tantas reuniones, si la cosa está encarrilada y a final de año empezará a crearse empleo? ¿Va a seguir las recomendaciones de los expertos o a seguir actuando por su cuenta? ¿Recortará todos los gastos o sólo algunos? Y, sobre todo, ¿vamos a tener que hacer sacrificios o no? Pues esa palabra, como antes la de crisis, no la ha pronunciado todavía. Y hay quien dice que los sacrificios son la clave de la situación.

Los mentirosos patológicos como él, sin embargo, creen que puede engañarse a la realidad con sólo cambiar el nombre de las cosas. Cuando se les acaban las palabras, intentan sustituirlas por gestos, y al acabárseles los gestos, entran en un estado cataléptico, próximo a la histeria, en el que ya se encuentra nuestro presidente, al que tan pronto vemos aquí como allá, sonriente o airado, parando golpes o propinándolos, humilde o altanero, inclinándose a la izquierda o a la derecha, seguro de sí mismo o huidizo. ¿De qué huye este hombre? Pues huye de sí mismo. Huye del Zapatero que negó la crisis, y hoy se ve obligado a calificarla de grave; del que descalificó todas las recetas del PP, y ahora no tiene más remedio que copiárselas; del que proclamaba una gloriosa presidencia española de Europa, y tiene que vivirla como un vía crucis; del que anunció que pronto superaríamos a Francia, tras superar a Italia, y ahora tiene que contentarse con superar a Grecia; del que mimó a los sindicatos, y ve que se le amotinan; del que espera la recuperación como el personaje de Beckett esperaba a Godot; del Zapatero, en fin, que engañó a todo el mundo, y ahora sólo puede engañarse a sí mismo.

Por eso está tan irritado, tan nervioso, tan contradictorio, tan errático, confundiendo a sus propios colaboradores. Es la suya esa desesperación del que ha llegado al cabo de la calle, la del que ya no encuentra a nadie que le crea. La angustia del que busca a quien echar la culpa de sus errores, y se da cuenta de que ha agotado todos los posibles culpables. El pánico del que sólo percibe alrededor desdén y desconfianza. Los únicos dispuestos a ayudarle son los pocos que vienen compartiendo su andadura desde el principio y los que esperan poder sacar tajada de su desahucio. Su caída es tan vertical como fue su ascenso. Esa es la escueta realidad. Por eso la odia y la niega Todo apunta, sin embargo, que más pronto que tarde, volverá a la nada.

La cumbre del G-4
Ahora o nunca
Editorial www.gaceta.es 21 Febrero 2010

Sentemos de una vez las bases para nuestro desarrollo en los próximos 25 años.

No se recuerda en la historia económica reciente de España un cambio de tendencia tan abrupto como el que estamos viviendo ahora mismo. Quizá una de las maneras más gráficas de verlo sea la que señaló nuestro compañero José María Rotellar: los cinco millones de puestos de trabajo creados en la época de Aznar coinciden con los cinco millones de parados que tenemos en la época de Zapatero. Con un agravante: es mucho más difícil crear que destruir empleos.

Ya hemos señalado en alguna ocasión en esta columna que en realidad los gobiernos no son los que crean puestos de trabajo; sólo ponen el tablero de juego y crean las reglas para que sean los empresarios quienes generen empleo. Pero dado lo contundente del dato de desempleo y de los datos económicos con los que nos obsequian los periódicos cada mañana, (sean los relativos al -de-crecimiento del PIB, al déficit, al endeudamiento de las Administraciones, al gasto público, a la sostenibilidad del sistema de pensiones, o a la depauperada percepción en el exterior de la imagen de España), estamos en el momento de tomar medidas reales y aparcar por un momento el arsenal de iniciativas de marketing a las que estamos tan acostumbrados. No es el momento de globos sonda, de probar cómo sentaría en la población una reforma a medias y retirarla si no gusta, de permitir que un miembro del Gobierno avance en una dirección y desmentirle al día siguiente... Es el momento de tomar decisiones de verdad. Ahora o nunca.

Lo único bueno que tiene la situación actual, el enfoque más optimista que podemos ofrecer de dónde estamos ahora, es que todo el mundo conoce la gravedad de la situación. Esta no es una crisis de un sector o de otro. No afecta sólo a una región de España frente a las demás, ni a los de siempre frente a otros privilegiados que se aprovechan de la crisis. Que levante la mano el que no tenga más de un amigo o un familiar cercano que se ha quedado sin trabajo.

Precisamente por todo lo anterior, estamos pisando terreno abonado para acometer de forma valiente las reformas estructurales que el país viene necesitando desde hace años. Ninguna es nueva. En este periódico, como en tantos foros nacionales e internacionales, se ha señalado la reforma del mercado de trabajo, del sistema de pensiones, del sistema sanitario, la reducción del tamaño de los tres niveles de la Administración pública, la austeridad en el gasto, la simplificación y reducción de impuestos...

Si somos realistas, admitiremos que no hay Gobierno que se atreva a tomar estas medidas, bien porque se descuenta su impopularidad con el electorado, bien porque reducen el poder de los propios partidos políticos mediante los cuales han alcanzado el poder. Y desde luego, no hay oposición que se quiera quemar proponiendo cosas así de duras a una base electoral a la que todos consideran inmadura, timorata e irresponsable.

Sin embargo, si los dos principales partidos alcanzaran un pacto inteligente podría haber solución: pactemos aplicar estas medidas económicas de una vez por el bien del país, mientras pactamos resaltar nuestras diferencias en el terreno de lo político. Dejemos fuera de la contienda las reformas que todos necesitamos, y propiciémoslas ambos con sentido de Estado. Sigamos discutiendo en cambio sobre cosas como el concepto de familia y las bodas gays, sobre la memoria histórica, sobre la alianza de civilizaciones, sobre los crucifijos, sobre la Ley del Cine, y sobre todas esas cosas tan aparentemente importantes, pero que no atrofian el crecimiento ni destruyen empleo. Y sentemos de una vez las bases para nuestro desarrollo en los próximos 25 años. Es ahora o nunca.

Del relato a la política
Zapatero sigue creyendo que podrá eludir, o reducir al mínimo, las medidas estructurales que se le piden. Que basta con resistir, hacer que hace y ganar tiempo para que España salga de la recesión a remolque de economías más prósperas
JAVIER ZARZALEJOS El Correo 21 Febrero 2010

El pasado domingo no era 28 de diciembre. Y sin embargo, el diario 'El País' informaba de que el Centro Nacional de Inteligencia (CNI) está investigando «las presiones especulativas sobre España» para esclarecer si los «los ataques y la agresividad» de medios de comunicación británicos e inversores «obedece a la dinámica de mercado o si hay algo más detrás de esta campaña». Lo malo es que la información no es una broma. Se trata de hacer buenas las declaraciones de José Blanco, seguir agitando el señuelo de la conjura internacional, hacer creíble el dislate y socializar la paranoia que, con razón, detectan en el Gobierno los medios británicos ahora sometidos a la investigación del CNI. ¿Se habrá enterado el 'Financial Times' de que el CNI está sobre la pista?

¿Editorializará 'The Economist' sobre el particular? Londres va camino de sustituir a Moscú en el imaginario histórico como centro de la conspiración contra España. ¿Contra España? En realidad no, aunque seguramente el Gobierno crea que no viene mal el sonido de ambiente patriotero para sus denuncias contra 'los especuladores'. Éstos, según se nos ha explicado, a quien de verdad atacan es a Zapatero. Al parecer han descubierto que Rodríguez Zapatero en su condición de presidente de turno de la Unión Europea está dispuesto a meter en cintura al gran capital internacional. Los capitalistas, una vez recuperados del pavor que les produjo imaginar el vigoroso liderazgo que está demostrando Rodríguez Zapatero aplicado a la lucha contra los desmanes especulativos, están dispuestos a acabar con él. La intervención del CNI redondea la trama y mantiene la intriga; ése «? algo más» que deja plantada la sospecha y obliga a esperar el desenlace para mantener la tensión en la audiencia. Continuará.

La política en la posmodernidad gira en torno al relato y, acuciado por las circunstancias, el Gobierno se ha puesto a la tarea de construir no uno, sino dos. El primero, un relato europeo, ortodoxo, relleno de compromisos que se proclaman firmes para pasearlo en los 'road shows' con inversores, analistas y creadores de opinión internacionales. Otro, para el consumo interno, con ingredientes de tercermundismo político tales como la denuncia recurrente del enemigo exterior y el populismo. El primero lo presenta el secretario de Estado de Economía en un magnífico inglés. El otro lo propala el ministro de Fomento en el papel de Pepe Blanco.

Parece claro que el Gobierno no cree que ambos relatos sean contradictorios. Los dos resultan complementarios para una estrategia de distracción de los mercados y de los ciudadanos. En el fondo, Rodríguez Zapatero sigue creyendo que podrá eludir o reducir al mínimo las medidas estructurales que se le piden. Basta con resistir, hacer que hace y ganar tiempo para que España salga de la recesión a remolque de la recuperación de las economías más prósperas. En ese tiempo de espera es donde entran en juego las construcciones narrativas -ya sea la de la disciplina fiscal o la de la conjura exterior- para distraer a todo el mundo todo el tiempo.

Tal estrategia se topa con dos problemas. Por un lado, sólo puede funcionar si las audiencias se mantienen separadas, y eso ya no es posible. En Londres están al tanto del síndrome de persecución que escenifica el Gobierno. Y aquí se elogia la capacidad de persuasión de la vicepresidenta Elena Salgado en su desayuno con el 'Financial Times', que terminó calificando de «serio» el programa económico del Gobierno, tan riguroso sobre el papel que el diario británico llegó a advertir a nuestras autoridades económicas de que no se pasaran en la frenada para no dejar tiritando la economía nacional. Este cruce de mensajes y audiencias es demoledor para la credibilidad oficial. Los que en el Gobierno tienen que cortejar a los inversores extranjeros niegan que éstos sean unos execrables conspiradores. Los que tienen que seguir alimentando el populismo explican que eso que parecen medidas no son más que propuestas de improbable plasmación. Unos niegan la conjura, otros desmienten el rigor.

Pero lo que compromete el éxito de la estrategia gubernamental no es sólo la imposibilidad de administrar sus contradicciones crecientes. Lo que se encuentra en crisis es ese paradigma político tan eficazmente representado en Rodríguez Zapatero basado en la habilidad para el relato y la imagen, la sentimentalización y la autocomplacencia. En cierto modo, el retorno del keynesianismo -peligroso pero serio- revela la necesidad de recuperar sistemas de pensamiento y modelos políticos articulados ante la notoria incapacidad de esa política que se queda en narrativa, en gestos, en exhibición de intenciones. Es posible que así se explique la decepción de la izquierda que esperaba que esta recesión le llevaría a la hegemonía ideológica. Se llegó a convencer de que el desplome del sistema financiero internacional era el acontecimiento simétrico al derribo del Muro de Berlín y que produciría sobre el capitalismo efectos destructivos similares a los que produjo en el 'socialismo real' el colapso del Muro. Pero, lejos de capitalizar la recesión, la izquierda profundiza en su crisis, pierde el poder y demuestra que su equipaje político es débil y poco convincente. Cuando la política tiene que recobrar su verdadero sentido como un exigente ejercicio de responsabilidad, el relato, los cuentos, la impostación quedan en evidencia -y a veces en ridículo-, ya sea en Londres o en Madrid.

El CGPJ rechaza que usen las lenguas cooficiales en el Registro fuera de su región
Madrid - F. Velasco La Razón 21 Febrero 2010

Se opone a que se aparte a los jueces de toda actividad registral

El Consejo General del Poder Judicial avala, en líneas generales, el proyecto del Gobierno de reforma del Registro Civil, en el que se producen importantes novedades respecto al actual, principalmente en lo que afecta a la desjudicialización, la instauración de un nuevo modelo registral o la posibilidad que las inscripciones se puedan realizar en cualquier lengua cooficial en todo el territorio nacional. Uno de los pilares del cambio de modelo registral es la instauración del «registro individual», concebido como una ficha personal donde se recogerán todos los avatares de la persona, desde su nacimiento hasta el fallecimiento. Sin embargo, se muestra crítico en aspectos relevantes del Anteproyecto.

Así, en el informe aprobado en la última reunión de la Comisión de Estudios, al que ha tenido acceso LA RAZÓN, se destaca de forma especial todo lo relacionado con la desjudicialización de los registros civiles, ya que al frente de los mismos estarán licenciados o secretarios judiciales. Esta previsión supone «un hito sin precedentes en la historia del Registro Civil», pese a reconocer que la actividad registral no supone ningún ejercicio de ninguna actividad jurisdiccional.

En este apartado, el Consejo destaca que con esa opción se rompe «con una tradición centenaria y prescinde de la labor altamente cualificada de los miembros de la Carrera judicial para el desempeño de ese cometido. A la vez, se admite que con el nuevo sistema se producirá una descarga de trabajo en los órganos judiciales que compatibilizan su labor estrictamente jurisdiccional con la del Registro Civil.

La conclusión a la que llega al Consejo en este punto es considerar que sería positivo «alumbrar una fórmula que permita asegurar la presencia judicial en materia registral».

Otro aspecto relevante es la posibilidad prevista de que los ciudadanos puedan solicitar la inscripción de un hecho o acto «en cualquiera de las lenguas oficiales del Estado». El CGPJ entiende que esa posibilidad, tal como está redactado en el Anteproyecto «da lugar a una extensión de la cooficialidad de las diferentes lenguas españolas distintas del castellano, que va más allá del espacio jurídico que le es propio», la comunidad autónoma en cuestión. Por ello, insta a que esa posibilidad se circunscriba a las comunidades con lengua cooficial propia.

Nacimientos
En cuanto a la inscripción de los nacimientos, se prevé el deber de los hospitales de remitir telemáticamente el formulario oficial de declaración, cumplimentado y firmado por los padres. «Lo que se hace es trasladar a los centros sanitarios la responsabilidad de efectuar las comprobaciones o verificaciones que toca realizar al encargado del Registro Civil, resultado que no cabe considerar de recibo», sentencia el CGPJ

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Comparaciones odiosas
Luis del Pino Libertad Digital 21 Febrero 2010

Entradilla al programa Sin Complejos del domingo 21/FEB/2010

Me gustaría invitarles a todos ustedes a que reflexionaran conmigo sobre las evidentes diferencias entre dos casos de extraordinaria gravedad que han sacudido a nuestra frágil democracia en los últimos años. Me refiero, concretamente, a la investigación de los atentados del 11-M y a la de ese ejemplo de chivatazo a ETA que se ha dado en denominar el caso Faisán.

En estas últimas semanas, hemos conocido diversas noticias, declaraciones e interpelaciones parlamentarias que permiten albergar un cierto grado de esperanza en que el caso del Bar Faisán termine clarificándose. O, al menos, en que termine pasando factura política a sus aparentes responsables.

Así, el Partido Popular se ha personado, junto a diversas organizaciones cívicas, en la causa que investiga el chivatazo. Y, además de personarse, el Partido Popular no ha dudado en realizar contundentes declaraciones públicas sobre las responsabilidades políticas del caso, ni en llevar a cabo interpelaciones parlamentarias sobre un asunto que al ministro Rubalcaba parece ponerle de los nervios.

Pero no es sólo el PP el que parece dispuesto a llegar hasta el final en ese caso. También la Audiencia Nacional ha dado muestras de querer profundizar en los hechos, propinando un fuerte varapalo al juez Garzón y obligándole a realizar una serie de diligencias que las acusaciones populares habían solicitado y que nuestro ínclito juez estrella desestimó sin demasiado fundamento.

Tenemos, por tanto, un caso – el del chivatazo del Bar Faisán – en el que no sólo la Oposición, sino también la Justicia, se enfrentan al Gobierno con el aparente fin de tratar de esclarecer la verdad de los hechos y de exigir las responsabilidades políticas a que hubiere lugar.

Pero las comparaciones son odiosas. Y aunque ese celo investigador en el caso del chivatazo a ETA me llena de satisfacción, no puedo menos que preguntarme a qué se deben las evidentes diferencias con otro caso, el del 11-M, que continúa sin resolverse, aunque todos sospechemos en realidad qué fue lo que pasó.

Porque todo ese celo investigador, ese ardor declarativo, esa contundencia parlamentaria que el PP exhibe con el caso del Bar Faisán, se torna en un sepulcral y clamoroso silencio en lo que al 11-M se refiere. El PP, por ejemplo, no se ha atrevido a personarse en ninguna de las causas judiciales abiertas en relación con la masacre de Madrid. El PP huye como de la peste de hacer cualquier tipo de declaración de la que pudiera deducirse que no comparte la versión oficial del atentado del 11-M. Para el PP, el 11-M no parece existir parlamentariamente hablando.

Y las diferencias no afectan únicamente al PP. La Audiencia Nacional, que tan contundente se ha mostrado ahora para exigir al juez Garzón que continúe investigando el chivatazo, es esa misma Audiencia Nacional que no ha vacilado en rechazar – por activa y por pasiva – todas las solicitudes de investigación que las víctimas del 11-M le han ido planteando.

¿A qué puede deberse semejante incoherencia?
Intentemos buscarle una explicación. ¿Acaso el asunto del chivatazo del Bar Faisán es menos grave que el 11-M? Evidentemente, no. En el caso del chivatazo, estaríamos hablando de una presunta colaboración con banda armada. Una colaboración gravísima, ya que el dinero de las extorsiones etarras sirve para financiar las actividades criminales de la banda, pero es una colaboración que no habría ido directamente dirigida a la comisión de ningún asesinato. El 11-M, por el contrario, no es otra cosa que el asesinato premeditado, a sangre fría, de 193 españoles elegidos al azar. Por tanto, si el PP o la Audiencia Nacional no se atreven con el 11-M y sí con el chivatazo no es porque el 11-M sea menos grave.

Tratemos de buscar otra explicación. ¿Acaso puede tener el PP algo que esconder en el tema del 11-M? No parece que ése sea el caso. Porque, si fuera así, entonces el PSOE no dudaría en estarle restregando por la cara al PP la masacre de Madrid un día sí y otro también, y lo cierto es que el propio gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero es el que más ha hecho porque el 11-M no se investigue.

¿Pero entonces, cuál puede ser la razón de semejante diferencia de trato para con los dos casos?
En realidad, se trata de una pregunta retórica, ¿verdad? Porque todos sabemos cuál es la única respuesta lógica. La diferencia de trato se debe a que, si el chivatazo se resolviera, el único que se vería en apuros, por la necesidad de asumir responsabilidades políticas, sería el Partido Socialista. Eso podría ser grave para los implicados, pero para nadie más.

Sin embargo, la resolución del 11-M conllevaría un resultado bien distinto.
Porque el 11-M no fue – como la actitud de todas las instituciones democráticas ha ido poniendo de manifiesto – ni un atentado islamista, ni un atentado de ETA. Si hubiera sido un simple caso de terrorismo, o el PP o el PSOE (dependiendo de quién fuera el responsable de la masacre) habrían capitaneado las investigaciones para machacar a su oponente lo más posible. Y la Justicia habría funcionado, aunque fuera parcialmente.

Pero el 11-M no fue un caso de simple terrorismo, sino otra cosa bien distinta. Fue un caso de utilización directa de una violencia indiscriminada para conseguir una serie de efectos políticos inmediatos en nuestro país. Lo cual no es otra cosa, técnicamente hablando, que la definición de golpe de estado.

Y no hace falta ser muy avispado para imaginar que la resolución del 11-M traería consigo un verdadero cataclismo político, una auténtica sacudida de las estructuras del estado, que tendría consecuencias imprevisibles y que llevaría a poner en cuestión muchos aspectos de nuestro actual sistema político. De ahí las diferencias de trato.

El caso del chivatazo no es otra cosa, al fin y al cabo, que una mera investigación criminal. El 11-M, por el contrario, se ha convertido en una auténtica cuestión de estado.

Porque así lo previeron quienes organizaron aquella masacre.

Movimiento a prueba
Son la izquierda abertzale y ETA quienes deben dar todos los pasos para el fin del terrorismo
EDITORIAL El Correo 21 Febrero 2010

Los indicios de que algo se está moviendo en el seno de la izquierda abertzale, cuya versión oficial quedó recogida en la resolución con la que zanjó su debate interno, obliga en todo caso a preguntarse cuál es la naturaleza última de dicho movimiento, en qué dirección apunta, a qué ritmo se está produciendo, y si realmente compromete al conjunto del MLNV. Son incógnitas que corresponde despejar a la propia izquierda abertzale, y en ningún caso a la perspicacia o al voluntarismo de los demás. Es la izquierda abertzale la que ha de clarificar el significado que tiene su críptico mensaje, y no aquellas voces que parecen dispuestas a interpretar de manera inequívocamente positiva hoy las mismas palabras que en el pasado han acarreado tanta frustración y crueldad.

La izquierda abertzale no puede transferir a las formaciones democráticas y a las instituciones -tampoco al líder del Sinn Fein, Gerry Adams- la tarea de dar carta de naturaleza a su limitado y ambiguo pronunciamiento «por las vías políticas». Pero sobre todo es inadmisible que tras un paso cuyo sentido resulta más que dudoso -y que la izquierda abertzale se ha vanagloriado en calificar de «unilateral»- sus dirigentes y los intérpretes que avalan la relevancia del mismo emplacen expresa o implícitamente a las instituciones y a los partidos democráticos para que sean estos quienes den los siguientes pasos para lograr el final definitivo de la violencia. Si la izquierda abertzale está decidida a dejar atrás el terror, le corresponde a ella arrastrar tras de esos postulados a ETA.

Mientras tanto, el Estado de Derecho tiene la obligación de impedir que la banda terrorista lleve adelante sus planes que, como se ha demostrado en las últimas semanas, se mueven en un sentido diametralmente opuesto al de su desarme 'unilateral'. Y los partidos democráticos tienen el deber de actuar con la máxima responsabilidad y cautela, negándose tajantemente a asumir como propia la carga de la prueba. Para empezar, conviene no caer en la trampa de considerar las inquietantes revelaciones de los activistas que están siendo detenidos y el discurso de la izquierda abertzale como si, de la noche a la mañana, se hubiesen convertido en dos realidades distintas a afrontar de manera diferenciada.

ETA, hacia la marginalidad
Editorial La Razón 21 Febrero 2010

En los años 90, ETA perpetró decenas de atentados, muchos de ellos mortales, contra personas o negocios a los que relacionó con el narcotráfico. Aún en los años 2000 y 2001, la banda destrozó con bombas dos discotecas en Guipúzcoa y Navarra, respectivamente, por ser «importantes centros» de distribución de drogas, según argumentó la propia ETA en comunicados posteriores. En esos primeros años del siglo XXI, las organizaciones juveniles proetarras demonizaban todavía en sus análisis públicos el consumo de drogas y advertían seriamente sobre las relaciones con ese mundo con pasajes como: «Se está utilizando el trapicheo al servicio de la represión dentro de la estrategia político-policial. Se utiliza el trapicheo para la colaboración policial». Sin embargo, ya entonces dejaban al descubierto la hipocresía que les ha acompañado a lo largo de su historia cuando describían las drogas como «un pilar imprescindible del sistema capitalista», pero apostaban al mismo tiempo por «un consumo responsable y medido».

Las últimas operaciones policiales han demostrado que ETA ha pasado de la intolerancia asesina con ese mundo a una complicidad. Es un hecho comprobado que muchos de los etarras de última generación son consumidores habituales de distintas sustancias «duras y blandas». El caso más significativo fue el del entonces jefe de ETA Garikoitz Azpiazu, «Txeroki», a quien se encontraron cien gramos de hachís en el momento de su detención en un piso de Cauterets. En otras operaciones y registros contra grupos de la banda o de su entramado se intervinieron el año pasado distintas cantidades de cannabis y de «speed». Cuando agentes de la Ertzaintza entraron en un bar de Eibar en julio pasado para retirar las fotografías de presos terroristas se toparon con distintas sustancias estupefacientes. La última actuación de la Policía Autónoma Vasca en enero, que acabó con la caída de dos comandos, reveló que los terroristas detenidos poseían cocaína, marihuana y productos de corte, y que no se podía descartar su estrecha conexión con individuos de ese universo.

Sea como fuere, queda claro que ETA ha demostrado, como en tantas ocasiones en su trayectoria, una gran impostura en este asunto. Alejada de la realidad social del País vasco, inmersa en una caída libre por el acoso policial y judicial, mermada en su sostén popular, deslegitimada frente a la práctica totalidad de la ciudadanía, la banda ha emprendido una carrera apresurada hacia la marginalidad. Los nuevos pistoleros carecen de la mínima formación, algunos se pescan en los caladeros de la delincuencia común y otros son gente que mezclan el terrorismo, el alcohol, la droga o el «facebook» a partes iguales. Los supuestos grandes ideales etarras únicamente constituyen la coartada necesaria para mantener la cohesión y el negocio, sobre todo el negocio, en torno a individuos que son capaces de matar por la independencia del País Vasco enfundados en camisetas de la selección española de fútbol.

Son los síntomas de la descomposición, pero también de la doble moral de sujetos sin conciencia, sin referente ni limite moral alguno, en el que la borrachera y la juerga están a la misma altura que la pistola. Aún causarán daño y dolor, pero la degradación es el síntoma de que su tiempo, afortunadamente, se acaba.

Pese al fracaso de la anterior convocatoria, 80 municipios votan sobre la independencia el domingo / En diciembre la participación fue del 27%
Consultas soberanistas (II)
Madrid - Marcos Pardeiro La Razón 21 Febrero 2010

Los republicanos plantean las consultas del 28 de febrero como «una salida de los catalanes a la crisis».

El secretario general de ERC, Joan Ridao, decía ayer que una alta participación en las consultas sobre la independencia de Cataluña «interesa a todo el mundo, tanto a los independentistas que creen que no es posible más encaje con España como a los demócratas que quieren que sus intereses se gestionen desde la proximidad». Es una afirmación muy discutible porque a la luz de la afluencia que hubo en las urnas el pasado 13 de diciembre, cuando 166 municipios catalanes se sumaron a los referendos, las consultas sólo interesan a los soberanistas. Aquella jornada se zanjó con un pobre 27 por ciento de participación y con un masivo 94,9 por ciento de apoyo a la independencia, siempre según los datos de los organizadores.

El próximo domingo, 28 de febbrero, vuelven los referendos. Un total de 80 municipios acogerá esta cita electoral que no tiene ningún tipo de validez a efectos legales. Dentro de siete días podrá visualizarse si los los referendos sobre la soberanía de Cataluña continúan atrayendo únicamente a los que se quieren separar de España.

Pese a que la gran mayoría dio la espalda a las urnas aquel 13-D, los promotores no pierden el ánimo. Al contrario, piensan seguir adelante hasta poder construir un dato global sobre Cataluña. Según sus cálculos, un total de 445 localidades habrá celebrado un referéndum independentista cuando el proceso llegue al mes de abril, ya que el día 25 de este mes está prevista una tercera oleada de las consultas. «(Los 445 municipios) representan la mitad de los que hay en Cataluña», subrayan los impulsores de esta iniciativa, cuya semilla plantó Arenys de Munt el pasado 13 de septiembre.

Hasta la fecha, ninguna capital de provincia ha celebrado una consulta. Girona será la primera en hacerlo el 25 de abril. De Barcelona todavía no hay noticias. Los promotores admiten que es muy difícil organizar un referéndum en la capital catalana debido a su dimensión. Calculan que serían necesarios al menos 10.000 voluntarios para llevarlo a cabo.

Lo común, hasta ahora, ha sido que ciudades pequeñas, medianas en todo caso, se sumen a este proceso. De la lista de municipios que el próximo domingo organizarán un referéndum, ninguno supera los 40.000 habitantes. El Vendrell (Tarragona) es el más poblado con 35.821 personas. Le siguen Molins de Rei (24.067), Palafrugell (22.365), Vilassar de Mar (19.482), Sant Quirze del Vallès (18.462), Palamós (18.161) y Caldes de Montbui (16.685).

Bandera electoral
Convergència ha mantenido una actitud ambigüa en este proceso. No ha querido quedar al margen, pero tampoco convertirlo en su bandera como ERC. Hace cuatro días, Joan Puigcercós se rodeó de una veintena de alcaldes y concejales republicanos para hacer campaña del 28-F.
Los convergentes, en realidad, han sospechado desde el primer momento que la oleada de consultas irá perdiendo fuelle, aunque destacados dirigentes del partido de Artur Mas llegaron a hacer incluso campaña conjunta con ERC.

Claves
- Las consultas sobre la independencia de Cataluña no tienen validez legal. Es decir, que sus resultados no son vinculantes.
- El Gobierno de Cataluña ha optado por contemplar estos referendos desde la barrera, sin entrar a valorarlos debido a las contradicciones internas entre los socios del tripartito. ERC los apoya con todas sus energías, mientras que el PSC los desdeña.
- Arenys de Munt fue el primer municipio en celebrar una consulta soberanista el pasado 13 de septiembre. Luego, le siguieron 166 municipios y el domingo lo harán otros 80. La abstención ha sido masiva en todos los casos.

Casi mil ertzainas se ausentan del trabajo todos los días
Vitoria - R. N. La Razón 21 Febrero 2010

El absentismo de la Policía autónoma vasca duplica al de otras policías y se eleva al 12 por ciento. Esto supone que cada día 900 ertzainas no acuden a su puesto de trabajo

El Departamento de Interior del Gobierno Vasco trabajará para reducir el elevado índice de absentismo en la Ertzaintza antes de plantearse solicitar una ampliación de la plantilla del cuerpo. El índice de absentismo asciende al 12 por ciento de los agentes, lo que se traduce en una media de 900 bajas al día. El consejero de Interior, Rodolfo Ares, ha fijado de esta forma la posición del Gobierno Vasco sobre una eventual ampliación de la Ertzaintza, tal y como demandan los nacionalistas. El PNV defiende que la plantilla de la Ertzaintza debe ampliarse este mismo año en la misma proporción que lo hicieron la Guardia Civil y la Policía Nacional durante los últimos seis años, informa Vasco Press.

Ares compareció ayer ante la Comisión de Interior del Parlamento Vasco a petición de EA para explicar el modelo de seguridad ciudadana, y comenzó su intervención recordando la modificación de la estructura de la Ertzaintza a comienzo de la legislatura con la creación de tres nuevas divisiones: tráfico, inspección y administración,y antiterrorista. «Estamos muy satisfechos del funcionamiento de esta División Antiterrorista, cuyo trabajo, como ustedes saben, ha comenzado a dar sus frutos con la detención de nueve presuntos miembros de ETA en las últimas semanas. Nuestro objetivo es que esta nueva división alcance los 500 efectivos cuando sea posible», dijo.

Más adelante asumió que algunos reclaman la ampliación de la Ertzaintza ante la aparición de determinados «episodios de delincuencia», pero consideró que «no es razonable pedir la ampliación sin adoptar antes medidas para contar con los 8.000 agentes acordados en la Junta de Seguridad de 2004. Un número que nunca hemos llegado a alcanzar». Así, y tras destacar que el País Vasco mantiene un índice de criminalidad bajo en relación con España y Europa, recordó que está en marcha una promoción de 300 plazas para cubrir las vacantes existentes.

Homenaje a Fernando Buesa y su escolta en el décimo aniversario del atentado
Bilbao - Efe La Razón 21 Febrero 2010

El lehendakari, Patxi López, advirtió hoy de que "sólo hay un camino para hacer política" y que éste consiste en "cortar definitivamente los hilos que mueven los terroristas", por lo que no se puede "hacer política con una mano y con la otra mantener el paraguas del cobijo de la violencia".

López intervino hoy en Vitoria en el homenaje del PSE-EE al dirigente socialista Fernando Buesa y a su escolta Jorge Díez, asesinados por ETA el 22 de febrero de 2000.

En su discurso, y en pleno debate sobre el alcance de la apuesta de la izquierda abertzale por las vías políticas, el lehendakari aseguró que su Gobierno continuará "en su política de tolerancia cero contra quienes todavía a estas alturas siguen dando cobertura a los violentos".

Además, explicó que el Ejecutivo "va a seguir diciendo de manera absolutamente tajante que sólo hay un camino para hacer política, y es el de la política". Ese camino, según dijo, pasa por "cortar definitivamente los hilos que mueven los terroristas", y "no hacer política con una mano y con la otra mantener el paraguas del cobijo de la violencia".

Por su parte, el consejero del Interior, Rodolfo Ares, ha hecho un llamamiento a "toda la ciudadanía vasca" para que colabore en "acabar definitivamente con ETA" y lograr así "el objetivo soñado" por el socialista Fernando Buesa, asesinado por ETA hace mañana diez años.


En una carta titulada "Compromiso con las víctimas" que hoy publican varios diarios vascos, el consejero del Interior rinde homenaje a Buesa y a su escolta Jorge Díez, el mismo día en el que está previsto que los socialistas recuerden en Vitoria su asesinato en el lugar en el que hizo explosión el coche bomba que acabó con sus vidas.

Ares afirma que ese "sueño" de Buesa "estará más cerca cuando a todos los que vivimos en este país nos resulte imposible mirar hacia otro lado, cuando juntos mostremos el desprecio de la sociedad a los que practican, pero también a los que amparan y justifican el terrorismo".

El consejero del Interior insiste en el compromiso de su partido en "trabajar sin descanso para acabar con la lacra del terrorismo y consolidar la paz y la libertad" y asegura que hoy es un día "para tener presentes a todas las víctimas del terrorismo".

"La deslegitimación política, social y ética de ETA fue para Fernando uno de los ejes de su vivir diario. Hoy no podemos pensar en un mejor homenaje para él y para Jorge que trabajar con todas nuestras fuerzas desde el Gobierno vasco para evitar que se produzcan más víctimas", reitera Ares.

Respuesta: 900
¿Cuántos agentes de la Ertzaintza no van a trabajar cada día?
El absentismo laboral es del 12%, el doble que otros cuerpos policiales
EFE Periodista Digital 21 Febrero 2010

La Ertzaintza tiene un índice de absentismo del 12%, el doble del de otras policías, un porcentaje "altísimo", según el consejero de Interior del Gobierno vasco, Rodolfo Ares. El dirigente ha comparecido este viernes ante la comisión correspondiente del Parlamento Vasco para exponer sus planes de reforzar la operatividad de la Policía autonómica y ha destacado que antes de incrementar el número de policías es necesario "racionalizar y optimizar al máximo" los recursos actuales.

Además, ha apuntado en este sentido que van a elaborar un plan de corresponsabilidad en el trabajo y de combate del absentismo, para "motivar" a los ertzainas a acudir al trabajo y evitar el absentismo que cada día supone que 900 agentes no acudan a sus puestos. Este porcentaje del 12% es muy superior al que se da, por ejemplo, entre los Mossos d'Esquadra, del 5,2%, de la Policía Foral navarra, del 3,73, o de las policías locales de San Sebastián o Vitoria, del 7,5% y del 5%, respectivamente.

Ares ha aclarado que no quiere "poner en cuestión la voluntad de la inmensa mayoría de los ertzainas de ir a trabajar de forma profesional y eficiente", porque lo hace y "muy bien", pero se deben "combatir determinadas actitudes insolidarias y fraudulentas que, desgraciadamente, se dan".

El consejero de Interior ha anunciado también la puesta en marcha de una nueva estructura de la Ertzaintza organizada en cinco divisiones, entre ellas una nueva Antiterrorista y de Información, que estará dotada con 500 agentes, "si es necesario", pero ha advertido de que esto no irá en detrimento de los efectivos destinados a otras tareas, fundamentalmente Seguridad Ciudadana y Tráfico.

El consejero ha dicho que van a dar nuevos pasos en su labor de deslegitimación ética, política y social del terrorismo, así como en la coordinación de las distintas policías del País Vasco. Sobre este último aspecto, ha explicado que el País Vasco es el lugar de Europa donde hay más policías por cada 10.000 habitantes y que si sólo se suman los agentes de la Ertzaintza y de las policías locales, el porcentaje sólo es superado por Italia.

En otro punto del orden del día de la Comisión, el consejero se ha referido a la presencia de la Ertzaintza en la comisaría conjunta de Hendaya (Francia), acordada entre los gobiernos central y vasco. Además, ha reiterado que la participación física comenzará antes de que concluya este mes y que en dicha comisaría trabajarán unos cinco ertzainas, un número "similar" a los de las otras policías.

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